Tengo una Wii en casa por unos días, y sin entrar en detalles, parece que los videojuegos pueden tener el mismo problema con la nostalgia que los comics. Apreciar lo de hace 20 años está bien, pero si quieres imitarlos, deberías recordar que por aquel entonces, primero, se aprovechaba todo lo que se podía de los materiales que se tenían a mano, y segundo, se esforzaban por hacer cosas nuevas. Imitar a la perfección lo antiguo no va a conseguir imitar la sensación antigua, porque eso ya lo viste en su día, lo que habría que hacer es tratar de hacer algo nuevo en ese estilo.

[¡Yo soy Espartaco!]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas Críticas Reconstructivas. Aunque estas reseñas han tardado dos semanas, sólo abarcan una, porque todo salió la primera semana de Abril, y la segunda tocaron vacaciones, siguiendo la nueva moda de Panini de sacarlo todo de golpe, porque así te ahorras distribución, y que los lectores se joroben con el pan hoy y el hambre para mañana. Esta semana, un montón de crossovers con Invasión Secreta, y leyendolos, te das cuenta de una cosa: Una de las cosas graciosas del crossover es la idea de nuevos Super-skrulls, que pueden tener combinaciones de los poderes de prácticamente cualquier personaje Marvel. La cosa es que, en cuanto más aprovechen esa idea para jugar (sacando varios skrulls, e identificandolos claramente como compuestos de varios personajes, especialmente si usan las habilidades especificamente, si siguen un tema y si ese tema es apropiado), mejor es el crossover. Lo cual no es tan aleatorio como suena: Un guionista que se esfuerza en la historia, aprovechará las ideas y se esforzará en los detalles, mientras que uno que pase, pasará de todo, y simplemente pondrá “fulanito se pega contra bichos verdes durante 10 páginas” en el guión, la marca de los inútiles. Y si no te convence, lo iremos viendo con ejemplos.

Por cierto, mala traducción en general esta semana, aunque lo más patético es que ya estamos acostumbrados. En serio, traductor de mierda de turno, “egotista” no es una palabra.

Ahora, novedades americanas: En DC, principalmente, continua la Batalla por la Capucha en el mundo de Batman, con dos miniseries en una esquina del evento principal. Una es Oráculo, que es una serie de tópicos y mediocridades que tienen pinta de ir en una mala dirección para el personaje. La otra es Azrael, que es una nueva versión del personaje de los 90, y aunque es difícil de ver si tiene mucho potencial o no, al menos de momento la historia está bien.

En Marvel, sigue el Reino Oscuro, y la siguiente miniserie es de Elektra, que es más un epilogo de Invasión Secreta que otra cosa. Al menos tiene una razón de ser, y pone al personaje en una situación nueva, que le hacía falta.

Y aunque este año parece que Marvel no va a tener un gran crossover, si que va a haber varios entre pocas series, y uno de ellos es la Guerra del Mesías, que es la continuación del Complejo de Mesías. La verdad es que no es tan malo como puedes esperar de una historia en la que participa X-Force, aunque tampoco tiene la energía de la saga original. Veremos si termina en algo interesante, o si es lo mismo de siempre.

Recientemente, en Marvel han estado haciendo, de manera promocional, varios comics en el viejo formato de Marvel Saga, es decir, resumiendo historias en texto con imágenes de los comics correspondientes acompañando. Este mes le dieron bastante importancia a la Saga de Lobezno, que se supone que resume toda la vida y milagros del Garras. Y deja patente el problema de los retcons recientes en Orígenes: Ahora en todas las páginas se ven obligados a meter al menos una mención al puñetero Rómulo, porque aparentemente ahora está detrás de todo lo que antes eran hechos normales de su vida. Se nota que está metido con calzador a la fuerza. También deja claros los problemas de los actuales Handbooks, con montones de datos con “puede ser” o “tal vez” (en serio, gente, se supone que sois una referencia oficial, no fans especulando) y se dedican a mencionar cada hecho irrelevante de su pasado, y casi todos los de sus comienzos, pero luego los últimos años los ponen a grandes rasgos por falta de espacio.

Y cambiando un poco de tercio, hablar de Boom, la editorial cuyo jefe es Mark Waid. Este mes han lanzado una línea de material licenciado para todos los públicos prometedor. Hay una serie de los Teleñecos que imita bastante bien el humor de las series de TV, mientras que la serie de los Increibles (increible que no nadie hubiera aprovechado para hacer comic antes, parece obvio) deja más que desear. Y aparte de todo eso, Waid saca una miniserie llamada Irredimible, que es un nuevo giro de los comics con versiones de Superman en situaciones nuevas… aunque ni es tan original ni tan bueno como se cree.

Y ahora, los 23 comics de esta semana. Curiosamente, ya es la tercera o cuarta semana que son 23 comics los que comento. En fin:

1985 Nº1: Curiosamente, estaba escuchando la canción “1985” de Bowling for Soup mientras escribía esto, y es bastante apropiada al tema. Eso es uno de los trabajos más “personales” de Mark Millar, que curiosamente no se publica en tomo. Debe ser la primera vez que Panini publica en grapa una miniserie (o cualquier cosa, si no cuentas Runaways) que no es un crossover o de un personaje archifamoso. Esto intenta ser el Marvels de Millar, lo cual es una proposición difícil de tragar, teniendo en cuenta que Marvels va de el asombro y la inocencia, y los comics de Millar van de lo absolutamente opuesto, de cinismo y no tomarse las cosas en serio por ser demasiado molón para eso. A decir verdad, este comic tiene bastante menos cinismo de lo habitual en él, y trata de tomarselo un poco más en serio. De hecho, la historia se titula así, aparte de porque transcurre en ese año, porque es el año favorito de Millar en cuestión de comics, y algo de razón tiene, hubo muchos comics memorables (Hay una mención de Secret Wars, pero no cuenta, porque es del 84, y no fue precisamente memorable en el buen sentido). Además, el argumento parece salido de una película juvenil de la época. Transcurre en el mundo “real”, y está protagonizada por el típico chaval sin amigos, con padres que pasan de él, que se refugia en los comics. Y entonces empiezan a pasar cosas raras. Es ese tipo de historias. No está mal hecha, la presentación y el protagonista son típicas de este tipo de historias, pero resultan medianamente convincentes, y la situación intrigante. Le cuesta empezar, eso si, y realmente no necesita que machaque tanto la situación del protagonista, y el “no, en serio, está pasando algo raro”, que es bastante evidente para los lectores desde casi el principio. Pero de todas maneras, la historia vivirá o morirá según lo que pase después, que puede ir bien por lo esperado, o irse a la mierda. Y las malas tendencias de Millar empiezan a notarse hacia el final, con algunas de sus estupideces habituales, que demuestran que le está haciendo un flaco homenaje a 1985. Pero ya veremos. Para captar el mismo efecto de realismo de Ross en Marvels, la idea original de Millar era que el comic fuese una fotonovela, pero cuando probaron y vieron que se salía de presupuesto, decidieron que fuera un comic normal. El efecto de separación entre realidad y ficción que pretendía Millar se ha perdido con el cambio, porque aunque Tommy Lee Edwards es mundano y oscuro, no es precisamente fotorrealista, y las cosas normales y las fantásticas no vienen en distintos estilos. Neutral (6)

Asombroso Spiderman Nº30: Segunda mitad de Nuevas Formas de Morir, y cumple con las expectativas. Es parte enfrentar a Spiderman con los Thunderbolts y parte seguir con las tramas y personajes de Spiderman. Pero como los Thunderbolts tienen a dos de los villanos principales de Spiderman, viene a ser todo lo mismo, y encaja perfectamente. Osborn está muy bien hecho, en su línea reciente de chupar cámara lo más posible, pero aquí tiene más sentido que en otras series, y cosas como su enfrentamiento con Amenaza son geniales. Lo que pasa con ambos Venenos también queda bien, aprovechando más al nuevo a base de recordar que ya era otro villano antes, y renovando bien al clásico, aunque el nombre de Anti-Veneno sea demasiado. El resto de Thunderbolts también están bien, incluido los heroicos, que al principio parece que están de adorno estúpido pero al final reciben caracterización apropiada. Y aunque la saga es quizá demasiado de peleas entre energúmenos (y se hace algo larga por la mitad en ese plan) las tramas a largo plazo de la serie han avanzado. El dibujo de Romita a veces se pasa también dibujando a colosos enormes pegandose de la misma manera, y sus versiones de algunos protagonistas son demasiado hechas con su molde poligonal, pero no se puede negar que tiene energía y sabe narrar. Recomendado (8)

Capitán America Nº42: Afortunadamente, no sigue la tontería del falso Capitán America (bueno, del de los 50, mejor dicho), sino que sigue la trama enrevesada de los malos, por distintos sitios. Y a diferencia de otras veces anteriores en la serie, tira por sitios inesperados, con los personajes mostrando más personalidad de la prevista. Puede que al final todo quede en nada, pero al menos da la sensación de que todo va hacia alguna parte, a un ritmo más que decente. Buen dibujo. Recomendado (7)

Cuatro Fantásticos Nº16: Una de las ideas centrales tiene el cinismo estúpido de Millar volviendo a alzar la cabeza con su “los ricos y poderosos son malísimos, controlan todo y desprecian al resto de la humanidad” en el que se basaba su etapa en la Autoridad entre otros y que sólo está para que se las pueda dar de radical y antisistema cuando es todo lo contrario, y que desde un punto de vista realista es una supersimplificación estúpida mientras que aplicado al Universo Marvel simplemente queda ridículo y fuera de lugar. Y es una pena, porque la idea de la Nueva Tierra, aunque ridiculamente exagerada, no es mala, pero la ejecución da pena y/o risa la mayor parte del tiempo. Por otra parte, la Antorcha Humana sigue siendo un repelente, su novia más aún (tiene la misma personalidad irritante que casi todas las chicas supuestamente sexys de los comics de Millar) y por mucho que se esfuerce en decirnos lo impresionantes que son sus Nuevos Defensores, de momento como personajes son cifras nada interesantes y derivadas en algunos casos. Es decir, si quieres que alguien de un carajo por personajes nuevos, estaría bien presentarlos. El dibujo de Hitch es bueno en la acción, pero en las caras de los personajes a veces cuesta distinguirlas o tomarselas en serio. Neutral (6)

Daredevil Nº38: Fin del revival de Gotham Central, y el caso se resuelve más o menos como podías esperar. Los motivos de algunos personajes si que acaban siendo una sorpresa, y hace que se eleve un poco más que un simple episodio de un policiaco/abogadesco de los que hay en televisión a todas horas. Y aunque ha ido sobre todo de hacer un caso normal para los personajes, acaba teniendo algo de relevancia para la historia global, de buena manera. Buen dibujo. Recomendado (8)

Hulk Nº7: Hulk verde aplastar. Hulk rojo hace el macarra. Muchas páginas de eso, de la manera más sosa y simple posible. Sería un retroceso simplista a hace décadas, hasta la escena final, que por darle un rizo a la historia, hace que se vuelva algo completamente gilipollas para todos y cada uno de los implicados. Es obvio que Loeb no piensa en absoluto en sus historias, sólo enlaza chorradas que le parecen guays (a él, a niños de 8 años, y poco más) pero joder, esto es ridículo. Evitar a toda costa (2)

Invasión Secreta Nº4: Se ve un poco lo que pasa en cada frente de la guerra (bueno, los que lleva esta serie, que hasta donde ella respecta, sólo tiene tiene Nueva York, la Tierra Salvaje y los cuarteles generales de un par de organizaciones americanas) y vemos como se incorporan algunos personajes más a la guerra, que es lo más interesante del número. Pero claro, en cada escena pasa más bien poco, y da poca sensación de avance, de que pasen cosas, lo cual es la muerte para una historia que va enteramente de dar la sensación de que algo grande está ocurriendo rápido. Pero era de preveer siendo una miniserie de 8 números de Bendis, que iba a tener relleno por en medio. Además, la parte que más tendría que brillar, la de Furia y sus comandos acudiendo al rescate, quedan bastante cutres, porque en vez de coreografiar una buena pelea, tienes a un montón de bichos mal dibujados pegandose sin ton ni son durante páginas, vacias de contenido. Vaya, que las ideas están bien, pero la ejecución es pobre. El complemento sigue siendo lo mismo de siempre. Neutral (6)

