Criticas Reconstructivas: Semana del 16 al 22 de Enero
27 enero, 2012
Hola a todos, y bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, ocurre lo esperado: Empieza la era del Catalogo del Cómic. Perdón, El Catálogo del Comic, que tienen que contar el artículo en las iniciales, a diferecia del resto de organizaciones del Universo. Empezamos con mal pie, ¿no? En cualquier caso, de momento, a efectos prácticos, el cambio es meramente estético. Hay un cartelito distinto en portada, y las secciones han cambiado de diseño (supongo que para hacer notar el cambio de editores), pero por lo demás, todo está exactamente como antes, no hay más cambio de lo que pasa muchas veces simplemente por renovación de año nuevo. Que supongo que es la idea, y era de esperar, teniendo en cuenta que los realizadores son los mismos. Veremos que pasa más adelante.
La única diferencia importante, y no sabemos si es cosa de política editorial, o es que les han pillado mal preparados, es como han sacado las novedades, en cuestión de tiempo. En vez de salir todo de golpe la primera semana, como había hecho Planeta casi siempre desde hace años, han sacado la mitad de las novedades la penúltima semana. Presumiblemente sacaran el resto la semana que viene. Además, no se si por problemas de distribución o porque en mi tienda ordenaron conservadoramente, para cuando fui ya se habían agotado la mayoría de los tomos. Así que esta semana sólo comentamos las cuatro series mensuales y un tomo, el resto, la semana que viene, supongo. (Por curiosidad, lo que se agotó fue el Batman malo, Flash y Flashpoint)
Por lo demás, han venido los tomos de Panini, que este mes son un buen montón. Pero son una buena selección, al menos. Tres finales de serie en forma de miniserie, dos series en curso, dos antologías y otro par de cosas. Abajo comento la mayoría, el resto, como siempre, en el podcast. Esta semana también vino lo de Norma, pero lo dejo para la siguiente, para distribuirnos un poco.
Así que, esta semana tenemos: Batman Detective Comics: Ciudad Hambrienta, Daredevil: Renacimiento, Día Más Brillante Nº13, Lobezno el Mejor en su Trabajo: Contagio, Nueva Pantera Negra: Garras de la Pantera, Patrulla-X: Proteger y Servir, Punisher: En Carne y Hueso, Starborn Nº1 y Vengadores: Somos Vengadores.
Batman Detective Comics: Ciudad Hambrienta
P: Primer tomo de ECC, y parece ser que les gustan los títulos largos y liar las cosas. Esto es la segunda mitad de la etapa de Scott Snyder en Detective Comics. Si Batman Incorporated (que se publicará… ¿cuando?) es la serie principal de Batman como organización y de Bruce Wayne como Batman, esta es la serie principal de Dick Grayson como Batman. Y también la serie que está más puesta con los pies en la tierra, más de crimen y detectives normales. Y tan protagonizada por la policía de Gotham como por los justicieros. Se pueden decir muchas cosas malas de las series de Batman de ahora, pero al menos cada una ofrece algo distinto.
A: Lo que no tengo tan claro es que esta serie esté a la altura del género que pretende abarcar. Las historias detectivescas se caracterizan por el misterio, la intriga, las pistas y las sospechas. En este tomo, los lectores vamos siempre uno o dos pasos por delante de Dick Grayson, que se supone que es el segundo mejor detective del mundo (no sé cómo juega J’onn J’onzz en esta liga). En la primera historia no sólo podemos prever el juego de la chica implicada, sino que directamente nos dicen que el crimen de Gotham está controlado por dos nuevos jefecillos a los que Batman… ¡no conoce de nada! Guau, eso es tener tu territorio bajo control. En la segunda historia, aunque hay un par más de vueltas, los lectores vemos mucho más venir el resultado de lo que el propio Batman lo hace. Aquí hay menos incoherencia argumental (los lectores sabemos más que Batman porque nos enseñan más), pero podríamos decir que es incoherencia narrativa. No puedes poner al lector sobre la pista mucho antes que al investigador. Éso funcionaba en Colombo, y a duras penas.
P: Eh… si que puedes tener al lector sabiendo más que los personajes. Sólo que entonces no es una historia de misterio, es una historia de intriga. La cuestión para el lector deja de ser de averiguar quien lo ha hecho, y pasa a ser ponerte nervioso esperando a ver cuando y como se van a dar cuenta los personajes. Que es el género de este comic. Thriller, no misterio. Por otro lado, aunque Dick se ha entrenado con Batman, no es el Robin que ha heredado la parte detectivesca, ese es Tim. Dick ha heredado la parte de aventurero acróbata y superhéroe. Oh, y J’onn no cuenta, porque hace trampa. (Y anteriormente, el mejor detective era Ralph Dibny, pero ahora está muerto y prohibido por Dan DiDio)
A: La larga escena de Batman persiguiendo e interrogando al principal sospechoso cuando todos los lectores vemos venir perfectamente que no ha tenido nada que ver no es especialmente climática ni ayuda a imprimirle ritmo thilleriano… y si Dick no ha heredado esa parte probablemente no deberían darle este enfoque a la serie y sí a Red Robin. Sin embargo, aquí tenemos Dick en un papel que le viene grande y en Red Robin tenemos… mmm… una chapuza.
P: Si leyeras Red Robin, verías como se pasa su serie haciendo de manipulador y anticipandose tres pasos a sus adversarios, está bien usada su parte cerebral. Precisamente porque no es Batman. Y diría que parte de la gracia de esta serie es ver como Dick no es el mismo tipo de Batman que Bruce, porque si lo fuera, no tendría gracia. Tiene otros puntos fuertes, y se nota.
De todas maneras, pese a que Batman es el protagonista, no es el centro de la historia. El centro de la historia esta vez es el antagonista. Eso continua de algo que presentó Snyder en el tomo anterior, y que era brillante. La idea inicial es algo que extraña que no se le hubiera ocurrido a nadie antes, y es recuperar al hijo del Comisario Gordon que aparecía en Batman: Año Uno. Desde entonces no se había vuelto a mencionar al personaje, al menos en historias en el presente, con todos los guionistas fingiendo que no había existido, y revirtiendo a la historia original donde Barbara era hija única. La idea de Snyder es no sólo recuperar al personaje, hacerlo de una manera inesperada, pero apropiada para Gotham, y que explica porque no se había vuelto a mencionar. De por si es buena idea, pero es mejor con Dick como protagonista, porque así afecta más directamente al protagonista y no sólo al Comisario Gordon. Si fuera Bruce, sería el hijo de un amigo. Siendo Dick, es además el hermano de su ex-novia, y Snyder se saca razonablemente el hecho de que se conocían hace tiempo y eran amigos, siendo de edades similares.
La idea central, como ya se vio, es que James Jr es un sociópata completo. Que pasa con alarmante frecuencia en Gotham, por lo visto. La gracia es que no se trata en la manera típica de comic, donde tiene una obsesión con algún tema, o simplemente hace locuras aleatorias, o es un malvado incomprensible que está para ser golpeado. Aquí se trata de manera mucho más realista y trágica.
Se trata realmente como una enfermedad mental terrible. Como algo que tiene unos síntomas, una historia y unos tratamientos posibles. Una manera de afectar completamente al funcionamiento y el comportamiento. Que es completamente consistente consigo mismo. Más interesante, se ve como afecta a las familias de la gente así. Lo típico sería tener a los parientes en plan agónico, tratandole como malo, o como alguien a redimir. En vez de eso, aunque obviamente se trata como una carga para sus padres y hermana, se trata como alguien con un problema, y la historia va en buena parte sobre hasta que punto se ven obligados a hacer frente a ese problema antes de que explote. Los flashbacks y recuerdos a cuando James era joven y empezaba a manifestar los comportamientos de psicópata son escalofriantes, sobre todo por lo creibles que son.
A: Es el gran acierto de la segunda historia de tomo. Como decía antes, no funciona mucho como historia policíaca. Si como thriller, pero como thriller psicológico. El transtorno mental está perfectamente reflejado, las reacciones opuestas de la familia (esperanza para Gordon y escepticismo para Bárbara) son muy intensas y hasta desgarradoras y según va avanzando la trama, todo el clima se hace mucho más intenso. El cara a cara de James Jr. con Bárbara es memorable y sí, Batman acaba pintando muy poco, aunque es verdad que el Batman-Grayson, con su vitalidad natural da mucho mejor contraste que el Batman-Wayne que no hubiese dejado de ser otro psicópata pero con otro código de conducta.
P: Es una buena elección para ser una nueva némesis del Batman-Grayson. De todas maneras, como es una serie realista, aquí no hay superpoderes, ni trajes y nombres esperpénticos (bueno, aparte de Batman… y curiosamente, Barbara no hace de Oráculo, pero al menos Snyder la hace inteligente y competente como civil), así que Junior no elige ningún nombre ni traje raro. Eso lo debería hacer más anodino y genérico. Pero no lo hace. En parte porque gracias a su parentesco, te vas a acordar de quien es y como se llama. Y en parte porque esta clase de psicópata es más peligrosa y da más miedo. Es decir, el Joker puede que sea un asesino, pero al menos le ves venir. A gente como James Jr, ni te das cuenta hasta que es demasiado tarde. Y ese es el terror que transmite bien esta historia. Los planes y actuaciones son verdaderamente terroríficos y hacen que te sientas incómodo al verlos desde su punto de vista. Snyder le saca mucho partido a una idea básica, es como se nota que el guionista promete. (Ya que lo mencionamos, el Joker también sale, en plan realista también, pero se queda corto esta ocasión)
A: Eso sí, esa cosa que subyace como plan de James durante toda la historia y que le da el cierre al tomo es terriblemente vergonzosa, es como el final de una peli de Austin Powers o algo así.
P: Tiene sentido temático, y se presenta bien, pero se vuelve un poquito descabellada para una historia tan supuestamente realista, si.
Volviendo a la primera historia, que se queda bastante eclipsada por la segunda (igual que la equivalente del primer tomo), sigue la misma idea de padres e hijos, que tiene sentido como tema para una serie que va del hijo de Batman ocupando su lugar. Lo que pasa es que lo hace usando un viejo cliché, el de volver a los orígenes cerrados hace mucho del personaje. En este caso, el asesino de los padres de Dick. Al menos no le tiene dando muchas vueltas al tema de sus padres, que lo tiene bastante superado, sino que va de de un conflicto distinto relacionado. No es un mal conflicto, y presenta a un personaje relativamente interesante, pero no deja de ser una historia estándar de crímen, aunque bien hecha.
Por cierto, Al, es Gotham. Pasa lo mismo que con la Nueva York de Marvel: En todo momento hay media docena de aspirantes a jefecillos del crimen que han salido de la nada, a la vez. No tiene mucho sentido, pero siempre pasa.
A: Pero normalmente vienen mudados de otro sitio o Spiderman o DD los van conociendo en sus inicios, es raro que los criminales de repente los den por hecho como controladores de la ciudad mientras los héroes que patrullan día y noche ignoran completamente su existencia. En cuanto al resto, creo que es un poco desaprovechado, hay un personaje con un conflicto interesante y se ve por dónde lo quiere llevar Snyder pero el comportamiento de la chica tampoco es especialmente bueno ni malo y realmente tenemos a Dick dándola por perdida por algo no tan grave… no tiene tanto “punch” como debiera.
P: El dibujo del tomo, como el anterior, es principalmente de Jock, más conocido por trabajos en Vertigo como Perdedores. Tiene un estilo muy suelto y sucio, pero eso le pega bastante al tono de esta historia. Juega bien con las sombras. A veces le vendría bien un poco más de definición y contraste, y se le sobrevalora, pero está bien.
A: Curiosamente, estaba odiando su forma de dibujar las caras hasta que apareció James Jr. Entonces he decidido que sólo es capaz de hacer bien caras de psicópatas con apariencia normal. Eso sí, el dibujante “B” sí que es para darle de comer aparte…
P: Si te gusta el Batman más realista y oscuro, esta es una buena alternativa al Batman más superheroico de los últimos tiempos. Desde luego, en DC les ha gustado, porque han puesto a Snyder de guionista principal de Batman, no sólo de la serie principal del mismo nombre, sino como arquitecto del primer crossover entre muchas series de la Nueva DC. Recomendado (8)
Daredevil: Renacimiento
Esta miniserie es el epílogo y consecuencias de Tierra de Sombras. También es el final de la etapa de Andy Diggle en Daredevil. Pero sobre todo, y mas importante, es el final de una etapa mayor para el personaje. Desde hace casi 10 años, la vida de Matt Murdock ha sido una sucesión continua de desgracias, un “más difícil todavía” de ver quien podía hacer que el pobre Matt lo pasara peor. (Todo ello mientras no paraban de usarse siempre los mismos 3 o 4 elementos, todos reciclados de Miller, pero esa es otra cuestión) Además de hacerse repetitivo y tedioso (en serio, ¿quién quiere leer una serie que va continuamente de miseria sin una sonrisa?), estaba la cuestion de cuantas desgracias podía aguantar un protagonista sin reventar. Y al final, Diggle, que es más sensato que sus predecesores, llevo esta dirección a su conclusión lógica: Matt acaba teniendo una crisis nerviosa y volviendose loco. Vale, había un demonio japonés involucrado, pero decían específicamente que el camino al infierno lo empezó el propio Matt por su libre albedrío, y fue culpa suya todo el follón que se montó en la saga de Tierra de Sombras.
De todas maneras, da igual lo que pasara en Tierra de Sombras, ya que esta historia no va del todo de eso. Por eso, en un alarde de contención, en Marvel no pusieron un cartel de Tierra de Sombras Epílogo en alguna parte de esta mini. Porque la historia no va de remover lo que pasó entonces, ni lo que ha pasado en los últimos 10 años de historia de Daredevil. Al contrario, va de Matt poniendo un raya detrás de todo eso, y decidiendo pasar página. Es el equivalente superheroico al oficinista estresado que acaba sufriendo un colapso nervioso y lanzando la fotocopiadora por la ventana. La solución es darle unas semanas de vacaciones para que se vaya de viaje, cambie de aires y se relaje. A la vuelta ya veremos si se le da un puesto que le estrese menos, pero eso será otro problema.
Así que, en el estilo habitual de estas cosas, Matt ahora es un vagabundo que deambula por los pueblos de America. Como suele pasar, acaba encontrandose con un pueblo con un oscuro secreto, y por mucho que lo intenta, no puede evitar meter las narices en asuntos que no son suyos. El resultado es una historia terriblemente familiar, del héroe atormentado que encuentra su redención ayudando a inocentes, argumento de montones de westerns, además de un subtipo estándar de historia para superhéroes caidos. Demonios, creo que ya le pasó al propio DD alguna vez. Además, el argumento es bastante similar al de otra obra de Diggle, Flecha Verde Año Uno, que también va de un protagonista que tiene que reconstruirse de la nada, ayudando a liberar a inocentes de un cartel de criminales que los están explotando, liderados por un señor del crimen a medio camino entre el realismo y el camp superheroico. Con un diseño muy similar, y un nombre que ya estaba cogido por otro supervillano. No son exactamente iguales, el sabor esta vez es de pueblecito americano, que usa una serie de arquetipos distintos que los emigrantes de la otra historia. Y mientras Oliver tenía que aprender a ser un héroe, Matt tiene que recordarlo. Y Diggle escribe a un buen Matt Murdock, dejando claro lo que le hace funcionar. Los personajes y situaciones que se encuentra son típicos, pero están bien hechos, y la trama avanza a buen ritmo.
Y funciona, porque si había un superhéroe que necesitaba recordar como se siente uno al ser un héroe, ayudar a los demás y tener una clara victoria, sin más complicaciones, es Daredevil. Hacia el final está la parte obligatoria donde Murdock tiene que afrontar sus demonios del pasado, sacados a la luz por el terriblemente conveniente poder de uno de los malos de la historia, pero no se le da muchas vueltas. No se entra en detalles, lo cual es lo mejor, porque se les ha dado ya muchas vueltas, y simplemente la escena se usa para zanjar, simbólicamente, toda esa etapa del personaje, tanto para él como para los lectores. Y el final, , donde Matt vuelve, confiado y sonriente, sobre todo porque nos prometen que esta vez va en serio, es muy satisfactorio para los que hayan aguantado la serie todos estos años de oscuridad.
El dibujo es de Davide Gianfelice, al que conocemos de cosas de Vertigo como Greek Street o Northlanders. Y tiene, apropiadamente, un estilo similar al de Jock, que hizo FV:A1. Con lo que son 3 comics esta semana con ese estilo. El estilo es apropiado para el tono de la historia, sucio, pero con un brillo de esperanza, menos oscuro que los de los anteriores dibujantes de la serie. La narración es clara, aunque los personajes irían mejor con algo más de cuidado y detalle. La barba que lleva Matt parece a veces que se le esté comiendo en vez de salirle de la cara.
Aunque no es una historia perfecta, es bastante estándar, pero está bien hecha. Y sobre todo, es lo que necesitaba el personaje. Ahora, puede dejar atrás el pasado y empezar una nueva serie y dirección (curiosamente, la numeración vieja se la quedará Pantera Negra, de entre todo el mundo), que está siendo un éxito en Marvel, y que Panini debería probar a sacar mensualmente. Recomendado (8)
Dia Mas Brillante Nº13
P: Termina la miniserie que renovaba a un puñado de personajes después de resucitarlos durante la Noche Más Oscura. Excepto que ha quedado completamente eclipsada por el hecho de que ahora mismo viene Flashpoint, no porque sea otro crossover, sino porque va a fulminar toda la historia de DC, y es dudoso que algo de esto vaya a servir para algo. Hace ya tiempo que DC tiene un problema gordísimo de mangoneo editorial, donde la historia tal cual se proyecta, la historia planeada al empezar a publicarse, y la que termina de publicarse, muchas veces no se parecen en nada. Y esta serie ha sido una víctima bastante gorda de todas estas Didioteces.
Con las historias individuales de los protagonistas de la serie concluidas en meses anteriores, a los dos números que le quedaban a la maxiserie les tocaba resolver la historia principal, que es explicar que quería la Entidad Blanca, para que todas las misiones, que protector tenía que encontrar Deadman, y que gran amenaza tenía que impedir. Excepto… una regla básica a la hora de construir historias, sobre todo historias con un misterio, es que la resolución no puedes sacartela del trasero, tienes que haberla mencionado antes en la historia. El asesino no puede ser alguien que no habias mencionado antes. Y por mucho que los comics de DC transcurran en un Universo compartido, no puedes sacarte en el último capítulo que el personaje más importante de la conclusión es alguien que no había aparecido hasta el momento, ni se había mencionado ni él ni sus elementos de alrededor en lo más remoto, durante todo el año anterior, que mira que ha sido tiempo. Así que, una de dos: O Geoff Johns ha olvidado completamente toda norma básica sobre como construir una historia (o alternativamente, estaba demasiado ocupado con Flashpoint y desmantelando toda DC como para molestarse en escribir algo con sentido) o ha habido un cambio bastante gordo de última hora.
A: Tampoco es muy comprensible ese cambio editorial de última hora. ¿A qué podían tener miedo los editores si van a resetear todo el universo DC en unos meses? Podrían haber cerrado Día más Brillante con lo que hubiesen querido. Y se ha cerrado de la forma más absurda del mundo, con elementos totalmente ajenos a la historia, que no encajan en absoluto con cómo se planteó desde un principio y sobre los que no se había dado ni la pista más remota. Y de los misterios reales seguimos sin tener ni puñetera idea (nada de la entidad blanca, cuyo único objetivo parece tener muy poco que ver con el resto de linternas del universo). Y nada que dé sentido a la implicación del 80% de los personajes, salvo quizás Deadman, Firestorm y Detective Marciano.
P: La cosa es que cuando escribieron todo esto, no habían planeado aún hacer el reset. De ahí lo que he dicho de cambios detrás de cambios sin apenas planificación. Y se nota, porque la futura serie de la Cosa del Pantano ya estaba planeada antes de que decidieran el follón de Flashpoint. Por eso todo este número se dedica a deshacer un punto rebuscado de continuidad de hace casi 30 años, en vez de esperarse y aprovechar el cambio de continuidad.
El caso es que, en algún momento entre empezar el Dia Mas Brillante y decidir reiniciar todo, decidieron reintegrar a los personajes de DC que llevaban apareciendo en Vertigo (parte de los místicos, vaya) desde hace años en el Universo DC normal. Así que decidieron que el final de la serie principal de DC sería el momento para promover el regreso. De por si, no es mala idea. El problema es absolutamente todo en la ejecución. No se da ninguna explicación de este “regreso”, asi que tenemos que asumir que nunca se fueron, simplemente llevabamos sin saber de ellos hace años porque no habíamos coincidido. Vale, no es culpa de Johns la tontería de la separación de personajes. Tampoco sabemos si todas las historias de Vertigo se aplican o no. Vale, habría sido mucho follón, y será el problema del que los escriba más adelante (o no, si los resetean). Más grave es que aparecen en una historia que hasta el momento ni los había mencionado, ni nada similar, y surge sin avisar. Lo único es que se había mencionado vagamente algo de una amenaza ecológica, pero a saber si era lo que tenían pensado o no.
Y más grave aún, contraproducente incluso, es que es una presentación malisima. Es decir, si estas presentando personajes de terror con un historial importante de sofisticación, lo peor que puedes hacer es hacerlo en una historia que, literalmente, acaba resolviendose mediante una mezcla entre Capitán Planeta y los combates de gigantes de los Power Rangers.
A: No lo hubiese definido mejor. Resulta que la lucha entre los colores primarios, la vida, la muerte y nosequé es la lucha de la naturaleza contra el mal u otra bobada. No se sabe muy bien por qué a la linterna blanca le importa tanto ésto, ni qué tiene que ver esto con todos los resucitados. Ni por qué hay que resucitar a 14 personas para que hagan una carambola incomprensible entre todos que al final sirva para resucitar a otro personaje. ¿No podías haber empezado por ahí, linterna blanca?
P: Además, no se molestan apenas en explicar quien demonios son los personajes. De la Cosa del Pantano y su mitología se hace un resumen muy breve y apelotonado, y el personaje sorpresa del final ni se dice como se llama, mucho menos quien es. Es decir, si no conoces al personaje, no sólo te llevarás una idea equivocada, no te enterarás de la mitad, con un poco de mala suerte. Y si ya lo conoces, sabrás que es un eco patético de lo que antes fue. Además, independientemente de lo que hagan después, toda la historia resulta ser una excusa para deshacer la primera idea que tuvo Alan Moore para la Cosa del Pantano. Pero en vez de tirar por el camino fácil (asumir que un hombre transformado en planta, y una planta con los recuerdos del hombre son exactamente la misma cosa, y a la mierda todas las giliflauteces pseudomísticas que decían lo contrario) tienen que contar una historia enrevesada y bizantina para llegar a esa misma conclusión. Es decir, montar un follón enorme para deshacer una idea de éxito de hace 25 años que a nadie más le importaba. Es como si hubieran juntado todas lo que le critican a Geoff Johns, pero sin ninguna de sus virtudes. (Porque, ¿la caracterización acertada que suele ser su marca registrada? Totalmente ausente de este comic. Me gustaría creer que es porque la ejecución del argumento es de Peter Tomasi, pero eso no le exculparía tampoco)
A: Para los que no conocemos a la Cosa del Pantano, todo esto es totalmente incomprensible. Me congratula (en cierto modo) ver que quién lo conoce tampoco entiende qué pinta en esta historia.
P: Lo triste es que la historia no empezaba mal. Resulta que la Entidad Blanca había resucitado a la mayoría para que el mundo no se acabase antes de encontrar al campeón y que derrotara al Gran Malo. Son motivos tangenciales (y en el caso de Firestorm, completamente aleatorios) y es un argumento trillado, pero al menos es una explicación. Entonces se reunen a todos los personajes de la serie (incluyendo a Capitán Bumerang y Halcón, ya que sus misiones se resuelven también aquí, cosa evidente ya que estan conectadas, y aunque en Flash se ha mencionado algo, en Aves de Presa han pasado olimpicamente de todo esto) y al menos parece que todo está yendo hacia una conclusión bien montada, con escenas de otros héroes para tratar de convencernos de que es algo importante, y de vendernos la desesperación de la situación, y todo eso. Hasta ahí bien, y entonces es cuando empiezan a aparecer personajes sin explicación, los zombies, los monstruos gigantes, y el transformar a personajes en seres de energía para que junten sus poderes y venzan al malo, como si de unos dibujos animados malos se tratase. Si, han hecho coincidir todos los argumentos y a todos los personajes, pero de una manera completamente chapucera, donde al final daba absolutamente igual que personajes fueran y lo que les hubiese pasado. Sólo hay que comparar esto con, bueno, con todas las historias recientes de Morrison donde si coincidian las tramas de distintos personajes (7 Soldados, 52, Crisis Final)
A: Este final no necesitaba el desarrollo anterior. Y el desarrollo anterior (que tampoco fue una maravilla) no merecía este final. Los finales de estas historias que involucran tantos elementos suelen tener una final espectacular donde todo encaja. Aquí no encaja nada con nada.
P: Por no encajar, ni siquiera encajan los vistazos del futuro del primer número. ¿Recuerdas que Deadman veia el futuro de los 12 resucitados? Prácticamente ninguna de esas escenas se ha cumplido. ¿De que demonios sirve hacer ese tipo de cosas si luego no puedes molestarte en cumplir lo planeado y prometido? Igualmente, otra posible prueba de cambios de última hora… al final la misión de Osiris no tiene nada que ver con nada. Aquí tratan de justificarlo con una frase que dice que Isis ayudará al Elegido, pero es una excusa que no se cumple ni se vuelve a mencionar. No me extrañaría que originalmente Isis hubiera tenido un papel más grande. (De todas maneras, en cuanto más se ignore esa mierda de encarnación de Titanes, mejor)
Y luego está la escena de Halcón y Bumerang. La escena prometida se cumple, en cierta manera. Lo que pasa es que la explicación no tiene absolutamente ningún sentido. ¿Para que demonios quería la entidad blanca que uno lanzara el bumerang y el otro lo cogiera? Tal y como está proyectado, no pasaba lo que tenía que pasar. Y tal y como habían explicado las reglas anteriormente, Halcón debería morir al final del número, y no muere, de hecho, queda todo exactamente igual. Es decir, que o han contradicho sus propias reglas, o nada de esto ha servido para nada. Me inclino más por lo segundo, porque todo el rollo de tener nuevas vidas y no cometer los errores del pasado que tan bonito pintaba al principio no ha ido a ninguna parte.
A: La verdad es que no es la peor escena porque por lo menos da un cierto momento emotivo para Deadman, que es el único personaje para el que esta historia ha sido mínimamente útil. Lo de Halcón, efectivamente, no tiene ningún sentido. Aunque está visto que cumplas o no cumplas la misión, el bicho blanco hace lo que le da la gana contigo.
P: El final de Deadman, si bien completamente evidente, al menos tiene cierta emoción. Lo que pasa es que se queda cortado a medias. Le hacía falta un epílogo explicando mejor como queda su situación al final, y dandole un colofón emocional a toda su historia. Pero no, vamos a usar ese espacio para páginas dobles de pelea, por supuesto. Así se hacen las cosas en DC ahora. Al menos se le ha desarrollado a lo largo de la maxiserie, y es posible que esté en un sitio más interesante de cara a próximas apariciones… asumiendo que no borren todo esto. O que decidan ignorar la escena final porque apenas se explica.
A: Era un personaje con el que hacía tiempo que no se hacía nada interesante, y mucho menos algo como convertirlo en elemento central de un super crossover. Ahora tenemos un personaje más interesante y con más experiencias que al principio, pero con la terrible sospecha de que todo esto no habrá servido para nada.
P: Con la Cosa del Pantano, parecido. Está bien que él y demás personajes puedan interactuar con el resto de DC. Pero si se va a hacer así de mal, no valía la pena la cagada. Esto no lo ha hecho mejor personaje, ni encajar mejor en el UDC. La escena final, además de seguir con la puñetera manía de terminar las sagas en un cliffhanger, es problemática. Por mucho que me guste lo que pasa (y en un buen detalle de unificación, el único en este final, recoge un elemento de Aquaman de principios de la historia), es una dirección muy vista por el que la Cosa del Pantano ya ha ido. Y encima, la última página es la aparición sorpresa de un personaje… que no sólo no explican quien es ni su significado, por no decir no dicen ni como se llama.
A: Corporaciones malignas terribles es una dirección muy vista por la que todos los personajes (sobre todo los que tienen que ver con el medioambiente) ya han ido. A mi me parece un buen final, con su dosis de misterior y una buena aparicion de un personaje guay. Pero claro, para saborear este final tienes que haberte tragado toda la mierda que te ha hecho llegar hasta él, y por ahí no pasamos.
P: Sobre Aquaman… la idea ha sido tratar de hacer que molase. A base de darle un nuevo sidekick (bastante sosillo, mola mucho más en TV), ampliar el pasado y habilidades de Mera (que no ha mejorado respecto al principio de renovación que le dio en Noche Mas Oscura), nuevos villanos (olvidables) y no hacer nada con el propio Aquaman que lo haga más interesante, sólo angustia vital más vista que el tebeo y que debería haber superado hace años. Y ni una sola idea para hacer de una serie de Aquaman algo con gancho. Lo más interesante es la página de gancho del final, pero ya manda narices que la primera idea interesante sea en la última página. Que no sabemos si se seguirá, aunque la nueva serie la hagan los mismos.
A: Pese a haber sido sosa, la historia de Aquaman ha sido la segunda mejor después de la de Deadman. Por lo menos tenía a Mera en un buen momento, tenía a Black Manta y tenía dibujo de Ivan Reis. Y no ha sido un desastre. Supongo que que esto esté en la mitad buena de la serie no habla muy bien de ella.
P: La historia que mejor concluye es curiosamente la del Detective Marciano. Es decir, ha sido una mierda. Pero como no ha intentado reinventar al personaje, ni intenta lanzar una nueva serie, al menos no fracasa en el intento. Es triste que sea algo bueno el no tener aspiraciones. En cualquier caso, como ya había sido todo resuelto (malo vencido, J’onn elige una vez más la Tierra viva sobre Marte muerto), su epílogo es un verdadero epílogo, no un anuncio de una posible continuación. Hace lo que tiene que hacer, reafirma al personaje y ata cabitos sueltos de la historia de manera que quedan bien. Es simple, pero al menos es satisfactorio, que es más de lo que se puede decir del resto de epílogos. Y al menos quiero leer más sobre J’onn, porque mola igual que antes.
A: Cierto, es el único epílogo que va de emociones y que retrata a un personaje agradable. Y tiene mérito que consiga dar la sensación de que es un broche a una gran historia que ha definido al personaje, porque no ha sido eso ni mucho menos.
P: La historia de Hawkman también fue muy mala, pero al menos parecía que iba a darle una nueva dirección a los personajes, aunque fuera quitandole una de sus señas de identidad. En vez de eso, es la que tiene el giro más grande en este número. Y lo que resulta es que acaba dandoles un status quo bastante menos interesante, aunque sea más novedoso. Es decir, quitar elementos disminuye a los personajes, no añade, y más si no pones nada en su lugar. Encima, han quitado la parte que no es, usando cualquier criterio que no sea nostalgia. El resultado es que sólo van a quedar testosterona y quejidos. Pero claro, da igual, porque su nueva serie será mierda independientemente de lo que pase aquí.
A: Eran personajes que ya me parecían un coñazo desde el principio, que tenían un único leit motiv y ahora no tienen ni eso. Y no albergo la esperanza de que lo sustituyan por algo mejor, sino de que se quede sin nada.
P: Por último, Firestorm. La premisa de la fusión entre Ronnie y Jason era prometedora. 24 números después, sigue siendolo, pero no hemos visto nada de ese potencial. Lo único que se ha hecho ha sido matar gratuitamente al Profesor Stein. Y darle un nuevo elemento a Firestorm, que termina en cliffhanger… que va a dar igual, jamás se terminará porque Firestorm reempezará de cero. Que sirva eso de lección para DC y para todo el mundo: Si estas haciendo una gran saga, molestate al menos en darle un puñetero final, Una cosa es dejar elementos que puedan seguirse más adelante, como hizo 52. Y otra muy distinta es no terminar las cosas. Nunca sabes si vas a poder terminar la historia más adelante, y más hoy en día. Si no quieres dejar a los lectores a medias, termina las puñeteras historias. Ahora bien, si te da igual dejar a los lectores a mitad e insatisfechos porque te dan igual… eres de la Nueva DC.
A: Firestorm ha tenido una historia muy pobre, con un desarrollo muy previsible y un final muy atropellado. No sé entiende muy bien lo que se prentendía con él, hacia donde le querían llevar ni cuál era la intención de involucrarle en ésto. Y sabiendo todo ésto, ni siquiera intentan un final que dé el pego como el de J’onn, sino que vuelven a las andadas de la huida hacia adelante. Pues bueno.
P: En cuanto al dibujo, como esta vez hay una sola historia (dejando aparte los epilogos, que si que son cada uno del dibujante correspondiente), la historia se la dividen entre varios. Si, pese a que tuvo casi todo el mes pasado libre, Ivan Reis no puede hacer los dos números de este mes. Lo malo es que el dibujo cambia a mitad de escena a Ardian Syaf y Joe Prado. Y se nota un montón porque, entre otras cosas, la Cosa del Pantano pasa del look moderno al original de una página a otra. En una es un ser hecho de plantas con detalle, en otra es una masa homogenea. Una es un dibujo bonito y muy detallado, en la siguiente es convencional y normalito. Podría haber sido peor, al menos son vagamente similares, pero canta mucho.
A: Podrían haber puesto, al menos, al dibujante bueno para la enorme página de doble de dos bichos gigantes zurrándose y conseguir que diese un poco menos de vergüenza.
P: Al menos la serie no ha necesitado dibujantes de relleno. Patrick Gleason hace la conclusión tras la pelea, y aunque algo histriónico en comparación, lo hace bien. Afortunadamente, Scott Clark solo hace el epilogo de Firestorm (igual que Gleason hace el de J’onn), porque es absolutamente patético en comparación con los demás. Pero bueno, es un vistazo a lo que nos viene encima con la Nueva DC.
A: En definitiva, hemos tenido una historia que prometía mucho al principio, con un montón de elementos interesantes con los que jugar, con un montón de personajes a los que sacarles partido… y se ha ido desinflado poco a poco por el camino, con historias bastante patéticas como la de Detective Marciano, sosas como la de Aquaman, previsibles como la de Firestorm, aburridas como la de los halcones… al final ya todo quedaba supeditado a que todo este calvario fuese un camino que había que recorrer para llegar a un final donde, de repente, todo encajase como un puzzle y redimiese el desarrollo. Y no sólo no ha sido así sino que al final de la historia ha sido lo peor de todo, desaprovechando todo lo que había para utilizar y sacando de la manga otra serie de elementos que no venían a cuento y que además dan mucho peor final del que podría haber dado otro tipo de combinación con las cartas con las que jugábamos en un principio.
P: Vamos, que ha sido más Cuenta Atrás que 52. Y no podemos culpar de todo lo malo a Tomasi tampoco. Es la primera cagada grandiosa de Johns, pero me temo que no la última. La estructura no era mala, la planificación ha sido patética y las historias no han sido buenas en general, aparte de que muchas ni siquiera tienen final. Bienvenidos a la Nueva DC. Evitar a toda costa (2)
Lobezno, El Mejor en Su Trabajo: Contagio
Detrás de este título tan complicado, viene el comienzo de la segunda serie regular de Lobezno. Si, pese a que ya teníamos series de Lobeznito y Lobeznita, en Marvel decidieron darle otra serie más al Lobezno normal. Al menos parece que han aprendido la lección, que el público está harto de tanta garra, y han cancelado todas las series periféricas. Pero antes de eso, ha habido un año de esta serie secundaria, del cual, esto es la primera mitad.
La última vez que tuvimos una segunda serie de Lobezno, fue Orígenes, donde la idea para distinguirla de la principal era “dar la lata con retcons sobre el pasado de Logan”, lo cual era poca seña identificativa, y encima, mala. Esta vez, la idea es hacer una serie de Lobezno para lectores más maduros. Sin llegar a ser de la línea MAX, porque supongo que no están preparados para ello, por motivos tanto de ventas (esa clase de comics vende menos, al contrario que aquí), como de posible publicidad negativa. Aún así, en Estados Unidos, la serie llevaba el cartelito de “Para Lectores Maduros”, lo cual es una tontería, porque no hay nada aquí que no se vea ocasionalmente en otros comics normales de Marvel. Es decir, en un mundo donde el comic principal de la compañía tiene una página doble donde veiamos como se le salían las tripas a uno de los protagonistas, no se puede ser más gráfico. Sólo que aquí se ve constantemente. Este comic se recrea bastante más en la violencia y las tripas de lo normal (incluso que lo normal en DC, ba-dum-dum), es psicológicamente más oscuro que la mayoría, e incluso tiene más sexualidad, aunque de nuevo, visualmente, no se ve más que en los demás comics. Es algo así como el equivalente Marvel de Seis Secretos, pero con menos humor y caracterización menos profunda.
