Semana del 14 al 20 de Mayo

23 mayo, 2007

El verano se acerca. ¿Desapareceré como en los años anteriores? Nadie tiene más ganas de descubrirlo que yo.

[Suena Un Año de Amor, de Luz Casal, por 52, obviamente]

Hola a todos. Bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, una curiosa mezcla, con un tomo rezagado de Panini (por cierto, ha salido el Best of Marvel de la Muerte de Jean DeWolff, que aparte de chafarte lo más impactante en el título, es una de las mejores historias de Spiderman, y un gran trabajo de Peter David, comprala si eres fan del personaje y no tienes ninguna de las ediciones anteriores), y Planeta ofreciendo cosas de Vertigo, de antes de Crisis, de después de Crisis y de durante, o lo que es lo mismo, de un año antes, de un año después, o de durante el año.

Y hablando de eso… no contentos con la mierda de edición que sacan, con haber comprimido toda la Crisis en unos pocos meses, en sacarla fuera de orden, sin indicaciones de cómo leerla correctamente (o cualquier otro tipo de información), y en haber hecho, en definitiva, la peor edición posible del crossover, no se quedan ahí. Empiezan a publicar las series post-Crisis antes de que termine (lo cual está justificado, porque estaban pensadas para empezar a salir después del nº6)… y en vez de, ahora que se han acelerado tantisimo y estropeado tantas cosas para poder estar a una distancia cercana de la edición americana, tener series mensuales en condiciones, con una edición igual a la original, tal y como está pensada… no se les ocurre otra cosa que mandar la lógica y el sentido común a paseo, y empezar a publicar la mayoría de series en formato de 48 páginas bimestrales, agrupadas de dos en dos bajo títulos absurdos. ¿Se puede ser más anti-intuitivo y absurdo? ¿Tanto cuesta publicar las cosas como están pensadas cuando se hicieron? (Y si, sale más barato asi, pero aún así)

Si eso fuera lo peor que han hecho, aún pasaría. Pero es que no acaba ahí. Van a publicar 52, la serie semanal de DC, manteniendo el formato original. A diferencia de DC, no tengo tan claro que Planeta (y mucho menos la distribuidora) pueda cumplir la periodicidad semanal perfectamente, pero intentarlo es loable, perfecto. Pero entonces los muy incompetentes, porque no hay otra manera de describirlos, empiezan a sacarla antes de que termine Crisis Infinita. Varias semanas antes. De manera que si desprevenidamente lees el nº1, (o peor, te crees las chorradas que dicen de que no chafa nada, pero claro, es culpa tuya por creerte algo de lo que diga esa gente a estas alturas), te chafas completamente el final de Crisis. Muy listos. Si querían sacar el 52 con tanta prisa para que les coincidiese con las fechas reales, ¿no habría sido mejor acelerar la salida de Crisis Infinita como han hecho con todo lo demás? Pero no, porque en Planeta, al igual que en Panini, no les importan una mierda los lectores, ni producir un producto de calidad, ni la mayoría de las veces, hacer minimamente bien su trabajo. Y a la gente parece darle igual, y se los traga, no importa cuantas series desordenadas, criterios de selección aleatorios y absurdos, artículos idiotas, ediciones que estropean el original o traducciones incompetentes que hagan. En serio, teneis otras opciones, está la edición americana (así aprendeis idiomas si no dominais el inglés ya), e incluso está la opción ilegal esa que tanto éxito tiene. Todo menos aguantar que os tomen por idiotas.

En fin… pasando a cosas más alegres relacionadas, terminé la Guia de Lectura de Crisis Infinita, tres páginas enteras aquí. Espero que os ayude a contrarrestar un poco el caos de la edición española. Y con eso terminado, toca nuevo proyecto, más ambicioso quizá. Ahora que empieza 52, si todo va bien, haré cada semana una reseña bastante intensa de cada número, y subiré la reseña lo antes posible, antes del resto, al foro. Si todo va bien, cada fin de semana tendreis la crítica semanal de 52. Veremos cuantas semanas aguanto.

Por cierto, ya que estoy con proyectos, vuelvo a pedir que si alguno de esos que esté metido en rotulación casera de los comics (traducciones piratillas y similares) tiene un rato, que se ponga en contacto conmigo.