Invasión Secreta: Jóvenes Vengadores/Runaways: La miniserie de 3 números de este mes es la segunda que comparten estos dos grupos, que se reunen cuando toca crossover. Tiene más sentido de lo que parece al principio: Ambos grupos tienen un skrull a bordo, (2 de las 5 series Marvel que tenían un skrull independientemente de la invasión) así que sería ridículo que no participaran. Pero una serie no existe, y la otra estaba entre relanzamientos, así que habría que darles miniseries, y si las juntas como ya hicieron en Guerra Civil, matas dos pájaros de un tiro. Lo bueno es que esta vez no escribe Zeb Wells. Lo malo es que escribe Chris Yost, pero al menos no hay matanzas indiscriminadas de niños. Como la otra vez, lo que es interacción entre los dos grupos hay más bien poca, y eso que hay parecidos y conexiones que deberían dar para escenas que se escriben solas. Pero este comic no va de eso. Más bien es una historia de los Fugitivos, con un par de los Jóvenes Vengadores como invitados, porque el resto están ocupados en escenas de la mini principal. Y quien lo iba a decir, Yost no escribe mal a los Fugitivos, manteniendo las personalidades y una imitación bastante decente del tono de diálogo de Vaughan. Sobre todo, refrescantemente ausente del melodrama barato que plagaba New X-Men. Nada del otro mundo, pero se podía esperar algo mucho peor. En cuanto a la historia, no tiene mucho, son 3 números de los protagonistas huyendo de los skrulls, que van tras Hulkling por aquello de que es el heredero legítimo de un linaje laico (cosa que sólo se explica en los textos de complemento de IS, pero bueno), pero este es el mcguffin que hay que perseguir, no llega ni a ser personaje. El protagonista claramente es Xavin, que es el único que entiende la situación, y más o menos es la historia donde tiene que elegir entre sus raza y su nueva vida en la Tierra (aunque Yost se empeña tanto en aclarar que los malos son una sección fundamentalista de los skrulls, que otros guionista incluido Bendis no dejan tan claro, que no hay mucha decisión definitiva) y como tal, no está mal. Hay mucho esfuerzo en contarnos lo terriblemente terribles que son los malos, pero dado lo inexpertos que son los protas, queda creible, y da la sensación de que están hasta el cuello y sólo se libran de milagro. En definitiva, cumple el cometido decentemente, sin mucho más. Lo más llamativo es el dibujo del habitual suplente de la serie, Takeshi Miyazawa, que como siempre, hace una preciosidad de protagonistas, pero en este caso, juega un poco contra él, porque sus skrulls son quizá demasiado monos y poco amenazadores, y la acción sin mucha energía, porque no es de esa clase de dibujantes. Así que si quieres ver una miniserie de Runaways escritos como un grupo de superhéroes más convencional o tienes mucha curiosidad por ver que pasa con todos los skrulls, puedes echarle un vistazo. Oh, y Yost no se molesta en aprovechar las habilidades de los super-skrulls más que en un solo caso, y a ratos, así que la teoria se aplica. Neutral (6)

Invasión Secreta: Primera Línea Nº1: Otra de las miniseries de Primera Línea que sacan en cada crossover Marvel, pese a la apática recepción del público, si tienen suerte. Lo bueno es que está no la escribe Paul Jenkins, que afortunadamente parece haber desaparecido del mapa después de unas cuantas debacles. Lo malo es que escribe Brian Reed, que es uno de esos guionistas que Marvel trata de meter por la garganta a los lectores pese a que no tiene buena acogida de ventas o crítica. Al menos la idea de ver una invasión de alienígenas cambiaformas desde el punto de vista del hombre de la calle es buena. Y a diferencia de las anteriores, sólo hay una historia, así que puede quedar más centrado. Desgraciadamente, no hay nada interesante de momento. Se nos presentan a varios protagonistas, uno de ellos Ben Urich para mantener continuidad con las anteriores miniseries, y vemos que están haciendo cuando empieza la invasión. ¿Has visto los primeros 20 minutos de una película de catástrofes? Pues igual, con el mismo nivel de originalidad y profundidad en personajes y situaciones. Aparte, Reed no parece tener ni idea del mundo que está escribiendo. “Lo normal es que un neoyorquino medio pase años sin ver un superhéroe”. ¿¿En serio?? ¿Estamos hablando del mismo Nueva York de Marvel donde viven y pasean a diario Spiderman, los 4F, los Vengadores y un montón más? En serio, vale que Reed es amigo de Bendis y por eso lo han cogido, pero ya podían exigir un mínimo de saber que narices está haciendo. Si querias que la historia transcurriese en una ciudad donde no se suelen ver superhéroes, haberla colocado en… no se, virtualmente cualquier otra ciudad del planeta. El dibujo (hecho por… vete a saber, lo explico en Hulka, más abajo) está bien, pero por lo visto esta miniserie va a seguir los pasos de sus predecesoras, aunque tiene que caer mucho para acercarse a la original. No Recomendado (4)

Iron Man Nº15: Test: Eres un mercenario que a veces haces trabajos para el gobierno y se supone que tienes algo de moral. Te ofrecen un trabajo sirviendo a un terrorista que implica atacar a un alto cargo de una fuerza gubernamental que además te puede patear el culo diez veces. ¿Qué haces? a) lo rechazas, si no por motivos morales, por motivos prácticos de no querer enemistar a un posible jefe y ser declarado un criminal. b) Coges el trabajo pero sólo si puedes hacerlo si te pillan, y si ves que las cosas van mal, vendes al que te contrató diciendo que estabas infiltrado desde el principio. c) Coges el trabajo, da igual que sea inmoral, y que estés atacando a un superhéroe que probablemente te mandará a un gulag en la Zona Negativa después de pegarte la paliza que te mereces, porque eres imbécil. Desgraciadamente, Paladín, que solía ser un personaje chulo hasta que empezaron a escribirle como una sabandija imbécil en los últimos años, elige la opción c, y hasta el propio comic admite que es una metida de pata. ¿No solía quejarse Stuart Moore de que la mayoría de comics eran tontos? Vale que es una historia de relleno, pero aún así. Hablando de lo cual, y aunque estuviera en un cajón hace tiempo, queda bastante raro tener a Dum Dum Dugan en un papel heroico y divertido cuando sabemos que es un skrull y está haciendo de malo en el comic de al lado en la estantería. Aparte de todo eso, el comic oscila demasiado entre creerse serio, y divertido de manera chorra para funcionar bien. El dibujo es decente, aunque los diseños actuales son más cutres que los de anteriores números. No Recomendado (4)

Lobezno Nº40: Con otros dos especiales, porque está claro que el Tio Garras es un personaje tristemente infrautilizado que merece un poco más de tiempo en el aire para alcanzar el potencial sin explorar que tiene. No es que sea culpa de Marvel: Da igual el poco esfuerzo que pongan en sacar las puñeteras cosas (y entre Orígenes y las últimas mierdas de especiales, es bien poco) y lo hechas con molde y al mínimo común denominador que sean, siguen vendiendo más que otras cosas, así que es normal que sigan sacandolas. La culpa es del público. Pero bueno, al menos lo de este mes es curioso. El primero tiene la gracia de que está enteramente escrito por David Lapham, prometiendo algo más parecido a sus extrañas historias negras de Balas Perdidas que a la morralla que ha hecho en Marvel recientemente. Sabes que intenta ser diferente, porque el título no es “Sangre”, “Garras” o alguna obviedad así, sino “El Asombroso Hombre Inmortal y otras historias sangrientas”. El resultado son tres historias muy diferentes: La primera es una de esas donde Logan está metido como personaje extraño genérico en una historia de otros personajes, hace una sóla cosa sin explicación y se va, y vemos las consecuencias en los verdaderos protagonistas, ver otro ejemplo en la última historia de Millar en la serie. Pero aquí no sólo Logan está como protagonista genérico gratuito en una historia donde no pega, la historia en si es predecible y típica. La segunda es la más interesante (y es la que está dibujada también por Lapham, las otras son de gente poco conocida pero en el mismo estilo) ya que aunque no es una historia de Lobezno, su presencia como motivador de la historia si es particular al personaje, y dice cosas interesantes sobre como es visto el personaje. Y además, es una historia original. Bueno, original, si no has visto Taxi Driver, porque es la misma idea, con escenas sacadas directamente de la película. Pero bueno, es bastante divertido ver al Travis Bickle de turno tratar de imitar a Lobezno, con resultados cómicos y perturbadores. La tercera historia se supone que es un extraño misterio sobrenatural que implica a Lobezno destripando a alguien, pero cuando llega la hora de la revelación final, no llega a tener sentido y queda incoherente o al menos mal explicado.

El otro especial es una idea que ya hicieron con Superman en uno de sus anuales del año pasado, y es ver maneras de matar a Lobezno. Si, es un comic cuyo propósito es explicar como matar al protagonista. Es difícil no plantearse que existe como reacción a las quejas lógicas de que dado como estaban escribiendo al personaje, se había transformado en inmortal e indestructible. Así que aquí nos confirman que si, en serio, que reducir a Lobezno a los huesos le mataría, pese a que hace un par de años se recuperó de algo así. Lo cual parecería menos una contradicción y más una garantía de que las estupideces van a parar si los inutiles responsables de la otra historia no siguieran trabajando en Marvel, o en estas series en el caso del editor, lo cual tampoco dice mucho del control de calidad de todo esto. Pero bueno, aparte de esa lista morbosa, hay una historia, que al menos hace un buen uso de un par de villanos olvidados y de uno de los pocos alumnos que no se cargaron con Diezmados, que no había sido rescatado por ninguna de las series recientes. Desgraciadamente, tiene su ración de estupideces, como el hecho de que aparentemente, ahora a Lobezno le gusta matar niños (claro, que esto está escrito por Chris Yost, así que no debería ser ninguna sorpresa, es lo único que sabe), así que el tono arrogante de este comic al asegurarnos de que cuenta la verdad absoluta sobre Lobezno queda ridículo al demostrar que no es precisamente una fuente fiable. Y luego está el final absolutamente estúpido donde se nos revela que la historia podía haberse acabado 16 páginas antes si alguien en este comic (los protagonistas o el guionista) hubiera pensado lo más mínimo. El dibujo de Turnbull es malísimo, además. Finalmente, hay otra historia de relleno por Todd Dezago, que era el equivalente de hace diez años de gente como Zeb Wells, y que ahora está más bien olvidado. ¿Recuerdas la historia de Ultimate X-Men donde envían a Lobezno a matar a un chaval que tiene el poder de matar a todo el que se acerca? Pues lo mismo, pero con menos sutileza y personalidad. Y dibujo más bien feo de Steve Kurth. Sólo una historia buena entre cagadas, no es ni de lejos suficiente para recomendar esto, que al final es lo que se podía esperar. No Recomendado (4)

Nuevos Vengadores Nº40: Que nos explica de donde salieron los superhéroes falsos que venían en la nave skrull que cayó en la Tierra Salvaje. Así que es un número entero dedicado a contarnos los porqués de personajes irrelevantes creados para morir en dos meses, y responder a una pregunta que dudo que nadie se hubiera hecho. Y es tan fascinante como suena. Vale que tengan mucho hueco que rellenar con 8 meses de dos series, pero seguro que hay muchos aspectos no explorados de la invasión que lo merezcan más que esto. El dibujo de Tan es malo también. No Recomendado (3)

Patrulla-X Nº40: Si puedes, compra la edición especial, la portada tiene un dibujante de verdad. Es el nº500 de la Patrulla-X, lo cual significa dos cosas. Bueno, tres, contando que es el centésimo número consecutivo que reseño de la serie, bravo por mi. Aquellos que lleven leyendome desde el principio, ¿no os hace sentiros mayores? (Claro, que yo recuerdo el nº200 cuando salió, así que imaginate) Chorradas aparte, para hacer especial la ocasión han aprovechado y no sólo debuta nueva dirección para la serie, también nuevo guionista: Matt Fraction, que al principio coguionizará como en Puño de Hierro, pero en unos meses se quedará él solo, y es un gran contrapunto al exceso de seriedad, poca imaginación y en general mediocridad que ha caracterizado a la etapa Brubaker, porque suele ser todo lo contrario. Asumiendo que estén escribiendo lo que quieren y no lo que les dicen los editores, de todas maneras. Lo otro es la nueva dirección, que resulta ser porque los últimos meses parecían que estuviesen haciendo tiempo hasta que pasase algo: Estaban esperandose al gran número de aniversario. Claro, que eso hace que alguna de las decisiones de los últimos meses queden ridículas: ¿Para que traumatizar a los alumnos desbandando la escuela si los pretendías reunir más adelante? ¿Y para que dar tanto la lata con eso si se iba a deshacer en unos meses? Aparte de porque a los editores les gusta explotar el drama barato y los especiales gratuitos. Pero bueno, el caso es que la nueva dirección es una idea genial: Su nueva base de operaciones es San Francisco, que no sólo tiene un precedente en la serie, es una ciudad mucho más liberal que el resto de EEUU, muy tolerante con las minorías, así que es lógico que los mutantes, siendo la minoría definitiva, estén como en casa allí. Acerca la serie al mundo real, permite aprovechar algunas de las ideas de Morrison pese a que ya no quedan mutantes, y es una situación nueva para la Patrulla-X. Además, la idea es que ahora todos los mutantes tienen la misma base, y todos son la Patrulla-X, dandole a la serie una gran plantilla con la que jugar sin divisiones arbitrarias. La premisa es muy buena, sobre el papel todo funciona bien.