El guionista de la serie es Charlie Huston, que ya fue bastante bestia y oscuro en su relanzamiento del Caballero Luna, pero que le puso suficiente imaginación e ideas como para que no fuera enteramente violencia gratuita. En un alarde de imaginación, a diferencia de lo que hacen la mayoría de guionistas cuando les dicen que hagan un comic “maduro”, no se pone a contar una historia pseudo-realista, que ignore o pase a segundo plano las partes superheroicas y superhumanas. Al contrario, de hecho. Es un comic completamente superheroico. Sólo que muy oscuro. Para ser originales, lo que hace Huston es el enfoque contrario al de Aaron en la serie principal. En vez de pensar que clase de enemigos pueden darle una amenaza psicológica y emocional a alguien que lo tiene todo tan visto como Lobezno, lo que hace es tratar de pensar que clase de enemigos darle que puedan ser suficientemente amenazadores a alguien que es casi indestructible. Sin recurrir a dioses y similares, quiero decir. Y si puede ser, que sirvan para darle salida a la violencia que se espera de la serie.
El resultado es una idea bastante chula: Enfrentarle a otros personajes que son también indestructibles. O al menos, que tengan factores de curación similares. Resulta raro que a nadie se le haya ocurrido antes. (No estoy contando versiones oscuras de él tipo Dientes de Sable y otros subproductos de Arma-X) Mejor aún, Huston no se los inventa, sino que a todos los saca de los rincones más insospechados del Universo Marvel (aunque muchos son de los 90, porque claro, esa clase de habilidades estaban de moda entonces). Y cuando digo insospechados, lo digo en serio, son personajes increiblemente rebuscados y desconocidos. Es decir, el más conocido con diferencia es el Capi Loco, un personaje del Capitán America de Gruenwald que ha aparecido a lo mejor en 25 comics. Los demás incluyen enemigos de héroes místicos como Motorista Fantasma, Morbius y Hombre-Cosa, personajes de Marvel UK (uno de cuando estaba Moore en los 80, otro de una brevisima línea a lo Vertigo antes de que se colapsara), y dos personajes que únicamente habían aparecido en historias cortas de antologías: Una en un número de Marvel Comics Presents, otro en una historia de terror de los 50. Desde luego, fans de los personajes rebuscados estarán contentos con esta serie. Incluso hay una escena en un laboratorio también con unos cuantos otros cameos chulos. Es la clase de cosa que le puede dar orgasmos a los escritores de fichas tipo Handbook. (De hecho, el equipo oficial sale acreditado, porque sin duda le ayudaron a buscar a toda esta gente)
Lo mejor, de todas maneras, es como usa a esos personajes. No los usa únicamente como carne de cañón a lo Bendis, sino que se nota que se ha leido las apariciones de esos personajes (no muy difícil, por otro lado, la mayoría pueden contar sus apariciones con los dedos), y cada uno tiene unos matices distintos en sus poderes, una personalidad distinta, unos objetivos y una manera distinta de interactuar con Lobezno. Huston se toma algunas licencias, pero es comprensible. Sienta un poco peor con Capi Loco, ya que es el único personaje bien desarrollado previamente de todo, y Huston no parece entender bien que la idea del Capi Loco es que quiere extender su nihilismo de manera evangélica, no simplemente hacer el tonto a lo Masacre, pero al menos hay algunos apuntes en la dirección correcta. Mortigan Goth tiene poco parecido con el personaje original, pero es intencionado, ya que lo usa para parodiar esa clase de personajes a lo Angel que no paran de estar quejandose de su existencia inmortal. Con Suicidio apenas hace nada, pero por otro lado, era un personaje de Mackie, poco podía hacerse. Y con el resto, al menos abarca una gran variedad, entre los completos psicópatas a los casi inocentes con los que se puede empatizar, abarcando distintos sabores de la misma idea y diversas motivaciones y personalidades, algunas divertidas. Los enfrentamientos finales de cada uno con Lobezno, en plan videojuego, son satisfactorios en líneas generales, porque les da un final apropiado a casi todos.
Los indestructibles no son los únicos malos de la historia, hay un villano detrás de ellos, que si que es nuevo. Y es bastante interesante. Como con sus secuaces, la idea para hacerle un villano de Lobezno no es meterlo retroactivamente en el pasado de Logan (gracias al Cielo) ni que sirva como opuesto a su salvajismo o samuraidad, sino para dar juego a su factor curativo. La verdad, esta serie va más de Lobezno como superhéroe regenerativo que como personaje con otros aspectos. Pero se usa lo suficiente de sus habilidades y actitud como para que sea una historia de Lobezno, aunque no sea una historia sobre él. Volviendo al villano, es bastante interesante, tanto en poderes, que son bastante creativos, como en personalidad. Es un villano de la vieja escuela, con grandes discursos y planes rebuscadisimos, pero lo que hace tiene sentido internamente, y disfruta haciendo de supervillano, y hace que tenga cierto atractivo. Y desde luego, las situaciones donde mete al pobre Logan son tan desagradables como ingeniosas.
No es que todo sea bueno en este tomo. Menos mal que aquí se publica en tomo, porque el primer número era infumable. Todos estos puntos fuertes de arriba estaban ausentes, y en vez de eso, es un follón casi indescifrable con Lobezno actuando de manera extraña y haciendo un montón de estupideces. Que luego resulta formar parte del plan del malo, pero eso no justifica un número casi entero de estupidez. También tiene casi toda la sexualidad del tomo, y menos mal, porque no pegaba nada en la historia. Y luego, aunque las torturas son imaginativas, 4 números del protagonista de la serie siendo torturado horriblemente por los villanos es pasarse bastante. De hecho, en general, tanto la historia, la tortura, y toda la actitud y gracias de los villanos, habrían funcionado mejor recortandose un poco y conteniendose más. Hay muchas ideas chulas en la historia, no hacía falta ser tan explícito y detenerte tanto en algunas.
El dibujo es de Juan Jose Ryp, dibujante que llevaba años cumpliendo en Avatar donde hacía todo tipo de horrores gráficos para autores famosos que querían hacer lo que quisieran sin ninguna censura. Como el Robocop de Miller, o miniseries recientes de Ellis. Así que es apropiado que su primer gran trabajo para Marvel sea algo bastante gráfico. El caso es que es bastante bueno, ciertamente tiene nivel de sobra para estar trabajando en una editorial grande. Y desde luego, se nota que tiene experiencia haciendo violencia y gore. Las partes donde tiene que ser sexy son más discutibles, pero al menos es atractivo dentro de un estilo bastante peculiar. Las perspectivas a veces se le hacen un poco raras y eso afecta a las caras, pero en general es bastante bueno, y le pega mucho a la historia.
Este comic debería tener bastante éxito en España, porque aquí siempre ha habido mucho público para comics de sangre y tripas. Recordemos que Lobo fue en su día la serie más vendida de DC en España, cuando en America ya se habían aburrido del chiste hace tiempo. Esto es un comic de violencia y gore en plan noventero, pero con mucha más imaginación, y a veces incluso ingenio y gracia. En Panini deberían tratar de promoverlo más, si saben lo que hacen. Recomendado (7)
Nueva Pantera Negra: Garras de la Pantera
Hasta la gran cancelación en masa de hace unos meses, en los últimos años, lo que hacía Marvel cuando iba a cancelar una serie, era darle una última oportunidad, cogiendo la última saga de la serie, y publicandola como una miniserie, con la intención de darle más bombo, o al menos, que saliera más económica (las miniseries eran más caras). Normalmente, no servía para avivar el interés en el personaje, y se terminaba en esa miniserie. En el caso de Pantera Negra, la miniserie fue la Guerra de Muerte, que tuvo un éxito moderado gracias a un porrón de estrellas invitadas. Así que se han permitido sacar una nueva miniserie, mismo guionista, Jonathan Maberry, esta vez con la misma protagonista que la última serie, Shuri, la hermana de Pantera Negra.
El primer problema de la miniserie es que está protagonizada por Shuri. Es una terrible idea para un personaje. Es un personaje que Hudlin se sacó enteramente del trasero, como si siempre hubiera estado ahí, pese a que claramente en historias anteriores no existía. Y prácticamente de la nada la han puesto de protagonista, de manera completamente desmerecida. Lo grave no es eso, es que es un personaje soso y anodino, sin ningún elemento original e interesante. No tiene la parte cerebral, de genio que lo tiene planeado de su hermano. Ni su presencia y estilo. Y por supuesto, no tiene ningún sentido tenerla de Reina de Wakanda, no es que importe, porque no ejerce en esta historia, así que menos elementos interesantes aún. ¿Y que tiene en vez de todo lo que hacía interesante a Pantera Negra? Uh, angustia vital de estar a la altura de sus predecesores, completamente estándar y sin ningún matiz. Y luego, lucha contra su lado salvaje animal. Oh, cielos. Que idea tan nueva, y que enfoque tan nuevo para el tema ofrece Maberry. En sueños. Lo que sirve para tener de invitado especial al Tio Garras, porque Dios nos libre de que haya algún comic mediocre donde no salga, y algún personaje con el que no actue como si se conocieran de toda la vida.
Así que con un personaje principal sin un solo elemento interesante, vamos muy mal. ¿Pero que hay del argumento? Pues es el primer enfrentamiento entre Shuri y el archienemigo de su hermano, Klaw. (De hecho, el título original es Klaws of the Panther, juego de palabras chorra con garras en inglés) Tiene sentido, también era su padre el que mató, y es la habitual historia donde te enfrentas a la nemesis de tu predecesor y tienes que mostrar que estas a la altura. La cosa es que, después de muchísimos combates, había que calentarse mucho la cabeza para hacer de Klaw una amenaza de nivel, porque le han derrotado mil veces, la mayoría sin mucho esfuerzo. Aquí, por supuesto, no le dan nada para que sea una gran amenaza. Ningún uso de sus poderes que no se hiciese en los 70. Ningún plan medianamente inteligente u original. El único motivo por el que no se le derrota inmediatamente es porque la protagonista es un poco inutil, pero ni eso se hace de manera inconsistente. En vez de eso, se dan muchísimas vueltas para un argumento sencillisimo, sin apenas giros, y el único que tiene, sobre un McGuffin a usar por Klaw, es completamente predecible desde el principio, y avanza, efectivamente, sin ninguna imaginación.
Pero todo esto no es lo peor del tomo. Lo peor es el dibujo de Giancarlo Gugliotta. Ya hizo la miniserie del Sr. Negativo hace un par de años, ya la cagó entonces, y si acaso, ha emperado desde entonces. Su estilo es similar al de Jorge Santamaría, que recordemos, era un dibujante español que solían usar en Forum, pese a ser malisimo, al que le dieron una oportunidad en Marvel (en una miniserie de Vengadores que ni llegaron a publicar aquí) y quedaron tan espantados que no volvió a trabajar. Decir que los personajes de Gugliotta son deformes es quedarse corto. Es como si todo lo que hay en la página estuviera en un estado semilíquido, que va cambiando de viñeta a viñeta sin tener ninguna definición. Excepto los pechos de la protagonista, que van aumentando y saliendose cada vez más. Por supuesto, es casi imposible saber que está pasando en la mayoría de escenas de acción, de tan chapuzas que es. En serio, en Marvel deberían tener un control de calidad suficiente para filtrar esto, aunque sean trabajadores baratos para miniseries de mierda.
Y con esto, termina de momento la carrera de Maberry en Marvel y la de la Nueva Pantera Negra. A ver si es permanente. Sin embargo, como en Marvel aún querían darle nuevas oportunidades a series canceladas con nuevas direcciones (ver también Caballero Luna, Motorista Fantasma, Castigador), en breve volverá el Pantera Negra de verdad en una serie propia mucho más interesante. Evitar a toda costa (2)
Patrulla-X: Proteger y Servir
Otra antología más, ya que en Marvel les gusta, porque con la excusa, dan salida a autores poco famosos y personajes que no pueden tener serie propia, o se pueden hacer historias que no tienen cabida en las principales, y se venden porque tiene el tirón de una franquicia o saga importante. De todas maneras, aunque tiene mérito haber aguantado varias antologías, estas son ya las últimas. Las antologías no venden en el mercado americano, ni siquiera con personajes famosos.
Esta vez, a diferencia de antologías anteriores, no está relacionada con ninguna gran saga o historia. Lo que hace es aprovechar la idea de la Edad Heroica de mayor cooperación entre héroes, y tener a distintos Hombres-X interactuando con el resto del Universo Marvel, sean héroes o villanos. Es decir, haciendo de superhéroes convencionales, de ahí el título. En cuanto a los autores son de los que no tienen serie regular, o están orbitando por la periferia, o son directamente novatos. Y las 16 historias son de 8 páginas, a razón de 4 por número, como antologías anteriores.
La historia principal, por decirlo de algún modo, o al menos la única que tiene varias partes, una en cada número, está escrita por Chris Yost, que desde que terminó su X-Force no está regularmente en ninguna serie (centrandose en la serie de TV de Vengadores), pero sigue colaborando para no perder la conexión. La cosa es que, pese a que X-Force era deleznable, sus otros trabajos con los mutantes no han estado mal. No sabemos si es que era su colaborador Kyle el que era nefasto, o simplemente que se le da mejor hacer historias desenfadadas que drama pesado. Pero aún así, la diferencia es brutal. Es decir, esta historia no es una maravilla, pero al menos es divertida, con uso acertado de personajes y coherencia interna. Lo que cambian las circunstancias. En este caso, Yost coge a los dos personajes con los que más se divertía en New X-Men (probablemente los únicos que estaban bien escritos, en el sentido de que tenían caracterización en vez de traumas constantes), que son Alud y Camaleón, y juega con ellos. La idea es tenerles tratando de hacer de superhéroes en San Francisco, a espaldas de los adultos. Porque al fin y al cabo, es lo que harían muchos adolescentes con superpoderes en sus circunstancias. Es una idea divertida, y Yost le saca partido porque los protas son un duo cómico estándar, con Santo siendo el tonto bienintencionado y Victor siendo el listo que está permanentemente avergonzado por las tonterías que hace su amigo, pero que no puedo mandarle a paseo porque en el fondo se divierte con él. Hay algunas escenas que son realmente graciosas, como seguir con el chiste recurrente de que Santo le quiere cortar el otro brazo a Victor para igualarlo. Los villanos que usa también son buena idea, y se usa bien el truquillo habitual del malo principal, derrotado de manera distinta que otras veces. Los villanos secundarios no se explotan mucho, pero al menos Yost se acuerda de la alineación correcta. Y da gusto que se use a personajes que se han perdido un poco con el montón de personajes que hay ahora mismo en la Patrulla-X, sobre todo rtas la cancelación de las series de los alumnos. El dibujo de Derec Donovan, al que podríamos recordar de la miniserie de Júbilo de hace años, es muy suelto y caricaturesco, pero le va bien a la historia, con cierta gracia y al menos hace identificables a los personajes.
Yost escribe otra historia, que es precisamente epílogo de X-Force, concretamente de Necrosha. Se trata de ver que ha pasado con Destello (la original, la del universo “normal”), que fue resucitada en aquella historia, y como todas las consecuencias de la historia, fue completamente ignorada al terminar. No es una historia particularmente buena, se nota el espectro de X-Force (y lo dicho antes de Yost no haciendo tan bien el drama), pero al menos recoge su propia basura, y trata algo que no tenía sentido que se ignorara, que es algo que tristemente, pasa mucho en años recientes en la familia mutante, y al menos estas antologías cumplen un poco el papel de arreglar esas cosas. No hace de Destello un personaje interesante, pero al menos la arregla un poco para que otro guionista la pueda recoger más adelante. Dibujo bastante bueno de Dalibor Talajic. Luego, James Asmus, otro abonado a este tipo de miniseries satélite (y que colaboró con Yost en un número de Runaways, ya que estamos buscando conexiones) hace dos historias. Una es un enfrentamiento entre Emma Frost y el Mandril, que es un buen emparejamiento, siendo un villano que va de abuso de mujeres, y una mujer extremadamente segura y poderosa. Básicamente, toda la historia es el Mandril tratando de hacerle su rutina a Frost, y Frost arrollandole por completo y dejandolo en ridículo. Bastante divertido, aunque uno de los mejores chistes es intraducible. Lastima que el dibujo de un tal Jon Buran sea la cosa más amateur y patética que he visto en mucho tiempo, porque perjudica bastante. Al menos nos podemos consolar con que esto no es DC, así que no le han dado más trabajo. La otra historia es de una sola idea, pero es muy chula. Es un team-up entre Hercules y Mariposa Mental, alrededor de 1992, y cuando digo team-up, quiero decir… bueno, ya sabes. Es una idea genial, que aprovecha muy bien la idea de Hércules como Casanova, de manera que empieza graciosa para volverse triste cuando se ven las implicaciones. Tiene dos dibujantes distintos, uno por cada tiempo donde transcurre la historia, y a diferencia del anterior, estos son competentes. Como siempre, Asmus demuestra que sabe escribir a estos personajes, y parece ser que en Marvel se han dado cuenta y le han dado Generación Hope. Al menos mientras dure, a ver si consigue algo más después.
Luego hay un par de guionistas que solían tener serie en Marvel, pero que afortunadamente, ya no la tienen. Uno es Brian Reed, el de Ms Marvel, que hace una historia sobre Cifra luchando contra el crimen porque se lo encuentra por la calle. Dejando aparte esa coincidencia, tiene un problema grave que comparte con otros guionistas del Cifra resucitado. No me refiero al hecho de que lo escriban como un robot, que no se parece en nada al personaje original. Me refiero a que coge unos poderes simples, y los exagera hasta límites que no tienen sentido. Si, dados sus poderes, puede leer la ciudad (y hace una buena analogía para explicar sus poderes) y algunas de las otras filigranas que hace. Pero por mucho código máquina que entienda, no tiene sentido que pueda comunicarse con un aparato mecánico sin un interfaz. Si un aparato sólo recibe instrucciones manualmente, o por conexiones de datos, no va a desactivarse por voz si no está diseñado para eso. Eso no es suspender la incredulidad, es ser un paleto. Y convertir a Cifra en un tecnópata a lo Mitchell Hundred, que no es. El dibujo de Larraz es mejor que en Pantera Negra. La otra historia es del terror que los hombres conocen como Marc Guggenheim, responsable de Lobezno resucitando de la nada, y de la película de Linterna Verde. Es una historia completamente estúpida e inútil, que va de coger una historia de hace 26 años y reciclarla sin venir a cuento, de manera que contradice a la propia historia original. Si la leiste, no te da nostalgia, sabes que es contradictoria y un pobre remedo. Y si no la leiste, es estúpida igualmente. Como me alegro de que Guggenheim ya no escriba comics. (Ahora por hablar lo contrataran en DC, ya verás)
Luego están los guionistas que andan aquí y allá, pero no han tenido aún ninguna serie regular, y todos se traen a personajes Marvel que han usado antes. Stuart Moore, eterno abonado a los rellenos, cuenta un team-up entre Coloso y Iron Man, al que ya escribió en una saga bastante mala en su serie. Supongo que elegidos porque ambos son hombres de hierro, y hay posibilidad para contrastar, rico/pobre, americano/ruso, científico/artista y así. Pero la historia apenas hace nada con esos contrastes, únicamente tiene a Stark en plan condescendiente que pensaba habíamos abandonado, y teniendo una lección por parte de Peter porque si. No es muy buena, vaya, se explica porque nunca le dan serie. El dibujo de un tal Gary Brown no está mal. Si Spurrier, guionista habitual del Club X y a veces del Motorista Fantasma, coge a este personaje, y lo pone en un team-up con X-23. A quien se enfrentan es lo de menos, la gracia es juntar a los personajes, ya que uno va de hacer cumplir penitencia, y la otra va de atormentarse por los pecados cometidos. Es una combinación obvia, y básicamente sirve para tener a la chica afrontando lo que ha hecho de una manera literal que sólo puede pasar en un universo como el marveliano. Está bastante bien, aunque se le de muchas vueltas a la tortura de X-23, pero es que el personaje es así. El dibujo de David Lafuente es bueno, pero su estilización no le pega en nada ni a una historia seria, ni al Motorista Fantasma, que queda aparatoso. Por último, Kathryn Immonen vuelve a dar la lata con su versión de la Gata Infernal, en una comedia absurda junto a Gambito. La idea, supongo, es que ambos son igual de idiotas, er, desenfadados, pese a tener un pasado trágico que no mencionan. O quizá no hay ideas, simplemente es hacer el tonto durante 8 páginas. El dibujo de su marido es lo importante, supongo.
Por último, están los novatos, generalmente viniendo de independientes. Se nota cuando son más underground, porque suelen tirar hacia el humor. Primero está Joshua Hale Fialkov, un guionista independiente en alza que ha sido reclutado por DC para una de sus nuevas series. Aunque normalmente hace terror, aquí hace una comedia de acción protagonizada por los dos ladrones franceses descarados y encantadores (cuando no quieres pegarles) de Marvel: Batroc y Fantomex. El team-up que siempre habías temido. Es bastante gracioso, aunque inevitablemente chorra. Buen dibujo cómico de un tal James Harren. Ray Fawkes, que viene también de la independiente Oni, escribe un team-up entre Spiderman y las Cuclillos de Stepford. O mejor dicho, a las chicas decidiendo impedir un atraco porque se aburren, y Spiderman tratando de intervenir, sin mucho éxito. No está mal como chiste de 8 páginas, y el dibujo del tal Ron Chan no está mal tampoco. Otro independiente, Nick Abadzis (que curiosamente, hizo cosas para 2000 AD y Marvel UK en los 90) escribe otra de esas ideas obvias que no tiene sentido que no se hubieran contado. Concretamente, Kitty Pryde pidiendo ayuda para solucionar su problema de poderes a los grandes cocos de Marvel, especialmente a Reed Richards, que ya le curó de algo similar en los 80 en una brillante miniserie. Aquello no se menciona, y el final estaba claro, pero al menos hay interacción decente por el camino. Buen dibujo de Steve Sanders, el de Sword, aunque para esta historia habría venido mejor alguien más naturalista. Por último, un novato llamado Jed MacKay conjura una historia completamente absurda con Dazzler y las Hijas de Dragón en plan setentero, y otro montón de personajes como invitados, incluido el ahora estrella cómica alternativa MODOK. Tiene dibujo a lo Paul Pope, no parece ser posible de encajar en la continuidad y pretende ser más graciosa de lo que es. Es decir, parece una historia más apropiada para Relatos Extraños II (que Panini debería sacar un día de estos) que para esta antología.
Antología que tiene sus más y sus menos, como todas, pero al menos mantiene un mínimo de calidad, y algunas historias si que son buenas. Nada imprescindible, pero le gustará a los fans de la franquicia que estén hartos de siempre los mismos personajes. Recomendado (7)
Punisher: En Carne y Hueso
Otra miniserie que sirve de epílogo a una serie recientemente cancelada. Esta vez, a la última serie del Castigador en el universo Marvel, que era ya el fin de la etapa de Rick Remender como guionista mediocre, antes de empezar a hacer las cosas bien y dedicarse a versiones oscuras de franquicias importantes, que es lo que hace ahora.
La segunda mitad de la serie del Castigador de Remender tuvo al protagonista transformado en Frankencastle, que daba un poco la impresión de que Remender no quería realmente escribir al personaje. Pero al final de la serie, Remender dejaba las cosas en su sitio, con Frank en carne y hueso, como dice el título, y en esta miniserie si que va a escribir una auténtica historia del Castigador, atando todos los cabos sueltos de su serie, e incluso de su predecesora, la de Fraction. Y lo hace mediante algo insólito en un comic del Castigador, que es utilizar continuidad anterior, y personajes recurrentes. De hecho, cogiendo a los dos únicos personajes recurrentes que tenía en su serie de los 90, su sidekick (Microchip) y su único archienemigo, aparte del Crimen en general (Puzzle). Además, incluye dos convergencias de ambas cosas más recientes: Su sidekick en la serie de Fraction que acabó convertido en un nuevo Puzzle y su sidekick actual, que es el hijo del Puzzle original. Añadele un elemento más sacado de este último volumen, y tienes la historia.
Esta serie empezó yendo del Castigador contra el Reinado Oscuro de Osborn. Pero este terminó, sin ninguna ayuda del Castigador, lo cual era de esperar. Así que la transformación de esta miniserie en una historia sobre la historia del Castigador es una mejora. Primero, se sale de lo habitual en el personaje, de tenerle masacrando gente sin muchas contemplaciones. Y segundo, porque Fraction y Remender han llevado lo del Castigador enfrentandose a supervillanos lo más lejos que podía. Porque obviamente, el Castigador no puede acabar con el super-crimen, en parte porque son demasiado para él y hace aún más increible que no se mate en el empeño. En parte porque no pueden matar continuamente villanos establecidos simplemente porque si, a menos que sean nuevos o de tercera, que es lo que han hecho principalmente. Así que aunque la idea puede volver a usarse tarde o temprano, es mejor dejarla reposar un tiempo y buscar otra.
Así que, aunque se ve algo de repercusiones de la premisa original de la serie, con el Castigador tratando algunos restos del imperio criminal del Encapuchado, incluyendo alguno de los villanos resucitados de hace varios tomos (en una escena divertida), la mayoría de la historia va de la interacción entre los villanos, los secundarios y el protagonista. Está inusualmente centrada en la caracterización para una historia del Castigador, y como cambio de aires, funciona bien. No es que sea una historia suave, al contrario, es dura, pero en otro estilo, en un estilo más psicológico. Es sobre todo, una historia de padres e hijos, de familias, con todos los protagonistas lamentandose de sus familias perdidas, y echandose la culpa los unos a los otros. Es un poco simple, pero Remender le saca suficiente partido a los distintos conflictos como para que no se vuelva predecible. Y los Puzzles hacen para buenos villanos, muy en plan villano de Batman antiguo, pero con más sadismo, con buen equilibrio entre amenaza y ridículo.
Además, también es una buena historia del Castigador. Hacía mucho, desde Ennis, que las historias del personaje básicamente le tenían como un tanque, alguien impasible e ininmutable que arrollaba a todos los villanos con menor o mayor dificultad. Aquí, Remender ahonda un poco en su humanidad, no sólo mediante sus sidekicks, sino usando otro elemento de antes en esta serie, de manera impactante. De hecho, arregla una cosa de esa anterior saga que no sentaba bien con el personaje. El caso es que sirve para ver la verdadera motivación de Frank (si quiere prevenir que a más gente le ocurre lo que a él, que era la concepción original o si simplemente lo usa como excusa para matar, que era la interpretación de Ennis), y ahondar en lo que le hace funcionar, y hasta donde podría llegar. Es un Castigador mucho más humano, y una historia más superheroica seria de lo que hemos tenido esta última década.
Y bien dibujado. Porque dibuja Roland Boschi, que hizo Motorista Fantasma con Aaron, y aunque esto no tiene parte sobrenatural, comparte una misma sensibilidad sucia pero imaginativa. Su estilo es suelto, pero muy consistente, sucio pero atractivo a su manera. Puede que Jock sea mucho más famoso, pero diría que Boschi es mejor en ese mismo estilo.
Quizá a los que estén acostumbrados se les haga raro, pero realmente, esto es como habría sido el Castigador de los 90 si hubiese estado bien escrito. Tras esto, toca una nueva dirección en un nuevo volumen por Rucka, mientras que Remender se va a hacer otra noventada renovada, Veneno. Recomendado (8)
Starborn Nº1
Esta es la tercera y última de las series creadas por Stan Lee para Boom. Está escrita y cocreada por Chris Roberson, guionista de las miniseries de Cenicienta y actual guionista de Superman. De hecho, es curioso, estas series están escritas por los dos guionistas actuales de Superman, y por el tipo que siempre ha querido escribir Superman más que nada pero nunca le han dejado.
Como siempre, Stan Lee pone la premisa, y como en Soldier Zero, es de las de una idea básica llamativa de la que surge todo lo demás. Esta vez, la idea es que el protagonista es el típico tipo de veintimuchos que vive una vida aburrida y monótona, pero que tiene una rica vida interior y sueña con escapar de todo eso. Vamos, directo a la identificación con el lector moderno. La manera de escapar, en este caso, es escribiendo novelas de ciencia-ficción sin éxito. La premisa, entonces, es que los personajes de sus novelas un día se le aparecen, y le involucran en medio de sus peleas y su space opera. No es una mala premisa en absoluto, ciertamente capta la atención, y toca elementos habituales sin ser copia directa.
Curiosamente, la explicación no va por caminos metaficticios tipo Morrison donde los personajes han pasado de la ficción a la realidad. Ni tira por sitios más místicos de que el protagonista está accediendo de alguna manera subconsciente a cosas que transcurren en otro mundo, como en la Hermandad Blackburne de Nicieza. En vez de eso, es otra explicación más prosaica, pero que tiene todo el sentido del mundo. Lo que pasa es que una vez pasa la gracia de tener al pez fuera del agua viviendo sus fantasías (y no en el sentido habitual) y se explica todo, la historia se convierte en una aventura espacial muy, muy convencional, sin nada del gancho original.
Así que, pese a la premisa original, pasada la mitad del tomo, estamos en territorio muy recorrido de persona normal al que le dan una armadura y le meten en una batalla espacial, para salvar un imperio espacial, con “princesa” incluida, de unos malos malísimos. Vamos, como el último Starfighter. Pero sin la gracia. El protagonista no pasa mucho más de lo típico. La ambientación son los mismos clichés de siempre. Y los malos aparte de no tener nada que los distinga de cualquier otro invasor alienígena, no son ni terroríficos. Toda esta falta de originalidad y malos recursos que parecían modernos hace 20 años pero ahora están anticuados suenan propios de Lee, pero son una decepción viniendo de Roberson, que suele ser bastante mejor que esto.
Tampoco ayuda en nada el dibujo de Khary Randolph, que viene a ser una mezcla entre Humberto Ramos y Skottie Young. Es decir, caricaturesco, en el sentido de deforme e incoherente. Es imposible tomarse en serio una invasión alienígena si parecen sacados de un coloreable. Igualmente, el diseño de la armadura del protagonista es ridículo, no imponente. La acción se vuelve casi imposible de seguir en cuanto pasan cosas minimamente complejas. Y las expresiones de los protagonistas sólo conocen “normal” o “histeria”. Queda una impresión muy desagradable del comic por culpa del dibujo.
Pero es que tampoco tiene mucho particularmente bueno. Se podria hacer algo interesante con esta premisa. Pero este comic no lo es, es trillado y cutre. No Recomendado (4)
Vengadores: Somos Vengadores
Título completamente redundante, porque ya ni se molestan. Esta es la otra antología de esta semana, ya la última. Esta vez, de la otra gran franquicia de Marvel, que de hecho se ha convertido en la mayor, actualmente. Esta vez el tema de la antología es que son historias protagonizadas por Vengadores. Lo cual, tal y como están las cosas, abarca prácticamente todo héroe Marvel que no es mutante o de tercera, e incluso algunos de esos. Esta vez, el tipo de historias y de autores son más convencionales que en el otro, aunque hay bastante variedad. Los dibujantes son mucho menos novatos, eso si.
De todas maneras, se puede vislumbrar un tema de todas estas historias. Bueno, dos, contando como otra conclusión el que esta miniserie debería haberse publicado antes, ya que va sobre todo de los personajes empezando la Edad Heroica, y de eso hace ya prácticamente un año. La mayoría de historias transcurren claramente antes de acontecimientos recientes, de hecho, una en concreto debería haberse publicado hace tiempo, porque ya se mencionó el mes pasado en otra serie. Pero bueno, el otro tema es que, pese a que están divididos en 4 equipos, más un mogollón de reservas dispersos por todas partes, los Vengadores son una gran familia, y cualquiera puede pasarse por la Mansión y ser bien recibido. Es un cambio agradable con respecto a los últimos años, y hace más tragables a los Bendisores, si uno asume que ese ambiente se aplica a todo Vengador por desconocido que sea, no sólo a los mimados de turno.
Como la última antología de esta sublínea, Tiempo de Heroes, cada número tiene 4 historias, una de 11, una de 8, una cortita de 2, y una página autoconclusiva. Si te das cuenta, en este tomo falta una historia de 11 páginas, que estaba protagonizada por el Capitán America, ya que se publicó hace unos meses en el tomo de Steve Rogers Supersoldado. Supongo que se separó porque ganó un premio Eisner. El resto de historias largas son: Una de Jóvenes Vengadores escrita por Jim McCann, el de Ojo de Halcón, que como era de esperar, tiene a ese personaje, y en un movimiento muy a lo DC antes de que se volvieran idiotas, sirve para decirnos que si, pueden haber dos Ojos de Halcón a la vez, sin problemas. Por lo demás, es una especie de iniciación del grupo en los Vengadores de verdad, ahora que por fin actuan respetablemente, y no está mal. Buen dibujo de Chris Samnee; Abnett y Lanning nos cuentan una última historia de Nova, antes de su desaparición en Imperativo Thanos, que va de contarnos como se unió a los Vengadores, ya que Brubaker no se molestó en explicarlo, igual que no se molestó en muchas otras cosas. No había mucho misterio, simplemente se lo pidieron, pero la gracia es ver lo que significa para Rich, un honor y una culminación de todo su viaje de madurez desde que empezó. Curiosamente, la mayoría de la historia no va de eso, sino de un team-up con Spiderman, comparando como han cambiado y contrastando lo mucho que se diferencian sus maneras de actuar ahora. Más para viejos conocidos que otra cosa, pero tiene buen dibujo de Todd Nauck, que incluye una página recordando todos los anteriores team-ups de los personajes;
Roberto Aguirre vuelve a los 4 Fantásticos, para contarnos otra reacción obvia que no mencionaron en las series principales, el ver como afecta al grupo que Ben se una a los Bendisores. Tiene un problema, que se supone que va de diferenciar familia (4F) con hobby-trabajo (Vengadores), excepto que Bendis se ha empeñado en decirnos que los Bendisores son una especie de familia también. De hecho, aquí nos cuentan que los Bendisores son una especie de Vengadores de emergencia, que no concuerda con lo que dicen en su propia serie. Esto tiene más sentido, pero bueno. Si descuentas eso, es una buena historia de la familia, con buen drama familiar ligero, aportaciones de cada miembro de la familia, e incluso presagio de la muerte reciente. Buen dibujo de Sara Pichelli, aunque incomprensiblemente todo el mundo tiene la nariz roja como si estuvieran borrachos; Por último, un tal Tim Ursiny nos cuenta una de esas historias de joven normal con problemas viendose inspirado por el heroismo de un superhéroe, en este caso el Capi. Lo de siempre en ese sentido. Buen dibujo de Dragotta, un pleno en ese sentido.
En las historias de 8 páginas, es en el único sitio donde hay una historia larga, que abarca 3 episodios. Es una historia sobre Justicia y Estrella de Fuego, reencontrandose como exnovios en una historia que les recuerda especificamente su tiempo como pareja. Está escrito por Sean McKeever, que para algo se había autonombrado guionista oficial de Angelica, y es de lo mejor que ha hecho últimamente, porque va más de emociones que de superhéroes. Tiene que reescribir un poco la ruptura entre los dos, haciendola más acrimoniosa de lo que fue en su día (en un especial donde Nicieza cerraba su argumento de los Nuevos Guerreros a la larga, que desgraciadamente está inédito aquí, podrían haber aprovechado e incluirlo, como hicieron con la otra mitad del especial en su día), pero entra dentro de lo aceptable. Pone a Justicia un poco de más como el malo del asunto, pero realmente es que Estrella tenía razón, era una locura casarse a los 19 años, o incluso a los 23, que es algo que muchos americanos deberían aprender. (Igualmente, aunque fue una pena cortar una pareja tan mona, les ha permitido crecer más de lo que habrían podido de seguir juntos, que habían perdido la entidad individual) Pero vamos, es una buena historia sobre sentimientos recordados y rotos, y sobre nostalgia, sobre como el tiempo hace que veamos el pasado de forma diferente a como era, para bien o para mal. Con un final muy realista e inesperado. Buen dibujo de Mike Mayhew, casi no se notan las poses por exceso de fotorrealismo, y el estilo le pega a una historia tan humana, haciendoles aparentar su edad a los protas. Como curiosidad, es muy triste que los Justicia y Estrella de hace 12 años tuvieran trajes más modernos que los de hoy. (Mayhew la caga en el traje de la Angelica del 99, por cierto, nunca llevó los pechos al aire, no le pega). Oh, y hay un buen cameo de los exNuevos Guerreros (lástima que falte Namorita) y un asco de cameo de las estúpidas Divas Marvel.
