¡Es temporada de series otra vez! (Para el que no esté acostumbrado, esta es la parte de las reseñas donde hablo de cosas que no son comics, incongruentemente antes de presentarme, imitando las entradillas de los programas de TV) Volviendo esta temporada está Fringe, cuya nueva temporada ya empieza a desarrollar más rápidamente su argumento principal secreto, aunque sigue mezclando partes aburridas de relleno (ahora menos) con otras más interesantes, de manera muy parecida a como se desarrolló Alias (a la cual copia en un giro esta temporada, por cierto, menos impactante si ya viste esa serie) También vuelve Heroes, ahora sin el Loeb, y la verdad es que esta es la temporada más prometedora desde la primera, porque por fin se han librado de la manía de repetir la misma estructura y problemas cada temporada, y se han decidido a tirar por sitios distintos, en general y con personajes individuales, que han recuperado algo de la vida que tenían. Incluso parece que han encontrado ideas más o menos nuevas para los más gastados como Nathan o Sylar, aunque habrá que ver si no se meten en callejones sin salida como otros años. Y otra serie que vuelve, aunque no se sabe si por mucho tiempo, es Dollhouse, que en típico estilo Whedon, mejora mucho en la segunda temporada, cuando se empiezan a poner realmente las cartas sobre la mesa. (Claro, que sabiendo como está el panorama televisivo, ¿por qué no puso el turbo y lo hizo antes? Vale que se necesita cierto tiempo conociento el status quo normal de los personajes antes de empezar a cambiarlo, pero el público tiene poca paciencia, y algunos de los primeros episodios eran tan aburridos como los primeros de Buffy, pero con protagonistas menos entrañables, por definición) Será una pena si la cancelan este año, porque tiene toda la pinta de que lo que se avecina es mucho mejor.

Como novedad está Flashforward, que sorprendentemente Cuatro está emitiendo casi en paralelo a la edición americana. No se como lo logran, pero ojalá se extienda la práctica. La serie está creada (bueno, se supone que es una adaptación de una novela, pero sólo conserva el concepto básico) por Shannon Braga, que hizo cosas de Star Trek y llevó la última temporada de 24, y por nuestro viejo conocido de los comics David Goyer. También participaba Marc Guggenheim, pero los ejecutivos televisivos han demostrado considerablemente mejor gusto que sus equivalentes en comic y le han echado en poco tiempo por no estar a la altura. El caso es que tiene una premisa muy interesante, y tienen bastantes ideas para hacer que dure al menos un par de temporadas sin necesidad de relleno o cambiar de dirección, con suficientes giros y sorpresas mientras tanto. Lo que pasa es que la ejecución de esas ideas no pasa de competente, y los personajes no son nada del otro mundo, todo ello de momento. Además, aunque se están calentando bastante la cabeza en pensar las ramificaciones del apagón, están ignorando el mayor agujero de todo esto: Es decir, si saben la fecha de las visiones del futuro que han visto durante el apagón, ¿por qué todo el mundo estaba haciendo vida normal en ese momento del futuro en vez de prepararse para ello? Pero ya veremos si lo tienen bien pensado o no con el tiempo.

Y por último, otra serie que vuelve, pero que es como si fuera nueva porque entre otras cosas, creo que no la había comentado antes, es Skins. Que es una serie británica que están emitiendo en Neox, y la verdad, la TV británica es a la americana como los autores de comics británicos son a los americanos. En este caso, es probablemente lo mejor que se ha hecho en series de adolescentes realistas desde My So-Called Life a mediados de los 90. Pasando completamente de todos los tópicos, melodramas y tonterías de los culebrones americanos, es un vistazo mucho más realista, pero tremendamente divertido, a como viven los adolescentes (o cierto tipo de adolescentes, al menos, aunque al menos hay variedad socio-económica), con personajes muy creibles y bien definidos, que se entienden muy bien aunque no siempre caigan bien. Además, evitan todas las trampas negativas de este tipo de series, cumpliendo la Regla de Peter de los Adolescentes en TV: La calidad de una serie es inversamente proporcional a la diferencia de edad entre los actores y los adolescentes que interpretan. Saben mezclar el drama y el humor, y no estiran las cosas innecesariamente. En dos temporadas cortas han dicho todo lo que tenían que decir de los personajes (y se han dado cuenta de que la época de instituto no puede durar para siempre, ni para actores ni para personajes, y llevarlos a la Universidad no funcionaría) y en la tercera temporada han cambiado completamente de personajes, de manera que ha resultado fresco y han contado cosas completamente distintas en vez de repetir lo mismo con otros personajes. Asi que se ha mantenido el nivel, y especial mención a tener las narices de no sólo hacer que uno de los personajes principales tenga síndrome de Asperger e investigar bien los síntomas, también presentarlo como un personaje positivo y agradable pese a sus problemas. A ver si en otros sitios se hace eco, y empezamos a tener más representación y conciencia pública positiva.

[Guaaaay]

Hola a todos, y bienvenidos una semana, er, mes, mas a estas Criticas Reconstructivas. Este mes tocan las cosas de septiembre, y llevo mucho retraso, así que seré breve en la introducción. Hay muchas cosas de Panini, pero afortunadamente van a ir sacando las novedades de Reinado Oscuro poco a poco, y este mes sobre todo hay tomos que no tienen que ver. Hay un par de tomos de cosas ya editadas en grapa, y como siempre, el que quiera saber que tal estan, que mire el archivo, pero en general no son recomendables. En cuanto a Planeta, es lo más curioso, porque realmente sacan muy pocas novedades, y menos aún de material moderno. Han pasado de sacarlo prácticamente todo a muy poco, y otras veces en septiembre han hecho avalancha de tomos. ¿Ha afectado por fin la recesión a Planeta? Y si es así, si hay que seleccionar lo que sacan más cuidadosamente, ¿realmente es mejor sacar cosas antiguas rebuscadas que modernas? Probablemente hay un par de cosas que no comento, pero si me acuerdo más adelante, ya las recuperaré. En cuanto a Norma, sigue más o menos como siempre, y por mi parte sigo ignorando sus reediciones de basura noventera. Y otras editoriales están empujando un poco más este otoño, lo cual siempre es bueno.

La gran noticia de este mes que debería comentar es el gran cambio que ha habido tanto en Marvel como en DC, con Marvel siendo comprada por Disney y DC transformandose en su propia división de Warner. Pero con el retraso que llevo, ya se ha dicho todo lo que se podía decir, y lo que está claro es que tardará en verse cualquier posible cambio. De todas maneras, Disney tiene divisiones como Miramax que son bastante adultas, así que si alguien está preocupado por una “Disneyficación” de Marvel, que se lo piense otra vez. Lo más normal es que mientras funcionen, dejen a la parte que hace los comics funcionar a su aire y los cambios se vean en las adaptaciones a otros medios, pero tampoco se puede descartar que a alguien se le crucen los cables en algún momento del futuro y quiera entrometerse. Pero ya iremos viendo, desde luego, las cosas se han puesto más interesantes.

Y en el terreno de esas adaptaciones precisamente, aunque ya habrá terminado de ponerla TVE1 para cuando leais esto, probablemente aún podreis pillar en Clan la última adaptación de Spiderman a TV, Espectacular Spiderman, que no es ya la mejor serie Marvel de animación que se ha hecho, es una de las mejores versiones de Spiderman, punto. En muchos sentidos una mejor adaptación a tiempos modernos del Spiderman clásico que Ultimate Spiderman (menos relleno, más avance y mucho mejor montado, aunque los diálogos no sean tan buenos), coge a los personajes, historias y conceptos básicos, y sabe captar lo que hacía que funcionasen y mezclarlo perfectamente. Todo gracias a Greg Weisman, que ya hizo probablemente la mejor serie de animación de los 90, Gargolas, y al que deberían rifarse las compañías de comics. Lo asombroso es lograr una serie que sea impactante teniendo que someterse a las absurdas restricciones televisivas (no puede mostrar muertes violentas en pantalla ni pistolas que disparen balas, así que puedes imaginarte lo que le ha costado contar el origen de Spiderman sin cargarselo) A ver si Disney interfiere un poco y aprueban una tercera temporada para la serie, porque es difícil que encuentren algo que sea mejor.

Ahora, novedades americanas: En DC, la mayor es Superman: Origen Secreto, donde Johns cuenta lo que dice en el título. Y bueno, no es una mala historia, y con tanto cambio es probablemente necesaria, pero es discutible si muchos de los nuevos cambios son realmente una mejora y no un capricho pasajero que habrá que cambiar otra vez más adelante.

Siguiendo de los especiales del mes pasado, salen dos series dedicadas a las renovaciones de los personajes del Círculo Rojo que DC ha comprado. Una, Escudo, es bastante buena, y la otra, Red, no está a la altura de la premisa, pero ambas al menos hacen algo distinto a otras series. Las historias de complemento, no tanto.

Y en el apartado de “Por el amor de todo lo que es bueno y puro, ¿por que?”, en DC deciden darle serie regular a Magog. Si, el personaje creado hace más de una década como parodia y ataque a un personaje que ya ni está de moda. Encima, tomandoselo en serio, y con un guionista normalmente nefasto. A veces te desesperas.

Para terminar un mal mes para DC, sale una miniserie sobre Tornado Rojo, que es una de esas miniseries de las que te puedes esperar todo lo que pasa dentro una vez lees el anuncio, como la última de este guionista. Encima, malgasta ideas de mejores guionistas, y es patético que cancelaran una miniserie hecha sobre el Weisman mencionado más arriba para hacer esto.

En Vertigo, al menos la nueva serie, Sweet Tooth, no es mala, aunque de momento no tiene un gancho en el concepto o ejecución como para llamar la atención, así que lo tiene cuesta arriba.

En Marvel, es un mes con un poco de todo. Sale, después de muchos retrasos, la nueva serie de Spiderwoman, que es terriblemente aburrida y una repetición de lo mismo de siempre de Bendis.

Siguiendo con el eterno reciclaje de viejos personajes, hay miniserie de la Antorcha, que no tiene realmente un motivo para existir nada más que resucitar a un personaje, y aunque decente, es bastante predecible y no sabe hacer bien a uno de los protagonistas.

Pero esa no es la decisión más incomprensible del mes. Esa es sacar la miniserie de Spiderman: La Saga del Clon, donde uno de los peores guionistas que ha tenido la editorial vuelve para contarnos la idea original que tenían para uno de los momentos más vergonzosos de la historia de la editorial. Si quieres saber lo que habría pasado, hay en internet una página que te lo cuenta, detalladamente, y de manera mucho más divertida. En serio, ¿a que viene esto ahora?

Mientras, en la línea Ultimate, siguen las decisiones raras, y contradicen nada más empezar el supuesto propósito de concentrar la línea haciendo que sólo salgan cosas importantes, con una miniserie de relleno sobre Iron Man, Ultimate Guerra de las Armaduras. Y curiosamente, acaba siendo una versión bastante apropiada de la historia original, aunque no mucho más.

A todo esto, terminó el crossover Utopia, que resultó ser una historia de la Patrulla-X más que otra cosa, y si que ha sido importante para la serie. Lo que pasa es que por buenas que sean las ideas de Fraction para la serie, la ejecución no está a la altura, y además, la premisa suena muy bien hasta que te das cuenta de que el hecho de que haya tan pocos mutantes se carga su credibilidad casi por completo. Tienen que arreglar eso si la serie va a tener algún futuro.

Por último, Strange Tales no es más que la versión Marvel de Bizarro Comics, pero en un formato más manejable: Autores raros e independientes haciendo historias extrañas de personajes Marvel. No le gustará a muchos, y no todas las historias salen bien, pero es bastante divertido si tienes el sentido de humor correcto. La historia de Hulk de Bagge es divertida también, aunque es difícil saber que tenía de polémica, porque es bastante normal dentro de lo que cabe.

Y después de todo esto, pasamos a las reseñas:

Asombroso Spiderman Nº35: De nuevo, una combinación de una historia de 2 números y una de 1. Se aprecia bastante que la nueva dirección de Spiderman se centre en historias cortas, en vez de las más estiradas de otras series “de moda” en Marvel. Dan más por número, y cuando tocan sagas largas, realmente lo valen. La historia grande este mes es de Dan Slott, y es donde nos cuenta por fin como es que Harry Osborn está vivo, y otros asuntos relacionados, más de un año después. Han tardado demasiado, pero es comprensible hasta cierto punto. Si hubieran dado la explicación nada más empezar la nueva etapa, no habría quedado bien con la idea de hacer un nuevo comienzo accesible, y reintroducirlo más adelante habría dejado sin buena parte de los subargumentos del principio de la nueva etapa. Lo malo es que al principio parecía que todos los cambios eran efecto de Un Dia Más, lo que habría sido una memez, pero al menos esto ya se explica aquí. Que es más de lo que se puede decir de otros misterios de la etapa. En fin, la explicación principal tiene tanto sentido como podía tener una resurrección de alguien que murió en pantalla hace años, pero al menos está basada en algo ya establecido, y tiene coherencia. Las otras explicaciones vienen como fichas de dominó de esta, y quedan bastante bien. En cuanto a la historia que sirve de excusa para contar todo eso, es una buena historia del Spiderman tradicional, mezclando problemas personales con superheroicos, de manera que vienen a ser lo mismo, gracias a la exagerada tendencia de que todo el mundo alrededor de Peter Parker tenga superpoderes o relación con alguien que los tenga. El villano pasa por lo que le suele pasar siempre, aunque mejor hecho y con un mejor final que de costumbre. La dinámica de los personajes es tan buena como ha podido ser antaño, con momentos que son emotivos y todo. Y siendo Slott, tiene cosas ocasionalmente desternillantes, como la conclusión sobre Peter y Spidey a la que llega Harry al final. El dibujo de McKone también está muy bien. La otra historia tiene al otro peso pesado, Mark Waid, y está narrada por Betty Brant, explorando y revitalizando a un personaje un tanto olvidado y maltratado. No hace nada especialmente innovador con el personaje, no lo redefine ni nada, pero si que te pone bien en su pellejo, y la hace bastante creible y empatizable, en una situación que no se ve mucho en los dramas porque la mayoría de la gente prefiere ir por cosas más fáciles, y de paso, es una buena exploración de los personajes y subargumentos de la serie mediante otros ojos. Bien hecho, con buen dibujo de Kitson. Y luego viene la historia de Spiderman y el Presidente Obama, que originalmente era complemento de este número. Así que si compraste el especial que sacaron hace unos meses para tener esta historia, enhorabuena, Panini te ha vuelto a tomar el pelo. Una historia muy cutre, además. Pero aparte de eso, si aún estás evitando la serie por manías por cosas que pasaron hace tiempo, es un buen momento para echarle un vistazo, y ver que es un buen comic de Spiderman al estilo tradicional, bien hecho, y sin ser una repetición directa del pasado. Recomendado (8)

Aves de Presa Nº1: Empieza la avalancha de tomos enanos enormes, que aparentemente es el formato del futuro, o eso piensa Planeta. Menudo futuro aguarda. Una de las cosas en el formato es esta serie bastante pedida. Excepto que los números que se pedían eran los de Gail Simone, (que fueron un gran éxito de crítica, volvieron a poner a los personajes en el mapa y eran una de las pocas series cuyas ventas aumentaban sin necesidad de crossovers o trucos, pero aparentemente en Planeta son alérgicos a ganar dinero) y tendrían que haberse publicado en su día, junto con las demás series de 2005-2006 que si publicaron. Pero bueno, aparentemente en Planeta no son misóginos después de todo, ya que si que van a publicar la serie, ahora que ha sido cancelada. Pero la van a publicar entera (o al menos hasta los números de Simone, asumiendo que no hagan como con sus números de Action, que se los saltaron, pero en Planeta no le tienen manía, que va), empezando por los primeros y mediocres años, por parte de ese rey de la mediocridad que tanto les encanta en Planeta, Chuck Dixon. A decir verdad, esta fue una de las mejores ideas de Dixon. Coger a dos personajes femeninos bastante maltratados (al menos Batgirl había sido reconvertida en un buen personaje, Oráculo, por Ostrander y Yale, pero Canario Negro languidecía bastante por aquella época, mediados de los 90) y convertirlas en protagonistas de su propia serie, hecha a la medida para Dixon, siendo una serie de aventuras/espionaje con Dinah como la protagonista de acción supercompetente y Barbara como la voz que controla la misión. Una premisa muy en plan serie de TV de acción de los 80, que es lo que le gusta a Dixon, y cuando protagonizaban especiales aperiódicos, en pequeñas dosis, era soportable. Pero cuando le dieron una serie regular, se empezaron a notar los defectos de Dixon de siempre. Las historias son siempre exactamente las mismas, misiones genéricas de MacGyver contra lacayos tontos, mercenarios o villanos cutres del tres al cuarto que si han vuelto a salir es como carne de cañón, premisas que requieren el toque más gracioso y exagerado de una película de James Bond para resultar chulas en vez de ridículas, y personajes planos (en personalidad, se entiende) cuya relación o personalidad no se explora prácticamente nada en todo el ladrillo de tomo. Hay alguna idea buena ocasional, pero sólo de vez en cuando, como parte de la mediocridad de siempre. Casi lo único reseñable es el dibujo de varios dibujantes conocidos sobre todo por dibujar chicas, como son Gary Frank (antes de tener los defectos que tiene ahora), Greg Land (cuando dibujaba en vez de calcar) o Matt Haley (cuando dibujaba, punto), y lo hacían bien. Hay una buena razón por la que buena parte de este material no está reeditado en EEUU, y ya le valdría a Planeta publicar material mucho mejor que si lo está (si quieren aventuras trotamundos bien hechas, ¿Por qué no el Manhunter clásico?) Neutral (6)

Batman Nº27: Vuelve por fin el Batman de Morrison, con números que deberían haberse publicado hace meses. No es un prólogo a Batman RIP, pese a lo que diga la portada, no está más conectado que el resto de la etapa. Es la aparición del Tercer Batman malvado, siguiendo una de las tramas a largo plazo de la etapa. El primer capítulo es precisamente eso, presentación del villano y la situación mientras avanza un subargumento personal con Bruce Wayne, y descontando un poco de la energía habitual de Morrison, podría haber sido un comic de Batman cualquiera. Y entonces termina ese primer capítulo, y las cosas se ponen raras. El segundo capítulo es un tanto difícil de seguir la primera vez, si no prestas mucha atención porque mezcla cuatro narrativas diferentes. Junta no una, no dos, sino tres experiencias extracorporales de Batman, con otro flashback que es la historia principal, que nos cuenta por fin lo que le pasó al asesino de los padres de Bruce Wayne. Es una pequeña historia de crimen y castigo que queda bien, y además, todo ello en conjunto forma parte de sacar adelante una de las ideas principales de Morrison para el personaje, que es hacer encajar todas las encarnaciones del personajes en una sola historia, recuperando y encajando de alguna manera las más vilipendiadas de los 50-60. Así que en una segunda lectura, es un número más interesante de lo que pueda parecer la primera vez, donde queda un poco aleatorio. Eso si, el dibujo de Daniel sigue siendo malo, y dificultando la lectura en vez de amplificando o al menos complementando las ideas de Morrison. Recomendado (7)

Black Summer: Glenat continua sacando las miniseries de Avatar, que es donde ciertos autores llevan las obras que en otras editoriales no les cogerían ni en pintura, aunque en los dos casos de Ellis de este mes, tampoco hay nada que no pudiera verse en los títulos más bestias de Marvel o DC. Como todo el mundo sabe, Ellis odia a los superhéroes. Como casi todo el mundo sabe, aunque no quiera admitirlo, Ellis no tiene principios, así que se dedica a escribir superhéroes mientras sigue proclamando que están acabados y que los guionistas deberían escribir otras cosas. Nada como predicar con el ejemplo. Al menos, a diferencia de lo que hace para Marvel, esto si que le importa un carajo, y se molesta en tomarselo un poco en serio. Sabes que ha puesto algo de empeño porque usa modificación corporal tecnológica, que es su principal fetiche ahora mismo. Se supone que quiere hacer ideas nuevas con los superhéroes, y esto empieza bien: En un mundo que sólo tiene un grupo de superhéroes y ningún supervillano, uno de ellos decide que el mayor criminal del mundo es el presidente de EEUU (es el verano del ’08, obviamente) y decide matarlo públicamente. Eso sería un buen punto de partida para una historia sobre la corrupción, la naturaleza del poder, y sobre si los problemas del mundo se pueden arreglar de una manera fácil y violenta, si eso cambia realmente algo. Desgraciadamente, aunque esos temas se mencionan de pasada, no es la historia que Ellis quiere contar, tal vez porque implicaría tener grados de ambigüedad moral, y Ellis, por mucho que critique el mainstream, escribe sus comics de manera tan maniquea como cualquier comic de superhéroes de los últimos 40 años. Tiene que haber un malo malísimo sin nada bueno, y la historia se acaba cuando se le derrota. Así que en vez de todo eso, la historia va realmente de un grupo de antiguos soñadores que querían cambiar el mundo siendo cazados por unos malos que tienen los recursos del gobierno americano. No muy diferente de Cla$$war, por cierto, en la dirección y en la manera de presentar unos pocos superhumanos como armas cuyos conflictos son mortales. Como tal, es una buena historia. Ellis juega bien la parte de los viejos soñadores habiendo despertado, y la lástima de que todo haya acabado en esto. Los personajes están bien desarrollados, o al menos, los que realmente tienen protagonismo, siempre dentro de los estándares del tipo de historia de “antiguos héroes que han credido salen del retiro”. La historia es rápida y emocionante, y tiene un buen final. Es una buena historia, simplemente, no está a la altura de la premisa, y no es nada nuevo. El dibujo es de JJ Ryp, que ya vimos aquí en Robocop, y hace bien la acción espectacular, aunque con exceso de destrozos flotantes en todas las escenas. Lo que no hace bien del todo es a los personajes, donde se nota que Avatar se solía dedicar al porno y los entrenaba para eso. Además, los diseños de los supers mezclan vida real y trajes de superhéroe de manera que a veces parecen Power Rangers. Juntando ambas cosas, es difícil distinguir unos personajes de otros a veces, sobre todo las dos chicas. Recomendado (8)

Buffy Cazavampiros Omnibus Nº3: Un montón de números de la serie original, que transcurren alrededor de la Segunda-Tercera Temporada, pero sin Angel o Angelus, o ninguno de los otros villanos recurrentes. Escritos por Andi Watson (el de Peleas de Enamorados) y Christopher Golden (especialista en adaptaciones de un medio a otro) y dibujados por, en general, escoria noventera, son historia genéricas de Buffy, captando el estilo de la serie, pero sin mucha gracia o nada que las haga memorables. Sólo para muy fanáticos. Neutral (6)

Capitán America Nº36: El Capi Cyborg y Namor se juntan para enfrentarse con otro villano del año del catapum, que tiene la complejidad de un botijo, y algo menos de originalidad. No se dice nada particularmente interesante en la interacción entre los protagonistas, tampoco. Pero bueno, al menos está decentemente hecho, y no hay nada particularmente tonto. Al menos Brubaker evita la pelea gratuita que parece prometer la portada. Buen dibujo. Neutral (6)

Crisis Final Nº5: Como no podía ser de otra manera, y por no dejar un número bien, Planeta vuelve a meter la pata este mes. En este caso, la cagada correspondiente es que el comic que meten en segundo lugar va antes que el que meten en el primer lugar. Debería ser obvio, teniendo en cuenta que uno es uno de los especiales que salieron entre los nº3 y 4 de Crisis Final, y si no, fijandose un poco en que la misma cronología de Mr Terrific, que sale en ambos, te lo dice, pero en Planeta pasan mucho de todo. Aparte del orden, aquí tenemos la primera colaboración de uno de los 3 guionistas que llevan la Crisis Final, que es Greg Rucka, que escribe el especial Crisis Final: Resistid. El hecho de que colabore con su viejo coguionista de Jaquemate, Eric Trautmann, debería ser una pista de que es prácticamente un epílogo de esa serie, pero cruzandose con la Crisis. Lo cual tiene sentido, ya que Jaquemate es una agencia que se dedica a combatir este tipo de catastrofes, así que verles reaccionar ante una Crisis es apropiado para ellos, y para contarnos un punto de vista global de la situación. Como el título indica, es una historia de resistencia heroica contra los malos que han ganado, con únicamente cuatro de los protagonistas de Jaquemate, más la improbable pareja del Peón Chasquidos Carr (y es desafortunado que esto se publique el mismo mes que Hourman, donde explicaban como perdía los poderes que aquí vuelve a tener sin explicación, pero esas cosas pasan) y Cheetah aguantando contra un mundo controlado por Darkseid y sus legiones. Es un tipo de historia clásica, y aunque obviamente sabemos que los buenos ganarán al final y no todo es tan desesperado, los guionistas saben vender la desesperación y heroicidad de los protagonistas. Para aquellos un poco desconcertados por el estilo innovador de Morrison en la serie principal, esto tiene también un estilo más convencional, que se centra más en los protagonistas. (Hay un elemento que no encaja bien con la mini principal, pero es pequeño) Carr y Cheetah tienen una interacción divertida, la relación entre Mr. Terrific y Sasha sigue siendo enternecedora, un elemento introducido inteligentemente en Jaquemate resulta ser la solución, se logra usar de manera que quede bien a unos personajes de los que todo el mundo se había hartado hace años, y el final es simplemente épico y emocionante. Además, el dibujo de Ryan Sook es muy bueno. Hablando de dibujo, en el nº4 de Crisis Final que va después, pese a que dejaron un mes de hueco, JG Jones no pudo seguir haciendo la serie a tiempo, y algunas escenas están dibujadas por Carlos Pacheco. Pese a que no tienen el mismo estilo, lo que hace que los tics de Pacheco se noten más en comparación, no encajan demasiado mal, y se mantiene el listón. En cuanto a la historia, habiendonos presentado la ambientación del mundo conquistado por Darkseid en los especiales anteriores, Morrison sigue con el ritmo acelerado de presentar escenas e ideas rápidamente y dejar que el lector relleno los huecos él solito, lo que es bastante impresionante. Habiendo presentado a los muchos personajes en números anteriores, ahora es cuestión de verles en una situación distinta, viendo lo que están haciendo un mes después de que Darkseid conquiste el mundo. Así que vamos rotando por los distintos puntos de conflicto y resistencia, con muchos momentos chulos de los héroes y villanos, con muy buen ritmo. Destacar sobre todo la genial escena de resistencia de Flecha Verde, y la imponente presentación final de Darkseid. Así se hace. Muy Recomendado (10)

Crisis Final: Venganza de los Villanos: Miniserie de 3 números que transcurre alrededor de los números 2 y 3 de Crisis Final. Lo curioso es que originalmente iban a ser cinco números y no iba a ser un cruce con CF, pero al final aprovecharon la conexión con Flash para subirse al carro. La verdad, se nota que fue un cambio a mitad del asunto, porque aún se nota el punto donde habrían terminado los dos primeros números si hubiesen sido cinco, y además, se nota que los elementos de Crisis Final no influyen hasta la segunda mitad de la miniserie, donde pasan demasiadas cosas a la vez y algunos subargumentos se pierden en el follón, mientras que en la primera mitad había mucho más espacio libre. Independientemente del crossover y sus circunstancias, esto es una mini que por un lado sirve de puente entre la primera etapa de Geoff Johns en Flash y la que se avecina, volviendo a la Galería de Villanos, que se notaba que era lo que más le gustaba de la serie, y que tenía más cosas que contar, como ya dije en su día. Además, también sirve de limpieza y arreglo del destrozo que han hecho otros guionistas con los personajes que definió tan bien, y que cagaron tanto en tan poco tiempo inútiles como Guggenheim o los de Cuenta Atrás. Manda narices que el guionista más importante de la editorial tenga que arreglar sus propios personajes porque en dos años que los ha dejado sueltos los ha cogido gente que es incapaz de leer (o de entender) sus historias.

El caso es que los Villanos vuelven de Salvación, están hartos de todo, y deciden vengarse de Guggenheim, er, Inercia, por haberles hecho actuar tan poco característicamente y haber matado a Kid Flash. Excepto que Inercia tiene sus propios planes. Y también los tiene Zoom, que se involucrado en la trama. Y también Flautista, recuperado de Cuenta Atrás, y tratando de hacer algo con la estúpida muerte del Tramposo, siguiendo la idea descarrilada de Johns de que no se había revillanizado, sino que se había infiltrado en los Villanos. A lo que hay que añadirle las maquinaciones de Libra, ya que todo esto transcurre en plena Crisis, con los Flashes ausentes. Así que es una historia exclusivamente de Villanos, en mayor o menor medida, y como todas las historias de Johns anteriores sobre ellos, es muy buena. Los cinco protagonistas tienen muy buena caracterización. Sobre todo Capitán Frio, que sigue siendo un personaje de lo más complejo, pero también Hechicero del Clima, que tiene mucho desarrollo aquí porque Johns no llegó a dedicarle un Perfil de Villano como a los otros, y también el nuevo Tramposo, que sirve para explicar la diferencia entre uno de los Villanos de verdad, y los que no lo son, entre aspirantes y legados. Esa diferencia también queda clara en una escena genial donde Johns recupera a los cutrisimos pseudo-Villanos de Gotham Underground para que la Galería de Villanos pueda machacarlos, que no sólo nos muestra perfectamente la mentalidad, modo de operar y porque mola la Galería, sino que demuestra como hacer bien una escena de acción brutal. (Bien: Villanos masacrando brutalmente a otros villanos que se lo merecen, con ingenio y de manera que la violencia quiera decir algo. Mal: Personajes destripando alegremente a personajes que no lo merecen, que curiosamente es un fallo que Johns ha cometido alguna vez) Incluye la mejor manera de rechazar una entrada de alguien que se cree sexy, de la historia. También hay buen trabajo con el resto de personajes de la historia, sobre todo con Inercia y Zoom, aunque es aquí cuando lo apresurado del final influye, y el prometedor subargumento de Flautista tiene que cortarse rápidamente sin llegar a mucho, y Libra queda ligeramente como un pegote en una historia que no le necesitaba, aunque tiene una buena participación, de todas maneras. Aún así, tiene un final de lo más satisfactorio para todos los implicados, de manera emocional y estructural, y deja en buen sitio a los protagonistas para la nueva serie. Bueno, excepto a los que estaban más gastados, que los quita del mapa, pero es comprensible. En el dibujo, Johns se reune con su viejo colaborador de Flash, Scott Kolins, y le da a la serie el estilo sucio y brutal que necesita, desarrollando bien los decorados industriales de Keystone. No es una miniserie necesaria para Crisis, pero si te gustaba Flash o te gustan los villanos, o las buenas historias de venganza, te gustará. Muy Recomendado (10)

Cuatro Fantásticos Nº21: Todos los subargumentos se ponen en pausa para una historia de respiro, si quieres ser generoso y no llamarla de relleno. ¿Recuerdas aquella historia de la etapa Byrne donde los 4F visitaban el pueblecito de la Tia Petunia? Pues algo muy similar, pero con bastante menos encanto, y el doble de aburrido, porque tarda el doble para contar lo mismo. Es todo un número de los 4F visitando un pueblecito de Escocia (presumiblemente porque Millar es de allí, o eso dice), y viendo lo rústico y pintoresco que es en su simpleza. Todo para llegar a una revelación que cualquiera que haya visto o leido una historia donde se visita un pueblecito aislado, y no sea un completo subnormal, podrá ver venir en la segunda página. Vale que esté dandole tensión, pero está dar tensión, y está esperarse tanto tiempo a que pase algo que el público ya se cansó hace tiempo, porque se podría haber conseguido lo mismo en la cuarta parte del espacio, y mejor. El dibujo de Hitch es muy bonito, pero pagar el precio de un comic para ver cuatro grandes imágenes de campo, no vale la pena. No Recomendado (4)

Daredevil Nº43: Todo un número de combate contra la Mano, Lady Bullseye y sus zombies, que es todo un cambio de ritmo agradable para esta serie en la última década. Al menos los personajes (o Brubaker, según lo quieras ver) admite que la Mano es poco más que un chiste, en vez de actuar como si fueran la cosa más terrible (o peor, más interesante) del mundo, como hacía Bendis. No consigue hacerlos temibles, pero al menos da el primer paso para arreglar el problema, que es admitir que existe. Un buen número de acción con diálogo útil en las peleas, con buen dibujo de Lark. Recomendado (7)

Doktor Sleepless: O Doktor Insomne, pero Glenat se niega a traducir nada, ni siquiera las docenas de neologismos que aparecen en este comic, de manera que a veces la mitad de las palabras están en inglés, lo que resulta ridículo. Al menos hay notas de traducción bastante útiles. Esta es la nueva serie regular donde Warren Ellis resumirá todos sus temas principales durante los próximos años, algo así como la sucesora de Transmetropolitan. Al igual que Transmet, tiene un protagonista que vuelve a la Ciudad, y viene a decirle al pueblo lo tontos que son, y como arreglar las cosas, de manera exagerada e histriónica, acompañado de una ayudante. A diferencia de Transmet, no transcurre en el futuro lejano sino muy cercano, tiene más énfasis en la parte científica siguiendo los intereses del autor (aunque tiene buena parte social también), y aunque la faceta pública de los protas es similar, la privada es bastante distinta, y es menos un avatar del autor (ni lo es de Hunter S. Thompson, ya puestos). En vez de un periodista, es un Doctor, científico pese a las apariencias, por aquello de que la serie va de ciencia. La gracia es que el protagonista era un intelectual normal que decía la verdad, pero nadie le hacía caso. Así que se ha reinventado como un personaje de comic, una caricatura, un científico loco llamado el Doktor Insomne, porque así la gente oirá lo que tiene que decir. Es una idea muy chula, y una que los guionistas británicos conocen bien de primera mano. Así que ahora escandaliza, hace extrañas declaraciones y le toca las narices al poder establecido, mientras extiende su mensaje de que la gente es estúpida y quejica. El mensaje es coger algo que está ahora de moda, quejarse de que el futuro no es lo que nos habían pintado (“¿Dónde está mi mochila-cohete?”, suele resumirlo) y decir que los que se quejan de eso son unos tontos por haberse creido lo que no eran, y no aprovechar la verdadera ciencia que debería parecernos futurista (en el comic son cosas aún no inventadas, aunque factibles, pero podrías decir lo mismo de Internet, o un Ipod). Y entonces, usar esa misma tecnología para seguir extendiendo su mensaje. No está a la altura de los primeros números de Transmetropolitan (pero claro, ¿qué lo está?) pero es bastante intrigante, divertido y lleno de ideas. Al menos las partes que van de eso, y del misterio de quien es realmente el Doktor, y que pretende conseguir. Las partes más alejadas de eso, que abundan en la segunda mitad del tomo, ya no son tan interesantes, siendo dramas más normales o disgresiones raras que si bien seguramente jugarán un papel más adelante, ahora no se sabe bien la relevancia. Y luego está el último capítulo, que se supone que nos cuenta el origen del Doktor. Y si lo que cuenta es verdad, me temo que hay otro paralelismo con Transmet, que la serie abandonará la parte interesante para convertirse en un “héroe oscuro vs malo malisimo que quiere destruirlo todo”, lo cual sería una pena, pero es a lo que nos tiene acostumbrados Ellis. En cuanto al dibujo, a Ellis se le ha acabado la suerte con los dibujantes, y le toca el novato Iván Rodriguez, que apenas parece preparado para un trabajo profesional. Muy pobre y soso, muy plano, similar a lo que era Tony Daniel hace unos años. Le quita gracia a la serie. También hay textos complementarios al final (y supuestamente en Internet) que se supone que ayudan a comprender mejor la historia, lo que es una buena idea. No se sabe si será la nueva gran obra de Ellis, o si es capaz siquiera de hacer una, pero es interesante de momento, y al menos le saca un poco de lo habitual. Recomendado (8)

Exiliados: Vuelta a Casa: Mira que es una portada fea. De hecho, es una portada fea a la que parece que hayan dejado reposar en orina un buen rato. Esto es, mas o menos, el final del volumen original de la serie. Excepto que significa más bien poco, porque aparte de que han dejado el nº100 para un siguiente tomo, por alguna insondable razón (el tomo americano lo incluia) y además, Claremont continuará en el volumen 2 tras la renumeración de la serie. Lo que para es que para coincidir con la renumeración, se dedica a atar cabos sueltos, es decir, librarse de los personajes ya establecidos de cualquier manera, y meter a los suyos propios, también de cualquier manera. El resultado es bastante forzado, por lo menos. Mientras pasa todo esto en los subargumentos, el argumento principal no parece interesarle mucho a Claremont tampoco, siendo poco más que una repetición del mundo del tomo anterior, con los personajes un poco barajados, pero con poco o nada que decir que no haya dicho inmediatamente antes. Una sola idea buena al principio, y ya. Quizá cuando Claremont tenga el equipo que él quiera, esto sea mejor, pero de momento, esto vuelve a ser lo que se podía temer del Claremont moderno, regurgitación de viejas ideas, avances incomprensibles y desarrollos arbitrarios. En cuanto al dibujo, Pelletier ya se largó a 4F, y en su lugar vuelve Clayton Henry a su primera serie, que no lo hace del todo mal, aunque le hace falta un poco de rango. Steve Scott sustituye decentemente también. No Recomendado (4)

Ghost Rider: Del Infierno al Paraiso: Al que dentro se le llama Motorista Fantasma, pero menos da una piedra. Después de tantos meses de reposo, de manera que parecía que habían desistido de la serie, continua la serie, sólo que esta vez ya no está Way, sino que empieza Jason Aaron, en su primera serie regular para Marvel. Y aquellos que hayan leido sus números en Lobezno, sabrán que pasar de algo escrito por Way a algo escrito por Aaron es subir varios niveles. Aaron abandona toda la tontería noventera del Motorista enfrentandose continuamente a los mismos demonios genéricos nada impresionantes, y toma una dirección bastante distinta, que le pega al personaje, y además juega con sus sensibilidades como guionista. La idea es que Johnny Blaze es un motorista, además, creado en la época en el que los viajes por carretera a través de America estaban de moda. Así que es apropiado que sus aventuras le tengan viajando por la America profunda, visitando pueblos pintorescos y bares de carretera, (algo así como una versión satánica de Autopista hacia el Cielo) donde acaba metiendose en follones que mezclan esa ambientación con problemas sobrenaturales, pero no en plan terrorífico o supervillanesco, sino tan rocambolesco como un motorista que es un esqueleto ardiente. Y si, Way intentaba algo parecido, pero acababa degenerando en lo de siempre. Aquí, Blaze se enfrenta a monjas asesinas y cosas así de exageradas, más propias de una película de serie B de esas que le gustan a Tarantino, que un comic de superhéroes. Exagerado, pero divertido, y el dibujo sucio y oscuro del novato Roland Boschi le va bien. Además, la última página promete que no va a ser todo “Motorista Fanatsma vs la cosa rara de turno”, sino que se prepara una historia mayor. Para terminar el tomo, hay un anual, escrito por Stuart Moore, que sólo hace cosas de relleno, y dibujado por Ben Oliver, que se parece más a la antigua dirección de la serie, con peleas con demonios y ángeles manipuladores. Dibujo decente y normal de Ben Oliver. Potencialmente divertido, si tienes el sentido del humor adecuado. Recomendado (7)

Hourman: Otra de esas series cortas recopiladas enteramente en otro tomazo enano, sólo que esta se entiende aún menos. Es una serie que recibió buenas críticas, pero tampoco es un clásico perdido, murió en dos años y no ha sido recopilada por DC. El personaje no es conocido, no pasó nada relevante al resto del Universo DC y los autores no son particularmente famosos. Al menos Rags Morales se hizo popular después con Crisis de Identidad, pero Tom Peyer pasó bastante al olvido tras esto. Y es una pena, porque este fue su trabajo más personal (aunque también tuvo bastante mano ancha en LEGION) y no le salió mal. Esta es una serie dedicada al Hourman robot presentado en la LJA de Morrison, desde DC Un Millon hasta que se marcha de SJA más o menos. Lo curioso es que es una serie muy similar al primer par de años del Capitán Marvel de Peter David: Un héroe de segunda generación novato y no humano se muda a la Tierra donde tiene que aprender a ser humano y un héroe conviviendo con un antiguo sidekick adolescente sin poderes cínico y amargado, que intenta recuperar a su exmujer antes de que el héroe se la lleve. Sólo que Peyer distribuye mejor el protagonismo entre Hourman y Chasquidos Carr, que son realmente coprotagonistas. Y aunque también tiene un tono humorístico, no es tan graciosa, aunque a cambio es más extraña. Así que tiene a los protagonistas alternando entre meterse en aventuras extrañas (normalmente relacionadas con viajes en el tiempo y/o la historia de la Liga, sobre todo su nemesis Amazo) y viviendo una vida suburbana seminormal en Happy Harbour. Lo primero es probablemente peor, ya que ninguno de los villanos es particularmente memorable, ni si quiera Amazo, que se hace más bien pesadito. Los viajes en el tiempo sólo a veces son ingeniosos en vez de confusos, (y eso que Peyer toma la necesaria precaución de limitar mucho los excesivos poderes del protagonista nada más empezar) y las situaciones son más extrañas que chulas, incluso cuando intenta imitar a Morrison y sus ideas desmadradas de DC Un Millón (y de nuevo, da mucho la lata con algunas ideas que no lo valen, como los LJAndroides). Como buena serie sobre generaciones de héroes, toca varios aspectos del legado de Hourman, aprovechando entre otras cosas que el protagonista está basado en el original (muerto por aquella época), lo que da para historias curiosas con su familia, aunque no llegan a cuajar bien, sobre todo cuando aparece el Hourman actual (y aquí se nota el mérito de Johns al reciclarlo, pues antes era bastante patético) La otra parte es más graciosa, con una buena caracterización de Chasquidos, comprensiblemente deprimente y cínico, que tiene una buena interacción con el extraño pero inocente Hourman. Eso acaba convirtiendose en una extraña comedia de situación donde Chasquidos envidia a Hourman, que a su vez envidia a su yo del futuro que lo hace todo mejor que él, mientras todos intentan llevarse a la chica de turno, y pasan tiendo tomando café junto a un demonio que adoptaron en el crossover con Día del Juicio. Se hace bastante divertido a veces, aunque no siempre tiene tanta chispa como podría tener. Y eso podría resumir toda la serie, la verdad. Es curiosa, pero no tanto como se podía decir, y no fue tanta pérdida que se cancelara, ni mucho menos lo que pasó después con el personaje, que nunca llegó a salir bien. El dibujo de Morales tampoco era tan bueno como ha sido después, aunque ya apuntaba bastante. Las ideas para las camisetas de Chasquidos son geniales. Recomendado (7)

House of Mistery: Espacio y Aburrimiento: Nueva serie de Vertigo, aunque suena más a vieja serie de Vertigo. Porque es un revival de una vieja propiedad de terror, y es de realismo mágico, dos cosas que componían el 80% de la producción de Vertigo de los 90. Además, está coescrita por Bill Willingham, que también colaboró con spin-offs de Sandman en su día. Por otro lado, su coescritor Matt Sturges y él también son la base de la franquicia de Fábulas, que es lo único que realmente está teniendo éxito en Vertigo ahora mismo, así que no es todo como antes. La idea aquí se basa un poco en la vieja serie de la Casa, que sirve como excusa para narrar historias de terror. Sólo que en vez de ocupar todo el comic excepto una introducción de Cain, resulta que Cain ha perdido la Casa, y lo que pasa con ella es realmente el centro de la historia, y los relatos de terror son historias cortas como extra. Resulta que la Casa del Misterio se ha convertido en una posada que conecta distintos mundos y tiempos, donde la gente pasa y cuenta sus historias, excepto el puñado de personajes protagonistas, que están atrapados allí permanentemente. Volviendo con la inspiración en Sandman, si, es como una serie regular dedicada a la Posada del Fin de los Mundos. Pero en cualquier caso, es una buena premisa para una serie parcialmente antológica. La parte fija, siguiendo con la tradición, nos presenta la Casa y sus habitantes mediante la perspectiva de una recién llegada, que tiene las reacciones lógicas a quedarse atrapada en un sitio tan extraño. Es un misterio ontológico, y la serie flotará o se hundirá a la larga dependiendo de que los guionistas tengan una buena explicación, y sepan añadir más cosas al misterio de que hacen ahí y como escapar para que no se estire demasiado. Al final empiezan a vislumbrarse cosas, aunque parecen ser también de la vieja escuela Vertigo de “cosas raras porque si”, pero principalmente, es establecer como funciona. Y gracias a que desarrolla bastante bien a los personajes, sobre todo a Fig, la protagonista principal, queda bien. El dibujo de Luca Rossi, no demasiado alejado del estilo casero de Fábulas, está bastante bien. En cuanto a las historias-dentro-de-la-historia, de momento son bastante buenas. La primera y la última son similares, con una narración que suena como una vida completamente normal, mientras que el dibujo nos muestra que es todo lo contrario, con elementos sobrenaturales que realmente son un poco inquietantes y que se meten bajo la piel. La segunda es también similar, pero en comedia en vez de terror, con un protagonista bastante curioso, que cumple con su trabajo cueste lo que cueste, aunque sea enfrentandose a enormes monstruos marinos. Graciosa, y tiene dibujo de Jill Thompson, de sobra conocida en Vertigo. La tercera es una historia de gangsters más normal, pero también buena. Y la última es un cuento de hadas adaptado a los tiempos modernos, con mucha mala leche. El resto de dibujantes no son demasiado famosos, tienen estilos muy variados y en general son bastante buenos también. En general, las historias cortas son probablemente lo más disfrutable de la serie. Una serie interesante, al menos de momento (puede irse al cuerno fácilmente, pero habrá que confiar en los guionistas, que se lo han ganado). Si eres fan de Fábulas o del viejo Vertigo, tienes que echarle un vistazo. Muy Recomendado (9)

Hulk Nº12: El Loeb decide que seguir demostrando que el Hulk rojo es más fuerte que nadie, avanzar el supuesto misterio de su identidad del que no han dado ni una pista, o en general, hacer algo que desarrolle lo que ridiculamente se pueden llamar argumentos o personajes de esta serie, no vale la pena. Porque eso implicaría que esta serie va de contar una historia, o hablar de unos personajes. Cuando en realidad va de contar los caprichos que tengan el Loeb o sus dibujantes, da igual que sean reciclados, no vengan a cuento, no tengan sentido, o no sean una historia propiamente dicha. Así que este es un número que va de reunir a los Defensores originales, en distintos puntos del pasado, (aunque en general de principios de los 70, que debe ser la época nostálgica del Loeb) y poco más. Básicamente, el número no tiene ningún propósito excepto el valor nostálgico, y el ver a McGuiness dibujando encarnaciones pasadas de los personajes. La excusa para todo esto es un recurso que se ha hecho tal cual muchisimas veces, y tendría que estar brillantemente hecho para no ser una repetición de historias pasadas. La idea completamente obvia que se presenta al final te convence de que no va a serlo. Irrelevante excepto a los más nostálgicos que quieran comics como los de hace 35 años pero más lentos, pero al menos es inofensivo. No Recomendado (4)

Increible Hercules: Amor y Guerra: Si el anterior tomo de la serie ya era muy bueno, este tercero consigue lo increible y hasta lo supera. Hay un gran montón de cosas en este tomo, y es una pena que no se publique mensualmente. Tiene mucha mitología grecorromana real (o bastante bien adaptada), desde las famosas pruebas de Hercules, el mito de Atlas, o como funcionan las Amazonas, entre otros mitos y leyendas. Tiene mitología marveliana, como un buen uso de los atlantes (dando un origen más completo a Atlantis, que más o menos encaja con lo mucho dicho antes), de Namor y la recién resucitada Namora y sus Agentes de Atlas, y varios otros personajes Marvel varios. Tiene una puya enorme a la Distinguida Competencia haciendo una propia versión del Ataque de las Amazonas que esta vez si que tiene sentido, y es impresionante, y tiene sus propias versiones de los mismos personajes, más de acuerdo con la mitología clásica, pero sin quedarse sólo en eso, si no contando una historia completa y accesible de por si. Y sorprendentemente, tiene un vistazo al tema del machismo, feminismo y relaciones de género bastante inteligente y cuidado, contando mediante un viejo elemento argumental que normalmente sería un tópico, una serie de discusiones sobre parecidos y diferencias de los sexos bastante complejas, aunque sea como trasfondo que no distrae de lo que es tanto una historia de acción como personal para los protagonistas. Y eso en un solo comic de 24 páginas, de los 5 que lleva el tomo. Aparte de todo esto, tiene lo habitual en la serie, que es la interacción brillante entre la bravuconería de Hercules y la arrogancia juvenil de Amadeus Cho, y como todo esto se ve afectado por lios de faldas, pasados en el caso de Hercules, presentes en el caso de Cho, que nos demuestra que no hay nada que haga reducir a un idiota a un genio como alguien atractivo del sexo opuesto. Incluye uno de los cambios de registro más brutales vistos en un comic, pasando de una de las mejores escenas de humor visual de todo el año a una golpe dramático brutal al lector en sólo dos páginas. Y por supuesto, con la acción chula de siempre, incluyendo las mejores onomatopeyas en todo el mercado. Una serie que hace reir, llorar, pensar y asombrarte, literalmente. Añadele que este tomo tiene el dibujo de Clayton Henry, que ha mejorado mucho y ahora mezcla estructura superheroica tradicional con humor visual animado, y tenemos lo mejor de todo el mes, claramente. Muy Recomendado (10)

Inmortal Puño de Hierro: Las Siete Ciudades Celestiales Libro 2: Extraña separación que ha hecho Panini de la serie, distinta a la americana. Pero claro, también es extraño sacar una serie directamente en formato gigante, casi tanto como partir una historia en dos, en estos dias de historias hechas para un tomo. Esto es el final de la etapa de Fraction y Brubaker, que la verdad, ha sido un poco corta, pero mejor dejarlo cuando estás en la cumbre, que quedarse si ya no tienes nada más que decir. En cualquier caso, han revitalizado al personaje, y tengan éxito o no sus sucesores (tanto artístico como comercial ), aquí queda la prueba. Buena parte del tomo es la segunda mitad de la saga del título, que son artes marciales mezcladas con fantasía a lo bestia. Por un lado, un torneo de luchadores desmadrado entre los campeones de las múltiples ciudades, por otro política mitológica y drama familiar ancestral con los líderes y demás puestos de K’un L’un, y por otro acción superheroica muy buena contra Hydra (por una vez bien usados) y su tren de la muerte. Todo muy bien hecho, con personajes bien desarrollados, una mitología bien montada, y sabiendo cuando mantener lentitud dramática y cuando acelerarse y exagerar, es decir, combinando lo que más le gusta a ambos guionistas. El resto del tomo es de Fraction en solitario, y para el que no conozca bien a ambos guionistas, se nota que la mayoría del peso y de la gracia de la serie ha sido suya, porque no se nota que se pierda nada. Uno es un número de “Tiempos Pasados”, dedicado a una de las antiguas Puños de Hierro, en este caso una reina pirata. Y es una historia de piratas orientales, y de fantasía, al estilo de aventuras, de lo más divertido. En un estilo parecido viene otro especial, dedicado al predecesor de Danny, Orson, que transcurre cuando era joven, y tiene la gracia de que no sólo es todo un comic que imita el estilo de los viejos pulps, cada capítulo es un género distinto, con un dibujante apropiado, desde misterio hasta western. Por último, hay un número de epílogo para la serie, que le da una nueva dirección a Danny y al resto de protagonistas, reconectando con sus secundarios con muy buenos momentos emotivos, y con una revelación final que le pone las cosas muy interesantes a su sucesor. El dibujo de David Aja en varios de los capítulos es muy bueno, y el del resto (incluyendo Kano, Pulido, Dragotta y hasta Heath en el especial) es bastante bueno también, encajando con el tono que toca. Un gran final para una etapa memorable. Muy Recomendado (10)

Invasión Secreta: Reinado Oscuro: Como suele hacer Marvel, esto es un especial que hace de puente entre el gran crossover y lo siguiente. En este caso, de Invasión Secreta tiene más bien poco, es todo prólogo y comienzo del Reinado Oscuro, que no es un crossover, sino más bien un nombre para la nueva dirección del Universo Marvel que va a abarcar muchas series, como fueron Diezmados o Iniciativa. (Como otras veces, también hay un especial antológico presentando series nuevas, aunque Panini va a publicar cada historia con su serie) Como con Iniciativa, es una idea con potencial, siempre que ignores la mala historia que nos ha llevado hasta aquí, y el poco sentido que tenía. Reinado Oscuro realmente es una mezcla de dos ideas globales de la última década de DC: Una es Presidente Luthor, y los parecidos son obvios. Puede que Osborn no sea Presidente de EEUU, pero igualmente le van a escribir como un villano super-inteligente y manipulador (excepto cuando de su archinemesis se trata, que le vuelve loco), acostumbrado a que todo salga como lo ha planeado, y terriblemente arrogante porque ahora es la persona más poderosa del planeta, y puede hacer lo que quiera, de manera casi legal y aprobada por el público. Francamente, la manera de escribir a Norman Osborn a partir de ahora se va a parecer más al Luthor de hace 10 años, pero bueno, es una buena personalidad, y está bien que al menos la aproveche alguien. La otra, que es en la que se centra este especial, es muy similar a Villanos Unidos. (Bendis lo define como una versión malvada de los Illuminati, y es cierto que hay paralelismos, pero funcionan de manera muy distinta, que la verdad, queda mejor, porque unos Illuminati son una idea para villanos, no para héroes) Osborn se forma una Cábala compuesta por algunos de los villanos más importantes, que a su vez le permite controlar prácticamente a todos los villanos, igual que hizo Luthor en VU. Ninguna de las dos ideas es original, pero DC no llegó a hacer mucho con ninguna de las dos, así que no está mal porque Marvel pruebe suerte. Por supuesto, el hecho de que tanto el guionista de este especial como el motor de la historia sea Brian Bendis no augura nada bueno, pero Marvel tiene suficientes buenos guionistas por debajo como para sacar historias buenas, aunque la historia principal no lo sea.

Este especial, de todas maneras, no es tan malo como se podía esperar. Es básicamente una conversación entre Norman y el resto de la Cábala (bastante bien elegida, con conexiones con todas las series importantes, variedad en el tipo de villanos, y mezcla de villanos clásicos, gente más ambigua como Namor o Frost, y un novato como Encapuchado que puede ser una mierda de personaje bajo Bendis, pero al menos tiene el papel importante de enlace con los supervillanos callejeros) donde les cuenta la premisa de la historia. Y la verdad, es una buena presentación. Pone bien a Osborn como el gran manipulador con la sarten por el mango, pero también explica bien porque a cada uno de los demás le conviene aceptar, y porque es buena idea, tanto para personajes como lectores. Es un poco seco, casi todo una breve charla de Osborn sin que los demás personajes actuen, pero teniendo en cuenta que Bendis escribe bien a Osborn pero probablemente a los demás no, mejor así. Hablando de eso, hay una escena al final donde, para atar un cabo suelto de otra serie y demostrar que Norman es maaalo, mata gratuitamente a un buen personaje, de manera que demuestra que Bendis no se ha molestado en leer ni una aparición suya. Ese es el Bendis que todos conocemos. No todo lo malo es culpa suya, de todas maneras. El dibujo es de Sean Philips, que es pésimo haciendo superhéroes, pero uno esperaría que una historia oscura sobre villanos hablando fuera más de su estilo. Sin embargo, su versión de Namor es la cosa más patética jamás vista, que parece más un borracho que vive en un trailer que Namor (en Internet se convirtió en un chiste decir a quien se parecía ese Namor, y cuando una de las respuestas solía ser Phil Collins, sabes que algo ha ido horriblemente mal) y el resto no es gran cosa tampoco. Por último, parece que Panini ha perdonado la vida a los lectores por sólo cobrar 2 euros por este comic. Excepto que sólo tiene 20 páginas de comic, y el resto son extras, material que la gran mayoría de gente no necesita. Hay una serie de fichas que identifican todos los infiltrados skrulls, lo cual puede ser interesante si no has comprado todos los crossovers, te interesan, y no te quieres molestar en mirarlo en Wikipedia. El resto son entrevistas sobre las nuevas series, que puedes encontrar mejor y gratis (legalmente) en sitios de Internet. Pero bueno, al menos aquí no cobran casi por la morralla que probablemente no te interesa. Neutral (6)

Iron Man & Maquina de Guerra Nº20: Ah, volvemos a los viejos “buenos” tiempos de los 2-en-1. Porque siempre han funcionado. Además, endosandole a una serie activa una que ya ha sido cancelada en EEUU. Teoricamente, serian buena pareja, protagonizadas por viejos amigos, ambos en armadura. En la práctica, tienen tonos muy distintos. Iron Man vuelve a la serie de Invencible Iron Man de Matt Fraction, que ahora es la única serie del personaje, y continua con la dirección de la primera saga, de destruir al personaje con vistas a rehacerlo de nuevo. Tiene un tono lento y metódico, sin un solo puñetazo, donde la tensión es verbal. El número va de consecuencias, con Empresas Stark hecha un asco y Osborn como sucesor de Stark en el gobierno, y viendo como afecta todo esto. Como Fraction es inteligente, pasa bastante de los elementos más estúpidos del final de Invasión Secreta (todo el mundo odiando a Stark porque creen, sin ninguna prueba, que apoyaba a los skrulls), dando a cambio una explicación bastante menos estúpida para ponerle a la fuga. Todo esto está muy bien, ya que permite dejar de tener a Tony como la figura de autoridad que todo el mundo odia, y tenerle como alguien que ha cometido errores y está en una mala situación, pero que va a usar su inteligencia y capacidad para jugar fuera de las reglas para volver a ser el héroe, en contra del Reinado Oscuro. Básicamente, mezcla los tipos de historias de “Stark la ha cagado y tiene que reconstruirse” y “Iron Man vs el complejo industrial-militar”, que son clásicos del personaje (y mucho mejor direcciones para el personaje que las de los últimos años), de una manera nueva y apropiada. Bastante bien hecha aquí, y con buen dibujo, aunque algo artificioso, de Larroca.