De este número, sin embargo, no se puede decir lo mismo. Si que es cierto que supongo que gracias a Fraction, hay una energía infecciosa, los personajes parecen más vivos, parece que están pasando cosas nuevas y modernas, y todo es más divertido, saliendo de la amargura pesada que suele atenazar a la serie con una dirección clara. Y parece que están saliendo del ghetto, ya que nada más empezan no sólo admiten la existencia de otra serie transcurriendo en San Francisco, el revival de los Eternos, lo usan como parte del argumento, que puede volverse muy importante. Pero por otro lado, si lo miras bien, el argumento no tiene nada de nuevo. Quizá sea por ser un número de aniversario, pero los villanos son los dos enemigos más utilizados de la Patrulla-X con diferencia, y el enfrentamiento con ellos no tiene nada de nuevo u original, aunque la manera de presentar a unos, y las pistas de por donde va el otro si que apunten a cosas nuevas e interesantes. De hecho, la dirección del villano principal no sólo es prometedora, es necesaria. Los epílogos tampoco apuntan a nada nuevo de momento, más bien lo contrario (y el traductor vuelve a cagarla… es “culto”, no “club”) Y con tanto presentar cosas, a los guionistas se les olvida hacer algo con los protagonistas. Excepto Cíclope y Emma, apenas ninguno de los protagonistas tiene caracterización en el comic, desde luego, nada significante le pasa a ninguno de ellos, y son más bien intercambiables. De hecho, algunos aparecen a mitad de escena de pelea sin aviso previo. Ojalá sean las prisas del especial y no un vistazo a como van a ser las cosas. El otro problema grave del número es el dibujo, ya que el especial también presenta a los dos nuevos dibujantes oficiales de la serie, que irán alternandose. Uno es Dodson, que como siempre es vistoso y agradable, sin problemas. El otro, desgraciadamente, es Greg Land, que con su estilo a base de calcar personajes y poses de revistas, es un muro que impide el disfrute de sus escenas. No es ya lo desagradable que resulta que todo el mundo tenga la misma anatomía exagerada y aspecto abrillantado sin importar de quien se trate, o las expresiones faciales aleatorias o las poses vergonzosas, o que un personaje cambie de aspecto de una página a otra según a quien haya calcado cada vez. Es que hace lo que le de la gana sin importarle lo que requiera el guión, y todo es a base de gente en posturas extrañas, sin importar que el guión pida una panorámica de un paisaje (el nuevo cuartel general no se ve, porque eso requeriría que Land dibujase algo en vez de copiarlo) o una escena de pelea. Es horrible, de verdad. Y los cambios totales de estilo al azar entre un dibujante y otro chirrían muchísimo y te sacan de la historia aún más. Al número se le puede dar el beneficio de la duda por ser un especial de inicio, y porque promete cosas buenas, pero si sigue por los malos aspectos que se entreven aquí, en vez del inicio de algo bueno, va a ser todo lo contrario. Recomendado (7)

Poderosos Vengadores Nº15: Un número entero dedicado a contarnos como reemplazaron a Hank Pym por un skrull. Bueno, al menos este número nos cuenta algo importante, y la última página parece bastante importante, de hecho. Pero demuestra que Bendis sigue sin tener ni la más remota idea de escribir a Hank o a Jan, creyendose que está escribiendo a sus versiones Ultimate en vez de a personajes que son todo lo contrario. Desagradable, repetitivo, y ausente de nada parecido a humanidad o personajes creibles. El dibujo de Romita Jr está bien. Evitar a toda costa (2)

Punisher: Diario de Guerra Nº19: Tres tipas salidas del generador de mujeres fatales con aspecto y poses de fetiche exagerado atacan al Castigador. Otras tres tipas con aspecto algo fetichista pero al menos algo de personalidad le ayudan. Después viene un mal remedo de la miniserie original del personaje con narración en primera persona exagerada pero aparentemente va en serio y no es una parodia. Y una última página que es lo único interesante del número. ¿Qué le ha pasado a esta serie? No Recomendado (3)

Superman Nº23: La primera historia es un número de relleno de Superman entre las etapas de Busiek y Robinson. Originalmente iba a ser un homenaje al Action Comics nº1, de ahí la portada similar, e iba a estar escrito por el rellenista habitual Keith Champagne. Pero estaban los problemas legales con los herederos de los creadores, así que a última hora lo cambiaron por otro historia. También cambiaron la portada, pero aparentemente Planeta está más allá de la ley, igual que está más allá de la economía convencional. La historia está escrita por un novato, Vito Delsante, y se nota que iba a ir originalmente en Superman Confidencial, porque transcurre cuando Superman estaba empezando. Se nota también que los editores no están prestando ni la más remota atención, porque hace unos meses tuvimos el orígen de Jimmy Olsen, que establecía que empezó en el Planet cuando era muy joven, pero Superman llevaba ya un par de años en activo, pero aquí está con su aspecto habitual, en los comienzos de Superman. ¿Es mucho pedir que si te dedicas a contar el pasado de un personaje, se coordinen con lo que ya han establecido apenas unos meses antes? Aparte de eso, se supone que es el primer encuentro con el Linterna Verde original, y aprovechan para enfrentarse a su archienemigo, Solomon Grundy. La interacción entre las dos leyendas está bien, el resto del comic es típico relleno. Y la última página es una tontería que intenta conectar dos personajes por un aspecto vagamente parecido, sin tener en cuenta que no tienen nada que ver por dentro. El dibujo de Julián Lopez está bien. El otro número es de Action, y es un epílogo a Superman y la Legión de Superhéroes, y pese a que ha salido meses después del final, aún así chafa el final de una de las tramas de Cuenta Atrás, porque a Planeta le da igual eso de publicar cosas desordenadas. Mirandolo por el lado bueno, ya tienes otro motivo más para dejar esa serie. El número es un puente entre todo lo que ha pasado recientemente, y la ya anunciada (y que se niega a terminar en EEUU) Legión de 3 Mundos. Básicamente, coge todos los elementos dispares relacionados con la(s) Legion(es) de Superheroes, y… bueno, no los explica, pero al menos nos dice que están ahí, que tienen una explicación, y que llegará a su debido tiempo. Lo mejor es que por muy esotérico y enrevesado que sea el tema a tratar, Johns siempre logra la manera de darle un fondo humano comprensible y divertido. En este caso, el núcleo del número es la interacción entre Batman, Superman y Relámpago, que no es sino la situación donde viene un viejo amigo de la infancia de tu mejor amigo, y hay roces con él. “¿Cómo puede haber sido amigo de ese tipo?”, “¿Recuerdas aquella vez que él no estaba?”, etcetera. No es algo que se vea mucho en comics, es apropiadisimo para los personajes, y es genial. Y si además eres fan de la LSH, la revelación de quien está detrás de todo, las pistas de su motivación, y en general las de todo lo que se avecina en L3M, serán increiblemente prometedores. Lo único malo es el dibujo de Joe Prado, que aunque no es tan malo como otras veces, sigue siendo cutre y forzado. Recomendado (7)

Thor Nº13: Otro mes sin la serie regular, y van… Y otro mes con Fraction escribiendo. Sólo que este mes toca miniserie de 3 números de Invasión Secreta, es decir, que es como si este mes tuvieramos dos especiales IS, sólo que se publica aquí en vez de aparte para ocupar esta serie mientras su guionista pasa de ella. Este es otro de estos crossovers donde nos cuentan como afecta la invasión a un sitio evidente que tenía que participar por fuerza, en este caso, Asgard. Además, como extra, sirve para rescatar a Bill Rayos Beta del limbo donde acabó al final de la cagada de Omega Flight. La mitad de la historia es lo que puedes esperar: Asgardianos, principalmente los que llevan un martillo, enfrentandose a super-skrulls, en plan pelea de guerreros superbestia. La otra mitad, para que no sea todo el rato lo mismo, es más curiosa, es la historia de algunos de los civiles del pueblo de al lado de Asgard, y lo que están haciendo durante la invasión. Suena típico, y hasta cierto punto lo es, pero al menos Fraction alterna y conecta ambas cosas de manera que no esperas aburrido hasta que se acabe una parte y vuelvas a la otra, y que ambas parezcan importantes y tensas. Y por supuesto, la acción es buena, un gran espectáculo, aunque sea casi todo superficie y más bien poco contenido, es una superficie pulida. Hablando de eso, el dibujo de Doug Braithwaite (que estuvo por aquí hace un par de semanas) cumple muy bien. Y al menos el super-skrull principal está compuesto de personajes conocidos con un tema apropiado. Recomendado (7)

Thunderbolts Nº15: La escena que ya se vio en la miniserie principal con Mar-Vell se pasa enseguida, y el resto del número pasa al noble objetivo de masacrar skrulls. Gage hace bastante divertidos los enfrentamientos con los skrulls (si quieres ver como se debería hacer en la mini principal, este no sería mal sitio para empezar, con movimientos originales y apropiados y caracterización para cada personaje), pero además, lo que hace única la serie es la interacción demencial entre los protagonistas, que casi tienen más que temer de sus compañeros que de los skrulls, sin que quede forzado. Gloriosamente exagerado y con mala leche. El dibujo es aceptable, más o menos. Y claro, hay un par de skrulls con poderes temáticos apropiados, uno con los poderes de los Thunderbolts originales. Recomendado (8)

Ultimate Origins Nº2: Termina la miniserie, y tenemos varias revelaciones. ¿Tienen sentido? Más o menos. ¿Eran necesarias? Joder, no. Los orígenes de Spiderman y de Hulk funcionan perfectamente sin una conexión importante entre ellos, por poner un ejemplo, el retcon sobre los mutantes no aporta nada bueno y tampoco se sostiene en absoluto (especialmente habiendo revelado a Apocalipsis en UXM) y así todo. Eso no hace todo más interconectado de manera interesante, lo hace más enrevesado de manera gratuita, y más dificiles de explicar sin un esquema y varias notas al pie. Se suponía que el universo Ultimate era para simplificar a los personajes, no para cometer los mismos problemas más deprisa. Pero claro, por lo que parece, van a abandonar bastante la idea original del universo ultimate en breve. En cuanto a cosas concretas, tenemos el orígen concreto de Hulk, el resto del orígen de Nick Furia, y el origen de la amistad/enemistad entre Xavier y Magneto. Esto último no aporta absolutamente nada nuevo que no nos dijeran en su dia en Ultimate X-Men. Y lo primero no se molesta en explicarnos cosas básicas como, por ejemplo, quien es uno de los personajes. Quizá fuera para confundir a los viejos lectores y que pensaran que es otro personaje, y entonces sorprenderte cuando ese aparece en la última escena. Pero aún así, esa última escena queda como un pegote que no se sabe bien a que viene, y para los que no pillaran la referencia se entiende aún menos. La otra mitad del comic es en el presente, con la versión ultimate de los Vigilantes (más o menos lo mismo, pero con un aspecto y presentación más inquietante) y no es más que un anuncio de la inminente Ultimatum. Y aunque es convincente al causar inquietud al respecto, teniendo en cuenta que va a estar escrito por Jeph Loeb, lo más seguro es que vaya a ser terrorífico, pero no de la manera esperada. El dibujo de Guice está muy bien, aunque algo soso en la falta de colores. La presentación está bien, pero el contenido no, y da la impresión de que esto es el principio del fin para la línea Ultimate, pero claro, lleva dando tumbos hace tiempo. No Recomendado (4)