Otra historia de 8 páginas es la más importante del tomo, históricamente hablando, porque ha resultado ser muy importante. Es un epílogo de la serie de Inmortal Puño de Hierro, por su último guionista, Duane Swierczynski. El cometido es poner a los personajes en su sitio, sobre todo a Misty Knight de cara a Heroes de Alquiler, como se ha visto. Básicamente, la historia va de terminar con la relación entre Misty y Danny Rand, embarazo incluido. Es una pena que haya terminado así, fuera de pantalla en una historia de una antología que no tiene nada que ver. Pero ese cometido tan chapucero, se hace bien, mostrando de manera triste lo que pasa cuando se acaba una relación, no por peleas, simplemente por resignación. Es la inversa de la historia anterior, y queda curioso el contraste. La historia que queda es de Brian Clay Moore, y es una especie de introducción del Hombre Hormiga a los Vengadores, que era otra que habían obviado en las series principales. Lo que pasa es que no tiene la mala leche que debería tener. Tanto O’Grady, como Mercurio, que también aparece y es demasiado descafeinado y agradable en vez de cómo tiene que ser. Una pena, porque la idea era buena. El dibujo de Andrade es entre abstracto y de libro infantil, no es la mejor elección.
Las historias de 2 páginas, como tienen poquito espacio, son la mayoría, si no cómicas, al menos desenfadadas. La excepción es la de Mantarraya, escrita por el editor Marc Sumerak, que lo único que hace es reestablecerlo como el superhéroe de los mares. Pues vale, pero es una pena que ignore la idea igualmente chula de tenerle de lider del grupo de superhéroes de Hawaii en la Iniciativa. Un colega de Sumerak, Alex Zalbon, escribe otra de las historias, protagonizada por la (Chica) Ardilla, que nos cuenta como llega de Wisconsin a Nueva York para ser niñera de los Cage. Era de esperar que si deja de escribirla Slott, pierda parte de la gracia, pero es que esta historia no es que no sea graciosa, es que no es absolutamente nada. No pasa nada, no dice nada, es un vacio enorme. Luego viene una protagonizada por Jarvis, que era inevitable y hasta necesario. Está escrita por Paul Tobin, que ya escribió los Vengadores para todos los públicos, y lo que hace es decirnos lo eficiente y dedicado que es Jarvis, a base de contarnos todos los preparativos que hace para una millonada de Vengadores a lo largo del día, con un final entrañable que es, sorprendentemente, un buen uso de Lobezno como Vengador. La mujer de Tobin, Colleen Coover, nos cuenta una historia de Ms Marvel y Spiderwoman, que es supuestamente de poder femenino, pero se ve eclipsada por el hecho de que está protagonizada por dos personajes derivados y aburridos, y no puede decir mucho bueno sobre ellas excepto “Son chicas, así que viva”. Finalmente, Davis cuenta el primer encuentro entre los Jóvenes Vengadores y Thor, y, bueno, es un gag decente, pero lo estropea al final. Destacar el dibujo de Davis en esta, y el de Lopez en la de Jarvis.
Para terminar el tomo, vienen seguidas las páginas sueltas, que casi todas son de un autor completo y son cómicas, así que no te puedes tomar su canonicidad muy en serio. Por ejemplo, una está protagonizada por los Vengadores Mascota, cuyas miniseries (que por fin publicará Panini este año) no son canónicas. Entonces, este chiste tendrá más gracia, pero tampoco mucho. Jacob Chabot, que suele hacer comedia, pero su estilo puede usarse también para historias convencionales, y puede meter un detalle casi pereziano, nos cuenta una historia sobre una merendola de los Vengadores, que está llena de detalles graciosillos y simpáticos, y al menos recuerda a todos los Vengadores, no sólo los actuales. Katie Cook, autora de webcomics, hace una tira cómica sobre Hulk, que no es muy graciosa. Y tres cuartos de lo mismo con Lucy Kniesley, pero al menos esta tiene un dibujo más trabajado, y usa personajes más originales. Hacer una comedia de situación con Estatura como la niña y los Vengadores como los tios no es mala idea.
Aunque tiene autores más convencionales, no es ni mejor ni peor que la otra antología de la semana. Hay historias importantillas e irrelevantes, buenas y malas, serias y cómicas. Grandes maravillas no hay ninguna, pero tampoco grandes cagadas. Ya dependerá de los gustos de cada uno ver si hay suficientes historias que le compensen. Recomendado (7)
Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)
Batman Nº56: Winick repite lo mismo que siempre que escribe a Jason Todd, y entonces la historia va a peor. Buen dibujo. No Recomendado (3)
Green Lantern Nº19: La historia avanza bien, con algunas buenas ideas, y ejecución normal. Un elemento tonto, eso si. Recomendado (7)
Superman Nº56: La primera historia es una buena historia de Superman, aunque típica. La segunda es una muestra de porque en DC son escoria. Olvidable. Neutral (6)
Thunderbolts: Contra los Vengadores: Buen uso de invitados y desarrollo de personajes, un buen origen, y buen añadido de nuevo miembro, con detalles chulos y gancho. Muy Recomendado (9)
X-Factor: Cicatrices Profundas: Primero, consecuencias del tomo anterior. Después, intento fallido de desarrollar a un personaje en historia excesivamente simbólica. Después una buena historia autoconclusiva sobre los personajes centrales. Y después una buena historia estándar para la serie, con un par de giros sorpresa. Recomendado (8)
Y eso es todo por esta semana. La semana que viene, más ECC, con más Batman, más final del Día Más Brillante en Generación Perdida, otro final en Superman Anillo Negro, un fogonazo del pasado con Nuevos Titanes: Juegos y el principio del fin con la llegada de Flashpoint. Además, hay comics de otras editoriales. Algunos muy esperados, como el enfrentamiento final entre Angel y Wolfram&Hart. Aunque por supuesto, el más esperado es una nueva entrega de Atomic Robo. Bueno, y nosequé chorrada de 1969 también sale, si te interesa. Saludos con nombres: Complicados.
Criticas Reconstructivas: Semana del 9 al 15 de Enero
20 enero, 2012
Hola a todos, y bienvenidos a 2012, el año donde todo cambia. O algo así. Y si no, tiempo al tiempo. Espero que os haya ido bien en estas semanas de descanso. Para los que no se enteren por otros medios, aunque estas semanas no ha habido Críticas escritas, el Cuarto Muro no se ha tomado vacaciones, y hay nuevos podcasts. Aparte del típico comentario de Previews, están las Retro-Criticas de este semestre, de 1991 (con una sorpresa al final), y como todos los años, la Retrospectiva de 2011. Esta vez me pase de largo, lo admito, os recomiendo sobre todo la primera hora y la última media hora, que son los comentarios generales.
Ya en este año, empezamos, como siempre, con las novedades mensuales de Panini. Sólo Panini, no están los habituales Superman y Batman, porque aún no ha empezado la nueva etapa de DC. Quizá la semana que viene. Así que tenemos el mes 2 de Miedo Encarnado, aunque de momento no se extiende mucho. Lo que hay son varias series con números dobles, aunque no está claro si es para acelerar la edición española (no me habia dado cuenta, pero en los últimos meses, han pasado de llevar 9 meses con la edición americana, a 8), o simplemente para mantenerla frente a los meses con dos números que saca Marvel. También tenemos varios números .1, o puntos de arranque, como los llaman Panini, aunque esta vez han decidido sacarlos ellos solos, en vez de emparejarlos con otro número. Lo cual es un cambio de política con respecto a lo que estaban haciendo hasta ahora, pero es probablemente mejor. Al fin y al cabo, se supone que son para enganchar a la gente, y para eso es mejor que sean autoconclusivos y baratos. Así que esta semana comentamos 3 de esos números, y también 3 series de Vengadores, que en algunos casos, coinciden. El resto, como siempre, en el podcast.
Así que, resumiendo, esta semana: Lobezno Nº8, Vengadores Nº12, Vengadores: Cruzada de los Niños Nº5 y Vengadores Secretos Nº12.
Lobezno Nº8
Aquí tenemos uno de los “puntos de arranque” de este año. Lo curioso es que es el nº5.1, que, como el número indica, se publicó entre los nº5 y 6. Excepto que entre esos números Lobezno estaba poseido demoniacamente, asi que obviamente, no podía transcurrir en ese punto, por eso Panini acertadamente no lo publicó entonces. Lo que pasa es que tampoco puede transcurrir en el momento en el que lo han publicado, porque Logan está a mitad de su historia de venganza contra los que lo mandaron al infierno. Y publicarlo después causaría también problemas similares. Lo suyo habría sido publicarlo antes del nº1, y realmente habría sido un punto de arranque. No es que sea culpa de Panini, lo absurdo es lo que hizo Marvel de sacar un número supuestamente para engancharse a la serie, en medio de una saga que dura un año. ¿Tanto costaba esperarse unos meses?
Como suelen ser los números autoconclusivos de Aaron, es una historia tranquila e introspectiva llena de estrellas invitadas. Recordemos aquel en el que presentaba a Melita como novia oficial de Logan, que es el más parecido a este. En este caso, la idea es Melita celebrando una fiesta de cumpleaños para Logan. Pero claro, como eso no daría una imagen correcta de la serie, la mitad del número está dedicado a la clase de peleas bestias contra villanos demenciales que tanto le gustan a Aaron. Así que en ese aspecto, es un gran número de presentación. Dice todo lo básico sobre ambos aspectos de Lobezno. Por un lado, la parte de solitario salvaje violento, que además es un buen vistazo a la clase de villanos y de humor exagerado que se gasta Aaron. Por otro lado, la parte de Logan de hacer amigos por todo el Universo Marvel, que ya que sale en 237 series al mes, al menos se justifica, y sirve para explicar un poco su papel en el Universo Marvel, y quien es aparte de alguien que destripa villanos. No se explica quienes son todos los invitados, pero tampoco hace realmente falta. Es una buena presentación de la versión actual del personaje, y de cómo funciona esta gran etapa.
Ahora, como historia de por si… la parte de acción es volver a ir por sitios por los que Aaron ha ido ya. Los villanos esta vez son dos hermanos salvajes que se dedican a cazar a todo el que pasa por su cabaña. Son un contrapunto divertido a la idea de Lobezno como hermitaño de las montañas, cierto, aunque como siempre que se encuentra con villanos en uno de sus retiros, es un poco rebuscado. Al menos no son los típicos cazadores. Por otro lado, la idea de los dos hermanos paletos ya la hizo Aaron en Astonishing Spiderman/Lobezno. Y estos tienen menos gracia que aquellos, porque son sólo de una idea en vez de dos o tres. Además, todo el chiste de paletos exagerados tampoco es la primera vez que lo hace Aaron, también lo hizo en Motorista Fantasma. De todas maneras, aunque no sean originales, están muy por encima de los típicos villanos genéricos de Lobezno (o incluso que algunos con nombre), ya que al menos son divertidos durante un rato, y tienen toques de imaginación (las pistolas a lo Existenz) y escenas graciosas. La promesa del final de que volverán a aparecer ya es más preocupante, ya que son villanos para salir del paso, no para ser recurrentes, pero ya veremos.
La otra parte, aunque no es tan buena como cuando le presentaron a Melita a medio Universo Marvel, también está bien. No se dice mucho de la relación entre Lobezno y los invitados, pero la interacción entre ellos es divertida y apropiada. Es buena señal de su futura etapa en la Patrulla-X como usa a los Hombres-X y sus relaciones entre ellos, y va sembrando semillas del inminente Cisma que va a escribir. Incluso hace un uso divertido de la obligatoria aparición de Masacre, en el sentido de que no es irritante aunque sea gratuita. La escena final, la que verdaderamente tiene contenido sentimental, es un poco rebuscada, pero logra hacer que parezca algo importante para el personaje, y explicar porque Melita es buena novia para Logan, así que cuela. Por poco, pero cuela, quedando sentimental en vez de ñoña, y siendo solo importante si así lo deseas. Y cumple la misión añadida de ser una especie de última historia alegre de Lobezno antes de que todo se vaya al infierno, literalmente.
El dibujo es de Jefte Paolo, al que vimos recientemente en la excelente miniserie del Supervisor. Encaja perfectamente con el estilo de otros dibujantes que han trabajado en la etapa de Aaron, como Garney o Kubert, siendo un poco más oscuro, pero igualmente algo sucio pero capaz de plasmar mucha emoción, y captar el nivel de burradas que lanza Aaron sin que quede caricaturesco. No entiendo porque no le han dado una serie regular ya. Ni tampoco porque no usan a uno de los dibujantes regulares para el número que supuestamente es de presentación a la serie, pero bueno, podrían haber elegido peor.
Un buen número de presentación, y suficientemente bueno para que no quede redundante si sigues la serie. Recomendado (8)
Vengadores Nº12
Termina el primer año de la serie, en el cual sólo hemos tenido dos puñeteras sagas, muy estiradas. Este mes, en vez de empezar otra, toca otro de los Puntos de Arranque. Pero como siempre, Bendis se pasa las premisas por donde le place, y no es realmente una presentación de la serie de Vengadores, ni de nada que vaya a pasar al menos en un año. No es realmente una aventura de los Vengadores, en el sentido del grupo principal, el que protagoniza supuestamente esta serie. Es una historia de los Vengadores como organización en conjunto, participando de manera indistinta Vengadores, Bendisores y Vengadores Secretos. (No Academia Vengadores, porque Bendis no sabe que existe, por lo visto. Supongo que le haría darse cuenta del fraude que está hecho, si la leyese) Lo cual no sería malo, si al menos la historia se molestase en explicar que aquí hay personajes de distintas series. O al menos, explicar quien demonios son los distintos personajes que aparecen. Porque aquí no se explica un carajo. Alguien que quiera engancharse a esta serie, no sólo no sabrá quien pertenece a los Vengadores, sólo tendrá un montón de gente con trajes de colores, la mayoría de los cuales ni siquiera nombra, mucho menos explicar quienes son. (Bueno, si que se molesta en explicar detenidamente quien es Spiderwoman, que es el personaje principal de la historia. Pero a menos que la serie vaya a estar protagonizada por ella, lo cual tampoco sería raro viniendo de Bendis, no es suficiente. Y encima usa elementos de su ridícula miniserie de Origen, que ni se terminan de explicar) Por otro lado, es una buena aproximación al estilo habitual de Bendis. No sólo es la típica historia suya en estilo, está llena de personajes mal escritos o que no hacen más que hacer de relleno o no pintan nada. Así que en ese sentido, si que te da una idea clara de cómo es la serie.
Una cosa especialmente puñetera del número es como interactua con otras series actuales. Por un lado, Bendis muestra cooperación y uso de elementos de series que no son suyas, cosa rara. Se utiliza a Sword. Los malos son la Inteligencia, de las series de Hulk, con MODOK con su nuevo look. Y la trama continua indirectamente de una gran saga espacial de hacer un par de años. Por otro lado, en habitual estilo Bendis, o se usan mal esos elementos, o se ignoran otras cosas que debería tener en cuenta. Utiliza a Sword y a Abigail Brand… pero sigue empeñado en que es una organización secreta y que los Vengadores no saben de ellos, cuando les hemos visto interactuar antes, especialmente en la serie que se llamaba, ya sabes, Sword. La Inteligencia se usa mal, no ya por la caracterización cutre, sino porque precisamente tuvimos una miniserie reciente, la de las Hulkas, que iba de cómo les metían en la carcel, y aquí están libres sin explicación. Si, este tipo de cosas suele pasar. Pero más grave es que el Mago aparezca con una caracterización radicalmente distinta de la que lleva teniendo un año en 4 Fantásticos, incluido este mismo mes. Y por último, se continua una trama importante de las series cósmicas de hace años… pero ignorando por completo que ya se continuó el año pasado, en una serie de Vengadores. En serio, si Bendis es incapaz de tener en cuenta sus series hermanas, al menos el editor podría molestarse en llamarle la atención y hacer que al menos parezca que existen en el mismo universo. Lo lamentable de todo esto, es que muchas de las series de Marvel tienen ahora mismo un nivel de interacción muy superior al que han tenido en muchos años (notese las apariciones de los 6 Siniestros por cuatro series distintas en poco tiempo, conectadas entre si, entre otras cosas) Y mientras, el puñetero “Arquitecto” de Marvel, tiene que cagarla tanto. En fin, sólo un año y medio más.
Luego, la historia en si. Se centra sobre todo en Spiderwoman. Se usa bien su trabajo como Agente de Sword, y al menos demuestra que es competente. Por lo demás, sigue siendo un personaje poco agradable, que no se sale en nada del arquetipo de tia dura. La Inteligencia está escrita patéticamente, pero eso es de rigor en Bendis. Y el resto de personajes, cuando están escritos y no de comparsas, tampoco están particularmente bien escritos. Bendis se empeña en tenerles como agresivos en plan gente dura, que no les pega en nada, y es repetitivo. Excepto al final, donde les tiene en plan coro griego para decir lo malo que es el malo. Está muy mal hecho, pero vamos, como siempre. Peor es como se desaprovecha su propia premisa. La idea de los Vengadores al completo (o casi, hasta donde llega el conocimiento de Cabeza de Huevo, er, Bendis) usando todos sus recursos para buscar a alguien desaparecido es chula. Pero en vez de usarse bien, con los distintos Vengadores usando sus distintos recursos y conexiones personales, removiendo cielo y tierra… en vez de eso, tenemos un par de páginas gruñendo en plan duro, y acto seguido, han encontrado lo que buscan. Es como no escribir las cosas. Igual que con el final. En vez de mostrarnos porque el gran malo que aparece al final es terrible, simplemente tiene a un personaje actuando poco característicamente y lloriqueando que no van a poder detenerle, porque es muy duro (da igual que lo hayan detenido otras veces). Parece que la regla básica de “mostrar en vez de contar” es una de las muchas cosas que Bendis no sabe, aparte de escribir a muchos personajes.
(El número también incluye la última entrega de la historia oral de los Vengadores que irónicamente, está escrita. Llega hasta la etapa de Michelinie, que es probablemente un buen momento para cortar, ya que probablemente ahí acaba la época dorada de la serie. En esta entrega, se comenta la saga de Korvac y la Busqueda del Ayer, al típico estilo Bendis, donde si aguantas los tics de Bendis y lo mal que escribe a algunos personajes, no es un mal repaso, aunque es probablemente más interesante para el que no se la sepa que para el que hay leido todo eso. Excepto que si no la has leido, no sabrás distinguir hechos de añadidos raros de Bendis. En cualquier caso, ha sido un invento interesante, pero por lo visto el mercado no está para experimentos)
El dibujo tampoco es del dibujante oficial de la serie, aunque en este caso, es para bien. Dibuja Bryan Hitch, en una de sus cada vez menos comunes aportaciones en Marvel (y menos que habrá, porque acaba de marcharse de Marvel). Aunque ya no es tan impresionante como antaño, no hay realmente ninguna gran imagen espectacular, y su acabado ha empeorado bastante (se nota sobre todo en las caras de personajes, menos consistentes y con más rayas), sigue siendo bastante bueno, con diseños detallados y haciendo que todo quede a lo grande. Incluso se notan menos sus tics de diseño y modelos que arrastra de trabajo a trabajo, aunque están ahí. Y no queda mal usado en este punto de arranque, porque va a dibujar parte de la gran saga de la que este número es preludio.
Pero ese es el problema. Es un número que sólo sirve para dar vueltas hasta que aparece un malo que volverá dentro de un año, dentro de dos grandes sagas. Y lo que hay hasta entonces ni es bueno, ni ayuda a enganchar nada. No Recomendado (4)
Vengadores: Cruzada de los Niños Nº5
Esto no es realmente el nº5 de la mini. Realmente es un especial que publicaron alrededor de este punto, no se sabe bien porqué. No aporta realmente nada importante a la trama, no era algo que no podía esperar, y ni siquiera es relleno porque los autores se hayan retrasado (sorprendentemente), como pasó la última vez que hubo un especial en medio de Jóvenes Vengadores, ya que la mini salió puntualmente cuando tocaba. Así que, en principio, este especial de oríginal título “Vengadores Cruzada de los Niños: Jóvenes Vengadores” parece ser simplemente un capricho que le apetecía a Heinberg, y no podía meterlo en la narrativa de la miniserie.
Hasta ahora, llevando la mitad de la miniserie, de manera típica de Heinberg, ha tenido mucho diálogo y poca trama, y el diálogo ha sido bueno, pero la trama tonta. Resumiendo, ha sido mucho discutir sobre la Bruja Escarlata, y finalmente averiguar que ha pasado realmente con ella. Esto no tiene nada que ver con todo eso, pero si que enlaza con la reaparición de Iron Lad al final del número anterior. Se supone que nos explica que ha estado haciendo desde la última vez que lo vimos, aparte de intentar no convertirse en Kang. (Lo cual, por cierto, es una idea interesante, una inversión del viejo conflicto Kang/Inmortus, lo que pasa es que no encaja nada bien con los miles de flashbacks que se han hecho a la juventud de Kang) Pero la historia, realmente, tampoco va de eso, eso se usa como excusa para contar una cosa.
Por la portada, se puede ver que la historia va de una versión futura de los Jóvenes Vengadores, cuando son adultos. Realmente, eso tampoco es el núcleo del número, pero es lo más interesante. Pero claro… ya era un grupo formado por sidekicks y versiones jóvenes de los mayores héroes de la Tierra, que incluia híbridos alienígenas, velocistas, arqueros y multiformes verdes. Ahora viene la idea de ver una versión futura del grupo, donde han adoptado las identidades de sus mentores, aparentemente son malvados (o al menos en plan “fin justifica los medios”), su mentor es uno de los principales villanos y hay que impedir que se cumpla ese futuro, pese a que recuerdan el viaje en el tiempo. Básicamente, Heinberg no sólo ha creado un grupo que casualmente se parecía mucho a los Jóvenes Titanes, ahora está escribiendo una historia que es prácticamente igual que la de Titanes del Mañana. Aún dando el beneficio de la duda, si no ha copiado la idea, podrían haberle dicho que no hiciera una idea que se parece tanto.
Encima, no le llega ni a la suela de las botas de la de Titanes. En Titanes, Johns llenaba todo de pequeños detalles sobre el futuro de múltiples personajes, modificaba a los personajes en el futuro para que no fuera todo lo mismo pero crecido, daba muchas pistas de por donde iban a ir los tiros… Aquí, prácticamente todo el mundo está como podías imaginarte si pensaras en los personajes crecidos, pero con el traje de sus mentores. Todo el mundo está virtualmente igual, excepto un personaje que ha cambiado a otra idea vieja. Y para resolver un triángulo amoroso, en vez de meter en el grupo a otro personaje pre-existente, que es la gracia de estos futuros, se saca del trasero a una hija de un héroe presente que cronológicamente, no puede existir con la edad que nos ponen. Pero claro, Heinberg ya ha tenido problemas con la cronología antes, parece que es incapaz de contar edades. El caso es que es una idea chula, pero una que ya se ha hecho mucho mejor, y con mucho potencial desaprovechado.
De todas maneras, la mayor parte del número ni siquiera está dedicada a esto. Con una excusa traida de los pelos, el especial se dedica a contarnos la primera misión de los Jóvenes Vengadores. O mejor dicho, lo que estaban haciendo justo antes de su debut en Jovenes Vengadores nº1. Porque demonios piensa Heinberg que eso podía ser interesante, no está claro. No dice absolutamente nada nuevo. Tiene algo de gracia ver como la dinámica del grupo se empieza a establecer, pero no tiene mucho más, y hay un par de cosas dolorosamente forzadas, como el dejar claro que Billy y Tommy están saliendo juntos pero no lo pueden decir.
El dibujo es de Alan Davis, que aparentemente ahora sólo colabora en especiales (ya dibujó al grupo en el último número de Jovenes Vengadores Presenta), y es un arma de doble filo. Por un lado, es muy bueno, cuando te acostumbras a su estilo hiperfluido. Por otro lado… no sólo lleva dibujando exactamente igual 20 años, que eso no es malo. El problema es que lleva sin hacer un diseño nuevo desde hace 10. Cuando tiene que dibujar bichos, son siempre los mismos. Y cuando tiene que dibujar superhéroes, aunque sean alternativos, son siempre los mismos puñeteros diseños de los 60-70 (o derivados, si tiene que crearlos nuevos), da igual lo mal que queden o lo horteras que sean. Sólo hay que compararlo con Titanes del Mañana. Allí, parte de la gracia eran los rediseños de McKone para los Titanes, que se notaban que eran los trajes de los mentores, pero con elementos de los Titanes del presente, y adaptandose a la idea de que son más duros. Aquí, todo el mundo va con los puñeteros diseños de hace décadas, aunque no pegue a los personajes o los originales dejaran de llevar esos trajes horteras hace años. La imaginación brilla por su ausencia, y es una pena. Oh, y aparte, Davis parece no haber visto gente negra más que en caricaturas de los safaris de Africa. Es prácticamente racista.
Hay alguna cosa divertida aquí, pero la mitad no se sabe bien a que viene y la otra mitad no es ni de lejos todo lo que podía ser. Neutral (5)
Vengadores Secretos Nº12
Terminada la decepcionante etapa Brubaker, aquí tenemos otro Punto de Arranque más. Que en este caso, parece tener más sentido que en otros, ya que realmente es una presentación del nuevo equipo creativo. Lo que pasa es que realmente, es sólo un equipo creativo provisional, ya que durante el próximo año, esta serie sólo tendrá un par de guionistas suplentes, hasta que llegue los próximos guionista y dibujante fijos. Así que esto, aparte de la serie en general, sólo presenta un guionista que estará cuatro números, tres de ellos crossovers con Miedo Encarnado.
El guionista en cuestión es Nick Spencer, que creo que es lo primero que vemos de él en España. Spencer fue el guionista revelación del año pasado, con varios proyectos para Image, incluido la exitosa (para los estándares de Image, al menos) Morning Glories, y muy gratas sorpresas en DC como Thunder Agents o un serial de Jimmy Olsen de complemento de Action Comics. Todo cosas que deberían publicar en España si saben lo que les conviene. El caso es que es un guionista muy joven (creo que el único guionista fijo en las grandes que ahora mismo tiene menos de 30), con muchisimas ideas nuevas y enfoques muy frescos. De lo mejor que ha salido de EEUU en algún tiempo. Así que no extraña que se lo rifen en las editoriales, incluido en Marvel. Y no es mala idea ponerle en esta serie, ya que hizo una buena mezcla entre superhéroes y espías en Thunder Agents.
Y también lo hace bien aquí. Pese a la premisa de la serie, en el año que llevamos, de equipo secreto no ha tenido nada. La primera historia aún supuestamente les tenía haciendo algo en secreto, pero acababa degenerando en la típica pelea contra supervillano. En general, se han enfrentado a la misma clase de villanos que el resto de series de Vengadores, o de superhéroes, y casi de la misma manera. Aquí, Spencer si que se toma en serio la premisa de la serie. No sólo actuan en secreto, y actuando más como una unidad de fuerzas especiales que un grupo de superhéroes, la clase de misión que emprenden aquí no es una misión superheroica. Es una misión antiterrorista que se mete en terrenos más de espionaje/política, con aspectos de moralidad gris y ambigua, y problemas que no se pueden resolver fácilmente a puñetazos. Es decir, la clase de historias que debería haber contado la serie desde el principio.
Como hasta ahora, la historia está sobre todo centrada en Steve Rogers, con un adversario que es una nueva y buena antítesis para él, mucho más que los villanos chorras que le suele lanzar Brubaker, reciclando bien una vieja identidad vacante. Pero aunque el peso de la historia, el conflicto moral y la dirección recae en el Capi, Spencer logra al menos presentar al resto del grupo, y darle algo chulo que hacer a cada uno. Si, Brubaker también lo hizo en su primer número, pero luego se olvidó de ellos, y esto no sólo es mejor, cuenta una historia completa en vez de un cacho. El caso es que, como presentación, tanto de los personajes como del tono de la serie, lo hace bien.
Y si su brevisima etapa va a ser como esto, también es una buena indicación. Tiene un villano muy bueno, porque tiene su parte de razón, y pone en un aprieto al Capi que no suele ocurrir. Tiene una premisa original e interesante. Trata temas de política que no suelen tratarse mucho. Tiene un buen ritmo y buen uso de los distintos Vengadores como escuadrón de ataque, abierto y cubierto. Y transcurre con mucha agilidad, y suficiente material para llenar el número, tocando varias implicaciones, con un buen giro y suficientes detalles para desarrollar las situaciones y secundarios. Vamos, un buen ejemplo de historia autoconclusiva.
El dibujo es de Scot Eaton, que sigue deambulando de un lado a otro por Marvel sin quedarse fijo nunca. Al menos esta vez está bastante mejor que en Iron Man/Thor, el entintado debe favorecerle. No tiene un estilo excesivamente alejado que el de Deodato, pero la verdad es que se gana en claridad y fluidez. No queda mal.
Un buen punto para engancharse a la serie, sobre todo si la probaste el año pasado y acabaste decepcionado. A ver si le dan una serie fija a Spencer, que se la merece. Recomendado (8)
Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)
Asombroso Spiderman Nº63: La primera mitad es una buena historia de Spidey y la FF, la otra es un team-up con la Academia Vengadores que no aprovecha el potencial y es un poco de relleno, aunque tiene puntos buenos. Buen dibujo. Recomendado (7)
Astonishing X-Men Nº22: Muy poco contenido, y tampoco es muy bueno. Buen debut de Bradshaw al dibujo. No Recomendado (4)
Capitan America Nº12: Lo mismo del anterior número. Neutral (5)
Cuatro Fantásticos Nº49: Montones de elementos en juego, y cada vez más interesantes, aunque eclipsan un poco a los protagonistas. Muy Recomendado (9)
Guerreros Secretos Nº27: Buen penúltimo capítulo, con muchas buenas conclusiones. Muy Recomendado (9)
Increibles Hulks Nº8: Empieza nueva saga, el pastiche de Bond y la idea central están bien, aunque descarrila un poco al final. Buen dibujo. Recomendado (7)
Iron Man Nº12: Sólo la última página enlaza con Miedo Encarnado. El resto es una buena conclusión a la saga anterior, y algo de morralla. Recomendado (7)
Miedo Encarnado Nº2: Tiene sus problemas, pero es una presentación de los malos que no está mal. Recomendado (7)
Miedo Encarnado Especial: Origen de Pecado: No es un crossover en absoluto. Son 5 páginas de recapitular el origen, y una reedición de la segunda aparición de Pecado en 1989. Al menos esos números del Capi estaban inéditos. Tiene su gracia, pero el dibujo es muy malo, y no tiene nada que ver con lo del presente. Neutral (6)
Miedo Encarnado: Primera Linea Nº2: Primera historia sigue siendo buena, la segunda mala, la tercera es una historia decente de gente normal adaptandose a la diversidad, y la página suelta es graciosilla. Enlazan bien casi todas con los acontecimientos de la serie principal, asi que cumple su cometido en buena medida. Recomendado (7)
Nuevos Vengadores Nº11: La parte del pasado tiene una conclusión decente, la del presente es drama tonto. No Recomendado (4)
Patrulla-X Nº73: Muy buen desarrollo y mejora de las ideas de Whedon, muy buena trama y uso de personajes también. Recupera buena parte del sabor clásico de la serie. Muy Recomendado (9)
SHIELD Nº5: Historia un poco más normal esta vez, está bastante bien dentro del estilo de la serie, y se entiende bastante. Buenos detalles. Recomendado (8)
Thor Nº9: Podrías saltarte este número, que ni te darías cuenta. No Recomendado (4)
Ultimate Spiderman Nº12: Clásica historia de Spiderman en plan definitivo. Recomendado (8)
Utimate Vengadores Nº11: Las peleas empiezan un poco tontas, pero mejoran. El crossover es algo forzado. La revelación de los porqués de las peleas está bastante bien. Recomendado (7)
X-Men Nº10: Mitad drama barato, mitad un flashback mediocre para presentar nuevos personajes poco prometedores. Neutral (5)
X-Men Legado Nº73: Consecuencias de Era de X, algunas bastante interesantes. Buen dibujo. Recomendado (7)
Y eso es todo por esta semana. Nos vemos la semana que viene, con, una de dos: O los tomos de Panini (en cuyo caso, conclusiones de series, continuaciones de series buenas, antologias y Lobezno) o el debut del Catalogo del Comic (en cuyo caso, Batman, más Batman, Día Más Brillante terminando por partida doble, y un fantasma del pasado de los Nuevos Titanes). Volved en una semana para ver como están las cosas. Saludos.1
Criticas Reconstructivas: Semana del 12 al 18 de Diciembre
24 diciembre, 2011
Hola a todos, y bienvenidos una semana más a estas críticas. Que tienen la peculiaridad de ser las últimas reseñas normales de 2011. Para celebrarlo, es una semana cargada, aunque no exageradamente. Hay unos 8 tomos de Panini, lo cual es bastante, pero dentro de lo asumible. Tienen una particularidad, y es que con una excepción, que es la que comentamos en equipo, nada más de lo que se publica este mes se habría publicado en la Marvel de hoy. Porque esta semana tenemos miniseries gratuitas de relleno, spin-offs basura e historias de revisitar el pasado. Todo ello cosas que, afortunadamente, Marvel ha decidido dejar de hacer en su nueva dirección de ponerse las pilas y apretarse el cinturón. Así que, apreciad la tanda de novedades, no quedan muchas así. Afortunadamente.
Por lo demás, Panini publica las típicas reediciones y otra de las series producidas por Stan Lee para Boom. Mientras, Norma por fin ha perdido los derechos de Wildstorm, y se enfrenta a un futuro incierto. De momento, este mes no publica virtualmente nada. Y por último, están los últimos comics de DC publicados por Planeta. Pero más sobre eso, más abajo.
Poco más que añadir. La odisea del podcast continua como la semana pasada. De momento, bien. Más detalles, debajo. También en breve estará el comentario del Previews de este mes. Y lo que vaya surgiendo. Mientras tanto, esta semana: Batman Nº55, Día Más Brillante Nº12, Heroes de Alquiler: ¿Buscas Trabajo?, Iron Man Legado: Revolución Industrial, Iron Man/Thor: Complejo de Dios, Masacre MAX: Chalado, Soldier Zero, X-Men Forever: El Precio de la Vida… ¡Es la Muerte! y una despedida. A saber:
Batman Nº55
P: Continua la etapa de Tony Daniel en Batman, que es la única serie que no ha cambiado de autor con el relanzamiento de las series debido a Batman Inc. Claro, que lo que antes parecía una aberración, poner a un mal dibujante también a escribir, ahora ha resultado ser un presagio del futuro de DC. Y aunque Bruce Wayne ha vuelto y ha cambiado el panorama de Batman, a esta serie es como si nada. Continua protagonizada por Dick Grayson como Batman en aventuras prácticamente en solitario, sin conexión con las demás series. Y sigue siendo la serie secundaria, esta vez con Detective siendo la serie buena si quieres leer aventuras sobre Dick.
A: No solo es que sea como si nada e ignore todo lo que implica Batman Inc. Es que es como si nada hubiese pasado nunca. El Batman de esta historia podría ser perfectamente Bruce Wayne. El Robin podría ser perfectamente Tim Drake. Ninguno aprovecha lo más mínimo sus especificidades. Son de lo más genérico posible, que se supone que era de dónde queríamos salir.
P: De hecho, todo en el comic es genérico. La historia central empieza con la terrible idea de hacer una secuela de la Resurrección de Ra’s Al Ghul, un crossover tan malo (obligado editorialmente, claro) que el propio Morrison decidió hacer como que nunca existió. Al menos no vuelven a sacar a Ra’s Al Ghul en esta historia. Pero sacan a otro de los malos de ella. Que es un estereotipo de villano oriental que bien podría haber aparecido en un comic de Shang Chi de los 70. (Bueno, con peor color y mejor dibujo)
A: Todo es infinitamente genérico. El maestro de artes marciales malvado ya lo hemos visto mil veces. El super-ágil y misterioso anciano (en ocasiones ciego) también lo hemos visto. La dama oriental a la que Batman tiene que sacar de apuros, doscientas veces. Su hermano joven promesa otras cuantas. Los objetos hiperpoderosos que llevan ahí toda la vida y nadie los había encontrado hasta ahora, otro tanto. Joder, si hasta Catwoman y Acertijo están usados de la forma más ramplona posible. No hay nada especialmente malo ni estúpido en la historia pero tampoco una sola cosa que resulte interesante.
P: Lo peor es que el argumento podría hacerse bien. Podrías tomartelo a coña, que dado lo ridícula que es toda la parafernalia pseudo-oriental, sería hasta apropiado. O podías tomartela muy en serio y al menos usar algo de cultura oriental de verdad. Al menos cuando Morrison usó a I Ching (el maestro bueno, que ya era un estereotipo tonto cuando Mr “Relevancia” O’Neil lo creo en los 70) hizo una mezcla de las dos, dandole sentido del humor y diciendo filosofía china auténtica, que te quitaba el aburrimiento un rato. Aquí, no. Aquí son los mismos tópicos regurgitados, que son copia de comics antiguos que copiaban películas más antiguas que se inspiraban en historias orientales muchísimo más antiguas. Y ya sabes lo que pasa con las sucesivas fotocopias.
