Semana del 24 al 30 de Noviembre

8 diciembre, 2008

La película hecha para televisión de 24 demuestra que puede salirse de su formato típico y todavía funcionar, hasta cierto punto. No tiene ni el ambiente de terrorismo urbano ni la idea de todo en un día, pero mantiene la personalidad y el transcurrir en tiempo real, claro. No es que sea particularmente buena tampoco, siendo más bien una de esas películas que te machacan con lo terrible que es una situación del mundo real, pero al menos sabe reinventarse, lo que augura que aún tiene algo de mecha para su nueva dirección este invierno.

Y una curiosidad tonta: Ha tocado el “saca a Peter a que se compre ropa” de la temporada, y curiosamente he encontrado camisetas de personajes de comic en tiendas de ropa normal. He visto de DC, o de Jim Lee, o de dibujantes de los 70, pero aún así, mola.

[Se de oro]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas Críticas Reconstructivas. Esta semana, toca Expocomic. Lo curioso es que, mala organización del evento aparte, no es como otros años. Es decir, las editoriales no han sacado una mierda, al menos Planeta. No es que quiera las pasadas que tocan en el Salón del Comic o que venían otros años, pero esto es ridículo, menos que una semana normal. Pero claro, esto es sólo una señal de que algo anda realmente mal en Planeta. No es ya la edición aleatoria y desordenada de siempre, es mucho peor, es que no están cumpliendo ni siquiera lo que anuncian. De los tomos que prometen, sale la tercera parte, en meses aleatorios. Hay series de las que no han salido los números de octubre, mientras que de Superman ya sale el de diciembre, antes de que empiece el mes. Y no hablemos ya de Cuenta Atrás, aunque en ese caso, que no hayan salido números desde agosto es una bendición. Pero en serio, ¿qué coño es esto? ¿Es que vivimos en el puñetero tercer mundo? ¿Es que esto es un hobby que la gente hace en sus ratos libres por la voluntad? No, es, o se supone que es, un puñetero negocio serio de adultos, que mueve dinero y tiene que mantener unos mínimos de profesionalidad. Si cualquier otro medio (cine, televisión, cualquier otro tipo de edición en papel) incumpliera lo prometido de esta manera, sin explicación, sería el hazmerreir del mundo, y no durarían mucho más. Es absolutamente inaceptable, y dice muy poco de todos los implicados, incluidos los lectores, que exista esta situación. A menos, claro, que sea todo una indicación de un inminente recorte, como se rumorea en algunos círculos, en cuyo caso, en vista de la circunstancias, se merecen.

Cambiando de tercio, en el Dolmen de este mes, Peter David habla de la situación de Moore y las películas basadas en sus obras, y da totalmente en el clavo. Dice exactamente lo mismo que dije yo, pero lo expresa mucho mejor: Que aunque no justifica las estupideces que le han hecho las productoras de cine, y que puedeuna persona cuya última obra famosa va de hacer versiones porno de entrañables personaje de cuento no tiene donde sostenerse a la hora de criticar a la gente por adaptar sus obras. Por cierto, bien hecho al traductor que ha sustituido a Diego García, mantiene el mismo estilo, que sigue poniendo el listón muy por encima del resto de traductores de esta industria.

Si me permitís, un poco de publicidad: Si no estás contento con la distribución donde vives, o en vista de lo visto quieres pasarte a comprar en inglés a buen precio, pasate por http://www.astelcomics.com que no sólo tiene buenos precios, la lleva mi viejo amigo Miquel, que es de toda confianza.

Y ya que estoy con cosas que no vienen a cuento, si no pasa nada raro, podeis ver el nuevo logo de la página, diseñado por David Abadía. Decidme que os parece, y si os gusta más que el antiguo.

