Semana del 13 al 19 de Abril

4 mayo, 2009

Vi el Intercambio, la primera película escrita por nuestro viejo conocido Joe Michael Straczynski, y la verdad es que le va mejor que la mayoría de comics que ha hecho en los últimos años. La película trata extensivamente sus temas habituales de responsabilidad personal y luchar contra el poder establecido, que resultaran muy familiares a gente que haya visto/leido sus anteriores trabajos (de hecho, hay cosas sacadas directamente de Babylon 5) Pero a pesar de eso, o quizá gracias a eso, está bastante bien, y evita caer en los tópicos y las salidas fáciles varias veces. Y el hecho de que esté basada en hechos reales hace que las partes más optimistas y entrañables no queden gratuitas. Así que si va a seguir así, mejor que deje el comic por la pantalla grande (pero que termine las cosas a medias, por favor)

[No empieces nunca una pelea, pero terminala siempre]

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas Críticas Reconstructivas. Esta semana, tocan los tomos de Panini (a las cosas de abajo, añadeles la reedición en tomo de Lobezno: Enemigo del Estado, que era una historia de acción divertidilla a lo sumo), algunas series regulares de Planeta, y extrañamente, un tomo de Norma. ¿Desde cuando en Norma sacan más de una tanda de comics al mes?

Sólo una cosa antes de pasar a las novedades americanas: Si te apetece, puedes oir el comentario del Previews con las novedades de Julio aquí. Interesante si quieres oirme vaticinar el futuro, acusar a la gente que está causando bastantes problemas y ver porque se tardan tanto en hacer las reseñas: Mis comentarios en directo sin filtrar son casi incomprensibles e incoherentes.

Como tengo algo de prisa, novedades americanas ya:

En Marvel, una cosa curiosa son unos especiales de los Editores Asistente, que sobre el papel es un homenaje a una cosa que hicieron en Marvel en los 80, pero en la práctica son presentaciones de mini pilotos de series que es virtualmente imposible que se aprueben, con un par de cosas cómicas entre medias. Las historias presentadas son bastante mejores de lo que se podía esperar, pero a la vez esto también demuestra que en Marvel editorial no tienen mucho sentido del humor (lo único gracioso son las tiras de Mini Marvels, que van a cancelar por tontería editorial)

La otra novedad de esta semana en Marvel es Destructor, una serie MAX con mucha violencia sobre un superhéroe jubilado, y poco más. Olvidable.

En DC, hay una novedad no Vertigo pero tampoco superheroica, que es también olvidable: Dead Romeo, una mezcla bastante fea de clichés de horror y chorradas así.

Mucho más interesante, por desgracia, es Flash: Renacimiento, que es básicamente para Flash, lo que LV: Renacimiento fue para Linterna Verde, por la misma gente. Desde luego, un renacimiento a lo grande, reestableciendo y recuperando todo lo que ha hecho que funcione la franquicia durante décadas, muy interesante, si entras sin prejuicios tontos.

Pero lo mejor es Seaguy: Esclavos de Mickey Ojo, la segunda parte de la trilogía de Morrison sobre un extraño superhéroe en un mundo enloquecido no tan distinto del nuestro. Es lo mismo que la primera parte, tan genial como antes, con una buena mezcla de locura y temas universales que dan en la llaga. A menos que no tengas corazón o no tengas cerebro, claro.

Y ahora, las novedades pesadas:

