Semanas del 12 al 25 de Enero

14 febrero, 2009

No suelo comentar estas cosas, pero en enero murió Patrick McGoohan, creador y actor del Prisionero, una de las series de TV más sofisticadas y memorables que se han hecho. La serie está en DVD en español, así que si te gusta ese tipo de cosas (la comparación en comics más parecida probablemente sería un Morrison algo más comedido y antiguo), no harías nada mal en recordarle. (Curiosamente, murió el mismo día que Ricardo Montalbán, conocido entre otros muchos papeles por hacer del archivillano Khan en Star Trek. Descansen en paz, ambos)

¡Series de Televisión de año nuevo! Primero está 24, que debutó su séptima temporada, ahora con una nueva dirección. Pero al poco tiempo, queda claro que los cambios son sólo cosméticos (al igual que el intento al principio de justificar el uso de tortura con respecto al mundo real) y la serie sigue siendo más de lo mismo, usando las mismas fórmulas un poco reordenadas. Pero dentro de esa fórmula, y de lo terriblemente absurda que es la serie, cuando te metes en ella no está mal, más o menos como siempre, y han logrado hacer creible un regreso que sonaba fatal.

House (la única serie que aún sigo en español, ya que es la única de la que te puedes fiar de que vayan a emitirla decentemente) ha empezado su quinta temporada, también siguiendo con la misma fórmula, pero sigue sin agotarse. Quizá no sea tan buena como antes (y el personaje de la temporada, el detective, se nota que ha sido presentado para darle su spin-off y metido con calzador) pero sabe mantener la caracterización y su tipo de drama, aunque si siguen a este ritmo de atar las cosas, quizá deberían dejarlo este año antes de que se agote por fin.

Hablando de agotarse, el cuarto volumen de Heroes es una muy agradable vuelta a los orígenes, donde se nos pide amablemente que ignoremos virtualmente todo de los dos anteriores desastres, sus conspiraciones sin fin, sus miles de personajes de quita y pon y sus giros rebuscados y reciclajes, y se centra en un núcleo de personajes clásicos y un par de conflictos simples pero que dan de si. Básicamente, es volver a la primera temporada, y encaminarse hacia el futuro que vimos allí, que es algo que nunca hemos llegado a ver en la Patrulla-X.

Por último, lo mejor, que es el retorno de Perdidos, en su quinta y penúltima temporada, y se nota que uno de los que llevan la serie es Brian Vaughan, y que tienen pensada la serie entera desde hace dos años. Es una maravilla de la ingeniería de historias a largo plazo y de estructurar, con juegos con el formato de la serie para maximizar el efecto, y con cosas y personajes mencionados brevemente hace años volviendo ahora para tener enorme importancia, sin parecer que se lo están inventando sobre la marcha, y con la historia de los personajes avanzando de manera orgánica. Lo mejor que están haciendo ahora mismo, sin duda.

Antes de pasar a los comics, aprovechando la inauguración del Presidente Obama, unas cuantas palabras más sobre toda la situación, ya que, al fin y al cabo, ya está afectando a los comics. Lo reseñable no es que Obama sea el primer presidente negro (aunque el hecho de que los americanos hayan elegido a alguien negro es un signo de madurez por su parte que no se podría ver en todos sitios), es que han elegido a un Presidente que no es lo mismo de siempre: Un viejo blanco de familia rica aliado con grandes empresas que intenta ser “uno del pueblo” cuando no podría serlo menos, sino un idealista elocuente que ha trabajado para conseguir todo lo que tiene, que ha demostrado que realmente le importa la gente, que no intenta ocultar que es inteligente y culto sino que lo usa a su favor, y que no intenta vender miedo o soluciones fáciles sino tratar de mejorar las cosas mediante trabajo duro. Eso es lo señalable, eso es lo que da esperanza de que las cosas van a ir a mejor, por muy dificiles que sean, y lo son. Y en cuanto a la chorrada enorme que he oido de “no va a poder cambiar nada porque hay gente poderosa que impide que nada cambie”, no quiero volver a oirla, porque quien te diga de eso, o es profundamente idiota, o te intenta vender algo. Probablemente, poniendoselo como excusa para no hacer nada ellos mismos para cambiar, y tratando de convencer a otros de lo mismo, para así no sentirse tan mal por su propio fracaso. Pero las cosas pueden cambiar, y sólo hace falta un vistazo al mundo real para darse cuenta: ¿Tu crees que hace 30 años Obama podría haber sido elegido? Hace 40 ni habría podido llegar a la mitad de las cosas que ha llegado, hace 50 ni siquiera tendría los mismos derechos que otros americanos, y hace 60 sus padres ni siquiera podrían haberse casado. Así que las cosas pueden cambiar, lentamente y con dificultad, pero pueden. Y tu puedes tratar de ayudar, o quedarte en tu casa tratando de convencerte de lo contrario para no tener que arriesgarte a que pase algo. Tu mismo.

[KHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estás críticas reconstructivas. Siento el enorme retraso, pero las cosas se escaparon a mi control. En parte, por culpa de las propias editoriales: Te vas una semana, y vuelves para encontrarte que aparte de los tomos esperados de Panini, Planeta eligió esa semana para volver a publicar comics en serio, con su tonelada de tomos incluida. Y para terminar la gracia, Norma adelantó sus novedades una semana para poder hacer triplete. Así que, digamos lo de “¿Crisis, que Crisis?”, y volvamos a los viejos tiempos de decenas de comics en una semana, mientras dure.

Entre las cosas que no comento: Otro tomo de Scalped, que aseguran que está muy bien, pero no es mi estilo. La serie antigua de Robin (en serio, el criterio para ver que series son reeditadas se elige tirando un dardo, ¿verdad? Porque se me ocurren unas 30 series más interesantes en calidad y/o relevancia que esa) que no comento porque es lo mismo que la etapa actual que empieza ahora, y valen los mismos comentarios que hago más abajo. Clasicos Nuevos Titanes tiene un número de relleno que no llegó a publicar Zinco, así que si quieres la serie completa, tendrás que comprar números repetidos. Y lo mismo para Clasicos Legion de Superhéroes, que llega a mitad del tomo a la edición Zinco, con números muy buenos, todo hay que decirlo. Y está el tomo de La Boda de Superman, que es más o menos lo que podías esperar de la boda y todos los preparativos típicos, que le gustará a fans del personaje, pero tampoco tiene mucho más para el resto, aparte del valor histórico. También viene la Luna de Miel, que no es demasiado buena, y la boda del Superman de Tierra-2, que sólo sirve de curiosidad histórica.

Mientras, Panini reedita la Guerra Kree-Skrull, que es la primera vez que se edita entera a color (las dos ediciones anteriores venían de una reedición americana a la que le faltaban los primeros capítulos, lo que era una cagada). Curiosamente, comparando con esa edición, notas algo curioso, que es que esta edición usa el coloreado original, y te das cuenta de que por aquel entonces aún no se les había ocurrido que los kree eran azules, ya que todos los que salen aquí, incluido Ronan, son rosas. (En la otra reedición habían coloreado azul a Ronan, pero no a los demás) En cualquier caso, muy bien material para la época, con muy buen dibujo. También reeditan más Ultimate X-Men, y Spiderman de Millar, ninguna de las dos cosas es particularmente buena, mira las reseñas originales en el archivo si quieres.

Y en las otras editoriales, una cosa muy curiosa es la Historia del Universo en Comic, que es un comic (casi más una tira cómica, con el formato de “cada viñeta tiene un dato en el texto y un chiste en el dibujo típico de los caricaturistas”) didáctico, pero muy bien hecho. Sería genial como herramienta para que niños aprendieran cultura, entre otras cosas.

Ahora, novedades americanas: DC este mes hace algo llamado “Rostros del Mal”, que en la práctica es que todas sus series tienen un villano (o algo asi) en portada, y si tienes suerte, parte del número narrado por el villano. Los especiales aparte que han sacado dedicados a villanos no han sido tampoco particularmente buenos, y las direcciones en las que los mandan (todos son prólogos a otras historias que vete a saber quien las ha pensado) son un poco sospechosas.

Fuera de eso, sacan Relámpago Negro: Año Uno, que es exactamente lo que dice el título. Sorprendentemente, está bastante bien, dandole sentido al montón de cosas contradictorias que han ido apilando sobre el personaje, y recordando por fin lo que le hizo un buen personaje para empezar.

Pasando a Marvel, toca otro relanzamiento más del Castigador en el Universo Marvel (la serie MAX pasa a llamarse Frank Castle: Castigador, y tiene a varios novelistas tratando de seguir los pasos de Ennis sin mucho éxito), con una premisa metida en el Reino Oscuro que tiene bastante sentido, pero que es difícil que pueda llegar a algo, y el primer número tampoco da demasiadas esperanzas.

Lo que da esperanzas es el crossover cósmico de este año, Guerra de Reyes, que empieza con un prólogo bastante bueno, tanto o más como el resto de cosas cósmicas que han estado haciendo Abnett y Lanning este par de años. Da gusto ver que al menos una parte de Marvel tiene a gente que sabe lo que hace dirigiendo.

Y ahora, los muchos comics:

Asombroso Hombre-Lobo: Otra de las series de creación propia de Robert Kirkman para Image, de esas donde trata de darle un giro original a una fórmula familiar. En este caso, la idea es hacer una serie de superhéroes, pero con elementos de las películas de terror. Así que el protagonista tiene un origen, sólo que los poderes que recibe son la maldición de convertirse en hombre-lobo. Eso no le impide tratar de convertirse en superhéroe, siguiendo más o menos los pasos normales de los héroes novatos, pero con los elementos sobrenaturales haciendo las cosas un poco distintas. Lo mismo para los malos que se encuentra, que están a medio camino entre supervillanos y monstruos. Y por supuesto, no podía faltar el mentor críptico, aunque con un giro también. Es todo una serie de elementos de lo más familiar, pero Kirkman los remezcla y los gira con suficiente gracia para que no parezca lo mismo de siempre, como hace en sus otras series de Image. No tiene tanta gracia como Invencible, principalmente porque el universo que presenta no es tan original y fresco, y los personajes no tienen tanta personalidad (una cosa original es que el protagonista no es un adolescente ni un veinteañero como en la mayoría de series, pero eso repercute en que su vida y personalidad es más anodina), pero es suficientemente competente, y tiene suficientes giros como para no ser mediocre como sus series de Marvel. El dibujo de Jason Howard es del mismo estilo que los dibujantes de Invencible, y no está mal. Una serie curiosilla si quieres algo un poco diferente, aunque tampoco está muy claro que vaya a durar. Recomendado (7)

