Semana del 20 al 26 de Noviembre

17 diciembre, 2006

Últimamente no paro de ver referencias e instancias del número 52 por todas partes. Es increible, ya se como se sienten los que acaban obsesionados por los números de Perdidos.

[Suena alguna cosa de los Beastie Boys, por la historia de este mes de Titanes]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, especial todo DC, todo el rato. Eso hace una buena media de calidad para la semana, para compensar el mal sabor de boca de la pasada. Lo más interesante es que todas las series del Universo DC actual hacen referencia o están conectadas a alguna de las otras series de este mes. Eso si, al menos de momento todo está bien explicado en cada serie, y no requiere que leas nada más, además de ser conexiones orgánicas y preparadas con tiempo que dan la sensación de estar en un universo mayor que va en una dirección a algo más grande, no (sólo) un sacacuartos. Hablando de lo cual, eso son las primeras señales de la Crisis que se acerca, y vuelvo a reiterar la oferta abierta a algún sitio que quiera que vaya recopilando todas lo que va pasando al respecto en cada serie.

Ahora, algo mucho más triste. Esta semana ha muerto Dave Cockrum. Cockrum no sólo era un dibujante muy sólido en su época, con mucho dinamismo y una capacidad para los diseños memorables casi inigualada (por ejemplo, muchos de los diseños clásicos de la Legión de Superhéroes, los Shi’ar o los Saqueadores Estelares), es el dibujante que relanzó a la Patrulla-X cuando pasó de ser un grupo de segunda a los reyes de Marvel, y el creador gráfico de personajes como Tormenta, Logan, Coloso, Rondador Nocturno y Fénix, personajes todos ellos que se convirtieron en algunos de los más populares de Marvel, y que han llegado a adaparse a televisión y a cine, alcanzando fama mundial y dando millones de dolares de beneficios. Logros que prácticamente ningún autor de comics ha conseguido, y que no se le reconoció lo suficiente en vida. Desde aquí, saludar a un maestro de los comics, y recordar a las editoriales que deberían hacer lo mismo, sobre todo porque por mucho que jodan con sus diseños, siempre acaban volviendo a ellos.

Pasando a las novedades americanas, para compensar, es todo Marvel esta semana. Primero, comentar el último Guerra Civil, ya que por fin se molestan en sacar un número, y con él gira Marvel y toda la industria, aparentemente. El número es tan estúpido como números anteriores, que ya es bastante, sólo que ahora aparentemente la miniserie empieza a contradicerse frontalmente a si misma, aparte de contradecir completamente a los crossovers como hasta ahora. Aparte de que todos y cada uno de los giros del número (que tampoco son muchos, para una saga tan importante, tampoco ha pasado mucho en comparación con otras) ya se habían chafado entre los anuncios y los crossovers. Bravo por la estrategia de publicidad de Marvel. Pero claro, cuando un crossover superventas es tan insoportablemente malo que otras series de la misma compañía lo están criticando o burlandose de él abiertamente mientras aún está en marcha, y las parodias del mismo son más aplaudidas que la propia serie, sabes que algo va horriblemente mal en estos momentos.

En cosas más agradables, sale Bullet Points, la miniserie de mundo alternativo que es en teoría Universo Marvel: El Clavo, con un pequeño elemento cambiando toda la historia Marvel. De momento, sin embargo, en vez de contar una historia original, lo que está haciendo es contar las historias de siempre, pero alteradas un poco, normalmente mezclando dos personajes mediante alguna excusa. Típico Otros Mundos genérico.

Por otro lado, está Tigre Blanco, miniserie sobre el personaje presentado recientemente en Daredevil, escrito por una escritora de novelas novata a los comics. El resultado es una historia bastante convencional de héroe novato callejero, pero tampoco mal hecho.

Y luego está Vengadores: Los Héroes Más Poderosos de la Tierra II (que aquí lo menos se acabará llamando Año 2), que es otra miniserie flashback de Casey, esta vez contandonos historias entre números de los números clásicos de Roy Thomas, que son los que realmente hicieron grande la serie. Y desde luego, da gusto ver a los Vengadores escritos de verdad en algún lugar de Marvel, tanto, que simplemente su interacción y caracterización hace al número memorable, pese a que sabemos donde va el argumento.

