Un año más…

[Suenan villancicos, porque si]

Hola a todos. Bienvenidos a esta semana de “publiquemoslo todo antes de Navidad” que suelen tener las editoriales por estas fechas. Sólo series regulares, lo que lo hace una semana terriblemente fácil de comentar. No es una mala selección, con 5 comics de 24 páginas frente a 10 dobles o triples.

En los tomos recopilatorios de Panini, que los llevaba un poco desconectados, hay dos tomos más de dos de las mejores series recientes: Vengadores de Busiek y New X-Men de Morrison. Desgraciadamente, son tomos algo inconsistentes. El de Vengadores tiene tres buenos números de Busiek y Perez, y tres flojos de Jerry Ordway de relleno. Y el de la Patrulla-X tiene tres números muy buenos dibujados por Jimenez, y una saga dibujada por Bachalo que es la peor de la etapa. Aún así, probablemente recomendaría los tomos si no tienes las etapas.

Esta semana sólo hay un par de novedades americanas, ambas en DC: La primera es un revival de Bat Lash, personaje del Oeste, en vista del éxito moderado de Jonah Hex. Y… es una historia de héroe del oeste, sin muchas complicaciones. Si hay público para un western tradicional, habrá que verlo.

La gran cosa es el final de la Guerra del Cuerpo Sinestro en las series de Linterna Verde. Y, sin lugar a dudas, y con mucha diferencia, es la mejor gran saga de este año, y fácilmente uno de los mejores comics de acción superheroica también. Así es como se hace una gran épica, y todos, tanto en Marvel como en DC, deberían tomar nota. (Los especiales relacionados que han sacado, eso si, son bastante prescindibles)

Y ahora, rápidamente, pasamos a las reseñas:

52 Nº32: Resulta irónico que estos Siete Dias en el Tibet (je), que son de los pocos números predominante sobre el Magical Mistery Tour de Ralph Dibny, no estén escritos por Mark Waid, que ha escrito todas las escenas del personaje hasta ahora (y las que le quedan), sino por Grant Morrison. Supongo que porque usa a parte de los Diez Grandes, que son creación suya, y entran dentro de su jurisdicción. El número es relativamente convencional para la serie y el autor, un argumento muy básico de “viaje a un retiro espiritual”, con escenas de acción y moralejas incluidas. Casi no se nota el toque Morrison, aunque la presentación del Consumado Médico Perfecto si que tiene su gracia, así como el final de esta parte de la busqueda, que manda a Ralph, de manera ominosa y misteriosa, al último tercio de su historia. Morrison también escribe una escena de la Odisea en el Espacio que también es convencional, y realmente sólo repasa cosas que ya sabíamos hasta ahora, aunque lo haga con gracia. Lo más llamativo es la escena de Johns, sobre sus Jóvenes Titanes durante 52, reminiscente de lo que le solía pasar tradicionalmente a la Legión de Superhéroes. Muchas coñas, cameos e información sutilmente introducida, pero eso si, cualquier intento de hacer una cronología del grupo juntando toda la información que han dado queda imposible. También avanza con una de las tramas de la serie, de manera que era de esperar en cuanto dos personajes aparecieron en la lista de Titanes del año perdido, pero no de la manera que se podía esperar. El final es tan esperanzador como descorazonador, según como lo leas. El dibujo es de Pat Oliffe, y es bastante bueno. Señalar el bonito homenaje a Neal Adams, que es apropiado, ya que diseñó el lugar donde transcurre la historia principal. El origen esta semana es del nuevo Blue Beetle, que resume su origen y situación normal muy bien, que aquí es fácil, porque el personaje aún no tiene más. Buen dibujo de su diseñador y primer dibujante de su serie, Cully Hamner. ¿Para cuando la serie, Planeta? Es de las mejores de DC, muy claramente. Recomendado (8)

Astonishing X-Men Nº9: Sólo dos números inéditos, y la saga no termina hasta dos después. No van a poder terminarla sin cortar ni de coña. Esta es la parte intermedia donde se descansa del primer asalto, y se preparan las cosas para el asalto final. Todo decentemente hecho, pero sin nada especialmente reseñable, y como siempre, muy a su ritmo. La explicación de Coloso como destructor del planeta tiene sentido, aunque sea un poco tramposa. Breakworld sigue sin tener sentido, por mucho que se esfuerce Whedon al menos en enlazar vagamente el planeta con la Patrulla-X de manera temática. El dibujo de Cassaday sigue siendo muy bueno, aunque sus diseños para Breakworld no son especialmente impactantes. Recomendado (7)

Batman Nº7: No hay número de Batman este mes, para compensar los dos anteriores, hay dos de Detective. El primero también es de relleno (muchos problemas de entregas con los Tres Grandes en el Año Después, que les ha costado un año arreglar), escrito por un novato con el curioso nombre de Royal McGraw. Básicamente, es un número de pelea entre Batman y el Doctor Fósforo, que desgraciadamente resucita aquí tras la muerte tan apropiada que tuvo en Starman (¡Planeta, publicala ya!). Y… eso es, muchas páginas de Batman contra un asesino incandescente, sin calentarse nada la cabeza. Lo único señalable es el dibujo del también novato Marcos Marz, que junto al colorista le dan un efecto muy chulo a Fósforo. La otra historia ya es de Dini, y es reminiscente de las historias cortas de la serie de animación, pero con más letalidad. Es una de esas historias que parten de una idea simple, y te la dice la portada: El Joker secuestra a Robin y se lo lleva de paseo. En Navidad, ya que estamos. Divertido, ingenioso, y con los dos protagonistas bien escritos. No es algo que profundice más en ninguno de los dos personajes, pero es una agradable historia al estilo clásico bien hecha. Con buen dibujo de Don Kramer. Recomendado (7)

Capitán America Nº26: Si no sabes escribir a un personaje y no tienes nada que decir sobre él, no escribas su serie. Pero por favor, no lo escribas de manera que contradice a todo lo que ha sido el personaje durante décadas y después te lo cargues en todos los sentidos, de manera cutre, además. Evitar a toda costa (2)

Catwoman Nº3: El número esta vez es buena parte de la muy apropiadamente titulada “Sólo es una película”, donde Catwoman se enfrenta al Film Freak, el Loco de las Películas. La gracia es la redefinición que ha hecho Pfeiffer del personaje: No sólo está obsesionado con las películas, lo está hasta el punto en el que quiere vivir en una, y sus crímenes salen de ahí. Eso nos lleva a una divertida situación metaficticia, donde el malo intenta que su realidad se parezca a una película y hasta comenta parecidos y diferencias, cuando en realidad te lo puedes tomar como todo lo contrario, porque está metido en un comic, que no funciona de manera tan diferente a una película. Muy divertido si te gustan ese tipo de cosas sobre como funcionan la realidad y la ficción e interseccionan. Además, como buen fanático de las películas, está obsesionado con las películas famosas, y no sólo hace referencias a ellas y nota parecidos, se esfuerza lo más posible en recrearlas. Básicamente, un villano cuyos crímenes son enormes perfomances de homenajes cinematográficos, no se puede decir que no sea original. La manera de reaccionar Catwoman ante tanta locura es genial. Además, no es todo, los subargumentos siguen a su ritmo: Queda claro quien es el padre de Helena, y si bien no es una gran sorpresa, es la opción que más sentido tiene. Y los problemas de identidades también continuan, con muy buen uso de los secundarios. Muy buen dibujo de Lopez, muy bueno haciendo a los protagonistas como personas de verdad, con distintas caras, expresiones y tipos corporales, pero siempre atractivos, y con acción que queda realista por absurdas que sean las situaciones. Una de las sorpresas agradables de la DC actual. Muy Recomendado (9)

Cuatro Fantásticos Nº18: Número doble de 45º aniversario del grupo, que sirve además de epílogo a Guerra Civil para la serie. Y en el caso de Panini, de final de este volumen, ya que toca renumeración arbitraria el mes que viene. Presumiblemente publicarán en algún momento los 3 números que quedan de Cosa, en vez de cortarla a mitad de historia, pero nunca se sabe. Sabiamente, McDuffie en este número pasa de la Guerra Civil como de la peste, y simplemente lo trata como una de las peleas entre Reed y Sue, sin dar ninguno de los detalles que es mejor dejar atrás. Así que todo el número es una de esas historias de homenaje, donde un montón de personajes relacionados hablan sobre el grupo y dicen lo maravilloso que es, y la influencia que tiene, con el añadido de que hay cierta corriente de preocupación en casa por todo lo que ha pasado, que contrasta con la alegría del homenaje, pero sin ser deprimente. Se nota que McDuffie entiende el tono que tiene que tener la serie. Es un número de homenaje, con todo lo que conlleva, pero está bien hecho. Y el cambio al final al menos está hecho de manera más o menos orgánica. McKone se despide de la serie para volver a DC donde no le hacen dibujar tonterías, y lo hace con un número donde al menos se puede lucir un poco, con muchos cameos divertidos. Para complementar el especial, hay dos historias retro: Una es una de las colaboraciones recientes de Stan Lee para Marvel, que son todas del mismo molde: Una historia coprotagonizada por Stan y los protas oficiales, donde Stan chupa cámara todo lo que puede y se dedica a contarnos de manera intencionadamente absurda y algo cínica, pero emotiva, lo mucho que molan los personajes Marvel. Dependiendo de lo que te guste el tipo de espectáculo que suele montar Stan, te hará gracia o te tocará las narices. El dibujo de Nick Dragotta (que empezó entintando a Allred en X-Statix y que ahora es prácticamente indistinguible) es divertido y apropiado para un homenaje a Lee/Kirby. La otra es una historia de Paul Pope (que curiosamente, dibuja las caras de los protas casi igual que Dragotta, sobre todo los labios) sobre la Antorcha y Spidey, que intenta ser divertida, pero sin llegar al nivel de absurdo chorra de las otras historias, no tiene mucha gracia, y es más una historia genérica que otra cosa. El dibujo es todo lo contrario de lo habitual, pero eso puede ser parte de la idea, que pueden abarcar estilos muy distintos después de todo este tiempo. Recomendado (7)

Demon Nº3: Termina la serie, y lo curioso es que el enfrentamientro entre Etrigan y Jason Blood, hacia el que estaba yendo toda la serie, termina al principio del tomo, con una conclusión bastante inesperada, con mala leche, y que queda bien. Es una buena preview de Hitman, que tiene un papel en esta historia, aunque el tono es diferente al de su serie. El resto es una historia de Etrigan montando una guerra en el infierno, como no podría ser de otra manera. Es parte es toda de bichos exagerados masacrandose los unos a los otros, y como tal es divertida sin más. Buen dibujo exagerado de McCrea. Y tiene un artículo con lo que ha pasado con el personaje desde entonces, que se agradece. Nos vemos en Hitman, supongo. Recomendado (8)

Green Lantern Nº4: Termina la saga de “Todo el mundo contra Hal Jordan”, que sorprendentemente, no tiene a Hal pegando a todos los invitados hasta que se queda él solo porque es el más duro, sino que colabora lógicamente. Lo más gracioso es que la aparición de la Liga de la Justicia de America contiene más caracterización y definición de los protagonistas y como interactuan entre si que todos los números que lleva la serie actual, por mucha narración peñazo que meta Metzler. De paso, Johns es el primero que explica bien el cambio de Wonder Woman tras 52. Lo demás son más peleas en movimiento, con varios personajes, que no están mal. Tiene la explicación de quien es el malo y como está vivo, aunque sigue sin ser demasiado interesante, más allá de la idea básica. Una revelación que se veia venir si pensabas un poco, pero queda bien. Y un buen final. Pero lo más interesante es el subargumento del Cuerpo Sinestro, que se pone cada vez más chulo, esta vez con un par de momentos geniales, que acercan ya a la Guerra. El otro subargumento, para la siguiente saga, también tiene potencial, con un cliffhanger ambiguo. Dibujo espectacular de Reis. Recomendado (8)

Justicia Nº4: La narración es retórica de Luthor, que por bonita que suene, realmente no dice nada y no tiene que ver con lo que pasa en la serie. Por un lado, es propio de Luthor, por otro es desperdicio de una buena premisa. Pero da igual, porque lo que es este número es el ataque coordinado de los malos a la Liga de la Justicia, y está bastante bien montado, de manera imaginativa y eficiente. Queda muy creible que puedan derribarlos de esa manera. Por supuesto, en estas cosas, el éxito o el fracaso no es esta parte, sino luego que los héroes puedan salvarse y contraatacar de manera también creible, pero de momento, la parte fácil está bien hecha. Buen dibujo de Ross, aunque a veces oscurece la acción en vez de hacerla más impresionante. No es una serie donde el hiperrealismo ayude a la historia, son peleas entre superhéroes que probablemente quedarían mejor en un estilo tradicional. Aún así, Recomendado (8)

New X-Men Nº28: Comienza la primera saga después de la interminable saga de la masacre del alumnado, y es una historia de X-23. Porque no tiene bastante con tener dos miniseries, tiene que traerse sus trilladas conspiraciones malvadas a esta serie también. (Con esto, Kyle y Yost ha tenido de villanos a fanáticos con pistolas, y a agentes de conspiraciones gubernamentals… si después les enfrenta a ninjas, harán una trinidad de villanos de carne de cañón plomazo sobreusados) Es una pena que el material con las conspiración de turno sea algo tan terriblemente visto, y su cabecilla tan poco interesante en principio, porque la parte donde por fin se explora como reacciona X-23 a la Escuela, y porque a Emma le sienta tan mal, está bastante bien. Pero es la cosa con el personaje, que como personaje no es malo, el problema es la mierda de origen que tiene. El dibujo de Medina no está mal dentro de lo que cabe, aunque sigue teniendo defectos. Neutral (5)

Runaways Nº9: Y así termina, después de 42 números, la etapa de Vaughan (y Alphona) en la serie que crearon, y que durante cuatro años ha sido la mejor serie de Marvel de manera casi indisputada. Una serie divertidisima, con personajes únicos y geniales, diálogos muy graciosos, buena acción, y muchos giros y sorpresas bien montados. La serie idonea para enganchar a gente que no lee comics, e introducirles de manera un poco particular al Universo Marvel. Y este número es una muestra de todo esto: Todos los temas y relaciones entre personajes se resuelven de manera fantástica y muy bien estructurada, con momentos geniales, y la manera de preparar y desarrollar la batalla final es emocionante e inspiradora. Hay un par de momentos que son para morirse. El final es sensacional y resume la serie, y como no podía ser menos, hay una gran revelación genial al final (que tendrá que ser seguida por otros… o no) que además le da la vuelta temáticamente a los malos. El dibujo, como siempre, es muy bueno, y aunque Alphona se haya ido estilizando en estos años, sigue siendo sensacional. Y podría seguir, pero mejor dejarlo en que es todo magnífico, y que se les echará de menos. En cuanto a la serie, aunque Whedon y Ryan son una elección perfecta, siendo Whedon, son sólo 6 números que van a tardar más de un año en terminarse, y lo que viene después no suena bien, así que se puede dar a la serie por perdida, de momento. Pero estos 42 números seguirán ahí, demostrando como se hace. Muy Recomendado (10)

Solo Nº7: El número más divertido de Solo sin lugar a dudas, surgiendo de la demencial mente de Mike Allred. Para que te hagas una idea, la portada iba a tener a Batman en plan sesentero bailando el batusi, pero DC hizo su censura corporativa. Da igual, porque el interior es diversión concentrada. Allred es un gran fan de los comics de los 60, eso está clarisimo, y ese cariño se transmite en este comic. No sólo es un canto de amor a la DC de los 60 en los personajes, también en la sensación de diversión desenfrenada, pero no al estilo retro, sino al estilo “no puedo creer que no tome drogas” de Allred. El resultado es un resumen de todo lo divertido de los comics antiguos, pero con humor más moderno, que te ataca por todos lados. Primero entrantes: Un pin-up de los Hombres de Metal que hace que lamentes que no le aprobaran su miniserie del grupo. Un índice de Bizarro que demuestra como se hace. Una historia muy ingeniosa sobre Hourman, con una viñeta por cada minuto de su hora de poder, que cuesta creer que a nadie se le haya ocurrido antes. Después un gran primer plato, una historia de los Jóvenes Titanes vs la Patrulla Condenada… pero no como misión de superhéroes, sino para dar una fiesta. Que es un desfile de personajes tan absurdos como geniales de la Edad de Plata, y algunas situaciones tan demenciales y graciosas que hay que verlas para creerlas. El plato fuerte es la historia de Batman, donde hace que el Batman inocente de los 60 choque con el pseudointelectualismo que empezó a surgir en esa época y fue infectando los comics a partir de entonces. Básicamente, es un ensayo sobre porque el “realismo” que se aplica muchas veces no funciona si se aplica mal a Batman, de manera brutal. Sin dejar de ser divertido en plan irónico, por supuesto, con los personajes quejandose sobre el terrible destino “realista” que les ha caido, o lanzando diatribas existencialistas que no se creen ni ellos. Incluye la memorable frase que descubre uno de los fallos fatales de esta mentalidad: “¿Por qué las cosas buenas nunca son “como en la vida real”, sólo las malas?” y otros agujeros mortales a esa mentalidad adolescente enmascarada de madurez. De postre, un gag chorra con los Nuevos Dioses, por un lado, y la historia nostálgica personal que suele haber en Solo, que esta vez no va sobre Allred, sino sobre su cariño por los personajes de DC y el espiritú de los fans de su generación (casi universal), que aprovecha para lanzar montones de personajes que no ha usado en el resto de historias. Y una portada alternativa en plan especial retro, y la página de créditos de Allred, que demuestra que está tan pirado en la vida real como indican sus comics. El dibujo es maravilloso, no hay ni que decirlo. Un comic tremendamente divertido y disfrutable, a menos que no tengas alma, que encarna todo lo bueno de los comics de cierto tipo. Un buen regalo para Navidad. Muy Recomendado (10)

Spiderman Nº14: Último número antes de “Spiderman pasa a vestir de negro por ningún motivo coherente”. Asombroso tiene el último crossover con Guerra Civil, y son un montón de páginas de repetición del final de la miniserie, porque eso es lo que necesitamos, más páginas de superidiotas pegandose aleatoriamente. Son 20 páginas donde no pasa absolutamente nada, a base de esperar a las dos últimas, donde pasa “algo IMPORTANTISIMO” que sirve para justificar el próximo año de miseria. JMS no puede irse suficientemente deprisa de esta serie. Ron Garney puede quedarse. En Amistoso, viene la conclusión y mejor parte de la historia actual. Con la pelea con el Buitre dejada atrás, toca una conclusión inesperada, que queda muy bien como consecuencia y reacción de su motivación actual. Además, la parte de Deb Withman concluye muy bien, con una revelación que deja todo mucho mejor, una resolución muy ingeniosa y chula, y uno de los mejores usos de viejos secundarios de Spiderman en bastante tiempo. Peter David debería llevar la serie principal y los demás supeditarse a él, y no al revés, porque es el único actual que lo entiende. Buen dibujo de Eaton. Para terminar, dos números de Sensacional, que al menos hacen que quede menos para el final de la serie. Son las dos últimas partes de la trilogía sobre las mujeres de la vida de Peter. Primero Tia May, que es básicamente decir “sufre mucho porque se preocupa porque hagan daño a Spiderman” muchas veces, pero al menos está relativamente bien hecho. Y después la Gata Negra, que demuestra que Peter tiene pocos amigos ahora mismo si es la tercera en importancia. No es una mala historia de la Gata Negra, a decir verdad, más centrada en su personalidad encantadora que en sus atributos físicos (incluso la obligatoria escena en ropa interior es poco explotativa para lo que estamos acostumbrados) y con cierta gracia, aparte de demostrar de manera bastante mejor que las anteriores historias la influencia de Spiderman en la gente. Dibuja Sean Chen (digan lo que digan en Panini, que no se enteran) y lo hace bien, aunque a veces sus personajes parecen más jóvenes de lo que deberían. Lástima de historia principal. Neutral (6)