Batman Nº21: La primera historia es un recuerdo de principios de los 90, pues es un número suelto escrito por Peter Milligan, cuyo único trabajo mainstream (o al menos, con un personaje que no es suyo) que ha merecido la pena fue su etapa en Batman en la época, o parte de ella. Es una especie de epílogo de la Resurrección de R’as Al Ghul, dedicado al Traje de las Lamentaciones de marras, que mucho salir en los anuncios, pero luego resulto ser una parte irrelevante de la historia. Milligan le da un orígen al traje (nada fuera de lo común para estas cosas, pero está bien como lo enlaza con otro elemento de la historia de Batman) y tiene a Batman pensando en si utilizarlo a no, teniendo en cuenta las supuestas propiedades que tiene, lo que lleva a un análisis de los métodos y motivaciones del personaje, entre otros dilemas. La historia es lo que puedes esperar de este tipo de historias con la tentación de un personaje, y obviamente, sabes como va a acabar, pero Milligan le saca mucho partido a la historia, ejecutandola muy bien, y no cayendo en las tonterías para tener drama barato en las que caen la mayoría. Esto es el Milligan que se recordaba bien, y no el del crossover, y deberían tenerlo a mano más a menudo. La segunda historia se aleja ya del puñetero crossover, y vuelve a lo habitual en Dini. Desgraciadamente, como muestra Cuenta Atrás, lo habitual en Dini ahora mismo no es gran cosa. Como muchas otras, es una historia sobre todo dedicada a un villano. Lo que pasa es que es un villano que generalmente ha sido bastante patético. Para desgracia de Dini, ese personaje ha sido usado recientemente por Gail Simone, y su versión probablemente pasará a la historia como la definitiva, porque cogió a un villano bastante poco memorable, y le hizo divertídisimo, y a la vez inquietante. Es cierto que el nivel de ingenio que le pone Simone es muy difícil de imitar, pero la comparación expone las limitaciones de esta historia, que está centrada en un villano que ahora vuelve a ser simplemente un tipo patético con una obsesión normalita y un modus operandi típico. No es mala historia, pero queda descafeinado. Por otra parte, aquí empieza el nuevo dibujante de Detective, Dustin Nguyen, que ya hizo Batman antes de Crisis Infinita, y le va bastante bien. Recomendado (7)

Clandestine Classic Nº1: Toma título en inglés gratuito. Aprovechando que van a sacar una mini nueva, esto es una reedición de la serie entera (bueno, de los números que cuentan) de Clandestine, una serie de creación propia (en todos los sentidos menos el legal, aunque en Marvel tuvieron la decencia de dejar a los personajes en paz después de un traspiés inicial) de Alan Davis, muy aclamada en la época. Claro, que eran mediados de los 90, y casi cualquier cosa decente parecía maravillosa en comparación con lo que se solía producir, pero aún así, estaba bastante bien. Lo que hizo Davis fue crear toda una mitología propia interesante y bien pensada, que se sostenía por si si sola aunque estuviese metida en el Universo Marvel y apareciesen invitados un número si y al otro también. La idea es que hay una familia de inmortales que tratan de vivir vidas más o menos normales sin llamar la atención, pese a que tienen poderes y no envejecen. Y esta es la historia de lo que pasa cuando tienen que reunirse más a menudo en el presente por una serie de circunstancias, entre ellas que los dos hermanos más jóvenes (que son tratados como sobrinos/hijos por los mayores, claro) no entienden el concepto de no llamar la atención y pretenden ser superhéroes. Pero claro, la familia es bastante disfuncional, y como tal hay una serie de relaciones y rencillas, pero multiplicados por los muchos años que tienen los hermanos, por no hablar la complicada relación de todos con el patriarca de la familia. (En ese sentido se parece bastante a Umbrella Academy, por cierto) El resultado son unos personajes bastante originales, con una dinámica muy divertida. El argumento de acción no es gran cosa (y resultará familiar si has leido otras cosas de Davis, al igual que muchos de los diseños, ya puestos) y las apariciones de personajes Marvel son algo gratuitas y no aportan mucho, pero los personajes y sus ideas logran llevar la historia bastante bien. El dibujo de Davis es probablemente mejor que ahora, porque aunque esté menos depurado, sus personajes tenían más peso y más fuerza, y los dibujos podían tener líneas rectas, no como ahora, que es tan curvo y fluido que sus personajes parece que no tengan huesos y sean de goma. Ah, y la historia no termina, porque a Davis le hizo la puñeta Marvel, pero para eso habrá un segundo tomo. Recomendado (8)