Por último, mencionar una miniserie de, entre todos los personajes, Peter Wisdom, para la resucitada línea MAX, encima. Sin tener nada que ver con el Excalibur actual, de hecho, tomandose muchas licencias con él, otro guionista procediente de la TV nos cuenta una historia de acción moderna y algo de fantasía de lo más divertida, encima con el dibujo de Hairsine. A la línea le vendrían bien más productos así.

Y eso es todo de momento. Pasamos a las novedades de la semana, edición DC:


Batman Nº6:
Por alguna razón, supongo que porque no pueden adelantarse al crossover estúpido que toca el mes que viene, y dejar un hueco libre en el tomo es pecado, este mes en vez de un número de Batman tenemos uno de Batgirl. No Las Nuevas Aventuras de Batgirl y Robin como pone la letra pequeña, eso era una coña del logo de ese mes. Es una idea que había que tocar, ya que con la nueva Robin, ahora Batman tiene dos aprendices adolescentes femeninas, y el número es precisamente una aventura intrascendente en la que entablan amistad (o más amistad, ya se conocían de cuando era Spoiler) y vemos las diferencias entre la una y la otra, en personalidad, actitud y como las trata el murcielago gigante. No está mal, y Horrocks escribe bien a ambas chicas. De todas maneras, tampoco logra que parezca una pena que la serie no se haya visto por aquí, ya que no ofrece demasiada cosa diferente al resto de la familia. El dibujo de Dave Ross es decente. Siguiendo con Robin, el número de Detective es más de lo mismo, tener a Batman y la nueva Robin en acción. Lo bueno es que leyendo el número, te ahorras tener que leerte el tomo que sacaron de Robin, porque lo resume casi todo. Lo malo es que si lo leiste, no te ofrece nada nuevo, y además, ya sabes como termina el tira y afloja. Dibujo más o menos decente de Woods también. En Gotham Knights, tenemos un combate entre Silencio y el Joker con Prometeo de por en medio. No se quien ha sido reducido a una sombra más patética de lo que ha sido, si Joker o Prometeo. Silencio, sin embargo, es tan cutre como siempre. No es una pelea divertida o ingeniosa, puedes imaginarte. Al menos el dibujo de Barrionuevo no está mal. Y en Leyendas termina la historia de Goodwin y Robinson, y es más o menos como hasta ahora, reminiscente de días pasados, pero eso no es necesariamente malo, con dibujo de Rogers mucho más luminoso de lo que son las aventuras de Batman ahora, lo cual es chocante, pero de nuevo, tampoco necesariamente malo. No es un tomo demasiado malo, pero con un crossover en ciernes, puede ser la calma antes de la tempestad. Neutral (5)

Crisis de Identidad Nº2: Bueno, al menos este número no va de lo moderno, poderoso y guay que es violar y matar mujeres para llamar la atención (y si quieres una explicación efectiva de porque eso es tan patético, sólo tienes que mirar aquí), aunque sigue con la pretensión de que es algo muy maduro y profundo por ser oscuro y tener “secretos terribles” sobre personajes inocentes. Y en cuanto más intenta ir por esa dirección, más ridículo resulta. Y es una pena, porque cuando no está en ese plan, o cagandola de otras maneras, es una historia bastante sólida sobre el Universo DC, especialmente sobre la Liga de la Justicia, y de cómo las familias de héroes y villanos se organizan y reaccionan ante situaciones, y como acuan como humanos, además de una trama, que por estúpida que sea, está llevada a un buen ritmo. Desgraciadamente, las cagadas son enormes. Empezando por la pelea con Deathstroke el Exterminador, que es de un tonto que asusta. Es decir, muchos guionistas hacen trampa cuando hacen combates con Flash o Linterna Verde, y hacen que los villanos les resistan o venzan cuando dados sus poderes, deberían ganarles fácilmente. Pero la mayoría pasan de los detalles que no tienen mucho sentido rápidamente para que no se noten, mientras que Metzler hace que la batalla vaya lenta y con detalle para que parezca más guay, haciendo que los detalles incomprensibles canten el triple. Así, nos deja claro que Flash se deja golpear por un objeto que desde su punto de vista estaba parado mientras corría hacia él, y que Linterna Verde se pasa un rato sin usar su anillo pese a que le están atacando, aparte de la soberana memez que es que los personajes cuyos poderes dependen de la voz no tengan tiempo a decir ni una sílaba para atacar mientras otros personajes dicen frases enteras en ese tiempo. Y luego está la increible conclusión donde, aparentemente, la manera de atacar desesperada de la LJA es tirarse en tromba sin usar poderes o habilidades, mientras la narración sobreescrita tiene las narices de decir que “en la Liga de la Justicia aprendes a luchar”. Si eso es lo que aprenden, no es que Deathstroke sea un villano durísimo como pretende mostrar Metzler, es que la Liga tiene el entrenamiento de niños de diez años. Y todo para tener una escena forzadísima y absurda con el Dr. Luz. Jesús, la impresión que da es que Metzler tiene unas escenas que cree chulas que tiene que contar, y no le importa la cantidad de tonterías que tenga que poner para llegar a ellas, inundará al lector a base de narración para que no las note.