Asombroso Spiderman Nº27: Como aparte de los tres números al mes, la nueva etapa de Spiderman está sacando también unos extras de vez en cuando (supongo que el equivalente a los anuales de las tres series), toca meter uno aquí, y un tomo de Panini ya no va a ser equivalente a un mes americano. Mejor, porque así irá perdiendo el adelanto de 3 meses que tiene respecto a las demás series. Lo raro es que no viene el primer extra entero, sino sólo una de las historias, y el resto del tomo está rellenado con dos historias de la antología Familia Spiderman, que son claramente de relleno. Una al menos forma parte de la dirección actual de la serie, sobre Tia May en su nuevo trabajo, y tiene cierto sentido meterla (aunque sea claramente relleno, por parte del rellenista habitual de DC, Keith Champagne), pero la otra es una historia de DeMatteis que transcurre cuando el orígen del personaje que queda como un pegote en medio del tomo. No es que ninguna de las dos sean malas, sobre todo la de Champagne (la de DeMatteis es bastante obvia, y el dibujante realmente debería aprender a dibujar a Spiderman) pero tampoco se gana mucho metiendolas. La historia del Extra es de Zeb Wells, y va sobre la amistad entre Peter y Harry. Es una serie de escenas de mala telecomedia, que resultan patéticas en vez de graciosas, como este tipo de cosas suelen ser, y el final por tanto queda ñoño en vez de entrañable. Buen dibujo, eso si, de Patrick Oliffe, volviendo al redil. En cuanto a la historia de la serie principal, es el final de Nuevo Día (que realmente es una etiqueta para estas primeras historias, y no una historia en si), y es una idea bastante buena: Es un número a lo Rashomon, escrito por los otros tres guionistas de la serie, cada uno contando la perspectiva de un personaje. El dibujo cuenta siempre retazos verdaderos de la misma historia, pero la narración nos cuenta la verdad subjetiva de cada personaje, y la historia precisamente va de eso, de diferencias en perspectiva. Muy buena historia, ese es el tipo de cosa de la que tienen que hacer más. El dibujo de Paulo Sequeira, que debutó en Aves de Presa hace un par de años, también es una gran elección. Recomendado (7)

Batman Nº18: Con dos meses de retraso, continua el cruce de la Resurrección de R’as Al Ghul. Este mes tocan las dos series de Batman, así que al menos no queda forzado. Pero es muy decepcionante para los dos guionistas implicados. Los dos números consisten en varios artistas marciales orientales persiguiendose y peleandose, con Batman por en medio, sin nada del buen hacer que esperas de Dini, o del genio que se espera de Morrison. Y los dilemas morales que levanta la historia se olvidan enseguida, o está claro que no son un dilema en absoluto. Podría ser un comic de aventuras superficial pero divertidillo, si no tuviera tan mal dibujo. Daniel no es muy bueno, pero el dibujante de Detective este mes, Ryan Benjamin, también de los viejos tiempos de Wildstorm, es inaceptable. Deforme, lleno de rayas innecesarias, incapaz de narrar minimante, en definitiva, doloroso de mirar. Este crossover está siendo un desastre. No Recomendado (4)

Bizarro Comics: Antología voluminosa de historias cortas de los personajes DC, escritas y dibujadas por autores que normalmente no se acercan por la editorial (generalmente, independientes aclamados), donde pueden hacer lo que quieran, mientras mantengan unos mínimos de propiedad. Esto es el tipo de cosas que solía hacer Marvel en la época Jemas, y está bien que DC intente cosas así de vez en cuando. Para dejar claras las cosas, la idea dentro del comic es que estas historias están hechas por Bizarro, lo que explica que sean tan raras, así que cualquier parecido con la “realidad” es coincidencia, y disfrutalo por lo que es. Y lo que es, es una mezcla extrañísima de imitaciones algo irónicas (o a veces, ni siquiera eso) de la Edad de Plata, parodias o versiones cómicas de los personajes tradicionales, o cosas aún más raras con ellos. Hay demasiadas historias para ir juzgandolas una a una (son 224 páginas de historias cortas), pero hay de todo, desde parodia a humor tonto, a cosas más serias (aunque siempre desenfadadas y con un guiño), algunas más originales y otras nada originales, algunas brillantes, algunas tontas y pesadas. Pero en general, si te gustan las cosas curiosas y un poco fuera de onda, es una compra interesante. (Como curiosidad, lleva la historia de Kyle Baker sobre la niñera de Superbebé, en plan dibujos de la Warner, que originalmente iba a publicarse en un Especial de 80 Páginas Otros Mundos de un estilo parecido, que fue censurado a última hora porque fue juzgado demasiado polémico por las absurdas altas esferas de DC… y sin embargo, el resto de historias de ese especial, que eran mejores, no se publican. ¿Quién los entienden?) No voy a ponerle nota, porque se sale demasiado de los parámetros habituales.

Brave & Bold: El Libro del Destino: Segunda mitad de la etapa Waid/Perez en la serie, y casi el final de la serie, porque a Waid sólo le quedan cuatro números después y después ya viene relleno. Aunque la trama del Libro del Destino y los Investigadores de lo Desconocido continua del tomo anterior, se puede leer independientemente, porque son historias sueltas con esa subtrama desarrollandose hasta culminar en el final, en plan temporada televisiva. Primero viene una historia de Wonder Woman y Power Girl un poco tradicional, pero con algunos puntos de originalidad y buen humor, buena caracterización y un intento loable de convencer de que el avión invisible de WW no es una enorme chorrada. Después viene lo mejor del tomo, un team-up entre la nueva familia Flash y la Patrulla Condenada, donde Waid coge la idea de Johns de que la Patrulla es un grupo altamente disfuncional de esperpentos, y ampliandolo aún más, entre la perspectiva de los niños de Flash, y el hecho de que se parecen más a los monstruos de la Universal que a un grupo de superhéroes. Además, Waid es el primer guionista en 45 años en hacer a Elasti-Girl tan espeluznante en aspecto y personalidad como el resto, sin cambiar realmente nada, lo cual es un logro. Desternillante y brillante, porque no han hecho al menos una miniserie con este concepto, no lo entiendo (bueno, probablemente porque si no escribieran Johns, Waid o Simone sería un desastre, pero bueno) Después vienen dos números de historias cortas por todo el tiempo, que son básicamente para divertirse juntando conceptos del enorme tapiz que es el UDC: Los Halcones Oscuros con los Boy Commandos, que es demasiado como las historias chorras de los 40; Los Hombres de Metal y Dial H de Heroe, que no está a la altura de lo absurdamente genial de ambos conceptos, aunque los diseños de Perez casi compensan la caracterización de dibujos matutinos; El primer encuentro entre Hawkman y el nuevo Átomo, con la mejor definición de Carter Hall por parte de Ryan Choi, que mantiene el humor y la gracia de su serie (joder, Planeta, dejate de mierdas y publica la puñetera serie de una vez); Un team-up muy ochentero entre Superman y el Caballero Silencioso, que tiene de señalable sobre todo la revelación final, que supongo que alguien tenía que hacer si no se había dicho ya; Y uno entre Aquaman y los Jóvenes Titanes originales, que va de atar un cabo suelto de un comic de los 60, lo cual es excesivo, aunque tiene mejor caracterización de los personajes acuáticos que muchas veces. Todas estas historias, además, aportan algún elemento a la trama final, igual que las largas. La última de esta es un team-up entre Superman y su contrapartida negativa, y brilla sobre todo por la personalidad de Ultraman (“oye, si no me ayudas, tengo cosas que hacer, hay un hospital que no se va a destruir solo”). Por último, se reunen casi todos los protagonistas de la serie para enfrentarse al malo final, que no es gran cosa de por si, pero su plan si que es divertido. Una historia a la vieja usanza, pero bien hecha y divertida, y se completa la renovación de los Investigadores, que han pasado de ser proto-4F genéricos a aventureros imposibles casi-suicidas y exageradamente aguerridos, además de solucionar muy bien otro detalle del grupo. El dibujo de Perez, obviamente, es maravillosamente detallado y bonito. La pega es que se fue tras el nº10 a hacer Legion de 3 Mundos (y aún debería haberse ido antes), y los dos últimos los tuvo que hacer Ordway. Por supuesto, Ordway hace un buen trabajo y habiendole entintado, sabe imitar su estilo, aunque claro, no es Perez. La serie probablemente no tenga mucho futuro, pero estos dos tomos les han salido bien. Muy Recomendado (9)

Buffy Cazavampiros Omnibus Nº1: Con el éxito de la Octava Temporada en comic, esto son tomazos que reeditan la serie antigua que no era particularmente canónica. Este primer tomo, en vez de empezar a reeditar la serie por el principio, empieza por el final, porque son los primeros cronológicamente, y porque son los que cuentan cosas que más “importan”, es decir, rellenando historia antes de la serie, en vez de contar capítulos irrelevantes entre episodios. Primero, Christopher Golden, que ha escrito buena parte de esta serie, hace una cosa curiosa, que es adaptar el guión original del origen de Buffy, antes de que fuera masacrado por Hollywood al convertirse en película. Así que tiene cierto interés para fans de Whedon. La verdad, no hay mucha diferencia en cuestión de argumento, los cambios fueron sobre todo de tono y diálogo. Bueno, eso y que el Vigilante no se parece a Donald Sutherland y el malo no es Pee Wee Herman. Obviamente, la historia funciona mucho mejor tal y como fue concebida y se parece más a la serie, pero Whedon aún no tenía su chispa posterior por aquel entonces, y no estaban todos los elementos que cuajaron en la serie. Hablando de gente que ha mejorado mucho después, el dibujo de Joe Bennett es considerablemente peor de lo que es ahora. Después, continuando de eso, vienen un par de sagas escritas por Scott Lobdell y Fabian Nicieza, que viene a ser una reunión de los guionista de la Patrulla-X de los 90, lo cual es algo que nadie quería recordar, ni siquiera ellos. Las historias transcurren entre la película y el principio de la serie. La primera historia tiene a Buffy fugandose a Las Vegas, y encontrandose con problemas allí. Es divertidilla en plan chorra, pero poco más. La otra tiene a Buffy volviendo a casa y siendo metida en un manicomio como reacción normal de sus padres, cosa que causa algun problema con como reaccionó la madre posteriormente a la revelación de que todo era verdad, pero bueno. Esta es mejor, y sorprendentemente, no repite mucho cosas del episodio de Buffy en el manicomio. Sigue sin estar a la altura de la serie madre, pero al menos cuenta algo. Y entre todo esto, hay escenas viendo que pasaba con otros personajes como Angel o Giles, atando más cabos. Oh, y hay una historia dedicada a Dawn cuando era niña (bueno, ya sabes) que es bastante entrañable. El dibujo de la mayor parte de números es de Cliff Richards (que después siguió a Nicieza a algunos Thunderbolts) y le va bastante bien a la historia, similar al del comic actual de Buffy. En total, una curiosidad para fans de la serie, pero una curiosidad más que decentemente hecha. Recomendado (7)

Caballero Luna: Dios y Patria: Último tomo con Charlie Huston escribiendo la serie, que está coescrito por el nuevo guionista, Mike Benson, que es otro guionista de fuera de los comics, pero no particularmente famoso. No es un comienzo nada alentador. Es un comic completamente estirado y a base de relleno, repitiendo una y otra vez las mismas ideas que ya se vieron en los tomos anteriores, mejor: Marc está loco y ve a Khonshu, que le incita a la violencia, pero Marc no está del todo convencido; las autoridades están detrás de él, sus amigos están preocupados pero tienen sus propios problemas, y mientras tanto, se pega brutalmente con malos genéricos. Es lento, repetitivo y pesado. Mejora un poco al final, donde hay un villano de verdad, y por fin pasa algo con los subargumentos que llevaban paralizados meses, pero es demasiado tarde, y no suficientemente bien para compensar todo el rollo anterior. Quizá Benson pueda redimirse cuando haga la siguiente saga él solo, pero de momento, es un tomo bastante olvidable. El dibujo es de Saltares y Texeira, de la famosa Motorista Fantasma, y aunque son perfectamente competentes, no le dan a la serie el gancho que tenía Finch, pese a que técnicamente era bastante peor. Aunque también puede tener que ver con que la historia sea bastante descafeinada. No Recomendado (4)

