Hola a todos. Después del parón post-vacacional, y antes de que empiecen las otras vacaciones, vuelven las Críticas Reconstructivas, porque se que algunos las habeis echado de menos. Gracias a todos los que se han acordado mientras tanto, y siento el parón, pero realmente lo necesitaba. Hay mucho trabajo por hacer, así que sin más divagaciones de las mías, paso ya a hablar del tema que interesa.

Pero antes de hablar de los comics de este mes, hablar de algo importante que ha pasado en este tiempo. Murió Steve Gerber, a los 60 años, y es muy difícil de expresar la reacción ante tan mala noticia. Normalmente cuando muere un autor es tradicional ensalzarlo y recuperarlo, pero la verdad, con Gerber no es necesario, porque todo eso ya se hacía cuando estaba vivo, y ya era un querido de todos los críticos, pero no mucho de las editoriales (aunque tuvo mérito tenerle escribiendo aún, 30 años después de cuando era famoso… bueno, en una editorial, al menos). En un medio como el comic americano donde lo normal y habitual es hacer siempre, mejor o peor, una misma serie de cosas, Gerber fue alguien que siempre intentó hacer algo diferente que los demás, normalmente con éxito. Sus obras legendarias de los 70 aún están en muchos sentidos, por encima de casi todo lo que se ha hecho desde entonces, y no empeoró desde entonces. Era alguien que siempre tenía algo que decir sobre la sociedad y sobre la condición humana, y lo hacía muy bien, pero siempre sin olvidarse de divertir, hacer reir y contar historias originales dentro del género que le tocaba. Gerber era único, irremplazable, y con mucha más influencia de la que parece, al no ser tan convencional como otros que han sido más populares y más para todo el mundo. Era de los autores de comics que nada tenían que envidiarle a los mejores autores de otros medios de su época. Será echado de menos. Ojalá, como llevo diciendo años y años, se saque algo bueno de esto y se dignen a publicar todo lo que tienen inédito de él por aquí.

Iba a ponerme con mi queja habitual de las editoriales españolas, pero lo dejaremos para la próxima. Pero en cosas curiosas, Panini tiene casi todo números dobles este mes porque ha decidido llevarse de media 10 meses con la edición americana en vez de 11, lo cual no es mala idea en principio. Mientras, Planeta (que llevaría 12 meses, si tuviese más de unas pocas series realmente mensuales) hace bien una cosa, y es conservar la misma campaña publicitaria que hizo DC hace un año sobre Cuenta Atrás y allegados. Desde luego, hacen parecer interesante todo lo que está por venir, sobre todo el poster de Phil Jimenez con varias imágenes crípticas, donde cada detalle es una pista de algo que va a pasar a lo largo del año. Más interesante que la mayoría de cosas que anuncia, de hecho.

En las cosas de las que no hago reseña: Norma reedita Arrowsmith, que ya comenté en su día, que es una buena miniserie que mezcla guerra y magia por dos buenos autores. Panini, como no tiene nada mejor que hacer, reedita en tapa dura una olvidada y patética miniserie de hace un par de años de Spiderman/Lobezno. Ni a propósito podían elegir peor. Y Planeta saca un tomo de Leyendas de Batman bastante bueno, una de sus sagas de superhéroes más clásicas (el equivalente DC de la Saga de Fenix, o asi) en la Saga de la Gran Oscuridad de la Legión, y sus tomos de Lobo llegan a la parte donde pierden toda la gracia que les quedaba.

Novedades americanas:

La mayor de los últimos meses ha sido, por supuesto, lo de Spiderman. Un Día Más ha resultado ser, como todo el mundo ha dicho ya, una absoluta mierda en todos los sentidos, desde la concepción a la ejecución y efectos. Pero la reacción ha sido un tanto exagerada: Es decir, estamos hablando de la gente que le quitó sus secundarios, le dio absurdos poderes místicos, reveló su identidad secreta públicamente y produjo Pecados del Pasado. Por no hablar de que el resultado final, enteramente una respuesta a un problema que sólo existe en la cabeza del Gordo Cabrón, ya se sabía hace mucho. Toda la gente que reaccionó a la tremenda a todos esos cambios no había estado prestando mucha antención a la gente que ya se cargó completamente toda la premisa de la Patrulla-X, los Vengadores o el Capitán America, Spiderman es sólo uno más.

La cosa es que el Nuevo Día, el relanzamiento posterior con una sóla serie casi semanal y nuevos equipos creativos, es bastante buena. Es la fórmula clásica de Spiderman, pero bien hecha, solucionando todas las tonterías que se habían acumulado con los años, la mayoría causadas por los mismos editores que están ahora. Eso si, no es nada que no hubiera podido hacerse sin que existiese Un Día Más, pero eso no es culpa de los equipos creativos actuales, no se le puede culpar por la estupidez, incompetencia y arrogancia del Editor en Jefe.

Hablando del personaje, Spiderman: Un Gran Poder es una miniserie explorando los primeros días de Spiderman, por Lapham y Harris. No está mal hecha en general, pero pisa terreno muy explorado antes sin mucha novedad, no estando a la altura de dos autores que podrían estar en cosas más interesantes.

La otra gran franquicia terminó su Complejo Mesiánico que resultó ser únicamente 13 números de gente persiguiendose y matandose mutuamente, sin ningún cambio orgánico en los status quo, y cortando series porque si. Al menos le ha devuelto algo de interés a la línea, que parece tener una dirección, aunque no sea necesariamente buena.

Mientras, en su universo, Nuevos Exiliados (no, no aprenden a poner nombres decentes) es un relanzamiento de Exiliados, porque pasar de 100 números está prohibido, o algo, porque la serie sigue la misma dirección que los últimos de la etapa antigua, es decir, haberse convertido en la Serie de Claremont Genérica: Todo personajes y situaciones de Claremont como las de siempre, todo el rato. Tiene cierto sentido.

Muchas consecuencias del crossover del año pasado: Hulk es relanzada por Jeph Loeb… y es tan chorra y tonto como puedes esperar. Cosas que se supone que molan si tienes 13 años, pero de la manera más cutre posible. Mientras, la serie anterior del personaje pasa a llamarse Increible Hercules, y el duo Pak-Van Lente hacen una serie de acción y compañeros muy divertida, que sale orgánicamente del crossover. También sale Warbound, miniserie dedicada a lo que le pasa a los colegas gladiadores de Hulk tras la Guerra, que no es mala, pero es más convencional como serie de grupo, pese a lo raro de los protas. Lo mejor en salir del crossover es, 15 años después, una nueva miniserie de Control de Daños, donde McDuffie por fin puede emplearse a fondo, burlandose lo más posible de las tendencias recientes de Marvel, mezclando esos chistes con otros más universales también muy en el clavo, con un ambiente muy bien hecho. Lástima que sea mucho más corta que las chorradas estiradas que suelen pasar por miniseries.

Siguiendo con Hulk, se junta con Iron Man para Ultimate Human, una de esas miniseries ultimate ocasionales. En este caso escribe Ellis, y es como todas esas historias lentas y que se creen muy serias recientes de Ellis, es decir, muy poquita cosa. No se puede decir mucho de la segunda miniserie de Ultimate Iron Man, tampoco.

Volviendo al Universo Marvel, sale miniserie de Jóvenes Vengadores por distintos autores cada número, para llenar algo el hueco hasta que a Heinberg le de por escribir algo. Para rellenar huecos necesarios, no está mal, y es mejor que no tener nada durante años, pero en Marvel deberían plantearse una solución mejor.

Terminando con Marvel, Straczynski tiene una nueva miniserie, Los Doce, que es una especie de cruce entre la Edad de Oro y Watchmen. Promete bastante, que no se puede decir de otras obras recientes de JMS, aunque está por ver si llegará a ser memorable.

Pasando a DC, Jóvenes Titanes: Año Uno es una revisión decente, aunque no demasiado necesaria, de los primeros días del equipo original de Titanes. Mientras, tanto aquel Robin como el actual tienen nuevos equipos creativos: Nightwing es decente pero no especialmente reseñable, aunque al menos está teniendo un estilo propio que no sea Batman Light. Y Robin vuelve a tener a Dixon, y vuelve a hacer lo mismo que hizo durante 100 números, que es, no mucho. Eso si, ambas series tienen dibujantes de lujo, Morales y Batista, respectivamente, que son lo más señalable.

Otros adolescentes con equipo creativo clásico que vuelve son la Legión de Superhéroes, con el retorno de Jim Shooter tras varias décadas. Y no está mal, pero no es nada que vaya a renovar esta encarnación del grupo, sobre todo con otras cosas de la Legión eclipsandolas ahora mismo.

Pasando a filiales, Wildstorm saca Revelaciones, la segunda parte del intento de renovar las series mediante una gran historia apocalíptica. Mejor de lo que tiene derecho a ser, aunque está por ver si lograrán sacar adelante el universo.

Por último, terminó Y: El Último Hombre, y es un gran final a la altura de una gran serie. No se puede decir lo mismo de series canceladas de Vertigo este mes.

Y ahora, este mes en comics:

52 Nº34: La portada es una idea original, pero algo engañosa. Rucka continua con la agonía de Question, pero se pasa. Una cosa es tener a un personaje muriendose de una enfermedad terminal, eso es drama, pero páginas y páginas de eso no es dramático, es morboso, porque no aportan nada excepto sufrimiento, por mucho que narre Montoya. Sigue teniendo buenos guiños a la serie de O’Neil, si es que el traductor los conserva. Johns tiene el esperado combate entre el Escuadrón Suicida y la Familia Adam y… bueno, tenemos cinco villanos que han aparecido Un Año Después y uno de tercera que no, en el Escuadrón SUICIDA, enfrentandose a la familia de un tipo que tiende a destripar gente. Te puedes imaginar lo que pasa. Es una pelea chula a medio camino entre el estilo del Escuadrón clásico y el de SJA/esta trama, y aparte de la acción, al final la sensación es que la tragedia que se veia venir está empezando a ocurrir, y nada va a impedirla, haciendo que uno se sienta muy mal por los pobres protagonistas. Lo demás es Waid avanzando la Balada de John Henry en todas sus vertientes: Vemos un poco más como interactuan Infinity Inc en su vida privada (aunque no obtengan mucha profundidad precisamente, y haya alguna inconsistencia) y la pelea entre Natasha y su tío llega a una inflexión, usando de manera astuta a unos personajes con serie propia que aún no habían participado en la serie (ni en España, pero eso es por prejuicios personales del editor). La relación con el misterio de Supernova realmente no avanza nada, pero la escena que trata el tema era algo que tenía que pasar, y muestra lo bruto que es Luthor. Y todo eso contribuye a la escena final (en una página extra) que es parte de la secuencia de Año Nuevo (el tiempo real esta vez está muy bien llevado… la última escena es la cuenta atrás del fin de año) que acaba de manera que deja claro que todo va a cambiar en la serie a partir de ese punto, y las cosas se van a poner serias de aquí en adelante. Al menos una revelación o avance impactante en cada número de aquí al final, ahora que ya estamos en el último tercio. Buen dibujo de Bennett, aunque flojea algo en la segunda mitad. El origen esta semana es de Zatanna, que resume decentemente de donde viene y de que va el personaje, aunque haya detalles más importantes que se deja en el tintero más que las cosas que no se deja… como la tontería de Crisis de Identidad. El dibujo es de Bolland, que estaría bien si no fuese una excusa para dibujar pin-ups de Zatanna en plan modelo en vez de viñetas que cuentan algo. Recomendado (7)