Y la diversión no termina, luego tenemos la terrible revelación de que la Liga le ha borrado sus identidades secretas a otros villanos en el pasado, que es una revelación tan sorprendente y polémica como decir que un héroe de la Edad de Plata mintió para proteger su identidad secreta. Por el amor de Dios, en la Edad de Plata, gente como Superman borraba su identidad secreta de la mente, ya no de sus enemigos, sino de sus amigos, unas tres o cuatro veces al año. Mira la película si no. Ponerlo como un terrible secreto y una revelación dramática es patentemente absurdo, porque no sólo ha sido siempre moralmente justificable, nunca ha sido un secreto, ni dentro ni fuera de los comics, y dado que Metzler usa una referencia a un comic de la LJA donde hicieron uno de esos lavados, no es que esté ignorando las historias de la época, es que las está usando mal. Si quieres tratar la moralidad de cómo actuaban los héroes entonces mediante una óptica moderna, vale, perfecto, pero no puedes coger un ejemplo entre mil de algo normal y tratarlo como algo terrible y fuera de lo común, porque no lo era. Pero estamos tratando de una historia que se está saltando dos décadas de los héroes principales no sabiendo las identidades unos de otros para poder tener su estúpida historia, así que tampoco se puede esperar mucho. Oh, y hay otro momento terrible, donde Metzler trata de justificar porque el Espectro no soluciona el misterio chasqueando los dedos como hace otras veces (está bien que se acuerde de detalles como esos, pero cuando la explicación se resume en “no puedo por exigencias del guión”, podía no haberse molestado, si eso es a lo más que llega) y termina con Hal saliendose de personaje y hablandole directamente al lector sobre como va a volver pronto y como debes leer Green Lantern: Renacimiento para enterarte de la historia, que no sólo es ridículo de por si, es especialmente ridículo en el contexto de una historia de asesinato que se cree muy seria y dramática, aparte de contradecir totalmente como se está llevando al personaje y el tema en las series correspondientes donde al guionista le importan una mierda los personajes. Pero claro, esta serie también ha contradicho completamente los últimos números de Robin a los que se refiere, e incontables otras referencias, así que, no se podía esperar más. El dibujo, eso si, continua siendo muy, muy sólido, tanto en la fuerza de las escenas de acción como en las que van de los personajes siendo identificablemente humanos y expresivos. Un número con muchas cosas buenas, pero muchas otras muy malas, y este es el mejor de la saga, lo peor está por venir. Neutral (5)