Capitán America Nº39: Como era de esperar, el Capitán America que había en un tubo no es el de verdad, sino un personaje que si sabes un poco de historia de la serie, reconocerás. Es increible como Brubaker continua resucitando personajes que tuvieron buenas muertes para sustituir buenos personajes a los que les ha dado mierdas de muertes. Obviamente, esto es para tener un villano al que pegar en la historia, pero es difícil que de para algo que no sea una repetición de la historia clásica, o una pelea sin sentido. Por su parte, al menos, la escena de acción genérica de este mes es más entretenida que de costumbre (lease, es entretenida), sobre todo porque aparte de avanzar algo la historia, da para interacción entre dos personajes que tienen cosas nuevas que decirse. En cuanto al subargumento político… bueno, leido ahora queda gracioso. Claro, que el candidato en cuestión incluso suena mejor elección que Sarah Palin o Ron Paul. Buen dibujo de Epting, y una cubierta llamativa, por una vez. Recomendado (7)

Daredevil Nº35: Ahora que no está en exclusiva con DC, Rucka viene de coguionista invitado en esta saga, reuniendo el equipo creativo de Gotham Central. Y es un poco de vuelta de forma de la serie a sus raices, después de muchos números de Daredevil siendo miserable. Oh, sigue siendo miserable, pero al menos ya no es el centro de la historia. El centro es una historia de abogacía, con un caso curioso y ambiguo, y los héroes teniendo que elegir que hacer al respecto, mientras Matt sufre mucho al margen. Es un comienzo un poco lento, lo cual era de esperar teniendo en cuenta quien escribe, pero presenta bien una historia interesante, bien ambientada por Lark. No está mal. Recomendado (7)

DC/Top Cow Crossovers: En serio, ¿a alguien le importa esto? Tiene guiones de Jeph Loeb y Scott Lobdell, y dibujo de Marc Silvestri y Tyler Kirkham. Asombrosamente, no colaboran también Chuck Austen y Rob Liefeld para completar las trinidades. Primero hay una historia de Darkness y Superman, que se lee como una historia de Superman de los 60, pero revestida de chorradas modernas. Después hay una de Batman y Darkness que logra el dificil trabajo de no tratar ninguno de los dilemas que se plantean obviamente entre los dos personajes, y no enseñar nada de lo que hace interesantes sus conceptos. Por último, hay una historia de LJA y Witchblade, que empieza como el arma como una amenaza genérica, y después pega un salto hacia lo incomprensible y no venir a cuento, y termina con una solución facilona para los conflictos que esboza, para que no pase nada. El dibujo es igualmente atroz. En serio, ¿podemos dejar todo esto atrás en los 90 donde pertenece? Evitar a toda costa (1)

Flash Nº6: Este es el punto en el que a Waid se le fue completamente la serie de las manos, supongo que influido por su coguionista Augustyn, que no es precisamente bueno. Para empezar, vienen una serie de historias cortas de especiales, ninguna de las cuales es particularmente buena, y hay exceso de “volver a explicar los elementos básicos”. Después viene el final de los números de Millar, que viene a reciclar historias anteriores de Waid. Waid vuelve para un número que parece salido de Lois & Clark, donde parece que va a pasar algo, todo el número dedicado a eso, y finalmente no pasa, porque sería demasiado obvio, de manera rebuscada. Después viene el nº1000000, que no es de los mejores crossovers, siendo demasiado reciclar los viejos conceptos en el espacio, en vez de realmente hacer ciencia-ficción. Después viene la siguiente saga larga, que es un desastre. Para empezar, el gran villano es una idea ridícula (¡el hermano gemelo malvado perdido de Barry Allen! En serio, cuando empiezas con giros de culebrón, es hora de plantearse que la etapa ha durado demasiado) y la ejecución no es interesante. Peor aún, en una amplificación de la etapa hasta ahora, toda la saga se convierte en combate entre múltiples Flashes y múltiples Cobaltos Azules, todos iguales. No es que no se puedan hacer historias interesantes con personajes todos con los mismos poderes (ver Cuerpo de Linternas Verdes y Sinestros), pero estos no lo consiguen, y todos los villanos son una repetición de lo mismo, y casi todos los héroes también. Para colmo, termina reciclando Crisis en Tierras Infinitas, y a la vez, el mismo final de todas las sagas de Waid en esta serie, con cosas que transcurren y se resuelven porque la Fuerza de Velocidad lo dice arbitrariamente, por exigencia del guión. Para terminar, un número de flashback a los Titanes originales bastante pobre. Los dibujantes principales, Pelletier y Ryan, lo hacen bien, pero la mayoría de los de relleno lo hacen fatal. Podrías cortar perfectamente tu colección por aquí. No Recomendado (4)

Jóvenes Titanes Nº10: Primero de dos números esta semana, porque en Planeta no aprenden. Es el final de “Los Titanes del Mañana, Hoy”, y las cosas se le van un poco de madre a McKeever. Empieza bien, con el Ejército de Titanes presentado en el número anterior, que está lleno de elecciones divertidas (algunos personajes no aparecían hace años) bien actualizados. Pero la gran mayoría están sólo de adorno, y no se usan en absoluto, malgastando la oportunidad. El enlace con la Guerra del Cuerpo de Sinestro está bien (y nos encaja la cronología y explica un detalle de antes), y Starro está bien presentado como amenaza. Algunas de las resoluciones de los conflictos entre presente y futuro están bien, y McKeever escribe bastante bien a Blue Beetle, lo cual es una buena señal, porque BB es asombroso y sólo un idiota no le daría una oportunidad a su serie, pero eso es otra historia. El problema principal es que McKeever no se aclara con como funciona el viaje en el tiempo, y acaba confundiendose y hasta contradiciendose. A veces el futuro cambia automáticamente, a veces cambia con retraso, y a veces parece que no puede cambiarse. Y no queda nada claro cuando es cuando. El resultado es que es muy difícil que importe algo de lo que pase con los Titanes del futuro, ya que no sabes ni como funciona su existencia ni como afecta al presente, y las revelaciones del final, por tanto, no funcionan, o en el caso del epílogo, ni siquiera se entienden. Una pena, porque la historia tenía potencial. El número está dibujado por el dibujante durante el próximo año, Eddy Barrows, y se nota la influencia de Giffen en 52. Hay menos viñetas y por tanto imágenes más grandes y más impactantes, con Barrows dandole rienda suelta a su estilo, pero también es más descuidado a veces. En cualquier caso, no está mal, aunque aún se pueda mejorar. Neutral (6)

Jóvenes Titanes Vol.3 Nº1: Hace dos años, cuando pasamos del volumen 1 al 2 de la serie (y entonces tambien salieron dos números en una semana. ¿Es que es una tradición o algo?) pasaron la serie de mensual a bimestral, como parte de una absurda serie conjunta con Outsiders, donde ambas series se alternaban los meses. Se ve que en Planeta se han dado cuenta dos años después de lo que sabía todo el mundo, que eso era una chorrada, y toca relanzamiento otra vez… pero para dejarla como bimestral igualmente. ¿No habria sido suficiente quitarle el indicativo de la serie conjunta, ya que se empeñan en mantener el formato bimestral, en vez de renumerar? Oh, y la rotulación tiene varias cagadas, pero a eso ya estais acostumbrados los lectores de Planeta. Estos son los primeros números de McKeever escribiendo sus propias historias (la saga anterior era una idea que dejó Johns propuesta) aunque dado que Didio empieza a editar la serie poco después, cuanto van a ser suyas realmente va a ser muy dudoso. El primero número es de relax y de interacción, que es lo que se le da bien a McKeever, y va sobre todo de ver como quedan las cosas con la alineación. Desgraciadamente no se molestan en explicar donde están la mitad de miembros que se largaron cuando terminó Johns, por una chapuza editorial (se supone que se van a la segunda serie de Titanes retro-Wolfman, pero como aún no ha salido, se fueron, sin explicación, porque si), pero por lo demás, está bien llevado. Un miembro se va por motivos que suenan también editoriales, pero el motivo tiene cierto sentido, dentro de la retorcida mentalidad que ha llevado la serie hasta ahora. La interacción entre los demás está bien, pero sobre todo, el número va de terminar con la agonía y angustia vital sobre Superboy que ha sido la única caracterización de Robin y Wonder Girl desde Crisis Infinita, y ya era hora. Sólo por eso vale la pena, pero es que además caracteriza bien a ambos personajes (lástima que la personalidad actual de Cassie palidezca en comparación a la original, pero es algo que le pasa a muchas adolescentes) y su historia queda creible. El dibujo de Igle es bueno y capta bien las personalidades de los personajes. La segunda historia empieza a presentar a un nuevo grupo de villanos, aunque es sobre todo un número dedicado a Chico Diablo y a uno de los villanos. El villano es una buena idea como nemesis para Eddie (y tiene el subtexto homoerotico de algunas de las mejores enemistades, o es que llevo demasiado tiempo en Internet), y la historia es por un lado muy divertida, y por otro lado se mete muy bien en la piel de CD y dar pena con su situación de manera que suena muy verdadera. Buen dibujo de Barrows, bastante mejor en esto que no requiere tanta pelea y personaje. Recomendado (8)

Jóvenes X-Men Nº1: Enésimo relanzamiento de la serie de los mutantes jóvenes en entrenamiento, esta vez con un nombre rematadamente estúpido (¿Es “Jóvenes” el nuevo “Nuevo”?) y una sensación de desesperación, teniendo en cuenta que la serie ya ha sido cancelada en tan sólo un año para dar paso a otro relanzamiento. No se para que se ha molestado Panini. La serie empieza mal, porque escribe Marc Guggenheim, que creia que tener a Lobezno con poderes mágicos de resurrección enlazados al ángel de la muerte era buena idea. Pero yendo más a fondo, tiene problemas más básicos: ¿Hay algún motivo para relanzar la serie aparte de un intento infructuoso de conseguir ventas y atención al tener otro nº1? Al fin y al cabo, es lo mismo que New X-Men, y aunque hay cambios, también los hubo dentro de esa serie sin relanzar. Pero es que cuando miras los cambios, es difícil de ver como pensaban que son buena idea. La serie anterior al menos tenía una razón de ser, era un híbrido entre serie de instituto y serie de mutantes/superhéroes, que era algo único, aunque le dieran más enfasis a la acción (bueno, masacre) en los últimos años. Pero ahora, con la Escuela cerrada (y que mala idea es eso, al menos a largo plazo, porque era lo que hacía únicas a las series, y una de las cosas más atractivas a los fans nuevos cuando las adaptaciones usaron bien la idea), la idea parece ser que son un equipo genérico de superhéroes, de hombres-X. Sólo que son jóvenes e inexpertos. Así que básicamente, son redundantes en su mayor parte con la Patrulla-X, o con las otras 3 series Marvel de grupos de jóvenes inexpertos. Bravo. El otro cambio es que se han librado de la mayor parte de los protagonistas y personajes carismáticos del volumen anterior, y han dejado a una panda de secundarios. Lo cual no es más que una muestra de que los editores de la línea no tienen ni puta idea de lo que están haciendo. Es decir, no paran de quejarse de que sus sucesivos intentos de tener un grupo alevin de hombres-x no tienen el éxito de los Nuevos Mutantes originales. A la vez, no aprenden las lecciones de aquella serie y porque funcionó: Uno de los motivos es que presentaron un grupo pequeño y lo fueron desarrollando mucho, y así acabó cuajando en el público. ¿Cómo demonios esperan conseguir que pase eso si van cambiando de protagonistas cada 15 números como están haciendo? (La otra lección es que fueron creados y desarrollados por el mismo guionista que la serie principal, así que no parecía una serie innecesaria, con el extra de que además era bueno, que por cierto, es el motivo por el que Generación-X tampoco terminó de cuajar, aunque no fue tan mal como esto)