Y luego está la nueva serie de Máquina de Guerra, que incluye el nº1 y un prólogo de una de esas antologías de presentación. Darle una serie al personaje no es mala idea, teniendo en cuenta las películas, la cosa es como diferenciarla de la serie madre. La última vez que el personaje tuvo serie propia fue en los 90, y lo irónico es que en muchos sentidos, esta nueva parece más un producto de esa década. Teniendo “Guerra” en el nombre y muchos cañones, cierto grado de violencia es esperado, y tiene sentido que ambas series tengan al personaje viajando a paises del tercer mundo y ocupandose de problemas que otros no tratan. La perspectiva internacional y el tono paramilitar ya se presentaron en los números de Gage que supuestamente hacian de prólogo a esto, incluso. Pero mientras la serie de los 90 al menos le tenía como parte de una ONG, donde la violencia era el último recurso, aquí Rhodes es un justiciero asesino cuyo único objetivo en la vida es matar a la gente mala. Así, como suena. Hay gente mala en el mundo, y hay que matarla. Lo cual puede ser cierto, pero es de un simple que asusta. Y mientras los números de Gage, aparte de tenerle más equilibrado y heroico, le tenían como esencialmente un hombre en armadura, con sus partes cibernéticas como un handicap, aquí Pak lo convierte en un cyborg asesino, que se desmonta y reemplaza sus miembros por pistolones continuamente. Lo que le pasó a Rhodes para acabar así se explica, si por explicar entiendes una página de flashback que ni se molesta en explicar las circunstancias, ni como encaja con lo que se suponía que hacía en esa época. Ya que estamos, por alguna razón incomprensible, la ayudante que Gage le dio en sus números es reemplazada sin mucha explicación por un viejo personaje de Iron Man que no pega nada en ese papel. También aparece otro viejo conocido del personaje, este de manera que pega más, pero el intento de usarlo para darle el enfoque humano falla porque el protagonista se ha vuelto tan inhumano. Son muchas páginas de Maquina de Guerra masacrando gente y bichos de alta tecnologia marveliana con grandes pistolas, y aunque tiene algo de imaginación, cansa muy rápido. Además, si se supone que invocas tragedias del mundo real que otros comics no tocas (aunque sean versiones Marvelianas que implican robots o armas alienígenas en vez de convencionales), deberías esforzarte en hacer el comic un poco más complejo que los superhéroes normales, no menos. Greg Pak ha tenido éxito con Hulk y Hercules, pero esto tiene pinta de ser más un fracaso como Skaar. El dibujo de Leonardo Manco, siempre muy punk y sucio, le pega bastante al tono de la serie, hay que admitirlo. Recomendado (7)

JLA Nº23: Un número entero de la Liga de la Justicia contra Amazo, que bien podría haber estado escrito hace 20 años. Nada minimamente reseñable en el como, y requiere muchas coincidencias para que el combate no acabe rápidamente, para un bando u otro. Aún así, no sería tan malo si el dibujo de Benes no fuera tan absolutamente patético. Aparte de sus problemas habituales, aquí va un paso más allí, y lo que aporta son apenas bocetos llenos de rayitas que no forman formas, rellenas por color pobre. Y si no te lo crees, mira su Amazo, que parece que no está terminado de dibujar. La serie merece algo mejor que esto, que no es ni profesional. No Recomendado (4)

Jóvenes Titanes Nº5: Después de la estupidez del número anterior con el perro asesino (copia total de lo de Sobek en 52, pero en estúpido), continua el intento de renovar a los Titanes a base de más violencia y muerte, que ha terminado en la dimisión del guionista. Viva por las habilidades como editor de DiDio. Al menos el número anterior no fue un destrozo tan grande como parecía, aunque eso es problemático también. En general todo el drama queda artificial y forzado, y los personajes no actuan como personas que puedas entender, sino manipulados por el guión, como en las malas series. Casi da igual, porque la primera mitad del número va de reintroducir a un personaje que estaba muerto. Aparentemente, matar a un personaje original y resucitar a uno completamente derivado de otro es un cambio positivo. Sobre todo si el personaje resucitado tiene básicamente la misma personalidad y papel en el grupo que Destructora, que se acaba de ir, para poder tener otra vez las mismas historias sobre confianza y encajar en el grupo. La manera de presentarla usa un cliché horrible que además, es igual que otro que están usando en otra parte de DC, para colmo (a menos que sea el mismo, eso tendría más sentido, pero no quita que sea un tópico que no merece estirarse tanto). La otra parte es presentar una nueva nemesis para Wonder Girl, que está bien elegida, aunque no es un personaje interesante de momento, por mucho que roben escenas de películas de terror y de acción histórica para hacerle una amenaza. Además, deja claro el desperdicio que está siendo lo que han hecho con la pobre Cassie en el último par de años. El dibujo de Barrows es bueno, pero el de su suplente imitador no tanto, aunque al menos es consistente. No Recomendado (4)

JSA Nº19: Es una pena que entre la portada y los adelantos de hace un par de números, el giro final de este número se vea venir a la legua (aunque la gente astuta lo podría haber visto venir aún sin eso, en parte gracias al uso de modelos de Alex Ross). Así que todo el número es esperar en tensión a que pase, más que otra cosa, aunque al menos Johns le sabe dar un poco de tensión, dejando claro que es una consecuencia necesaria de estar haciendo algo que de alguna manera está mal. Lo que simplifica el dilema ético en el centro de la historia, que además, es uno que ya contó en el volumen anterior de la serie. Pero al menos Gog sigue siendo original y ambiguo. La interacción y desarrollo de personajes tampoco están a la altura habitual. Lo que si lo está es el dibujo de Eaglesham, tan bueno como siempre. Y hay una sorpresa buena en el epílogo, que continua la historia del anual, también con dibujo de Ordway, añadiendole por fin una idea original a la nueva Tierra-2. Bueno, dos, incluyendo el hecho de que aparentemente, aún están a principios de los 90, cronologicamente hablando, lo que explica algunas cosas y confunde otras. Recomendado (7)

Lobezno Nº45: Este es el número donde se explica que le pasó a Lobezno para acabar tan desmoralizado como estaba al empezar esta historia. Y no es de extrañar que acabara así, porque requiere no sólo que Logan actue como un tonto, sino que muchos otros personajes actuen como completos imbéciles e incompetentes. Básicamente, síndrome What If a tope, donde todos los personajes menos los protagonistas son prescindibles, y deben morir de maneras que nadie se cree por exigencia del guión y porque puedes. Quizá si eres averso a pensar un poco y te encanta ver a gente destripada, esto no te parecerá patético. Pero lo es. No Recomendado (3)

Ms Marvel: Reinado Oscuro: Por algún motivo, se dan prisa en sacar material de esta serie, pese a que es irrelevante, mientras que otras más urgentes llevan retraso. Tras Invasión Secreta, toca cambiar de nuevo la dirección de la serie, que no logra quedarse una durante más de unos meses. La idea aquí se supone que es tenerla a la deriva con lo del Reinado Oscuro, y tirar de sus raices militares. El resultado, me temo, siguiendo lo habitual en la serie, no es ni distintivo ni particularmente bueno. Y el baile de dibujantes es excesivo, incluso para los estándares actuales. El primer número tiene a Carol volviendo a la casa de sus padres, y es un montón de melodrama barato y recuerdos que no dicen nada. El dibujo de un tal Marcos Marz es pasable. Después toca un número de flashback a sus tiempos como soldado, y si eres un fan del porno de tortura, estarás de enhorabuena, porque es todo lo que es el puñetero número. El dibujo de Sequeira es bueno. El siguiente continua la historia, pero al menos se centra en algo que no sea ver como malos genéricos torturan a la protagonista, así que es simplemente mediocre en vez de horrendo. El dibujo de Melo no es demasiado bueno, sin embargo. Y luego para llenar el tomo hay dos especiales, mejor dicho, un especial y un anual. El especial tiene el retorno de un personaje que ya salio en un número anterior, y no es más que una excusa para que el dibujante, Giuseppe Camuncoli, dibuje escenarios y situaciones de fantasías varias, y Reed se divierta un poco con ello. Un poco chorra, pero lo único salvable del tomo. Por último hay un anual, y es un team-up olvidable con Spiderman, que tiene además la desgracia de estar dibujado por un mal imitador de Humberto Ramos, Mark Robinson. La serie sigue siendo una lacra para Marvel que no aporta nada y no sabe que hacer. No Recomendado (4)

Nuevos Vengadores Nº45: Primer número tras los infinitos meses de Invasión Secreta, y se dedica a dos cosas. Una es presentar la nueva alineación, y se hace con la inteligencia y cuidado habitual de Bendis. Un par de personajes anuncian que se unen al grupo porque si, sin molestarse en explicar quienes son (quizá se supone que los conoces porque tienen serie, o porque son tan plomazo que no hay nada que contar) ni que pintan. Y uno se va con una excusa muy pobre, que demuestra que al igual que el Dr. Extraño, estaba no porque Bendis tuviera o supiera contar algo de él, sino porque lo necesitaba como excusa para algo. El resto de personajes continuan, o no teniendo caracterización, o actuando como gilipollas de manera poco característica. Bendis no se molesta en darle una nueva dirección al grupo tampoco o una justificación para existir, siguen siendo un puñado de personajes aleatorios sin nada que hacer, de manera que ni siquiera encaja con sus otras series, por aquello de que son famosos. El resto del número se dedica a seguir el cabo suelto que dejó IS, de la hija de Cage y Jones. Lo cual implica que tenemos, oh si, más skrulls, porque nadie está harto de ellos. Al menos Luke es el único personaje que tiene algo de caracterización, aunque no sea gran cosa, y el final sea muy forzado. El dibujo de Billy Tan es también bastante malo. La peste de IS continua aquí, y con 3 series de Vengadores (4 si cuentas Iniciativa), sobra una, y está claro cual es. Evitar a toda costa (2)

NYX: Sin Camino a Casa: Miniserie secuela de una serie reconvertida en miniserie, 3 años después de esta, que es 4 después de que a alguien dejara de importarle. Originalmente la gracia eran los autores y el supuesto tono realista de la serie, pero la serie resultó no ser gran cosa, y los autores hace mucho que se largaron a pastos más verdes (incluyendo el de cargarse parte de la razón de ser de la serie, al menos en el caso de Quesada… aparentemente, el Dia M no les ha afectado en absoluto, y fijate que casualidad, pese a que el 99% de los mutantes han perdido los poderes, todos los protas de la serie los conservan… pero a nadie le importa que sean de los 200 mutantes que quedan) así que ahora tenemos una de esas secuelas que hacen en Marvel cuando ya nadie les va a prestar atención, con otros autores, y sin futuro. Así que para lo único que sirve casi es para presentar a los autores. Escribe Marjorie Liu, escritora relativamente joven de novelas románticas, y siendo el primer comic que escribe, aunque ya escribió una novela de la Patrulla-X. Y la verdad, es difícil saber si tendrá una buena carrera o no como guionista de comics, porque lo que hace aquí es sobre todo, imitar el estilo y tono de la serie anterior, pero un poco más depurado. Sólo que sin añadir ninguna idea nueva, no sabemos si a propósito o no. El resultado es un comic eminentemente soso. No se puede decir nada malo de él, pero tampoco nada bueno. Los protagonistas, sobre todo la prota principal, Kiden, no son malos personajes, pero no llegan a desarrollarse en personajes redondos o realmente interesantes. La historia es lenta, y no llega prácticamente a ningún sitio, simplemente librarse de una amenaza y un par de problemas, y reestablecer que se sienten muy unidos. Y el aspecto de mutantes se aprovecha más bien poco, y es una pena, porque es lo más curioso las pocas veces que se usa. Lo más llamativo quizá es el uso de un olvidado secundario de la Patrulla-X en un papel que aunque es apropiado, y está bien ver que no ha muerto, no pega mucho con lo último que sabíamos de que había desaparecido y no había manera de saber donde estaba. A cambio, se han librado de X-23, sin explicarlo realmente, por aquello de que intentan enterrar su pasado como prostituta. Lo mejor del tomo, de todas maneras, el dibujo de Kalman Andrasofsky, que es bastante bonito, en el mismo estilo que Middleton en la mini original. Pero vamos, nada llamativo, a menos que fueras muy fan de la serie original, aunque los autores si pueden ser algo a observar. Neutral (6)

Patrulla-X Nº45: Otro número de varias historias desconectadas. Una sigue siendo la de Coloso, que le hace un añadido moderno al pasado de Coloso que tiene sentido en el presente, y sirve para centrarse más en la mentalidad actual de Peter, en una historia que probablemente va a terminar en una buena ración de justicia para animarle, por una vez. La historia principal está centrada en Emma Frost, y afortunadamente pasa de todo el culebrón aburrido de las mujeres de Ciclope, para centrarse en como ve Emma su situación actual en su relación con Scott y con la Patrulla-X, ahora que Ciclope va de macho alfa superduro. Puede que Fuerza-X sea una mala serie, pero existe, y está bien ver las consecuencias obligatorias de su existencia aquí, en vez de ignorarlas. Buena historia sobre Emma, y el final queda bastante bien… asumiendo que estés siguiendo un poco del resto del Universo Marvel. Si no, quedará un poco confuso. Aparte de esto, se ve un poco de cómo se integran personajes de distintas series en la nueva base en San Francisco, que es algo que debería verse más, y continua el reclutamiento del equipo científico, esta vez recuperando un buen personaje mutante de otras series que ha sido muy maltratado en los últimos 12 años. Buen dibujo de Dodson, que demuestra que no necesita recurrir a poses tontas. Y gracias a Fraction, por demostrar que alguna serie Marvel (o al menos, alguna serie Marvel que Panini se digne a publicar mensualmente) aún recuerda que un comic de 22 páginas puede ofrecer mucho. Recomendado (8)

Poderosos Vengadores Nº20: Es el fin de una era: La era de los Vengadores siendo escritos por alguien que ni tiene idea de cómo hacerlo, ni le importa. Este es el último número de Bendis en la serie, a Dios gracias, que pasa a una nueva serie, Vengadores Oscuros, mientras que esta se va a convertir por fin en una de Vengadores de verdad. Este es un número de transición, dedicado al funeral de la Avispa. Sorprendentemente, no está dedicado a contarnos lo maravillosa que era Janet, lo cual es probablemente mejor, teniendo en cuenta que a Bendis no le importaba una mierda. Va de cómo reaccionan los demás personajes a su muerte, y a las circunstancias de alrededor. Es decir, que básicamente tiene a Hank Pym enfadandose por todas las desgracias que han causado los demás mientras estaba secuestrado. Pero también tenemos algo de aclaración de cómo van a funcionar los distintos grupos a partir de ahora, y a Norman Osborn actuando de una manera sorprendentemente civilizada. Mejor de lo que se podía esperar, aunque es más un enlace entre historias que una historia. Y luego viene algo que definitivamente no es una historia, sino que es oficialmente un prólogo. Y una tomadura de pelo, añado. En Marvel últimamente les ha dado por publicar especiales donde la mitad del material es nuevo y la mitad antiguo, para sacarle algo más de dinero a los lectores. Normalmente sólo te cobran un dólar más por 22 páginas de material que probablemente o tienes, o no te importa. Pero aquí llevaron la idea más allá, y para poder comprar 10 páginas de material nuevo, tienes que tragarte 40 de material antiguo. Con la excusa de Hank recordando a Jan, reeditan la primera aparición de la Avispa (que es un comic de los 60, con todo lo que eso conlleva, y virtualmente todo el contenido se ha vuelto a contar en flashbacks docenas de veces) y el infame número de Vengadores donde Hank, en plena crisis nervioso, le pegó por primera y única vez a Jan (que es bastante, bastante malo, y sin mucho sentido sin el contexto) que lo único que hace es recordar una mala historia que fue superada hace muchos años, pero que se empeñan en desenterrar una y otra vez pese a no venir a cuento. Quizá leerla realmente les quite las ganas de malinterpretarla. Alrededor de todo esto, Dan Slott escribe un prólogo a su próxima etapa relanzando a los Vengadores, a base de reinventar al personaje de Hank Pym con una nueva identidad y objetivos tan terriblemente apropiados como enloquecidos. Promete bastante, aunque es una pena que venga en este paquete tan desafortunado. Y el dibujo de Koi Pham, que se va a quedar en la serie, tampoco es para tirar cohetes, aunque al menos no mete la pata mucho si no le piden cosas más complicadas que gente hablando. Recomendado (7)

Powers: Después de 4 años y medio de ausencia, la serie que hizo famoso a Bendis vuelve a España, esta vez publicada por Panini, ya que Marvel es la que lleva ahora la serie (aunque estos son los últimos números de Image). Para que te hagas una idea del tiempo que ha pasado, estos números son de 2003, de cuando Bendis sólo hacia Ultimate Spiderman y Daredevil. Si ha pasado tanto tiempo es, al menos en parte, porque desde entonces, a la gente le ha dejado de importar en absoluto la serie. Es decir, dejaron de publicarla, y el público simplemente se olvidó, sin preguntar continuamente cuando iban a seguir, ni nada. De hecho, y más sorprendentemente, hace años que la serie desapareció del radar de los comentaristas de Internet, incluso. Uno lo achacaría a una reacción ante la bazofia que hace en Marvel, pero dicha bazofia si que es comentada regularmente, aunque sea para ponerla verde, sin embargo de Powers, ni un solo comentario en años. Y es desafortunado, porque en su peor momento, aún está por encima de casi todo lo que hace en Marvel actualmente, aunque si que es cierto que viendo la serie en perspectiva, algunos de los defectos de Bendis que ahora son evidentes, se podían ver antes. De hecho, hay defectos claros en este tomo, pero está en otra onda distinta que Invasión Secreta y demás basura, que es Bendis haciendo cosas que no sabe hacer. Es un mal tomo para reemprender la marcha, eso si, porque no es una historia típica de la serie, que es un policíaco en un mundo con superhéroes, sino que es el origen de los superheroes de la serie, abarcando varios milenios, y sólo tiene la ambientación y protagonistas habituales en el último capítulo. Así que, aunque por un lado es una historia accesible a nuevos lectores, por otro no te hace una idea de cómo será normalmente.

El primer capítulo es patético, de todos modos. Transcurre hace millones de años, y está protagonizado por primates. Si, es un comic de Bendis en el que no hay diálogo. No es que no se pueda hacer una buena historia así, pero esta no lo es. No sólo no pasa nada que no se pudiera contar en un prólogo de 3 páginas, la mayor parte del comic son asesinatos y violaciones entre simios. Si, varias páginas dedicadas a ver una violación. Brad, muerete de envidia, no puedes superar a Bendis en cuanto a mal gusto. (En los textos del final Bendis trata de defender la escena, con su nivel de madurez habitual de ceporro de instituto). El segundo número ya se mete más en la idea de ir recorriendo la historia, e ir viendo como se repiten los mismos conflictos, pero en distintos escenarios y géneros. En este caso, es una historia de espadas, brujería y bárbaros, en plan Conan. No es un ejemplo demasiado malo del género, y prepara bien los siguientes capítulos. El siguiente también tiene espadas y brujería, pero esta vez en plan leyendas orientales (Tigre y Dragón, o así), y es menos una representación de una historia típica del género, porque no hay casi acción, y más de la filosofía (o una versión bastante simplificada, la verdad), a la vez que muestra más claramente el conflicto de todo el tomo. El cuarto es de la Edad de Oro, y empieza como una típica historia de héroe enmascarado vs villano, hasta que tiene un giro oscuro apropiado para la serie y para lo que estaban contando hasta ese momento. Es probablemente el núcleo de todo el tomo, y explica bastante bien la mentalidad del protagonista y el villano, y el ciclo destructivo en el que están. El quinto enlaza todo esto ya con el presente, con un flashback a los 80, y los tiempos en el que el protagonista de la serie era un superhéroe junto con los otros ya conocidos. Desgraciadamente, aparte de esa información, no tiene mucho más, siendo sobre todo una escena de acción larga, con la violencia excesiva habitual de la serie. Y ahí termina el primer volumen de la serie. Con una saga de lo más curioso, pero que sólo es buena y original y ratos. El dibujo de Oeming parece que no pega con algo violento y que se cree maduro (sólo lo es a veces), pero su estilo caricaturesco se adapta bastante bien a cada época, y deja claro lo que hay que dejar claro. No es la serie maravillosa que se aclamaba al principio, pero está en una categoría aparte del resto de cosas de Bendis. Recomendado (8)

Proyect Superpowers Nº2: Fin del primer acto de la serie, y queda claro de que va. Se supone que es un revival de viejos personajes, con la idea de que han estado ausentes dentro de la historia, y tienen que volver, renovados después de haber sufrido cambios, para derrocar un gran mal que domina el mundo. Es una estructura clásica, (ver Black Summer más arriba) pero siempre funciona si se hace bien. El problema es que aquí no se hace bien. Se presenta una docena de personajes como si estuviesemos intimamente familiarizados con ellos, y es muy difícil que te importen las muchas vueltas que les dan a las cosas en vez de hacer nada, cuando están tan poco explicados y desarrollados. Y el gran mal es una conspiración vaga llena de tópicos y representada por una versión malvada de Ozymandias, pero sin el carisma. El dibujo es cada vez peor, con Sadowski haciendo cada vez menos. En vista de la enorme cantidad de material adicional al final mostrandonos los diseños de los personajes, antes y despues, y hablando de ellos, parece que este comic existe más para jugar con una serie de personajes tan olvidables que llevaban en el limbo décadas (y no tienen ni una sola idea única) o para ver los diseños de Ross, que para contar una historia. Es decir, para los fans de la Wizard, más que otra cosa. No Recomendado (4)

Punisher: Diario de Guerra Nº24: Último número, aunque la serie será relanzada por otra prácticamente igual en un par de meses. Primero hay un anual, de los que son un número de relleno extra-grande. Está escrito por Simon Spurrier, uno de los últimos hallazgos de Marvel, proveniente de 2000AD, aunque de momento sólo le tienen en cosas así. Y es toda una historia de relleno, con el Castigador enfrentandose a un nuevo supervillano con la peculiaridad de que hace que las cosas sean raras y vagamente surrealistas, lo que le dificulta las cosas a un protagonista tan serio y literal. La historia no tiene mucho, aunque sirve para que el dibujante, un tal Werther Dell’edera, se luzca. Vistoso, al menos. Y luego viene el verdadero último número de la serie, que es un epílogo de Fraction, no de los argumentos de la serie, que ya se resolvieron en la última saga, sino de los temas, volviendo al principio con una estructura circular. Así que volvemos a tener al Rino, y al Zancudo, más o menos, y a Frank planteandose la idea de ir detrás de los villanos de tercera. Como historia sobre el poco visto lado humano del Castigador, no está mal, tiene su parte entrañable sin ser ñoña, aunque ya podía haber llegado a esa epifanía antes. (Aparte de que es mala idea… los estúpidos acaban siendo más dañinos que los criminales a la larga). El dibujo de un tal Andy MacDonald es bueno. Una buena despedida a una serie que tenía una idea con potencial, pero que tras ser divertida un tiempo, degeneró mucho. Y no está muy claro que el relanzamiento vaya a arreglar los problemas. Recomendado (7)

Punisher: La Resurrección de Ma Gnucci: Última miniserie de Garth Ennis con el Castigador, y la verdad, es para aplaudirlo. No sólo ha estado más de 8 años con el personaje, que es más que ningún otro guionista, cogió un personaje gastado después de varios fracasos, y lo revitalizó, hasta el punto que ahora tiene dos series simultaneas, una de las cuales sostiene ella sola una linea entera de Marvel y es bastante aclamada. Básicamente, se ha convertido en el guionista que más será asociado con el personaje cuando se recuerde con el tiempo. Además, pese a la merecida fama que tiene Ennis de contar continuamente lo mismo, ha sabido cambiar a lo largo de los años su estilo en la serie para no gastarse más de la cuenta. Lo que empezó siendo comedia negra en los márgenes del Universo Marvel, se fue oscureciendo con el tiempo, hasta que fue relanzado en el “mundo real” con un tono muy serio y oscuro. Pero esa etapa, en la línea MAX para adultos, también ha terminado (y por lo visto, muy bien), y para hacer un último hurra, Ennis se reune con su colaborador en los primeros años de la serie, Steve Dillon, y vuelve a la historia y tono de su primera miniserie. No, pese a lo que diga Panini, no es parte de la serie MAX, es una miniserie aparte, secuela de la primera miniserie de 2000, usando el título que toca cuando hay una tercera serie del Castigador, Zona de Guerra. Así que si te gustaban los números de Ennis/Dillon, te gustará esto, ahora que han podido recargar fuerzas. A decir verdad, es algo menos exagerada y cómica que la miniserie original, con menos secundarios cómicos esperpénticos. Es más una historia seria, en la que hay situaciones que deberían ser ridículas, pero que los personajes no se toman como tal, sobre todo Frank “Cara de Palo” Castle. Básicamente, vuelven dos de los villanos de aquella primera maxiserie. Excepto que estaban muertos, sobre todo la Ma Gnucci del título. Da igual, todo tiene una explicación, aunque sea completamente absurda. Así que el Castigador tiene que librarse de los intentos de asesinato que le mandan, mientras trata de cazarlos a ellos. Todo esto es, obviamente, una excusa para tener situaciones y maneras de morir cada vez más exageradas. Para amenizar la situación, hay un par de secundarios. Como el Detective Soap ya fue explotado bastante en la serie regular, Ennis se trae a la otra detective de la miniserie, Molly Von Richtofen, que intenta tener su historia de superación de la adversidad de cualquier película de acción, mientras el argumento trata de humillarla lo más posible (aunque ni de lejos tanto como a sus contrapartidas masculinas, por aquello del doble rasero, y que no sería gracioso putear tanto a una minoría). Y para tener los chistes de humillación de todas maneras, Frank lleva consigo a un soplón que si recibe de lo lindo, en el estilo Ennis. Por su parte, Dillon plasma esto de manera que queda simultaneamente realista y humano, y completamente caricaturesco. Vamos, un retorno a los viejos tiempos, que aunque no es tan gracioso como la primera vez, está bien como despedida. Recomendado (8)

Robin Nº5: El cartel de Robin Rojo en la portada es más apropiado de lo que parece, teniendo en cuenta que esa va a ser una de las nuevas series post-Batman RIP. La idea aquí está bastante clara: Es ver a Tim tratando de desenvolverse él solo ahora que Batman ha desaparecido, con la perspectiva de ver como reacciona y eso le prepara para su nuevo papel una vez ocurra la supuesta muerte de Batman. Y Nicieza lleva bastante bien esa parte, como se podía esperar (es experto en hacer encargos de editores y crossovers, y sabe sacarles más partido que la mayoría de sus congéneres, que se limitan a lo obvio), con una visión del personaje que es a la vez la de siempre, pero con nuevas facetas que salen de la situación, y reflexiones apropiadas. El argumento alrededor de este desarrollo personal ya no es tan bueno, con un Jason Todd gastadísimo, una guerra de bandas ignorable, y el retorno de un viejo villano de la serie, que se supone que es la nemesis de Robin, pero que no está del todo allí. El dibujo de Williams es aceptable. Recomendado (7)

Stormwatch: World’s End: Última de las series relanzadas de Wildstorm tras el fin del mundo, y la primera que ya ha sido cancelada. Y después de 3 series, ya puedes imaginarte como va la serie. El mundo se ha ido al garete, y los protas tienen que hacer lo que pueden para salvar a la poca gente que queda viva. En este caso, los protas son Stormwatch, que han vuelvo a su encarnación más clásica (la de Ellis, que fue recuperada por Gage en los números pre-Fin del mundo de la serie, aunque los nuevos miembros que añadió han desaparecido) más Deathblow, que no pega mucho, pero es un personaje “clásico” de Wildstorm, y había que meterlo en algún sitio. Escribe Ian Edgington, que es un habitual de 2000 AD, y además escribió Establishment, una breve serie de Wildstorm que intentaba usar el estilo de Authority, sin mucho éxito. La organización de esa serie (una versión británica de Stormwatch, pero secreta y basada en personajes de cultura popular británica) aparecen aquí, aunque como secundarios sin los guiños constantes de aquella serie. Aparte de eso, tampoco hay mucho que rellenar, porque no hay mucho que no se haya visto en las otras series. Los personajes no son malos, pero ninguno está demasiado desarrollado (excepto Jackson King, que por alguna razón, va vestido en una armadura fea con una barba aún más fea, por lo visto sólo para cumplir una preview que había salido) y las aventuras tienen el tono y estilo parecido a las de Authority, pero con menos gracia, y con menos idea, aunque eso si, una perspectiva global más curiosa. Pero vamos, es normal que se haya pegado un batacazo: Las ideas son buenas, pero la ejecución no tiene garra. Tampoco la tiene el dibujo de Leandro Fernandez, que era más apropiado para las series más realistas de Rucka en las que ha colaborado, que para una serie de superhéroes post-apocalipticos, donde no queda muy bien. Como complemento, se malgasta el talento de Gage y de Trevor Hairsine en una mierda de personaje como es Dane, el lider de Wetworks, que son tan cutres que ni tienen historia tras el fin del mundo. Básicamente, sigue las peleas que se vieron en su especial de Armageddon, hasta que le toca ser reclutado para la reunión del Equipo 7 que nadie pidió. Lo único reseñable es el dibujo bastante bonito de cosas bastante feas. Decepcionante. Neutral (6)

Supergirl Nº1: Y otro tomazo que llevará una serie entera cancelada protagonizada por un personaje femenino y que empieza con dibujos de Gary Frank. Esta es la serie de la Supergirl de los 90, la encarnación del personaje que tuvieron en DC durante 15 años porque la nostalgia y el marketing les decían que tenían que tener una Supergirl, pese a que no podía ser la prima de Supergirl, ni nada directamente conectado con él. Es también la serie más longeva hasta ahora sobre una Supergirl, gracias a que estuvo escrita y controlada en su totalidad por Peter David, que aún así se quejaba de que la serie fuera un fracaso, en vez de verlo como en éxito. En serio, ¿qué esperaba? 81 números para una Supergirl que ni es la auténtica, y sin estar conectada con las series de Superman es un éxito rotundo. Claro, que si en Planeta quieren editar una serie completa de Peter David inédita, quizá deberían haber empezado por Young Justice, que tiene personajes más famosos, era más popular, y Norma empezó a publicarla, dejando a medias al público. Vale, Vid también empezó Supergirl, ¿pero cuanta gente recuerda eso? En cualquier caso, es una buena serie. El personaje al empezar era prácticamente inmanejable, con un origen enrevesadísimo, demasiados poderes y una personalidad difícil, así que David tomó una decisión muy propia suya, y en un número la transformó en un nuevo personaje con una nueva personalidad, poderes y orígen (curiosamente, el mismo que Halo de los Outsiders) sin contradecir lo anterior, pero podiendo ignorarlo de todas maneras. Ya que está, crea todo un entorno de sitios (incluyendo una “Boca del Infierno” debajo del pueblo donde transcurre la serie para explicar tanto suceso extraño, un año antes que Buffy) y secundarios (incluyendo alguna versión de viejos personajes de la Supergirl clásica, especialmente notable la versión de Comet el Super-Caballo, en serio) y a partir de ahí, toca jugar con ellos y con múltiples villanos e invitados del Universo DC. Si te gustó el Hulk de David, es bastante similar. Muy en el estilo de PAD, pero antes de volverse tan oscuro y a la vez tan dependiente de referencias populares y juegos de palabras como ahora (todo ello era notable ya entonces, pero no tanto, y tampoco es necesariamente malo ahora). Básicamente, son historias de uno o dos números, con un villano, normalmente ya existente de DC, que propicia un conflicto que normalmente da que pensar sobre un tema, mientras de fondo se desarollan subargumentos, normalmente de relaciones entre los protagonistas. Estructura tradicional, pero bien hecha, con la profundidad y humor habitual de David.

Entre los villanos que aparecen están Despero y los Extremistas (respetando sus estados al final de la LJI, no como hicieron después) o villanas de Superman apropiadas como Silver Banshee o Rampage. Entre las historias más llamativas hay una sobre la naturaleza de la vida usando como villano al simpático Chemo, buenos crossover con la Noche Final y Genesis que aprovechan el tema central de la serie (a cambio hay uno con algo llamado los Gigantes del Milenio, del que en cuanto menos se hable, mejor) y uno sobre la libertad de expresión con Acero de invitado que es brillante (“Tu libertad de estirar el puño termina en mi cara”, desde luego). Y en los personajes, está el chico malo satánico Buzz y su extraña relación con Supergirl, los padres de su identidad secreta, el genial periodista Cutter, y el misterioso niño llamado Wally, que empieza a ser una señal de la siguiente dirección de la serie. En cuanto al dibujo, empieza Gary Frank, que por aquel entonces era bastante bueno, sus caras no eran forzadas, no lo llenaba todo de rayitas y Supergirl y demás personajes femeninos no daban vergüenza. Hacia el final del tomo es sustituido por Leonard Kirk cuando estaba empezando, y ya era bastante bueno, más suave y menos definido que Frank, pero a cambio tiene menos tics. Eso si, tirón de orejas a Planeta, que de nuevo la han cagado, y los efectos de transparencia que salen de vez en cuando se ven pixelados, así que cuando hay alguien o algo translucido se ve fatal. En serio, ¿tan difícil es hacer las cosas bien? Y además, si no me equivoco, se han saltado un especial junto con Mary Marvel. Aparte de eso, es una buena serie que es agradable que hayan recuperado. Muy Recomendado (9)

Superman Nº28: Termina la saga de Brainiac, que empieza la cadena de acontecimientos que lleva al gran crossover del mes que viene que cambia totalmente las series de Superman. La verdad, esta nueva versión “verdadera” de Brainiac ha sido una enorme decepción. Es un tipo verde y enorme, que se supone que da mucho miedo, pero que lo único que hace es pegar puñetazos. Así que Superman le vence a base de pegar más puñetazos. Uh, vale. Esto es sub-Edad de Plata, por mucho que traten de venderlo como algo tremendo. Por lo demás, el gran acontecimiento que pasa en la segunda mitad del número habría sido más impactante si no se hubiera visto venir claramente desde hace meses, si no años, y el otro puede ser interesante, puede ser una enorme cagada, pero de momento es neutro. La manera de conectarlos es buena, eso si. Pero esta saga es un pinchazo para Johns, y sólo tiene el próximo crossover para recuperarse. Dibujo decente de Frank, con sus defectos habituales. El resto del número es un especial (realmente especial, más del doble de un comic normal) dedicado a Jimmy Olsen, donde investiga y empieza a destapar la misteriosa conspiración que se empezó a vislumbrar en la saga de Atlas, que resulta ser un entramado bastante complicado. Está escrito por Robinson, que para algo es el que ha presentado todo eso, y es un regreso al Robinson de antaño, al menos en estilo y algo de calidad. Es una buena historia de intriga, con Jimmy como un personaje serio pero bien desarrollado y no aburrido, investigando un misterio bastante intrigante. Y aunque el tono es de historias de intriga normales, Robinson no comete el error de hacer que las revelaciones sean mundanas, porque sabe que eso sería aburrido e irrelevante en el mundo de Superman. Aquí las revelaciones implican personajes olvidados de la continuidad DC, viajes en el tiempo y dimensiones y experimentos genéticos kirbianos. Robinson enlaza bastante bien elementos dispersos de DC en una conspiración creible, y aplica su vieja magia a reinventarlos, mezclando viejos conceptos y nuevas ideas. Hay varias ideas que podrían tener su propia miniserie aquí, pero quedan bien de por si. Y Robinson parece que haya hecho una apuesta sobre revivir personajes del First Issue Special, ya van tres personajes olvidados de esa serie, que no habían vuelto aparecer en las décadas desde su primera aparición, que revive. Si tiene un defecto, es matar gratuitamente a algunos buenos personajes para una historia que no lo necesitaba, aunque tampoco es la primera vez que hace algo así. El dibujo de Jesús Merino está bastante bien, sobre todo cuando se aleja de las cosas más superheroicas que se le dan peor, y usa más el juego de luces y sombras. Si las series de Superman se parecen más a esto, irán bien. Recomendado (7)

Thor Nº18: Otro número de relleno, debe ser un mes impar. Esta vez es un anual. Perdón, un Especial Tamaño Gigante. Perdón, un Especial Tamaño Dios. Marvel y sus nombres arbitrarios, aunque al menos esto tiene la excusa de ser un chiste. Es el último de los especiales de Fraction, al cual por desgracia, aún no le han dado la serie regular. Está dedicado a Skurge el Verdugo. El pobre Skurge solía ser un villano bastante cutre, hasta que tuvo la suerte de tener una muerte increiblemente memorable en la etapa de Thor de Simonson, donde alcanzó el respeto que no tuvo en vida, dentro y fuera del comic. Tanto respeto, que no se han atrevido a resucitarle, aunque ha habido intentos falsos, y sucesores. Fraction continua con el respeto, contando una historia alrededor de él, pese a que técnicamente no aparece. La idea es que algo raro pasa con como le recuerdan los asgardianos, y los protas habituales se alian para ver que es lo que está pasando. A partir de ahí, es una aventura típica por Asgard, con la gracia de que cada capítulo tiene un dibujante distinto, que aparte de estilos muy distintos, cada uno da una versión distinta de los personajes y situaciones, lo que resulta vistoso. Hasta el final, donde resulta que la explicación es un poco tonta (aunque habian dado pistas) y no tiene mucho sentido que pase justo ahora. Además, parece que los demás guionistas ya tienen permiso para hacer reaparecer a personajes asgardianos que JMS no está usando, como quieran. Que en este caso es, como si no hubieran muerto y renacido, lo que hace todo el rollo de los últimos años inutil. La selección de dibujantes tiene gracia, mezclando estilos tan dispares como los dibujos animados retro de Mike Allred o el estilo pintado de Doug Braithwaite, pasando por el más normal de Miguel Sepulveda. Pero aparte de esa gracia, no está a la altura de lo habitual de Fraction. Neutral (6)

Thunderbolts Nº19: Segunda mitad de la historia que limpia la encarnación anterior del grupo para presentar una nueva el mes que viene. Es un número de los Thunderbolts buenos versus los Thunderbolts malos, donde los malos son la mayoría, ya que los buenos consisten principalmente de Pájaro Cantor. Así que es una de esas historias donde el héroe superado en número juega al gato y al ratón con los malos, huyendo y tratando de escapar de ellos, a base de escondites y emboscadas. Un ejemplo bastante bueno de este tipo de historias, aprovechando más a Pájaro Cantor que los guionistas recientes, con un buen final que logra apretar todos los botones emocionales necesarios. Dibujo oscuro y genérico (dentro del estilo Marvel actual) pero no malo, de DeLaTorre. A ver que pasa cuando Diggle empiece su propia historia en vez de cerrar la de otros. Recomendado (8)

Transformers: El Origen de Megatron: Miniserie dentro de la continuidad actual de IDW, pero alejada de la mitología que está construyendo actualmente Furman, como principio de la idea de quitarle las riendas de la franquicia. Está escrito por un novato a los comics (es diseñador de videojuegos principalmente), Eric Holmes. Como el título indica, es el orígen del malo principal de la serie, contandonos como forma la rebelión contra los Autobots que acaba siendo los Decepticons. Usa la idea, que ya se había visto en material complementario, de que Megatron y demás solían ser gladiadores, y a partir de ahí surge una justificación moral para rebelarse, explicando que luchan contra el mando corrupto de los Autobots. Excepto que no pega. Es decir, estamos hablando de Transformers, y estamos hablando de Megatron. Un robot que va vestido con un casco nazi y cuya única personalidad es ser un tirano, que se enfrenta a un puñado de santurrones. Tratar de meterle ambigüedad moral a una franquicia tan simplista en ese sentido no pega. Al menos sin dar muchas más explicaciones y exploraciones que Holmes no da. Aún así, si dejas pasar eso, y lo ves como que Megatron y compañía simplemente se cansan de no ser ellos los que mandan cuando son los más fuertes, no queda mal. A veces, algo más simple es lo mejor. Así que en vez de ver como se transforman en personalidad hacia los personajes que ya conocemos (Megatron y Starscream ya son los de siempre, a diferencia de lo que se desarrolla Optimus Prime en War Within, que es la historia complementaria, que casi encaja en cuestión de continuidad), simplemente vemos como llegan a la posición tradicional de tener a los Autobots contra las cuerdas. Es menos ver la revolución en Cybertron, que podría dar para una serie regular, y más ver el viaje de los tres personajes conocidos, pero como tal, es decente. Nada que no pudieras esperarte si eres fan de la serie, y francamente, sólo los fans van a leer esto, pero es aceptable. El dibujo de Alex Milne, que ya ha trabajado en otras minis de Transformers, (aparte de haber sido el negro de Pat Lee durante una buena temporada) sigue el mismo estilo que las otras minis en Cybertron. Ya sabes como va. Neutral (6)

Wonder Woman Nº3: Empieza la Llegada del Olímpico, que es la larga saga que se supone que cambiará al personaje de manera similar a Nuevo Krypton y Batman: RIP para sus equivalentes masculinos, como se vio en CF Prólogo. Aunque no ha tenido ni de lejos tanta repercusión en otras series ni en fama, aunque las ventas se mantienen más constantes que en otras series que mantienen equipo creativo, como suele pasar con los comics de Simone. La idea aquí es que convergen dos acontecimientos cataclísmicos para la vida de Diana, que a su vez sirven para detonar prácticamente todo el status quo actual. Uno, el que más se ve en estos primeros capítulos, es la llegada de Genocidio, que es básicamente el equivalente en Wonder Woman de Juicio Final. De hecho, es demasiado parecida a Juicio Final, ya que como él, no es más que una cosa invencible que sólo quiere destruir, y por tanto, increiblemente aburrida. (También coinciden en tener un diseño algo ridículo, pero eso es otro problema distinto) Simone trata de sacarle algo de partido dandole algo de personalidad sádica, y sobre todo, mostrandonos su efecto en los personajes que arrolla a su paso, héroes o no, pero al final, son un montón de comentarios bien hechos de segunda mano, de algo que de primera mano no resulta tan impresionante. Aún así, los efectos en los personajes de la serie si que ponen nervioso, y pueden ser para bien, incluso, cuando toquen las consecuencias. Curiosamente, supongo que porque el Prólogo estaba escrito por Johns y no por Simone, dos elementos prominentes en él están casi ausentes. Uno es su origen en el genocidio, que casi mejor, y otro es la gran participación de la Sociedad, que se ve reducida aquí a tres villanos, y es una pena, aunque a cambio centra más la historia que ya tiene a muchos personajes. Hablando del prólogo, se nota también que lo hizo otro autor, porque no encaja cronológicamente con como se presentan aquí los dos argumentos principales. Porque el otro, el de los Dioses y los sustitutos de las amazonas, aún no ha empezado cuando empieza la saga, en vez de estar ya listo. Y ese argumento, aunque empiece de manera un tanto confusa (es difícil de encajar el retorno y encarnación de los Dioses Olímpicos aquí con sus recientes apariciones en Cuenta Atrás y demás, y aparte, es algo confuso de por si, por no hablar de que los trajes que llevan les sientan fatal, y es una pena que algun problema editorial impida que usen la versión de Rucka) promete bastante, dandole una nueva vuelta de tuerca a las amazonas, que de momento se presenta bastante bien. Ah, y se supone que el último capítulo es el primer número que se ve aquí de los “Rostros del Mal” (la campaña que decía que todas las series ese mes debían estar protagonizadas por uno de los villanos), pero Simone lo ignora casi por completo excepto por un par de páginas de narración, chica lista. En cuanto al dibujo, dejando aparte algunos diseños (otros, como las armaduras del trio de amazonas, son muy buenos) está muy bien, sabiendo hacer tanto humanidad, como mitología como superhéroes. Es difícil saber si la saga reavivará el interés por el personaje, pero de momento no lo hace, aunque la promesa sigue ahí. Recomendado (7)

X-Factor Nº35: Stroman dibuja unas páginas del número al principio, y son tan atroces como se podía esperar, pero afortunadamente son pocas, y tras eso se larga para no volver. Lo cual va a ayudar a la serie bastante. No es que Valentino Delandro sea particularmente bueno, pero al menos es consistentemente decente. Por su parte, David cierra la historia actual, de cara a la nueva dirección que empieza el mes que viene. Tiene algunas escenas de acción que no están mal, que llevan a un final que sería impredecible, si esto no fuera un comic de Peter David, que suele hacer tanto lo impredecible (o mejor dicho, hacer lo contrario a lo predecible) que casi se ve venir. Aún así, queda bien, sin ser un anticlimax. Dicho eso, el villano no ha cuajado demasiado, y no da demasiadas ganas de que vuelva. No es que esta serie se esté caracterizando por repetir villanos. Por su parte, la historia de Siryn y demás continua bien, aprovechando bien a los personajes. Recomendado (8)

X-Force Nº11: La historia del Oso Místico acaba teniendo un poco más de sentido, y ser menos aleatoria, aunque sigue teniendo muchos de los problemas que dije el mes pasado, entre ellos el de la nostalgia mal usada. Hablando de eso, lo que le pasa a Rahne tiene pinta de ir también por ese sentido. Puede que no, pero desde luego es un choque de tono terrible con el resto de la serie, como ha sido siempre el tener al personaje en ella. La historia principal es más violencia gratuita y dilemas morales tontos. Dibujo bueno de Choi, aunque sigue siendo demasiado oscuro. Neutral (5)

X-Men: Legado Nº45: Termina Pecado Original, y como era de esperar, ha sido mucho más una historia de Lobezno: Origenes que de Las Aventuras Llenas de Flashbacks del Profesor Xavier. Es decir, hay secundarios de Legado, Xavier juega un papel importante, y se trata la relación entre Logan y él, pero principalmente es una historia de padre e hijo, de Logan y Daken. Shaw y compañía han estado de adorno, y en esta parte se libran de ellos rápidamente para ir a lo importante de la historia. Que es tratar de rehabilitar a Daken en un personaje que le pueda interesar a alguien. La verdad, sigue siendo una pizarra en blanco donde han pegado elementos copiados de otros personajes, y actua más por exigencia del guión que porque tenga una personalidad discernible. Pero la dirección que le dan aquí al final al menos tiene algo de potencial para desarrollarlo en algo que no sea una versión malvada de Lobezno, así que al menos parece que el crossover ha servido para algo. Aunque no haya sido particularmente bueno. Dibujo decente de Eaton y Deodato. Neutral (6)

X-Men: Mundos Aparte: Que no te engañe el título, es una miniserie de Tormenta, pero así se supone que vende más. Tradicionalmente, las miniseries derivadas de la Patrulla-X siguen todas la misma fórmula: Se coge un personaje de la serie, se le mete en una aventura que puede tener que ver con algo de su pasado, o ni siquiera, se le enfrenta a un villano de los tiempos de Claremont que debería estar muerto y/o que hace lo mismo que ha hecho siempre, y al terminar, todo está como al principio. No sólo ha sido mala, no ha servido para nada, que es por lo que se les llama miniseries basura. Ya casi no se hace de esas, porque la franquicia no es la superpotencia que era, pero de vez en cuando se cuela alguna como esta. En este caso, al menos tiene la excusa de que pasa algo “importante” para justificar su existencia, lo que al menos es un intento, pero que no te engañe, no pasa nada relevante. Se supone que va de Ororo decidiendo donde está su responsabilidad principal, si con la Patrulla-X o con Pantera Negra, pero es una decisión falsa. Ya estaba conmutando entre los dos sitios (y series) antes de esta miniserie, y nada de lo que pasa en la miniserie hace que cambie algo de eso. Así que es otra miniserie que no sirve para nada. Excepto para llenar el hueco dejado por la serie de Pantera Negra antes de su relanzamiento, supongo. Dicho eso, ¿al menos el paseo en círculos es interesante? Pues el comic está escrito por Chris “I Love the 90s” Yost, así que te puedes imaginar que sigue bastante bien el esquema antes mencionado. El villano, aunque tiene una conexión pasada con Tormenta, no viene a cuento, no tiene explicación de porque ataca ahora, o que quiere aparte de “ser malo” (lo cual siempre ha sido uno de sus problemas, y una de las razones por la que debería haberse quedado muerto después de su primera gran aparición). La historia funciona principalmente a base de uno de los tópicos más manidos y explotados hasta la saciedad, sin ninguna gracia o tensión, y además, teniendo en cuenta que nada de lo que pueda hacer Tormenta puede afectar al malo, está claro que la historia sólo se va a resolver mediante algún Deus Ex Machina, y a poco que sepas de la situación, te puedes imaginar cual es. Por el camino, apenas hay caracterización más allá de lo básico, desaprovechandose el único elemento algo novedoso (Nehzno, el alumno mutante que vive en Wakanda, que en vez de estar como personaje está como excusa para el argumento) y siendo todo, a lo sumo, mediocre. Eso también se aplica al dibujo del novato Diogenes Neves, cuya Ororo parece que tiene dos globos del tamaño de su cabeza pegados al torso (que tiene unas dimensiones ridículas) como entidades aparte, y cuya capacidad de narración es similar a su anatomía. Un regreso a las malas miniseries de antaño, que supongo que era la idea. No Recomendado (3)

Y eso es todo por este mes. Nos vemos el que viene con las reseñas de octubre, a ver si puedo ir buscando una solución al retraso que llevo. Hasta cuando sea, saludos.

La tercera temporada de Dexter mantuvo la calidad de las dos primeras, que no es algo que se pueda decir de todas las series. (Siento ser parco, pero es cosa del retraso)

[No puedes volver a casa. Pero por lo visto, puedes comprar aquí]

Hola a todos, y bienvenidos una semana, esto, mes más a estas Criticas Reconstructivas. Asumiendo que aún quede alguien ahí fuera. Aunque esto está siendo escrito después, son las reseñas correspondientes a Agosto, así que siendo tradicional, hay más bien pocas novedades. De hecho, novedades no hay prácticamente ninguna (exceptuando a Norma, ya que para ellos técnicamente es Septiembre), y lo que hay son sobre todo series en marcha, y reediciones.

Entre las reediciones, se encuentra el tomo final de Transmetropolitan (muy recomendable, ya lo comenté en su día) y el primero de los Invisibles (puede ser la obra más personal de Morrison, pero no es la mejor, y el primer tomo es de hecho el menos interesante), así como cosas de Panini tan recientes que esas etapas aún están en activo ahora o recientemente, y podeis encontrarlas fácilmente en el archivo. Lo de sacar en tomo material que salió recientemente en comic mensual es una técnica que funciona bien en EEUU, la cosa es, ¿funcionará también aquí? Si alguien tiene datos, que lo diga, tengo curiosidad.

Antes de pasar a los comics que han salido en EEUU, decir que la película de animación de Green Lantern es bastante mala. Aparte de los horribles diseños y ocasional mala animación, en vez de adaptar la reciente versión del origen del personaje de Geoff Johns que tanto éxito ha tenido, deciden inventarse una que logra ignorar prácticamente todos los elementos interesantes del concepto, y que sólo quede una space opera mala donde aliens se lanzan rayos hasta que uno de ellos gana.

Ahora, si, en las novedades, en DC, tenemos miniseries de la Noche Más Oscura. El principal problema es que todas tienen la misma idea básica, como suele pasar en los crossovers, y de momento no hay suficiente variación en ellas como para compensar que están haciendo lo mismo que Johns en la principal, pero peor. La de Superman aún es competente pero repetitiva, mientras que la de Batman ni siquiera se molesta en captar bien la personalidad del nuevo Robin, y la de Titanes además tiene dibujo horrible.

Siguiendo con Johns, su nueva serie es una nueva versión de Adventure Comics, donde continua algunos de sus subargumentos de Superman, principalmente los relacionados directa o indirectamente con la Legión de Superheroes. Una pena que vaya a durar poco en la serie, porque como siempre, es un buen comic de superhéroes que logra ser suficientemente único, y además, aprovecha muy bien el nuevo formato de 30 páginas de DC.

Mientras, las demás series de Superman se enlazan todas en un crossover, Nombre Código: Patriota, que demuestra que menos es más. Si, al menos no queda forzado sino que surge orgánicamente de las series. Por otro lado, se basa en malas ideas que demuestran ser peores en cuanto más se exploran, y en vez de centrarse en los puntos fuertes de cada serie y personaje, está descarrilando las series con una mala dirección única.

Por su parte, las series de Batman relanzan Batgirl, con una protagonista bastante potable bajo la máscara, y un comienzo que es vagamente competente, pero que no se molesta en darle nada ni remotamente único al personaje, ni siquiera los elementos que ya tenía anteriormente, que ni molestan en explicar. En vez de eso, cosas de superheroina típicas mezclada con la agonía típica del Batverso.

Un poco al margen dentro de esta familia está Batman: El Giro Ampliado (Widening Gyre), es un proyecto aparte de Kevin Smith, que como el que hizo anteriormente, es una historia normal de Batman, con alguna estupidez añadida.

La otra gran novedad curiosa del mes es la llegada de JMS a DC, con cuatro especiales que reinventan a otros cuatro viejos personajes de otra editorial absorbidos por DC. Todos son buenas presentaciones, sin más. El más original es la Red, que combina dos conceptos originales, cosa difícil de encontrar, y hace que quieras saber más del personaje. El Escudo es también una buena versión del concepto del supersoldado. Es fácil de ver porque estas dos series son las han sido elegidas para ser regulares. Infierno es un thriller decente (piensa en la Identidad Bourne, pero con poderes) pero es demasiado una pizarra en blanco que dependerá del proximo guionista. Y el Ahorcado es esencialmente un Espectro menos poderoso, que es un terreno que ya ha visitado hasta DC recientemente. En cualquier caso, ojalá tengan suerte.

Y demostrando que en algunos sitios no se vuelven vagos en agosto, otra nueva serie de DC: El tercer intento esta década de relanzar la Patrulla Condenada. Escrita por un tipo al que le han cancelado más series en menos de 20 números que a nadie en el mundo. Y no suelen ser joyas añoradas, precisamente. Así que te puedes imaginar como sale esto. En serio, ¿en que piensan? El complemento con los Hombres de Metal es repetir los mismos chistes de la LJI por los mismos de siempre, por otro lado.

Pasando a Marvel, la gran novedad es el relanzamiento de la línea Ultimate como… Ultimate Comics. Lo de los encargados de marketing de Marvel es crónico. La idea general parece ser ignorar lo más posible el Ultimatum del Loeb y sus estupideces, algo loable sin duda. Ultimate Comics Spiderman es lo mismo de siempre, pero con algo de cambio en el status quo para devolverle la chispa. Ultimate Comics Vengadores, sin embargo, es algo mucho más convencional de lo que eran los Ultimates, y casi ni se nota el toque Millar. Que cada uno deduzca si eso es bueno o malo.

Otro gran proyecto es el Proyecto Marvels, miniserie spin-off del Capitán America donde se dedican a hacer retcons a la Edad de Oro de Marvel similares a los que hicieron con el universo Ultimate. No está mal del todo, pero suena realmente innecesario.

Luego está la nueva etapa de Hulk, a partir del nº600 (no preguntes). Mientras el Loeb sigue con sus tonterías en la vieja-nueva serie (en serio, no preguntes), Pak vuelve a esta, que se convierte en una continuación de todo lo que ha estado haciendo antes. Y al menos es legible, que ya es algo. El complemento de la Salvaje Hulka es divertido, además.

Hablando de relanzamientos, la serie del Motorista Fantasma que Panini tiene olvidada continua en una miniserie titulada El Ciello Está en Llamas. Y el guionista toma la decisión acertada de no tomarselo en serio, y de hacer que sea una burrada detrás de otra a cada cual más exagerada y chula, incluyendo media docena de villanos olvidados memorables. Quizá lo mejor que se haya hecho nunca con el personaje.

Menos éxito tiene Modelos Inc, que es un revival de los viejos personajes de comics para chicas de los 50, pese a que no tienen absolutamente nada que decir. Incluye uno de los periódicos intentos de Marvel de salir en las noticiias usando algún famosillo de mierda de la TV americana como parte del comic.

Por último, Dominic Fortune es Chaykin haciendo lo que hace siempre. Y con eso queda todo dicho. Así que pasamos a las reseñas.