Doom Patrol Nº13:
Este número no es sólo el primero en tener por completo material inédito en España, es el primero cuyo contenido salió originalmente bajo el sello Vertigo. Porque cosas como Animal Man o buena parte de esto y Sandman no eran Vertigo, eran series de DC como otras cualquiera, porque entonces no hacía falta separar las series maduras a un ghetto aislado del Universo DC. Además, como puede verse claramente, Morrison no cambia su estilo ahora que tiene el sello de Lectores Maduros, las cosas siguen siendo igual de raras y atrevidas. En este caso, quizá demasiado extrañas, ya que parece que volvemos a tener otra historia que va de Morrison lanzando una idea rara tras otra, esta vez tirando mano en buena medida de elementos de cultura popular retro reconvertidos en cosas terroríficas, no se si queriendo decir algo con eso. Al menos esta vez sólo son dos números. A decir verdad, la temática detrás de las cosas raras es la de la serie en general, y tiene uno de los mensajes más ciertos y más válidos que jamás te dará un comic: Que la gente teme y odia a lo que no es como ellos y se sale de la rutina a la que están acostumbrados, porque les recuerda a lo raro en ellos que reprimen, y por eso quieren acabar con lo raro, pero que mientras los raros se asocien, podrán hacer avanzar la sociedad más allá de esa represión. Sólo que esta serie lo hace de manera más creible y a la vez más exagerada que la mayoría, y por ese equilibrio, funciona mejor. Además, al final hay dos escenas geniales para resolver la trama que prácticamente redimen la historia por sí solas. La de Flex Mentallo es un desmadre apropiado con su introducción el mes pasado, y la otra es imaginativamente divertida y terrorífica a medias. “Ha colgado”, desde luego. El dibujo de Case sigue siendo bueno y apropiado para cosas rarisimas, como el avatar de debajo del Pentágono o todos los artilugios que se sacan, aunque aquí usa más sombras y collages para aumentar apropiadamente el efecto. Recomendado (7)


Flash Nº12:
Crisis de Identidad invade esta serie, lo cual suena como un presagio de algo horrible, pero en realidad no está nada mal. Este número transcurre después del número de este mes de la miniserie principal, y dado que resume toda la historia hasta ahora… iba a decir que lo leyeras después, pero la verdad, en vez de eso, no compres la miniserie principal. Leyendo esta serie, no sólo te enteras de todo, lo ves mejor hecho. La idea central del crossover es seguir con la temática de “secretos oscuros” de Crisis de Identidad, sólo que aquí tiene sentido y es apropiado para los personajes. Si la idea de lo que le hicieron al Doctor Luz era increiblemente estúpida porque, si el cambio de personalidad fue accidental al hacerle olvidar, entonces no es un secreto oscuro, era procedimiento estándar entonces y ahora, y si fue intencionada, fue una estupidez hacerle imbécil en vez de una solución más útil, el secreto de Barry Allen que se revela aquí está mucho mejor llevado. (Aunque al igual que en la otra revelación, se ignora convenientemente que la mejor manera de lavar el cerebro en la Edad de Plata no era la imprecisa magia de Zatanna, sino el anillo de Linterna Verde que se usaba a menudo en cosas así) Es controvertido y moralmente ambiguo, pero justificado dada la situación, y se puede comprender que se creyese que era una idea que iba a tener resultados positivos. Además, usa muy bien historia de la serie antigua de Flash (cosas que publicó Zinco, incluso) para crear y justificar la historia, de manera que la historia de cierto personaje tiene hasta más sentido. No sólo es una buena historia pasada, afecta de manera inesperada a una de las tramas principales actuales mediante una explicación a una serie de cosas que han ido pasando en Flash desde alrededor de la Crisis original, que aunque es un retcon controvertido, pone las cosas muy interesantes para el futuro. Aparte de eso, los números sirven para llenar huecos en la miniserie principal y expandir la acción, además de atar algunos cabos de números anteriores, y hasta de otras series. Todo eso mientras Johns escribe buena interacción entre personajes de las suyas, como alguien que los conoce perfectamente y los escribe como humanos consistentes con su historia, no como cosas que se acaba de inventar como le conviene como hace Metzler. Es magnífico como hace algo coherente con unas premisas tan malas, aunque es el tipo de cosas que sólo apreciara la gente apegada a los personajes o el universo. También hay buenos avances para los personajes y argumentos habituales de la serie, de todas maneras. Y Porter es perfectamente decente pese a sus defectos. Pese a ser un crossover, Recomendado (8)