52 Nº35: Portada muy chula, para un número especial sin complemento, porque es a partir de aquí donde las cosas se ponen serias y a pasar muy deprisa hasta la conclusión. El título es genial, pero es un juego de palabras que no se traduce bien al español (“Lluvia de los Superhombres”, como coña con el Reinado de los Superhombres… lo de rain/reign ya lo hicieron en la pizarra famosa, pero es a esto a lo que se referían en la portada de hace 7 semanas) En cualquier caso, este es el comienzo del tercer acto de la Balada de John Henry. La historia va del conflicto entre Acero y Luthor, con el choque de sus distintas filosofías (John Henry promoviendo el trabajo humano duro, el ricachón promoviendo la máquina, el ir a lo fácil como sea) con el público y Natasha en juego. El primer acto fue Luthor presentandose y quitandoselo todo al héroe, el segundo fue tener a los héroes recuperandose mientras Luthor extiende su plan, y el tercero ya es el conflicto entre ambos. El catalizador, por supuesto, es la burrada que hace Lex en este número. La cosa es que son un par de escenas impactantes muy divertidas de leer, en plan horror o humor negro, y juntan dramáticamente varias de las historias de la serie. Obviamente, eso es lo que pretenden los guionistas, pero es dificil de saber que pretende Luthor dentro de la historia. ¿No iban a caducar los poderes más o menos ahora, de todas maneras? ¿Realmente le conviene la mala fama que le va a dar esto al Proyecto Hombre Común? ¿Es una manera de tener a la gente enganchada a él para que les asegure de que no va a volver a pasar? ¿O es simplemente una rabieta? Porque eso le haría más malvado, pero menos efectivo como villano. En cualquier caso, además, sirve como punto de inflexión para Natasha también, en una escena que si te fijas un poco, sabes que es más de lo que parece, de manera escalofriante, aunque poco sutil. Waid escribe toda esta parte, excepto una escena escrita por Johns donde vemos las reacciones de los superhumanos que aún estaban activos (¿aunque no se supone que Gardner está en el espacio durante 52?), incluyendo otra alineación más de los Jóvenes Titanes (dejando clara la identidad de uno de ellos) y poniendo también en su lugar otra parte de esta historia. Por último, Morrison continua la Odisea en el Espacio, que después de varias semanas repitiendo lo mismo sin avanzar nada, ahora es cuando empieza lo importante, con uno de esos planes descabellados propios de Adam Strange, aprovechando a Lobo. No es mucho, pero es prometedor para la semana que viene. El dibujo en teoría iba a ser otro deleite de Phil Jimenez como invitado, para celebrar la gran historia, pero desgraciadamente sólo dibuja las primeras páginas, que, por supuesto, son maravillosas. Pero es sustituido, a media escena, encima, por Dan Jurgens, y la diferencia es brutal. El resultado es que Jurgens, que ya de por si es normalito (aunque no tanto como en el complemento de los primeros meses) quede más cutre en comparación. No es un número tan exitoso como prometía, pero si que da la sensación de que las cosas se ponen serias. Recomendado (7)

52 Nº36: Portada en plan autor bestia europeo. Número donde las cosas se ponen muy duras e interesantes para los personajes, y uno de los pocos en los que colaboran los 4 guionistas. La parte central es de Morrison, y es por fin el combate contra la Dama Estigia, con una mezcla de estrategia demencial y echarle agallas muy propia de Adam Strange. El ritmo es un poco extraño (empieza muy tranquilamente, después explota, y enseguida se acaba la escena), y la Dama no se ha terminado de definir como personaje más allá de líder de una horda fanática muy, muy peligrosa, pero está bien montado con momentos muy buenos, todos anteriormente presagiados, para todos los protagonistas. Bueno, excepto Starfire, porque cada vez está más claro que está aquí de adorno, porque realmente no ha hecho nada en particular en toda la serie. Especialmente buena la coña con Lobo y su historia, y los momentos de Animal Man, que son para aplaudir. Final impactante y muy triste, de paso. Rucka continua Questoya, que sigue siendo una historia de pura miseria palpable, aunque esta vez avanza hacia una nueva dirección, que aunque también bastante deprimente, tiene al menos algo de esperanza, de necedad heroica contra lo imposible. El mejor momento de Montoya hasta ahora, que demuestra que Question le ha hecho cambiar. También hay una página de Johns con la Familia Adam, que es un recordatorio/actualización de donde está la trama en estos momentos. Básicamente, es el principio del tercer acto de la historia: Si el primero era Adam montando su nuevo orden mundial, y el segundo tenerle montando su nueva familia y renegando de lo anterior, el tercero es donde todo lo que ha hecho en el pasado, bueno y malo, vuelve para morderle en el culo y que su mundo feliz se vaya a paseo, cosa que ya está pasando. Esta semana en concreto es una escena entrañable, con un simbolismo nada sutil. Si Osiris fuera judeocristiano, quizá sabría que eso no se hace. Por último, Waid curiosamente hace algunas de las páginas menos relevantes de la Odisea en el Espacio (las únicas que hace en la serie, pese a que Adam parece tan apropiado para él como Kory para Johns y Buddy para Morrison) y hace la última escena, que por fin nos revela muchas cosas muy importantes sobre no uno, sino varios de los misterios más intrigantes de la serie. No sólo el obvio (una revelación chula con un efecto curioso), sino por lo que se dice, y la pose del personaje, también se puede deducir por fin, sin lugar a dudas, uno de los mayores misterios. Todo en una escena muy tensa, que lleva a un final que promete que la semana que viene será más explosiva aún que esta. El dibujante invitado esta semana es Jamal Igle, antes de irse a Nightwing, y lo hace perfectamente bien, adaptandose al estilo de 52/Giffen sin perder su estilo propio.

El origen correspondiente es el de Power Girl, y milagrosamente, logran hacer comprensible su origen actual, tal y como se dijo en Crisis Infinita, limitandose a lo básico y necesario. Quizá demasiado básico (prácticamente todo es origen, y casi nada sobre como es el personaje ahora), pero eso es en parte del dibujo en plan pin-up de Adam Hughes, que no da para mucho espacio, ¿por qué para que tener más viñetas para contar cosas cuando puedes ampliar los pin-ups? Al menos se contiene con las poses. Oh, y si no quieres chafarte la identidad de Supernova, NO MIRES LA PÁGINA DE AVANCE DE LA SEMANA QUE VIENE, los muy incompententes de Planeta publican la portada sin censurar del nº37 donde sale revelada. Muy Recomendado (10)

52 Nº37: Portada muy chula, pero joder, ¿realmente valía la pena revelar un misterio con el que llevan 29 números en la puñetera portada? Es la peor manera de revelarlo, totalmente anticlimática, aunque lo hubieras adivinado ya. El caso es que se revela por fin la identidad de Supernova y se cuentan todos los comos y porqués. El quien era la opción más obvia, temáticamente, desde el principio, pero los guionistas supieron hacer un juego de manos y distraer la atención de él de un par de maneras astutas. La motivación, que implica desvelar cosas que han estado ocurriendo debajo de las narices del público (incluyendo la continuación de una escena que se cortó abruptamente que ahora tiene sentido, y la motivación de algo que parecía poco característico del personaje) encaja perfectamente. Lo único es la explicación de los poderes, que aunque se dieron pistas en la conversación con Ralph Dibny, se basa en usar un elemento que no se había presentado en la serie, aunque sea muy conocido. Pese a todo, los guionistas de 52 se lo han trabajado mucho con un misterio que se podía resolver enteramente jugando limpio, y resulta darle mucho más sentido a la historia cuando se revela e ir viendo los detalles en una segunda lectura. El resto de aspirantes a jugar con misterios deberían tomar nota. Aparte de eso, es el comienzo del tercer acto de “El Tiempo Está Roto”. Si el primero era el Alzamiento y Caida de Booster Gold, y el segundo eran Rip Hunter y Skeets preparandose para el combate, este tercero es el combate en si, y comienza espectacularmente, con una pelea en movimiento mientras se explican las revelaciones con un ritmo trepidante, adornos divertidos, y un final tremendo que aumenta el peligro, enlaza con Action Comics Un Año Después, y ya que está, revela uno de los misterios menores, que los lectores despistados ni habrían notado. Lo mejor de los personajes implicados, casi sin duda. Waid también escribe una historia que enlaza un poco con el Tour de Dibny, pero que en realidad va de hacer menciones y enlazar con los status quo de tres amigos de distintas series de cara al Año Después. Uno es un pequeño detalle, otro es la culminación de un pequeño subargumento a lo largo de la serie, y el tercero presenta el nuevo status quo muy interesante, que aquí no se ha visto por… motivos que no tienen nada que ver con manías personales del editor. En absoluto. Al menos la escena se justifica un poco para ser algo más que actualización de personajes, y quizá pista de futuras direcciones, con cierta nostalgia. Por último, siguiendo con el tema de este número (que es un spoiler, pero quedará claro al leerlo), Morrison cuenta las consecuencias de la gran pelea espacial de la semana pasada, que empieza con los negocios habituales… y entonces pega un giro sorprendente que cambia las cosas, y alegrará a muchos, sobre todo a los que confiaban en que los guionistas se portasen bien. No sólo eso, sino que cuando te preguntas “¿Y ahora que?”, lanza un segundo giro, que aunque no se entenderá del todo si no has leido cierta aclamada etapa, es suficientemente excéntrico como para al menos intrigar. La Odisea en el Espacio empezó lenta y no había brillado mucho, pero ahora si que se está poniendo a la altura de las demás, y de Morrison. Buen dibujo de Oliffe.

El origen esta semana es de Firestorm, que resume bien el origen y status quo bastante original e interesante de la versión actual del personaje. Si te habías liado, cosa comprensible, te dice todo lo que necesitas saber, haciendolo uno de los complementos más útiles. Buen dibujo del dibujante regular de esta encarnación del personaje, el Jamal Igle de la semana pasada. Muy Recomendado (10)

52 Nº38: Portada muy impactante, que presenta unos personajes que por su vistoso diseño y por las pistas que han ido dando, queda claro que son, y porque su llegada es tan tremenda y significa el principio de cuando las cosas se ponen realmente duras para los protagonistas. Diseños muy, muy chulos, y con mucho detalle pero sin ser recargados (al contrario, son bastante intuitivos), a partir de ideas de Morrison y trabajo en equipo de Jones, Bennet y Batista (prácticamente se puede ver quien ha participado más en cada diseño). Todo esto señala el principio del Tercer Acto de la Isla de los Científicos Locos. Si la primera fueron los Martes con Morrow, y la segunda la llegada de Magnus a la Isla, esta última está claro que es el regreso del Profesor Magnus y sus Hombres de Metal, y Morrison ya da pistas cada vez más claras de cómo se va a producir eso, de manera ingeniosa. Aparte de esa parte obvia pero muy bien hecha, también hay algunos gags de diálogo e ideas geniales con los científicos locos. Y por supuesto, la presentación de los monstruos, gracias al dibujo y a la narración, realmente vibra con energía y emoción, dando la sensación de que está pasando algo trascendente y apocalíptico en muy poco tiempo. Además, en un par de sílabas queda claro a donde van a ir ahora, y la mención de la ausencia del cuarto monstruo es claramente la respuesta a uno de dos misterios que llevan largo tiempo en la serie. Es una pena que mucha gente no se fije detenidamente en los detalles de esta serie, porque (como suele pasar con obras de Morrison), te dicen muchas más cosas de lo que parece a simple vista. Gran parte del número, sin embargo, está dedicada a la continuación del drama de Questoya, que empieza con la miseria habitual rayando el melodrama, pero se redime al final al volverse verdaderamente emotivo y apropiado para la historia y desarrollo de los personajes. Probablemente sea algo decepcionante según lo que esperases, y es algo anticlimático (pero los finales de escena de Rucka en la serie lo suelen ser), pero es un final bastante apropiado y digno, aunque algo injusto. Por último, Johns avanza la Balada de John Henry, aumentando la tensión conforme nos acercamos al final, con una escena que muestra claramente como Natasha ha cerrado su círculo de desarrollo en la serie de manera chula, y un uso decente de los secundarios recopilados hasta ahora. El dibujo es del Primer Dibujante Oficial, que se despide ya casi hasta el final, y lo hace impresionantemente, con el poder de los villanos en la isla, la locura de los científicos y el drama helado de Question, aunque falle en un par de detalles de coordinación, como la página final, o que el tipo rechazado del Proyecto Hombre Común (inciso: Horribles cambios de traducción en la serie por parte de Planeta) haya cambiado de aspecto y hasta raza ya un par de veces según el número y dibujante.

