A alguien en las productoras españolas de TV se le ha ocurrido que en vez de hacer más de la misma mierda de siempre, podían probar por una vez adaptar algo bueno de gente que si que sabe hacer televisión. Así que al igual que hicieron los americanos antes, han decidido hacer una versión española de Life on Mars, sobre el policía que viaja misteriosamente del presente a los 70. Le han puesto el título de La Chica de Ayer, que como el original, es el título de una canción, que queda apropiado, pero no tiene la referencia de ser una canción del año donde transcurre la serie. De hecho, la canción que oye el protagonista cuando viaja en el tiempo no es ni la original ni otra de ese año, sino Bohemian Rhapsody, por alguna razón. Aparte de eso, la serie es una buena adaptación de la original, hasta el punto de que los episodios tienen prácticamente el mismo argumento escena por escena, lo cual es un acierto, porque la original era bastante buena. El choque entre las actitudes del presente del protagonista y las del pasado de los demás (en general peores, pero sin pasarse en la moraleja) está muy bien, la premisa hace que sobresalga entre los típicos dramas policiacos, y el enfoque que mezcla los temas serios con momentos más ligeros hace que no caiga en los problemas de muchas series. La adaptación de Inglaterra a España funciona muy bien: Han retrasado el año de 1973 a 1977 para que la serie pertenezca al subgénero ya habitual de “series que transcurren en la Transición y nos dicen lo mucho que iba a cambiar todo para bien”, pero es mucho menos exagerada en ese sentido que el resto, ya que es un tema de fondo. (Resulta curioso, de todas maneras, que mientras España estaba en proceso de volverse mucho más liberal en esa época, Gran Bretaña iba a volverse más conservadora en algunos sentidos, aunque la idea general viene ser la misma cuando comparas con el presente) Los cambios de costumbres inglesas por españolas quedan muy bien, aunque un detalle hace que la adaptación fiel quede algo rara (el personaje femenino principal en el original era una policía, pero en España en esa época aún no había mujeres policías, y queda raro, por decir poco, cuando a veces se les olvida y la tratan como si fuera policía). Por lo demás la actriz lo hace bien, aunque no han resistido la tentación de coger una actriz mucho más guapa que la normalita original. El protagonista principal, Ernesto Alterio, no es ni de lejos tan genial como John Simms en el original, pero la caracterización si que la han clavado. El personaje estrella, como en la original, de todas maneras, es el del Inspector Jefe, más bruto que siete y completamente politicamente incorrecto, que es lo más divertido de la serie, cambiando sus burradas por otras más castizas, con una buena interpretación. Lo peor son los momentos dramáticos, que entre la mala dirección, algunas malas interpretaciones y la manía de poner musiquillas de mal telefilme en esos momentos, quedan muchas veces más ridículos que otra cosa. Y luego está el problema de que la serie original, siguiendo la buena filosofía británica de cerrar las series antes de que empiecen a degenerar, sólo tiene 16 episodios, pero dudo mucho que si la adaptación tiene éxito, quieran cerrarla tan pronto, así que es fácil que descarrile cuando tengan que inventarse las historias más allá de su conclusión natural. De hecho, el cambio más notable en los episodios que ya han hecho es que la posibilidad que se plantea Sam como más probable de lo que esté pasando, que lo esté alucinando todo, está prácticamente ausente, y asuma que ha viajado mágicamente en el tiempo y tenga que arreglarlo, lo que suena mucho más a que va a ser algo abierto. Ya veremos. Mientras tanto, ¿apuestas a ver cuanto tarda alguna de las otras cadenas en sacar alguna de las versiones de Life on Mars?

[Galileo, Galileo, Galileo, Galileo, Galileo, Figaro, ¡Magnifico!]

Hola a todos, bienvenidos a una sesión de estas reseñas que viene con bastante retraso. Veremos que hacemos al respecto. En estas dos semanas, tenemos las cosas de Norma que no se adelantaron un par de semanas, alguna cosa de Panini que ha salido con retraso, y sobre todo, montones de cosas de Planeta. La mayoría, una bazofia. ¿Nadie en DC o en Planeta sabe lo que es el control de calidad? Lo que no salen son más números de los Clásicos DC, Universo DC, o como llamen a las cosas en tamaño ridículo. Se ve que Planeta sólo puede producir tomos en un tamaño u otro, no ambos a la vez. Al menos, no han sabido hacerlo consistentemente desde otoño del año pasado.

Entre las cosas que han salido que no comento por ser reediciones antiguas: Superman: Rojo es probablemente lo mejor que ha escrito Mark Millar, porque es de lo poco que se ha tomado en serio. Si quereis más detalles, buscad la reseña original en los archivos, pero básicamente, es una de las mejores historias de Superman, pese a ser un Otros Mundos. Batman: Justicia Ciega, fue una saga suelta que salió cuando la primera película, con el mismo guionista que ésta. No es nada del otro mundo. Robin: Año Uno también la comenté cuando la publicó Norma en su día, y es la historia de acción típica de Chuck Dixon con personajes de cartón, pero dibujo bonito. Y el tercer volumen de Crisis en Tierras Múltiples (los team-ups de la LJA y la SJA) tiene por fin algunas historias buenas, que además, aún han tenido algo de relevancia para el presente (la continuidad estaba llegando a DC) como la de Sandy transformado en silicio, o sobre todo, la de los 7 Soldados de la Victoria, en la que se basó la miniserie reciente, y que resulta bastante curiosa.

Ahora, pasamos a las novedades americanas:

Antes de nada, empezar a dudar de la dirección editorial que está tomando DC, con ideas cada vez peores para las distintas familias de títulos. Por supuesto, mientras tengan a Geoff Johns al mando de la dirección general de muchos de los personajes, muy mal no puede ir, pero cada vez da más la impresión de que Didio quiere sabotearle a él y a Morrison, porque quieren llevar el barco en la dirección diametralmente opuesta a la suya. Es decir, ninguna de las ideas y conceptos que han dejado tras de ellos ha sido usada después (o al menos, usada sin cambiarse radicalmente), y en muchos casos, se han esforzado en contradecir y deshacer lo que hacen en el momento en el que han podido, o incluso contradecir las historias retroactivamente. Y ahora, la interferencia empieza a afectar lo que planean. Por no hablar de que ya van dos veces que la gran sorpresa de una de las series de Johns la ha chafado Didio en una de sus columnas un mes antes. En serio, ¿qué demonios pasa en DC?

Para muestra un botón: Este mes y el que viene hay un crossover entre las series de Titanes, que es una completa mierda, increiblemente estirado, forzado y reminiscente de los peores crossovers de los 90. Y aparentemente, ha sido tan forzado editorialmente que el guionista principal ha dimitido. Porque las series de la Patrulla-X de los 90 son un gran modelo a imitar.

Sin embargo, DC, o mejor, Vertigo, ofrece como hacer un crossover, con Fábulas. Tres meses de cruce entre las dos series y una miniserie nueva, por los mismos equipos creativos de siempre, avanzando las tramas de ambas series, con momentos mucho tiempo esperados, muy bien montado y divertido. Así deberían hacerse todos, o no hacerse.

Y alejado de todo esto, pero aún en DC, hacen algo bien con el retorno de Warlord. Si una serie fue popular en su día por un autor y quieres revivirla, lo lógico es coger a ese autor, y eso hacen. Desgraciadamente, sólo en el guión, y el dibujo deja que desear. En cuanto a la historia, toma un enfoque más de acercarlo al mundo real para que nuevos lectores se adentren, pero por lo demás, le gustará a fans de la serie original y del género de espadas.

En Marvel, siguen sacando extrañas miniseries otros mundos de género negro, con Daredevil Noir, que la verdad, suena terriblemente innecesario. Y el resultado es un pastiche híbrido que no aporta nada nuevo.

También empiezan a sacar muchas miniseries de Reino Oscuro, la primera de Ojo de Halcón. Más o menos. Supongo que es divertida, pero lo único que hace es mostrar que algunas de estas ideas tienen una vida muy limitada, y que quedará muy mal si las estiran. Eso, y que Bendis las aprovecha muy poco en las series “principales”.

Por cierto, ¿el gran acontecimiento de Spiderman que prometía Slott? Se han vuelto locos, pero de manera divertida. Te guste o no, desde luego no se les puede negar a la gente de Spiderman que están intentando montarse nuevas direcciones mezclando lo nuevo y lo viejo.

Y supongo que la serie mejorara ahora que se les va a unir Fred Van Lente. Cuya estrella está en alza, con dos miniseries este mes: Marvel Zombies 4, que lejos de haberseles acabado las ideas como parecería en una secuela, es de las más divertidas, ya que va menos de chistes de zombies, y más de una historia de humor/acción/horror en plan Ejército de las Tinieblas. La otra miniserie es la nueva Salvaje Hulka que no es el personaje clásico, y no parece precisamente una buena idea. Y de hecho, las malas ideas en las que se basa no dan para una buena historia, aunque tiene sus cosas divertidas.

Otro relanzamiento inmediato de algo cancelado por un guionista relativamente nuevo es el de Exiliados, a ver si a la tercera va la vencida. Esta vez, vuelta a la premisa original, pero con un giro a largo plazo. Devuelve parte de la magia/gracia del original, aunque habrá que ver cuanto dura.

Siguiendo con otros espacios-tiempos, reviven el 2099, más o menos, con Tormenta Temporal 2099. Y es una tormenta, pero de clichés. No tenían que haberse molestado.

Como pasa hace años, la parte espacial de Marvel, está yendo mejor que la terrestre, y la Guerra de Reyes de este año también tiene sus varias miniseries redefiniendo personajes. En Ascensión le toca a Halcón Oscuro, redefiniendolo de manera que queda un personaje bastante más chulo. Más parecido a ciertos personajes de DC también, eso si.

Otro personaje de los 90 que tiene una miniserie es Masacre. Esta, Reyes del Suicidio, es mejor que la serie regular, pero sigue sin ser nada del otro mundo.

Y hablando de derivados excesivos por la película de marras, toca Lobezno: Arma X, que es, según cuentes, la tercera o la CUARTA serie de Lobezno. La gracia es que en vez de ser innecesaria, va a hacer innecesarias las demás, porque va a ser la serie más normal, más lo que uno espera de una serie de Lobezno, por no hablar de ser la única buena. Lo mejor es que no se dedica a reciclar o revisar el cenagal del pasado de Lobezno, sino de tirar para adelante. Quizá el problema es que es demasiado reminiscente de comics de principio de la década, más lentos y supuestamente serios de lo necesario, pero aún así, en comparación con el resto, hay mucha diferencia.

Y después de este rollo, pasamos a las reseñas:

Batman y los Outsiders Nº2: La aparición estelar de los Dibny, Detectives Fantasmas, se acaba tan rápidamente como vino, porque por lo visto el Didiota odia el concepto y veta todo uso de ellos, por eso es de las ideas de 52 que no se ha seguido. No es que esto estuviera particularmente bien hecho, pero aún así, hay que ser idiota. Por otro lado, a lo que si se le dan mil vueltas es a los puñeteros OMACs, una idea de la misma gente que ya contaron y cerraron, y de la que todo el mundo acabó harto excepto los editores de DC, por lo visto. Encima, Dixon no entiende bien el concepto, y se esfuerza por sabotearse a si mismo al demostrar lo cutres e inútiles que son ahora mismo a la vez que pretende que añadir uno al grupo parezca buena idea. Increible. Por lo demás, es lo que podías esperar de Dixon: Personajes planos, ningún subargumento o desarrollo para ellos, las mismas aventuras de siempre en plan thriller de acción descafeinado, y los mismos villanos cutres genéricos que ha usado en sus otras series. Al menos el dibujo de Lopez no está mal. Neutral (5)

Cuenta Atrás a Crisis Final Nº9: Que al final está siendo quincenal en vez de semanalo mensual. A estas alturas, en los últimos cuatro meses, lo que hicieron en DC es dedicar los cuatro números de cada mes a resolver una historia distinta, con un mismo guionista y dibujo consistente. Pero como la edición de Planeta lleva un descontrol, este tomo en vez de llevar el final de la Busqueda de Ray Palmer y la jodienda multiversal, sólo llega hasta la mitad. Primero tenemos el último especial del tour por el Multiverso, que ojalá se hubiese publicado en un tomo aparte, porque todos los números han sido igual de irrelevantes. Este mes, un original mundo donde los hombres son mujeres y viceversa. Excepto cuando a la historia se le olvida invertir los géneros en momentos aleatorios. Para colmo, a Graymiotti no se les ocurre otra cosa que dar una versión del Ataque de las Amazonas, porque fue tan buena la primera vez. En serio, ¿en que demonios piensan? Para colmo, cronológicamente debería haber ido en el tomo anterior. De vuelta a la serie de verdad, comienzan las conclusiones de las historias, y la mayoría se apartan para dejarle más espacio a dos de ellas, en concreto, las dos con conexión con Jean Loring. Claro, que al final resulta que la conexión entre ambas está de adorno, y no repercute en la historia en absoluto (no es que las tramas no estén interconectadas, pero únicamente por Darkseid manipulando todo de manera rebuscada, no por conexiones más naturales y lógicas) aunque al menos se aprovecha un poco para hacer paralelismos en uno de los capítulos entre Jean Loring como Eclipso, y como mujer de Ray Palmer. La parte de Mary Marvel y Eclipso llega a su conclusión lógica, pero hecha de la manera más simple y ramplona posible. La revelación de donde está Ray Palmer ya es más interesante, y es una conclusión más o menos satisfactoria a toda la busqueda, en un mundo con unas cuantas buenas ideas. Y entonces recuerdas que estás leyendo Cuenta Atrás, y todo se va al garete. La cosa de esta conclusión (que una vez empieza en serio, esta escrita toda por Tony Bedard) es que sobre el papel, debería funcionar. Coge todos los elementos y personajes que se han ido acumulando durante toda la serie en la parte de la Busqueda de Palmer para una gran batalla final. El problema es que prácticamente ninguno de esos elementos y personajes son interesantes, o tenían una historia a medio contar que merezca una conclusión. La mayoría de ellos ni son personajes, en el sentido convencional de que sabemos que personalidad tienen, que quieren, o en algunos casos, quienes son. ¿En serio tiene que importarnos algo de lo que pase con los Monitores, que son 52 tipos indistinguibles de los que no sabemos nada excepto que son idiotas, indecisos y pese a que tienen vagos poderes cósmicos enormes usan pistolas? ¿O malisimas ideas repetitivas que nos han forzado por la garganta como Monarca o Superpatán Prime? Para colmo, los pocos que son verdaderos personajes, los supuestos protagonistas, acaban estando de adorno en una historia que ni les va ni les viene donde no saben exactamente que pintan ni que hacer. Todo ello, al más puro estilo Didio, en una masacre llena de personajes muriendo gráficamente, que es tan gratuito y exagerado que toda la posible tragedia que pretenden se pierde, y sólo queda un follón. Al menos el dibujo ha mejorado notablemente: El primer capítulo lo hace Scott Kolins, el segundo Ron Lim, y los otros dos los comparten Pete Woods y Thomas Derenick, que es el peor de todos, los demás son competentes o hasta buenos. Los orígenes de villano de complemento también son pasables. Así que esta quincena la serie no ha estado tan mal… pero eso es porque el premio se lo llevan sus productos derivados. No Recomendado (4)