Superman/Batman Nº4: El bicho que cambia de forma resulta ser un personaje ridículo de la Edad de Plata que todo el mundo trataba de ignorar desde hace décadas, y que aparentemente ha vuelto a la continuidad con Crisis Infinita. Mientras tanto, Superman se vuelve un loco violento que quiere destruir a la humanidad. No se que es más ridículo, que Verheiden pretenda que nos tomemos en serio ese cambio, o que no se de cuenta de lo mal que coexisten esas dos ideas juntas, o ya puestas, un Plastic Man asesino controlado por una infección de color chillón. Lo demás son más apariciones de múltiples personajes alienígenas, algunos normales, algunos poco conocidos y algo ridículos. Lo peor es que esto podría ser una divertida historia desenfadada de juntar a todos los personajes alienígenas de DC (que parece ser que es la idea), pero se jode con el tono de angustia vital y chorradas pseudo-profundas que lo hacen aburrido e insoportable. Eso, y lo malas que son las peleas, y sobre todo, lo absolutamente horripilante que es el dibujo. Tener a Matthew Clark dibujando es malo, pero tenerle sustituyendo a Van Sciver, en una historia diseñada para él, es decir, para lucir grandes escenas de acción imaginativas, es algo doloroso para las corneas. Evitar a toda costa (2)

Ultimate X-Men Nº11: Porque sólo tres fanboys sin criterio lo pidieron: Es la versión Ultimate de la Media Docena. Porque no hay nada mejor para reciclar que creaciones de Liefeld sin personalidad. Obviamente, aquí siguen sin tenerla, o interés, y son sólo lacayos genéricos. De hecho, buena parte de este número son muchas peleas tan aburridas como puedes esperar de la Media Docena, escrita por Kirkman en plan Retro Marvel. El resto son revelaciones y sorpresas en plan “¡Mira que es impactante!”. Una es recuperar una idea apropiadamente extraña sobre Xavier que salió un par de veces en 30 años, y en ambas se soltó más deprisa que una patata ardiendo, porque era una mala idea que no encajaba con nada, y eso mismo parece aquí: Algo que no viene a cuento y no sirve para nada. Lo del final tiene pinta de ser la versión de otra idea de los 60, y si que puede servir para darle una nueva dirección interesante al grupo, pero en vista de todo lo demás en esta etapa, vete a saber. Los Hombres-X continuan sin tener mucha personalidad o ideas excepto cambios en los poderes (eso siempre es buen sustituto para desarrollo de personajes… no, no lo es) y Cable y Bishop son mayores estereotipos que sus encarnaciones normales, que es muy duro. El dibujo de Paquette y de Oliver está bastante bien, al menos. Pero esta serie está perdiendo el rumbo más que con Millar, que ya es decir. No Recomendado (4)

Y eso es todo. La semana que viene, es Navidad en 52, y por alguna extraña razón, sale el número que faltaba de Supergirl y Legión de Superhéroes. Hasta entonces, Feliz Navidad.

Se acabaron los problemas de espacio, tengo disco duro nuevo.

[Suena el Nacimiento de la Industria, un villancico futurista de Aviador Dro]

Hola a todos. Es la edición de Navidad de las Críticas Reconstructivas, lo que significa que no han venido apenas novedades, así que puedo terminar rápido e irme a hacer algo más divertido. Es el regalo que me hacen las editoriales todos los años. Esta semana, 2 de comics de 24 páginas y ninguno de más, es un milagro navideño.

No iba a comentar nada americano esta semana, pero una cosa que se me olvidó de la pasada: Northlanders, nueva serie de Vertigo del creador de DMZ, esta vez sobre vikingos y conflictos generacionales. Tiene bastante buena pinta, más que los últimos lanzamientos del sello editorial, decididamente saliendo de lo que hacen habitualmente.

Ahora, pasamos ya a lo que toca:

52 Nº33: Como no podía ser de otro modo, toca número de Navidad, con todos los temas habitualmente asociados con esas historias: Familia, milagros, nostalgia, abrirse a los demás, y soledad si no lo has hecho. Además, vemos lo que están haciendo todos los protagonistas en estas fechas, que de paso sirve para actualización de todas las tramas ahora que está terminando el segundo acto. Bueno, menos Booster Gold, porque está muerto, y Magnus, porque está en proceso de desintoxicación. Por tanto, es uno de los números donde contribuyen todos los guionistas. Morrison escribe una secuencia donde vemos a todo el Universo DC celebrando las navidades, incluyendo momentos apropiados para personajes tradicionales, y repasos a lo que están haciendo diversos personajes durante el año, enlazando con cambios que se han visto en la serie o Un Año Después. Entre ellos se encuentra un secundario de la serie, y los viajeros espaciales, en un momento muy bonito que deja claro quien es el Odiseo en su historia. Rucka nos sigue contando el deterioro de Question, que realmente es doloroso de ver, pero sirve para seguir avanzando la historia de Montoya, que realmente es la protagonista. Además, como muestra la portada tan navideña, también continua el desarrollo de Batwoman, integrandose medio oficialmente en la Batfmilia. Y vemos la Navidad en Gotham, viendo lo que está haciendo otro entrañable personaje. Johns, por su parte, continua con la Familia Adam, que tiene un desarrollo importante, que simboliza el enorme cambio que ha sufrido Black Adam a lo largo de estos meses. Desgraciadamente, la escena también muestra la que se les va a echar encima, tanto mediante un par de señales sutiles ominosas, como de la presentación final, que promete un conflicto muy chulo en su futuro, muy bien elegido. Por último, Waid sigue la historia de Ralph Dibny, que empieza su Tercer Acto (el primero fue lo del Culto de Connor, el segundo las lecciones del Casco del Destino, y ahora toca el ritual final, completando este viaje a los infiernos que son los reinos mágicos de DC) de manera que tiene un aspecto tan trágico como intrigante. Y Luthor demuestra lo realmente malvado que es, otra vez, pero esta vez se supera. De paso, nos metemos un poco más en su mentalidad, que no es nada nuevo, pero siempre es interesante. Y queda claro que en esta serie, Luthor realmente ocupa el papel tradicional del demonio: No sólo como malvado, sino como embaucador, que te ofrece algo aparentemente gratis, pero que realmente tiene un precio mucho más caro de lo que puedes imaginar. (No es algo único de esa trama, la lucha contra la tentación es algo que está en casi todas las de la serie: Booster cayó en la tentación del camino fácil a la fama y pagó por ello; Ralph está siendo continuamente tentado para recuperar a su mujer, y la historia va sobre si la rechazará, o si al menos hará un buen trato; Black Adam va de rechazar la tentación de la oscuridad a favor de la esperanza; Montoya la tentación de la desesperación de la botella tras un trauma; y tanto Veronica Cale como el Hombre de Plutonio son símbolos de las tentaciones de Will Magnus, pero ya veremos que pasa cuando uno no elige la tentación a propósito sino le obligan. Y si, ya se que soy pesado con estos análisis temáticos, pero para una serie que se deja analizar en condiciones…)

Esta semana la comparten dos dibujantes, y ambos tienen pinta de haberse hecho con prisas: El del eterno suplente Thomas Derenick en las escenas de Morrison, Johns y la mitad Question de Rucka es decente, pero el de Joe Prado (que ya colaboró en Rann-Thanagar) en las de Waid y Batwoman es horroroso. Termina el número el orígen de uno de los personajes importantes no mencionados en la historia principal, el Detective Marciano. Es un buen resumen de la versión actual de su origen, diciendo sólo lo básico, aunque sufre de que en su estado actual, en vez de mencionar su estado atemporal como uno de los héroes más estables, valiosos y multiusos de DC, mencionan lo de su miniserie actual, que será olvidado en breve y no es buena idea. Al menos el dibujo de Mandrake, su dibujante definitivo (dibujó su serie de hace unos años) hace que queden relativamente bien hasta las pintas que lleva ahora. Recomendado (7)

Supergirl y la Legión de Superhéroes Nº8: Exceptuando lo de cómo ha llegado al siglo XXXI, y como va a volver, todas las demás incógnitas, misterios y dramas sobre Supergirl se resuelven en la primera mitad de este número. Todo se explica bastante bien, y debajo de todas las explicaciones, está hacer a Kara más humana, y la verdad es que Waid logra hacerla un personaje empatizable y que da pena (en el buen sentido, no como antes), que es un logro. Hay un elemento de la Edad de Plata en todo esto que no es necesariamente buena idea, pero mientras se quede en este tiempo y no se extienda al presente, no pasa nada. En la otra mitad, se ve la versión actualizada del planeta natal de uno de los Legionarios, que es más o menos como era en las encarnaciones anteriores, aunque tiene cierta gracia aunque hayas leido las versiones anteriores de esta historia, dado que la Legionaria ha ido evolucionando en personalidad en cada relanzamiento. El otro grupo empieza a desarrollarse de manera inesperada, y hay una revelación final que continua de una serie del presente que promete un refrito de otra historia clásica. No está mal, pero la serie empieza a ser Otra Versión de Las Mismas Historias de la Legión, que es lo que prometían que no iba a ser al principio. Irónicamente, es mejor así, pero hace parecer al relanzamiento más inútil aún, porque no hace tanto de la última versión, que no era mala en absoluto. Buen dibujo. Recomendado (7)

Y eso es todo. La semana que viene, si todo va bien, tendremos la retrospectiva de 2007, así que id preparandoos. Tras eso, ya será Año Nuevo, tanto en 52 y el resto de comics, como en el mundo real, pero ya llegaremos a eso. Hasta entonces, que paseis buenas fiestas, y tengais una buena entrada de año.

Si tienes la mala suerte de estar viendo la tercera temporada de Perdidos en TVE2 (que por cierto, aunque empezó algo lenta, es excelente), sorpresa, han dejado de emitirla por tiempo indefinido, sin explicación. Encantador. (Y más puñetero, porque tocaba el primer episodio escrito por Brian K. Vaughan, que es uno de los actuales jefes de guiones de la serie, y se nota) En serio, cada vez tiene menos sentido ver series de TV en las cadenas públicas, porque lo poco bueno que tienen, lo tratan como basura.

[Suena Lady, de Styx, que es terriblemente apropiado para 52 esta semana]

Hola a todos, bienvenidos a estas reseñas, una semana más. Mucho retraso, lo se, pero menos da una piedra, y al menos es gratis. Esta semana, en vez de la segunda tanda de mensuales de Panini, vienen los tomos. Tiene cierto sentido. Además, alguna cosillas de Planeta, y ¿los tomos de Norma? No se ni siquiera de que mes son, oficialmente, y desisto de intentar entender su sistema de publicación. Una buena selección, eso sí. Esta semana compensa un poco la anterior.

Nada que comentar de las demás novedades de aquí (que recuerde), así que pasamos a las americanas:

En DC, la novedad es Cuenta Atrás: Arena, una miniserie semanal relacionado con el follón actual, que se basa en una premisa de lo más tonto. A lo más que puede aspirar ser es a ser diversión chorra, pero ni siquiera eso lo hace bien, pese a la gracia que tengan algunos de los conceptos que maneja.

Pero eso palidece frente al gran lanzamiento de Marvel: Ultimates 3. Imaginate los conceptos para llamar la atención de Millar, escritos sin gracia ni ironía, e incrustrados en un comic de superhéroes malo de los 90, de los que Loeb y Madureira hacían por entonces. El resultado es para llorar, porque no hay nada que se salve en ese comic, y logra defraudar las muy bajas espectativas que tenían los autores.

Oh, y World War Hulk: Aftersmash, es un epílogo al crossover de Marvel de este año, que es una buena historia de Hulk, pero mala historia del Universo Marvel, con un final algo chapucero. El epílogo es decente, y presenta un par de proyectos prometedores, al menos.

Ahora, novedades:

52 Nº31: La portada en plan cartel de cine es engañosa: En el interior no aparece la nueva encarnación de los Estrellas Oscuras, para eso hay que esperar a la miniserie de los Hombres Omega que no se si llegarán a publicar aquí. Tienen que ver con la historia del número, así que probablemente fue algo que planearon pero al final no pudieron meter. Lo que si tenemos, ya que es el número donde la Odisea en el Espacio más explora la parte espacial de DC, son referencias a los estados Un Año Después del Capitán Cometa y el Cuerpo de Linternas Verdes, viendo algunos de los cambios que se han producido, o en un caso, viendo el cambio en si. Aparte de eso, es la presentación a lo grande de la Dama Estigia, que suena como si Grant Morrison fuese un fan del Rock de finales de los 70. Y la verdad es que, diseño aparte, es muy similar a la idea de Daemon en la última temporada de Reboot: Una Dama que realmente es una infección que viaja de sistema en sistema corrompiendo a sus habitantes para que la adoren y mueran por ella. Los enormes cubos que caen del cielo a tierra son lo que hace que parezca más que una coincidencia. En cualquier caso, le pega al tema de las distintas religiones malvadas de 52: El Culto de Connor sería un engañabobos, y la Religión del Crimen sería malvada, pero al menos prometía libertad aparte de felicidad: Esta es todo lo contrario, promete felicidad a cambio de renunciar a todo, como una exageración grotesca y cósmica de las religiones reales. La historia de presentación, a decir verdad, es bastante evidente desde el principio, y cumple el estereotipo de “los aliens son iguales que los terrestres, pero cambiados de color”, pero tiene toques que la salvan de la mediocridad, notablemente en los personajes ya establecidos. Tanto la llamada desesperada del Capitán como la reacción de los Guardianes le dan a la historia el toque terrorífico y de impresión que necesita, con un par de declaraciones que impactan. La presentación en sí de Estigia es bastante impactante también, con un diseño original. En otras historias, Waid avanza de alguna manera las tres suyas. Primero, vemos más sobre Infinity Inc, y sus relaciones interpersonales lejos de las cámaras. Algunas son graciosas de dinámica habitual de supergrupo adolescente, pero se presenta un subargumento bastante más original y repelente… que, por otro lado, se podría haber visto venir dado el nombre nada sutil que le dieron al personaje. Luego, Ralph se toma un respiro entre paradas en su tour para cerrar un par de cabos sueltos de su primer acto, de manera bastante convincente. Y entonces enlaza con el misterio de Supernova, cerrando también otro par de cosas y dejandolas vista para sentencia: Es una de las intersecciones más divertidas entre argumentos, al chocar un misterio con un detective. El resultado es una de esas escenas donde un personaje ha resuelto el misterio y se chulea de ello frente al lector a base de dar pistas oscuras muy difíciles de interpretar si no sabes la respuesta, y que probablemente ayudan tanto como confunden. (tampoco ayuda que una de ellas esté mal traducida) Es divertido, de todas formas, siguiendo el estilo de jugar con los lectores de la serie. Dibuja Batista, que hace algunas escenas de la devastación espacial muy buenas, y también algunas bastante expresivas de vuelta a la Tierra.

El origen esta semana es de Robin, al que Batista dibujará dentro de poco, aunque esto esté hecho por su dibujante actual, Freddie Williams. Es un resumen bastante buena de la historia e ideas centrales del personaje. Muy Recomendado (9)

American Way Nº2: Que es más o menos lo mismo que la primera mitad: Una premisa muy buena y original sobre un complot para inspirar al pueblo americano a principios de los 60 mediante superhéroes manufacturados, que se les acaba yendo de las manos. Todo con el trasfondo de la época, de las luchas raciales, de la tensión entre Norte y Sur, y del optimismo de la era Kennedy, de todo lo que estaba mejorando, y lo que quedaba por mejorar, que es más relevante al presente de lo que uno pensaría al principio. Esta parte, de todas maneras, con todos los preparativos ya montados, va más de resolver la situación de crisis que se montaba en la primera parte, y es hasta cierto punto una historia más tradicional, dentro del subgénero de superhéroes en el mundo real con peleas trascendentes, cercano a cosas como Cla$$war o si me apuras, hasta a Kingdom Come. Buenas peleas con la sensación de importancia necesaria, buenas soluciones a los dilemas. Y aunque hay muchos personajes y muchos están de relleno, otros si que llegan a estar bien desarrollados y hacen que la historia funcione (el Intelectual de la Costa Este es genial, además). Buena conclusión para la historia, en general, y el dibujo de Jeanty es sólido y agradable. Una pena que dado que no tiene personajes ni autores famosos ni pertenezca a universos compartidos, esta miniserie pase desapercibida, porque vale la pena. Recomendado (8)

Bienvenidos a Tranquility Nº1: Otra de las series que Planeta jamás publicaría, porque no sólo la escribe Gail Simone, es creación suya. Claro, que la han cancelado provisionalmente en el nº12, pero ese es el destino de prácticamente todos los últimos lanzamientos de Wildstorm, da igual los autores o calidad. Es una idea muy chula: Tranquility es un pueblecito tradicional de esos que salen en las películas americanas… sólo que todos sus habitantes son antiguos superhéroes, supervillanos o personajes similares de los que salen en los comics. Básicamente, Eureka, pero con personajes de los 40 jubilados (y sus descendientes) en vez de científicos. En general, son personajes reminiscentes de géneros y arquetipos, pero con personalidad propia, en vez de pastiches directos de personajes famosos, lo cual es de agradecer. Y aunque la serie tiene mucho humor y los personajes son algo ridículos a veces, Simone no se los toma como broma, sino que siempre con mucho afecto, da igual que sea en su apogeo o ahora que están viejos. Los personajes están muy bien desarrollados, con personalidades y habilidades muy diferenciadas, y que enseguida resultan agradables, gracias a su habilidad con el diálogo (con mucha chispa, pero a la vez muy natural) que muy pocos guionistas americanos igualan. Hay ideas muy buenas, desde el Emoticono hasta Mr Articulado, pasando por lo que le pasa al pobre Maximum Man. El argumento es el típico donde ha habido un asesinato, y la investigación nos lleva por distintos personajes del pueblo y va levantando distintos secretos y follones, pero es lo de menos, porque aunque interesante, lo importante son las cosas que se presentan, que ciertamente valen la pena. Muchos personajes chulos, un buen argumento, diálogos muy buenos, una premisa sólida, y dibujo algo exagerado pero apropiado de Neil Googe, que ya hizo Majestic. Que mezcla bien los distintos géneros a los que pertenece cada personaje, cada uno con diseños que pertenecen a su época, y con flashbacks a otras épocas que imitan bien las inspiraciones de donde vienen. Una serie muy lograda que merece atención. Muy Recomendado (9)