Para colmo, la selección de personajes para la serie es una mala idea, a base de ir a lo seguro y más anodino posible: De los protagonistas de la serie anterior sólo queda Alud, que es una buena selección porque era carismático, pero era también el más simplón. Arena tampoco es mala elección, siendo creación de Morrison, pero Guggenheim le cambia la personalidad, porque no era suficientemente agresiva, y aparentemente eso es requisito ahora. Pero Venda es más discutible. Si, es creación de Whedon, pero es un personaje sin personalidad ni casi diálogo cuya única función es hacer avanzar el guión a base de frases crípticas. Y el otro conocido es Cachorro, que no sólo no tiene personalidad, es lo menos original posible: El Lobezno del grupo (cuya personalidad y aspecto no eran lo suficientemente agresivas, así que ahora es alguien que parece sacado de Fuerza-X, porque Dios libre a esta serie de tener un personaje que no sea un estereotipo predecible). Para terminar el grupo hay dos mutantes nuevos. ¿Recuerdas los juramentos de los idiotas de los editores de que hacían el desastre de Dia M porque no querían que fuese tan fácil sacarse de la manga personajes nuevos simplemente diciendo que es mutante? Pues aquí tienes porque era mala idea. No han tardado ni tres años en contradecirse. El personaje que vemos no parece tener mucha personalidad tampoco, y sus poderes (originales en Marvel, aunque hay un villano de DC con exactamente los mismos, aunque tiene la decencia de explicarlos mediante magia) son de los terriblemente convenientes que pueden hacer lo que le convenga al guionista. En cuanto a la historia, parte de una idea que ningún lector se traga (para ser justos, es posible que esa fuera la intención) pero que tampoco tiene sentido que los protagonistas se traguen, cuando es evidente que no es lo que parece, por mucho que estén cambiando las cosas. Eso degenera en un montón de nostalgia por los Nuevos Mutantes originales, a base de rescatar y referenciar historias y situaciones de la serie original (incluyendo el mismo malo de todo revival de esa serie, y no hace tanto de la última vez que hicieron esa misma idea) sin tener ni idea de lo que las hacía buenas en un principio. Pero a cambio, hay un montón de tópicos de muertes, traiciones y amenazas de muerte, en vez de caracterización e ideas, porque eso es a lo que se dedica la línea mutante ahora: A imitar la superficie de Claremont, pero no lo que había debajo. Casi lo único bueno es el dibujo de Yanick Paquette, que ya hizo Ultimate X-Men, y es atractivo y agradable, aunque los diseños de los trajes clásicos, por mucha nostalgia que intenten evocar, no quedan bien en estos personajes. En conjunto, no es de extrañar que la hayan cancelado en un año. No Recomendado (3)

JSA Nº11: Con tres meses de retraso, aunque dado los meses que la serie americana ha perdido, está al día, si no cuentas anuales y especiales. Aquí las portadas de Ross dejan de ser pin-ups aburridos sobre fondo negro, y empiezan a ser algo decente, aunque sean poses de las suyas habituales. Entre eso y que ahora tiene relevancia al contenido, está bien que Planeta use sus portadas. Segundo número con el Superman de Kingdom Come, y se está volviendo un poco repetitivo, porque la primera mitad es tener más reacciones al personaje, que realmente no dicen nuevo, aunque sean lógicas. La segunda mitad es más interesante: Nos presenta a otro personaje legado de la Edad de Oro (que no de la SJA), la nueva Judomaster. Claro, que el personaje ya había aparecido en Aves de Presa, y no se parecía en nada a como es aquí, pero achaquemoslo a descontrol editorial e ignoremoslo ya que esa serie es demasiado buena para el publico objetivo de Planeta, o algo. El personaje tiene un origen típico, pero un poder único (un personaje de DC lo tuvo en los 80, pero duró poco) y unas características que la hacen única, así que es buena introducción. Y viene con unos villanos de un tipo que tenían que enfrentarse a la Sociedad de la Justicia tarde o temprano, y no están mal para una escena de acción. La última escena pone las cosas más interesantes, con otro uso apropiado de personajes olvidados. Muy buen dibujo de Eaglesham, en momentos personales y de acción. Recomendado (7)

JSA All-Stars: Siguiendo los razonamientos de Planeta, ya que han estado tres meses sin publicar JSA, ahora lo compensan sacando tres tomos en una semana. Porque la gente interesada en la serie tiene dinero infinito para gastarselo todo a la vez en tantos tomos. ¿Es que en Planeta no tienen gente de marketing, o es que sus expertos saben tanto de economia básica como los que hacen la publicidad y las traducciones saben de los comics en los que trabajan? En fin, esto es una miniserie que Planeta se saltó en su día (transcurre antes de Principes de las Tinieblas), que sigue el esquema habitual de los eventos de la quinta semana, donde hay un especial de inicio que empieza la trama, un especial final que la cierra, por el mismo equipo creativo, y en medio varios especiales, cada uno dedicado a un personaje, por un autor. Los especiales de inicio/fin en este caso son de Geoff Johns, por supuesto, con dibujo de Sal Velluto (Pantera Negra). Empieza bien, con el retorno de la Sociedad de la Injusticia con una buena alineación, y un planteamiento que aunque algo rebuscado, se vende bien. Pero desgraciadamente, el final es un desastre, donde el villano, que es bastante cutre, oscila de poderes para que la historia pueda resolverse, los personajes están en su mayoría de adorno, la excusa para los especiales no sirve para nada, y todo pasa de manera arbitraria. Una de las peores historias de Johns. El dibujo era bonito, eso si. En cuanto a los especiales, otra cagada es que aunque el inicio da una excusa para que los distintos protagonistas tengan sus historias individuales, estas historias individuales luego la ignoran. Maravilloso. La idea es que cada especial tenía una historia principal escrita por Johns, dedicada a un miembro actual de la Sociedad, que va de explorar su personalidad y legado y que descubramos algo nuevo sobre ellos, y una historia de complemento por autores famosos sobre sus predecesores en los 40. Las historias principales no salen muy bien, por varios motivos: La de Hawkgirl tiene una sola idea, y dedica la mayor parte del espacio a relleno, en vez de a hacer que la revelación (que es sólo relativamente importante, aunque se ha mencionado luego) tenga peso dramático. Además, la misma idea se hizo mejor en Fuerza-X. La del Dr. Destino tiene el horrible problema de que va de dar pistas de futuros planes y direcciones para el personaje, que no llegaron a verse ni por asomo, así que no sirve para nada. Además, no puede ser canónica debido a cosas que el mismo Johns reveló poco después. Lo mismo le pasa a la de Stargirl: Aunque es el debut de ese nombre para Courtney, la historia va de su relación con el crápula de su padre, pero eso se contradijo luego con otra historia muy superior durante Crisis Infinita. Además, se rediseña el cetro cósmico en una horterada a lo Sailor Moon que benditamente ha sido ignorada luego. La de Hourman demuestra que Johns se pensó muy poco la logística, porque se supone que juega con el límite de una hora, pero a poco que pienses, sabes que debería tardar mucho menos tiempo del que necesita aquí. La historia aparte de eso usa una situación muy usada en historias de superhéroes, aunque da para buena caracterización para Rick (que necesitaba rasgos aparte de sus traumas paternos) aunque no sea nada tremendo. La del Dr. Medianoche es otra situacion de no acción típica de la ficción, pero que pega mucho más si el protagonista es un médico de verdad. Desgraciadamente, aunque la caracterización es muy buena, la revelación no es más que una conexión rebuscada e innecesaria con el Doc original (en serio, ¿es que no es poca coincidencia tener un medico de personalidad y similar obteniendo poderes iguales?). Por último, la de Mr Terrific tiene una buena revelación, y abre el camino para buenas historias, y es es el problema retroactivamente, que esa historia (la del Espectro) ya la hemos leido. El dibujo de varios autores es uniformemente bueno.

En cuanto a las historias de complemento, son historias cortitas curiosas, con lo que eso conlleva: La de Hawkman por el equipo Loeb/Sale es una enorme chorrada y pérdida de tiempo, y el dibujo se ve estropeado por la gracia tonta de imitar el coloreado antiguo a base de puntos de color enormes. La del Dr. Destino es de Cooke, y es una delicia visual, con muy buena ambientación retro pero muy única. La de Starman es del equipo creativo de la famosa serie (aprovechando: ¿Para cuando, Planeta? En DC ya la están editando por tercera vez, cosa prácticamente nunca vista para cosas de autores americanos no Miller, y aquí no hay ni una) y no está mal, tocando una cosa de las historias originales que no se vio mucho en la serie moderna. Chaykin hace la de Hourman, y aunque no tiene mucho, la narración y la gracia del límite de tiempo hacen que no se aburrida. La del Dr. Medianoche es del duo Azzarello/Risso, y se nota que quieren escribir mucho al Batman de Miller. Por último, la más llamativa es la de Mr Terrific, ya que la escribe el premio Pulitzer Michael Chabon (el de Kavalier y Klay), en su primera colaboración en comics, dibujada por Michael Lark. Es la única no superheroica, sino que es una historia más de interés humano, sobre la relación entre Mr Terrific, el hombre perfecto original, y el inutil de su hermano. Se ven venir por donde van los tiros desde el principio, pero está bien hecha como para que no perjudique (y dada la ocasión, tiene el lujo de tener más páginas que las demás). Además, es la única que acabó teniendo relevancia, porque Johns usó al hermano para un papel importante sagas más tarde. Como parte importante de la serie de la SJA, no vale la pena mucho, las pocas cosas relevantes se han explicado suficientemente después. Como tomo de por si, la proporción de historias buenas a malas no es suficientemente alta, aunque tiene sus puntos buenos. Por cierto, si Planeta quiere recuperar más material inédito de la serie, hay un anual, un Secret Files y un especial, todos de Johns, igual de relevantes o más que este tomo. Neutral (6)