Ultimate X-Men Nº19: Y como muestra, un botón. Termina la etapa Kirkman, con lo que son prácticamente 20 páginas del Fénix contra Apocalipsis, que son conceptos con los que han machacado demasiado en el universo normal, y que en esta versión son aún más aburridos, si cabe. Uno es un monstruo sin personalidad ni nada interesante, el otro después de docenas y docenas de números de anticipación, resulta ser simplemente un Deus Ex Machina. Además de ser un final aburrido de por si, como final de todo el peñazo que ha estado dando Kirkman sobre como detener a Apocalipsis, es patético. Tanto rollo con Cable, Bishop, cambiar el futuro y la madre que los parió, ¿para que luego venga el puñetero Fenix y lo arregle todo mágicamente sin tener nada que ver? ¿Realmente Kirkman se paró a pensar en esto, o es que su obsesión por imitar los 90 incluye hacerlo todo lo peor posible? Al final, la etapa Kirkman no sólo ha quedado en nada, no ha sido particularmente buena la mayor parte del tiempo, y se ha empeñado en sacar versiones Ultimate de personajes que no la merecían en absoluto, todo ello malo. Lo peor es que han abandonado la idea básica de la línea Ultimate, que es coger los conceptos básicos, simplificarlos, modernizarlos y contar nuevas historias a partir de ahí para que cualquiera pueda leerlas, sino en un juego para los viejos lectores de ver las versiones de viejos personajes, y ver parecidos y diferencias. Después de esto, es normal que hayan decidido cortar por lo sano y cancelar la serie con el relanzamiento de la línea. Pero antes, los últimos números de la serie los hará otro guionista de TV que prueba con los comics, en este caso, Aron Coleite, escritor de Heroes, incluido el episodio de esta semana. (¿Y no es irónico que Heroes esté mejorando a grandes pasos por la marcha de Loeb mientras que a la línea Ultimate le va a pasar lo contrario? Y hablando de ultimate y gente de Hollywood, ¿qué pasó con esa saga de esta serie escrita por Bryan Singer y amigos que prometieron y prometieron durante años?) Nada más empezar, la primera en la frente, la alineación del grupo y estado de algunos personajes no coincide con como la deja Kirkman en el número anterior. Probablemente no es culpa del guionista, que empezaría esto sin saber el final de su predecesor, definitivamente es culpa del editor. En serio, no se molestan ya en absoluto en hacer su trabajo, ¿verdad? Después de eso, la historia es la versión Ultimate de la primera aparición de Alpha Flight, con la misma idea básica, sólo que con la identidad del objetivo no exactamente la misma. Lo que no encaja mucho con como presentaron a Estrella del Norte, pero bueno. Ultimate Alpha Flight es como el grupo original, pero algo retocados, normalmente a peor, y con dos personajes que en el universo normal no son canadienses, pero son mutantes y tienen cierta conexión muy tangencial, que en uno de los casos no pega en absoluto. Todo esto sirve para dedicar la historia a Coloso, con una revelación un poco arbitraria sobre su pasado, pero que no está mal. Y un final que tiene una pinta bastante ridícula, todo sea dicho. En fin, una historia de superhéroes decente, aunque con sensación de terreno ya pisado. El dibujo de Tolibao en la primera historia es bastante malo, el de Brooks en la segunda tiene su gracia, aunque sigue siendo demasiado exagerado en algunos aspectos. No Recomendado (4)

X-Factor Nº30: Muchísimas novedades en este número. Primero, como Peter David tiene la costumbre de hacer cruces entre sus series, aquí tenemos un crossover entre Factor-X y Hulka. Ya hizo uno hace 15 años entre Factor-X y Hulk, la diferencia es que entonces había una razón orgánica (unos eran un grupo del gobierno, el otro trabajaba para gente que más bien era lo contrario, el conflicto era lógico) mientras que aquí las razones para encontrarse son arbitrarias y por casualidad, podrían haberse contado en dos historias separadas. La gracia es que el crossover es doble, porque PAD se figuró que si tiene que incordiar con crossovers, ¿porque no matar dos pájaros de un tiro? Así que es un crossover entre las dos series y con Invasión Secreta, a la vez. Por supuesto, la participación de Hulka en el crossover es enteramente lógica, ya que es otra de las 5 series que tiene a un skrull benévolo entre los protagonistas. Factor-X, sin embargo, no tiene ninguna razón en particular para participar, y de nuevo, acaba metiendose por casualidad. La participación en el crossover es una de esas cosas que supuestamente son una parte importante para la historia, pero de manera que no hace falta mencionarla en otra parte, pero no es algo intuitiva como la participación de Hercules o las series que nos cuentan un invasión de un sitio importante. Aparte de esto, la historia también sirve como presentación de la nueva dirección de Factor-X como detectives privados en Detroit, y para añadir un personaje o dos a la plantilla. La dirección, que no es demasiado distinta de la antigua, está bien, y coincidencias aparte, está bien usada aquí, con la gracia del doble juego con Val Cooper tomando forma. El personaje nuevo no tiene buena pinta a priori, siendo una creación algo cutre, pero David ha sabido apañarselas muy bien con cosas peores (ver Layla Miller), así que se puede ser optimista. Ciertamente se esfuerza en caracterizarlo más que su creador. La historia, de todas maneras, una vez quitas algo de juego ingenioso en los diálogos, no tiene mucho, empieza de manera simple, y degenera en un combate entre héroes que es un tópico horrible que debería haberse jubilado hace años. Lo peor es que con skrulls rondando, podría hasta justificarse la pelea, pero no. Es una pelea estúpida, gratuita y sin sentido, y porque los personajes lo admitan no se justifica ni queda menos tonto. Si acaso, hace que la Hulka actual en vez de parecer deprimida de manera convincente, a los que no lean su serie les parezca directamente repelente. Tiene algunos toques buenos, pero en general el argumento no está a la altura.

Y aparte de todo eso, no una, sino las dos series estrenan dibujante nuevo. Para lo que les va a durar. En Hulka ni siquiera es un dibujante, es uno de esos estudios de gente sin rostro que tienen una pinta de producto manufacturado terrible. El resultado es algo que parece similar a una película de animación, aunque algo descuidado y desproporcionado a veces. Y luego está Factor-X, con el retorno de Larry Stroman, que ya dibujó buena parte de la etapa de David en la serie original. Entonces tenía un estilo muy idiosincrático, con una anatomía particular y mucho juego de sombras. Era raro, pero quedaba bien con el estilo extraño de los guiones. Ahora, sin embargo, es otra historia. Sigue teniendo anatomía rara, pero es incapaz de mantenerla constante de una viñeta a otra, haciendo que los personajes además de feos, estén hechos de plastilina. Ya no juega con las sombras, pero sigue sin hacer fondos ni decorados, así que el resultado son figuras deformes delante de manchas de colores que se supone que son edificios o casas. El resultado es desagradable, confuso, y dificulta mucho el seguir y apreciar el comic. Así que, la mayoría de las novedades de este número no han salido bien, pero quizá David pueda arreglarlas a tiempo, sobre todo porque Stroman no va a durar mucho. Neutral (6)

X-Force Nº6: Termina la primera saga, y es más de la misma bazofia: Gente con garras y pinchos matando a soldados sin cara o villanos de chiste, con diálogos ridiculamente ultraserios como “la muerte es mi maestra”, y giliflauteces similares. El conflicto entre Rahne y el Reverendo Craig, que iba de tolerancia y distintas maneras de ver la religión, es resuelto mediante violencia y lavados de cerebro, porque eso resuena temáticamente mucho más que el final donde Rahne superaba los traumas que le habían inculcado desde pequeña que teníamos antes. A cambio de esto, el daño a Ángel parece menos grave de lo que parecía en el número anterior, gracias por las pequeñas bendiciones. El dibujo sigue siendo demasiado oscuro, aunque eso al menos oscurece otros de sus defectos. Después de la primera saga, queda claro que este es el comic para la gente que pensara que los 90 eran cañeros y había que revivirlos. El resto, mejor que se alejen lo más posible. No Recomendado (3)

X-Men: Legado Nº40: ¿Está Alan Davis homenajeandose a si mismo en la portada, o es que realmente tiene tan pocas composiciones distintas? Curiosamente, en Heroes ahora mismo están haciendo su propia versión de todo esto de Alamogordo. Termina esta historia, y deja claros los problemas de esta serie, y es que intenta servir a dos amos. Por un lado, tienes la conclusión de la historia de Mr Siniestro tratando de renacer usando el cuerpo de Xavier u otros de su generación. Como historia, no está mal. El problema es que el énfasis en vez de en esa historia, está en tener que meter, por obligación, un montón de flashbacks a la historia de la Patrulla-X, en este número, un repaso a las muchas muertes de Xavier. En serio, ¿es realmente necesario? Porque lo único que hace es cortar el drama de la historias para darnos una recopilación de grandes éxitos, que si eres veterano ya habrás visto, y si no, no pillarás la referencia. Lo peor no es sólo eso, es que para tener la excusa de los flashbacks, las historias tienen que resolverse todas mediante psicodramas donde en vez de pasar cosas lógicamente hasta una resolución, se recuerdan cosas, y cuando terminan, el guión nos asegura que eso ha resuelto la situación. La primera vez tenía un pase, pero después de medio año de lo mismo, empieza a ser preocupante que la serie no vaya a salir de esa fórmula. En cuanto a la última página, ¿realmente piensan que eso es buena idea? ¿Y tiene algún sentido con como funcionan los transplantes de mente en estas series? El dibujo de Eaton está bien, al menos. Neutral (5)

Y eso es todo por esta semana. La semana que viene, la busqueda de la kriptonita continua en Superman/Batman, vemos el orígen del Traje de los Pesares en Batman, la SJA se da de leches con Gog y el dolor continua en Cuenta Atrás a Crisis Final. Además, los Jóvenes X-Men tienen su alineación definitivo, años después se publica la miniserie de Bill Rayos Beta, la nostalgia para todos los públicos continua en Lobezno: Primera Clase, hay nueva serie del Invencible Iron Man, debutan también los nuevos Guardianes de la Galaxia, y se reeditan cosas de mediados de los 90, porque aparentemente Panini ya ha agotado las demás décadas. Hasta entonces, nos vemos.

He conseguido que una chica que no compra comics nunca compre uno bueno. Gracias, famosos que intentan escribir comics.

[Bienvenidos al Desfile Negro]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, aparte de alguna cosilla de Panini (también hay un tomo que recopila 1602 de Gaiman, que era un otros mundos decente pero no gran cosa) y Norma (que saca más cosas, pero nada que valga la pena reseñar), hay un buen montón de tomos de Planeta. Es reconfortante como en Planeta están de acuerdo con el gobierno, y se niegan a admitir la existencia de una crisis, siguiendo con inundaciones de títulos y más títulos. Entre las cosas de “¿Pero porqué, en serio, porque?”, hay un tomo con comics antiguos de Jonah Hex, que pese a lo que digan los créditos (si, son tan pasotas e inútiles que hasta ponen sus propios créditos mal) está traducido por mi amigo Alberto Morán, así que al menos te aseguras que hay un comic de Planeta traducido por alguien al que le importan las cosas y pone algo de esfuerzo. Aparte de eso, no hay casi cosas antiguas en Planeta este mes, pero las nuevas no son para echar cohetes precisamente, una muestra de lo desencaminada que va DC cuando le quitas sus 3-4 guionistas estrella.

Para los que no vinieron a Unicomic 2009 (¡Especial 10º Aniversario!), que fuistes virtualmente todos, estuvo muy bien. Aparte de las charlas, firmas de dibujantes y otras actividades habituales, lo más destacado fue la presencia de Chris Claremont como gran estrella. Se le veia bastante recuperado y en forma después de los problemas que tuvo hace un par de años. Su charla fue muy entretenida, parte batallitas, parte promoción de su nueva serie. En la rueda de preguntas le pregunté por su afición al control mental, no pude evitarlo. Y al día siguiente, después de firmar, pude hablar con él una media hora larga, y me contó varias cosas curiosas, desde ideas originales que no llegó a hacer hasta muchas de sus nuevas ideas para X-Men Forever, pasando por comentarios varios sobre sus viejos trabajos y lo que opina de lo que han hecho otros con sus personajes. Fue memorable, y a ver si otro año alguien más se apunta.

Hablando de lo cual, si quereis saber más detalles sobre X-Men Forever, incluidos spoilers en exclusiva, sólo teneis que oir mi podcast de este mes, donde comento el Previews con los comics de Junio 2009. Podeis encontrarlo en http://cuartomuro.podOmatic.com/entry/2009-04-04T04_28_02-07_00 La calidad de presentación no me ha salido muy bien esta vez, pero espero que el contenido lo compense un poco, e ir mejorando poco a poco.