Angel: Tras la Caida Nº2: Interrumpimos su historia (que para colmo, aparentemente para Norma es anual) para contarnos lo que pasó entre el final de la serie de TV y el nº1. Independiente de la periodicidad, esto es mala idea, porque descarrilla el movimiento y la emoción que llevaba la serie hasta ahora. Está bien que cuente esto, pero habría sido mejor manera en flashbacks tipo Perdidos, o como historias de complemento de cada número, que no cortaran el hilo de la historia durante varios meses. O podría funcionar si las historias fuesen absolutamente brillantes, de manera que no eches de menos el presente, pero estas, siendo ideas de Whedon, que ya sabemos, porque sabemos como terminan estos flashbacks, y ejecuciones de un guionista novato que no es particularmente bueno como Lynch, no compensan. La historia más larga, con dos capítulos (que en el tomo, por alguna razón no justificada, siguen salteados en vez de juntarse) es la de Connor, adaptandose al infierno en la Tierra nada más ocurrir, y es una de las mejores, gracias a una narración interna con un concepto bastante curioso, comparando las maneras de actuar de cada uno de sus padres, y tratando de elegir a cual parecerse. El final de esa historia tiene el retorno de un viejo personaje de la serie que había dejado de aparecer temporadas atrás, porque los comics tienen que hacer reaparecer a todos los personajes que han aparecido en TV, da igual que su historia hubiera terminado, o lo poco que aporten porque ya hay demasiados personajes. Y aunque este personaje al menos se coloca en un puesto que no es redundante con otros, hay más bien poco parecido con el personaje que era antes. O lo que es lo mismo, huele a fanfiction, que es un problema que tiene esta serie. La segunda historia es sobre Spike e Illyria, y aunque no dice nada que no pudieras esperarte, vale la pena porque Lynch sabe escribir bien a Spike, y realmente convence como se le cae el alma al suelo cuando ve lo que le ha pasado a Illyria. Otra historia es sobre Lorne convirtiendose en uno de los señores de LA, y tiene la gracia de estar contada en rima narrada, como un cuento para niños, y eso la hace divertida, aunque la narración canse un poco. Además, tiene al único dibujante de verdad, nada menos que John Byrne, que ha encontrado refugio en IDW, y aunque no es lo que era, aún hay clases. La siguiente va sobre Wesley convirtiendose en el lacayo fantasma de Wolfram & Hart, y tiene algo de emoción con las trampas psicológicas que le ponen al pobre, que sigue sufriendo y sufriendo incluso después de muerto. También tiene muchas insinuaciones crípticas, que habrá que ver si van a alguna parte, y oimos por primera vez a los jefes de W&H, lo que les quita algo de mística. Y después están las historias más flojas, que se van volviendo progresivamente más irrelevantes. Hay una que cuenta como vampirizaron a Gunn y como llegó a tener su banda de vampiros, pero también tiene demasiadas pistas crípticas, y poca explicación ni caracterización. Hay una sobre Gwen, que deshace prácticamente todo lo que le pasó al personaje desde su primera aparición, para que vuelva a parecerse a Pícara, con la misma angustia vital. Incluye un personaje interpretado por Nathan Fillion, por alguna razón. Hay una sobre el puñetero pez telépata, que le hará mucha ilusión a Lynch porque su personaje ahora es canónico y cuenta y todo eso, pero sigue sin ser interesante, aunque al menos hay una revelación interesante sobre la historia. Y para terminar, hay una historia sobre un personaje incidental, que supuestamente está para contarnos el punto de vista del infierno de alguien de fuera de la serie, pero la historia es casi incomprensible, y al final no sabes bien que quería decir, si es que era algo. El resto de dibujantes son todos novatos de IDW, y una de dos, o son como Urru pero peores, es decir, bastante cutres, o tratan de ser fotorrealistas, y les sale forzado. En general, el dibujo es bastante malo, y las historias no tienen la chispa de la serie de TV. Difícil de recomendar más que a los muy fans. Neutral (6)

Asombroso Spiderman Nº34: Dos guionistas esta vez, de la vieja escuela. Primero hay una historia de dos números que es el debut en la serie de la primera nueva incorporación el equipo de guionistas arácnidos, Mark Waid. Waid lleva tiempo queriendo escribir Spiderman, y estuvo a punto en 2005, pero hubo problemas y sólo hizo la miniserie de Dinastía de M. Es una buena elección, aportando experiencia, habiendo trabajado en 52 con el mismo editor, y por otro lado, su manía de actuar como si nada hubiera pasado en Marvel desde los 60 hasta el pasado reciente se puede ver neutralizada por el resto de guionistas, que claramente no piensan así. Aún así, esta historia tiene un tono bastante clásico, o si quieres ser más benévolo, atemporal. Spiderman se ve atrapado en una situación cotidiana urbana que va horriblemente mal por culpa de un supervillano, y tiene que superarse para salvar a todo el mundo, con trasfondo sobre el triunfo del espiritu humano y todo eso. Por supuesto, como la portada indica, hay un homenaje a la famosa escena de Spidey levantando escombros, porque todos los guionistas están contractualmente obligados a hacer un homenaje a esa escena, especialmente los que están fijados en el pasado. Lo único que hace que esta historia no sea de relleno o que pudiera transcurrir hace años es que presenta a un nuevo secundario, que es una idea un poco extraña, pero habrá que ver lo que añade al drama culebrónico de la serie. Al menos Waid se apaña para que su revelación no contradiga lo anteriormente establecido. Una historia decente, aunque nada del otro mundo (el villano nunca lo ha sido, y no lo es aquí, desde luego), lo que es extraño, porque Waid suele irse a uno de los dos extremos. Lo mejor es el dibujo de Marcos Martín, que es muy bueno, le da una buena ambientación claustrofóbica a la historia con el uso del espacio, y aquí parece tener cierta influencia de Romita Jr, pero sin el exceso de rayas y formas de bloque. La otra historia es aún más retro si cabe. Está escrita por el veterano guionista de Spiderman, Roger Stern, que no forma parte del equipo de guionistas, pero que es bienvenido a escribir historias sueltas para la serie si quiere, por lo visto. Y esta si que es totalmente una historia de relleno que podría haber transcurrido en su primera etapa. Es el retorno de un villano que únicamente había aparecido en su mini de los Vengadores Costa Oeste hace 25 años, y aunque como esto indica, no es muy memorable, en personalidad y modo de operar le pega bastante a Spiderman. Es una historia bastante normal de Spidey tratando de detener a un villano de poca monta, conectado con algo de Tia May. Inofensiva, con muy buen dibujo de otro veterano (aunque no tanto) Lee Weeks, que realmente debería pasar de la reserva a ser uno de los dibujantes regulares. Recomendado (7)

Batman Nº25: Número de aniversario, aunque no tan completo como los otros. Es el final de Corazón de Silencio, donde Dini realiza un desesperado intento de hacer a Silencio interesante. Dado que Silencio es un tipo con vendas en la cara, creado por el Loeb, con una historia que es un completo retcon forzado y sus únicas habilidades son que supuestamente es muy listo, pero eso no se traslada a la página, Dini lo tiene bastante difícil. A decir verdad, aquí monta un plan que es bastante elaborado (pese a que es ridículo, en el mismo sentido que los planes de los villanos más locos de Batman son ridículos) a base de mezclar los elementos dispersos del personaje como ser una supuesta mente maestra, ser un médico y envidiar a Bruce Wayne. Incluso los vendajes resultan estar por un motivo, que es un añadido bastante interesante, y que le da por fin un gancho para distinguirlo de otros villanos genéricos. Así que el trabajo de rehabilitar a Silencio (bueno, habilitarle, realmente) más o menos si que ha salido bien, es un villano viable. Lo que sigue sin ser es particularmente entretenido de leer, tiene su plan exagerado, se carcajea un poco, y Batman le vence porque sigue siendo un idiota que no está a la altura. Como historia no está mal, pero no tiene mucho que decir, y las escenas protagonizadas por Silencio son probablemente las más aburridas. También es desafortunado que nada más perder su serie propia, Catwoman haya pasado de ser una heroína (o antiheroina, tanto da) a ser la damisela en apuros a la que le pasan cosas horribles para que el héroe reaccione. Un terrible cliché negativo para un personaje tan importante que se merece algo mucho mejor, y Dini debería avergonzarse, aunque al menos se molesta en darle caracterización que irá hacia alguna parte más adelante. Buen dibujo de Nguyen. Neutral (6)

Booster Gold Nº4: Final de la etapa de Johns/Katz, y francamente, podría perfectamente ser el final de la serie. Los personajes y la serie continuan, pero estos 12 números han sido una historia completa, y francamente, lo que venga después no va a tener ni punto de comparación. Este número es una magnífica conclusión para la etapa con mucho humor muy gracioso, buenas secuencias de acción superheroica, muy buen desarrollo emotivo de los personajes, y montones de guiños a los viejos fans, pero si no lo eres, aún tienes todo lo anterior para disfrutar. El primer capítulo tiene una reunión de la antigua Liga de la Justicia Internacional, que es principalmente para el disfrute de viejos fans, pero los guionistas lo han construido de tal manera que aunque no siguieras aquella serie (o si la seguías pero no tienes implicación emocional con ella porque no tenía personajes, tenía chistes malos con patas) logra ser emotiva y que importe, gracias a como explican quienes son y porqué importan. Es emotivo y triunfal ver a estos personajes reunidos y vindicando todo lo que les ha pasado, sin perder el humor. El segundo es el conflicto final con los Ladrones del Tiempo, que mezcla todos los elementos buenos de la serie, teniendo peleas muy chulas, momentos gloriosos para personajes que demuestran lo que vale, giros y revelaciones inteligentes, diálogo muy divertido, y en general, dandole uno o más momentos finales geniales a cada protagonista en cada parte de la pelea, sobre todo a Blue Beetle. Y por último está el epílogo, que siguiendo con la coña de los viajes en el tiempo, es el nº1000000, crossover con DC Un Millón, diez años después. Lástima que no hayan rizado el rizo usando el mismo diseño que aquellos crossovers. La parte del siglo 853 es pequeña, pero encaja bastante bien temáticamente, no sólo como vistazo a la historia DC, sino como parte de la conclusión del tema de Booster y su equilibrio entre hacer lo correcto y no recibir fama. Para ver todo lo que ha madurado, incluso, y para darle una patada más en el estomago antes del final feliz. Es un final genial, donde todos los elementos de los anteriores números que no habían llegado a una conclusión en el capítulo anterior, se juntan aquí como una serie de piezas de dominó, sólo que en vez de combates gloriosos, es para dar una serie de revelaciones y actuaciones a cada cual más emotiva y alegre, un antídoto a toda la oscuridad que permea la mayoría de comics de ahora. Los personajes se han ganado su final feliz, al fin y al cabo. Las revelaciones se podían de ver venir, pero siguen quedando muy bien, y dejan al personaje en un mejor sitio, incluso, para futuras historias. Hablando de las cuales, aparte de tener más pizarras con pistas, la etapa termina con otros cuatro vistazos al futuro, que desgraciadamente, demuestran que los futuros guionistas no tienen muchas ideas para la serie, siendo todo bastante mundano, o revisitar ideas fetiche de los respectivos guionistas (bueno, y uno de los cuatro vistazos del nº1 se repite, porque a Johns/Katz no les dio tiempo a meterlo… por cierto, que otro, el de Crisis Final, no se ha llegado a hacer por cambios de planes, aunque la reunión de la Liga se ha acabado haciendo de otra manera). Uno de los cuales será el dibujante, Dan Jurgens, que es un poco soso y descuidado a veces, pero no lo hace mal del todo. Muy Recomendado (10)

Capitán America Nº45: El Capi Cyborg se enfrenta a un villano tan de la Edad de Oro que da risa en vez de otra cosa. Sólo habla en frases estereotípicas de villano, y su única habilidad parece ser tener garras. Capi Cyborg le detiene gracias a sus inesperadas habilidades de cyborg. Si, esto es un comic que se merece premios, sin duda. La versión más aburrida de Batroc también anda por ahí, pero no hace mucho. Por lo demás, no pasa mucho en el número que no sea repetición de anteriores. Buen dibujo, pero no compensa lo mediocre que es el comic. Neutral (5)

Capitán America: Operación Renacimiento Nº2: La otra mitad de la primera etapa de Waid y Garney en la serie, que terminó por culpa de Heroes Reborn. Y aunque hacer eso fue una aberración, e hicieron muy bien en volver a cogerlos al terminar, la verdad es que este material tampoco es tan memorable. La caracterización del Capi no es mala, pero es muy simple, (tiene que estar saludando la bandera continuamente para distinguirlo de otros personajes, en vez de, no se, tener unos ideales elevados y actuar según ellos) al igual que la del resto de personajes (únicamente existen muy buenos, o muy malos, sin matices) y casi todo es acción superhéroica peliculera simple y sin muchas ideas. Casi todo el tomo es una historia de aventuras y acción por Europa donde el Capi tiene que ir sin su traje por una mala excusa que no se cree ni él, y como en el tomo anterior, va saltando de una escena a otra pegandose contra lacayos genéricos hasta que detiene el plan del malvado villano, que como en el tomo anterior, era un personaje que era único y divertido bajo Gruenwald, y que aquí es simplemente otro villano carcajeante sin más motivación que ser malo. Y el Presidente Clinton aparece prominentemente por lo dicho antes. Y luego está el último número, que es un team-up entre el Capi y Sharon, que es mitad pelearse con más soldados genéricos, y mitad decirse lo maravilloso que es el Capi y lo que representa en vez de, ya sabes, mostrarlo, con algo de romance descafeinado entre ellos. El dibujo de Garney es muy dinámico, y eso le va bien a las escenas de acción, pero en otras no lo hace tan bien. Su Sharon Carter tiene exactamente el cuerpo de una Barbie, con las mismas poses. Hay buenos comics del Capitán America que deberían ser reeditados, pero este no es uno de ellos. Llamó la atención en su día porque todo lo que había alrededor era mucho peor, pero no es especialmente memorable. Neutral (6)

Crisis Final Nº4: Planeta vuelve a hacer de las suyas. La primera mitad de este comic es el especial Testamento del Universo DC, escrito por Brad Meztler, que fue originalmente anunciado como uno de los especiales de Crisis Final que saldrían entre los nº3 y 4 de la miniserie principal, transcurriendo en el espacio entre esos números donde Darkseid conquista el mundo. Excepto que cuando finalmente salió, no llevaba el cartel de Crisis Final, ni la mencionaba por ningún lado. Porque es un comic escrito por Brad, que es incapaz de colaborar con nadie. Así que al más mínimo vistazo de este comic, sabes que no puede encajar en absoluto con Crisis Final, porque se basa en los héroes teniendo un último día tranquilo antes de la Crisis que se les avecina… excepto que la idea básica de CF es que esta vez no ven venir la Crisis, y para cuando se dan cuenta, ya está en marcha, y más importante, ya han perdido a tres de los héroes principales que no podrían estar en esta historia si transcurriese cuando se supone que transcurre. Así que es un pegote que no tiene nada que ver. Dejando aparte eso, la mitad del número está dedicado a escenas de los héroes principales visitando familia y amigos y teniendo supuestos encuentros emotivos. Si te gustaron las escenas personales de Crisis de Identidad, podrás tolerar esto, aunque en general, todo es demasiado obvio, y Brad sigue con su tendencia de encajar a personajes en papeles porque quiere escribir esos papeles y no a los personajes (por ejemplo, necesita un sacerdote confesando a una heroína, así que se saca a un personaje olvidado y le hace cura pese a que no encaja en nada con el personaje, y lo mismo para la chica, que contradice bastante lo que dicen de ella en la serie en la que sale). La otra mitad es cerrar uno de los subargumentos que se dejó a medias en JLA, y es para pegarse de cabezazos contra la pared. Es la historia de Geo-Fuerza contra Terminator, e intenta dos cosas. Una es tratar de hacer un tipo duro interesante de Geo-Fuerza, y bueno, más o menos lo consigue. La otra es supuestamente cerrar un cabo suelto de los Nuevos Titanes, del Contrato de Judas. Ya es ridículo dedicar una historia entera a un cabo suelto de un comic de hace 25 años, especialmente porque realmente sólo existe en la cabeza de Brad, es que en el proceso, logra no sólo contradecir detalles de esas historias, sino que mete un retcon que demuestra que no entendió la idea central de toda la historia. Así que los únicos que podían apreciar una historia que es esencialmente una referencia extendida a una historia antigua son aquellos que saben que es una estupidez en contexto. Es la clase de nostalgia estúpida que daña y da mal nombre a los comics. Lástima de buen dibujo desaprovechado de Kubert, otro dibujante famoso cuya exclusiva DC no ha aprovechado nada.

La otra mitad del comic es uno de los especiales de verdad, Crisis Final: Someteos, escrito también por Morrison. Es un capítulo importante para la saga principal, porque además de desarrollar el mundo bajo Darkseid, avanza un elemento importante para la resolución, aunque no lo termina de explicar bien. En cualquier caso, está bien como especial aparte, porque lleva un ritmo muy distinto al de la mini, mucho más pausado, dedicado a una sola historia y grupo de personajes y no a multitudes. Básicamente, es una historia dedicada a Relámpago Negro y al Hombre Tatuado, dos hombres de familia (tras los retcons y revelaciones, al menos) que son imágenes en el espejo uno del otro. Relámpago está muy bien elegido como protagonista, porque Morrison usa abundantemente todos sus aspectos: Hombre de familia, deportista (sólo hay que fijarse en muchas de las acciones que realiza contra los Justificadores) y sobre todo, profesor. Ahí va el mensaje central de la historia, que es una oda a la importancia de la educación, de pensar por uno mismo, de no dejarse llevar por lo que te han inculcado o ves en la calle sino tomar tus propias decisiones, de enseñar no a odiar sino a aceptar, y como eso no es sólo palabrería, es vital. De hecho, pese a toda la parafernalia cósmica superheroica, Crisis Final tiene un tema central mucho más claro y evidente que la mayoría de obras, que va al núcleo de, no sólo la idea del superhéroe, sino de muchos de los conflictos reales del presente, por no hablar de la humanidad en general. Puedes justificar hacer cualquier cosa mala y odiar porque te la han hecho antes o porque lo hace todo el mundo, hacer lo que te dicen y no pensar en ello porque es lo fácil y así no vas en contra del resto… o puedes resistir, pensar por ti mismo y hacer lo correcto, aunque sea lo más difícil, y parezca que no tiene futuro. Elegir vida en vez de anti-vida. El mensaje es brillante, muy aplicable hoy en día (no es coincidencia que los Justificadores aparezcan quemando el Origen de las Especies) y en general lo son todas las ideas. Lástima que la ejecución no esté a la altura. A veces el tema no es demasiado sutil, por necesario que sea, (a veces hay que tirar yunques, al fin y al cabo, y pese a todo, en vista de las discusiones por Internet, a veces ni así), el dibujo de Matt Clark es bastante malo, y el argumento en el fondo es bastante simple. Pero los temas y los detalles, como el final realmente estremecedor, elevan lo que sería una historia normalita. Lástima que esté mal emparejada. Recomendado (7)

Cuatro Fantásticos Nº20: Otro número de transición, y dos seguidos es realmente demasiado. La mitad de las cosas se podrían haber contado en la mitad de espacio, o son redundantes con cosas del mes pasado. Si estos dos números se hubiesen juntado, habría quedado un buen número. Pero la manía de estirar las cosas y que Hitch haga pin-ups llenos de espacio vacio les estropea. No es que, la verdad, el contenido de este número sea gran cosa, venga al ritmo que venga. El compromiso de Ben lleva a situaciones vagamente graciosas que te hacen sentir mal por la inminente tragedia. Lo de Johnny es lo mismo de siempre con distintos motivos. Y lo demás apenas avanza. Lo único es presentar más a los Maestros de Muerte, pero de nuevo, no dicen más que lo mismo que el mes pasado, pero en más espacio: Son muy malos, son malísimos, más que nadie jamás escrito, y tan poderosos como quiera el guión. El dibujo de Hitch es muy bueno, aunque debería fijarse más en los detalles distintivos. Y el resumen de números anteriores narrado por Valeria es buena idea, más series deberían hacer cosas así. Neutral (6)

Daredevil Nº42: El culebrón que es la vida de Matt Murdock va a peor, lo que no le sorprenderá a nadie. Lo bueno es que por una vez, lo que pasa es consecuencia de sus actos como tragedia clásica, en vez de que el universo le eche más cosas malas encima porque si, como suele pasar. Realmente, Matt debería irse con el Maestro Izo y meterse a monje. Por lo demás, como siempre en Brubaker, es un número lento que afloja en la segunda mitad, pero al menos tiene un buen cliffhanger. Buen dibujo dentro de lo oscuro. Recomendado (7)

Epicuro el Sabio: Reedición reciente de una serie de Piranha Press, que Zinco ya publicó en su día. Bueno, solo la mitad fue publicada, también lleva una historia nueva, y una historia en blanco y negro de una antología. Piranha no se recuerda ahora, pero era el antecesor de Vertigo como sello para adultos a finales de los 80, con un enfoque bastante más amplio y experimental, en vez del de Vertigo, que suele estar más enfocado a unos pocos géneros cerrados. Otra cosa de Piranha que se ha reeditado hace poco es Gregory, para que te hagas una idea, aunque esto es un poco más normal. Está escrita por William Messner-Loebs, que después escribiría etapas para Flash y Wonder Woman con recepciones variadas, y dibujada por Sam Kieth, antes de hacerse famoso y empezar a escribir sus propias historias. El comic trata sobre el Epicuro del título, que era un filósofo de la Grecia clásica, y básicamente, es una sátira sobre todo ese mundo. Sobre todo en los primeros capítulos, va de ir visitando filósofos famosos de la época, y demostrarnos lo ridículos que eran sus razonamientos para los estándares modernos, aunque si que es cierto que los que dicen cosas más sensatas, como Sócrates, no son ridiculizados tanto. Es bastante gracioso, en plan tira cómica, aunque el chiste mayor es que casi todo está basado en hechos y textos reales de la época. Posteriores capítulos amplian el espectro un poco más a parodiar mitos griegos famosos como el asalto a Troya o el viaje al Hades, pero también son graciosos, aunque no tanto como lo otro. Si tienes el sentido de humor adecuado, te encantará. Recomendado (8)

Fábulas Presenta a Jack: Americana: Que salió el mes anterior, pero no he podido pillarlo hasta ahora. Sigue la misma dinámica de la serie hasta ahora, con los protagonistas que han quedado de tomos anteriores (más Humpty Dumpty, que da para chistes nuevos, y Babe, el buey de Paul Bunyan, que se dedica a aparecer en pastiches de Snoopy) viajando a través de Americana, es decir, la tierra de las historias hechas en Estados Unidos, buscando un tesoro. Hay un poco de desconexión con respecto a la serie madre, ya que Americana tiene un aspecto y manera de ser bastante distinto a las Tierras Natales ya vistas allí (aunque eso puede tener que ver con la diferencia histórica entre el Viejo y el Nuevo Mundo) y en vez de estar invadida por el Adversario, tiene su tirano local, relacionado con los personajes de esta serie. En cualquier caso, Americana es un sitio de lo más curioso, con distintas regiones para cada arquetipo de ficción muy propiamente americana, desde el siglo XIX de las novelas de Mark Twain, hasta los años 20 de Al Capone, pasando por el Antiguo Oeste, claro, y por ahí aparecen personajes de novelas y mitos de esas épocas. La historia, como todas las de busqueda del mcguffin, no es más que una excusa para visitar todos estos sitios y hacer chistes al respecto, mientras los protagonistas se traicionan mutuamente y hacen todo ese tipo de cosas habituales de las aventuras donde pícaros tienen que buscar un tesoro. Bastante divertido, y el villano que se presenta es, pese a todo, bastante imponente, y con bastante potencial para la siguiente historia. El dibujo de Akins está bastante bien, tiene la vis cómica necesaria. Para llenar el tomo, hay un número bastante extraño que no tiene nada que ver con nada, con los protagonistas de la serie tratando de interpretar Hamlet. Es difícil saber a que viene, ya que es completamente de relleno y no avanza nada, y es una premisa completamente aleatoria, pero es graciosilla, si aguantas que los protagonistas principales hacen lo mismo de siempre, sobre todo Jack, y es más gracioso si conoces Hamlet, claro. Recomendado (8)

Gen13: World’s End: Tercera serie del relanzamiento de Wildstorm, que aún no ha sido cancelada, pese a las ventas nefastas casi en 4 dígitos. Está escrita por Scott Beatty, que había escrito cosillas para DC, normalmente secundarias en Batman, como Batgirl: Año Uno o Gotham Knights, aparte de ser el que provocó este apocalipsis. Lo que hace aquí es pasar bastante, si no de la premisa del fin del mundo, al menos de los comos y porqués. Mientras los protagonistas no miraban, el mundo se ha acabado, y ahora tienen que buscarse la vida en un mundo post-apocalíptico, sin mucho que ver con lo que está pasando en las otras series, excepto una mención del virus Warhol. Así que es sobre todo interacción entre el grupito, en una situación nueva, aunque al final se empiezan a encontrar personajes nuevos, algunos relacionados con su pasado. Los argumentos, la verdad, no son nada del otro mundo (ni de este), ni las cosas que se encuentran, lo bueno es sobre todo la interacción entre los personajes. Que tampoco es ni de lejos tan buena como con Simone, y la caracterización de Sarah es bastante mala, ya puestos. Graciosillo a veces, sin mucho más. El dibujo de Huddleston, tirando a lo que se suele ver en comics independientes (de donde viene, al fin y al cabo) le va bastante bien a la serie, aunque a veces se vuelve un poco feo. Al final hay un número, con dibujo de lo más indie, sobre Gen14, que tienen algo de potencial, pero no llega a ser suficiente para que ansies que tengan más protagonismo. Para terminar, hay otra historia de Gage, dibujada por Hairsine, en una inesperada colaboración, (¿No iba a ser la gran estrella? ¿Por qué a él dejan de llamarle por lento y a otros no?) que de nuevo, no es más que un repaso a quienes son los personajes, y prólogo para futuras historias. No es malo, pero ni de lejos va a revivir el moribundo universo Wildstorm. Neutral (6)

Green Arrow y Canario Negro Nº5: Más aventuras desenfadadas, esta vez contra un grupo de villanos nuevos, que bordean la linea entre lo ridículo y lo competente. Al menos la revelación final explica porque no pegan con lo que supuestamente son. Divertidillo si te gusta algo ligero y desenfadado con diálogo con algo de chispa y buen dibujo. Y una traducción bastante creativa de un chiste sobre una frase hecha en inglés. Recomendado (7)

Green Lantern Nº4: Por una vez, Planeta no sólo no ha tomado el pelo a los lectores, sino que ha arreglado una tomadura de pelo de DC. Este número contiene el especial de Rabia de los Linternas Rojas, que en EEUU fue anunciado como uno de los especiales de Crisis Final. Excepto que no tiene absolutamente nada que ver con Crisis Final, ni de refilón. De hecho, aunque tiene una nota editorial diciendo que transcurre en medio de la Crisis, cualquiera que lea ambas cosas y se fije lo más mínimo se dará cuenta de que no puede transcurrir donde dice, y de hecho, tiene que transcurrir después. Lo que es, es el comienzo de la siguiente saga de esta serie, que pone de manifiesto la Guerra de la Luz, y es el principio de la aceleración del camino hasta la Noche Más Oscura. Y siendo un especial del Linterna Verde de Johns que empieza una saga con el debut de un cuerpo de linternas malvadas, se parece bastante al especial de inicio de la Guerra del Cuerpo de Sinestro. Mientras varias tramas van ebullendo de fondo (y suenan de lo más interesante, como el interés de los Controladores en la luz naranja), los Linternas Rojas hacen su debut espectacular armando un gran follón. Como era de esperar, Johns se esfuerza en hacer a los Linternas Rojas algo diferente a los otros Cuerpos, pero con el color cambiado, sino que tienen una serie de reglas distintas, centrandose en la emoción que representan, en este caso la Rabia. Su arma principal es un poco repelente, pero tiene cierto sentido visual. Atrocitus, el líder, es un buen villano como representación de su concepto. Aquí es donde todo el rollo de Origen Secreto empieza a entenderse, ya que el haberlo presentado en esa saga hace que ahora tenga más sentido aquí, al igual que el haber desarrollado más la relación entre Hal y Sinestro hace que su conflicto aquí sea más dramático. Todo eso lleva a una buena presentación de acción, poniendo en marcha muchos elementos de manera rápida y explosiva, con un final muy chulo y de lo más intrigante, que si te fijas, se presagió en la primera parte del especial. La única pega es que no dibuja Reis, sino Shane Davis, que es uno de esos pseudo-Jim Lees que tanto les gustan ahora a DC y tratan de poner como la gran cosa, cuando la verdad es que son bastante malos. Si es cierto que sus Linternas Rojas tienen la pinta de malas bestias que deben tener, pero el resto de personajes no tienen buen aspecto, con todas las rayitas innecesarias, y en general el dibujo es plano, sin vida y con las situaciones no muy bien colocadas. La serie estrella de DC se merece algo mejor. Recomendado (8)

Hulk Nº11: Hay un chiste visual en la portada que en español no se pilla. Termina la división en dos historias. La primera son más puñetazos bobos hasta que llega de la nada el deus ex machina para arreglar la situación, y todo el mundo a casa. El dibujo de Adams ha visto momentos mejores. La segunda intenta ser algo más complejo, y por tanto, Loeb la caga más. Después de los inevitables puñetazos bobos, las protagonistas tienen que actuar como completas idiotas para que haya historia. Hay un intento de darle profundidad a un personaje, pero es risible dado lo poco que ha desarrollado a ese personaje Loeb. Y es posible que algo de esto sea relevante más adelante en vez de una excusa para que Cho dibuje a todas las mujeres famosas de Marvel, pero vete a saber. Evitar a toda costa (2)

Invasión Secreta Nº8: Lo mejor que se puede decir de esto es que al menos termina. Esta saga ha sido muy mala, lo cual no debería sorprender a nadie que haya estado siguiendo la carrera de Bendis en Marvel. No empezó mal, pero enseguida el potencial se malgastó y la serie se fue al cuerno. La preparadísima invasión acaba degenerando en un montón de hombrecitos verdes que abandonan sus planes y se olvidan de que tienen la capacidad de infiltrarse o poderes individuales, y simplemente se ponen en fila para que los héroes les peguen en Nueva York, en una historia que daba, siendo generosos, para 5 números. Los héroes, mientras tanto, tienen, si tienes suerte, un retazo de caracterización o momento individual cada 3 números, si eres de los 7 u 8 que le caen bien a Bendis. Absolutamente patético, pero lo peor es que, como han demostrado algunos excelentes crossovers, la idea central no era mala, pero Bendis ha pasado de ella, para centrarse en sus tonterías habituales, y la mierda que él cree que tienen que ser las historias de superhéroes, que sigue sin saber hacer, después de 5 años. En este número, un personaje más viejo que él muere gratuitamente (al menos no es Hercules, que moría una muerte aún más gratuita y estúpida en su idea original, que era aún peor que el resultado final, lo que sugiere que lo poco bueno de la miniserie es aportación editorial) hay más peleas tontas indistinguibles mal dibujadas hasta que ganan los buenos porque si, sin ningún dramatismo u ocurrencia, y hay un par de consecuencias. Alguna de ellas es una buena sorpresa, aunque no tenga mucho sentido, pero como siempre, Bendis la caga con otros detalles, siguiendo su manía de escribir a los héroes como gilipollas odiosos. Por supuesto, eso no es nada comparado con el epílogo, donde escribe al público del Universo Marvel como los mayores imbéciles del universo, de manera que, y eso es lo más gracioso, requiere que todo el mundo ignore una historia que escribió el propio Bendis hace unos años. Lo segundo más gracioso es lo ridícula que queda Marvel, con su intento de ser “relevante”, ha demostrado que no tiene ni idea de cómo funciona el mundo real (es decir, la nueva dirección del Universo Marvel va precisamente en dirección contraria a la que ha ido Estados Unidos realmente, y se nota, porque aparece Obama en una escena añadida a última hora que claramente estaba pensada para Bush). Profundamente estúpido. Lo peor es que la situación que se presenta al final (porque Dios prohiba que un crossover de Bendis termine en un final, y no un prólogo a otra historia) tiene bastante potencial, pero la manera de llegar a ella no tiene ningún sentido, y la única manera de que vaya a funcionar es que ignoren como hemos llegado hasta aquí. Bueno, eso y que los implicados en todo esto no lleven también el Reinado Oscuro, porque si no, lo más probable es que desaprovechen ese potencial también. Evitar a toda costa (2)

Invasión Secreta: Ms Marvel Nº2: Segunda tanda de crossovers de Ms Marvel con IS, porque total, la serie no tiene dirección ni ideas, y por tanto, no pierde mucho al prostituirse por ventas durante más de medio año. Notese la diferencia con Iniciativa más abajo, donde el crossover avanza tanto o más las historias a largo plazo de la serie. Aquí, sin embargo, lo único que tenemos es a Carol pegandose con skrulls y más skrulls y más skrulls durante 3 números. Que aparte de añadir más bien poco al crossover (simplemente rellenar lo que hace Ms Marvel desde que se queda a detener la primera invasión de Manhattan hasta la segunda), debería haberse publicado hace meses, pero eso es otra historia. Supuestamente es una especie de punto de inflexión para el personaje en su enfoque hacia el superheroismo, pero en el fondo es lo mismo de siempre, ponerse muy dura y darle vueltas a la misma narración de otras veces. Lo demás son muchas, muchas peleas contra skrulls genéricos. Al menos, a diferencia de su amiguito Bendis, tiene a los skrulls recordando que pueden cambiar de forma, y usando eso contra la protagonista, en el único punto donde la historia se pone interesante como historia de acción. Desgraciadamente, al igual que Bendis, tiene a los super-skrulls siendo idiotas y no usando los muchos poderes que se supone que tienen, que les darían una ventaja en las peleas (por no hablar de hacerlas mucho más entretenidas) en vez de tenerles pegandose y lanzando rayos últimamente. Obviamente, no hay super-skrulls temáticamente apropiados. Y cuando a Reed se le acaban las ideas tiene que recurrir a experimentos del libro de tópicos que ni vienen a cuento, en una tercera parte redundante y tonta. Al menos el epílogo promete una nueva dirección para la serie que puede que por fin le de una identidad única. Claro, que lo mismo parecía en los últimos dos cambios de dirección en los últimos dos años, así que tampoco se puede esperar mucho. El dibujo de Adriana Melo es bastante malo. No Recomendado (4)

Invasión Secreta: Primera Línea Nº5: Después de todo la lata que dieron en los números anteriores, Reed pasa de todo el planteamiento de película de catástrofes y sus personajes (excepto un epílogo obligatorio) y dedica este número a Ben Urich reaccionando al final de Invasión Secreta, que al menos tiene cierto interés. Después de recapitular el nº8 de IS, casi todo el número tiene a Ben reaccionando asqueado y resignado ante la estupidez de Marvel, er, del público del Universo Marvel, y tratando de hacer algo al respecto, poniendole en una buena posición de cara al Reinado Oscuro. Que se llegue a hacer algo con eso o no, ya será otra historia, pero de momento, esto no está mal. Aunque es tremendamente deprimente y miserable. El dibujo es extrañamente atmosférico, por parte de la misma gente que hizo los últimos números de Hulka. Si toda la mini hubiera sido así, quiza habría valido algo la pena, pero al menos este número es decente y aporta algo a la historia global. Neutral (6)

Invencible: Mi Marciano Favorito: Marciano en el viejo sentido de extraterrestre, no necesariamente de Marte, para seguir con los nombres de viejas telecomedias. Dos argumentos principales en el tomo. El primero es de acción, contra un villano que lleva algún tiempo dando vueltas por la serie, y es más o menos lo mismo de siempre cuando hay historias largas de acción en esta serie. Competente, con más violencia y vísceras que la media, y poco más. La otra parte está centrada en la relación entre Mark y su novia, y aunque es la historia habitual de adolescentes, está hecha suficientemente bien, con mucha sinceridad y poco melodrama artificial, así que queda bastante bien, si eso es lo que te gusta. Por lo demás, los varios subargumentos avanzan un poco, de manera interesante, pero poco. No es uno de los mejores tomos, pero no es malo, y es lo que ya sabes que te gusta si sigues la serie, con buen dibujo de Ottley. Recomendado (7)

Iron Man Nº19: Y otro crossover más con Invasión Secreta. Termina el cruce, y también la serie, aunque el mes que viene empieza serie de verdad de Máquina de Guerra en este mismo plan. Como se veia venir el mes pasado, este número tiene exactamente la misma idea que una historia de Hulka del mismo mes: El héroe americano se encuentra con los héroes rusos, que tienen órdenes de oponerse a las acciones claramente correctas del americano, pero al final el jefe de los rusos decide mandar a la mierda las órdenes y hacer lo correcto, ensalzando los valores individuales universales frente a las tonterías de los políticos. Ya es mala práctica editorial aprobar dos historias casi idénticas el mismo mes, pero lo realmente cutre es que en cada historia, el ruso que se revela es distinto: Allí era el más patriotero Guardián, aquí es el más apropiado para la serie Dínamo Escarlata. Esa parte está mejor hecha aquí, ya puestos. (Tampoco encaja muy bien la nueva Estrella Oscura, que aquí es como la original, mientras que allí tenía poderes distintos) Aparte de eso, hay más peleas contra los skrulls, que no están mal, y los super-skrulls no sólo son divertidos, resultan ser selecciones apropiadas. En definitiva, convence al mostrarnos a Rhodes como un protagonista suficientemente distinto de Iron Man como para tener una serie propia. Se explica también un poco como funciona su nuevo aspecto cyborg, aunque la explicación de cómo se quedó así se deja presumiblemente para la serie regular. Buen trabajo por parte de Gage al hacer este crossover de transición, mejor que en Thunderbolts. Buen dibujo de Chen. Recomendado (7)

JLA Nº22: Comienza por fin una saga que no es un crossover con otra serie, o va a remolque de algo que ha pasado en otro sitio. Quizá sería exagerado decir que es la primera historia donde MacDuffie realmente hace lo que quiere, ya que lo que hace realmente es continuar subargumentos de Brad, y ni siquiera de la manera que tenía pensada inicialmente, esto ya ha sufrido varias modificaciones editoriales. Uno de estos subargumentos es el de Vixen, que por fin pasa a primer plano, y tiene a Vixen actuando por fin como una adulta (es decir, sus poderes cambian de la noche a la mañana, ¿y decide no decirselo a sus compañeros cuyas vidas dependen de sus habilidades en combate? ¿Qué pensaban, que iban a echarla por algo de lo que no tiene culpa? ¿Es esto un club de adolescentes, Brad?), mientras que el resto del equipo reaccionan también como adultos y no como las reinas del drama forzado que podrían ser con muchos otros guionistas. Otro es el culebrón de Roy y Kendra, y es dar más vueltas sobre lo mismo, pero como adultos en vez de crios. La parte principal del número está dedicada a Tornado Rojo, y su problema eterno. Queda un poco raro ver todo el montaje que forman para darle un cuerpo nuevo, cuando otras veces se lo han dado sin muchos problemas, la verdad. Además, aunque MacDuffie caracteriza bien a Tornado y su vida familiar (y aparentemente practica sexo con su mujer, de la misma manera que las lesbianas, supongo, teniendo en cuenta su anatomía) se pasa mucho con su autocompasión. Vale que es herencia de Brad, pero ya ha habido mucha en este volumen, y te hace echar realmente de menos los tiempos de Young Justice (¿Para cuando, Planeta?) donde su aspecto trágico era el mismo, pero con mucho menos lloriqueo. El final del número era desgraciadamente inevitable, con la historia yendo por el sitio más predecible, lo que no sólo probablemente terminará con todo volviendo como estaba al principio, sino que además hace que todos los genios reunidos parezcan tontos al no ver venir algo que cualquier lector podía. Para colmo, vuelve Benes, y todo lo que no son poses forzadas sexistas y mala anatomía son rayas confusas y feas. MacDuffie podría hacer una buena Liga de la Justicia, y se ve de refilón, pero esto no lo es. Neutral (5)

JLA Clasificado: Aquello fue ahora, esto es entonces: Noveno y último tomo de JLA Clasificado. Primero tiene un número de un guionista novato, Andrew Kreisberg, sobre los seres queridos de la Liga de la Justicia sufriendo mucho porque no saben si van a volver de la misión de turno. Es una historia del pasado, y tiene a Wally West casado mientras que Lois no sabe la identidad de Clark. Considerando que la primera cosa pasó en 1998 y la otra en 1992, puedes ver el problema, y no es el único. Por el amor de Dios, si haces una historia de flashback, al menos trata de fijarte en los detalles básicos. Si no has podido molestarte en mirar cosas tan importantes de los personajes, ¿cómo puedes esperar que se le haga el más mínimo caso a lo que tengas que decir de ellos? Lastima, porque el dibujo de Paulo Sequeira es bastante bueno. La última historia, que empieza en el nº50 y dura 5 números, que reune al equipo de viejas glorias de Stern y Byrne. Como te puedes esperar es un comic bastante retro. Tiene un par de cosas curiosas: Una es que es una historia que, como sugiere el título, transcurre simultaneamente en dos tiempos, uno en los primeros años de la Liga, otro en el presente, o al menos, el pasado reciente en el que han transcurrido la mayoría de historias de esta serie. La otra son las motivaciones del villano, que son bastante curiosas al principio. Pero conforme avanza la historia, la novedad se pierde, y lo que queda es un alien grande y muuuy poderoso, que quiere conquistar el mundo, y la LJA tiene que detenerle en una pelea a puñetazos, dos veces distintas. Es decir, más o menos lo mismo que hemos visto recientemente en Trinidad con Convikt, pero sin todos los otros subargumentos para amenizar la cosa. Aquí lo único que hay para variar un poco es ver como ha cambiado el grupo con los años (antes estaban más verdes, y poco más) y un poco de tentación sobre si hacen lo suficiente, que se ha visto bastante y mejor (e incluye a los miembros de la Liga cambiando de aspecto para reflejar como son interiormente, que debe ser la quinta o la sexta vez que se hace esta década, no entiendo porque una cosa tan rebuscada le pasa tanto a estos personajes). El dibujo de Byrne, gracias a un buen entintado, es bastante sólido. Pero vamos, es una historia sólo para muy acérrimos, de relleno. Y es una pena que una serie con tanto potencial, para poder jugar con los personajes más famosos de DC de varias épocas con libertad, habiendo empezado tan bien y habiendo tenido algunas historias muy buenas (normalmente las que se pensaron antes) haya acabado siendo el hogar del relleno, y cancelada. Neutral (6)

Jóvenes X-Men Nº3: Termina la serie, y para esto, no deberían haberse molestado. Como grupo, los protagonistas han logrado ser la encarnación menos memorable del concepto de Hombres-X en entrenamiento. Individualmente, a prácticamente todos los personajes ya establecidos les pasa esta serie sin pena ni gloria sin afectarles apenas, y en el raro caso de que les afecte, no es para mejor (ver lo que le pasa a Arena). Los nuevos, mientras tanto, no llegan a desarrollar una personalidad, y resultan ser, o malos conceptos (Tinta, el mutante jamás mencionado con el poder de sacarse cualquier cosa de la piel, no importa como sea de deus ex machina, pero que resulta que no es un mutante, el mutante es el tatuador tampoco mencionado antes) o se quedan en un montón de menciones crípticas a una historia pasada que no llegan a formar un personaje. Como la nueva Cifra, cuyo nombre es terriblemente apropiado, porque no pasa de ser una cifra en vez de un personaje, aunque al menos tiene una explicación más o menos razonable para que no hubieramos oido hablar de ella. Por lo demás, esto es un batiburrillo de ideas, de las cuales ninguna llega a formarse del todo o a funcionar. Vale que la cancelación vino como sorpresa (no es común que una serie de mutantes se cancele tan pronto, pero claro, normalmente no combinan falta de personajes y autores famosos con nada particularmente atractivo en el contenido, y la línea ya no tira tanto como hace años) pero aún así. Los Hombres-Y no pasan de ser un nombre gracioso para algo que no llega ni a ser un concepto, sólo villanos olvidables. La historia paralela en el futuro sirve para darle un poco de conclusión a la serie, pero es confusa y genérica. Y lo demás son historias de superhéroes chapuzas, o remedos de historias pasadas mejor hechas. En el dibujo también hay batiburrillo, con un número de Oliver que no es demasiado bueno, y el resto de Sandoval, que si lo es, con las escenas del futuro por Acuña, que hace que resalten. Lo más chapucero es que aparte de que el material no era muy bueno, Guggenheim se ha tirado los 12 números presentando a los personajes, para luego no hacer nada con ellos porque la serie ha sido cancelada. Se podría decir que no es culpa suya, pero más bien se debería ver como una lección de porque no debes tirarte un puñetero año presentando tu serie, en vez de ofrecer algo tangible. Pero bueno, ha sido un fracaso de serie, en concepto y ejecución, y parece que en Marvel se han dado cuenta de lo mucho que la han cagado llevando lo de la nueva generación de hombres-x, y le van a dar un respiro. (Aunque por lo visto, Legado va a acabar recogiendo el concepto más adelante) Claro, que para sustituirlo, van a revivir la primera nueva generación de hombres-X, los Nuevos Mutantes, por motivos únicamente nostálgicos, que no se que es peor. No Recomendado (3)

JSA Nº18: Toca el primer anual de la serie, con el esperado retorno a Tierra-2 (o Nueva Tierra-2, mejor dicho), algo que llevaba esperandose desde que Johns plantó las semillas en 52. Siendo el retorno de un concepto que llevaba desaparecido casi 25 años, no es ninguna sorpresa que se base en buena parte en nostalgia, con todos los problemas que eso conlleva. Pero uno de los temas principales de la historia es también que no puedes volver a casa, y funciona tanto dentro como fuera de la historia. Si eras fan de Tierra-2, podrás volver a ver viejos personajes conocidos, pero Johns realmente no hace nada con la mayoría de ellos, y en general, la historia viene a demostrarte que las cosas ya no son las mismas. Y si no lo eras, la mayor parte de elementos no se explican, y al ver al resto, no verás donde estaba la gracia para empezar como para montar tanto alboroto. Principalmente porque la SJA se ha integrado perfectamente en la misma tierra que el resto de DC, y con mejores historias y personajes más desarrollados, mientras que la idea de los personajes envejeciendo en tiempo real se ha hecho mucho mejor en innumerables Otros Mundos y similares. Así que lo que queda es pura nostalgia porque sí. Es decir, como historia personal de Power Girl no está mal, ciertamente pega un giro interesante, aunque tarda mucho en llegar a él. Pero como presentación de Tierra-2 es bastante pobre. La Sociedad de la Justicia Infinity está poblada por un puñado de cifras de las que sólo se dice el nombre (si no eras fan de Infinity Inc) o los personajes tal cual estaban hace 25 años sin ningún cambio, ni siquiera los trajes nuevos que se vieron en 52, y ni un misero guiño o idea. Los únicos personajes que tienen desarrollo son Robin y la Cazadora, que son versiones muy inferiores a las normales, por no mencionar que son increiblemente horteras. Robin es como Nightwing, si le hubieras quitado todo el desarrollo interesante de los últimos 30 años y lo sustituyeras por angustia vital genérica, y la Cazadora y su historia son un terreno tan trillado que si metieras “hija de Batman” y “venganza” en un generador de historias, te saldría esta historia, quizá incluso con más gracia. (Johns hizo todas estas ideas, mucho mejor, en Titanes del Mañana, y allí tenía muchos, muchos más personajes e ideas) Nadie en la historia pasa de ser un tópico plano, pues no son sólo los diseños los que están anticuados 25 años, es toda su caracterzación, y todo el argumento, la verdad. Para colmo, la historia ni siquiera termina, y el misterio principal ni tiene visos de que vaya a responderse. El dibujo es igual de apropiadamente retro, es de Jerry Ordway, que dibujó a todos estos personajes en la época que esto homenajea, y diseños sosos aparte, está bien, excepto algunas expresiones faciales muy raras. Lo mejor del anual, de todas maneras, es un pin-up doble al final de Dale Eaglesham, donde los 25 miembros actuales del grupo posan para una foto, y en una simple imagen, plasma toda la gracia de la serie actual, que está ausente en este anual: Cada personaje tiene su personalidad distintiva y caracterización, cada uno en una postura que te describe su personalidad y su relación con alguno de los otros personajes, de manera que queda divertida y dice más de los personajes de lo que muchas series hacen en un comic entero. Va a ser una lástima cuando todo esto se acabe. Neutral (5)

Lobezno Nº44: Más de lo mismo, realmente. Una película de carretera de colegas, pero con protagonistas que supuestamente son conocidos, pero que en la práctica se parecen más bien poco a quienes se supone que son. Los detalles que rellenan la historia son terriblemente repetitivos: “Y aquí, un sitio con nombre de supervillano con restos de una batalla superheroica”. Repite varias veces. Ocasionalmente hay alguna idea graciosa, pero no lo suficiente como para rellenar el número. El dibujo de McNiven es bueno, aunque los diseños no son para tirar cohetes. Neutral (5)

Masacre: Invasión Secreta: Nueva serie del personaje, ahora que en Marvel han decidido que Cable y él pueden mantener series por separado. Pero en vez de darsela al cocreador del personaje que estaba teniendo éxito de crítica la última vez, cogen a Daniel Way. Si, eso va a salir bien. Way ya presentó su visión del personaje en Lobezno: Orígenes hace poco, y esto va en el mismo estilo, aunque en un tono enteramente cómico. Eso tiene dos problemas: El primero es que la versión de Way de Masacre se parece bastante poco a cualquier versión anterior del personaje (y teniendo en cuenta que esas versiones incluyen etapas muy bien consideradas casi universalmente, hay que tener narices para cambiarlo), sin explicación. La locura de Masacre siempre ha sido porque ve el mundo de manera un poco extraña, no porque tenga varias voces en la cabeza, cada una con una personalidad distinta. Aparte de un cambio gratuito, es que no es una mejora para el personaje, que ya funcionaba bien como estaba, y ahora es menos gracioso. Claro, que eso puede ser por el segundo problema: Que Way realmente no es gracioso. Prácticamente nada, por no decir nada de nada. No es que ya que no tenga ingenio, es que siempre va por la gracia fácil y predecible, y el tratar de ser chorra ridículo porque parece que cree que eso equivale a ser gracioso. Volviendo a los predecesores, normalmente esas etapas funcionaban porque metían a Masacre en una historia relativamente seria, que funcionaba mediante la lógica de comic serio habitual, donde Wade era el elemento que no encajaba ahí, porque jugaba con otras reglas, como una versión letal de Bugs Bunny. Eso es lo que lo hacía gracioso, aparte de que le escribían diálogos graciosos. Pero si toda la situación donde se mete es ya ridícula de por si, Masacre ya no destaca. Así que aquí tenemos a los skrulls actuando como idiotas ridículos de malos dibujos animados, porque es lo único que se le ocurre a Way. Se pueden hacer buenas historias de Masacre sin elementos serios, y se puede (de hecho, se debería) tomar a coña la Invasión, pero este comic no lo hace bien. Hablando de los skrulls, por supuesto no se usan originalmente, y no tiene realmente importancia en el crossover, excepto un elemento metido con calzador al final. El dibujo de Paco Medina va bien con el guión, porque también es demasiado caricaturesco e histriónico en vez de gracioso, y no demasiado bueno. Para rellenar el tomo, viene un especial de relleno, que es el principio de la avalancha de material del personaje debido a su aparición en cine. Está escrito por Mike Benson, el guionista de Caballero Luna, y es menos una historia de Masacre, y más una parodia de los reality shows como Supervivientes con Masacre apareciendo al final. Y de nuevo, no es particularmente gracioso, es más grotesco que otra cosa. Quizá si has visto los programas que parodia (en vez de hacer cosas más productivas con tu tiempo, como clavar clavos con la frente) sea más gracioso, pero aún así. El dibujo del novato Shawn Crystal si que tiene algo de gracia. Pero mucho me temo que si esto es una indicación, esta es una serie de evitar, hasta para fans del personaje. No Recomendado (3)

Nightwing Nº4: Primero termina la primera historia de Tomasi, con el enfrentamiento final con los villanos de Condor Negro. Una historia de acción decentilla, con un uso curioso de uno de los 10 Grandes (al menos no han caido aún en el olvido como todas las creaciones chulas de Morrison) y una conclusión personal que no está mal. La segunda historia es un crossover con Batman RIP, que dado la incomprensible manera de publicar de Planeta, chafa un buen cacho de la historia. Muy listos. Realmente, tras un par de páginas explicando porque Batman está ausente (de ahí el spoiler), es una historia de Nightwing metiendose en un follón en Gotham, dandole la oportunidad de revivir los viejos tiempos de su serie donde era un Batman de segunda. Nada reseñable en todo el número, me temo. Buen dibujo de Morales. Neutral (6)

Nuevos Guerreros: Invasión Secreta: Final de la serie en menos de dos años, y ya ha tardado demasiado. Realmente, sólo los dos primeros números son crossovers, y de nuevo, son crossovers inútiles para la saga en general, y que no aprovechan los conceptos. Lo único que hacen es ser carne de cañón genérica para los protagonistas. La única idea interesante, que podría haber redimido la historia, termina siendo la peor. Grievoux tiene la posibilidad de arreglar parte del destrozo que ha hecho Marvel con los Guerreros originales, por motivos que él mismo resume y dice que tienen todo el sentido del mundo, y la malgasta por absolutamente ninguna razón, de manera que nada de esto ha servido para nada, excepto tocarle las narices a los fans de la serie original, que probablemente son una proporción considerable de los pocos que compraban la serie. Por lo demás, tiene la gracia de ser primero un combate y luego un team-up con la Contra Fuerza, es decir, lo que queda de los Nuevos Guerreros originales, pero a lo sumo cuatro personajes de la docena y media tienen caracterización a lo largo de la historia, y el drama y el interés están ausentes. Encima, el dibujo de Turnbull es horripilante. Y luego está la historia final, que supuestamente cierra la historia de la serie. Pero en realidad es un auténtico desastre, que ilumina los defectos de la serie, y se inventa algunos nuevos, además. Así que como la idea de la serie supuestamente es rebelarse contra la Iniciativa, toca una historia que valide su punto de vista y les permita una victoria contra el sistema. Pero como esta serie es secundaria, por no decir ternaria (aparte de que para cuando sale esto, la Iniciativa con Stark como Führer de Hierro que demoniza esta serie ya ni existe, pero eso no es culpa de Grievoux), para poder darle una conclusión a todo esto, tienen que viajar al futuro. A un futuro distópico fascista, sacado del libro de tópicos más manidos que existen. Donde la Iniciativa y demás no es que se haya vuelto mala progresivamente, es que mágicamente se ha transformado en fascista sin explicación. Excepto que cuando tocan explicaciones, no tienen sentido. El plan de Donyell, por su parte, acaba no teniendo ningún sentido tampoco, las pistas que han ido dando no van a ninguna parte, y no consigue nada. Los personajes continuan siendo cifras indistinguibles, hasta el punto de que a la historia y al dibujo les cuesta seguir que personajes hay en la historia, porque podrías matar a la mitad, o reemplazarlos unos por otros, y no cambiaría nada. Demasiados personajes, ninguno de ellos excepto el protagonista desarrollados lo más mínimo, y decir que no tienen una conclusión es quedarse corto. La historia en el futuro, además, es típica, tonta, aburrida y larga. Y para colmo, Grievoux vuelve a cagarse en los Nuevos Guerreros originales, porque lo ha hecho poco a lo largo de la serie, y encima esta vez sin explicación de porque esto contradice todo lo anterior, tanto escrito por él como antes, únicamente para tener un giro sorpresa y un conflicto barato. El dibujo tampoco es muy bueno precisamente. Al final, esta serie no ha servido para nada, excepto para tocarle un poco las narices a fans de los personajes viejos y nuevos, y ha sido sorprendentemente mala, cargandose la posibilidad de escribir una buena serie sobre el grupo, y sobre el concepto original, que era bueno. Ojalá Grievoux tenga una buena carrera como actor, pero como guionista no tiene futuro. En cuanto a los Guerreros, los de esta serie volverán a la oscuridad hasta que alguien decida ignorar todo esto, y los de verdad podrán volver a ser bien escritos en Iniciativa. Evitar a toda costa (2)

Nuevos Vengadores Nº44: Como se suponía que a estas alturas el crossover ya habría terminado, este número no es realmente una historia de Invasión Secreta, porque Bendis ya no tenía más historias que contar al respecto, por tangenciales y estiradas que fueran. Así que esto es un flashback sobre Luke Cage y Jessica Jones, que en la última página se conecta muy tangencialmente con algo que pasa al final de IS (en el sentido de que les pasa a Jones y Cage, no que tenga que ver con la historia principal, excepto temáticamente). Básicamente, es como un episodio inédito de Alias, lo que tiene la ventaja de que al menos ese tipo de historias detectivescas, Bendis si que sabe hacerlas. Una historia decente sobre Luke Cage, aunque tampoco mucho más. Lo más curioso es que no contradice lo que trataron del tema en la serie de Cage de los 90, y hasta le hace un guiño, cosa rara en Bendis. Buen dibujo, dentro de su estilo, del dibujante de Alias, Gaydos. Recomendado (7)

Patrulla-X Nº44: Aquí es donde empieza Matt Fraction en solitario, aunque algunas de las ideas probablemente aún sean de cuando colaboraba con Brubaker. Y la verdad es que se nota bastante la diferencia, es un comic más ágil y energético que cualquiera el último par de años. Es un número de transición con un montón de argumentos, a la antigua usanza. El principal continua de la potencialmente muy mala revelación del final del número anterior, y acaba siendo poco más que una manera rebuscada para que Dodson dibuje a un montón de mujeres-x sin necesidad de contexto. No vale mucho la pena. Otro está centrado en Coloso, que con un poco de suerte usará la nueva situación en San Francisco para tenerle haciendo otra cosa que quejarse. Vale que le han pasado muchas cosas horribles, pero es que parece que no hace otra cosa desde hace décadas. De momento es una introducción típica. Por su parte, las hermanas mutantes diabólicas continuan su reclutamiento, y demuestran que no son precisamente estrictas en lo de “mutantes”, y hace que pienses que es una asociación aleatoria con un nombre pegado para evocar conexión pasada más que otra cosa. Pero lo mejor es el subargumento con Bestia y Angel. La idea de por no sólo es buena, es necesaria para que la serie tenga un futuro, y ya iba siendo hora que hicieran algo así. Pero es que este capítulo en concreto es genial, recordando mucho a los primeros trabajos de Fraction como Cinco Puños de Ciencia, los que le hicieron llamar la atención. Con la excusa de reclutar a un viejo y casi desconocido personaje de un rincón recóndito del Universo Marvel, Fraction cuenta una pequeña historia de acción/ciencia-ficción pulp burra con montones de conceptos chulos y exagerados, y diálogo rápido, divertido y genial, más propio de un comic criticamente aclamado alejado del mainstream que de la Patrulla-X. Esta es la clase de cosas que uno desearía ver más de Fraction, mucho mejor que cualquier cosa en esta serie en mucho tiempo, y si siguiera así y le dejaran, podría convertirse en lo mejor de Marvel. De momento, da esperanza para la serie después de la saga anterior. También ayuda que este número tiene a un dibujante de verdad, que sabe narrar y dibujar distintos personajes en las poses que tocan, que normalmente le salen bien. Recomendado (8)

Poderosos Vengadores Nº19: Otro crossover con Invasión Secreta, esta vez dedicado, no a un personaje de esta serie, por supuesto que no. Ninguno ha estado dedicado a eso, porque a Bendis nunca le han importado, y esperar dos meses a que por fin pongan un dibujante que tenga el mínimo interés en los Vengadores va a ser una eternidad. No, está dedicado al Capitán Marvel skrull. Que ya tuvo una miniserie que decía todo lo que tenía que decir del personaje, que no era mucho, y que ya vimos como acababa en la miniserie principal hace un par de meses. Así que es un número con el falso Mar-Vell contandonos otra vez lo mucho que no se siente skrull, sino un héroe como el Capi de verdad, mientras hace las mismas escenas de acción que hemos visto muchas veces en los últimos 7 meses, no particularmente bien hechas. Hay un par de gracias con los super-skrulls, con poderes de un par de viejos equipos, pero probablemente serían cosa del dibujante, porque se comportan genericamente sin usar los poderes. Y el final se supone que tiene que motivar heroicamente a Noh-Varr para su nueva dirección a partir del crossover, pero no es nada convincente, y menos aún si recuerdas como lo escribían en su miniserie original, y no la versión descafeinada de Bendis y compañía. El dibujo de Pham es bastante flojo, también. No Recomendado (4)

Punisher: Diario de Guerra Nº23: Penúltimo número de la serie (y último coescrito con Remender, que no Reminder, como le ponen los simios tecleadores de Panini) y es el final no sólo de esta historia, sino de prácticamente todos los argumentos que hemos tenido a lo largo de la serie. También es crossover con Invasión Secreta, aunque esta vez está bastante mejor llevado, porque en vez de dedicar demasiado tiempo a Frank tiroteandose con skrulls genéricos, están como incordio secundario para complicar la pelea de verdad. Que es Castigador vs Rampage, cuando las cosas que han ido pasando a lo largo de la serie salen a la luz, y por una vez en la serie, es personal y logra tener ciertas emociones. Está lejos de las burradas ingeniosas de los primeros números de la serie, no sabemos si por el coguionista o que Fraction se ha gastado o está ocupado con sus otras series, pero al menos es satisfactorio. Y el final es un detalle bonito que hace que un número anterior quede mejor a la larga. Hasta el dibujo de Chaykin queda mejor esta vez, al no tener casi hacer planos de cerca, que se le dan peor. Recomendado (7)

Superman Nº27: Continua la historia de Brainiac, y aquí por fin aparece Brainiac propiamente dicho, y hace algo. Y lo que hace es ser terriblemente decepcionante. Es… un tipo verde y cachas. Eso es Brainiac. La parte de ser un cerebro computerizado prodigioso, que está en el mismo nombre, brilla por su ausencia. Es grande, es verde, es malo, y quiere matar a Superman a puñetazos. Aburrido, y a estas alturas, probablemente la versión más aburrida y menos amenazadora que han hecho desde la original. Si es que es hasta clavado al nuevo Hombre de Kriptonita, pero sin la gracia de ser radiactivo. La idea original que se vio en el flashforward del Action nº850 habría sido mucho mejor (aunque lo de “todas las versiones de Brainiac a la vez” se pareciera demasiado a lo que Busiek hizo con Ultron y Johns ha hecho con el Juguetero, que es probablemente por lo que no lo ha repetido). Al menos su motivación es original y explica lo de las ciudades embotelladas, pero esa gracia se acaba cuando empiezan los puñetazos. A partir de ahí, es una historia bastante anticuada de Superman contra una gran amenaza aburrida, con un plan que se supone que es terrible, pero que sabes que va a arreglarse. Johns es capaz de mucho mejor. Cuando hizo cosas así antes en la serie, se le echó la culpa a Donner, pero quizá sea Johns el que no es buena elección para Superman. Hay que tener en cuenta que los únicos números buenos de su etapa han sido los centrados a otros personajes como la Legión o el Juguetero. No es que no entienda al personaje, es que se empeña en escribir historias retro porque es lo que cree que tiene que contar, en vez de soltarse con conceptos nuevos como con otras series. El dibujo de Frank, diseño aparte, sigue siendo una mezcla de buena narración y acción, y personajes y primeros planos desastrosos. Neutral (6)

Thor Nº17: Número dedicado a Loki, que se está convirtiendo en la estrella de la serie, gracias a como está jugando Straczynski con sus manipulaciones. Hay una serie de retcons en la historia de Loki que se cuentan, que aunque no son necesarios, no quedan mal, siendo hasta cierto punto ingeniosos (aunque JMS ya ha usado esa técnica antes, fuera de Marvel, aunque no de esa manera exacta). Y en general es tenerle siendo un manipulador astuto y con mala leche, y poniendo en marcha planes bastante más amplios de lo que parece. Se pasa un poco tratando de no revelar algo que con tanta referencia críptica, está claro, pero aparte de eso, bastante bien. Queda incluso bien como un capítulo suelto, en vez de estirado y ligeramente insatisfactorio como habitualmente. Buen dibujo de Coipel, aunque no quede tan claro como debería en algunas escenas, al principio y al final (no ayuda que dos personajes tengan diseños bastante similares) Recomendado (7)

Thunderbolts Nº18: Después del mes de parón (por llevar coordinadas las series, no como otros, pero que realmente no habría chafado nada, estaba pensado así) empieza la etapa de Andy Diggle en la serie, que durará otro año. Como cambian las cosas, dos guionistas en 110 números, y ahora cuatro en no llega a 30. Diggle es más conocido por cosas más realistas, como Perdedores o Flecha Verde: Año Uno, pero también supo hacer aventuras espaciales en Adam Strange, así que no está necesariamente mal puesto en esta serie, que ya es bastante oscura y ambigua, además. Afortunadamente, parece que se la va a tomar en serio, no como su predecesor. Esto empieza un par de números de transición entre el viejo status quo y el nuevo, aprovechando que para cuando salieron estos comics, no había terminado Invasión Secreta en EEUU, así que aunque transcurren tras la saga, no podían mencionar mucho como quedan las cosas. Pero bueno, queda claro que los malos ahora tienen más poder, y eso no es gracioso, de hecho, no es nada bueno. Lo que hace Diggle es contarnos la historia desde el punto de vista de los pocos personajes que quedan en la serie a los que aún les importa un poco hacer lo correcto (y por una puñetera vez, se recuerda el grupo original y la vieja idea de que se suponía que iba de redención, y como haberse alejado de eso es puramente trágico), que van viendo como se les viene encima muy deprisa una tormenta de mierda. Así que con muy buena caracterización de los personajes que la tienen, vemos como los héroes reaccionan ante lo que está pasando, y como los villanos tratan de anticiparse a esas reacciones e impedir cualquier heroismo antes de que suceda. Por su parte, Osborn no chupa tanta cámara como en otros sitios, pero tiene su momento, no tan poco creible como en otras series, contra un personaje de la antigua encarnación de la serie. Al menos Diggle intenta mostrar que hay un intento de oposición legítima ante tanta tontería. Por lo demás, buena despedida de algunos personajes, buen uso y caracterización de ellos, y muy buena intriga vestida de superhéroes. Así se hace. El dibujo de De La Torre es del mismo estilo oscuro y sucio de Deodato, pero sin los problemas irritantes con la anatomía y las caras copiadas. Muy buen comienzo. Muy Recomendado (9)