Exiliados: Escalofrío en la Noche: Continua la etapa de Bedard y empieza la segunda mitad de la serie, que ya ha sido cancelada para relanzarse en EEUU. Primero viene una historia bastante habitual en la serie, donde tienen que desenvolverse con héroes y villanos locales para detener una gran amenaza invasora. La amenaza es bastante divertida y original, y el tipo de cosas que no se puede hacer en el Universo Marvel normal, sin caer en el recurso de “carguemonoslo todo ya que no importa”. Los detalles de la historia, sin embargo, no tienen nada particularmente reseñable. Al menos se avanza explicitamente el argumento global de la serie, aunque de una manera mal traducible. Después toca uno de los números más originales. El título es Rube Goldberg, que es el creador del equivalente americano de los Inventos del TBO, que da más o menos una idea de que va el número. Como explican al principio, es un número sobre el efecto mariposa, donde un cambio que parece de lo más inconsecuente acaba teniendo grandes repercusiones. Es una idea genial para esta serie, y aunque se tira mucho tiempo en la presentación, para que los protagonistas no estén totalmente ausentes, está hecho de manera bastante divertida y creible. Por último, la segunda mitad del tomo tiene el otro tipo de historia de la serie, aquella donde el grupo se ve involucrado en un What If de una historia famosa, en este caso, la de Kulan Gath y la Patrulla-X en los 80. Afortunadamente, Bedard le da suficientes giros como para que no sea una copia de aquella historia: Los únicos héroes transformados prácticamente son los Exiliados (de manera bastante divertida, además), hay muchos villanos transformados siguiendo una temática que no está mal, hay varios giros sobre lo que hay que hacer para resolver la historia, y uno de los protagonistas sufre un cambio bastante serio, que funciona mejor si conoces las historias clásicas de su contrapartida real, pero aún así es un giro bastante chulo y queda bien hecho sin estar forzado, el primer giro serio a la formula bien hecho en esta serie en algún tiempo. El dibujo de Calafiore, que en esta parte es más dibujante que el oficial, es claro y divertido en sus rediseños y presentaciones, si dejas pasar su exceso de rayitas y personajes achatados. El del “oficial”, Sakakibara, que sólo hace el número de en medio, es bastante más tradicional en forma, y tampoco está mal. Una serie agradable aunque inconsecuente, que se esfuerza un poco en salir de su rutina, al menos. Recomendado (7)

Héroe al Cuadrado Nº3: Tercera y última entrega, al menos de momento. Nada se resuelve, así que no se lee como un final, aunque tampoco termina en cliffhanger. Afortunadamente, conforme ha ido avanzando la serie, se ha ido convirtiendo en una serie relativamente seria sobre la relación entre una pareja de contrapartidas dimensionales, en vez de un vehículo para que Giffen y DeMatteis pongan sus chistes y diálogos chorras de siempre, y la mejora se nota. En este número, más reacciones diversas entre los protagonistas y sus parecidos y diferencias entre contrapartidas y sus universos, y algo que tenía que pasarle al Capitán Valor al cambiar de un universo superheroico retro a uno realista. Bastante bien hecho, gracioso a veces, emotivo a veces, un poco estirado al principio. Para terminar, dos orígenes: El del Capitán Valor, que es una versión retorcida del origen del Capitán Marvel, divertidilla. Y el de Calígine, que es a la vez trágico y divertido, con mucho impacto en poco espacio (a diferencia del otro, que es mucho espacio para chistes) y que la verdad es que explica muchas cosas, de manera que las puedes ver de otra manera. El dibujo de Abraham no está mal, y aunque flojea en acabado, hace bien las expresiones faciales que necesita una comedia así. A ver si más adelante continuan con esta serie, porque es uno de los mejores proyectos que ha hecho el duo, claramente. Recomendado (8)

Hulka: Me He Casado Con Un Hombre Lobo: El título puede ser un spoiler, pero anda que no es genial. Slott recupera la idea de que John Jameson se solía transformar en un hombre-lobo (entre otras cosas), pero no de manera gratuita, sino para hacer un paralelismo muy apropiado con la situación actual de Hulka. No sólo eso, sino que en esta historia, Slott mezcla el matrimonio de Hulka, su status quo de división mental entre Jennifer y Hulka, la Guerra Civil y el Acta de Registro, los diversos secundarios del bufete, el reciente caso de Starfox, y varios invitados y toneladas de referencias a historias pasadas, en un paquete donde nada queda gratuito, y todo encaja muy bien. Slott es un maestro a la hora de estructurar historias, aparte de sus otras cualidades. Desgraciadamente, esta es una historia donde el desarrollo no está a la altura de las ideas. La primera mitad está bien, avanzando las ideas como un misterio con cierta tragedia y emoción, a un buen ritmo de revelaciones y decisiones. Y entonces pierde completamente el rumbo, con la secuela del juicio a Starfox del tomo anterior. Por un lado, le da a la historia una conclusión mucho mejor que la última vez, que se nota que quedó cortada para hacer hueco a la Guerra Civil. Por otro, sigue siendo demasiado espacio dedicado a “resolver” algo que ni es de esta serie, ni necesitaba resolución: Los poderes de Starfox nunca han sido de sugestión, sino de generar placer, así que presentarle como un posible violador, aunque sea para exonerarlo, era algo innecesario, y dar muchas vueltas para no llegar a nada nuevo. Más aún, pese a que la historia es técnicamente un juicio y por eso adecuado para la serie, y intersecciona en un aspecto vital con subargumentos, pero al final son un par de numeros dedicados a personajes que no son de la serie. Es decir, el nº13 es un número entero a contarnos la historia de un villano invitado, todo para justificar al final un retcon bastante ridículo. Normalmente el uso de historia pasada en esta serie es maravilloso y complementa a la historia, pero este es uno de los pocos casos de lo contrario. De todas maneras, deja al final a los protagonistas en un sitio interesante, y los subargumentos siguen siendo muy buenos: Hay una revelación descorazonadora muy bien llevada, una decisión sorpresa, otra revelación de un misterio largo muy buena, con muchas ramificaciones, todo muy bien pensado, y el guiño a los fans habitual, esta vez discutiendo la nomenclatura de los distintos volúmenes de Hulka (al menos dejan claro que preocuparse por semejante tontería es demasiado obsesivo).

En medio de la saga, y conectado con ella, hay un especial dedicado a Dos Pistolas Kid, como parte de una tanda de especiales del Oeste, de los cuales ningún otro han publicado aquí no sonaba particularmente bien. Siguiendo el tono de los westerns Marvel, es una mezcla entre historia de vaqueros y de superhéroes, muy tradicional, aunque con un final bastante chulo, buena caracterización legendaria de Dos Pistolas, y un bonito homenaje al Llanero Solitario. El dibujo de Eduardo Barreto es un retroceso al pasado que queda muy bien, mucho mejor que en los Nuevos Titanes que se reeditan actualmente. Por último, como consecuencia de todo, hay un número dedicado a la estrella en alza de esta serie, es decir, Andy Asombroso. Buena parte del número es contar su orígen, de cómo pasó del lacayo tonto del Pensador a un personaje entrañable, pero lo mejor no es eso, que es más o menos predecible, es el conrtaste con su situación actual, y como lleva a un final que puede causar alguna lagrima que otra. Lo que demuestra el buen trabajo que ha hecho Slott con los personajes en esta serie, desgraciadamente, el final indica que el próximo tomo se alejará más aún de eso que tan bien hace. El dibujo de Burchett, simple y cómico, queda bastante bien para la mayoría de escenas y personajes, incluso en las partes dramáticas, pese a lo que pueda parecer. Recomendado (7)

Midnighter Nº1: Siguiendo con los relanzamientos de Wildstorm, y con el de la Autoridad completamente desaparecido, hay que conformarse con una serie de su miembro más popular. Empezó siendo un pastiche de Batman, pero con el tiempo más bien se ha convertido en la apoteosis del héroe de acción violenta y a veces letal, lo que al menos le da un enfoque distinto a otras series de DC. El encargado de esta primera saga es Ennis, que ya demostró estar curiosamente cómodo con él en las miniseries de Kev. La historia empieza y termina con un detalle serio sobre el estado mental del protagonista, pero no pasa de ser una excusa para meterle en aventuras alejado de su familia superheroica. Lo que es, es una historia de acción desenfadada, con Midnighter metiendose en una serie de problemas de ciencia-ficción a cada cual más bruta, que tiene que resolver con una mezcla de ultraviolencia, ingenio y justicia poética. Es menos exagerado que otras cosas de Ennis, pero no por eso deja de ser exagerado y tener su mala leche de vez en cuando, sin perder de vista que esto es una historia de buenos contra malos, muy claramente. Ideas interesantes, muy graciosa en algunos momentos, (“Tomad eso, estados del Sur”) y como siempre, Ennis logra que la violencia no sólo sea imaginativa, también resulte satisfactoria en vez de horrible, al menos casi siempre. Una pequeña historia muy divertida, con muy bien dibujo de Sprouse, que no se prodiga mucho tras el final de Tom Strong, pero debería. Muy Recomendado (9)

New Excalibur: Los Últimos Días de Camelot: El tomo anterior era una historia de Claremont al que le endosaron un número de Tieri, y este son historias de Tieri a la que le han endosado una de Claremont. Odian a los fans de Claremont, ¿verdad? Es decir, tenemos dos historias de relleno de un guionista como Tieri, que no es algo que suene especialmente bien. A decir verdad, no es relleno del todo: Hay interacción entre personajes que puede tener futuro, y la segunda historia tiene cosas que pueden ser importante para el Juggernaut. De todas maneras, dado que sólo quedan un par de historias de Claremont antes de la cancelación, es probablemente irrelevante pensar en el futuro. Lo que tenemos aquí son dos historias de grupo de superhéroes convencionales, sin el toque Claremont, para bien o para mal. La primera está centrada en la historia del Caballero Negro, que es una buena elección para el grupo, ciertamente más apropiado que la mitad de los oficiales. Desgraciadamente, la mitad de las cosas están sacadas del gran libro de los estereotipos artúricos, y encima, pese a basarse en historia apsada de los Caballeros Negros, Tieri ha sido incapaz de informarse de que Dane no ha llevado la Espada de Ébano durante más de una década. Hay algunos momentos decentes, pero Tieri se pasa con hacer graciosillos a los personajes, especialmente en el caso de Wisdom, que es un cascarrabias de chiste que tiene poco parecido con el personaje establecido. Además, el final es tremendamente anticlimático, en plan “si te saltas una página, ni te enteras de que la historia ha terminado”. Buen dibujo de Ryan, que se larga a pastos más verdes. La segunda historia es sobre el Juggernaut, y va de Tieri cargandose buena parte del desarrollo del personaje de las últimas décadas. Es decir, desde Claremont en los 80, si no antes, Juggernaut no ha sido un villano malicioso, sólo un tipo vagamente amoral que quiere ganarse pasta por la via fácil y que no lo moleste nadie, y problemas de control de la ira. Pero no se sabe si por dictado editorial o por malinterpretación del personaje, aquí viene una interpretación que le tiene como un villano mucho más malvado, para tener una historia más complicada sobre su redención, que sólo pisa lo que ya hizo Austen con él en Patrulla-X, y aunque no lo hace tan mal, tampoco particularmente bien, con un villano pobre. El caso es que es una historia abstante inútil, excepto como posible justificación para acabar revillanizando al personaje, lo cual no es buena idea. Además, aunque la versión de Tieri de este Excalibur como un grupo altamente disfuncional tiene su gracia, no encaja mucho con la versión de Claremont. El dibujo de Calafiore (rebotado aquí, irónicamente tras la llegada de Claremont a Exiliados) no está mal.

Por último, vuelve Claremont, en una historia bastante peculiar. En vez de continuar con sus tramas, dedica dos números a una idea nueva muy distinta a lo que nos tiene acostumbrados: Uno de los protagonistas tiene un infarto cerebral, y va de cómo tratar el asunto, tanto ella como sus compañeros. La cosa es que, dado que la ausencia de Claremont de la serie durante los números anteriores fue por problemas serios de salud, es imposible no pensar que la historia sirve, en cierta medida, para hablar sobre su propia experiencia. Pero no hay nada malo en ello, porque por primera vez en mucho tiempo, se quita sus manías habituales de posesiones y sus discursitos, y por fin tenemos a personajes hablando como gente real, y tratando sinceramente un tema que no ha sido machacado con anterioridad. Y si a veces se pasa de personal, se le puede perdonar, porque al menos transmite bien una emoción real, que de eso se trata cuando escribes drama. Dibuja Scot Eaton, que se quedará hasta el final, y su estilo actual no está demasiado alejado del de Ryan, así que queda bien. Una pena que esta historia venga pegada con las otras. Neutral (6)

Outsiders Nº4: El cliffhanger del número anterior se resuelve con una revelación a medias sobre lo que pasó con Cambiante algo confusa, dejando los detalles para más adelante. Tras eso, es una pelea bastante aburrida contra cosas grotescas, y no en el buen sentido, sólo alegrada un poco por el uso de Mallah y Cerebro, que siempre es divertido, más que nada porque es casi imposible con la idea de los personajes. El segundo capítulo tiene una parte de relax con los personajes, que es una mezcla de repasar cosas que ya sabemos y que intentan ser más serias de lo que Winick es capaz de hacerlas profundas, y alguna nueva revelación, la mayor de ellas era algo que tenía que pasar tarde o temprano en un comic de Winick. La otra parte es desarrollar más al villano detrás de todo, y es un intento de hacerle chulo a base de ser cafre y así hacerle impresionante, pero sólo consigue ser cutre a base de esforzarse demasiado con los trucos de siempre, y la verdad, en algunos casos, de manera poco comprensible. No ayuda el nuevo personaje, que es un estereotipo sin personalidad y con un diseño horripilante salido de Image alrededor de 1993. Como todo el dibujo, que es apestoso a más no poder, feo, inconsistente y confuso. La serie es mala de por si, pero con Clark es casi insoportable. No Recomendado (4)

Pantera Negra: Víctimas de Guerra: Crossover con Guerra Civil, que llega un poco tarde, pero hey, al menos ya sabes a lo que atenerte. Básicamente, el tomo es ver lo que están haciendo Pantera y señora durante la segunda mitad del crossover, durante la cual, si recuerdas (y es comprensible si te has esforzado por olvidarlo) se unían a los “buenos” sin explicación pese a haber dicho que se mantenía neutral antes. No era una cagada (bueno, si, si considerabas el desastre de miniserie como algo legible de por si), era que las explicaciones están aquí. Así que esto son varios números de Hudlin tratando de justificar políticamente el hecho de tener al líder de un país extranjero metiendose en política norteamericana sin que sea una declaración de guerra. La parte de politiqueos es una buena idea, porque es un aspecto que, por supuesto, las otras series han ignorado, lo que pasa es que Hudlin lo lleva con su sofisticación habitual, que es, no mucha. Al menos le da algo de importancia a una historia que no la tiene. Algunas de las escenas de T’Challa y Tormenta interactuando en EEUU no son demasiado malas, aunque estén algo sobreescritas. En cuanto a las partes que intersectan con la Guerra, son tan malas como se podía esperar. Al menos Hudlin pone claramente a Herr Stark como el malo, (como no podía ser de otra manera… al fin y al cabo, su bando son todos blanquitos ricos), le intenta dar algo de sentido a la gilipollez de “Tigra, que era públicamente del otro bando, se ‘infiltra’ en los buenos” sin mucho éxito… y le da algo más de personalidad a la pelea final, aunque la haga demasiado desenfadada e igualmente tonta, para lo que se supone que es. Y haya una escena de “¿Esta engañando T’Challa a su mujer?” de lo más idiota. Curiosamente, ahora que empieza a escribir a T’Challa un poco mejor, más serie y menos un payaso que cuenta chistes, empieza a hacer lo contrario con Ororo, que es la que ahora es la graciosilla que habla informal. En serio, ¿para que demonios eliges personajes ultraserios y formales para tus series si lo que quieres es tener una pareja de graciosillos con diálogo moderno? El dibujo de Turnbull es bastante, bastante malo y deforme. No Recomendado (4)

Superman Nº7: Este mes, siguiendo el tono de Johns y Donner de ir probando distintas cosas divertidas y retro, toca un anual de los de la vieja usanza, con múltiples historias, en distintos estilos, imitando viejas revistas. De todas maneras, este anual deja una cosa muy clara: El Superman Post-Crisis en Tierras Infinitas de los últimos 20 años ya no existe. Este anual, al igual que la etapa a la que pertenece, van de restaurar lo más que pueden el pasado del Superman Pre-Crisis o algo muy parecido. Superman ya no es Clark Kent, un tipo de Kansas que resulta que en sus ratos libres es un superhéroe de orígenes alien con algunos recuerdos de allí, es un alien que vive en la Tierra pero que está definido por todos los elementos alienígenas y fantásticos que tiene, con la identidad de Clark Kent como una de las cosas que hace. Y en vez de moverse por un universo con pocos elementos de ciencia-ficción relativamente realistas, está plagado de elementos de ciencia-ficción de la chorra y de cambiar de color o añadir antenas a cosas terrestres. Juzga por ti mismo si es una mejora o lo contrario. Primero toca una historia donde Luthor narra posibles maneras de matar a Superman. Las ideas son completamente obvias si sabes algo del personaje, pero la narración cínica de Lex y el inusual dibujo de Arthur Adams le dan gracia. Después viene una historia que no es más que volver a contar, de manera prácticamente idéntica a la original, el origen de Mon-El, de la Legión de Superhéroes, con partes chorras y todo. La idea es reforzar el concepto central del Superman actual, que es que al ser el último de su planeta, siempre se ha sentido sólo y diferente, lo cual, por mucho que se esfuercen buenos guionistas como Busiek o Johns, tiene problemas difíciles: Primero, le añade angustia vital marveliana al último personaje que la necesita, y segundo, que suena más que nada a justificación para darle a Superman más kriptonianos, que nunca es buena idea porque aguan el concepto central. Lo único reseñable de la historia es el buen dibujo nostálgico de Eric Wright, que es el encargado actual de DC para esas cosas retro. (Ver JLA nº0 y 52) Después viene una escena como prólogo a la siguiente saga de Johns/Donner en Action, con su dibujante, Eric Powell. Presenta una idea retro y curiosa y ya, pero no se puede pedir más de tan poco espacio.