Cuenta Atrás Presenta Nº3: Otra miniserie derivada más de Cuenta Atrás ya es malo de por si. Pero esta, Cuenta Atrás: Arena es para empezar a pegarse de cabezazos contra la pared y no parar nunca. Está escrita por Keith Champagne, escritor de números de relleno que a lo sumo son pasables. Sale del subargumento con Monarca y su ejército multiversal, que es una mala idea. La idea de la miniserie es una tontería: Coger tres versiones de 8 héroes importantes de DC, cada una de una tierra del multiverso, y hacer que se peguen. Lo que ilustra lo terriblemente mal que están llevando la idea del Multiverso en DC: Cuando los guionistas de 52 se sacaron el nuevo Multiverso, la idea era invertarse mundos nuevos para contar nuevas historias, e incluso los viejos que reutilizaron eran también porque tenían potencial para contarse historias nuevas en esos mundos. Pero Didio y sus lacayos lo que han hecho es desperdiciar los puestos limitados para nuevos mundos con chorradas y cosas de una sóla idea, o de las que no se pueden sacar más historias porque salen de un Otros Mundos que ya se contó. ¿Realmente que nuevas historias puedes contar de Superman: Rojo o el Retorno del Caballero Oscuro? ¿Es realmente necesario tener un montón de mundos donde Superman o Batman son piratas/vaqueros/monos/mujeres/cualquier otra tontería? ¿De quien fue la brillante idea de darle un mundo entero a un universo cuya única diferencia es que Batman es un Linterna Verde? Y luego está en esta historia en concreto donde, para rellenar sus 24 personajes, tiene que sacarse versiones aleatorias de personajes sin importar de donde viene. No es de extrañar que después de tanta mala planificación y chorrada, hayan decidido restringir el Multiverso sólo a los guionistas que saben y dejarles ignorar esto.

Pero bueno, pese a la premisa tonta y el mal uso del Multiverso, aún podría ser una historia tonta pero divertida, ¿no? Podría ser, pero esta no lo es. Porque ver a 3 versiones del personaje pegarse gratuitamente puede ser forzado y tonto, pero podría servir para explorar a los personajes como concepto dados parecidos y diferencias, y hacer acción divertida. Pero esto no es nada de eso. Para empezar, Champagne no se ha documentado sobre muchos de los personajes, o no parece saber que está haciendo. La caracterización de la Flash del universo Tangente no se parece en nada a la establecida, el Rayo de Tierra-10 no deberia ser un nazi sino todo lo contrario, ¿y que demonios pretende diciendo que Apolo es una versión del Rayo en vez de lo evidente? Claro, que los personajes que no tienen una mala caracterización no tienen ninguna. Luego está el problema de tono: Si la gracia de la historia es ver a distintas versiones de personajes DC pegandose a ver quien mola más, especialmente si incluyen cosas como versiones animales, para que funcione tienes que hacerlo desendado y divertido. Lo que no puedes hacer es pretender que sea una historia terriblemente seria donde los personajes tienen que luchar a muerte, y algunos mueren, o mueren millones de inocentes. Eso le quita la gracia, y hace que vaya de cosas dramáticas en vez de divertidas. Que están fatal hechas, por otro lado, y no sólo porque sabes que como esta es una miniserie de relleno, al final todo tiene que acabar como al principio, pero con personajes muertos gratuitamente, jodiendo algunos de los universos al quitarles personajes importantes antes siquiera de haber contado historias de ellos. Y el plan de Monarca es lo más gilipollas que te puedes echar en cara: ¿Para que demonios pone a pelearse a varios en vez de cogerlos a todos? ¿Y porque pone a pelearse a muerte a personajes como Superman que sabe que no matan, mucho menos a inocentes? ¿Y porque en vez de chantajearlos que es contraproducente no busca una manera de convencerlos, si se supone que su objetivo es bueno? Así que la historia le dedica un montón de tiempo al puñetero Monarca, pero en vez de dar una explicación de su incomprensible transformación en villano, o porque cree que es necesario hacer lo que hace, o, ya sabes, darle lo más mínimo de profundidad como personaje, se dedica a demostrarnos lo malo y rudo y duro que es, a base de hacerle omnipotente y omnisciente, por exigencia del guión. Por el amor de Dios, ¿es que hay algo relacionado con alguna encarnación de Monarca que no sea completa y absolutamente estúpido? Por su parte, el dibujo de McDaniel está principalmente compuesto por enanos poco definidos peleandose con extrañas perspectivas. En serio… no. Simplemente, no. Evitar a toda costa (2)

Cuenta Atrás Presenta Nº4: Tres tomos de Cuenta Atrás en dos semanas. ¿No somos afortunados? Claro, que este tomo, que lleva una de las dos historias de la miniserie Cuenta Atrás al Misterio, no tiene absolutamente nada que ver con Cuenta Atrás, a Dios gracias. Es el relanzamiento del Doctor Destino, que llevaba en preparación desde antes de que CACF existiese, ya se puso en marcha al final de Dia de Venganza, e hicieron aquellos especiales del Yelmo del Destino hace más de un año. El retraso fue porque está escrito por Steve Gerber, y por desgracia, ya estaba enfermo por aquel entonces. De hecho, fue su último trabajo. Al menos una editorial le seguía dando trabajo en vez de cagarse en él. Como muchas de las nuevas versiones de personajes clásicos que han ido sacando en DC estos últimos años, el concepto es similar al original, pero con un giro o dos. El nuevo Doctor Destino es el sobrino-nieto del original, Kent Nelson (con el mismo nombre, por una de esas conveniencias habituales), que esta vez es psiquiatra (así que técnicamente es un doctor, pero diferente a la mayoría) y no sabe ni quiere saber nada de la magia. Historias del neófito recibiendo o descubriendo grandes poderes mágicos que llevan con ellos un papel heroico las hay a patadas, pero es un comic de Steve Gerber, así que puedes esperar que se parece más bien poco a todas ellas.

Para empezar, la vida de Kent al empezar es muy distinta a la del típico héroe: Está en el arroyo, hasta el punto de que cuando recibe el yelmo, está durmiendola en un contenedor. Gerber siempre ha escrito bien a protagonistas en los márgenes de la sociedad, de manera creible y empatizable pero sabiendole ver el humor, y esto no es excepción, es una situación fascinante. Este es el primer giro al género, ya que Kent está más interesado en como conseguir comida con el casco que otra cosa. La reacción al nuevo mundo de la magia que descubre también es refrescantemente sensata: No se dedica a negar su existencia (ya que es el Universo DC, estas cosas pasan) ni a negarse a usar algo posiblemente útil, simplemente no sabe como funciona y está bastante irritado por algo que no funciona lógicamente. Igualmente, no hay reglas y no hay misión, el nuevo Dr. Destino tiene que apañarselas con una situación que no entiende. Y no hay mentor diciendole lo que tiene que hacer, aunque si se busca una guía, que tiene muy poco parecido con los típicos guías místicos, es una persona más normal y agradable que el prota. Igualmente, la otra protagonista, la nueva Inza (si, el mismo nombre que la mujer del original, ya sabes, cosa del destino) también es un personaje bastante bueno. La manera de funcionar la magia tiene sentido, y Gerber logra hacer algo que encaja con como suele mostrarse en DC pero también tiene unas reglas y un significado simbólico en vez de funcionar por reglas convenientes para tener historias de acción o que pase lo que quiera el guionista. Los villanos no son particularmente originales, son bichos místicos malvados terribles sin mucho, pero la gracia es ver a Nelson reaccionar horrorizado a todo eso, y eso si que queda bien. En general, es una manera fresca y original de enfocar la magia, con buenos protagonistas, y que queda accesible, agradable, divertido y con cosas que decir aunque no te gusten las típicas historias místicas. La pena es que Gerber muriendo cuando estaba haciendo el penúltimo capítulo, así que siguiendo con la experimentación que caracterizó a su carrera, en vez de un final, hay cuatro, cada uno con un guionista: Adam Beechen sigue las notas que había dejado Gerber, y las otras las hacen su viejo amigo Mark Evanier, otro viejo colega como es Mark Waid, y una fan más reciente que le caía muy bien a Gerber, Gail Simone. Todos más o menos siguen la misma dirección de no dar un final literal, sino resolver el cliffhanger mediante una solución simbólica que resume los temas de la serie, en estilos más o menos similares al de Gerber. Queda bastante bonito, pero claro, dadas las circunstancias, casi cualquier cosa sería emotiva. El dibujo es de Justiniano que ya hizo Día de la Venganza, y cuyo estilo expresivo y original le va bastante bien a la historia, haciendo dimensiones místicas bastante conseguidas, pero también haciendo bien las partes humanas. No es el mejor trabajo que ha hecho Gerber, ni el más personal, pero un trabajo normal suyo tenía más ideas, originalidad, pensamiento y cosas que decir que la mayoría de otros productos de entretenimiento, y esta es la última muestra, por desgracia. A ver si las editoriales españolas se sacan la cabeza del trasero y editan algunas de sus muchas maravillas inéditas. Recomendado (8)

Freddie y Yo: Creo que es el primer comic editado por la Cúpula que reseño, y si no, el primero en muchos años. Así le doy un poco de variedad a la cosa. Normalmente evito las autobiografías y similares como a la peste, pero esta está centrada en Queen, y Queen es sensacional, así que le eché un vistazo. Y tiene los mismos problemas de todos los comics autobiográficos. Que a menos que hayas tenido una vida absolutamente fascinante, o seas un completo maestro en hacer que lo normal parezca fascinante como Harvey Pekar o así, leer sobre una vida normal simplemente no es interesante. Y eso lo que pasa con la autobiografía de este Mike Dawson. Es exactamente lo mismo que todos estos comics (bueno, y novelas y películas): Nos cuenta una infancia y adolescencia donde le costaba encajar y tenía los problemas típicos, pero tenía una afición que le permitía superar todo eso (en este caso, la música de Queen), conoce amigos y novias con esa misma afición y eso les une, hay algún momento importante o dos más dramático en la vida, o histórico (en este caso, obviamente, la muerte de Freddie Mercury) y acaba creciendo. En este caso, hace una extraña elipsis que se salta el final de la adolescencia y los años universitarios y de primeros trabajos, y pasa a estar ya establecido. Lo que encaja con el tema de Queen (saltandose desde poco después del fin del grupo hasta que sale el musical We Will Rock You, aunque se salte la publicación del disco póstumo de Freddie) pero no con lo de contar su vida. En cualquier caso, esa parte final es aún más aburrida, porque ni siquiera le pasa nada significativo. Hay algunas reflexiones bonitas sobre todo lo que ha significado Queen para él y para la gente, con el tiempo, pero por lo demás, es una fórmula, y no particularmente buena. Hasta el dibujo es el típico de muchos comics independientes/alternativos/underground. Piensa en un Bagge menos exagerado, y te acercas bastante. Para muy fans de las autobiografías o de Queen únicamente. Neutral (6)

Green Arrow y Canario Negro Nº3: Winick no sabe que hacer con Connor Hawke, y lo deja en coma. Debería tomar notas de Johns, que ha demostrado que puedes tener a varias generaciones del mismo personaje en la misma serie sin que parezcan redundantes. Al menos esto parece menos una manera de librarse del personaje, que una manera fácil de darle una dirección y un objetivo dramático a la serie durante los próximos números. Lo cual es una cagada y es innecesario, pero bueno. El primer número va de Oliver repasando y recordando su historia con Connor, que desgraciadamente se basa en el retcon de Meztler de que siempre supo de su existencia, que le hace ser un gilipollas gratuitamente. Es decir, la cosa de añadirle defectos a los personajes es ver como los superan. ¿Para que demonios sirve añadir retroactivamente un defecto que ya ha superado o no puede superar? Sólo para añadir algo de angustia vital gratuita. Pero bueno, dejando pasar eso, y que si has estado leyendo la serie nada de esto será nuevo, no es mal número, Winick sabe hacerlo triste sin caer en extremos de drama o comedia inapropiada como suele pasarle, y el final está bastante bien. El dibujo suplente no es Chiang, pero cumple, aunque tenga defectos si te fijas un poco. El segundo capítulo tiene lo que debería haber sido la serie desde el principio: Una pareja de aventureros que se quieren y cuya interacción en medio de las aventuras es tremendamente divertida, estén compenetrandose o discutiendo. La verdad es que ahora que está escribiendo a ambos como iguales, Winick más o menos lo hace bien, aunque queda raro verles tan animados después de todo el drama del capítulo anterior, que encima se supone que motiva esta historia. Y el final es demasiado ridículo, incluso aunque lo admitan los personajes. El dibujo de Chiang es muy bonito y ayuda mucho. Recomendado (7)