En las novedades americanas no hay series nuevas, pero hay dos cosas que comentar: Una es el final de Batman RIP, la traida y llevada gran saga de Morrison que cambia el panorama. La saga ha sido buena, pero el final no es precisamente satisfactorio. No ata la mitad de las cosas, y las que ata las hace de manera un poco atolondrada. Por supuesto, seguro que Morrison tiene ideas para seguir todo esto, pero el hecho de que no vaya a ser él el que vaya a llevar las consecuencias inmediatas hace que la nueva dirección de la línea de Batman sea preocupante.

Y luego están los especiales relacionados con Kingdom Come y con la saga actual de JSA. Y son lo que uno podía esperar por los autores: El de Johns es un número más de la serie, el de Tomasi es estirar mal ideas de Johns, y el de Ross es el único que va de reciclar Kingdom Come. Realmente, DC no debería tirar demasiado de la gallina de los huevos de oro, y no sacar demasiados especiales conectados con las cosas que hace Johns (y tres cuartos de lo mismo con Morrison) para no cagarla, porque no suelen estar a la altura. Mientras lo mantengan así, puede pasar.

Y ahora, novedades de aquí:

Booster Gold Nº1: Con algo de retraso, llega el mejor spin-off de 52, lease, prácticamente el único que está hecho por uno de los autores y que continua las ideas establecidas allí en vez de repetirlas o ignorarlas. Está coescrito por Geoff Johns, garantía de calidad, y por Jeff Katz, novato en esto de los comics, pero que a la vista de esto, habrá que observar en el futuro. Esencialmente es una miniserie de 12 números (la serie continuará con otros guionistas, pero para el caso da igual, sobre todo porque dudo que dure mucho más), pero que dan para mucho. Es de agradecer que no la publiquen en tomo, porque es de las series actuales que más contenido tienen por número y que más recompensan mensualmente. La premisa es brillante: Booster ahora viaja con Rip Hunter arreglando desaguisados en el tiempo, pero para que nadie pueda ir a por él, nadie debe saber que se ha convertido en un héroe de verdad, y deben pensar que sigue siendo un desastre. Así que funciona a doble nivel: Por un lado, sirve para explorar infinidad de situaciones de la historia del Universo DC (afortunadamente, no se convierte en un karaoke de historias famosas, sino que usa los viajes en el tiempo para contar historias nuevas en otros tiempos) pero por otro, como suele hacer Johns, tiene un fondo de caracterización y humanidad muy bueno, con Booster pudiendo tener la fama y el reconocimiento que siempre ha querido, pero teniendo que rechazarlo para hacer lo correcto. Todo esto se mezcla de manera maravillosa en las aventuras: El nº1 es un viaje al pasado de los Linternas Verdes, que no sólo usa muchos elementos de la historia de Sinestro y Guy Gardner, pero el propio Booster usa sus propios defectos para salvar el día, pudiendo identificarse con el ego de Sinestro, que usa para zafarse de él, y con el auto-odio de Guy, que usa para encauzarlo hacia su destino. Igualmente, el nº3 no es sólo un viaje histórico al oeste para encontrarse con Jonah Hex, sirve para explorar los problemas de Booster, y de paso, nos cuenta porqué perdió la capa que tenía en su primera aparición. Con toques, frases y giros de palabra de un genial que parece que las historias pasadas se hubieran hecho a propósito para esto. Lo mejor es que todo esto, además de divertido, es desternillante. Es decir, Johns a veces tiene cosas graciosas, pero juntarlo con Katz hace que sea una de las series más graciosas del mercado. Entre las puyas de Skeets (que tiene el mismo estilo que L-Ron en la vieja LJI, pero mejor), los follones de Booster y lo… indescriptible de Daniel Carter, que aquí es el pariente vago que todo el mundo tiene pero elevado al cubo, da para mucho. Aparte, volvemos a los misterios, con pistas sobre la identidad de Rip Hunter, y de no uno, sino dos villanos misteriosos.