En medio, hay un poster de Phil Jimenez describiendo la Fortaleza de la Soledad, calcado de la Edad de Plata, con todo lo que eso implica. Siguiendo, enlazamos con la saga actual, con el orígen de Zod y su banda. Básicamente, demuestra que el Krypton Post-Crisis Infinita es aún más estúpido que sus encarnaciones anteriores, y vuelve a estar basado en conceptos de ci-fi cutre de hace décadas en vez de los más modernos y elegantes de Byrne. Buen dibujo de Morales, al menos. Después viene un Top 10 de villanos como los que hicieron en los anuales de Marvel del 93, pero está lastrado por el nepotismo de los guionistas actuales: ¿Realmente merecen los lacayos de Zod dos puestos para ellos solos cuando aparecieron por primera vez en comics el mes pasado? Creo que no. Termina con otra idea chorra pre-Crisis más, las kriptonitas de colores, que es otro repaso a cosas de hace décadas, sin ninguna gracia en particular, aunque al final se usan para algo prometedor. Dibuja el futuro encargado regular de la serie, Gary Frank, mejor que últimamente. En definitiva, un anual para novatos de Superman que quieran un repaso a su dirección actual, o fans de lo retro, poco más. Neutral (6)

Y: El Último Hombre Nº15: Número triple, con el último capítulo de Anillo de Verdad, y el último de esta reedición también. La enfermedad de Yorick del número anterior resulta ser una de las tomaduras de pelo para despistar más grandes de los últimos tiempos. Un poco tramposo, pero hay que darle puntos a Vaughan por el valor. También logra el extraño truco de revelar como sobrevivió Yorick a la Plaga sin revelar absolutamente nada sobre ella, a base de transferir la pregunta. Es una buena manera de llevar los misterios que alimentan la serie, y queda claro que Vaughan se va a sentir muy cómodo escribiendo para Perdidos. Aparte, hay una serie de escenas de pelea climáticas, atando los tres adversarios de la historia (El Anillo Setauket, Hero, y Toyota), en varios combates a varias bandas, cada uno distinto del anterior, y con distintos tipos de tensión chula. Buenos momentos emocionales en la resolución, y el comienzo de la segunda parte del viaje, el Tour Mundial. Muy buen dibujo de Guerra. Muy Recomendado (9)

Y eso es todo por esta semana. La semana que viene, Astonishing X-Men continua Imparable, New X-Men tiene una nueva historia con X-23 (sorpresa), Ultimate X-Men continua con Ultimate Cable, Runaways termina de momento, 4F y Spiderman tienen los últimos crossovers con la puñetera Guerra y en Capitán America… bueno, ya sabes. Además, en Green Lantern termina Se Busca: Hal Jordan, Justicia continua, Batman tiene al Joker contra Robin, Catwoman tiene más sobre el loco de las películas, Supergirl y la Legión de Superhéroes tiene más sobre el nuevo supergrupo rival, Superman/Batman tiene a muchos aliens, y Ralph Dibny visita Nanda Parbat en 52. No falteis.

Semana del 3 al 9 de Diciembre

24 diciembre, 2007

Fui a ver casi a regañadientes la Brújula Dorada, y salí gratamente sorprendido. Basado en la primera parte de la trilogía de la Materia Oscura, de Phillip Pullman, es en apariencia una película de fantasía como otras que ha habido en los últimos años. Pero en realidad tiene un trasfondo mucho más relevante y sólido que cualquier otra, con mucha diferencia, mucho más basada en el mundo real con ligeros cambios que en fantasías abstractas. Los héroes son insolentes, librepensadores e intelectuales, y no necesariamente los más guapos del baile. Los villanos no son estereotipos malvados, son el status quo, no muy diferente del mundo real. Una mezcla entre la Iglesia y el gobierno, representados aquí por una señora muy arreglada y maquillada que le pone buena cara a hacer todo lo que te ordenan porque es lo que está establecido. Y si el hecho de que se llame Coulter y lidere algo llamado GOP es coincidencia, es serendipia. Además, tiene buenos actores y asombrosas peleas de osos polares en armadura, que tampoco es algo malo. Es para ir a verla aunque no seas fan del género, o incluso precisamente si no eres fan del género (es el opuesto ideológico exacto de Narnia, por ejemplo) Desde luego, si tienes primos/sobrinos/niños de alguna clase, es la que tienes que llevar a verlos.

[Suena American Idiot, de Offspring, porque define bien el final de Guerra Civil. Y a su guionista, ya puestos]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, la primera tanda de novedades de Panini, incluyendo muchas gilipolleces poco civiles, y alguna cosa de Planeta. Que vuelve a llevar retraso con 52, porque si sólo pueden enviar un comic esta semana, deciden enviar JLA en vez de su puñetera serie semanal. Hay que jorobarse. Yo sigo con la periodicidad semanal, de todas formas. Una semana bastante, bastante mala, apenas llega al aprobado de media. Para compensar, 8 comics de 24 páginas frente a 3 de los otros, es la primera vez que ganan por tanto, parece ser que el formato de verdad está recuperando el terreno de los inventos raros.

Por cierto, la semana pasada se me olvidó comentar que prosigue la reedición de la serie original de Marvel de Star Wars de los 80. La curiosidad es que estos números fueron editados en su día por Forum, (con los Micronautas, de entre todas las cosas, de complemento) así que a lo mejor atrae nostálgicamente a alguien más.

Esta semana, el tomo reedición de Panini es el último de Marín/Pacheco en los 4F, cuyo último número ya comenté en mi segunda semana de reseñas, hace 5 años, así que me ahorro decir nada más. Sólo recordar que fue la primera crítica absolutamente negativa que hice debería ser bastante.

Panini gana puntos con la publicación de su Plan Editorial 2008 esta semana. Primero, por publicar, a tiempo, y en un sitio claro, un plan editorial, de manera que se sepa de antemano lo que van a publicar durante la mayor parte del año para que puedas prepararte, en vez de ir inventandoselo sobre la marcha cada mes. Y segundo, porque parece ser que van a publicar todo el material minimamente reseñable de Marvel de este año, en un orden lógico y organizado, e incluso recuperar cosas buenas olvidadas de años anteriores. En general, suena bastante bien, veremos si la práctica es igual de buena. A ver si otros siguen ejemplo.

Pocas novedades americanas esta semana: Una es el Atlas Marvel, de los creadores de los Handbooks actuales, que es una mezcla entre un atlas real, con resumenes extensos de datos reales sobre los distintos paises que menciona, y una ficha del Universo Marvel, añadiendo paises, lugares y hechos históricos ficticios. Terriblemente obsesivo y algo inconsistente, pero con mucho merito.

Y la otra es el revival de Dan Dare, nada menos que por Garth Ennis. Dare es una especie de Flash Gordon británico, y sorprendentemente, la versión es muy respetuosa con el original. Una mezcla entre el Ministerio del Espacio y Dark Knight Returns, donde el héroe de un pasado nostálgico vuelve a montarse en su nave espacial para salvar a la Reina y la Patria de los aliens. Curioso, como poco, y sin el cinismo habitual de Ennis.

Pasamos a las novedades de aquí:

52 Nº30: Como la portada inspirada en pintura medieval indica, el número está dedicado enteramente a Batman y su mundo. Por un lado, tenemos a Morrison presentando su tesis sobre Batman, y explicando cual fue el punto de inflexión del camino transformativo que sufrió durante el año perdido, para pasar del amargado oscuro desmoronado del final de Crisis Infinita al héroe vital y centrado que tenemos Un Año Después. La tesis es una de esas ideas metaficticias geniales de Morrison que explican lo que ha pasado dentro del comic en función de lo que ha pasado fuera, y lo hacen una historia sólida y consistente. El proceso es un ritual bastante básico, pero que queda bastante bien, sobre todo porque Batman ha tenido elementos de esas mitologías desde hace décadas. Además, Morrison continua su particular cruzada de revivir olvidadísimos y cutres conceptos y hacerlos maravillosos, que tiene en esta serie y otras, y esta vez riza el rizo, haciendo una nueva versión del “personaje más cutre muerto en Crisis en Tierras Infinitas”, el Hombre de los Diez Ojos, que queda bastante potable. Demostrando que no existe personaje que no pueda hacer bien, mientras haya una idea debajo. Conectando esta historia de manera bastante orgánica con una de las tramas de 52, está otro personaje relacionado, que también vemos lo que ha hecho este año. Por supuesto, la historia es la de Questoya, que es la que transcurre en Gotham y con personajes murciélago. En este número, tras la victoria de hace dos semanas, Rucka lleva a la historia por un sitio mucho más oscuro y trágico. Pero a cambio, otras cosas empiezan a ir mejor y parecer prometedoras, como equilibrio y parte del ciclo de la vida. Aparte, buen diálogo, una pelea que no está mal, y un nuevo elemento al final que puede o no ser lo que parece. Muy buen dibujo de Bennett, sobre todo en las peleas y expresiones, que tienen más detalle de lo que se suele esperar. El origen esta semana es de los Hombres de Metal, dibujado por el autor de su próxima miniserie, Duncan Rouleau. Resume bien la esencia del grupo y algunos de los detalles (aunque alguno falta). El dibujo es un poco raro y deforme, pero más o menos le pega a unos personajes tan raros como estos. Los nuevos diseños (que debutarán presumiblemente en esta serie) son menos elegantes que los clásicos, con detalles que no ayudan, aunque al menos resulta menos raro verlos en el estilo de Rouleau, al tener nuevo diseño. Muy Recomendado (9)

Civil War Nº7: Hay muchas, muchas razones por las que “el evento Marvel más importante del año” es una de las peores cosas que han producido, y este número las condensa y amplia. Para empezar, para una compañía que se basa en publicar historias sobre héroes, esta historia va de los “héroes” dandole completamente la espalda al concepto de heroismo, y actuando como todo lo contrario. Ya era malo tener a Iron Man como el Hitler de Lata, y a la mitad de los héroes Marvel al azar como sus lacayos fascistas. Ahora la otra mitad hace cosas también negligentemente criminales, además de profundamente estúpidas, y acaban renunciando a cualquier principio que pudieran tener. Especialmente el Capitán America, que se convierte el opuesto de lo que ha sido durante, oh, 60 años, únicamente para poder tener un final para la estúpida historia. Pero es decir, joder, ¿Qué malditos demonios del infierno hacen los dos bandos luchando en medio de las calles destrozandolo todo a su paso? ¿Qué demonios planeaban conseguir los anti-registro? ¿Pegarles hasta que las leyes cambiaran mágicamente? Es como aquello que criticaban y ridiculizaban ya hace diez años en Kingdom Come mediante un ejemplo exagerado de antiheroismo estúpido, pero llevado a un extremo, donde hasta los superhéroes más famosos lo cumplen. Y todo para que Millar pueda tener su pelea estúpida. Y todo esto sin rastro de que algo de lo que esté pasando esté mal, o sea algo fuera de lo característico, o vaya a haber consecuencias.

Pero aunque te de igual el hecho de que los motivos de la pelea sean absurdos y sean todo lo contrario a lo que significan los personajes, está muy mal hecho. Como siempre, como mucho, 6 personajes tienen personalidad y protagonismo, y el resto están de adorno intercambiable. Las peleas no tienen absolutamente nada de original, pensado o relevante, excepto tres escenas. Las demás te las puedes saltar o cambiar de personajes, que no pasa nada, y no tienen nada interesante. Las tres escenas en las que pasa algo son, o totalmente obvias, o ridículas, o disfrutables por los motivos contrarios a los esperados. Y la manera de coordinar la pelea deja muchísimo que desear. Intenta meter elementos de varias partes del crossover, pero lo hace de manera aleatoria, de manera que al final todos son completamente irrelevantes. ¿Los villanos a los que han soltado pese a ser psicopatas asesinos? No sirven para nada. ¿El puñetero Vigia que nos han vendido como la cosa más poderosa del universo? No influye en la pelea ni un ápice, por mucha fuerza de un millar de soles de mierda que tenga. ¿El personaje que resucitó en el especial el mes pasado? Reaparece en una sola viñeta y ni se le menciona, ni nadie reacciona al ver a alguien que lleva muerto años. Es un maldito teatro del absurdo, pero vendido como si fuera la cosa más seria e inspiradora del mundo. Es tremendamente absurda. No funciona ni como entretenimiento idiota, primero porque es demasiado idiota, porque ni siquiera tiene apenas cosas tontas pero chulas, y porque por tonta que sea una pelea, un guionista competente al menos sabe venderla poniendote a los malos como muy malos para que disfrutes cuando los vencen. No aquí, porque ambos bandos son malos e idiotas, y no quieres que gane ninguno. Y no es trágico en el sentido de “oh, que pena que antiguos amigos estén luchando por diferencias irreconciliables”, porque francamente, no hay ni rastro de la idea de que esta gente eran amigos, más bien conocidos a los que les gusta pegarse sin remordimientos. No hay emoción alguna en esta mierda, por mucho que se empeñe Millar en ponerse en plan Bruckheimer e invocar al 11 de Septiembre (hay que tener cojones) y el “lo hacemos por los niños” para darle sentimentalismo barato a esta puta mierda, que la hace más odiable aún. Es en plan “que triste que tantos buenos personajes hayan sido reducidos a esto, y que lo mejor que pueda ofrecer Marvel en 2007 sea algo tan vomitivamente malo que no comprende lo más mínimo lo que hace funcionar a sus personajes, o una historia, ya puestos”. El final, de manera tonta, presenta nuevas ideas tras la Guerra, algunas de ellas prometedoras, pero bajo el actual régimen editorial de estupidez supina, y de dejar a gente sin la más remota idea que domine a los pocos que saben, es difícil que salga algo bueno de todo esto. A Marvel le va a costar mucho recuperar creativamente su Universo tras esto. ¿Y lo más patético de la Guerra Civil? Que tardaron 10 meses en sacar estos 7 números (cosa que no les importó, pese a la cantidad de problemas que eso causó, aún sabiendo que se iba a retrasar), en teoría porque tuvieron que reescribir todo varias veces. Es inconcebible como podría ser esto antes de pasar revisiones. Evitar a toda costa (1)

Civil War: Primera Línea Nº6: Después de eso, y del número anterior con Bola Veloz Oscuro Sadomasoquista con Pinchos, uno pensaría que era fisicamente imposible ir a peor. Es decir, todo lo que tenía que hacer Jenkins era terminar sus chorradas de historias de cualquier manera y cobrar su cheque, ¿verdad? ¿Verdad? Tontos de nosotros, no habíamos tenido en cuenta el genio de Paul Jenkins. Cuando todos se habrían rendido, pensando que era imposible superar semejante nível de estupidez y joderla aún más, Jenkins sigue intentandolo. Jenkins sigue jodiendola. Jenkins bate los records de joderla. Jenkins es Annabel Chong. ¿La historia con el supuesto traidor en el bando de los fascistas? Jenkins le da un “giro sorpresa” que hace que la historia no sólo no haya servido para nada y haya sido perseguir sombras durante nosecuantos números, no tenga absolutamente ningún sentido. Y por supuesto, haga que parezcan aún más como villanos de comic malo, aún más, cosa casi imposible. Encima, intenta darle drama a la escena, que a estas alturas no sirve para nada. Pero eso es una maravilla en comparación con la otra historia. Para empezar, aparentemente, en el combate final del crossover murieron nosecuantos civiles. Así que según Paul Jenkins, todos los superhéroes son asesinos de civiles porque les apetecía pelearse en plan patio del colegio. Maravilloso. Aparte, tenemos a Sally Floyd, periodista estrella que siempre tiene razón y todo el mundo admira porque fue creada por Paul Jenkins. Sally tiene las narices de argumentar que saberse las gilipolleces pasajeras que siguen las masas estúpidas como cual es el programa de TV más popular o cosas así de ridículas son más importantes que defender ridículas causas como la libertad. Más aún, eso se lo dice a un excelente orador y el más firme creyente de esos principios que existe… y es incapaz de rebatirle semejante gilipollez de argumento. Dejame repetirlo, tiene al puñetero Capitán America siendo incapaz de rebatir algo que una niña de 12 años de un club de debate sabría rebatir, pese a que su entera carrera ha ido precisamente de defender esos ideales y hacer discursos inspiradores en contra de gente así de gilipollas. El nivel de estupidez de esa escena es suficiente para hacer que tu nivel intelectual baje varios enteros simplemente con estar expuesto. Porque eso viene del personaje mascota de Jenkins, que durante toda la miniserie ha defendido lo que es supuestamente correcto y ha puesto a todo el mundo en su lugar. No sabes si pensar si Jenkins realmente piensa eso, en cuyo caso ha sufrido algún tipo de degeneración mental hacia retrasado votante de Bush, si piensa que los lectores es lo que quieren oir, en cuyo caso es de un arrogante y condescendiente sin medida, o si es que simplemente ha perdido cualquier capacidad para escribir algo con sentido. Damas y caballeros, Paul Jenkins, guionista mimado de Marvel. Para terminar de arreglarlo, en Panini han puesto un cacho del especial Confesión, epílogo de la saga. Si, oyes bien, sólo un cacho. Había que rellenar páginas, pero no tantas. El resultado es que es una sola escena que ni siquiera cuenta una historia. Pasa algo sin contexto que no dice nada, y se acaba. Es incomprensible. Oh, y el resto de páginas son el plan editorial, así que están cobrando por un anuncio. Pero ey, si compras esta mierda, te mereces que te timen. Al fin y al cabo, es un comic que hace del mundo un lugar algo más estúpido en el que vivir. Evitar a toda costa (1)

Daredevil Nº22: La mitad del número se dedica a aplicarle el botón de reset a prácticamente todo lo que ha pasado en la serie desde la mitad de la etapa Bendis. Que sea una lección objetiva a todos los que intentan hacer “grandes cambios” a un personaje establecido a base de cargarse la parte básica en la que se sostiene, o los pringados que creen que eso es algo bueno: No van a durar, porque te quedas sin historias que contar, y hay que deshacerlo mediante alguna cosa rebuscada. (guionistas y editores de Spiderman y Patrulla-X, tomad nota). Pero bueno, para ser una tarea tan dura como necesaria, Brubaker la lleva bastante bien, y queda casi creible. La otra parte sufre del problema inverso: Es un intento de cambiar el status quo de Kingpin, que sabemos que es prácticamente imposible que vaya a durar. Más que nada porque ninguno de los intentos de los últimos 10 años, que han sido muchos, han durado más de 6 meses. Es una pena, porque este está muy bien hecho, y quedaría bien como final de su historia, al menos por un tiempo. Si ignoras el hecho de que, siendo la Marvel de ahora, probablemente estén escribiendo una historia que lo contradiga ahora mismo, es muy buena. De hecho, es mucho mejor conclusión a lo que hizo Bendis de lo que él fue capaz, pero de lejos, la diferencia en caracterización y ritmo es brutal. Buen dibujo de Lark. Recomendado (8)