Green Lantern Nº2: Continua el Orígen Secreto, y esta vez pasamos ya a la parte que es menos volver a contar lo que ya sabíamos a grandes rasgos, y más contar cosas nuevas. Lo ya repetido es probablemente lo más interesante, la interacción entre Hal y Sinestro cuando era un LV, ya que Johns caracteriza muy bien a este, dejando claro que es la misma persona que hemos visto como villano, sin que quede inconsistente con que aquí haga de héroe. Queda muy redondo y trágico. Aparte de eso, se nos cuentan los orígenes de varios villanos que han tenido o van a tener importancia en el presente, y se nos da información y pistas interesantes sobre el futuro (el color de Hector Hammond es sospechoso, lo de Mano Negra confirma algo que se veia venir, pero las revelaciones sobre Atrocitus si son sorpresa, y hasta nos dicen probablemente el juramento de los Linternas Rojas) para que esto no sólo sea cortar para hablar del pasado, sino una manera de avanzar las tramas presentes de la serie. La presentación de Hammond tiene bastante sentido aunque tampoco da muchas ganas de ver más de él (¿Y no es un orígen distinto que el que el propio Johns le dio hace un par de años? Son fácilmente reconciliables, pero aún así), el vistazo a Mano Negra explica muy bien sus obsesiones en el presente, y si bien Atrocitus no es un villano memorable, si que es un buen antagonista para mostrar la peculiar relación maestro-alumno entre Jordan y Sinestro. El enlazar los orígenes de tanto personaje es quizá demasiado rizar el rizo, pero se le puede pasar por necesidad de la historia. El dibujo de Reis es muy bueno. Recomendado (8)

Green Lantern Corps: Alpha Lanterns: Ya estamos otra vez. Una de las pocas buenas de cómo ha llevado DC Crisis Final es que no la ha extendido a cientos de crossovers innecesarios, gratuitos o engañosos, sino que con alguna excepción, si algo lleva el cartel de “Crisis Final” en portada, (sólo un par de docenas de comics en total) es que es una parte importante de la historia. ¿Así que que hace Planeta? Pues joder la marrana y ponerle el cartel de Crisis Final a algo que no tiene nada que ver, para liar al personal, engañarles para que compren algo que no quiere, y encima, aguar la historia global y que luego no les crean. Maravilloso. La excusa aquí es que los Linternas Alfa tienen un papel en Crisis Final, y de hecho, los creó Morrison para ese papel. Pero hay cientos de personajes que juegan papeles en Crisis Final, y no por eso van a ser todas sus apariciones crossovers con Crisis Final. En todo caso, más importante sería la saga de Green Lantern donde eran creados, pero tampoco, no necesitabas leerla para entender nada de Crisis Final (de hecho, iban a ser presentados sin origen, como muchos otros personajes nuevos en el crossover) y mucho menos, esta saga innecesaria de dos números. La idea es dedicar un par de números a desarrollar más el concepto de los Linternas Alfa, que son básicamente Asuntos Internos para la policía de los Linternas Verdes. Los policías de los policías, vaya. En la práctica, no sólo no aporta nada bueno a como funcionan los Alfa, lo que añade lo único que hace es confundir innecesariamente las cosas con elementos absurdos que no estaban en el planteamiento de Morrison o Johns. (¿Necesitan un segundo anillo exactamente para que? Aparte de para tener una analogía absurda con las medallas) El encargado de esto es Sterling Gates, que viene a ser ahora mismo como el mini-Johns, haciendo básicamente comics que se basan en ideas de GJ: Empezó con historias cortas de Linterna Verde, y hará Supergirl cuando se interconecte con las otras series. Pero aunque en estas otras cosas apuntaba maneras, aquí no lo hace muy bien. La historia se centra en una de los Alfa, Boodikka, recordando que cuando la presentaron era la líder de una especie de amazonas piratas galácticas. Desgraciadamente, lo que no recuerdan es que Boodikka solía no tener las proporciones modelescas con la que la dibujan ahora, porque eso sería mucho pedir. Es de esas historias donde el antiguo líder de la banda marginal que se unió a la ley se encuentra a sus viejos compañeros, y le acusan de ser un vendido y un traidor. Sólo que en este caso la banda son lo más soso que te puedas imaginar (¿Las amazonas que aparecen en cualquier ciencia-ficción cutre como parodia Futurama? De esas), la protagonista por definición tiene poca personalidad (conclusión lógica de haberse transformado en un robot, pero aún así, no hacen nada con el conflicto de haber pasado de ser una luchadora agresiva a ser un robot sin emociones, ni con el horror obvio de que te hayan sustituido el pecho por una puñetera batería) y el conflicto es predecible y se resuelve sin ninguna sorpresa o emoción. El dibujo de Nelson es soso también. Puedes prescindir de eso aunque estés interesado en los dos grandes e interesantes follones de DC a los que esto supuestamente pertenece. No Recomendado (4)

Hawksmoor: La Historia Secreta de Authority: Mientras la serie madre está desaparecida y esperando el enésimo relanzamiento post-apocalipsis, he aquí una miniserie dedicada a Jack Hawksmoor, que aunque comparta subtítulo con una que ya sacaron hace tiempo de Jenny Sparks, porque transcurre antes de que se uniera a la Autoridad, no tiene nada que ver. De hecho, no tiene nada que ver con la multitud de series y derivados que han salido de la Autoridad, sino que en tono y manera de llevar al personaje es mucho más parecida a las primeras apariciones de Jack en Stormwatch, pero sin las burradas tipo Ellis. Empieza como un thriller, un misterio urbano casi de género negro, con Jack como el justiciero de las calles solitario conociendo a una damisela en peligro, y metiendose en follones. Hasta poco después de la mitad va en ese plan, y está bastante bien, con buen ritmo, buena caracterización para los personajes y atmósfera envolvente, pero usando los poderes de Hawksmoor y la naturaleza rara del mundo en el que vive para que no sea una historia cualquiera. Y entonces cambia completamente de género y de tono, para peor, porque se transforma en una historia de superhéroes bastante convencional. Es un cambio de tono demasiado drástico, porque además el nivel de poder de los malos y de Jack en ese punto es más similar al exagerado post-Ellis que al original que estaba funcionando tan bien, y el villano, contrastando con el tono más realista del principio, no puede sino resultar ridículo. Y no es buen villano, en general, aunque como Jack logra superar todo lo que le echan no está mal. Mike Costa, el novato que escribe esto, muestra bastante potencial, a ver si le dan más oportunidades para mostrarlo. El dibujo de la también novata Fiona Staples también está bastante bien, una mezcla entre el CP Smith de Programme y el dibujo de Invencible. Pese a que tiene problemas, es un buen recordatorio de cuando estos personajes aún eran buenos, y si aún no estás harto de ellos, echale un vistazo. Recomendado (8)

JLA Nº19: Termina el crossover con Salvation Run, y ha acabado resultando ser una tomadura de pelo. Al final, la saga no aporta nada realmente a esta serie (es decir, está bien ver que la Liga de la Justicia intenta hacer algo frente a las burradas que están haciendo Waller y compañía, pero acaba en nada) y mucho menos a la miniserie principal (bueno, se explica un detalle, pero no era realmente necesario, puedes leer Salvación aisladamente y tiene todo sentido) Lo peor es que empezaba siendo interesante, pero acaba no yendo a ningún sitio. ¿El prometido enfrentamiento entre la LJA y el Escuadrón Suicida y quizá el gobierno? Sólo una escaramuza cutre y breve. ¿La historia de los villanos pidiendo asilo a la Liga? Acaba olvidandose y no yendo a ninguna parte. ¿Al menos el cliffhanger del mes pasado con un plan emocionante de Batman? Continua aquí en una historia cutre de villano de los 60 del grupo que se resuelve de cualquier manera. Por supuesto, no iban a resolver el argumento principal del crossover aquí, pero hay maneras de enlazar sin que la serie secundaria parezca inútil y un timo. El dibujo de Benes es una mierda. Realmente, están acabando con esta serie. (Y ya puestos, ¿Cuándo demonios va a publicar Planeta la miniserie del Escuadrón Suicida que va antes de todo esto? Publican todo tipo de mierdas donde sale el grupo, y no la miniserie buena donde explican quienes son. Aunque claro, teniendo en cuenta que no han publicado la serie original cuando han publicado todo tipo de cosas mucho peores y menos memorables…) No Recomendado (3)

JLA Clasificado: Fantasmas de Marte: Muchos meses después del anterior, sale el penúltimo tomo de esta serie, y a estas alturas, ya ni se esforzaban con que historias de relleno meter. Es el primer tomo con dos historias distintas, también. La primera y más larga está escrita por Mick “No se contar” Gray, y está dedicada al Detective Marciano. Es un repaso/repetición de la serie del personaje que se editó hace poco aquí, a base de un psicodrama bastante obvio con flashbacks al pasado de J’onn en su planeta, sus comienzos en la Tierra y con la Liga. Y todo es aplastantemente obvio y predecible. Si has leido algún comic sobre el personaje, diablos, si has leido algún comic, sabes por donde va a ir todo. Y siendo de Gray, pese a las referencias que hace a otros comics (incluido resucitar un villano muerto de manera pesada) contradice otras cosas del pasado de la LJA. El dibujo de Leonardi no es tan malo como en ocasiones recientes, pero ha visto mejores momentos. La otra historia es de Mike W. Barr, viejo guionista de Batman y los Outsiders, que llevaba mucho tiempo alejado de los comics, recuperado como parte de los intentos vanos que hace DC de rescatar viejos guionistas. Y esta historia tiene el mismo éxito que la que le dieron a Englehart números antes, aunque no es tan mala. Imita demasiado bien los comics de la LJA de los 60, con todos los elementos chorras y los villanos ridículos y pesados, y ni siquiera tiene la gracia de ser exageradamente retro. El dibujo de Julián Lopez es aceptable. Pero se nota que las historias existen sólo para llenar la serie y no al revés. No Recomendado (4)

Logan: Normalmente me quejaría de que lo último que el mundo necesita es otra miniserie de Lobezno, pero esta tiene un equipo creativo famoso, así que eso más o menos justifica su existencia, aunque la historia no parezca una aportación al personaje. Escribe Brian K. Vaughan, en lo que puede ser su último trabajo con personajes de comic que no son propios, ya que a partir de ahora sólo se va a dedicar a series de creación propia. O series de televisión, que son con personajes que no son suyos y con mucha menos libertad, pero eh, él sabrá lo que hace. La historia no está muy alejada de los muchos especiales genéricos del personaje, con una historia del pasado del personaje metido en algún lugar o época histórica. El tipo de historias que debería estar haciendo Orígenes, pero que no sólo no hace, sino que dificulta que los demás hagan, dada su manía en liarlo todo en alguna absurda conspiración u otra. Claro, que un ejemplo bien hecho de eso siempre es mejor que ir jodiendo con su pasado y enrevesadas conspiraciones, o enfrentarle al villano genérico del día. El problema es que esta historia no es necesariamente un ejemplo bien hecho, o mejor dicho, es un poco de cada. La situación esta vez no es otra que Hiroshima cuando la bomba, que es un poco rebuscado, pero es temáticamente significativo con un mutante. Y si, dicen que Logan estuvo cuando lanzaron la bomba atómica, pero a decir verdad, es completamente creible que sobreviviera, incluso sin compararlo con las cosas mucho más imposibles que ha sobrevivido estos años. La primera parte de la historia, con Logan metiendose en la situación, conociendo a los protagonistas y en general recordandonos los aspectos importantes del personajes, (intentar tener una vida pacífica y normal que inevitablemente se estropea debido a la naturaleza de las cosas… que funciona infinitamente mejor que si lo estropea un misterioso manipulador lupino, por cierto) filtrados por el tiempo y lugar, están bastante bien. Y es muy agradable ver una historia en Japón sin las típicas chorradas de ninjas, samurais y honor, sino el Japón de verdad. Y entonces Vaughan decide salir con una tontería de villano nuclear cuya amenaza ocupa demasiado tiempo, y es más bochornoso que otra cosa. Al final, acaba siendo un aventura de Lobezno más, por bien que escriba Vaughan, y que dibuje Eduardo Risso (en un hueco terminando 100 Balas). Neutral (6)

Muerte de los Nuevos Dioses: Hay cosas tontas, muy tontas, y luego está esto. Para empezar, enlaza con Cuenta Atrás, y ya hemos visto lo que significa eso. Pero es que la génesis de estas cosas es para pegarse de cabezazos en la pared: Didio le pide a Morrison que haga una Crisis Final con los Nuevos Dioses. Morrison la escribe, le manda un argumento y pide por favor que los demás guionistas se abstengan de usar a los Nuevos Dioses el año anterior, para que el público no esté harto de ellos y que puedan hacer una reentrada triunfal en Crisis. ¿Tu crees que Didio le hace caso? ¿O hace exactamente lo contrario, metiendo a los Nuevos Dioses hasta en la sopa en todo tipo de mierdas hasta que todo el mundo está harto? Aún así, pese a eso, esto podría haber salido bien. Se suponía que para Crisis Final, había que matar a los Nuevos Dioses, o al menos, eso entendieron los editores, que no se caracterizan por ser precisamente lumbreras. Lo lógico, teniendo en cuenta que la serie va de dioses, sería hacerles un ragnarok en toda regla, con los dioses buenos y los dioses malos yendo por fin a la gran guerra cósmica entre ellos, que acabe aniquilandolos y dandole un final apropiado a cada uno, y a toda la mitología, que por definición acaba así. Eso habría estado bien. Pero Didio y su gente no quieren hacer las cosas bien. Así que no se les ocurre otra cosa que darle esa historia a Jim Starlin. Jim Starlin, que en Odisea Cósmica ya demostró que no tiene ni la más remota idea de escribir el Cuarto Mundo y toda la mitología de Kirby (ignoró o no entendió el concepto central, y lo sustituyó por una chorrada cósmica de las de siempre, y lo mismo para virtualmente todos los elementos de la serie, de manera que el resto de guionistas lo han ignorado todo completamente, incluyendo sobre todo a Morrison) y para colmo, ha admitido que no le gustan los personajes, lo cual no es de extrañar, ya que se nota que no los entiende porque no encajan en la mitología que usa idénticamente en todas sus series. ¿Quién en su sano juicio pone a escribir una historia importante sobre unos personajes a alguien que ni los entiende ni le gustan?