Y por si todo esto fuera poco, los guiños y pistas que da Johns para los fans veteranos o espabilados son casi infinitos. Desde referencias a múltiples historias, a visiones en la corriente temporal de historias famosas, apropiadas o presagios del futuro, a puyas a mucha gente que se lo merece, desde los puñetazos a la realidad de Superboy-Prime a Cuenta Atrás (“No le prestes atención a Cuenta Atrás, concentrate en otro sitio”… ¿Qué más se puede decir?) hasta la estupidez e ignorancia de Brian Azzarello (que en Tales of the Unexpected se metió con los guionistas de 52 de manera que, como dicen aquí, demuestra que no tiene ni la más remota idea de nada que hayan escrito jamás). Y por supuesto, la ventaja de tener los comics planeados con tanta antelación y estar metido en todos los pasteles: Johns no sólo nos ofrece otra serie de viñetas de “el año que viene en Booster Gold” como en SJA y demás (aunque una no llegará a hacerse), nos ofrece otra pizarra de Rip Hunter con pistas de lo que va a pasar por DC. No se puede pedir más, es un festival de cosas chulas, con algo en lo que fijarse en cada página. Pero no todo son guiños para fans viejos, hay una buena historia muy divertida debajo. El dibujo es del creador del personaje, Dan Jurgens, y aunque ha visto tiempos mejores y no es especialmente impresionante, más o menos cumple. Tiene detalles visuales buenos de vez en cuando, como Skeets en el oeste u otras cosas que hace de fondo que aumentan la comicidad. Eso si, no queda nada bien que haya vuelto plano a Skeets. Por último, hay unas anotaciones añadidas en la edición española que son un bonito detalle, aunque haya muchas cosas que están incompletas o faltan directamente. Se que hay muchas series y poco dinero, pero en serio, prueba esto, no te arrepentirás, y son sólo cuatro números de estos. Muy Recomendado (10)

Fábulas: El Buen Príncipe: Esta es la saga más larga de Fábulas hasta la fecha, y quizá la más épica. Es decir, no es el gran final de la lucha contra el Imperio, pero las grandes peleas entre ejércitos mitológicos están aquí. Es la historia de Papamoscas, que en el estilo de los viejos cuentos e historias míticas, empieza siendo nadie, un humilde conserge, y acaba convirtiendose en el mayor héroe de la serie, gracias a una mezcla de inocencia, ingenuidad y simple heroismo, con algo de ayuda de un poder superior. Como Azul en Tierras Natales, saga con la que comparte varios paralelismos, a veces las cosas parecen demasiado fáciles gracias a las armas Deus Ex Machina que ha adquirido el protagonista, pero Willingham se las apaña para ponerle en aprietos y que el resultado no parezca que esté en absoluto decidido, además de que las armas que obtiene no han salido de la nada, sino que han formado parte del decorado desde el principio de la serie. De hecho, es muy satisfactorio ver la revelación de que un personaje de fondo que parecía una coña acaba siendo una parte importantísima de la historia, aparte de alguien muy conocido. Otra diferencia es el tipo de historia: Aunque ambas son epopeyas en las tierras natales que le dan un gran golpe al Adversario, mientras aquella era una misión de venganza y rescate, esta es de caridad y construcción, lo que le da un tono muy distinto a las historias, igual que las diferencias entre los protagonistas: Azul era un músico convertido en soldado, mientras que Moscas es un príncipe. El resultado de todo esto es una preciosa y emocionante historia que coge elementos de toda la serie, y los entrelaza de manera épica e ingeniosa, dandole continuaciones o finales apropiados a las historias de varios personajes, viajando por cantidad de localidades y situaciones de fábula, yendo por sitios inesperados pero bien enlazados, y en general, con grandes momentos y una gran conclusión que pone las cosas en una nueva situación muy interesante. Capaz de estremecer y emocionar en varios momentos. Y se lee mejor en tomo que en números sueltos, donde no queda estirado ni con cortes raros. El dibujo de Buckingham, como siempre, es maravilloso, con algunas páginas dobles de batalla que quitan el aliento, pero también bueno con momentos más tranquilos. Por último, hay un número donde vemos lo que están haciendo los personajes principales mientras todo esto, y como el mismo comic admite, es bastante absurdo. Pero es divertido, y con buena caracterización, aunque realmente no avance nada. El dibujo de Aaron Alexovich, un excelente autor independiente es un poco abocetado, pero bastante divertido. Uno de los mejores tomos de una de las mejores series. Muy Recomendado (10)