El origen esta semana es de Tornado Rojo, por el maravilloso Phil Jimenez (que ya dibujó… mmm… la portada alternativa de JLA dedicada a él hace un par de meses), que por supuesto plaga las dos páginas de guiños. Waid resume bien la historia, haciendo mención de las varias idas y venidas complicadas de status del personaje, aunque como en un par de otros orígenes, mete la pata molestandose en mencionar el último cambio cuando es obvio que no va a ser duradero, aparte de que contradice la página anterior porque es de Brad Metzler. Muy Recomendado (9)

Aquaman: El Hundimiento de San Diego: Porque publican una historia de hace años de un personaje que nunca ha sido popular, que no tuvo ninguna especial relevancia, que presentaba un status quo que ya no se usa, por un guionista que no es particularmente popular, es una incognita a la altura del origen del universo o de la popularidad de Rob Liefeld. Y no es ya “Porque publican esto en vez de la infinidad de cosas preferibles que hay”, es “Porque publican esto en absoluto”. Pero bueno, esto es de la serie de Aquaman pre-Crisis Infinita, con la nueva dirección después de la chorrada de Rick Veitch de “Aquaman como personaje místico con una mano de agua mágica” que continuaba de JLA: La Edad de Obsidiana. Es la presentación de la ridiculamente llamada Sub Diego, es decir, la versión acuática de San Diego, y también de la nueva Aquagirl. Escribe Pfeiffer, que es bueno, pero no maravilloso, y depende de la idea que tenga que usar. En este caso, en vez de tratar de renovar al personaje de Aquaman y tratar de hacer algo original o chulo con él, lo que hace es tenerle como héroe eficaz y centrado estándar, y centrarse más en meterle en una situación nueva. La mayor parte de la historia es el misterio de que le ha pasado a la ciudad y porqué, y se acaba resolviendo satisfactoriamente, aunque no de manera particularmente interesante. Y eso es lo que se puede decir de la historia, que es competente, pero no tiene suficientes ideas nuevas o interesantes para que suba de eso, y desde luego, como se ha visto, no tiene nada para captar a los que no sean ya aficionados al personaje. El dibujo de Gleason es bueno, aunque su Sub Diego no es particularmente impresionante. Neutral (6)

Astonishing X-Men Nº10: La conclusión de esto no saldrá hasta abril como pronto en EEUU, así que de nuevo, en Panini tendrán que cortar a medias por tontos. Es una pena, porque la historia por fin está cogiendo suficiente inercia como para perdonarle sus varios fallos (lentitud, ir completamente a su bola, marear con más aliens típicos, lo convencional que es, etcetera). Esta es la parte donde se prepara ya el asalto final y se coloca todo en su sitio, y Whedon lo monta bien, con los típicos buenos diálogos y alguna semi-sorpresa buena. Y se explica uno de los fallos de Peligro, aunque sea demostrando lo mala que era la saga. Muy buen dibujo de Cassaday. Recomendado (8)

Batman Nº8: Dos números de Detective para equilibrar las series. Los dos son del equipo creativo regular, así que todo bien. El primero sigue una costumbre reciente, que es no dejar una identidad sin usar mucho tiempo: En cuanto un personaje muere en DC, surge una nueva versión, normalmente con las mismas cosas interesantes que pudiera tener el original, pero algún giro nuevo. En este caso, se trata del Ventrilocuo, con una nueva versión que mantiene las partes ambiguas y retorcidas del original, pero con cambios claros respecto al original que dan para nueva ideas, y llevan a una relación aún más retorcida y peligrosa con Scarface. Una buena presentación por parte de Dini, fiel al concepto que se inventó Grant hace casi 20 años, que fue una de las últimas creaciones duraderas para la galeria de villanos de Batman. La otra historia es un team-up entre Batman y el Acertijo en su nueva encarnación como detective privado, y es un misterio decente y entretenido. Buen dibujo de Kramer, que funciona mejor en esta serie de lo que podría parecer al ser tan colorido y a lo grande. Recomendado (8)

Bullet Points: Miniserie de Joe Straczynski, en plan What If/Otros Mundos. La idea es una contrapartida Marvel a LJA: El Clavo, con las balas del título en el papel del clavo, cambiando toda la historia. Excepto que JMS hace un trampa enorme ya para empezar, poniendo al Tio Ben en el origen de otro personaje, papel que nunca ha tenido ni remotamente en cualquier otra historia, para poder enlazarlo todo. Pero bueno, la premisa, rebuscada o no, no es más que una excusa para un juego de darle el origen y poderes de un personaje Marvel a otro personaje, y así hacer una cadena de cambios, con más o menos justificación. Normalmente cuando se hace un jueguecito de esos, la idea es meter al mayor número de personajes posibles, y jugar con como eso cambia todas sus circunstancias, hacer inversiones y modificaciones en secundarios y villanos y situaciones, y ese tipo de cosas, para hacerlo divertido. JMS sin embargo, como era de esperar, adopta el enfoque contrario, que es hacerlo todo lo más serio y dramático posible, que le quita toda la gracia al juego. Son páginas y páginas de narración lenta contandonos lo dramáticos que son los cambios, y lo heroicos que son los personajes y acaba siendo un rollo, porque lo único que está haciendo es pegar dos personajes Marvel clásicos, y contandonos detenidamente uno de sus dos conceptos, por si no lo pillaste una de las miles de veces que has visto a los personajes antes. Esto aún se salvaría si al menos los cambios sirvieran para ilustrar cosas sobre los personajes al verlos en circunstancias distintas, que es la gracia de las buenas historias de dimensiones alternativas, pero ni siquiera, lo único que nos dice, una y otra vez, es lo malas que son algunas circunstancias como las de Hulk, y lo muy heroicos que son todos pese a las circunstancias. Encima, hacia el final, resulta que el resto del Universo Marvel sigue igual sin ningún cambio a diferencia de los que hemos visto, y todo degenera en una pelea absurda entre decenas de superhéroes y un villano, donde la premisa se va al garete. Te quedas con la sensación de que has leido 5 números que no iban de nada, y que por mucha narración melodramática que le ponga Straczynski, con que te cuenten los cambios en los orígenes, ya has visto todo lo que el comic tiene que ofrecerte. Al menos el dibujo de Tommy Lee Edwards es bueno, y apropiado para la historia relativamente realista y oscura, pero no para el capítulo final. Neutral (5)

Capitán America Nº27: Los secundarios de la serie reaccionan a la muerte del protagonista más o menos como uno podía esperar. Mucho lloriqueo y drama que si bien no está mal hecho, tampoco es particularmente bueno o ilustra nada nuevo sobre los protagonistas. Las direcciones tampoco parecen particularmente prometedoras. Si la idea era que matando al protagonista las cosas se pondrían más interesantes, de momento no se consigue, porque el protagonista no era el problema. No vale la pena. Buen dibujo de Epting. Neutral (6)

Cuatro Fantásticos Vol.7 Nº1: Si, ya se que oficialmente pone “Nuevos Cuatro Fantásticos”, pero no es más que una excusa para renumerar otra vez más la serie, así que mejor ignorarlo. Además, si no quitan el prefijo en unos números, van a quedar ridículos, no es que eso les haya detenido antes. Debajo de la vomitiva portada de Turner (algún día las editoriales aprenderán que no sirve de nada enguarrar las portadas con garabatos de tipos que no tienen ni idea de anatomía o estética), lo que hay es una nueva etapa para la serie, aunque realmente escriba Dwayne McDuffie como en los números anteriores. Pero esta vez ya tiene sus propios argumentos, aunque la nueva alineación le venga dictada de arriba. Se podría ver como que es el más apropiado para la alineación, supongo. La alineación es, sorprendentemente, una buena idea: Una vez te tragas la manera ridícula en que Tormenta y Pantera se casaron, son una buena elección para suplir a Reed y Sue (un científico de acción patriarcal y una líder sensata como matriarca, con conexión con el grupo desde hace décadas), y los sustitutos temporales por problemas familiares son algo de rigor en la serie. Ayuda que McDuffie escriba a la pareja bastante mejor que Hudlin, aunque T’Challa siga teniendo ramalazos de graciosillo. En general, la química entre los protas es buena, y los trajes negros son un toque gracioso. En cuanto al argumento, continua de la miniserie Beyond de McDuffie (que aquí no se ha publicado, porque en Panini están demasiado ocupados publicando miniseries bazofia y series canceladas sin trascendencia como para publicar buenas miniseries que sirven para algo) que se notaba que estaba pensada para tener una continuación. Que se acople una vieja creación de McDuffie al viaje sin venir mucho a cuento canta un poco, pero es aceptable. La idea para la historia se basa bien en historia Marvel cósmica apropiada para el grupo y que se presenta de manera que queda asombrosa como debe ser, aunque de momento es casi todo exposición sin mucho a lo que agarrarse. Se agradece, eso sí, que al estilo clásico, en un solo número ya estén metidos de cabeza en un berenjenal cósmico más allá de la imaginación, que de eso va la serie, sobre todo después del tedio de JMS. En el dibujo entra Paul Pelletier, que dentro de la línea de Alan Davis, le pega muy bien al tono de la serie, y está mejor que nunca. En la parte de atrás del comic continua la serie de la Cosa, que termina el combate contra los Dos Terribles, que es divertido, pero no aprovecha mucho la antigua amistad entre Ben y el Hombre de Arena, que fue una de las mejores contribuciones de DeFalco a Marvel. Lo mejor de esa parte es la aparición de Spiderman, donde Slott se burla del traje de Araña de Hierro todo lo que se merece. La parte del final, enlazando la riqueza de Ben con sus raices en la calle Yancy y la historia aquella de Kesel es entrañable y bastante admirable. Buen dibujo de Kieron Dwyer, manteniendo la sensación de diversión de la serie aunque cambie el estilo y no esté igual de bien acabado. Recomendado (8)