Y sin cambiar del todo el tema, novedades americanas. La primera es Cuenta Atrás, la nueva serie semanal de DC, siguiendo los pasos de 52. Desgraciadamente, lo único que tienen en común es la periodicidad y que usan todo el Universo DC como campo de juego para sus tramas entrelazadas, el resto de cosas especiales de 52 no están. Lo que tenemos aquí es una serie organizada por Paul Dini (que escribe el primer número) y cuyas ideas luego escribirá un equipo de guionistas mandados, algunos más de fiar que otros. Peor, da la impresión de que por encima de eso, las ideas vienen de Dan DiDio, que no ha tenido una buena idea en su vida, que va a usar la serie para controlar todo el Universo DC a la vez. De momento, el primer número presenta una serie de situaciones, algunas de las cuales parecen interesantes, pero de manera algo chapucera. Habrá que ver como sigue.

Y también fue el Dia del Comic Gratis, tradicion que deberían importar a España algún día. La novedad más señalable de entre los comics promocionales es un especial nuevo de Spiderman, por Slott y Jimenez. Y muestra el terrible problema que tienen en Marvel. Es una historia simple y divertida de Spiderman, para enganchar a los que hayan visto la peli. Y si alguien al que le haya gustado el comic quiera más, va a tener que jorobarse, porque los comics actuales tienen una versión de Spiderman radicalmente opuesta, que no se parece en nada a la que acaban de ver, así que no sólo se verán confundidos, no tendrán lo que buscan, porque en Marvel no lo hacen (hacen basura, encima, pero esa ni siquiera es la cuestión) Y si eres lector de las series actuales, te preguntarás como demonios encaja con ellas, porque parece anterior a todo el desastre actual, pero presenta nuevos elementos, presumiblemente para desarrollarlos más adelante. Así que o es un anacronismo extraño, o Spiderman se dirige a un botón de reset monumental. ¿Se darán cuenta en Marvel por fin de lo terriblemente erronea que es su dirección actual?

Y ahora, pasamos a lo que estaba esperando, novedades:

52 Nº1: Por fin está aquí la serie semanal de DC, que para los estándares americanas, la periodicidad es ya algo innovador, y a estas alturas, un hito. Pero no es lo único peculiar de la serie, está montada de manera muy particular. En la historia, tiene a cuatro guionistas (Geoff Johns, Mark Waid, Greg Rucka y Grant Morrison), todos de talento probado, escribiendo la historia en conjunto (luego cada uno escribe las escenas individualmente, y está claro que Johns escribe todo lo de Black Adam y Rucka todo lo de Montoya, pero todos se influencian y ayudan). En el dibujo, tiene a Keith Giffen haciendo los bocetos de cada número para que el equipo de dibujantes (la mayoría bastante buenos) mantengan cierta coherencia narrativa en la forma de crear las páginas, aunque sea a costa de perder algo de calidad. En la presentación tiene 52 maravillosas portadas de JG Jones, todas mucho más impresionantes que casi otra cosa en el mercado, siendo representativas del interior, y a su vez siendo pequeñas obras de arte, cada una en un estilo artístico diferente, y además, complementos varios a partir del nº2. Y tienen todo el Universo DC para jugar, contando que ha pasado en el año perdido entre el final de Crisis Infinita y el inicio de las series tras Crisis, Un Año Después. No quiere decir que visiten cada personaje DC y cuenten lo que le ha pasado en ese año, pero si que intentan usar a la mayor parte de ellos (normalmente los que tienen controlados los guionistas y los más famosos). La idea es contar 6 (o 7, más bien) historias personales, cada una llevada por un héroe DC (o en algunos casos, varios) que sólo aparecerá durante este año en 52, y que sirven como excusa para que cada uno explore un aspecto del universo DC: Magia, política, crimen, espacio, ciencia… Pero todas serán historias centradas en los personajes, como afectan al mundo, como cambian, y como eso ilustra temas de heroismo, responsabilidad, cambio y perdida, cada una con un tono (tragedia, viaje heroico, busqueda de tesoro, redención, acción superheroica más tradicional, y cosas más raras), toques mitológicos clásicos y muchos misterios intrigantes que el lector puede averiguar si se esfuerza en unir los puntos. Y serán historias cerradas, contando mucho en cada número sin notarse apelotonado, estructuradas en actos bien pensados, que pueden servir como la historia definitiva de cada personaje. Y todo ello, en un formato bastante atípico en comics, con las historias ocurriendo en cada número en paralelo, interseccionandose muchas veces, y apareciendo y desapareciendo, tomando más o menos espacio mientras lo necesite, y con múltiples temas e imágenes (el famoso 52) apareciendo en todas ellas. Y como gracia final, transcurre en tiempo real, con lo que cada semana, el comic presentará una semana de acción en el Universo DC (correspondiendose a la fecha real americana, así que las temporadas y fiestas coincidirán con las reales), haciendo que la serie tenga un ritmo y manera de desarrollarse muy distinta a cualquier otro. En definitiva, algo muy especial y único que promete, y que ganará leyendolo semana a semana, al igual que releyendolo al final.