JLA Nº4: La parte buena de este número es que después de 4 números, los tres héroes principales por fin hacen algo más que estar sentados en una mesa discutiendo tonterías que no sirven para nada. La parte mala es que esa es la única parte buena. La mitad del número son escenas de acción no particularmente bien hechas, a lo que no le ayuda en absoluto el dibujo tan malo de Benes. La idea de los Tornados de varios colores podría haber sido divertida, pero han sido robots lanzando rayos de colores genéricos en vez de algo más original. El resto es ir siguiendo el misterio del villano, pero en vez de ser un misterio resoluble, o al menos uno que tenga sentido interno, siendo Metzler, es una retahila de elementos del Universo DC enlazados de manera aleatoria porque eran cosas que a Metzler le apetecía meter. Eso nos lleva primero a una revelación un tanto absurda (aunque consistente con las motivaciones del personaje, al menos) después a una escena bastante grotesca que queda algo fuera de lugar, y luego a la revelación final, que en vez de hacerte decir “ah, claro” (cosa imposible en un comic de Metzler, ya que nada surge lógicamente de nada) o “¡Anda!”, te hace preguntarte “¿Pero que demonios?”, eso si reconoces al personaje. Por lo demás, lloriqueos y escenas con narración y lentitud de más para hacer parecer profundo a algo que no lo es. No Recomendado (4)

Lobezno Nº24: Comienza la segunda saga de Lobezno: Orígenes (tercera si cuentas la de la serie regular que la precedía) y se nota cierta mejora, al menos. Way pasa de ser ilegible, a simplemente estirado y mediocre, que habla sobre tonterías que no son ninguna sorpresa. Algo es algo. Estos dos números son, en parte, una preparación larguísima y estirada a un enfrentamiento con un viejo enemigo que fue una mala idea la primera vez, y lo es más ahora. Es decir, es un diseño cutre sin más personalidad que ser malo, y que todo el mundo toma como terriblemente peligroso únicamente porque sus poderes son aleatoriamente peligrosos, no porque haya hecho nada para dar la impresión. En una historia que es una repetición de varias de sus apariciones anteriores, con la misma excusa, encima. La otra mitad es un flashback que no dice nada nuevo, es aplicar la misma idea tonta de los flashbacks de números anteriores a una época distinta de la vida de Logan. Necesario según el enfoque que está llevando la serie, pero es que ese enfoque no es precisamente necesario o buena idea, y de todas maneras, no tiene tanto que decir como para llenar tanto espacio. Al menos, aunque Dillon sigue estando fuera de su elemento en la parte del presente, la del flashback le pega bastante más. Esta es la serie para los que crean que los 90 eran el momento en el que Lobezno fue más chachi que nunca. No Recomendado (3)

Nuevos Vengadores Nº24: Termina la tanda de números dedicados a un solo personaje, en este número de transición entre Guerra Civil y el nuevo status quo postguerra. El problema no es que no esté dedicado a Ronin, que no tiene número, porque Bendis la introdujo con mucha fanfarría y tontería para luego ignorarla por completo, porque eso tiene sentido y es muestra de lo bien pensado que lo tiene todo. El problema es que está dedicado a dos personajes que Bendis ha masacrado anteriormente, reducido a escoria y demostrado que no tiene ni la más remota idea de que van o que hacer con ellos. Una a la que le quitó toda personalidad o lógica y la convirtió en una tía loca, y otro al que se cargó nada más cogerlo, y cuando lo resucitó fue convertido en un sanguinario que es lo contrario de lo que ha sido durante décadas. La idea de tenerle escribiendolos otra vez es ligeramente más agradable a coger diarrea explosiva. Además, es un número prácticamente inútil que se podría haber resumido en 5 páginas. Explica lo que ha estado haciendo Ojo de Halcón desde Dinastía de Mierda, si, pero ya está. Y no es mucho. Se le da una excusa cutre a su resurrección y estado de ánimo, y después es un viaje en el que no pasa nada. Sólo aprender una lección o tomar una decisión que es obvia si entiendes algo al personaje, a diferencia de Bendis. La Bruja Escarlata, por su parte, sigue sin tener una personalidad o una coherencia como personaje, y es sólo algo para que los otros personajes masculinos reaccionen. Muy progresista de su parte. La conclusión es de lo más tonto e inutil posible, además. El dibujo de Maleev es bastante bueno en su estilo, pero la historia es un montón de nada, y un montón de nada ligeramente insultante y que demuestra que Bendis está en el último sitio en el que debería estar. Evitar a toda costa (2)

Patrulla-X Nº24: Sigue la maldita saga shi’ar y a estas alturas, dos tercios de la historia, queda claro que podría y debería haberse contado en menos, porque no sólo va lenta, se nota que muchas veces está matando el tiempo. En este número, aparecen más personajes para la historia, más porque quedaba raro que no saliesen que por necesidad, se dicen hola, y hay una revelación final. Realmente, podría haberse juntado con el número anterior sin problemas. No es que sea malo de por si, descontando la premisa no terriblemente inspirada, pero un número de interacción entre personajes que tampoco aporta mucho, a estas alturas, no queda demasiado bien. Y tampoco es tan interesante viendolo aislado. Lo más curioso es que parecen haberse dado cuenta de lo ridiculamente estúpido que es el diseño de Korvus y su espada manga, y tratan de justificarla y dibujarla de manera que se vea lo menos posible. En cuanto al final… ¿realmente viene a cuento a estas alturas? No es que fuese más que un cliché con patas la primera vez. Dibujo decente de Tan. Neutral (5)

Punisher: Diario de Guerra Nº3: Otros dos números, cosa rara teniendo en cuenta que en EEUU van por el 14, pero esta vez no son crossovers con Guerra Civil. El primero es un funeral por el Zancudo, y es una combinación de supuestos homenajes que le dan cierto toque entrañable a lo que era un desperdicio de un personaje antiguo, y malos chistes sobre villanos de tercera, muchos de los cuales ni siquiera deberían estar en esa escena. Y luego viene una idea que tuvo mucho más gracia cuando la hizo igual Mark Gruenwald hace 20 años en Capitán America. Aparte de porque fue original, porque era mucho más apropiada para los personajes. El dibujo de Deodato no está mal, mezcla bien la oscuridad del local y el colorido de los trajes, y queda apropiadamente feo pero sin resultar grotesco. El segundo capítulo tampoco es una historia normal, ya que al menos Fraction le da cierta variedad a la serie. Es una historia dedicada a GW Bridge, metido en una situación difícil con un supervillano de su nivel. Como en números anteriores, Bridge tiene poco parecido a como era el personaje antes, no sólo el diseño radicalmente diferente, sino en que lo escriben más como a un ex-poli duro en vez de cómo a un ex-mercenario y subdirector de Shield, y francamente, para eso más habría valido que se inventaran a un personaje nuevo. Dejando eso aparte, es una buena historia de este estilo, tensa y dura, con un duelo de voluntades, y que no sale por el camino fácil, y el Castigador tiene su papel que jugar, extraño como todo lo que ha hecho en esta serie, pero hasta cierto punto apropiado. Oh, y el final chafa un comic que aún no ha salido. Vale que todo el mundo sabe a estas alturas la sorpresa, ¿pero no habría sido mejor dejar la segunda historia para el mes que viene? O al menos la semana que viene. Dibujo grotesco pero extrañamente apropiado de Olivetti. Neutral (6)

X-Factor Nº14: James Madrox, Agente De Hydra tiene cierto sentido, aparte de por el parecido en los trajes, por el parecido entre la hidra y sus cabezas, y los dobles de Madrox. Tener una historia de Hydra, después de la sobrecarga de cutrerío que tuvimos el año pasado, no sería algo particularmente bienvenido, pero estamos hablando de un comic de Peter David, y sabe como sacarle partido a ideas gastadas. Básicamente, aquí Hydra son un par de jefecillos malvados con el sentido de humor habitual del guionista, y mucha carne de cañón, pero aplicada de manera distinta de la habitual. Y aunque de por si dan para algunas escenas graciosillas, la gracia es ver como reacciona Madrox, no sólo a ellos (con el nivel de respeto que debería tener un superhéroe a la organización dada su historia, es decir, ninguno) sino a la situación donde lo meten. Que, al estilo David, termina en una escena que es tan negramente cómica como espeluznante, y es otro paso en el camino tan particular que está siguiendo el personaje. Por su parte, Rahne y Guido siguen siendo básicamente ignorados, mientras realmente vemos el viaje de Terry y Monet a Paris, que empieza de manera típica, después pasa a ser tópica (dado de que va la serie actualmente) y termina en una escena realmente impactante, y uno de los mejores momentos de uno de los dos personajes. El dibujo de Raimondi continua siendo una maravilla. Muy Recomendado (9)

X-Men Nº24: El argumento sigue sin ser nada del otro mundo, y el villano de momento no pasa de ser otro megalómano aspirante a dominador o destructor del mundo, pero al menos la interacción entre los personajes y su manera de manejarse en las situaciones no está nada mal. La verdad es que Carey le saca el mayor partido posible a la panda de personajes cutres de cuarta y veteranos que han visto tiempos mejores, al menos dadas las circunstancias, tanto internas como externas. Hay buenos momentos, que ya es más que en la mayoría de números anteriores. Y el dibujo más o menos cumple el cometido de contar la historia, aunque haya que aguantar escenas con muchas obstrucciones y la ocasional deformidad horrible. Recomendado (7)

Y eso es todo. La semana que viene, crossover retrasado con la maldita Guerra Civil en Pantera Negra, consecuencias civiles en Hulka, historias de relleno en Excalibur, y fantasía heroica en Exiliados. Además, los Outsiders terminan de enfrentarse a Mallah y Cerebro, Superman tiene un anual, y la Dama Estigia debuta en 52. Nos vemos.

Normalmente no escucho a grupos de música actuales, pero la Casa Azul me ha encantado. Por lo visto llevan 3 discos, aunque hasta el más reciente al que pillé por casualidad en una cadena de música, habían sido un grupo bastante indy, y por tanto pasaban por debajo de mi radar, y supongo que el de la mayoría. Es pop muy retro, pero bastante disfrutable en ese estilo. La coña es que es un grupo artificial, con una imagen externa que parece un cruce entre Archie y la Tribu de los Brady, pero realmente es todo trabajo del cerebro (y manos, e instrumentos, etc) detrás del grupo, Guille Milkyway. Que, de paso, también es el que hace las canciones retro en Gominolas, que, ya puestos, son los únicos chistes buenos de la serie.

[Suena Prince Charming, de Adam Ant, en honor a Fábulas]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta es la semana de Expocomic 2007, así que ya sabes lo que eso significa, ¿no? ¿Montones de reseñas? Pues… no, la verdad es que no, todo lo contrario. Gracias al mes de 5 semanas, no hay novedaes de las normales, ya que ya sacaron todas las de noviembre, pero aún no tocan las de diciembre. Así que sólo quedan las novedades de Expocomic. Y aunque hay muchas, la gran mayoría son reediciones, material antiguo, o en general, cosas que no reseño por un motivo u otro. Así que irónicamente, pese a las muchas novedades, reseñas lo que se dice reseñas, va a ser de las semanas que menos hay. Así es el mercado español.

Eso no quiere decir que no diga unas palabras de las demás novedades: Dentro de los meses temáticos de Planeta-DC, este mes toca el de la SJA, y por una vez, son sensatos. Un número de novedades racional, y al menos es una franquicia que si que interesa a la gente. Primero, toca un tomo con parte del material del grupo del revival de los 70, el que presentaba a Power Girl y compañía. Y son comics coescritos por Gerry Conway, así que te puedes imaginar que son mediocridad superheroica de la época, siendo generosos. Y luego empieza un Clásicos DC que aunque ponga SJA en portada, realmente publica el All-Star Squadron, que no es exactamente lo mismo: Es la serie de los 80 donde Roy Thomas agrupaba las aventuras de un puñado de personajes de los 40 en esa época. Y… aunque no tan malo como lo otro, es un comic de superheroes convencional de mediados de los 80, es decir, que ha envejecido bastante mal. Es sólo para gente a la que le gusten mucho esas cosas, o disfruten con la devoción minuciosa de Thomas a detalles de la historia de comics de cuando tus abuelos eran jóvenes.

Varias novedades de Batman también, pero ninguna de la que pueda o quiera decir mucho. Batman y el Monje Loco es la continuación de la de los Hombres Monstruos, y es lo mismo. Y del Batman de Neal Adams y el Batman: Arkham Nº2 (dedicado, muy apropiadamente, a Dos Caras) no he logrado enterarme exactamente lo que contienen (malditos envoltorios de plástico), asi que me remito provisionalmente a lo que dije de tomos anteriores.

Más interesante, está el Clásicos DC de la Legión de Superheroes, por fin. Básicamente, es tan importante y bueno a su manera como lo fueron la Patrulla-X de Claremont o los Nuevos Titanes de Wolfman-Perez, así que si esos te gustaron, tienes que echarle un vistazo. En este primer tomo, que es justo antes de la Saga de la Gran Oscuridad que editó Zinco en su día, Levitz y Giffen aún están adaptandose, pero a partir de aquí sólo va a mejor. A ver si va bien, y editan toda la etapa Levitz, o al menos hasta donde editó Zinco. Mientras no vaya demasiado bien y publiquen la escabechina posterior…

Como ya tocaba, Planeta empieza a reeditar Fábulas, pero con la cancelación inminente del formato de 48 páginas Vertigo, lo hace directamente en tomo. Así que aquí tenemos un maxi-tomo con las dos primeras sagas, que ya reseñé en su momento, pero basta recordar que son excelentes. Lástima que no haya manera de probarlas en un formato barato.

La alargada sombra de Sandman por fin se retira de Vertigo: Lucifer llega a su conclusión, en el nº75, como su serie madre. Así que descontando reediciones, por fin dejará de haber spin-offs de la maldita serie, que ya tocaba, 10 años después de que hubiese terminado. Lo mejor es que el último número se puede leer perfectamente sin haber seguido la serie, y le da un gran final no sólo a la serie y al personaje, sino a toda la mitología del concepto. Lo peor es que no se les ha ocurrido otra cosa que meter en el tomo un especial anterior después de la conclusión de la serie.

También hay varias cosas de Gaiman, pero la mayoría son reediciones, y la que no, Neverwhere… bueno, digamos que está pensada para fans del estilo clásico de Vertigo.

Creo que esto es todo por aquí, ahora las novedades americanas:

En DC la mayor es la nueva dirección de Wonder Woman, escrito por la siempre genial Gail Simone, que la verdad, ya tocaba. Y en un solo número quita todo el mal sabor de boca que dejaron los guionistas anteriores. Divertido y apropiado, parece que por fin la serie va por el buen camino, y hay que mantenerla vigilada.

Luego, en las filiales sale World of Warcraft, que no es otra cosa que Walter Simonson y un dibujante moderno haciendo una historia de fantasía de bárbaros perfectamente decente pero sin más. Lo bueno es que no necesitas saber nada del videojuego para entenderlo, pero probablemente hará más gracia si eres fan.

En Marvel, esta semana tenemos Dinastía de M: Vengadores, que parece una idea un tanto absurda: Contar una historia inédita sobre el pasado inexistente de los buenos de aquella realidad. Lo positivo es que escribe Chris Gage, y aunque siguen dandole los encargos más bobos que hay, sigue sacandoles provecho: En este caso, aprovechando los elementos buenos de la realidad alternativa e ignorando toda la parte estúpida, para contar lo que es, en esencia, un Otros Mundos bastante chulo.

Por último, en las independientes, IDW saca Angel: Tras la Caida, que es la continuación oficial (aunque no escrita por Whedon) de Angel tras el final de la serie. Y puestos a continuar el magistral final de la serie, es bastante impactante y trágico, muy al estilo de la serie, y en algunos sentidos una buena continuación de los temas de la serie. Por otro lado, al igual que la continuación de la serie, se pierden algunas cosas en el cambio de formato, y se cae en algunas muletas.

52 Nº29: La edición recupera la periodicidad para coincidir con la semana de la SJA, aunque eso hace que el cartel de la portada resulte irónico. Los rótulos de abajo están en plena forma, mientras tanto, con un genial “Egg Fu: ¿Comida o Amenaza?” y una pista de que algo anunciado en la pizarra pasará alrededor de Año Nuevo. En cuanto al interior, es un Especial Acción de Gracias, siguiendo con las fechas reales, que se extiende en cuestión de cronología y temas a las dos historias de hoy. Es especial porque son 22 páginas de historia principal sin complemento. Y como la última vez, la primera historia es sobre la publicidad de Infinity Inc y el Proyecto Hombre Común, sólo que esta vez se centra en contrastarlo con los personajes que era más evidente que reaccionaran ante el nombre, es decir, la Sociedad de la Justicia. En parte es el número que nos dice lo que está haciendo el grupo durante 52, pero es algo decepcionante. En parte porque todo el rollo sobre ver a la Sociedad desbandada no encaja bien con lo que hemos visto de ellos Un Año Después, y de la mayoría de miembros no se menciona porque han dejado de acudir a las reuniones. Queda forzado, vaya. Eso si, los tres veteranos están muy bien escritos, y Johns avanza su nueva serie mencionando el nuevo status quo de otro de los miembros, y enseñarnos la reacción del héroe que más se ve afectado por el nuevo Infinity Inc, juntando todos sus avances recientes y mostrando lo mucho que ha madurado. De paso, se nos muestra que la caradura de Luthor no conoce límites, se explica un poco como ha podido quedarse con aquella marca registrada, y se ponen más de manifiesto los defectos de la idea de Hombre Común, independientemente de que haya sido creado por el diablo. Se establece una diferencia de opiniones sobre el heroismo, que es el centro de este subargumento, y se lanza un desafio para antes del final de la serie. Obviamente, el tema de Acción de Gracias, aparte de que transcurre en uno de los desfiles típicos, es sobre la SJA como familia descarriada, e Infinity Inc como usurpadores de esa familia. Por último, Waid hace un epílogo a esta parte, enseñandonos como se están preparando los buenos oficiales de esta historia, y dando una gran revelación que le da un gran giro que probablemente explotará en unos 5 números.