Daredevil Nº23: Genial la portada en plan comic de romance, muy apropiada. El primer número es una historia entera dedicada a contarnos desde el punto de vista de Milla todo lo que ha pasado desde que ella entró en la serie. El resultado es que buena parte de la historia son repetir cosas que ya hemos visto no hace mucho. Está bien contado, al menos, Milla está mucho mejor desarrollada como personaje que con Bendis, y la historia le da emoción y una buena conclusión a lo que es, en efecto, un episodio de recopilación, que suelen ser inaguantables. Buen dibujo de Lee Weeks, que pega con el tono de la serie porque se mantiene el entintador. La otra historia es el comienzo de un argumento al que prácticamente todo guionista de Daredevil ha tirado mano desde Miller, y la verdad es que resulta algo pesado. Pero al menos Brubaker parece tener varios giros para la idea, de manera que no está del todo clara que variante del argumento es, si es que no es una nueva, y es una buena idea para mezclar las partes de superheroe y de abogado del personaje, con los añadidos recientes. Buen dibujo de Lark. Recomendado (8)

Detective Marciano Nº1: Primer tomo de un nuevo formato que trata de meter el mayor contenido posible en el formato Universo DC sin que explote, para poder meter series enteras en un par de números o tres. El resultado es algo que en teoria se ve bien, pero que tiene que ser algo incómodo de leer, porque es de una masa concentrada con la que podrías desnucar a un caballo. Y digo que se ve bien en teoría porque la reproducción de este tomo en concreto es bastante pobre, y a veces se notan los píxeles del escaneado. Espero que sea la típica chapuza de una sola vez de Planeta, y no la típica chapuza permanente de Planeta. En cuanto al contenido, es la única serie regular que ha tenido el personaje, y de lo mejor de él, porque es de un guionista excelente como es John Ostrander. Eso si, no es ni de lejos lo mejor de Ostrander. Lo bueno que tiene es que tiene siempre un mínimo de buen hacer y de estar bien pensado, y cada historia explora un aspecto de la historia, personalidad, poderes o aspectos relacionados con el Detective Marciano, el personaje siempre está bien caracterizado con una mezcla de estoicismo y pasión por la justicia, y el hecho de que sea prácticamente el héroe más poderoso de DC se aprovecha para hacer cosas originales con ellos en vez de ser una carga. (Pero claro, venía de escribir al Espectro, que es aún más poderoso, así que no es de extrañar) Por otro lado, no todas las historias tienen éxito. En parte porque los villanos de la historia no son especialmente memorables, y el único que se acerca a ser bueno es la nueva nemesis de J’onn que abarca casi todo el primer año. Pero el caso es que hay números que son simplemente peleas contra supervillanos medianamente interesantillas, y hay por ejemplo una historia de fantasía cienciaficcionesca (básicamente, un homenaje a Burroughs usando al olvidado Jemm, Hijo de Saturno, como coprotagonista) que también acaba cansando un poco. El crossover con DC Un Millón también tiene el problema de depender un poco de la historia principal. Otras historias más cortas y originales tienen más éxito, como los flashbacks a Marte que desarrollan muy bien la cultura marciana (que tome nota otros, ver más abajo), la historia atando cabos de la corta serie Chase (toma nota Andreyko… por cierto, si en Planeta quieren resucitar series cortas olvidadas, esa es mejor opción que el 90% de lo que han recuperado) o hasta el flashforward a tiempos de la Legión de Superhéroes, que es probablemente el último comic que hizo Hitch como invitado antes de ser una superestrella. Hablando de dibujo, el fijo es el habitual colaborador de Ostrander, Tom Mandrake, que le da a la serie una ambientación y una atmosférica única y muy agradable, capaz de pegar tan bien a horror, ciencia-ficción o hasta superhéroes algo peculiares, siempre muy imaginativo y gran uso de luces y sombras. No es la mejor serie para recuperar, pero es suficientemente buena. Recomendado (7)

Detective Marciano: Los Otros Entre Nosotros: Otra miniserie basura que no ha sido precisamente bien recibida ni en ventas ni en crítica, y no es de extrañar. Es el último trabajo de AJ Lieberman, que ya hizo los horribles números de Gotham Knights. En Planeta tuvieron el buen gusto de saltarse la mayoría de ellos, pero no han usado el mismo buen criterio con esto. Es una renovación del Detective Marciano, con el mismo sentido que las “renovaciones” de los 90 solían ser: Se cambia un diseño que ha durado prácticamente sin modificarse durante 50 años por otro que… bueno, el traje nuevo no es demasiado malo, aunque es menos vistoso, pero la nueva cabeza en plan daemonita no sólo es fea y ridícula, no tiene ningún sentido. (se supone que quiere dejar de fingir ser humano, pero como se consigue eso cambiado de una forma que no es ni la marciana ni de humano por otra que tampoco es ni marciana ni humana, no se explica, porque no se puede) Y la nueva actitud de “oh, que harto estoy de los humanos, ahora soy inhumano y antipático” no sólo es una chorrada de mal oscurecimiento de los personajes de tiempos anteriores, es una chorrada más propia de adolescentes que de un veterano hombre sabio cuya personalidad precisamente ha sido la contraria. Y todo sin realmente ninguna motivación. En cuanto al argumento, ¿cuál es la idea menos original que se puede hacer con J’onn? En efecto, como se puede ver en los otros tomos de este mes, es sacarse a otros marcianos supervivientes. Porque eso le hace más único y trágico, supongo. Lo que es trágico es que se dediquen nada menos que ocho números a una idea tan manida como esa, metida en una conspiración sub-Expediente-X que al menos Ostrander tuvo la decencia de no usar en su serie mucho más larga. No tiene ni un solo elemento redimible, porque lo menos malo son escenas de acción tontas y estiradas. Bueno, eso y el dibujo de Barrionuevo, bastante harto de que le emparejaran con Lieberman, que es bastante decente, aunque a veces le falte detalle y sea algo inconsistente, y el color apagado no le vaya bien del todo. Olvidable. Evitar a toda costa (2)

Detective Marciano: Secretos Americanos: Esto si que es escarbar en el fondo del baul. Cuando anunciaron de que, con su puñetera manía de sacar cosas relacionadas con el “personaje del mes”, valgan la pena o no, en Planeta iban a sacar tres tomos, lo normal era asumir que de las 4 (mini)series que ha tenido el personaje, la que se iban a dejar era esta, la más olvidada. Pero no, se han dejado la mini de DeMatteis de los 80 que fue la contó el que más o menos sigue siendo el origen actual del personaje. Casi mejor, porque pese a ser significativa, ya se publicó en su día, y era lo mismo de DeMatteis de siempre. Esto es más curioso, una mini del olvidado Gerard Jones (que probablemente sea mejor recordado aquí por cosas como Hombre Maravilla o Ultraforce, pero que tuvo una larga etapa en DC, en la que pese a escribir a la Liga de la Justicia durante 6 años, no escribió nunca a J’onn) de principios de los 90, aprovechando que J’onn es uno de los pocos personajes DC cuyo origen está fijo en un punto de la historia real. La idea es tener a J’onn en su identidad de John Jones, investigando un misterio en los años 50, que sirve de excusa para hablar de la mentalidad de America de la época, y todos los temas de entonces: Paranoia nuclear, paranoia alien, el gobierno metiendose donde nadie les llama, anti-comunismo, beatniks, la diferencia entre la imagen de la America Feliz y la realidad… todas las cosas que se suelen explorar cuando se cuenta una historia de esa década, pero aunque se hayan visto mucho, es que realmente son interesantes como explorarlas otra vez. Sobre todo porque J’onn, siendo en la vida real un producto de esa época, encarna varios de esos temas, de manera literal o figurada. Así que es una historia muy apropiada para él, su alienación de los humanos y su “alienigenidad”, y en ese sentido está bastante bien hecha. A veces se pasa un poco con las conspiraciones, y la aparición de un personaje DC establecido queda un poco rara, pero en lo general es una buena historia del personaje y la época. Es todo lo contrario que el tomo de arriba. El dibujo de Eduardo Barreto es muchísimo mejor que en el Clasicos Nuevos Titanes, e infinitamente más apropiado. Recomendado (7)

Ghost Rider: La Leyenda de Sleepy Hollow, Illinois: Dos historias, la primera no es más que dos números de Motorista Fantasma contra Lucifer, en forma de pelea, que cada vez se vuelve más repetitivo. No es excesivamente malo, pero lo único que tiene a su favor es el dibujo de Corben, que ciertamente le da vida propia bastante particular a las escenas. Mejor es la historia del título, que en EEUU se nombró como derivado secundario de Guerra Civil, pero que aquí afortunadamente no, porque es lo que antes se llamaba simplemente continuidad entre series. La idea, bastante chula, es que el siguiente cuerpo que Lucifer posee es el del difunto Jack O’Lantern, muy apropiadamente. Así que la historia es parte Motorista Fantasma contra un supervillano supernatural, la otra va sobre como funcionan las cosas en el pueblecito donde transcurre la historia, que es la típica historia de pueblecito en medio de America, pero al menos no desentona con la otra parte de la historia. Buen dibujo de Saltares/Texeira. Mejor de lo que uno podía esperar de Way. Recomendado (7)

Green Arrow Nº5: El primer capitulo termina la historia del entrenamiento en la isla, y es una historia boba de artes marciales sin nada reseñable. La segunda ya se mete en los politiqueos simplistas del Alcalde Queen (aparentemente, los únicos elementos políticos aquí son millonarios tratando de matarle, y Oliver haciendo de vez en cuando alguna obra de caridad… joder, Winick, no es que haya que centrarse en los detalles del dia a dia de un alcalde, pero como cualquier que lea Ex Machina o sepa algo de política sabe, un puesto así va de mucho más, y desde luego no deja tanto tiempo libre para pasearse vestido de Robin Hood). Además, aparentemente las autoridades del Universo DC son submongoloides y nadie les dice nada (Exterminador es un superhumano y uno de los asesino más peligrosos del mundo, que ha colaborado en superterrorismo, ¿y lo tienen en una carcel de seguridad normal paseandose por el patio con la población normal?) y el final nos promete el retorno de una mala, mala idea de Winick de otra serie. Alegría. McDaniel sigue siendo dinámico pero cutre. No Recomendado (3)

Green Lantern Corps: Ser un Lantern: Con cierto retraso, llega la serie regular del Cuerpo de Linternas Verdes, siguiendo el mismo esquema que la miniserie previa. Bueno, excepto que a Rayner se lo han llevado a hacer el tonto a un spin-off, así que Garder va por libre. Desgraciadamente, aunque la premisa es muy buena, y tiene una plantilla de protagonistas muy sólida, Gibbons hace que la serie caiga en todas las posibles trampas, y alguna más. Para empezar, pese a tener todo un universo alienígena que explorar, todos los aliens que salen son como humanos, pero con distintos colores, o como mucho, con cabeza de animales (por el amor de Dios, hasta los reptiles hembra tienen pechos humanos), y todas las culturas son idénticas a la Tierra actual o de alguna época trillada del pasado. Además, todos los Linternas nuevos que salen son estereotipos, o directamente irritantes, y en muchos casos, no sabes que demonios pintan en el puesto. Las historias son también bastante obvias y predecibles, como el “misterio” de quien ha asesinado a un miembro de la realeza de un planeta medieval (¿Ves lo que acabo de decir?) o el dilema de Isamot. Incluso la historia que sonaba divertida, la de Guy teniendo que enfrentarse a un cazarrecompensas bestia sin ayuda del anillo, acaba siendo una chorrada con humor cutre en vez de una ocasión divertida de ver a Guy demostrando lo bruto que es. Hasta el vistazo a los procedimientos del Cuerpo de LVs, que quedaba bien en otras cosas recientes, aquí lgora ser mundano (no, tenerles bebiendo café en una zona de descanso no ayuda a vender la idea de “Linternas Verde como policías”). Lo único que se salva, aparte de los protagonistas, es el subargumento de Natu, y algo de la historia del final, que al menos es una historia de acción decente contra un enemigo curioso. Eso si, Gibbons debería haber puesto un agradecimiento a Alan Moore en los créditos, porque la segunda mitad del tomo va toda de desarrollar conceptos que Alan Moore mencionó una vez en historias de 8 páginas, y explotarlas lo mejor que sabe. Si eso es bueno o malo, se deja a cada uno. El dibujo de Gleason en la primera mitad es generalmente bueno, aunque algo sobrecargado y confuso a veces. Y el del propio Gibbons es lo contrario, siempre claro y atractivo, pero a veces le falta inspiración y asombro, porque se le dan mejor cosas más normales que la ciencia-ficción. La serie probablemente mejorará con el gran crossover de este verano, pero de momento esto es muy decepcionante. No Recomendado (4)