Así que el resultado es la peor ejecución imaginable. Se supone que es un misterio de asesinato, con los Nuevos Dioses siendo asesinados uno a uno. Excepto que la identidad el asesino no es un misterio limpio, sino que resulta ser alguien apenas mencionado, y no tiene motivaciones: Simplemente entelequias cósmicas, que se resumen en “porque lo dice el guión”. Las distintas muertes de los personajes se hacen con la menor emoción y drama concecible: En ningún momento hacen que al lector les importen los personajes antes de morir todos exactamente de la misma manera cutre. La mayoría ni los presentan, simplemente se menciona que “oh, ha muerto otro dios”. Los pocos personajes que hacen algo están horriblemente hechos: Los más humanos no tienen nada de humanidad, y los más divinos, que más tienen que impresionar, no tienen ninguna presencia. Darkseid es un inutil, Orion una cifra, Metrón se pasa la historia repitiendo lo mismo y está unicamente para tener páginas y páginas de texto expositorio seco, Mr Miracle se convierte en Adam Warlock y Superman no hace absolutamente nada. De hecho, es que ni siquiera son personajes: Son marionetas, deambulando de un lugar a otro del guión sin conseguir absolutamente nada, hasta que el guionista decide matarlos. Es repetitivo y patético. Para agravarlo un poco más, la idea central detrás de todo es Starlin volviendo a sus conceptos de siempre, que ya fueron rechazados por todo guionista DC que ha usado a los personajes tras él, y tratando de imponer sus ideas a todo el Universo DC, pese a que no encajan con absolutamente nada. No es de extrañar que esta historia haya sido borrada fulminantemente en cuanto terminó. Jack Kirby debe estar revolviendose en su tumba. Si sólo puedes evitar un comic este mes, que sea este. Evitar a toda costa (1)

Nightwing Nº2: Los malos de la primera saga de Tomasi resultan ser los malos de la breve serie de Condor Negro de 1992. Parece algo completamente rebuscado y aleatorio, hasta que te das cuenta de que esa serie fue el primer trabajo importante de Rags Morales, el dibujante de esta etapa. En cualquier caso, los malos aquí son zombies con alas, que no son precisamente fascinantes. La cosa es que eso permite tener unos malos a los que pegar y una aventura que buscar como excusa para tener a Nightwing dando botes, siendo divertido, y yendose de aventura con Robin, y todo eso está hecho de manera suficientemente divertida. Buen dibujo. Recomendado (7)

Salvation Run Nº3: Final de la miniserie, y no ha conseguido realmente nada más que matar a un par de segundones, ¿verdad? Lo cual es sólo un problema si la anuncias como lo que no es, a base de enlazarla con más cosas, por ejemplo. La edición española tiene el problema añadido de tener los pegotes de crossovers con Catwoman incrustados en la serie, que no sólo no aportan nada a la miniserie principal, tampoco son demasiado buenos. Y es una pena, porque no suele ser mala serie, pero cuando tiene el mandato de estar 3 números en los que no pasa nada (y acaban siendo cosas tan tontas como la pelea de este número) y encima buena parte del número se dedica a subargumentos de secundarios de la serie que transcurren en la Tierra que tanto vienen como van a números inéditos en España y que vete a saber tu como y cuando se publicarán, si es que se publican, sin explicación, entonces el número es peso muerto. En cuanto a la miniserie de verdad, al final acaba siendo el show de Luthor y el Joker. Esos dos están muy bien escritos, y su interacción es divertida y a veces genial. Pero el resto de personajes, la mayoría están de adorno, y los que no son intercambiables o están en papeles un tanto cutres (la idea de Vandal Savage montandose un tercer bando resulta que está sólo para recordarnos que Savage no es una mente maestra, es un sandwich de atún). Y al final todo acaba en una pelea contra tropas de parademonios que nos recuerdan lo cutres que son por mucho que se empeñe Sturges en presentarlos como amenaza. Hay buenos momentos en la carrera final para resolver toda la situación, dibujo perfectamente competente de Chen, y hasta una referencia apropiada a Bob Dylan, y una referencia a matemáticas complejas que muestran que Sturges es un hombre culto (curiosamente, es la segunda referencia reciente a la misma cosa, la otra siendo en Transformers). Pero al final da la sensación de que podía haberse aprovechado mucho mejor, tanto los personajes como la situación, y que al final sólo ha servido para matar a unos cuantos personajes, la mayoría de los Nuevos Titanes (que suena editorialmente mandado, sobre todo cuando te das cuenta de que dos personajes que no deberian estar allí lógicamente, están sólo para matarlos y que no haya confusión con dos nuevos personajes del mismo nombre, lo que tiene que ser la peor justificación para matar personajes que existe, y mira que la mayoría son malas) y dejar a un personaje colgando en una situación para más adelante. Neutral (6)

Superman Nº24: Volvemos al formato anterior de tener un capítulo de cada serie en cada número. ¿Lo prefiere el público así? En cualquier caso, con un crossover en ciernes, va a durar poco, aunque será curioso ver que hacen con Supergirl, que también forma parte del crossover. En Action, toca un número suelto de esos que se le dan tan bien a Johns, redefiniendo al Juguetero. El Juguetero siempre ha sido un villano retro un tanto ridículo, hasta que algún palurdo (probablemente Dan Jurgens, que sorpresa) le convirtió en un psicópata asesino de niños, contradiciendo la idea central del personaje y arruinandolo como villano divertido. Pero los noventa terminaron, por mucho que se empeñen Didio y Quesada en lo contrario, y es hora de arreglar y reconstruir a los personajes. Así que Johns hace lo que han hecho recientemente con otros personajes, ir al centro del personaje, y redefinirlo, de manera que abarcas todo lo que ha pasado con el personaje (y en este caso, todas las versiones existentes del Juguetero, incluidas algunas insospechadas) pero lo dejas con una idea simple y fácilmente usable. El resultado no es sólo un buen ejercicio de ingenieria y de arreglar a un personaje, hace de él un personaje muy trágico, de manera que da muchísima pena, en varios momentos y por varias razones, en una historia muy sólida con varios buenos giros, sobre todo en los flashbacks a la historia del personaje. Además, como suele hacer Johns, a todo esto le añade una idea universal sobre la que monta la historia, y esta vez es terriblemente apropiada, y mucho más interesante y digna de explorar de lo que parece a simple vista: Básicamente, que puedes dividir a casi todo el mundo en gente de Superman o gente de Batman, según tus preferencias sobre tono e ideales. Si te pones a pensar, puedes dividir fácilmente a autores y fans según esas categorías, explicando… bueno, explicando muchas cosas sobre autores escribiendo personajes que no les pegan, o lectores queriendo que los personajes sean cosas que no sean porque se han equivocado de bando. Se podría escribir mucho sobre eso, de algo que es secundario a esta historia. Oh, y para tener aún más contenido (este es el Johns que rellena de contenido los comics que había estado casi ausente de Action), deja clara una cosa sobre Jimmy para aclarar dudas y falsas concepciones del personaje, a ver si cuaja. El dibujo es de Jesús Merino, entintador habitual de Pacheco, y se nota, porque es bastante similar a Pacheco hace años, antes de que se suavizara y relajara, cuando aún hacía más rayas de lo necesario. Pero no es del todo malo.

Por otra parte, en Superman, comienza la etapa de James Robinson. Robinson, por supuesto, fue el guionista entre otras cosas, de Starman, que es uno de los mejores comics que se han hecho en DC, y que es un crimen que Planeta aún no haya publicado, pese a que ha editado (y reeditado) cosas que en más de un 90% son claramente inferiores. Da igual cuantas veces se repita la queja, es que es incomprensible. Claro, que su tono es más introspectivo y de dar un enfoque más de persona normal en un mundo fantástico, lo cual no parece inmediatamente la elección más apropiada para Superman. Apropiadamente, empieza la etapa haciendo el tipo de cosas que hace siempre: Mostrarnos a los personajes extraordinarios en sus versiones extraordinarias de cosas cotidianas, explorar como funciona la ciudad donde transcurre la serie y sus secundarios, y sobre todo, dar la impresión de que la serie pertenece a un universo compartido, donde referenciar personajes, elementos y sucesos de lo más variopinto de la historia de DC es algo común en conversaciones y situaciones, y no algo forzado. Queda muy bien. La idea es buena, pero la presentación de por si deja que desear. Hay una conversación entre Superman y Linterna Verde que de tan normal que intenta parecer, hace parecer a los personajes tontos, aunque Krypto está muy gracioso, apropiado y no irritante, por una vez. Lo otro es presentarnos a la Policía Científica de Metropolis, pero acaba siendo demasiado darnos datos secos en narración en vez de presentarnos a los personajes de verdad, que están en una escena de acción bastante indistinguible. Y luego está el villano de la saga, que de momento parece todo menos interesante. Quizá mejorará en próximos números, pero de momento no es demasiado bueno. Lo que si está claramente bien es el dibujo de Renato Guedes. Recomendado (8)

Titanes Nº1: Segunda serie de Titanes, como parte del plan de Didio de arruinar la franquicia por completo. Está al cargo de Judd Winick, que podía haber parecido una buena idea en su día, pero que ahora es señal de que hay que salir corriendo. Y esto es una muestra más de ello. En vez de empezar la serie por el principio, empieza por un especial previo. Pero el especial no es del grupo que va a protagonizar la serie (y por si no te queda claro quienes van a ser porque no te has fijado en el anuncio, se les dedica la mitad del número pese a que se dedican a dar excusas medio estúpidas para no unirse al grupo, que tendrán que ignorarse cuando empiece la serie, se supone), sino de unos nuevos Titanes Este que monta Cyborg. Y para que quede claro fuera de toda duda que este grupo no va a servir de nada, Winick elije a un puñado de héroes adolescentes tan de tercera que ni pertenecían a los Titanes de 52 (con la excepción del par de personajes que no son intercambiables). Lo que no sería tan malo si no estuviera claro que están de carne de cañón. Es decir, dos de ellos son Nuevos Dioses, y el resto de ellos han aparecido unas 10 veces en la última década entre todos. Eso de por si ya sería un tópico malo, pero cuando Winick no se molesta en presentar, decir quienes son o que demonios hacen, o en algunos casos, ni dar diálogos, a varios de ellos, llegamos a patético. En serio, ¿quieres que demos un carajo por algo de lo que pasa aquí, o no? Y si encima los únicos personajes que obtienen caracterización son para cambiar la caracterización anterior a una descerebrada, y para recordarnos que Power Boy es un acosador y violador en potencia (en serio, ¿Qué demonios hace Cyborg reclutandole después de lo que le hizo a Supergirl? ¿Y en que demonios piensa Winick, si es que piensa?), bordeamos lo insultante. Y luego está el final, donde ni siquiera hace bien la idea de presentarnos a quien quiera que sea la amenaza que obligará la formación de los Titanes, porque no sólo no dice quien o que es, no es precisamente una introducción que haga que parezca impresionante, sino estúpida, y si has leido Flecha Verde/Canario Negro, parece que Winick está tomandole el pelo a la gente, o se le ha ido completamente la cabeza. Por otro lado, una buena porción del número está dedicado a un flashback a los tiempos clásicos de los Nuevos Titanes (que tienen más caracterización y presentación que los supuestos protagonistas de la historia… me pregunto porqué será) que no viene a cuento, y no aporta nada excepto demostrar que Winick no escribe particularmente bien a estos personajes, y que va a ser mejor que evites la serie. Para colmo, el dibujo de Ian Churchill (el responsable de Power Boy, por cierto) es tan patético como siempre, un imitador de Arthur Adams con más tetas y culos gratuitos, pero sin tener ni idea de composición de escenas, anatomía o expresiones faciales. Si esto es un atisbo a los planes que tienen para los Titanes, la franquicia está entrando su nueva edad oscura. Evitar a toda costa (1)

Titanes: Raven: Y como no hay nada para revivir una franquicia que está fallando que sacar spin-offs sin ton ni son, una miniserie gratuita. A decir verdad, cuando anunciaron la miniserie la primera vez, que la serie de animación de los Titanes aún estaba en antena (por cierto, gran manera de capitalizar ese éxito y trasladarlo a los comics, DC), dedicar una mini al protagonista cuya encarnación actual más se parece a la de TV era buena idea, y que escribiera el creador del personaje también. Pero la miniserie se retrasó, la serie de TV se acabó, Raven desapareció de Jóvenes Titanes a la espera sin explicación, y Wolfman, la verdad, ha degenerado mucho. Añadele un dibujo cuestionable, y el resultado no es muy bueno. La serie tenía el anuncio en portada de “la serie EMO”, lo cual si no una muestra de lo desencaminada que va la serie, al menos demuestra que los editores de DC están tan desconectados del público moderno que su intento de ser modernos es más o menos igual que el de tu abuelo. Lo cual es tradición en los Titanes, por otro lado. En cualquier caso, es un intento con más bien poco éxito de escribir una historia sobre chicas adolescentes. Es una pena, porque la idea de Raven, alguien que tuvo que reprimir toda su vida sus emociones, teniendo la posibilidad de tener la adolescencia que nunca tuvo, es muy buena y llena de potencial. Pero esta miniserie ignora por completo ese aspecto nuevo del personaje, y lo que hace es volver el reloj atrás a los 80, y hacer una repetición del subargumento de Nuevos Titanes de Raven enrolandose en la Universidad, pero esta vez en el instituto y más desarrollado, eso si. Así que es todo “oh, cuantos problemas tengo con controlar mis emociones porque están unidas a mis MALVADOS poderes” (que aunque justificado por las hormonas, es repetir una idea que Wolfman ya machacó demasiado y resolvió en su día) y tenerla adaptandose a una vida de instituto normal, que francamente, después de haber vivido años en el mundo normal, y haber vivido más de un año en una torre con adolescentes, algo de conocimiento de cultura adolescente debería tener. La interacción con adolescentes normales… no tiene mucho, la verdad. Al principio le cuesta un poco, pero enseguida hace amigas y se vuelven Mejores Amigas Para Siempre, y deja de tener problemas para encajar más que ligeras cosas. Al menos las adolescentes no son estereotipos ridículos de adulto tratando de escribir jóvenes, aunque tampoco son especialmente realistas.