JSA: Los Archivos Libertad: Uno de los últimos Otros Mundos que sacaron, la idea no es tener a la SJA en los años 40, eso es normal, la gracia es que es en unos años 40 algo más realistas, con muy pocos elementos fantásticos, y los que hay, son más en plan pulp que en plan superhéroe. Escrito y dibujado por Tony Harris (coescrito por su colega Dan Jolley), que era mucho, mucho mejor entonces. Realmente el tomo lleva dos miniseries: La primera fue la más famosa, y tiene a Batman, Hourman y el Dr. Medianoche reinventados como héroes de pulp (menos llamativos e idealizados) que trabajan como agentes secretos para los Aliados durante la Guerra, metidos en una aventura por todo el mundo para impedir que los nazis usen una super-arma bastante familiar. Por el camino, hay muchas dificultades y algunas versiones chulas de personajes DC apropiados o transformados para la época (incluido una creación chula de Ostrander que hacía mucho que no salía, y pega mucho). Una historia en plan pulp, pero con buen tono y ritmo moderno, y algunas sorpresas ingeniosas, con delicioso dibujo. La segunda miniserie es parecida, pero transcurre en plena Guerra Fría, la historia es menos evidente, y más importante, acabamos viendo versiones de toda la Sociedad de la Justicia, todas ingeniosas y divertidas. Lo que pasa es que eso hace que la historia degenere en una historia de superhéroes más convencional, bastante similar al final de la Edad de Oro, no es que eso sea una comparación negativa. El dibujo sigue siendo muy bueno, aunque se empieza a apreciar el cambio de estilo (simplificación, caras demasiado copiadas) de Harris. Bastante diferente de lo que suele ser la SJA, pero muy bueno en su estilo. Muy Recomendado (9)

Kitty Pryde: Esta Va Por Ti: Cada vez están peor con los subtítulos. Claro, que el título original era Mekanix, que tenía el mismo poco sentido, pero sonaba aún más ridiculo. Esto es una miniserie de 2002, que Forum, siendo Planeta, no publicó en su día. Pero como Panini rebusca cosas interesantes ineditas de los últimos años para publicar, aquí está. Desde luego, tiene más sentido comercial y universal que rebuscar cosas olvidadas de otras décadas que nadie recuerda o quiere, como hacen otros. Tiene sentido publicarla porque es un personaje popular, y está escrito por alguien que aún tiene fans, que es el creador del personaje, Chris Claremont. Oir el nombre ahora hace que te vengan a la cabeza una serie de tópicos horribles, pero hay que recordar que se publicó en plena era Jemas, cuando la editorial no iba de reciclar viejas ideas, sino de tratar de hacer cosas nuevas e interesantes. El propio Claremont por aquella época hasta tenía cosas diferentes e interesantes que decir en XXM, y esto va en ese mismo estilo. Es la historia de lo que estuvo haciendo Kitty desde que le quitaron el personaje a Claremont en su segunda etapa de la Patrulla-X, y su retorno al redil en AXM. Y lo que estuvo haciendo era ir a la Universidad y tratar de ser una chica normal, lo cual es bastante apropiado para el personaje, ya que el “querría ser una chica normal pero no puedo” era una de las ideas centrales del personaje en los viejos tiempos. Por supuesto, otra de las ideas centrales era que estaba orgullosa de ser como es y no iba a callarse frente a las injusticias, lo cual es muy apropiado para una serie universitaria, con la idea de los grupos de jóvenes activistas, y ese tipo de cosas (y es apropiado que en la miniserie salga Karma, que es la lesbiana de estas series, añadiendo otro nivel a la alegoría, aunque desgraciadamente no llegara a hacer mucho con eso). Claro, que otras de las ideas del personaje es que es una superninja y una superdotada que estudio cursos universitarios cuando tenía 14 años, pero esas cosas las ignoran un poco, afortunadamente, porque no pegarían.

Todo esto pisa terreno similar a la miniserie de Cámara de más o menos la misma época, pero es un tema que vale más de una interpretación, y Claremont, por supuesto, da su propio enfoque. Desde luego, es infinitamente superior a tenerle dando la brasa con amigos controlados mentalmente, y repitiendo una y otra vez los mismos villanos fetiche. Empieza con un prólogo publicado en X-Men Unlimited, que nos presenta la nueva vida de Kitty, (en uno de esos trabajos que usan los americanos cuando quieren tener a un personaje conociendo a la humanidad normal, parecido a lo que hizo la Visión poco antes) que mete bien en su pellejo y su dilema. Dibuja Larroca, que aunque bueno, se pasa con el traje a lo Bar Coyote de Kitty. Al menos no le da pechos gigantes, sino más o menos su anatomía de siempre. La miniserie ya va de la Universidad, con los problemas típicos de una serie en el campus, personajes y caracterización más que decentes, y un argumento que aunque básico, funciona. Como malos para la acción, se rescata un cabo suelto que cantaba mucho del NXM de Morrison (en su defensa, en su propuesta original, que se puede ver en el primer tomo, el cabo suelto se cerraba, pero tras discusiones con la editorial se quedó así), aunque a Claremont se le va un poco la mano con esa parte. Oh, y aparte de los temas típicos de racismo, tolerancia, aceptarse a si mismo y a los demás y todo eso, Claremont nos recuerda el estado de America en 2002, con un comentario, casi directamente un ataque, de la mentalidad de la época de renunciar a la libertad a cambio de una supuesta seguridad, dandole poderes irracionales a gente del gobierno que no se lo merece. Muy bien hecho. (Eso si, ¿podría alguien darle una traducción oficial al Homeland Security, para que no tengamos que aguantar aberraciones como “Seguridad Homeland”, como si fuese el nombre de una compañía?) El dibujo es de lo primero que hizo Juan Bobillo, que si no te gustó en Hulka, no pasa nada, aquí usa un estilo más normal que si que queda bien. Sorprendentemente, Recomendado (7)

Nuevos Guerreros: Vapuleados: Oh, Dios. Esto es un ejemplo de que pasa cuando todo lo que puede ir mal, no sólo va mal, va peor. La premisa de la serie es interesante: Un grupo de jóvenes trata de redimir el nombre y concepto de Nuevos Guerreros como rebeldes anti-sistema, en este caso, contra la más que cuestionable Iniciativa. Perfecto, una buena actualización del concepto de la serie original al mundo actual. Pero mientras que al menos el primer tomo se molestaba un poco en mostrar esa idea, aquí se la pasan por el forro. El lider del grupo se pasa todo el tomo haciendo cosas misteriosas y crípticas que supuestamente lo resolverán todo, mientras que el resto del grupo se pasa la mitad del tiempo desconfiando de él, y la otra mitad diciendose mutuamente lo mucho que se quieren, pese a que acaban de conocerse y no les hemos visto hacerse amigos siquiera. La única acción real que hacen es enfrentarse a un villano de manera genérica, que no tiene nada que ver con la premisa de la serie. Pero eso no es nada. La otra idea de la serie es que los nuevos Nuevos Guerreros son todos antiguos mutantes que perdieron los poderes en el Dia M, tratando de hacer algo positivo, con nuevas identidades heroicas a base de tecnología apropiada de otros personajes. Hasta ahí bien, es una manera decente de reciclar personajes estupidamente inutilizados. Pero nada de eso está bien hecho. Para empezar, virtualmente ninguno de los personajes tiene ningún parecido en personalidad o físico a los personajes que eran antes (Angel y Pico son guapos, Jubilo usa una talla 100 de pecho y Stacy-X es una adolescente inocente, todos con personalidad de heroe novato genérico. ¿Pero que cojones?) Pero aún si lograras ignorar esto, lo que quedan son 8 protagonistas prácticamente intercambiables. En serio, entre los aspectos genéricos, los nombres que no dicen nada, y que no se molestan en ningun momento en contarnos quien es cada uno o que habilidades en concreto tiene cada uno (y eso que tienen una página de resumen en cada número, pero la usan para decir cosas de perogrullo en vez de decirnos los nombres, identidades y poderes de casi una docena de personajes que el comic en si no se molesta en recordarnos). No son personajes, son cifras indistinguibles, literalmente (hay escenas donde no sabes quien dice cada cosa, porque podria decirlas cualquiera) y no importan una mierda.

Encima, el misterioso lider es una tocada de narices a los fans de la serie original, donde en vez de aprovechar el agujero dejado por Guerra Civil (en ningún momento vimos que el Destructor Nocturno que moría fuese el original, y no actuaba en absoluto como él, mientras que el de esta serie si), lo que hace es rescatar un personaje cutrisimo y transformarlo en un personaje completamente distinto. Que ni siquiera es interesante, porque lo único que hace es ser enigmático y críptico (y hablar con personajes igualmente de cutres y olvidados) en vez de realmente ser un lider carismático o manipulador o lo que se supone que tenga que ser. Y como 9 superhéroes eran pocos, encima hay tres secundarios sacados del libro de estereotipos, que no se sabe bien que pintan, y por supuesto no tienen tampoco personalidad o nada interesante. Toda la interacción entre personajes se limita a sospechar de Destructor y aún así, hacer lo que dice, y por lo demás, interacción genérica e indistinguible entre personajes, donde puedes sustituir a unos por otros y no cambiaría nada. La segunda historia, aprte de toda esta bazofia, tiene un enfrentamiento con un villano que solía ser interesante, al que le han quitado toda su personalidad única para hacerle “serio y terrorífico”, pero lo único que han hecho es hacerlo ridículo. A lo más que aspira es a ser mediocre, y la mayoría del tiempo ni siquiera llega a eso. Para colmo, el dibujante regular, Paco Medina, no es muy bueno, con personajes indistinguibles y no muy atractivos, y con escenas de acción poco claras y feas. Pero es que el dibujante de los dos primeros números, Jon Malin, es de la escuela Liefeld de hacer que tus ojos sangren al verlo. Absolutamente incompetente y desagradable en todos los sentidos, no quiero volver a verlo jamás. Como a cualquier cosa de este cancelado comic, ya puestos, hacía tiempo que no veia una serie de grupo convencional hacerlo tan mal. Evitar a toda costa (1)

Number of the Beast: ¿Tanto cuesta traducir el puñetero título como harían en cualquier otro medio de publicación? ¿Tan cabestros son los abogados de Wildstorm? Este es el final de la Trilogía sobre el apocalipsis del Universo Wildstorm, y está escrito por Scott Beatty, que coescribió la segunda parte, y que escribirá Gen13 tras el relanzamiento. Y la pregunta que estará presente en la mente de cualquiera que lea este comic después de varias páginas (o demonios, varios números) será “¿Dónde narices está mi apocalipsis?”. Chris Gage se había molestado en hacer tan interesante el Armageddon en la primera miniserie, dando pistas de montones de elementos cataclísmicos y creando intriga y anticipación… ¿y que hace Beatty con todo esto? No hace una mierda. Después de dos miniseries de preludio, de más de 250 páginas, en vez de ponerse con el puñetero apocalipsis, decide que es mejor dedicarle 7 números más de preludio. Así que de 20 números de la trilogía, de 8 números de la miniserie donde se supone que el mundo realmente se acaba, le dedican únicamente uno. El resto está dedicado a crear nuevos personajes no particularmente memorables, que en el fondo tienen más bien poco que ver con toda la historia. En vez de aprovechar para contar por una vez una gran historia superheroica donde las consecuencias son mucho más serias y el drama mucho más duro porque por una vez los héroes no impiden el apocalipsis… en vez de eso, transcurre prácticamente fuera de pantalla, con los superhéroes ya conocidos casi ni apareciendo. Es tremendamente anticlimático. A cambio de la historia prometida, hay una historia excesivamente estirada y relajada sobre un puñado de superhéroes retro, que luego, mezclado con un mal reciclaje de ideas del Stormwatch de Ellis, acaba provocando el armageddon. Más o menos. Muy decepcionante. Una pena que este sea el trabajo más completo de Chris Sprouse en años, ya que no se prodiga mucho, y merecía algo mejor que esto. Es muy bueno, y sus diseños le pegan al tono de la historia… lástima que esa historia no sea tan buena como el guionista se cree, ni sea la historia necesaria para la ocasión, sino más bien dos historias separadas mal pegadas, de manera que ninguna de las dos buenas ideas que la componen queda bien. Un mal presagio para el relanzamiento de la línea Wildstorm. No Recomendado (4)