Grifter/Midnighter: Cuando piensas que ya lo has visto todo, aquí viene una miniserie coprotagonizada por uno de los superhéroes más abiertamente gays, escrita por uno de los guionistas más abiertamente homofobos en comics, Chuck Dixon. Realmente, eso no afecta a esta historia, donde eso no es relevante, pero no deja de ser irónico, y según tu punto de vista, o profesional o hipócrita por parte de Dixon. En fin, es lo que puedes esperar de un comic de Chuck Dixon, que están escritos en piloto automático, protagonizado por dos personajes que pasaron su momento de gloria hace muchos años, y que no son más que dos ridículos montones de testosterona que se creen guays, pero realmente son ridículos. Una ridícula historia con dos protagonistas en plan macho ridículo (principalmente porque no es conscientemente ridículo) con diálogos risibles, en un argumento de acción que se vuelve progresivamente más y más tonto conforme avanza la historia. Además, dibuja Ryan Benjamin, que es uno de esos horribles reductos de la Image de los 90 que últimamente están volviendo del limbo en el que debían estar. El equivalente en comic a una película de Van Damme, un desperdicio de páginas. Evitar a toda costa (2)

Incorregible Hombre Hormiga: Escoria: Porque las series canceladas a los 12 números porque perdieron una gran cantidad de ventas y han sido olvidadas son mejor opción para publicar que miniseries consistentes que merecieron una secuela. Siguiendo la tradición de crear herederos de los personajes que has matado recientemente, llega un nuevo Hombre Hormiga. A diferencia de los otros trabajos de Kirkman en el Universo Marvel, esto tiene alguna idea más que nostalgia descerebrada. El chiste es que, como indica el título, el nuevo HH no es precisamente un héroe, es más bien un capullo. Consigue el traje mediante artimañas sucias y potra, y en vez de combatir el crimen se dedica a espiar a chicas en la ducha, cosas asi. El problema es que, una vez pasas la originalidad de la idea, no hay mucho más. El protagonista es un cretino con el que es muy difícil empatizar, y muchas de las veces, ni siquiera es divertido pese a ser un capullo, simplemente es un capullo. Y que Kirkman repita continuamente lo desagradable que es no lo hace más divertido, lo hace más pesado. El resto de personajes son, o aún más desagradables que el prota, o muy sosos. La historia, que es básicamente una versión del orígen de un héroe y su debut, pero adaptado a la poca moralidad de Mitch, no es mala, pero tampoco nada del otro mundo. Y lo que se supone que es lo más llamativo de la serie, que es el humor, no brilla tanto como en las series no Marvel de Kirkman. Tiene algunos momentos buenos, pero no hace que el ritmo de la serie sea divertido, ni le da suficiente gracia a Mitch como para compensar lo cafre que es. El dibujo de Hester es bueno dentro de su estilo, algo caricaturesco que le va bien a una serie como esta, pero a veces se pasa de chorra, sobre todo en cosas como el nuevo traje de Hombre Hormiga, que parece una parodia más que otra cosa. Mejor que otros intentos de Kirkman, pero sigue sin tener éxito en Marvel. Neutral (5)

Iniciativa Nº0: En la tradición de Brave New World y Civil War: Elegir Bando (ejemplos ilustres, sin duda), aquí viene otra de esas antologías que son básicamente anuncios de futuras series. Lo único es que aquí en vez de tener a los equipos creativos responsables de cada serie, tienen un equipo creativo común. El problema es que el equipo es Brian Bendis y Marc Silvestri, así que como te puedes imaginar, no está ni muy bien escrito ni bien dibujado. La preview de las series de Vengadores lo único que hace es demostrar la esquizofrenia de la situación actual, donde los supuestos “heroes” registrados actuan de la manera más inmoral, desalmada y abominable concebible (y hasta cierto punto, Bendis también, pero eso no es nuevo), pese a que podrían conseguir los mismos objetivos mediante otros métodos, y aún así se supone que son los “buenos” y hay que tomarselos como héroes. Es vomitivo, y no sólo por Silvestri. La preview de Omega Flight es igualmente de un estúpido que asusta, pero no se podía esperar menos de alguien tan estúpido como cargarse a Alpha Flight porque si, y encima darle la oportunidad de joder también a sus sucesores. Es gracioso los muchos paralelismos entre guionistas y personajes en este comic. Por último, la presentación de los nuevos nuevos Thunderbolts si que está escrita por su guionista, Warren Ellis (quizá para compensar que no escribió el prólogo en Elegir Bando) y es la única que se molesta en presentar al equipo en acción y a todos los miembros. Desgraciadamente, lo que presenta no es más que nihilismo y no tener ni idea de los personajes ya establecidos. Por si fuera poco, en Panini han debido decidir que si tienes el mal gusto de comprar esto, también serás tan tonto como para tragarte una tomadura de pelo, así que la mitad de las páginas, y la subida de precio consiguiente, viene de un especial publicitario, a base de resumir la mierda de la Guerra Civil (como si alguien que compre esto no la hubiera leido) y un puñado de entrevistas que puedes encontrar casi iguales en Internet. Pero bueno, mientras Panini siga tomando a sus lectores por idiotas, y estos sigan cayendo, seguirán haciendolo. Evitar a toda costa (1)

JLA Nº5: Alguien debería decirle a Brad…

Que hacer que todo el mundo llame a todo el mundo por el nombre de pila…

Tenga sentido según la situación o no, e incluso si los personajes no se conocen…

Y hacer que todos los números vayan de monólogos internos que no dicen nada para darle falsa profundidad a los personajes…

Y que esos monólogos tengan siempre el mismo estilo da igual quien narre…

Y que tengan siempre la misma cadencia de cortar frases a medias para darle impacto…

No hace todo más literario y moderno…

Es una mierda!

El dibujo también es una mierda, y el argumento no da mucho de si. No Recomendado (4)

Jóvenes Titanes Nº5: El primer número está dedicado enteramente al Chico Diablo, contandonos su historia hasta ahora. Y es una de esas ocasiones donde se usa historia establecida en comics antiguos, pero tan bien escogida y tan bien montada que parece mentira que Johns no se la haya inventado de cero, porque la ha ordenado y enfocado de tal manera que todo encaja maravillosamente, y la gran revelación final funciona tan bien tanto si leiste la historia original como si no. Así es como se usa la historia acumulada en un universo compartido. Además, conecta muy bien con una escena en un número reciente de 52, aparece uno de los primeros personajes cutres que Johns transformó en chulos que ya tocaba que reapareciese (aunque sea una pequeña aparición) y le da un status quo original y trágico al personaje. En general, es una buena historia que desarrolla bien a un personaje que hasta hace poco era un chiste que nadie recordaba. Eso si, un fallo en el desarrollo de la serie, o una trampa, porque en números anteriores descartaron un origen para las habilidades de Diablo que ahora resulta que es cierto, sin reparar en la contradicción. Muy buen dibujo, atmosférico sin que se pierda detalle, y pudiendo cambiar de registro, de Peter (a ver cuando publican su Starman) Snejberg, sobre todo para lo que nos tiene acostumbrada la serie. El otro número comienza la saga final del actual equipo creativo, con la llegada de unos Anti-Titanes, que están compuestos por antiguos Titanes, personajes nuevos, y curiosamente, antiguos villanos de la época de Young Justice, que son también tan apropiados dadas las circunstancias que casi parece que Johns se los haya inventado. Oh, y también Batgirl, que como era de esperar siendo Johns, se une a la larga lista de héroes transformados estupidamente en villanos que ha acabado rehabilitando y explicando las estupideces. Es triste que tenga que arreglar cosas que pasaron apenas unos meses, y más a base de dar una explicación que no tiene nada que ver (es decir, que está claro que no estaba preparado desde el principio), pero bien está lo que bien acaba, supongo. El número sigue la estructura típica de estas historias (es básicamente la misma que la historia de la Sociedad de la Injusticia que ya hizo Johns), pero da para buenas escenas, y la alineación está muy bien escogida, para hacer reaccionar a los Jóvenes Titanes, y porque algunos de los Titanes Este son personajes interesantes de por si con historias que contar. Es una pena que dibuje Daniel, con estilo noventero plano, con falta de detalles, poses y anatomías forzadas y en general feo. Muy Recomendado (9)

JSA Nº2: Parece que van a alternar las portadas chulas de Eaglesham con los pin-ups aburridos de Ross. La portada de Eaglesham era mucho mejor, aunque es un ligero spoiler. El misterio del asesino continua, y aunque no se dan pistas de su identidad, se empieza a ver claro su modus operandi, y porque es un enemigo natural de la SJA. La mayor parte del número, sin embargo, va de desarrollar a los nuevos miembros. Otros guionistas se habrían dormido en los laureles y habrían creado personajes genéricos o indistinguibles de sus predecesores, pero Johns se lo curra muchísimo, y todos son ideas originales que hacen que cada personaje sea único y aporte algo distinto, y esa combinación hace de esta serie algo con una dinámica bastante distinta que otras series, que parece una familia un tanto peculiar tanto como un grupo de superhéroes. Hay momentos buenos con varios personajes, aunque el mayor desarrollo es de Starman, que no sólo es divertido, viene con un misterio incorporado que ya más o menos está claro para los que sepan un poco de DC, aunque la idea general queda clara para cualquiera. Lástima que la página final no se haya podido traducir bien. También se ve más del hijo de Wildcat, y porque es una idea original dadas las circunstancias, aunque no queda claro aún que papel va a jugar en la serie. Y se presenta a alguien que como la portada de Ross del nº1 dejó claro, también se va a unir al grupo, que es de momento una idea menos original en general, pero si única para la serie, y bien presentada. Además, viene acompañado del retorno de otro miembro más como parte de una escena de pelea increiblemente chula, así que poco más de puede pedir. El dibujo de Eaglesham sigue siendo genial en acción y expresión corporal, y el uso de otro dibujante en una escena está logrado. Muy Recomendado (9)

Justicia Nº5: Los héroes escapan del primer asalto y empiezan a darse cuenta de lo que está pasando, mientras los villanos siguen maquinando y se preparan para la segunda andanada. Algunas trampas o maneras de salir de ellas son algo rebuscadas (¿El anillo de Green Lantern no puede teleportarse de vuelta a la Tierra? ¿En serio?), pero en general es una pelea entre superhéroes y supervillanos bastante bien montada, y usando bien unos cuantos recursos clásicos. El dibujo de Ross le sigue dando más grandeza a todo de la que tendría de otra manera. Recomendado (7)