Titanes Nº3: Cuando piensas que la serie no puede ir a peor, Winick se esfuerza y lo logra. Primero hay una mención obligatoria a la idea de “están atacando a todos los antiguos Titanes” con un personaje al azar siento atacado, pese a que no tiene sentido que ataquen a unos y a otros no, y sólo ha sido una mala excusa forzada para juntar a los Nuevos Titanes originales (y a Flecha Roja, porque si) cuando había razones mucho más naturales. Después de eso no pasa prácticamente nada en todo el número excepto que Winick demuestra que no entiende o no conoce nada de la serie, ignorando que Trigon lleva muerto 25 años (y no es que no sea parte de la historia de Raven utilizada tan recientemente como en los números de Johns) y encima, ni siquiera para usarlo como el gran villano, sino para demostrar que sus nuevos villanos son malisimos, porque pueden con él. Es decir, que no necesitaba a Trigon para nada, sólo lo ha usado para darles importancia a sus villanos nuevos mediante un cliché horrible. Estos villanos, cuando por fin aparecen, se podrían describir amablemente como bochornosos. El resto del número está dedicado a los protagonistas actuando estúpidamente como personajes de un mal culebrón. Si, tiene una explicación que actuen tan exageradamente, pero dado que es lo único que pasa en todo el número, y que la mayoría es la única caracterización (por llamarlo de algún modo) que reciben, no tiene excusa. Para colmo, el dibujo de Benitez (que ya jorobó un número de JLA hace poco) es directamente vomitivo. Evitar a toda costa (1)

Tomorrow Stories Vol.3: Tomo que no existe en EEUU, con dos especiales que salieron después de la serie regular, y un tercer especial que no es sólo de Tomorrow Stories, sino de todo el universo ABC, que ya publicó Planeta en su día, si no recuerdo mal. Lo más destacable de este último es una historia de Top10 que no está recopilada en el tomo de esa serie. Es una historia de mafiosos, con la gracia de que en ese universo, la mafia son vampiros, y es bastante graciosa. También hay una historia de Promethea, que es un homenaje al Pequeño Nemo, y como tal, graciosillo. Una historia de Johnny Future (de la segunda serie de Tom Strong) que imita las viejas series de ciencia-ficción de los 50. Y un falso documental de “Como se hizo”, que usa elementos de Tom Strong además de las otras series, que tiene también su gracia. Luego, el segundo de los otros dos especiales es un homenaje a los antiguos comics de la Liga de la Justicia y similares, con varios personajes de ABC en el papel de superhéroes, y no pasa de ser un pastiche. El resto de historias son más de lo mismo de Tomorrow Stories de los tomos anteriores. Cobweb imita pseudo-porno que ni es excitante como erotismo ni es gracioso como imitación. First American repasa en plan de coña un par de temas, aunque los chistes son muy obvios y burdos. Splash Brannigan es similar en el tipo de humor, aunque al menos al intentar ser más caricaturesco en vez de mordaz, no queda tan mal. Jack B. Quick sigue siendo genial, aunque la segunda historia se aleja un poco del estilo de aplicar literalmente la ciencia, y sufre por ello. Por último, Greyshirt vuelve a jugar originalmente con el formato, esta vez con un abecedario ilustrado, que es un emotivo homenaje al inspirador de la tira, Will Eisner. También hay algunos extras imitando las viejas revistas para todos los públicos en las que esto se inspira, que tienen algo de gracia como homenaje y poco más, como una buena parte de todo esto, la verdad. Para alguien que se hizo famoso por innovar, casi todos los últimos trabajos de Moore se basan demasiado en imitación y en guiños a los viejos lectores, y aún así, sigue siendo más aclamado que la gente que sigue haciendo cosas nuevas. (A decir verdad, la mitad del tomo está escrito por Steve Moore y no Alan, las peores historias, normalmente) Recomendado (7)

Transformers: War Within Nº2: Aprovechando que tienen suficiente material acumulado para sacar un tomo mensual ahora que están de moda con la película, no como la otra vez. Esta es la segunda (y última, porque la tercera miniserie se quedó a medias cuando el ladrón se cargó la compañía) miniserie contandonos las aventuras de la guerra civil de los Transformers en Cybertron. La diferencia con la anterior es que esta si que estaba pensanda para estar encajada en la difunta continuidad de los comics de Dreamwave, con cosas como que los Transformers con tres formas o los combinatorios son experimentos de Shockwave (horripilante idea, por cierto), así que no encaja con otras continuidades, si tal cosa te importa. Tiene la gracia, como hicieron en las continuidades originales a veces, de librarse temporalmente de Optimus y Megatron, lo que es buena idea, porque tienen a comerse demasiado espacio, y así el resto de personajes pueden tomar más protagonismo. Hay dos historias aquí, con dos tonos bastante distintos que chocan un poco. La primera es la más original, y es mostrarnos una parte de la guerra a la que no estamos acostumbrados, más compleja. En vez de dos bandos monolíticos, los Autobots y Decepticons están formados cada uno por muchos subgrupos más pequeños, que no siempre coinciden en métodos y objetivos. Sigue siendo algo muy alejado de una guerra real, pareciendose más a la versión para niños de una guerra de guerrillas, pero al menos el tono es algo distinto, y da para algunas escaramuzas decentes entre bandos. Además, tiene la idea bastante original de mostrar a los combinadores como el siguiente paso en las armas de guerra, metiendoles en una carrera armamentística. La otra idea es más habitual de Furman, y tiene otra gran amenaza robotica-mística (bastante similar a lo que está haciendo en IDW) contra la que los varios bandos tienen que unirse. En este caso es el Caido, creación de Furman que ha tenido tanto éxito que lo han incorporado a la segunda película. Curioso, porque no es más que un gran malo, con todos los clichés del gran malo poderoso que ha vuelto después de haber sido encerrado y tiene un plan para recuperar todo su poder y blablabla. Bueno, y que es un robot que está permanentemente llameando, lo cual es una imagen chula, hay que admitirlo. Así que esto es la típica aventura para detenerlo, de las que Furman ya ha hecho unas cuantas, que sobrepasa la parte más interesante de la guerra, aunque da para caracterización decente de varios personajes, sobre todo el siempre favorito Grimlock, y alguno menos usado como Jetfire. Lo típico de Furman, ya deberías saber si te gusta o no. El dibujo es curioso, porque es de Andy Wildman, el colaborador de Furman en el comic clásico, aunque con el coloreado de Dreamwave, se parece más al estilo de la casa que a su viejo estilo. Aún así, a los personajes se les nota más orgánicos y menos detallados que con Figueroa, por ejemplo. Neutral (6)

Ultimate X-Men Nº21: Último número antes de que se lo carguen todo en Ultimatum. Realmente es un anual de la serie, que continua del de U4F del mes pasado. Sin embargo, irónicamente, este capítulo es el más centrado en los 4F, mientras que el otro era el más centrado en la Patrulla-X. Cagadas de la edición bimestral. Así que el capítulo, coescrito por los dos guionistas de Heroes que van a cerrar estas series, es mucho menos una versión Ultimate de Dias del Futuro Pasado (de hecho, la Patrulla-X apenas tiene participación en esta parte) y mucho más un encuentro entre los 4F del presente y del futuro, viendo lo que ha ido mal en el futuro y que hacer al respecto. Las ideas sobre el futuro no son demasiado originales, pero no son malas, y hasta tienen alguna sorpresa genuina. Pero para tanta revelación supuestamente tremenda, la historia tiene muy poca vida, y en vez de llegar a un climax con elecciones difíciles, la situación simplemente se deshincha y todo el mundo vuelve a su casa, de manera que toda la historia no ha servido para nada excepto para jugar un poco con los personajes una última vez. Que, a decir verdad, ha sido el problema principal de las series Ultimate en los últimos años, y una de las cosas que les ha llevado a la inminente catástrofe. El dibujo, por su parte, es mediocre en la parte hecha por Peterson, que lo ha hecho mejor otras veces, y directamente subprofesional y patética en el caso de Eric Nguyen. Para llenar el número, Panini rescata de un cajón el nº1/2 de la serie (números cortos que regalaban en la Wizard hace años, para tocarle las narices a los completistas), que es de lo poco que hizo Geoff Johns para Marvel antes de pasarse exclusivamente a DC. Va de Mercurio y la Bruja Escarlata tratando de ser reclutados por la Patrulla-X tras revelarse contra su padre, y no tomandoselo precisamente bien. Una historia de acción decente, con buena caracterización de Mercurio. Ciertamente, profundiza más de lo que han hecho Millar u otros, aunque contradice la caracterización que le dieron luego en Ultimates. En cuanto al dibujo, demuestra lo muchisimo que ha mejorado Lopresti desde entonces hasta ahora. Oh, y como cosa curiosa, este número viene en el formato antiguo de los complementos, es decir, en las páginas centrales. Lo cual no es mala idea, excepto que lo normal cuando haces eso es al menos avisar que la historia se corta y continua en la página tal, en vez de cortar sin aviso como hacen los amateurs glorificados de Panini. Tanto que mejorar… Neutral (5)

Ultimates 3 Nº4: La miniserie realmente terminó el mes pasado, pero aquí tenemos un par de anuales que hizo el Loeb antes de reventarlo todo en Ultimatum. Primero viene uno del Capitán America (con un bonito homenaje como portada, que es más indicador de lo que parece), que realmente va sobre la versión Ultimate de Pantera Negra. Ya sabes, el personaje que apareció sin explicación, y del que no se molestó en explicar quien era o a que venía, ni pintaba nada. Son dos historias, la primera de las cuales nos cuenta su origen. Que es parecido al Pantera de verdad, pero quitandole las partes interesantes, y sustituyendolas por partes repetidas de personajes mucho más conocidos. No es precisamente una mejora. El dibujo es una extraña colaboración interior de Djurdjevic, que es bonita, aunque demasiado oscura. La otra historia tiene al Capi enterandose del origen, es decir, repitiendonos lo que acabamos de leer, y dejando las cosas como estaban al principio, de manera que te quedas con la sensación de que no sabes bien a que venía todo esto, porque ni siquiera hay un conflicto que dure nada, y Pantera continua siendo una completa pizarra en blanco sin que cambia nada. Buen dibujo malgastado de Sandoval. El otro anual es de Hulk (¿y desde cuando tienen anuales series que no existen?) y está dibujado por el frecuente colaborador sufridor McGuiness, que habría hecho Ultimates 4 si no hubiera habido cambio de planes. En realidad, es una historia de la Zarda, o Princesa Poder, de Supreme Power, atrapada en el universo Ultimate desde Ultimate Power, otra de las “brillantes” ideas del Loeb que nunca se supo a que venían, porque pasó de ellas como un niño con déficit de atención con sus juguetes. Algo muy común en sus comics, de hecho. Lo de dejarse cosas olvidadas, y los parecidos con algo hecho por un niño hiperactivo. Teniendo en cuenta que Zarda solía ir desnuda y no tenía ningún sentido de la propiedad, y que Ultimate Hulk es un canibal violador, te puedes imaginar el resultado de un encuentro entre ellos escrito por alguien del nivel de madurez del Loeb. Lo ha conseguido: Hay muchos comics malos ahí fuera, pero es todo un logro escribir uno que te da la misma vergüenza ajena y te quita las ganas de vivir como una película protagonizada por Warlon Mayans o Rob Schneider. Y este es el hombre que va a relanzar el universo Ultimate. Que, por cierto, por mucho cartelito que pongan, nada de esto tiene que ver con Ultimatum. Evitar a toda costa (1)

Vengadores Iniciativa: Invasión Secreta: Por que esta serie, que ofrece cada número más contenido que algunas series en cinco, se publica en tomo, de manera que no queda tan bien, mientras que series más lentas y concebidas para tomo (algunas que ni venden más que esta, como Thunderbolts) se publican mensualmente, es un misterio desafortunado. En este caso es una pena aún mayor, porque el tomo abarca toda la Invasión, desde antes del nº1 hasta el nº8, y se pierde el efecto de simultaneidad, hace ya muchos meses desde que pasaron las cosas del principio del tomo en el resto de series. Ha habido varios crossovers muy buenos con Invasión Secreta, pero este es probablemente el más importante, porque no sólo está muy bien, y logra avanzar los muchos subargumentos y desarrollar la Iniciativa tanto o más como una saga normal de la serie, le añade una dimensión o dos a la Invasión, contandote lo mismo, pero ampliado, de manera que podrías leer este tomo en vez de la miniserie principal, y no sólo te enterarías de todo lo importante, tendrías una historia mucho mejor. Todas las ideas de la invasión que allí hacen mal, aquí se hace bien. ¿Una infiltración inteligente que no revela toda su mano al principio y no se centra en un solo sitio? Aquí hay un skrull en cada estado, y se revelan en el momento más apropiado. ¿Un plan inteligente? Aquí vemos que los skrulls no son tan tontos, y vemos que tienen un plan de contingencia en caso de derrota, astutamente establecido en números anteriores. ¿Jugar con la intriga de quien es un skrull? Slott y Gage te engañan más de una vez, haciendote dudar de quien es un skrull, quien puede serlo y quien no, hasta casi el final, en vez de revelarlo todo de manera obvia al principio. ¿Usar bien a los super-skrulls? Hay un buen puñado, la mayoría buenas ideas y guiños graciosos (el que suplanta a alguien con poderes magnéticos es un super-skrull de la segunda generación de la Patrulla-X, el que suplanta a alguien de fuego y hielo es un super-skrull de Spiderman y sus Asombrosos Amigos, y así más) y los que tienen cierto protagonismo, usan sus poderes inteligentemente, por una vez. ¿Caracterización y desarrollo de personajes? Aquí no hay peleas genéricas ni personajes plantados sin hacer nada, todo momento desarrolla a los personajes de segunda y tercera de la historia, todos reciben caracterización, al menos un gran momento, y la mayoría están en un sitio distinto al terminar. Y si muere alguien, es heroicamente y después de haber hecho algo. Hasta los skrulls principales reciben más caracterización que en cualquier otro sitio.

En cuanto al contenido, son tres historias que se entrelazan y llegan al mismo final. Una es la historia de Cruzado, el skrull que se ha pasado al otro bando, que recibe un número bastante bueno dedicado a su historia personal que explora bastante bien no sólo al personaje, sino a la cultura skrull, y más adelante nos cuenta la Invasión desde un punto de vista más fresco y original, para terminar en un final irónico y brillante. Otra es la historia de la Iniciativa Sombra durante la Invasión, tratando de librarse del alto mando skrull, con una participación muy buena del siempre divertido Hombre Hormiga. Pero el plato principal es la historia del Hombre 3D, que primero es el único que ve la invasión (en un número reminiscente de Están Vivos, y tan genial o más) y después, uniendose al Equipo Mata Skrulls (y tiene mérito haber redimido a esta combinación de personajes, haciendolos mucho mejor que expertos como sus creadores, Busiek y Morrison, respectivamente), en un viaje de carretera demencial por todo EEUU, cazando a todos los infiltrados skrulls, lo que de paso sirve para desarrollar más la Iniciativa de los 50 Estados. Buena caracterización, momentos geniales, uso inmejorable de los conceptos del crossover, malabarismo con decenas de personajes y una buena exploración del universo Marvel, sigue siendo una de las mejores series de superhéroes. Lo unico malo es el dibujo. Caselli es bueno, pero se despide después de hacer sólo dos números. La mayoría del resto la hace Harvey Tolibao, que es bastante horrible, con poses forzadas, anatomía nefasta, una especie de plaga en la superficie de los personajes, e incapacidad de posicionar a los personajes en las escenas de pelea para que se sepa que demonios está pasando, lo que perjudica bastante. Hacia el final hay una colaboración de Steve Kurth que es mejor, pero en Marvel la han cagado con el dibujo de esta serie, y sólo hay que ver cuantos colaboran en el último capítulo para darse cuenta. Una pena, porque es de lo mejor de la temporada, descontando eso. Muy Recomendado (9)

X-Factor Nº34: Hay una clara mejora respecto al número anterior, y no es porque la historia sea mejor. Es porque ahora por fin se ve claramente lo que pasa, y los personajes no son montones de plastilina delante de manchas, sino que hay un dibujante que sabe lo que hace. DeLandro no es tan bueno como era Raimondi, y le falta mejorar la presentación, pero al menos es legible. Lo gracioso es que le ha pasado lo que a la mayoría de lectores, y no sabía que lo que había en la barbilla del malo era una barba ridícula, sino una barbilla como la de los skrulls, y así lo dibuja. Es lo peor de los malos dibujantes, su efecto dura incluso después de que se vayan. En cuanto a la historia, lo mejor es probablemente la confrontación con Valerie Cooper y el gobierno. Rictor tiene una escena graciosa con los agentes, pero lo mejor es el cara a cara entre Val y Theresa, que presenta a ambas con buena parte de razón y fuerza de personalidad, y además hace avanzar subargumentos por las duras y por las maduras, bastante bien. La parte contra la Iniciativa Karma sigue no estando especialmente inspirada en la parte del villano, por mucha retórica davidiana que tenga (ninguno de los villanos de la serie lo han sido desde el primer año, realmente) pero al menos su plan se vuelve más versátil, y da para buena interacción de los protagonistas, especialmente Madrox. Si, ya hizo la cosa impactante que hace aquí antes, en la primera etapa de David, pero queda bien. Y hay un detalle intrigante sobre Longshot que no está claro si es un descuido del dibujante, o si realmente David le está dando ambigüedad moral (a él y a los compañeros, por extensión) a propósito. Ahora que el dibujo no molesta, la serie vuelve a ser interesante. Recomendado (8)

X-Force Nº10: Proudstar se enfrenta al Oso Místico, villano de una famosa saga de los Nuevos Mutantes clásicos. Por supuesto, Kyle/Yost la cagan exageradamente. Primero, el bicho había sido destruido. Segundo, no tiene razón para estar por ahí y atacarle. Tercero, y relacionado, el Oso era un enemigo mágico de los Cheyenne, la tribu de Moonstar, no de los Apaches, la tribu de Proudstar, pero supongo que a los guionistas esa gente roja que viste raro les parecen todos iguales. Y sumando todo esto, y más importante, la historia original funcionaba, y es un clásico, porque el Oso Místico no era realmente un enemigo al que pegar. Era una figura sólo vagamente real, que apenas aparecía en pantalla, y eso, junto a que cuando hacía algo era terrorífico, es lo le hacía memorable, impresionante y terrorífico. Además, la historia transcurría prácticamente toda en una ambientación casi onírica, más simbólica que realista, (a la que ayudaba mucho el dibujo de Sienkiewicz) y el enfrentamiento con el Oso Místico no se regía mediante reglas reales, sino que simbolizaba como Dani afrontaba sus miedos de niña, y los superaba para convertirse en adulta, con la ayuda de sus amigos. Aquí, sin embargo, es un oso gigante al que Proudstar tiene que matar porque si. Y eso es por lo que uno es un clásico, y otro es una mala copia que jamás llegará a estar a millas del original, porque ni siquiera es capaz de entender lo que está imitando. En otra parte del comic, el Desvanecedor se une, y se acaba la diversión, pues el grupo ya pasa a, literalmente, masacrar versiones inferiores de villanos que una vez fueron impresionantes. Más simbólico de esta serie, imposible. Al menos el dibujo de Choi es una mejora, aunque sigue siendo un 50% de espacio negro innecesario. No Recomendado (3)

X-Men: Legado Nº44: Continua el crossover con Lobezno: Origenes. Y esta vez no se nota mucho la diferencia entre las dos series. En ambos episodios, por un lado están las partes con Daken, Sebastian Shaw y Miss Siniestra. Que aquí pasa de ser simplemente una idea ridícula, a dar bastante grima y asco. Lo cual no sería tan malo, si la idea fuese esa, pero me da la impresión que pretenden que sea atractiva, de alguna manera, que es lo realmente repelente. Aparte de eso, esa parte es una manipulación bastante obvia de los protagonistas, muy de villanos de andar por casa, aunque si que es verdad que Daken pega bastante con esa gente pseudo-Fuego Infernal. Lo cual no dice mucho de ellos, pero bueno. Todo esto desemboca en peleas bastante normalitas contra unos villanos olvidables. Que aparte de avanzar el plan de los verdaderos malos, sirve para contrastar a Xavier con Logan. Aunque como esa parte esta escrita por Way, Lobezno está en plan asesino total, que aunque entra dentro de las interpretaciones válidas del personaje (no suele matar cuando está con la Patrulla-X, pero es debatible si esto cuenta, igual que es debatible si los malos tiraban a matar, que es lo único que puede justificar que Logan haga lo mismo) hace que el conflicto entre ambos quede forzado. La otra parte es la de los flashbacks, que como no, corresponde al capítulo de Legado, y continuan el retcon bastante serio de porque se unió Lobezno a la Patrulla-X. La verdad, no chirría tanto como parecía en principio, y al menos justifica porque todos los retcons estúpidos sobre Rómulo no habían surgido antes. Los verdaderos motivos de Xavier para acogerlo son más sutiles, pero son también intrigantes, aunque sigan la tendencia de Carey de querer comerse la tarta y también quedarsela: Puede revelar todas las cosas malas sobre el pasado de Xavier que quiera, porque ahora ya no las recuerda y técnicamente no es responsable, y puede actuar ofendido y barrerlas bajo la alfombra. Pero bueno, probablemente le gustará a los fans de ambas series, porque hace bastante bien la media entre ambas. Buen dibujo de Eaton y de Deodato, que encajan bien, aunque el primero sea algo mejor. Neutral (6)

Y eso es todo, nos vemos el mes que viene (o en algún punto intermedio) con las novedades de septiembre, a ver si termina el retraso. Habrá más novedades, con Reinados Oscuros y tomos tamaño ladrillo DC. Nos vemos.

Fui al concierto del grupo tecnopop cuyo cantante fue editor de Marvel UK. No había mucha diferencia en el sonido, por ser tan electrónico, pero el montaje era espectacular.

[Ven, descansa un rato y corre con los perros esta noche, en los suburbios]

Hola a todos, bienvenidos a otra actualización con retraso más, esta vez, recopilando todo julio. A menos que esteis leyendo esto en el futuro, en cuyo caso, asumid desde vuestro extraño e incomprensible mundo que estoy salió a tiempo. Este mes, es verano, así que no hay mucho movimiento. En Panini hay muchos tomos, pero nada espectacular, mientras que las series regulares sobre todo están a la espera de que termine Invasión Secreta, y Thunderbolts está literalmente a la espera, este mes no hay número. En Planeta llevan cierto descontrol con lo que sacan (si bebieras un trago cada vez que pasa eso, morirías de cirrosis) y no hay muchos tomos este mes, lo cual es un alivio. Sólo salen cosas razonables, lo cual es toda una novedad. Y Norma, como hace la cosa rara de sacar en julio las novedades de agosto, (lo cual significa que las vacaciones se las toman en julio, no en agosto) no saca prácticamente nada.

Entre las cosillas que no comento, principalmente porque ya las comenté antes, esta una que se me olvidó el mes pasado: El mega-giga-tomo con toda la JLA de Morrison. El material oscila entre curioso y excelente, con dibujo mediocre, pero está claro que es un clásico que redefinió a la Liga de la Justicia durante una década o más. En cuanto a la edición, es de lo más completa, llevando todos sus números y especiales en la serie (sólo falta su saga en JLA Clasificado, pero es posterior y la sacó Planeta recientemente) y también material complementario de otros autores que es bastante útil, incluyendo una buena historia de Priest que estaba inédita. La edición es cutre, pero eso era de esperar, al menos la traducción no es vergonzosa. Lo que es demasiado es el formato. Podría pasarme la tarde haciendo chistes sobre que es un comic más gordo que ancho, que sirve de escalera, que si metes más densidad en un comic puede colapsarse en una singularidad que devorará el universo. Pero en serio, tiene más parecido con una guía telefónica que con un comic, y por bonito que quede, algo importante en un comic es que no sea incomodísimo de leer, que se pueda leer sin cansarse sin necesitar un atril, y en cualquier postura. Tiene que haber una solución mejor para publicar etapas completas.

Muchas novedades americanas este mes. La más sonada es la Noche Más Oscura, la tercera parte de la trilogía de Geoff Johns de Linterna Verde. Sólo que ha sido ampliada a crossover sobre todo DC, y se nota, se lee más como un gran crossover sobre la Liga de la Justicia y el resto de DC que sobre las Linternas. Y si te gustaron las anteriores partes de la trilogía, o en general Johns cuando hace las cosas que se la dan bien, te gustará, porque sigue abriendo terreno dentro de su línea. Se sigue pasando con el gore, que es su principal problema, pero siendo una historia de terror sobre los no-muertos, al menos aquí está justificado. Los crossovers hasta ahora, todos de Johns, son también buenos, incluyendo los especiales sobre la Guerra de la Luz.

La otra gran novedad de DC es Wednesday Comics (los comics de los miércoles), la nueva serie semanal de DC, esta vez corta, antológica, fuera de toda continuidad e imitando las tiras de prensa de una página de los periódicos. Siendo una antología enorme, hay de todo ahí dentro, pero la mayoría de los implicados son grandes autores. Por otro lado, el formato impide que se pueda hacer mucho con las historias, pero aún así hay algunas tiras buenas. Una lástima que la que hayan importado a los periódicos de verdad, la de Superman, sea patética, y se viera venir de lejos.

Sepultado entre estas novedades (y ya tiene guasa, teniendo en cuenta que la serie fue anunciada originalmente meses atrás, cuando no tenía tanta competencia) está Liga de la Justicia: Grita Justicia, el principio del relanzamiento de la LJA por Robinson que desembocará en cosas importantes más adelante. De momento, es una miniserie con un grupo aparte, con buenos personajes, pero con una premisa muy vista y terriblemente sobreescrito, serio hasta el ridículo. Robinson es capaz de mucho mejor, pero no está claro que vaya a conseguirlo otra vez, aunque escriba 7 comics de DC al mes (o quizá por culpa de eso)

También sepultado entre esto está el nuevo equipo creativo de Sociedad de la Justicia de America. Aprovecho para aplaudir al exguionista, Johns, que no sólo ha batido records al estar más de 100 números en la serie, ha mantenido una buena calidad y ventas, y la convirtió en una de las series emblema de DC, e hizo que sus personajes pasaran del olvido a algunos de los más populares de DC. Pero los nuevos no empiezan con buen pie, recurriendo a impactos gratuitos y situaciones dudosas para empezar. Ojalá mejore, pero la dirección que van a tomar es peligrosa, sobre todo para una serie en un momento tan crítico.

Mientras, en Vertigo, debuta Greek Street (Calle Griega), una nueva serie de Milligan que tiene como idea contar los mitos griegos en plan callejero moderno. Sólo que parece más interesada en cumplir tópicos de género negro que en ver porque las historias originales funcionaban. Puede remontar con el tiempo, de todas maneras.

Pasando a Marvel, su línea Ultimate ha terminado su renovación con Ultimatum, que no sólo ha sido uno de los peores comics que han hecho, también ha sido uno de los que más daño han causado a la larga, cargandose buena parte de lo que habían construido, para nada. Y no está claro que la línea se vaya a recuperar.

En el universo Marvel normal, los especiales para celebrar los nº600 de varias series clásicas están siendo celebraciones bonitas con extras, pero el premio se lo lleva el de Spiderman, que es el mayor comic de Spiderman con material enteramente nuevo que se ha hecho. No todas las historias de dentro son buenas, pero es una gran celebración de lo que es Spiderman.

La única serie nueva este mes es la segunda serie regular de Masacre: El Mercenario Bocazas. Si, una segunda serie de Masacre. Es tan necesaria y aporta tanto como podías esperar, pero al menos como comedia tonta es mejor que la otra serie, que es la que sobra.

También redundante es la nueva dirección de Skaar, que pasa a llamarse Hijo de Hulk y tiene un nuevo guionista y protagonista, que son, si cabe, más trillados y aburridos que lo anterior.

Mejor es la continuación de la serie de Puño de Hierro en los especiales de las Armas Inmortales, que mantienen la gracia y la chulada de artes marciales de la serie.

Para terminar con Marvel, hay una miniserie con el horrible título de Divas Marvel, que es un intento de hacer Sexo en Nueva York con superheroinas, y es tan patético como suena, con personajes incrustados en puestos que no les pegan para tener la serie, y mucha superficialidad y ñoñería pasando por drama.

Por último, por una vez menciono algo de Image, en este caso Chew (Masticar), una serie bastante curiosa sobre un detective que adquiere conocimientos sobre lo que come, que ha tenido bastante éxito en EEUU, y se lo merece. Divertida y original, ojalá llegue aquí.

Esta es la parte en las Críticas Reconstructivas donde pasamos a las reseñas:

Asombroso Spiderman Nº33: La historia principal este mes es de un número doble, y está escrita por Zeb Wells. Como la primera que hizo, es un team-up entre Spiderman y un “héroe” molón y cañero. En este caso, el Castigador. Y se parece bastante a todas las historias anteriores de Spiderman y el Castigador, donde ninguno aprueba los métodos del otro, pero tienen que ponerse de acuerdo en un punto medio para detener al malo de turno. Malo que en este caso es un villano antiguo no muy conocido, pero que sin explicación ha perdido buena parte de la potencia y la originalidad que tenía en sus apariciones en la última década o dos. El resultado es que es bastante cutre, en una historia bastante hecha con molde. Añadele que avanza poco o nada las muchas tramas de la serie, al igual que la otra historia de Wells, y te preguntas para que está realmente como guionista de la serie, si es el lastre que hace las historias de relleno. No es de extrañar que lo hayan relegado de posición. El dibujo de Paolo Rivera, eso si, está bastante bien. Todo lo que no tiene de interesante esta historia la tiene una historia corta intercalada escrita por Kelly que es un encuentro entre Jameson y uno de los personajes nuevos recientes. Bastante divertida, avanza más de uno de los subargumentos en curso (y si te fijas, más de los que parece) aunque sea difícil saber que es revelación y que es para despistar, y además tiene buena caracterización de JJJ. Buen dibujo de Kitson. Y entonces tenemos la morralla. Aparentemente, en Panini se están tomando la serie de Familia Spiderman como parte de las series de Spiderman, pese a que está compuesta casi exclusivamente de relleno. O quizá es que necesitan eso, el relleno, para poner la serie al día con las demás series (lleva adelanto) y que los números queden con historias completas. Sea como sea, hay dos historias de relleno. Una es de John Arcudi, y como suele pasar en este tipo de historias, es más la historia de un personaje que pasa por allí que de Spiderman. No está mal, tiene buen dibujo de Bachs, aunque el intento de manipular las emociones es obvio. La otra es lo contrario, es de Paul Benjamin, que hace cosas para todos los públicos, y es una historia graciosilla, más o menos, con dibujo apropiado de Semeiks. Para terminar, hay una historia de complemento de hace unos números bastante curiosa. En la vieja tradición de Spiderman haciendo equipo con humoristas de la TV americana (no hay más que recordar el que tuvo con la plantilla original de Saturday Night Live), es un team-up con el humorista político Stephen Colbert. Colbert es un tipo brillante, y su programa es un buen ejemplo de cómo informar, criticar y ser desternillante a la vez. (Lo más cercano aquí sería el programa del Gran Wyoming, pero muy lejos) Además, siempre que puede hace referencia a comics de superhéroes, sobre todo de Marvel (ha invitado a Quesada más de una vez, a raiz de las tácticas de choque pseudo-políticas como Guerra Civil) así que esto es un intento de continuar la conexión, y hacerle un poco la pelota, porque eso les encanta en la Marvel actual. La historia está escrita por Waid y dibujada por Pat Oliffe, y tiene a Colbert (el personaje que interpreta en su programa, no el de verdad) metido en una situación clásica de Spiderman, y viviendola a su manera, con Spidey de invitado. Lo que pasa es que asume que has visto el Informe Colbert alguna vez, y si no, no vas a pillar la mayoría de chistes. Por ejemplo, requiere que conozas el miedo irracional que le tiene Colbert a los osos. Pero si estas familiarizado con Colbert (y los episodios se pueden ver gratis legalmente en Internet) si que es bastante gracioso. Y como chorrada e intento de ser “relevante” y salir en las noticias, es mucho mejor que la historia de Obama, y además tiene más posibilidades de ser canónica. Neutral (6)

Authority: World’s End: Porque una palabra en inglés queda mejor como título que Fin del Mundo. Segunda de las series relanzadas de Wildstorm, y otra cuyo anterior relanzamiento por Morrison no llegó a nada, porque se canceló en el nº2 por los mismos motivos, aunque ahora lo va a continuar otro guionista. Pero esto ya es otra historia, y de las nuevas series, es la que más prometía, ya que está escrita por Abnett y Lanning, que han sido una gran revelación con las series cósmicas de Marvel. En Wildstorm les han dejado contradecir en algunos detalles al estado de los personajes que presentó Gage en Armageddon, lo cual es hacer trampas, pero les simplifica la vida bastante. La idea aquí es que la Autoridad ha fracasado por una vez al detener un apocalipsis, y ahora están tan hechos polvo como el mundo, derrotados y casi todos desaparecidos o lisiados. Eso aleja a la serie de su fórmula tradicional de grandes historias de acción, pero nadie había sabido hacerla bien desde Millar, al fin y al cabo. Como era de esperar, sin embargo, no ha sido el gran renacer de la propiedad en calidad o ventas, que parece que no va a llegar nunca. Pero al menos hace cosas nuevas con los personajes, y queda interesante y a veces ingeniosa. Los nuevos status quo de Apolo y Midnighter, y de Hawksmoor, son grandes ideas y descorazonadores, y todo esto hace que Chen sea útil e impresionante por una vez. La idea de los supervivientes del apocalipsis se ha hecho muchas veces, pero está bien llevada, porque se nota la desesperación de los protagonistas, y realmente, no se sabe a donde va a ir a parar todo esto. Además, viene con ideas chulas como No-Londres o el virus Warhol. Los argumentos principales no son tan interesantes, van más bien de dar vueltas tratando de sobrevivir y pasan cosas aisladas. Hacia el final, sin embargo, A&L hacen algo curioso, y recuerdan la cancelada serie de Establishment (afortunadamente, librandose de todos los pastiches de TV británica)para lanzar una nueva dirección que promete. El dibujo del también británico Simon Coleby no es impresionante, pero hace bien el ambiente de destrozos y desesperación. Como complemento, esta vez tenemos una historia de algo llamado Cybernary, que tuvo un par de miniseries en los 90, y se parece a Witchblade, pero en cyborg. Porque demonios Gage piensa que revivir semejante bazofia olvidada es buena idea, es imposible de saber. Aparentemente es por su conexión con Kaizen Gamorra, villano tradicional (y bastante muerto hasta ahora, y así estaba mejor) de Wildstorm, ya que la historia es sobre todo presentar su nueva amenaza. Y bueno, quizá esa amenaza sea buena, pero esta historia no, ya que va de dar vueltas hasta que en la última página se cansan y van en la dirección contraria. Lo peor que ha hecho Gage, y Woods no se merece estar en cosas tan malas. Recomendado (7)

Batman Nº24: Continua la saga dedicada a un villano creado por el Loeb, escrita por el guionista de Cuenta Atrás. Eso tiene buena pinta. A decir verdad, al menos aquí Dini está haciendo un buen esfuerzo de hacerle una mente maestra cruel, al ir enseñandonos como realiza los pasos de su plan, que se van revelando poco a poco. Es increiblemente exagerado y rebuscado, pero dentro del exagerado mundo de Batman, encaja. Y al menos le va dando sutilmente un tema a sus planes, en vez de tenerle simplemente como un villano genérico vestido de momia con gabardina. Por su parte, Batman está casi ausente en estos dos números, y la protagonista es Catwoman, que no está mal escrita, siguiendo algunas de sus historias recientes… hasta el final, que probablemente molestará a fans del personaje, y con razón. Buen dibujo de Nguyen. Neutral (6)

Batman y los Outsiders Nº3: Dixon aún está en esta serie, pero ya le queda poco. Casi todo el número son peleas irreseñables entre villanos cutres del montón sin nada interesante y protagonistas de lo más soso a los que no les pasa nada en los 3 números. Genérico y del montón. Llega a ser malo cuando nos presenta el gran nuevo miembro de los Outsiders, el ridiculamente llamado REMAC, que es como un OMAC (porque nadie está harto de ellos) pero rojo y grande, y demuestra que es poderoso a base de… lanzar un rayo y pegar un puñetazo. Impresionante, sin duda, en el universo del que viene Dixon. El último capítulo también tiene el regreso de Looker, de los Outsiders de los originales, que ignora su muerte en Crisis Infinita (aunque a decir verdad, no había sido confirmada) pero curiosamente, no que la transformaron en vampiro en la serie de los 90. Dos referencias a esa serie en un mismo mes, debe ser una señal de algo. El dibujo de Julián Lopez es bastante bueno, aunque los diseños sean olvidables. Neutral (5)

Capitán America Nº44: El malo de esta historia es Batroc, excepto que parece que Brubaker no haya leido nunca nada sobre él. O que le pareciera muy ridículo para su etapa ultraseria, y decidiera hacerlo más “realista”. En cualquier caso, ¿para que usar a un personaje clásico si no se va a parecer casi a como es? ¿Por qué no inventar uno nuevo o buscar uno más apropiado? Además, el mercenario serio pero inutil de aquí no tiene ni de lejos la gracia habitual de Batroc. Si quieres ver al personaje bien usado en una historia seria, puedes mirar la reciente mini de Union Jack. O si quieres ver como se hace bien un thriller de acción usando elementos del Universo Marvel. Volviendo a este comic, es lo de siempre, lento, no particularmente divertido o trepidante, y no destaca en nada como historia de acción o de los personajes. Buen dibujo. Neutral (6)

Clandestine Classic Nº2: Esto lleva la miniserie de X-Men y Clandestine, que fue una especie de premio de consolación que le dieron a Davis por haberle cancelado la serie, un año después, o así. No avanza realmente ninguna de las tramas de la serie, simplemente usa una de las muchas aventuras pasadas de la familia para enlazarla con la Patrulla-X en el presente, y juntar a ambos equipos. La excusa es uno de esos bichos gigantes llenos de tentáculos que salen de malos de virtualmente todo comic de Davis, pero vamos, está únicamente para causar situaciones en las que los dos grupos puedan interactuar, hasta que la combinación adecuada de situación y poderes lo solucionen todo. El resultado es un comic bastante divertido, aunque sobre todo por parte de la familia Destine, ya que la Patrulla-X estaba en una de sus versiones más sosas y anodinas de su historia, y no contribuian mucho en cuestión de personalidad. Claro, que aún así esto llamó bastante la atención en su día, porque algo de ingenio y diversión ya estaba muy por encima de lo que era habitual entonces. Pero vamos, una cosa divertidilla bien dibujada, si conoces a Davis o leiste el tomo anterior, ya sabes como va a ir. Recomendado (8)

Clandestine: El Regreso: Y esto es la nueva miniserie continuando la historia de los personajes. De momento es la única que ha salido, porque Davis es lento, y porque presumiblemente en Marvel quieren que alterne con cosas más comerciales. Y aunque es un revival de un comic de los 90, da la impresión de ser un comic retro. En parte porque Davis está actuando como si no hubiera pasado tiempo desde la serie original (lo cual significa que se pasa por el forro el paso del tiempo en el Universo Marvel, que existe aunque sea lento, a menos que los mellizos envejezcan lentamente por alguna razón) y pasa completamente de todo el panorama actual del Universo Marvel (casi mejor, porque las continuas apariciones de estrellas invitadas en la serie original tampoco aportaban mucho), pero por otra parte, porque el tipo de historia, y de ritmo, se nota algo anticuada, incluso comparada con los guionistas que no son de las corrientes de moda. Es algo similar a lo que ha pasado con otros guionistas de su generación, el más notable siendo Claremont, que han perdido la innovación y se han quedado desfasados, pero al menos Davis no se ha quedado con una serie de tics irritantes. Lo que si hace es escribir la miniserie para que sirva de presentación para nuevos lectores, lo que tiene la ventaja de que es completamente accesible si ni has oido hablar de la serie antigua (lo cual aquí no sirve para nada, porque ha sido reeditada inmediatamente antes y lo normal sería empezar por eso antes, pero aún en EEUU, con reediciones más o menos accesibles a la vez, esta práctica queda algo anticuada también) pero tiene la desventaja de que si leiste la serie antigua, mucha de las cosas que pasan, que están para presentar a los personajes, relaciones y situaciones, ya te sonarán, de haberlas visto mejor hechas. Y en vez de ver como las relaciones avanzan y los misterios pasados se desvelan, como habrás estado esperando 15 años, nada de eso pasa, y es lógicamente decepcionante. En vez de eso, hay una confrontación con nuevos villanos que no son particularmente memorables, y en un movimiento nostálgico terriblemente autoindulgente (y claremontiano, ya que estamos), un buen cacho de la historia se dedica a revisitar la saga de las Dimensiones Alternativas de Excalibur de principios de los 90, que confundirá a los que no la hayan leido (no en el sentido de no entender que pasa, sino en el de “¿a que demonios viene?”) y los que la leyeran, saben que si hay una saga estirada que perdió la gracia que no necesitaba más capitulos, es esa. No aporta nada en absoluto ni a Clandestine ni a un comic de hace 20 años, y hace que una historia que sería divertida pese a todo, pierda. El dibujo es muy bonito, pero eso ya lo sabías. Ojalá la próxima historia esté más a la altura de las expectativas, y Davis demuestre que no lo ha perdido del todo. Recomendado (7)

Crisis Final Nº3: Vale, esto es batir un nuevo record. No en lo que es el comic que contiene: Continua Crisis Final, con muchas escenas y subargumentos cambiando rápidamente, que de momento no es una Crisis muy cósmica (aunque algo de eso se empieza a intuir aquí, en un prólogo a una historia paralela), pero da una buena panorámica de todas las partes del Universo DC. Puedes pensar que las versiones de Morrison de los personajes sufren una cierta desconexión con las versiones del resto de guionistas, pero eso no quita que sean interpretaciones válidas y fieles a sus historias y conceptos centrales. Además, en la mayoría de los casos, quedan mejor aquí, así que la pregunta es porque el resto no los escriben de manera parecida, especialmente a los personajes menos importantes que brillan aquí bastante más que normalmente. Y a diferencia de otras grandes sagas DC, esta historia no necesita conocimiento ni implicación emocional para pillarlo todo y que te haga gracia. En cuanto al argumento, los héroes por fin se dan cuenta de que está pasando algo grave y tratan de reaccionar, sin darse cuenta de que los malos ya han ganado, como aquel que dice. Eso le da una muy buena sensación de terror inminente y de tensión que no se suele ver en los comics de superhéroes. Además, es en este punto en el que las tramas dispares del anterior par de capítulos empiezan a tomar forma, y empieza a notarse como son parte de un gran todo, que es algo clásico en Morrison que siempre queda impresionante. Y como siempre, todo el mundo que sale, desde Flecha Verde hasta Frankenstein tiene momentos geniales. Y ahora que la historia ha llegado al punto importante, de inflexión, las cosas están de lo más intrigante que nunca. Como este es el final de la primera parte de Crisis Final, es el último número dibujado entero por JG Jones, y sigue siendo magnífico, expresando bien la enorme cantidad de detalles que Morrison le da a cada página, con muy buenas composiciones y situaciones impresionantes. Hasta ahí todo bien, y entonces viene la otra mitad del comic de la edición de Planeta. Que es otra vez el nº1 de Crisis Final, pero en blanco y negro y sin texto. La sensación al verlo fue de completo asombro ante semejante tomadura de pelo. Si, hay gente a la que un “corte del director” así le puede resultar interesante. Pero es un público muy reducido, y siempre se ofrecen como algo opcional, o extra, o llevando algo más (de hecho, originalmente, esto iba acompañado del guión y los otros extras del nº1). Pero tal cual, te están cobrando casi el precio de un comic entero por una versión incompleta comic que ya tienes. Como el público le consiente estas cosas a Planeta, nunca lo entenderé. Asumiendo que el timo no afecte a tu juicio del comic completo, es decir, juzgando únicamente el comic y no su 50% de lastre, Muy Recomendado (9)

Cuatro Fantásticos Nº19: Termina la historia de la “Muerte de la Mujer Invisible”, aunque es más bien un epílogo atando cosas y preparando otras cosas. El funeral del título es una buena escena, aunque Millar se pasa de gracioso haciendo que Sue se refiera a la muerta en primera persona pese a que no tiene mucho sentido. La escena con Valeria empieza a desarrollar una buena idea, la mejor de Millar y que va a alterar la dinámica del grupo más que cualquier otra cosa en muchos años. La escena de Ben indica el mayor problema del número, y es que es lenta y no avanza casi nada. ¿Realmente hacía falta una página doble de Spiderman posando que no viene a cuento a la historia? En vez de, no se, usar esas dos páginas para algo relacionado con la serie y no para que Hitch haga posters. Y luego está la escena con el Dr. Muerte, que tiene su gracia como idea, pero demuestra que Millar es otro de los guionistas modernos que no saben escribir del todo bien a Muerte. No es un bravucón que haga amenazas vacias, ni cosas así. Claro, que la escena sirve también para avanzar el malo final de la etapa, que es otro de los personajes que Millar nos trata de convencer de que son muy, muy, muy malos a base de sadismo gratuito. Aunque la presentación es tan exagerada que hace gracia, así que al menos eso tiene, asumiendo que pretenda que vaya en coña. El dibujo de Hitch es como siempre, problemas de chupar cámara y diseños aparte. Recomendado (7)

Daredevil Nº41: Algo de avance en el culebrón interminable de Matt Murdock, pero sobre todo el número va de avanzar la amenaza de Lady Bullseye. El mayor problema que tiene, aparte del obvio de ser Lady Bullseye e ir vestida de lo que parece ser pintura corporal, es que está aliada con la Mano. Y la Mano son un puñetero chiste. Brubaker probablemente lo sabe, y por eso todo esto va de tratar de aumentar su amenaza antes del inevitable combate, con cosas como presentarlos a un personaje nuevo que nos jura y perjura que esta vez son peligrosos. Pero aún así, siguen siendo un chiste. La interacción con el personaje nuevo es divertida, así que es algo. Y el movimiento de los malos al final tiene algo de impacto, aunque realmente, todo lo que está haciendo Lady Bullseye con la Mano parece una repetición de las recientes apariciones de Elektra como jefa de la Mano, pero sin el factor personal. Buen dibujo a oscuras. Neutral (6)

Hulk Nº10: De nuevo, el comic está dividido en dos historias. Y de nuevo, ambas son de gente sin personalidad pegandose unos contra otros de la manera más sosa posible, y prometiendonos que al menos tendremos otro mes más de esta pesadez. Y la versión de Loeb del Hulk-Banner es una mala idea y ya la hizo antes. Al menos el dibujo es bonito. No Recomendado (3)

Hulka Nº10: Pese al cartel de Invasión Secreta en la portada, ni son todos los crossovers con IS de Hulka (ya se publicó el principio en Factor-X) ni todo lo que hay aquí son crossovers, al contrario, sólo lo son los dos primeros capítulos, el resto es el final de la serie. El crossover continua tanto de Factor-X como de Nova (¡crossover triple!), con Hulka y Jazinda capturando al Talismán y encontrandose por fin con el Super-Skrull original. Importante para IS no es, de hecho, la historia del Talismán no termina realmente y se queda como un cabo suelto, pero si es importante para esta serie, y para el Super-Skrull. La primera mitad son más aventuras con comedia física y de juegos de palabras, como ha estado haciendo David en esta serie, pero la segunda parte pasa a temas más serios y profundos, como también ha estado haciendo David en esta serie. Pero esta vez van sobre la familia skrull y no sobre los traumas de Jen, así que queda mucho más fresco. Y la verdad, es uno de los mejores números de su etapa, con muy buena caracterización para padre e hija, sin que los demás personajes queden como un pegote, temas de honor, deber y familia bien tratados, y un buen final. Hasta ahí bien, pero en la siguiente historia, PAD junta demasiadas cosas malas. No se le ocurre otra cosa que usar a las Liberadoras que están apareciendo ahora mismo en Hulk, por aquello de conectar series y aprovechar el tirón, sin darse cuenta de lo mala alineación que es. Es decir, Hulka y la Mujer Invisible son personajes desarrollados, pero Valquiria y Thundra son cifras sin más personalidad que ser tipas duras, o peor, estereotipos, aparte de no parecerse en nada a versiones anteriores. Al menos aplica algo de inteligencia, y le da un significado al nombre de Liberadoras. (Loeb se lo puso como homenaje a una historia de los Vengadores de los 60 que era un intento de tratar la liberación de la mujer, bastante bochornoso, la verdad, pero así es la nostalgia, especialmente cuando no tiene cerebro) Pero ahí está otro de los problemas. David dice tener una regla donde cuando han pasado 10 años de un comic, es como si hubiera caducado, y ya no cuenta. Así que se siente libre de contradecirlo, o como aquí, repetirlo. Eso serviría como excusa en los viejos tiempos cuando los lectores iban renovandose más rápido, y sobre todo, antes de que se popularizaran los tomos recopilatorios, y los comics estuvieran al alcance perpetuamente. Especialmente cuando son comics que se han hecho clásicos como su Hulk. ¿Recuerdas cuando Hulk fue a un pseudo-Iraq durante la 1º Guerra del Golfo, que en vez de Saddam tenía un tirano graciosillo pero igual de malo? Pues esto es la misma historia, sólo que en vez de volver a pseudo-Iraq (¿Demasiado visto? ¿Demasiado polémico?) van a pseudo-Birmania. Pero el tirano graciosillo es el mismo, incluido mismo aspecto y nombre casi igual. Si no leiste Hulk, simplemente es algo cargante, pero si lo leiste, y no creo que haya muchos lectores de Hulka de David que no hayan leido el recientemente recopilado Hulk de David, queda como una repetición caradura. Al menos la historia va por sitios distintos, si no necesariamente buenos. La primera parte de la historia es la misma de siempre que un héroe americano se encuentra con “superhéroes” de un pais oriental (la hicieron hace poco en 52 con los chinos) y aunque vagamente basado en la realidad, es predecible y ligeramente tonto. Además, algunos de los adversarios son increiblemente ridículos en 2008, otro de los regalos del Loeb fuera de control. Aparte, intenta tirar de la emotividad del lector demasiado. La parte final de la historia es la mejor, de nuevo, una vez pasas lo irritante del malo, pues es un duelo de inteligencia y visión del mundo entre Hulka y él, que revela buenas verdades sobre la naturaleza del poder, aunque sea por encima, y también sobre Hulka. Con una solución buena e ingeniosa, pero no facilona. El dibujo de todo esto es de los mismos que el crossover con Factor-X, y una vez pasas algo de la distorsión del estilo, está bien.

Entonces vendría lo que es en todos los sentidos un anual de la serie (excepto que por las ventas, decidieron sacarlo como un especial… ¿tiene eso algo de sentido?) que Panini pone al final del tomo por razones incomprensibles. Es un team-up con las Liberadoras, las Guardianas de la Galaxia, y un par de personajes más, uno de los cuales es una sorpresa ver otra vez tan pronto. Pero es un follón de historia que intenta ir de temas completamente distintos, algunos sin venir a cuento, y acaba no haciendo bien ninguno de ellos. Por un lado, tiene la historia de las protagonistas atrapadas en una situación curiosa y buscandose la vida en ella, que no está mal, aunque David se pasa con sus gracias típicas con juegos de palabras y referencias pop. Eso viene con una supuesta nueva motivación de un viejo villano que no se llega a explicar. Pero resulta que no es el villano, que es un personaje nuevo de lo más pesado con un extraño parecido a Terrax. Con todo personajes femeninos parece que la historia va a ir sobre mujeres de algún modo… excepto que al final resulta que no, y la explicación resulta ser una estupidez enorme. Al final la motivación podría ser interesante, excepto que se explica en una página y se resuelve a la siguiente a base de esoterismo cósmico, y encima el malo detrás del malo resulta ser una mala parodia de una serie de DC, y es todo un follón impresentable, más o menos como esta frase. El dibujo de Asrar, que viene de Image, tiene un estilo parecido a McKone, y está bien. Y entonces viene el final de la serie, donde David tiene que atar sus cabos sueltos a toda prisa, a base de darle al botón de reset, más que nada. Como tampoco hay muchos subargumentos, en vez de un resumen de lo que habría sido como hizo Slott, simplemente hay una historia que resulta en dejarlo todo como estaba. El villano titular es el Hombre-Elefante que reintrodujo hace un par de tomos, pero aparte de algo de ironía, su función es únicamente tener a alguien a quien pegar. En realidad el villano son los prejuicios, tratando una consecuencia de Invasión Secreta que ninguna otra serie parece que vaya a tratar, porque todas se están librando de los skrulls que ya tenían. Todo esto sirve para terminar el viaje de Hulka a lo largo de la etapa, del punto bajo práctico y emocional donde estaba al principio, a un sitio donde pueda ser usada como siempre. Se nota que David tenía pensado un viaje más largo, porque se soluciona abruptamente, y usando como reconexión con la humanidad a un grupo de chicas que acaba de conocer, y que ni siquiera hemos visto como se han hecho amigas. Pero tiene un buen uso de un personaje de Slott, y el final de la historia de Jazinda y Hulka si que es bueno, y es imposible no sentirse mal por Jaz en su situación, porque no sólo pasa en la vida real y acaba mal, creedme, sino que dado como funcionan las cosas en los comics, va a acabar mal con seguridad. Y el único subargumento que quedaba, el del misterioso grupo de gente detrás de los problemas de Hulka, se resuelve en la última página mediante un chiste-guiño al lector y un juego de palabras que no se puede traducir bien, que no encaja ni explica nada. Decepcionante, pero supongo que era difícil otra cosa en las circunstancias. El dibujo es de Steve Scott, que no había aparecido en cerca de una década, y está bien, en el estilo del resto de la etapa. Hablando de la etapa, no ha sido de lo mejor de David, ni a la altura de lo de Slott, pero ha tenido sus cosas buenas. 5 años de una serie de Hulka son un logro, a ver que pasa ahora que el personaje pasa a la órbita de Hulk y tendrá que competir con otras Hulkas. Recomendado (7)

Invasión Secreta Nº7: Los skrulls se pegan contra los héroes y villanos terrestres como si fueran un grupo de pandilleros de barrio. Porque cuando tienes una flota de naves con tecnología para arrasar la Tierra cien veces, lo lógico es decidir la guerra con una pelea a puñetazos. Y aparentemente, los skrulls ni siquiera usan la capacidad para cambiar de forma, o los poderes que se supone que tienen los super-skrulls, simplemente se pegan y lanzan el ocasional rayo. Pero es lo que pasa cuando le das a escribir un crossover de superhéroes y ciencia-ficción a un escritor de crimen que cree que las pistolas y los ninjas son lo más guay del mundo, y que no ha escrito una sola historia buena de superhéroes en su vida. Lo raro sería que saliese otra cosa. Por supuesto, todo tipo de inteligencia o motivación en los skrulls, como se vislumbraba al principio de la historia, se ha abandonado por completo. El resultado son páginas y páginas inútiles de gente pegandose, que no aporta nada a los personajes, no es divertido, y ni siquiera es bonito, porque carece de coreografia o detalle, y además Yu la dibuja bastante mal. Y el par de cosas que pasan en la historia que no la hacen absolutamente un número de relleno, son malas ideas. Basura. Evitar a toda costa (2)

Invasión Secreta: Inhumanos: La última de las miniseries del crossover, y la única que va de personajes que no tienen serie propia. Pero tiene sentido que tengan su propia miniserie, porque un elemento de toda la Invasión que el resto de series había ignorado, incluido el “cerebro” detrás de todo, es que Rayo Negro había sido suplantado por un skrull. ¿No debería tener eso enormes consecuencias en los Inhumanos y sobre todo en Medusa? Por supuesto, y con cierto retraso, aquí las vemos. Como ellos mismos admiten, ignoran bastante todo lo que pasó en Guerra Silenciosa, para mejor, pues meten a los personajes, a la raza entera, en una dirección más cósmica, más épica, y más fiel a sus raices, que les llevará directamente a la saga cósmica del año que viene, la Guerra de Reyes. (Si, “Guerra” es el equivalente Marvel de “Crisis” en DC) Escribe Joe Pokaski, otro guionista más de Heroes, pero lo hace mejor que todos sus colegas hasta ahora. En vez de dedicarse exclusivamente a Inhumanos pegandose con skrulls como la mayoría de crossovers, tiene un argumento más complejo, que realmente ocupa sus cuatro números. Los Inhumanos tienen que atacar a los skrulls y liberar a su rey, y los skrulls por su parte todavía tienen planes puestos para acabar con los Inhumanos. Pero además, vemos como afecta toda la situación a la Familia Real, como altera su equilibrio de poder y disposición, y como les lleva a realizar una serie de alianzas estratégicas y un plan para acabar con todo esto. Lo que por el camino les lleva a una serie de busquedas o misiones intermedias, que son bastante arbitrarias y están para que Pokaski se divierta usando a los Inhumanos en aventuras de ciencia-ficción, y logra que sea suficientemente divertido como para compensar lo rebuscado. En cierto sentido, es apropiado que sea la primera historia en hacer referencia a la miniserie de Inhumanos de Pacheco, porque tiene cierto parecido, pero bastante mejor hecha. Y al igual que esa, evita las mismas situaciones trilladas de la gran mayoría de historias de los Inhumanos. Y las reemplaza con más que decente acción espacial, buena caracterización de los protagonistas (sobre todo de Medusa, que por fin actua como una reina y una entidad propia, y no la chica que va siempre con Rayo Negro o hay que rescatar) y una puesta a punto para los Inhumanos que los hace una fuerza a tener en cuenta que realmente impresiona. Hay incluso algún uso inteligente de los poderes de los super-skrulls, siempre buena señal. En cuanto al dibujo, es de Tom Raney, que es muy atractivo, y hace buenas escenas de acción y escenarios espaciales. Recomendado (7)

Invasión Secreta: Primera Línea Nº4: Exactamente lo mismo que en los números anteriores, un peñazo repetitivo. No Recomendado (4)

Iron Man Nº18: No es tan cañero como el final del número anterior, pero era difícil serlo. Después de repartir leches en el espacio a la flota skrull (menos mal que al menos un guionista se acuerda de que existen) con un mecha, la historia pasa a algo menos asombroso. Sigue aportando algo a la Invasión Secreta en general, y nos cuenta el frente de la invasión en la Unión Soviética. Bueno, en Rusia, pero desde que el Loeb metió las zarpas, su supergrupo viste, se llama y actua como si la Unión Soviética no hubiera caido nunca, porque [inserte aquí el chiste que quieras sobre Loeb y Marvel]. De hecho, resulta curioso ver como la vida real afecta a los comics, ya que después de más de una década con los rusos actuando como aliados, ahora vuelven a actuar como malos, o al menos como idiotas que causan cosas malas. En cualquier caso, si te resulta familiar la historia de este comic, es porque tiene exactamente el mismo argumento que el Hulka de este mismo mes. Y en EEUU salieron también simultaneamente, así que es muy improbable que alguien copiara a alguien. ¿Pero cual es la probabilidad de dos guionistas pensando la misma historia con los mismos adversarios en el mismo mes? ¿Y porque no se dio cuenta uno de los editores e hizo algo para evitar el bochorno? En cualquier caso, aquí la historia trata de tratar temas menos complejos, simplemente es una historia de guerra entorpecida por politiqueos, pero la acción es bastante mejor, y el centrarse en la mentalidad de Rhodes funciona bastante bien. Y tiene unos cuantos super-skrulls divertidos. Buen dibujo de Chen. Recomendado (8)