Otra cagada es el uso del Acertijo. Una de las pocas cosas divertidas que hizo Paul Dini en su etapa en Detective fue reformar al Acertijo mediante amnesia, que no sólo sacaba a la franquicia del apuro de tenerle sabiendo la identidad secreta de Batman, con todos los problemas que eso conllevaba (cortesía del Loeb, claro), le sacaba de la fórmula de siempre, y quedaba bastante divertido. Pero aquí, todo lo nuevo es viejo otra vez, y sin mucha explicación (es decir, se menciona quien lo deshace, pero no como ni porqué, ni porque nadie piensa que es buena idea), se ha deshecho, y el Acertijo vuelve a ser el mismo de siempre. Es decir, en este caso, un peñazo. No queda amenazador, no queda inteligente, no queda divertido. Queda insulso. La idea “nueva” que le aporta Daniel es recuperar un personaje que mencionó Geoff Johns un par de veces, la Hija del Acertijo. Johns no se molestó en explicar de donde demonios había salido. Aquí, Daniel decide tirar por lo más absolutamente obvio, sin explicar realmente los detalles, tenga sentido o no. Lo peor es que puedes ver porque podría pensarse que la idea de tener al duo Acertijo e hija podría ser divertido… pero Daniel no lo consigue. En vez de diálogo gracioso con chispa entre ellos, y una química que aportara algo a la personalidad de ambos, o Dios nos libre, un reflejo de algún tipo a la relación Batman-Robin… queda como una versión aguada de Joker y Harley Quinn.
A: Y un intento muy inquietante de presentar a la hija de Acertijo como un posible interés romántico para Robin-Damian. Lo único que puede parecer mínimamente interesante es el cliffhanger del final, porque la pareja de Acertijos no hace absolutamente nada interesante. Tampoco la pareja de gatas. Y esos son los respiros que buscas para huir de la mierda de historia principal.
P: Lo de la Catgirl es aún más absurdo, si cabe. Porque literalmente, es una amalgama de ideas anteriores. Es una sidekick de Catwoman, como Holly anteriormente. Pero es una hija adolescente de villanos que quiere detener a su padre, como Spoiler. Y es una princesita de la mafia, como Cazadora. Y el traje y nombre son de la Robin en la secuela del Retorno del Caballero Oscuro… que al menos es otro universo, pero claro, es de una historia que es una mierda. La diferencia con todas sus fuentes es que en vez de añadir cosas nuevas, de alguna manera, logra quitarselas. Es un personaje que surge de la nada, sin apenas explicación, como si llevara toda la vida, con todo el mundo aceptandola pese a que es una menor sin experiencia haciendo algo peligroso, cosa que siempre ha hecho que los adultos de la Batfamilia pongan todas las pegas del mundo. Así que no se tratan los problemas serios de este tipo de personajes. Ni se le da una sensación de porque quiere detener a sus padres o redimir su nombre, así que no tiene nada de la caracterización de sus otras predecesoras. Pero es que tampoco es divertida, como lo suelen ser las chicas gatas. No es nada, y no se sabe realmente a que viene.
A: Digo más. No es nada, no sabe a qué viene y no hace absolutamente nada. No se entiende ni siquiera por qué aparece en la historia, no aporta nada. Tampoco Acertijo. La historia de la máscara funciona autónomamente con tres secundarios y un villano totalmente planos. Y los personajes invitados que podrían dar juego no sólo no están bien usados sino que apenas intervienen en el argumento. Genial.
P: Lo que se podría decir de toda la historia. No tiene nada que contar, ni sobre los personajes, ni sobre nada. Es de esos comics horribles sin razón de ser, más que llenar espacio haciendo historias mal hechas porque algún caprichoso quiere jugar con personajes sin saber que hacer. Ni siquiera está bien hecha como historia.
Y claro, el dibujo tampoco es bueno. Es decir, se nota que Daniel va mejorando. La anatomía ya no es tan grotesca. Las caras no están en poses tan raras. La acción no es tan difícil de seguir, aunque sigue sin dar sensación clara de lo que pasa, ni mucho menos de donde pasa. Sigue siendo por debajo de lo aceptable. Por eso DC apesta, porque pone cosas como esa en una de sus series principales.
A: Pse, todos los personajes son más feos que la mayoría de sus versiones. Excepto los orientales, a los que nunca había visto antes y me cuesta imaginar que pudiesen ser más feos todavía. Y Catwoman tiene campanas en vez de pechos. Está bien saberlo. No Recomendado (3)
Dia Más Brillante Nº12
P: Penúltimo número de la serie, y aquí es donde se cierran las otras dos historias individuales de la serie, para que el capítulo final esté dedicado enteramente a la trama principal con Deadman y la Batería Blanca. A estas alturas, la fórmula está clara: El personaje resucitado supera su trauma, cumple su objetivo, y entonces viene Deadman Blanco y lo desintegra/recluta para el final.
El primer capítulo es la conclusión de la historia del Detective Marciano, esa que llevaba meses sin aparecer, con la excusa de que J’onn estaba soñando. La verdad, casi mejor así, porque ha sido la peor historia con diferencia. El problema con J’onn es que es un personaje tan estable e ininmutable que era muy difícil tenerle superando los traumas típicos johnsianos, porque no le pegan. Así que la solución por la que han optado es… la misma de siempre cada vez que quieren contar una historia sobre el personaje al margen de la Liga. Sacarse otro marciano superviviente del trasero, y tenerle teniendo que elegir entre su llorado planeta muerto, representado por un alien malo, o el planeta vivo que lleva defendiendo años. La respuesta, obviamente, es que elige la Tierra. Como lleva haciendo desde siempre, así que no hay ninguna sorpresa. Encima, como la otra opción era una completa psicópata, la decisión ni siquiera conlleva peso emocional, porque no era realmente una elección viable.
A: Todo el episodio intenta desesperadamente ser épico. Y fracasa estrepitosamente. A veces lo logra el dibujo un poco con viñetas-página muy rimbombantes pero nunca la historia. Como dices, no hay verdadera disyuntiva para J’onn. La villana ha sido una mierda desde el principio y no iba a tener un gran momento a su final. Y al anillo blanco le falta leer los números de las páginas para ser más forzado en su papel de hilo conductor de la historia.
P: La historia, vista en conjunto, tiene aún más problemas, porque la ha escrito Tomasi, y suele no hacer bien las cosas. La historia empezaba con una idea chula: J’onn tratando de revivir Marte. Esa idea no va a ninguna parte, sólo se menciona una vez como parte del plan de la mala, y ya, a J’onn se le olvida como objetivo positivo, y al final tenemos que tragarnos la epifanía de que mejor dejarlo correr, porque la mala lo quería, así que debe ser malo, y un síntoma de J’onn no afrontando el futuro, en vez de, no se, un proyecto científico y arqueológico tan positivo para los terrestres como para él. Así que la historia se ha centrado en D’Kay, una villana que caritativamente, se podría definir como de una sola idea. Y tampoco una particularmente buena. La mitad del tiempo se lo ha pasado causando violencia gráfica gratuita. Y la otra siendo una acosadora demente, lo cual es muy difícil de escribir bien, y obviamente, Tomasi no lo ha logrado. Como la historia daba muy poco de si, se añadieron un par de distracciones que no servían para nada para la trama y tampoco eran buenas de por si, y ahí tienes tu historia. Realmente, esto no justifica la resurrección del personaje. Ni ha cambiado en nada, ni nos ha enseñado nada nuevo de él. Bueno, que funciona mejor en la Liga y la han cagado al no tenerle allí otra vez, supongo.
A: Una resurrección con historia introspectiva después, J’onn J’onzz no es un personaje atractivo. Y no es que nunca lo haya sido. Pero ahora, cuando lo pretendían, no lo es. Caray, si hasta Aquaman ha mejorado más con esta serie, sin haberlo hecho especialmente. No le han dado nada nuevo a J’onn, nada que cambie su status, nada que le haga evolucionar, nada de nada. Y para eso, aún encima nos hemos tenido que tragar una historia muy pobre.
P: El dibujo de esta historia es de Gleason, y es lo único redimible de esa historia. D’Kay puede ser un villano muy tonto, pero su pelea multiforme con J’onn queda visualmente muy chula. Y lo mismo para toda la jerigonza cósmica de después.
A: Como decía, es el único que logra darle golpes épicos al coñazo de estructura y de planteamientos de Tomasi. Mérito increíble.
P: La otra historia que termina es la de Firestorm. Aquí al menos, el personaje tenía que tratar con un nuevo status quo, y uno prometedor. Después de muchas vueltas, Firestorm ahora estaba compuesto por la mecla entre Ronnie, el original, y Jason, el moderno. Eso suena bastante interesante, porque es una nueva dinámica, manteniendo la gracia de Firestorm de las dos personalidades, pero invirtiendo la gracia original: Ahora el experimentado es el cachas, y el novato es el cerebrito. Añadele más diferencias que hay entre ambos, y el problema de que Ronnie, como Linterna Negra, mató a la novia de Jason, y tenemos el material para un protagonista interesante, para serie regular, incluso.
El problema es que Johns ha decidido reducir la historia al mínimo denominador, y hacerlo todo de la manera más simple y obvia posible. Ambos componentes de Firestorm, en vez de sonar como ellos anteriormente, suenan como un estereotipo de alguien que sólo ha leido una descripción de ellos. Ronnie es un quejica y un perdedor amargado que lo oculta mediante ser un vago. (Y por algún motivo, ahora es más enclenque y parece más joven que cuando debutó con 16 años) Jason es listo, pero básicamente también es un amargado. Cuando se juntan, únicamente hablan para discutir, por tonterías o cosas que no tienen solución. Excepto cuando pasan a la fase de colaborar, entonces suenan como héroe joven genérico, con diálogos prácticamente imposibles de diferenciar entre uno y otro, y nada de aprovechar la gracia de tener a dos personas con personalidades radicalmente distintas teniendo que compartir el control de un cuerpo. Al final, la idea era que ambos superan sus traumas y aprender a trabajar en equipo. Algo que aunque lógico, era completamente obvio, y se hace de la manera más plana posible. Pese al potencial, no dan ganas de seguir leyendo a estos dos.
A: A mi no me ha disgustado, pero probablemente en contraste con la otra historia y porque apenas conocía al viejo Firestorm. Me parece que es verdad que el tándem encaja bien. Aunque es verdad que no dice mucho que les ensombrezca el Deathstorm con sus propios alter egos. Y también es verdad que corremos el riesgo de que se vayan a estereotipo y queden como una amalgama entre Flash y Peter Parker.
P: Originalmente, Firestorm ERA una amalgama entre Flash y Peter Parker. Es una buena idea para vender el concepto, imaginar un personaje que es una fusión de ambos. El problema es que lo hacen con un Peter sin el sentido del humor y un Flash sin la parte de heroismo oculto.
En cuanto a la historia en si, ha sido un desastre. Más que las otras, que también han pecado de eso en menor medida, ha ido de los protagonistas no haciendo nada excepto ir tirados de la oreja de una situación a otra como si de un videojuego cutre se tratara. Además, se ha tardado muchísimo tiempo en establecer y explicar cosas básicas para darle misterio, con lo que lo ha perdido. Se tardó demasiado en establecer la dinámica básica, repitiendola durante casi un tercio de la historia cuando estaba clara desde el principio. Se tardó demasiado en explicar la revelación de que iban a explotar, dando vueltas y vueltas. Tardó en aparecer Deathstorm, repitiendo pistas que estaban claras a donde iban. Y hasta este número no aparece el Gran Malo de la historia, donde ya es anticlimático como revelación, porque estaba claro por eliminación, y porque al poco de aparecer se termina.
Igualmente, cada vez que parecía que iba a pasar algo interesante, se desinflaba. ¡Firestorm va a explotar! No, no explota. ¡Deathstorm aparece! Se va al siguiente número. ¡Reaparecen los Linternas Negras! No llegan a hacer nada en la historia y se olvidan. ¡La Linterna Blanca se está corrompiendo! Uh… ¿se llegó a explicar a que demonios venía esa parte?
A: Dios, no habría podido resumirlo mejor. Resulta que tenemos un enfrentamiento épico en el espacio exterior con un gran villano, un conflicto existencial entre las fuerzas que dominaron Noche más Oscura, incluso un sacrificio heroico por hacer… y hemos perdido todos los episodios anteriores en dar vueltas alrededor de misterios obvios y de hipercaracterizaciones abusivas de los dos chavales. Alguien no tiene las prioridades narrativas muy claras. Al final tenemos un episodio que tiene algunas cosas interesantes, que tiene ritmo pero que no llega a cuajar porque en ningún momento logra eliminar de la mente del lector la pregunta “¿Y a qué vino todo lo anterior?”.
P: Vale que es difícil darle ritmo y empuje a una historia cuando tienes que ir alternandola con otras 4. Pero en 52 lo consiguieron, y eso que el formato les obligaba a que pasara tiempo entre números. Pero lo conseguían siendo creativos y sabiendo lo que hacían. Que son dos cosas que Johns parece haber olvidado.
Hablando de lo cual… el malo de la historia resulta ser el Anti-Monitor, lo cual es lógico teniendo en cuenta que fue uno de los resucitados, apareció anteriormente en la serie y Firestorm lleva unos números en su universo. Lo que pasa es que esta historia demuestra porque resucitarlo hace unos años fue una mala idea. El Anti-Monitor es un villano de una sola idea: Mata universos. La única gracia que tiene es que es una amenaza tan increiblemente poderosa que si aparece, universos enteros están en peligro, y es una Crisis de las que hay rara vez. Por eso en Crisis en Tierras Infinitas funcionaba, porque lograron venderlo como algo único. Si lo resucitas, corres el riesgo de que, a cada sucesiva aparición, pierda esa gracia, como pudiera pasar con Juicio Final o la Furia. Y eso ha pasado. En la Guerra de Sinestro aún se vendía, porque hacía mucho de Crisis, pegaba con los demás villanos, y la idea era buscar amenazas que pusieran en peligro a un equipo de 7200 superheroes. En la Noche Mas Oscura aún tenía un pase, pese a ser demasiado pronto, porque era un zombie y una parte pequeña. ¿Pero esto? ¿Que demonios es esto? Un villano que mata universos… y es derrotado por Firestorm. Un Firestorm que no tiene muy claro lo que hace. En una historia en la que realmente, no hay nada importante amenazado. Y la única impresión que da de peligro es porque te lo dicen o porque leiste Crisis. Si por este comic fuera, sería un gigante tonto que lanza rayos.
A: Te digo más. Un villano que mata universos y que provoca un sacrificio heroico de la misma manera que lo podría producir cualquier villano lanzarrayos. Curioso. Por el resto, ni se entiende lo que quiere, ni se entiende por qué no lo consigue, ni se entiende por qué hace falta Firestorm para ello. Y lo peor, ni se entiende ni a nadie le importa. Ahora solo nos importa el misterio del anillo blanco y aún encima hasta parece que eso va a ser un bluff.
P: Pero eh, queda como muy importante, porque muere un personaje que había hablado tres veces en la historia. En una historia que se olvida por completo de que Ronnie tenía una familia de verdad o que Jason tenía otros rasgos de personalidad aparte de “empollón”.
El dibujo de Scott Clark es bastante malo, el único en esta serie. (De nuevo, otro rescatado de los 90 de la Nueva DC) No se sabe que es peor, sus personajes atrofiados y feos a base de rayitas, o que prácticamente nunca haga fondos o quede claro donde están pasando las cosas. Al menos eso no perjudica en el final de la historia, en el universo de antimateria, y hace un buen juego de sombras.
A: Bueno, por lo menos me han gustado los diseños de los linternas negras y de Deathstorm. Ni siquiera Firestorm me parece mal dibujado. Pero tienes razón, el resto del entorno espacial en el que se mueven esas figuras lleva muchos números siendo demasiado vago y triste. Y si Gleason lograba meterle épica a una historia que no la tenía, Clark se la saca a una que debería tenerla.
P: A un número del final, Día Mas Brillante está siendo un fracaso en la mayoría de aspectos. Y lo peor es que probablemente da igual. No Recomendado (4)
Heroes de Alquiler: ¿Buscas Trabajo?
P: Esto es otro relanzamiento del concepto de Heroes de Alquiler, que pinta mucho mejor que la versión anterior, por tres motivos. Uno es que lo han lanzado con mejor ocasión, siendo una especie de spin-off de Tierra de Sombras. Por supuesto, si te preguntas que tiene que ver con Tierra de Sombras, la respuesta realmente es nada. Que muchos de los personajes que salen en esta serie también salían en Tierra de Sombras, aunque fuera en las miniseries satélite, porque son héroes callejeros. Enlaza un poco más con la mini de TdS: Sangre en las Calles, pero tampoco continua realmente de ella.
Segundo, aunque también esta escrita por un duo de guionistas, esta vez son buenos. Son Abnett y Lanning, que viene aquí a demostrar rango después de llevar 4 años escribiendo las series cósmicas de Marvel. (Claro, que recordemos que Abnett empezó en Marvel escribiendo al Castigador, y su mayor éxito en 2000AD es Sinister Dexter, que va de mercenarios pistoleros)
Y tercero, que tiene un concepto más original, que le permite jugar con personajes variados y famosos, en vez de una plantilla de segundones.
A: No hurgaré en el hecho de que yo ya confiaba en Abnett y Lanning cuando tú renegabas completamente de ellos. Yendo al concepto, Héroes de Alquiler siempre ha sido una franquicia con mucho potencial. Ha salido bien cuando se ha usado bien y ha salido mal cuando se ha ido de las manos (la serie de Ostrander es ejemplo de ambas cosas). Ahora llevaban mucho tiempo sin utilizarse como tales y creo que Abnett y Lanning han conseguido darles una pequeña vuelta de tuerca (incorporando ciertos elementos más usados en DC) que puede revitalizar la idea y darnos un buen puñado de historias interesantes, manejando a muchos personajes que merecen una oportunidad como ésta.
P: Hrm, hay dos tomos de Abnett y Lanning esta semana, y ninguno de los dos está al nivel al que nos tenían acostumbrados. Pero este es el mejor de los dos, y al menos no han vuelto a su nivel de los 90.
En cuanto al concepto, el problema de Heroes de Alquiler en sus anteriores encarnaciones es que era difícil juntar las dos partes del título: Si realmente cobraban por sus serviciones, muy heroicos no quedaban. Y si se pasaban el tiempo haciendo trabajos pro bono, muy de alquiler no quedaban, quedaban como Vengadores de segunda. Así que como, además, el concepto original del Heroe de Alquiler se lo ha quedado el nuevo Power Man (que funciona mucho mejor siendo una sola persona a nivel callejero), para esta serie han decidido darle la vuelta a la tortilla. Esta vez es el lider del grupo el que contrata a los distintos miembros/especialistas, según las misiones altruistas que tengan que tratar ese mes. Así, algunos son mercenarios y cobran, otros sólo “cobran” la oportunidad de hacer el bien, y algunos tienen peticiones más extrañas. De ahí el slogan de la serie, que es el subtítulo de este tomo, que está chulo. (Aunque la traducción, que es buena, pierda el juego de palabras con el título que tenía el original de “Are you for hire?”) Eso sirve como excusa para que cada número tenga una alineación distinta, y la cosa vaya variando.
Claro, que como puedes ver por la selección de la portada (que ni están todos los que son, ni son a la vez todos los que están), la mayoría de Héroes alquilados tienen poca variedad, siendo héroes sin poderes y callejeros. Porque es esa clase de serie. Pero AbLan no se quedan estrictamente ahí, si hay que coger a alguien que se salga del género, se recluta.
A: Tienen la alineación aleatoria y la variedad del Escuadrón Suicida, la coordinación a distancia y simultánea de Oráculo y la interacción divertida de héroes del viejo Marvel Team-Up. Y lo bueno de las viejas encarnaciones de los Héroes de Alquiler. Ante todo, me gusta el concepto. Ahora, veremos cosas concretas.
P: El concepto recuerda un poco también al de Aves de Presa, aunque en esa serie casi nunca tiraban de especialistas. El parecido gordo es que han reposicionado a Misty Knight como la Oráculo de Marvel. Y lo digo literalmente: Aquí está lisiada, en cama, con contactos por todo el Universo Marvel, con información sobre todo el mundo y hablando con sus operativos mediante wireless. Son demasiados parecidos. Y queda forzado, porque Misty nunca ha tenido tanta interacción con el Universo Marvel, descontando uno grupito pequeño de gente, ni ha trabajado en nada con tantos contactos, como para poder tener línea directa con todo el mundo. La personalidad también parece un poco cambiada. Por otro lado, esta versión de Misty, se parezca a quien se parezca, es bastante divertida, y es bastante aprovechable. Si no tienes en cuenta parecidos, es un buen personaje, y motor para la historia.
A: Es un cambio que ha valido la pena. La evolución en la personalidad se podría haber explicado argumentalmente, aunque pasan o lo hacen muy vagamente. Lo del modus operandi le puede pegar a Misty pero tienes toda la razón en que se hace raro que tenga esa relación con gente como Caballero Luna o el Motorista Fantasma. Incluso el propio Paladín. Pero bueno, a lo mejor son historias jamás contadas que algún día nos narran Abnett y Lanning. Si el cambio es que para bien, y lo es, ya buscaremos luego la forma de ver cómo encaja y a lo mejor hasta el proceso vale la pena.
P: El otro personaje fijo, su Canario Negro, si quieres, es Paladín. Que no es tan gratuito, se conocieron en Sangre en las Calles, que es lo único importante que pasó en esa historia. Paladín aquí también está cambiado, habiendo abandonado en buena parte su fachada de chulito pasota, y volviendose más un profesional serio que finge no ser tan heroico como realmente es. Es una buena extensión de su desarrollo personal en Thunderbolts, aunque es una pena que no hayan decidido rescatar también la lanza asgardiana que obtuvo allí. Su papel en la serie es bastante bueno, y queda bastante chulo. Sus participaciones de acción tienen la mezcla de chulería, estilo y redención necesaria. Y la química entre Misty y él está bien, aunque se pasen en venderla en cierto aspecto.
A: Probablemente es de las historias donde Paladin haya tenido más protagonismo en toda su historia. Me da pena que se heroifice porque es estandarizarlo un poco, cuando funcionaba muy bien como tipo bastante amoral pero tampoco desagradable. Claro que es más difícil mantener esa ambigüedad que decidirse por un lado. Al menos le mantienen el tono en el diálogo. Perdemos al buen secundario que fue siempre pero a lo mejor ganamos un protagonista, aunque cambiado, también muy efectivo.
P: El primer número es un ejemplo estándar de historia de la serie, de presentación. Usa un formato muy similar al de series de televisión de este estilo, de misiones a resolver por especialistas, tipo Persons of Interest o Blanco Humano. Se presenta un crimen en curso, el control de misión manda a los agentes, empiezan a detener, hay un giro, las cosas se complican, y al final los héroes ganan. Por el camino, hemos aprendido más sobre los héroes, y al final, como es el siglo XXI, está el obligatorio avance de la trama subyacente unificadora de los distintos capítulos.
No es un mal ejemplo. El concepto se presenta de manera sucinta y efectiva. Aunque los personajes sean bastante típicos y utilizados abundantemente, y por tanto, no se pueda decir nada nuevo de ellos, están bien usados, de manera apropiada. AbLan mezcla muy bien crimen callejero y elementos del Universo Marvel, de manera imaginativa, y que hace que no sea ni aburrido crimen normal del de comics recientes de Marvel Knights, ni superheroismo estándar. Y la revelación del final es inesperada y prometedora, aunque cuesta un poco de pillar.
A: Es una gran presentación porque, aunque no profundiza mucho, da tantas pinceladas que te da perfectamente una idea general de lo que puede ser capaz esta serie, usando a personajes muy variados. Lo de razonar la evolución de los crímenes mundanos con los elementos especiales del universo Marvel ya sabes que es algo que me encanta: drogas atlantes, contrabando de la Tierra Salvaje… brutal.
P: La segunda historia es más divertida, porque le ponen más imaginación. Aquí los contratados son más originales, porque la historia implica magia, y hay que traerse especialistas adecuados. AbLan usan un héroe mágico típico pero de manera chulo, y uno menos visto, de manera tremendamente divertida, ni tan antiheroica estándar como en los 70, ni siendo una prostituta súcubo como en los 90. También hay una idea original y muy chula para el problema del número. Y un villano acertado. El cliffhanger del final es también bueno, y demuestra que no van a esperarse una temporada para que la trama principal avance.
A: La elección del villano es épica. Y los personajes mágicos bien, si. La que encaja menos es el personaje mundano que suele ser líder de equipos de mercenarios en lugar de trabajar por cuenta ajena. El cliffhanger es bueno, pero como le pasará a muchas cosas de esta historia, tiene muy poca explicación. Es decir, vale, eres un detective pero podrías enseñarnos alguna pista o deducción o algo ¿no?
P: El personaje que dices dejó de tener un equipo propio en una miniserie que está inédita aquí. (Una pena, porque aunque el status quo no cambiaba a mejor, era bastante buena) Lo presuponen en su ficha cuando dicen que está exiliada. Por cierto, que gran idea lo de usar fichas de presentación para los personajes.
En el tercer número, la trama va tomando importancia. Tiene cosas buenas, sobre todo el final, aunque abusa de tener a los protas como borricos para que haya pelea. La misión del número tiene menos importancia, pero a cambio, tiene la primera repetición de empleado. Y demuestra que AbLan se divierten mucho usando la encarnación actual del Caballero Luna, donde el concepto es que además de violento está como una puñetera cabra.
A: Es el mejor número del Caballero Luna y el mejor de Paladín, donde da más la talla como prota. Y el mejor en cuanto a elementos marvelianos mezclados con mundo real: Di sí al proxenetismo de razas ocultas. Pero también el peor de otro personaje que actúa como el típico héroe impulsivo e irreflexivo cuando siempre ha sido el héroe sereno y sensato que acompañaba al impulsivo e irreflexivo. Se puede entender en el contexto de a quién se enfrenta y la poca fiabilidad que ofrece pero sigue siendo una pelea de héroes demasiado inmotivada y sesentera para funcionar.
P: El cuarto número está centrado en Misty. Lo que pasa es que lo hace de la peor manera posible: Mediante un psicodrama, que se supone que está para tratar traumas profundos y tal, pero en realidad es una manera fácil y boba de presentar elementos y desarrollo de personaje, en vez de hacerlo de forma natural. Es forzado y pesado. (Y si te preguntas cuando ha pasado la cosa que ha traumatizado a Misty, no, no te has perdido nada. Es que Panini aún no ha publicado el comic donde pasa, la antología Soy Un Vengador, porque… porque son idiotas, supongo)
A: Y luego tenemos ese otro problema reiterado de cosas sin explicar: no sabemos cómo Misty ha llegado a la situación (respecto al villano) en la que se encuentra… ni sabemos como es que logra salir. Como en la mayoría de los casos en este tipo de villanos, tendremos que asumir que con fuerza de voluntad de hierro. Pues vale. Sin peldaños, ni piezas de puzzle que encajan. Solo haciendo mucha fuerza. Así se resuelven los problemas argumentales, sí señor.
P: El último número arregla un poco la situación, en el sentido de que se han saltado la parte difícil de explicar como el protagonista se libera de la trampa, y queda la parte fácil y satisfactoria de ver como salva el día. Como tal, no está mal. Auna bastante bien todos los elementos de la saga hasta ese punto, con lo que el tomo funciona como una historia cerrada, si la serie no hubiera seguido. Por otro lado, se abre la puerta a la siguiente parte de la trama y la siguiente ronda de preguntas, lo cual también es bueno. Nada particularmente sorprendente u original en esta conclusión, pero llega bien a donde tenía que llegar.
A: Pues francamente, yo no soy especialmente partidario de como los guionistas han planteado esta primera saga. Por definición, no es representativa de las misiones-tipo que podrá tener esta organización. En todo caso, bien montada, funcionaría modo de “final de temporada” por lo excepcional del planteamiento. Por las características del villano y del plan, la historia se vuelve confusa, no sabes qué de lo que ha ocurrido es real y qué no, quién estaba manipulado y quién no, quién ha tenido según qué ideas o qué otras o quién se ha visto envuelto en esto por propia voluntad. Se quiere establecer un procedimiento más o menos rutinario de actuación basándose en una historia que tiene que ser por su naturaleza absolutamente excepcional y que funciona como epifanía para un personaje que casi, casi se nos acaba de presentar en su nueva modalidad. Y con muchas cosas sin explicar: cómo hemos llegado hasta aquí, cómo ha picado Misty tan fácilmente, cómo han picado los demás tan fácilmente en un truco tan sencillo, cómo sale Misty de ahí, cómo averigua Paladín lo que ocurre. Para mi, esta primera historia tiene muchísimos problemas. Pero el hecho de que pese a todo me haya dejado buen sabor quiere decir que el concepto y el tono valen mucho la pena, por lo que espero que siga adelante.
P: Es fin de temporada. Una temporada corta de las británicas, supongo. Pero si, el argumento se colapsa un poco hacia el final.
El dibujo es de Brad Walker, que ya colaboró con AbLan en Guardianes de la Galaxia. Y está igual de bien aquí que allí. Sus figuras y caras no son siempre sólidas, pero al menos es consistente y casi atractivo en eso. Hace bien a los personajes, y es capaz de vender bien las escenas de acción, que en algunos casos, como con movimiento, es más difícil de lo que parece.
A: Enorme contraste entre Walker y Atkins, el de los dos últimos números, que parece un novato haciendo bocetos y le quita mucha magia al fin de fiesta. Walker está bastante inspirado y eso que le tocan personajes nada fáciles como el Caballero Luna o el Motorista Fantasma.
P: Pese a los problemas del final de la historia, es un concepto bueno, y la serie prometía. Es una lástima que sea de las muchas series que han cortado este año en Marvel, apenas llegando al segundo año. Recomendado (8)
Iron Man Legado: Revolución Industrial
Esto es el segundo y último tomo de Iron Man Legado, serie que va de Historias Jamás Contadas de Iron Man, cada una en una época distinta de la época del personaje. Hasta ahora, es la única serie regular que le han dado en solitario a Fred Van Lente, y le han tenido que dar una serie de flashback, que nunca duran mucho más de un año. Es absolutamente incomprensible como tratan de mal a uno de sus mejores guionistas. Y con el recorte de miniseries no “esenciales”, ahora mismo no está escribiendo nada para Marvel, lo cual es más trágico aún.
Esta historia transcurre durante la etapa de Denny O’Neil con el personaje, concretamente, en la larga historia de su segunda crisis de alcoholismo, que ocupó casi toda su etapa. Francamente, la etapa consistió en coger la idea original de Michelinie/Layton, y estirarla durante un porrón de números, con menos sutileza y más drama pesado. Y mientras tanto, James Rhodes obtenía un transplante completo de personalidad que le quitaba la gracia, mientras se convertía en Iron Man y se enfrentaba a algunos de los villanos más cutres de su historia, en historias que demostraban una ignorancia absoluta sobre ciencia. Esta historia, como amablemente nos cuenta una nota editorial, transcurre cuando Tony ya había dejado el alcohol, pero aún parecía un vagabundo y acababa de empezar a reconstruirse. Desgraciadamente, hay algunas inconsistencias con como estaban las cosas entonces. Aparece un grupo de villanos, y no tiene la alineación que debería tener en ese momento, con personajes que no se unieron hasta más adelante. Namor lleva un traje que no llevaba en esa época. Y resulta difícil de creer que Tony llevó una armadura de reserva escondida durante todos esos números y no se le ocurrió usarla en ningún momento. Pero como ves, son problemillas menores. Lo irritante es que eran fácilmente solucionables.
Esta es una buena idea para una historia retroactiva, porque va de encajar otras historias retroactivas. Lo triste es que tengamos que llegar a un punto como este de trabajar con historias que van de encajar otras historias pasadas entre si. Pero si lo miras como jugar con los elementos, y de paso, encajar todo eso, como pasará si no has leido las historias originales, no es tan malo. La idea es que la historia funcionaba bien en su día (problemas de escritura aparte), pero desde entonces ha habido revelaciones que hacen que uno se pregunte cosas. Si Iron Man lleva años formando parte de una cábala secreta, los Illuminati, que se dedican a arreglar cosas secretamente, ¿por qué no ayudaron a Tony a salir del paso? Igualmente, cuando Brian Vaughan creó al Orgullo en Runaways, dijo que eran los señores del crimen secretos de Los Angeles porque allí no había superhéroes. Excepto que fue a coger la segunda ciudad de Marvel donde más superhéroes ha habido. Precisamente, Iron Man estuvo establecido en la costa oeste por aquella época (por no hablar de una sucursal entera de los Vengadores). ¿En serio nunca entraron en conflicto? Esta historia sirve para resolver esas dos preguntas. Gracias a eso, esta historia no tiene el problema de muchas historias retroactivas, de que no puede pasar importante. En este caso, lo importante es explicar porque las cosas pasaron como pasaron, y la intriga es ver porqué.
El conflicto con el Orgullo (que debería traducirse como la Camada, pero bueno) es lo mejor del tomo. Van Lente los escribe igual de bien que Vaughan, con una buena interacción entre ellos (aunque la aparición de Alex es gratuita) pero les da más espacio para lucirse, incluyendo un gran combate final donde demuestran que realmente son peligrosos de por si, y pueden ser chulos incluso como grupo de villanos estándar, cosa que no llegamos a ver en Runaways. De todas maneras, la mayor parte del tomo no es eso, se centra en el lider del grupo, Geoffrey Wilder, y su duelo personal de voluntades y recursos con Tony Stark. Es una elección brillante, porque en muchos sentidos son números opuestos (irónicamente, Wilder se parece más al típico héroe de estas situaciones, teniendo familia y habiendo tenido que ganarse su fortuna, a diferencia de Stark), y el tomo va de una serie de movimientos y contramovimientos entre ambos, bien pensados. Que demuestran la clase de influencia que tenía el Orgullo, como eso no siempre es suficiente y a veces puedes derrotar al poder (toda la historia tiene un claro tono de Pueblo vs Poder, por si no quedaba claro) y que Wilder prácticamente se derrota él solo debido a un defecto gordo en su manera de ver el mundo. Al final, la explicación de porque el Orgullo no volvió a interferir en las actividades superheroicas en la Costa Oeste, y viceversa, porque Iron Man no trató de detenerles, encaja perfectamente, y es quizá el mejor momento de Iron Man en el tomo.
La parte de los Illuminati es menos importante en el tomo, pero Van Lente logra hacer algo impensable: Una historia decente con los Illuminati. Aquí se escriben más como un grupo de amigos que están en contacto en ocasiones para intercambiar información y problemas, en vez de la conspiración extraña que vete a saber que pretendía de Bendis. La explicación de porque no ayudan a Tony con la pérdida de su fortuna es lógica, y explica de paso porque no han ayudado tampoco a cualquiera de los otros cuando les han pasado cosas similares (otro de los problemas de la idea del grupo era que casi todos sus miembros han estado muertos, desaparecidos o similares durante épocas, y al menos esta historia lo admite). Por otro lado, también explica un problema menor de la historia original, y es porqué ninguno de sus amigos superheroicos ayudó a Tony con sus problemas. (Es decir, le vimos tratar de ayudarle cuando estaba borracho, y cuando se había reconstruido, pero no durante el proceso) Eso se resuelve aquí de una manera bonita. Y cuando crees que esa es la última implicación de los Illuminati, viene el capítulo final, que tiene sin duda el mejor uso del grupo, pateando culos, básicamente, en una buena secuencia. Tenerles enfrentandose al Orgullo es una idea perfecta, porque son también números opuestos, organizaciones secretas ambas, y ambas tienen supergenios, hechiceros, mutantes y no humanos. Las reacciones entre ambos grupos están muy bien, sobre todo la reacción de los Stein a los científicos de los Illuminati.