Y ahora, los comics de la semana:

52: Biblia del Crimen: Con bastante retraso (como todo en Planeta, por otra parte) llega otra de las miniseries derivadas de 52. Esta vez, y pese a que no queda claro en la casi incomprensible portada (En serio, ¿John Van Fleet? Si no puedes imitar suficientemente bien las posturas humanas al generarlas por ordenador, dedicate a otra cosa… y eso que esta vez no tiene que preocuparse por sus enormes problemas al hacer caras) continua la historia de Question, aunque por alguna razón incomprensible no lo diga en el título (en DC se les pasó la tontería, y el tomo llevaba el título de la protagonista, pero aquí sólo imitan lo malo) Una vez dentro del comic, de todas maneras, notas una gran desconexión, pese a que está escrito por Greg Rucka, que escribió esa parte de 52 y lleva escribiendo a Montoya durante toda la década. Primero, que en vista de esto no queda claro para que narices mató Rucka a Vic Sage y le pasó a Montoya el puesto si Montoya no va a hacer de Question, sino que en la miniserie es casi todo el rato la Detective Renee Montoya, que un par de veces lleva la máscara y la chaqueta (sin ni siquiera el cambio de color) de Question. El personaje sigue siendo interesante y consistente a su manera, no te creas, pero tiene poco que ver con lo que parecía al final de su historia en 52, para peor. Más grave, la Biblia del Crimen y sus seguidores aquí tienen más bien poco que ver con lo que se veia en 52. En 52, siendo una idea de Morrison, era una inversión exacta de la Biblia, con criminales adorandola abiertamente con misas como las normales, pero adorando conceptos malvados en vez de buenos, y adorando a criminales famosos y a un Dios malvado (que en un prólogo a Crisis Final, está claro que es Darkseid), todo muy evangélico y rimbombante, como una verdadera religión moderna. Era divertido y original. Aquí, sin embargo, todo eso va por la ventana, y como Rucka sólo sabe escribir cosas oscuras y serias, el culto de la Biblia del Crimen se convierte en algo con los mismos elementos de siempre de todas las historias de misterio oscuras, compuesto por monjes inexcrutables que guardan secretos ancestrales en remotas localizaciones ultrasecretas. Un puñado de tópicos muy difíciles de hacer bien, y casi indistinguibles de cualquier otra secta o culto en ficción. Así, la historia se compone de una serie de situaciones donde Montoya investiga una situación relacionada con la Biblia del Crimen que desemboca en un giro que le enseña una de las lecciones principales de su fe (tres de las cuales son pecados mortales y la otra curiosamente no), excepto el final, que no tiene ni eso. El resultado es algo formulaico, y Montoya parece perder la confianza y estilo que había adquirido en 52 para volver a ser alguien que no controla su situación y va guiada a la fuerza por las situaciones, un retroceso a como estaba el personaje antes en vez de contar el siguiente paso en su desarrollo.

La primera historia es una detectivesca/policiaca que no está mal, la segunda toca una de las debilidades de Montoya de una manera diferente y menos predecible de lo que parece, la tercera devuelve al personaje a Gotham donde reconecta con viejos conocidos (incluida Batwoman, abandonada bastante tras 52 por problemas editoriales) pero no aprovecha ninguna de las posibilidades dramáticas y en vez de eso se dedica a una pelea que resulta más tonta de lo que debía, y la cuarta es un retorno a los elementos y personajes del Question original que funciona bastante bien y captura bastante el tono de la serie de O’Neil, villanos ridículos incluidos. Todas tienen su parte interesante pero también sus problemas, entre ellos que son historias muy simples que se acaban enseguida. Pero parecen una maravilla comparado con el capítulo final, que es una escena de pelea que termina abruptamente, dejando la miniserie sin más final que “mira, este es tu nuevo status quo porque si”, sin ver consecuencias o una conclusión, ni nada por el estilo. Tiene ecos de la etapa de Rucka en Elektra, que también terminaba abruptamente con un “este es tu nuevo status, que hace que todo lo anterior no haya servido para nada”. En cuanto al dibujo, cada capítulo tiene un dibujante distinto: Mandrake le da su buena ambientación de siempre, Saiz y Olmos tienen un estilo similar que funciona bastante bien al hacer los personajes, García es aceptable y hasta Clark ha mejorado mucho y resulta pasable aunque con defectos. Oh, y como curiosidad, cada capítulo viene precedido de un pasaje de la Biblia del Crimen escrito por Trautmann, que resultan algo pesados de leer (e incomprensiblemente, hay un montón de páginas al final dedicadas al juego virtual que Rucka y Trautmann lanzaron en la vida real para buscar pistas sobre la serie, pero no reproducen la página de la Biblia que era el premio del juego y que enlaza vagamente con Crisis Final) Si te gusta Rucka, echale un vistazo, pero si esperas algo como lo de 52 estarás muy decepcionados. Neutral (6)

Angel: Revelaciones: Otra de esas miniseries Marvel que no sabes a quien pueden interesar, pero que aparecen pese a todo. La idea es dedicar cuatro número al origen del Ángel, ese gigante de popularidad. Porque alguien que sea fan del personaje, si es que lo hay, va a querer 120 páginas sobre algo que ya se ha contado varias veces, es difícil saberlo. Desde un punto de vista creativo, también es una idea problemática. El origen del Ángel es tremendamente simple: Niño rico al que le salen alas, y tiene que esconderlas para no perder su status y que le consideren un monstruo, pero no puede evitar usarlas para hacer cosas buenas cuando puede a escondidas. No sólo fue contado enteramente en unas historias de complemento que ocupaban menos de un comic normal en los 60, una de las cosas que hizo bien la tercera peli fue poder contar el origen entero del personaje en muy poquito tiempo, porque tampoco necesitaba más. Y aunque la historia es suficientemente importante como para poder justificar un remake moderno, extender algo tan simple a 96 páginas es excesivo. Pero claro, el encargado de hacerlo es Roberto Aguirre-Sacasa, cuyos trabajos siempre han ido mucho menos de la historia, y más de ambientar y mirarle el ombligo a los personajes, así que es apropiado. Además, lo del adolescente que es diferente en un entorno cerrado y tiene que esconderlo y asumirlo es precisamente el tipo de cosas en las que tiene experiencia. Si, toda la historia sirve perfectamente como alegoría de ser homosexual, o de muchas otras cosas que puedan hacer que los niños guays en el colegio te dejen de hablar y empiecen a torturarte si se enteran, aunque afortunadamente, Aguirre no exagera la comparación. Por otro lado, el resto de elementos de la historia no es que estén exagerados, pero con tanto espacio para tan poca historia, tienen que repetirse y exagerarse demasiado, cuando habrían funcionado mejor en bastante menos espacio: Se machaca mucho lo malos y crueles que son los otros alumnos del internado, se machaca lo mal que se pasa siendo un marginado, lo idiotas que son por hacer parecer algo malo a algo tan hermoso como es parecer literalmente un ángel, etcetera. Además, el conflicto final para que haya malos que no sean la estupidez de los adolescentes es un chiflado que no tiene nada más que un intento demasiado forzado de hacer algo con la evocación religiosa del personaje, de manera muy burda.

Y aparte de todo eso, manda narices que hagan una historia que se supone que es la versión definitiva del origen de un personaje, y no se hayan molestado en hacer que coincida con los pocos datos que teníamos anteriormente de él (los detalles son completamente distintos del origen original, y el mejor amigo de Warren en esa época según todos los flashbacks posteriores, Cameron Hodge, está completamente ausente pese a que su existencia sigue mencionandose actualmente en otra serie, y es una pena, porque el amigo secretamente envidioso habría funcionado muy bien en esta historia, aunque habría tenido que modificarla en varios puntos), de manera que esta mini no hay manera que sea canónica, si te importan esas cosas. En cuanto al dibujo, es de Adam Pollina, que hizo X-Force a finales de los 90 y después desapareció de los comics. Su estilo es de esos nada realistas que a mucha gente no le gustará, por razones comprensibles. Pero a diferencia de muchos dibujantes que hay por ahí que dibujan deformemente porque no saben hacerlo de otra manera, Pollina al menos sabe hacerlo consistentemente, y cuando tiene que mantener unas proporciones y porque. Desgraciadamente, está mal colocado en esta serie, porque el concepto central es que el Ángel es algo maravilloso que destaca en el mundo cotidiano donde transcurre la historia. Pero aquí todo parece tan raro, que la reacción al ver a Warren con alas no es asombrarse de las alas, porque su anatomía con un cuello de medio metro y brazos más largos que muchas piernas llama más la atención, la verdad. Así que, aunque la idea de este tomo no era del todo mala, el resultado no es algo que recomendaría ni a fans. Neutral (5)

Black Adam: Aunque no lo ponga en el título (¿Por qué viene en algunas series y en otras no?) es otra miniserie derivada de 52. En este caso, cuenta la busqueda del Adam sin poderes de sus poderes perdidos y su mujer muerta. Desgraciadamente, Cuenta Atrás, entre sus muchas cagadas, ya chafó el final de la miniserie, y en Planeta no tuvieron la previsión de publicar esta mini antes para prevenir eso como hicieron con Linterna Verde, así que el saber el final es ya un problema antes de empezar. Por supuesto, eso no tiene porque ser grave, se puede contar un buen viaje del que sabes el final. Desgraciadamente, este ha sido el momento en el que Johns ha decidido dejar de escribir al personaje después de haberlo redefinido y haberle hecho pasar de un villano de segunda a un favorito del público con razón. Y el papelón de seguirle recae en Peter Tomasi, que ahora mismo es casi el encargado de llevar las ideas de Johns de las que él no puede ocuparse personalmente. Desgraciadamente, Tomasi no es muy buen guionista, así que todo lo que hacía chulo al personaje se pierde de vista en esta miniserie. La gracia del personaje es que tiene un sistema de valores complejo y consistente, que a veces le hace actuar de manera heroica y noble, y a veces en causar masacres, todo con una actitud de decir pocas palabras pero con mucha profundidad. Tomasi, sin embargo, no termina de pillarle el truco al equilibrio del personaje y lo único que hace es tratar de demostrarnos lo duro e invencible que es, y por tanto, lo mucho que mola. Así que adios al código personal que le hacía interesante, hola a alguien que mata a todo lo que se le pone por delante (mostrado en todo glorioso detalle, que es algo a lo que Tomasi parece muy aficionado) para conseguir su objetivo, y a veces menciona algo sobre sus profundos motivos para justificarse. Así que se pierde la mayoría de lo que hacía chulo al personaje, que sólo se vislumbra de vez en cuando e inconsistentemente a lo largo de los 6 números. Los villanos de la historia, por su parte, o son lacayos esterotípicos que no vienen a cuento, o no tienen otra cosa que ser malvados. Y los héroes invitados tampoco aportan mucho más que una sombra de la interesante interacción entre héroes y Black Adam de antaño donde este tenía su parte de razón (a decir verdad, esto no es culpa de Tomasi, después del desastre de final de su historia en 52 no hay posible interacción entre héroes y Adam que no sea “eres un genocida y hay que detenerte”) Hablando de todo esto, para ser un ex-editor metido en el meollo de todo, Tomasi no parece documentarse nada bien sobre los comics recientes a los que hace referencia, ya que se suponía que Adam mató a todos los habitantes de Bialya, pero aquí aparecen montones de supervivientes sin explicación. Y el otro cabo suelto del que tenía que ocuparse la mini, el porqué Atom-Smasher no está en la SJA tras 52, no llega a explicarse. Por último, el final funcionaría bien… excepto la parte donde Adam descubre su nueva palabra mágica (que no es la que daba a entender Cuenta Atrás, ¿pero que esperabas?) que no solo resulta ser una chorrada, sino que no resulta ser una palabra, resultan ser tres. En serio, Tomasi, ¿no sabes distinguir entre una palabra y tres? ¿Tan dificil es jugar según las reglas que te han dado? El dibujo de Mahnke es bueno, hace imponente a Black Adam y le da a la acción la visceralidad que necesita, pero la historia es muy decepcionante. Era muy difícil estar a la altura de JSA y 52, pero al menos no alejarse completamente de lo bueno de esas apariciones no debería haber sido tan difícil. Neutral (5)

Cuenta Atrás Presenta Nº2: Que lleva la otra historia de Cuenta Atrás a la Aventura, que tiene la ventaja de al menos tener que ver vagamente con Cuenta Atrás. Pero no justifica en absoluto publicar la historia no relacionada en el número anterior. Y digo que está vagamente relacionado con CACF porque pese a que es la historia de la Precursora, y está debutó en esa serie (se llama Precursora, porque significa casi lo mismo que Heraldo, y ambas son enviadas por los Monitores, ¿ves que ingenioso?), el personaje tiene más bien poca relevancia en lo que pasa por argumento allí. Aparece una vez para presentarla, en lo que parece sospechosamente un gancho para que la serie compre este comic, y luego sólo hace un par de apariciones para recordar que anda por ahí y justificar su aparición, pese a que realmente no aporta nada. Así que esto tiene más bien poco que ver con esa cagada de maxiserie, (no dice realmente nada sobre los Monitores o Monarca y su puñetero ejército) sino que es su propia cagada. Está escrito por Mick Gray, más conocido por ser parte del duo Graymiotti, y aquí nos demuestra que la ya demostrada incapacidad para contar del duo viene de su parte, porque es incapaz de decir bien el número de planetas en en el sistema solar. Eso es al principio del comic, y no mejora a partir de ahí. Es la historia de un personaje cutre y genérico, que no tiene personalidad aparte de ser agresiva, y pese a que se le dedican 8 números, realmente no crece ni aprende ni le pasa nada. Simplemente le pasan cosas, y se nos invita a admirarla pese a que no se nos da ninguna razón para que nos importe. Empieza con el origen del personaje que es una mezcla mala de elementos de ciencia-ficción y tópicos, y no hace más que gastar otro universo más de los 52 en algo que no sirve absolutamente para nada, porque el origen podría haberse contado sin dedicarle un universo entero. Después viene un viaje por el Multiverso, que no debe sorprender a nadie cuando resulta ser “visitar mundos donde la Liga de la Justicia va vestida de manera distinta según un tema distinto”, sin ninguna originalidad o intento de reconciliar lo que hacen con las ideas de los creadores de los 52 en algunos casos. Tras varias peleas con personajes conocidos transformados arbitrariamente (algunos son malvados para que haya una excusa para la Precursora se enfrente a ellos y los deje en ridiculo) se transforma en una space opera cutre que incluye a otro personaje de Graymiotti y otros con menos personalidad aún y una serie de conflictos que salen de repente, no aportan nada y no llevan a la historia a ningún sitio hasta que se acabe. La historia a veces bordea lo incomprensible, al igual que el dibujo, que es patético de todas maneras. Esta es la clase de comic que Image solía poner en los 90, con un puñado de elementos que le sonarían guay a alguien de 12 años, pero sin absolutamente ningún talento o idea formando una historia. Patético. Evitar a toda costa (2)