Iron Man: La Llegada del Mandarín: Y otra miniserie del pasado más. Eso no sería malo, si al menos contaran historias nuevas que transcurren en el pasado. ¿Pero de que demonios sirve volver a contar una historia que ya ha sido contada? Supongo que la idea aquí es sacar algo de Iron Man que pueda ser accesible por cualquiera, ya que la serie regular está en un lugar demasiado alejado de la versión icónica de la película, pero no se yo si una historia retro es la respuesta. En este caso, tenemos a Joe Casey volviendonos a contar el primer encuentro de Iron Man con el Mandarín. Casey es un guionista frustrantemente inconsistente, y sus trabajos contandonos historias de los primeros días de los personajes Marvel han oscilado por un rango bastante amplio de calidad. Esta no es de las mejores. La verdad, los primeros 15 años de Iron Man no estaban precisamente llenos de buenas historias e ideas, y esto no hace más que recordarlo. Además, la historia se centra en el Mandarín, lo cual también es problemático de por si. Es una buena nemesis para Iron Man sobre el papel, porque representa el número inverso de Iron Man en muchos sentidos (comunista vs capitalista, pasado vs futuro, oriental vs occidental, señor feudal vs empresario, etc) y en cada época y guionista se han centrado en una u otra. Lo que pasa es que el personaje en el fondo de todo eso es un clon de los villanos de amenaza amarilla de hace más de medio siglo (ver Fu-Manchu, Ming y demás) que son un horrible cliché, sin motivación más que querer conquistar o destruir, con planes increiblemente complicados y bizantinos, y que son imposibles de tomarse en serio sin una buena renovación. Y Casey no se la da. Así que son varios números de un Iron Man muy retro y sin mucha gracia enfrentandose a un villano anticuado y nada convincente en una historia demasiado antigua para su bien, y sin nada de ingenio o ideas para amenizarlo todo. Lo que hay, por alguna razón, son remedos de la historia original que la enrevesan innecesariamente (como la aparición de Dinamo Escarlata, que no tiene mucho sentido ahora que se supone que esto no transcurre en época de la Unión Soviética) y a la vez un retcon para meter en la historia a Temugin, el hijo reciente del Mandarín, pese a que aporta más bien poco. En cuanto al dibujo de Eric Cañete, que tiene cierta gracia, aunque a veces es demasiado caricaturesco. En serio, si hay un personaje al que no le pega un estilo donde todos los hombres tienen hombros del tamaño de armarios es a Iron Man. Innecesario, y no es retro con encanto. Es decir, Iron Man se supone que va de mirar hacia delante, no hacia atrás. Neutral (6)

Jaquemate Nº6: A todos los efectos, es el final de la serie (hay una saga más, pero es de otra gente, no tiene nada que ver con esto, y es una completa basura) aunque habrá un epílogo en Crisis Final. Dos historias en este tomo: La primera es de dos partes, y está centrada en Mademoiselle Marie, no sólo la actual, sino en todo el legado del nombre a lo largo de los siglos, contado en una historia presente intercalada con los flashbacks pertinentes en plan Perdidos. Siguiendo con las referencias televisivas, la parte del presente es tener a Tautin en una misión personal en solitario en plan Jack Bauer, y la comparación no es gratuita, porque Tautin demuestra la misma personalidad, deber y recursos y dureza impresionantes. Los flashbacks tienen la parte emocional, donde nos cuentan lo que ha sacrificado para llegar a donde está el presente, y como se relaciona eso con la historia de Mademoiselle Marie, y es bastante conmovedor y épico. Aparte de esto, se nos presenta la nueva realeza blanca, y son todos excelentes elecciones sacadas de comics pseudo-políticos de los 80 (y además, cementan que cada bando esté dominado por un continente o región) con mucho potencial para cambiar la dinámica de la serie, que desgraciadamente, no se va a ver. El dibujo de Chris Samnee es bastante bueno, del estilo realista que requieren estas historias de espías de Rucka, pero algo más suave para que encaje con el resto de la serie. Por último, la saga final, Enroque, es una buena conclusión para la serie, al igual que en Shadowpact más abajo, con la gran amenaza que lleva gestandose durante toda la serie (en este caso, Kobra) haciendo su movimiento final, y Jaquemate teniendo que usar todos sus recursos desesperadamente para impedirlo. Rucka y Trautmann se pasan un poco con lo de Kobra, que aparte de tener demasiados planes dentro de planes dentro de planes, abarcan quizá demasiado para ser un puñado de pringados vestidos de serpiente con algo de magia. Pero tragandote eso, es una gran batalla final, y se nota que es una pelea entre dos organizaciones y no entre grupos de héroes y villanos. Casi todos los protagonistas aportan algo útil a la situación, los recursos que se han ido presentado a lo largo de la serie son usados y explotados, hay más de un par de momentos donde se nota la desesperación de la situación, se aprovecha muy bien el universo DC en personajes y detalles, y tiene un buen final. Además, por fin se presentan las traidas y llevadas Torres. Por un lado, son un grupo (sacado de rincones de lo más recónditos de la historia de DC) bastante chulo, versátil y verles en acción en plan Equipo A es bastante divertido. Por otro lado, no parecen ni de lejos tan terribles y peligrosos como todo lo que habían insinuado. El dibujo de Bennett es muy bueno. Una pena que no dejaran que Trautmann continuara la serie en solitario, y que hayan tenido que cancelar una buena y única serie como esta. Ojalá los personajes no caigan en el olvido en la inevitable próxima reestructuración de las organizaciones de espionaje de DC, y que la carrera de Trautmann despegue. Muy Recomendado (9)

JLA Nº21: Esto es un crossover con Crisis Final, que curiosamente no se anuncia en portada, pese a que Planeta le ha puesto el cartel de crossover a cosas que no lo eran. Oh, bueno. Es un prólogo al nº1 de CF, que sale con dos meses de retraso porque a Planeta le importa una mierda todo. Es otra de esas historias donde se coge un comic importante y se expanden ligeramente las ideas y acontecimientos de manera innecesaria. En este caso, se nos presenta detalladamente a la Llama Humana, el villano cutre y olvidado del Detective Marciano que Morrison escarbó para un papel importante en CF Nº1. McDuffie nos cuenta lo que ha estado haciendo desde su única aparición anterior, y más sobre su vida y habilidades, pero francamente, nada de eso es una sorpresa tras leer Crisis Final. Y tampoco es una gran historia personal ni lo hace mejor personaje. También se presenta a Libra antes de tiempo, y aquí si que no se dice absolutamente nada nuevo. Casi lo más relevante es que se atan los puntos entre las apariciones de J’onn J’onzz al final de Salvation Run y al principio de Crisis, pero es media página que no es nada que no pudieras imaginarte. Lo más interesante del número, sin embargo, no está relacionado con el crossover. Es la primera escena, que tiene de nuevo a la Trinidad hablando en una mesa, pero esta vez está bien hecho. McDuffie no sólo los caracteriza bien, sino que menciona todos los subargumentos de la serie, y todas las cagadas heredadas de Brad y de otros, y si no las arregla, al menos admite que están ahí, y se burla de ellas con un gran sentido del humor. De hecho, es una escena desternillante y que humaniza muy bien a los protas, además de atar cabos. Ojalá McDuffie pudiera hacer más cosas de estas en vez de tratar tonterías de otros autores. La otra cosa buena del número es el dibujo de Pacheco, el segundo dibujante de Crisis Final, que como siempre es muy bueno. Y te hace darte cuenta de lo mucho que sufre esta serie al no tener un dibujante decente. No es un número necesario para Crisis, pero es recomendable sólo por la primera escena. Recomendado (7)

Jóvenes Titanes Nº4: Es el principio del fin para la serie, como ya se irá viendo. Primero hay un número divertidillo, el último en mucho tiempo, con un team-up entre Chico Diablo y Blue Beetle, que quieren convertirse en uno de esos duos clásicos como el verde y el verde o el azul y el dorado, contra Onda de Choque, uno de esos villanos del montón que ya habia salido hace un par de números, (aunque con otro traje, ambos antiguos) y que es apropiado, porque debutó contra Diablo Azul. La actuación del villano es decente, pero lo mejor es la interacción entre los dos protas, y que se avancen dos cosas que ya tocaban: Beetle uniendose oficialmente al grupo, y Diablo superando los traumas con los que lleva desde que reapareció, tras todo lo que le ha pasado. Su nuevo traje no es necesariamente mejor, pero se ve porque lo han hecho. El dibujo de Rodriguez es del mismo estilo que Barrows, pero peor. Y entonces Dan DiDio empieza a editar la serie, y la serie se va al retrete. En serio, es como si DiDio (y McKeever, quizá, aunque vete a saber) hubiera querido autoparodiarse, y hacer un número dedicado enteramente a todas las cosas que critican a DC desde que Didio tomó el control, pero amplificadas. En este número, se recupera un viejo personaje de los Superamigos (¡nostalgia!) pero en vez de ser algo inocente y divertido es todo lo contrario (¡nostalgia mal aplicada!) y después de varias escenas de los Titanes actuando como completos idiotas en más de un sentido (¡estupidez! ¡mala caracterización!) termina en muerte gratuita (¡muerte gratuita de personajes con potencial!) de manera explicitamente sangrienta (¡gore gratuito!). Ni a propósito, oye. No sólo el número es de mal gusto, estúpido y sólo sirve para matar personajes, la primera mitad ya se hizo mejor en Cuenta Atrás a Crisis Infinita, y el final ya se hizo mucho mejor en 52, entre otras cosas porque se hacía con tiempo y no requería estupidez por parte de nadie. McKeever es capaz de cosas buenas, pero si esto es una indicación de por donde van a ir las cosas (y dado que ha acabado dimitiendo, debe serlo) aquí no van a haber de esas. El dibujo de Barrows es bueno normalmente. No Recomendado (4)

JSA Nº17: Gog continua siendo alegre y ayudando a la humanidad. La verdad es que es refrescante ver a un dios actuando de manera amigable en vez de las típicas. Encaja mejor con el concepto de un dios benevolente. De todas maneras, este tipo de historias, con un dios viniendo a ayudar a la humanidad, pueden ir por tres caminos distintos, en orden de interes: Que el dios resulte tener objetivos malvados detrás de su supuesto altruismo, que realmente ofrezca cosas buenas pero a un precio demasiado alto para la humanidad, o que realmente sea altruista y ofrezca cosas buenas sin coste pero que la humanidad las rechace porque no está preparada (que es lo que pasó con el falso dios en Infinity Inc que se cargaron hace unos números). La cuarta opción, que sea bueno y acepten sus regalos y cambien el mundo no puede pasar, obviamente, en un universo compartido. Está claro por lo que pasa al final que va a ser una de esas cosas, aunque aun no está claro cual de ellas. En cualquier caso, Johns y Ross llevan bien la ambigüedad, ya que aunque lo que hace Gog tiene cierto toque siniestro, es perfectamente posible que sea la suspicacia de protagonistas y lectores y no una intención malvada. Por otro lado, como ya pasó en la primera mitad de la saga, a la historia le iría bien ir más deprisa, ya que en dos números, apenas se ha avanzado la presentación de Gog, y da la impresión de que podría haberse contado en un solo número si se quitara el relleno. Es decir, hay varias escenas de los superhéroes interactuando, y no están mal escritas, pero no aportan demasiado. El final si que pone las cosas interesantes, al menos, y parece que nos lleva a uno de las cosas que se anunciaron hace un par de números. El dibujo este mes es del suplente oficial Pasarín, y aunque no maneja tan bien las expresiones corporales como Eaglesham, hace un buen trabajo. Recomendado (7)

Lobezno Nº43: Más cinismo y humor tonto con versiones futuristas paletas de personajes Marvel pegadas a una historia de acción normalita. Buen dibujo. Neutral (5)

Lobezno: Destino Manifiesto: Con la excusa de lo de Destino Manifiesto, toca otra miniserie de Lobezno, porque eso es lo que el mundo necesita. Sin embargo, esto es más curioso de lo que parece. Escribe Jason Aaron, y teniendo en cuenta que fue el último en escribir la serie regular de Lobezno y que va a escribir su nueva serie, esto viene a ocupar el lugar de la serie regular durante unos meses mientras esta se dedica a contarnos las paridas de Millar. Lo de Destino Manifiesto es porque la historia tiene a Logan trasladandose a San Francisco y obteniendo un nuevo status quo, pero eso es todo lo que tiene que ver con el resto de la línea, no aparecen otros personajes. Lo que es, con la excusa de viajar a SanFran, es un homenaje a las películas de artes marciales de los 70 y principios de los 80, notablemente Gran Golpe en la Pequeña China y similares. Así que es Logan metido entre muchas artes marciales, misticismo oriental, mafia asiática, dojos de nombres curiosos, senseis duros pero generosos, y todo ese tipo de cosas. Lo bueno es que no se toma a si mismo en serio, que es una receta para el desastre, sino que va hasta cierto punto en cachondeo, usando los elementos típicos, pero conscientemente de que son típicos, pero con suficiente sentido del humor para que no aburran. Y los diálogos son a veces bastante graciosos. Además, aunque hasta cierto punto Lobezno está siendo usado como protagonista genérico de acción, su relación con Japón le da cierta conexión, y tanta testosterona le pega. Ah, y reaparecen unos personajes de los comics de artes marciales de los 70, en un buen papel. El dibujo de Segovia no es demasiado bueno, le cuesta contar cosas básicas y a veces es desagradable y confuso, pero si que tiene energia para la acción. A los fans de las películas de artes marciales les gustará mucho, y al menos es lo único decente de Lobezno en varios meses a la redonda. Recomendado (8)

Nuevos Vengadores Nº43: No hay Vengadores, pero tenemos una historia centrada al Encapuchado, que al menos es uno de los personajes principales de la serie, y pasan cosas relevantes. Básicamente, le tiene dandose cuenta de la invasión, previamente a su participación en la miniserie principal. Como siempre, todos los villanos que trabajan para el Encapuchado son cifras que bien podrían sustituirse por chorizos idénticos, (excepto la que ha sido ascendida a juguete sexual del Encapuchado, pese a que tiene más bien poco sentido) pero eso es crónico. Al menos Bendis justifica que uno de ellos esté ahí pese a estar muerto y no ser un supervillano, ahora sólo quedaría que lo hiciese con los varios otros que deberían estar muertos o no estarían ahí por otros motivos que sabría cualquiera que hubiese leido sus fichas en vez de simplemente mirado los dibujos y elegido personajes al azar. En fin, una historia bastante mediocre y llena de tópicos, como todo lo que está haciendo Bendis con el Encapuchado, aunque la revelación final, si bien no encaja del todo con su origen, abre las puertas a posibilidades interesantes. Dibujo feucho de Pham. Neutral (5)

Otro Bando: Anunciada desde hace tiempo, esta miniserie Vertigo fue el primer trabajo de Jason Aaron, antes de convertirse en un prolífico guionista en Marvel y Vertigo. Es una historia de guerra, en concreto de la guerra de Vietnam. Así que no te sorprenderá mucho que vaya sobre que la guerra es mala, sobre pérdida de la inocencia y dado el título, sobre que todos los soldados son iguales en ambos bandos. Si, es una de esas historias. La gracia (y tampoco es del todo original) es contarnos la historia desde dos puntos de vista paralelos, (pero sin paralelismos excesivos forzados) uno de un soldado americano, otro vietnamita, de la misma edad y personalidades similares. La parte del soldado americano la habrás visto de manera muy similar otras veces, en cosas como la Chaqueta Metálica, desde el entrenamiento del infierno hasta la camadería entre soldados, el miedo cuando llegas al campo de batalla, el horror que te encuentras y el preguntarte porqué. La parte original está en el otro bando, contandonos más o menos eso mismo, pero desde una perspectiva diferente e interesante. Se cuentan cosas curiosas sobre la cultura de Vietnam de la época, y como se parece y diferencia de la americana (bueno, de la occidental en general). Y aunque seguro que puedes encontrar novelas y películas que te cuenten la guerra desde el lado de los vietnamitas, es un enfoque suficientemente fresco como para que resulte interesante, especialmente al hacer el contraste. No hay grandes revelaciones, y los mensajes están claros y transparentes desde el principio, pero se cuentan suficientes pequeñas cosas de interés. Los personajes no tienen mucha vida propia, están más para presentarnos su situación, para ser una representación del soldado cualquiera más que unos personajes de por si, y no queda nada mal. Y el final si que tiene cierto impacto, y no sólo por lo gráfica que se vuelve la historia conforma avanza. Hablando de eso, dibuja Cameron Stewart, en un paso de la fantasía al realismo similar al que hizo Darick Robertson, que tiene un estilo parecido, al pasar a Transmetropolitan. A veces es un poco sangriento de más, pero es muy bueno. Si te gusta el subgénero de historias del Nam, que no es algo demasiado tratado en comics (curioso, teniendo en cuenta lo americanos que son) es un buen ejemplo. Recomendado (8)

Patrulla-X Nº43: La Patrulla-X contra Émpata y sus poderes de manipulación emocional. La verdad, Émpata es un personaje que da para mucho más como manipulador que como un villano burdo como aquí, por mucha excusa que den. Aún así, es un combate divertidillo gracias al uso de Fraction de los personajes, los diálogos y hasta los recuadros informativos. Por otro lado, no se en que diablos están pensando con la idea en general. Si, como excusa para tener a la Patrulla estableciendose en su nueva encarnación contra un villano olvidable tiene un pase, pero como parte de algo mayor, es bastante lamentable. Porque de momento sólo está siendo un mal reciclado de ideas viejas, y la revelación del final (incluso aunque no sea verdad) no hace más que reabrir una serie de malas ideas que estaban mejor muertas y olvidadas, sin tener posiblemente nada bueno que sacar de todo esto. Sería una terrible lástima que con un guionista tan progresista, esta serie se convierta en la misma bazofia que sólo mira hacia atrás del resto de la línea. Oh, y la Hermandad femenina está realmente escarbando al fondo del barril con los reclutas, aunque supongo que es mejor que ir por lo obvio. Y luego está el dibujo de Land, que sigue siendo patético, donde es imposible saber lo que los personajes están sintiendo por las caras que ponen, porque no se corresponden, y hay joyas como personajes hablando mientras tienen los dientes apretados, como si estuvieramos en los 90. No Recomendado (4)

Poderosos Vengadores Nº18: Este mes, no sólo no tenemos a un solo Vengador en ninguna de las dos series de Vengadores, ni siquiera hay un solo secundario, villano o subargumento de esta serie en ninguna de las dos. Lo que demuestra una vez más que no le interesa lo más mínimo a Bendis, y que todo irá mucho mejor en un par de meses cuando se larguen y pongan a alguien apropiado. Esto es la segunda parte de algo que no es un comic de Vengadores en absoluto, es un episodio piloto disfrazado de Guerreros Secretos, la nueva serie de Nick Furia y sus chavales nuevos. Por no ser, no es apenas ni un crossover con Invasión Secreta, porque no revela nada importante sobre la trama del crossover (ni siquiera “importante” para los estándares de estos cruces). Es la primera misión de los chavales, con una escusa de un skrull, pero sabemos que no va a haber una revelación importante. Lo que es en realidad es un ejemplo de cómo va a funcionar el entrenamiento y la manera de actuar de Furia y su equipo, en plan espionaje ultrasecreto, pero sin una organización oficial para darles recursos, sólo pudiendose fiar de ellos mismos en situaciones donde nada es lo que parece. Un poco escaso, como todo lo de Bendis, pero no es un mal ejemplo de este tipo de historias. Diría que hace que la nueva serie prometa, excepto que va a tener que arreglar el problema grave de que los protagonistas nuevos no son particularmente interesantes, y como era de esperar, Bendis no se ha molestado en darles personalidades o vidas individuales. El dibujo es Stephano Casselli, el de Iniciativa, que será el dibujante de la serie, y sabes que lo va a hacer bien cuando en una sola página de presentanción, el equipo tiene mucha mejor pinta que en todo lo que los han dibujado hasta ahora. Además, el color es más apropiado que en Iniciativa. Recomendado (7)

Primer Vuelo del Águila Fantasma: Miniserie de la línea MAX, que es algo que ya no vemos demasiado a menudo. Claro, que es de Ennis, que hasta ahora estaba levantando la línea él solo. En teoría, es una historia sobre el Águila Fantasma, que es un aviador de la 1º Guerra Mundial que había aparecido como (¿Adivinas?) fantasma en el presente en algún comic viejo que otro. En la práctica, es que a Ennis le apetecía hacer un comic sobre aviación en la IGM (curiosamente, Panini lo saca al mes siguiente de que Planeta sacara algo muy similar… ¿contraprogramación?), y como en Marvel son así, prefieren ponerle el nombre de una vieja propiedad que tenían en un cajón para renovar la marca registrada y sacarle brillo a la propiedad intelectual, en vez de dejar que Ennis les cree una nueva, con lo que tendrían más riqueza de propiedades, pero tendrían que pagarle derechos si se vuelve a usar. Pero bueno, en la práctica, a los lectores les da igual. Si has leido las historias de guerra de Ennis para Vertigo y demás, te puedes hacer una buena idea de cómo es esta. Si no, bueno, da igual, es un comic muy Ennis, en general. Va sobre el horror de la guerra, el honor de los soldados, lo estirados y repelentes que son los mandamases, la camadería entre soldados, lo británicos que son los británicos, batallas sangrientas y épicas, y humor cruel y sádico por en medio, normalmente sexual. La gracia de que transcurra en la Primera y no en la Segunda Gran Guerra hace que tenga un poco de terreno menos explorado (por Ennis, y por la cultura popular, en general) y la verdad es que cuenta cosas bastante interesantes sobre los inicios de la aviación militar y sobre la guerra que no son demasiado conocidos, lo que eleva el comic de “lo de siempre de Ennis” (que tampoco es necesariamente malo). En cuanto al dibujo, es de Chaykin, y por una vez, su estilo exagerado y de machote le pega a la historia, aunque eso si, cuesta distinguir a unos personajes de otros, teniendo en cuenta que todos tienen el mismo traje (lógico), peinados similares (típico de la época) y las mismas caras (típico de dibujantes como Chaykin). Recomendado (8)

Punisher: Diario de Guerra Nº22: Por tercer año consecutivo, el Castigador llega al crossover cuando ya está terminando. Desgraciadamente, es una muestra de cómo ha degenerado esta serie, que no tenemos pistolas lanzando cuchillos, ni villanos comiendose misiles de bazookas, ni nada realmente inventivo. La serie se ha vuelto seria y aburrida desde que llegó Remender, que es lo peor que puedes hacer en una historia que va de enfrentarse a hombrecillos verdes. No es el momento de ponerse serio, es el momento de ponerse ultraexagerado, es la única manera de que funcione. Pero no, tiene skrulls como carne de cañón genérica, que no sólo apenas usan las gracias de los super-skrulls, ni siquiera se molestan en cambiar de forma. Si, si los usaran el Castigador estaría jodido, pero esa no es la cuestión. Si leiste el primer año de la serie, sabes que Frank puede elevarse a la altura de las circunstancias, y las posibilidades de hacer combates divertidos entre un bestia super-armado y los skrulls casi se escriben solas. Pero nada, aquí tenemos al Castigador aburrido contra villanos que se dejan, mientras avanza el subargumento con Rampage, que no estaría mal en otro momento, pero a estas alturas ya es poco y tarde. Dibujo decente, al menos se ha ido Chaykin. No Recomendado (4)

Robin Nº4: Crossover con Batman RIP, chafando cosas de esa saga que aquí ni se ha empezado a publicar, ni se han publicado los números previos. Gran coordinación, pero no se podía esperar otra cosa. Dixon abandona la serie a mitad de historia por peleas con los editores, y francamente, es para mejor. No sólo se libra DC de su mediocridad, ponen aquí para sustituirle a Fabian Nicieza, que ya ha demostrado de sobra que sabe escribir bien a adolescentes, y escribió muy bien al personaje en Trinidad. Además, tiene experiencia escribiendo para grandes franquicias donde te dictan lo que tienes que hacer continuamente. Y desde luego, no es buena señal que su primer número sea un crossover con otra serie, que va exclusivamente de contar lo que está haciendo Robin entre páginas de Batman. Lo bueno es que se puede leer la historia perfectamente sin haber leido RIP, porque resume todo lo que necesitas saber. Lo malo es que chafa casi toda la historia, claro. En un intento de seguir no sólo las ideas de Morrison, sino también su estilo, el crossover entrelaza dos historias distintas en dos tiempos distintos: Robin y Nightwing haciendo tiempo mientras Batman se busca a si mismo durante 52, y Robin y Spoiler (la única aportación positiva de Dixon, y ahora que ha vuelto, ya se ha podido ir) buscando a Batman durante RIP. Sufre de lo que la mayoría de crossovers de este tipo, que no puede pasar nada excepto dar más detalles sobre lo que pasa en la serie principal, pero al menos Nicieza escribe buena interacción entre Robin y su familia, y explica bastante bien lo que no se ha visto en otros sitios, como todo esto está afectando a Tim, en personalidad y manera de actuar. Además, esta saga está escrita por Joe Bennett, que ya hizo lo de 52, y es mucho mejor que el dibujante de RIP. Una amplia mejora respecto a antiguos crossovers y números de Robin, aunque no sea necesario para los que sigan Batman. Recomendado (7)

Runaways: Error Fatal: Empieza el tercer volumen de la serie, y este es el punto donde la serie dejó de ser especial. Era una serie con una voz tan única que iba a ser difícil continuarla sin Vaughan, pero al menos con Whedon cogieron a alguien con sensibilidades parecidas y de lujo. Aquí, sin embargo, ponen a alguien que no ha demostrado saber hacer ninguno de los géneros implicados. El elegido es Terry Moore, que se hizo famoso con Strangers in Paradise, que es realista, seria y sobre adultos, es decir, todo lo contrario de esto. Eso no quería decir que lo fuera a hacer mal, pero mirar unas cuantas escenas del tomo si. Los diálogos han perdido toda la gracia y frescura, y son del montón, excepto cuando Moore se esfuerza demasiado por ser gracioso, entonces es triste. Los personajes han perdido todos una dimensión, y son los estereotipos que se esforzaban en evitar al principio. Peor, se han vuelto estáticos, y no avanzan en toda la historia. Los argumentos son típicos y sosos, y además, siguen la moda actual de estirar una historia simple a más números de los que necesita (Vaughan contó esencialmente la misma historia en 2 números) Lo que queda es una historia de aventuras medianamente graciosa, pero del montón, que no tiene la gracia ni la personalidad ni aprovecha el potencial de los personajes. Y el final, aparte de un desperdicio, es clavado al final de Jóvenes Vengadores. En cuanto al dibujo, la verdad es que Humberto Ramos le pega más a esta serie que todos sus otros trabajos recientes, aunque sigue siendo demasiado exagerado. Sólo hay que compararle con un caricaturista sutil como Alphona, que si que podía hacer a los personajes distinguibles, y darles lenguaje corporal y expresiones variadas y reconocibles como humanas, mientras que Ramos sólo puede ser exagerado y a veces hasta grotesco, aunque sea superficialmente divertido. A menos que seas muy fan del grupo y te puedas conformar con una versión aguada, puedes considerar la serie como acabada. No en vano Moore solo ha durado 3 números más, y no está claro que la serie vaya a durar mucho más con su sustituta. Neutral (5)

Shadowpact: La Edad Ignea: Final de la serie (cancelada en dos años como casi todas las post-Crisis Infinita) pero al menos el grupo y sus componentes han obtenido cierta notoriedad en DC, y quizá no vuelvan al olvido (al de verdad, no al bar) tras esto. Primero termina la historia en la otra dimensión, y termina siendo otra historia centrada en Nightmaster, a base de espada y brujería. La historia puede ser de andar por casa, pero Sturges (ahora ya el guionista único) le mete suficientes toques divertidos, en la interacción entre personajes, (con un buen uso de uno de los secundarios) y en la situación del reino donde van, para que vaya bien. Mientras, nos cuentan más de lo que necesitabamos saber sobre el Detective Chimpancé. (Y si, los furries existen en la vida real, pero obviamente no pueden llegar a esos extremos, aunque por tu cordura no busques lo que hacen realmente) Tras esto, ya toca la historia final de la serie, con el villano cuya llegada se ha estado presagiando toda la serie, y que además, como suelen pasar en este tipo de cosas, es la amenaza para la que se creo el Pacto Sombra, recogiendo la idea de que no fue una asociación fortuita durante Crisis sino una nueva iteración de algo que lleva ocurriendo milenios. Lo que si te paras a pensar, te explica sutilmente porque se llama Pacto Sombra. Siendo una gran amenaza mística, la historia va menos de peleas y más de preparativos, decisiones y simbolismo, y la verdad es que funciona bastante bien. Sturges le echa narices y añade una docena de personajes nuevos en esta última historia, pero logra mantener el equilibrio entre adornos que no molestan y personajes que hacen algo útil, y algunos de ellos son conceptos inspirados. Aparte de eso, todos los personajes tienen su buen último momento heroico (excepto Diablo Azul, que siendo el más desarrollado de todos, tiene bastante más protagonismo y su propia historia entrelazada, acortando un poco el subargumento en el que estaba para que encaje en la historia final, pero cerrandola bastante bien) y en general se cierra la historia bien, de manera que queda como el fin de una historia y no como una que se ha cancelado de repente. La escena final es genial, por cierto. En el dibujo, se siguen alternando Derenick y Winslade, que tienen estilos bastante poco parecidos, (hasta el color es muy distinto) pero al final te acostumbras. En parte porque Winslade es bastante bueno y Derenick no está tan mal y exagerado (o es apropiadamente exagerado) como en Trinidad. No es una gran pena que se cancele la serie, pero ha valido la pena mientras ha durado. Recomendado (8)

Supergirl: Fantasmas de Krypton: Serie que lleva un montón de retraso, pese a que hace un año era de las más adelantadas iban. Para que te hagas una idea, el número de Supergirl que se publicó el mes pasado en Superman no va después de este tomo, va después del siguiente. Así que ya sabes que todo esto no va acabar en nada señalable. Esta es la primera mitad de la etapa de Kelley Puckett en la serie (excepto el primer número, que incomprensiblemente se publicó en el tomo anterior) y al menos parece tener un mejor ojo para la caracterización de la protagonista. Suena como la están escribiendo en otras series, es decir, alguien que realmente suena a pariente de Superman y no una malcriada repelente. También está ignorando completamente todos los retcons estúpidos de sus predecesores sobre su origen y poderes, lo que será contradictorio, pero desde luego es aplaudible. Puckett también tiene una idea curiosa como motor para la historia, pero está sepultada por las otras cosas menos interesantes que intenta contar y llevar esa historia por sitios algo bobos. Desde luego, no es tan confuso y disperso como el primer número. Pero el primer par de números no van de nada, sólo repasar lo básico del personaje, y tener un combate largo y no demasiado inspirado con una nueva versión de un villano “clásico” de Supergirl. (En realidad es bastante olvidable, y originalmente era enormemente cutre, pero es que es lo único que la Supergirl original tenía como galería de villanos que alguien recuerde) El combate tiene alguna cosa buena cuando se ponen de hablar, y enfatiza bastante bien la personalidad de Kara y su actitud ante todo esto, pero a cambio, Reactron no es más que una cifra de la que ni nos dicen ni origen ni historia ni nada, hasta el punto que no sabemos si es el mismo personaje que pre-Crisis, y si no, quien o que es exactamente. Lo que no es necesariamente malo en un villano de relleno, pero si dedicas un número entero a un personaje, quizá deberías desarrollarlo algo. Después de eso viene el número donde se presenta la idea central, y funciona bien. Pero después de algunas reacciones lógicas, la historia se sale de madre, con un viaje en el tiempo que es la peor solución posible al dilema por muchas razones, y peor, nos lleva a una historia plagada de todos los tópicos posibles de este tipo de historias, y no particularmente bien hechos. Si la historia no ha descarrilado de todo aquí, desde luego ha pillado un buen bache. El dibujo es bonito, sobre todo en comparación con lo que solía tener la serie. Neutral (5)

Superman Nº26: Vuelta a la normalidad, y a dos episodios de Action en cada número. Esto es el comienzo de la saga de Brainiac, que llevará a grandes cambios en las series de Superman, incluida la marcha de Johns. La idea es relanzar a Brainiac con una nueva versión Post-Crisis Infinita, como han ido haciendo con los demás villanos de Superman. El método para hacerlo es una mezcla entre el paradigma actual de “todo lo anterior ha valido” (aunque los detalles no se explican, y tienen que haber cambiado de alguna manera, porque se menciona la versión post-Crisis como la primera, pero también aparecen las pre-Crisis) y el recurso facilón de que esta es la versión verdadera y las anteriores eran versiones inferiores, de manera muy parecida a lo que hizo Morrison con Starro. De esta manera, Johns puede reinventara Brainiac y escribir su primera aparición en el presente, sin borrar la anterior. Tramposo, pero respetuoso, al menos. La nueva versión no llega a aparecer aún, simplemente vemos a sus lacayos (versiones cutres de la mejor versión, la de los 80) y sus acciones (básicamente, una versión actualizada de la actuación más famosa de la versión original, pero contada como algo mucho más horroroso) para darle anticipación al debut del personaje. Y si, por como lo describen y lo que hace, da la impresión de ser toda una amenaza. Lo que no da la impresión de momento es de ser ni remotamente interesante u original, simplemente un conquistador alienígena genérico con máquinas que lanzan rayos y destrozan cosas, y los combates preliminares con Superman son bastante aburridos (aunque el último al menos tiene un detalle interesante para gente que sepa de DC). Aparte de esta presentación y la lección de historia (que tiene una buena escena entre Superman y Supergirl, al menos), el primer capítulo tiene exactamente la misma fórmula que el primero de Superman y la LSH: Empezamos con escenas de Clark en el Planet, que se interrumpe a mitad para ir a enfrentarse a un robot de Brainiac. Sólo que aquí la escena en el Daily Planet sirve para presentarnos a toda la plantilla de secundarios que ya se anticipó en los extras del número anterior, que recoge lo mejor de cada etapa de Superman. Pero esta presentación lo único que hace es repetirnos el rasgo básico de cada personaje de la manera más evidente posible, normalmente a base de malos intentos de comedia. Y las escenas con los Kent, aunque entrañables, también están presagiando lo que va a pasar de manera nada sutil. En cuanto al dibujo de Frank, hace bien la acción, pero la mayoría de personajes sufren mucho bajo sus rayitas innecesarias, anatomía dudosa y expresiones incomprensibles, aparte de que sus Brainiacs parecen enclenques en vez de imponentes. Se le nota esfuerzo, pero esto no está funcionando de momento. Neutral (5)

Superman/Batman Nº21: Por fin, termina la saga de la kriptonita. Y es una historia de Superman con más bien poco Batman. Sobre todo, es una escena de acción olvidable. Pero termina en una escena con Lana que se supone que es muy dramática y el principio de algo mayor, pero contradice bastante lo que han hecho recientemente con ella en Superman, (¿Se supone que esta serie es canónica o no?) que era infinitamente mejor que esto, que parece no entender cosas básicas. El dibujo de Davis sigue siendo malo. La saga ha sido muy mala, por muchos motivos, y no pinta bien el futuro de esta serie mientras siga Green. No Recomendado (3)

Superman/Batman: Los Mejores del Mundo: Asombrosamente, no salio a la vez que la otra miniserie de Superman y Batman, sino que sale un tiempo despues para que a los que le gustara aquella miniserie hayan tenido tiempo como para tener dinero y ganas de probar más en ese estilo. ¿Estrategia más sensata, o es que esto se retraso de la idea original? Sea como sea, esto es una miniserie de 10 números, escrita por Karl Kesel, que ahora está bastante retirado de escribir, pero que cuando salió esto hace 10 años era uno de los que llamabas para cosas retro pero sólidas, sobre la relación entre Superman y Batman, con cada número contando un encuentro anual entre los dos personajes. Cuanto de esto sigue siendo canónico, ahora que se supone que ambos han sido los mejores amigos para siempre desde el principio en vez de ir aprendiendo a respetarse con los años, es discutible, pero es lo de menos. Es una buena idea para una miniserie, aprovechando cada número para explorar un aspecto distinto de los universos e historias de ambos personajes, y contrastarlos si hace falta. Así que se repasan los comienzos difíciles, como empiezan a colaborar, el debut de Robin, la interacción con Jimmy Olsen, la locura de los 50, las heroinas secundarias que aparecen en los 60-70, el tono más serio y los nuevos villanos en la edad de bronce, los cambios en la época de Crisis, la muerte de Jason Todd, la historia del universo de bolsillo, las sustituciones en los 90, y ya el presente. Todo son aventuras típicas (en general, no imitan el tono de cada época) con algún emparejamiento de villanos o alguna amenaza temática sobre lo que se trate ese año, pero como suele hacer Kesel, le suele echar imaginación y cuenta algo interesante sobre la situación a mano, con buena caracterización. La excusa para que se junten todos los años, que es una linea argumental que abarca toda la miniserie, es un poco rebuscada y más que juntar todas las historias dispersas en una sola, distrae. En cuanto al dibujo, el dibujante principal, Johnson (¿), como puedes ver en la portada, no narra mal, pero su estilo feo, sucio, apagado y mundano no le pega en nada a Superman, y tampoco demasiado a Batman. Es decir, Superman no es un tipo feo y delgado. Los demás dibujantes son del mismo estilo, por desgracia. Pero si dejas pasar estos problemas, y eres un fan de explorar la historia de los personajes y sus personalidades, no está mal. Recomendado (7)

Thor Nº15: Se avanzan un poco más los subargumentos de los asgardianos renacidos en Oklahoma, y no están mal, pero nada que llame la atención. Pero el núcleo del número tiene a Thor hablando con un fantasma, lo que demuestra dos cosas: Una, que JMS no se da cuenta de que el tiempo Marvel no funciona como el normal, y dos, que va a quedar un poco ridículo en menos de un año por creerse la propaganda de Marvel. Pero bueno, la escena tiene algo de buena caracterización, al menos por parte de Thor (por parte del otro personaje cae en el error provinciano de muchos guionistas) pero sobre todo, es una excusa para criticar a los políticos y a los comentaristas políticos americanos, porque no hay nada que Straczynski no pueda usar como excusa para subirse a un púlpito a predicar. No es que no tenga su parte de razón, por supuesto. Pero no queda bien, en cualquier caso. Y si ya es malo que la serie salga bimestralmente y que avance tan lenta, perder el tiempo en esto ya es infernal, y la serie es casi insoportable mes a mes. Neutral (5)

Transformers Spotlight Nº2: Otro tomo de historias dedicadas a Transformers sueltos dentro de la nueva continuidad de IDW, con la novedad de que esta vez no todas las historias son de Furman. Este solo hace 3 de las historias: La primera está dedicada a Soundwave, y casi inevitablemente, tiene que transcurrir en los 80, ya que su forma de camuflaje no encajaría en el presente. De hecho, probablemente los lectores de menos de 20 años ni siquiera sepan que es si la ven. Así que transcurre en el 84, en una historia que tiene más de un homenaje/referencia a la continuidad original. Es una historia decente de Soundwave tratando de buscarse la vida en una situación complicada a base de manipulación, y está entre las mejores historias de Transformers que por una vez no van de la guerra entre los dos bandos sino de la infiltración. El dibujo de Matere es consistente con el resto de la serie. Las otras dos historias vuelven a las tramas principales de la serie de miniseries, siendo básicamente continuación de la historia empezada en Stormbringer. Primero hay una que presenta la versión en esta continuidad de Galvatron, que aquí es su propio personaje en vez de una versión futura de Megatron, así que por una vez, es viable como un personaje de por si. Aparte de esa distinción, sigue siendo el mismo villano en lo esencial, es decir, un completo lunático imposible de detener. Así que queda una buena historia de acción y presentación, que además avanza el misterio místico de fondo de este nuevo universo. Esto también avanza en el número dedicado a Optimus Prime, que como es un personaje de sobra conocido, va más sobre la historia oculta de los Primes (en lo que es probablemente la primera aparición de alguno de los predecesores que sólo se habían mencionado por nombre) y como esto se conecta con la amenaza cósmica inminente. Buena construcción de un universo y caracterización, y un combate decente con otro villano casi indestructible, en este caso el debut de los robots combinatorios, con probablemente el menos utilizado, de los últimos días de la serie original. Los dibujos de Guidi y Figueroa, los dos dibujantes más afiliados a Furman actualmente, son bastante buenos dentro del estilo moderno de Transformers. Y luego están las historias con otros guionistas, que aunque transcurren en el mismo universo, no forman parte de la misma historia. Una es de Kup, escrita por el veterano dibujante de IDW Nick Roche, y es un ejemplo de cómo cargarse un personaje simplemente porque si. Es decir, hay cientos de Transformers sin personalidad definida que podrían haberse puesto en el papel protagonista, no se comprende porque ha puesto a uno que si que tenía un puesto establecido. Además, que se lo carga simplemente para tener un giro “sorprendente” en una historia de terror predecible que no parece comprender muy bien como funcionan los robots. El dibujo es más similar al de un comic de zombies que a uno de Transformers, y aunque intencionado, no le pega a los protagonistas. Por último, Stuart Moore escribe una historia que continua de su Vengadores/Transformers, que afortunadamente está inédita aquí, pese a que es imposible que transcurran en el mismo universo. Está protagonizada por Ramjet, que resulta que no es sólo un Starscream de segunda en diseño, también lo es en personalidad. Es decir, que se dedica a tener planes de usurpar el poder de Megatron, pero de manera más inutil, aunque parezca más inteligente. No está mal como ese tipo de historia, aunque el final nunca está en entredicho, y ni Ramjet ni su plan llegan a ser tan interesantes como se supone que tienen que ser. El dibujo de Musso no está mal dentro del estilo de bloques enormes, aunque le falta algo. Una pena las historias que no son de Furman, porque las suyas están recuperando su viejo estilo. Recomendado (7)

Ultimate Fantastic Four Nº31: Termina la etapa de Mike Carey, con una pelea bastante olvidable contra unos villanos inmensamente cutres y una mierda de dibujo. Francamente, y aunque el dibujo insoportable tiene su parte de culpa, la etapa de Carey no ha sido buena, no ha aportado nada a la serie y apenas se ha visto del potencial de guionista y personajes. Lo que demuestra que Carey debería dedicarse a series propias de Vertigo, que le salen mucho mejor que estas cosas, y que si en Marvel no tienen nada mejor para esta serie, mejor cancelarla como van a hacer. Pero antes vendrán un par de historias, la primera de las cuales es un anual que se cruza con de UXM del mes que viene. Es algo así como la versión Ultimate de Días del Futuro Pasado, excepto que se parece más bien en poco, y tiene un impacto emocional nulo. En vez de eso, aprovecha la estructura general de “algo malo ha pasado (en este caso, se supone que la inminente Ultimatum) y todo se ha ido al carajo, y aquí vienen versiones futuras al presente a tratar de impedirlo”. La historia empieza decentemente, con algunas ideas curiosas para la Patrulla-X futura que aparece y algunas buenas reacciones. Pero luego degenera con una revelación de lo más chorra que pone de villano al personaje más aburrido y mascado de Marvel, pero en plan múltiple, y peleas tontas. El dibujo es decente. No Recomendado (3)

Ultimate Spiderman Nº30: Quizá el relanzamiento de la línea le venga bien a esta serie, porque da la impresión de que se ha gastado con el tiempo, y que Bendis se está repitiendo y ya no sabe a donde ir ya. O quizá sea porque está tratando de adaptar un videojuego adaptación del comic, que es una mala idea por razones obvias. En cualquier caso, todo lo que hay en este número son cosas ya vistas y ya hechas antes. No están mal hechas, pero dan esa sensación de dejá vu nada agradable. La situación con el clon de Gwen tiene potencial, pero lo más probable es que acabe de la manera fácil. Buen dibujo de Immonen, al menos. Recomendado (7)

Ultimates 3 Nº3: Termina la miniserie, y es más o menos tan mala como se podía esperar. Muchas peleas tontas entre muchos personajes, sin pararse a explicarnos quienes son o porque debería importarnos. Básicamente, han sido 5 números de pelea continua, sin nada de caracterización, con muerte de personajes con potencial y gore gratuitos, con sólo pausas para introducir más personajes y explicaciones innecesarias o estúpidas. Al menos se explica que la Valquiria de aquí es la misma que la medio desnuda del Volumen 2. No es que se explique como ha pasado de una versión a otra, ni nada. En cuanto a la explicación de a que ha venido todo esto, hay 3 distintas, cada una en rápida sucesión, e incluyen personajes que no habian sido presentado antes, estupideces y cosas que no sabes exactamente a que vienen. Suena a que primero se escribió la historia y luego se trató de pensar la explicación, porque es una chapuza, pero con el Loeb nunca se sabe. Uno de los peores comics en las estanterías, y el hecho de que esto vaya a ser la base del futuro universo Ultimate hace que pierdas toda la esperanza en la línea. Evitar a toda costa (2)

Veneno: Orígen Oscuro: Otra de esas miniseries que salen aleatoriamente de vez en cuando. En este caso es el orígen de Eddie Brock, el Veneno original, porque nadie lo ha pedido, no tiene particularmente que ver con ningún comic actual (si, Eddie volvió hace poco en Spiderman, pero con una identidad y motivación distinta) y no va a contar nada nuevo, ya que el orígen nos lo sabemos. Será para celebrar su aniversario. Además, escribe Zeb Wells, que es de la gente que hace Spiderman ahora, pero es uno de los eslabones débiles. Así que acabas con cosas como que, pese a que esto está basado en comics antiguos y va enteramente de hacer referencias a historias pasadas, tiene cagadas como que la exmujer de Eddie sea negra, cuando siempre ha sido blanca. Dicho todo eso, no es una mala historia. El principio es la parte más nueva, que es la juventud de Eddie antes de su origen, y Wells hace un buen trabajo presentando los rasgos de personalidad que le llevan a convertirse en Veneno, es decir, el tomar siempre atajos en vez de hacer las cosas bien, el echarle siempre la culpa a los demás de sus defectos, y hasta su fe cristiana. Esa parte es un buen añadido a la historia del personaje. El resto ya es terreno más pisado. Primero toca el ver la cagada con la identidad del Comepecados que le lleva a perder su empleo de periodista, contada con más detalle que otras veces, desde su punto de vista, y está bien hecho. Y después ya toca volver a contar su primera aparición en el presente en Spiderman, desde su punto de vista, pero en plan extendido, y si ya leiste la historia original, no aporta realmente nada. Y si no la leiste, tampoco te va a decir mucho, ya que la historia se basaba en el misterio y peligro que imponía Veneno la primera vez, no su personalidad, que es bastante simple y repetitiva, y eso se pierde al volver a contarlo desde su punto de vista. Además, es una historia de hace 20 años, caray. Además, esto hace que la miniserie no termine de funcionar como historia en general, ya que tiene un principio, un desarrollo, y no termina realmente. Es decir, es un origen, y obviamente no se le puede dar un final definitivo, pero el transformarle en Veneno no hace que te sientas ni bien ni mal por el personaje, ni que le haya transformado en nada… realmente, el viaje personal de Eddie termina cuando se encuentra el simbionte, el resto es repetir todo el rato lo mismo. En el dibujo, han cogido a Angel Medina, y por una vez es una buena elección, ya que es lo más parecido que puedes encontrar al dibujante de la historia original (decir creador sería exagerar mucho) Todd McFarlane. Otra cosa es que tragues sus exageraciones, pero al menos la historia se puede seguir bien. La primera mitad de la mini es un añadido interesante, pero en general, sigue dando la impresión de ser innecesaria de esta clase de proyectos. Neutral (6)

Vengadores/Invasores Nº1: Primera mitad de otra de las miniseries de Ross y Krueger. Pese a que el comic lo hace Marvel y todos sus personajes son suyos, tiene un cartel de la compañía Dynamite. Deben ser los dueños de Ross y Krueger. Hablando de estos dos, empezaron haciendo revivals de personajes de los 60-70, y ahora se decian a personajes de los 40. A este ritmo, acabaran haciendo un revival de Yellow Kid. Bromas aparte, esto es la primera mitad de una miniserie de 12 números donde los Invasores de los 40 viajan al presente. La mini no tiene que ver con todo lo que está pasando en las series regulares, pero si que aprovecha el status quo actual (bueno, pre-Invasión Secreta) para darle un giro interesante a la premisa del viaje en el tiempo y aprovechar el estado de Marvel: Desde el punto de vista de los Invasores, la Marvel actual es un futuro distópico. A decir verdad, la idea funcionaría mejor con los personajes de los 60, ya que pese a todo, las cosas no están tan mal comparadas con una guerra mundial, y cosas como que el Capi este muerto tendrían más impacto cuando ha tenido tiempo para convertirse en leyenda que no cuando está empezando. Y también habría quedado mejor si se hubieran esperado un año. Pero aún así, es una buena idea para una historia de viaje en el tiempo, y demostrar que la situación es mala es mejor que quejarse o ignorarla. De momento, la historia no se centra en como han llegado los Invasores al presente, sino en verles interactuar con el presente, y es mejor así, ya que las partes que realmente avanzan la historia hacia el final, con la aparición de villanos, son muy superheroicas antiguas de la vieja escuela. Es mucho más interesante ver como los Invasores reaccionan ante como ha cambiado el mundo, como han cambiado los superhéroes, y como han cambiado ellos mismos o sus conocidos. Siendo un comic tan superheroico, los cambios en la sociedad en 60 años, que son más grandes que realmente cualquier cosa de Guerra Civil, se tratan bastante menos que las partes superheroicas, pero supongo que eso está menos gastado, y que son gente muy rara. Hay oportunidades desaprovechadas (habría sido divertido ver que cara se les ponía si descubrían la identidad y origen del Espadachín cuando se enfrentan a los Thunderbolts, por ejemplo) pero la interacción y reacciones de los personajes en general están bien, y de eso va este comic. El dibujo es de Sadowski, pero por cosas del entintado, es bastante peor que cuando estaba en JSA. Recomendado (7)

X-Factor Nº33: Un número bastante flojo para los estándares de la serie, en parte por el dibujo poco claro y agradable, (ah, ¿se supone que lo que tiene el malo en la barbilla es una barba ridícula en vez de una barbilla skrull? Con Stroman es difícil de saber) en parte porque es sólo tener a los protagonistas dando vueltas mientras el villano les manipula. Está bien tener villanos inteligentes, pero está mejor si tienen algo debajo de los planes y la arrogancia. Los protagonistas tienen diálogos divertidos por el camino, al menos. Oh, y los malos son la Fundación Karma. Está bien que Peter David haya dejado de inspirarse en Angel y haya pasado a inspirarse en algo actual, como Perdidos. Neutral (6)

X-Force Nº9: Un número más ligero que de costumbre, en el sentido de que no hay matanzas ni villanos siendo malos como único rasgo de personalidad, así que es más tragable que los números hasta ahora. Es una persecución del Desvanecedor (en su nuevo y hortera look lleno de tatuajes, porque cuando tu profesión requiere pasar desapercibido, llevar marcas identificativas es lo más inteligente… Dios nos libre de los dibujantes que rediseñan según modas horteras), y aunque sería exagerar decir que es divertido, porque en esta serie está prohibido sonreir, al menos no se hace pesado. Se une un nuevo miembro que con suerte le añadirá algo de levedad a la serie, y que si que pega en el tono. Milagrosamente, no lleva garras, aunque lleva pistolones, que es casi tan molón y cañero. En cuanto al final, se usan inteligentemente los poderes, en plan villano o al menos gente gris cruzado una línea… lo que estaría bien si al menos alguien se diera cuenta de que lo que están haciendo es una burrada horrible y que se están pasando, pero ese tipo de análisis de la moralidad está probablemente más allá de lo que es esta serie, que va de hacer cosas malas porque decimos que son necesarias y molan, y ya está. El dibujo, aparte de muy oscuro, no está mal. Neutral (6)

X-Men: Legado Nº43: Empieza Pecado Original, un crossover entre esta serie y Lobezno: Orígenes, y como la serie de Lobezno está ocupada con El Viaje del Tio Logan por Paletolandia 2050, los lectores de esta serie van a tener que tragarse varios comics de Daniel Way, quieran o no. Para eso sirve tener las series coordinadas cronologicamente. En fin, esto tiene un comic entero de Orígenes que es ligeramente un prólogo a la historia que realmente no era necesario para lectores de Legado, y después viene el especial de inicio del crossover (es la última moda de Marvel, cuando hay un crossover entre 2 o 3 series, empezarlo con un especial más caro) hecho a medias entre los equipos creativos de ambas series. La idea aquí, la verdad, es bastante decente, y apropiada para ambas series: Siguiendo con el tema de Legado de repasar la vida de Xavier, toca repasar su relación con Lobezno. Pero a su vez, Lobezno sigue con el incordio de su nuevo hijo, y quiere llevarselo a Xavier a ver si puede arreglarlo, de alguna manera. Lo cual es buena idea, porque desde luego, Daken necesita un buen arreglo, y admitirlo es el primer paso. Al menos es hacer algo con él que no es repetir las mismas historias que hacía Dientes de Sable, pero peor. Excepto… que ya hicieron esa historia con Dientes de Sable, pero fue independientemente de Lobezno y fue un desastre, así que vale la pena intentarlo otra vez. Lo que pasa es que en este número, no hay mucho más rescatable. El número de Orígenes es repasar cosas del pasado que virtualmente todos los lectores se sabrán de carrerilla, y aunque no fuera así, tampoco valía la pena dedicar tanto a tiempo en una dramatización con tan poca cosa. El especial tiene aún más repaso, pero también tiene material nuevo en el presente y pasado. El del presente es lo más o menos evidente (Logan se encuentra con Charlie, Daken con los secundarios de Legado, que compiten por ser más ridículos que él) pero es pasable. El del pasado es un gran retcon, y habrá que ver por donde tira antes de saber si es una cagada o no. El dibujo de Eaton y Segovia es como siempre, decente dentro del estilo deodatesco que tienen ahora en Marvel, pero la historia queda a medio camino entre Way y Carey, es decir, algo por encima de mediocre, como mucho. Así que a los fans de esta serie no debería hacerles mucha gracia. No Recomendado (4)

Y eso es todo. Nos vemos en unas semanas con más de lo mismo. Cuidaos.

No estoy deseando que venga esto nada en absoluto.

[Si puedo descubrir motivo, tal vez pueda volver a casa]

Hola a todos, bienvenidos al mes 2 de las Criticas Reconstructivas: Poniendose al Dia 2009. Ahora nos toca el mes de Junio, con unas cuantas novedades, pero en comparación con el mes anterior, es bastante tranquilo. De hecho, es tranquilo comparado con el resto el año. ¿Descanso post-Salon, o es que las cosas se empiezan a normalizar? Lo sabremos con el tiempo.

Entre las novedades que no comento, así la única de la que puedo decir algo es el As Enemigo de Ennis. Que como la mayoría de historias de Ennis es muy buena, pero que ya reseñé en su día en mi primer año. Y… ya está. Así que aprovecho el espacio para recomendar la serie de animación de Batman: Brave & Bold (aquí el Intrépido Batman, por alguna razón) que emiten los fines de semana por la mañana (pero no demasiado por la mañana) en TVE1. Es muy diferente de las otras series y del Batman actual de los comics, es más la versión de los años 60 que no tenía traumas y luchaba seria, pero alegremente, contra villanos exagerados, alienigenas y gorilas. Suena ridículo, pero al no tomarse demasiado en serio, queda bastante divertido, y usa muy bien toda la maravilla del Universo DC gracias al formato de tener un héroe invitado distinto cada semana (excepto el resto de fundadores de la Liga de la Justicia, que están embargados o algo así).

Y ahora, pasamos a las novedades americanas: En DC, lo más llamativo este mes es el relanzamiento de las series de Batman. La gran novedad es Batman & Robin, el retorno de Morrison a Batman, y su reunión con Quitely, dejando en ridículo su anterior etapa en el personaje. Dinámico, creativo, compacto y divertido, es Batman para el siglo XX!, o alguna otra bobada rimbombante. Pero en serio, es recomendable. Igualmente, la otra novedad principal es el relanzamiento de Detective Comics, que al igual que su serie hermana Action, deja de estar protagonizada por el personaje importante, e intenta algo distinto. En este caso, se convierte en la esperada serie de Batwoman, y es otra delicia, que logra que todo lo que hace, parezca nuevo.

Por su parte, la antigua serie principal, Batman, pasa a ser la serie mediocre que sigue haciendo lo mismo de siempre, pero en cutre, y queda brutalmente claro en comparación con las otras.

Después está Robin Rojo, que es aún peor, mezclando todos los peores estereotipos de estas series con las ideas más machacadas y gastadas. Y con una premisa que sabes que no va a ir a ningún sitio, por definición.

Y luego están las dos series de Paul Dini: Sirenas de Gotham, protagonizada por varias de las mujeres de Gotham al borde de la ley, que no está mal si te gusta como ha escrito anteriormente a los personajes, aunque la premisa sea forzada, y el dibujo no vaya de lo mismo que el guión. La otra es Calles de Gotham, que va del resto del universo de Batman, y aún es pronto para saber como va a ir, pero al menos parece competente.

Y esta serie, al igual que las antes mencionadas Action y Detective, tienen la otra novedad de DC de este mes, las nuevas historias de complemento. Lo bueno que tienen es que las pocas páginas al mes obligan a la mayoría a no dormirse en los laureles y aprovechar el espacio. Desgraciadamente, la de Capitán Átomo en Action no es de esas, que logra ser casi indescifrable. La de Question en Detective, por el contrario, es lo que se podía esperar del personaje y su creador, y pega muy bien. Luego, Manhunter en Gotham, es exactamente lo mismo que solía ser la serie antes, es decir, nada bueno. Parecido, Blue Beetle en Booster Gold es igual que los últimos números de su serie, buenos, pero no tanto como los que se han visto aquí. Por su parte, la división de Green Arrow y Black Canary en una historia para cada personaje sólo deja más claro no sólo lo mala que es la serie, sino lo mal que el guionista escribe a Canario. Y el serial de Destructora en Jóvenes Titanes es como todas las historias centradas en ella recientemente en la serie, algo pesadas y repetitivas.

Y ya en novedades menos anunciadas, la miniserie de JSA vs Kobra es exactamente un cruce entre JSA y Jaquemate, y por tanto recomendable.

Pasando a Marvel, este mes tenemos el crossover entre Patrulla-X y Vengadores Oscuros, Utopía. Pese al mal dibujo y los problemas de premisa que tienen los mutantes hace años, y gracias a no tener a Bendis, es una saga bastante buena, que aprovecha bien las direcciones de ambas series para hacer explotar cosas que llevaban tiempo fraguandose.

Siguiendo con el Reinado Oscuro y mutantes, la serie de Lobezno pasa a llamarse Lobezno Oscuro (no, en serio, ¿de quien fue la brillante idea?) y logra no ser tan mala como uno podía esperar dado que continua de Origenes. Al menos hace al protagonista más tragable, aunque si eso lleva a una buena historia, quizá sea demasiado decir.

Siguiendo con Reinado Oscuro, salen más y más miniseries, y empiezan a notarse los problemas de creatividad de Marvel, porque son casi todas iguales. La del Siniestro Spiderman tiene exactamente la misma premisa que la del Ojo de Halcón Oscuro del mes pasado (al menos Lobezno y Ms Marvel, que parten de ideas similares, van por sitios distintos) pero peor hecha. Y luego, las miniseries de Zodiaco, Legión Letal y Mr Negativo, van las tres de lo mismo: Un villano o grupo de villanos resistiendo valientemente contra el Reinado de marras. ¿No tienen más ideas? Al menos de la de Mr. Negativo continua con subargumentos de la serie de Spiderman, y es en esencia, 3 números extra de la serie. Pero las otras dos son igual de innecesarias, y mientras Legión Letal al menos intenta presentar a los personajes con diferentes motivaciones que resultan hasta heroicas, la de Zodiaco es un ejemplo más de “guionista que se cree muy chulo presentando a un personaje nuevo que pretende vender como lo más guay del mundo a base de masacrar y humillar a personajes establecidos y hacer cosas muuuuy malas”, e irá por el mismo camino que todas esas.

Ya en otras cosas, Bill Rayos Beta es otra miniserie del personaje, pero que está vez tiene una dirección bastante interesante, pero que tiene el problema de que el guionista no parece haber pensado bien en las consecuencias de esa idea, así que es difícil que vaya a acabar bien a menos que tenga pensado un final brillante.

Runaways tiene nuevo equipo creativo, y aunque mejor que el anterior (al menos los personajes recuperan algo de la gracia) comete un error horrible al final del primer número, que no indica nada bueno. A estas alturas, quizá sea ya demasiado tarde para la serie.

Y para terminar, X-Men Forever, de la que ya hablé largo y tendido en uno de los podcasts. Al menos, Claremont no va por ninguno de los sitios predecibles, y no es una fiesta de nostalgia, pero siendo Claremont haciendo lo que le da la gana, da la impresión de que enseguida va a ir divagando por sitios que no se sabe bien a que vienen y porque cree que son una buena idea. En serio, pasa más tiempo metiendose en un extraño misterio que presentando quienes son los personajes o cual es su situación en ese momento. Pero bueno, a estas alturas, poco nuevo se puede decir de Claremont.