De todas maneras, el centro de la historia es la historia personal de Tony en todo esto. Como la saga anterior, empieza un poco lenta, con Tony deambulando por Los Angeles, con una inexplicable armadura de Iron Man que no le pega a la historia, y enfrentandose a un villano de Spiderwoman, ya que también vivia en la Costa Oeste. No es un gran comienzo, pero si que presenta bien las ideas y te mete bien en la mentalidad y tono de la serie en la época. Tras eso, empieza la historia de verdad, protagonizada por Tony Stark y no Iron Man (aunque el Iron Man oficial de la época, Rhodes, tiene una aparición decente más adelante), tratando de reconstruir su vida. Y es una pena que en Marvel no se pueda reconstruir la continuidad, porque la idea de esta saga de cómo Stark empezó a reconstruir su imperio es mucho mejor que la de la historia original. Tiene más sentido económico (muchísimo más pensado que las tonterias de O’Neil), mucho más sentido temáticamente (irónicamente, es más “relevante” que lo que hizo O’Neil, que se supone que era lo suyo) y más implicación personal para Tony. De todas maneras, se le da una buena explicación a porque toda esa parte no se pudo volver a mencionar en siguientes números, pero si que podría usarse en el futuro. Van Lente construye unos buenos personajes, le da una buena interacción a Tony con ellos, un buen arco argumental para él alrededor de ellos, y una buena idea de cómo reconstruirse tras una caida y enfrentarse al poder, con los altos y bajos y consideraciones necesarias. Y también tiene a Stark, sin armadura, derrotando a un grupo de villanos, que requiere suspender la incredulidad un poquito de más, pero se puede pasar.
El mayor problema del tomo es el dibujo, como en el anterior. Los dos primeros tercios los sigue haciendo Steven Kurth, que es bastante cutre, dentro del estilo de los malos dibujantes Marvel recientes, con personajes en poses raras y con un aspecto poco atractivo, y acción que cuando no es confusa es poco estética. Además, no hace particularmente bien la tecnología, que debería ser requisito indispensable para dibujar Iron Man. El último tercio lo hace Philippe Briones, que es muy similar. Aunque hace mejor la acción, al menos.
Una pena que en Marvel no le dieran ni una oportunidad a esta serie (la tercera saga habría ido del Iron Man del 2020, que suele salir bien), ni se la estén dando a la carrera de Van Lente, que sigue siendo de los mejores que tienen, y este tomo lo demuestra. Si no te gusta la serie o dirección actual de Iron Man, aquí está alguien que lo capta mejor. Recomendado (8)
Iron Man/Thor: Complejo de Dios
Esto es (principalmente) una miniserie bastante gratuita, que existe únicamente porque en Marvel pensaban que podían vender más material de Thor por aquello de la película, con el aliciente de tres cuartos de lo mismo para Iron Man. Bueno, por eso y porque Abnett y Lanning necesitaban trabajo, ya que con la cancelación de las series cósmicas se han quedado sin series regulares, pero en Marvel aún les aprecian.
Lo que no existe, es para tratar el tema de la relación estropeada entre Iron Man y Thor. Presumiblemente, eso se daba por arreglado en la mini de los Vengadores en Asgard. Así que, aunque esta mini tiene de punto de partida consecuencias de Asedio (por lo que lleva cierto retraso), se toma que ambos ya están en relaciones cordiales, aunque aún no han vuelto a ser amigos. Y eso se toma como status quo, es decir, no se tratan los temas que han llevado a esa situación, aunque si que se nota como se va reconstruyendo la dinámica entre ambos, presumiblemente como la primera vez.
La otra idea es tratar al menos los parecidos y diferencias entre ambos protas, para que al menos no sea un team-up genérico. Los parecidos realmente no se exploran mucho, se deja en que funcionan bien en equipo y sus habilidades se complementan. Las diferencias se basan sobre todo en lo de la oposición entre la ciencia y la magia. En eso, y en la idea que te indica el título de que Thor es un dios. Curiosamente, en vez de tratarse mucho el tema de que ir diciendo por ahí que alguien es un dios es muy arrogante (y como eso no debería sentarle muy bien a alguien que es más bien tirando a ateo como Tony), AbLan van por el camino contrario, el de tomarse lo de dios como algo que es así, y tratar lo de la arrogancia del hombre de querer ser dios mediante la ciencia, que es donde convergen ambos. Apropiadamente para la idea, el antagonista que mueve la historia es alguien que es científico, es un dios, y tiene un largo historial de provocar desaguisados para que los arreglen los héroes (que se resumen comodamente en una página doble. Por cierto, inciso curioso: Como casi todas las veces que se ha usado al personaje en los últimos 10 años, pasan un tiempo sin usarle, y entonces lo usan en dos series distintas de manera casi contradictoria. Creo que ya van cuatro veces)
La historia empieza bien. Hay una buena secuencia estableciendo la dinámica actual de Iron Man, Thor, Stark Resistente y Asgard, tratando consecuencias recientes. La presentación de la amenaza, en vez de ir directamente a los protagonistas enfrentandose a ella, tiene a varios villanos jugando por todo el Universo Marvel, con lo que aparecen y se usan personajes muy variopintos, de manera que queda bien. Los villanos tienen una manera de actuar en común, mezclando varias mitologías, que queda suficientemente tétrica e intrigante. Y la selección de villanos parece buena, mezclando de ambos personajes. Incluso una vez se presenta el conflicto, hay ideas buenas, como la historia de uno de los villanos (con la que creo que es la primera aparición del Cid en un comic Marvel) o la localización de la base de los malos.
Pero una vez empieza el conflicto superheroico, se convierte en un comic de superhéroes al uso, y además, uno muy tonto. El antagonista se supone que es increiblemente inteligente. Pese a eso, es incapaz de ver problemas obvios en su plan que cualquiera puede ver, y que él debería poder ver, porque le han pasado otras veces. Además, se vuelve increiblemente estúpido, únicamente para poder ser derrotado. Es como si hubiera perdido el poco desarrollo que ha tenido con los años. El otro villano principal tiene el problema de que siempre ha sido muy cutre, y de momento, parece que siempre lo será. Aquí, le pasa lo de siempre a los villanos de poderes poco definidos, que puede hacer un montón de cosas difíciles por exigencia del guión, pero al final es derrotado fácilmente por lo mismo. Todo el enfrentamiento contra él es una chapuza retro. Y los demás villanos, después de una buena presentación, están únicamente de punching bag.
En cuanto al tema, AbLan no dicen mucho tampoco. El conflicto entre magia y ciencia de Stark y Thor acaba resolviendose de la manera más tonta posible, en una pelea entre ambos que, aunque un poco justificada, es perder el tiempo durante medio número. Y el objetivo a buscar de la historia empieza siendo buena idea, pero por mucho que intentan venderlo como algo trascendental, queda un poco ridículo, funcionando predeciblemente y por conveniencia del guión, y acaba en nada. Así que al final, acaba siendo una de esas miniseries que podían haberse publicado hace años, y no en el buen sentido.
Para colmo, el dibujo es de Scott Eaton, que ha seguido un rumbo similar al de los guionistas. Empezó siendo horripilante en los 90. Reapareció años después, y había mejorado: Su trabajo en, por ejemplo, X-Men Legado, era bastante bueno, nada que ver con lo que era antes. Sin embargo, aquí vuelve un poco a las andadas. La base es sólida, pero no sabemos si es el acabado o que, pero los detalles y la anatomía se van de madre, y cada vez más conforme avanza el tomo. Las figuras cada vez se emborronan más. Las peleas en vez de fluidez a lo Pelletier son marañas a lo Tolibao. Y los diseños son un poco noventásticos también. Ojalá no siga así.
Como extra, el tomo lleva también la historia de Marvel del Día del Comic Grátis de 2010, que es otro team-up entre estos dos. Muy apropiado, porque no solo tenían o iban a tener película, las series de ambos están escritas por Matt Fraction, que también escribe esta historia. Esta historia no es de pelea, sino más reflexiva, con una trama relacionada con la ciencia y el futurismo de Iron Man, que involucra tangencialmente a Thor, que sirve de excusa para que se suba a bordo y de su opinión sobre el tema. Bastante buenas reflexiones, mejor idea para Iron Man y Tony Stark que muchas de las que hace Fraction en su serio, ayudado porque aquí no se eterniza. Aunque a veces se le da cháchara de más, y el final no concluye particularmente bien. El dibujo es de Romita Jr, que apropiadamente, también ha dibujado las series de ambos personajes. Desgraciadamente, en vez del estilo elegante que tenía en Iron Man, tiene el forzado con bloques que tenía en Thor, donde Iron Man es una lata y Thor tiene siempre cara rara y parece que lleve el martillo pegado a la mano en vez de cogiendolo.
Una miniserie con alguna idea interesante, pero que desgraciadamente, acaba cayendo en el síndrome de las miniseries bazofia de relleno. Neutral (5)
Masacre MAX: Chalado
Justo lo que el mundo necesitaba: OTRA serie de Masacre. La cuarta, si llevas la cuenta. A decir verdad, a las otras dos series secundarias les queda muy poco (Team-Up termina esta semana, y de Corps queda un tomo), y esta ya ha sido cancelada también como parte de los recortes de Marvel.
La idea de esta serie, como dice el título, es que pertenece a la línea MAX, es decir, supuestamente para lectores maduros, que se suele traducir en que puedes tener palabrotas y más sexo. Porque eso es lo que le hacía falta al humor barato de Masacre, recursos facilones. La otra idea de la línea es que suelen poner autores de cierta calidad, y por eso publican poquitas cosas. Eso se cumple esta vez: Escribe David Lapham, que se supone que tiene credenciales haciendo comics maduros (aunque en la última década se haya dedicado principalmente a hacer cosas olvidables con personajes de las compañías) y dibuja Kyle Baker, que sólo suele coger proyectos muy particulares, especialmente si no escribe él.
Desgraciadamente, la serie cumple los peores temores para ella. Es una serie que va en plan comedia total, lo cual no es necesariamente malo. El problema es que el nivel de humor es muy, muy bajo. Lapham aprovecha que puede decir cualquier cosa para que la mitad de los chistes sean escatológicos, y no precisamente originales. Igualmente, todo personaje femenino existe únicamente como objeto sexual para el protagonista, con ninguna otra personalidad que querer cepillarse a Masacre. Si, se supone que es comedia, en plan James Bond pero en exagerado, pero aparte de no ser gracioso, no deja de ser degradante en un nivel cuasi-Austen. Encima, el sentido de humor de Masacre en vez de caerte bien pese a las cosas que hace, porque tiene gracia y tiene cierto aire de inocencia, aquí queda como alguien más desagradable y más típico.
La serie transcurre en un mundo de reglas absurdas, que no es superheroico, es más, como he dicho, en plan James Bond. Es más o menos el mundo normal, pero hay organizaciones criminales raras y mercenarios aún más raros que tienen ciertas habilidades especiales y trajes de colores. De todas maneras, tampoco te lo puedes tomar muy en serio, Lapham y Baker básicamente están parodiando las películas de espías y ese tipo de series aventuras, con alguna parodia ocasional de personajes de Marvel. Que acaba siendo Masacre metiendose en aventuras extravagantes, y encontrandose a la versión en esta serie de personajes conocidos suyos. Es como una versión con más palabrotas y desnudos de las parodias que solían hacer en What The? Al menos se nota que saben del personaje, porque usan personajes, o mejor dicho, versiones vagamente reconocibles, de todas sus etapas (aparte de los típicos, hay personajes de Cable/Masacre e incluso la secretaría que tenía en la excelente etapa de Simone, que por cierto, pronto publicará Panini por fin)
La primera historia es un ejemplo de historia normal para este Masacre, contada desde el punto de vista de su “sidekick” Bob, Agente de Hydra. Hay una idea decente en el personaje de Bob, deconstruyendo un poco este tipo de relaciones, pero esta oculta entre un montón de giliflauteces y chistes que darían vergüenza a los guionistas de Fuga de Cerebros. La segunda historia va enteramente de un personaje femenino tratando de practicar sexo con Wade, y es tan patético como suena. El tercer número va de la versión de esta serie del Barón Zemo, que es una de esas veces donde los autores querían contar una historia, y le pusieron un nombre conocido para que no quedara tan fuera de lugar. Bueno, excepto que no tiene conexión con Masacre. El caso es que esta versión es un neonazi en plan Ku Klux Klan. La historia va de contar lo patético que es, y entonces humillarle más. Al menos los chistes varian del resto del tomo, pero también son repetitivos, y francamente, es un blanco muy fácil. El siguiente número tiene a Cable, donde el chiste es que Cable actua como si estuviera en una serie seria, soltando sus cantinelas de siempre de salvar el futuro, pero nadie le hace ni puñetero caso. Es un buen chiste, pero el resto de historia de alrededor no lo es. El siguiente número tiene una versión del Supervisor, que aquí es una chica, porque no querían usar al Supervisor. No tiene ningún elemento del personaje, simplemente querían tener una adversaria para que Masacre luchare antes de tirarsele encima. Por último, hay un número dedicado a la versión de Dominó, y… te puedes imaginar de que va. ¿Personalidad? Que va, la única diferencia es que Masacre a ella si que la trata con algo de respeto, y queda menos vergonzoso. Pero vamos, todo el rato los mismos chistes.
Lo único bueno del tomo es el dibujo de Kyle Baker. Su estilo parecen dibujos animados a medio camino entre los de la Warner y los de Spumco, pero con colores más apagados. Es muy apropiado para una comedia, pero tiene suficiente realismo para reconocer a los personajes como gente de verdad. Y tiene buenos gags visuales. El problema es que está al servicio de chistes muy malos y muy poca historia para que pueda lucirse.
En serio, David Lapham, ¿no eras un guionista aclamado de comics independientes? ¿Qué haces perdiendo el tiempo con esta bazofia? ¿Qué te ha pasado? Porque esto es vergonzoso, incluso más, a su manera, que el resto de bazofia de Masacre. Evitar a toda costa (2)
Soldier Zero
Esta es la segunda (en realidad, la primera, originalmente) serie de las tres series “creadas” por Stan Lee para Boom, después de Traveler. Esta tiene bastante mejor pinta, en parte porque tiene un concepto más intuitivo e interesante, en parte porque el guionista elegido para desarrollar la serie es muy bueno. Es Paul Cornell, que ha demostrado ser todo un hallazgo en cosas como Capitán Britania o Action Comics.
La idea básica de la serie es una que se ha visto muchas veces: Empezando por mangas como Guyver, y siguiendo con superhéroes como X-O Manowar, Techjacket o el nuevo Blue Beetle. Es la del tipo normal que encuentra una armadura alienígena y se funde con ella, y tiene que compartir mente con la programación de la armadura. Esta serie tiene una gracia añadida, y es mala suerte que haya salido casi a la vez que la nueva encarnación de Veneno, por casualidad, porque ambas tienen el mismo giro en el concepto. Incluso tienen la misma limitación para que el protagonista no se quede permanente con el traje puesto.
El caso es que al igual que Flash Thompson, el protagonista de esta serie es un antiguo soldado americano que se quedó sin el uso de las piernas. Pero ahora tiene la oportunidad de unirse a un traje alienígena que le permite recuperar las piernas, aparte de los poderes extra que le da. Pero también una voz más en su cabeza, y un inconveniente grave si lo usa demasiado tiempo. El resto de la historia ya no se parece, es más típica del resto de series de armadura alienígena: Ver como el prota se adapta a la armadura, a su identidad secreta, y a los inevitables otros alienígenas que vienen persiguiendo a la armadura renegada.
Pero aunque los elementos están vistos, la mezcla queda nueva. Sobre todo, porque Cornell es muy buen guionista, y aunque no puede salirse mucho del esquema con sus ideas habituales, si que puede pulir la ejecución al máximo. No sólo evita los clichés en la ejecución, ve venir lo que el lector espera, y se adelante a él con una subversión de las expectativas. El protagonista, Stuart, queda humano y creible, sobre todo en su relación con su hermano y con su aspirante a novia, que es el núcleo emocional de la serie. Lo mejor es como lleva Cornell el tema de la parálisis, con tacto y educación, pero evitando llevar pies de plomo para ser políticamente correcto, o pasarse con el drama y la angustia vital. En vez de eso, se toma como una parte de la vida normal, y queda bien como afecta y no afecta a sus relaciones.
Lo mismo para su relación con la armadura. La interacción divertida entre piloto y copiloto en un mismo cuerpo que decíamos que estaba ausente en Firestorm, esta bien hecha aquí. Se explica todo muy bien, con buena ciencia e imaginación y se le da buena voz a la armadura, a mitad de camino entre interface robótico y listillo. La parte de pelea contra los villanos tiene menos gracia, porque son un poco genéricos, pero las situaciones donde ponen al protagonista si que son interesante, y sus reacciones.
El dibujo es de Javier Pina, que conocíamos de DC, donde básicamente era el Jesus Saiz de repuesto, no es que eso fuera algo malo. Al contrario, tiene un estilo tradicional, pero claro y agradable. Y el diseño del Soldado Cero y los demás es simple pero efectivo.
No hay mucho más que decir. Si la premisa te suena bien, se hace lo mejor posible. Es una pena que en el siguiente tomo se vaya Cornell, y que no se le aproveche más. Recomendado (8)
X-Men Forever: El Precio de la Vida… ¡es la Muerte!
Ya es malo que en Panini se inventen los títulos de los tomos, y en vez de darle el título que tienen originalmente, pensado para ser un título, le pongan un título sacado al azar de uno de los capítulos de dentro. ¿Pero tenían que coger el más engorroso y ridículo que había? Será que querrían recalcar que esto era claremontiano al máximo.
Esto es el final de X-Men Forever. X-Men Forever era una especie de recompensa para Chris Claremont por sus años de trabajo con la Patrulla-X, o premio de consolación ahora que ya no podía escribir las series de verdad, o último intento de darle algo que le tuviera contentos a él y sus fans sin molestar a nadie más. La idea era que Claremont podía continuar escribiendo a la Patrulla-X allá donde se quedó al final de su etapa clásica en la serie, en 1991, ignorando todo lo posterior y pudiendo hacer lo que quisiera. Así no molestaba a nadie y todos contentos. Excepto que, como suele pasar, Claremont se ha pasado el cometido de la serie por el forro. En vez de hacer las tramas que tenía originalmente pensadas en el 91, ha tirado la mayoría y se ha inventado nuevas, con su mente que ya no está en las mismas condiciones. En vez de continuar donde se quedó, ha decidido hacer varios cambios retroactivos a la situación que ha heredado, explicandolos sólo a medias, o no explicandolos en absoluto. Y haciendo cosas que jamás le habrían dejado hacer en su día ni en un millón de años, lo que estropea un poco la idea central, la premisa de hacer como si Claremont no se hubiera ido nunca, que era la gracia.
En vez de eso, tenemos a Claremont jugando con los personajes de la Patrulla-X (y del resto del Universo Marvel en menos medida) tal y como estaban a principios de los 90. Que no sería malo, si no fuera porque es el Claremont repetitivo y absurdo de hoy en día. Así que es un batiburrillo de sus mismas ideas de siempre, y de tácticas de choque porque tiene libertad para hacer lo que le da la gana. En las primeras, ya sabes, control mental a tutiplen, transformaciones corporales, (el psicoanalista que pillara a Claremont se forraría), diálogos recargados y absurdos, y darle vueltas a las mismas ideas de siempre sin nada nuevo que decir, ni llegar a ninguna conclusión. En las segundas, montones de personajes importantes mueren, porque si. Cada 8 números o así, muere un personaje importante, y al final parece un chiste más que otra cosa. Igualmente, por supuesto, otros personajes sufren cambios completamente arbitrarios, porque si. Los personajes que no son de los favoritos de Claremont, o mueren, o desaparecen casi sin explicación, o aparecen como invitados quedando en ridículo.
Este tomo es principalmente una saga larguísima sobre una de las tramas principales de la serie hasta ahora, la de las dos Tormentas. Eso resume los problemas de la serie rápidamente: En vez de continuar con cosas nuevas, Claremont coge una idea que ya quedó zanjada en 1991, la de Tormenta revertida a una niña. En vez de eso, tiene que deshacer esa conclusión, para contar una historia que incluye alteración corporal, heroinas transformadas en villanas, control mental, darle vueltas a historias de hace más de 20 años que sólo unas pocas personas recuerdan y una explicación demencialmente complicada que no sirve absolutamente para nada porque lo deja todo como antes, excepto que con muertos de por medio. La Tormenta malvada es una villana que únicamente existe para ser malvada, y ha conquistado Wakanda a base de que allí son africanos, pobrecitos, y hacen caso al primer psicópata que mate a su rey. El resto de la historia continua a base de “sorpresa” tras sorpresa, a cada cual más descabellada, en una historia que huele a viejo en el mejor de los casos.
Otras cosas que ocurren en el tomo: Aparecen los Vengadores, y se enfrentan a la Patrulla-X porque como no le caen bien a Claremont, tienen que hacer de villanos, aunque no tenga sentido en absoluto para los personajes, y ni se molesten en justificarlo. Personajes entran en romances sin explicación, aviso alguno o explicar que demonios ven el uno en el otro, con la impresión de que los empareja únicamente para agotar las combinaciones que no ha habido en el Universo Marvel real. Hay otra historia, en Japón, todo con tópicos que hemos visto en otros comics de Claremont. Y por supuesto, hay subargumentos que empiezan y jamás terminaran, con todo quedandose abierto, pese a que Claremont sabía que este era el final de la serie, porque no puede tener un final en condiciones ni al final de su carrera.
En este segundo volumen de la serie, para colmo ni siquiera han podido mantener un dibujante regular. Al principio hay un par de episodios cada uno por dos dibujantes que ya estuvieron en el tomo anterior. Uno es Mike Grell, que tiene el estilo retro, competente pero soso, que le viene al pelo a la serie. El otro es Rodney Buchemi, que ya estuvo en Hercules, y es muy bueno en su estilo clasico modernizado, dandole mucha personalidad y vida a los personajes, ojalá consiga mejores trabajos tras esto. Después hay dos números de Andy Smith, que lleva más de una década haciendo suplencias ocasionales, y al menos no ha acabado tan mal como su mentor Bart Sears. Sigue sin ser muy bueno, de todas maneras. Y los dos números que quedan, incluido el final, son de novatos, Atkins y Rosanas, que hacen lo que pueden. Al menos el tono se mantiene sorprendentemente consistente.
Y así termina la carrera de Claremont, (aunque dada la dirección actual de la nueva DC de viejas glorias acabadas, no me extrañaría nada que le anunciaran mañana escribiendo dos series) no con un gran final, sino con más de lo mismo, que ya sólo le gustaban a un puñado de sus fans acerrimos que se tragaban lo que sea. Pero como ha quedado demostrado, no eran los suficientes. Pero bueno, sus logros siempre quedarán ahí, y es mejor dejarlo estar, ahora que sus creaciones por fin tienen una nueva dirección que no es reciclar el pasado. No Recomendado (3)
Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)
Masacre: Compañeros de Viaje: Historias de relleno, la mitad humor normal, la otra mitad absurdo de dibujos animados. Casi nada salvable, aunque el dibujo suele estar bien. No Recomendado (4)
Thor: Tres Guerreros: Aventura olvidable del grupo, del montón, con dibujo decente. Neutral (6)
Adiós a Planeta/DC
Este mes de Diciembre de 2011, es el fin de una era. Después de 6 años y medio, Planeta ha perdido los derechos de publicación de DC en España. No sólo ha sido una etapa larga dentro de la siempre cambiante historia de la edición de DC en España (recordemos que eran los cuartos en 15 años, después de Norma, Vid y Zinco), es también el final de la hegemonía de Planeta publicando comics en España. Recordemos que cogieron los derechos de DC en buena parte porque perdieron los de Marvel ante Panini. Si te das cuenta, Planeta llevaba publicando los comics de una gran editorial americana sin parar desde 1983, casi 30 años. Eso es toda la memoria de buena parte del público actual. Se va a hacer raro no tenerles ocupando buena parte de las estanterías de novedades.
La edición de Planeta de DC empezó bien: Coger las series más importantes de DC, y empezar a publicarlas mensualmente, la primera vez que pasaba desde principios de los 90 en España, la mayoría de las veces, empezando por donde lo dejaron sus predecesores. Además, proyectos más especiales (normalmente material inédito pero no reciente) y Vertigo se publicarían en tomos, y también reediciones de clásicos. Y entonces las cosas empezaron a torcerse. Tuvieron que acelerar la edición del material moderno porque llevaban mucho retraso, y eso resultó en que publicaron muchísimas cosas fuera de orden, muchas veces de manera evitable, y siguieron con ese desorden como su tónica habitual. Igualmente, la mayoría de series regulares se cancelaron y todo quedó en tomos, que se publicaban de golpe, en órdenes raros y apelotonados. Con el tiempo, encima, se dieron cuenta que su política de “sacar un montón de material tan irrelevante que ni siquera DC ha reeditado, todo de golpe” no funcionaba, y decidieron cortar el grifo, dejandose cosas bastante más importantes que las que han publicado, sin publicar. (Es decir, han publicado un montón de material “clásico” de los 70-80… ¿pero donde está Escuadrón Suicida, una de las series más aclamadas de la crítica de la década? Recuperaron mucha bazofia de los 90… ¿pero porque no continuaron la edición de Norma de Young Justice, que tenía un autor famoso, personajes famosos, y fue suficientemente relevante como para generar una serie de TV? Y no entremos en la manía personal que le tenían a Gail Simone, no publicando casi ninguno de sus comics, mientras que publicaban comics peores de la misma generación, por autores que han caido en el olvido. Eso por poner los ejemplos más sangrantes)
Entonces llegaron los recortes masivos, y los retrasos cada vez mayores. Entonces estaba claro que había problemas, en parte por mala gestión, en parte porque el mercado está flojo y DC nunca ha vendido mucho en España. Al final, Planeta sólo estaba publicando un puñado de series regulares, alguna reedición nueva, y sobre todo, reeditar en otro formato cosas que ya habían publicado ellos mismos, en una especie de autocanibalismo que sólo podía acabar en que se devoraran a ellos mismos. Triste, pero ha ocurrido. De todas maneras, no todo es malo: La han cagado y cometieron errores por el camino. Pero publicaron buena parte del material de DC de los 00, y parte de eso era muy bueno. Reeditaron material excelente que, aunque ya publicado, era difícil de encontrar. Y han publicado por primera vez en España, de manera completa, cosas como los Nuevos Titanes completos, la Legión de Superhéroes de Levitz, Doom Patrol de Morrison, Shade el Hombre Cambiante, Espectro, Starman… que era criminal que no estuviesen editadas aquí. Y eso hay que aplaudirlo.
O quizá no, porque quizá sus sucesores, el Catálogo del Comic, sean los mismos perros con distintos collares. Pero eso lo veremos el año que viene, igual que el incierto destino de Planeta, a la cual le queda más bien poquito que editar ahora.
Y hasta aquí hemos llegado por este año. Las Críticas Reconstructivas volverán en 2012. Pero el Cuarto Muro seguirá abierto en vacaciones. En breve tendreis el comentario del Previews de Marzo, en unos días tendreis una nueva entrega de las Retro-Críticas, y a principios del año que viene, si todo va bien, tocará la Retrospectiva de 2011, donde resumiremos la locura que ha sido este año, y echaremos un vistazo al que viene, que sin duda será aún más loco. Espero acompañaros en medio de toda esa locura. Pero hasta entonces, nos tomaremos unos días para descansar y disfrutar de cosas simples, o algo. Así que espero que paseis todos una Feliz Navidad. Saludos navideños.
Criticas Reconstructivas: Semana del 5 al 11 de Diciembre
19 diciembre, 2011
Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, nos acercamos cada vez más al final de año, y de la situación tal y como la conocemos. En este caso, vienen los tomos de Planeta, la última tanda ya, más un par de tomos de otras editoriales. Todo había salido la semana anterior (realmente, esta semana no ha venido nada), pero aquí está, por aquello de distribuirse.
Poco o nada más que decir del panorama de momento. Así que la última actualización del culebrón del podcast: ¿Recordais que hace un par de semanas parecía haber encontrado uno bueno, gratis y descargable, Ivoox? Pues la semana pasada resultó imposible subir el podcast a ese servidor, después de más de una docena de intentos en distintos horarios, programas y ordenadores. Así que a menos que esto se solucione, o encuentre otro mejor, volveré al otro servidor que había encontrado, Mixcloud, que funcionaba bien, aunque no permitía descargas. Siento las molestias, os puedo asegurar que no os molesta más que a mi.
Poco más que decir esta vez, me dejo la verborrea habitual para la próxima semana. Así que tenemos Green Lantern Nº18, Power Girl Nº3, Scarlet y Starman Nº6.
Green Lantern Nº18
P: Aquí empieza la Guerra de los Linternas Verdes, que es el siguiente gran crossover de la familia de series de Linterna Verde, como suele pasar cada par de años. La última vez se les fue un poco de madre por toda DC y salió la Noche Mas Oscura. Está vez es más comedido, y sólo afecta a las 3 series regulares de LV, durante 3 meses, aunque se supone que las cambiará para siempre. Dado que coincidirá con los relanzamientos globales de DC, algo de eso si que habrá.
De algo no se puede acusar a Geoff Johns, y es de no preparar las cosas con tiempo, al menos en esta serie. Esta saga, como suele pasar, es la conclusión de una serie de tramas que llevaban dando juego hace tiempo. No es lo de las Linternas de colores, que en principio no es de lo que va esta saga (aunque el espectro emocional juega un papel importante). Después de tres años de colorines, esta vez se centra más en el Cuerpo original.
A: Es que no es que el cuerpo original tenga poca cosa que resolver, nunca ha tenido el funcionamiento más óptimo. Seguimos teniendo a unos Guardianes terriblemente siniestros, con una nueva revelación de ex miembro todavía más repugnante. Y seguimos teniendo a un Hal rebelde y desobediente. Vamos, las constantes desde hace décadas. Pero por primera vez, parece que esto va hacia algún sitio.
P: Sorprendentemente, lo principal tampoco es en la idea de los Guardianes poniendose cada vez más fascistas, y Hal Jordan volviendose en contra de ellos, como se presagió hace tiempo. Parece que la historia va a ir por ahí… y entonces cambia completamente de dirección, y se olvida esa. Lo cual es una pena, porque eso prometía. Siempre puede volverse más adelante, supongo.
Resulta que la historia no va realmente de una guerra civil en el Cuerpo de LVs, sino que es la conclusión de la trama de las series durante el Día Más Brillante. Es decir, enfrentarse al Gran Malo detrás de acontecimientos de las 3 series, sobre todo la principal. (Curiosamente, la parte de GLC, con los Manhunters, acaba ni mencionandose, mientras que la de Guerreros Esmeralda acaba siendo, si no importante, al menos un presagio de lo que ha ocurrido. Por otro lado, la idea del pacto Ganthet/Guy/Atrocitus también es otra idea interesante que iba a esto que se pierde bastante)
La idea central es que el malo es Krona. Aunque un Krona muy reinventado por Johns: En vez de el gigante cósmico ansioso de conocimiento exiliado por haber visto el inicio del universo, es un Guardián renegado por motivos de diferencias en como tratar el tema de las emociones (enlazando con el tema principal de la etapa Johns), y que estuvo tan metido en todo desde el principio que inventó las baterías, los Manhunters, los juramentos, la Coca-Cola y el rock ‘n roll, por lo menos. Es una reinvención radical, y casi que habría tenido más sentido que hubiese sido otro Guardián renegado distinto nuevo, aunque eso habría causado problemas de coincidencias y de sacarse demasiadas cosas del trasero. En cualquier caso, es un buen villano como contraste con la dirección actual de los Guardianes, y es divertido tener a un Guardián oligofrénico con complejo de Pete Best.
A: De hecho, la forma en la que trata a los Guardianes casi te hace ponerte de su parte. De momento da bastante sensación de enemigo peligroso, porque el poder que ha conseguido reunir no lo había conseguido nadie hasta el momento. Y menos nadie tan perturbado.
P: La verdad es que aquí se empieza a notar que han rebajado el número de páginas por número a 20, y que Johns cada vez está más en plan estirar las cosas.
A: De momento tenemos tres comics que constituyen entre los tres un solo prólogo, y aunque presentan varias perspectivas, tan sólo narran un acontecimiento. Da un poco de sensación de pérdida de tiempo y tampoco tiene momentos tan buenos de los personajes como para justificarlos (curiosamente, el que más es Kyle Rayner, quién lo hubiera dicho).
P: El primer capítulo, el del LV de Johns, pese a lo que acabo de decir, es el más completo, porque es el que tiene que empezar todo. Prepara la trama, presenta a la mayoría de personajes, y pone las situaciones de peligro para los demás capítulos. La verdad es que Johns da una gran sensación de que se han metido en un embrollo colosal que va a ser imposible de solucionar, y todo usando elementos bien establecidos anteriormente, pero de manera original.
A: Bueno, parte de la trama (la que afecta a los representantes de los colores) es bastante de relleno, mientras que lo importante está pasando en Oa. Eso sí, lo de Oa está perfectamente narrado, con unos golpes de efecto brutales.
P: Lo de los colores es menos de relleno, y más aparcar a los protas de la serie durante el último año mientras dure esta historia, además de dar una pista importante de por donde van a ir los tiros. (Por cierto, aunque no hace falta haberlo leido, el reclutamiento de la guardiana del Libro Negro se contó en un Especial Noche Mas Oscura que está inédito aquí… y casi mejor, porque era bastante malo)
El dibujo de Doug Mahnke en ese capitulo es, como siempre, muy bueno. Le da la fuerza necesaria a los despliegues de colorines, el aspecto alienígena a los distintos personajes, las emociones necesarias a cada uno, y los diseños del final están chulos de una manera extraña.
A: Si, si, perfecto. Siempre he apreciado mucho a este tipo.
P: Las otras dos partes son bastante similares. Ambas empiezan con los protas de la serie volviendo de su saga anterior y encontrandose todo el tinglado simultaneamente, para acabar en pelea gratuita. Y aquí es donde se nota que la historia da más vueltas en círculo. Además, se nota que está manipulado para centrar la historia en los cuatro Linternas Verdes terrestres, que es donde acaba todo siempre, desgraciadamente. Vale, son los protas principales, pero aún así, abusan de la idea.
A: No pueden ser SIEMPRE los que hagan las cosas más importantes dentro del cuerpo. Aunque de hecho, en este comic tampoco es que las hagan. No es que hagan nada en concreto más allá de presenciar el caos que se les ha montado en Oa. Y eso ni siquiera se ve compensado con grandes momentos personales (curiosamente, sólo un poco en el caso de Kyle Rayner, quién lo diría…)-
P: Hm, yo diría que el que tiene el mejor momento personal es, curiosamente, Ganthet. No es tan raro, es el personaje de las series que más ha evolucionado recientemente. No es de extrañar que sea el único no humano al que le dejan pintar algo en la historia.
A: El problema grave de estos capitulos es que se toman lo de Guerra de Linternas Verdes demasiado en serio. Y los guionistas han decidido que hay que enfrentar incluso a los terrestres entre si. Porque si. Con la peor excusa posible.
P: ¿Está justificado? Dentro de la historia si, pero no justifica que el lector tenga que aguantar puñetazos tontos y pataletas que no van a ninguna parte. Hombre, Guy y Hal tenían cierta tensión que algo de sentido tiene que llegue a las manos, pero Kyle vs John es absurdo.
A: Cierto, al menos Gardner y Jordan tienen algo que reprocharse mientras se pegan, lo otro es completamente gratuito. Aunque, en contrapartida, más corto y accesorio. Lo de Guy y Hal es la parte central de su episodio. Lo que dice mucho de la parte no central.
P: Se nota que Bedard escribe claramente mejor que Tomasi. Sus diálogos están menos trillados, y dice más de las personalidades con ellos, y le da más fuerza a las situaciones, aunque el argumento que le toque sea menos interesante.
A: Secuencia mucho mejor la historia y, aunque sea casi todo relleno insignificante, le sabe dar varios puntos álgidos. El número de Tomasi es de encefalograma plano.
P: A cambio, el dibujo de GLC está varios niveles por debajo. Es decir, Fernando Pasarin en Guerreros Esmeralda es bastante bueno, haciendo personajes sólidos, y una gran imagen doble de docenas de Linternas Verdes, entre otras cosas. Pero aunque fuera peor, aún sería mucho mejor que Tyler Kirkham, que es abominable. Es como si hubieran juntado lo peor de todos los fundadores de Image. Todo lleno de rayas innecesarias, personajes planos y deformes, una única expresión de agonía para todo, imposibilidad de ver que está pasando en muchas viñetas… y así podría seguirse. Es muy desagrable. Y es un terrible presagio de futuro para DC.
A: Tiene mucho mérito hacer más desagradables y feos los aspectos de Kyle Rayner o de Ganthet pero, oh si, Kirkham puede. Pasarín hace buenas composiciones y enfoques dinámicos.
P: El crossover tiene ideas chulas. Ahora está por ver si tiene ideas para 10 capítulos, y si los equipos creativos pueden hacerlas bien. Pero al menos tiene una base decente. Recomendado (7)
Power Girl Nº3
Sorprendentemente, Planeta ha decidido seguir con esta serie en sus últimas bocanadas. Sorprendentemente, porque la serie existía únicamente por capricho del equipo creativo del primer año de la serie, principalmente la dibujante Amanda Conner, y ya no están en este tomo. (¿De verdad esto vende mejor que Seis Secretos que no la han decidido continuar? ¿Son ellos los que no tienen criterio, o es el público? Ya no se que pensar) En vez de eso, Judd Winick pasa a escribir la serie hasta que sea cancelada por la renovación de DC. Y la serie pasa de ser una comedia tonta a una serie de acción más genérica. Con lo que pierde originalidad, pero también pierde tontería.