Aparte de eso, no hay mucho más del ambiente de instituto, y es una pena. La idea de una forastera adaptandose al complicado mundo de los adolescentes en el instituto, ampliando los dramas con emociones exageradas típicos con poderes empáticos es muy buena y tiene mucho potencial (ver Buffy como ejemplo, que se basaba en una fórmula parecida) pero esta miniserie no lo aprovecha: La parte de instituto está de fondo y secundaria a muchas escenas de Raven quejandose incesantemente de sus poderes, y a combates de lo más esotéricos con el villano de rigor, que es una buena elección como enemigo para Raven (otra más de las nuevas versiones de personajes muertos en Crisis Infinita con éxito) pero cuya ejecución no da precisamente ganas de leer más sobre él. Hablando de muertos, ¿qué demonios hacen los sacerdotes de Azarath vivos cuando no sólo el propio Wolfman los mató, contó una larga historia cuya resolución se basaba precisamente en esas muertes? No es ya que Wolfman parezca amnésico, es que reaparezcan sin explicación, añadiendole secundarios a Raven porque si que no ayudan en nada. Y luego está el dibujo de Damion Scott. En el afán por ser modernos, cogieron un dibujante “moderno”, es decir, cuyos dibujos parecen graffittis. No parece precisamente la mejor elección para una serie de chicas adolescentes sobre emociones, pero bueno. Si te gusta el estilo o no, es cuestión de gusto. Dentro de lo estilizado que es, sus personajes no están mal, y dan el pego como estudiantes modernos. El problema es que la manera que tiene de dibujar es increiblemente confusa, y hay muchas escenas donde es difícil saber que demonios está pasando, y a veces, hasta cuesta distinguir arriba y abajo, y muchas, sin exagerar, es difícil distinguir lo que es fondo de lo que es primer plano. Es así de malo. Y esta miniserie es profundamente decepcionente. Al menos la traducción conserva bien todas las referencias, ya que está hecha por mi colega Alberto Moran. No Recomendado (4)

Tomorrow Stories Vol.2: Lo mismo que en el anterior tomo: Jack B. Quick es muy divertido, ingenioso y original pero hay poquitas historias, Greyshirt hace cosas muy originales y curiosas, Last American son chistes tipo MAD que acaban volviendose repetitivos, Splash Brannigan más o menos lo mismo, y Cobweb son pastiches de cosas bastante tontas. Lo más curioso es un crossovr entre Greyshirt y Cobweb que trata de juntar los tonos de ambas tiras. El dibujo es bastante bueno y capaz de todo tipo de registros en general. Pero está lejos de lo que suele acostumbrar Moore. Y no hay más números, porque Moore se cabreó con DC por censurarle una historia sobre el lider sectario y gilipollas general L. Ron Hubbard. Esta vez, Moore tenía razón al pegar un berrinche. Recomendado (7)

Transformers Evolutions: Corazones de Acero: Esto ya es el no va más: Un “Otros Mundos” de los Transformers. Eso se supone que es la línea esta de Evoluciones, aunque afortunadamente, sólo ha salido esta miniserie hasta ahora, y ya hace dos años de eso. La idea es contar lo mismo de siempre, pero en otro tiempo, sitio o situación. En este caso, los Transformers en la Revolución Industrial. Asi que aquí son enormes bichos steampunk, que se transforman en máquinas de vapor, acorazados y cosas así. Y como es la época, se encuentran con gente como Mark Twain o John Henry, por supuesto. Desgraciadamente, el comic está escrito por Chuck Dixon, así que te puedes imaginar que es una mediocridad. No logra ni hacer divertido a un personaje brillante como es Twain, y eso que sólo habría tenido que copiar citas suyas de algún libro. Pero así es todo, es lo mismo de siempre, de la manera más simplona y típica, pero con un vestido nuevo. Un vestido bastante curioso, de parte del curiosamente llamado Guido Guidi, que es uno de los dibujantes habituales de Transformers, pero realmente, una vez has visto sus diseños, ya has visto todo lo que el comic tiene que ofrecer. No Recomendado (4)

Transmetropolitan Nº19: Penúltimo tomo, y último que voy a comentar, porque el último ya lo reseñé en su día. Este es el punto donde las cosas se ponen realmente tensas y desesperadas, por parte de ambos bandos (pero sobre todo de los protagonistas) de cara al conflicto final. Primero tenemos un par de episodios (y es la única excepción de la serie donde las historias no son números sueltos o historias con capítulos múltiplos de 3, aunque lo disfrace como dos números separados) con el enfrentamiento final entre Spider Jerusalén y Fred Cristo (¿Y no es raro que traduzcan el apellido de Spider y no el de Fred, que tendría más sentido, como hacía Norma?), que tiene probablemente a la versión más brutal de Spider en toda la serie, y es a la vez desternillante, satisfactorio y muy incómodo ver como le sonsaca la verdad a Fred. Las locuras que llevan a la situación también están muy bien. Después viene un número suelto dedicado a Mitchell Royce, Editor de Choque, que siempre ha sido un secundario muy bueno de la serie, que por fin toma protagonismo. Vemos lo que ya sospechabamos, que pese a la fachada más normal, por dentro es muy parecido a Spider, en lo bueno y en lo raro, y a su manera, hace el mismo servicio a la sociedad (y una aportación importante a la trama) que Spider, pero a su manera. Reconfortante, y a su manera, tan desmadrado como un número bueno normal, el final es glorioso. La otra mitad del tomo es la saga de la Cura, donde Spider va en una misión desesperada contrarreloj y contra los tentáculos del malvado Presidente Sonriente para encontrar una prueba contra él. ¿Y que es esa prueba? Nada menos que una referencia bastante obvia a Monica Lewinski. No hay nada como estar a la última en cuestión de referencias. (El comic es de 2001, así que ya estaba pasadísima entonces) Lo peor no es la muestra de lo mal que envejecen ese tipo de referencias tópicas, es que después de todos los abusos que ha cometido el Sonriente, no es creible que esto importe una mierda (y de nuevo, incluso si es un comentario de Ellis sobre como los americanos le dan más importancia a chorradas que a abusos de verdad, la historia real de los últimos años ha demostrado que no). La historia, además, como muchas en la segunda mitad de la serie, son demasiado de buenos buenísimos contra malos malísimos, que es muy maniqueo y de política real tiene poco, y por mucho que se empeñe Ellis en darle una atmósfera de peligro y desesperación, es sobre una historia por debajo de lo esperado. Aún así, el diálogo sigue siendo agudo, y el dibujo muy bueno. Lejos de lo buena que era la serie al principio, pero aún estaba bien. Muy Recomendado (9)

X-Men Orígenes: Lobezno: Sabes que las cosas se han ido un poco de madre cuando estás haciendo adaptaciones a la gran pantalla de don nadies como John Wraith. Esto es una precuela a las primeras películas, así que tiene el problema de que no sólo sabes como termina la historia, sabes que los dos malos principales, Dientes de Sable y Stryker, sobreviven, así que realmente Lobezno no va a conseguir nada al final. Además, tiene que adaptar un buen puñado de historias publicadas a lo largo de 30 años, cada una de su padre y de su madre, y no todas buenas. Empieza con una adaptación de Orígen, que demuestra que se podría haber contado lo mismo que la miniserie en mucho menos espacio, y no quedaba peor. Después viene la secuencia de los créditos, que como parece que está de moda este año, está muy bien a base de contar el paso del tiempo, y es lo mejor de la película. Después vienen los tiempos del Equipo X, que son el planteamiento de la película y la presentación de los personajes, y no está mal. La parte posterior, con Logan tratando de vivir una vida normal, reminiscente de flashbacks recurrentes en la serie del personaje, cumple también bien, con sensación de algo nefasto inminente. Y tras eso… se convierte en una película de acción/venganza típica, con la gracia de los superpoderes, pero que a veces es demasiado tonta (el combate final con un villano que parece sacado de Mortal Kombat, por poner un ejemplo que canta demasiado), y sabemos que va a ser algo insatisfactoria. Tiene algunos buenos momentos por el camino (¡espalda contra espalda!), y está más o menos bien atado con las otras películas, (da una explicación decente del nombre de Lobezno, y del Proyecto Arma-X) con un par de enlaces directos que quedan bien, pero es demasiado película tonta de acción, con la buena caracterización y los temas (en este caso, la venganza) que hacía que las otras películas funcionasen quedandose en segundo plano.

En cuanto a los personajes, Jackman sigue estando perfecto como Logan, y el personaje en general sigue como en las otras películas, aunque los efectos de las garras están peor que otras veces. Dientes de Sable parece un personaje completamente distinto al de la primera película, muy similar a como es el personaje y su relación con Lobezno en los flashbacks a los viejos tiempos, y el actor lo hace bastante bien. Stryker está como en X2, más redondo de lo que parece al principio. Y aparecen un par de personajes de las otras películas, bien elegidos y bien usados (aunque los efectos para la aparición estelar quedan muy mal también). En cuanto a los personajes nuevos: La versión de Rebelde (usando aquí la identidad de Agente Cero que usó brevemente en los comics) no se parece en nada a los comics, siguiendo las tendencias de estas películas de inventarse un personaje apropiado para la película primero, y ponerle un nombre de personaje de comic después, lo que no es necesariamente malo. No queda un buen personaje, de todas maneras. Masacre empieza siendo muy parecido a los comics, y parece que va a ser divertido, pero entonces pega un giro que es una lástima. Ya van dos veces que Reynolds hace un personaje chulo de los comics cuya adaptación se parece en más bien poco. Wraith está igual que en los comics, aunque vivía mejor sin saber que el actor es alguien que va con el nombre de Will.i.am. Mole está únicamente para hacer chistes de gordos, y es más inocentón que la versión del comic, aparte de que es curioso ver al actor que hacía del malo en la temporada anterior de Perdidos. Hablando de Perdidos, Dominic “Charlie” Monaghan tiene el dudoso honor de interpretar al personaje menos conocido que han adaptado a una película, en este caso, Chris “Rayo/Rebelde II” Bradley (hay que decir los tres nombres, a ver si así le suena a alguien) que supongo que está porque había que meter un personaje más y prácticamente no hay personajes decentes relacionados con Arma X, pero vamos, sólo usan los poderes. Luego, hay un personaje que por el nombre no parece nadie conocido, pero está claro que adapta un personaje relativamente importante del pasado de Lobezno (y el apellido en los créditos confirma que es ella) y es una adaptación bastante fiel que está bien como idea, aunque la ejecución podría haber sido mejor. Otro personaje importante de la Patrulla-X (que no de Lobezno) también aparece, de manera que no se parece demasiado a los comics, pero puede llegar a serlo en el futuro. Por último, es un guiño bonito adaptar la parte de la historia de Arma-X donde salen los Hudson (con el nombre y todo, aunque a Mac le cambian el nombre por alguna manera) aunque aquí se parezcan más a los Kent que otra cosa. Oh, y también sale un tal Gambito. Afortunadamente, la conexión con Arma-X es sólo indirecta, y tiene un orígen mucho más simple y menos estúpido que el original, sin misterios ni giliflauteces. De hecho, va a las cosas teoricamente chulas del personaje (el hecho de que es un pícaro con estilo con cartas que explotan) y pasa de las más estúpidas (acentos, orígenes, trajes idiotas, romances ñoños) y hasta hace algo justificable con el puñetero bastón. O lo que es lo mismo, es la versión Ultimate. Resulta ser un estúpido, pero eso es consistente. No hay cameos y guiños como en las otras películas, pero ya son bastantes personajes de todas maneras. Oh, y es una pena que no dejaran la escena post-créditos original, era mucho más divertida que la que han puesto al final. ¿Es una buena película? No creo, pero es menos tonta que la media, y hace lo que puede con el material del que dispone. Y que la franquicia siga viva deja la puerta abierta a futuras películas más prometedoras con otros protagonistas.

Y eso es todo por esta semana. La que viene: Invasión Secreta continua en la serie principal, las de Vengadores, Thunderbolts, Spiderman, Factor-X, Primera Línea y Pantera Negra. Capitán America termina las tramas que llevan en la serie varios años, por fin, y Iron Man termina la encarnación actual. Thor vuelve a la serie de verdad, mientras que Hulk tiene un número de relleno con el Fin Fang Foom, de entre todas las cosas. Daredevil empieza nueva historia, 4 Fantásticos continua la misma de los Defensores del futuro, y Ultimate 4F la suya con los 7 de Salem. Diario de Guerra tiene más de lo mismo, al igual que 1985. Patrulla-X tiene al Culto del Fuego Infernal, Legado tiene a Xavier reencontrandose con antiguos alumnos, Lobezno nos deleita con el orígen de Daken, y Fuerza-X tiene garras y sangre de relleno. Además, tenemos más chorradas con la kriptonita en Superman/Batman, una historia con Zatanna en Batman, y revelaciones con Gog en JSA. Hasta entonces, nos vemos, cuando sea.