Así que es a estas alturas cuando paso a las reseñas de verdad. Sea:

1985 Nº3: El primer número es, en buena parte, los villanos siendo muy malos y depravados. Porque no puede ser de otra manera en un comic de Millar, no hay otra manera de decir “mira lo serio y terrible que soy”. Lo peor es que encaja lo suyo de siempre en todos los villanos clásicos que usa, sin importar que buena parte de ellos no son de esa clase. ¿Para que demonios se esfuerza en poner a los personajes como eran en 1985 (y no siempre consiguiendolo, todo sea dicho) si luego no se van a molestar en usar las cosas básicas de los personajes? Por otro lado, los elementos Marvel, están de adorno, en el fondo. Pero eso no quita que la parte que está dedicada a las peleas contra las villanos sean tontas y pesadas en vez de dar sensación de asombro. En cuanto a la conclusión, bueno, está claro que Millar intenta contar la típica historia metafórica que tanto gusta en Hollywood, pero no le sale del todo bien, y el supuesto final climático y entrañable queda poco motivado y cínico. Pero no es extraño en Millar, ya puestos. En cuanto al dibujo, no está mal, y el efecto con los colores y el estilo para diferenciar el mundo real y el otro queda muy bien, pero a Edwards no le salen bien los personajes ya establecidos. Ni se ha molestado en saber como son algunos, alguien debería decirle que Jarvis no es un señor con pelo. Nadie edita estas cosas, por lo visto. En fin, una obra más de Millar que venía con mucho bombo y platillo pero que ha terminado no siendo gran cosa. Neutral (5)

Asombroso Spiderman Nº32: Dos historias muy distintas esta vez. Primero, un número escrito por Guggenheim, dedicado a Flash Thompson. Siguiendo con la dirección actual de darle nuevas direcciones a los personajes clásicos basandose en su pasado, esta vez le ha tocado a Flash volver a enrolarse en una guerra estúpida. (Por supuesto, queda de lo más incompatible tener la Guerra de Iraq a la vez que la Guerra contra los Hombrecillos Verdes del Espacio, pero eso es problema crónico de Marvel y sus risibles intentos de ser “realista” y “relevante”) Así que toca un número de esos sobre el valor de los soldados en la guerra, oh si. Afortunadamente, libre de cualquier politiqueo, no es de esa clase de historias. Es sobre lo valientes que son los soldados, y como Thompson aprendió a serlo de Spiderman, y de paso sirve para hablar de su relación con Spidey en ambas identidades, y sobre su vida en general. De todas maneras, dependerá mucho de la tolerancia que tengas sobre estas historias de soldados. Y luego está el final, que se supone que tiene que impactarte, pero que no se te puede culpar si te ries un poco. En serio, ¿cuántas desgracias tienen que acumularle al pobre personaje? Es como si los guionistas lo usaran para vengarse de los cachas de sus institutos, o algo así. Lo peor es que esta va a ser difícil de deshacer, más que cuando le dieron daños cerebrales. El dibujo de Kitson es bastante bueno, eso si, y no puede usar sus atajos habituales. El resto del comic es el debut de la nueva adquisición al equipo de guionistas arácnido, Joe Kelly. Kelly habría parecido una elección perfecta para Spiderman cuando era el guionista de Masacre hace 10 años, pero sus últimos trabajos con superhéroes en DC no eran precisamente buenos. De momento, está en algún sitio por en medio. La historia va de reestablecer a Cabeza de Martillo como amenaza después de que lo mataran estúpida y gratuitamente en Guerra Civil (que es lo que acabará pasando con todas las muchas muertes gratuitas, y porque no deberían hacerlas). Primero viene una historia de la antología Spiderman Family donde lo reviven y cuentan su historia. Es una buena mezcla de historia y pastiche de películas de gangsters, y le situa en una buena situación. Y luego está la historia propiamente dicha, contra Spiderman, que no es gran cosa, la verdad. Una batalla con mafiosos y un villano del montón, con la única gracia la de algunos diálogos. Con el problema extra del dibujo de Chris Bachalo, que es confuso y vago, no haciendole ningún favor a la historia. Realmente, Bachalo tiene que irse de la serie, no le pega nada, y las dos historias que lleva han sido de las peores. Neutral (6)

Batman Nº23: ¿Qué demonios planea hacer Planeta con Batman? La serie de Morrison lleva ya bastantes meses de retraso, las demás series ya están llegando a los números paralelos a Batman: RIP pese a que no hemos visto los números que van antes, la etapa debería terminar antes del final de Crisis Final, y aún así siguen sin sacar números. ¿Tienen un plan para ponerse al día sacando sagas de un tirón, o va a pasar como siempre que saldrán las cosas desordenadas chafandose mutuamente por culpa de la incompetencia evitable? En fin, mientras la serie importante continua sin publicarse, aquí tenemos más números de la otra serie. Primero toca el último de los números autoconclusivos, dedicado al Acertijo y su reforma. Básicamente, va de tenerle afrontando las cosas malas que ha hecho en el pasado, pero aunque era algo que tenían que mencionar en algún momento, pero acaba no sirviendo para nada. El Acertijo no parece particularmente arrepentido, continua con lo suyo, y a nadie le importa, ni siquiera a Batman. Pero bueno, al menos lo intenta, el misterio no es malo, y tiene un par de momentos buenos. El otro capítulo es el comienzo del final de Dini en Detective Comics, con su primera saga larga, paralela a RIP. La idea es recuperar a Silencio y tratar de hacerle el villano importante que siempre prometieron que iba a ser. No debería molestarse. Silencio es un mal personaje, en parte porque todas sus apariciones han sido en malos comics, en parte porque no tiene nada. Su nombre no dice nada, su aspecto es olvidable (un tipo en gabardina y vendas no es precisamente memorable o amenazador), y no tiene nada en habilidades, modus operandi o personalidad que le haga destacar. Lo único que lo diferencia de cualquier aspirante a mente maestra del tres al cuarto es la conexión personal con Batman, pero eso no da para mucho, especialmente cuando las únicas habilidades que tienes para aprovechar eso son pistolas y la habilidad de hacer planes enrevesados que no funcionan. Cuando en las series de Superman de los 90 vieron que su villano cutre que habían metido con calzador como amigo de infancia de Clark no funcionaba, lo mataron y prometieron no volver a usarlo. Pero en las series de Batman no son tan listos, y es dudoso que el guionista de Cuenta Atrás pueda salvar al personaje. (Golpe bajo, lo se, pero no van a ser todas las culpas para los demás) En este número… pues pasa exactamente eso. Silencio da vueltas preparando alguna cosa u otra, pero de momento sigue siendo tan olvidable como siempre. Por otro lado, hay escenas con Batman y Catwoman que tendrían más sentido si Planeta hubiera publicado los últimos números de la serie de Selina. Es decir, ¿pueden publicar docenas de miniseries basura que fracasaron estrepitosamente pero dejan colgada una serie regular de cierta trascendencia que aún vendía algo más? ¿De que narices van? ¿O es la misoginia otra vez? En cualquier caso, no se puede decir que el comic sea malo, pero tampoco gran cosa, se nota que es la serie B. El dibujo de Nguyen no está mal, pero alguien debería decirle que Oráculo no es como él la dibuja. Neutral (6)

Batman Confidencial Nº2: Segunda historia del pasado, y continuan tratando de contar historias “importantes”, esta vez con el supuesto primer encuentro con el Joker. Y digo supuesto, porque dudo que sea considerado oficial, porque no encaja mucho con nada. Escribe Michael Green, el guionista actual de Superman/Batman, lo que no es garantía de nada. Y es un intento de mezclar distintos aspectos del Joker, pero sin nada de la gracia de ningunos. Empieza tratando de darle un origen definitivo, lo cual es una mala idea para empezar. Para que quede más clara lo mala idea que es, después le da las cicatrices en la boca de la película, que no ha tenido en los comics antes, y deja claro como se las ha hecho y lo que le traumatiza eso, dejando claro que lo que entendían bien en la película sobre el orígen y motivaciones del Joker, que funciona mejor con misterio y dudas que dejando claros los traumas. Tras dedicar mucho tiempo a contar mucho peor lo que ya se ha contado, toca el encuentro con Batman, y no tiene ni gracia como las historias clásicas, ni resulta amenazador como las modernas, ni ingenioso, ni un número opuesto para Batman, ni nada. Intenta algo, pero es un remedo de historias mejores, y en general, no es ni siquiera un primer encuentro apropiado, es una historia genérica de Batman vs el Joker, olvidable, que no dice nada sobre los personajes. Añadiendo a lo malo está el dibujo de Dennys Cowan. Cowan solía ser bueno, pero ha ido degenerando progresivamente, y ahora es algo horrible. Usar muchas rayas y tinta oscura para causar efecto está bien, pero cuando no queda absolutamente nada de talento debajo de esos trucos, tenemos esto: Un Joker que parece anoréxico y patético más que otra cosa, un Batman que es poco más que una mancha negra inconsistente, y unos decorados que son poco más que borrones. Esto no llega a ser ni dibujo profesional. Lo más triste de todo esto es que DC ya publicó recientemente una historia que hacía bien lo que está intenta, por Brubaker y Mahnke, así que esto no es sólo malo, es redundante y absurdo. Evitar a toda costa (2)

Cable Nº2: Segundo número, y es más de lo mismo que el primero. El futuro es malo en plan Mad Max, Cable es muy duro, y usa todos sus recursos de viejo soldado para proteger a la niña. Mientras, Bishop es casi tan duro y con recursos, pero enfocados fanáticamente en matar a la niña. Así que ambos se persiguen en plan coyote y correcaminos por el tiempo y los escenarios post-apocalípticos. Al principio parece que Swierczynski no entiendo bien los viajes en el tiempo, ya que al principio parece que usa los tiempos como sitios a los que se puede viajar donde el tiempo transcurre paralelamente, pero más adelante si que usa más inteligentemente el concepto, por aquello de que el que está en el pasado tiene tiempo infinito para preparar trampas, y el que viaja en el tiempo tiene todo el tiempo del mundo antes de llegar a donde quiere llegar. Podría usarse mejor, pero no se usa mal. Relacionado con esto, buena parte del segundo capítulo no continua con las aventuras futuribles de Cable, sino que nos cuenta lo que está haciendo Cíclope mientras tanto: Tener mucha ansiedad porque no sabe si ha hecho lo correcto al enviar a la niña con Cable al futuro, ni si ha muerto/morirá y por eso no ha vuelto. Es una buena idea, porque es una reacción muy apropiada para Cíclope ante la situación (y bastante lógica, teniendo en cuenta lo antes mencionado de los viajes del tiempo) y sirve además para repasar otros aspectos y problemas de toda esta premisa, y para evaluar como ha evolucionado como personaje Cíclope últimamente (esto de la angustia vital era más propio del “viejo” Scott, y logra que el “nuevo” parezca el mismo personaje de antes en vez de un personaje completamente distinto) y su relación con Emma (que por cierto, ¿no es llamativo como una buena proporción de las escenas de los dos transcurre en el dormitorio o similares?). Da mucha vuelta, pero queda bien. Pero más vueltas da el anual que termina este número, que supuestamente tiene la gracia de contarnos la historia desde el punto de vista de Bishop, pero que no nos dice nada nuevo sobre él, y al final es esencialmente la misma historia que habíamos visto antes, pero con peor dibujo, de Lashley. El de Olivetti es mejor, dentro de sus idiosincrasias. La serie sigue siendo interesante, pero si sigue avanzando tan poco aún en dosis trimestrales (y da la horrible impresión de que va a ser así porque no va a poder pasar nada importante hasta el siguiente corssover) va a perder el interés rápidamente. Neutral (6)

Capitán America Nº44: Comienza nueva aventura, ahora que por fin ha terminado la historia que llevaba en la serie… bueno, casi 4 años, si quieres ser estricto. Y habiendo dejado eso atrás, Brubaker tampoco parece tener mucho que contar tampoco. Esta vez el malo es Batroc, y predeciblemente, Brubaker trata de hacerlo más serio, y por tanto se vuelve más mundano y aburrido. Brubaker sigue sin pillarlo. Por supuesto, esto es parte de una trama mayor, pero de momento no tenemos más datos. Mientras, el protagonista no hace más bien nada, y su relación con la Viuda sigue sin tener ningún sentido. (¿Se supone que ha conocido a Bucky Cyborg hace décadas? ¿Y no se le ocurrió mencionarselo al Capi?) Básicamente, más o menos la misma fórmula lenta y ligeramente aburrida que en Daredevil, sólo que al menos allí le pega más al personaje. Buen dibujo, eso si, aunque muy oscuro. Neutral (6)

Capitán America: Operación Renacimiento Nº1: Esto es una reedición de los primeros números de Mark Waid en Capitán America, de 1995, su primer trabajo para Marvel. Esta etapa tuvo cierta fama, pero fue sobre todo porque en comparación con la Marvel de aquella época, que era un 90% de mierda inmunda, cualquier cosa parecia buena. También ayuda que venía después de la larga etapa Gruenwald, que empezó con algunas de las mejores historias del personaje, pero terminó con historias bastante malas. La cosa es que mientras Gru al menos trataba de hacer cosas nuevas, y de contar cosas sobre de que iba el personaje, Waid aplica su habitual “nada de lo ocurrido en Marvel desde que se fue Kirby hasta el año pasado ha ocurrido”, y se nota. Hereda el status quo del Capi a las puertas de la muerte, pero enseguida lo resuelve y tira por una historia que bien podría haberse publicado en los 60, si no antes. El Craneo Rojo pasa de ser un manipulador que trata de aprovechar los excesos capitalistas de America para corromperla desde dentro, a ser un villano carcajeante simplón en armadura con planes de dominación mundial cósmica. El otro malo es Adolf Hitler, tomado supuestamente en serio. El Capi está como héroe de acción genérico, los malos son lacayos genéricos con un plan de los que ya no se hacen, y todo se basa en un elemento de 30 años atrás, que para tocar más las narices, contradice cosas que pasaron con ese elemento 20 años atrás. Oh, y simplemente porque si, resucita a Sharon Carter después de más de 10 años muerta y olvidada, simplemente porque no le gustó su muerte, pero sin embargo, le cambia completamente la personalidad y la química con el Capi, que ahora está transplantada de la que Waid le dio a Flash y su novia. Por su parte, el dibujo de Garney era bastante bueno para le época, bastante ágil y dinámico, pero tampoco estaba muy depurado. En fin, no es malo, como historia de acción tonta está bien y tiene sus momentos, pero no está ni de lejos a la altura de su fama, y hay otras cosas que probablemente merecerían ser reeditadas antes. Neutral (6)

Capitán Britania y el MI13 Nº2: Segundo tomo de los tres que será la serie, porque el público es estúpido, por lo visto. Si el primero presentaba la premisa de la serie y lo básico de los personajes, ahora que ya están asentados toca explorar las relaciones entre ellos, y diversas cosas pendientes interesantes de su historia pasada. Así que ahora que los personajes ya han sido presentados, sin prisa y sin confundir a nuevos lectores, se puede recordar que la mujer del Capi anda desaparecida en otra dimensión, que la exnovia de Wisdom acaba de morir, que la espada de ébano no es lo que parece como se vio en Pantera Negra, y que todos los vampiros resucitaron en la serie de Blade, lo que afecta familiarmente a Spitfire. Pero no se menciona por mencionar, sino para establecer subargumentos y pistas de futuras historias. Así es como se usa la historia pasada, la continuidad. Hablando de Blade, se une al grupo (es británico, aunque nadie se acuerde) y altera la dinámica del grupo de manera inesperada. Además, Cornell logra que un personaje que normalmente funciona en un tono más oscuro, tétrico y menos fantástico, encaje bien en esta serie, y además sea más chulo que nunca. En cuanto al argumento principal, se coge la idea del tomo anterior de que han escapado demonios, y se juega con ello, sacandose un villano nuevo, conectado con otros antiguos, y dándole un nuevo giro a una vieja situación de las aventuras fantásticas. También tiene el retorno del Capitán Midlands de la mini de Wisdom (aunque con otro tono que descoloca), tiene un final descorazonador inesperado, y la página de prólogo a la próxima historia es sensacional. Lo bueno de todo esto es que Cornell no sólo no va por los tópicos estúpidos, tampoco por las situaciones estándar que evitan los tópicos estúpidos, sino que va un paso más allá, haciendo que los personajes sean conscientes de lo que se suele hacer en esas situaciones, y haciendo entonces algo más inteligente. Además, se trabaja mucho los pequeños detalles, algunos imperceptibles. Es una delicia tener guionistas que se esfuerzan, y realmente hacen falta más así, y no sólo en los comics. En fin, que un comic de superhéroes muy bien hecho, como ya demostró el primer tomo, con muy buen dibujo de Leonard Kirk, al que le salen muy bien los diseños del villano, sus escenarios y los detalles. Muy Recomendado (10)

Crisis Final Nº2: Aquí empiezan a mezclar comics de Morrison que son realmente de Crisis Final, con morralla irrelevante de otra gente, pese a que además de que la historia se pensó sin ellos, tienen un tono y estilo que no pega en nada con lo de Morrison. En DC fueron listos y respetuosos, y recopilaron todo lo de Morrison en un tomo, y lo del resto en otro, pero aquí conceptos como esos son alienígenas. Bueno, Zinco si hacía cosas parecidas, pero compararles con Planeta es como comparar Kennedys con Bushes. En cualquier caso, el nº2 de Crisis Final de Morrison es más o menos como el primer número: Muchas escenas rápidas y cortas cambiando rápidamente de una a otra, no dejando que pare el ritmo nunca. En vez de tener aún batallas cósmicas, va aumentando la tensión lentamente, pero es maravilloso, porque te das cuenta de que en vez de una amenaza cósmica invencible que los héroes no saben si van a poder vencer, da la impresión de que el plan de Darkseid ya está bastante avanzado, y los superhéroes están a punto de perder a lo grande sin haberse dado cuenta siquiera de que están en peligro. No es que sea un comic relajado, ya empiezan a pasar cosas importantes, e impactantes, e incluso momentos de acción para que no sea todo preparación. Como siempre, hay ideas geniales, momentos para aplaudir, para reirse, para que se te pongan los pelos de punta, giros de frase brillantes y muy buen uso de personajes de primera, segunda y cuarta categoría. En cuanto a la página final, se sabía ya que veia venir, y pienses lo que pienses de la idea, la manera de presentarla no tiene desperdicio. El dibujo de JG Jones es muy bueno, rico y lleno de detalles, como el guión. Y luego está el especial Requiem. Por un lado, se entiende la intención de DC al hacer el especial: La muerte del Detective Marciano fue abrupta e insatisfactoria, y aunque eso pega con el tipo de historia que Morrison quiere contar, es una despedida de lo más cutre para un personaje tan importante. Por otro lado, todos sabemos que va a resucitar, probablemente el año que viene, así que es disculpable si no le dedican más espacio. Aún así, aquí hay un especial dedicado a despedirse del personaje, escrito por Tomasi, que para algo editó su serie de los 90. Básicamente, hace lo que uno podía esperar de una despedida de un personaje, hecho competentemente. J’onn tiene una escena de muerte bastante más larga, para que parezca que murio de manera más digna, pero ignora completamente que ser más o menos fuerte o tener más o menos éxito contra los villanos no es lo que hace a un buen personaje o superhéroe. Queda como un pegote, hecho con la sutileza y violencia gratuita típica de Tomasi, que sólo quiere decir “eh, mi personaje es muy fuerte, y si lo han vencido es porque han hecho trampa, o me enfado”. Después viene un resumen de la vida y milagros del personaje, que empieza bien, con lo típico, pero acaba degenerando en un exceso de exposición de datos absolutamente irrelevantes cuando se pone a resumir varias sagas elegidas al azar de la serie del personaje. Se supone que esta escena también nos cuenta que personajes son más cercanos a J’onn, excepto que mete más de alguna pata, y elige personajes con los que apenas ha tenido interacción en vez de otros muchos más cercanos a él, y olvida otras cosas importantes. Y al final viene la otra parte necesaria, la de hacer la elegía y tener a los amigos despidiendose, llorando y enfadandose, y esa si que está bastante bien hecha, con sentimiento y todo. El dibujo es de Doug Mahnke, que es una gran selección, porque es el dibujante secundario de esta saga, y además, dibujó la serie de J’onn. En cualquier caso, un pegote de especial, aunque se puede debatir su necesidad y que vale la pena. Muy Recomendado (9)

Cuatro Fantásticos Nº18: Termina la historia, más o menos, y todo se resuelve de manera convencional. Aún así, está bien hecho, que es más de lo que suele hacer Millar en este tipo de historias. Todo el mundo aporta algo, la familia se usa bien, los enemigos son más que cifras (bueno, algunos, otros siguen sin estar muy desarrollados) y el final es satisfactorio y justificado, por una vez. Millar sigue sin entender bien a Galactus, pero eso es menor. Oh, y por lo visto, esto está conectado con la saga de Lobezno de más abajo. Buen dibujo de Hitch, aunque ya no deslumbra como antes. No está mal, pero no va a captar a nadie que no fuera ya seguidor de los 4F, que presumiblemente era la intención. Recomendado (7)

Cuenta Atrás a Crisis Final Nº11: Venga, que ya queda poco. En este tomo, termina el mes 10 y tenemos todo el mes 11. Con lo bien que habría quedado con un tomo por historia… bueno, en realidad no, habría seguido siendo malísimo. En el primer capítulo, Graymiotti terminan su historia, a base de tener a un puñado de personajes sueltos deambulando por la historia sin hacer nada (y en algunos casos, olvidandose de algunos de ellos) hasta que se resuelve por exigencias del guión. Es una mierda, pero hay que darle puntos por la manera de destruir Apokolips, que es tan completamente ridícula que al final acaba hasta siendo genial. Y después viene la historia final de Beechen, que se supone que resuelve la historia de Karate Kid y el Gran Desastre. Excepto que decir que resuelve algo es ser bondadoso con esta historia. Preguntas básicas como “¿Por qué Karate Kid?”, “¿Cómo funciona todo esto?” o “¿A que demonios viene todo esto?” apenas se intuyen, y a veces ni se plantean. Tiene un giro inesperado, pero una vez que te das cuenta de él, no hay absolutamente nada redimible en esta historia. Todos los protagonistas estan absolutamente de adorno, pasando por la historia como pollos sin cabeza sin aportar absolutamente nada ni que esta les aporte nada, hasta que se aburren de ella y se marchan a mitad. La muerte de Karate Kid ocurre fuera de pantalla de la manera menos dramática posible, y la muerte de Una (Si, son spoilers, pero Planeta ya los chafó hace un par de meses, quejaos a ellos) es parte de una secuencia tan imposiblemente estúpida y ridícula que hay que verla para creerla. Involucra un caniche con un cuchillo como una amenaza seria. No, no estoy de broma, ojalá lo estuviera. Serían un desperdicio estas muertes, excepto que los personajes ya estaban muertos antes, y esta historia ha logrado no darles ni un ápice de interés, personalidad o historia (en serio, ni se molestaron en explicar quienes eran o que hacían allí) en 40 puñeteros números, así que es difícil lamentarse de algo. Y todo este rollo es para terminar con un homenaje a Kirby que ni siquiera era necesario. ¿Sabes el chiste del tipo que va a buscar al perro de un amigo, le pasan miles de cosas malas por el camino, y al final resulta que el perro no se había perdido? Pues esto es el equivalente en comic a ese chiste, un comic que no sólo es malísimo, sino que se esfuerza en ser completamente inutil por el camino. Se dice que una buena historia es aquella en la que todo elemento aporta algo a la historia, y todo aporta algo a los personajes y viceversa. ¿Qué se puede decir de una historia que es exactamente lo contrario? Excepto, ¿quién fue el listo que se aprobó esto? ¿Y se atrevio a firmar con su nombre y todo? El dibujo tiene la habitual mezcla de mediocridad (Derenick, Magno) y talento malgastado (Norton, con lo que este tomo coincide con la mitad del dibujo de Trinidad), con la gracia de que Starlin contribuye a un capítulo, supongo que porque aún no se había cagado metafóricamente lo suficiente en Kirby mientras intenta “homenajearlo”. Uno de los peores comics del año, con diferencia. Evitar a toda costa (1)

Cuenta Atrás a Crisis Final Nº12: Por fin, termina la miniserie, para el alivio de todos. Pero no podía simplemente terminar, tanto en DC como en Planeta tienen que esforzarse en cagarla más antes de terminar para dejar el listón bien bajo. Esto es el último mes de la serie, con tres números de “resolución” que le tocaron a McKeever, y un epílogo de Dini, por simetría. La resolución es del único subargumento que quedaba, el de Jimmy Olsen, con el combate final con Darkseid. Bueno, final antes de que sea el malo de Crisis Final, porque no hay nada para que un personaje esté fresco para tu gran saga como usarlo continuamente en los meses anteriores. Pero en cualquier caso, lo lógico habría sido hacer un combate final de cualquier manera y haberse ido a casa, que habría sido cutre pero inofensivo. Pero no, aquí los genios tienen que seguir metiendola de maneras que jamás sospecharías. Como lo que pasa con Mary Marvel. La historia de Mary en esta serie, aunque mal hecha y desmotivada, tenía una forma que sonaba bien sobre el papel: Chica poderosa que pierde los poderes, va demasiado lejos para recuperarlos, se da cuanta de que se ha corrompido, rechaza los poderes que le han corrompido, demuestra su valía sin necesidad de poderes, y como premio recupera los que tenía al principio. Simple, efectivo, y ya se había terminado de contar. Pero por lo visto eso no encajaba con los planes para Crisis Final (que tenían en la mesa desde antes de empezar esta serie, hay que señalar) y nada más empezar el tomo, sin venir a cuento, y contradiciendo y haciendo completamente inútiles más de 40 números de esta puñetera serie, Mary decide volverse malvada otra vez. Simplemente porque si. Pese a que ya tenía los poderes que le ofrecen junto a ser malvada. ¿Pero que ********* es esta mierda? Tras eso, ya toca la pelea olvidable entre los protagonistas que quedan de la serie y Darkseid y Mary, pero entonces se vuelve incomprensiblemente incompetente otra vez. ¿Recuerdas el montón de excremento que fue la Muerte de los Nuevos Dioses? Lo comprendería si no. En cualquier caso, esa miniserie nos contaba, muy mal, la muerte de Darkseid. ¿Adivinais que hay aquí? Si, la muerte de Darkseid… completamente distinta e incompatible a la de MdlND. ¿Pero que cojones? Entiendo que quieran ignorar una miniserie tan mala, pero por el amor de todos los dioses, si estás contando una historia que interconecta varias series, ¿no sería algo básico asegurarte de que no cuentan dos versiones distintas de lo mismo? ¿Especialmente si es el supuesto gran final importantísimo? Supongo que eso explica porque el asesino de los Nuevos Dioses no se ha revelado en esta serie, quedandose como un agujero enorme sin explicar si no leias la otra, se ve que los guionistas no lo han sabido. Pero francamente, deberían expulsar a todos los editores involucrados en esto, y reemplazarlos por simios amaestrados, es imposible que lo hagan peor, y al menos no tendríamos a gente cobrando por no hacer su trabajo. En una nota más desenfadada, Olsen resulta que es únicamente importante por motivos completamente rebuscados, y termina convirtiendose en el Chico Tortuga Gigante para enfrentarse a un Darkseid gigante en plan Godzilla. No, en serio. Entre eso y la escena donde se encuentra uno de los mejores usos jamás vistos para Kyle Rayner (ser usado como arma contundente contra otros héroes) le da a uno la impresión de por muy serio que parezca, alguien, quizá McKeever, quizá Giffen, sabe que esto es absolutamente estúpido y se lo está tomando a cachondeo, porque no hay otra explicación. Hablando de dibujo, si bien no es el mejor trabajo de ninguno de ellos, el haber colaborado en esto es desperdiciar el talento de Igle, Williams, Kollins y Derenick (bueno, no demasiado en este último caso).

Y luego viene el capítulo final, que francamente, hace que uno se plantee que todo el mérito de las series de animación de Batman y demás es de Bruce Timm. Porque aquí Dini tiene poca excusa. Incluso si eres generoso y asumes que todas las ideas le venían dictadas de arriba, no hay excusa para escribir algo tan cutre, cuando cualquiera minimamente competente podría haberlo hecho mejor, y no estoy exagerando. Se supone que ata los cabos sueltos y nos dice como han quedado todos los protagonistas. En la práctica, lo que demuestra es para lo poco que ha servido todo esto. El final de Jason Todd nos dice específicamente que no ha aprendio nada en toda la historia, y todo el rollo de Robin Rojo no venía a cuento. Kyle y Donna se han quedado igualmente exactamente igual, y tienen una última escena ridícula con los Monitores, que es algo así como un ratón amenazando un dinosaurio, y sabes que va a ser ignorada completamente a partir de ahí. Lo peor es que en vez de servir para preparar una cosa que necesitaba Crisis Final con los Monitores, la contradice. Luego, la escena de Jimmy también demuestra que no ha servido para nada (y los guionistas de Superman se apresuraron en decir que no piensan mencionarlo jamás), entre otras cosas porque nadie jamás querrá volver a ver a Forager. No hay un epilogo para KK y Una, porque estaban de adorno, pero hay un epílogo con OMAC que logra no explicarse en lo más mínimo, hasta el punto en el que ni dicen en que tierra transcurre. El de Mary Marvel ata un cabo suelto con Black Adam, y demuestra lo estúpida que era toda la idea, además de también contradecir como debería quedar en Crisis Final. El de Flautista simplemente resetea al personaje. Y la escena final con Holly y Harley, aparte de dejar nuevamente claro que no venían a cuento, es la cosa más sosa y desprovista de significado que puede haber para la conclusión de una historia de 51 números. Es como si Dini ni se estuviera molestando, lo que no me extrañaría. Así que al final, esta maxiserie ha sido un supuesto prólogo a Crisis Final, excepto que una buena parte no tenía nada que ver, una parte directamente contradice a Crisis Final, en espíritu y detalles, y las pocas cosas que tenía que haber preparado para Crisis Final, no las ha hecho bien. Y sin embargo, ha sido una serie lenta, pesada y repetitiva, que a los personajes que no ha jodido los ha dejado igual, que todo lo que ha introducido ha sido una mala idea mientras que las pocas ideas buenas que tenía las ha desaprovechado, que ha tenido un buen montón de spin-offs malísimos e innecesarios, que no se molestaba en explicar detalles básicos para entender lo que pasaba por historia, que ha tenido más cantidad de momentos estúpidos que cualquier otro comic a este lado de Jeph Loeb, que era incapaz de hacer bien las escenas más básicas, que ha sido terriblemente inconsistente y ha logrado contradecir continuamente a otros comics anteriores, posteriores y simultaneos. Uno de los comics más horribles de toda la década, a todos los implicados debería caerseles la cara de vergüenza, y es una marca negra para DC que les va a costar superar, a menos que aprendan de sus muchos errores.

Para rematar la jugada, habiendo dejado claro que esto debe ser ignorado para leer y disfrutar Crisis Final y no tiene nada que ver con Morrison, ¿qué pone de complemento Planeta al final? Material inédito de Crisis Final de Morrison, por supuesto. No vayan a ponerlo en vez de toda la morralla que están poniendo en aquella miniserie, y que esta se pueda ignorar por completo. Es el libro de bocetos de Crisis Final, pero es mucho más interesante que la mayoría de su género. Una parte es simplemente eso, diseños y sobre todo rediseños de personajes, por Morrison y Jones, pero van con tantas notas acompañando a los personajes y explicandolos, que se vuelve interesante de por si, especialmente porque parte de eso ni se llegará a ver más que de pasada. Pero el premio es la segunda parte, donde Morrison nos cuenta la historia completa de los superhéroes de Japón del Universo DC, que originalmente la pensó para 52, pero que va a acabar siendo usada en CF. Excepto que apenas se verá el 10% de todo esto. Y aún así, Morrison ha creado todo un mini-universo lleno de ideas y conceptos, la mayoría de los cuales sólo se van a ver en una página. Te hace pensar que se podría hacer una serie mensual ilimitada sólo con notas de ideas descartadas de Morrison, y aún así sería mejor que la mayoría de comics en las estanterías. Desde luego, estas páginas tienen más ideas, y además, ideas buenas, que un año entero de la mayoría de series actuales, que al fin y al cabo, la mayoría se dedican a reciclar viejas ideas, o a estirar una sola. En cualquier caso, es una mezcla brillante de cultura popular japonesa, elementos superheroicos DC y las ideas locas de Morrison, y da una pena infinita que Morrison no vaya a poder desarrollarlas, y que nadie más las desarrolle tampoco. Una mierda que venga junto a esta mierda de comic, pero eso sólo eleva el comic a un Evitar a toda costa (2)

Daredevil Nº40: La primera reacción al leer esto es “¿Otra vez?” pero luego resulta no ser una repetición de lo mismo de hace unos números, afortunadamente. Aparte de eso, la relación con Dakota se desarrolla bastante bien, y el resto de la trama avanza un poco por varios sitios. El dibujo está bien dentro de su estilo. El problema, al igual que en CA ahí arriba, es que el resultado al final no es suficiente, y es algo aburrido. Probablemente se leerá mucho mejor de un tirón, pero no se está publicando de un tirón, y se juzga de acuerdo a eso. Neutral (6)

Exiliados: Enemigos de las Estrellas: Algún día se aclararan si los tomos van por número o por nombre. Es difícil mostrar el más mínimo entusiasmo ante esto teniendo en cuenta que el equipo creativo que empieza en este tomo logró cancelar el primer volumen de la serie, logró también cancelar el siguiente volumen, y el tercer volumen, ya con otra gente, también acaba de ser cancelado. Así que todo lo que le espera a esta serie son cancelaciones y más cancelaciones, de ahí lo del poco entusiasmo. El otro motivo es que el equipo creativo que aquí comienza es Chris Claremont escribiendo, como parte de la política actual de Marvel de tener a todo el mundo contento a base de mantener a Claremont alejado del Universo Marvel habitual. Así el puede jugar con los personajes que quiera, hacerles lo que quiera, machacar sus tres ideas de siempre todo lo que quiera, que sus fans lo disfruten, y los demás puedan pasar de él. Lo cual está bien, excepto desde el punto de vista artístico, cuando a Claremont le das tanta libertad, suele hacer cosas que no son precisamente buenas. (Y desde el punto de vista económico, no tiene tantos fans acérrimos como para mantener una serie que no esté llena de personajes famosos, pero esa es otra historia) Y esto es un ejemplo. Curiosamente, empieza con más o menos los mismos personajes que le dejó Bedard, añadiendo a Mariposa Mental (que entre lo que le costó empezar a Claremont, y el retraso que lleva Panini con esta serie, ya hace años que desapareció del Universo Marvel para venirse aquí) y empezando a escribir a los ya existentes de manera más propia suya, es decir, con más angustia vital. Además, se nota bastante en que personajes está más interesado (pista: mutantes). Y entonces después de dar vueltas tontamente durante casi dos números, toca su primera misión propiamente dicha, y es muy, muy Claremont, en lo malo. No es ya que todos los personajes que salen sean los suyos de siempre (excepto uno que no había podido escribir, que mete como archienemigo de Mariposa, y por una vez, es un reciclaje que no es mala idea), es que, aún teniendo la excusa de las realidades alternativas para poder enfrentar a héroes contra héroes de manera lógica, no la usa, y vuelve, como no, como se podía esperar/temer/apostar sobre seguro, a los controles mentales. Si, es otra puñetera historia más de control mental, donde los Exiliados se enfrentan a sus amigos controlados mentalmente, tienen que luchar contra el control mental y… bueno, ya lo sabes, ya lo has leido 1001 veces, y no hay nada aquí que destaque con respecto a las anteriores. El universo que visitan no es más que un vehículo para las ideas de Claremont de siempre, los personajes son los de siempre y hacen lo de siempre, y la historia es la de siempre. Y hay fallos en la resolución de la historia que se podían haber solucionado fácilmente si alguien se hubiera molestado en revisar la historia. El dibujo de Pelletier es bonito, aunque está malgastado aquí. Pero vamos, un comic sólo para los que no se hayan hartado ya de Claremont, porque es lo mismo de siempre. No Recomendado (4)

Flash: Dinero Rápido: Esto es el penúltimo tomo del enésimo relanzamiento fallido del personaje, el de Flash como familia nuclear. Teniendo en cuenta que el siguiente relanzamiento, que si que ha tenido éxito, está a la vuelta de la esquina y fraguandose ahora mismo en Crisis Final, esta serie queda como algo secundario, pero ese es el precio de vivir y morir según la historia famosa de turno. Mientras tanto, Waid se ha largado de esta serie en vista del éxito, y para sustituirle, en esta historia tenemos a Tom Peyer. Peyer no es muy conocido aquí, pero en DC era uno de los guionistas más socorridos en la segunda mitad de los 90, que todos sus colegas decían que llegaría lejos, pero inexplicablemente no lo consiguió. Aquí se le ha visto en cosas como la miniserie de Flash y Linterna Verde coescrita con Waid, que además de amigo suyo, tiene un estilo bastante similar: Imaginate a Waid, pero algo menos retro y con un humor más marcado y con mala leche, y constante comentario político-social, y tienes a Peyer, así que es buena elección para sustituirle aquí. Así que tenemos un buen guionista, y un buen status quo para Flash que aún tiene mucho por explorar, debería ir bien, ¿no? El problema, irónicamente, es el contrario que el del tomo anterior de Waid. Si aquel tenía muy pocas ideas para muchos números, este tiene demasiadas ideas para el espacio que tiene. No es que tener muchas ideas sea algo malo, al contrario, muchas series y guionistas necesitarían precisamente más de eso, el problema es que aquí Peyer empieza a usar una idea como tema principal, pero antes de haberlo podido desarrollar bien, salta a otra, y luego a otra, y al final queda una historia que no sabe bien de que va, porque ha ido cambiando de tema como si tuviera déficit de atención, y al final no ha aprovechado bien ninguna. Claro, que el problema puede ser en parte que hubiera problemas editoriales, porque originalmente la etapa iba a durar más, y al menos un pegote editorial hay, del puñetero Club Lado Oscuro (que interrumpe la historia durante un rato, aunque al menos no demasiado, y no se mete en el mismo circo que los otros crossovers). Sea de quien sea la culpa, empieza con el tema del título, con Wally teniendo que buscarse la vida economicamente hablando para mantener a su familia. El tema de Wally y el dinero es algo que ya se había tratado, pero ahora al tener familia le da un enfoque nuevo. Lo malo de esto es que enseguida se pueden pensar soluciones más fáciles que como se calienta la cabeza aquí, pero al menos es algo, y al menos esa historia más o menos se ata al final… despues de haber desaparecido varios capítulos antes. Luego está el supuesto villano de la historia, Vuelco, que es una idea bastante chula (el nombre en inglés, Spin, es una palabra que se usa para describir lo que hacen políticos y otra gente importante a la hora de manipular las noticias para que suenen más favorables a los que ellos quieren, normalmente para quedar mejor… si, es el comentario político obligatorio de Peyer) tanto en poderes como modo de operar como el significado… pero antes de la mitad de la historia, acaba convirtiendose en algo completamente distinto, y desaparece sin dejar rastro. Una pena porque sonaba como un buen añadido a los villanos de Flash. Y después la historia cambia de dirección en 180 grados, y pasa a estar dedicada a los hijos de Flash, en una historia que queda bastante forzada y arbitraria, y que sabes como va a terminar, aunque al menos tiene buena caracterización de los personajes. El resultado, al final, es una historia con buenas ideas y elementos, pero que no forman un todo sólido. Y el dibujo de Freddie Williams no es demasiado bueno, no sabiendo mostrar bien cosas vitales para la historia. Una pena que esto no haya sido un resurgir para Peyer, porque podría haberlo sido. Neutral (6)

Green Arrow y Canario Negro Nº4: Se presenta un nuevo personaje, uno de esos ladrones encantadores, que está en el límite entre caradura e inaguantable. El cliffhanger del número anterior se resuelve inmediatamente, con una revelación que lo hace simultaneamente menos y más ridículo, por distintos motivos. El resto del número es una persecución y busqueda por distintos sitios y situaciones, también bastante absurdo. Pero esa es la cosa de esa historia: Es completamente ridícula, pero gracias al sentido del humor y de la diversión que tiene, sobre todo en los diálogos e interacciones, se puede aguantar si te metes en la situación. El único problema es que este tono es completamente opuesto al de los números anteriores, que precisamente eran los que provocaban esa historia. Pero si puedes pasar eso, y te gusta el sentido del humor algo forzado de Winick, no está mal. Mucho mejor que todos los trabajos recientes donde se ponía serio, y el dibujo de Chiang es muy disfrutable. Recomendado (7)

Green Lantern Nº3: Termina Origen Secreto, y esta vez no hay apenas pistas que avancen la trama del presente. Lo que hace es terminar el viaje de iniaciación de Hal, de manera efectiva. Cuando hagan la película de Linterna Verde, ya tienen todo el trabajo hecho. Se resuelven las muchas tramas, grandes y pequeñas de la miniserie, de manera que todas colaboran o en la historia de madurar de Hal, o de presentar como funciona el mundo de los Linternas, o en dejar a los personajes en las situaciones que les hemos visto luego. También se explican unas cuantas cosas sobre los mitos que ahora tienen más sentido, aunque simultaneamente, Johns sigue actuando como si algunos cambios recientes han sido así siempre (sobre todo los relacionados con los Guardianes, como que sean pocos, mixtos y sin nombre) que es un cambio retroactivo muy grande que abre muchas incognitas, aunque no a los lectores a los que probablemente está más destinado esto. El dibujo de Reis es maravilloso, sea en las espectaculares escenas de acción contra Atrocitus, o los momentos más calmados en Coast City. Una historia de origen muy buena, cuyo único problema es haber cortado la historia del presente, que estaba siendo muy emocionante, durante muchos meses. Muy Recomendado (9)

Hulk Nº9: Más peleas sin ton ni son. La primera mitad es probablemente lo menos imaginativo que se podía hacer con el concepto de Wendigo, y en vez de hacerlo más amenazador como debería, queda más chapucero y de chiste que nunca. La otra historia tiene a Hulka eligiendo a unas compañeras de manera completamente aleatoria y rebuscada sin molestarse en explicar quien demonios son (o ya puestos, como se explica su aparición aquí… ha habido que esperar a que en los libros de fichas den explicaciones rebuscadas y poco intuitivas para que tenga sentido) y todo para tener estúpidas escenas de pelea contra el puñetero Hulk rojo, que son, como puedes imaginar, exactamente lo mismo que los últimos números. El dibujo de Arthur Adams y Frank Cho en cada historia es muy bonito, eso si, y no se puede acusar a Loeb de no escribir lo que le gustan a sus dibujantes, pero por muy bonito que quede y lo bien que se lo pasen los dibujantes, el contenido es escaso y estúpido, y no compensa mirar algo bonito pero tonto. Evitar a toda costa (2)

Invasión Secreta Nº6: El sonido que oyes es el agumento abandonando completamente toda forma y coherencia, y estrellandose estrepitosamente. Tenemos a los skrulls, que se supone que tienen miles de recursos, tecnología super-avanzada, la capacidad de infiltrarse donde sea, y llevan planeando el ataque durante años. Así que, ¿qué es lo que hacen cuando su primer ataque, que consiste en presentarse y pedirle a los humanos que se rindan tras haber acabado con una pequeña parte de su sistema de defensa? Pues abandonar todo tipo de plan, estrategia o inteligencia, y dirigirse desarmados a un descampado para pegarse contra los superhéroes americanos, como si fuesen dos pandillas rivales. Aparentemente, son tan estúpidos que no tenían un plan excepto “causar dos explosiones, raptar a un par de personas, y esperar que se rindieran”. Por el amor de Dios, ya sabíamos que Bendis es absolutamente incapaz de escribir historias de superhéroes, mucho menos de acción, pero esto es mucho más incompetente de lo esperado, y después de haber empezado tan bien. Aparentemente, piensa que tener páginas y páginas de los mismos personajes de siempre pegandose aleatoriamente y sin sentido contra bichos verdes, encima dibujadas por Yu, al que no se le da nada bien eso, es suficiente como conclusión para una gran saga, y los lectores son tan tontos que van a tragarse eso en vez de, ya sabes, un final de verdad. A decir verdad, hay un par de pequeños momentos bueno (uno grandioso para Nick Furia, que es casi el único que no ha actuado como un idiota en esta saga, aunque su plan de contigencia sólo ha funcionado porque los skrulls son incompetentes… es decir, ¿un puñado de chavales novatos con poderes del montón y pistolas? ¿Asi esperaba cargarse a un ejército invasor?) y al menos se molesta, por fin, en admitir que hay otros paises fuera de EEUU y series que no son las suyas, pero poco y tarde, y el abandono con dejadez de otras tramas interesantes, de la manera más chapuza posible. Patético, pero tendría que haberse visto venir. No Recomendado (3)

Invasión Secreta: Primera Linea Nº3: Sigue siendo como una película de desastre mediocre, pero con los skrulls como la amenaza que aparece más bien poco. Predecible, no particularmente desarrollado ni interesante, no dice nada de la invasión, y el final se pone estúpido. El dibujo es decente, al menos. No Recomendado (4)

Invasión Secreta: X-Men: Otra miniserie donde vemos como afecta la Invasión a unos personajes famosos que no van a interrumpir sus series por el crossover, lo cual está muy bien. Esta miniserie tanto explica algo necesario sobre la Invasión, como deja claro otra tontería por parte de los skrulls: Los mutantes son una parte importante de la defensa superhumana del planeta, con historia de derrotar alienígenas. ¿Por qué demonios no han preparado nada contra ellos? Con tanto mutante, algunos de los cuales no se conocen mucho, meter un infiltrado o tres sería lo lógico. Pero nada, aparentemente Shield merece decenas de infiltrados, pero la Patrulla-X ninguno. Idiotas, no es de extrañar que les peguen una paliza. Así que esto es menos la invasión de la Patrulla-X, y más la invasión de San Francisco, donde sorpresa, está la Patrulla-X. (También deberían estar los Eternos, lo cual hace a los skrulls el doble de mal informados, pero la historia pasa de eso) En cualquier caso, explica lo que están haciendo durante todo el follón. Escribe Carey, que en Legado no ha tenido ocasión aún de usar el nuevo status quo de la Patrulla-X, y la verdad, lo usa mejor de lo que Fraction y Brubaker lo han usado en la serie principal. Tiene a Cíclope como un verdadero general afrontando la invasión con inteligencia, usando bien todos los recursos a mano, usando a todos los mutantes que tiene de manera estratégica y apropiada para cada situación, e incluso tomando las decisiones difíciles que se deben tomar en las guerras sobre hasta donde está dispuesto a llegar. Incluido un buen uso de Fuerza-X, y todo. Es decir, todo lo contrario de lo que está siendo el crossover principal. Excepto en que los skrulls son igual de genéricos y bobos (no aprovecha la gracia de los super-skrulls con poderes apropiados, siempre mala señal), lo que le quita la mitad de la gracia a la historia. Y la escena final con los skrulls no tiene ningún sentido. Y el subargumento con Rondador Nocturno empieza interesante, pero como siempre, al final no resulta un intento de profundizar en los skrulls, sino un recurso argumental para resolver la historia. Pero bueno, tener la mitad de una buena historia de acción bélica con superpoderes es mejor que nada, los que quieran ver el potencial que tiene la serie actual lo podrán comprobar, y el dibujo de Cary Nord es bastante bueno. Recomendado (7)

Iron Man Nº17: ¿Recuerdas que durante World War Hulk la serie de Hulk dejó de estar protagonizada por él y pasó a ser la serie de Hercules, mientras que Hulk obtuvo una nueva serie que empezaba por el nº1? Pues esto viene a ser más o menos lo mismo, sólo que la nueva serie de Invencible Iron Man ya empezó, y la serie de Máquina de Guerra al final no va a conservar la numeración de esta. Pero es la misma idea, durante Invasión Secreta, la serie de Iron Man pasa a ser una serie de Máquina de Guerra. Está escrita por Christos Gage, que seguía escribiendo cualquier chorrada que le daban en Marvel porque se negaban a darle las series que se merece más que muchos otros, y que ya había coescrito al personaje en Iniciativa. Como el subtítulo de “Arma de SHIELD” indica, Rhodey es el arma secreta de Tony en caso de todo vaya mal, así que aquí toca activarle y mandarlo a volar en pedazos a skrulls. Lo que es probablemente el uso más apropiado de un militar vestido con un traje lleno de cañones. La historia podria degenerar fácilmente en la clase de tontería violenta vacia de muchos otros crossovers, pero aunque no es un comic precisamente complejo, Gage al menos lo hace divertido y bien hecho. Nos da una narración bastante buena del protagonista que lo hace convincente y atractivo, los villanos también son competentes y una amenaza apropiada (a diferencia de otros, se acuerda de que tienen una flota, y por supuesto, hay super-skrulls con poderes inteligentemente seleccionados), y lleva un ritmo ágil y dinámico. Hay varias ideas chulas en ambos bandos, una buena estrategia, buena acción y tecnología, y hasta un buen uso de un personaje olvidado de una mala serie con cierta conexión con el protagonista. Pero lo mejor es la última página, que es de un macarra absolutamente genial, y vende el comic entero. El dibujo por una vez no es de un novato, sino de Sean Chen, que ya demostró que sabía hacer la clase de acción de alta tecnología y velocidad en su etapa de Iron Man hace 10 años. No es una parte vital del crossover, pero te demuestra como hacerlo. Muy Recomendado (9)

JLA Nº20: Un número autoconclusivo centrado en Flash, para explicarnos porque pese a que se unió al grupo al final de la etapa de Brad, no había aparecido hasta ahora. No es que sea una cuestión que preocupara mucho a nadie, entre otras cosas porque no siempre todos los miembros participan en todas las misiones, y además, si que ha estado apareciendo con ellos en otras series. Pero oye, si es lo que McDuffie quiere contar, asumiendo que sea cosa suya, no pasa nada, porque se justifica. Es un team-up entre Flash y Wonder Woman, aunque principalmente, está centrado y narrado por Flash, al viejo estilo Waid, y Diana está para representar al resto de la Liga. La narración es bastante buena, te mete bastante bien en la cabeza de Wally y en su rutina y manera de ver las cosas, los motivos y conclusiones que debaten los dos personajes son convincentes, y hay que aplaudir a McDuffie por explicar científicamente una habilidad de Flash que la mayoría de gente explica anticientíficamente. A ver si no tenemos a otro guionista dando la explicación incorrecta en el futuro próximo. Esa parte del número está bien, pero la otra parte, que es un enfrentamiento con la vieja villana Reina Abeja y sus nuevos lacayos, los viejos enemigos de Wally, la Colmena (un emparejamiento curioso salido de Villanos Unidos), es de lo más olvidable, y se resuelve no porque los héroes sean hábiles o listos, sino porque los villanos son idiotas. Durante un par de meses, la serie va a tener dibujantes de lujo, supongo que para compensar el horror habitual, y este mes toca Ethan Van Sciver. Como siempre, es bastante impresionante, aunque en esta historia no le hacen hacer cosas tan impactantes como cuando lo emparejan con Johns, como en su próximo retorno a Flash. Así que está malgastado un poco, en esta historia que no es mala, pero tampoco es nada del otro mundo. Neutral (6)

JSA Nº16: Empieza la segunda mitad de la saga de Kingdom Come. Si, aun queda la mitad, pese a que parece que lleve una eternidad. Pero afortunadamente, a partir de aquí la historia cambia a una dirección bastante distinta. Aparece el verdadero Gog, y se nos cuenta su origen, confirmando lo que se había dejado entrever, su conexión con toda la mitologia kirbiana, en una página doble bastante impresionante de Alex Ross. Se confirma que el “Gog” de los números anteriores era falso y no venía a cuento, lo que es buena señal, porque era un petardo y está bien que confirmen que nos hemos librado de él, aunque confirma que realmente no necesitabamos tantos números al respecto. En cuanto al verdadero Gog, lo bueno es que presenta un desafio bastante distinto al que están acostumbrados los superhéroes en sus historias habituales. No va de pegarse, o de explorar fisicamente algo, o de descifrar un puzzle, sino tratar de averiguar exactamente de que va el gigante, y cual es la mejor manera de actuar. El resultado es un enfoque que hace una historia distinta, de momento. Por su parte, Gog es refrescantemente distinto a lo que se podía esperar por su presentación, lo que también es bueno, y lo que hace aquí es intrigante, inquietante y curioso, e incluso divertido (¿Realmente no oye a Terrific, o le está fastidiando a propósito?) El final es una buena sorpresa, que señala bastante por donde van a ir los tiros, (y más en conjunto con los vistazos al futuro del mes pasado) con cierta posibilidad de cliché. En cualquier caso, el mayor defecto del número es que para darle la sensación de misterio a Gog, avanza bastante lento, y la mayoría de los muchos protagonistas de la serie hacen poco o nada. Lo que no es crítico para la historia una vez, pero sí si se va acumulando. El dibujo este mes es de Fernando Pasarín, y hace que casi no se eche de menos a Eaglesham. No hace tan expresivos a los protagonistas, pero la sonrisa inquietante de Gog si que la clava. Recomendado (8)

Lobezno Nº42: Empieza la tan traida y llevada nueva saga de Mark Millar en Lobezno. Lo curioso es que es la primera vez que se hace algo así, cortar una serie regular para dedicar varios números a una historia de un futuro posible sin ninguna relación con el presente. Lo que se ha hecho siempre es sacar eso como miniserie aparte, aprovechando el tirón de un nº1, y en la serie regular meter relleno o lo que sea. Pero supongo que ya hay bastante relleno en los infinitos especiales del personaje, y ya hay una serie regular en Lobezno: Orígenes (que por tanto, ahora mismo es la serie principal, por terrible que suene), o simplemente es un capricho de Millar. En cualquier caso, mejor así, aunque quede raro. Sea como sea, esto es lo que podría haber sido un Lobezno: El Fin, excepto que ya hicieron uno de esos. La idea es que es el futuro, los villanos han ganado (que es la premisa de la mitad de las historias de Millar, claro, en este caso, una versión post-apocalípstica de Wanted) y Lobezno es un viejo retirado y amilanado. Es la vieja idea de western, del antiguo pistolero retirado que se niega a volver a disparar, hasta que las circunstancias le obligan a ello. No es un papel que uno asociaría con Logan, pero dada su historia y personalidad, no es mala idea tampoco. Lo que pasa es que, como siempre, Millar se pasa, y exagera la idea hasta el punto de que el personaje que vemos al principio no se parece en nada a Lobezno, lo que es llevar la idea demasiado lejos hasta donde no es creible. Pero bueno, en general es una buena idea, mandando a Logan en un viaje por la America post-apocalipsis, y sobre todo, no empezando con los garrazos, que están muy vistos, sino yendo aumentando la tensión poco a poco, hasta que llegue el punto en el que Logan no aguante más y se lie a dar zarpazos. Hasta ahí bien, el problema es cuando Millar empieza a rellenar el futuro con personajes y situaciones, que es cuando aparecen sus tonterías de siempre, de “mira que malo y molón que soy”. Así que el futuro es una mierda, los malos son todos seres horribles y han ganado, los buenos ya no existen, y los pocos que quedan han decaido y se han corrompido hasta ser irreconocibles, y la America parece sacada del peor libro de estereotipos de paletos del sur que te puedas imaginar, supongo que porque esa es la imagen que Millar tiene del pais, lo que explicaría porque escribe como escribe. Así que tenemos cosas como una familia de Hulks paletos que sólo quieren pegar y violar, porque no es una idea que Millar haya hecho antes (lo más triste es que la idea era originalmente de World War Hulk, ya que Millar pensaba que un puñado de hijos bastardos de crecimiento acelerado de Hulk habrían mejorado la historia… afortunadamente, el editor hizo su trabajo por una vez) y todo en ese plan desagradable. Es incapaz de decidir si está contando una historia seria y dramática o una comedia chorra, y no funciona como ninguna de las dos. Así que en vez de un buen western post-apocalíptico, queda uno que hace que te lamentes. En cuanto el dibujo, Millar se reune con su colaborador de Guerra Civil, Steve McNiven, y de nuevo, queda bonito y malgastado. Sólo si tienes mucho aguante a las manías de Millar. Neutral (6)

Máquina de Guerra: El Origen Nº2: Dos tomos de material antiguo en un mes, se ve que se están quedando sin material nuevo. Esto es la segunda mitad de la historia, con el nacimiento de Máquina de Guerra propiamente dicho. Empieza con Rhodey todavía como Iron Man y director de Empresas Stark (aunque ya con la armadura de combate) tratando de hacer el papel de Tony y enfrentandose a villanos clásicos (o nuevos de corte clásico) pero a su manera, que es menos cerebral y más directa. Bastante divertido, sobre todo en el contraste con la manera de hacer tradicional. Mientras tanto, continua el psicodrama de Tony en su sueño criogénico, que dice algunas cosas interesantes sobre el personaje. Entonces vuelve Tony, con una idea bastante única en cuestión de uso de armaduras (que después se ha usado de vez en cuando) en una historia más convencional. Y termina con el confrontamiento entre los dos amigos, que es lo que propulsa a Jim a convertirse en héroe independiente. Todos aquellos escribiendo a Stark como un capullo deberían leer esto, ya que son los inicios de Stark como persona detestable (que continuaron hasta mitad de los 90 donde se lo cargaron, despues lo redimieron duranto unos años, y ahora ha vuelto) pero al menos se comprende porque lo hace, y se arrepiente, y queda humano. Lo peor del tomo, de todas maneras, es el dibujo de Kevin Hopgood, que si no es tan malo como otras cosas de los 90, tampoco es bueno, y lo que podrían ser buenas escenas de acción y tecnología quedan bastante cutres. Pero aún así, es una buena historia de Iron Man, que no es algo demasiado común. Recomendado (7)

Metal Men: Con cierto retraso, esto es una miniserie que relanza a los personajes a partir de las ideas de Morrison para ellos en 52. Está escrita y dibujada por Duncan Rouleau, que es más conocido como dibujante (participó en el Superman de más abajo, por ejemplo) aunque ya ha hecho cosas como autor completo en Image y así. Como dibujante, Rouleau solía tener una cosa a su favor, que es mucha energía, y dos graves problemas: Uno que tenía graves problemas de anatomía (si, es un caricaturista y no tiene que hacer anatomía realista, pero hay una diferencia entre caricaturizar y dibujar cosas deformes con muy vago parecido a humanos, sobre todo si tienes que dibujar personajes reconocibles) y otro que tenía serios problemas de narrativa, donde a veces no sabías exactamente que pasaba en la página, y a veces es que ni siquiera identificabas que objetos habia en la página y como estaban situados entre si. En estos 10 años la verdad es que ha mejorado bastante, y dado que es una serie sobre robots, el primer problema tampoco sería grave, al contrario, les viene bien la fluidez, pero el segundo aún asoma la cabeza de vez en cuando. Pero es que además, esos problemas también se aplican a como escribe. Los personajes no tienen mucha humanidad ni muestran mucho desarrollo, sino que están a merced del argumento. Y más importante, el comic tiene un montón de energía, un montón de ideas que suenan bien lanzadas a alta velocidad… pero es un follón donde tienes que releer cada escena tres veces para entenderla bien, y aún así cuesta ver como encaja con otras escenas (no hablemos ya con otras series, porque llevaría a la locura). Francamente, un guionista que no tiene demasiada experiencia escribiendo no debería intentar escribir una historia asíncrona que transcurre en tres tiempos distintos y encima tiene viajes en el tiempo. Es apropiado que esto tenga ideas de Morrison, porque es un ejemplo de cómo serían los comics de Morrison si alguien sin su talento y disciplina tratara de escribirlos: Un desastre. Y es una pena, porque Rouleau tiene buenas ideas para los Hombres de Metal (aunque no los use mucho como personajes ni a ellos ni a Magnus), crea a villanos geniales (como los Death Metal Men, que es un chiste que el traductor no ha pillado… quizá Rouleau debería haberles llamado Heavy Metal Men, que además sería un chiste doble) y cuando logras descifrar lo que está pasando, te da la impresión de que podría ser una buena historia, pero el resultado final no lo es. Bueno, también hay malas ideas, como lo que pasa al final (En serio, ¿Veridio? ¿Otra vez, y sin explicar el chiste?) pero eso es aparte. Un experimento fallido, y ya es raro que Planeta publique esto en vez de cosas mejores y probablemente más seguras, como la también vagamente derivada de 52, miniserie del Escuadrón Suicida. ¿Para cuando esa? Neutral (6)

Nightwing Nº3: Más sobre el ejército de soldados zombies voladores, aunque afortunadamente hay más elementos, porque no dan para tanto. El plan del malo incluye un uso interesante de un personaje de 52, y en cuantos más personajes de Morrison se salven del olvido, mejor. También se mezcla todo esto con villanos clásicos de Batman, que por un lado tiene cierto sentido, pero por otro, son villanos que se han usado demasiado muy recientemente, y más uso aún lo único que hacen es quemarlos más, en vez de dejarlos descansar. No deberían revertir su última situación tan rápido, como ocurre aquí. Aún así, es un comic generalmente competente, sin mucho más. Buen dibujo de Morales. Neutral (6)

Nuevos Vengadores Nº42: Un número entero dedicado a contarte que hacian los skrulls durante Dinastía de M. ¿Y que hacían los skrulls durante Dinastía de M? Pues absolutamente nada. Ala, ya te he ahorrado dos euros. Mal dibujo, encima. Evitar a toda costa (2)

Patrulla-X Nº42: La Patrulla-X se enfrenta al Culto del Fuego Infernal, que pese al nombre chulo, son los mismos idiotas antimutantes de siempre, pero con unos líderes sadomasoquistas que no hacen que quede más moderno y maduro, sino ligeramente ridículo e incómodo. Si, el CFI siempre ha tenido esas connotaciones, pero a veces es mejor insinuar que enseñar, y además, aquí está desconectado completamente del resto del concepto. Todo esto sirve para jugar con la interacción entre los protagonistas, pero quitando un par de buenos momentos con Hada y algún otro, y que al menos se molestan en darle una presentación a otro viejo hombre-x que vuelve (con un traje que si no es más feo que todos sus anteriores, lo compensa siendo mucho más aburrido e indistinguible), tampoco es gran cosa. Si le añades el “dibujo” de Land, que se niega rotundamente a contar lo que le pide la historia, o las poses y cuerpos que deberían tener los personajes, tenemos un desastre. A ver si pasa esta saga y vemos si es sólo un bache para Fraction-Brubaker. Neutral (5)

Poderosos Vengadores Nº17: Un número entero dedicado a Hank Pym. Considerando que Bendis lo odia y no lo entiende en absoluto, es una proposición de lo más alegre. Al final, resulta no ser más que una explicación de inconsistencias sobre el skrull que le ha suplantado, lo cual es una sorpresa agradable, ya nadie esperaba esa clase de atención a la consistencia en Marvel, al menos en comics de Bendis. También está la interesante insinuación de que la inestabilidad mental de Hank puede ser una ventaja en esta situación, pero desgraciadamente, no va a ninguna parte, así que quizá fuera una excusa y no una idea consciente de Bendis. El dibujo de Pham es tirando a mediocre. No Recomendado (4)

Punisher: Diario de Guerra Nº21: Termina la saga, y el número es sobre todo una racionalización muy larga de porque el Castigador no ha matado a Puzzle, cuando ha matado al resto de sus villanos. Queda rebuscado y forzado, si es que le concedes que tenga sentido en absoluto. Y el final hace que haya servido para aún menos. Bah. Se atan cosas en la periferia, pero ninguna es más que lo evidente. La serie empezó siendo tonta pero divertida, pero últimamente ha decaido por completo en simplemente tonta, quizá porque coescribe Remender, o porque la atención de Fraction ha ido a otros sitios. Y encima el dibujo sigue siendo feo. No Recomendado (3)

Skaar: Hijo de Hulk: Esto es la continuación de la historia que Greg Pak empezó en Planeta Hulk, de alguna manera. La idea es que pese a todo el rollo que dieron con eso, el planeta Sakaar sobrevivió al final de Planeta Hulk, y pese a todo, el hijo de Hulk y Caiera nació, se ha vuelto adulto enseguida por necesidades del guión, y lleva el incómodo nombre compuesto de Skaar. A partir de ahí, son muchos números de recorrer lo que queda del planeta. Es decir, repetir Planeta Hulk, pero sin las partes interesantes. En vez de ser Espartaco, es un comic de bárbaros tipo Conan, sólo que con bichos más grandes, y un protagonista más grande, bestia, con bastante menos personalidad, y muchas menos palabras, incluso. Son muchas, muchas páginas de Skaar matando cosas en silencio casi completo, y metiendose en situaciones estándar con personajes no particularmente memorables, y se hace bastante repetitivo y aburrido. Al final las cosas se ponen un poco más interesante con el regreso de un personaje de la historia original, y un conflicto más complicado que ver como se va a matar al bicho de turno, pero no llega a estar tampoco a la altura del original. Por otro lado, hay una historia de complemento sobre otro de los personajes de la serie, que sirve para contar más sobre la historia y situación actual del planeta, y aunque no tiene el problema de la acción repetitiva, tiene también el problema de que el mundo parece una colección de elementos estándar sacados al azar de un libro de rol que otra cosa. El dibujo de los viejos veteranos de Hulk, Planeta o no, Garney y Pagulayan, está bien para lo que es, al menos. Pero a menos que seas un gran fan del género, o te gustara muchísimo la historia original, esto será una decepción aburrida. No Recomendadol (4)

Superman Nº25: Otro especial para celebrar un número parcialmente redondo, que en el panorama actual, es para celebrarlo. Y francamente, es mejor sistema para evitar retrasos que el de “algunos números son dobles completamente al azar” de Panini. Es similar a los especiales que hacía Forum para celebrar aniversarios, con cuatro números. Tres de ellos son de Superman, y son el resto de la saga que empezó el mes pasado, la primera de Robinson. Y la verdad, no es muy buena. No por necesariamente ningún defecto propio de Robinson, sino porque al menos esta vez, ha elegido una muy mala idea para la historia. Toda la historia es una gran pelea a puñetazos entre Superman y Atlas. Eso casi nunca es buena idea para una historia de cuatro números, porque se hace repetitivisimo. Pero si encima tu villano es tan aburrido como es Atlas (es decir, hay un motivo por el que no volvió a aparecer desde su primera aparición, por mucho Kirby que fuese), el resultado es de lo más monótono y soso que te puedas echar en cara. Es un tipo fuerte que grita y se cree el mejor. Esa es toda la complejidad del personaje. El flashback largo que hay a su origen realmente para lo único que sirve es para mostrarnos que ya era así de aburrido antes, y que proviene de la tierra de los clichés de fantasía sin ni una sola idea original. Y la explicación de cómo ha llegado al presente incluye la presentación de otra amenaza mayor para más adelante, que es un tópico mucho mayor, más gastado y hecho hasta la saciedad, y que no pega nada en Superman. Toda esa parte es malísima, y es para preocuparse. No es que todo sea malo, por otro lado. Robinson generalmente escribe bien a los personajes (aunque Superman sigue sonando algo raro), la escena con Lana donde cambia su status quo necesariamente en una gran escena, el final del tercer capítulo queda muy bien, hace un buen trabajo rehabilitando personajes que heredaba (¡Krypto es un buen chico!) y metiendo alguno de otros sitios (aunque el Titán que se une a los secundarios se vuelva más inaguantable de lo que era, probablemente más de lo que pretendía el guionista) y hasta el subargumento con Lois no termina mal pese a haber empezado teniendola demasiado pasivo-agresiva sin venir a cuento. Pero vamos, todo esto no compensa la mala historia principal, y como el resto de la etapa vaya a ser así, no va a salir nada bueno. El dibujo de Guedes si que es bueno, y el homenaje a Kirby en el flashback está muy logrado.