La otra parte del número es Morrison contandonos la Cena de Acción de Gracias más demencial de la historia, en la Isla de los Científicos Locos, que forman una especie de familia al margen de la sociedad ellos solos. Aparte de algunas escenas ciertamente desternillantes y la explicación del nombre Egg Fu (el nombre tradicional de villano de Chang Zu, nuestro huevo homicida mutante favorito), se avanza bastante la trama, con una mayor explicación de que están haciendo y que está detrás de Intergang, mayor desarrollo de algunos científicos (Cale puede haber cambiado desde Wonder Woman, pero su papel de seductora malvada es genial) y un tipo de tragedia muy poco usual pero que a estas alturas, ha sido vendida tan bien que resulta tan terrible como si fuese uno de los tipos de maldad más convencionales. Claro, que dado que uno de los temas de 52 y de Morrison es sobre que la locura no es necesariamente mala, es probable que al final resulte que los malos se han hecho más daño a si mismos que otra cosa. Aparte, el diálogo brilla, como siempre. Y el dibujo es de Batista, y también es impresionante, tanto en las olas de superhéroes voladores, como en la cena de supercientíficos y comida mutante. Eso si, un fallo de coordinación, un secundario reaparece con un aspecto completamente distinto al de su presentación, ooops. Muy Recomendado (9)

Fábulas: 1001 Noches de Nieve: Este tomo de lujo es la primera novela gráfica original basada en la serie bandera de Vertigo, y ciertamente, es una historia que merece el formato. A Willingham le apetecía hacer algo diferente y especial que no se pudiese hacer en la serie regular, y lo consiguió. Así que usando como método narrativo un cuento ilustrado con Blancanieves metida en el papel de Sherezade en las 1001 Noches, se nos cuentan los orígenes e historias pasadas de muchos de los protagonistas de la serie, resolviendo algunos misterios muy esperados, con dibujantes de lujo, de dentro y fuera del comic. La narración es una historia antigua, pero está bien ambientada y contada, con bonitas ilustraciones de dos maestros muy solicitados, Charles Vess y Mike Kaluta. La primera historia es una de las más largas, y resuelve uno de los mayores misterios de la serie, que es tan sórdido como uno podía haberse imaginado, todo lo contrario del cuento original. Pero más importante, explica de manera sutil, como varios de los protas principales de la serie pasaron de ser sus encarnaciones clásicas a algo más reconocible a como son ahora. Muy bien hecho, y con maravilloso dibujo del muy poco asiduo John Bolton. Buckingham contribuye una historia corta al tomo, con un estilo pintado mucho más llamativo que su ya de por si bueno estilo habitual, sobre la huida de varios de los habitantes de la Granja de las Tierras Natales. Es un cuento con chiste final muy al estilo de los cuentos clásicos, y es divertidillo y un buen respiro entre los dramas. Como la primera contribución de James Jean a los interiores de la serie, que por supuesto es muy buena. Es el orígen de Papamoscas, es decir, el Príncipe Rana, y es una historia que hace sonreir y hace llorar en unas pocas páginas, con un final brutal que te hace ver sus apariciones en la serie de una manera completamente distinta y triste.

Siguiendo con orígenes, toca el de Bigby, el Lobo Feroz, y es la historia de acción mítica del tomo, con un orígen similar al de tanto héroes como villanos de leyenda, recordando que Bigby ha sido ambas cosas, y abriendo posibilidades para el futuro con las revelaciones. Dibuja Mark Wheatley, que es un autor indy, y hace algunas imágenes impresionantes. Tras esto toca otra historia muy corta de respiro, que es un chiste a base de invertir una situación típica de los cuentos. Dibuja Derek Kim, un indy algo reminiscente de Quitely. Entonces toca la otra historia larga, que son dos en una: El orígen de Frau Totekinder (la bruja malvada), y como se unió a lo que sería Villa Fábula. Esta parte es graciosilla sin mucho más, por la ilustradora Tara McPherson, pero lo importante es lo que significa para el futuro teniendo en cuenta las revelaciones que se hacen en el orígen. Y el orígen (muy bien dibujado por un tal Esao Andrews) se basa en ideas bastante originales, que hacen a la bruja un personaje moralmente ambiguo como mucho, pero con el que es fácil de empatizar, y con mucha profundidad, además de terminar en una secuencia muy divertida con su vida a lo largo de los años, enlazando varios cuentos y leyendas. Conecta con la siguiente historia, otra corta de un solo chiste que es un poco repetitivo con otras, pero tiene dibujo de Brian Bolland. Por último, toca la historia del exilio del Rey Cole y sus súbditos, que es de lo más entrañable, con toques bastante divertidos, y que profundiza bastante en un personaje que normalmente es secundario, además de tener un final agridulce, sobre todo si recuerdas lo que pasó después. Dibujo muy de cuento de Jill Thompson, de sobra conocida en Vertigo. Y eso es el tomo, una maravilla entrañable, encantadora, divertida y trágica, con el sabor de cuentos y toques modernos, y dibujo acorde, muy distinto del habitual mainstream. No sólo imprescindible para fans de la serie, también útil para enganchar a nuevos lectores. Muy Recomendado (10)

JSA Vol.2 Nº1: Relanzamiento bastante exitoso de la serie, que realmente debería llamarse por el nombre completo, Sociedad de la Justicia de America. Al menos Planeta en vez de usar las portadas oficiales de Alex Ross a base de un tipo en mallas posando en un fondo negro (o un collage cutre de ellos) usa las muy superiores portadas del dibujante regular, que en este caso es un bonito homenaje a cierto comic antiguo que se edita esta semana aquí también. El caso es que sigue escribiendo Geoff Johns, por supuesto, así que la serie no ha cambiado mucho desde la etapa anterior, simplemente vuelve con fuerzas recargadas, y a lo grande. La premisa continua siendo la misma, pero llevada a mayores consecuencias: Son un grupo a base de legados de héroes de la Edad de Oro (principalmente de la SJA original, pero no exclusivamente), de entrenar la nueva generación de héroes y mantener sus ideales. Y de eso va la serie, y sobre todo esta saga, sobre lo que es realmente un legado heroico, lo que significa y los tipos que hay. Esto se hace a la vez que tenemos un número de presentación: Vemos como está el antiguo grupo, lo que han cambiado algunos miembros, y vamos viendo los nuevos miembros: Uno es un antiguo secundario que tiene un nuevo status quo como consecuencia de varias cosas que había ido preparando durante años, del que vemos un poco, relacionado con otro personaje, con una relación nueva para el grupo. Luego está otro personaje conocido, siguiendo algo que le hizo Johns en otra serie, que parece una versión de otro antiguo personaje, en poderes y actitud. Después está el nuevo Starman, que aparte de un misterio curioso, sobre todo para gente que sabe algo de DC, tiene una idea absolutamente original para un superhéroe, que es tremendamente divertida. Y Ciclón, que también tiene una idea original, muy buen gusto, y en un par de páginas ya resulta increiblemente adorable, de una manera distinta del otro miembro del grupo de edad similar. Aparte de las ideas para los personajes, hay un misterio de acción sobre el villano de la saga, reminiscente del principio del volumen anterior, que es bastante intrigante, y con cierto impacto. Y en general, es lo de siempre: Muchos personajes interesantes y bien diferenciados y caracterizados, buen uso de la historia DC sin dejar que nadie se pierda en detalles, y buena mezcla de drama y acción chula superheroica, tradicional pero moderna. Como guinda, está un recurso original que se le ha ocurrido a Johns, dedicar la última página como avance para abrir boca del próximo año, que añade a la diversión. A lo que se añade el dibujo de Dale Eaglesham, que es maravilloso. Aparte de lo claro que narra y lo bonitos y sólidos que hace a todos los personajes, es uno de los dibujantes que más se esfuerza en hacerlos. No sólo tiene cada uno un aspecto muy particular, tienen un lenguaje corporal y expresiones que definen muy bien su personalidad y actitud en cada momento. Es terriblemente disfrutable, y hace que este relanzamiento brille tanto como esta serie ha brillado antes. Muy Recomendado (10)

Tio Sam y los Luchadores por la Libertad: Otra de las miniseries de Brave New World, y la única que ha tenido algo de continuación. Es una reconstrucción de los Luchadores por la Libertad tras la masacre en Crisis Infinita, y sorprendentemente, tiene un enfoque distinto a los otros muchos supergrupos de DC, pese a compartir con la SJA lo de ser legados de héroes de la Edad de Oro. Es una mini con ideas de Grant Morrison y ejecución de Graymiotti, y con eso te lo dicen todo, realmente. Los conceptos para cada personaje, todos herederos de personajes de la Quality (excepto un par que son los originales) son en general bastante buenos y algunos originales. La idea para el grupo, aunque está claro por donde va a ir desde el principio, es también buena, y apropiada para los tiempos que corren. El argumento es convencional, pero no está mal, con toques modernos y políticos simples. Y hay conceptos maravillosos, como Gonzo el Cabrón Robótico o los Matemagos de la Ecuación de la Anti-Vida. En general todos los villanos son chulos, por ser o conceptos imaginativos, o satíricos. Y luego está la ejecución, que es un poco desastre. No al nivel de la Batalla por Bludhaven, que era una especie de prólogo a esto, porque es imposible, y se nota una amplia mejora, pero aún asi. La mayoría de personajes están muy poco desarrollados, y tienen un rasgo de personalidad como mucho. Peor aún, la caracterización no es precisamente consistente, ya que suelen cambiar de bando por exigencias del guión, sin apenas excusa. No son personajes de verdad con motivaciones, son una serie de ideas que hacen lo necesario para que avance la historia. Los villanos son peores aún, ya que no tienen ninguna caracterización excepto “malvados y sádicos”. Luego, hay un par de personajes cuyos poderes son, aparentemente, hacer lo que le salga de las narices a los guionistas, pudiendo hacer cualquier cosa cuando hace falta, pero no cuando los héroes tienen que perder para no solucionar la historia demasiado deprisa. Algunos personajes actuan como imbéciles totales, de nuevo, para que haya historia, tenga sentido o no. Y en general se nota que todo está muy traido por los pelos, poco coherente y mal llevado. Las ideas no se explotan ni a una fracción de lo que deberían, y los buenos momentos de acción son pocos. Además, SHADE es un tópico de agencia gubernamental malvada en vez de la cosa mucho más original que era en Frankenstein, y esta historia no parece transcurrir en el mismo Universo DC que el resto de series, ya que tiene un presidente de EEUU completamente distinto que las demás, y actuan como si los protagonistas fueran la única oposición existente en EEUU en vez de, no se, los otros muchos grupos que hay. En definitiva, una chapuza, porque aunque tiene ideas muy buenas, se las han tenido que dar a un duo que aún no han demostrado que sepan lo básico de cómo escribir bien historias, y se nota. Una lástima. Lo otro reseñable es el dibujo de Daniel Acuña, que tras hacer muchas portadas, debuta haciendo interiores, y le da un toque único (en parte por el color, similar al estilo que usa Frazer Irving) y bastante atractivo. Los diseños también están bastante bien, y aunque los de Dama Fantasma y Miss America son algo vergonzosos, tienen su razón de ser. Neutral (5)

Y eso es todo. Ha sido el Salón más rápido que he comentado en 5 años. La semana que viene: Civil War termina, para alivio de todos, y eso afecta a 4 Fantasticos y a Spiderman. Nuevos Vengadores tiene a dos personajes que Bendis ha demostrado que no sabe escribir, Daredevil le da al botón de reset, el Diario de Guerra del Castigador tiene un funeral, Lobezno vuelve a los Orígenes, Patrulla-X continua el Ascenso y Caida del Imperio Shi’ar, X-Men continua Pandemia, y X-Factor tiene a Madrox, Agente de Hydra. Y en 52, tenemos a Batman tomando el control. Nos vemos.

Porque nada demuestra que tus ideas son las correctas como tener miedo de que a tus hijos les enseñen ideas distintas. Dios les libre de oir opiniones distintas y formarse una propia. [Lo siento por esta interrupción política, el comentario habitual de cultura pop continuará la semana que viene]

[Suena Smoke on the Water, de Deep Purple, por el tomo de Ex Machina de este mes]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Un poco tarde esta semana, y de hecho, abarcamos dos semanas, cosa que no pasaba hace tiempo, me alegro de decir. De hecho, hace ya más de un año desde que los retrasos fueron comunes (sólo tres semanas perdidas en este año), que es todo un record.

Esta semana toca… bueno, toca todo lo que quedaba del mes, que son casi todas las series de Planeta, tomos de Panini, y hasta alguna cosa de Norma, que tiene un mes muy flojito, la verdad.

Entre las cosas de Norma está un tercer tomo de Prometea, que ya comenté en su día en su edición de Planeta, pero básicamente, aunque artísticamente es una maravilla, la historia que cuenta… realmente no es una historia, es una diatriba interminable sobre conocimientos esotéricos (chorradas para el común de los mortales) que le interesan a Moore. Y luego está Angel: En el Punto de Mira, que es una extraña traducción para Spotlight, que es lo que es: Una colección de historias sueltas, cada una dedicada a uno de los personajes de la serie que no son Angel, la mayoría durante la Quinta Temporada. La mayoría son intrascendentes y olvidables, aunque la de Illyria de Peter David al menos se molesta en tratar de desarrollar un poco más al personaje, aunque se vea limitado por el hecho de que no pueda decir nada sobre unos personajes fuera de su control. Eso si, en Norma ya podían haberse molestado en ordenar cronológicamente las historias, ya que queda fatal hablar de la muerte de un personaje en un capítulo, y verlo vivo al siguiente.

También salió otro de esos tomos enanos que alguna editorial que no es Planeta está sacando de Marvel, esta vez de Spiderman. Y es una selección horrible de historias. Es decir, tiene historias de Howard Mackie, ¿en que demonios piensan?

Novedades americanas: Supergirl tiene nuevo equipo creativo, y no empieza especialmente la verdad. Mejor que la mediocridad que se ha visto hasta ahora, pero de momento el personaje sólo se ha visto bien servido en apariciones estelares y números de relleno.

Mucho peor es lo que hace ahora su antiguo dibujantes, el Especial Titanes Este, que es de lejos el peor comic de la semana. Con un final sorpresa estúpido que cualquiera que viera los anuncios podía esperarse, ninguna información sobre nada de lo que pasa, mala o nula caracterización, desconocimiento de lo que se habla, estereotipos horribles y mal dibujo, Winick se supera a si mismo.

Mientras, su viejo equipo recibe nuevo guionista y dirección en Batman y los Outsiders. Desgraciadamente, por interesante que sea la dirección, también lo era la de la encarnación anterior, y mira lo que pasó. Peor aún, el “nuevo” guionista es Chuck Dixon, y de inmediato se nota su falta de ideas, y sus ganas de machacar cualquier serie en su mismo esquema mediocre de acción.

Y relacionado con todo esto está Carrera a la Salvación (Salvation Run), la última de las miniseries “importantes” relacionadas tangencialmente con la Cuenta Atrás a la Crisis Final. La diferencia con las otras es que esta es una buena idea, tiene un buen guionista, y de momento se puede leer de manera independiente a todo el follón. Parece una historia bastante divertida sobre villanos desenvolviendose en una situación bastante más original que las habituales, a ver si no la cagan al final.

Mientras, en Marvel, es el festival cósmico. Un poco a destiempo (para cuando salga el tomo, ya nadie se acordará de la peli) sale una miniserie de Estela Plateada, con una premisa más que decente que vuelve a los temas de la serie original, pero de manera nueva. Una historia de ci-fi con cierta promesa, aunque no sea del todo original.

Siguiendo con el cosmos, está Aniquilación: Conquista, secuela a la saga cósmica del año pasado, y tiene más o menos los puntos fuertes y débiles de la original. Buenas sorpresas y escala de acción, malos cambios aleatorios en los personajes y cosas que suceden porque si. Y se nota mucho que Abnett y Lanning están reciclando ideas de su etapa en Legión de Superheroes.

Por último, esta una miniserie cuyo nombre no puedo mencionar, porque es un spoiler del especial Retorno que menciono más abajo, del que es continuación. El caso es que es una mala, mala idea, que ni siquiera aprovecha bien su pobre premisa, y demuestra que Reed no tiene nada que decir sobre el personaje y su situación, y sólo quiere hacer mediocre acción pseudonostálgica.

Ahora, pasamos a las novedades, que ya toca:

52 Nº27: Empezamos la segunda mitad con un número con muchas revelaciones. La parte con menos revelaciones es la de portada, de Mark Waid, que continua el Magical Mistery Tour de Ralph Dibny. Por un lado, el tour tenía que tratar a uno de los personajes místicos más importantes de DC, el Espectro, y de paso contar lo que estaba haciendo este año (básicamente, esperar a que empezase su miniserie de Un Año Después) pero sin meterse en los líos de su nuevo anfitrión humano. Desde luego, lo presenta bien, dejando clara su cuasi-omnipotencia, sentido de la justicia y humor cruel. Pero por otro, se trata a otro personaje místico, que de paso (aunque de manera confusa y estúpida, no es que sea culpa de Waid) tiene una historia pasada con Ralph que había que tratar tarde o temprano. Y por malas que sean las historias en las que se basan, la escena donde se trata es demoledora y cruel, pero a la vez sirve para demostrar que Ralph no ha caido del todo en la dureza hacia la que parecía ir. Así que este número sirve de inflexión para el personaje, y de paso lo manda a cruzarse tal vez con otra historia. De paso, también sirve para explicar una de las muchas inconsistencias internas sin explicación de la historia en la que se basa. Luego, en lo de “El Tiempo Está Roto”, Johns explica por fin la causa de dicha ruptura, que resulta ser la opción más evidente, pero lo importante son sus implicaciones. También se dice quien es el enemigo de Skeets, por si alguien no lo tenía claro aún, cual es su objetivo, y porque nadie más puede detenerle. Mejor aún, se continua de la aparición de Waverider de la semana pasada, y se le da algo interesante que hacer por primera vez en su existencia. Todo ello en una escena con buenos efectos imaginativos con el tema del tiempo, muchos guiños a detalles anteriores, y un ritmo muy chulo. Por último, Rucka suelta una bomba de revelación en su Questoya, que explica la motivación de cierto personaje hasta ahora, y deja bastante claro de que va realmente la historia, confirmando algo que se veia venir. Es algo bastante dramático, pero tratado de la manera dura y sin dramatismos que suelen tener tanto Rucka como estos personajes. Además, otras partes de la trama también avanzan bien, una coincidencia sonora da para una idea apropiada, y los fans de la vieja serie de Question se alegrarán de ver a Richard Dragon y a Tot en acción. Y en todas las historias se usa de alguna manera el aspecto de tiempo real de la serie, aprovechando lo bueno. El dibujo es otra vez de Shawn Moll, en su última colaboración como invitado ya, y los distintos entintadores le dan aspectos distintos al dibujo en cada escena. En algunas sigue siendo bastante a lo Mahnke, en otras más duro o más fantástico, según. A veces queda bastante bien, pese a ser novato. El origen esta semana es de Canario Negro, pese a que aún no ha salido en la serie. No es mal resumen de su vida, aunque se salte varios aspectos de su larga historia, el más chocante el de toda su relación con Flecha Verde. Supongo que eso ayuda a definirla más como su propia persona y no como un adjunto a otro héroe, pero aún así es raro. El dibujo, desgraciadamente, es de Chaykin, que aparte de no tener ninguna conexión con el personaje, últimamente no es muy bueno, y menos dibujando mujeres. Así que el dibujo es cutre, chapucero, a veces feo, y demuestra sus fetiches. Muy Recomendado (10)