Vi el Intercambio, la primera película escrita por nuestro viejo conocido Joe Michael Straczynski, y la verdad es que le va mejor que la mayoría de comics que ha hecho en los últimos años. La película trata extensivamente sus temas habituales de responsabilidad personal y luchar contra el poder establecido, que resultaran muy familiares a gente que haya visto/leido sus anteriores trabajos (de hecho, hay cosas sacadas directamente de Babylon 5) Pero a pesar de eso, o quizá gracias a eso, está bastante bien, y evita caer en los tópicos y las salidas fáciles varias veces. Y el hecho de que esté basada en hechos reales hace que las partes más optimistas y entrañables no queden gratuitas. Así que si va a seguir así, mejor que deje el comic por la pantalla grande (pero que termine las cosas a medias, por favor)

[No empieces nunca una pelea, pero terminala siempre]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas Críticas Reconstructivas. Esta semana, tocan los tomos de Panini (a las cosas de abajo, añadeles la reedición en tomo de Lobezno: Enemigo del Estado, que era una historia de acción divertidilla a lo sumo), algunas series regulares de Planeta, y extrañamente, un tomo de Norma. ¿Desde cuando en Norma sacan más de una tanda de comics al mes?

Sólo una cosa antes de pasar a las novedades americanas: Si te apetece, puedes oir el comentario del Previews con las novedades de Julio aquí. Interesante si quieres oirme vaticinar el futuro, acusar a la gente que está causando bastantes problemas y ver porque se tardan tanto en hacer las reseñas: Mis comentarios en directo sin filtrar son casi incomprensibles e incoherentes.

Como tengo algo de prisa, novedades americanas ya:

En Marvel, una cosa curiosa son unos especiales de los Editores Asistente, que sobre el papel es un homenaje a una cosa que hicieron en Marvel en los 80, pero en la práctica son presentaciones de mini pilotos de series que es virtualmente imposible que se aprueben, con un par de cosas cómicas entre medias. Las historias presentadas son bastante mejores de lo que se podía esperar, pero a la vez esto también demuestra que en Marvel editorial no tienen mucho sentido del humor (lo único gracioso son las tiras de Mini Marvels, que van a cancelar por tontería editorial)

La otra novedad de esta semana en Marvel es Destructor, una serie MAX con mucha violencia sobre un superhéroe jubilado, y poco más. Olvidable.

En DC, hay una novedad no Vertigo pero tampoco superheroica, que es también olvidable: Dead Romeo, una mezcla bastante fea de clichés de horror y chorradas así.

Mucho más interesante, por desgracia, es Flash: Renacimiento, que es básicamente para Flash, lo que LV: Renacimiento fue para Linterna Verde, por la misma gente. Desde luego, un renacimiento a lo grande, reestableciendo y recuperando todo lo que ha hecho que funcione la franquicia durante décadas, muy interesante, si entras sin prejuicios tontos.

Pero lo mejor es Seaguy: Esclavos de Mickey Ojo, la segunda parte de la trilogía de Morrison sobre un extraño superhéroe en un mundo enloquecido no tan distinto del nuestro. Es lo mismo que la primera parte, tan genial como antes, con una buena mezcla de locura y temas universales que dan en la llaga. A menos que no tengas corazón o no tengas cerebro, claro.

Y ahora, las novedades pesadas:

Batman Nº21: La primera historia es un recuerdo de principios de los 90, pues es un número suelto escrito por Peter Milligan, cuyo único trabajo mainstream (o al menos, con un personaje que no es suyo) que ha merecido la pena fue su etapa en Batman en la época, o parte de ella. Es una especie de epílogo de la Resurrección de R’as Al Ghul, dedicado al Traje de las Lamentaciones de marras, que mucho salir en los anuncios, pero luego resulto ser una parte irrelevante de la historia. Milligan le da un orígen al traje (nada fuera de lo común para estas cosas, pero está bien como lo enlaza con otro elemento de la historia de Batman) y tiene a Batman pensando en si utilizarlo a no, teniendo en cuenta las supuestas propiedades que tiene, lo que lleva a un análisis de los métodos y motivaciones del personaje, entre otros dilemas. La historia es lo que puedes esperar de este tipo de historias con la tentación de un personaje, y obviamente, sabes como va a acabar, pero Milligan le saca mucho partido a la historia, ejecutandola muy bien, y no cayendo en las tonterías para tener drama barato en las que caen la mayoría. Esto es el Milligan que se recordaba bien, y no el del crossover, y deberían tenerlo a mano más a menudo. La segunda historia se aleja ya del puñetero crossover, y vuelve a lo habitual en Dini. Desgraciadamente, como muestra Cuenta Atrás, lo habitual en Dini ahora mismo no es gran cosa. Como muchas otras, es una historia sobre todo dedicada a un villano. Lo que pasa es que es un villano que generalmente ha sido bastante patético. Para desgracia de Dini, ese personaje ha sido usado recientemente por Gail Simone, y su versión probablemente pasará a la historia como la definitiva, porque cogió a un villano bastante poco memorable, y le hizo divertídisimo, y a la vez inquietante. Es cierto que el nivel de ingenio que le pone Simone es muy difícil de imitar, pero la comparación expone las limitaciones de esta historia, que está centrada en un villano que ahora vuelve a ser simplemente un tipo patético con una obsesión normalita y un modus operandi típico. No es mala historia, pero queda descafeinado. Por otra parte, aquí empieza el nuevo dibujante de Detective, Dustin Nguyen, que ya hizo Batman antes de Crisis Infinita, y le va bastante bien. Recomendado (7)

Clandestine Classic Nº1: Toma título en inglés gratuito. Aprovechando que van a sacar una mini nueva, esto es una reedición de la serie entera (bueno, de los números que cuentan) de Clandestine, una serie de creación propia (en todos los sentidos menos el legal, aunque en Marvel tuvieron la decencia de dejar a los personajes en paz después de un traspiés inicial) de Alan Davis, muy aclamada en la época. Claro, que eran mediados de los 90, y casi cualquier cosa decente parecía maravillosa en comparación con lo que se solía producir, pero aún así, estaba bastante bien. Lo que hizo Davis fue crear toda una mitología propia interesante y bien pensada, que se sostenía por si si sola aunque estuviese metida en el Universo Marvel y apareciesen invitados un número si y al otro también. La idea es que hay una familia de inmortales que tratan de vivir vidas más o menos normales sin llamar la atención, pese a que tienen poderes y no envejecen. Y esta es la historia de lo que pasa cuando tienen que reunirse más a menudo en el presente por una serie de circunstancias, entre ellas que los dos hermanos más jóvenes (que son tratados como sobrinos/hijos por los mayores, claro) no entienden el concepto de no llamar la atención y pretenden ser superhéroes. Pero claro, la familia es bastante disfuncional, y como tal hay una serie de relaciones y rencillas, pero multiplicados por los muchos años que tienen los hermanos, por no hablar la complicada relación de todos con el patriarca de la familia. (En ese sentido se parece bastante a Umbrella Academy, por cierto) El resultado son unos personajes bastante originales, con una dinámica muy divertida. El argumento de acción no es gran cosa (y resultará familiar si has leido otras cosas de Davis, al igual que muchos de los diseños, ya puestos) y las apariciones de personajes Marvel son algo gratuitas y no aportan mucho, pero los personajes y sus ideas logran llevar la historia bastante bien. El dibujo de Davis es probablemente mejor que ahora, porque aunque esté menos depurado, sus personajes tenían más peso y más fuerza, y los dibujos podían tener líneas rectas, no como ahora, que es tan curvo y fluido que sus personajes parece que no tengan huesos y sean de goma. Ah, y la historia no termina, porque a Davis le hizo la puñeta Marvel, pero para eso habrá un segundo tomo. Recomendado (8)

Cuenta Atrás a Crisis Final Nº8: Este es el punto de la serie donde los responsables debieron de empezar a hacer un poco de caso a las muchas críticas de la serie y empezaron a actuar un poco en consecuencia. Demasiado poco y demasiado tarde, pero al menos las historias parecen más centradas y menos dispersos, y llegan a puntos que no serían malos finales del segundo acto, si todo lo anterior se hubiera hecho en condiciones. Pero tal y como están las cosas, los personajes y las historias se han escrito tan mal, que estos desarrollos no tienen sentido realmente como consecuencia de lo que ha venido antes. Al menos este mes no tenemos a Superplasta-Prime, sólo una consecuencia de lo del número anterior para vendernos lo terrible que es, que está mejor hecho en poco espacio que todo el porno de tortura del tomo anterior. También hay una secuencia con Monarca que no tiene ningún sentido si no has leido Cuenta Atrás Arena, pero que intenta arreglar un poco ese particular desaguisado. Siguiendo con esa parte, se incluye otro especial más de la Busqueda de Ray Palmer, esta vez sobre Superman: Rojo, que lo único que hace es repetir elementos de esa miniserie, pero sin la gracia ni los temas interesantes, donde al final no sirve para nada excepto para promocionar mal un viejo tomo. Muy útil. La parte propiamente dicha de la Búsqueda se deja por fin de tonterías y va a algún sitio, aunque sea de una manera anticlimática que deja claro que todas las visitas hasta ahora no han servido de nada. Al menos pone las cosas interesantes para el encuentro esperado. La parte de Jimmy Olsen al menos ya no da vueltas sobre si misma, tiene un uso divertido de los poderes y empieza a usar a varios de los Nuevos Dioses siguiendo lo que está pasando en su miniserie. Desgraciadamente, tampoco hace nada interesante con ellos, se vuelve a repetir lo que ya sabíamos en vez de avanzar realmente, y hay un punto particularmente bobo donde una escena termina de una manera para que en la siguiente continue de otra contraria, dejando claro que no tenía sentido y sólo estaba para crear tensión falsa y meter de alguna manera el slogan de la serie. El argumento del Gran Desastre lo único que hace es resucitar sin explicación (es decir, como si no hubiera sido destruido en sus últimas dos apariciones, incluida aquella para la que fue creado) a un villano pesado, que sólo repite una historia que ya vimos mejor hace un par de años.

La historia de Mary Marvel llega al punto de inflexión lógico en este tipo de historias… pero como todo en esta en concreto, en vez de ser algo que surge lógicamente de lo que ha estado pasando, tiene a los personajes cambiando de actitud e intenciones porque sí, para que avance la historia. La parte de Holly y Harley, una vez ignoras la manera estúpida en la que se ha llegado a la situación actual, como hacen ahora, no está mal. Y luego está lo de los Villanos Desafiantes. Pasa algo importante, que sería un buen final si la historia se hubiera desarrollado como pretendían, es decir, como cualquier película medio decente de opuestos obligados a colaborar juntos y aprendiendo a tolerarse y respetarse pese a sus diferencias. Pero lo que hemos tenido es a un personaje gay sin personalidad aguantando a un idiota homófobo, hasta que por exigencias del guión, empiezan a actuar como si hubiesen tenido algún tipo de desarrollo. El resultado es un absoluto desperdicio. Y Deadshot, que es el malo, está muy mal escrito, aunque si entornas los ojos, supongo que justifica que lo mandasen a Salvación en la otra miniserie. En cuanto al dibujo, parece que eso también lo han arreglado un poco, y alternan a los dibujantes de antes como Saiz o Magno bastante mejorados (en el caso de Magno parece un dibujante distinto, en el sentido de que no apesta) y dibujantes más conocidos como Jamal Igle o Howard Porter, que lo hacen bien y todo. Los orígenes de complemento tampoco están mal esta vez, dentro de lo que cabe. La serie ha mejorado un poco, hay que admitirlo, pero esa es la diferencia entre “malo” y “increiblemente patético”. No Recomendado (4)

Guardianes de la Galaxia: Si después de Aniquilación Abnett y Lanning sacaban serie de Nova, después de Conquista sacan esta serie, que es un grupo compuesto mitad por gente del equipo de la miniserie de Starlord, mitad por antiguos miembros de la Guardia del Infinito, más Quasar. Como hizo DC hace 20 años con LEGION, se usa el nombre porque son una versión presente del grupo del futuro ya conocido, aunque al final de la primera historia han aparecido un par de vínculos con el grupo original, aparte de que los primeros malos también se enfrentaron/an a ellos en el futuro en su última serie. La idea es tenerles como primera línea de defensa para que no ocurran más aniquilaciones, con la excusa en plan Boca del Infierno de que la fábrica de la realidad ha quedado dañada para que aparezcan cosas raras. Así que la serie tiene tres cosas: Una interacción muy disfuncional entre los miembros del equipo marcada por mucho humor negro y sarcástico (prácticamente todos los miembros del equipo, excepto el habitualmente ultraserio Warlock y la unusualmente seria Phylla, tienen momentos de coña, aunque en distintos tonos, algunos más mordaces, algunos más sarcásticos o autodespreciativos, llevandose el premio el Mapache Cohete), una pasada de conceptos de ciencia-ficción desde el ya establecido Sapiencial (una cabeza cortada de un Celestial con un perro cosmonauta como jefe de seguridad) como base hasta enormes acorazados-templo alimentadas por la fe (se nota que Abnett ha escrito cosas para Warhammer 40000, y también hay elementos comunes con la Legión de Superhéroes de este duo) y una clara idea de dirección para la serie con varios subargumentos a largo plazo, usando bien viejos elementos de la parte cósmica del universo Marvel (sobre todo del pasado de Warlock y del futuro de los Guardianes, aunque hay menciones aquí y allá a otras cosas de los personajes, por ejemplo, alguien se acuerda por fin de la relación entre Adam y Gamora que Giffen deshizo sin explicación porque es Giffen) de manera intrigante.