Este primer número va de presentar a los protagonistas y sus situaciones al comenzar, mientras se hace limpieza (tanto literal como figurada) de Crisis Infinita. Booster Gold tiene la mayor proporción del protagonismo, en escenas escritas por Johns y Morrison (y ya desde el principio se ven venir las escenas de Morrison de lejos, porque el diálogo es muy distintivo, pero en genial, no en machacón a base de repetir tics como otros) que reestablecen su status quo clásico, pero con mucha gracia, primero. Y segundo, con una escena multitudinaria donde se toca base a muchos de los personajes DC supervivientes (por supuesto, escrita por Johns), que termina planteando uno de los misterios de la serie y lanzando uno de los temas principales. Waid presenta a Acero, que parece que va a ser el protagonista superheroico más tradicional de la serie, (por tanto, perfecto para Waid) y le mete en una mentalidad un poco alejada de lo tradicional pero también heroica, que le lleva a su conflicto personal principal, basandose bastante bien (aunque de manera un poco más tópica) en la dinámica de personajes de su antigua serie. Y siendo un gran fan de la Edad de Plata, también lanza la historia de Ralph Dibny, con una escena impactante y (por supuesto) un misterio. Quizá demasiado oscuro para el personaje, pero es inevitable tras el destrozo de Crisis de Identidad, y dada la mentalidad de los autores, probablemente no seguirá así mucho tiempo. Johns además tiene la primera escena de Black Adam (extrañamente ausente de la portada) que es tan brutal, épica y llena de diálogos impresionantes (“Que los dioses estén de nuestra parte, porque no aguantarán si están en nuestra contra”, y esa es la segunda mejor) como nos tiene acostumbrados el duo. Johns también escribe una curiosa página que no está claro a que trama pertenece, pero que presenta al menos dos elementos más para la serie. Y por último, Rucka se ocupa de las escenas de dos antiguos conocidos suyos, Question y la Detective Renee Montoya, en una sola historia que empieza de manera curiosa, con Montoya siguiendo su historia de Gotham Central y Question siendo tan ingenioso como siempre, en una escena genial que además demuestra uno de los temas principales de la serie, que muchos de los protagonistas van a tratar de suplir a los desaparecidos, de una manera u otra. Todo muy bien estructurado, por supuesto, una mezcla de lo que va a ser la serie cuando salga bien. El dibujo es del Capitán del Equipo de Dibujantes, el dibujante principal (que hará el primer mes), Joe Bennett. Es tan sólido como en Hawkman, aunque se le nota más contenido por tener que usar la estructura clásica de página que le da Giffen, y el resultado es sorprendentemente bueno. Todo historias superheroicas muy sólidas, de las mejores, en un paquete muy innovador, tienes que echarle un vistazo. Muy Recomendado (10)

Flash Nº18: Esto es Hombre Muerto Caminando, o mejor dicho, Corriendo. No ya porque hemos visto el destino de Flash y familia en Crisis, sino porque la serie realmente terminó el mes pasado, y esto es relleno. El primer número es totalmente una historia de inventario, escrito por Stuart Immonen y una amiga, sobre Flash y Flautista escalando una montaña. Se sabe que es de inventario, aparte de por lo inconsecuente, porque no se menciona nada de la Guerra de Villanos respecto a Flautista, de hecho, se usa como amigo genérico de Flash sin nada sobre su amistad. Es una historia decente sobre olvidable sobre Flash tratando de usar sus poderes para escalar urgentemente una montaña, y no saliendole muy bien. El dibujo de Steve Lightle es agradable de ver, ya que no se prodiga mucho, y siempre ha sido bueno. Y luego empieza una historia de tres números, escrita por un editor, Cavalieri, que parece hecha con molde. Empieza con reacciones de familia y amigos al nacimiento de los gemelos, y luego presenta a los personajes sobre los que gira la historia, que suenan interesantes durante un rato, hasta que al final, previsiblemente, llegamos al tópico tonto que anula el potencial. El dibujo de Val Semeiks es decente. Neutral (6)