Punisher: Diario de Guerra Nº16: Empieza lo que es, más o menos, la última saga de la serie, dedicada a Puzzle. Puzzle es virtualmente el único villano recurrente del Castigador, porque es el único que ha sobrevivido a más de un encuentro o dos. Eso, y su aspecto, son lo único que le hacen memorable, ya que como personaje no tiene mucho. Está obsesionado con Castle y quiere matarle por haberle desfigurado, no tiene mucho mas. Así que Fraction, en este número, trata de hacerle un personaje interesante y un villano digno, dedicandoselo entero, antes de empezar el siguiente encuentro con el Castigador. Pero sólo tiene éxito a medias. Desarrolla bien al personaje, con sus psicosis y su motivación y un plan curioso, pero sigue sin hacerle una amenaza particularmente convincente para alguien que acribilla a chorizos y aspirantes a mentes maestras así a menudo. Además, el dibujo de Chaykin continua siendo bastante feo, lo cual puede ser hasta apropiado, pero también es de un falto de detalle y emborronado que no ayuda. Neutral (6)

Regreso de la JSA: Titulo doblemente apropiado. Y en Planeta le tienen tirria al nombre completo del grupo, y lo recortan a las iniciales aunque el original tuviera el nombre completo. Esto es un evento de la quinta semana que salió como prólogo del relanzamiento de la Sociedad de la Justicia a finales de los 90. Los eventos de la quinta semana eran cosas que hacía DC (e incluso Marvel alguna vez) por aquella época: En los meses de 5 semanas, en vez de redistribuir las series, dedicaban una de las semanas a una serie de especiales temáticos, de varios autores. A veces eran historias sueltas de tema común, a veces formaban una historia, con especiales de inicio y fin (Kingdom es un ejemplo del segundo caso, los especiales de villanos como los de Gog, Prometeo o Espantapájaros que se han ido publicando en tomos por aquí son un ejemplo del primer tipo) Esto es del segundo tipo, con especiales que presentan al grupo y la amenaza, y que al final la resuelven, escritos por Robinson y Goyer, que empezarían la serie regular poco después. Es un ejemplo típico de este tipo de historias, con la aparición de una gran amenaza (que siguiendo la tradición de Robinson de reciclar personajes olvidadísimos de DC de maneras extrañas, es un viejo héroe de espada y brujería bastante cambiado), la demostración de que va en serio, y la presentación de múltiples frentes, para que el grupo pueda dividirse en equipos de dos, uno para cada especial, como homenaje a la estructura que solía tener la serie en los 40.

En cuanto a los especiales, cada uno tiene un autor con cierta conexión con al menos uno de los protas, y el título de una serie de los 40 (faltaba un More Fun Comics coprotagonizado por Espectro y Dr. Destino escrito por Ostrander, pero supongo que habría sido demasiado). Ron Marz, absurdamente asociado con Linterna Verde, escribe a LV y Johnny Thunder en una historia un poco tonta (son demasiado poderosos para la amenaza, y se nota), con una narración histórica curiosa, pero que no tiene sentido en cuanto piensas un poco. El dibujo de Barreto le pega a la ambientación. Robinson y Goyer se alian con su dibujante de Starman, Snejberg, para una historia del susodicho y el Átomo, que vive gracias a la caracterización y buen dibujo, como era de esperar. Los mismos guionistas tienen otro especial, dedicado a las chicas (Hawkwoman y Wonder Woman), y es lo peor posible: Una historia mediocre que va exclusivamente de enseñarnos tetas y culos en trajes ajustados. Eso, y un retcon traido por los pelos para enlazar dos personajes con un apellido parecido. Waid, obviamente, escriba la de Flash con Mr Terrific, que no está mal, sobre todo porque logra aprovechar el potencial de Terrific como el hombre perfecto, aunque el intento de introducir “realismo” de guerra le hace parecer demasiado inocente. Buen dibujo de Lopresti. El dibujante de la serie posterior, Sadowski, colabora con Tom Peyer, de la infravalorada Hourman, para una historia del original y el Dr. Medianoche, y es de las más divertidas, ya que aprovecha la tensión que debería ser evidente entre un super-médico y un super-drogadicto. Gracioso, y la solución final para derrotar al malo del especial es genial. Un por aquel entonces desconocido Geoff Johns, que sólo había hecho la serie de Star-Spangled Kid, escribe a este (bueno, al original), y a Sandman. Y a sus respectivos sidekicks, y a otro personaje de la Edad de Oro (uno que ni siquiera había recordado Roy Thomas) en otra historia bastante ingeniosa, y como las de Robinson, con guiños respecto a lo que iba a pasar, con dibujo excelentemente apropiado para la época de Weston. E igual de apropiado es el dibujo del clásico Russ Heath, que desgraciadamente hace equipo con Chuck Dixon, que por aquel entonces era el guionista oficial de Wildcat, aliado aquí con Hawkman. Monótono, aunque al menos usa a otro par de personajes apropiados de la época. El especial final, como el inicial, es del mismo estilo que la primera saga de la serie regular, con un argumento clásico, pero bien hecho, que usa bien a todos los personajes, y se centra muy bien en darle un último hurra al ridículamente exterminado Hourman original (que luego resultó no hacer falta, pero se agradece de todos modos). Y de relleno al final tiene una historia corta de un Secret Files, de la cual en cuanto menos se hable, mejor. Con sus altos y sus bajos, y no tan buena en general como la serie de Johns, pero probablemente le gustará a los mismos lectores. Recomendado (8)

Robin Vol.2 Nº1: Otra renumeración gratuita, ¿por qué no? Serie que no ha perdido meses, y por tanto, va después de la saga actual de Batman. Tampoco chafa nada. Esto es el principio del breve retorno de Chuck “Norris” Dixon a DC, hasta que se peleo con DiDio, en una de las pocas cosas que ha hecho bien, aunque sea accidentalmente. Lo de compararle con Chuck Norris no es solo un chiste con los nombres, son completos equivalentes en sus distintos medios: Ambos son conservadores, ambos realizan obras mediocres que consisten básicamente en repetir una y otra vez lo mismo, que son artes marciales cutres y/o soldados pegandose tiros con algo de moralina fácil de trasfondo y personajes que caritativamente son planos. Estuvo 100 números en Robin, y el personaje y sus secundarios estaban exactamente igual cuando se fue que cuando empezaron, no habiendo pasado realmente nada en esos 8 años excepto presentar un montón de personajes olvidables (y Spoiler, pero su historia dejó de avanzar al poco de presentarla) Asi que por mucho que sea el guionista más importante que el personaje (que no su creador), no es bienvenido. Ya tuvo sus oportunidades de hacer algo con el personaje, y no hizo nada. Estos tres números son exactamente lo que puedes esperar. Malos cutres (¿El Rey del Condimento? ¿En serio?) o genéricos, acción genérica, y subargumentos personales salidos del libro del superhéroe adolescente genérico (escrito por Stan Lee en los 60). Lo único que parece novedoso es la aparición de una nueva y misteriosa justiciera en Gotham, pero no hay nada en ella que llame la atención o que atraiga al supuesto misterio de quien es y que hace. Lo más triste es que el nuevo dibujante es Chris Batista, en su único trabajo hasta ahora tras 52, porque es un absoluto desperdicio de dibujo. Todos los personajes son bonitos, la acción es clara y agradable, y todo eso. En cualquier otro sitio estaría mejor aprovechado. Pero bueno, tampoco va a durar mucho. No Recomendado (4)

Shadowpact: Tinieblas y Luz: Penúltimo tomo de la serie, y Willingham le acaba cediendo la batuta de la serie a su colega de Jack de Fabulas, Matt Sturges, que empieza aquí su carrera en las series de menos ventas de DC. La verdad, no se nota casi diferencia con el cambio, lo cual es posiblemente buena señal. La primera historia es sobre Diablo Azul, y las consecuencias de su pacto demoníaco. La parte donde intenta solucionarlo mediante trámites es genial, y muy divertida. La parte más expediente también es ingeniosa, y no está nada mal. Después de eso, vienen ya más enfrentamientos contra el Gran Malo de la serie, y el primero es probablemente demasiado a gran escala para la serie, porque pese a que parece ser una gran amenaza, no viene acompañado por asombro, sino más bien por una sensación de ser lo mismo que siempre, sólo que con magia en vez de poderes cósmicos. La segunda amenaza está mejor, porque logra ser inquietante a su manera, y afectar a uno de los protas de la serie, aunque haya otros protagonistas que no hagan mucho. El dibujo en la primera historia es de Derenick, que tiene sus defectos múltiples, pero al menos el estilo le pega a esa historia más superheroica. El de Winslade y Braithwaite que parece más realista y pintado, por su parte, es mucho mejor, y le pega a la historia menos convencional de la segunda mitad. Nada especialmente reseñable, pero no está mal. Recomendado (7)

Skrull Kill Krew: Deberían haber conservado el cartel de la portada (“Compra este comic Y matamos a este skrull”), que era lo mejor del comic. Miniserie de mitad de los 90 que se publica por primera vez en España, aprovechando que los skrulls están de moda, pero antes de que todo el mundo acabe harto de ellos en unos meses. Esto fue el primer trabajo de Grant Morrison para la Marvel americana, mucho antes de los suyos más famosos, y también el primero de Mark Millar, años antes de ser famoso. Y aunque Morrison suele ser excelente, y Millar era mejor entonces que ahora, sus colaboraciones tendían a ser todo lo contrario. Su Flash aún estaba bien, pero algunas de las cosas que hicieron en 2000 AD eran horribles, y sus números de la Cosa del Pantano eran de lo peor. Desgraciadamente, esto es en ese mismo estilo. La idea central está muy bien: Los skrulls transformados en vacas de su primera aparición en 4F acaban convertidos en hamburguesas (ya había precedente con la leche, al fin y al cabo) y cinco personas se las comen, sufren efectos relacionados con eso (adelantandose a la histeria de la enfermedad de las vacas locas, pero definitivamente informada por ella) y forman un grupo para ir matando skrulls por el mundo. Hasta ahí, chorra pero divertido. El problema es que no hay nada bueno después de eso. Los personajes son una serie de tópicos irritantes, de un solo rasgo de personalidad cada uno, que en vez de preocuparte por ellos, acabas no sintiendote mal por lo que les pasa. El argumento es transparente. Las estrellas invitadas hacen una aportación ridícula. Y el comic es una sucesión de estos cinco estereotipos masacrando skrulls, una y otra vez, una y otra vez, sin mucha sensación de amenaza o que pase algo importante, y más grave, sin nada especialmente imaginativo o chulo al menos aderezando toda la violencia. Es como si cogieras muchos de los peores rasgos de Millar (al menos aún no había desarrollado el de “mira como molo”) y ninguno de los rasgos buenos de los dos. Lo que queda es una serie de violencia de dibujos animados pero en plan noventero, que se cree muy graciosa pero no lo es. Para colmo, el dibujo de Steve Yeowell, que lleva colaborando con Morrison desde que ambos empezaron en Zenith, ha visto días mucho mejores (irónicamente, en los Invisibles de Morrison, que es más o menos de la misma época) y aquí no se distingue mucho de lo que se veia por aquel entonces. De lo peor de ambos autores, aunque la idea puede merecer ser rescatada en Invasión Secreta. No Recomendado (3)