Este tomo tiene dos sagas, la primera que básicamente es una presentación de estos elementos, de manera divertida y que resulta convincente al tocar todos los puntos necesarios para que funcione. También usa una narración a base de confesiones de los protagonistas que está bien la primera vez, pero que se agradece cuando dejan de usarla. La segunda saga, sin embargo, tiene el mismo problema que le pasó a Nova, y es que nada más empezar la serie tiene que meterse en un crossover que la desvia de su idea central durante varios números. Uno de los mayores inconvenientes de tener un megacrossover anual. Lo más puñetero es que esta serie al no transcurrir en la Tierra, no tenía porque participar en Invasión Secreta, pero supongo que habría quedado raro que una serie espacial no participase en un crossover sobre aliens. Al menos A&L nos presentan una faceta distinta de la invasión, casi se podría decir que necesaria. En vez de enfrentarles a skrulls, es una historia de misterio y paranoia, aprovechando el recurso obvio que casi ninguno de los implicados en el crossover ha usado, de que los skrulls pueden suplantar a cualquiera para tener intriga y misterio con los lectores. Es algo tan obvio con estos villanos, que se ha aprovechado tan poco en las dos docenas de series que participan, porque soltaron la mayoría al principio. El caso es que es un misterio de habitación cerrada, donde este caso la habitación es Sapiencial, y sirve para que las tensiones entre los distintos miembros del grupo, y con los otros habitantes del sitio, estallen. Estos personajes siguen siendo tan sosos como en Nova, pero es lo de menos, lo chulo es como hace reaccionar todo esto a los protas, sobre todo a Starlord y Drax, y la resolución del misterio tiene mucho sentido y juega limpio. Es una pena que esta historia se haya contado tan pronto, porque lleva a una conclusión sorprendente que probablemente habría quedado mejor con el grupo habiendo tenido más de una misión juntos, pero no es que quede mal. El dibujo es de Paul Pelletier, que ya demostró que sabía hacer de esto en 4F y Nova, y es maravilloso tanto en la acción cósmica como en las expresiones necesarias para que el humor quede bien. Otro buen lanzamiento de Marvel alejado del nucleo famoso, como suele ser. Muy Recomendado (9)

Invencible Iron Man: Las Cinco Pesadillas: Bonita portada, aunque ya la hicieron hace 15 años en el Iron Manual. Esto es el principio de la nueva serie de Iron Man, que tras esto ya se convierte en la serie regular, mientras que la antigua se convierte en un piloto para la nueva serie de Máquina de Guerra, de manera similar a lo que hicieron con Hulk y Hercules. La idea del relanzamiento era tener algo impactante para coincidir con la película (y desde luego, el pestiño de serie regular no daba la talla), aunque afortunadamente, no se dedican a imitar la película, sino a tirar hacia delante. Hay cosas reminiscentes de la película, como un aumento del protagonismo de Pepper, y tener al hijo de Obadiah Stane como villano, pero el guionista, Matt Fraction, ya introdujo ambas cosas en su cancelada Campeones, así que o fueron muy previsores, o es una coincidencia que le ha venido de perlas, porque queda como algo orgánico, y en cualquier caso, no es una imitación de la película, sino su propia cosa. Otro parecido es que aunque no se ignora su status quo actual como líder de Shield y paria social criptofascista con poderes de cyborg, si que se deja todo esto de lado para centrarse en el núcleo del personaje, que es lo que le ha hecho tener éxito en cine: Un genio millonario que se siente culpable por el mal uso de su tecnología, y trata de compensarlo de alguna manera haciendo el bien, aunque tenga varios defectos personales como adicciones y creer que tiene una solución para todo de la que tiene que encargarse personalmente. Es asombroso como la han cagado con el personaje en los últimos años al alejarlo de lo que le hacía funcionar. En cualquier caso, y aunque Fraction tampoco se dedica a redimirle por toda la mierda de los últimos años o deshacerla (presumiblemente eso será para después de Invasión Secreta, si es que está planeado) al menos escribe bien al personaje aquí. La idea es enfrentarle a la siguiente generación de villanos tecnológicos, encarnada en Ezekiel Stane, que no puede detenerse mediante las tácticas convencionales. Un gran archienemigo, porque si su padre era la contrapartida malvada de Tony como epresario, Zeke es la versión malvada de Tony como inventor. Eso incorpora sabiamente al personaje y su universo temas reales como los abusos en la vida real de la tecnología actual (desde Internet hasta móviles, y como cada vez es todo más difícil de detectar y más rápido de ejecutar), el terrorismo y la obsolescencia generacional. El resultado es un villano bastante terrorífico en su manera de actuar, y bastante divertido en su personalidad, aunque no es mucho más que un sociópata, y al final todo acaba en el combate típico armadura a armadura. Hay acción inteligente, buen uso de varios personajes (incluida Pepper, bastante mejor que de costumbre, y con un buen uso de una idea importada de la película) y sensación de nuevas ideas, que es lo importante. No es que no tenga sus problemas, ya que al final muchas cosas acaban en lo mismo de siempre, o dan demasiadas vueltas, pero está bastante bien.

El último número es un epílogo a toda la historia, con Spiderman de invitado. Tiene un problema serio, y es que juega con la tensión entre ambos personajes tras la Guerra Civil, pero no puede hacer referencia a de donde han salido, porque al menos uno de los personajes no recuerda todos los detalles, y los lectores no tienen ni idea de que elementos recuerdan y cuales no, porque la historia no puede recordarse igual si Tony no recuerda que sabía la identidad de Spiderman. Eso si no eres un lector nuevo y no sabes a que se refieren en absoluto. No es un mal número, tiene sus momentos, pero toda la trama central queda incómoda. El dibujo es de Salvador Larroca, que a veces es bastante impresionante, pero otras veces es demasiado “abrillantado”, confuso en la acción porque la llena demasiado con explosiones y trastos, y sus diseños tecnológicos, una de las claves de la serie, son todos demasiado parecidos y enormes, que no queda tan molón como sin duda se cree. Tienes un montón de extras al final diciendote lo contrario, pero era de esperar. Hablando de lo cual, es irónico que dado que los avances tecnologicos actuales se basen en minituarización, como el guión deja claro, en esta serie las nuevas armaduras sean todas más grandes que las viejas, y el comic venga en tamaño gigante. Españoles: Creyendo siempre que más grande es mejor. Y ya puestos, podrían haber traducido nombres que son referencia a viejos comics, dado que esos viejos comics traducían los nombres, como Luchadores por Raiders o Quincallero (traducción genial) por Ironmonger. Un buen comienzo, pese a todo. Recomendado (8)

Jóvenes X-Men Nº2: Esto es lo que se llama un aborto de serie. En este número tenemos como se establece oficialmente el grupo, y en el número siguiente ya tendremos la cancelación. ¿Para que molestarse entonces? Buena pregunta, y leer el comic no te da ninguna buena razón tampoco. Es una serie que sólo existe porque en Marvel creen que deberían tener una serie sobre una versión joven de la Patrulla-X, pero no tienen ni idea de exactamente que poner en ella en cuestión de personajes, dirección o tono, y se dedican a cambiarlas cada año con la vana esperanza de que las ventas dejen de caer. Como muestra, este intento, donde ponen a un guionista a lo sumo mediocre, con los personajes menos interesantes de la encarnación anterior en una historia que tiene que perder sus estirados 6 primeros números en dar vueltas, porque no puede tener su verdadera dirección hasta el sexto número, porque tenía que enlazar con la nueva dirección del nº500 de la serie principal. Mientras tanto, los protagonistas demuestran tener más bien poca personalidad en una historia donde demuestran que eso si, son bastante idiotas (es decir, Cíclope está poniendose inapropiadamente sangriento en Fuerza-X, pero al menos la idea es que allí lo oculta, así que tener a estos creyendose que va a sancionar enviar a crios a matar a antiguos amigos, y aceptarlo sin pruebas, es de un subnormal profundo), en una historia tonta y predecible, con el mismo villano cutre de siempre que alguien intenta arrastrar el espectro de los Nuevos Mutantes originales para ver si se le pega algo del éxito. No lo consigue así, ni tampoco metiendo a varios de los Nuevos Mutis originales, más que nada porque Guggenheim no da ningún motivo para que alguien que no sienta nostalgia de ellos les importe (apenas los presenta, los da por sentado) y no dice nada nuevo para los que los conozcan. En cuanto a los nuevos, hay muertes gratuitas (hubo pocas en la encarnacion anterior, ¿para que cogerle apego a los personajes si pueden morir gratuitamente en cualquier momento? Porque), y hay más bien poco desarrollo de ellos, excepto curiosamente, de Santo, que es el único que tiene una personalidad más desarrollada. Lo que hace escribir a un personaje durante un par de años en vez de tirarlo a la mínima de cambio. Hasta el personaje de la antigua serie que vuelve ahora tiene una nueva personalidad más cañera y desagradable, porque no podemos tener personajes que no sean agresivos o angustiosos. Oh, y los personajes nuevos al menos resulta que tienen motivos para ser mutantes desconocidos tras Dia M… excepto que en el caso de Tinta quita un problema para poner otro mucho más tonto, y el origen de Graymalkin es terriblemente rebuscado, aunque el personaje tenga un ligero potencial. Los villanos de la segunda saga tampoco son precisamente memorables ni interesantes. El dibujo es lo único reseñable de todo esto, cuando Oliver (que ya se probó en UXM) sustituye a Paquette, menos aún. No Recomendado (4)

JSA Nº14: Como es costumbre en Planeta, este número chafa un misterio de otra serie, porque les dan absolutamente igual sus lectores. En este caso, de todas maneras, el asesino de los Nuevos Dioses es una mierda de misterio que ni tenía sentido, ni se podía adivinar lógicamente antes, y se revela en uno de los peores comics del año, así que no es una gran molestia. Además, ya lo chafaron antes en un Aves de Presa. La escena es posiblemente el único buen uso de semejante chorrada, estableciendo no sólo conexiones entre series (más allá de “oh, mira, un nuevo dios muerto” que identificaba toda la demás interacción entre Cuenta Atrás y el resto de DC) sino más profundas entre conceptos, que explican el lugar de Gog en la mitología ya establecida de DC. Después tenemos a la alineación actual completa de la Sociedad de la Justicia, los 25 miembros, en una escena muy divertida que demuesta la diferencia entre este y los demás grupos: Realmente, son como una gran familia, y actuan como tal, en lo bueno y en lo malo, y no es sólo de palabra. Además, aunque sea la primera vez que los ves, tal y como los dibuja Eaglesham y los detalla Johns, con sólo verlos en la doble página de presentación, puedes ver la personalidad de prácticamente cada uno, y lo que les hace diferentes entre si, y prácticamente de cualquier otro superhéroe DC. Ahora bien, ¿hace Johns una buena historia con ese material? Bueno, se avanza un poco la trama y algunos subargumentos, hay escenas de lo más divertido (sobre todo las de Starman y las de Relámpago y Trueno) y sobre todo, hay una sensación de caos muy apropiada. Y entonces se convierte en una gran escena de pelea multitudinaria contra “Gog”, que está bastante bien hasta donde van estas cosas, y tiene un cliffhanger bastante chulo. La saga está siendo lenta, pero si va rellenandose como este número, no es mucho problema. Recomendado (8)

Lobezno Primera Clase Nº1: Después de X-Men: Primera Clase, no es de extrañar que Marvel saque una segunda serie dentro de la misma sublínea. Lo de “primera clase” tiene menos sentido aquí, pero más o menos se aplica: No a Lobezno, claro, sino a Kitty Pryde, porque se supone que esto son sus primeras clases en ser una mujer-x, o algo. Como la otra serie, la serie tiene un compromiso incómodo: Se supone que es una serie para todos los públicos (es decir, para lectores más jóvenes) como las de Aventuras Marvel, de ahí el tono desenfadado y simple y la protagonista adolescente. Pero quieren atraer al público del Universo Marvel normal y no ser parte del ghetto “para todos los públicos”, así que la serie tiene que intentar encajar retroactivamente en el pasado de los personajes, en este caso, al final de la etapa Claremont/Bryne, cuando Kitty estaba empezando. A decir verdad, estas historias encajan bastante bien con la cronología de los personajes (lo cual no es de extrañar, porque escribe Fred Van Lente, que es el guionista actual que más empollada tiene la historia de Marvel, con permiso de Slott y Gage), el problema es en la premisa general, ya que por mucho que se recuerde la relación mentor-pupila de Logan y Kitty, no es algo que estuviera presente en los comics originales. No empezó realmente hasta varios años después de cuando transcurre esto (cuando la miniserie de ambos, de hecho), cuando Kitty ya no actuaba como una novata sino como una mini-adulta, y nunca fueron un duo aventurero como lo fue con Júbilo. Así que las relaciones entre personajes hacen que esto encaje cuestionablemente con la historia establecida. Pero francamente, es lo de menos, porque no es esa clase de comic. (La pena es que dada la manía de tener que encajar a presión las historias en el pasado, no pueda pasar nada importante, sería mejor que la serie transcurriese en su propio universo y poder desarrollar a los personajes en serio, y que zurzan a los que esperan que todo encaje, pero eso probablemente bajaría ligeramente las ventas)