Fábulas Presenta a Jack: El Príncipe Malo: Si, estos dos tomos se cruzan temáticamente, por una vez la política de Planeta de sacar todo junto ha quedado bien, se leen bien a la vez. Aunque es probablemente mejor leer este antes, el único punto de unión (ligero y rebuscado como es) queda mejor así. De todas maneras, es en este tomo cuando la continuidad entre series se empieza a notar en serio. Principalmente porque es la primera vez que un argumento de la serie madre deja de aparecer allí, y se muda a esta serie. Lo cual es un poco frustrante si sólo sigues la otra, porque desaparece sin explicación después de haber sido un misterio recurrente durante casi tres años. Es el misterio de Kevin Thorn, el periodista que estaba investigando a las Fábulas. Y la resolución queda bastante mal, porque no sólo descarrila el argumento de la investigación que al final no lleva a ninguna parte, sino porque la explicación acaba involucrando conceptos nuevos de esta serie que ni se habían insinuado en Fabulas. Es un misterio mal hecho. Por otro lado, los conceptos que se abren y como se relacionan son intrigantes, y probablemente son parte de algo mayor que acabará involucrando ambas series. Eso es sólo un subargumento, de todas maneras. El argumento principal tiene a casi todos los protagonistas de la serie, incluido alguno nuevo, sentados en una situación de lo más extraña y reaccionando de maneras demenciales y contando historias. Es mucho más divertido que lo que suena, teniendo en cuenta la actitud de Jack y los demás, sus relaciones y lo raros que son todos y la mala leche acumulada. La situación en la que se meten hay que verla para creerla, de verdad. Y la historia que cuentan es el orígen secreto de Jack, que repasa algunos de los cuentos clásicos, pero añade un giro inesperado que es tan absurdamente genial como los mejores aspectos de mezclar cuentos con mala leche que ha hecho Willingham. Con una conclusión muy Jack, claro. Por último, hay un número suelto, que es otro flashback al pasado de Jack, esta vez, siguiendo con lo de que es todo Jack de todo cuento, toca Jack el de la Linterna, es decir, el tipo en el que basaron las calabazas de Halloween. Como el primer flashback de Jack en Fábulas (con el que esta historia acaba enlazando), empieza volviendo a contar un cuento clásico pero con la actitud del Jack moderno, pero luego acaba convirtiendose en otro tipo de historia. Básicamente, Jack acaba convirtiendose en una versión primitiva de John Constantine, lo cual no es moco de pavo. Claro, que la diferencia entre Jack y John es que la manera de Jack de escabullirse de sus follones acaba metiendole en follones más grandes después (a diferencia de John, que suele tenerlo todo controlado), pero esa es la gracia, y que a Jack no le importa hasta que ese después no llega. Mola que Vertigo tenga series dedicadas a dos versiones arquetípicas del timador (bueno, la otra gran diferencia es que John es básicamente altruista y Jack todo lo contrario, claro). Por último, en este tomo empieza algo que será fijo a partir de ahora, el dedicar una página en cada número a Babe el Buey Azul, que es un homenaje a Peanuts, a las tiras donde Snoopy se imaginaba que era un aviador o alguna otra cosa, pero de manera más exagerada, y es desternillante. Esto es en parte gracias a la bis cómica de Tony Akins, que complementa bien al humor y desparpajo de Willingham y Sturges. Las colaboraciones de viejos amigos Vertigo como Andrew Robinson y Russ Braun también están bien, dandole un toque espeluznante a los flashbacks. Muy Recomendado (9)