Lobezno Nº25: Número dedicado casi enteramente a flashbacks, lo cual es casi mejor, porque la parte del presente, cazando a un mindundi como Rojo Omega, es tediosa. El primer número vuelve a contar la historia pasada de Logan y su equipo de operaciones secretas con el orígen de Rojo Omega, no aportando nada particularmente nuevo a la primera vez que lo contaron en 1992, y no era precisamente para tirar cohetes entonces. Si, es un comic entero dedicado a volver a contar ideas de una mala época que los pocos que den un carajo por ella probablemente ya la han leido. Alucinante. El otro número también va de explotar cosas de Jim Lee de hace 15 años, en este caso la mención de que Logan conocía a la Viuda Negra de pequeña, sólo que aquí al menos Way desarrolla la relación entre ambos y cuenta una historia. Innecesario, pero decente, y por tanto, lo mejor de la serie hasta ahora. Buen dibujo de Dillon, que al menos le pega a este tipo de material más que a las peleas de adefesios del presente. No Recomendado (4)

Ms Marvel: Binaria: El equivalente contemporaneo del Comic Genérico Marvel continua, sólo que en los 00 eso significa que el protagonista es ligeramente despreciable sin que nadie le diga nada. La primera historia es un especial (que se diferencian de los anuales en el número de páginas, y de un número cualquiera de la serie regular en… nada excepto el título) que no se sabe bien para que está. Para darle título al tomo (Binaria aparece, sólo en unas páginas, eso si) y recordar ese incómodo capítulo del pasado de la protagonista, y poco más, porque va de Carol lanzada a una serie de situaciones aleatorias, que se solucionan sin que ella haga nada. Quizá más adelante tenga algo de sentido, pero ahora no lo tiene, y menos como algo aparte. Dibujo decente de Camuncoli. Después, tenemos una historia bastante tradicional, donde Ms Marvel se enfrenta al que es su único enemigo recurrente de su serie original, más o menos. Completamente genérico y nada inspirado, podría haberse publicado hace 20 años sin ningún problema. Buen dibujo de De La Torre, que se despide de la serie. Por último, las secuelas de la Guerra Civil vienen para dar la lata, tanto viendose las consecuencias de las tonterías que Carol hizo durante el crossover, como su nuevo status quo. Aquí Reed logra darle un poco de personalidad a Carol y redimirla en parte por las cosas que ha hecho últimamente, aunque sólo en parte. Al menos ahora es un personaje más o menos agradable, aunque sigue siendo un poco genérica, la verdad. La historia no es gran cosa, pero es mejor que otras, porque al menos va de algo y no sólo pegarse con villanos cutres y ser duro. Buen dibujo de Lopresti, que empieza su año en la serie, encajando con el estilo hasta ahora. Neutral (5)

New X-Men Nº29: Una de las protagonistas es torturada durante varias páginas. Los protas se enfrentan a villanos antimutantes sin personalidad que son muuuy malos y violentos. La mala principal es una horrible colección de tópicos de chica mala. Parte de eso es un trailer para la segunda miniserie de X-23, en vez de una historia cerrada. Ninguno de los protagonistas muestra ningún atisbo de personalidad, porque están demasiado ocupados agonizando o dandose de leches. Es todo un remedo de las series mutantes de los 90, con todo lo que eso conlleva. Lo único bueno es la escena final, muy cruel y apropiada, pero ni siquiera es de uno de los personajes principales de la serie. Dibujo decente de Paco Medina, pero no se molesta en hacer distinguibles la una de la otra a la villana y a una de las protagonistas, lo cual debería ser algo básico. No Recomendado (4)

Nuevos Vengadores Nº25: En una de esas ironías que consigues cuando le pones nombres absurdos a las series, tras Guerra Civil los Vengadores se dividen en dos, y la serie veterana es la que se llama “Nuevos”. Sobre el papel, esto no es mala idea: Gracias a la nada sutil división de bandos de Millar, los anti-registro han acabado siendo los héroes callejeros, y eso son estos “nuevos” Vengadores, es decir, básicamente, los personajes que realmente le gustan a Bendis y tiene ciertas esperanzas de saber escribir correctamente. No son muy Vengadores, pero esa puede ser parte de la idea, que por fuera no se parecen al grupo clásico, pero mantienen el espíritu. Desgraciadamente, Bendis sigue cometiendo sus mismos fallos de siempre. Mete en el grupo al Doctor Extraño, que siempre ha sido casi imposible de usar bien en grupo, y además Bendis ha demostrado ser incapaz de usarlo, como es incapaz de usar a alguien con habilidades más complejas que pegar puñetazos. Y efectivamente, el personaje está para hacer mágicamente cualquier cosa que el argumento necesite a veces, y ser completamente inútil el resto del tiempo. Spiderman actua como una persona completamente diferente que en su propia serie, es decir, como siempre, lo que es casi de agradecer, pero no deja de ser inconsistente. La mayoría de personajes siguen siendo cifras al servicio de los importantísimos Cage y Mary Sue. Eco reaparece tras haber estado desaparecida durante un año y no haber realmente pertenecido a la encarnación anterior del grupo, y sigue siendo escrita como una ninja sin ninguna relación con el personaje establecido o mucha personalidad, y la puñetera idea de Ronin que tanta lata dio se ha abandonado. Pero como tener una identidad secreta sin explicación y un misterio que no se puede resolver es tan buena idea, hay un nuevo Ronin que aparece sin explicación y sin que nadie diga nada, o se sepa que pinta. Así que, dados los antecedentes de Bendis de consistencia con las pistas establecidas, probablemente acabe siendo Galactus o alguien así. Oh, y no se le ocurre nada mejor para empezar que enfrentarles a la Mano, porque ninjas genéricos coñazo son villanos tan interesantes, y no se han usado apenas últimamente. El diálogo de Bendis sigue creyendose más gracioso e ingenioso de lo que realmente es, que realmente es repetitivo e irritante a veces. Tiene un par de momentos buenos, hay que admitirlo, y la Mano es algo menos coñazo que otras veces, porque al menos ahora tiene un lider con algo de entidad. El dibujo de Leinil Yu es bueno en algunas partes, e inconsistente en otras. Realmente, lo que uno podía esperar de Bendis. No Recomendado (4)

Patrulla-X Nº25: A esta serie le está viniendo bien los acelerones de Panini, porque es tan larga como pesada, y recortarse en un 25% le ayuda. No es que eso la redima: El villano principal no sólo sigue siendo bastante plano, pero es que además sus pocos rasgos de personalidad se contradicen entre si, ya que ahora su motivación entera desde que empezó desaparece por completo de repente. Además, se resucita uno de esos villanos aburridisimos que era extraño que nadie hubiera resucitado en los 90 porque es la típica muestra de que no se tiene ideas, resucitar historias que ya se concluyeron y nunca fueron particularmente originales porque no se tienen nuevas. Por su parte, el Imperio Shi’ar continua siendo el sitio más aburrido y primitivo del universo, donde pese a abarcar miles de mundos y tener tecnología super-avanzada, si un pirado llega y se nombra emperador, todo el mundo le rinde pleitesía, aunque sea un loco malvado. No es de extrañar que los terrestres siempre les tengan que sacar las castañas del fuego, lo raro es que no se hayan extinguido ya. Claro, que por lo que concierne a Brubaker, a lo mejor si que se han extinguido, ya el imperio parece componerse únicamente de un puñado de políticos y militares, sin ningún atisbo de la cultura, de que va, o ya puestos, de la existencia del otro 99% de la raza. Y lo que conocemos está sacado del libro de tópicos estúpidos. Oh, y Brubaker ya podía documentarse, Araki no puede haber sido el canciller toda la vida de Lilandra porque ha muerto un par de veces (cosa que Morrison explicó habilmente presentando a varios Arakis clónicos, pero claro, eso distingue a los buenos guionistas de los que tenemos ahora). El resto de la historia son peleas genéricas sin nada que contar, únicamente para rellenar, al igual que la aparición de más personajes a estas alturas. Dios, esto empezó prometedor, pero está cayendo en cada socavón posible. El dibujo de Henry y de Tan es agradable, pero no brilla ni de lejos para ocultar los muchos defectos de la historia. No Recomendado (3)

Planeta Hulk: Armagedón: Esto es… curioso. Y cuando digo curioso, quiero decir absurdo. Únicamente quedaban dos capítulos de Planeta Hulk, y entonces Panini, en vez de haberlos publicado en el anterior tomo, publicarlos en un especial de 48 páginas, o al menos rellenar hasta un tomo con material relacionado, van y ponen una miniserie que no tiene nada que ver excepto ser de Hulk. Así que la historia del título sólo ocupa un tercio del tomo, lo cual tiene que ser algún tipo de falsa publicidad, aunque la calidad del tomo sea consistente. En fin, esto es el final de Planeta Hulk, y si has visto algo de la premisa de Guerra Mundial Hulk, por no hablar de la portada y título de este tomo, más o menos te puedes imaginar lo que pasa. Pero aún así, Pak hace un buen trabajo vendiendo lo maravillosa que es la nueva situación de Hulk, de manera que duela más cuando se vaya todo a la mierda. Le da tensión y emoción, y también pistas de que no todo es lo que parece, para que el crossover tenga más de dos bandos. Buen dibujo de Pagulayan. La verdad es que pese a la premisa obvia, Pak ha hecho un buen trabajo con Planeta Hulk, haciendola una historia memorable que ha revitalizado al personaje. Aún hay esperanza para él.

La miniserie acompañante es Hulk: Destrucción, que aún quedaba inédita de la segunda etapa de Peter David. Pese al título, es una mini dedicada a la Abominación, aunque tiene que ceder algunas licencias al videojuego de 2005 con el que comparte nombre y teóricamente se relacionaba. David aprovecha para dar una nueva versión del origen de la Abominación que no implique ser un agente soviético. Desgraciadamente, es peor el remedio que la enfermedad, porque para solucionar un problema fácilmente salvable (al fin y al cabo, el orígen de Hulk tiene un problema similar, y no ha habido que hacer cambios graves para arreglarlo) se causan contradicciones bastante más dificiles de reconciliar, como que Doc Samson debutara años antes de cuando le toca, que han puesto la canonicidad de esta mini en duda. De hecho, la manera de tratar la continuidad de David en esta miniserie es muy criticable, ya que simultaneamente se empeña en remover historia pasada para arreglarla, y en cargarsela cuando le conviene. Un villano recurrente de su etapa tiene un nuevo origen que contradice los anteriores sólo para insertarla en la serie, y se da una tercera explicación alternativa de un fallo de continuidad de Bruce Jones, lo cual es excesivo lo mires como lo mires. Si, fue malisima y está bien arreglar las cosas, pero lo mejor es dar una explicación y seguir adelante, no volver una y otra vez a lo mismo. Aparte de eso, la historia está divivida en dos partes, y la parte de flashback no son más que peleas aburridas y retcons. La interesante es la del presente, que ya tiene más del ingenio y originalidad de David: El primer número es enteramente una conversación entre dos personajes, el segundo entre tres, y así sucesivamente. Y francamente, esas conversaciones tienen más tensión y drama que todos los puñetazos que pueda haber en la otra parte, aparte de tener unas reflexiones y conclusiones sobre la mentalidad de los protagonistas de la serie, así como de la naturaleza del poder, muy buenas. Lástima que este junto con todo lo demás, y que el dibujo de Jim (Cuatro) Muniz sea bastante feo y cutre, con músculos como raices de árbol. El de Jim (Transformers) Muniz en los flashbacks es mejor, aunque tiene algunos problemas de perspectiva también. Aún así, un tomo recomendable, pese a los problemas. Recomendado (8)