52 Nº28: La portada a lo National Geographic tan chula muestra que una de las historias de este número es la continuación de la peculiar trama de Tornado Rojo, que no está claro a cual de las 7 historias de la serie pertenece, aunque la última página da una pista de hacia donde va a ir, y el hecho de que Morrison escriba esas partes. Está claro ya que esta parte va a ser una de esas historias curiosas donde un objeto va pasando por varios sitios y aventuras aleatorias hasta llegar a un objetivo final, que supongo estará relacionado con los/las 52. Esta parte es una aventura medianamente divertida, sobre todo por la manera de terminar tan atípica que tiene y la manera de llevar los diálogos y situaciones de Morrison, pero no más. Luego, lo de Questoya continua lo de la semana anterior, con el retorno a la parte principal de la trama, que avanza de manera más o menos esperada. Lo más interesante es la casi confirmación de hacia donde va a ir Montoya al final de la historia, aunque ya estaba bastante claro. Por último, la Odisea en el Espacio reaparece un par de meses, ya que la duración de los viajes entre galaxias se usa para demostrar el paso del tiempo real y distribuir la historia de manera distinta a las otras, es decir, aparecer varias semanas seguidas y luego desaparecer unas cuantas más en vez de ir alternandose. Esta vez se acercan a una de las dos amenazas entre las que estaban la última vez que los vimos, y se aprenden cosas interesantes sobre ambas, aunque las revelaciones sobre la Cabeza Esmeralda de Ekron son un poco confusas y necesitarían más explicación. Aparte de eso, es una pelea-persecución divertida, con algunos toques graciosos, sobre todo gracias al humor exagerado de Lobo y de “esto me supera enormemente” de Animal Man. Un número algo decepcionante para ser en buena proporción de Morrison, pero aún así es superior a la media de comics. El dibujo es Drew Johnson en su última suplencia antes de pasar a hacer alguna en Wonder Woman, y es decente, aunque la persecución espacial podría haber sido algo más clara. Eso es parte culpa de Giffen, claro, que es el que hace los bocetos. El origen esta semana es, muy curiosamente, el de Catman. Y es curioso porque pese a ser un personaje poco conocido, ser tradicionalmente un villano y ni siquiera aparecer en esta serie, sale entre los orígenes de los héroes más importantes de DC. Es un testamento a la habilidad milagrosa de Gail Simone de hacer maravillas a partir de cualquier cosa. El orígen, por supuesto, sólo dedica media página a su encarnación original, y el resto es al viaje de recuperación que sufrió en Villanos Unidos, con el mismo dibujante muy bueno, Dale Eaglesham. Recomendado (7)

1602: Los 4 Fantástickos: Si, “fantástickos”. Es lo que pasa cuando traduces literalmente sin tener en cuenta la gramática involucrada. Esta es la última de las miniseries diseñadas a exprimir las ideas (o mejor dicho, idea) de Gaiman. Al menos no se han tirado diez años exprimiendolo como hicieron con Sandman. La gracia de esta vez es que escribe Peter David, así que algo de gracia debería tener. Y en efecto, algo de gracia tiene, pero no mucha. Sigue siendo todo mortalmente obvio: Una historia de los 4 Fantásticos presentando a algunos de sus personajes habituales, pero en plan Renacimiento. Ocasionalmente hay alguna idea original o ingeniosa, pero las versiones, por lo general, son lo de siempre transplantado a otra época, con la interacción esperada, más o menos. Al menos son sólo unos pocos, y ninguno es una mala idea. La caracterización es decente con buenos puntos en algunos personajes y el diálogo tiene cierta gracia, como es inevitable siendo David. Y Shakespeare aparece en la historia varias veces para añadir el toque de humor y de situación de la época real, aunque a veces David se pasa con los chistes, como le pasa en sus historias menos serias. Y luego está el dibujo, que es de Pascal Alixe, que empezó como mal imitador de Oliver Coipel cuando era mucho peor que ahora, y aunque ha mejorado, sigue notandosele. A veces parece decente, pero a veces es confuso, y en cuanto más te acercas a los personajes, más se nota que están horriblemente mal dibujados. Lo mismo para la suplencia de Koi Pham, ya puestos, al menos son consistentes. Sólo para incondicionales de David, los 4F o este tipo de Otros Mundos. Neutral (6)

Batman Nº6: Termina la historia de relleno de Ostrander, y es más o menos lo mismo. Una historia de acción de detener un par de villanos, que no suelen ser las mejores del personaje. Johnny Karaoke es un villano histriónico que no tiene la gracia que debería, y Grotesko, aunque tiene cierta tragedia a lo Fantasma de la Opera, no termina de ser nada fuera de lo normal. Es una historia decente, pero no pasa de ahí, y viniendo de Ostrander es decepcionante. El dibujo de Mandrake, eso si, es muy atmosférico, expresivo y claro, deberían darle mucho trabajo, porque ha demostrado que sabe hacer cosas muy bien, en distintos géneros. Neutral (6)

Blade: Civil War: Primero y más importante: Esto no tiene que ver con Guerra Civil, y ni siquiera es un crossover: Es lo que en Marvel llamaban “Víctimas de Guerra”, que era una manera que tenían de llamar a cosas muy vagamente relacionadas con la Guerra, pero de manera tan tangencial que no tenían tanta cara como para ponerla como crossovers (y eso solo parte de los números del tomo) La relación es únicamente que Blade actua como héroe registrado. Pero ya se sabe el morro que le echan en Panini. En cualquier caso, esto es el enésimo intento de sacar una serie de Blade. Aunque aquí no se haya visto, por cada película del personaje se ha intentado sacar una serie, y como puedes esperarte, todas han fracasado estrepitosamente, generalmente porque eran malísimas. Esta no ha sido menos y sólo ha durado un año, pero como en Panini prefieren publicar bazofia cancelada de personajes populares que miniseries exitosas y excelentes de personajes poco conocidos, pues aquí está. Escribe Guggenheim, el de “Lobezno se regenera a partir de su esqueleto mondo y lirondo”, así que puedes imaginarte de que va la serie: Acción absurda y chorra, pero sin gracia, con apariciones de personajes Marvel que no pegan con el tono, que no se aclara sobre si tiene que ser tétrico de terror, chulo de acción chorra o violento, y termina no siendo ninguna de las cosas, al menos bien. Además, empieza con los retcons y añadidos a la historia del personaje que tienen poco sentido, todo para darle importancia a la historia. El dibujo es de Chaykin, que dibuja a todo el mundo con las mismas caras exageradas, y una ambientación que no siempre le pega a la historia, o directamente está bien hecha. No Recomendado (4)

Capitán America Nº25: Aunque ponga Guerra Civil en algún sitio, esto no es una historia de la Guerra, pese a que técnicamente transcurra durante ella. Es algo así como un Anual, o un Especial Navidad, dedicado al Soldado de Invierno. Y se trata de hacer al puñetero Bucky Cyborg un personaje de verdad y no un zombie o una pistola con patas. La idea es que es un antiguo Bucky, que ha despertado muchos años después de su tiempo, y tiene que acostumbrarse a vivir décadas después donde todo ha cambiado, personas y valores, y tratar de hacer lo correcto vagando en solitario y buscando su lugar en el mundo después de haber sido utilizado y lavado cerebralmente durante mucho tiempo. No es de extrañar que Brubaker matara al Nómada, lo que ha hecho con Bucky es darle exactamente el mismo status quo e idea central que solía tener el personaje, y que se hizo mucho mejor la primera vez. Pero bueno, al menos es una amplia mejora con respecto a lo anterior del personaje, ya que en vez de tanto “lucha, Bucky, lucha” o tiroteo absurdo, al menos hay material decente con sus recuerdos nostálgicos de los 40 y su intento de adaptarse a la situación presente. Tiene hasta una personalidad, por fin. Es un paso en la dirección correcta y está bien hecho, pero eso no quita que tenga que arrastrar una idea tan horrible como resucitar a Bucky, y el hecho de que la idea se haya hecho de manera muy similar antes. El dibujo de Perkins en el presente y Weeks en el pasado es muy bueno. Recomendado (7)

Civil War: Crímenes de Guerra: Tomo que agrupa diversos especiales relacionados con la Guerra Civil, cada uno de su padre y de su madre, que sacaron mientras a la serie principal no le daba la gana de aparecer durante meses y había que rellenar con algo. El primero y más importante, el de portada, es Bajas de Guerra, que es un intento de último encuentro pacífico entre el Capi y Iron Man. (Y si, ya hubo uno de esos en Iron Man, gracias a la enorme coordinación de Marvel, pero francamente, no hay color) Lo bueno es que está escrito por Christos N Gage, que no es un telefono movil, es probablemente el mejor guionista nuevo de los últimos años. Lo que pasa es que de momento ha hecho cosas como miniseries de Deadshot o Union Jack (dibujada por Perkins, que también hace bien este tomo), o la nueva serie de Stormwatch, que no han salido aquí, porque… bueno, te lo puedes imaginar. Los muy listos de Panini ni siquiera lo mencionan en portada pese a que es la del especial. Pero el caso es que tiene un manejo de la historia y la personalidad de los personajes inaudita, y muchas ideas para hacer cosas chulas con ellos, sin resultar retro. Y francamente, se nota muchísimo en este especial. Todo lo que se supone que iba a ser la Guerra Civil que no ha sido, lo es en este tomo. Realmente los dos protas principales parecen ellos mismos, parecen dos antiguos amigos que no quieren pelearse, pero que ven que no tienen remedio porque creen firmemente en dos cosas opuestas. Es más, a ambos bandos se les da ventajas e inconvenientes, bien razonados y extrapolados de, ¡oh cielos!, historias pasadas. Incluso al pseudo-fascismo de Stark (aunque eso si, las cosas más cafres que le han puesto en algunos sitios no se mencionan, porque ni siquiera Gage puede justificar esas burradas). Es una gozada, y realmente la guerra parece algo trágico, inevitable y lógico. Todo lo contrario que en la serie principal y la mayoría de crossovers. Lo que hace conocer a los personajes, y darles caracterizaciones coherentes y profundidad. Lo que hace tener un buen guionista, de paso. Si toda la Guerra Civil hubiese estado así de bien escrita, o al menos basada en estas ideas básicas en vez de “A los dos bandos les gusta pegarse y en uno son fascistas para hacer una alegoría política estúpida”, habría sido algo muy bueno. Por favor, Marvel, dale una o varias series regulares a Gage en vez de tenerle haciendo tonterias, y Panini, publicala. Luego viene la historia que da título al tomo, que es sobre la reacción de los mafiosos y criminales así a la Guerra. Tiene una idea interesante basada en la participación de mafiosos en la 2º Guerra Mundial… desgraciadamente, no es aplicable correctamente a esta historia, y lo que hace no es más que seguir en la corriente de “Herr Stark hace cosas horriblementes inmorales para no conseguir nada útil” sin que nadie en el comic se de cuenta, y lo pongan como algo tremendamente relevante. Aparte de eso, es una historia de juegos entre mentes criminales, que van de Tieri, el guionista, tratando de demostrar lo guay que es su nueva creación, Underworld, ya que el resto del universo ha ignorado esa miniserie (también dibujada correctamente por Staz Johnson). Obviamente, no lo consigue, y lo único que hace es el tópico de “mira que malo que es el nuevo, que asombra y mata a personajes establecidos”. Triste, y es una pena, porque no escribe mal a Kingpin y demás.

Después viene El Retorno, que son dos historias de Jenkins, a cada cual peor concebida y ejecutada. La primera, la del título, es una de las peores ideas que se le puede haber ocurrido a alguien en Marvel. Simplemente con decirla, cualquiera debería darse cuenta de porque es mala, pero aparentemente en Marvel no. Lo peor de todas maneras es que no sólo no tiene nada que ver con Guerra Civil y está únicamente metida aquí porque a alguien se le ha ocurrido que es mejor lanzar en cuantas más ideas “sorprendentes” una detrás de otra. Es que esto no es ni siquiera una historia. Personaje reaparece de repente porque sí, se explica quien es, se le da una misión irrelevante, fin. Absolutamente ninguna caracterización o motivo por el que deba interesarte lo más mínimo el personaje si no vienes con nostalgia de antes, y si vienes con nostalgia, sabrás porque es mala idea su retorno. Es un anuncio vacio para una futura miniserie, vaya. La otra es casi peor. Es Jenkins tratando de vender de nuevo al puñetero Vigia, demostrando que el personaje tiene una sola idea, y está gastada. Por el amor de Dios, es un remedo de Superman, cada intento de venderlo como un personaje importantísimo para Marvel a base de forzarselo por la garganta a los lectores sólo lo hace más patético. Especialmente porque su única idea original, el que esté loco, únicamente sirve como excusa para que no resuelva todo mágicamente, y a veces ni se molesta en eso, como en Guerra Civil, donde según la publicidad del personaje, debería darle una ventaja injusta a uno de los dos bandos, pero no lo hace porque… nadie se ha molestado en pensar un porqué. La historia es una repetición de las mismas monsergas con las que ya han dado la lata durante 13 números recientes, y finalmente eso se usa como justificación aleatoria para que elija un bando… cosa absolutamente inútil porque ya le hemos visto elegirlo en otras series. De hecho, ya tuvimos en Vengadores un número donde elegía bando, que hace redundante esta mierda. En serio, ¿qué demonios le ha pasado a Jenkins para pasar de ser un guionista competente aunque con fallos, a pelearse con Bendis por el peor guionista de Marvel? El dibujo de Raney es bueno, al menos. Y luego está el “respiro cómico”. Primero una historia que pertenecía a un especial antológico, igual que el Brave New World de DC (en calidad y todo), con historias cortas presentando nuevas series y sus equipos creativos. Panini parece que va a publicar las historias en las respectivas series o tomos, excepto una historia que no era prólogo a nada (entonces, al menos, más tarde si que ha llegado a hacerse una miniserie) sino que era una historia de chiste sobre Howard el Pato y el Acta de Registro. Y como todas las historias de Howard que no son de Gerber, en vez de sátira mordaz son malos chistes chorras e histriónicos, en una historia que obviamente no tiene sentido. Además, Templeton no parece comprender que Howard funciona mejor en un mundo que es aparentemente normal y las cosas raras son puntuales y reflejo de la estupidez humana, en vez de uno de caricatura donde todo es absurdo.

Por último, está el especial parodia de Spider-Ham y… bueno, Paul O’Brien lo dice mejor de lo que podría decirlo yo: “Empieza con una obligatoria y moderadamente prometedora escena de presentación, y entonces… es una colección de posters. De posters sobre varios personajes Marvel, dibujados como cerdos. Con infinitos chistes sobre la palabra jamón. Repetir hasta que sea gracioso. Excepto que nunca llega a serlo. Es otra de la reciente ristra de artefactos que te dejan boquiabierto y te hacen preguntarte como de mal se ha puesto el control de calidad en Marvel, y si realmente alguien en la editorial está molestandose en juzgar criticamente las ideas de sus autores mimados. Es decir, esto es horrible… no es ni siquiera “no gracioso” en el sentido en que los chistes malos son graciosos. No es gracioso en el sentido en el que las sillas y las piedras no son graciosas. Absoluta e infernalmente terrible, y en serio, algo va terriblemente mal en el mundo del comic cuando comics tan malos están llegando a las estanterías”. Y la verdad, que eso es aplicable, no tan exageradamente pero casi, a buena parte de cosas con el sello de Civil War en portada. Lo siento por los pocos guionistas que intentan hacer algo bueno en todo esto. No Recomendado (3)

Cuatro Fantásticos: Primera Familia: Lo que Joe Casey hizo con la Patrulla-X y los Vengadores, ahora hace con los 4F. No es, sin embargo, tan malo como el primero o tan bueno como el último. Como la primera es casi una precuela, como la última encaja bien con las historias originales. Básicamente, cuenta lo que pasa entre que los protas ganan sus poderes, y cuando se hacen los uniformes. La parte de adaptarse a sus nuevas circunstancias que no se había visto nunca, vaya. Y es… competente. Los personajes están bien caracterizados, y sus reacciones son coherentes. Está bien enlazado con las historias originales, incluso con historias poca conocidas muy posteriores como la que mencionaba a la novia de Ben en aquella época. Hasta expande y explica algo mejor el encuentro con el Hombre Topo. Sin embargo, en la interacción realmente no hay nada nuevo, ni que explore más a los personajes, es lo mismo que se decía en esa época, pero de manera más moderna, mejores diálogos (aunque no tan divertidos) y ocasionalmente algunos momentos buenos. La historia es lo peor, de todas formas. Como aún estaban empezando, la parte de explorar lo desconocido que es el otro centro de la historia está ausente, y la reemplaza un enfrentamiento a largo plazo con un villano nuevo, cuya idea parece buena como número opuesto a los 4F, pero que al final no da mucho de si, más que tortas y una solución final. Además, realmente no hay una conclusión temática. Los personajes… se establecen. Y pasa algo que según la historia establecida no debería pasar hasta bastante tiempo después. Esa es tu conclusión. De todas maneras, es una historia de los 4F más que decente, y un buen añadido retroactivo a esos primeros números, aunque no tenga la chispa necesaria. El dibujo de Weston es muy bueno, y lo que no tiene de chispa e imaginación, lo sustituye con un trabajo muy sólido y realista. Su versión de los poderes de Reed es la más impactante, ya que realmente parece carne estirandose y no goma o plástico. Y cosas similares con el resto. Recomendado (7)

Demon Nº2: Con historias bastante más cortas que el número anterior, casi todas sueltas. Primero termina la historia del Tanque Encantado y los zombies nazis, y es tan bruta y delirante como suena. La segunda es la historia de un detective privado que se ve envuelto en la vida e historia de Etrigan, y sale bastante perjudicado. Bastante delirante, con la presentación de los secundarios absurdos que quedaban de la etapa anterior, y un buen pastiche del género negro. Después viene un “Tiempos Pasados” de piratas, con Jason Blood y Etrigan metiendose en medio de la vida de un pirata y poniendose bestias. Bastante divertida. Después viene el nº0, que como todos los de aquel crossover, contaban el orígen del personaje, y algo similar hace Ennis aquí. Además, enlaza con la historia que se va desarrollando en los números que quedan, que es la continuación del combate cada vez más abierto entre Blood y Etrigan, a base de tramas oscuras y manipulaciones. Menos acción, pero no por eso menos cafre, y los diálogos de Ennis continuan siendo como siempre. El dibujo de McCrea complementa perfectamente el estilo exagerado de la historia. La parte de Snejberg del número de flashback también es muy buena, pero el número del tal Alexander es malo de DC de los 90. Recomendado (8)

Ex Machina: Malos Humos: Siguiente tomo de la serie, y ya nos acercamos peligrosamente a la edición original, entre otras cosas porque no sale todos los meses. Este tomo es sobre todo la historia del título, que no avanza especialmente ninguna de las historias principales de la serie. Oh, algo avanza, pero poco. Es sobre todo tratar el tema en cuestión. Y es, que sorpresa, otro misterioso criminal que hay que atrapar. Es en ese punto donde uno se plantea si es que Vaughan se ha quedado sin ideas para la serie, porque con una premisa tan amplia como los problemas que puede tener un alcalde con superpoderes, ¿tiene que recurrir constantemente a la misma premisa pseudo-superheroica? Joroba, vale que es para darle algo de acción a la serie, pero ha sido la misma en la mayor parte de sagas de la serie. Además, esta vez no es un misterio particularmente interesante, ni relacionado con nada. Hay algo de material bueno en como reaccionan, pero no lo compensa. La otra parte, enlazando con el tema de humo y con los flashbacks, es bastante más interesante, dandole una perspectiva interesante a las consecuencias de un justiciero en el mundo real, o en general de la justicia y el sistema legal. No se explora mucho, pero es una idea bastante buena, y casi compensa el resto de la historia. Por supuesto, todo eso se suma para ver las consecuencias de toda esta tensión en Hundred, que sin duda tendrá importancia más adelante, lo cual probablemente hará a esta historia menos irrelevante. Los finales de los dos últimos capítulos son extrañamente anticlimáticos, por cierto. Y luego toca el nº25, que es un número suelto dedicado a Bradbury en solitario. Es uno de esas historias donde vemos la vida del personaje en flashback, intercalados con lo que está sucediendo en el presente, mezclando los estilos de Vaughan en Y y en Perdidos. La historia pasada es interesante, aunque no hay ninguna gran sorpresa, sólo cosas que explican lógicamente como ha llegado a donde está en personalidad y oficio. La del presente demuestra que Bradbury es tan interesante en solitario como de secundario para el Alcalde, con un final muy chulo, aunque el chiste sólo se haya podido traducir a medias. Harris sigue siendo muy bueno, y el ligero cambio en estilo sólo lo hace más realista y sólido. Recomendado (8)