Jóvenes Titanes Nº13:
La nueva Robin también aparece aquí, aunque es sólo una pequeña parte del número triple, pese a lo que pueda parecer por la portada. Desgraciadamente, también chafa como termina toda su historia, aunque al menos no de manera contradictoria como Crisis de Identidad. La saga lo que está es dedicada a Beast Boy, (que por cierto, ya podía cambiarse de nombre, que tendrá unos 20 años, y Changeling siempre fue mucho mejor nombre, de todas maneras… estúpida serie de TV) que la necesitaba, ya que es el Titán que menos atención ha tenido el primer año. Empieza con un repaso de su historia, aunque buena parte de ella, sus comienzos de héroe y familia adoptiva en la Patrulla Condenada, no pueden mencionarse porque Byrne estaba jodiendo con su continuidad por esa época. Sigh. Por lo demás, sirve para mostrar lo bueno del personaje: Que ha tenido una vida terriblemente deprimente, y es un bicho raro, pero en vez de que eso le haga estar amargado y ser un deprimente quejica como otros muchos personajes que no hace falta mencionar, le vuelve un tipo animado y al que le divierte ser raro, como debe ser. Que es algo que debería aplicarse más a menudo, y a los comics en general. Desgraciadamente, el argumento no es gran cosa, y aunque da para algunas imágenes visuales y escenas divertidas, no da mucho de si y se hace largo. Además, el villano que presentan no es muy memorable, aunque parezca una némesis decente para Gar. Lo que si que hay es buen material con el resto del grupo empezando a interactuar como un grupo de amigos, y no como dos grupos distintos forzados a unirse. Especialmente buenos son los momentos de Bart, y de Raven empezando a vivir la vida normal de adolescente que no pudo tener la primera vez, y como choca su mente adulta con sus sentimientos juveniles. Oh, y algunas pistas de cosas que se avecinan, especialmente una que tiene que pasar por obligación. Veremos como explican el crossover del mes que viene en Planeta, por cierto. Buen dibujo de Grummett, que suple bien a McKone, con un estilo más suave, pero con las mismas cosas buenas. Recomendado (7)


Outsiders Nº14:
Y aquí más o menos es cuando los defectos de Winick empiezan a tomar control de la serie, como lo están haciendo en sus otras series. El primer número es de descanso entre sagas otra vez, y no es muy efectivo. La parte central es un conflicto entre Dick y Roy que únicamente existe porque ambos están actuando como cretinos inmaduros (lo cual podría ser admisible en el caso de Arsenal, pero no en el de Nightwing) y es volver a terreno que ya vimos en el último número suelto. Además, el conflicto general con Nightwing está muy mal planteado. Decir que no está capacitado para ser el líder porque se está negando a tomarse a sus compañeros como humanos para no sufrir es una cosa (aunque sea una dirección horrible para el personaje, pero al menos es una idea con algo de credibilidad), pero el problema es que el comic hasta ahora no está demostrando esa teoría en absoluto, y se supone que es cierta. Si, han apalizado a los Outsiders en algunas de sus misiones, pero normalmente ha sido culpa de los Outsiders que han sido heridos en combate por ser idiotas y/o desobedecer órdenes, no por nada que haya hecho o dejado de hacer Nightwing. ¿Tan difícil es escribir una historia para que sea coherente consigo misma? La manera de solucionar el problema ficticio tampoco suena maravillosa, aunque tenga su lado bueno. De todas maneras, después de más de un año de serie, está quedando claro que no están cumpliendo la premisa establecida al principio. Ni están siendo especialmente proactivos (la mayor parte de las amenazas a las que se han enfrentado han atacado antes al estilo convencional) ni la relación entre los personajes está siendo diferente a otras series similares. Lo único que la diferencia de otras series similares es que las situaciones son algo más oscuras y los personajes más bordes y chulos, y eso ni siquiera es necesariamente bueno tal y como lo hace Winick. Oh, y Relámpago Negro vuelve a aparecer, y vuelve a estar horriblemente escrito, como la mayoría de personajes establecidos cuando los saca Winick. Para terminar la gracia, Raney ha emigrado a Marvel, y tenemos como sustituto a Jurgens, que aunque tradicional, la verdad tampoco lo hace mal.