Como demonios se llame la cosa que han puesto que agrupa dos series desconectadas sólo porque llevan la palabra Verde en el título: En este caso, dos números de Flecha Verde, convirtiendose así en la primera serie de Un Año Después que vemos. Desgraciadamente, sigue Judd Winick. Y como era de temer, no sigue el cliffhanger del número anterior, así que fue una manera de tocar las narices y dejar una historia colgada para nada. El mayor problema del primer número es que trata de mantener un par de misterios, cuando uno lo revela claramente la portada (obviamente, Oliver está vivo y bien) y el otro casi también, y desde luego lo hace todo el material promocional. Pero aparte de eso, se trata de ir contandonos la situación de los secundarios de la serie, sobre todo Star City y sus habitantes un año después. Y está claro que Judd “Conciencia Social, Caiga Quien Caiga” Winick hace unos paralelismos bastante obvios con Nueva Orleans Post-Katrina, machacando demasiado un mensaje político válido. Quitando eso, es una presentación decente, aunque sufra porque el protagonista no aparece hasta el final. Y luego está el segundo capítulo, que va de desarrollar la nueva situación de Oliver y los primeros problemas. Y ahí empiezan los problemas. Es una situación muy interesante, y apropiada para Oliver Queen (de hecho, ya se propuso una vez hace años, aunque se quedó en nada porque ese tipo de cambios no se llevaban), pero tiene que tratarse con cierta credibilidad, sobre todo si Winick se empeña en tratar temas del mundo real. Y está llevado con el realismo de un billete del Monopoly y la seriedad de un payaso. No ayuda que haya otro comic tratando una situación muy similar, de manera muy realista y creible, y que eso no se puede esperar de esta serie, pero aún así. Los temas políticos que se tratan se hacen de manera facilona y tonta, y todo se basa en una situación que requiere una suspensión de incredulidad suprema, o que todo el mundo en Star City es completamente miope o idiota. Al final, todo parece una excusa para hacer algo entre escena tonta de gente pegandose y gente pegandose. El nuevo dibujante, además, es Scott McDaniel, que es problemático. Aparte de lo horriblemente deforme que hace a los personajes, tiene tremendos problemas de detalle, composición y hasta tamaño y posición relativa de los personajes entre si. Apunta uno en el apartado de series que no han mejorado tras Crisis. No Recomendado (4)

Spiderman: Salvaje: Tomo con la primera saga de Sensacional Spiderman (antes Marvel Knights Spiderman) de Roberto Aguirre-Sacasa, publicada en tomo aparte en vez de en la serie regular, por motivos que sólo ellos comprenden. No es precisamente por ser algo que merece una edición lujosa. Si Asombroso es donde pasan las cosas importantes, y Amigo y Vecino es donde se relaja con los viejos amigos, esta es la serie superflua que no tiene nada que decir sobre el personaje. Claro, que RAS tiene experiencia con eso, desde Cuatro. Es una de esas historias de Spiderman enfrentandose a un montón de gente, donde lo único que pinta es que casualmente son todos conocidos suyos, porque lo único que hace es pegarse con gente y buscar al responsable, sin que eso tenga ninguna repercusión ni afecte en nada a Spiderman, ni haga nada personal o interesante mientras tanto. En teoria viene a cuento por el hecho de que Spiderman siendo un avatar arácnido (porque eso es tan buena idea) tiene que enfrentarse a su reverso animal, pero al final no se hace nada de eso, lo cual es bueno porque ya lo han machacado en Asombroso, y malo porque no es sustituido por nada. Peor aún, es una historia de villanos temáticos, una de esas donde, por supuesto, todo personaje que viste de animal tiene que acabar teniendo parecidos físicos con el animal que encarna y volverse salvaje. Es una muleta de guionistas sin ideas. Incluidos, esta vez, John Jameson (pese a que es personaje regular en Hulka al que esto no hace más que fastidiar) y, um, la Gata Negra. Porque la Gata Negra ha tenido habilidades especiales de gata toda la vida, claro. Así que es todo un remedo de cualquier historia que han hecho sin imaginación sobre el Lagarto, con mucho personaje reducido a salvajismo y mucho “lucha, lucha contra tu lado animal”. Para al final enfrentarse sin aviso a un villano que había aparecido cuatro veces, y hay un motivo por el que pasan décadas entre sus apariciones, porque no es precisamente un buen villano, y está repitiendo lo mismo de las otras veces. A esto se le añade el dibujo de Angel Medina, al que los años en Spawn no le han ayudado a ser mejor precisamente, y está lleno de pin-ups de enorme que nos dejan claro la anatomía totalmente deforme y exagerada que muestra (Spiderman con muslos más grandes que su cabeza, de manera que parece afectado, no por salvajismo, sino por algún tipo de enfermedad que está devorandole) e incluso el dibujo en un número de Crain, que aunque algo mejor, su dibujo por ordenador no queda bien en comparación con el otro, y sigue siendo forzado, poco fluido y algo feo. Y tenemos un tomo a evitar, me temo, pero era de esperar. No Recomendado (3)