Green Arrow Nº4: Número que empieza una saga dedicada a contar que pasó entre el final del último número antes del salto de un año, y que Oliver volviese a Star City durante 52. La cronología no termina de encajar, ya que según 52, ese periodo es sólo de unas 6 semanas (entre la 2 y la 8), y aquí parece más, pero no es irremediable, y la versión de 52 tiene más sentido, además, para darle tiempo a Oliver a hacer campaña y salir elegido. Como se ha dejado entrever, ha estado entrenandose alejado del mundo. Y es lo que puedes esperar de una historia de varios números de entrenamiento de artes marciales. Tiene algún diálogo interesante, y buena interacción entre la familia Queen, pero el argumento es lo típico de estas historias, sin nada original. Encima, uno de los maestros no sólo es un estereotipo, es un estereotipo insertado en la historia de otro personaje que lo único que hace es quitarle gracia a la soberbia historia original, pero claro, es normal después del destrozo que ha hecho Winick con el personaje. No es mala idea para una historia, pero le dedica demasiado espacio para no haber tanta historia, y McDaniel hace bien acción, pero no para llevar 3 números enteros. Neutral (6)

Jóvenes Titanes Nº4: No hay nada como chafar la gran sorpresa de la mitad de la historia en la portada. Termina la historia de Titanes Alrededor del Mundo, y se amplia la alineación del grupo. Un regreso era de esperar, pero el otro es una buena sorpresa, una manera hábil de deshacer una gran cagada (se nota que Johns lo tenía pensado hace mucho, porque siempre hace lo mismo con esas cosas) y tiene mucho potencial tanto como personaje único como en su interacción. Más o menos lo mismo para el personaje nuevo (descontando 52) que se une, que es algo derivativo, pero tiene potencial. En cuanto a la historia, se revela el traidor, y en retrospectiva es la solución más obvia y lógica. Un par de personajes tienen buenos momentos y se desarrollan bien. Y el resto es algún subargumento (el prólogo a la siguiente saga tiene una pinta tremenda) y acción. El problema es que la acción, aparte de no tener mucho que contar, depende mucho del dibujo, y Daniel no es demasiado bueno. Los personajes le salen mal, tiene poco detalle y en general sigue teniendo muchos defectos de los 90. Pero claro, comparado con los dos que le suplen en el último capítulo (además de malo, lento, y encima con sustitutos dentro de su estilo), que son de un malo de los 90 impresionante, con chicas con pechos mayores que sus cabezas, parece hasta bueno. Es una pena lo del dibujo, porque está perjudicando a una serie que podría ser bastante buena. Recomendado (7)

Justicia Nº3: Es una mejora respecto a los números anteriores, porque desarrolla mejor los dos aspectos originales e interesantes de la historia: El ver a los villanos tratando de usar sus habilidades para el bien común (que obviamente es una treta, pero puede dar para escenas chulas y bien pensadas antes de que se desvele… aunque tiene pinta de que no va a hacerse mucho) y ver un buen plan organizado contra los héroes. La manera de derrotar al Detective Marciano es un poco por exigencia del guión, la verdad, pero es lo que suele pasar con gente tan poderosa. Buenos momentos, buen dibujo, y varios cameos, que compensan la sensación de grandeza innecesaria y todo la obsesión retro que le perjudica un poco. Recomendado (7)

Newuniversal: Si, ya se que en teoría debería ser una n minúscula, pero le doy más peso a las reglas de la ortografía que a las manías del iluminado de turno, muchas gracias. Sabes que el concepto del revival de viejas propiedades ha tocado fondo cuando deciden hacer una versión moderna del Nuevo Universo, de entre todas las cosas. Para el que no lo sepa, el Nuevo Universo fue una serie de colecciones que transcurrían en un idem que sacó Marvel hace 21 años, y que fueron un fracaso bastante sonado. A decir verdad, la fama no es del todo merecida: Aunque había algunas series muy malas al empezar y el lanzamiento fue un poco desastre (se componía casi exclusivamente de guionistas-editores y dibujantes novatos), a partir del segundo año se hicieron algunas cosas bastante buenas. De hecho, DP7, la única serie que no fue relanzada completamente, es una de las mejores series de Marvel de la época (y por supuesto, fue la que no editaron en España, porque en Planeta nunca han sido muy listos) y el concepto base del Nuevo Universo, un mundo exactamente igual al real hasta que un solo incidente empieza a otorgar poderes a gente al azar, que no se los toman en plan superhéroe, es precursor a muchas cosas que tuvieron mucha más fama posteriormente, desde Rising Stars a Heroes pasando por Supreme Power. Así que hasta cierto punto, todo ese potencial justifica un revival, e incluso es apropiado poner a Warren Ellis, que precisamente lo que le gusta es coger esos conceptos de ciencia-ficción y usarlos de manera no superheroica.

El resultado, sin embargo, es algo con muy pocos parecidos al Nuevo Universo original, y que prácticamente podría haber sido algo sin relación. Ya de entrada es un mundo distinto al real en detalles sutiles, y luego acaba resultando que tiene una historia superhumana oculta, que irónicamente, la hace menos original que el concepto original. La historia es bastante interesante, y con toques originales y conceptos chulos, eso si. Y la nueva versión del Evento Blanco que empieza a causar la aparición de los nuevos superhumanos tiene potencial. Está protagonizada por variantes de los distintos protas de las series originales: Hay un Starbrand, que es muy similar al concepto original, aunque pasa rápidamente de una versión lenta del principio de la historia a un giro que hubo al final de la serie. Un Justicia que empieza como algo similar al original, pero degenera en algo bastante tonto al final. Una Máscara Nocturna, que la verdad es que es un concepto muy distinto al original, y casi mejor, aunque de momento sólo sirva para recibir exposición sobre la premisa. Una versión de Spitifire quitandole todos los elementos chorras, es decir, dejando poco. Y participaciones de personajes de Psi-Force y DP7 pero no los conceptos generales, uno porque era demasiado chorra, el otro porque ya era maduro de por si y no necesita una versión moderna. No hay de momento nada de Kickers Inc o Merc, y es probablemente mejor así. El dibujo es de Larroca, y en algunos aspectos está muy bien… el problema es la puñetera manía, que probablemente no es idea suya, de darle a cada personaje la cara de un actor famoso. Saca completamente de la historia, porque queda como un elemento extraño, y un triste intento de ser más moderno o lo que sea. Además, el casting en algunos puntos es horrible: Ken “Starbrand” Connell está interpretado por Josh “Sawyer” Calloway, que tiene casi el doble de edad que el personaje que “interpreta”. El caso es que cosas como esas aparte, es una historia prometedora con cosas muy chulas que apunta a algo bueno… pero siendo una combinación Ellis-Marvel, en estos 6 números apenas empieza a presentarla. Lo grave no es eso, es que después de este tomo no ha salido nada, no se anuncia nada en el futuro cercano, y Larroca está comprometido no con una, sino con dos series regulares, así que difícilmente va a tener tiempo para seguirla. Así que está en descanso permanente, no es que eso haya impedido a Marvel y Panini sacar esto en tomo de lujo innecesario sin avisar de ese pequeño detalle. Y por mucho que promete, si quieres ver una historia donde empiezan a aparecer superhumanos en el mundo real de manera más o menos realista, con un desarrollo lento, una serie de conspiraciones anteriores, y los personajes interpretados por actores, comprate el DVD de Heroes. Al menos la historia continua. O pide reediciones del Nuevo Universo original, al menos pasaban cosas en cada número. Neutral (6)

Nuevos Thunderbolts: Sed de Poder: A todas las cosas buenas les llega su final, sobre todo si su editor es inútil. Es decir, Thunderbolts es la única serie de los 90 que ha durado hasta el presente, el único nuevo concepto que ha durado más de 100 números, es decir, algo que virtualmente no existe en Marvel. Y lo ha hecho a base de seguir un concepto central muy sólido, una manera de escribir muy concreta (caracterizaciones sofisticadas y argumentos elaborados, pero con acción superheroica y uso de la continuidad clásico) y únicamente dos guionistas. No vendía maravillosamente, pero se aguantaba de manera consistente, y es prácticamente la única serie que mantuvo parte del aumento de ventas por cruzarse con Guerra Civil, más que otras bastante más famosas. Así que, por supuesto, cuando el genio de turno decide copiar un concepto de la competencia y darselo al famoso de turno, en vez de darle una serie nueva para que funcione por sus propios medios, deciden suplantar esta, con lo que no ganas nada, y pierdes al menos una serie. Porque salió tan bien la última vez.

En fin, el caso es que en este tomo Nicieza tiene que cerrar sus tramas, y de paso, esta encarnación de la serie. Y desgraciadamente, no está a la altura de lo bien que habían preparado está gran saga final. Por supuesto, como es tradición en la serie, es una gran amenaza mundial que abarca a muchos superhéroes, pero sólo hacen un papel importante los protagonistas. La cosa es que la amenaza esta vez no es nada interesante. Los lacayos principales tienen algo de gracia pero son repetidos, los secundarios son totalmente genéricos, y el malo principal es una entelequia cósmica. La amenaza en si, de hecho, es una de esas cósmicas pseudocientíficas difíciles de seguir que a veces se le van de las manos a Nicieza. Además, el Ejército Thunderbolt, una idea chula donde las haya, se desaprovecha bastante. Prácticamente ninguno tiene caracterización individual, y en general están de adorno para escenas de acción genérica, y es una lástima, porque esta serie ha brillado siempre por saber caracterizar a esa clase de villanos. Sin embargo, de los protagonistas principales, todos tienen su participación en la batalla final y su momento de gloria, aunque el de algunos sea más importante que el de otros. Y algunos de esos momentos, la verdad es que están bien hechos, son apropiados como acto final de cada personaje y final de sus historias, y tienen su épica climática. Y luego está el número final, que tiene la desagradable tarea de servir de enlace a la nueva etapa, que es una cortesía que no estila precisamente el tipo de gente que le sustituye. Cada uno de los personajes que no van a seguir (la mayoría) tiene su final bien atado, aunque con posibilidades de futuro. Aunque el número está centrado en dos de los que siguen, y es una exploración del punto central de la serie: Que la gente puede cambiar y redimirse por difícil que sea, y que a diferencia de las series populares con personajes “famosos”, en series como estas con personajes por los que nadie daba nada, es donde realmente se puede ver evolución realista y creible de personajes como seres humanos. Lo cual es especialmente irónico y puñetero teniendo en cuenta en lo que va a transformarse ahora la serie, o como bien Nicieza en boca de uno de los personajes: “Ahora vamos a pasar a estar bajo el control de gente que no tiene ni idea de porqué hacemos lo que hacemos”. Nada como dejar las cosas claras antes de irse. (Aunque hay una miniserie excelente sobre la familia Zemo como epílogo, que espero que publique Panini) Buen dibujo tradicional, aunque sin florituras, de Grummett. Lástima que la serie haya acabado así. Recomendado (8)

Nightwing Nº2: Termina la primera historia de Wolfman, y no lo hace mal, aunque tampoco hay una gran revelación ni conclusión. Después empieza la segunda historia, y es más o menos lo mismo, pero sin un misterio llevando la historia. Wolfman escribe muy bien a Dick Grayson, su narrativa interna es entretenida, y sus aventuras llevando doble vida están bien llevadas. La cosa es que el argumento, la aventura en sí, no es prácticamente nada. Esta vez, paralelamente, se presenta una pareja de villanos, a lo Asesinos Natos pero con un toque místico, que puede pegarle al personaje, o quedar completamente fuera de lugar, ya veremos cuando se encuentren finalmente. De momento son divertidos y un poco originales, que ya es bastante. El dibujo de Jurgens en la primera historia no está mal, pero el de Jamal Igle (que estaba en Firestorm, y antes ha ido saltando de serie cancelada en serie cancelada) es también clásico de fondo, pero mucho más fluido y suave, es bueno y merece una serie visible. Recomendado (7)

Robocop: Con el nombre de “Frank Miller” en grande encima del título. Excepto que técnicamente, Miller no ha colaborado en la realización de este comic. Lo que han hecho es coger el guión original de Miller para Robocop 2, de allá por el 89, y transformarlo en un comic. La película, como era de esperar, no tenía mucho parecido con el guión. La sorpresa es que el guión no era mucho mejor. De hecho, tiene menos contenido, si cabe. Los personajes tienen aún menos personalidad, los intentos de sátira están más ausentes, y apenas hay subargumentos. Lo que queda es… acción. Mucha acción. Muchisima acción. Es probablemente la adaptación de cine a comic con más páginas de la historia. Es decir, 9 números. Eso da para mucho, ¿no? Pues… bueno, da para muchas explosiones, al menos. En serio, el 90% del comic, fácilmente, son escenas de acción. Bastante impresionantes, todo hay que decirlo, pero acaba siendo repetitivo, especialmente porque apenas hay nada más para dar un respiro y contrastar. Lo más curioso, y supongo que es cosa del que ha adaptado el guión de cine a guión de comic, Steven Grant (que escribió muchos comics poco recordados en Marvel en los 80, como la primera mini del Castigador, pero que no ha tenido mucha presencia en los últimos años, aparte de su columna en CBR), es que no es un comic a base de splash pages. La media de viñetas por página es relativamente alta para los tiempos que corren. Es simplemente que son viñetas de acción. Pero bueno, se agradece, ya que así el comic no se hace rapidísimo de leer, al menos mientras las explosiones captan la atención, que probablemente es algo que se terminará a mitad del tomo, dependiendo de tu tolerancia por esas cosas. Y luego está la manera de escribir mujeres de Miller, de la que en cuanto menos se hable, mejor. Lo mismo se aplica al dibujo, ya que Avatar, antes de convertirse en asilo de historias sin censurar de autores famosos, era una editorial porno, y se nota. El resto de dibujo de Juan José Ryp es bastante espectacular, eso si. Ideal si quieres muchas páginas de acción explosiva entre cyborgs, y poco más. Neutral (6)

Supergirl y la Legión de Superhéroes Nº7: La trama principal se interrumpe por este número (aunque hay una escena con Terror Firma, que funcionaría mejor si Waid hubiese desarrollado a los personajes un poco de manera que importara lo más mínimo lo que les pasase, aparte de quizá Solar) para tener un número dedicado al triángulo Karate Kid-Sombra-Ultra Boy. El principal problema de la serie es que las caracterizaciones e interacciones entre personajes han sido, caritativamente, muy vagas y simples. Al menos estos tres tienen un rasgo de personalidad fácilmente identificable, aunque no una personalidad entera (casi ningún Legionario en esta encarnación la tiene) pero mientras Val y Tasmia tienen una con la que se puede hacer algo (básicamente las que tenían en la encarnación anterior, pero más agresivos), Jo es el que peor ha salido parado de la visión de Waid de los adolescentes donde todos son superficiales a los que les gusta montar follón: Si antes era un macarra con corazón de oro y discutible nivel intelectual, ahora simplemente es un musculitos imbécil. Aparte de haber empeorado claramente, deja un personaje difícil de usar en serio o de tomarse en serio. Al menos Waid escoge un enfoque para contar una historia divertida y con cierta gracia con el personaje, a base de tenerle como un idiota insoportable, pero a la gente alrededor suya no, y actuando en consecuencia. El problema es que queda ridículo que alguien como Sombre esté saliendo con semejante mentecato, pero supongo que encaja con la visión de Waid de la mayoría de Legionarios como los niños repelentes de instituto en vez de cómo la gente interesante. Buen dibujo de DeKraker y Kitson. Recomendado (7)

Superman/Batman Nº3: Pelea y pelea y pelea, en absoluto interesante, porque el malo no tiene personalidad ni nada original excepto cambiar de forma enrte distintos personajes famosos. Batman hace algo útil esta vez, y apropiado para sus especialidades, al menos, y Verheiden demuestra que cuando se obsesiona con una idea, la sigue aprovechando una y otra vez, sea buena o no. Y la otra idea del final central al número es un tópico horrible, que además es absurdo, porque sabes que no va a durar, no en un personaje famoso, y mucho menos en Superman, que es para el que menos funcionan ese tipo de tópicos. Superman y crisis de identidad no pegan. Lástima del dibujo muy bueno de Van Sciver malgastado en esto. Neutral (5)

Transmetropolitan Nº15: Termina Ciudad Solitaria, y es cuando las cosas se ponen serias. El escándalo con la Policía se convierte en algo mucho, mucho más serio, básicamente la declaración de guerra del Sonriente a Spider y todo lo que representa. Así que la historia va toda de enseñar que las cosas se han puesto terriblemente mal para los protagonistas y que la hora del cachondeo se ha terminado, a base de darle a todo una tensión impresionante, y una sensación de que cosas muy malas van a pasar. Oh, sigue habiendo humor bestia, pero esta vez es aún más negro y concreto, de “me rio para no desmoronarme” que las burradas de antaño. Y aunque la dirección a la que eso va a llevar a la serie es problemática, no se puede negar que Ellis vende la situación muy, muy bien. Y los paralelismos con política real actual (o que puede ocurrir en cualquier momento) de distintos sitios son muy claros. El dibujo sigue siendo excelente. Muy Recomendado (10)

Y: El Último Hombre Nº14: Comienza Anillo de Verdad, la historia donde los protas por fin llegan a San Francisco, y múltiples historias y personajes colisionan. Es una de esas historias donde distintos bandos buscan lo mismo, y van encontrandose, persiguiendose, esquivandose y enfrentandose unos a otros. De momento estamos en la parte de presentación, que sirve para aumentar la intriga y tensión, y además, librarse de Yorick de momento, de manera que la mayor parte del humor queda de lado, y lo que queda es acción entre chicas. Bastante buena, y con un par de revelaciones y pistas intrigantes. Buen dibujo de Guerra como siempre. Muy Recomendado (9)

Y eso es todo. La semana que viene es Expocomic, lo que significa muchas novedades de Planeta, muchas relacionadas con la SJA. Y precisamente aparece la SJA en 52, en Acción de Gracias. Nos vemos entonces, saludos.