Lo que si tiene a su favor para justificarse un poco, y es, presumiblemente, el motivo por el que se han decidido a publicar el tomo ahora, es que Winick aprovecha que también está escribiendo Liga de la Justicia: Generación Perdida, para hacer que esta sea una serie hermana, enlazando con los acontecimientos de esa maxiserie. Por supuesto, es uno de esos casos donde se nota que los argumentos de esta serie están pensados a posteriori, porque no afectan realmente a la trama de la serie principal. Es una cara B. Si, el final del tomo, que termina en cliffhanger, continuará en el último de LJGP, pero de manera que todo lo que ha pasado en este tomo es irrelevante y no necesitas leerlo. Al contrario si, lo importante que va pasando en esa serie se refleja en esta. ¿Pero sirve eso para algo? La idea es captar lectores de la serie que vende más a esta que vende menos, y no al revés.
En cualquier caso, el enlace con Generación Perdida es tenue. Si, Power Girl perteneció a la Liga de la Justicia Internacional que es el origen de toda la trama. Pero ella pertenció a la rama de Europa, que apenas tuvo contacto con ninguno de los protagonistas de Generación Perdida (excepto Capi Átomo y el predecesor de Rocket Red), ni con el personaje central/antagonista (y el personaje resucitado que justifica muy, muy levemente que el tomo lleve Dia Más Brillante en portada), Maxwell Lord. Y debido a los acontecimientos de la maxiserie, ni siquiera recuerda a Max. Así que Winick tiene que inventarse que, por ningún motivo en concreto (a menos que asumas que todo es para conseguir dinero de la compañía de Kara, pero realmente, tiene miles de maneras de conseguirlo), Lord decide fastidiar a Power Girl específicamente, pese a que en principio no ayuda a sus planes y lo único que hace es arriesgarse a involucrar como enemiga a alguien que le ignoraría si la dejara en paz. Por tanto, el tomo es básicamente PG viendose involucrada en la guerra entre Max y sus excompañeros, pero sin poder ayudarles directamente. En vez de eso, enfrentandose a otros planes secundarios, y recibiendo actualizaciones de lo que va pasando en la serie principal, pero con el incordio de que sabes que nada de lo que pase va a influir allí. Acaba siendo bastante frustrante.
De todas maneras, es más grave la manera que tiene concretamente de involucrarse. Al menos en Generación Perdida, Winick se inventa situaciones y enemigos diversos e imaginativos que lanzarle a Booster y compañía. Aquí, aparentemente se les han acabado las ideas tanto a Winick como a Max, y sólo lanzan a villanos nuevos olvidables para que Power Girl se pegue. Es decir, son básicamente dos villanos para 5 números. Uno se pasa la mitad del tiempo siendo un Hulk de otro color, y la otra mitad algo un poco más complejo, pero tampoco tanto. La otra es la idea menos original posible, y ni siquiera se explotan las consecuencias habituales. Al final, están unicamente para tener larguisimas escenas de pelea. No es exagerar, hay dos números que son practicamente enteros de Kara y uno de los malos pegandose. Se pierde mucho tiempo con todas esas escenas de acción que se hacen muy largas, porque no sólo no pasa nada importante, ni siquiera son imaginativas. Es decir, Winick no escribe mal a Power Girl, queda dura y centrada sin ser irritante, pero también un poco sosa, en personalidad y poderes. Acaba siendo Superheroina Genérica. Que es exactamente lo mismo que le pasa a Ms Marvel, por motivos muy similares. (Entre ellos, que realmente no hay razón de ser para que tengan serie, tener una vagina no es, de por si, algo que de para tener historias distintivas)
Aparte de esto, hay una trama sobre la empresa de Kara en su identidad secreta, ahora que Greymiotti la habían traido de vuelta después de que Johns y predecesores hubieran ignorado esa parte del personaje durante muchos años. Al menos le da unos secundarios con los que interactuar de manera distinta, y tener algo desarrollo. Bueno, secundario, en singular, básicamente. Algo es algo, y al menos es moderadamente interesante, y se va desarrollando a lo largo del tomo con alguna sorpresa. El resto de la trama está relacionada con todo lo de Lord, y probablemente es para mejor para el personaje, aunque también es una idea muy vista.
Lo mejor es que la serie continua teniendo un nivel alto de dibujo. Es de un novato llamado Sami Basri, y es todo un hallazgo. Puede que no tenga el encanto y la vis cómica de Connor, pero su dibujo es igual de bonito, en un estilo menos caricaturizado. Power Girl es guapa y tiene unas proporciones generosas pero creibles, sin que la manera de dibujarla se vuelva explotativa en ningún momento. Las escenas de acción son gráciles incluso cuando son brutales. Y en general es muy agradable de mirar, tanto en personajes como en fondos. Ojalá lo destinen a cosas mejores.
Porque esta serie, sin ser mala (sobre todo viniendo de alguien con un historial pésimo como es Winick, que parece haber remontado este año), va demasiado a remolque de otra serie, sin que pueda pasar aquí nada relevante, y peor, nada interesante. Neutral (6)
Scarlet
P: Esto es una nueva serie (se supone que regular, aunque de momento solo han salido estos numeros, y de eso ya hace meses) de Brian Bendis para la línea Icon. Es decir, creación propia, sin superhéroes ni universos compartidos, para adultos. Generalmente, un nuevo comic de Bendis no sonaría bien, pero Bendis es uno de esos autores que funcionan mejor haciendo algo suyo que prestado. Y haciendo algo que no sea superhéroes. Su Powers no estaba mal. Así que esto no suena necesariamente nefasto.
Lo sorprendente es que no se parece casi nada a comics anteriores de Bendis. No es una historia de crimen y misterio. Y no tiene irritantes diálogos de gente repitiendose lo mismo que dice el otro. Hablan mucho, pero de otra manera. Ni siquiera repite insistentemente los mismos tópicos de siempre que ha usado en los comics de superhéroes. Y si aprovecha algunas de las cosas buenas que ha hecho en Marvel, como adaptar bien las historias de aventuras a la nueva era de internet. Y hasta corrige alguna de las cosas terribles que ha hecho en Marvel, como presentar dilemas morales que son verdaderamente difíciles.
Pero no se aleja del todo de la idea de heroismo, que ya es algo. Sólo que lo aplica al “mundo real”, sin superpoderes de ninguna clase. Básicamente, es la historia de una justiciera antisistema. Algo así como el Vengador de la Ciudad, pero para la era de Internet y la anti-globalización. De hecho, se ha adelantado en un año a todo lo que ha pasado en 2011. Es practicamente una heroina del movimiento de Ocupar Wall Street… excepto que lucha contra la parte policial del sistema corrupto y no la económica. No es lo mismo, porque eso perjudica a bastante menos gente, pero al menos queda bastante candente.
A: Está claro que Bendis ha conseguido hacer el comic del momento, estrictamente. Sobre gente harta e indignada con ciertos abusos, que busca formas alternativas de hacer justicia, pero llevado al extremo. Desde luego, Bendis entiende la sociedad americana actual. Tanto en el colectivo como en el individual, porque traza unos buenos personajes. Incluso varios. No son todos sus mismas caricaturas.
P: Y aun asi, logra que sea una historia personal, y no solo de la idea de combatir al sistema. (Y es donde más ambigüedad se conserva: Sabemos que se puede combatir al sistema, al menos hasta cierto punto, pero no si Scarlet es una heroina cuerda, una loca peligrosa, o algo en medio) La historia logra meternos en la cabeza de la protagonista mediante un sistema de narración bastante curioso: En vez monologo interno o narración omnisciente, la historia la cuenta la protagonista directamente al lector. Es un método que se ha usado en muchas películas modernas, pero rara vez en comic. Y funciona bastante bien. Aparte de explicarnos bien a la prota, se hace ameno y original, y sobre todo, evita los diálogos machacones de Bendis y las narraciones sobre-escritas. En vez de eso, la narración tiene una sinceridad que pocas de sus obras tienen, quizá ninguna excepto Ultimate Spiderman. No es que el diálogo sea memorable o maravilloso, pero al menos no es irritante, y surge lógicamente de los personajes según las personalidades que están estableciendo.
A: Tal cual, recuerda al Bendis de Spiderman, o sea, al mejor. Lo que hace con el diálogo directo con el lector es muy, muy interesante y funciona desde el primer momento. Es original y ayuda a llevar el ritmo de la historia. En general, toda la narración (sobre todo en el primer número) tiene una estructura muy original y está perfectamente acompasada. No hay un relleno tan visible como en otros comics de Bendis, todas las escenas aportan algo y todos los diálogos contribuyen a la caracterización del personaje o del ambiente. Y la forma de llevar el clímax final del tomo también es espectacular.
P: El primer número es una buena presentación de la protagonista. Lo curioso es que tal y como la presentan (con una gran economía de espacio muy efectiva), no es gran cosa, de hecho, parece ser una típica veinteañera no particularmente brillante y ligeramente patética. Pero a base de meterte bien en su cotidianeidad, el momento en el que se sale todo de ella resalta más. Y queda como una protagonista muy empatizable. Sus primeros pasos como justiciera también están muy bien hechos: En vez de la típica chulería de acción de Castigadores y demás, su manera de actuar es más humana y más… no se si realista, pero al menos, más creible. Se sale del molde, para bien.
A: De hecho, su historia de trauma de origen también es mucho más humana y realista. Creo que en esa escena del primer número está gran parte del éxito posterior. Parte del tipo de injusticia que casi todos hemos visto en directo en alguna ocasión, dándole un trasfondo todavía más podrido y un desarrollo más dramático pero que en ningún momento suena rimbombante o exagerado. Con el tarado del cuerpo has topado, y el desenlace no resulta inverosímil.
P: Bueno… yo diría que a partir de la segunda mitad si que pierde credibilidad. Que pueda cometer un ataque contra la policia y salirse con la suya es una cosa. Pero que una chica normal, sin contactos ni una inteligencia especial, pueda conseguir armas y recursos para lanzar más ataques contra la policía, y que la policía no logre pillarla resulta muy dificil de tragar. Se dice que hay gente haciendole la vista gorda, pero tal y como han establecido a la policía de corrupta, deberían de haberla pillado ya usando precisamente los recursos que tienen por ser corruptos. Y más cuando hay varias escenas dedicadas a contarnos como se le considera un problema político cada vez más gordo.
A: Si, esa parte es bastante dura de digerir. Es verdad que cuenta con cierta complicidad del público, pero no desde el principio. Y el propio comic lo pone en evidencia más adelante cuando otras personas logran localizarla pero no la policía… o el propio FBI.
P: En cuanto a los encargados de perseguir a Scarlet, esos ya se parecen más a personajes y situaciones que si que hemos visto en policiacos, como en Powers, o en Daredevil. La idea es una que se ha hecho bastante veces, y encima, el diálogo es más “bendisiano”. Pero dentro de eso, no está mal hecho, y al menos los dos se desarrollan de manera medianamente original.
A: Insisto, apenas he notado vicios bendisianos en este comic. La química entre los policías me funciona perfectamente.
P: El otro problema del tomo, y es más gordo, es que realmente no termina. No se si el tomo estaba pensado así, o es que Bendis ha tenido que dejar la serie a medias por otras ocupaciones. Pero no llega a un gran final, ni siquiera a un gran final de capitulo. Simplemente las cosas se han empezado a poner más peligrosas… y entonces se acaba. No queda nada clara la situación de la protagonista ni de su guerra, a la altura del final del tomo. Se queda todo en el aire e inconcluso. Si, se supone que continuará… pero no como ni cuando. Debería haberse podido cerrar un poco más.
A: Hum, es que sin conocer las circunstancias editoriales daba totalmente por hecho que esto era simplemente el primer capítulo de algo que iba a seguir inmediatamente. Hay un origen, ascenso y escena épica de Scarlet y un punto de inflexión que se supone que la debe llevar a iniciar un nuevo modus operandi. Si esto tiene continuidad, me parece bien planteado.
P: La cosa es que el dibujante no se puede ganar la vida dibujando solo esto, asi que tiene que alternalo con trabajos que den más dinero. Eso es algo de lo que eran conscientes, y deberían haberlo planeado para que la historia se pueda leer bien en cachos, en serie de miniseries, como hacen Brubaker y Philips en Criminal.
Hablando del dibujante, es Alex Maleev, colaborador habitual de Bendis. Aquí lo hace mucho mejor que en Daredevil. Dentro de mismo estilo oscuro y gris, es mucho más claro, con fondos que aunque artificiosos, están mucho más integrados en la imagen. El efecto de narrar al lector hace que se disimule mucho más su problema de estatismo. Por lo demás, sigue ambientando bien, y haciendo bien personas.
A: Le tengo cierta manía a este tipo de dibujante “transgresor” que quiere hacer cosas tan originales que acaban empeorando el dibujo. Pero es que realmente Maleev lo hace muy bien y caracteriza especialmente bien a Scarlet. El resultado es perfectamente competente.
P: Hay un problema extraño, eso si, y es que se empeñan muchas veces en dividir las dos páginas juntas en cuadriculas de viñetas, de manera que no se sabe si hay que leer primero una pagina y leugo la otra, o leerlas como una pagina doble, primero arriba y luego debajo.
A: En general, es una muy buena historia, que sorprende porque está muy por encima de a lo que Bendis nos tiene acostumbrados en los últimos años y, sobre todo, con unos elementos de tal actualidad que la hacen especialmente interesante, cosa que Bendis ha intentado en otras ocasiones con mucho menos éxito. Ojalá pudiésemos recluirle en este tipo de proyectos.
P: Proposito para Bendis en el año nuevo: Dejar de cagarla en Vengadores. Pasarse a hacer más cosas como estas. Pero bien pensada, para que tenga un buen final, no como este tomo, que no sabes si es el principio de una gran historia, o un experimento fallido. Recomendado (8)
Starman Nº6
Ya se que dije que no iba a hacer reseña escrita de esta serie porque para hacerle justicia haría falta un artículo a fondo. Pero que demonios.
Esto es el último tomo gigante que publica por primera vez en España la serie completa de Starman de los 90. Era probablemente el comic que más le habían pedido a Planeta en los siete años y pico que llevan publicando. La verdad es que esta serie ha sido la asesina de editoriales. Zinco publicó la primera saga en sus tiempos de decadencia hace 15 años. No llegó a sacar más porque cerró. Dolmen, después de mucho tiempo de prometerla, sacó el tomo siguiente… justo cuando Planeta estaba a punto de publicar DC en España. Y este año, por fin se ha publicado la serie entera, 7 años después… y el último tomo ha llegado justo para el último mes de DC en Planeta. Debe ser algún tipo de maldición.
Olvidate de todo lo demás que hayas leido de James Robinson. Oscila entre “no está mal, pero no es maravilloso” y “el horror, el horror”, no sabemos si porque ha envejecido mal, por presiones editoriales, o porque simplemente algunas cosas se le dan mejor que otras. Pero en Starman definitivamente estaba inspirado, y tenía cosas que contar, y se nota. Para empezar, el diálogo generalmente es maravilloso. En la mayoría de comics, el diálogo es típico y soso, o es bueno pero estilizado. Robinson aquí tiene un diálogo que es bastante naturalista, pero tremendamente divertido. Los personajes de Robinson pueden hablar de cualquier cosa (y de hecho, suelen hacerlo, ya que a menudo los personajes se indulgen en diálogos tarantinianos sobre cultura popular rebuscada que le gusta al guionista) que se hace divertido. La mayoría de las veces, los diálogos no sólo son divertidos, suenan como lo que gente real, con esas personalidades y distintos tipos de hablar, diría en ocasiones así. Además, en buena parte gracias a eso, se hacen humanos. Hay muchos personajes en la serie, y al cabo de unos números de conocerlos, ya los conoces como personas de verdad, sabiendo sus gustos y manías.
El ejemplo más claro es el protagonista, Jack Knight, el séptimo Starman. Al empezar, es un antihéroe, que resulta hasta antipático y a veces dan ganas de darle una en todos los morros. Pero al avanzar la historia, no sólo va evolucionando, vas viendo que no es mala persona, es simplemente complejo, como la mayoría de la gente. Acaba siendo superhéroe, no por un terrible trauma o por un enorme altruismo, sino por un sentido general del civismo y por amor. Por amor a su ciudad, al convertirse en su protector, y por amor a su familia, ya que para él, es encargarse del negocio familiar. A lo largo de la serie, se explora la compleja relación con su padre y su hermano muerto, ambos predecesores suyos, que es el centro de la serie. Y queda como algo completamente real, donde prácticamente acabas conociendo a la familia como si fuera real, sabiendo los gustos de los protagonistas en música o cine, o todo tipo de anécdotas de sus vidas. Hasta la conclusión de la serie, el motivo por el que no se ha visto a Jack Knight después de ella (aparte de que Robinson hizo un trato con DC para que no volviera, otro testamento de lo especial que era la serie, que terminó como y cuando quiso el autor) no es ninguno de los típicos, sino algo muy humano, que surge naturalmente de los acontecimientos de la serie y de su manera de ser.
Otro gran ejemplo es Shade. Hasta esta serie, era un villano sin mucha personalidad, simplemente poderes de oscuridad y estilo de dandy. Robinson lo redefinió de tal manera que posteriores guionistas han querido usarlo exactamente igual, e incluso en las peores obra de Robinson, sus apariciones eran un alivio. El Shade de Robinson es un personaje sacado de una novela victoriana (literal y figuradamente), un inmortal de moralidad ambigua cuyas únicas motivaciones son matar el aburrimiento (al fin y al cabo, no tiene ambiciones tipicas de villano, teniendo todo el poder y riquezas que necesita) y complacer ciertos gustos bohemios, que le dan un estilo absolutamente único. Por tanto, sus apariciones anteriores quedan como juegos con superhéroes, sin ninguna mala intención (excepto las que le tenían como una persona malvada, que acaban teniendo una explicación en este tomo, que resulta ser importantisima para la trama). Pero además de un buen brandy y un traje caro, Shade también ama a Opal City, y eso es algo que tiene en común con el protagonistas. Así que durante la serie vamos viendo su evolución de villano a extraña figura de mentor, a antiheroe a algo parecido a un superheroe. El momento al final cuando se da cuenta de todo el cambio que ha sufrido alguien que pensaba que había perdido su humanidad es maravilloso. Y todo sin perder su estilo y su encantadora prosa.
Y lo mismo se aplica a la enorme plantilla de secundarios: Los O’Dare, una familia de policías de Opal, cada uno con una personalidad y viaje personal completamente distinto a lo largo de la serie. Bobo Bonetti, un ex villano anclado en los años 50 con un corazón de oro cuya historia es también entrañable y que prácticamente te hace oir a Sinatra cada vez que aparece. La Niebla, la archinemesis de Jack, siendo la imagen en reverso de la idea de los legados superheroicos, siendo una villana de segunda generación. Los distintos personajes sacados de comics de otros géneros de DC, como el Pirata Negro, Cazador de Cabelleras o la pitonisa Charity, a los que Robinson rescata y encaja perfectamente en el entramado de la serie. Por supuesto, otros héroes DC, algunos que hasta entonces eran considerados como cutres, pero que aquí logran brillar, como el Hombre Elástico (y Sue) o Cóndor Negro. Sin olvidarnos de otra gran protagonista, Opal City, la ciudad donde transcurre la serie, que en poco tiempo, adquiere tanta personalidad como Metropolis o Gotham, y una geografía e historia incluso más definida. Incluso las estrellas invitadas suelen estar muy bien escritas, desde Batman a Adam Strange, pasando sobre todo por la Sociedad de la Justicia, que estaba destruida cuando empieza la serie, pero que en buena parte a la manera de Robinson de escribirlos, a la vez humanizandolos y ensalzandolos como grandes héroes, había resurgido mejor que nunca para cuando terminó la serie. Y es que Starman fue uno de los puentes que nos sacaron de la Edad Oscura de los 90 al renacimiento de los 00.
Otro punto fuerte es lo bien que usa Robinson la historia del Universo DC y sus recursos. No es la clase de serie que se dedica continuamente a referenciar historias concretas de hace años (aunque algo de eso hay también), pero si de crear una historia coherente, llena de fechas, acontecimientos y personajes, a base de los personajes e historias ya existentes. Cuando dos personajes se encuentran en esta serie, es evidente que tienen una historia pasada común, como en la vida real. A veces, se basa en comics antiguos, a veces es de invención nueva de Robinson, a veces es mezcla. Da igual. Lo importante es que se celebran los 60 años de historia de DC, creando cientos de años de historia pasada de los personajes y situaciones que se pueden usar para jugar, y que a veces piensas que Robinson tiene completamente pensados en su cabeza. Así que la serie es en parte una celebración de esto, en parte más concreta, una celebración del legado de Starman a lo largo de todos estos años. Todo elemento de la historia de algún personaje llamado Starman en DC se utiliza, da igual lo cutre o rebuscado. ¿Los secundarios y novias del Starman original? Se utilizan para construir al personaje. ¿El Starman de los 80? Es el motor de buena de casi un cuarto de la serie, la saga del espacio, y uno de sus secundarios se hereda en la serie. Incluso el hermano del prota viene de esa serie. ¿El Starman de ciencia-ficción? Se junta con el anterior, se atan sus cabos sueltos y ambos se recuperan de muertes gratuitas. ¿El Starman de una aparición de los 70, copia total del Capitán (de) Marvel? Se convierte en otro de los protagonistas de esta serie, que sirve para explrorar la cultura de la movida de los 70, y para contar una gran historia de desarrollo, además de crear uno de los primeros superhéroes bisexuales, aún en danza hoy día. ¿El Starman de los 50, que sólo apareció una vez y resultaba ser Batman disfrazado? Se recicla el traje y concepto, pero en vez de ser Batman, es un misterio que abarca toda la serie. Y así todo.
Aunque la serie es superheroica en el fondo, las historias no son tipicamente superheroicas. Si, hay peleas con supervillanos, hay acción y aventura, pero muchas veces el énfasis es más en lo que está pensando Jack durante la pelea, los recuerdos que le evoca o las reacciones ante las situaciones, que la propia pelea. Lo mismo para cuando se mete en otras situaciones típicas del género, sean viajes en el espacio, en el tiempo, al infierno o al interior de la mente de un amigo. Igualmente, una buena parte de las historias no tienen acción en absoluto, son únicamente de desarrollo e interacción entre personajes. Cosa que en la época era mucho menos común que ahora. E incluso en comparación con las de ahora, pasan muchas más cosas, y se hace mucho más largo y divertido de leer. Por supuesto, como se ha dicho muchas veces, de vez en cuando la serie tenía números especiales de dos tipos. Unos, normalmente una vez al año, eran los de “Hablando con David”, donde Jack se encontraba con su hermano muerto y hablaban, que solían ser de lo mejor de la serie, ya que Robinson demostraba que un número entero de dos personas hablando no sólo no era aburrido, podía ser divertido, emocionante y entrañable, a la vez. Los otros, más comunes, sobre todo a mitad de la serie, eran las Historias de Tiempos Pasados, donde como el título indica, se nos contaban historias que transcurrían en el pasado, muchas veces hace décadas, protagonizadas por un antiguo Starman o habitante de Opal. Que además de dar variedad, lejos de ser relleno, siempre aportaban algo a la historia general de la serie. Serie que está maravillosamente estructurada: Se nota que Robinson tenía la historia general planeada desde el principio. Pequeñas menciones de historias y sitios de pasada en el primer tomo acaban teniendo importancia vital en el último tomo. Una escena en uno de los primeros números tiene visiones del futuro de cosas que irán pasando a lo largo de toda la serie (con la excepción de Hawkman, que fue sustituido por Cóndor Negro cuando DC se cargó al personaje, y una aventura en Japón que no llegó a hacerse porque Harris se fue de la serie). En este último tomo, convergen tramas y personajes de virtualmente todas las historias hasta ahora de la serie, y lo hacen perfectamente. Para colmo, Robinson hizo todo esto, y además se apuntó a todas las movidas raras que le pidió DC a lo largo de los años (llegando a hacer un número 0 y un millón, un anual en el futuro, uno en plan pulp, un Secret Files, una historia en una antología, un Especial de 80 Páginas de historias múltiples, un especial de protagonista femenina, y cuatro crossovers distintos), incorporando todas esas peticiones raras a la historia global de la serie. De manera que en vez de perjudicar la historia, la enriquecieron, ofreciendo una mayor variedad de estilos y maneras de contar historias, en una gran saga que abarca todo tipo de géneros y perspectivas.
Claro, también hay que mencionar el dibujo. La primera mitad de la serie la hizo Tony Harris, luego conocido por Ex Machina. La verdad es que era mejor entonces, trataba de ser menos realista, y le salía mejor. Sus personajes tenían rasgos muy distintivos, sin dejar de ser personajes y no calcos de la realidad. Además de personajes muy expresivos, le daba una gran ambientación a la serie, con unos decorados muy trabajados, estructuras de viñeta bastante originales y gran ojo para la acción. En el tomo anterior, le sustituyó Peter Snejberg, que venía de Vertigo, que no sólo era también muy bueno, no necesitaba tantas suplencias como Harris. Es una lástima enorme que no le hayan dado casi trabajo después. Snejberg no tiene tanto rango como Harris, pero no sólo hace unos personajes muy vistosos (en un estilo más caricaturesco, aunque consistente), hace un juego de luces y sombras fantástico. Los efectos de sombra viviente de Shade nunca han tenido mejor pinta. Sorprendentemente, también hace buena acción, e incluso demostró ser todoterreno en la saga del espacio, y pudiendo adaptarse igual de bien a conversaciones y aventura, a oscuridad y alegría. La mayoría de dibujantes suplentes, que además, casi nunca interrumpían, sino que se reservaban para números sueltos como los Tiempos Pasados, también eran muy buenos, con lo mejor que había en la época, incluyendo futuras estrellas como JH Williams III, o clásicos como, en este tomo, Paul Smith (haciendo una historia de la edad de oro, apropiado para el dibujante de La Edad de Oro) o Russ Heath (haciendo un buen western, como siempre).
Hablando ya de este tomo, la edición ha dividido bien la serie en tomos. El anterior tuvo entera la saga en el espacio, y este tomo lleva la saga de Grand Guignol, que es el Gran Final de la serie, y luego, 7 números de epilogo/desenlace. Gran Guignol es una de las sagas cerradas más largas que se han hecho en un comic americano normal (sólo superada por la Guerra de Kang en Vengadores un par de años después), y como he dicho antes, junta a todos los héroes de la serie y los enfrenta a prácticamente todos los villanos, incluidas algunas sorpresas. La gracia es que no es una batalla entre dos equipos de supers, sino una verdadera guerra que abarca una ciudad entera, dividida en casi una docena de conflictos más pequeños, con prácticamente cada personaje teniendo una misión o una rencilla personal que cumplir. Cada personaje aporta algo a la historia global, todos terminan su historia, sea una que acaba de empezar o que lleva desde el principio de la serie. Todos se lucen, héroes, villanos y secundarios. Todo lleno de grandes momentos heroicos, momentos de terror donde no sabes como van a sobrevivir los héroes, momentos emocionales personales y varios golpes de ingenio. Además, como la historia dura 13 números, hay tiempo para darle variedad: La historia incluye un Hablando con David (el más flojo de la serie, similar al anterior, pero con un tono muy ominoso que es un buen punto de partida para la saga), una historia de Tiempos Pasados que es un buen respiro, y un par de historias de flashback que nos cuentan los orígenes y biografías de dos personajes nuevos (aunque previamente mencionados tomos antes) que son muy importantes al final, a base de contar retazos de historias que dan ganas de contar. Todo con un final brillante y perfecto para todas las tramas, sobre todo el conflicto final. Y un gran número también de epílogo y elegía para los fallecidos.
El resto: Una última historia de Tiempos Pasados, con la última aventura de Cazador de Cabelleras, que enlaza bien con la historia principal, y es un buen western y despedida del personaje. Un número que es casi entero de conversación entre Jack y Superman, que demuestra los puntos fuertes de diálogo de Robinson, y deja claros los porqués del final de la serie. Un último “Hablando con David”, muy distinto de los anteriores por motivos que son un spoiler (aunque probablemente te lo verás venir si has leido JSA), tan tremendamente emotivo, pero en plan positivo, como cualquiera de los anteriores, con una buena explicación de porque han estado sucediendo estos años. Eso enlaza con la última saga de la serie, que es un viaje a 1951, explicando por fin quien es el Starman de esa época, en una historia de aventuras retro pero con la habitual caracterización brillante. Y por último, el final, el nº80, un número doble con la despedida de Jack de todos los personajes de la serie, que tienen todos su gran final particular. Y al igual que otros grandes finales, como Sandman o Y, si después de leer la serie no has llorado de alegría o pena al final del número al menos un par de veces, no tienes alma.
Como este omnibus es reciente, ha podido meter un añadido reciente, un nº81, como parte de la gracia de la Noche Más Oscura de resucitar series muertas durante un mes. Robinson no deshizo su promesa, y no trajo de vuelta a Jack, ni a ninguno de los personajes que más dolería resucitar. En vez de eso, cuenta una historia, como no, de Shade, contando que ha sido de él desde el final de la serie, y viendo como se adapta a tratar de ser más humano y heroico, usando a un Linterna Negra como adversario para marcar esos cambios. No está a la altura de lo habitual de la serie, pero está muy bien para ser uno de estos crossovers. Lástima que no recuperan a Snejberg para el número. En vez de eso, cogen a un Fernando Dagnino que tiene un trazo un poco pobre, aunque al menos el entintado de Sienkiewicz le da un toque personal de oscuridad apropiado. Es una lástima que el omnibus saliera en este punto, porque este año ha empezado a salir una nueva miniserie de Shade, que sigue el tono de este número, donde por fin nos contarán su origen. Así que aún hay material derivado de Starman por publicar, aunque desgraciadamente haga que esta edición ya no sea completa. (Y supuestamente, Robinson y Harris aún tienen una historia inédita que contar de Jack)
Normalmente cuando recomiendo altamente un comic, y lo hago bastante, es porque pienso que está a la altura de lo mejor que cualquier medio de cultura popular (cine, televisión, novelas) puede ofrecer en ese momento. Pero esta serie es de las pocas que realmente diría que tiene calidad literaria, para ser, no sólo disfrutada dentro de décadas, sino incluso estudiada y analizada en serio. En cualquier caso, es tremendamente divertida y bien hecha, y aunque toda de golpe es cara, es un gran regalo ahora que se acercan las fiestas. Ya sabes. Muy Recomendado (10)
Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)
Chronicles of Wormwood: La Batalla Final: Secuela pobre de una historia bastante buena y provocadora sobre religión. Es de Ennis, asi que aun tiene algo de gracioso. Recomendado (7)
Fábulas: Supergrupo: Buenas conclusiones para muchas tramas, ligeramente insatisfactorio a veces, pero se compensa con las cosas buenas. Muy Recomendado (9)
JLA: Omega: Robinson trata bien a los personajes, y hay un capítulo chulo, pero la historia no funciona en general. Dos capítulos tienen dibujo horrible, encima. Neutral (6)
Y eso es todo por esta semana. La semana que viene: Otro tomo de Boom con un nuevo superhéroe, esta vez Soldier Zero. Una historia de los tiempos de Tony Stark como alcohólico en Iron Man: Legado. Aventuras asgardianas en Tres Guerreros. Aventuras de estos dos mundos a la vez en Iron Man/Thor. Una nueva encarnación de Heroes de Alquiler, centrada en personajes de Tierra de Sombras. Masacre tiene no uno, sino dos tomos, uno de team-up y el otro (horror) “para adultos”. Y alegría, la carrera de Claremont termina con X-Men Forever. Pero la gran noticia es que lo que también termina es Planeta editando a DC, con sus últimos números de Batman y Día Más Brillante. Y con eso terminaremos el año. Saludos estelares.
Criticas Reconstructivas: Semana del 28 de Noviembre al 4 de Diciembre
10 diciembre, 2011
Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, empieza diciembre, el último mes del año, y viene cargado de novedades. Como suele pasar, dejamos las de otras editoriales para otras semanas y nos centramos únicamente en las del Universo Marvel. (Bueno, y Superman y Batman, por motivos históricos, aunque a cambio quitamos un tomo de Marvel no-superheroico). Y es una semana ridiculamente y exageradamente cargada de novedades. Además de dos comienzos de miniserie (cosa rara en Panini) y un especial (cosa que no veiamos hace al menos un año), todos los comics Marvel del mes o empiezan etapa, o nueva dirección con un nuevo nº1, o empiezan o terminan saga. Prácticamente todos los comics de la semana serían dignos de reseñarse a fondo en las circunstancias adecuadas. Pero no hay tiempo para todo, así que aquí está una selección de lo que creemos que es lo más importante y apropiado (y aún así he tenido que abusar de Alfie, porque no podía con todo), y el resto, como siempre, al podcast, que supongo que tendrá reseñas más detalladas que de costumbre. Estará aquí, pero no en el nuevo servidor, sino en el penúltimo, porque hemos tenido problemas, otra vez. De todas maneras, probablemente volveremos a esas sagas con reseñas escritas más adelante.
Otra cosa reseñable de los comics de Panini de este mes es que, como en diciembre del año pasado, en la página de texto editorial del final lleva el plan editorial para 2012. Distribuido por series, claro, para tener el completo habrá que visitar la página web de Panini a final de mes. El caso es que suena bastante bien. No sólo van a publicar virtualmente todo lo que ha publicado Marvel, en los formatos esperados (como nota curiosa, va a desaparecer el Marvel Monster, lo cual me parece bien, era un tanto engorroso y esos tomos nunca han funcionado bien, y van a potenciar los Omnibus), van a seguir las reediciones en los 3 formatos actuales, dicen que quieren hacer algo nuevo con la línea Ultimate (eh… a saber), la edición cronológica de las miniseries seguirá siendo bastante anárquica, pero sobre todo, van a rescatar material inédito que no se publicó en su día con muy buena pinta, sobre todo de Iron Man y Masacre. Es decir, lo mismo que este año, pero más. Aparentemente, si los planes se cumplen, en Panini no entienden de crisis o recortes. A ver si es verdad.
Por cierto, también se puede comentar de estos comics una manía que les ha entrado, que es publicar las portadas alternativas, o las que les sobran por publicar dos comics en uno, en medio de la historia en vez de al final. Eso es un incordio, porque molesta, corta el ritmo de la historia y distrae, porque tardas un segundo en darte cuenta de que no es una página de comic (lo que lo hace peores que los anuncios, que ya ignoras automáticamente). No es grave, pero si dejan de hacerlo, mejor.
Y ahora, pasamos a hablar de los comics en concreto, que son: Astonishing X-Men Nº21, Cuatro Fantásticos Nº47, Era de X: Universo, Miedo Encarnado Nº1, Miedo Encarnado: Primera Linea Nº1, Thor Nº8 y Ultimate Vengadores Nº10.
Astonishing X-Men Nº21
P: Esto es curioso. Si estás leyendo esta serie, te habrás dado cuenta de que la historia en curso no terminó el mes pasado. Sin embargo, en vez de continuar este mes, tenemos una historia completamente distinta, con un equipo creativo y protagonistas distintos. La idea es que ambas historias se alternaran los próximos 5 meses hasta que las dos terminen. Tener dos historias alternandose los números pares y los impares no es nuevo. Tanto Thunderbolts como JLA lo hicieron en 2002, por ejemplo, y Unwritten lo está haciendo ahora mismo. La diferencia con aquellos casos es que esas historias tenían un mismo guionista en las dos sagas, y aunque iban por separado, convergían a un final común. Eran dos ramas de la misma historia.
Esto no es así. Son dos historias completamente distintas que no tienen absolutamente nada que ver. Lo único es que aprovechando que hay tantos hombres-X, esta historia tiene una plantilla completamente distinta que la del mes pasado, así que se supone que ambas transcurren a la vez, no es que eso tenga relevancia absoluta en el argumento de ninguna. Así que no hay ningún motivo para alternar las dos historias, se podrían haber publicado una detrás de la otra, y habrían quedado hasta mejor. Pero claro, ahí está la cosa. Si se ha hecho este follón es porque la otra saga llevaba retraso (presumiblemente por el dibujante), así que han tenido que hacer esto. Básicamente, es un movimiento de chapuza editorial, no de argumento. Es una manera original de poner una historia de relleno para que no quede tan mal.
A: No es muy correcto ni muy serio con el lector alternar dos historias totalmente distintas así ¿qué estamos, en los 60 con Tales of Suspense?. En cualquier caso, como dices, son tan paralelas que no afectan en absoluto a la otra historia y, si no me lo llegas a decir, no me hubiese enterado de que existe una trama paralela a ésta. Tal vez sí porque no sale Lobezno, pero no por otra cosa.