El otro número que tenemos en este especial es un número de Supergirl, el primero de una nueva etapa, y está aquí porque los números siguientes son crossovers con las otras series de Superman, y no iban a publicarlo suelto. Por supuesto, Supergirl ha tenido unos 5 equipos creativos en tres años, ninguno memorable, pero este tiene pinta de que va a cambiar esa tendencia. Escribe Sterling Gates, que es esencialmente el ayudante de Geoff Johns, así que está claro que la serie va a estar más enlazada con las series hermanas, y con ideas más en el estilo de Johns, o incluso alguna suya o de Robinson. La idea aquí es hacer un poco de borrón y cuenta nueva con Supergirl, y presentarla como un personaje mejor que en el resto de la serie, basandose en las mejores interpretaciones del personaje en apariciones aquí y allá. Así que todas las malas ideas se olvidan, y se tiene a la chica siendo la adolescente agradable definitiva (o al menos intentandolo) a la vez que se esfuerza en estar a la altura del ejemplo de su primo. Tiene drama adolescente, entre esto y lo de sus dos mundos, pero en vez de tenerla quejandose continuamente como hasta ahora y nadando en angustia vital pesada, la tiene haciendo cosas para resolverlo, como una versión menos segura de Superman. Esto le sirve para repasar su relación con varios personajes DC, y termina dandole un nuevo status quo prometedor y apropiado, con un mentor, y una némesis de lo más única (y no me refiero a la villana con la que se pega en el número, aunque esta también está bien como villana recurrente) Nada de esto está especialmente bien hecho (es la primera serie regular de Gates, y aún no es tan bueno) pero si pone unas semillas sólidas, y al menos Kara parece un personaje al que uno le parece seguir. También ayuda el nuevo dibujante, Jamal Igle, que es muy bueno, con escenas de acción bien montadas, muy buenas expresiones faciales, y una Supergirl que es preciosa, tiene un lenguaje corporal de una chica de verdad en vez de ser un maniquí para poses, y va vestida de manera que no da vergüenza ajena. Para cerrar el especial, vienen unas páginas del anual de Action de hace unos meses, que nos resumen varios elementos del status quo actual de Superman con buen dibujo de Steph Roux. El más revelador es el del Planet, que parece que va a ser un all-star de todas las épocas. Un especial bien montado, lástima que no todo lo que haya dentro sea bueno. Neutral (6)

Superman/Batman Nº20: Superman se enfrenta a un clon de Juicio Final, ¡pero con pinchos de kriptonita! Porque el original no era suficientemente amenazador, vamos a hacerlo más terrible, para vencerlo 15 páginas después. Tan excesivo y tonto como suena, y el final intenta ser muy serio y tremendo, pero es una bobada, y lo sería aunque esto encajase de alguna manera con el resto de series. Mediocre dibujo de Davis. No Recomendado (3)

Superman: Regreso a Krypton: Tomo com dos sagas de la etapa de Loeb/Kelly y compañía de principios de la década, que Norma no llegó a sacar. La idea es tener a Superman volviendo a Krypton, y descubriendo que no es como él pensaba. Es decir, que no viaja a la versión post-Crisis estéril de Byrne, sino una más similar a la de la Edad de Plata. Claro, que la pregunta de que versión de Krypton es la válida ahora es completamente irrelevante, porque el origen de Superman, y por consiguiente, como es Krypton, ha sido revisada no una, sino dos veces (una el Legado de Waid, otra la versión actual post-Crisis Infinita de Johns) borrando lo anterior. Así que nada de este tomo es relevante en absoluto (bueno, es cuando se reintrodujo a Krypto, pero es la versión irritante de Loeb que no pegaba y que tanto se está esforzando Robinson en arreglar, y además, también le han revisado el origen de manera que esto no cuenta) y tiene que vivir o morir por sus propios méritos. Que la verdad, no son muchos. La primera historia es una aventura en plan ciencia-ficción retro (piensa en Adam Strange o Flash Gordon, y no estarás muy desencaminado) con Kal-El y Lois de protagonistas, y es divertidilla hasta cierto punto, pero se hace larga, los escenarios no son gran cosa más que ci-fi cutre retro, y el final no es satisfactorio. Pero aún así es mejor que la segunda parte, que aparte de innecesaria, pierde la poca gracia que tenía la primera. Se toma demasiado en serio para una historia que tiene a un puñetero super-perro, y es un montón de chorradas con otra versión alternativa de Brainiac (una muy similar ya había ocupado 3 o 4 meses de las series el año anterior) y mucho villano olvidable y poco contenido sepultado entre mucha pelea tonta. Es fácil culpar de los problemas al Loeb, pero algunos capítulos de esto los hacía un Johns bastante más joven, que aún así debería haber sabido hacer algo mejor. Claro, que otra parte del problema es el dibujo, ya que por aquella época no tenían un control de calidad en las series de Superman, y se nota. El dibujante que no tenía un estilo caricaturesco o manga que no pegaba en absoluto en Superman, como McGuiness, era directamente horrible. Es todo una fluctuación de deformidades en cada capítulo, que va degenerando progresivamente hasta que no se ve lo que está pasando a veces. Un producto olvidado de una época olvidable, no deberían haberse molestado. No Recomendado (4)

Thor Nº15: Primera regla básica si eres asgardiano: Nunca, nunca, NUNCA escuches a Loki. Incluso si dice la verdad, la está usando para manipularte para sus propios fines. Pues este número está dedicado a Balder incumpliendo esa regla, cortejando el desastre, por tanto. Francamente, a estas alturas debería ser más listo que eso, pero supongo que parte de ser un dios es no aprender de los errores. Y la verdad es que Loki usa astutamente la verdad para sembrar el desasosiego, aunque a veces se le ve el plumero. La revelación que nos cuenta, basada en los mitos de verdad, encaja bastante bien, y abre las puertas para nuevas dinámicas. Le falta un poco de contenido por número, pero es intrigante. Buen dibujo de Coipel. Recomendado (7)

Thunderbolts Nº17: Final del crossover con Invasion Secreta, de la etapa de Gage, y de la encarnación actual del grupo, ya puestos. Es un número más flojo que el anterior, ya que la parte propiamente dicha del grupo en el crossover concluye enseguida, y el resto es volver a contar escenas de la miniserie principal desde el punto de vista de los Thunderbolts, con detalles ampliados. Mejor que la mini principal, pero tampoco mucho mejor, con pocos momentos divertidos ni de buena acción. Lo único bueno son algunas conclusiones de la interacción entre personajes, que atan bien relaciones que llevan toda la etapa moviendose. La parte de Osborn desafía un poco la credibilidad, pero lleva haciendolo desde que empezó la etapa. El dibujo es normalito como mucho. Mejor que terminen ya con esta etapa, nunca funcionó bien artísticamente, porque eran demasiados elementos distintos tirando cada uno por su parte, sin mucho sentido. Pero es asombroso como ha pasado a ser una de las series más importantes de Marvel, de una manera u otra, que ya es algo. Neutral (6)

Titanes Nº2: El verdadero nº1 de la serie, que resulta ser la parte 2 de una historia. Muy tonto y noventero. Es decir, ¿no debería ser un nº1 el principio de una historia, por definición? Aunque en el fondo, el número anterior resulta ser completamente irrelevante, podría haberse hecho en un par de páginas de este número, y de hecho, se resume así. Al menos la selección arbitraria de personajes del especial no ha sido tan maltratada como parecía, los únicos muertos son los que habrían muerto de todos modos. Pero la manera de masacrarlos a base del gran villano de Judd Winick de 2008, el rayo que cae del cielo, queda aún más estúpida si cabe, ya que parece que ni hubiera pensado la identidad del malo, porque no parece tener que ver una cosa con otra. Hablando de lo cual, la identidad del malo suena como lo menos original posible, y miedo da ver a Winick usandolo. Por lo demás, Winick usa la estructura habitual de este tipo de reconstrucciones de grupos, la vieja amenaza que ataca a viejos miembros en sus situaciones respectivas y tienen que juntarse una vez más para detenerlo, pero la hace fatal. No ayuda que esa estructura ya se hizo con los Titanes, en JLA/Titanes, infinitamente mejor. La vieja amenaza aquí ni se ve, mucho menos es amenazadora. En vez de atacar a una selección lógica de Titanes, atacan a un puñado de novatos que no tienen que ver, y al grupo de Wolfman/Perez… excepto que en vez de atacar a Jericó, que era del grupo, atacan a Flecha Roja, que no lo era, únicamente porque a Winick le gusta un personaje y el otro no. Y aunque al menos las situaciones en las que están los personajes encajan con donde estaba cada uno (bueno, excepto el instituto de Raven, que no encaja con su miniserie, pero es probablemente debido al retraso de esta), la manera de presentar a los personajes es muy discutible. No da suficiente información sobre ellos para lectores nuevos, y los viejos se darán cuenta inmediatamente de lo descafeinados que están, por culpa de los mediocres diálogos, el exceso de narración y pensamiento de exposición que no aporta nada, y en general, los horrorosos intentos de ser realista e imitar a Wolfman. Es tan incompetente que ni siquiera termina las escenas, las empieza de manera lenta y pesada, y las abandona a medias cuando se aburre. Y luego está el dibujo de Ian Churchill. Oh, Dios, el dibujo de Churchill. Todas sus mujeres comparten la misma cara. No el modelo de cara, la misma expresión facial. Que además es de mirada vacia y morros que no podrías encontrar ni tras una mala cirujía plástica. La anatomía y poses de todas también coinciden en la misma basura más propia de una muñeca hinchable que de una persona. Y sus hombres no son tan vergonzosos, pero tienen problemas similares menos acentuados. Los villanos son un poco mejores, pero cuando tiene que coreografiar a más de dos personajes la caga, y no sólo cuando es en batalla, también cuando están quietos. En fin, un desastre, como todo lo que está siendo la serie hasta el momento. ¿Quién demonios pensó que esto era buena idea? Evitar a toda costa (2)

Transformers: Confrontación: Coincidiendo con la segunda película (que no planeo ver, ya tuve bastante Michael Bay con la primera, gracias), aquí sale otra miniserie que forma parte de la serie actual de IDW. A diferencia de la última, esta continua de la primera, y transcurre en la Tierra con los personajes más clásicos (aunque al final salen un par un poco posteriores), y el status quo clásico de la guerra secreta entre Autobots y Decepticons en la Tierra. Furman intenta hacerlo un poco más vistoso y complejo que otras veces, pero es esencialmente lo mismo de siempre de todas las series de Transformers. Por supuesto, siendo Furman, enseguida quiere mostrar que hay algo más interesante entre el conflicto Autobots-Decepticons, mostrando un tercer bando, y también una pista de los conflictos cósmicos que tanto le gustan, aunque parece que por una vez no va a ser Unicron. Decentemente hecho, y algunos elementos casi parecen frescos gracias a una perspectiva casi original o haberlos guardado hasta el segundo capítulo, pero vamos, básicamente es para fans de los Transformers, viejos o nuevos. Que es exactamente lo que tiene que ser, por otro lado. El dibujo de EJ Su está bien para el estilo de la serie. Recomendado (7)

Trinidad Nº1: Esto es la tercera serie semanal de DC, y la última de momento que va a durar un año entero. Hay bastantes diferencias con las dos anteriores: Aquellas tenían un equipo de guionistas turnandose los números, aquí sólo hay dos guionistas: Kurt Busiek, que piensa la historia en general y escribe las historias principales, y su viejo amigo Fabian Nicieza, que escribe las historias secundarias a partir de las ideas del otro. Si aquellas tenían muchos dibujantes alternandose, esta tiene sólo cuatro: Mark Bagley, estrenandose en DC, que hace todas las historias principales de 12 páginas sin faltar ninguna, y el equipo de McDaniel, Derenick y Norton turnandose en las secundarias. Si aquellas tenían varias historias paralelas que se iban entrelazando, esta tiene básicamente una sola historia, protagonizada por la Trinidad de héroes principales de DC, aunque en las historias secundarias veamos a otros protagonistas explorando aspectos distintos de la misma trama. Si aquellas iban de los personajes menos conocidos de DC tomando protagonismo, esto es lo contrario de 52, una serie explicitamente sobre los más famosos, aunque por el camino aparezca también todo el mundo. Y si las otras prometían ser muy importantes para el Universo DC, de una manera u otra, esto es todo lo contrario, es una historia completamente autoconclusiva, sin conexiones con ninguna otra historia presente, sólo Busiek jugando con los juguetes de DC antes de que con la Crisis Final dejen de estar en un estado tan icónico. El resultado, es algo que no es tan bueno como 52, pero tampoco tan malo como Cuenta Atrás. Lo cual deja un amplio margen de calidad, todo hay que decirlo. Pero bueno, al menos están probando algo distinto.

La cosa es, si los trabajos recientes de Busiek en DC con superhéroes tradicionales te gustaron, (como aquella saga en JLA, que esto continua en varios aspectos) te gustará. Si te parecieron aburridos, probablemente esto también te lo parecerá. No es que sea malo: Busiek es incapaz de hacer un comic mal hecho según cualquier criterio objetivo. Pero es que cuando se mete a dedicar demasiadas páginas de peleas tradicionales de héroes contra villanos, o similares, queda bastante anticuado, bastante visto y no capta precisamente la atención. Además, hay aspectos de la historia, como el monstruo alienígena invencible (que no sólo es casi igual que el que salió en Superman, hasta tiene prácticamente el mismo nombre, aunque al menos tiene un origen distinto), lo que pasa con Linterna Verde (mezclado con un personaje que fue un rollo la primera vez, y sigue siendolo) y algunas peleas que se vuelven mucho más larga de lo que necesitan, que son casi inaguantables. Lo cual no quiere decir que no haya cosas buenas en el tomo, que es el primer acto (o tercio, que ya puestos, juega en su contra, ya que 17 números seguidos se hacen más dificil de digerir que en dosis más pequeñas) de la serie: Todos los personajes están bien caracterizados, y ocasionalmente tienen algún buen momento. La historia va de explorar lo que hace único, y los parecidos y diferencias y simbolismos de la Trinidad, y dice cosas bastante interesantes a ratos, sobre todo hacia el final. Los villanos principales, la Troika, son medianamente interesantes (aunque el misterio de la identidad de uno de ellos se estira demasiado cuando es evidente, y más si leiste la susodicha saga de JLA) y se agradece que no hayan cogido a los obvios Luthor y Joker, sino algo más simbólico. El uso del Sindicato del Crimen y la Tierra inversa sigue siendo divertido, con cameos divertidos, y una escena muy buena que demuestra porque la Liga siempre les ganará. Por su parte, en las historias escritas por Nicieza, cuando no le toca escribir algo pesado como lo escrito ahí arriba, hay cosas bastante buenas, sobre todo cuando escribe personajes de Batman (incluyendo algunos de los mejores diálogos entre Nightwing y Robin, y una buena historia del nuevo Acertijo) que confirman que es una gran elección para esas series, y también un buen trabajo con un grupo nuevo de villanos bastante divertido y curioso, y con más de un secundario y terciario olvidado bien aprovechado. Y ya en general, se nota que tienen la historia bien planeada y pensada, y que abarca a todo el Universo DC, y juegan bien con un montón de aspectos suyos. Pero claro, es eso, que es simplemente jugar, más que hacer, o contar, nada nuevo sobre todos esos personajes y sitios, y a veces hace falta más que simplemente ver lo bonitos que son esos personajes antiguos y tratar de imitar esas viejas historias. En cuanto al dibujo, Bagley y Norton lo hacen bastante bien, sólidos como tienen que ser, mientras que McDaniel depende mucho de lo que le toque dibujar (a veces su estilo queda bien, a veces fatal) y Derenick (que es el único dibujante que ha estado en las tres series semanales) es demasiado exagerado y descoordinado, y se nota mucho al compararle con el disciplinado Bagley. Recomendado (7)

Ultimate X-Men Nº20: Especial con los últimos 3 números de la serie regular antes del crossover que acabe con la serie. Desgraciadamente, y la verdad es que no es una sorpresa viniendo de un guionista de Heroes, es un follón confuso, donde trama salen de la nada, tramas desaparecen sin resolución, elementos se mencionan y se olvidan, y se intentan contar demasiadas cosas a la vez, sin que ninguna llegue a contarse bien. Y aparentemente, esta versión de Alpha Flight son todos personajes de la Patrulla-X de una manera u otra, lo cual parece un desperdicio, pero francamente, todo el universo Ultimate se va a ir al garete en breve, es difícil preocuparse por cosas así, o los cambios arbitrarios que le están haciendo a algunos personajes. Hay alguna idea interesante aquí y allá, pero en general, es un follón. El dibujo de Brooks es mejor que otras veces, al menos no tiene las mismas poses infinitas de agonía, pero a veces se vuelve algo confuso. No Recomendado (3)

Ultimates 3 Nº2: Un puñado de personajes se enfrenta a otro puñado de personajes durante 30 páginas, ninguno de los cuales tiene el más mínimo rastro de caracterización o motivación (o presentación, en la mayoría de casos), con diálogos y acciones más estúpidas que en una película de Michael Bay. Es como volver a leer Youngblood. Después toca un flashback de varias páginas que no dice nada particularmente nuevo, y un final que sería chapucero en otra serie, pero dado donde está el listón de Jeph Loeb, ni se nota. El dibujo no es muy bueno, pero podía ser peor. Muy malo, y es imposible que no lo sepan en Marvel. Evitar a toda costa (2)

Umbrella Academy: Suite Apocaliptica Tercer Acto: Final de la miniserie, y se nota que Way tiene pensado que esto sea una serie de miniseries, porque aunque la amenaza momentánea, la suite apocalíptica en cuestión, es detenida, los subargumentos personales realmente no concluyen, sólo avanzan a su siguiente situación, y se dejan entrever más cosas en el pasado y el futuro para explorar más adelante. Da gusto ver a guionistas que tienen tantas ideas, y cosas pensadas desde el principio. Aún así, como capítulo, es un final satisfactorio, donde todo lo importante encaja, y hasta pequeños elementos del primer capítulo resultan tener un papel, pero con suficientes cosas que quedan colgando para picar para la continuación. Por lo demás, sigue siendo una mezcla maravillosa de argumento superheroico básico, ideas enloquecidas, humor que se toma las cosas más raras del universo como si fueran lo más normal del mundo, y relación familiar disfuncional. Pero ahora con más incesto y más sangre de la esperada, la verdad. Divertido y muy bien hecho, si Way alguna vez se cansa de la música, tiene un futuro brillante como escritor a tiempo completo. El dibujo de Ba también es una maravilla para este tipo de cosa, le toque dibujar escenas más divertidas o más brutales. Un gran comienzo para Way como escritor de comics, y para la serie, aún estas a tiempo de engancharte, que no te eche atrás que venga de un famoso o que no sea de los personajes de siempre. Muy Recomendado (10)

Wildcats: Fin del Mundo: Y aquí empieza el relanzamiento de la línea Wildstorm, después del apocalipsis. Por un lado, al menos han tenido las narices de cargarselo todo como no pueden en otros sitios (al fin y al cabo, el universo Wildstorm tal y como era, tampoco es una gran pérdida) para hacer un tipo de historias que no ofrece otro sitio. Por otro lado, lo de causar una catástrofe es un recurso que ya se ha usado antes en otras líneas que no iban bien (Nuevo Universo, 2099) y nunca ha servido para salvar a la línea, que inevitablemente es cancelada por completo después de este último recurso. La línea Wildstorm aún no ha sido cancelada, pero dadas las ventas (prácticamente las únicas series de DC que venden cuatro cifras) y el hecho de que después de un año vayan a cambiar a todos los equipos creativos por otros menos famosos aún (aparte de que tiene toda la pinta de que están reconvirtiendo Wildstorm en el sello de DC que hace adaptaciones de otros medios) indica que no le debe faltar mucho. Pero bueno, aunque no tenga mucho futuro, quizá se pueda hacer algo bueno durante un tiempo, con autores que aunque no son famosos, son más que sólidos, en este caso, Christos Gage, que hizo un muy buen trabajo con Stormwatch en el penúltimo relanzamiento Wildstorm. Lo gracioso de todo esto es que pese a que las series son lanzadas en una nueva dirección, la elección de protagonistas es de lo más conservadora. En este caso, tenemos a todos los Wildcats originales supervivientes, más los que quedan de Moore, más el par de personajes conectados con historia antigua que protagonizaron lo de Revelaciones. Además, siendo Gage, que se tiene empollado todo el universo Wildstorm, se usan elementos de todas las encarnaciones del grupo (excepto el único número del relanzamiento abortado de Morrison/Lee, que no es canónico) tanto en la situación de los personajes como en sus interacciones, pero sin que quede inaccesible para los que no hayan leido nada de la serie. Si acaso, se pasa por el otro lado, pues el último capítulo es un resumen de toda la complicada y enrevesada historia de Marlowe, que la verdad, en en su mayoría innecesario, porque no dice nada nuevo para los que se la sepan, y la mayor parte de lo que se dice no es necesario para los que no.

Aparte de eso, el tomo es la historia de un grupo de superhéroes que son un pequeño oasis de civilización en el mundo post-apocalíptico (gracias a lo que queda de la Corporación Halo de la etapa Casey) y tratan de salvar a cuanta más gente les sea posible, mientras se plantean si todo eso es sostenible o sirve de algo a largo plazo, todo ello mientras se enfrentan a los problemas más superhumanos de la catástrofe, hay drama interno inevitable, un viejo amigo les propone una solución pragmática pero no del todo ética (Gage hace casi bien la idea de que sea claramente el malo, pero de una manera que es comprensible y con su parte de razón, aunque se pasa un poco al hacerlo bestia para tener pelea, que no le pega al personaje, le pega más el frio pragmatismo de las primeras escenas) y empiezan a aparecer viejos villanos. No es tan bueno como otros trabajos de Gage, la verdad, en parte por la cutrez de algunos personajes y situaciones que hereda, en parte porque el equilibrio entre la futilidad de la situación y el que los héroes consigan algo es muy difícil de llevar, y en parte por culpa suya, por exagerar demasiado algunas situaciones hacia el melodrama, aunque otras queden bien y hasta divertidas. Por su parte, el dibujo de Neil Googe parece menos apropiado aquí que en Tranquility, siendo una serie bastante más seria, y aunque no lo hace mal en las situaciones tranquilas, cuando tiene que mostrar la devastación o escenas impactantes, no queda como debería. Para terminar, viene el primero de los seriales cortos de Gage (para algo es el cerebro de todo esto) sobre personajes olvidados de Wildstorm, cada uno saliendo al final de cada serie durante un mes, pero que aquí los pondrán enteros, cada uno al final de un tomo de una serie distinta aleatoriamente. Es una buena idea, explorar más aspectos del mundo post-apocalíptico, y de paso viendo que ha sido de viejos personajes, en lo que probablemente será su último hurra antes de la cancelación final. En este caso está protagonizada por Slayton, el antiguo Backlash (uno de los personajes más populares de Wildstorm originalmente, por incomprensibles razones) y básicamente la idea es enseñarnos lo increiblemente duro que es, en plan película de acción, pero más aún porque se enfrenta a elementos superhumanos. Básicamente es super-Bruce Willis. Y, bueno, es más o menos convincente, aunque a veces se pasa. Pero está bien que la historia vaya a formar parte de algo mayor. En total, no está mal, puede ser interesante para fans del grupo o gente interesada en la nueva dirección, aunque tampoco va a ser una gran pérdida cuando termine. Recomendado (7)

Wonder Woman Nº2: Superman y Batman tienen series mensuales. Pero aquí, no sólo Wonder Woman no tiene una serie bimestral como los supuestamente menos icónicos Linterna Verde o Flecha Verde, está reducida a tener una serie trimestral como nadies como los Outsiders o Booster Gold. ¿Por qué demonios es eso? Aunque claro, siendo Planeta y escribiendo Simone, lo sorprendente es que se publique en absoluto. Pero bueno, aquí tenemos primero el final de la saga de los Confines del Mundo, y es sobre todo un número de Diana enfrentandose a un demonio gigante. Tiene algo de gracia, sobre todo al final, y al menos Simone trata de darle algo de significado, y hace cosas decentes con el destino de los distintos bárbaros y el subargumento con Nemesis. Pero no ha sido una buena historia, ha sido demasiado el tipo de historia pseudo-mitológica en la que uno piensa cuando piensa en los aspectos más aburridos del personaje. El dibujo de Lopresti al menos ha estado bastante bien. Los otros dos capítulos son otra historia entera, y si que son lo que uno esperaría de Wonder Woman por Gail Simone: Una historia llena de humor y humanidad. Empieza avanzando el cortejo de Diana y Nemesis, que aparte de seguir haciendo a este un personaje más tragable y similar a como era originalmente, también reestablece la relación entre Diana y su madre después de todas las tonterías del año pasado. Esencialmente, es una versión exagerada del “el novio conoce a la futura suegra”, pero muy buen hecho, con humor, buena caracterización y sobre todo, muy fiel a los personajes y evitando completamente los tópicos peliculeros de estas situaciones. Tras esto, viene el meollo de la historia, que es sobre un intento de hacer una película de Wonder Woman. Lo que sigue es, para empezar, un brutal ataque completamente merecido a como Hollywood pervierte completamente todo material original que pilla para meterlo en un molde para el mínimo común denominador, y también a como suelen tratar a las mújeres, incluso las supuestamente protagonistas y fuertes. (Y habiendo estado involucrada en adaptaciones a pantalla, sabe de lo que habla) De paso, también mete una puya directa a todos los pervertidos fetichistas (como por ejemplo Jim Lee) que creen que las heroinas deberían llevar tacones en vez de un calzado sensato, así que a tomar nota. Junto a todo esto, hay una villana que Simone creo como villana para WW, pero que aún no se había enfrentando individualmente a ella, y logra no repetir sus apariciones anteriores gracias al nuevo enfoque cinematográfico, que queda bastante divertido. A la diversión de Diana reaccionando con incredulidad a tanta locura hay que añadirle escenas muy divertidas con sus ayudantes gorila, que se están convirtiendo en secundarios geniales. Y más allá de todo esto, también hay un subargumento más serio y profundo que toca el tema de Wonder Woman como modelo a aspirar, relacionado con la posición de la mujer en la familia y el mundo, y todo eso, y logra ser emotivo y decir cosas apropiadas sin que parezca forzado o un sermón. Añadele buen dibujo de Chang, muy similar a Lopresti, y tenemos una historia muy buena de Wonder Woman, que no se puede decir todos los días. Si la etapa continua como esto, ira muy bien. Muy Recomendado (9)

X-Factor Nº32: Pasado el crossover, toca seguir estableciendo a los personajes. Darwin continua siendo el centro de la historia, pero no hace mucho, así que sigue siendo algo neutral. Lo curioso es que el verdadero Longshot también hace aparición, con una justificación de lo más traida de los pelos. Pero claro, es un personaje cuya conexión con la serie también está traida por los pelos. Ni siquiera es mutante, y sólo se unió a la Patrulla-X la primera vez como favor a la editora de la serie para promocionar a su personaje. No tiene ninguna conexión con ninguno de los protagonistas, ni con la idea de la serie. Así que es un pegote. Pero claro, dado que la serie es una mezcla ecléctica de personajes que lo único que tienen en común es que son raros y no tienen otro sitio a donde ir, no queda tan fuera de lugar. Y PAD aprovecha para usarlo en un papel que suele haber en todas sus series, la del extraño que no entiende o se rige por las convenciones normales de actuar y hablar, y llama la atención sobre los defectos que estas tienen. Lo que le funciona a un alienígena inocente amnésico, aunque David le escribe menos inocente que de costumbre y más en las nubes, lo que es un buen cambio (y la amnesia le ayuda a no tener que meterse en los berenjenales de su complicada historia pasada) Así que PAD se divierte con su personalidad y poderes al interaccionar con los demás personajes. Están los diálogos con juegos de palabras que tanto le gustan, y también alguna otra cosa. El argumento de momento parece del montón, pero le sabe dar un par de giros buenos. El único problema es, de nuevo, el dibujo de Larry Stroman. No le queda mucho en la serie, pero mientras tanto, va a estar molestando bastante. Los personajes son cosas deformes que encima son inconsistentes de una viñeta a otra, los fondos y mayoría de objetos son manchas de color, y apenas se percibe lo que pasa en algunas escenas. Es terriblemente incompetente, y perjudica la lectura bastante. Recomendado (7)

X-Force Nº8: Número dedicado a consecuencias de la primera historia, centrado sobre todo en agonía vital, y en un dilema moral muy mal hecho. Aparentemente, Cíclope se fia arbitrariamente de algunas personas pero de otras no en cuestión de mantener el secreto de la existencia del grupo. Y después de todo el número con un dilema imposible, al final se saca de la manga una solución diferente que debería habersele ocurrido al principio. Pero eso no es lo peor, lo peor es la secuencia final, de los subargumentos/villanos de la historia, que son literalmente un listado de las peores ideas de 15 años de series de mutantes, que merecidamente habían sido cerradas y olvidadas, resucitadas porque si. Joder, Kyle y Yost, hay un motivo por el que todas esas ideas se solucionaron de manera cerrada y ni se habían vuelto a mencionar en muchos años, a diferencia de lo que se suele hacer en Marvel. Es porque eran muy malas ideas. Es como si odiaran a buena parte del público y quisieran tocarle las narices a propósito, o se hubieran propuesto elegir las peores ideas a propósito. El dibujo es mucho más oscuro de lo que necesita ser, pero no siempre malo. Evitar a toda costa (2)

X-Men: Destino Manifiesto: Otra miniserie antológica igual que la de la División hace la Fuerza, sólo que esta vez es lo contrario, va de los personajes estableciendose en sus nuevos papeles en San Francisco. El problema es que la mayoría de historias son de novatos no muy buenos y empeñados en reciclar mal el pasado, así que en vez de tener historias contando algo nuevo sobre los personajes, tenemos sobre todo muchas historias de los protagonistas quejandose. Di lo que quieras de Fraction, pero al menos no cae en eso. La historia principal al menos se aleja un poco de eso, está escrita por Carey, y sigue cabos sueltos de su etapa en X-Men con una historia dedicada al Hombre de Hielo, que anda bastante desaparecido desde Complejo de Mesías. Es una historia un tanto retorcida sobre Bobby y otro personaje sorpresa, pero que cuando pasas lo rebuscado de algunas cosas, explora bastante bien a los dos personajes, sobre todo al otro. Eso si, realmente los editores no están para nada, ya que apenas unos meses después de dedicar varios números a matar a un personaje, reaparece aquí sin ni siquiera explicación. ¿Para que se molestan? Muy buen dibujo de Mike Ryan. Las demás historias son bastante repetitivas. El editor pasado a escritor mediocre Cebulski tiene primero una historia sobre Karma, que es sobre todo un repaso a su historia, identificando un problema consistente en su vida y tratando de sacarlo a la palestra como un problema a tratar. La pega de eso es que era algo que común a su primera década de historias, que ya no se ha aplicado a su última década en la que dejó de ser una pelota para guionistas y personajes y pasó a ser un personaje de verdad, así que hacerla retroceder sólo para tener drama no es bueno. El dibujo de Yardin es decente pero con problemas en las caras. Su otra historia es sobre Mercurio de los jóvenes hombres-X o como sea aquí y ahora, y de nuevo, coge algo que era equilibrado y creible y lo exagera melodramáticamente, en este caso, como se toma el estar hecha de metal. Bajo los guionistas originales, su familia aún la quería pero se sentía incómoda, lo que suena realista, pero aquí aparentemente la odian, porque en el universo donde la mayoría de guionistas de la línea existen, no hay sutileza o medias tintas. El dibujo de Coelho no está mal. Yost es tres cuartos de lo mismo: Su primera historia es sobre Emma, y sale lloriqueando porque no encaja con el resto de la Patrulla-X. Si, si has leido algún comic sobre el personaje sabrás donde está el problema. El dibujo es mejor de lo que se esperaba de Paco Díaz, está evolucionando bien. La otra historia es bastante mejor de lo que suele ser Yost, porque aunque también va de drama y depresión continua, al menos va a alguna parte con eso. Tiene por fin reacciones a la “muerte” de Kitty, en este caso en Coloso, que es el peor que se lo ha tomado, aparte de por lo obvio, porque siempre le pasan estas cosas. Lo bueno de la historia es que en vez de degenerar en quejidos como suele ser habitual por estos lares, tiene a Peter entrando en el equivalente emocional de un pantallazo azul, y a sus amigos tratando de animarlo sin éxito. Una historia simpática, y a diferencia de las otras, con auténtico contenido emocional, aunque el final no se traduce bien. Incluso el dibujo de Ramos se tranquiliza un poco y no queda del todo fuera de lugar.

Por el contrario, el novato absoluto James Asmus cuenta esencialmente la misma historia, pero con Rondador, y tiene el melodrama agónico que puedes esperar. Una pena, y dibujo malgastado de Miyazawa. Asmus también hace una historia sobre Tabitha, que es un intento de tomarse en serio su implante de personalidad en Nextwave, con un villano que sólo había salido una vez en un anual en 1993, y que encima usa mal. Obviamente, es un desastre ridículo, porque no estaba pensado para eso ni tiene sentido. El dibujo de un tal Burnham al menos es consistente con Nextwave. Y luego están los guionistas de una historia cada uno. Skott Young hace una del Juggernaut, que básicamente lo situa en su status quo clásico de no ser mala persona, pero tampoco un héroe, sino un follonero, que es como mejor funciona. El dibujo es de Panosian, pero imitando a Young, bastante mejor que su estilo normal. Guggenheim y Paquette, por su parte, contribuyen lo que es en todos los sentidos una historia de Jóvenes X-Men, y debería haber ido en esa serie. Es el origen de Graymalkin, y es lo que podías esperar de lo que han dicho en la serie regular. Tieri, como no podía ser de otra manera, contribuye una historia dedicada a un villano, en este caso Avalancha, y no ha debido de entender bien el status quo nuevo de la Patrulla-X, porque cuando aparecen suenan más como la mafia que como gente que está montando un refugio para mutantes. El dibujo de Oliver es decente. Por último, Kieron Gillen, nuevo recluta en Marvel venido de las independientes, hace una historia de Dazzler, que va justo antes de su reincorporación al grupo este mes, y no es más que un repaso a la vida del personaje, y la obligatoria escena de pelea para demostrar poderes y actitud. Sólo necesaria si no conoces al personaje, pero el dibujo de una tal Pichelli está bien. En definitiva, una serie de historia que la mayoría son innecesaria, y en general no son muy buenas, así que sólo para los fans acérrimos. No Recomendado (4)

X-Men: Legado Nº42: Un número dedicado a repasar todas las cosas malas que ha hecho Xavier a lo largo de la historia. La cosa es que aunque Carey se ve obligado a mencionar todo eso, porque es parte de lo que va la serie (de Xavier y de repasar el pasado), no parece tener mucho que decir sobre todo eso excepto “vale, pasó, pero dejemoslo atrás y miremos adelante”. Claro, que todas esas cosas pasaron en los comics que no eran de Claremont ni Morrison, así que es comprensible que pasen de eso. Curiosamente, el único error que parece que van a explorar es uno que es nuevo, un retcon para explicar una omisión grave de Claremont y sucesores, que tiene bastante sentido, y ya era hora que trataran. Así que entre eso, y aclarar las cosas con la Patrulla-X, queda un número bastante justificado, si no particularmente entretenido. Dibujo tirando a flojo. Para fans a la larga, Recomendado (7)

Y eso es todo por este mes. Nos vemos con las novedades de Julio, en algún momento. Hasta entonces, disfrutad de las vacaciones, los que podais.

Terminó la Chica de Ayer, y aunque podría haber durado un poco más (la versión original duró el doble, intencionadamente), la verdad es que es mucho mejor hacer unos pocos capítulos y que quede el listón alto, que estirar una premisa mucho después de su vida natural y que se hayan agotado las ideas, que es algo que deberían aprender tanto en TV como en comics. En cualquier caso, la serie estuvo bien, incluso en la segunda mitad donde dejaron de adaptar episodios de la serie original (excepto el episodio final). A veces era más facilona y menos compleja que Life on Mars, y el añadido del culebrón con los padres fue una concesión al melodrama tonto habitual de la TV española, pero aún así, salió bien. El haberse librado de la parte de “¿Está realmente en coma?” y haberlo transformado en un viaje en el tiempo directamente funcionó bien, y algunos de los actores eran tan buenos como los originales. Podría seguir hablando y comparando las versiones, pero hay mucho de lo que hablar. Simplemente, que ojalá en algún momento podamos volver a ver algo decente hecho por aquí, aunque haya que copiarlo de otro sitio.

[Control de Tierra a Mayor Tom]

Hola a todos, bienvenidos a la primera entrega de “Peter lleva un retraso de meses, y va a hacer Críticas Reconstructivas de un mes entero”, edición Salón del Comic 2009. Muchas cosas que comentar, con mucho retraso, así que pasamos a hablar esquemáticamente de todo lo que hay en cartera.

Primero, novedades del Salón de las que no hago reseña entera: Por alguna incomprensible razón, probablemente que no tienen otra cosa famosa que publicar, Norma ha empezado a reeditar material de Wildstorm… de sus primeros tiempos, de cuando era el desfile de tetas, culos, garras y tiros de Jim Lee y amigos. No cabe ni decir que es todo malísimo, (lo único curioso es descrubrir que Jim Lee si que tiene rango después de todo como dibujante, pero el comic es una versión malísima de Sin City) hasta el punto de que esas cosas apenas se han reeditado en EEUU. Pero aquí hay una gran apreciación por los errores del pasado que deberían haberse quedado enterrados, por lo visto.

Otra reedición de Norma es la de Global Frequency, una serie curiosa, aunque no maravillosa, que ya publicó Planeta en su día, y que podeis encontrar reseñada en los archivos.

En cuanto a Panini, reeditan la Secret War de Bendis que no es nada buena, y más Ultimate X-Men, que tampoco lo es mucho. En algo más interesante, tienen el último tomo del Castigador MAX de Ennis, que por lo visto es muy bueno si te gustan ese tipo de cosas.

Y en Planeta, reeditan otra vez la Broma Asesina, con el nuevo coloreado más oscuro. No es lo mejor de Moore, pero está claro que es un clásico importante, y merece una edición de lujo, y en este caso el formato no queda mal del todo, aunque no es necesariamente mejor que ediciones anteriores (aunque tiene una historia extra de Gibbons que es algo innecesaria, la verdad)

Otra cosa que sacan es un tomito donde empiezan a aplicarle a Vertigo lo que están haciendo con la DC de los 90, es decir, coger series enteras olvidadas y meterlas en un ladrillo. Desgraciadamente, muchas cosas olvidadas de esa época no son buenas, y lo que hay este mes, la serie de Orquidea Negra, es de ellas. Tiene el síndrome de tantas cosas de Vertigo de entonces: Coger una obra famosa de uno de los tres autores de siempre (en este caso, la Orquidea Negra de Gaiman, que tampoco era de sus mejores cosas) y tratar de sacar tema de ahí, a base de reciclar las mismas ideas, y ponerse en plan esotérico, místico y ñoño. Si todo lo que van a rescatar va a ser así, pueden ahorrarselo.

En otro apartado, está el libro del Arte de Fábulas, que son todas las portadas de James Jean (excepto sus últimas 5… ya podían haberse esperado un poco) de Fábulas, en grande, y comentadas con el proceso de cómo se hicieron. Está bien si lo que quieres es mirar a un puñado de ilustraciones, que es lo que es, y lo que promete ser, claro.

Y eso es todo por ese lado. Ahora, las novedades americanas:

Terminó Trinidad, y… bueno, ni tan buena como 52, ni tan mala como Cuenta Atrás. No se puede decir que haya sido mala en ningún momento, pero tampoco ha sido nada fuera del otro mundo, y tanta normalidad al final se hacía algo pesada. Supongo que con esto en DC ya se han dado cuenta de que lanzar una serie semanal no es suficiente para que tenga éxito, sino que tienen que seguir haciendo algo original con ella.

Siguiendo con las brillantes ideas de DC, vienen las cuatro miniseries spin-off de Crisis Final: Corre es una serie divertida sobre villanos. Escape es, claramente, el Prisionero con personajes y elementos DC, es decir, un thriller de espías paranoico, y por tanto, recomendable. Baile es un intento de ser moderno y molón, y no funciona bien, aunque tiene alguna idea interesante. Y Tinta no es gran cosa como historia de un villano reformado. Pero bueno, en general, bastante mejor de lo que suelen ser los spin-offs de sagas importantes, no han ido por lo seguro sino por cosas originales.

Últimos Dias de Animal Man es tan innecesaria y mala como podías esperar de Gerry Conway. Mientras, Power Girl es tan estúpida y mala como podías esperar de Graymiotti. Y ambas tienen mucho mejor dibujo de lo que se merecen.

El crossover de las series de Titanes ha sido indescriptiblemente malo. ¿Cómo pueden haberla cagado tanto con estas series?

En otras cosas, la miniserie que pasa sin pena ni gloria de Wildstorm de este mes es Killapalooza, que al menos tiene un dibujante famoso. Aún así, la mezcla semicómica de asesinos y músicos no sale demasiado bien, ni siquiera el dibujo.

Ah, algo bueno: Unwritten es una nueva serie del equipo creativo de Lucifer para Vertigo, y empieza con muy buen pie, con una premisa original, una trama que parece bastante bien pensada, y sobre todo, parece que va a ser una exploración muy interesante sobre el mismo concepto de la ficción, y toda la literatura moderna, pero dramatizado para que sea divertido y no seco. A ver si es el nuevo éxito de Vertigo, que ya toca.

Mientras, en Marvel, tenemos, um, Mandíbulas y los Vengadores Mascota, que suena muy chorra, pero si eres capaz de pasar eso, y tomartelo igual que las otras series para todos los públicos, es casi gracioso.

Otras miniseries son las derivadas de Reinado Oscuro: La de Jóvenes Vengadores aprovecha la idea general para hacer algo diferente a las otras series, aunque tiene el problema de que no puede hacer mucho con los protas. Aún así, es muy buena, y deberían dejar de esperar a Heinberg y darle la serie a alguien de verdad. La de Encapuchado, por su parte, trata de volver a darle al personaje algo de la complejidad inicial en vez de ser simplemente el Marty Stu de Bendis, aunque no sale del todo bien, quizá porque el personaje se ha vuelto intragable.

La serie regular nueva del mes es Nuevos Mutantes, que es un ejercicio de nostalgia, y de reciclar mal historias viejas, más que otra cosa, porque no tiene nada más. Una pena.

Y hay segundas miniseries de GeNext (básicamente, Claremont teniendo sus defectos graves de siempre, pero en el futuro) y Terror Inc (básicamente, acción burra sobrenatural, pero esta vez con muy mal dibujo) pero ninguna de las dos originales ha llegado aquí, y vete a saber si llegan.

Y eso es todo por este otro lado. Pasamos al lado importante, los comics de aquí:

All-Star Batman y Robin: … el Chico Maravilla, era el título completo original. Esta es una de las series “All Star” de DC, (en realidad sólo la primera mitad o así de la historia, pero no se sabe cuando saldrá el resto) que vienen a ser su equivalente de la línea Ultimate, pero muy distintas. La idea también es la original de hacer series de los personajes principales por autores estrella, sin necesidad de saber nada sobre sus años de historia acumulada. La diferencia es que en vez de formar un nuevo universo interconectado que con el tiempo se volverá igual de complejo y de aguado, cada equipo creativo y serie son de su padre y de su madre, sin ninguna conexión con otra cosa. Así que para Batman cogieron a Frank Miller, con la idea de que esto sería más o menos su versión de Batman: Año 3, del origen de Robin. O viendolo por otro lado, a Batman: Año 1 lo que el El Caballero Nocturno Contraataca fue al Retorno del Caballero Oscuro. Y ahí es donde está el problema, y es que por muy innovador que fuese lo que hizo Miller con Batman en los 80, Miller no es el que era entonces, por decirlo suavamente. En pocas palabras, este comic, si te lo tomas tal cual, en serio, es una completa y absoluta bazofia. Batman es un completo psicópata, un sádico que disfruta torturando a los que le rodean. El resto de personajes son igualmente estúpidos y sin ningún parecido con ninguna otra versión. (¡Wonder Woman odia a los hombres!) Todos los personajes femeninos adultos son vergonzosos, prácticamente sólo como objetos sexuales. La narración es farragosa y enfermizamente repetitiva. El argumento es ridículo cuando no es inexistente. Y así todo, sin exagerar ni un ápice. Llega hasta tan punto de ser indescriptiblemente malo que la conclusión a la que ha llegado mucha gente es que es imposible que esto vaya en serio. Que es una especie de reacción de Miller a estar harto de Batman, y que se ha propuesto hacerlo intencionadamente lo más ridículo y estúpido posible para dejarlo claro. Por supuesto, esa teoría no está apoyada en ningún momento por nada que haya dicho nadie relacionado con la creación del comic, y otros trabajos recientes de Miller también han sido estúpidos. Pero si te lo tomas como una parodia encubierta, la verdad es que empieza a tener algo de sentido. ¿Sabes esas parodias que hacen por Internet donde cogen viñetas y páginas de comics antiguos y les cambian los diálogos o los ponen fuera de contextos para hacer gracias? Pues imaginate un comic hecho así desde el principio, pero con los toques Miller. Visto así, la verdad es que a veces es gracioso, y algunas de las escenas se han convertido en chistes recurrentes de Internet de por si (“¿No sabes quien soy? Soy el puñetero Batman” “Malditos seais vosotros y vuestra limonada”) Así que si te gustan esas cosas, en vez de considerarlas adolescentes y pesadas al cabo de un rato, a lo mejor te hace gracia. En cuanto al dibujo, Jim Lee no parece haber pillado el supuesto chiste, y todo es serio, oscuro y feo. Habiendo dicho que cambia si no te lo tomas en serio, si lo haces, como lo que se supone que es, Evitar a toda costa (1)

All-Star Superman: La otra serie All-Star, sólo que esta viene entera en un tomo, y esta se la toman en serio. Aquí realmente tenemos una versión icónica de Superman, reconocible por cualquier persona, que es básicamente la de la Edad de Plata, pero con algo de evolución moderna, cogiendo elementos aquí y allá de otras épocas. Está escrito por Grant Morrison, y una de las cosas que diferencia a Morrison del resto de escritores de comics aclamados es que aunque alterna trabajos de encargo con personajes de la compañía con trabajos de autor, no considera estos últimos más importantes que los otros, no hace los de superhéroes a regañadientes para cobrar un cheque y poder hacer sus trabajos más personales. Considera ambas cosas igual de importantes para la visión que pretende transmitir, y mete los mismos temas, y la misma cantidad de esfuerzo y detalle en ambas. Así que esto no es sólo Morrison haciendo Superman, que considerando lo bien que lo ha escrito en el pasado, ya sería algo deseable, es Morrison poniendo todo su talento con la intención de contar la historia definitiva de Superman. Y es definitiva en el sentido de que explora todos los temas, explora, identifica y define de que va el personaje, porque funciona y se ha convertido en uno de los mayores iconos del siglo XX, y todo ello sin necesidad de contar historias “importantes” donde todo cambia, como está de moda ahora. Es una historia autoconclusiva e independiente, que vive o muere según sus propios méritos. Y vaya si tiene méritos. La otra cosa que hace bien en planteamiento general que no hacen otros es que aunque juega con todos los elementos tradicionales del personaje (los secundarios, los villanos, los elementos fantásticos… pero no Batman y el resto de los superhéroes, la serie vive aislada de ellos como solían hacer los comics de la Edad de Plata) la idea es hacer cosas nuevas e interesantes con ellos, no hacer homenajes y repetir historias pasadas, y se nota. Hay un montón de personajes e ideas nuevas (algo de esperar, siendo Morrison, y también reaparecen algunas creaciones de Morrison en otros sitios), más que las viejas, incluso. Y en efecto, al final del todo, a final de cuentas, es la historia definitiva de Superman. Puede no ser la versión de Superman a la que muchos estén acostumbrados, puede que algunos elementos estén mejor de otras maneras (Superman no ocultandose o mintiendo a sus seres queridos, Luthor no siendo un criminal de carrera) pero da igual, porque Morrison hace que aquí funcionen. Son 12 números, (que han tardado 3 años en salir) la mayoría autoconclusivos, aunque hay una trama que va avanzando poco a poco a través de la historia, y hay temas recurrentes en casi todas las historias. Se podría hablar de cada historia, y analizarla pormenorizadamente como se suele hacer con los comics de Morrison, pero resumiendo: Morrison hace las versiones definitivas de todos los elementos básicos del personaje, redime algunas ideas y conceptos algo tontos y demuestra la gracia que tienen en el fondo, te explica todo lo que necesitas saber sobre Superman, su relación con sus secundarios, sus enemigos, el mundo que el rodea, y el mundo que nos rodea, y hace reir, hace llorar, hace pensar y te hace decir “que chulo ha sido eso”, a ratos alternados, como toda buena obra. Y hay detalles y cosas que no te darás cuenta hasta posteriores lectores, además. Lo mismo para el colaborador definitivo de Morrison, el llamado Frank Quitely, que aunque cuesta acostumbrarse al principio a sus versiones de los personajes, como siempre, es de una calidad, una meticulosidad, un detalle, y unos efectos practicamente incomprables en el mundo del comic americano. Si te gusta Superman, no puedes perdertelo, y si no, es incluso posible que logre que te guste, al menos por una vez. Muy Recomendado (10)

Batman: Barcelona, el Caballero del Dragón: Esto es de lo más curioso. Es un especial atemporal de Batman de los que salen de vez en cuando completamente de relleno, con un guionista inusualmente popular para estas cosas, Mark Waid, pero la gracia esta vez es que no sólo transcurre en España y tiene un dibujante español, es una edición simultanea en inglés y español, para que coincida con el Salón del Comic de Barcelona, y darle algo de publicidad allí, con la presencia de los autores. Es más un triunfo de las relaciones diplomáticas entre paises (no en vano España es la cantera de la que DC saca a la mitad de sus nuevos dibujantes, si no más) que otra cosa, y se nota. Bajo una excusa argumental algo traida por los pelos pero típica de las historias de Batman, Batman viaja a Barcelona a enfrentarse a uno de sus villanos. De paso, tanto el guión como el dibujo se esfuerzan en enseñarnos elementos emblemáticos de la ciudad que alegrarán a la Camara de Comercio de Barcelona. Las tonterías locales quedan aún más tontas en perspectiva, lo cual es agradable de ver. Por lo demás, es una historia típica de Batman como aventurero contra un villano, con algo de personalidad y competencia por parte de Waid para que no parezca completamente hecha con molde, pero casi. De hecho, es un ejemplo perfecto de historia genérica, bien hecha pero olvidable, del personaje. El dibujo de Diego Olmos, eso si, es bonito, muy parecido en estilo a colegas españoles como Lopez o Saiz. Y la edición española es en formato album europeo, si para parecer más “artístico” o para sacar más dinero por él, es difícil de decir. Más una curiosidad de coleccionista que un comic recomendable, pero al menos no es malo, que ya es mucho para este tipo de cosas. Recomendado (7)

Batman Confidencial Nº1: Al igual que la serie hermana de Superman, esta es la tercera serie mensual de Batman, con la idea de contar historias de unos 5-6 números de duración que nos vayan contando el pasado de Batman en la continuidad actual. A diferencia de Superman Confidencial, esta no ha sido cancelada aún, pero a partir del segundo año ha dejado de fingir ser importante y ha pasado a contar historias de Batman al margen de la continuidad presente, convirtiendose en efecto en Leyendas del Señor de la Noche Vol.2. Nada de malo en ello, por otro lado, mientras se cojan equipos creativos interesantes con algo que contar, y no rellenen con cualquier cosa como ha pasado con los Clasificados. En este caso, tenemos a un buen guionista, Andy Diggle, que aunque más acostumbrado a cosas fuera de los superhéroes, ha demostrado saber hacerlos también en Adam Strange y Flecha Verde Año Uno. Desgraciadamente, le han puesto con un mal dibujante, Whilce Portaccio, con más ganas de meter malos diseños llamativos que de aprender sobre anatomía, consistencia, detalles o narrativa. Así que para empezar, es un comic bastante desagradable de leer dado el mal dibujo, y que muchas veces lo que se intenta contar apenas se ve en la página. Por otro lado, la premisa es buena: Contar el primer enfrentamiento entre Batman y Lex Luthor. No es el emparejamiento habitual, (y queda un poco rara la ausencia prácticamente total de Superman, pero no le pegaría a la historia que apareciese, se supone) y aleja a Batman de su ambiente habitual oscuro y callejero, pero es una buena idea para un conflicto, al fin y al cabo, son dos millonarios super-inteligentes manipuladores bastante despiadados, dos caras de la misma moneda. Lo que pasa es que la historia no está a la altura de la premisa, y de hecho, es una historia bastante de andar por casa. En vez de ser un duelo inteligente entre dos genios, tiene a Luthor con un plan bastante tonto de villano de la vieja escuela, y a Batman en vez de detenerlo usando el cerebro, básicamente detenerlo a base de pegarse con robots y tonterías así durante varios números. El resultado es bastante pobre, bastante alejado de lo que podría ser y de lo que se podía esperar de Diggle, y juntado con el dibujo, no queda un buen comic. Ojalá próximas entregas sean mejores. No Recomendado (4)

Big Guy y Rusty el Chico Robot: Otra reedición de las colaboraciones noventeras entre Frank Miller y Geoff Darrow. A diferencia de Hardboiled, esta es para todos los públicos, aunque el estilo maníaco, acelerado y exagerado se mantiene en su mayoría. Si Ronin y otras cosas que hizo Miller en los 80 eran su carta de amor a los mangas de ninjas que le gustaban, esto está dedicado a los animes de robots, y las películas de kaijus (monstruos gigantes, tipo Godzilla). Un lagarto gigante ataca Tokyo, y los únicos que pueden detenerlo son un robot gigante tipo Mazinger y uno pequeñito muy claramente inspirado en Astro Boy. El resultado es una escena de pelea gigante a lo bestia muy larga, pero con cierto ingenio y gracia que es sobre todo para el despliegue y disfrute de Darrow. Pero Darrow no sólo es vistoso y bonito, es creativo e imaginativo, así que se hace divertido. Empieza a cansar un poco hacia el final, pero bueno, la historia está bien para las 48 páginas que tiene. Habría sido una locura estirarlo a más páginas, como probablemente pasaría ahora. No está mal si lo que quieres es este tipo de cosas. Y la moraleja que se desprende es muy acertada, aunque tampoco es para tomarsela muy en serio. Oh, y por si a alguien le suena, hubo una breve serie de animación sobre los personajes, pero no se parecía en estilo. Recomendado (8)

Blue Beetle: Otro tomito enorme, sólo que esta vez no lleva una serie olvidada de hace tiempo, sino la reciente serie entera (o al menos, la etapa principal e importante que duró 2 años, sin los pocos números posteriores con otro guionista hasta que la cancelaron, como es normal en DC) del nuevo Blue Beetle, que francamente se merecia una edición mejor, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de mierda que ha publicado Planeta en formatos decentes, y que es poco probable que hubiera vendido más que esta así. Pero así es Planeta, la mierda en tomos decentes, lo bueno en tomitos ridículos (a diferencia de Panini, que saca la mierda en comics mensuales, y lo bueno en tomos decentes) En cualquier caso, de los varios reemplazos de personajes clásicos por nuevas versiones que ha habido recientemente en DC, este es probablemente el que más éxito ha tenido y que más ha hecho olvidar a su predecesor (claro, que ayuda el mucho respeto que tienen por todo el legado, y lo mucho que mencionan al pobre Ted Kord, que ha reemplazado a Barry Allen como el héroe más canonizado en muerte de DC… en serio, ha aparecido más en el par de años desde su muerte que en los 10 años anteriores, y siempre cantando sus alabanzas… así se justifica matar a un personaje) hasta el punto de que es un popular personaje en TV. Y francamente, no es de extrañar, ya que esta no es sólo de las mejores series de DC, es de las mejores series de superhéroes adolescentes novatos que se han hecho, dejando en ridículo a cosas como Ultimate Spiderman. El protagonista es un gran hallazgo, saltandose todos los dramas traumáticos habituales y haciendo de superhéroe simplemente por ser buena persona, pero tomandose las situaciones superheroicas con más sentido del humor e inteligencia que la mayoría, y en general siendo un protagonista divertido y entrañable. El hecho de que sea hispano no lleva a historias centradas en ese aspecto, afortunadamente, sino que son aventuras superheroicas con toques de ciencia-ficción, sólo que la mayoría transcurren prácticamente en el desierto, y eso si, la familia Reyes es bastante diferente de las típicas familias de los comics americanos, para mejor. De nuevo, evitan todos los tópicos melodramáticos, ñoños o rebuscados, y en vez de eso son personajes sólidos que realmente parecen una familia que se apoyan unos a otros. Los secundarios (los amigos de Jaime, y su mentor, el Pacificador, que por lo visto es el original resucitado, con Giffen deshaciendo una de sus matanzas por una vez) también están muy bien desarrollados, muy divertidos, también sin tópicos, y sabiendo ser complejos cuando tocan. Hasta los villanos nuevos, como la mafiosa local o los malos principales, el Alcance, son buenas nuevas creaciones, que actuan de manera bastante más inteligente y efectiva que la mayoría. También hay buenos usos de viejos villanos, y de las estrellas invitadas, sobre todo una altamente emotiva reunión de los miembros centrales de la LJI.