Superman/Batman Nº15: Sólo con un mes de retraso, no es que importe con esta serie. Esto es un número suelto, el último que enlaza con acontecimientos en otras series, antes de que la serie pase al limbo de la canonicidad. Escriben Abnett y Lanning, que ahora que se encargan de la parte cósmica de Marvel deberían estar por encima de números de relleno. Y no es más que un enfrentamiento bastante tonto entre los protagonistas y el Dr. Luz. Y aunque va de enseñarnos que es peligroso y ya no es tan tonto como antes, al menos no se dedica a hablarnos de violación en cada página como en sus últimas apariciones, lo cual era de un chabacano alucinante por parte de los guionistas. Pero aunque puedas ignorar todas las tonterías y excesos que se han hecho con el personaje en los últimos años, es que la pelea no tiene mucho, ni tampoco el personaje. No es suficientemente poderoso para Superman ni suficientemente inteligente para Batman. Así que el número es teniendo a Luz con un plan tonto, y haciendo cosas que no presentan ninguna amenaza hasta que le detienen. Olvidable. Lo único destacable es el dibujo de McKone, al que DC malgastó enormemente mientras le tuvieron en exclusiva, ya que este es sólo el quinto y último comic que le dieron a dibujar. Una pena de espacio malgastado. Neutral (5)

Thanos: La Saga del Infinito Nº3: Con la primera mitad del Guantelete del Infinito, que fue el crossover cósmico del 91, aunque casi no participaron series, y se puede leer perfectamente sin saber ni que existen los crossovers. Es una gran historia en plan Crisis, pero con los personajes de Starlin, y ambas cosas vienen con sus problemas. Lo segundo, porque sabes que la historia en el fondo va a ir de ellos, y el resto de superhéroes están para ir haciendo tiempo mientras tanto hasta que Warlock derrote a Thanos y/o este se derrote a si mismo. Es decir, es omnipotente, no hay otra manera de vencerle, y además, si ya leiste otras historias de Starlin, todas siguen el mismo esquema. Lo mismo con lo primero: Es el mismo esquema de todas estas historias de gran amenaza cósmica donde los héroes tienen que juntarse para hacerle frente, con el problema añadido de que causan tanto destrozo que sabes que van a darle al botón de reset al final, y por tanto, nada de lo que hagan importa. Además, el número de personajes y situacioens es bastante reducido, dandole poca sensación de gran escala. Por otro lado, pese a estos problemas, hay algunos momentos buenos con los héroes que participan, la sensación de épica está bien hecha, Thanos es carismático como villano como siempre, y por supuesto, el dibujo de Perez es muy bonito. No está mal como crisis, pero tampoco es de las mejores. Recomendado (8)

Top 10: Más Allá del Último Precinto: Este es el primer intento de seguir la serie tras la marcha de Moore de ABC, ya que es la única serie que han decidido continuar. Pero no es la continuación oficial por los cocreadores de la serie que está saliendo actualmente en EEUU, sino una miniserie de relleno que han ignorado bastante. Está escrita por un autor de ciencia-ficción, Paul Di Filippo, y dibujada por Jerry Ordway, que le da a la serie un tono más colorido a la serie, aunque no necesariamente más fantástico. Como era de esperar, cae en el síndrome de cuando se intenta seguir los pasos de un creador famoso e idiosincrático en una serie que ha creado: En la superficie, es una buena imitación, con los mismos elementos: Mismos personajes, mismo universo, misma mezcla entre drama policial y elementos superheroicos, mismos guiños, mismo intento de hacer el tono desenfadado por encima de historias serias. Pero está aguado y con menos gracia. Los nuevos personajes no tienen la chispa de los originales (y además, empiezan a meter a algunos de los guiños como personajes de verdad, lo que saca de la historia), las situaciones no tienen la misma originalidad, el argumento es a la vez más simplista y más lioso, y en general, todo el drama es más facilón, el humor tiene mucha menos gracia, y no impacta casi, aunque alguna vez tenga alguna cosa graciosa. Si no lo comparamos con los dibujantes originales, el dibujo si que está bien. Pero muestra que deberían haber cerrado la serie tras Moore, aunque habrá que ver si Cannon y Ha pueden recuperar parte de la chispa. Neutral (6)

Transformers: Infiltración: Parece ser que Norma ha caido del burro, y en vez de seguir publicando la serie/continuidad de Dreamwave, que quedó inconclusa hace años, empezar a publicar la actual serie de miniseries (aunque está claro que es una serie que tiene un número 1 cada saga, cada miniserie no es una historia cerrada). Está creada y escrita por Simon Furman, que ha escrito virtualmente todos los comics buenos de Transformers, así que es la mejor elección posible, y básicamente, empieza de cero con los personajes clásicos. Mejor para nuevos lectores, y no es que a los fans veteranos les venga de nuevo, teniendo en cuenta que ya hay unas diecisiete continuidades. La idea es enfocarlos de una manera nueva, en vez de reciclar las historias de siempre. Eso está bien, el problema está en el como lo hace. La idea es empezar con personajes humanos, y ver a los Transformers desde su punto de vista, como algo nuevo, misterioso e impactante. Eso tiene dos problemas: Uno, que Furman siempre ha sido mucho mejor escribiendo a los robots (como ciencia-ficción épica) que a los humanos o su interacción con ellos, y el hecho de que los protagonistas sean chavales tampoco ayuda, evocando horribles recuerdos de dibujos animados de antaño (afortunadamente, están mucho mejor escritos). El otro es que a diferencia de en la película reciente, todo fan de este comic ya conoce a los personajes bastante bien, así que realmente lo que es misterio y asombro, pueden causar más bien poco. No es ni realmente una renovación radical de los personajes, siguen siendo más o menos lo mismos, lo único que cambia es su manera de plantearse el conflicto entre los dos bandos, que aquí es más encubierto, de ahí el título. Lo que le da más sentido a las transformaciones, que otras veces eran un poco gratuitas. Lo que vamos viendo de esta nueva naturaleza del conflicto es interesante, e intriga para ir viendo más sobre ello, aunque de momento no hay mucho. Y hay algunas secuencias de acción más que decentes mezclando ambos modos de los robots, los cuales tienen personalidades desarrolladas, pero no tanto para todo el espacio que tienen dado que de momento son pocos. Pero de momento, como relanzamiento de los personajes, no tiene demasiado para recomendarlo. El dibujo es de EJ Su, que dibujó hace unos años Techjacket para Image, que también estaba bastante inspirada por mechas y cosas así, y le va bastante bien, con un toque de anime, pero sin ser exagerado, y con unos Transformers parecidos a los modelos. De momento, de todas maneras, sólo para fans acérrimos, aunque es una clara mejora respecto a lo anterior. Neutral (6)

Ultimate Fantastic Four Nº28: Continua la saga de Darkseid, er, Ultimate Thanos. El primer número son peleas bastante mediocres y evidentes con un dibujo absolutamente espeluznante. El segundo continua la mierda de dibujo salido de Top Cow, pero al menos va por algunos sitios curiosos con lo que hace el malo con el poder absoluto, y uno de los buenos con, bueno, la versión Ultimate de Mr Miracle, supongo. Pero no lo suficiente para compensar el desastre que es la mayor parte del comic. No Recomendado (4)

Vengadores: Dinastía de M: Esto es un comic curioso. Es una miniserie sobre el pasado de la realidad de Dinastía de M, contandonos como se formaron los Vengadores de esa dimensión, que era la banda rebelde de Luke Cage. Claro, que si recuerdas (y no se te puede culpar si no), la dimensión de Dinastía de M no existía como sitio propio, era el universo normal transformado, con una historia previa falsa. Así que esto no es sólo una precuela de una saga de hace años que nadie quiere recordar, es una historia que nunca existió, ni siquiera dentro de la realidad de los comics Marvel. Es prácticamente la definición de no servir para nada. Pero por lo visto, incomprensiblemente, los tomos de la saga venden bien, y querían una secuela, rebuscada como fuese. Lo mejor es tomarselo como una historia imaginaria (¿no lo son todas?), un Otros Mundos del Universo Marvel, y juzgarlo por sus propios méritos así. Lo bueno es que escribe Christos Gage, así que a diferencia de la miniserie original, esta es buena. Tiene una historia que contar (aunque ya sepamos como termina a grandes rasgos), tiene unos personajes que desarrolla de manera sólida, y la historia va de algo. Es una historia de rebeldes callejeros contra un status quo corrupto, pero le da suficiente humanidad y caracterizacion a los policias antagonistas como para tener cierto grado de ambigüedad, aunque esté claro que son los malos. La gracia aquí es ver como han cambiado los muchos personajes en este universo, pero a diferencia de muchas historias de este tipo en las que simplemente nos transplantan tal cual un personaje a un nuevo entorno, y por tanto no hay nada más que ver una vez te presentan las versiones, aquí es al contrario: La mayoría de personajes no parecen distintos, pero la gracia es ver como al cambiar la balanza de poder entre humanos y mutantes, quienes han pasado de buenos a malos, o se han quedado igual, o cuales se han quedado a medio camino. Todo eso está muy bien pensado, y hay una multitud de personajes con los que jugar, con varios guiños inobtrusivos a los que sepan del Universo Marvel, y dejando claros que personajes son importantes y cuales están para hacer bulto. Lo irónico es que pese a las diferencias en circunstancias, varios personajes están no sólo mucho mejores escritos, sino escritos de manera mucho más de acuerdo con su personalidad de siempre que en el Universo normal últimamente, sobre todo Cage (que es el protagonista central) y Ojo de Halcón. Pero es lo que pasa cuando comparas un guionista que sabe como Gage, con un Bendis. Buena caracterización, buena acción, y menos sin sentido de lo que parecía en un principio. Además, está dibujado por el colaborador de Gage en Union Jack, Mike Perkins, y vuelven a hacer un gran equipo. Recomendado (8)