Punisher: Diario de Guerra Nº4: Afortunadamente, la tontería de Frank vestido de Capitán America se ignora lo más posible para centrarse en lo verdaderamente importante, que son las explosiones. Básicamente, esto es una película de acción que bien podría estar protagonizada por Bruce Willis en su día, pero en la que gracias a pertenecer al Universo Marvel, todo está amplificado en recursos y ambición. No sólo hay persecuciones de coches y helicopteros, las hay de mochilas-cohete y aviones de ciencia-ficción. Los malos no son sólo terroristas, son super-terroristas. Y así. Tanto el protagonista como los villanos son ridiculamente exagerados, rayando en la caricatura, pero pese a ser divertidos en ese sentido tienen una coherencia interna que permite que la historia se pueda tomar en serio. Y es bastante divertida si te gustan ese tipo de cosas. Igualmente, el estilo exagerado de Olivetti le pega a la serie, y se le da bien está acción bestia. Este es el tono que necesita la serie, y si Fraction se centra en él en vez de en joder con villanos de segunda, irá bien. Recomendado (8)

Robin Nº3: Primero terminamos la historia de los secuestradores, que es un ejemplo de historia estándar de Robin, mostrando los problemas de la identidad secreta, su habilidad para pensar en situaciones difíciles y resolverlas con esmero y su sentido de la responsabilidad. Nada reseñable, pero bien hecho. La idea extra es, mediante el personaje de Dodge, demostrar que no sólo no todos los adolescentes son capaces de ser superhéroes, en la mayoría de los casos es tan negligente como parece. Eso lleva a una buena reacción de Robin, y también a un buen momento con Batman, ejerciciendo bien en su nuevo papel de padre adoptivo. La otra historia es una de esas historias calmadas de tratar un Tema Importante, en este caso el habitual “héroe debe salvar a un suicida”. El número funciona mejor que la mayoría porque la personalidad de Tim, y como hechos recientes le han afectado se deja ver a través de la charla al invitado, no es sólo una charla de ayuda para gente con problemas, no es que esa parte este mal hecha, se basa más en sentimientos sinceros que en perogrulladas, y el mensaje, aunque claro, no queda forzado. Williams se contiene y no exagera tanto como en otras historias, así que no está fuera de lugar. Una buena historia, y ahora empieza a verse porque han cogido a Beechen para escribir la serie. Recomendado (8)

Runaways Nº10: En Panini no aprenden de los errores del pasado, ejemplo nº52: Whedon, que no tiene precisamente una historia de puntualidad en comics, empezó su etapa en abril. A la altura de enero, sólo ha salido hasta su cuarto número. Así que es muy difícil que lleguen a publicar la saga sin parones. Joder, ¿tan difícil es no empezar a publicar una serie hasta que sepas que vas a poder publicar una historia completa? Si van a tener que hacer parón de todas maneras. En fin, en un extraño alarde de preocupación por una serie que no es superventas y de los niños mimados en crossover continuo (es decir, en una serie buena), en Marvel han puesto un equipo creativo sustituto para esta serie a la altura del original. En parte es porque el sustituto es famoso y se ofreció voluntario, aunque desgraciadamente no prometió entregar los guiones a tiempo. Retrasos aparte, Whedon es una excelente elección como sustituto para Vaughan, porque sabe escribir adolescentes muy bien, y sobre todo los diálogos ingeniosos y modernos. Obviamente, los diálogos son muy buenos, aunque las comparaciones son odiosas. Vaughan había definido tanto a los protagonistas que se nota el cambio. No tanto en los diálogos como en las personalidades, que son más simples ahora, y en algunos casos, sobre todo en las parejas, no encajan del todo con como habían quedado en el número anterior. La historia tampoco continua exactamente del final de la etapa anterior, aunque si que siguen siendo fugitivos de verdad. Lo que hace es volverse más convencional, y más metida en el Universo Marvel en vez de en su propio rincón, con el grupo ahora en Nueva York y encontrandose a personajes Marvel de siempre. Nada señalable en ese respecto, como en Astonishing, están bien usados (aunque en un caso, encaja de mala manera con algo que le ha pasado recientemente) pero no de manera nueva o llamativa. Hay un subargumento con misterio que de momento sólo es misterio, y una secuencia de acción decente, pero más en plan aventurero de lo que suele ser esta serie. Todo va a lo mismo: Está bien, es divertida, pero ha perdido parte de la chispa que hacía única a la serie. Al menos de momento, es algo decepcionante en ese aspecto, pero no malo. Lo que no decepciona en absoluto es el dibujo de Michael Ryan, que es la elección perfecta para la serie. Como demostró en New X-Men, no sólo dibuja muy claro y muy bien, con figuras sólidas y con mucho detalle, hace a los adolescentes más bonitos y creibles, con expresiones, lenguaje corporal y ropas individualizadas y hechas a la medida perfecta de cada personaje. Además, sabe llevar las escenas cómicas al igual que las de acción, que es vital para la serie. Todo un acierto, y espero que en Marvel se den cuenta. Recomendado (8)

Spiderman Nº15: No puedo creerme que en Panini no hayan aprovechado la nueva dirección para reiniciar la serie de cero. Han aprovechado ocasiones más tontas, o ninguna en absoluto. Empieza De Vuelta en Negro, que aparte de ser una excusa para llamar la atención y coincidir con la película, es una estupidez. Peter Parker está deprimido y enfadado, y por tanto va de negro. A ese nivel de simbolismo de primaria hemos llegado, a Spiderman reaccionando ante el mundo como un adolescente emo. Al menos en la película cuando hacían algo similar era medianamente en plan de coña, y sólo tardaba un rato en volverle el sentido común. El primer número de Amazing en la nueva dirección es tan patético como puedes imaginarte. Los lectores de Spiderman que lleven cierto tiempo recordarán que poco antes de la saga del clon hubo otra historia igual de patética donde a Spiderman le pasaba uno de sus traumas habituales, y en vez de reaccionar como siempre, como eran los 90, se volvía oscuro, agresivo y deprimente, e iba por ahí diciendo que ahora era “la Araña”. Esto es recordado como uno de los puntos más bajos del personaje, y con razón. Bien, pues preparaos para “soy la Araña 2”. En este número, JMS tiene a Spiderman, de negro porque es OSCURO, estando atormentado, pegando a gente salvajemente y jurando matar a alguien. Si, eso es precisamente de lo que va el personaje. Y es una reacción comedida, coherente y no está manida en absoluto. Al menos el dibujo de Garney es decente. En cosas más sensatas, siguiendo con las organizaciones aparentemente incomprensibles de Panini, en vez de un número de cada serie para que quede todo coordinado, hay una saga entera de 3 números de Amistoso Vecino. Casi mejor así, un número entero sin Sensacional sólo puede ser bueno. Aquí David también hace algo reminiscente de la película, pero de manera más sensata. Es una historia con el Hombre de Arena, pero una versión del personaje con la que se puede empatizar (a diferencia de más arriba en Cosa) que es bastante similar tanto a la de la película, como a la que teníamos hace años en los comics antes de que la cagaran. A esto se le mezcla el actual status quo de Peter como fugitivo (que de entre todos los cambios recientes, es el único que le pega al personaje sin cargarselo) y uno de los subargumentos que llevan fraguandose en la serie desde hace tiempo (más que nada porque tenía que cerrar la serie en pocos números, y David tuvo que juntar varias ideas que tenía pensadas para poder meterlas todas) y queda una extraña aventura de compañeros a la fuerza bastante divertida en la tradición Spiderman, con sus dilemas morales y buena resolución para todo. Además, un par de subargumentos avanzan de manera divertida y original, y queda claro cual es otro de los misterios de la serie. Y tiene secundarios, no como otras series. Buen dibujo de Todd Nauck, que no queda poco apropiado para los momentos serios pese a ser caricaturesco. Es brutal la comparación entre las dos series en el tomo, como un guionista comprende al personaje y la serie y cuenta una historia de verdad, y el otro… no. Recomendado (7)

Stormwatch Nº1: Tercer relanzamiento de la propiedad, como parte del relanzamiento global de Wildstorm del año pasado, que ha tenido más bien poco éxito (esta sólo ha durado 12 números, por ejemplo) Una pena, porque esta es la primera serie regular que le han dado al mejor novato de la temporada, Christos Gage, y la verdad es que no sólo es buena, captura el espíritu del Wildstorm de los años anteriores de hacer algo un poco diferente y más maduro con un universo superheroico. La idea aquí es que la encarnación antigua de Stormwatch vuelve a existir, pero son demasiado coñazo como para leer sus historias. Así que seguimos la historia del primer intento de hacer una fuerza superhumana de bajo nivel para detener amenazas locales menos poderosas, como parte de la policía. Algo así como el Código: Azul de Marvel, pero con personajes más variopintos. Es una idea muy buena, y da para tener historias enfocadas de manera distinta que los grupos de superhéroes convencionales. El grupo es muy variopinto, y tiene cierto toque Ellis, lo que era de esperar. Pero hace bien lo que otras series con el mismo patrón en la creación del grupo como Monarchy o Establishment hicieron mal: Los personajes están muy bien definidos, y se explican y hacen interesantes en poco tiempo. El grupo incluye ideas tan chulas como una de las mujeres que suelen tirarse a los hombres poderosos (en este caso, supervillanos) para manipularlos, una hechicera oscura que es exactamente lo contrario que esperas de alguien gótico, una inversión bastante divertida de Hulk, al hombre más bruto del mundo, y a un antiguo miembro de Stormwatch por tener algo de continuidad. Este tomo, como parte del retorno de Norma a un formato ridículo (3 números por tomo, que es la mitad de lo que está pensado que sean los tomos, que les sale más rentable, aunque perjudiques la lectura) sólo da para presentar la idea, a los personajes y la primera amenaza (que por cierto, son personajes del Wildstorm antiguo, lo cual tiene más inconvenientes que ventajas, pero bueno, de momento los único cutre que tienen son el aspecto y nombre), pero es una presentación sólida, que es lo importante. Una serie que promete, bien hecha, y con cosas originales, que es lo que se puede esperar de Gage, que tiene un buen futuro si los editores no se ponen idiotas. Buen dibujo de Mahnke, al que algo tan a ras de tierra, pero con personajes algo grotescos, le va bien. Recomendado (8)

Supergirl y la Legión de Superheroes Nº9: Parte del número es aclarar un poco el status quo de Supergirl en el futuro y tiene cierto sentido, si bien no es demasiado interesante. Al menos Supergirl está escrita como un personaje creible y no como un pin-up flotante. Otra parte es la presentación de Mon-El en esta versión de la Legión, y al igual que su origen en Superman recientemente, es un reciclado de la historia original, que no vale la pena si ya leiste una de las versiones superiores, y tampoco es gran cosa si no lo hiciste. La parte más interesante es la que ahonda y explica el supergrupo competido de los protagonistas, que resulta no ser la Legión de Supervillanos (aunque tiene ciertos elementos en común) sino un concepto nuevo con un nombre viejo más rebuscado. Es un conflicto interesante, y se desarrolla por sitios inesperados, aunque, como era de esperar, los miembros individuales no se desarrollan apenas. Buen dibujo de Kitson, aunque los diseños sigan siendo lo menos memorables posible. Recomendado (7)