Flash Nº7: Termina la etapa de Waid y esta serie, que ha durado ya suficiente. Empieza con un Secret Files que presenta a un nuevo villano que ha sido justamente olvidado después, y que demuestra lo poco que entendía Waid a los villanos de Flash. Los siguientes números son el nuevo y oscuro Flash enfrentandose a ese villano y a otros, que la verdad, no es tan malo como parece pese a lo repetitivo que suena (especialmente porque uno de ellos resulta ser Abra Kadabra, por ¿sexta, septima vez, en los 90 números que estuvo Waid? ¿Es que no tiene más ideas?) pero logra meter algunas cosas ingeniosas en argumentos pobres que hacen que valgan un poco la pena. Y la etapa termina con la historia del otro Flash y la desaparición de Linda resolviendose de la manera más predecible posible, que habría tenido algo de impacto emocional si Waid no hubiese machacado las mismas ideas demasiadas veces en los 8 años anteriores. Después vienen dos números de relleno bastante malos, que sólo se publican para enlazar con la etapa de Johns. Y para rellenar el último tomo hay una serie de historias de diversos especiales, que está bien que recuerden, pero que habría sido mejor si hubiesen publicado cuando tocaban cronológicamente. Primero hay una historia de un anual del 95 que nos cuenta una historia de los comienzos del personaje, que no está mal pero tiene mal dibujo. Después viene una historia de Mark Millar de un especial de 80 páginas que demuestra que incluso antes de ser famoso, todas las historias de Mark Millar iban sobre Mark Millar. Al menos entonces eran originales y sin cinismo. Después viene el anual del 97, donde trataban de imitar viejas historias de pulp, en este caso, romances, y Augustyn no hace mucho más que eso. Después toca una historia de un especial Navidad del 96, con el equipo creativo de la serie en ese punto, que está bastante bien dentro del subgénero. Luego toca el anual del 98, donde todas las historias iban de enfrentarse a fantasmas de muertos conocidos, y es exactamente lo que puedes esperar. Y por último vuelven lo más atrás posible, con una historia del trimestral de la Liga de la Justicia Internacional de antes de un Waid pre-Flash, que es demasiado de telecomedia para su propio bien. También había otra mejor dedicada exclusivamente a Flash, el primer trabajo de Waid en el personaje. En definitiva, la etapa de Waid en Flash tuvo mucha influyencia y sus buenos momentos, pero duró demasiado, se repitió demasiado, y al final lo malo casi anulaba lo bueno. A ver si la próxima serie en sacar en este formato es algo que se mantuviera mejor. (Planeta, un consejo: Escuadrón Suicida) Neutral (6)

Gotham Underground: Que milagro de milagros, no está anunciada como crossover con nada, pese a que está ligeramente relacionada con Salvación, y por tanto, con Cuenta Atrás. Básicamente, la idea es que con la mayoría de villanos de Batman abducidos en otro planeta, hay una lucha de poder entre los villanos restantes y bandas mafiosas más normales, capitaneadas por Intergang, por el control de los bajos fondos de Gotham, con los superhéroes metidos en medio. El guión es de Tieri, que es a quien recurren Marvel y DC cuando hay que escribir una serie irrelevante sobre mafiosos y/o villanos. Y el resultado es una historia divertidilla, que mueve más o menos bien a un buen puñado de personajes, y tiene algunos conflictos y duelos, tanto de peleas como estratégicos, bastante potables. Tiene sus defectos evidentes, claro, Tieri nunca hace nada sin ellos: Algunos personajes, sobre todo los menos importantes a la historia, están muy mal usados. Hay una mala coordinación con otras series (la identidad de Spoiler no cuadra con la que dan en Robin y acaba quedandose a medias quizá por eso, y el estado de Manheim no cuadra con como quedó al final de 52, sin explicación, como tampoco la hay con su aparición posterior en Superman, ya puestos) Los villanos que aparecen en la segunda mitad de la historia, aparte de ser ridículos (lo cual puede ser intencionado, la verdad) no tienen ningún sentido en muchos casos. Y muchos personajes, sobre todo los villanos que no son principales no son más que estereotipos cutres de criminales que se supone que parecen duros y callejeros, pero que realmente son irritantes y cutres. Igualmente, hay tramas que empiezan, se ponen interesantes, y luego se evaporan por el camino, pese a que siendo 9 números, había espacio de sobra para todas si se hubiera estructurado mejor en vez de dedicar tanto tiempo a chorizos cutres siendo malos. Volviendo a lo bueno, está el dibujo de Calafiore, que está mejor empleado aquí que de segundón en Marvel o haciendo chorradas en Cuenta Atrás. A su estilo cuesta acostumbrarse un poco, sobre todo en las caras de los personajes más conocidos, pero le va bastante bien a la historia. Fallida, pero quizá le resulte interesante a los fans de Batman y su mundo. Neutral (6)

Green Lantern Corps: La Busqueda del Anillo: Tras la Guerra del Cuerpo Sinestro, continua la serie, ahora con Peter Tomasi como guionista, y con Kyle Rayner (desgraciadamente, de vuelta a la cara de cangrejo) como coprotagonista. Tomasi es un editor reconvertido a guionista, y se le nota. Entiende a los personajes, tiene ideas más o menos decentes, pero como guionista, en lo que es escribir, aún tiene mucho por mejorar. Los diálogos y acciones son siempre lo más obvio y predecible posible, y no entiende el concepto de sutileza: Todo es predecible y se ve venir, todo va por el camino más simple y conveniente. Si hay que demostrar que alguien es malo, tocan páginas y páginas de muerte gratuita y gráfica. Y un poco más, para no quedarse cortos. Y dibujarte lo más feo posible, para que no quede duda alguna. Y si eres bueno, tienes que estar haciendo siempre constantemente algo relacionado con tu personalidad, de la manera más obvia. Por otro lado, como era de esperar, esto es la serie B mientras lo importante transcurre en la otra serie, pero al menos se esfuerzan en mantener una continuidad, y hacer eco de lo que pasa en Linterna Verde, de manera que parece que se avanzan un poco las tramas principales, pero de manera que si no lees esta serie, no pierdes realmente nada. Eso si, para tanta coordinación, Tomasi no termina de entender bien las reglas que ha establecido Johns para los anillos, que aquí funcionan un poco como les da la gana, según le es conveniente a la historia. El primer número es el mejor, porque va de ver lo que está haciendo cada protagonista de la serie tras la Guerra, y por tanto es un número entero de caracterización, y como tal no está mal. La elección como Mongul como el nuevo gran malo de la serie es lógica teniendo en cuenta su conexión con la serie (y que esta versión fue creada por el propio Tomasi) pero aparte de ser muy malo y muy bestia, que Tomasi se empeña en repetir una y otra vez de las maneras más gráficas posibles, no tiene mucho. Y sus lacayos son bastante cutres, la verdad. En cuanto a la historia, va de coger un elemento de una historia clásica que funcionó muy bien, y en vez de dejarlo estar, repetirlo y aguarlo, convirtiendolo en un cliché utilizado hasta la sociedad, de manera que sólo está para hacer homenaje a esa historia (y demostrar que por lo visto, sólo se puede hacer una cosa con Mongul porque no tienen ideas originales para él) porque superficialmente se parece, pero en el fondo es un cliché tonto, que sólo funciona por exigencia del guión. Y así continua, con cosas que se resuelven por exigencia del guión, porque si no, no habría historia, sin nada original en villano o desarrollo, y siempre yendo a lo fácil y predecible, con tripas y salvajismo de vez en cuando para puntuar. Hay momentos como una secuencia de dos páginas que aunque sea un tópico, demuestran que sabe escribir y definir bien a los muchos protagonistas de la serie, y de vez en cuando se muestra aquí y allá, pero por lo demás, es una historia bastante a la antigua, y no en lo bueno. Y el resultado final de la historia sustituye una de las pocas cosas buenas de la etapa Gibbons por algo que no parece tener mucho potencial. El dibujo de Gleason es cada vez mejor, y si que hay que hacer tripas y cosas así de asquerosas, las hace lo más vistosas posibles, igual que la acción (que también es cada vez más clara pese a la saturación de elementos desordenados por viñeta que le define) y hay un par de composiciones muy bien hechas. Ah, y es una de dos series este mes que usan una revelación que se vio en Aves de Presa, que no sabeis de donde viene porque no la publican aquí por motivos incomprensibles. La dirección de la serie es buena, pero tiene mucho que mejorar. Neutral (6)

Jaquemate Nº5: Habiendo pasado el tonto crossover, y con un nuevo coguionista amigo de Rucka, Eric Trautmann, (si te suena el nombre, Rucka le puso su nombre al embajador americano en esta serie) la serie mejora mucho y se convierte en lo que apuntaba a ser desde el principio, una de las joyas de DC. Una mezcla perfecta de elementos superheroicos (con un uso magnífico de decenas de elementos de montones de viejas y nuevas series, de manera inteligente, diferente e inteligente) e intriga de espionaje y política como el mejor thriller de cualquier género, con lo mejor de ambas cosas. Como cosa curiosa, este tomo enlaza bastante con acontecimientos recientes de Aves de Presa (como el retorno de cierta heroína, la mención de que Spy-Smasher que era la nemesis del grupo en sus últimos números es una agente de Jaquemate que merece un rapapolvo por toda la que armó, y la muerte de Knockout como parte de la escabechina de los Nuevos Dioses), que aquí no se ha visto, por su puesto, porque en Planeta odian a las mujeres, a Gail Simone o quizá sólo al buen gusto, es difícil de saber. El primer número es de consecuencias, de las revelaciones en Aves de Presa y del crossover con Outsiders, pero sobre todo, centrado en la relación entre Mr Terrific y Sasha. Y es un ejemplo perfecto de cómo hacer este tipo de historias, centrandose en un dilema compensible, sin chorradas de culebrones inmaduros, sino viendo a dos adultos maduros con razones lógicas para lo que hacen en vez de ñoñerías, y eso hace que las emociones parezcan mucho más reales y sea más bonito. Muy buen número de caracterización que deja en ridículo a la mayoría. El siguiente número está dedicado al Castellan, el encargado de seguridad del Castillo de Jaquemate, que resulta ser un viejo personaje muy bien reciclado. Es un número en parte de meterse en su cabeza (y ver la presión a la que está sometido alguien con sus responsabilidades, además de darle una personalidad y opiniones bastante desarrolladas, y ver como funcionan muchos aspectos de la organización a través de sus ojos) y parte de ver una serie de duelos de inteligencia y recursos entre las posibles e invasiones y él, que es una maravilla de extrapolar los elementos de un universo de fantasía y ciencia-ficción como es el DC de manera más seria e inteligente, sin necesidad de hacer las cosas realistas, mundanas y aburridas. Una pasada, y aún tienen tiempo de contar una historia con principio a fin paralela a todo esto, que es más de lo que algunas series hacen en seis veces el espacio.