Wildc.a.t.s de Alan Moore: Reedición de la etapa de Moore en la serie en los 90, que con la excepción de lo de Casey, es lo único decente que se ha hecho con los personajes. Cuando Moore llegó a la serie a mitad de los 90 tras un crossover, el guión en las series de Image era generalmente lo de menos, generalmente a manos de dibujantes que no sabían lo que hacían o sus amigos, y generalmente una completa mierda. Pero él empezó lo que sería una moda de coger una mierda de serie de Image y hacer algo decente con ella, aprovechando aquellos conceptos a medio formar que se pudieran aprovechar y dinamitando el resto, aprovechando que la editorial les daba libertad casi absoluta. A decir verdad, no hay mucha diferencia con lo que hizo en la Cosa del Pantano, incluso coge los argumentos a medias y los continua y sigue admitiendo la existencia del resto del universo, a diferencia de lo que se suele hacer ahora cuando se relanza con ideas nuevas una serie fallida. Y aunque el resultado no fue tan memorable, fue memorable, y la serie pasó de ser bazofia ignorable a ser una de las mejores de esa época. De hecho, personajes creados en esta etapa como Tao o Ladytron, por no hablar de la nueva manera de ver cosas conocidas y trilladisimas como Mr Majestic o los Kheranos, siguen usando hoy. Nada más empezar, le da la vuelta a todo lo que conocíamos, y la estereotipica guerra entre aliens que era la premisa de la serie no sólo se acaba, resulta que acabó hace siglos, y las cosas se han vuelto mucho más complicadas desde entonces, introduciendo unos muy necesitados matices a la serie. Por otro lado, mientras los horrendos personajes originales están en el espacio sufriendo renovaciones donde todo lo que sabían estaba equivocado, en la Tierra se forma un nuevo equipo, en parte personajes ya conocidos olvidables, en parte geniales nuevas creaciones de Moore. A partir de ahí, es un comic de superhéroes bien hecho, con suficientes ideas originales e ingenio como para ser bueno, aunque no llega a ser tan genial como otras renovaciones. Tiene algunos problemas, entre ellos toda la continuidad que tiene que arrastrar, no siempre buena o bien explicada, e incluso tener que tratar con crossovers con otras series. Y algunas veces se recurre demasiado a escenas de acción con personajes demasiado noventeros que son lo espectaculares que deberían ser, sino todo lo contrario. Y aunque aquí es cuando Travis Charest se volvió una estrella (tanto que no ha hecho realmente ninguna serie regular desde entonces… de hecho, fue su primera y última serie), fue mejorando con los números, y aún a veces hacía algunas secuencias feas y difíciles de seguir, aparte de que había números de relleno bastante horribles. Pero cuando tanto el guión y el dibujo encajan, como en el final, (lástima que parte del final tuvieran que deshacerlo, en una manera que es explicada aquí como epílogo) es una etapa recomendable. Recomendado (8)

Wonder Woman: El Círculo: Después del desastre de relanzamiento, en DC por fin hacen algo inteligente, y le dan uno de sus personajes principales a uno de sus mejores guionistas, completando así la trinidad. Más apropiado aún, le dan su personaje femenino principal a su principal guionista femenina, que es algo que nunca habían hecho con el personaje, al menos no de forma regular. Desgraciadamente, Gail Simone hereda un status quo de lo más tonto de sus predecesores: Tener a Wonder Woman, princesa de un pais y personaje que encarna la verdad, trabajando de agente secreto para el gobierno de EEUU, escondiendo su identidad de todos los que le rodean (sin que nadie le reconozca, pese a que Diana es archifamosa, la están investigando, y su disfraz hace parecer bueno al de Clark Kent) tiene que ser la dirección más gilipollas que se pueda uno imaginar. No ayuda el intento burdo de emparejarla con Nemesis (que era un buen personaje, aunque inapropiado para WW por aquello de que su especialidad es mentir, hasta que aquí le han cambiado su personalidad por completa a “cretino”), el hecho de que la anterior guionista la escribiera como bobalicona, y todo el desastre del Ataque de las Amazonas. Así que Simone lo tiene cuesta arriba para recoger estos pedazos de mierda y tratar de hacer algo con ellos. Lo que hace, en vez de librarse de todo nada más empezar como es la moda, es ignorar las partes ignorables y arreglar el resto (sobre todo las de caracterización, arreglandolas a personalidades de verdad). Las inconsistencias dentro del status quo se pasan por alto, porque la historia no se centra en ellas, sino en Wonder Woman siendo Wonder Woman, con un Nemesis mucho menos estúpido como sidekick. Mientras, se recuperan secundarios de la vieja serie para que el universo del personaje sea más amplio. Y se arregla a Hipólita al personaje que era y no el destrozo del crossover. Se presentan nuevos secundarios, con el sentido del humor habitual de Simone, que queda bien. Y la caracterización de Diana es excelente, siendo perfecta en lo que tiene que serlo, tratando de buscar lo mejor en cada situación, pero siendo capaz de ser una guerrera implacable. Pero además, mostrando la humanidad que los guionistas anteriores se empeñaban en mencionar pero no mostrar, haciendola capaz de hacer conexiones más profundas y normales con humanos normales (lo que lleva a situaciones nuevas bien hechas) y a tener un sentido del humor apropiado. La primera historia tiene el retorno de la Sociedad (de Villanos Unidos), o al menos alguno de ellos, como buenos enemigos apropiados para el personaje, que aunque algo genéricos, saben ser terribles cuando toca, y graciosos cuando toca. También tiene otros villanos, personajes nuevos de la mitología de las amazonas, que son una buena extrapolación del concepto del personaje. Lo que pasa es que queda muy poco creible que hayan estado todo el rato ahí y salgan ahora, pese a la de veces que han arrasado Isla Paraiso, y una vez pasa la idea, tampoco son villanos tan interesantes, aunque para los propósitos de la historia no están mal. Buen dibujo de Dodson, sin tonterías La segunda historia, más corta, es más de ciencia-ficción, explorando como una cultura guerrera ve las cosas de una manera distinta a la nuestra, y como encaja Wonder Woman en ella, tomando decisiones morales difíciles, enfrentandose a un personaje interesante de otra serie, y presentando a unos nuevos villanos para más adelante. También hay otros subargumentos interesantes para más adelante en todo el tomo. Buen dibujo también de Bernard Chang, que no aparecía hace tiempo. No es el mejor trabajo de Simone, pero es una gran mejora y encauzamiento por el camino correcto para el personaje. Recomendado (8)

X-Men: La División Hace la Fuerza: Antología de historias cortas con autores variados, contandonos lo que están haciendo varios hombres-x tras el cierre del Instituto en Complejo de Mesias. Algo así era probablemente necesario, ya que las series regulares han pasado completamente de mostrarnos las consecuencias de eso, y se han dedicado en contarnos lo que pasa después con un número reducido de personajes. Aquí tienen espacio para ver que pasa con el resto de la gente, que se ha quedado de lado de momento con el relanzamiento de la línea. Lo que pasa es que aunque sobre el papel es buena idea, en la práctica no sale bien, por varios motivos, todos relacionados con lo mal pensada que esta la línea mutante actualmente. Uno de ellos es que prácticamente no hay guionistas buenos en este tomo, siendo todos o malos guionistas, o gente que aún no ha demostrado nada como guionista. El otro es lo mal que se hizo lo de clausurar la escuela y disolver la Patrulla-X. No había absolutamente ninguna razón lógica para hacerlo, y si la historia se hubiera llevado con algún sentido, se habría mantenido abierta por mucho que se empeñara Ciclope (que ni siquiera es el director con derecho a hacerlo por su cuenta) en cerrarla por ningún motivo explicable o explicado (y si es todo una treta como parecen indicar los últimos números de Patrulla-X, es de un cabrón redomado por haberlo hecho sin decirselo a los alumnos, dejandoles tirados). Así que esto son muchas historias de personajes quejandose y sufriendo por ningún motivo en absoluto, de manera totalmente gratuita. Claro, que aunque hubiera algún motivo, seguiría siendo enormemente repetitivo tener media docena de gente quejandose de lo mismo de manera sucesiva, pero es aún peor cuando la queja es “oh, como apesta mi vida porque me veo separado de la única gente que me comprende POR NINGÚN MOTIVO EN ABSOLUTO”. Y así va esto, de las 10 historias, 4 son exactamente la misma, de los protagonistas quejandose: La de Bala de Cañón (por Carey) es únicamente el protagonista quejandose (y realmente, un adulto que ha formado su propia fuerza paramilitar deberìa tener mejores reacciones que esa), la de Nehzno (por Kyle y Yost) que al menos sirve para darle un origen y algo de personalidad a un personaje que hasta ahora había estado de adorno, la de Anole (por Skottie Young, que también la dibuja) al menos se acuerda de la amistad que tenía con Estrella del Norte y de darle la consecuencia lógica de su resurrección, aunque a cambio le cambia completamente la personalidad a Victor a “furioso y quejica”, y por último la de Tensión (por Cebulski, el de Solitarios, oh cielos) es la misma mierda, aunque de nuevo, también se acuerda de los profesores del Instituto de los que se libraron antes, aunque habría tenido más sentido usar a Elixir, por aquello de que se supone que es el hijo adoptivo de Moonstar, y eso. Pero ese es otro problema, que con tanta ansiedad por desmontar los buenos entramados y conexiones entre personajes que habían montado otros guionistas, el resultado tiene poco sentido. Aparte de ser un coñazo, lo que oscurece lo poco interesante que puedan tener las historias.

El resto son más originales: La de Infernal (por Yost) empieza con quejidos, pero luego va por un camino más constructivo, y una nueva dirección interesante para el personaje, consistente con su personalidad y la del personaje al que recurre (eso si, aumenta aún más el nivel de negligencia estúpida de Ciclope y compañía). La de Kaos (por Schmidt, el editor que no sabe coordinar estas series) también es angustiosa y deprimente, pero al menos tiene una idea original (Kaos está atrapado por Vulcano en otra galaxia, y le putea con todo lo que ha pasado en el último año, lo que hace la angustia mucho más justificada) y tiene un final más original, aunque realmente no cambie nada. Cebulski escribe lo que es básicamente un trailer de X-Infernus (Jesús), que es la siguiente historia de Magik, y no hace más que resumir el personaje hasta ahora. Un trailer menos patético es el de Swierczynski, de la nueva serie de Cable, que es la historia de Forja entre Complejo de Mesias y su papel en esa nueva serie, con una idea original para llevar una historia corta. La mejor historia, y la más original, es la de Fraction, inminente guionista de Patrulla-X, protagonizada por Rondador Nocturno, que va sobre atar cabos sueltos con los Merodeadores, y es una historia de caracterización y temas profundos (bueno, tanto como pueda serlo una historia así) con los dos protagonistas. Por último, Carey cuenta la historia más importante, la que tendrían que haber contado en la serie principal: La de atar los cabos sueltos y despedirse de la Escuela. Necesaria, acordandose de detalles importantes, y bien narrada por la Bestia, que es muy apropiado para este tipo de elegías, aunque tiene el problema de que intenta ser muy deprimente y jurandonos que se ha acabado todo, cuando todos sabemos que la Patrulla-X va a contiinuar más o menos igual, por tanto queda muy falso. Y ese es el problema principal de esto, y de la línea, que se empeñan en ser deprimente y melodramáticos, pero sin tener mucha idea de cómo hacerlo para que quede bien, e incluso ejecutando mal las malas ideas a base de contradicciones y retrocesos. Al menos el dibujo en general en las historias es bueno, algunos de guionistas del montón con el estilo de la casa, pero con colaboraciones llamativas de los más experimentales Young, McKelvie e Irving. Neutral (6)

Y eso es todo, por fin. La semana que viene, o cuando sea, uno de cada de prácticamente todas las series regulares, ya sabes como va. Hasta entonces, nos vemos.

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