Supergirl y la Legión de Superheroes Nº1: ¿Un comic mensual de 24 páginas? ¿En Planeta? No puede ser, se habrán equivocado. Me extraña que no hayan hecho un dos-en-uno con Supergirl. Pero bueno, tenemos después de dos décadas una serie mensual de la Legión, no hay que quejarse, aunque sea otra Legión. Esta es otra de las series de Un Año Después, pese a que al transcurrir en el futuro, no tendría porque verse afectada. Pero aprovecha y se ve afectada de todas maneras, aprovechando que esto es el equivalente a una Segunda Temporada de la serie. Primero, pegando también un salto de tiempo, de manera que la LSH esté establecida en su nuevo status quo tradicional como brazo super-armado de los Planetas Unidos, tratando de instaurar cambio desde dentro. Y segundo, porque se une Supergirl, presumiblemente tras los eventos de Crisis Infinita, aunque no está claro, puede ser de algún punto del año de 52. Lo que parece que está claro es que es la verdadera Supergirl (bueno, la actual del resto del Universo DC), desplazada en el tiempo, como hizo Superboy con la versión anterior de la Legión, y por supuesto, homenajeando a los viajes de ambos al tiempo de la Legión clásica. El número es sobre todo presentar todo esto, primero el status quo, con una escena entre graciosa e irritante, y poco más. Y luego la llegada de Supergirl, que vuelve a tener a la Legión como un grupo de dos docenas de tipos con poderes y sin personalidad, en una escena de acción muy corriente. Lo más interesante es el final, que abre un posible misterio, y nos dice que la relación entre Supergirl y esta Legión no va a ser lo esperado. El dibujo de Kitson continua siendo sólido, pero nada llamativo, aunque gana puntos al dibujar al menos a Supergirl en anatomía y poses normales. Aunque haya cambiado el enfoque, no hay mucho cambio de estilo respecto a los tomos, así que no es necesariamente la ocasión de volver a probar si no te gustaron, aunque si para probar la primera vez, por aquello de que es barato. Neutral (6)