P: La gracia es que aunque técnicamente esta sea la historia de relleno, en esta si que pasa algo importante (de hecho, dos cosas, aunque la segunda no será evidente hasta el final), mientras que la historia anterior es absolutamente olvidable en todos los sentidos. Por tanto, está es la primera vez que Astonishing es relevante desde que se fue Whedon. El encargado de escribir esta comisión editorial (básicamente, tiene que poner cosas en lugar para la nueva serie de Patrulla-X) es Christos Gage, que demostró que puede hacer un buen trabajo con las Patrullas-X en World War Hulk: X-Men. Y ha debido de gustarle a alguien arriba, porque acabará sustituyendo a Carey en X-Men: Legado.
El remite aquí, en principio, es reunir a Kitty Pryde con su mascota/mejor amigo Lockheed. Esto es parte del descontrol que llevan Fraction y sus compañeros en las series recientemente, donde resucitan personajes, pero a nadie se le ocurre tratar las consecuencias obvias de esos regresos. Es decir, Kitty volvió hace casi un año. Aún estamos esperando una historia donde veamos su reacción a que su otra mejor amiga, Illyana, ha resucitado. Igualmente, estaría bien ver una historia donde le cuentan a Rahne que su antiguo novio ha resucitado también. Así anda el panorama, a ver si con los nuevos guionistas las cosas empiezan a fluir un poco más lógicamente.
A: Pues no sé si el resto de la historia va a centrarse más en ese reencuentro Kitty-Lockheed pero, de momento, el reencuentro ha sido poco más que protocolario. Lockheed está muy simpático, consecuencia del trabajo que hizo con él Gillen en S.W.O.R.D. pero nada más, no hay mucha profundización en el tema. De hecho, quien se come el protagonismo de la historia, como cada vez que aparece, es Abigail Brandt. Cosa que demuestra que SWORD ha debido ser una buena idea cuando aparece en dos series mutantes simultáneamente como excusa argumental.
P: Evidentemente, la historia no va del reencuentro, porque no se pueden llenar 3 números con eso. (Aunque sería divertido intentarlo, tal y como escribe a Lockheed ahora) Es únicamente el elemento personal importante en una historia que no tiene que ver, pero que lleva a la situación como consecuencia. En cuanto al reencuentro en si, Gage tiene que admitir que no ha habido una buena excusa para que Kitty no le dijera a Lockheed que había vuelto nada más volver (y más viendo lo que sufrió el pobrecito), así que se encoge de brazos, le echa la culpa a Fraction, perdón, a Kitty, y tira adelante. Lo curioso es que hereda la manera de comportarse de Gillen de Lockheed, por tanto, Kitty habla con él como si fuera una persona, en su idioma, pese a que nunca había sido así. Como si siempre hubiera sido así. A decir verdad, es una manera mucho menos condescendiente que tendrían que haber hecho desde que revelaron que Lockheed es inteligente, aún así, queda raro en comparación con las historias antiguas, incluida la última que vimos de los dos.
Hablando de esa historia, el motivo por el que esta semana tengamos dos historias con Sword, aparte de porque es un concepto chulo, es porque ambas series están tratando cabos sueltos de esta serie, en concreto, de su primera historia, que es la que presentaba la organización. Es parte coincidencia, parte que por fin han decidido arreglar a Kitty. En cualquier caso, es un concepto muy chulo, y está bien que lo utilicen lo más posible. De hecho, prácticamente son secundarios en esta serie, o al menos Brand lo es, por aquello de que es novia de la Bestia. Claro, la Bestia ya no es Hombre-X, pero Gage inteligentemente usa que Ciclope está ocupado para meter a Hank, ya que su enfado es únicamente con él.
A: De hecho, esto es casi un ensayo de hombres-X capitaneados por la Bestia, por si algún día se da ese caso… y por si ese no fuese poco reto y poca innovación, Gage se propone hacer… ¡¡una historia decente con El Nido como enemigos!! Y lo más increíble es que lo logra en buena medida y el Nido deja de ser una raza cutre de imitadores de Alien para tener un plan inteligente con un desarrollo inquietante y que da pie a un muy muy buen cliffhanger. No creo que haya precedentes de aprovechamiento del Nido más allá de vísceras y gelatina por doquier.
P: Usar al Nido como enemigos es la elección perfecta, porque al fin y al cabo, Lockheed conoció a la Patrulla-X enfrentandose a ellos. Son sus archienemigos. Así que sumale eso a que ahora trabaja para una organización que se enfrenta a invasiones alienígenas, y no había enemigo mejor para la historia. No es solo nostalgia: El hecho de que Lockheed tiene un odio irracional contra el Nido se usa como elemento de la historia. Y está completamente justificado, porque se usa el hecho de que el Nido sea tremendamente peligroso para demostrar que por una vez, en Sword se ven superados por la situación y tienen que pedir ayuda. Sin quedar como idiotas del todo, lo que es insólito también.
Por otro lado, se podría argumentar, como siempre que se usan enemigos alienígenas heredados de Claremont, que no es una historia de la Patrulla-X, y que esos villanos no pintan nada, están solo porque Claremont se pasaba la vida contando historias que no venía a cuento y los demás le han imitado. Hasta cierto punto, es un argumento válido. Enfrentarse al Nido no tiene nada que ver con los temas de la Patrulla-X. Pero por otro lado más, la diferencia en modo de operar entre Sword y la Patrulla-X, donde unos actuan de manera completamente expediente, y los otros tienen que buscarle la humanidad a todo, es el dilema central de la historia, y se basa en una de las ideas centrales de la serie. Y al menos usa bien las conexiones previas entre hombres-x y alienígenas.
A: Si, desde hace 30 años se empieza a hacer un poco raro ver a la Patrulla-X en el espacio pero tenemos el enlace perfecto: uno de sus miembros fundadores tiene a su novia trabajando en el espacio, y él mismo es un hipercientífico que encaja perfectamente trabajando en ese campo. Así, es más fácil que Hank recurra a viejos amigos suyos como Tormenta o Coloso que a otros héroes más “cósmicos” para este encargo. Lo más imaginativo para mi, sin embargo, es cómo ligan al Nido con SWORD y su función investigadora y expeditiva, y cómo el mensaje acaba siendo parecido al de Parque Jurásico: no juguemos a ser dioses porque la vida se abre camino.
P: Aún así, los científicos de Sword no quedan como los típicos idiotas que juegan con fuego y merecen quemarse por idiotas. Al menos intentaban algo positivo, y están acostumbrados a hacer este tipo de cosas todos los días, alguna tenía que salir mal. Y aunque obviamente, sabemos que ninguno de los protagonistas va a acabar devorado por un bicho del Nido, Gage logra que se suspenda la incredulidad lo suficiente como para que parezca que están en un peligro real. Y si no otra cosa, que haya civiles de por medio da para un posible debate moral de solución no tan evidente. Por lo demás, es hacer lo habitual en las historias del Nido, pero bien hecho, y sin ser repetición exacta de las anteriores histoiras.
El dibujo de la historia es de Juan Bobillo, al que podemos recordar de los primeros números de la Hulka de Slott. Tiene un estilo muy caricaturesco, que no suele encajar con la mayoría de personajes. En el sentido de que los reinterpreta como le da la gana. El resultado es que en cuanto más alienígenas y raros son los personajes que tiene que dibujar, mejor le salen. Una vez te acostumbras al estilo, al menos. Las versiones de Lockheed y la Bestia no estarán completamente dentro del modelo, pero los elementos básicos funcionan. Su versión del Nido es bastante buena, llena de tentáculos y con pinta de peligrosa, no por tamaño, sino porque parecen muy alienígenas, en plan insecto. Su manera de dibujar a Kitty es más problemática, con los morritos que le da, pero bueno. Y aunque hace bien la acción espacial, queda un poco destartalada, y su estilo no pega del todo en una historia que tiene que ser de emoción y terror, al menos un poco.
A: Pse, a mi no me ha gustado demasiado. En especial, su versión del Nido, que me parece que queda bastante cutre. Ni tampoco cómo dibuja a la Bestia. Pase por las escenas de acción pero claramente no son ni su estilo ni sus personajes fuertes.
P: Para ser una historia de relleno, cumple bastante más que los equipos creativos “fijos” recientes. En Marvel tienen que cuidar mejor a Gage. Esto le gustará a viejos fans de la Patrulla-X, seguro. Recomendado (8)
Cuatro Fantásticos Nº47
Sorprendentemente, en Panini han mostrado comedimiento, y no han aprovechado la ocasión para renumerar la serie, sólo han puesto un cartel de “Nº1 de una nueva era” en la portada. Cosa que se puede decir también de Marvel, que han hecho cosas parecidas recientes. Al fin y al cabo, esto es la continuación de la etapa de Jonathan Hickman en la serie, así que tiene sentido que haya continuidad de numeración. Por otro lado, es un poco engañoso que la serie siga llamandose 4 Fantásticos, porque el contenido no es exactamente 4 Fantásticos. Con este número, la serie americana de 4F desaparecía, y en su lugar empezaba una serie llamada FF desde el nº1. Donde FF significa Fundación Futuro, aunque también son las siglas de Fantastic Four, así que se conserva en cierto sentido el reconocimiento de la serie. De todas maneras, como ya he dicho, por dentro siguen siendo los mismos protagonistas y la misma historia. Y dada la complejidad de las renumeraciones, en típico estilo Marvel moderno (durante 11 números, habrá FF en vez de 4F, pero entonces si sumamos las numeraciones, llegamos al nº600 de 4F, así que se recupera la numeración original a partir de ahí… pero FF continua paralelamente con el nº12, también escrita por Hickman… todo esto tiene sentido, pero no deja de ser un follón), no se puede culpar a Panini por ignorarlo y seguir con la presentación que se sabe que funciona.
Esto es el siguiente acto dentro de la gran historia que tenía Hickman planeada para la serie desde que empezó. La idea es que aunque la Antorcha Humana no era ni el cerebro, ni la responsable, ni el músculo del grupo, era igualmente una parte irremplazable de los 4 Fantásticos (y de hecho, el único que no se había ausentado oficialmente del grupo nunca, entre otras cosas porque no tenía realmente una vida fuera del grupo), así que los 4F no pueden seguir sin él. (Es curioso contrastarlo con la otra vez que murió uno de ellos, Reed en los 90, donde los 4F siguieron sin él, pero como una cosa amorfa sin miembros fijos, que acabó disolviendose incluso) Lo cual no quiere decir que la familia Richards no siga existiendo, ni que dejen de hacer de superhéroes. Lo que hacen es retirar el nombre con numeración (estaria feo sustituir a Johnny como el cuarto fantástico, porque ha muerto, no está de baja) y los trajes, y dejar que el grupo sea absorbido por la Fundación Futuro. La FF es la organización de jóvenes científicos y genios que Reed montó hace unos números para mejorar el mundo, no a través de puñetazos, sino a través de ciencia, creada por mentes que aún no están anquilosadas y pueden ofrecer perspectivas nuevas. Era una idea genial, innovadora, positiva y futurista, y apropiada para la clase de locuras fantástico-científicas de la serie. Aquí, la Fundación absorbe a los 4 Fantásticos, que pasa de ser una serie sobre una pequeña familia, a una gran familia, potenciando el aspecto científico.
La otra novedad es que para paliar la ausencia de Johnny en el aspecto superheroico, reclutan a Spiderman para el grupo también. Si, con este Spidey ya está en 3 grupos además de sus aventuras en solitario, pero eso es problema de su serie propia, donde precisamente que esté metido en tantos fregados es uno de los temas principales de la etapa actual. (De hecho, el número de este mes está enteramente dedicado a tratar el tema de Peter uniendose a la FF, en un alarde de interconexión entre series que no solía ver desde hacía mucho tiempo. Además, Slott trata todos los temas que menciono en esta reseña muy bien, algunos mejor que Hickman, porque se le dan mejor esas cosas) La idea es que desde hace unos años, principalmente gracias a Slott (en la mini de Spidey/Antorcha y en la propia serie de Spiderman), y potenciado por la mini de hace dos meses de 4F/Spiderman (para eso la hicieron, entre otras cosas), Spiderman ha pasado a formar cada vez más a formar parte de la familia Richards, siendo los primeros a los que reveló su identidad nuevamente secreta. Tiene sentido: Spiderman era probablemente el mejor amigo de Johnny (más que nada porque no tiene amigos de su edad que no sean superhéroes), y tiene mucho en común con Ben y sobre todo con Reed. De hecho, ahora que están potenciado la parte de científico de Peter, tiene todo el sentido del mundo que se una a la FF, donde además hace un poco de puente entre los niños y los adultos.
Así que este número va de presentar la nueva dirección de la serie y establecer un poco como funciona. Sobre todo, está contado desde el punto de vista de Spiderman, en su primer día en la Fundación Futuro. Se presentan bien todos los elementos de la serie, nuevos y viejos. Se repasan algunos de los subargumentos en curso, principalmente los personales, bien explicados. Los subargumentos de acción y amenaza se dejan para más adelante, se supone, porque son muchos y complejos, y ya habrá tiempo. En principio la única amenaza que se trata es una menor, que también es recurrente en la etapa Hickman, y está más que nada como recurso cómico (con cierta gracia, los lacayos son más divertidos que de costumbre), contraste con los protagonistas (es un ejemplo de la ciencia mal usada por adultos no futuristas) y presumiblemente, como siguiente paso en una trama a largo plazo. No es maravilloso, porque como acción es más bien normalita, pero funciona. Las partes de drama personal también funcionan, pese a ser obvias (Ben está deprimido, el resto del mundo se siente triste al mencionar a Johnny y no saben como reaccionar bien, de manera incomodamente realista), precisamente porque se mantienen sutiles y contenidas y en pequeñas dosis, en vez de en el melodrama habitual de Marvel.
Lo bueno es que el tono de luto no impide que la serie sea divertida. De hecho, mucho mejor así, porque no sólo es la mejor manera de honrar a alguien tan marchoso como la Antorcha, sabemos que tarde o temprano, por Hickman o por su sucesor, acabará volviendo, así que, ¿para que amargarse? Mejor tirar de la diversión inherente en tener una serie protagonizada por un montón de chavales supercientíficos en plan Marvel. De momento no se ve mucho de eso, porque Hickman está ocupado estableciendo las bases y tratando las consecuencias de la muerte de Johnny, pero el tono de mezcla de familia americana con locura marveliana queda perfectamente establecido en la escena de bendecir la mesa, que es tremendamente divertida. Se podría exagerar y desmelenar mucho más, (de hecho, Slott lo hace en el Spiderman de este mes) pero el potencial esta ahí, y es mucho, aunque veremos si el tono más sobrio y minimalista de Hickman llega a aprovecharlo o si se centra más en las tramas. Hablando de lo cual, la escena final es otra idea buena (no nueva, pero Hickman está dandole nuevas vueltas a viejas ideas desde que empezó, al fin y al cabo) que enlaza con los temas de la serie y las tramas a largo plazo. Y también se usa muy bien la nueva versión de Nathaniel Richards, que se adapta a su papel de abuelo del grupo a la perfección. Manteniendo parte de la intriga cable-esca de “he visto el futuro y se cosas que no os voy a decir” de la versión de DeFalco, pero sin las partes más irritantes. Y aunque Hickman no le da caracterización individual a todos los chavales de la Fundación (cosa virtualmente imposible, entre otras cosas porque los moloides y atlantes son indistinguibles entre si de momento), presenta bien a la mayoría en personalidad, y presenta a todos en nombre e historia en dos páginas de diagramas al final. (Mira que le gustan los diagramas a Hickman, ni que hubiera estudiado diseño gráfico y su primer comic hubiese estado hecho a base de diagramas, o algo)
El dibujante regular de la serie va a ser el mismo de la saga anterior de 4F, Steve Epting. Epting tiene un estilo demasiado oscuro y realista para los 4 Fantásticos, pero pega para el tono de luto de esta serie, y para lo que quiere Hickman. (Para una versión más colorida y desmadrada, más en el estilo Kirby y demás, ver, de nuevo, el Spiderman de este mes) De todas maneras, además de dibujar muy bien a los personajes, le da la sensación apropiada de elegancia y futurismo a los escenarios y trajes de los personajes. Trajes que tienen un diseño muy bueno, no tan memorable como los clásicos, pero que no cansa ni se va a quedar pasado de moda enseguida como suelen ser la mayor parte de cambios drásticos a trajes clásicos.
Un buen comienzo con muchas buenas ideas, con mucho potencial, aunque está por ver cuanto aprovechará bien Hickman. Recomendado (8)
Era de X: Universo
Este mes termina la Era de X en X-Men Legado (más detalles en el podcast, aunque trataré de resumir), y para acompañarlo, tenemos un especial. Resulta extraño, ya que Panini hacía mucho que no sacaba especiales unitarios, lo englobaba todo en las series regulares o en tomos. Pero no hay tomo donde quepa esto, y si lo hubieran metido en X-Men Legado habría retrasado demasiado la serie o hinchado demasiado los números. Así que parece un mal menor dentro de las cuadriculadas pautas de edición de Panini.
Si la Era de X es una especie de secuela espiritual de la Era de Apocalipsis, es lógico hasta cierto punto que esto también tenga una miniserie de 2 números que surge a última hora, a base de contarnos que ha sido del resto del Universo Marvel no mutante en esta realidad. Desde luego, no puede ser peor que Universo X, escrito por escoria como era Kavanagh. Excepto… que si estás leyendo Legado, sabes porque esto no funciona. La Era de X no es un universo alternativo al cambiar el pasado, o un universo paralelo. Es una ficción que ha montado Legión en las cabezas de los mutantes de Utopía. Así que estamos leyendo una historia que no cuenta, incluso dentro de las reglas de la historia ficticia en sí, porque estas historias transcurren fuera de la Fortaleza-X, que es algo que nunca ha existido, sólo recuerdos falsos de los que están dentro. Es decir, no es ya una historia de universo paralelo que no afecta al Universo Marvel normal, es una ficción dentro de eso que nunca ha existido. Por supuesto, todas las historias son imaginarias y todo eso, y se puede tratar en sus propios términos como un Otros Mundos del Universo Marvel. Pero si es así, el venderla como parte de la Era de X es un engaño, porque realmente no importa para la saga, ni para nada.
La miniserie es una antología, como un número sorprendente de miniseries recientemente en Marvel, al menos para las ventas que tienen. La historia principal, que se extiende por ambos capítulos de la mini, está escrita por Simon Spurrier, guionista fijo de 2000AD al que ya hemos visto en otras antologías mutantes, escribiendo al Club X, por ejemplo. Su historia tiene el otro problema grave de este tipo de historias: Todo aquel que no es el personaje principal, acaba hecho una mierda. En este caso, todo aquel que no aparece en la Fortaleza X, o es masacrado sin miramientos, o peor, es convertido en villano sin explicación. La historia va principalmente de la versión de esta “realidad” de los Vengadores. Por supuesto, estos Vengadores son un escuadrón de cazadores de mutantes. Obviamente, eso no tiene sentido, al menos para la alineación en concreto que usa Spurrier. Así que una de dos, o tiene que cambiar a los personajes tanto que se vuelven irreconocibles (Iron Man, Hulk), o están escritos de manera incomprensible sin explicación, como los demás: Spiderwoman es una asesina desalmada porque si, por ejemplo. Aunque más grave es lo del Capi. Si, tiene su momento de reflexión al final, pero un Capi America minimamente bien escrito se habría dado cuenta del asunto muchísimo antes y se habría rebelado, porque no es subnormal. Puedes justificarlo con que no son reales, sino imágenes mentales de otros personajes… pero entonces no sólo estás admitiendo que la historia no cuenta, te estás dando cuenta de lo absurdo que es contar una historia desde la perspectiva de personajes que no existen incluso dentro de la realidad de las otras series.
El caso es que si puedes dejar pasar la mala caracterización de los protagonistas, y lo simple de las caracterizaciones, y lo previsible de la historia, y que no va a ninguna parte… no está mal. Pero tampoco queda mucho. Hay ideas originales para varios personajes. Algunas impactantes, pero claro, es fácil impactar cuando puedes mutilar a personajes conocidos. Y hay una verdadera fiesta de cameos de distintos personajes, mutantes y no mutantes, de distintas épocas, de manera no intrusiva. Es decir, que no tienes que pillar los cameos (a diferencia de la historia principal, donde aparecen personajes importantes sin nombrar), pero es divertido si lo haces. Pero la diversión se corta, porque la historia es poco más que un montón de nihilismo y escenas desagradables, con un intento tópico de emoción al final. El dibujo de Koi Pham tampoco es muy bueno, aunque es mejor que en Guerra del Caos. Es suelto e inconsistente, pero al menos se ve lo que está pasando la mayoría de veces.
Después hay una historia corta, por Jim McCann, sobre la versión de Spiderman de esta realidad. En este caso, se puede ignorar completamente el aspecto de la realidad y ficción, y tomarselo como una historia breve de “¿Qué haría Spiderman en un futuro opresivo?”. Lo curioso es que es un Spiderman casado con Mary Jane, así que parece ser que está permitido en mundos alternativos. En cualquier caso, la idea es la que puedes más o menos esperarte, pero está bastante bien como historia alternativa de Spidey, viendole como es fiel a si mismo en circunstancias muy distintas. No como la historia principal. El dibujo de Paul Davidson no está mal tampoco.
La última historia está protagonizada por la versión Era de X de Dazzler. Sorprendentemente, esta historia no está escrita por McCann, que supuestamente es superfan de Dazzler (escribión un especial sobre ella que no se ha publicado aquí), sino por Chuck Kim, otro abonado a estas antologías, y nada más. Como a Dazzler ya la hemos visto en la serie principal, la historia va más sobre la versión de esta “realidad” del Dr. Extraño, que si que cumple el cometido de la miniserie. La historia sigue una estructura muy similar a la de las otras historias de origen del Era de X: Alfa, explicando como se llega a la Fortaleza X, en una historia típica de Resistencia. No dice mucho sobre los personajes o como son distintas estas versiones, la verdad, no hay mucha idea. Aunque si que engaña al lector en un momento, que queda creible debido a que antes has leido cosas más increibles en la historia principal. El dibujo de Gabriel Walta es un poco extraño, pero más o menos le pega a una historia de Extraño.
(Por cierto, ya que estamos aquí, la historia principal acaba colapsandose en una historia de psicojerigonza entre Xavier, Legion, y Picara, que no pinta realmente nada en el conflicto entre padre e hijo, y el resto de personajes y sus historias acaban importando bastante poco en general, y apenas teniendo un final por obligación. Intenta tener consecuencias más allá de esta historia, de manera un poco forzada, pero al final no ha funcionado como historia, porque las partes divertidas desaparecían cuando se empezaba a tratar el misterio ontológico, que era precisamente demasiado enrevesado y lioso para poder tener esas consecuencias)
Así que sólo puedo recomendar este especial si eres muy completista de la Patrulla-X, especialmente de X-Men Legado, y sólo si te gustan las historias de mundos alternativos irrelevantes, aunque no sean muy buenas. Neutral (5)
Miedo Encarnado Nº1
P: Esto es el comienzo real del gran crossover Marvel de este año, que durará 7 meses, (aunque por alguna razón, en Panini lo han adelantado un mes con respecto a las demás series) y es el primero desde 2007 que no está escrito por Bendis. Lo cual es un alivio, porque aunque fue mejorando al final, era bastante nefasto haciendo este tipo de historias. Por otro lado, está escrito por Matt Fraction, que ha seguido la misma dirección que Bendis: Ser muy aclamado en series independientes y en la primera serie extraña que hace en Marvel, y entonces volverse lento y malo cuando llega a apoderarse de series principales. Esta es su oportunidad de ver si rompe esa racha, o si se queda permanentemente atascado en ella.
También es el primer crossover desde… desde 2000, probablemente, que no va de héroes enfrentandose entre si o contra el poder establecido, sino que sigue la estructura clásica de los héroes como el status quo, y tener que defenderlo contra los grandes malos que aparecen un día. Nada de malo en ello, no todo tiene que ser un cambio trascendental de dirección para todo el Universo Marvel. Al contrario, se agradece cierta estabilidad.
A: De momento, el planteamiento no parece “el evento que cambiará para siempre el Universo Marvel” sino “una batalla que, cuando termine, dejará todo exactamente igual que antes”. Lo cual, como dices, por un lado está bien porque deja de abusar de los cambios drásticos como reclamo publicitario y se centra en la historia. Por otro, pone mucho más peso en la historia. Sin cambios enormes ni grandes ideas subyaciendo, lo único que puede perdurar de Miedo Encarnado es que sea una buena historia. Es un reto mucho más complicado para Fraction.
P: Dado que este año salieron películas del Capitán America y de Thor, no es ninguna sorpresa que la historia se forme alrededor del Capitán America y de Thor, con bastante protagonismo también de Iron Man y de los Vengadores en general. Lógico también, porque Fraction escribe a dos de la trinidad, y los Vengadores son ahora la franquicia principal de Marvel. Así que si hay algún cambio de dirección para alguien, en vez de un montón de acción para nada, presumiblemente será para esos personajes y series en concreto. De momento, es una mezcla entre usar un par de subargumentos de esas dos series, y sacarse de la nada un nuevo elemento, como solía pasar en los crossovers impuestos editorialmente de antaño.
A: Bueno, de momento el Capi tiene el lugar de liderazgo entre los héroes que le corresponde por decreto, aún no he visto que la trama se ajuste personalmente a él. A Thor si y, de momento, están bien hilados. Lo curioso es que se importen o adapten elementos de ambas películas, mezclando a nazis con magia asgardiana. Realmente, no me lo esperaba para nada.
P: Es buena sinergia. Y obviamente, la parte del Capi es que la villana viene de su serie.
A diferencia de muchas otras grandes sagas, esta tiene un tema principal, y es el miedo. Afortunadamente, no van a ir por la dirección típica de comics de superhéroes, de tener un villano cósmico que hace que cada héroe se enfrente a sus peores miedos, porque eso es un recurso excesivamente facilón y manido. La idea más bien es hablar del tema apropiado para hoy en dia, del clima de incertidumbre global sobre el futuro de la humanidad, en vista de las crisis globales que se están viniendo encima. Es un buen tema, como saben en DC, ya que Johns hizo de eso uno de los temas principales de la serie de más éxito de la compañía en el último lustro. El problema es que es algo muy difícil de tratar en un comic de superhéroes, y más uno de acción. No es que el Capitán America pueda pegarle a la crisis en los morros, al fin y al cabo. (La solución de Johns en Linterna Verde fue centrarse en Coast City como modelo, y usar al Cuerpo de Sinestro como metáfora, y le funcionó, pero porque su historia era a nivel más pequeño) Así que el comic intenta dos cosas tremendamente distintas a la vez. Por un lado, tratar de hablar del mundo real, o al menos su reflejo en la gente normal del Universo Marvel. Por otro lado, empezar una historia de enfrentarse a unos malos cósmicos. De momento no tienen absolutamente nada que ver y parecen dos comics distintos, está por ver si lograrán enlazarlo.
A: Es verdad que de momento logra reflejar bien el nivel micro (las pequeñas miserias de los ciudadanos de a pie afectados por la crisis, sobre todo en Broxton) y la historia global (el miedo, sobre todo de los asgardianos, a la amenaza que se cierne). Comparto la duda de cómo se las arreglará Fraction para imprimirles un mensaje general a ambos niveles. Sobre todo cuando ya la dirección general de Marvel, tras el cristo de Asedio, era un mensaje enteramente positivo con la Edad Heroica y la recuperación de la confianza en los iconos de siempre.
P: La idea parece ser que pese a la Edad Heroica, el público no anda muy convencido de que todo vaya bien. Lo cual suena a metáfora del clima de EEUU ahora que se han dado cuenta de que Obama no ha resuelto todos sus problemas. Eso queda bastante fuera de lugar aquí: No es que sea trabajo del Capitán America arreglar la economía. Lo triste es que, como veremos en la serie hermana luego, se podría haber justificado el nivel de crispación en el público simplemente enumerando distintas cosas que han pasado en Marvel el último año. Pero eso requeriría no fingir que no existen otras series en Marvel excepto las tres más famosas, y eso es algo de lo que Fraction, al igual que Bendis antes que él, es incapaz. Para esta serie, si no estas siendo mencionado directamente en este comic, no existes. No existen más personajes en Marvel más que los que salen en la portada, y no tienen historia más que la reciente. Eso es una señal horrible de por donde van a ir las cosas. Así que las escenas de “gente normal” acaban siendo, o gente normal siendo unos idiotas e ingratos, como siempre, lo cual es insoportable. O menciones de drama humano que son más válidas, pero que quedan muy fuera de de lugar en la historia porque difícilmente pueden tirar por algún lado o importar. Aparte de que se le dedica demasiado tiempo a algo tan simple.
La otra parte es la de los malos de la historia. La idea es que la nueva Craneo Rojo (la hija del original, actualmente muerto) encuentra lo que andaba buscando en ese prólogo tan poco útil del mes pasado. Y en el estilo de este tipo de cosas, encuentra a un Gran Malo enterrado y lo desata para que tiemble el mundo. El resto del comic, sin embargo, no le tiene haciendo nada, sino más bien, va de contarnos lo temible que es el malo porque nos lo dicen, no por nada que hace.
A: Además, cada nueva “verdadera última profecía” sobre el fin de Asgard empieza a ser un poco menos efectiva que la anterior ¿no? A lo mejor estamos abusando un poco de acontecimientos terribles que estaban por venir según las escrituras. En cuanto a cómo la Cráneo Rojo se hace con su objeto de deseo, parece demasiado sencillo. Entiendo que no se podía perder tiempo en esto pero quizá haber dado pistas en otra serie anteriormente, o ir avanzando pasos. Realmente, para la tipa es llegar y besar el santo. Esa poderosísima arma de la que nunca habíamos oído hablar es suya en un abrir y cerrar de ojos, pese a que en teoría está concienciudamente protegida… no veo a los malos con mucho potencial de momento. A pesar de que ella parece buen personaje.
P: La idea parece ser que Pecado es digna, nunca mejor dicho, del objeto mágico, y por eso le resulta tan fácil. Veo más problemático que no exploren apenas al personaje, más que mostrar que es determinada y nazi, y por tanto muy mala. Supongo que para explorar más ya estaba el prólogo, y que la gracia de los Craneos es lo que hacen, no la poca profundidad de sus motivaciones.
En cuanto a la gran idea del villano de la saga… si, lo del malo oculto está muy visto. De hecho, si te fijas, es casi la misma idea que aquello del Juggernaut y los Ejemplares del 99. Pero precisamente por eso, es una idea fácil e intuitiva, y queda claro inmediatamente porque van a ser una gran amenaza.
A: Lo que tendrán que explicarnos entonces es por qué Pecado es digna y tiene esta relación con el villano oculto. Pero sí, en conjunto dan bastante miedo. No sé si más el villano principal o una nazi con hiperpoderes, pero tiro más hacia ella.
P: No creo que haya explicación. Simplemente, cumple los requisitos impuestos de ser suficientemente mala y centrada en ser mala. O algo profetizado. No creo que haya mucho bajo la superficie de nada de esto.
Igualmente, aunque la gran idea del crossover es clara, es bastante pobre, ¿no? Es decir: “Los muertos resucitan como villanos” y “alienígenas multiformes han invadido la Tierra y cualquiera puede ser uno de ellos” son conceptos con los que se puede jugar de mil maneras. “Asgardianos malvados aparecen para pegarte” suena bastante más limitado, en cambio. Aparte de que no tiene nada que ver con lo del mundo normal en crisis.
A: Bueno, hay un tema interesante que puede dar juego reflejado en este número: la relación entre Odín, Thor y la tierra. Yo entiendo que por aquí puede ir parte del argumento. Por primera vez en mucho tiempo (mucho más tarde de lo que hubiese sido lógico), asgardianos y terrestres se han mezclado y han sido plenamente conscientes de su mutua existencia. Ahora queda por ver cómo desarrollan su convivencia y no parece que padre e hijo estén muy en sintonía sobre ello.
P: Esa es la otra parte importante del número, la de la relación entre Thor y Odin. Fraction resucitó recientemente a Odín, lo cual parecía dar un paso atrás después de 9 años donde la serie de Thor por fin había dejado atrás todo ese viejo status quo. Resucitarlo y sobre todo, ponerle mandando otra vez en vez de buscarle algo nuevo que hacer parecía totalmente dar un paso atrás, algo así como volver a vivir con tus padres tras haberte independizado. Este número confirma en parte los miedos al respecto, ya que volvemos a lo mismo de siempre: Odín es el que manda y el más listo, todo el mundo le hace caso, y abronca a su hijo porque le importan demasiado los mortales. Es decir, lo de siempre de hace casi 50 años. A decir verdad, se vislumbra un ligero cambio, porque Thor esta vez le planta más cara que otras veces, y es perfectamente posible que la idea sea que Odín está claramente equivocado y su tiempo ha pasado. Pero si es así, es un poco inutil resucitarle sólo para demostrar que está obsoleto. Aparte de que la escena de pelea entre Thor y él es pesada.
A: Es larga, aunque tiene fuerza. No es que el conflicto generacional sea un tema nuevo en Thor pero, vete tú a saber, a lo mejor ésta es una oportunidad de oro para zanjarlo y que, por fin, Thor se imponga a su padre y que su criterio sea el que marque las nuevas relaciones de Asgard con los mortales. Porque en ese tema si que cualquier regresión a la islita espacial que ignora a los humanos sería un inmenso paso atrás y la destrucción de muchas posibilidades de evolución.
P: Dicho sea, la verdad es que la segunda parte del número si que da una buena sensación de que se acerca algo terrible y que puede pasar cualquier cosa. Pese a que, tecnicamente, los malos no han hecho nada. Le dan suficiente pompa a todo el asunto. Por otro lado, si lo miras bien, realmente no ha pasado prácticamente nada en todo el número doble. (Y eso sin tener en cuenta entrevistas y anuncios… si los tienes en cuenta, sabrás virtualmente todo lo que va a pasar en este número y al menos parte del siguiente. Pero eso puede ser tanto problema de demasiado anuncio como de demasiado poco contenido)
A: Es verdad que pasan pocas cosas pero lo que pasa es vital. Y a buen ritmo. Aunque hay ligereza, no hay lentitud ni irrelevancia que suelen ser los problemas de los números-basura estilo Bendis. Es verdad que la reacción de Odín o Heimdall ante lo que viene anuncian una amenaza potente pero también lo es que han tenido un Asedio y un Ragnarok hace nada (mucho menos si lo cuentas en tiempo Marvel), con lo que empieza a parecer un poco absurdo tanto miedo a amenazas de igual o menor entidad que las que acaban de vivir.
P: No, pero esta es más, lo prometemos. Porque es una metáfora de la crisis económica, o algo. No, espera, no lo es, y el problema del comic es que demasiada parte del número se dedica a los problemas de la gente normal que palidecen frente a esto y que en principio no tienen nada que ver. En serio, que les desintegre un skrull la próxima vez. El comic se leería mejor sin esas partes.
El dibujo del crossover es de Stuart Immonen, que deja Bendisores para hacer esto. Es una mejora para él, sin duda. Y para los crossovers de Marvel, la verdad. Por fin tenemos uno dibujado por alguien que sabe dibujar a los personajes de manera clara y reconocible, y acción clara y limpia. Y además, bastante espectacular. Los diseños de los malos también son buenos, aunque no sean suyos.
A: Bueno, no soy muy fan de la Cráneo Rojo hipervitaminada después de recibir el poder mágico, pero si, me encantan las escenas de acción que hace Immonen (la de los dragones marinos es estupenda), y sabe cambiar perfectamente el registro para las escenas de gente normal. Muy satisfactorio.
En general, este número tiene mejor pinta de lo que tenía la premisa del comic antes de empezarla. Por desgracia, algunas deficiencias digamos “estructurales” auguran que también tiene mejor pinta de lo que tendrá al acabarse. Esperemos que no.
P: Intenta ser dos cosas a la vez, que no funcionan en conjunto, y una no funciona en absoluto. Y empieza lento, pero eso puede ser para causar tensión, o porque todo va a ser así de pesado, no se sabe. Así que aunque tiene cosas que pueden ser interesante, hay que estar precavido con este crossover, aunque desde luego, hemos tenido mucho peores. Neutral (6)
Miedo Encarnado: Primera Linea Nº1
P: Esta es la serie hermana de Miedo Encarnado, que durará lo mismo y transcurre paralelamente. El título es engañoso: Lo de sacar miniseries paralelas al gran crossover con subtítulo de Primera Linea empezó con Guerra Civil, y la idea era contar el crossover desde el punto de vista de gente común, normalmente periodistas. El problema es que los equipos creativos de estas miniseries fueron patéticos (Jenkins y Reed), y como consecuencia, o han sido olvidadas, o sólo recordadas para burlarse. La original nos dio tanto a Bola Veloz-Emo con pinchos, como la estupidez sin parangón de “el Capi está obsoleto porque no sabe que es Facebook”, al fin y al cabo.