El segundo número también tiene muchos problemas, pero son muy diferentes. Esta vez, los Outsiders se enfrentan a un “tema” del mundo real, que los superhéroes no pueden combatir fácilmente. Hasta ahí, no es malo, los Nuevos Titanes hicieron algo similar en un par de números memorables, por ejemplo, y durante parte de la historia, Winick presenta bien el tema, demostrando lo horrible que es, porque tienen que hacer algo aunque sea difícil y hasta utilizandolo para darle más profundidad a un personaje. Y entonces se tuerce. Una de las cosas más tontas de las series de televisión es cuando contratan a un famoso por un capítulo para aumentar la audiencia, y todo el capítulo se convierte en una oda al invitado, que le quita toda la atención a los personajes y situaciones de la serie, para convertirse en una historia sobre lo guay que es el invitado, y que esté contento y vuelva o atraiga otros invitados. Es una de las muchas estupideces que hay en TV que afortunadamente no afectan a los comics… hasta ahora. Porque para aumentar la audiencia, llamar la atención sobre el tema o lo que sea, Winick se trae aquí a un presentador de un programa de TV que habla sobre crímenes reales como servicio público. Todo muy positivo y loable, y está bien que Winick trate una de las muchas buenas causas que tanto le gustan, pero la manera de hacerlo es rematadamente estúpida. Los Outsiders necesitan ayuda para localizar a un grupo criminal y en vez de pedirle ayuda a… no se, Batman u Oráculo o así, tienen que pedir ayuda a un presentador de televisión, y todos se quedan asombrados ante lo maravilloso que es que alguien famoso como él se rebaje a ayudarlos. Es tan ridículo que resulta hasta divertido. El dibujo de D’Anda tampoco es precisamente bueno, ya que aunque le da el toque callejero necesario, su capacidad para la anatomía y para mostrar detalles es casi nula. Lo más gracioso es que copia bastante bien al invitado famoso de turno, copiando la foto suya que aparece en la portada, pero con muchas menos arrugas para que parezca más joven y guapo. Hay que contentar a la estrella, que para eso se molesta en aparecer. No Recomendado (3)


Transmetropolitan Nº3:
Antes de nada, hacer el comentario inevitable de que Ellis no se ha inventado completamente el estilo y la personalidad de Spider Jerusalem. Buena parte está sacada del periodista rebelde Hunter S. Thompson, que era ligeramente menos exagerado que Spider, pero que escribía en el mundo real. Miedo y Asco en Las Vegas está basado en su obra, por ejemplo. Si os gusta esta serie (¿Y porque no iba a gustaros?), buscad algo de Thompson por ahí. Este mes, continuan los 9 números de Spider presentandonos facetas de su futuro, y esta vez tocan dos temas que por muy exagerados que estén en dicho futuro, no se han vuelto mucho más estúpidamente absurdos de lo que son el presente: La televisión y la religión. Que, la verdad, son temas que merecen ser atacados vehementemente, siendo opios del pueblo y eso. Realmente, buena parte de los dos números van de Ellis lanzando una andanada tras otra de programas o religiones, a cada cual más delirante y divertido, hacia el lector y Spider reaccionando de maneras distintas. Pero realmente, aparte de ser divertido, deja espacio para hacer un comentario serio sobre el tema, y para explorar más la personalidad de Spider y de Channon. La primera historia tiene a Spider usando los medios de comunicación para mostrar sus habilidades como comunicador, pero también como se pueden usar en contra suya, demostrando tanto puntos fuertes como débiles del personaje. Y realmente, su reacción a la TV es la de cualquier persona sensata tras cierto tiempo de verla. Mientras que la segunda historia le tiene en su faceta más desmadrada, pero a la vez también sirve para desarrollar la relación entre su ayudante y él. Lo más interesante es que aunque Spider hace muchos ataques válidos contra la religión en general, y las religiones organizadas en particular, el final es un poco más ambiguo. No es que se refuten los ataques, pero se deja claro que muchos de esos ataques vienen de un fanatismo particular por motivos personales, además de tener muchos parecidos con otra figura histórica que decía la verdad y que también perdió los estribos cuando vio a multitud de sabandijas tratando de hacer su agosto en un templo. El dibujo de Robertson acompaña perfectamente al guión, y sabe mostrar imaginativamente la cantidad de burradas delirantes que le pide. Lástima que esta traducción no capte tan bien los giros de frase y genialidades de Ellis como la de Norma. (Algo bueno tenían que tener, aparte del control de calidad) Que sepas que si no tienes esta serie, el resto del mundo se está riendo de ti a tus espaldas. Muy Recomendado (10)