Superman Nº14: Realmente, tenían que haber puesto el primer número de Superman de este tomo en el anterior en vez del último Aventuras, así se habría cortado cronológicamente antes de Crisis Infinita, en vez de cortar la puñetera historia de Aventuras por la mitad. En fin, esto es el final de las series regulares por Crisis Infinita, y por tanto, el final de las etapas. Por supuesto, la serie ha pasado a convertirse en “que estaba haciendo Superman entre escenas de Crisis Infinita”, pero al menos ambos guionistas logran darle cierta sensación de cierre. Verheiden empieza con una historia donde Supergirl se despide de su primo antes de ir al espacio, y ambos se enfrentan al villano con el que lleva dando la lata toda la etapa. Ni Supergirl ni la nueva villana son particularmente interesantes, y las escenas no son demasiado buenas. El dibujo de Benes no sólo es feo, además, es confuso. El segundo capítulo tiene más Superman contra la villana, y sigue siendo igual de pesado, pero es secundario a la historia de Luthor dirigiendose al encuentro con su suplantador en Crisis Infinita. Es una buena muestra de la motivación e intelecto feroz de Luthor, enfrentandose a los elementos y a un puñetero OMAC y saliendo victorioso gracias a su odio, valentía y recursos mentales. Lástima que se vea estropeado por chorradas heredadas como el estúpido origen de Legado y el doblemente estúpido traje pre-Crisis. Para compensar, el dibujo es de Derenick, suplente habitual, que al menos no es Benes. Por último, toca un número de Superman contra un grupo de villanos temáticos de la Sociedad, algunos de los cuales no deberían estar ahí. La pelea es un poco tonta, sobre todo como termina, pero sirve para mostrar el tema del número, ver lo inspirador que es Superman, que hasta cierto punto no está mal hecho, y cierra bien la etapa. Además, hay varias escenas con lo que están haciendo todos los secundarios de la serie durante Crisis y como les influye Superman, lo que es un buen toque. Mientras, Rucka, con ayuda de DeFillipis y Weir (las fechas de entrega de 52 le impidieron hacer a Rucka más que el argumento general) cierra la historia de Ruina, de manera un tanto decepcionante. No porque sea un final abrupto (aunque eso se nota en la poca resolución que tienen los subargumentos), sino porque termina cerrandose de la manera más fácil y previsible posible, el malo tenía locura no específica y todo se arregla. El dibujo es de Renato Guedes, el nuevo suplente oficial de Superman, y no lo hace mal, aunque le falte pulirse bastante. Por último, hay un número dedicado a la reacción de Superman al bombardeo de Bludhaven, que sirve para cerrar temáticamente la etapa, ya que los argumentos ya estaban cerrados. Así que es otro número dedicado a contarnos lo inspiracional que es Superman (y lo que es más, el último número de la etapa de Simone en Action Comics también hacía lo mismo, con bastante éxito), sólo que este lo hace bastante bien, usando un buen recurso narrativo. Es un poco sentimentaloide a veces, pero la narración está muy bien, y muestra todos los aspectos de Superman, no sólo lo maravilloso que es. Buen dibujo de Kerschl. Y con eso nos despedimos, no sólo de estas etapas y de la serie, sino de todo el Superman Post-Crisis en Tierras Infinitas. Ha sido un viaje mediocre con brillos de grandeza y destellos de basura. Neutral (6)

Transmetropolitan Nº9: Final del Año del Bastardo (que no deberían haber traducido como Cabrón, porque aunque tradicionalmente si que se usa esa traducción, en este caso el significado literal pesaba más) y la serie sigue siendo absolutamente genial. Pasa de comedia personal desmadrada (incluyendo algo que es una verdadera sorpresa que le pase a Spider) a periodismo desmadrado, a misterio, a periodismo triunfal, a euforia, a tragedia, en sólo 48 páginas. Pone a los protagonistas de la serie y el conflicto principal ya en su papel definitivo para toda la serie. Tiene algunas de las escenas y diálogos más desternillantes que hay (“Despues de un rato, he decidido descartar el suicidio a favor de matar al resto del mundo” “Odio a todos los presentes, incluido a los niños. Sobre todo a los niños.”), algunas de las escenas más triunfalmente alegres sin necesidad de acción, y una escena que hace que se te caiga al alma a los pies, momentos después de las anteriores. Es realmente genial, y el dibujo de Robertson no hace más que ayudar. Si no la compras, peor para ti, eres peor persona ante mis ojos y los del mundo. Muy Recomendado (10)

Y: El Último Hombre Nº8: Termina Un Pequeño Paso, y lo hace de manera muy satisfactoria, con algunas escenas memorables (“Creia que nuestras naciones eran amigas” “Esto es lo que pasa cuando un hombre se interpone entre amigas”) y un final intrigante. El buen dibujo de Guerra de siempre. La segunda historia comienza la primera parte sin ella, y sin nuestros protagonistas regulares, centrandonos en un grupo de nuevos personajes que tratan de hacer arte y contar historias en el mundo sin hombres. Como diversión para especular con los temas de la serie y tener una mayor panorámica, es buena idea, aunque a veces los personajes se pasan de irritantes, y sobre todo, de pretenciosos. El dibujo de Paul (Concrete) Chadwick no está mal, aunque sufre un poco por comparación con Guerra. Muy Recomendado (9)

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