Está escrito por Van Lente, que es uno de los mejores guionistas de Marvel, y hasta que llegue el día en el que le den los trabajos que merece, habrá que conformarse con verle sacar brillo a las series marginales. El planteamiento es básico: Kitty es una cria espabilada que tiene que entrenarse para llegar a ser de la Patrulla-X, así que el Profesor la empareja con Lobezno para que le haga de hermano mayor, que pese al aspecto huraño es un buenazo en el fondo, y aunque ambos al principio no están de acuerdo, acaban llevandose bien. Es ese tipo de historias, pero funciona muy bien, porque permite usar a Lobezno de una manera distinta que en sus otras 3197 apariciones este mes, una que no está sobreexplotada. Kitty está muy bien escrita, con su mezcla de precocidad, desparpajo juvenil y manera de ver las cosas adolescente, y las relaciones con los otros protagonistas están muy bien también. El primer número les mete en una aventura suburbana donde Kitty puede brillar pese a ser la novata, porque está más en su lugar que Lobezno. La segunda es más una historia de Lobezno, aprovechando la época para contar una historia sobre su relación con Mariko, y recordar los tiempos cuando Dientes de Sable no era un pesado sobremasticado sino una terrible amenaza esporádica. Los dos siguientes números tienen a los Caballeros de Wundagore, quizá como guiño al primer origen propuesto para Lobezno (iba a ser un lobo evolucionado por el Alto Evolucionador), quizá simplemente para jugar con la naturaleza dual-animal del personaje. El siguiente nos trae a Alpha Flight (donde se nos demuestra lo empollada que tiene la historia Van Lente al hacer referencia a cosas que sólo se vieron en un especial en 1992, pero también la clase de revelaciones que no tienen mucho sentido a la vista de cosas recientes), y el último es una noche de chicas adolescentes en la Mansión, que pone demasiado joven a Siryn, pero bueno, es una licencia artística, como varias otras en la serie. El caso es que son historias que aunque simples, son tremendamente divertidas, tanto en la parte de aventura, como en las reacciones de los protagonistas entre ellos y a las situaciones, y que hace mucho más por recuperar lo que hizo que los personajes fueran un éxito la primera vez que todos los homenajes a las historias originales y vueltas y más vueltas a los orígenes del mundo. El dibujo del primer par de números es de DiVito y es muy bueno, hay uno que no está mal de Clayton Henry, y el resto son de Salva Espín, ya visto en Control de Daños, que queda consistente y está bien. Un comic idoneo para regalar a fans más jóvenes, pero también para los que quieran algo muy divertido como antídoto a toda la miseria actual. Recomendado (8)

Máquina de Guerra: El Orígen Nº1: Una reedición que no está muy claro a que viene ahora. Si, el personaje tendrá serie propia y presumiblemente saldrá en cine, pero para eso aún quedan meses y años, respectivamente. Por no mencionar que el material no es precisamente un clásico perdido, hay cosas bastante más interesantes que reeditar, hasta de los 90, por no hablar de otras décadas (todo el Iron Man de Michelinie, por decir algo que viene a cuento). Pero bueno, por otro lado, para ser de los noventa, y ser el lanzamiento de una versión más oscura y violenta de un personaje, la verdad es que no está mal. Es probablemente lo mejor de la etapa de Len Kaminski, que es un guionista mejor que la media que tuvo la mala suerte de tener su momento en los 90, donde le daban poca oportunidad de hacer otra cosa que basura, y su etapa en Iron Man, aunque tuvo mucha tontería mandada por los editores y degeneró al final, no estaba mal. Es de las pocas en las que han pasado cosas que otros autores han querido recordar, precisamente esta saga en concreto. Este tomo tiene sus primeros números (bueno, después de los de Tormenta Galáctica, que curiosamente vimos hace nada) donde se nos presenta la armadura de Máquina de Guerra, originalmente como una más de las armaduras especializadas de Iron Man. Eso es como parte de una historia contra el mejor archienemigo de Iron Man, Justin Hammer, que está bastante bien, aunque cuente con estereotipos como los Amos del Silencio, que no son tan malos como parecen a simple vista. También hay un inverosímil cruce con la continuidad de los Guardianes de la Galaxia, con villanos del futuro basados en la tecnología de Iron Man, que es mucho mejor en concepto (una variante ingeniosa del tema central de la serie de Stark temiendo que su tecnología se use mal) que en ejecución, principalmente por lo cutre de los villanos. Y entonces viene la historia central, donde Tony “muere” como consecuencia de un subargumento a largo plazo con su sistema nervioso, y Rhodey tiene que sustituirle, siguiendo la moda de la época. El material es típico “héroe novato tiene que esforzarse en llenar el papel de su predecesor, pero haciendo las cosas a su manera, y poniendosele difícil en ambas identidades”, pero no está nada mal hecho. Evita muchos tópicos de la época. Mientras, la historia de Stark continua mientras está en coma, donde nos cuentan su vida y milagros. Es todo un poco obvio y ya visto, pero no es mal resumen del personaje, aunque algo melodramático de más. El dibujo es de un tal Kev Hopgood, que realmente no hizo nada después de esta etapa, pero no estaba mal para la época. En conjunto, no es una mala selección para fans del personaje, la verdad. Recomendado (7)

Omega el Desconocido: Es un estereotipo habitual poner a las grandes compañías como monstruos carentes de humanidad, pero haciendo cosas como estas, es comprensible que se vean así. En los 70, Steve Gerber, que no sólo ha sido siempre un genio, siempre ha intentado hacer cosas diferentes, alejadas del simplismo formulaico habitual de las series de acción, y ofrecer algo más sofisticado y que hable de la confdición humana sin tapujos ni tópicos, propuso un comic muy diferente a lo normal llamado Omega el Desconocido. Nominalmente iba sobre un misterioso superhéroe de pinta bastante genérico, en realidad iba sobre la vida relativamente normal de un preadolescente bastante peculiar en un barrio pobre de Nueva York, sin caer en melodrama, angustia vital o chorradas típicas de ese estilo. Pese a los intentos editoriales de superheroizar la serie, y el misterioso subargumento de Omega, su conexión con el protagonista y sus orígenes, tenía más en común con películas realistas de la época como Cowboy de Medianoche o Taxi Driver que con el resto de comics mainstream de la época. Decir que estaba adelantado a su época sería como decir que un motor eléctrico estaría adelantado a las máquinas de vapor del siglo XIX. Por supuesto, pese a que la serie no vendía mal, después de varios intentos de acabar con lo que la hacía única, la serie fue cancelada en el nº10, dejandose la historia a medias, sólo para fastidiar a Gerber, debido a que estaba en litigios por los derechos de Howard el Pato (que lo creas o no, era uno de los superventas de la casa por entonces, prácticamente el único no creado por Lee/Kirby o derivados que han tenido) Tampoco le dejaron cerrar la historia en Defensores como prometió, sino que acabó cerrandola de cualquier manera otro guionista, que admite que ahora se avergüenza. Más de 20 años después, Gerber está enfermo y le vendría bien el dinero porque las editoriales le han tratado a patadas con los años. ¿Qué hacen en Marvel? Pues sacar nuevas versiones de 3 de sus creaciones más personales, Omega, Howard, y el Exterminador de Tontos, ninguna de ellas con la colaboración o aprobación de Gerber. (Las otras dos aún eran algo respetuosas al original, pero la del Exterminador es exactamente lo contrario del original, aparte de patética en sus propios términos) Si hubiera justicia cósmica, Gerber ahora estaría vivo, y la gente que tomó esas decisiones habría sufrido una muerte lenta y horrible. (Al menos reeditaron todo el material clásico de Gerber, a diferencia de otra compañía que edita comics que ha publicado toda mierda formulaica e idiota de los 70 excepto los comics de Gerber)

Indignación aparte, y aunque lo idóneo habría sido dejar que Gerber terminase su historia como el quería, al menos para este remake han cogido a alguien que era fan de la original y tiene unas sensibilidades vagamente parecidas. El elegido es Jonatham Lethem, un novelista que ha ganado varios premios, y de hecho, en uno de sus libros, que iba de su infancia en un barrio de Brooklyn, mencionaba el comic original. Al principio es un remake bastante fiel en líneas generales, con la misma premisa y más o menos el mismo desarrollo en cuestión de argumento, aunque con un par de subargumentos con nuevos personajes extrañísimos al margen. La principal diferencia es que no está ni de lejos tan bien hecho. Los personajes son más normales y más mundanos, y también los diálogos y situaciones, todo sin la chispa que les daba Gerber, más light y más parecido a una película convencional. Y entonces se acaba el material de la serie original (en un extraño caso donde la versión moderna va más rápido que la original, en parte porque no tiene que dedicar espacio continuamente a peleas gratuitas contra supervillanos) y Lethem se tiene que inventar el resto, y se va de madre. Toda la parte de humanidad de la historia desaparece, y es sustituida por una serie de situaciones cada vez más raras e incomprensibles. Y termina de la misma manera, realmente, siendo extraño en vez de dar respuestas, y ni siquiera en el mismo tono del principio, es raro en el sentido de “¿Qué demonios acabo de leer?”. Puede que haya cosas interesantes debajo de todo eso si te esfuerzas por seguirlas, pero en general es una de esas cosas donde tratan de ofuscar la forma para que no se vea que hay poco fondo. Al menos podía haberlo hecho más divertido, que es lo que hacen los verdaderos escritores geniales cuando se ponen raros. El dibujo es Daryl Dalrymple, uno de esos autores de novelas gráficas muy aclamadas que más bien poca gente ha leido. Tiene un estilo muy propio de un autor alternativo, pero diferencia bien los tonos de las partes mundanas y de las enloquecidas. Al final, no ha sido un mal esfuerzo en absoluto, pero tampoco ha salido algo memorable de por si, y es una pena que el original no llegara a acabarse. Neutral (6)

Stormbreaker: La Saga de Bill Rayos Beta: Miniserie que salió hace casi media década, que por alguna extraña razón Panini no publicó en su momento pero publica ahora, supongo que para coincidir con la aparición del personaje en Thor este mes, o porque en EEUU sale este mes otra mini. El hecho de que sea antigua le trae un problema, y es que el número final está dedicado a presentar un nuevo status quo para el personaje que sus siguientes apariciones han ignorado por completo. Casi mejor, porque no era nada original, pero ese número así queda más aún como un pegote que no tiene nada que ver con el resto de la historia. La historia es post-Ragnarok, con el mismo guionista, Michael Oeming (otro que como Fraction, es siempre la dama de honor y no la novia con respecto a Thor), y tiene a Bill de vuelta a su papel único de protector de su pueblo nómada espacial, pero con un par de giros. Son los dos giros más evidentes (le han sacado un sustituto en su ausencia, y viene Galactus a comer) pero no es que sean malas ideas, al contrario, sirven para establecer más firmemente al personaje, que duante su historia ha sido casi siempre el Thor sustituto, y no esta idea original. El problema es que ninguna de las dos historias está particularmente bien hecha. El sustituto, aunque tiene cierto sentido dado el nombre, tiene un diseño horrible, la peor personalidad posible, y está claro por donde va a ir la historia (básicamente, es la misma que la de Adam Strange en Cuenta Atrás Presenta, lo cual no es precisamente una comparación positiva). Por otro lado, está la pelea con el heraldo de Galactus, que es Polvo Estelar, en su primera aparición, que aparece sin ninguna explicación de quien es, y no tiene más que un diseño vistoso y que cumple devotamente su papel de heraldo. Esa parte se junta con la otra, y degenera en algo distinto, y bastante peor, ya que acaba siendo la clase de entelequia cósmica que es el problema en el que caen muchas de las historias cósmicas (ver, por ejemplo, todo el Estela Plateada de los 90), con varios tipos cósmicos sin personalidad lanzandose rayos unos a otros y amenazando el universo hasta que algo resuelve la histora porque si, sin nada en los personajes o en el desarrollo que haga que sobresalga la monotonía. Es todo muy bonito, eso si, porque dibuja Andrea DiVito, y esto sirvió de prueba de que era capaz de hacer acción cósmica y diseños de lo más chulo, como ya se ha visto en Aniquilación. No es que sea una mala miniserie, pero tampoco es precisamente buena, y aunque tenía buenas intenciones, no es de extrañar que la hayan ignorado posteriormente. Neutral (6)

Superman/Batman Nº18: Esta historia de la busqueda de la kriptonita está resultando no ser más que una excusa para que Green escriba distintas situaciones en las que meter a los dos protagonistas. Lo cual no sería un problema normalmente, pero cuando lleva a cosas tan rebuscadas como este número, donde un trozo de kriptonita, por algún motivo, hace de amuleto místico para poder tener una historia sobre magia, queda de un forzado impresionante. El número es una mezcla de cosas divertidas, cosas que intentan ser divertidas pero son chorras, y cosas que intentan ser serias pero son ridículas. Lo más reseñable es una escena no exactamente real que es bastante divertida, y con la ventaja añadida de que Shane Davis modifica su estilo y le queda bastante bien. Así que lo suyo no es una falta total de talento, es que se esfuerza por ser así de malo. Cuanto daño ha hecho Jim Lee, y sigue haciendo 20 años después. Neutral (5)

Umbrella Academy: Suite Apocalíptica Segundo Acto: Más o menos lo mismo del primer número: Los hermanos teniendo una relación disfuncional muy divertida mientras formalmente se supone que investigan un caso superheroico, mientras los malos los tienen delante de las narices y preparan el apocalipsis, todo aderezado con montones de conceptos absurdos y chulos y diálogo muy gracioso. Muy buen dibujo dentro de su estilo de Ba. Un éxito, oye, poco más que decir. Muy Recomendado (9)

Y eso es todo por esta semana. La que viene: Batman y los Outsiders se pegan con gente, Nightwing se enfrenta a bichos con alas, Green Lantern continua con el orígen secreto, Green Lantern Corps tiene una historia dedicada a los Linternas Alpha, Green Arrow/Canario Negro tiene las consecuencias de lo que le pasó a Connor y debuta una nueva serie de Titanes. Además, estos Titanes presentan una miniserie de Raven, hay mucha Cuenta Atrás incluyendo la conclusión de Salvation Run, otro tomo de JLA Clasificado y muchas reediciones. Hasta entonces, nos vemos.