Sebastian O: Hubo una época a mediados de los 90, entre su debut revolucionario con Animal Man y Patrulla Condenada, y su retorno a la grandeza con la LJA en la que Morrison no pasó una buena época, con proyectos que no llamaban la atención, y la verdad, tampoco eran muy buenos. El propio Morrison se dio cuenta de que fallaba algo y se renovó como persona por completo. Esta miniserie inédita aquí, al igual que la deleznable Mata a Tu Novio, son proyectos Vertigo de esa época. La idea es simple: Imaginate que Oscar Wilde no hubiese languidecido en prisión, sino que hubiera escapado para vengarse de los que le encerraron. Y que la historia transcurriese en una época victoriana con tecnología futurista, es decir, una especie de steampunk. Eso es esta mini, tres números de un elitista amanerado en una historia de acción y fantasía de venganza contra el sistema, o mejor dicho, contra la panda de degenerados que lanzan contra él, mientras busca a quien le vendió. El mayor problema de la historia es que no hay a quien apoyar dentro de la historia. El único motivo por el que Sebastian O pueda caer bien es porque los malos a los que se enfrenta son aún peores que él. Pero como protagonista, deja mucho que desear, es un capullo superficial insufrible que no para de decir memeces del tipo “esto es deliciosamente decadente” y que le da más importancia a ir bien vestido que a la vida humana. Que, francamente, es una versión superficial y vacía de Oscar Wilde, que podría tener parte de eso, pero no era precisamente una persona vacía. Como historia de acción, no termina de cuajar, porque lleva un ritmo demasiado sedado, intencionadamente para pegar con la época. Como historia de venganza no funciona, porque es difícil meterse en la piel de semejante protagonista para disfrutar su venganza contra el sistema, por malo que fuera (y lo es, aún más que su contrapartida real, que se las traia) Por eso mismo, no funciona como historia de personajes, porque son todos estereotipos superficiales. Como continuación de los temas propios de Morrison sobre ficción y distintos niveles de realidad, es interesante, pero lo ha hecho mejor en otros sitios, y la historia se pasa todo el rato haciendo que esperes una revelación final que no termina de llegar. Como comedia tiene su gracia, eso si, con mucho estilo y giros de frase y puyas muy en el estilo ingenioso de Wilde. El dibujo es del veterano colaborador de Morrison desde Zenith, Steve Yeowell, y queda bastante bien, muy del estilo de Case en Doom Patrol. De lo peor de Morrison, pero aún así, es interesante pese a ser fallido. Y es que muchas veces, es mejor intentar hacer algo distinto y fracasar que tener éxito al ir a lo seguro. Recomendado (7)