Wonder Woman Nº12: Final de la historia de Medusa, con lo que es realmente el combate entre Diana y el monstruo en cuestión. La primera parte es una batalla en movimiento, con la tensión y peligro que deben tener este tipo de cosas. Con manipulaciones interesantes de los dioses mientras tanto. Y la segunda parte es un combate uno a uno de los míticos, con la épica y gravedad adecuada a un combate mitológico, y algunos giros sorprendentes, con las justificaciones necesarias. Queda chulo e impactante, aunque sepas que el acontecimiento del final no va a durar. Un número muy sólido, y Johnson cuenta la acción adecuadamente, con algo de fuerza, aunque no siempre se le den bien del todo los personajes. Recomendado (8)

Y eso es todo en los comics de esta semana. Pero no terminamos aquí. Esta vez, dado que la semana que viene es Expocomic, que son un millón de novedades aproximadamente, y que dudo que pueda terminar las reseñas hasta unos días después del Salón, aquí van unos avances de los comentarios de las novedades, para los impacientes:

Batman: El anillo, la flecha y el murcielago: Historia genérica de Batman de los 90 de O’Neil, evitar.

Batman: Juegos de Guerra: Crossover estúpido, evita a menos que seas coleccionista acérrimo de la serie actual, porque continua de esa.

Cuenta Atrás a Crisis Infinita: Si piensas seguir algo del Universo DC en los próximos meses, deberías hacerte con esto. No es tan malo como podría ser, ni de lejos, además.

Green Lantern/Green Arrow: Evitar a menos que seas muy fan de Neal Adams o de los comics con importancia histórica, porque es rematadamente estúpido.

Green Lantern Especial: Primero prueba Renacimiento, y luego si te ha gustado mucho, esto, porque es una versión light.

Green Lantern: La Leyenda de la Llama Verde: No está mal, es una mezcla entre el estilo propio de Sandman y el de los superhéroes protagonistas, mira a ver si esa mezcla te interesa.

Green Lantern: Renacimiento: Si te ha gustado alguna vez el personaje o Geoff Johns, te gustará, es una combinación con lo mejor de ambos.

JLA Nº7: No es precisamente el mejor trabajo de Busiek o la mejor historia de la Liga, pero tampoco especialmente mala.

JLA: Justicia y Libertad: Si te gustan los pin-ups de Alex Ross y ver a la Liga de la Justicia original siendo icónica, probablemente te gustará.

Jóvenes Titanes y Legión: Es un número más de la serie regular de los Titanes, a todos los efectos.

Cosa del Pantano: Si no lo tienes ya, y te gusta aunque sea un poco el terror al estilo Moore, debes comprarlo.

Siete Soldados de la Victoria: Debes comprarlo.

Manhunter (Moderna): Debes evitarlo.

Manhunter (Clásica): Si te gustan las historias de acción y aventuras alrededor del mundo, es de lo mejor en ese género que se hizo en los 70.

Día de Venganza: Si estás muy interesado en todo lo de Crisis Infinita, o si te apetece una historia divertidilla con segundones y una gran amenaza cósmica, no está demasiado mal.

Superman: El Día de la Venganza: Historia estúpida y evitable, no caigas en la trampa del crossover.

Superman de Pascual Ferry: Alguna cosa buena, pero (sin saber exactamente los números que lleva), no muy recomendables en general.

Marvels: Deberías comprarlo si no lo tienes ya.

Freshmen: Historia divertida de universitarios con poderes.

Y eso es todo, nos vemos la semana que viene, si todo va bien, con las novedades de Expocomic a fondo. No falteis. Saludos.

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