Los primeros números de la serie, a decir verdad, no eran tan buenos, pero una vez Giffen tiene la decencia de largarse, y se queda John Rogers (guionista novato en comics, aunque ha hecho cosas en cine) la cosa mejora mucho. La serie se libra de los peores elementos (la banda de personajes estereotípicos inútiles, los elementos mágicos que no pintaban nada, e incluso la mala caracterización de gente como Guy Gardner) y todo el estilo y genialidad que acabo de mencionar se establece. Quedan historias muy divertidas y bien hechas, con buenos personajes, momentos desternillantes, momentos enternecedores y un montón de elementos directamente geniales, que culminan en una saga final que es de esas donde los malos tienen un gran plan montado, pero los buenos tienen uno aún mejor, y todos y cada uno de los elementos de la serie hasta ahora, incluidos pequeños personajes y menciones a lo largo de 25 números, encajan como un puzzle hasta llegar a una gran conclusión que resuelve todo, y cada personaje tiene algún momento culminante glorioso, incluidos invitados establecidos. Por el camino ha habido hasta buenos crossovers, con la Guerra de Sinestro, con los Jóvenes Titanes cuando se une al grupo (mucho mejor que cuando cuentan la escena desde el otro punto de vista), con todo el follón de los Nuevos Dioses (en la mejor aparición con diferencia del planeta prisión de Devilance y Salvación) y con Cuenta Atrás, en lo único bueno que se ha hecho con Eclipso, todo de manera que avanza las tramas de la serie sin parecer forzado. Igualmente, hasta el par de números de relleno son buenos y aportan algo a la serie. En cuanto al dibujo, los primeros números son de Cully Hamner y son buenos como se podía esperar, pero después la serie la coje el novato Rafael Albuquerque (con un nombre curiosamente apropiado a la serie, es como si X-Force la dibujase alguien llamado Joe Mierdosen) y en un estilo similar, le da una gran personalidad a la serie, y queda muy bien. En definitiva, una serie muy recomendable, y aunque es mucho dinero de un tirón, no te arrepentirás si quieres leer historias muy bien hechas de superhéroes y reirte un buen rato. Y si va bien, siempre pueden publicar el resto de la serie, que no es tan buena, pero lo suficiente como para que DC la haya resucitado como complemento, y explica un par de cosas de otras series. Muy Recomendado (10)

Booster Gold Nº3: Tercer cuarto de la serie, o al menos de la etapa Johns-Katz. Y como muestra de que la serie se esfuerza por mantener la sensación de diversión, de montarse cosas divertidas y originales y jugar con la historia DC, el primer capítulo de este número es el Booster Gold nº0. Es decir, un crossover con Hora Cero. 14 años después. Oh, si. Y no sólo se cruza con los eventos de dicho engendro de historia (que tiene cierto sentido dado que también iba de viajes en el tiempo, y para que negarlo, como guiño a Jurgens que la escribió) sino que como los números 0 que sacaron entonces, recapitula el orígen del personaje a la vez que avanza la historia. Pero además, es que el chiste no queda gratuito, porque muchas de las cosas pasadas por las que pasan están por algo, necesario para la historia. Es sobre todo un número de descanso y preparación de la segunda historia, pero tiene sus momentos divertidos y memorables, aunque no tantos como números anteriores. Desgraciadamente, los siguientes capítulos son peores. La idea es aprovechar que han recuperado el duo Azul y Oro, pero la interacción entre ellos no es tan graciosa ni con tanta chispa como se podía esperar. Sabes que se están esforzando mucho en que lo sea, pero no les sale, y es una pena. El argumento tampoco es tan bueno como en números anteriores, porque está sobre todo para que la interacción entre los protas se luzca, y para tener bastante nostalgia por los tiempos de la LJI, y ninguna de las dos cosas funciona bien. Y luego está el tercer capítulo, que es aún peor. Es decir, se supone que están en una situación seria y terrible. Pero el grupo con el que se juntan los protagonistas son una serie de chistes repetitivos que se chocan de frente con el tono de la historia, y además, tampoco son graciosos. Es decir, tenemos un chiste recurrente de la serie (una puya a Azzarello, básicamente) metido en la historia de verdad de manera inexplicable (y dibujado fuera de modelo por Jurgens, además, aunque con más veracidad histórica). Un personaje olvidado de los 80 transformado en una parodia de los justicieros callejeros. Y un personaje de los 90 que por lo visto sólo está porque Johns se sentía un poco culpable por haberlo usado de carne de cañón, y aprovecha para darle una despedida algo mejor, de paso explicando su orígen que nunca llegaron a revelar (sólo que la explicación de Johns no encaja con las pistas que habían dado, ni con la cronología del villano con el que se empeña en enlazarla). Como ves, todo muy rebuscado, y la verdad, no es gracioso. Pero bueno, el final, el ocasional momento bueno con Beetle y Booster, y los subargumentos en otros tiempos recuerdan lo buena que puede ser la serie, y que probablemente se recuperará el número que viene. El dibujo de Jurgens sigue siendo sólido de fondo, pero mal acabado. A quien le hubieras contado hace 5 años que no sólo volvería a haber series de Blue Beetle Y Booster Gold, sino que además serían de las mejores de DC, jamás te habría creido. Recomendado (7)

Boys Nº3: Continuan las aventuras de Garth Ennis contandonos lo mucho que odia a los superhéroes y lo que disfruta humillandolos. A decir verdad, esa no es una apreciación justa, hay más en esta serie que eso, pero la insistencia en esas tonterías pueriles, de mal gusto, y peor, repetitivas, dejan mal sabor boca a lo demás. Una buena parte de este tomo es como avanza la relación entre el protagonista, Hughie y una superheroina novata que no sabe donde se ha metido, que ya vimos en el primer tomo. La gracia es que ninguno sabe lo que hace el otro, es decir, que secretamente son enemigos. Es una buena idea, pero lo mejor es como lleva Ennis la relación, haciendo que quede dulce y entrañable pese a las cosas desagradables que pasan alrededor de esas escenas, y sin evitar las cosas incómodas y realistas que pasan a veces en la vida real en situaciones normales. Quien iba a decir que lo mejor en un comic de Ennis es un romance, pero a veces le sale así. La otra gran parte del tomo es tener a Hughie conociendo a un personajillo, muy probablemente basado en más de una persona real del mundo del comic, que le cuenta la historia secreta de los “superhéroes” en este mundo. Es interesante sin duda, y tiene más de lo que aparenta, aunque el exceso de cinismo y tácticas de choque a base de guarradas acaban irritando. Hay alguna cosa más aquí y allá, aunque las partes tontas hacen que sea difícil tomarse en serio las que se supone que son serias. El dibujo de Robertson sigue siendo bueno y lleno de detalle, y sabe ser más desagradable y realista o no, según la escena. Recomendado (8)

Buffy Cazavampiros Omnibus Nº2: Otro tomazo recopilatorio de los comics de Buffy de antes de que estuviesen supervisados oficialmente por Whedon. Primero termina la serie regular, continuando del tomo anterior, con más historias por Nicieza y Richards entre la película y el principio de la serie, que captan bastante bien el tono y la gracia de la serie (metaforas demoníacas de crecer, sabiendo tener drama sin ponerse excesivamente serio, y siendo conscientes de los clichés) y antes de la Octava Temporada, es de los mejores comics de Buffy, los que más se acercaban a la serie. Y después tenemos varios especiales y miniseries publicados años antes, cuando la serie regular estaba empezando. Hay un par sobre Spike y Drusilla en solitario, que son divertidillos, sobre todo uno coescrito nada menos que por James “Spike” Marsters. Y el resto son historias normales de Buffy, que transcurren por la Segunda Temporada, y son normalitas, con los problemas que suelen tener las adaptaciones, y el dibujo no es demasiado bueno en su mayoría. Así que me temo que esto es sólo para bastante completistas de la serie. Neutral (6)

Crisis Final Prólogo: Esto ocupa el puesto de lo que habría sido el nº0 de Cuenta Atrás, hasta que se dieron cuenta de que, diablos, la maxiserie prólogo a Crisis Final que habían hecho no se parecía en nada a los guiones de Crisis Final a los que se suponía que tenían que llegar (pese a que tenían esos guiones desde antes de empezar CACF, pero por lo visto leer no es una de las habilidades que dominan Didio y sus lacayos) así que decidieron hacer un nº0 que hiciera de puente entre ambas cosas, y que lo hicieran los dos únicos guionistas a los que DiDio no tiene las narices de trastocar, Morrison y Johns, que para algo son los que mueven el cotarro. Al final, sin embargo, el Universo DC nº0 que salió acabó siendo poco más que una serie de trailers/prólogos de varias sagas importantes que irán saliendo en DC los próximos meses, algunas de las cuales no tienen que ver con Crisis Final, por un módico precio, supuestamente para enganchar nuevos lectores. No se puede tomar realmente como un comic de verdad, ni como una historia de verdad, porque no lo es, es una serie de historias cortas (de 2-4 páginas cada una) promocionales, hilvanadas por una narración que resume los datos básicos del Universo DC que puedas necesitar (y que ya te sabrás de memoria si eres capaz de entender las historias cortas, y es imposible que te interesen si no estas suficientemente metido como para no necesitarla, pero bueno) pero estos dos maestros logran que parezca un todo consistente gracias al uso de leitmotifs que aparecen en todas las historias, como manos y los colores rojo y negro (los mismos que Morrison está usando en Batman) aparte de la sensación de peligro inminente en todas las historias que ayuda a venderlas. En cuanto a las historias, las de Johns son más bien trailers: La de Legión de 3 Mundos no dice más que la preview que se vio en Superman, pero tiene dibujo de Perez, que ya es bastante. La de Wonder Woman presenta las dos ideas principales de la próxima gran saga en la serie escrita por Simone de manera que quedan intrigantes como ideas opuestas a la protagonista (y Johns llega a meter un elemento que no llegaron a meter en 52) y tiene buen dibujo de Lopresti, aunque parece que ha visto demasiadas veces 300. La historia de Linterna Verde repasa los paraderos de los ocho cuerpos de colores de la Guerra de la Luz y la próxima Noche Más Oscura, y avanza alguna cosilla un milimetro o dos. De todas maneras, si ya estás enganchado a la historia, si que resulta suficiente, y la página de Reis, y sobre todo, la doble página que abarca todo el espectro emocional (que por algún motivo hace Pacheco, el único dibujante que no hará la historia que anuncia), quedan muy bien. Y luego está lo de Crisis Final: Apocalipsis, que lo único que hace es resumir el estado actual del Espectro de cara a su papel en la nueva Crisis, con dibujo de Tan que no queda mal del todo.

Por su parte, Morrison hace cosas más elaboradas. La historia de Batman: RIP (que a la velocidad que va Planeta, van a publicar cuando ya hayan chafado el final en otras series) es una conversación críptica entre Batman y el Joker sobre los malos de esa historia, y aunque directamente no dice nada, insinua muchas cosas, con simbolismos que puedes tirarte mucho tiempo observando, y más importante, está muy bien hecho, con un uso de la forma de la página para denotar el ritmo que nadie más sabe hacer en el mainstream, por desgracia. Lástima que dibuje Tony Daniel, aunque el enfoque tapa sus fallos. Luego está el prólogo a la Crisis Final de verdad, con muy buen dibujo de los dos dibujantes principales de esta, Mahnke y Jones, que es sobre todo una escena de los villanos organizandose tras Salvación bajo una nueva idea, sacada de 52, donde Morrison se divierte con diálogo exagerado e interacción divertida. También explica una de las inconsistencias con Cuenta Atrás, explicando la cronología del villano principal, aunque es difícil de entender bien, la verdad. Y por último está la página final, que dará mucho que hablar, pero que pienses lo que pienses de la idea en si, la manera de presentarla aquí queda muy bien y muy apropiada. Y hay una serie de anuncios de todas estas historias (falta el de Crisis Final: Venganza de los Villanos, que no tiene historia aquí) que son francamente buenos, y que si en Planeta tienen sentido común, los usarán como anuncios. Pero aquí no acaba todo, porque para rellenar, Planeta ha hecho otra de las suyas y ha añadido un número de la Liga de la Justicia original, de la etapa de Len Wein, porque como ya pasó con el Hombre Nébula en 7 Soldados, uno de los villanos principales de Crisis Final está sacado de un número de aquella etapa. El comic, la verdad, no ha envejecido demasiado bien. Lo más sangrante no es ya eso, es que esta historia la van a volver a contar entera, actualizada en el Secret Files de Crisis Final, que vendrá de pegote con el resto de la saga en Planeta, así que básicamente, te van a obligar a comprar dos veces la misma historia para tener capítulos de verdad. Francamente, cobrar 4 euros por una serie de anuncios que costaban 1 dólar y una antigualla que van a repetir es una enorme tomadura de pelo, y no se como el público no se harta de estas cosas. No voy a poner puntuación, porque depende de si cuentas el complemento como un timo o no, si cuentas la historia según los baremos de una historia de verdad o de una serie de anuncios, o lo que hayan anunciado, sale una cosa u otra.

Crisis Final Nº1: Porque no hay nada como publicarlo todo de golpe. Esta es la versión de Morrison de una Crisis multiversal, cerrando una supuesta trilogía con Crisis en Tierras Infinitas y Crisis Infinita. Tiene un problema serio de preconcepciones antes de empezar. Primero, no tiene nada que ver con aquello llamado Cuenta Atrás a Crisis Final. Y no es ya que aquello fuera una mierda y esto no, es que argumentalmente, tienen poca o ninguna conexión. La mayoría de argumentos de la maxiserie no tenían que ver con esto, y los que tienen que ver, en vez de haber servido de prólogo, dejaron a los personajes en sitios distintos de los que tenían que estar en esta historia, de manera totalmente contradictoria. Y eso que esto estaba escrito desde antes de que empezaran CACF, así que no ha sido sólo un sacapasta innecesario, además tan incompetente que perjudica a lo que se suponía que tenía que complementar. Pero eso no debería afectar a la serie de verdad, que es inocente de todo eso y debería poder juzgarse por sus propios méritos. El otro problema externo es que con el título de “Crisis” se espera una serie de cosas, que realmente no es. No es una historia que cambiará el Universo DC y a la mayoría de sus personajes como las otras, es más bien una gran aventura donde Morrison da su versión de un apocalipsis multiversal con los Nuevos Dioses, y le da un papel definitivo a cada elemento del Universo DC. Y en vez de empezar con el tono épico de muchas cosas explotando y muriendo y empezar acelerado desde el principio como las otras, tiene un tono bastante distinto. Es más similar a 7 Soldados, pero con más personajes y más famosos. Así que lo que tenemos son un puñado de escenas por todo el Universo DC, que abarcan todo tipo de héroes, villanos y secundarios de DC que van a ser personajes importantes en la mini. Se presentan adecuadamente, se da una razón para que importen, normalmente a base de alguna idea genial o un buen momento, y se ve como cada escena aporta una pequeña parte de un puzzle que formará una historia aún mayor, aunque no se vea bien. Hay muchísimo metido en estas 28 páginas, y una buena parte de las escenas, si no otra cosa, son simplemente asombrosas y chulas. Desde el arma homicida del asesinato que empieza la historia, hasta la aparición de los Linternas Alfa (“¡Acordonad el planeta-escena del crimen por el punto de Lagrange!”), pasando por la brutalidad de otras escenas y el terror del villano de la historia. También hay una muerte un poco cutre para un personaje importante simplemente para señalizar que las cosas van en serio, que normalmente sería algo malo, pero teniendo en cuenta que la Noche Más Oscura viene al año siguiente, es difícil de preocuparse por eso. Y aunque no es tan explosivamente cósmico desde el principio como las otras Crisis, si que hay una sensación de que las cosas se van a poner muy mal muy pronto vibrando por el fondo, y se nota que es algo que abarca a todos los tiempos y dimensiones de DC. En cuanto al dibujo, JG Jones nos recuerda que no sólo sabe hacer portadas, también sabe contar historias, y francamente, es impecable, hasta en los detalles pequeños. Desgraciadamente, Planeta hace otra de las suyas, y va a meter aquí todo material relacionado con la mini (afortunadamente, no hay mucho) y este número lleva, además del primer número, su guión, que venía originalmente en la Versión del Director. Es un extra muy interesante para fans del procreso creativo, y para fans de Morrison, pues se ve la cantidad de detalle que mete en cada página, y como tiene pensado hasta el más mínimo detalle (y cosas que ni te das cuenta resultan ser significativas), que es una de las marcas de los grandes escritores. Pero claro, no es más que un extra, y es una tomadura de pelo cobrar obligatoriamente por él. Aún así, y pese a todo, empieza muy bien. Muy Recomendado (9)

Crossing Midnight: Serie de Vertigo que fue cancelada en un par de años sin llegar a donde pretendía ir, como tantas otras últimamente. Al menos esta duró suficiente y hablaron suficientemente bien de ella (por no hablar de que está escrita por Mike Carey, que es de sobre conocido dentro y fuera de Vertigo) para justificar que se publique aquí (no como otras, ¿verdad Un-Men?) y la publica Planeta de un tirón en vez de dejarla colgada (no como otras, ¿verdad American Virgin?). Esta es una historia que transcurre en Japón, sobre una pareja de hermanos adolescentes que se ven envueltos en una trama mágica que les da extraños poderes relacionados con objetos cortantes, y les lleva en un viaje por diversos sitios del Japón real y el mitológico. Y Carey lo hace bien, porque sabe hacer que toda la ambientación japonesa quede bien explicada e interesante incluso para gente que ni conoce ni está particularmente interesado en el pais. Y sin necesidad de tener a un gaijin como protagonista para que los personajes puedan explicarle las cosas y a la vez explicarselas a los lectores, aunque la verdad, los protagonistas juegan ese papel, al tener que explicarle como funcionan las subculturas raras y los elementos mitológicos en los que se meten. Los protagonistas son más vehículos para todo esto que personajes en si, es decir, tienen una personalidad estándar de protagonistas adolescentes, pero están más para reaccionar que otra cosa, pero bueno, se hacen agradables reaccionando con la justa incredulidad, susto y enfado a las situaciones. En cuanto a estas situaciones… bueno, la parte mitológica es bastante curiosa e intrigante al principio, pero acaba cayendo en el mismo problema que estas cosas suelen tener, y es que al final toda la magia acaba funcionando de manera completamente arbitraria por exigencia del guión, y no está muy claro por y para que pasan muchas cosas excepto porque le apetecían a Carey. La parte realista es mejor, contandonos como funcionan algunos aspectos raros y realmente retorcidos de la cultura japonesa, con personajes mejor desarrollados. Al final, eso si, tiene el problema de que tiene que concluir de manera apresurada sin llegar a ser un climax ni que muchos elementos cuajaran, debido a la cancelación de la serie. Pero supongo que era inevitable, al menos pudo darle un final. El dibujo es de Jim Fern, que lleva dando vueltas desde hace muchos años, y ha ido mejorando mucho. Aquí lo hace bastante bien, dandole un estilo agradable, realista hasta cierto punto, pero que hace que los elementos fantásticos encajen bien con el mundo real. Una serie curiosa que puede interesar a aficionados del autor y el género. Recomendado (8)

Cuenta Atrás a Crisis Final Nº10: Otra vez más, Planeta vuelve a cagarla, y publica las cosas fuera de orden, publicando Crisis Final antes de que la serie que va antes haya terminado. Pero bueno, es difícil indignarse teniendo en cuenta la de veces que lo han hecho ya, con cosas que no son tan malas como estas, y aún así parece ser que a nadie le importa, porque siguen haciendolo. Esta quincena, de nuevo, lo lógico es que tocara el mes 10 entero, todo escrito por Graymiotti, que transcurre en Apokolips y ata partes sueltas de varios de los argumentos de la serie, como lo de las amazonas, los poderes de Mary, el puñetero Hermano Ojo, y el pobre Flautista. En vez de eso, tiene tres cuartas partes de eso, pero también la segunda mitad de la conclusión de todo el follón multiversal. Al menos eso tiene la decencia de ser una historia hasta cierto punto coherente, donde todos los elementos de esa historia hasta ahora colisionan en Tierra-51 de manera lógica, y Bedard, que es un guionista competente como poco, trata de hacer que cada uno haga algo y cierre su historia. Desgraciadamente, en algunos casos las historias que hay que cerrar no son más que chorradas, o no han servido para nada, así que queda bastante vacio. Y luego, la idea en general es una tontería, que no es más que un montón de personajes sin personalidad (o que la han perdido como Monarca y Prime) o que ni llegan a personajes (como los Monitores) pegandose con mucha violencia brutal gratuita, mientras que los supuestos protagonistas no pintan realmente nada, hasta que todo explota para no tener que molestarse en arrastrar más cosas. Se agradece el esfuerzo, pero es bastante penoso, y el dibujo de Derenick no es demasiado bueno, aunque las partes de Woods si lo son. La parte en Apokolips, de todas maneras, es peor, como corresponde a sus guionistas. Básicamente, son muchas páginas de la mayoría de personajes de la serie deambulando como pollos sin cabeza por una Apokolips sin la más mínima sensación de asombro, o ideas, o explicación de porque pasan algunas de las cosas (y si no leiste el excremento de Muerte de los Nuevos Dioses, ni se molestan en explicar las 351 muertes de Nuevos Dioses aquí, para colmo) o incluso llevar bien la cuenta de todos los personajes (¿no se suponía que el Profesor Stein estaba por allí?). Y encima, el villano es el jodido Hermano Ojo resucitado sin explicación, como monstruo genérico, sin nada de lo que hizo que quedara bien cuando lo crearon. Lo único decente es la conclusión del viaje de Mary Marvel, (y hasta justifican un poco a Holly y a Harley) aunque de nuevo, queda como una conclusión completamente abrupta, que habría quedado bien si hubieran desarrollado bien la historia en vez de lo que han hecho. Es todo muy cutre, cuanto poco. Al menos tiene dibujo del mejor de la serie, con buenos trabajos de Saiz, Norton y Kollins, malgastados en esto. Y luego están los orígenes de villanos, más o menos como siempre. Pero vamos, a la vista de la Crisis de verdad, esto queda brutalmente expuesto como algo estúpido y además, superfluo y contradictorio. No Recomendado (3)

Cuenta Atrás Presenta Nº5: Por si no teníamos bastante con una. Esta es la otra historia de Cuenta Atrás al Misterio, y desgraciadamente, es la que tiene que ver con Cuenta Atrás. Es una miniserie sobre Eclipso, porque han explotado poco al personaje últimamente, y porque la breve serie de los 90 no demostró las limitaciones de todo esto. Escrite Matt Sturges, en la primera serie que no hereda de Willingham (cosas místicas como Shadowpact y de villanos como Salvación, así que parece apropiado para esto) pero siendo algo dictado por la editorial, no está a la altura de lo que es capaz. La primera mitad de la historia tiene a Eclipso corrompiendo a varios héroes de segunda que no están saliendo actualmente en ninguna parte, y es todo el rato lo mismo. A decir verdad, está mejor hecho que en la serie principal con Mary Marvel, pero tampoco es gran cosa, al final, consiste en Eclipso usando sus poderes mágicos para convertir a los superhéroes en esclavos sin mente en una repetición de la misma idea no particularmente buena, para conseguir… bueno, no está muy claro. Lo peor es que fuera lo que planease Sturges, da igual, porque a mitad de la historia, tiene que cambiar de planes en 180º, porque por lo visto, en DC no le dijeron que a esa altura, Eclipso iba a cambiar de huesped, y le iban a obligar a cambiar completamente su historia. ¿Pero que mierda es esto? ¿Reescribir por completo una miniserie de 8 números cuando ya está la mitad publicada, cuando supuestamente todo forma parte de un plan organizado a lo largo de más de un año? ¿Cómo puede haberse estropeado tanto la planificación editorial de DC? Total, que el resultado es que casi nada de la primera parte de la historia acaba sirviendo para nada, porque esa historia se abandona (alguno de los personajes vuelve a salir, pero deja de tener protagonismo) y tras un mal resumen de lo que pasa en la serie principal (¿No habría sido un buen momento para explicar que pasó con Jean Loring?) y hay que irse corriendo a reestablecer el status quo original del personaje. Lo cual es regular: Por un lado, ese status quo se abandonó por un motivo, al fin y al cabo, la idea del héroe que comparte cuerpo con un lado oscuro malvado está bastante vista, y hasta la tienen otros personajes DC como Etrigan. Por otro lado, estos últimos 15 años han tenido al personaje deambulando de un lado a otro sin mucha dirección, y cualquier cosa es mejor que su estado reciente. De todas maneras, esta historia no es un argumento demasiado fuerte a favor del viejo status quo, porque es una repetición de la misma idea continua, para llegar a un “vamos a librarnos de Eclipso de una vez por todas”, que es exactamente de lo que han ido todas las historias del personaje desde 1993. Francamente, el personaje se ha vuelto tan repetitivo, que es normal que quieran librarse de él definitivamente siempre, pero no hay manera. Oh, y el Espectro se dedica a deambular por los margenes de esta historia hasta el final, con la más floja de las justificaciones de porque no usa sus muchos poderes para librarse de su hermano malvado, y acaba siendo rebuscado y pesado. El dibujo de Stephen Segovia tiene un estilo suelto y oscuro que le pega al personaje, pero no es demasiado bueno tampoco. Un desastre, aunque uno que no se le puede culpar mucho al guionista. No Recomendado (4)

Cuenta Atrás Presenta Nº6: Porque no hay dos sin tres, y no hay nada como saturar el mercado con basura innecesaria. Al menos tiene el lado bueno de que es la última ya, pero vamos, el efecto acumulativo de tanta Cuenta Atrás debería ser suficiente para hacer que un crítico se de a la bebida. Esto es una miniserie sobre la Tierra-8 del nuevo Multiverso, dedicado a sus principales villanos, los Extremistas, porque no hay nada cuando hay un número limitado de universos como llenarlos de ideas gastadas. Para el que no lo sepa, los Extremistas fueron villanos de la LJI en los 90, cuya gracia es que eran pastiches de famosos villanos de Marvel, que habían conquistado su mundo pseudo-Marvel. La primera aparición estuvo bien, pero después siguieron apareciendo ocasionalmente en versiones cada vez más adulteradas que no recordaban el chiste original. Pero vaya, esa es la cosa, que la historia ya ha sido contada, ¿para que contarla otra vez? A decir verdad, esto tiene una mejor justificación que muchas de las Otros Mundos e ideas peregrinas que han incrustado en las 52. Al igual que el reciente revival de sus equivalentes en Marvel, el Escuadrón Supremo, no es tanto un revival de los Extremistas, como un pastiche distinto de los personajes Marvel, usando los mismos disfraces (para los villanos, al menos, los equivalentes de los héroes son nuevos la mayoría). Siendo un comic innecesario sobre villanos que nadie ha pedido, está escrito por Frank Tieri, que ahora sólo se dedica exactamente a eso. Y la cosa es que no es malo del todo. Las historias de complemento que cuentan los orígenes de los personajes son buenas, con giros bastante retorcidos y variados en vez de simplemente copiar a los orígenes. Y hay algunas ideas interesantes en la dinámica donde cinco villanos peligrosos y antisociales, pero con distintas motivaciones y niveles de moralidad tienen que aliarse y traicionarse, y además, en cierto sentido son la única esperanza del planeta. Porque la otra idea es que aquí los héroes, en una especie de parodia de Guerra Civil, Ultimates y demás, son tan corruptos y fascistas como los villanos. Lo cual es un desperdicio, porque ya no se puede usar Tierra-8 como mundo pastiche directo del Universo Marvel (bueno, si, si ignoras todo esto como van a hacer) aunque por otro lado, es más original. Pero desgraciadamente, siendo Tieri, que no conoce la sutileza, degenera en que estos “héroes” son un puñado de gilipollas insoportables que es imposible que nadie se tome en serio o que hayan llegado a donde están. No es conflicto moral interesante entre héroes que han perdido el norte tratando de imponer normas frente a villanos que al menos son honestos en que no quieren normas (que es presumiblemente por donde quiere ir la historia, ya que es el enfoque que suelen tener las historias con villanos de protagonistas), es un follón nihilista con villanos semidesarrollados contra villanos planos. Y ahí es donde se pierde la historia, porque degenera en un exceso de brutalidad y “oh, mira como molan los personajes, de lo exageradamente malos que son” en vez de una resolución de verdad de la historia, donde puedan importar algo los personajes, o si ganan o pierden. Y además, hay que perder un par de números en cruzarse con Cuenta Atrás por motivos de publicidad, pese a que el viajecito del Escuadrón de Nombres Propios no pinta nada en esta historia, es una historia que ya ha sido contada y no necesita expandirse más, y además, es una mierda que estaba mejor olvidada a estas alturas. Gracioso que Tieri ignorara lo más posible al hombre-pez que añadieron al grupo en CA, pero comprensible, porque como todo lo de la serie, era muy cutre. (¿Se supone que es Attuma, o es que ni pillaban el chiste?) En cuanto al dibujo, es del viejo conocido Liam Sharp, de Hulk y cosas en Image, y es tan sucio, oscuro, confuso y descuidado como la historia llega a ser, así que al menos es apropiado. Puedes evitarlo completamente, pero al menos podía haber sido peor. No Recomendado (4)

Eternos: Matar a un Dios: Primera mitad de una breve serie (porque ha resultado ser un fracaso, no por otra cosa) a base de continuar las ideas de Gaiman para los personajes de Kirby, presentadas en la miniserie del año pasado. Marvel no ha tenido tanto éxito como DC exprimiendo las ideas de Gaiman, ¿verdad? No es muy difícil averiguar porqué. Los encargados de esta breve serie son los Knauf, que tampoco tuvieron precisamente mucho éxito en Iron Man. Y la premisa es copiar tanto como puedan a Gaiman, al menos en argumento, porque en tono no pueden. Así que la serie va de seguir despertando Eternos que están viviendo como humanos, sólo que como Gaiman ya revivió a suficientes Eternos buenos, esto va sobre todo de despertar a Eternos malos. Pero como apenas había en las series originales, tienen que inventarse nuevos, o volver malos a algunos de los viejos. Estas revisiones no salen bien del todo, porque no tienen mucho más en cuestión de personalidad y motivaciones que ser malos, pero al menos les dan cierta emoción a las reapariciones. Peor son los protagonistas, que siguen como los dejó Gaiman, con las mismas ideas, sin avanzar nada, sólo dandole vueltas a lo mismo. (¿Cuántas veces tiene que decir Thena lo importante que es su hijo para ella, y tienen que recordarle que no es hijo biológico suyo? Y ya puestos, Thena ya tenía hijos de verdad, pero no es ni de lejos el único elemento de historia de los personajes que están ignorando o contradiciendo en esta serie) Al final, la serie tiene dos problemas graves. Uno es que pese a las vueltas que dan y las presentaciones de personajes, apenas pasa nada en todo el tomo, excepto mirarse mucho al ombligo. Y la otra es que pese a las apariciones de Iron Man (totalmente sacadas de la miniserie de Gaiman, pero peor hechas) para decirnos lo contrario, los Eternos no dejan de ser un grupo de superhéroes y bastante genéricos, a todos los efectos, con su grupo de villanos opuesto. Prácticamente están sacados de una serie de dibujos animados para niños, con los dos bandos secretos de personajes (fácilmente identificables como buenos y malos, porque los buenos son guapos y llevan colores primarios, y los malos feos y colores secundarios) peleandose pero nunca consiguiendo nada. Lo único señalable del todo es el dibujo de Daniel Acuña, en su primera serie regular, que le da a la serie un aspecto único gracias a su estilo en plan acuarelas, aunque a veces se pasan con los colores exagerados. Pero bueno, aunque te gustara la miniserie de Gaiman, probablemente esto no llegará a gustarte, porque es lo mismo pero sin la gracia de Gaiman. No Recomendado (4)

Fábulas: La Gran Guerra: La serie llega al nº75, pero más importante, llega a la guerra definitiva entre Villa Fábula con sus aliados, y el Imperio. Considerando que la serie se ha basado en la guerra fria entre ambos bandos como parte de la misma premisa, esto es algo tan inevitable como es un logro y atrevido. Al fin y al cabo, en la mayoría de series, o no habrían llegado jamás a esto porque se les acabarían las ideas o porque la serie habría sido cancelada antes, o este habría sido el final de la serie, por los mismos motivos. Pero Willingham ha sido coherente consigo mismo, y ha desarrollado este conflicto épico que abarca toda la ficción y varias dimensiones, y poco a poco ha llegado al sitio a donde la serie estaba desembocada desde el principio, usando todo lo que ha ido desarrollando durante 6 años, y dejando claro que no es el final, sino el principio. Para quitarse el sombrero. En cuanto a la historia en si, primero hay un número con muy bonito dibujo de Niko Henrichson (de Leones de Bagdad, que realmente debería prodigarse más) que vuelve a dibujar montones de animales, pues transcurre en la Granja, con los preparativos de la guerra. Tiene momentos divertidos con los animales, una secuencia completamente descorazonadora con cierto personaje que ya debería estar acostumbrado, y un final que te hace pasar rápidamente a lo siguiente a ver que más ha preparado Willingham. Esa sensación de saber que los personajes y el guionista preparan algo gordo y bien pensado mientras te mantienen en vilo dandote poca información, continua en la siguiente historia, centrada en Cenicienta, donde por fin la dejan soltarse el pelo en su encarnación actual de espía, más que en sus dos anteriores historias. Y francamente, no le tiene nada que envidiar a Modesty Blaise o a Emma Peel. Una buena historia de espionaje en acción y narración, con un final inesperado que pone las cosas más emocionantes para el resto del tomo. Aunque la verdad, esta historia es un poco anticlimática, ya que después de tanto preparativo, por no hablar de toda la serie llevando a este punto, se acaba bastante rápido, y de manera muy distinta a la batalla épica que podías esperar. Por otro lado, habría sido redundante después del tomo anterior, donde ya tuvimos la gran guerra heroica de fantasía, esta tiene ofrece un tono distinto, una mezcla de guerra real con magia, desafiando las espectativas. La actitud de Simbad y Principe Azul durante la invasión, totalmente en plan colonial británico, es maravillosa, y el ver como el plan en múltiples frentes va tomando forma queda muy bien. Y al final, cuando el Imperio contraataca, si que llega a ser emotivo y hasta épico a ratos, y Willingham, aunque sea en poco espacio, lleva la historia por todos los sitios por donde debe ir en cuestión de argumento y emociones del lector, hasta un final apropiado. Y claro, el dibujo de Buckingham está a la altura, haciendo una serie de ilustraciones maravillosas, mezclando escenas de multitudes con imágenes grandes e impactantes según corresponda, y jugando con la forma de la página, quedando siempre bien. Está muy bien ver que después de este tiempo, han sabido mantenerse y llegar a una buena conclusión a este primer volumen de la serie, y con un poco de suerte, podrán seguir igual tras esto. Muy Recomendado (10)

JLA Presenta Aztek: Otro de los tomitos recopilando series enteras olvidadas de los 90, aunque esta vez es algo bastante justificado, que hasta recopilaron recientemente en EEUU. Es la breve serie de Aztek, que fue el regreso de Morrison a los superhéroes (acompañado por su ayudante, un tal Millar, mucho antes de ser famoso y tener su estilo actual) después de haberse pasado la primera mitad de los 90 haciendo cosas en Vertigo y así (bueno, y Skrull Kill Krew, pero hemos quedado que mejor olvidar eso). Y la idea aquí era volver al superhéroe tradicional, con su identidad secreta y su ciudad de aventura donde es un parangón de virtud y la mayor defensa contra el mal, en contraposición a los “héroes” oscuros y violentos que habían plagado los comics en los años anteriores, a los que les pegan un buen y merecido repaso en los primeros números. Pero claro, siendo Morrison, no es un comic retro en absoluto, sino que va en direcciones bastante extravagantes con la premisa más o menos normal. Las habilidades del personaje son bastante normales, pero la persona de dentro no es el protagonista típico, sino alguien sin experiencia en el mundo real, aunque con suficientes conocimientos de él como para no tener mala comedia sobre adaptarse a cosas nornales. Más bien le sirve para ser la única persona virtuosa en un sitio corrupto (y su identidad secreta es probablemente un homenaje al Condor Negro original, a la parte menos absurda de su origen). Porque esa es otra, Vanity, la ciudad donde transcurre la serie es el sitio más oscuro y deprimente del mundo, con extrañas geometrías que enloquecen y atraen lo peor a sus calles, pero en plan mucho más fantástico que Gothams y similares. Y luego está la orden secreta que ha creado a Aztek, que tiene muchos secretos e historia oculta, y el gran enemigo que Aztek fue creado para detener, dos cosas que apenas se llegan a vislumbrar antes de la cancelación, pero que lograron que por lo menos no cayeran en los tópicos habituales.

Pero todo esto es el punto de partida para aventuras bastante divertidas, donde Morrison mete muchos de sus toques habituales. El protagonista no es gran cosa, la verdad, pero es suficientemente agradable y original como punto de vista. Los secundarios se salen de los moldes habituales. Los villanos de nueva creación son bastante originales, buenas ideas, la mayoría divertidos y con una buena sensación de amenaza o tragedia. De hecho, toda la serie logra algo que no suele pasar en los comics de superhéroes, que es hacer que el lector se meta en las situaciones hasta que resulte incómodo y se retuerzan en el sillón en algunas ocasiones dadas las cosas horribles y trágicas que pasan, lo cual es todo un logro teniendo en cuenta lo sobreutilizadas que están las muertes y las matanzas. La manera de ver desde una perspectiva fresca el Universo DC, y como vive la gente en un mundo lleno de elementos fantásticos está muy bien llevada (en parte gracias a textos al final de los primeros números que son una maravilla) y es de lo más innovador del tomo. Y luego está el uso de personajes establecidos, que incluye usos bastante imaginativos de viejos villanos como Amazo, el Parásito (en una encarnación bastante superior a la mayoría), el Joker (con la primera mención de las teorías de Morrison sobre él que ha explorado más recientemente) y Luthor, que propulsa la serie a una nueva dirección muy prometedora, que desgraciadamente, como otros argumentos con buena pinta presentados en el último número, no llegaron a verse. Este último número, de todas formas, enlaza con la LJA de Morrison, donde continuo la historia del personaje, aunque fuera de manera bastante distinta a las ideas originales (lo de Luthor tiene mucha importancia en Roca de la Eternidad, y el gran malo resulta ser Mageddon en Tercera Guerra Mundial) Lo peor, aparte de estos cabos sueltos, es el dibujo de Steven Harris, que es uno de varios dibujantes de estilo similar de DC de aquella época, (Howard Porter en JLA estaba en la parte superior de esa onda) que no eran demasiado buenos, y a veces eran bastante malos, de hecho. Los diseños, sobre todo, son horribles (aunque el del Amazo de los 90, una de las cosas más feas que se han visto, no es culpa suya) No es una de las mejores obras de Morrison, eso está claro, pero era una serie con potencial desgraciadamente desaprovechado y vale un vistazo. Recomendado (8)

Jóvenes Titanes Nº3: Termina la saga de los Titanes del Terror, no es que realmente aparezcan en este número. En vez de eso, se dedica a otras cosas. Una es el Club Lado Oscuro, que es lo que pasa en el mundo de Didio por un crossover/preludio a Crisis Final. El Club debutó en 7 Soldados: Mr. Milagro, como una de las muchisimas ideas que presentó Morrison que nadie siguió después, y no de las mejores. Como el susodicho Club tiene un papel pequeñito al principio de Crisis Final, pues no se les ha ocurrido otra cosa que encasquetar la idea en varias series que no tienen protección frente a la interferencia editorial. Así que, al puro estilo crossover basura, varias series tienen que contar exactamente la misma historia, que ni siquiera es la idea original de Morrison. En 7 Soldados, era un club de lujo regido por dioses donde otros dioses peleaban para diversión del público. Aquí, es un club clandestino de villanos donde superhéroes se pelean drogados para el entretenimiento de las masas. Es decir, exactamente la misma idea de Ruleta y su casino que ya presentaron en SJA hace una década. Excepto sin la gracia que le dio Johns la primera y última vez que lo usó. Así que lo que tenemos son héroes obligados a luchar entre ellos, con mucho “lucha, lucha contra el control mental, se que estás ahí” y otros tópicos fosilizados. Al menos McKeever usa un par de personajes olvidados sin reducirlos a carne de cañón, aunque tampoco es que haga mucho con ellos. La otra parte es más interesante (no es que fuera muy difícil), y está centrada en el nuevo Rey Reloj, desplegando sus habilidades, que son bastante interesantes, y su motivación y personalidad, que está bien presentada. No tiene mucho que ver con el de los dibujos animados excepto el aspecto, y nada con el original de los comics. Tiene potencial, en cualquier caso, y aquí sirve como buen enemigo para un par de titanes. Lo que pasa con otro par de ellos al final queda un poco forzado, pero no está mal del todo. Y todos estos elementos continuarán en una miniserie de Titanes del Terror que Planeta debería publicar cuando toque, porque es parte importante de esta serie. Buen dibujo de Eddie Barrows, con mucha energía, aunque a veces se pasa con las caras de agonía. Un poco decepcionante, pero es difícil de saber que parte es culpa de McKeever, y que parte de los editores. Neutral (5)

Madman Nº1: Coincidiendo con el cierre del volumen actual de la serie de Image, Planeta empieza a sacar los tomos que recopilan todas las series del personaje, de varias editoriales, en orden. La verdad, hacía mucho que no se publicaba nada del personaje en España, por lo menos 7 años, si el hecho de que no haya comentado nunca nada del personaje desde que empecé es una indicación. De todas maneras, el material de este tomo está inédito en España, son las dos miniseries de la editorial Tundra, en el 92, que van antes de lo que publicó Norma en su día. Para el que no haya leido nada del personaje, Madman es el personaje y la serie que hizo famoso a Mike Allred, (si, el de X-Statix), una serie independiente sobre un tipo que muere y es resucitado por unos científicos locos en una nueva identidad como un extraño superhéroe que se mete en psicodélicas aventuras en un mundo fantástico-superheroico no muy serio lleno de personajes curiosos y referencias pop. La primera miniserie no es demasiado buena, se nota que Allred aún estaba empezando, y la historia, aunque rara, no es demasiado memorable, y el dibujo aún está un poco verde, e irónicamente, en blanco y negro. La segunda ya se parece más a lo que Allred hizo luego, con más psicodelia, más personajes y cosas más divertidas. En cualquier caso, si eres fan de la serie, o de Allred, o de historias divertidas llenas de elementos extravagantes e imaginativos que no se toman mucho en serio, te gustará. Recomendado (7)

Mejores del Mundo: Miniserie de finales de los 80 sobre Superman y Batman, que tenía la gracia de los autores (Dave Gibbons escribiendo, cosa que era algo nuevo por entonces, y Steve Rude dibujando, que también, aunque no se ha vuelto mucho más común después) y de tener un team-up entre ambos personajes, que por aquel entonces no era algo común, sino algo bastante novedoso e inusual, al menos para las versiones post-Crisis. Es difícil de imaginar ahora que vuelven a ser los mejores amigos del mundo (retroactivamente, además, lo cual pinta mal para la canonicidad de esta mini) y comparten serie mensual, pero la interpretación de Batman de la época desconfiaba de Superman y no solían colaborar juntos, lo que hacía tener una miniserie dedicada a un team-up entre ellos algo especial. Y se nota, porque dejando aparte este “acontecimiento” para la época y el dibujo, la miniserie no tiene nada de especial. Luthor (en su encarnación de la época de millonario malvado intocable, que sigue funcionando mejor que cualquier otra) y el Joker se alían, y Superman y Batman tienen que detenerles, pero antes tienen que adaptarse a sus diferencias en personalidades y métodos. Está relativamente bien hecho, y la interacción Luthor-Joker tiene su gracia, pero no tiene nada que no se haya hecho de manera similar o incluso diciendo más cosas de los personajes, en otros sitios. De todas maneras, sería recomendable, si no fuese por el formato Absolute, que en este caso no es algo bueno. Una vez más: Los Absolute de verdad (no estos inventos diabólicos de Planeta) son cosas de lujo reservados para comics muy especiales, llenos de extras, y preparados especialmente para el aumento de tamaño. Esto, sin embargo, es un comic normal, ampliado a un tamaño para el que no está pensado, sobre todo por el color, y se nota, porque queda peor que el original, no mejor. ¿A que viene publicarlo entonces en este formato, excepto para sacar más dinero de alguna manera? Recomendado (7)

Nova: El Cohete Humano: Este tomo contiene todo el tercer volumen de Nova, que Forum sabiamente no publicó en su día, porque entre otras cosas, es la serie de Nova que menos ha durado, con diferencia, y teniendo en cuenta que entre las dos anteriores apenas sumaban 43 números, es todo un logro. Además, es uno de los horrores de Erik Larsen en esa etapa a finales de los 90 donde se creia guionista cuando lo único que hacía era imitar mal comics de cuando era pequeño, que también nos dio cortas etapas en Lobezno y Defensores, igual de rápidamente olvidadas. Esto es un ejemplo de lo que puedes llamar comics basura, por muy buenas razones. No tiene ninguna razón de ser más que ser nostalgia de un comic de hace 20 años que nadie recuerda, que para colmo, ya originalmente, era un comic que tampoco iba de nada, era un superhéroe genérico. Es decir, ahora es un buen personaje porque lo han transformado en un héroe terrestre cósmico con varias ideas extra, pero originalmente era un personaje adolescente completamente genérico y sin nada interesante, con un orígen literalmente copiado de Linterna Verde, pero con los poderes más comunes del género. Con secundarios y villanos del montón, en historias que no iban de nada, y que caritativamente se pueden calificar de tontas. El tipo de cosa de la que los que critican a los superhéroes se burlaban, por buenas razones. Así que hacer una serie que sólo va de homenaje a esas historias no puede desembocar en nada bueno. De nuevo, la serie sigue sin ser otra cosa que aventuras genéricas de superhéroes, y el personaje sigue siendo plano y simplón, excepto algún vago arrance de estupidez y egoismo que no lo hace precisamente mejor. Los subargumentos incluyen sobre todo cosas ocurriendo para tenerle atormentandose todo el rato de manera pesada, a base de malas ideas. La mayoría de secundarios siguen siendo ignorables, aunque hay que admitir que hay una idea original con su la ex-novia, pero se corta a medias (y fue cerrada en el igualmente breve e inédito segundo volumen de Nuevos Guerreros de la misma época, que dedicó parte de su corto espacio a arreglar destrozos de esto, y al menos se molestó en atar sus propias historia… y ese no lo editan) Y los villanos antiguos son aún peores que en el original: Cabeza de Diamante y Cóndor siguen siendo cutres, por mucho que se empeñe Larsen en mezclar el segundo con el puñetero Cuervo Rojo (personaje que Larsen se empeñó mucho en relanzar en esa epoca, con una original idea que era, a todos los efectos, Namor en el aire) pero la versión de Esfinge es mucho peor que la original, que al menos tenía misterio, personalidad y mística, pero que aquí es simplemente un megalómano estúpido y carcajeante (y por supuesto, no encaja con nada de cómo se había usado el personaje antes, pero poco en esta serie lo hace). El resto de villanos, nuevos o de otros personajes, son iguales de cutres. Y para tocar más las narices, Larsen usa a los Nuevos Guerreros únicamente para demostrar que no tiene ni puñetera idea de ellos, y darles la peor caracterización a este lado de Guerra Civil, pero con sexismo añadido en el caso de Namorita. Es patético. Lo único curioso en perspectiva es el dibujo de Joe Bennett, que demuestra lo mucho que ha mejorado en estos 10 años. En algunos aspectos se le reconoce su estilo actual, pero en otros aún era muy chapucero, y en cuanto le pedías hacer algo mimimamente complicado, se volvía confuso. Total, que como suele pasar con la competencia, la respuesta a ver este comic en las tiendas es, “en serio, ¿Quién pensó que editar esto ahora era buena idea?”. ¿No tienen decenas de otras cosas mejores inéditas en 40 años? Evitar a toda costa (2)

Nova: Verde de Peligro: O como demonios se titule oficialmente, ya que tiene un número, un subtítulo y el cartel de Invasión Secreta. Y encima, en Panini continuan la puñetera mania de ponerle a sus tomos el título del primer capítulo, y no el de la historia. Como en el tomo de su serie hermana, Guardianes de la Galaxia, hay dos historias, una que no pertenece a Invasión Secreta, otra que si. La primera usa a Estela Plateada y su nuevo papel como Heraldo de Galactus, que no se había usado en las series cósmicas desde que se introdujo. Para darle más originalidad a la historia, no va simplemente de detener a Galactus y su heraldo, se mezcla con una segunda amenaza muy distinta. Así que se mezcla el combate cósmico con una caza del asesino a nivel planetario. No está mal, sobre todo esta mezcla, porque individualmente cada parte no tiene mucho, con Nova no consiguiendo mucho durante la mayor parte de la historia, y los adversarios no teniendo mucho más que las habilidades justas para conseguir eso. La parte de Invasión Secreta es mejor. Es decir, muy útil para el crossover no es (excepto que nos cuenta como participa el super-skrull original, aprovechando que fue colega de Nova durante las aniquilaciones), pero siendo una serie cósmica, es normal que Nova participe, y se usa para avanzar la trama general de la serie bastante, que tiene dos pasos importantes en el tomo, uno en cada historia, y varios menores en la segunda. La invasión propiamente dicha no se usa muy bien, los super-skrulls están como bichos genéricos a los que matar, por desgracia (y en efecto, coincide con que no se esfuerzan en inventarse combinaciones divertidas con los super-skrulls, aunque el dibujante al menos hace algunas aleatorias como detalle), pero por otro lado, tiene otras cosas: Buenos finales impactantes para cada capítulo, buen uso del super-skrull original, un nuevo status quo para un par de viejos personajes con la idea de hacer cosas más importantes luego con ellos, ver la defensa contra los skrulls de un sitio relativamente importante (con un buen guiño a su creador) y un retorno esperado y necesario en el mejor momento, que redime a Abnett y Lanning de la única cosa en la que parecía que habían metido la pata, y los consolida como los reyes del panorama cósmico Marvel. El dibujo de Wellington Alves no está mal, aunque no queda bien cuando le toca ser impresionante. Recomendado (7)

Project Superpowers Nº1: El siguiente de los proyectos Ross-Krueger, donde Krueger escribe, cualquier otro dibuja, y Ross sólo pone los diseños, las portadas, algunas ideas y el nombre, sin el cual, estas cosas jamás serían aprobadas. Esta vez es para la editorial Dynamite, que suele estar más ocupada con mercadotecnia que con comics, y la idea esta vez es revivir en plan moderno un puñado de héroes de los años 40 que han caido en dominio público. Estos incluyen algunos que son vagamente recordados por haber inspirado otros (Terror Negro y el Daredevil original inspiraron directamente a Mr. Huesos y a Thunderbolt, y probablemente a otros), algunos que ya fueron revividos en la línea ABC de Moore y por una de esas cosas raras legales, también al Blue Beetle original, al que Ross le da el mismo rediseño que en Kingdom Come, para no calentarse la cabeza. Los demás rediseños no se alejan mucho de los originales en su mayoría, y es mejor así, son más reconocibles. La historia es una de esas donde un héroe vuelve tras años de ausencia y ve lo que le ha pasado al mundo y a los demás héroes, y tienen que juntarse de nuevo para arreglarlo. Empieza decentemente, aunque lleve un montón de influencias de historias memorables (desde Watchmen a Miracleman, pasando por Kingdom Come y otras así) muy claramente, pero después del segundo capítulo se dispersa bastante, y se pierde de vista el argumento con presentaciones de personajes varios, flashbacks y digresiones que no vienen a cuento. Al final no sabes exactamente de que va, lo que no hace que se esperen ansiosamente los siguientes números de la serie, porque no parece que Krueger y Ross tengan muy claro a donde van y que quieren contar con esto, que es lo que hacía que funcionaran todas esas historias a las que se parece esta. Y el hecho de que vayan a empezar a sacar spin-offs, y relanzamientos hace temer que va a pasar algo parecido al relanzamiento reciente de Marvel con Escuadrón Supremo. El dibujo es de un novato, Carlos Paul, pero no está mal. Neutral (5)

Robin Nº3: Si para algo ha servido el breve retorno de Dixon a esta serie (y a DC en general), y que incluso lo justifica, es este número. Una gran cagada múltiple de los últimos años se corrige de manera que tiene más sentido ahora, y las cosas se quedan en una situación donde algunos personajes pueden volver a usarse en condiciones. La explicación de otra tontería tiene hasta sentido, y redime bastante a Batman, aunque es difícil ver si era un indicador de que en DC tenían pensado hacer esto hace tiempo, o si era una estupidez editorial más. La explicación de los comos y porqués de estas revelaciones es un tanto breve y escasa, que queda un poco anticlimático, pero tampoco se le puede culpar mucho a Dixon por no entrar en detalles complicados sobre historias de hace 3 años, y en barrerlo bajo la alfombra para poder dejarlo atrás en cuanto antes. Todo esto, la emotividad resultante, y la energía resultante hace que el número, y el especial siguiente que ocupa esto queden bien y se hagan divertidos, pese a que la historia es la misma de siempre, por supuesto. Bueno, eso y el dibujo: Primero de Batista, agradable como siempre, y en el especial de Rafael Albuquerque, el dibujante de Blue Beetle, que es muy bueno. Recomendado (7)

Soy Una Matagigantes: Miniserie en blanco y negro escrita por Joe Kelly para Image, sin nada que ver con superhéroes y similares. Asombrosamente, gracias a algo de promoción y buenas críticas, ha tenido cierto éxito hasta el punto de que la publican aquí y todo. Es la historia de una chica preadolescente bastante extraña que no es precisamente popular en el colegio, que dice que se dedica a matar gigantes. Por supuesto, no es coincidencia que sus enemigos sean comunes con los de Don Quijote, y la idea es ver si dice la verdad o si es una fantasía suya, y en ese caso, que la ha llevado a eso. Si este comic recuerda a algo, recuerda a los comics de Sam Kieth, con una protagonista similar a sus protagonistas, y la misma mezcla de fantasía y realidad que simboliza problemas reales profundos, con una apariencia divertida y actitud desenfadada. Y así va, con una protagonista bastante divertida de leer, respondona sin ser irritante, rara sin ser incomprensible o aleatoria, pero con la terrible sensación de que oculta algún secreto que va a ser doloroso de leer, como suele pasar en este tipo de cosas. Su interacción con el mundo real está bien hecho, evitando los extremos de “los adultos son inútiles” y “los adultos lo resuelven todo” en los que suelen caer las historias con protagonistas jóvenes. Y aunque la idea general de la historia se puede ver venir desde el principio, la revelación sobre lo que realmente pasa no es lo típico en estas historias, es algo mucho más universal, y está muy bien llevado. Llega a ser emotivo, y el final es bonito y queda bien. El dibujo es de alguien llamado JM Ken Niimura, y como el nombre puede indicar, tiene influencias del manga. Pero también de caricaturistas americanos, sobre todo en el diseño de la protagonista. Usa un lenguaje a la hora de dibujar diferente al de los comics americanos, más parecido al de las tiras cómicas a veces (casi nunca hay fondos, a veces no hay ni viñetas propiamente dichas) y muy simple en la forma, aunque es consistente y efectivo. Dependerá mucho de tus gustos, supongo. En general, si este tipo de historias te gustan, es de lo mejor en este estilo, y está bien ver a los autores y las compañías poner empeño en algo un poco distinto. Recomendado (8)

Superman: Juicio Final: Alguien que traduce los títulos porque se da cuenta de que quedan mejor, menos mal. Después del éxito del tomo de la Muerte de Superman del año pasado, aquí viene una secuela, otro tomo de suficiente tamaño como para practicar halterofilia con él. En serio, comics tan gordos no son cómodos de leer. Formato aparte, esto es una recopilación de todas las apariciones de Juicio Final durante la década siguiente a su primera aparición. Sólo las del de verdad, falsificaciones como en Wonder Woman o versiones alternativas como en Superboy no entran. Y desgraciadamente, lo único que hacen es dejar completamente claro lo mal personaje que es Juicio Final (bueno, eso y el lamentable estado de las series de Superman en ese periodo). Porque apenas es un personaje: Es Hulk sin las partes más interesantes, y con un diseño hortera a base de pinchos. En la Muerte más o menos funcionaba porque era menos un personaje, y más una fuerza de la naturaleza. No importaba lo que fuese, lo importante era tener a Superman en la pelea de su vida. Pero una vez