El resto del tomo enlaza con la dichosa Carrera a la Salvación, pero de manera que no necesitas haber leido ningún otro comic, como todo este tomo. Más bien es la culminación del conflicto de intereses y métodos entre Amanda Waller y el resto de Jaquemate que lleva desde el principio de la serie, con las abducciones de villanos simplemente como el detonante de la guerra abierta entre ambos bandos. Y el resultado es una guerra donde ambos bandos se vuelven desesperados y usan todos los recursos a su disposición, que incluyen la inteligencia despiadada sensacional de Waller y por supuesto, el Escuadrón Suicida por un lado, y por otro los muchos recursos superhumanos y de simples agallas y honradez de Terrific, Bourdeaux, Khalid y el resto. El resultado usa a la perfección a todos los protagonistas de la serie, todos hacen algo chulo, las cosas se ponen realmente peliagudas en diversos momentos para muchos de ellos, y el nivel de tensión y trepidación es enorme, al igual que los muchos momentos chulos (algunos de acción, pero algunos son más impactantes simplemente a base de personajes hablando) y algunas buenas sorpresas. El dibujo a partir de aquí es de Joe Bennett, en su mejor trabajo hasta ahora, más abierto y oscuro que en 52, pero también más sólido e impactante. El número de Samnee también es bueno. De lo mejor de DC, y si te gusta, los guionistas hicieron un blog del Castellan lleno hasta los topes de más material de la serie donde analizan en su estilo complejo dentro del universo montones de elementos de DC, buscadlo. Muy Recomendado (10)

JLA Nº18: Continua la historia que enlaza con Carrera a la Salvación, pero esto es decepcionante. La idea de los villanos entregandose a la custodia de la Liga para que les protejan del Escuadrón Suicida es buena, y se saca partido de la olvídadisima (sólo una aparición en 1993 hasta que Jimenez empezó a usarlos en cameos recientemente) Nación Aria, pero el resto de la historia es predecible y sosa. El número es repasar cosas que ya sabes si has leido u oido hablar de Salvación, y otro combate entre la LJA y el Escuadrón que no aprovecha en absoluto a ninguno de los grupos en componentes o diferencia de estilos, es simplemente una pelea genérica olvidable. El final tiene algo de emoción e intriga, pero sabiendo lo enlazado que está esto con otra miniserie, es difícil de ver por donde puede salir de manera que no se pisen. Oh, y Burnett se ve que no ha leido nada de la Llave o lo ha confundido con otro personaje, porque lo escribe como si fuese (un estereotipo de) Marilyn Manson, y aunque se le parece, la personalidad es muy distinta. El dibujo de Benes sigue siendo patético, y eso influye. En el complemento, en vez de seguir con lo del mes pasado, se trata otro subargumento heredado de Brad que McDuffie va a tener que ir resolviendo proximamente, en este caso, el de Tornado Rojo. Esta historia es un prólogo a esa próxima historia, pero McDuffie hace un buen trabajo vendiendo la situación de Tornado como algo desesperado. El dibujo de Meyers pega más esta vez. Neutral (5)

Jonah Hex: El Rostro de la Violencia: Estrenando una nueva cabecera, Géneros DC, que se supone que irá de publicar miniseries varias de DC no-Vertigo, de géneros no superheroicos. Únicamente con ese criterio, da igual que no fuesen particularmente buenas o famosas, simplemente para dar variedad. Es decir, lo mismo que hacía Norma, vaya. El primer lanzamiento es el primer tomo de la serie actual de Jonah Hex, que es el personaje con el que saturan el mercado este mes. Hex es el vaquero más famoso de DC, que tiene la gracia de no sólo ser un vaquero durisimo aunque bueno en plan Eastwood (de hecho, en este tomo, está dibujado como Clint cuando era joven), es aún más bestia que la media, y tiene una memorable cicatriz feisima en la cara que le hace destacar. La serie está escrita por Palmiotti y Gray, pero no se le debe echar en cara, porque tiene la fama de ser el único trabajo de esa pareja que no es bazofia estúpida innecesaria. Desde luego, a diferencia del resto de cosas que han hecho, al menos ocupa un papel en el mercado, que no está precisamente saturado de westerns. Y la serie al menos tiene ventas estables en vez de hundirse como una piedra, que ya es algo. Tampoco te lleves a engaño, no es una pequeña maravilla a promocionar a bombo y platillo. Simplemente, son historias sólidas y perfectamente aceptables del oeste, con todos sus elementos y recursos típicos, nada especialmente original, pero con un protagonista con personalidad, y buena ambientación con chulería y ambientación apropiada. Y probablemente una buena parte de que funcione es el dibujo, de Luke Ross, que en los 90 era un refugiado de Image no muy bueno, pero que aquí lo hace muy bien. Y también tiene colaboraciones del diseñador del personaje, el veterano y clásico Tony DeZuñiga, más conocido como entintador, pero que todavía sabe dibujar un western. Realmente, esta serie no es nada que no hayas visto en películas del género, pero en el mercado actual es único, y no está mal, aparte de quedar bonito. Y desde luego, es una gran mejora para Graymiotti, que empiezan a justificar que les paguen por escribir. A ver si ahora que han encontrado su sitio se dedican a esto y no a otras cosas. Recomendado (7)

Jóvenes Titanes Nº2: Continua la saga de los Titanes del Terror, y llamarles así ha sido un mal movimiento por parte de quien sea que decida esas cosas. Porque después de los Titanes Este y los Titanes del Mañana, parece que esta serie no ha hecho otra cosa en el último año que enfrentarse a equipos de Titanes malvados, y los lectores están hartos, con razón. Así que ponerle ese nombre a estos villanos es una metedura de pata, porque parece otra vuelta a la misma idea, en vez de un concepto distinto: Son a los Titanes lo que la Liga de la Injusticia a la LJA. Es decir, jóvenes y legados, pero de villanos en vez de héroes. Nombre aparte, es una buena idea como nemesis del grupo, y la alineación no está mal, mezclando herederos con versiones nuevas de viejos villanos, y una nueva versión de un viejo villano (basada en la de las series de animación) como mentor. No tienen aún mucho como personajes individuales, pero tienen potencial. Aunque realmente, esta historia va más de los héroes atacados individualmente que de los villanos. El mes pasado tocó Chico Diablo, este tocan Destructora y Miss Marciana. La primera historia es todo un número de acción (que no nos dice nada de los dos villanos implicados, aunque el enlace de la Persuasora con su predecesor/sucesor del siglo XXXI está bien) que no está mal como tal, y sirve para mostrarnos bien como Rose está en el filo de la navaja entre los buenos y los malos. La segunda tiene a Miss Marciana contra la Disruptora (legado de un viejo villano de los Nuevos Titanes, y que tiene un poco más de desarrollo, aunque sea simple) aunque el verdadero conflicto es interno como consecuencia de lo que le pasó al final de la historia anterior. La portada, por cierto, es engañosa, y hace creer que el número va a ser un reciclado del número anterior mucho más de lo que es. Es muy difícil hacer bien una historia de héroe intentando luchar contra su lado oscuro, y aunque McKeever no evita todos los tópicos, al menos no lo hace parecer tan machacado. La parte de M’gann adaptandose a la vida normal es mejor y más bienvenida, aunque McKeever hace muy mal una cosa: Hace parecer un gilipollas completo a Robin por no ayudarla en una cosa, especialmente porque él y su familia han hecho lo mismo por otros personajes muy recientemente sin problemas. Descontando eso, no está mal, y se nota que McKeever tiene pensado como llevar a los personajes, aunque la historia no llega a destacar por nada tampoco. El dibujo de Barrows es bastante bueno, y la suplencia de Rodriguez, con un estilo similar a Igle, tampoco está mal. Neutral (6)

JSA Clasificado Nº7: Continua la serie, pero a partir de ahora la serie se vuelve completamente irrelevante y hecha a base de poner a don nadies en historias que como mucho son mediocres. Este tomo tiene la última que no es asi, y es una historia de Fabian Nicieza dedicada a Jakeem Thunder, y es probablemente una historia que alguien tenía que contar sobre el personaje tarde o temprano. La idea es que si Jakeem tiene a un genio que puede hacer cualquier cosa que le pida, ¿por qué no va por ahí resolviendo los problemas del mundo, o al menos los de todos los que se va encontrando? (La respuesta en el caso de su predecesor Johnny es que era un idiota, claro) Nicieza, que siempre ha estado interesado en este tipo de cuestiones de los superhéroes arreglando el mundo, está a la altura de la complicada pregunta, dando una respuesta filosófica y logística por un lado, y luego otra material, enlazando con las nuevas reglas de la magia post-Crisis Infinita (si, esas tan sensatas a las que nadie ha hecho caso). En cualquier caso, respuestas satisfactorias, con una clara señal de que el personaje va madurando, que es más de lo que se ha visto de él en la serie regular porque tiene unos setecientos personajes. Para esto debería servir esta segunda serie, para explorar más a los personajes que no tienen espacio para desarrollarse en la principal, en vez de darle aventuras irrelevantes a los mismos 3-4 miembros sobreexpuestos. El dibujo del apropiadamente llamado Uy (al que ya hemos visto en Iniciativa) es malo, pues cree que colores llamativos y feos sustituyen el no darle detalle en los lápices. Y luego hay que abandonar toda esperanza, porque hay una historia de 3 números de Mr Terrific hecha por novatos que son de lo peor que nunca se ha hecho de la Sociedad de la Justicia. El guionista, Arvid Nelson, es el creador de la serie Image Rex Mundi que ha tenido buenas críticas. Ojalá no tenga ningún parecido con este comic, porque si no, no se entiende. Empieza con Terrific metido en una historia sacada del libro de tópicos de thrillers, con misteriosos senadores envueltos en misteriosas conspiraciones asesinas con enormes misteriosos poderes, todo muy serio y realista… y termina con un plan que hace parecer serio a los villanos más estrambóticos de James Bond, con antiguos nazis creando extraños seres y tecnología en la Luna para destruir el mundo, y la SJA como héroes genéricos teniendo que detener todas esas chorradas, que ni siquiera tienen la decencia de ir en coña como en James Bond (o más bien como en Austin Powers, a lo que se parece más) sino que van completamente en serio, como si fueran algo terrorífico, sin nada de humor (o caracterización, ya puestos) Lo peor, de todas maneras, es el dibujo de Sanchez, que ya hizo la historia de Medianoche en el tomo anterior, y es más patético y nauseabundo que aquella vez. Pese a que la primera historia es buena, no recomiendo que os acerqueis a este tomo, ni a ninguno de los siguientes ya puestos, la serie ha perdido completamente el rumbo. No Recomendado (3)

Pruebas de SHAZAM: Más de un año después de que sacaran el resto de miniseries de Brave New World (¿Significa eso que aún hay posibilidades de que publiquen Átomo? Supongo que para eso en Planeta deberían aprender a tener un criterio decente de lo que publican), sale la que quedaba por publicar. Esto es el relanzamiento del Capitán Marvel y su mundo que Judd Winick lleva queriendo escribir desde que estuvo dando la lata con el personaje alrededor de Crisis Infinita, que es donde pasaron las cosas que servían de prólogo a esta maxiserie. Y francamente, si esto es todo lo que Winick piensa que puede hacer con el personaje, más le habría valido quedarse en casa, y no es de extrañar que hayan evitado usar a los personajes tras todo esto. Es verdad que el Capitán Marvel desde que fue rescatado por DC de los 70 ha oscilado entre protagonista de una serie menor y estrella invitada, pero eso simplemente es porque nunca le han dado un buen equipo creativo que lo pusiera en el mapa. No hay nada inherentemente malo en el concepto. Como ha demostrado Jeff Smith, hay un hueco perfectamente preparado para una serie desenfada e inocente sobre héroes brillantes y magia que capture la imaginación de todas las edades, si la hace alguien con el toque equilibrado adecuado. No sería un superventas, pero podría ocupar un hueco perfectamente aceptable en ventas y en crítica, que es lo más que le puedes pedir al personaje. Pero no, ni Winick ni sus jefes son capaces de entender eso, así que aquí tenemos exactamente lo contrario, la idea estúpida y machacada que ya sólo debería usarse en parodias: El relanzamiento de un personaje inocente para niños en plan oscuro, “maduro”, moderno y violento. Supongo que si le dieran personajes Disney a Winick los llenaría de violencia, sexo y drogas. Es así de tópico y patético.