El resultado es que han cambiado completamente de estrategia. Y para desligarse de su tonto pasado, le cambiaron el subtítulo a Homefront (Frente Doméstico), aunque en Panini hayan conservado el antiguo. El caso es que ahora, en vez de una sola historia de perspectiva de periodistas y otra gente “normal”, lo que tenemos es una antología de 30 páginas por número. Es el formato que ha tenido cierto éxito (al menos para Marvel) de miniseries como Tiempo de Héroes, donde a base de juntar algunas historias, alguna con un reclamo relativamente “famoso” o “importante”, pueden dar salida a historias de personajes que no pueden aguantar una serie ellos solos, o de autores que aún no están rodados. Es una buena idea, si se puede aguantar económicamente.
A: Quizá sea el formato correcto para la historia menos adecuada. Claro que aquí no pegaban historias a pie de calle porque ya se incrustan en la serie principal, pero también es verdad que cosas como Asedio o Guerra Civil eran más apropiadas para tener pequeñas historias que muestren cómo afecta el evento global a personajes Marvel secundarios. Por lo que va pareciendo, esta historia se encamina hacia una gran pelea de Vengadores con una supervillana. Probablemente no tenga tanto impacto en otros héroes y villanos del universo Marvel como han tenido otras anteriores.
P: Parece ser que las historias van a ser una mezcla entre historias de gente normal reaccionando al crossover, como historia de personajes poco conocidos durante el crossover, con la idea general de ver distintas perspectivas por todo el mundo. Suena bien.
La historia principal, de 12 páginas, y la única que estará en cada número, está protagonizada por Bola Veloz, y escrita por Christos Gage, así que suena como un spin-off de Academia Vengadores, lo cual también suena bien. Tiene dos cometidos, y a diferencia del crossover principal, aquí si que encajan mejor. Por un lado, la historia va a servir de excusa para explorar como se ven los acontecimientos de la saga principal desde otros puntos de vista del Universo Marvel. Lo bueno es que, a diferencia de Fraction o de sus predecesores en estas minis, Gage no es de los que finge que nada más existe excepto lo que está pasando actualmente en esta serie. Al contrario. Gage conoce perfectamente el Universo Marvel, y lo que hace es contarnos como funcionarían realmente las reacciones del público en un Universo Marvel con toda su historia y series. Así que, como parte de una idea bastante moderna y nueva, a la acción se le acompaña por mensajes en foros y twitter que transcurren paralelamente a la historia. Algunos comentan lo que está pasando en la historia principal. Otros simplemente dan color y tienen que ver con el tema. El caso es que las cosas que pasan tienen sentido: Vemos como en el Universo Marvel, el público está compuesto de gente tonta y gente menos tonta, y todos discuten en Internet, todos usando a su manera cosas que han pasado en distintas series del Universo Marvel, la mayoría recientes. Lo bueno es que no necesitas pillar las referencias. (Igual que no necesitas saber que las dos comentaristas que debaten son secundarias de antiguas series de los 80-90, o algunos guiños en los nombres de los foreros) Con ver la sensación de que esto transcurre en un mundo rico y complejo, ya es satisfactorio. Pero lo es más si ves como forma parte del todo de las series. Incluso se resume perfectamente lo que pasa este mes en la saga principal.
A: Seguramente este es el tipo de cosa que Marvel debería hacer mucho más. No vale con contarnos que su universo es “como el nuestro pero con superheroes, robots y alienígenas”. No, es que ese elemento diferencial ya distorsiona de tal modo el resto que, más pronto o más tarde, hay que empezar a afrontar esas consecuencias y a contar esas historias nunca contadas de cómo la gente común ha ido reaccionando ante esa realidad que les rodea. Y Gage creo que lo hace perfectamente, aplicando a este tipo de procesos las tipologías de reacciones que la sociedad tiene ante casi cualquier tipo de evento: miedo, rechazo, paranoia, admiración… expresándose de forma muy similar a cómo lo hacen ante otros grandes cambios y procesos históricos. Y todo esto, a mayores de la historia principal.
P: La otra idea principal es terminar con la detoxificación del personaje de Bola Veloz, que Gage ya comenzó en Iniciativa y continua en Academia. Es apropiado para esta miniserie, pues el destrozo se produjo en la primera Primera Línea. El caso es que habiendo restaurado a Robbie a una personalidad reconocible como la que tenía, y habiendole dado por fin una reacción comprensible a todas las chorradas que le han pasado, le llega el turno a hacer que el resto del mundo actue de una manera no estúpida al personaje. Para eso, lo que hace Gage es muy valiente: Es rescatar un elemento de Guerra Civil (Iba a decir uno de los más estúpidos, pero todos eran más estúpidos, por difícil que suene), que es la madre del niño muerto en la explosión de Stamford, que sólo existía para aparecer, lloriquear por su hijo, y hacer que los superhéroes se sintieran culpable. Es la clase de personaje de “¿Pero es que nadie piensa en los niños?” hipermelodramático que no tiene cabida ya más que en parodias. Y aún así se usó en serio en Guerra Civil, porque la Marvel de 2006 era mierda. Que se sigan arreglando cosas de esas muestra tanto eso, como todo lo que se ha mejorado desde entonces. El caso es que arreglar la situación pasa por hacer de Miriam Sharpe (la mamá de marras) un personaje de verdad, en vez de un cliché histriónico de un solo rasgo. Bueno, sigue girando enteramente a su hijo muerto, pero esta vez hace cosas positivas además de lloriquear. Incluso muestra fuerza de carácter, a diferencia de… todo otro civil en un crossover. Pero lo más importante, demuestra no ser una descerebrada, pues tanto ella como el comic explican todas las falacias y exageraciones que se dijeron en Guerra Civil sobre la masacre en Stamford, permitiendo que por una vez, y a diferencia de los comics originales, parece que tenga parte de razón. Incluso en la parte del registro. Lo cual tiene un mérito enorme. Yhace que el conflicto con Bola Veloz quede como algo maduro en vez de gritos.
A: Todo ese diálogo en televisión está perfectamente bien llevado. Y la madre funciona como el típico portavoz razonable aunque partidista en un conflicto de estas características. Precisamente porque los héroes pueden cometer errores, deben estar tan vigilados como cualquiera de nosotros o más. De todas formas, en lo que respecta a su fobia personal con Bola Veloz, la madre ya es más visceral y menos razonable. Pero es el clímax a donde Gage quiere llegar. La gente odia a Robbie desde hace unos cuantos años. ¿Qué puede hacer Robbie para arreglarlo?
P: ¿Y que parte de razón tienen en odiarlo, y él tiene en sentirse culpable? Lo bueno es que aquí esto si que encaja con el tema principal: La historia personal de Bola es un ejemplo de la clase de miedo irracional de masas de la que el crossover principal quiere hablar, pero no sabe como enlazarlo con la parte superheroica. Gage si que sabe como hacerlo.
El dibujo es de Mike Mayhew, que ya dibujó a los Nuevos Guerreros en otra antología (que, um, saldrá aquí el mes que viene). Tiene un estilo pintado hiper-realista, tanto o más que Alex Ross. Es atractivo, y logra que los personajes en mallas no queden ridículos, pero sus poses son demasiado estáticas, y en la acción parece que estén posando. Hace buenas composiciones, al menos.
A: Es que el estilo pintado nunca va a desprenderse de ese defecto. Es poco dinámico pero muy expresivo y muy bonito. Para una historia que va de sentimientos, creo que es idóneo. En la mini escena de acción del comienzo y en la que empieza al final, empieza a verse un poco más forzado. En general, me ha gustado mucho.
P: En segundo lugar, tenemos una historia de 10 páginas, de las que habrá dos a lo largo de la mini. Para empezar tenemos el regreso de los Agentes de Atlas. Sorprendentemente, a diferencia de todas sus apariciones hasta la fecha, no está escrita por Jeff Parker. No sabemos si ha decidido abandonar sus personajes, o si es cosa de Marvel. El sustituto es Peter Milligan, que a veces escribe cosas muy buenas, y a veces (normalmente en trabajos por encargo) muy malas. Y como esta es una serie bastante convencional (aunque los personajes sean algo raritos), me temo que tira más hacia lo segundo.
Tiene una idea buena: Como los personajes vienen de los 50, quiere comparar el clima de miedo e incertidumbre de entonces (de los peores que ha habido) con el actual, centrandose en Jimmy Woo, que literalmente viene de los 50, habiendose dormido las décadas intermedias. El problema es doble: Uno, se establece la conexión temática, y luego no se hace nada con ella. Dos, la manera de Milligan de escribir a Woo (y en general a los Agentes), no se parece mucho a la de Parker. Vale que es difícil ser igual cuando son personajes tan asociados a un guionista, pero es que en este caso, casi parecen distintos personajes. Woo ha pasado de ser un líder competente y centrado a un perdedor que quiere refugiarse continuamente en los 50, sin explicación. Se establece un romance entre dos personajes, sin explicación. Namora pasa de tener el caracter que tenía a tener la personalidad típica de la chica del grupo. El Hombre Gorila ya no tiene sentido del humor. La dinámica entre ellos ya no es desenfadada y amigable. Por no hablar de que Hombre 3D ha desaparecido sin explicación, y de que actuan como un supergrupo más en vez de los líderes de una organización secreta.
A: Ojo, que la nueva idea-leit motiv para Jimmy Woo es interesante. El problema es que no le encaja al personaje establecido. Pero es la forma de ligar, al menos, esa sensación que tiene Woo con la que tiene el resto del planeta. Y de mostrar que el clima de hoy es de tanto miedo que Woo prefiere incluso estar en los 50. Más allá de eso, el otro gran problema es que el argumento apenas tiene conexión con el resto de la historia. Vale, están investigando a nazis y al Cráneo Rojo, pero es difícil ver qué podrán aportar con eso a la historia principal.
P: No creo que tengan que aportar necesariamente nada a la historia principal. Simplemente se usa la conexión común con los malos para contar una historia de los Agentes de Atlas. La aportación es más temática a lo del miedo que otra cosa, supongo. El caso es que aunque no te importe el desaguisado que hace Milligan con los personajes, la versión de Milligan de ellos simplemente no es divertida. Leyendola, jamás pensarías que esta gente es interesante. Son unos desgraciados vistosos sin nada en ninguno de ellos que puedes querer leer más. En una aventura bastante estándar, con un cliffhanger típico.
El dibujo es de Elia Bonetti, otro dibujante de la cantera italiana de Marvel, que sólo había hecho un especial del Capi hasta ahora. Está bastante bien, es muy similar a Hardman en el último volumen de Atlas. Aunque un estilo tan oscuro y sucio no le pega a personajes como gorilas y sirenas, pero eso es tanto problema de la historia, que tiene ese tono, como del dibujo.
A: A mí me ha gustado, y me ha transmitido mucho más que Jimmy Woo es asiático de lo que me lo han transmitido otros tantos dibujantes anteriores…
P: La tercera historia es de 7 páginas, y será distinta cada número. Este mes, está escrita por Jim McCann, el de Ojo de Halcon/Pájaro Burlón, y está protagonizada por los habitantes de Broxton, el pueblo donde está Asgard, que sale en la historia principal. Bueno, desde luego, no se podrá quejar nadie de que no se están contando historias de interés humano cercanas a la historia principal.
A: Historias humanas si, habría que evaluar lo de “de interés”. Porque tenemos la típica historia de paro, sacrificio y vidas duras, aderezada con turistas nada comprensivos. Y, de todas las reacciones de los terrestres hacia los asgardianos, las más típicas y que ya hemos visto. Además de tener actitudes totalmente caricaturizadas y exageradas. Diría que no aporta mucho, y por ser generoso.
P: A decir verdad, en 7 páginas tampoco se puede decir mucho. Pero si, se presenta a una serie de personajes y situaciones estándar, crees que va a hacerse algo interesante con eso… y no se hace particularmente nada. La reacción ante la historia principal es… pues vale. Se entiende cual es el mensaje, pero queda muy plano.
El dibujo es de otro novato, Pepe Larraz, y no está mal. Es algo caricaturesco, pero dentro de lo consistente y aceptable.
A: Tal cual. Le va a la historia.
P: Por último, en cada número habrá una página escrita y dibujada por Howard Chaykin, que será un monólogo de un personaje distinto. Este mes es J. J. Jameson, que aunque ahora sea alcalde de Nueva York, nos dice lo mismo de siempre. La idea de la sección es buena, pero darsela a Chaykin, no tanto, si esto es todo lo que tiene que decir.
A: Si, es ver cómo JJJ utiliza lo que está pasando para reforzar su visión habitual de las cosas. Y con un dibujo feo, por encima. Totalmente prescindible.
P: Es una buena idea para serie acompañante de la principal y para una antología, con una historia principal bastante buena que casi que suple al crossover principal. Por otro lado, al menos este mes, las historias que la acompañan no están a la altura, aunque la historia de Gage casi que compensa eso ella sola. Neutral (6)
Patrulla-X Nº72
P: Aquí empieza la etapa de Kieron Gillen en la serie, que llegará hasta el final de la misma, y el relanzamiento como parte de Cisma. Es una gran elección, porque Gillen es una de las promesas nuevas de Marvel, con muchas idea. Bueno, realmente, ya empezó en la saga anterior, pero eso era una saga heredada donde colaboraba con Fraction. Aquí es donde empieza a hacer lo que le da la gana, y se nota.
El primer número de este mes es parte de la iniciativa punto 1, que les ha gustado en Marvel, porque va a seguir en 2012. La idea es tener un número de muestra accesible a nuevos lectores. Y que mejor punto de entrada que el principio de una etapa, ¿no? En cualquier caso, hay que juzgar el número de por si, y como punto de comienzo.
A: Desde luego, si son todos como éste, me parece una gran iniciativa. Es útil este ejercicio de parar la trama y echar un pequeño vistazo general a lo que está pasando. Y en este caso, más que nunca. Hay determinados giros argumentales que necesitan una buena exploración. Y éste debe ser uno de ellos.
P: La idea del número de presentación es original, porque en vez de ir sobre la Patrulla-X o Utopía en general, va sobre un ciudadano en particular; Magneto. Magneto pidió asilo en Utopía hace casi un año, pero desde entonces, se le ha mantenido de fondo, haciendo poco con él, en parte porque Fraction estaba ocupado con otras cien cosas. Aquí es donde empieza a tener protagonismo de verdad. La idea de meter a Magneto en Utopía es muy buena. Al fin y al cabo, cuando está bien escrito (y esta es una versión cuerda de Magneto, la más estable desde Claremont), quiere lo mejor para la raza mutante. En este caso, ha decidido que lo mejor para los mutantes es seguir a Cíclope con su micro-nación, y eso ha hecho, aportando sus poderes y culto de personalidad a la causa.
Lo que haría un guionista mediocre es que esto no fuese más que una trama pérfida, y una excusa para que Magneto más adelante traicione a la Patrulla-X y los mate a todos, o tome el control de Utopía. Pero por una vez, hay gente inteligente al mando de la línea mutante (no sólo guionistas, me refiero a editores), así que la idea es más compleja que todo eso. La gracia es que Magneto está siendo sincero. Realmente cree en la causa de Cíclope de juntar fuerzas en una isla que, recordemos, está hecha con su antiguo satélite. Realmente cree que va a hacer más por lograr que se hagan las cosas a su manera si es el consigliere del General Summers, que le susurra ideas al oido, que si sigue siendo su propio bando al que casi nadie hace caso ya.
Es decir, como este número deja muy claro, la idea es menos que Magneto se ha reformado (aunque obviamente, es mucho menos malévolo que cuando lo escribían como villano puro, es decir, casi todos menos Claremont) y más que la dirección de Cíclope es cada vez más dudosa, si Magneto encaja perfectamente en ella. Lo cual es uno de los temas de la serie actualmente, claro.
A: Eso como planteamiento general de cara al futuro. Pero la propia idea concreta de este número también es genial. Es decir, de repente la Patrulla-X tiene a un criminal declarado como Magneto en su equipo. Y el público lo sabrá antes o después. Así que habrá que explicárselo. Y, como veíamos en Primera Línea, para la sociedad de hoy en día hacen falta estrategias de marketing mediáticas. Así que Magneto necesita una asesora de imagen o jefa de prensa, para empezar su “lavado de imagen”. No es que Magneto haya sido nunca un tipo con don de gentes, cosa que en este número vuelve a demostrar, y eso hace mucho más interesante la situación. Es como ser el asesor de imagen de Gadafi.
P: La Patrulla-X lleva acogiendo a criminales declarados desde los 80, incluido el propio Magneto. La diferencia entre entonces y ahora es que ahora son una organización pública que depende de sus relaciones con el resto del mundo para sobrevivir. Es un juego completamente distinto a ser simplemente un grupo de superhéroes proscritos, y es la evolución necesaria que necesitaba la serie. Esto es ver un ejemplo de como se juega a ese nuevo juego, que lleva en marcha desde que Fraction mudo al grupo a San Francisco. La verdad es que Magneto lleva ya tiempo en Utopia (de hecho, ha actuado públicamente en Legado, por lo menos), pero como parte del problema de Fraction y demás de no tratar inmdiatamente consecuencias obvias de las historias, hemos tenido que esperar para tratarlo.
La idea de Kade Kilgore, la relaciones públicas de Utopia, es una a la que se había aludido anteriormente, pero aquí se le da una gran presentación. Todo el número es un cara a cara entre ella y Magneto, donde ella trata de convencerle de jugar al juego de la imagen, y él se niega categóricamente a seguir esas chorradas humanas. Es genial.
La gracia es ver hasta que punto Magneto está dispuesto a ceder su imagen personal por el bien de su pueblo, y hasta que punto se cree su propia publicidad. También hasta que punto es completamente irrelevante que sea bueno o malo, mientras cumpla lo que tiene que cumplirse. Se juega bien con la ambigüedad moral, cosa lógica en una historia sobre relaciones públicas.
El personaje de Kade está bien hecho también. Al principio parece la típica mujer de carrera ambiciosa, pero Gillen acaba haciendo algo más complejo con ella. No queda nada claro si realmente cree en la causa mutante o si simplemente está haciendo un trabajo. Si es buena persona o si es amoral. Si realmente se está sincerando con Magneto, o si es una herramienta más para convencerle.
A: Para los dos parece un gran reto. Seguramente para Kade es uno de los encargos más difíciles de su vida personal. Para Magneto es una de las cosas más difíciles que le quedan por hacer y que nunca ha intentado: ser comprendido y bien visto por la población humana. Para Gillen también es un enorme reto tratar este tipo de tema tan complejo con habilidad, sin caer en los efectos mágicos ni en las moralejas facilonas.
P: Por ejemplo, Gillen hace algo a lo que sólo los mejores guionistas se atreven, y es tratar de dar una explicación coherente a historias pasadas, en vez de barrerlas. En este caso, tiene que tratar el hecho de que la última aparición pública de Magneto fue en Planeta X, donde cometió genocidio públicamente. La gracia es que realmente, no fue culpa suya: Originalmente, estaba bajo la influencia de drogas que controlan mentalmente, después se retconeó a que era un impostor. La reacción de Magneto a este tema (de nuevo, es genial que traten la historia como historia y no como una lacra a ignorar) es brillante, es todo lo contrario a lo que uno esperaría, pero tiene completo sentido. (Irónicamente, es la reacción contraria a la de su hijo cuando ha tratado problemas recientes)
Al final, Magneto queda como un tipo complejo y carismático, con el que no estás de acuerdo, pero no sólo ves su parte de razón, entiendes que acabe haciendo que la gente haga lo que dice. Gillen lo escribe muy bien, tanto a él, como a toda la situación. Que da buena sensación para historias futuras.
Eso como historia. Como presentación… bueno, ciertamente es un comic accesible, como supongo que me confirmará Alfredo. Y da cierta idea de la nueva dirección de la Patrulla-X. Pero por otro lado, sólo muestra un par de personajes de la serie, no dice en absoluto quien está actualmente en el grupo, o que hacen, o como es una historia típica de la serie. Así que en ese sentido, fracasa un poco.
A: No sólo es accesible, sino que es atractiva. Te introduce en la trama y te engancha a ella, yo estoy deseando ver lo que pasa con Magneto y con cómo se va a vender ante el público mundial. Es cierto que no representa al resto del grupo, pero sí la idea de Utopía, la situación en la que se encuentran los mutantes ante la opinión pública y, en general, las líneas por las que van a discurrir los asuntos mutantes de aquí en adelante.
P: Como varios de los especiales .1, lleva dos páginas de avance de escenas de próximos números, al estilo Johns. Desgraciadamente, estas viñetas no dicen casi nada, y menos aún, nada intrigante.
El dibujo del número es de Carlos Pacheco, que se convertirá en el dibujante (se supone) regular de la serie más adelante. Es impactante compararle ahora con su primera etapa en Patrulla-X: Entonces era angular, histriónico y lleno de poses raras. Ahora es fluido, relajado y natural. Como ha mejorado con los años. Le da el lenguaje corporal y facial, y la presencia necesaria a Magneto y a la histo
A: Mira que le he tenido siempre muchísima manía a Carlos Pacheco pero ante esto me tengo que quitar el sombrero: es lo mejor que hemos visto de él en años. Y hace un Magneto espectacular.
P: El segundo número ya comienza la primera saga de verdad. Y se notan dos cosas distintas de Gillen a Fraction: Una, que está más centrado en unos personajes en concreto, que el desmadre de personajes que llevaba Fraction. (Aunque se centre en los que también eran más importantes hasta ahora). Dos, se dedica a atar cabos sueltos y enlazar con cosas de otras sueltas en vez de dispersarse. Así que esta saga es una continuación de la etapa de Joss Whedon en Astonishing X-Men, con la idea, se supone, de arreglar la situación de Kitty Pryde y Coloso. Como consecuencia negativa, acaba centrandose demasiado en atar cosas de otros, en una historia que realmente, no tiene nada que ver con los temas e ideas de la serie.
A: Es una aventura muy espacial, de las que la Patrulla sólo tiene en ocasiones, pero hay que sacarle partido a SWORD y a Abigail Brand, además de encajar con alguna historia previa que desconozco y que tampoco me explican muy bien. Por el resto, se centra mucho en el problema de la intangibilidad perpetua de Kitty, que es un subargumento de mierda, repetido de cuando Henry Pym se quedaba bloqueado como gigante, Hulka era incapaz de volver a ser Jennifer y etcétera…
P: De hecho, la propia Kitty Pryde ya tuvo ese mismo argumento, después de la Masacre Mutante. La diferencia es que esta vez no es degenerativo, así que se lo toma con filosofía en vez de angustia vital, a Dios gracias. De todas formas, es otra idea heredada de Fraction, que planteo y luego no usó para nada, y ahora viene Gillen por fin a hacer algo con ella.
En cuanto a la historia, bueno, los aliens no pintan nada en la dirección de la serie, y la verdad es que esta historia pegaría más en Astonishing, que es la que tiene la conexión con Sword y la que empezó todas estas tramas. Pero si Gillen va a arreglar a Kitty, tiene cierto sentido usar a los mismos personajes que causaron el problema. Y permite a Gillen volver a usar a los personajes de su breve serie de Sword, lo cual siempre es bueno. Todo lo que permita aparecer a Unidad es bueno. Unidad es tu amigo.
Así que aunque la historia no pegue mucho, y no sean personajes que fueran muy buena idea la primera vez, al menos Gillen parece tener ideas originales para ellos, si el final sorpresa es una indicación. Y por supuesto, los personajes, protagonistas o invitados, que aparecen, están todos bien escritos, y con interacciones divertidas. Aunque me temo que esta historia va más para los lectores veteranos que para el resto.
A: Némesis tiene uno de los mejores momentos que le he visto en esta historia, por ejemplo. Hasta Magneto tiene un papelón y eso que viene de una historiaza como la anterior. Personajes muy completos, pero poca historia.
P: El dibujo es de Terry Dodson, en su última historia en esta serie. Y se despide bien, con personajes muy atractivos, como siempre, pero pudiendo también divertirse haciendo acción y naves espaciales. Se le echará de menos, y no sólo porque es la alternativa a Greg “Calcos” Land.
A: Conste que a Dodson le he visto mejor que en esta historia, pero siempre tiene mucha expresividad.
P: Un buen comienzo para una etapa que promete mucho. Una historia más para lucirse y enganchar, otra más para los veteranos, en general parece que la serie está en muy buenas manos con Gillen. Muy Recomendado (9)
Thor Nº8
Otra serie que tiene un nº1 americano, pero que continua la numeración española con simplemente un cartel anunciando el nº1 americano en la portada. En este caso, Panini tiene aún más razón: No sólo acababan de renumerar la serie gratuitamente ellos mismos, la renumeración americana era más gratuita aún. Realmente, es lo mismo que antes, con Matt Fraction escribiendo, sólo que en Marvel decidieron relanzar la serie con un nuevo nº1 para aprovechar el tirón de la película. Pero como ahora les gusta conservar la tradición de las numeraciones grandes, y así aprovechan para sacar una nueva serie ya rodada, la antigua serie pasará a llamarse Viaje al Misterio (otra vez), con la antigua numeración, y con Loki de protagonista. (Harán lo mismo con Capitán America, y similar con DD y FF)
El caso es que pese a las filigranas con la numeración, y un cambio de dibujante, continua la etapa como hasta ahora, con Matt Fraction escribiendo. Si acaso, pese al relanzamiento, la serie queda un poco eclipsada, no sólo por Viaje al Misterio (que tiene de guionista al otro contendiente a estos personajes, Gillen, y una premisa más original), sino porque el propio Matt Fraction está ya escribiendo otra épica relacionada con Thor, Miedo Encarnado, que comprensiblemente acapara la atención.
Esto va antes de esa gran saga-crossover, y es muy similar al principio de la anterior saga de Fraction. Es un comienzo lento, donde no pasa prácticamente nada. Se divide en tres puntos de vista: Los asgardianos haciendo vida normal tratando con las consecuencias de lo que ha pasado recientemente, una gran amenaza cósmica acercandose a la Tierra/Asgard, y la historia paralela de un humano que presumiblemente se verá involucrado en todo esto. Esa parte es la más tediosa: Temáticamente está bien, porque va sobre gente religiosa y fe y todo eso, que es apropiado para una serie que trata sobre dioses, y una historia que además tendrá varios tipos de dioses. Por otro lado, el tema de religiosos perdiendo la fe y reencontrandola, sobre todo en paralelo con dioses tipo Thor, se ha hecho hasta la saciedad (no hay más que ver la mini de Guerra del Caos de la semana pasada), y Fraction no parece tener ningún enfoque nuevo para la idea.
La parte de los asgardianos está bien escrita, pero como ha pasado antes con Fraction, es muy poco y muy lento. La mayor parte de las cosas que pasan o que dicen son bastante obvias, y no parece que haya nada que decir sobre los personajes, pese a los cambios tan radicales que ocurrieron en la saga anterior. Supongo que es porque el tema de Odín se tratará en Miedo Encarnado, y el de Loki en Viaje al Misterio, pero eso lo que hace es dejar claramente que esta historia es relleno hasta que termine el crossover. En cuanto al argumento de verdad de la saga, Fraction deja la parte mitológica para el crossover, y se lanza completamente hacia la parte cósmica de Thor, que es un buen cambio de ritmo para la serie. Desgraciadamente, es pronto para saber como va a ir la historia, porque, de nuevo, apenas empieza. Se nos dice que personaje famoso va a aparecer, pero no queda claro si será aliado o enemigo, ni mucho menos como o porqué. Así que en general, es poca cosa.
Lo que si que es nuevo es el dibujo. O mejor dicho, es el regreso de algo viejo, porque Oliver Coipel vuelve a la serie, después de haber hecho un buen trabajo en la etapa Straczynski hace un par de años. Como siempre, hace muy bien la sensación de escala de la acción, hace una Asgard muy detallada y vistosa, y dibuja muy bien a los protagonistas. Es agradable ver a un dibujante que se esfuerza igual en hacer atractivos a los hombres como a las mujeres, y útil en una serie que va de alguien como Thor.
Será un nuevo número 1 o no, pero la etapa de Fraction sigue como hasta ahora, es decir, lenta, bonita y con poco contenido. Neutral (6)
Ultimate Vengadores Nº10
Este empieza el enésimo relanzamiento de la línea Ultimate, porque el último, de hace año y medio, no funcionó. Principalmente porque fue una mierda, porque centrarse en el Loeb nunca acaba en nada bueno. Precisamente, como las dos series que iban a escribir se arrastraron para sacar una única saga, en esta nueva saga-montaje sólo participan las otras dos series, Ultimate Spiderman y Ultimate Vengadores. Mirandolo por el lado bueno, aunque Bendis y Millar tienen un historial terrible con grandes sagas, por mal que lo hagan, lo van a tener muy fácil para superar a la anterior, Ultimatum. En este caso, la historia se titula La Muerte de Spiderman. Me pregunto de que irá. Vale, la duda es si realmente ocurrirá en serio o no. Es el universo Ultimate, es concebible que lo maten de verdad, y no sólo en apariencia o durante unos meses. Y se extenderá durante los siguientes 6 números de ambas series, que dada la edición española, serán los 3 siguientes números. Y meses, porque en Panini han decidido hacer las series mensuales durante el acontecimiento.
Además, esto tiene de especial que será la última colaboración de Millar para la línea Ultimate, probablemente para cualquier tipo de Universo Marvel, al menos por el momento. Francamente, todos salimos ganando. Él hace más dinero con sus ideas hechas para ser adaptadas a cine, los demás no tenemos que aguantar sus tonterías repetitivas para llamar la atención aplicadas a personajes inocentes. Incluso esta serie, que fue más o menos creada por él (descontando que todos los personajes son versiones de personajes viejos), y es lo más famoso que ha hecho, estará mejor sin él. Si, los dos primeros tomos de Ultimates tenían cosas buenas, pero también muchas tonterías de violencia y cosas desagradables gratuitas únicamente porque parecía molón, pero era estúpido. Las tres miniseries/sagas de Ultimate Vengadores han sido algo similar, pero tratando de ser un equipo de operaciones secretas, por lo que cierto grado de elementos desagradables pegaban. Aún así, seguía teniendo muchos de los tics desagradables de Millar, y la sensación de que realmente no quería contar una historia aunque fuese de acción, sólo quería lanzar sus chistes macabros, escatológicos y misantrópicos.
Esta es la cuarta y última de esas miniseries, y el título no es Ultimate Vengadores 4, sino el más original Ultimate Vengadores vs Ultimates. Sobre el papel, es una buena idea. Desde Ultimatum, los Ultimates se dividieron en el equipo clásico, similar a los Vengadores de verdad, conservando el nombre de Ultimates, mientras que para mayor confusión, el equipo secreto de Nick Furia se llamaba Vengadores. En esta historia, como era inevitable, ambos equipos acaban chocando. Y sorprendentemente, tiene un buen planteamiento, una buena excusa para el conflicto, que no es en principio un malentendido tonto, sino algo más sofisticado. Es una buena idea para una historia, en general.
Cada capítulo de este número está contado desde el punto de vista de uno de los dos equipos. Vuelve a los elementos interesantes de Ultimates 2 de los superhéroes como la nueva carrera armamentística, con un terrible accidente que causa un conflicto internacional que pone la situación en marcha. La historia va de contar las consecuencias del accidente, con los Ultimates, como grupo público, tratando no sólo de contenerlo, sino de tratar las consecuencias, físicas y políticas. La verdad es que Millar hace un buen trabajo explicando todo lo que ha ido mal, y con las reacciones ante todo eso. A ratos parece un comic de Warren Ellis (lógico hasta cierto punto, Millar empezó sus éxitos siguiendo su estela), lo cual es un cumplido bastante bueno. El resto de ratos parece un comic de Millar, con los diálogos irritantes, pero no se puede tener todo.
El segundo capítulo es de los Vengadores Ultimate, y como en casi todos los primeros capítulos de estas miniseries, va de Nick Furia reclutando a los miembros, como en cualquiera buena historia de misión de especialistas. En este caso, prácticamente todos son personajes famosos, muy similares a sus versiones Marvel, así que no tiene los problemas de otras veces. Bueno, se usa al Hulk negro, pero no es tan irritante como la anterior vez, porque va menos de enseñarnos lo molón que tiene que ser por ser un estereotipo de negro, y más de zurrarle para que colabore como suele pasar con las Masas. Los diálogos son típicos de Millar, pero las ideas para los reclutamientos son buenas. Y el diálogo macabro y exagerado de Millar está bien empleado en la escena del Castigador, la verdad. Al final viene la revelación que nos llevará al conflicto, y es buen idea también. Puede ser cierta, en cuyo caso hay que reevaluar muchas cosas de los últimos años, pero puede tener sentido. O puede ser un manipulación más, en cuyo caso la situación se volverá aún más compleja. O Millar puede cagarla, también es una posibilidad no despreciable.
El dibujo de esta historia es otra vez de Leinil Yu, como la segunda miniserie de esta serie. A veces es demasiado suelto y sucio para la serie, sobre todo para una serie que tiene que hacer gran espectáculo. Pero para las partes más realistas, y las que son de horror, si que está bien. Por una vez, habría quedado bien usar dos dibujantes de estilos distintos alternandose. Tal y como está, sólo funciona a medias.
En cuanto a que tiene que ver esto con la Muerte de Spiderman… absolutamente nada, al menos de momento. Spiderman ni siquiera es mencionado en este comic. Si miras el Ultimate Spiderman de este mes, tampoco hay ninguna conexión con nada de esto. Bueno, salen los Ultimates, pero en otra historia. Claro, que tampoco parece tener nada que ver con ninguna Muerte, es esa serie haciendo lo mismo de siempre. Hay una buena amenaza, pero no es nada nuevo. Si no fuera por el título, nada te indicaría que es una historia fuera de lo común. Lo cual sería mejor, porque entonces el supuesto final sorpresa sería más impactante, por ser, ya sabes, una sorpresa. Pero el marketing vence a la sorpresa, aparentemente. En cualquier caso, el crossover de momento es inexistente, y hay que juzgar cada parte por separado por sus propios méritos. Como tal, esta última saga de Ultimates y Vengadores no empieza mal, con lo mejor que se podía esperar dada su historia. Recomendado (7)
Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)
Asombroso Spiderman Nº62: Muy buen uso de los 4F y acontecimientos recientes, emotivo y divertido. Aunque un subargumento problemático. Muy buen dibujo. Buen final para Osborn. Muy Recomendado (10)
Batman Nº54: Mediocre mezcla de ideas viejas. El dibujo va mejorando pero sigue sin ser bueno. Neutral (5)
Capitán America Nº11: Cuatro historias de relleno, dos tienen ideas decentes, dos son flashbacks olvidables. Neutral (6)
Guerreros Secretos Nº26: Revelaciones muy buenas, y la historia gira hacia el final muy bien. Muy Recomendado (9)
Increibles Hulks Nº7: La idea está bien, la ejecución es más normalita. Recomendado (7)
Iron Man Nº11: Buena historia tensa. Recomendado (8)
Lobezno Nº7: Muy buena conclusión a la historia de la posesión. Buen número posterior. Muy Recomendado (9)
Nuevos Vengadores Nº10: Historia más o menos aceptable de reclutamiento en flashback, con algún problema. Neutral (6)
Superman Nº55: Portada mentirosa. Se arreglan más tonterías, muy buen uso de team-ups y legados, y hay otras buenas ideas. Recomendado (8)
Vengadores Nº11: Chorrada de pelea sin caracterización contra un villano tonto, contada de manera ligera pero curiosa. No Recomendado (4)
Vengadores Cruzada de los Niños Nº4: La idea central no tiene mucho sentido, pero las cosas a su alrededor no están mal. Neutral (6)
Vengadores Secretos Nº11: Termina la etapa, y se nota que Brubaker no tenía nada que decir de los Vengadores Secretos. Y lo que tenía que decir de Steve Rogers y el Consejo Secreto de la Vaguedad Secreta tampoco es gran cosa. Neutral (6)
X-Men Nº9: La historia termina sin pena ni gloria. Neutral (5)
X-Men Legado Nº72: Fin de Era de X, y degenera un poco al final. Neutral (6)
Y eso es todo por esta semana. Nos vemos la semana que viene con los últimos tomos de Planeta: Fábulas tiene el último asalto desesperado contra el Sr. Oscuro, Power Girl tiene enlaces con Generación Perdida, y la Liga de la Justicia tiene al Sindicato del Crimen. Además, comienza la Guerra de los Linternas Verdes, y Bendis nos deleita con una nueva serie de creación propia, Scarlet. Nos vemos. Saludos asombrosos.