Superman Nº19: Rotamos otra vez al Superman de Busiek, aunque cabe señalar que hay dos números suyos que se cruzaban con Cuenta Atrás que van cronológicamente antes que esto que aún no han publicado. Supongo que están intentando alejarse lo más posible de Cuenta Atrás, y no es para culparles, pero esa historia es de lo poco bueno relacionado que hicieron. Claro, que para ser estrictos con el orden, la saga de Superman y la Legion de Superheroes va después de Último Hijo, cuyo final aún no han publicado, por motivos cronológicos. Todas esas consideraciones apartes, esta historia va de reintroducir a la Reina Insecto, nada menos. La Reina Insecto era la identidad secreta de Lana Lang en la Edad de Plata, donde se convertía en una heroína con poderes de insecto mediante alguna excusa chorra, en historias aún más chorras. No es precisamente el tipo de cosas que quieres repetir hoy en día, pero parte de la gracia de renovar mitologías tan ricas como la de Superman es coger absurdos viejos conceptos y transformarlos en algo nuevo que haga referencia-homenaje al pasado pero funcione como una historia de verdad independiente en el presente. Eso le gusta mucho a Busiek, y eso hace aquí, buscandose una manera de hacer que la Reina Insecto sea Lana Lang sin cargarla con el peso incomódo de darle poderes realmente. Para más gracia, se ve que lo tenía preparado desde el principio, porque resulta que continua de un subargumento que ya se mencionó en su primera saga. Todo esto sirve para aprovechar para contar una historia centrada en Lana Lang, y desarrollarla como un personaje competente, digno de su nuevo status quo como jefe de Lexcorp, cosa que también se aprovecha. Esa parte esta bien hecha, con buena caracterización para Lana. La parte de la amenaza, por otro lado, es de invasor alienígena bastante estándar. Busiek le da algo de gracia, en parte por la actitud inexplicablemente altiva de la villana en cuestión, y sobre todo, haciendo su truco de edad de plata modernizada de coger un concepto para un villano que se basa en ciencia real, y exagerarlo para hacer villanos originales (lo hizo con la química con los Elementos del Mal, y lo hace aquí con entomología) que le den algo de caña a Superman. Que también está muy bien caracterizado, como siempre, con una de esas apariciones benéficas tan típicas de antaño. Por último, hay un subargumento con Chris, siguiendo su historia (ya que los guionistas que lo introdujeron lo tienen abandonado) pero que parece más bien pegada en esta historia por hacer algo que otra cosa. El dibujo es de Peter Vale, que debutó hace unos números, y lo hace bien, consistente con el estilo establecido por Pacheco. Todos los elementos que forman la historia están bien pensados, pero la historia que forman no es gran cosa, aunque no se pueda decir que es mala. Neutral (6)

Superman vs Predator: Otra de esas miniseries que salen a patadas desde los 90, donde se juntan al azar dos propiedades, normalmente una de comic y una de cine. Es asombroso que no llegaran al Superman vs Gremlins o el Archie vs Aliens. Este está escrito por David Michelinie, que escribió una de las series de Superman durante casi todos los 90, y por lo general, su etapa entró por una oreja y salió por la otra. Esto por tanto no sólo es representativo de este tipo de crossovers, es representativo de su etapa. Básicamente, si has visto una historia de Depredador, o una historia de Superman contra un villano alien, es como si hubieras leido esto. Realiza el esquema típico, sin ninguna variante. Hay una jungla, el Depredador acecha, Superman tiene un handicap muy conveniente para que la historia no termine demasiado pronto, se resuelve todo y fin. No está mal hecho, pero no tiene nada interesante que ver tampoco, es una historia competente de Superman. Lo más curioso es el dibujo de Alex Maleev, que es la última persona a la que esperarías haciendo una historia de acción sobre alienígenas, estando acostumbrado a hacer ficción criminal. No queda demasiado mal, aunque no es precisamente impresionante. Nada que ver a menos que seas muy fan de una de las dos propiedades. Neutral (6)

Y eso es todo. La semana que viene, tocan novedades de Panini, a saber: La División hace la Fuerza continua con la Patrulla-X y Factor-X sin saber que hacer, Lobezno y Fuerza-X sabiendo que hacer con los villanos, y X-Men: Legado… no está muy claro, la verdad. Thunderbolts y Thor tienen números de relleno, Castigador tiene un número dedicado a Rampage, Daredevil sigue con la Tarántula Negra, Iron Man sigue con intriga, Hulk sigue pegandose con gente, Spiderman se enfrenta a un impostor, 4 Fantásticos tiene más sobre la nueva Tierra, Poderosos Vengadores termina con el Dr. Muerte, y Nuevos Vengadores va abriendo boca para Invasión Secreta. Planeta, por su parte, tiene tantas cosas por sacar que da pereza enumerarlas todas. Aparezcan o no, aquí nos veremos.

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