Vale, lo de convertir a Billy en el nuevo mago Shazam viviendo en la Roca y que Freddie sea el nuevo Capitán Marvel tras un viaje iniciático no es mala idea en absoluto y permite ver el concepto con nuevos ojos (lo que hacen con Mary si es una burrada, pero eso es problema de otra serie mucho peor). Pero el problema es que el nuevo concepto tiene más bien poco que ver el Capitán Marvel, sino que es una serie de intentos de ser moderno y serio que quedan ridículos. Oh, hay terroríficos monstruos que mutilan y matan gente, nada más empezar. Y raptan niños, que maduro. Y para que veas lo modernos que son, los personajes mágicos llevan todos tatuajes, rastas o perillas, incluido Freddie. ¡Que moderno y callejero es el puñetero comic! ¡Cuánto tiene el dedo en el pulso de la juventud nuestro colega Winick! Así que toda la historia es Freddie, que nunca deja de ser un héroe adolescente genérico sacado del libro de estereotipos (por supuesto, con angustia e inseguridad incorporados, Dios nos libre de lo contrario) encontrandose pruebas mágicas que no son particularmente originales la mayoría, y enfrentandose a villanos que van de ser malos y hacer cosas horribles (y si son chicas, supuestamente sexys y seductoras, claro, es “maduro”). Para terminar la gracia, hay un retcon gordo a los poderes de los personajes que además de chorra contradice la idea central de los personajes, y lo que hacen con ellos en otras series, como toda aparición reciente de Black Adam. Y el cambio de nombres del final es innecesariamente confuso y gratuito, pero supongo que como la mayoría de cosas de esto, serán ignorados más adelante. Lo mejor del tomo es probablemente el dibujo de Howard Porter, con un nuevo estilo bastante mejor de lo que hacía en JLA y Flash, más coherente y consistente, gracias a los efectos de color que compensan sus descuidos. Los números que hace el debutante Cascioli, pintados, están muy bien dibujados también. Pero no compensan la cantidad de tópìcos y de ideas profundamente erradas sobre la franquicia que componen el tomo. No Recomendado (4)

Robin Nº2: Más de lo mismo que el mes pasado, realmente: Robin se pega contra muchos lacayos y chorizos. Una y otra vez. Hay algún subargumento, pero es todo dar saltos e insinuaciones sin que realmente pase nada. Nada remotamente interesante, realmente, pero tampoco se podía esperar mucho más. Oh, y parece que se revela la identidad de Spoiler, que sería una buena idea, pero aún no se confirma. Muy buen dibujo dentro de estilos parecidos de Baldeón y Batista. Neutral (5)

Salvation Run Nº2: De nuevo, con un capítulo de Catwoman que no aporta nada como relleno. Vale que el personaje no puede solucionar su situación porque para eso está la miniserie principal, pero perder el tiempo en un mundo virtual no es la mejor solución. Así que es un número donde nada de lo que pasa importa hasta el final. Siendo generosos, se puede ver algo de la mentalidad actual de Selina en como se desarrolla la fantasía, pero por lo general es lo que te puedes esperar de ese tipo de historias sin nada particularmente original. Pfeiffer es mejor que eso, y es una pena que la interacción con los villanos que se vislumbra a veces no se desarrolle. En cuanto a la mini principal, Willingham tuvo que abandonarla en este punto, y como en Pacto Sombra, la hereda su ayudante Matt Sturges, y apenas hay diferencia, y en todo caso, para mejor. A estas alturas es sobre todo un conflicto entre Luthor y el Joker, de personalidades y perspectivas del mundo, con el resto de villanos siguiendoles el rollo. Además, hay un tercer bando muy apropiado para otro villano importante, tensiones dentro de los villanos (que desembocan en una asombrosa pelea entre dos villanos geniales), una revelación que no por predecible le quita sorpresa, y un final con cierta trepidacion. Por otro lado, la logística de todo el asunto no tiene mucho sentido, hay muchas oportunidades desaprovechadas (de situaciones y de personajes, por ejemplo, están los 6 Secretos, pero no se ve ninguna de las vendettas que debería haber entre ellos, aunque la continuidad de Deadshot y el Escuadrón Suicida si se menciona, y también otras cosas en ese sentido) y la mayoría de personajes están de adorno. Si puedes dejar pasar todo eso, y divertirte con el diálogo de Luthor y el Joker y la interacción entre villanos, te gustará. El dibujo de Chen está bien, pero el número que hace Bennett (y el Catwoman de Lopez) están muy bien. Recomendado (8)

Superman: Kriptonita: Primera saga de la ya cancelada Superman: Clasificado, que era una antología de historias que transcurrían en el pasado de Superman, continuidad actual. Que tenía un grave problema, y es que el orígen y todas las partes importantes del orígen del Supes en la nueva continuidad están reservadas para su Orígen Secreto por Johns que saldrá el verano que viene. Así que las historias a contar son bastante irrelevantes. El otro problema es que no cogían buenos equipos creativos, pero este primer tomo es la excepción, escribe Darwyn Cooke, y por una vez no dibuja, sino que lo hace Tim Sale, arrancado de las pérfidas zarpas de Loeb. La cosa es que el tomo es como todo lo de Sale: Muy bonito, muy bien ambientado, pero dice más bien poco en mucho espacio. En el fondo, es una historia de Superman vs Luthor, como las que ya has visto muchas veces antes. Está bien volver a ver al Luthor peligroso vestido de traje (como los verdaderos villanos peligrosos en el mundo real) y no al panoli carcajeante de los últimos tiempos, pero está muy descafeinado. Y por bonita que quede, como historia, es bastante aburrida. Sólo para muy fans del personaje o el equipo creativo. Neutral (6)

Transformers: Stormbringer: Otra de la serie de miniseries actual de Transformers de IDW, pero con la gracia de que no transcurre en la Tierra, sino de vuelta en Cybertron. Así que en vez de tener a los robots lidiando con humanos con su guerra secreta, volvemos a lo que se le da bien a Furman, a la space opera y la guerra galáctica entre varios bandos. Otra cosa interesante es que aunque el Optimus Prime de siempre tiene un papel, los demás protagonistas son bastante menos conocidos, poco o nada usados en TV, aunque un par de personajes si son típicos de los comics de Furman, incluido el villano principal, aunque cualquier parecido con sus encarnaciones anteriores es coincidencia. La idea es contarnos el estado de Cybertron en esta continuidad, y ver como se las apañan los Autobots no contra Decepticons per se, sino contra algo más como una gran amenaza cósmica. El problema es que Furman pasa demasiado tiempo tratando de convencernos lo realmente impresionante y peligrosa que es la amenaza, y no en todo lo demás. Hay muchos personajes chulos en la historia, pero apenas reciben espacio para desarrollarse o hacer mucho más que decir lo terrible que es la situación y pegarse ocasionalmente de leches. Y es que la historia no tiene más que contarnos lo peligroso que es el malo, y darle hasta que lo vencen. Que, para ser honestos, es la fórmula de muchas historias de la franquicia, pero se puede hacer un rato mejor. Lo mejor es el dibujo de Don Figueroa, que es un gran fan de los personajes, y se nota. Es el mejor dibujante que quizá hayan tenido los comics, al menos bajo el estilo actual, con unos diseños impresionantes (aunque algo recargados) y una energía para los personajes y la acción que es contagiosa, sin sacrificar aspectos básicos. (Y la portada era un poster muy currado, aunque Norma no la ha conservado porque les importa un bledo, por lo visto) Si eres fan de los personajes, habrá muchas cosas aquí que te gusten, pero como historia, deja bastante que desear. Neutral (6)

Umbrella Academy: Suite Apocalíptica, Primer Acto: Un comic de lo más curioso, este. Es uno de los ocasionales intentos de captar la atención del público poniendo a escribir a un famoso, de esos que tienen la decencia de admitir que le gustan los comics y trata de devolver al medio las cosas buenas que le ha dado. Esta vez es un tipo de famoso que no es precisamente común, un músico. Concretamente, Gerard Way, cantante y compositor de My Chemical Romance. Para el que no esté puesto en música moderna, es un grupo de bastante éxito, con bastante fama de ser emo. La versión de Desolation Row al final de Watchmen es suya, por si te quieres hacer una idea. Y la verdad es que la fama que tienen en algunos ámbitos no se la merecen: A veces son algo quejicas y mórbidos, pero en general las letras están bien y la música es buena. Como cantante, eso si, Way es buen compositor de letras. En cualquier caso, con estos antecedentes, uno podía temerse un comic de novato únicamente aprobado por ser famoso, y/o un comic sobre un puñado de chavales de negro quejandose sobre la agonía de su existencia. Así que es una grata sorpresa encontrarse que no es ninguna de las dos cosas, de lejos. Es un comic de superhéroes, pero con mucha más imaginación que la mayoría, mezclado con algo de estética de una serie independiente de las más divertidas. Hay gente que lo ha comparado con la Patrulla Condenada (incluido el propio Morrison), y aunque no es tan extraño, te puedes hacer una idea del tono de la serie, con unos protagonistas disfuncionales a más no poder, que tratan vagamente de hacer de superhéroes en un mundo condenadamente extraño. Los protagonistas son un grupito de niños con superpoderes (que solían ir impecablemente vestidos con su uniforme de colegio y su antifaz) que eran entrenados por un profesor chiflado y estricto y les llevaba a enfrentarse a cosas como el zombie de Gustave Eiffel (usando la Torre como arma robot, por supuesto) y si lo hacían bien, después iban a por helados. De mamá del grupo hacía un maniquí, y de ayudante un mono parlante. Pero como suelen ir estas cosas, la historia realmente empieza cuando ya han crecido, han cambiado bastante (uno parece que viva en un cubo de basura, uno es un astronauta simiesco, y otro no ha cambiado nada, por ejemplo) y tienen que volver a unirse porque empiezan a pasar cosas raras. Más raras, quiero decir. El resultado es una historia que es tremendamente divertida, llena de ideas y elementos que te harán sonreir o al menos admitir que son chulos de tan absurdos que son, pero que no se olvida de tener un núcleo de unos personajes creibles y accesibles debajo de eso, y una historia interesante que se va desarrollando bien poco a poco. El dibujo es de Gabriel Ba, que saltó a la fama junto con Matt Fraction con la aclamada Casanova para Image, y se complementa perfectamente con el guión. El estilo es similar al de Mignola, pero con menos uso de sombras, y con una imaginación y dinamismo impactante. Vaya, que esta es la clase de serie muy divertida y aclamada que suelen hacer algunas independientes que nadie lee, pero gracias a la fama del autor, ha tenido bastante éxito. Un autor famoso trayendose lectores (especialmente lectoras jóvenes) de otros sitios siempre es bienvenido, pero cuando son sorprendentemente buenos como en este caso, es especialmente aplaudible. Muy Recomendado (9)

Wonder Woman Vol.2 Nº1: Después del parón por el relanzamiento accidentado, la principal superheroina vuelve a tener serie propia por aquí. Lástima que no sea mensual como las del resto de la Trinidad, pero algo es algo, bastante es con que Planeta publique regularmente una serie de Gail Simone. Como en el primer tomo de Simone, ahora tocan cuatro números de saga, de los cuales vienen aquí tres. Siguiendo un subargumento del tomo anterior, esta saga va de Diana en un mundo de espada y brujería, aliandose con varios viejos personajes del género de DC (y de otros mitos). A uno de ellos lo hemos visto hace poco, pero aquí está en una encarnación a medio camino entre esa y la original. El problema de esta historia es que al meter a Wonder Woman en este mundo, y sobre todo, con las circunstancias que le rodean en esta historia, la mayoría de sus cualidades particulares se pierden, y queda una heroína guerrera genérica. En muchas de las escenas podrías poner a Xena, y no se notaría el cambio. Hay unas pocas veces donde su compasión y humanidad salen a flote, y esos son los momentos que destacan, pero sobre todo, es una historia de espada y brujería, de barbaros pegandose con gente, bichos y demonios. Con diálogo que brilla bastante y mejor que la media, pero a menos que seas fan del género, probablemente esperarías algo más. Como subargumento más normal, los secundarios se meten en problemas ellos solos, y una vez pasas la tontería de la identidad secreta de Diana que vuelve a asomar la cabeza, es divertido. Lo más sorprendente de esta saga es el debut del nuevo dibujante regular, Aaron Lopresti, que lleva dando vueltas desde los 90, más insistentemente últimamente por Marvel, pero que en su nueva etapa en DC por fin se ha convertido en alguien a quien seguir. Tiene un estilo no muy alejado del de Dodson, pero sin sus idiosincrasias, y queda bonito, expresivo, con escenarios detallados y dibujando muy bien a la protagonista en distintos trajes sin caer en las tonterías típicas. Recomendado (7)

Y eso es todo. La semana que viene: Invasión Secreta continua en su serie propia, Vengadores, Thor, Thunderbolts, Factor-X y Jovenes Vengadores/Runaways. El Capitán America sigue enfrentandose a su doble malvado, Iron Man a una cosa rara, y los 4F a los Nuevos Defensores. Hulk puede o no llevar relleno, según les de. Spiderman termina Nuevas Maneras de Morir, Daredevil sigue con su caso, y Punisher su enfrentamiento eterno con Puzzle. Patrulla-X tiene nueva dirección, X-Men: Legado tiene el plan maestro de Mr Siniestro y X-Force tiene gente con garras. Ultimate Origins continua enlazando cosas no relacionados, y Kirkman termina su etapa en Ultimate X-Men, por fin. Hasta entonces, que tengan buenas vacaciones los que puedan, y nos vemos después.