Superman Nº8: Historias sueltas interrumpiendo las historias principales en ambas series este mes, pero ambas tienen al menos una mínima conexión con la trama general. La historia de Superman no puede realmente llamarse una historia de relleno, porque no sólo escribe Busiek, es una idea que habría metido en la serie tarde o temprano. Es una de esas historias que prácticamente se podrían incluir en Astro City, que nos cuenta una historia relativamente tradicional desde el punto de vista nada tradicional de un personaje secundario y nos mete en su cabeza y peculiaridades. En este caso, es su renovación del Bromista, que la verdad es que da gusto, porque pasa de ser un chiste a ser un personaje bastante divertido, no particularmente peligroso para Superman, pero si con cierto éxito a su manera, con una personalidad muy definida y única, que es bastante divertida. En una historia donde lo pone en un papel de antiheroe muy apropiado, y queda bastante gracioso. Si todas las historias “de relleno” son como estas, Busiek no tiene porque darse prisa en volver a la principal. El dibujo de Manley y Blevins (ambos viejos conocidos de Marvel de hace mucho, que más adelante colaboraron en las adaptaciones a comic de la serie de animación de Superman) le va muy bien a la historia. La historia de Action si que es de relleno, pero aprovecha la situación en la que está Superman tras el número anterior para que su familia recuerde un flashback, que al menos da puntos por no perder la narrativa del todo. La historia es flojilla, pero la gracia es la interacción entre Superman y su padre, que queda bastante realista, aunque sea algo a lo que le den muchas vueltas. Es una pena que a McDuffie, en su renacimiento tras haber hecho cosas buenas con la JLU, de momento sólo le den estas cosas. Dibuja el entonces candidato a dibujante oficial del personaje, Renato Guedes, y está mejorando bastante, bastante atractivo tanto en los personajes como en los desarrollos de escena. Recomendado (8)

Superman/Batman Nº25: Más tonterías con la roca negra dichosa poseyendo a gente que actua supuestamente de manera peligrosa pero que en realidad hacen el tonto, y más Superman agonizando sobre no ser humano, lo cual sigue siendo una de las ideas más tontas que puedes hacer con el personaje, porque se nota falsa, rebuscada y un intento pobre de darle angustia vital baratera marveliana a un personaje porque si. Y luego la cosa degenera en un festival de reunión de todos los alienígenas que vivien en la Tierra del Universo DC, que sería divertido si a) no estuviesen de adorno únicamente, b) el dibujo de Clark no fuese una basura y c) si hubiesen sido seleccionados con algún tipo de lógica (algunos no deberían estar en la Tierra o vivos, y algunos lo único que tienen de alien es llevar en la mano un artefacto alienígena, que es como decir que alguien es oriental sólo por llevar unos pantalones made in Taiwan) Menos mal que ya queda poco. Evitar a toda costa (2)

Ultimate Fantastic Four Nº22: Tras una primera saga sin mucho éxito, Carey trae esta vez una versión de un villano más tradicional de los 4F: Diablo. Que nunca ha sido precisamente un enemigo que le pegue a los 4 Fantásticos, siendo más bien un villano genérico, por no decir que bastante cutre. Carey trata de solucionar el primer problema precisamente centrandose en lo poco que pega el villano para la serie: Es un hechicero, y los 4F van de ciencia, no magia, por tanto, es algo que les supera y confunde, sobre todo a los jefes científicos. La segunda parte la hace con la típica renovación moderna, dandole algo más de personalidad e historia (centrandose en la parte satánica del nombre, y los orígenes medievales del original), de amenaza y poder, y haciendo que no vaya vestido de idiota (aunque sigue teniendo la misma cara de villano cutre estereotípico). Y… no está mal. Diablo sigue sin ser demasiado interesante, pero al menos no es un peñazo, sus recursos mágicos tienen algo de originalidad, y la reacción de los 4F es nueva para esta versión. Pero tampoco hay nada en la ejecución o la idea que destaque demasiado, o tenga el nivel de imaginación o gracia que se supone que tiene que tener la serie. El dibujo viene dividido en la parte del presente, dibujado por Scott Kolins bastante bien como siempre, y la del pasado, con la extraña elección de Mark Brooks, que no es precisamente un dibujante al que le peguen flashbacks al medievo, pero que está mejorando bastante, empieza a acercarse a dibujantes sólidos de su estilo como Grummett o Bagley. Neutral (6)

Ultimate Spiderman Nº21: Intriga más que decente, con la pelea a tres bandas entre Spiderman, Kingpin, y el equipo de “Caballeros Marvel” (que irónicamente, son más o menos los Nuevos Vengadores de Bendis, sólo que aquí hace que funcionen), que da muchas vueltas, sobre todo porque no es nada evidente quien es el traidor o traidores de los buenos, porque todas las explicaciones parecen posibles, y no puedes fiarte de que alguien nunca haría ciertas cosas porque su contrapartida original no fuera capaz, que es una de las cosas con la que juega. Además, como en las historias de Kingpin anteriores, hay un cara a cara con Spiderman que es aún mejor que los anteriores, donde Kingpin explica perfectamente como funciona su mundo, y porque siempre gana, de manera brutal. El dibujo de Bagley sigue siendo muy bueno, y va a ser una pena que se vaya. Muy Recomendado (10)

Viuda Negra: Reedición de una miniserie de los primeros tiempos de Marvel Knights, escrita por Devin Grayson, más cercano a su época en Titanes que a su debacle en Nightwing. Tiene la gracia de que presenta a Yelena Belova, la segunda Viuda Negra, a la que han jodido recientemente en Nuevos Vengadores, en muchos sentidos. Y es una buena historia de espías en plan James Bond, aunque a veces pega algunos saltos abruptos de escena no muy bien explicados, y los personajes no están demasiado desarrollados. Muy buen dibujo de JG Jones. Recomendado (7)

X-Factor Nº15: Hasta esta serie llega la manía Marvel de las portadas que no tienen nada que ver con el interior, aunque al menos aquí son originales y del dibujante de verdad. Termina la busqueda de si mismo de Madrox, que tiene sentido temático, aunque le quita a David el recurso útil de poder sacarse distintos especialistas de Madrox donde y cuando le convenga. Claro, que así no lo puede usar como muleta, y en teoria las habilidades se las queda. No se llega a ver prácticamente a ninguno de los especialistas, pero en vez de eso se centra en dos casos muy interesantes. Uno da para una historia de corte religioso y filosófico, sutil y tranquila, pero muy bien hecha, una de esas donde David deja el humor aparte, y trata seriamente una premisa fantástica con relevancia, usando sus buenos giros de frase y referencias apropiadas (esta vez a religión, no a cultura popular, afortunadamente). Muy buena historia, y un buen paso en la dirección y desarrollo de Madrox. La otra es casi lo contrario, más sensacionalista y exagerada, pero muy intrigante y también con su parte de drama y tragedia. La segunda historia, además, empieza una nueva saga, esta vez con villanos más tradicionales, dandole un nuevo giro a una vieja idea, aprovechando bien la premisa del Dia-M y haciendo que funcione mejor que antes. Además, la manera de intersectar con Factor-X de momento está bastante bien. En otros apartados, el viajecito de Monet y Theresa concluye bastante bien, con un desarrollo inesperado y el comienzo de otro misterio que probablemente no es lo más obvio sino algo más rebuscado, Rictor y Rahne tienen una conversación que ya tocaba, Layla sigue siendo encantadora y desternillante, y Guido sigue sin hacer mucho. El dibujo de Raimondi es excelente, y en la segunda historia, el novato Koi Pham recuerda a Oliver Coipel cuando empezó, es decir, inconsistente, con falta de fondos y muchas rayitas que afean el dibujo. Es decepcionante, sobre todo en un mismo comic con Raimondi. Muy Recomendado (10)

X-Men Nº25: Termina lo de infección, y aunque el villano continua sin ser muy interesante, al menos es una amenaza creible y tiene alguna idea original y apropiada para la serie, no como otros. Además, la interacción de personaje y usos de sus poderes eleva esto de la mediocridad a la que nos tienen acostumbrados. El dibujo de Ramos sigue siendo algo deforme, confuso e irritante. La segunda historia comienza una nueva saga, usando elementos de Cable/Masacre, y es una alegría ver que Carey no está ignorando del todo una de las mejores series de Marvel, por no hablar de la mejor idea que han tenido nunca para Cable, y en general uno de los mejores status quo que se han inventado recientemente. No es que la idea de Cable como lider de una utopía flotante se use mucho en esta historia, es más bien el trasfondo para el ataque de otra amenaza nueva, que parece usar confusamente una idea de Morrison, pero algo es algo. Perfectamente decente, y le saca partido a la alineación tan… particular que ha elegido Carey. El dibujo de Bachalo hace todo más confuso de lo que debe, y perjudica a la historia, por muy original que haga al villano. Neutral (6)

X-Men: La Canción de Guerra del Fénix: Secuela de la que anunciaron como “La Última Historia del Fénix”, lo que te debería enseñar a no fiarte jamás de nada que diga Marvel. A decir verdad, técnicamente, Fenix, en el sentido de Jean Grey, no aparece en este comic, sólo la Fuerza Fenix, así que no es tan contradictorio como parece. Esencialmente, es una historia centrada en las Cuclicllos de Stepford, aprovechando que se dejó un cabo suelto en la primera historia para ello. Normalmente los comics de Greg Pak tienen el problema de que, aunque es bueno ejecutandolas, le tocan las peores ideas venidas de los editores que se pueden encontrar. No se sabe si las ideas de este comic vienen de arriba o del propio Pak, pero joder, son horribles, y la ejecución tampoco se salva. Se parte de algo interesante y útil, que es darle un orígen a las Cuclillos aparte de “aparecieron un día en la Escuela”, y a diferencia de la gran mayoría de comics post-Morrison, lo hace siguiendo las ideas que dejó en Bienvenidos al Mañana, es decir, que son el Arma XIV del Proyecto Arma Plus. Desgraciadamente, ahí es donde acaba lo bueno de este comic. Las ideas nuevas que se aportan al origen son tan estúpidas y sacadas de malos comics de los 90 que desafían toda credibilidad. Las chicas supuestamente protagonistas acaban la historia con una historia y personalidad más confusa que la que tenían al empezar, lo que ya tiene merito. El resto de la Patrulla-X, héroes títulares, con la excepción de Emma Frost, están completamente de adorno toda la historia. Y la historia consiste enteramente en alternar revelaciones cutres con los personajes haciendo avanzar las cosas porque lo exige el guión, tenga o no sentido. Para hacerte una idea, una de las escenas más supuestamente dramáticas depende de hacer literal una metafora ñoña mágicamente de manera que quedaría apropiada en los Osos Amorosos. Añadele el dibujo de imitador de Silvestri de Tyler Kirkham, y tenemos un comic horrible y sin mérito alguno. Afortunadamente, el número de miniseries derivadas de la Patrulla-X está en un mínimo dentro de la última década, y cosas como está nos recuerdan porqué, y porqué debe seguir así. Evitar a toda costa (1)

Y eso es todo. Pronto en estas pantallas (donde pronto es, probablemente, en algún punto durante Semana Santa): Las reseñas de febrero. Mientras tanto, las reseñas de 52 siguen todas las semanas. Hasta entonces, nos vemos.