Cuenta Atrás a Crisis Final Nº8: Este es el punto de la serie donde los responsables debieron de empezar a hacer un poco de caso a las muchas críticas de la serie y empezaron a actuar un poco en consecuencia. Demasiado poco y demasiado tarde, pero al menos las historias parecen más centradas y menos dispersos, y llegan a puntos que no serían malos finales del segundo acto, si todo lo anterior se hubiera hecho en condiciones. Pero tal y como están las cosas, los personajes y las historias se han escrito tan mal, que estos desarrollos no tienen sentido realmente como consecuencia de lo que ha venido antes. Al menos este mes no tenemos a Superplasta-Prime, sólo una consecuencia de lo del número anterior para vendernos lo terrible que es, que está mejor hecho en poco espacio que todo el porno de tortura del tomo anterior. También hay una secuencia con Monarca que no tiene ningún sentido si no has leido Cuenta Atrás Arena, pero que intenta arreglar un poco ese particular desaguisado. Siguiendo con esa parte, se incluye otro especial más de la Busqueda de Ray Palmer, esta vez sobre Superman: Rojo, que lo único que hace es repetir elementos de esa miniserie, pero sin la gracia ni los temas interesantes, donde al final no sirve para nada excepto para promocionar mal un viejo tomo. Muy útil. La parte propiamente dicha de la Búsqueda se deja por fin de tonterías y va a algún sitio, aunque sea de una manera anticlimática que deja claro que todas las visitas hasta ahora no han servido de nada. Al menos pone las cosas interesantes para el encuentro esperado. La parte de Jimmy Olsen al menos ya no da vueltas sobre si misma, tiene un uso divertido de los poderes y empieza a usar a varios de los Nuevos Dioses siguiendo lo que está pasando en su miniserie. Desgraciadamente, tampoco hace nada interesante con ellos, se vuelve a repetir lo que ya sabíamos en vez de avanzar realmente, y hay un punto particularmente bobo donde una escena termina de una manera para que en la siguiente continue de otra contraria, dejando claro que no tenía sentido y sólo estaba para crear tensión falsa y meter de alguna manera el slogan de la serie. El argumento del Gran Desastre lo único que hace es resucitar sin explicación (es decir, como si no hubiera sido destruido en sus últimas dos apariciones, incluida aquella para la que fue creado) a un villano pesado, que sólo repite una historia que ya vimos mejor hace un par de años.

La historia de Mary Marvel llega al punto de inflexión lógico en este tipo de historias… pero como todo en esta en concreto, en vez de ser algo que surge lógicamente de lo que ha estado pasando, tiene a los personajes cambiando de actitud e intenciones porque sí, para que avance la historia. La parte de Holly y Harley, una vez ignoras la manera estúpida en la que se ha llegado a la situación actual, como hacen ahora, no está mal. Y luego está lo de los Villanos Desafiantes. Pasa algo importante, que sería un buen final si la historia se hubiera desarrollado como pretendían, es decir, como cualquier película medio decente de opuestos obligados a colaborar juntos y aprendiendo a tolerarse y respetarse pese a sus diferencias. Pero lo que hemos tenido es a un personaje gay sin personalidad aguantando a un idiota homófobo, hasta que por exigencias del guión, empiezan a actuar como si hubiesen tenido algún tipo de desarrollo. El resultado es un absoluto desperdicio. Y Deadshot, que es el malo, está muy mal escrito, aunque si entornas los ojos, supongo que justifica que lo mandasen a Salvación en la otra miniserie. En cuanto al dibujo, parece que eso también lo han arreglado un poco, y alternan a los dibujantes de antes como Saiz o Magno bastante mejorados (en el caso de Magno parece un dibujante distinto, en el sentido de que no apesta) y dibujantes más conocidos como Jamal Igle o Howard Porter, que lo hacen bien y todo. Los orígenes de complemento tampoco están mal esta vez, dentro de lo que cabe. La serie ha mejorado un poco, hay que admitirlo, pero esa es la diferencia entre “malo” y “increiblemente patético”. No Recomendado (4)

Guardianes de la Galaxia: Si después de Aniquilación Abnett y Lanning sacaban serie de Nova, después de Conquista sacan esta serie, que es un grupo compuesto mitad por gente del equipo de la miniserie de Starlord, mitad por antiguos miembros de la Guardia del Infinito, más Quasar. Como hizo DC hace 20 años con LEGION, se usa el nombre porque son una versión presente del grupo del futuro ya conocido, aunque al final de la primera historia han aparecido un par de vínculos con el grupo original, aparte de que los primeros malos también se enfrentaron/an a ellos en el futuro en su última serie. La idea es tenerles como primera línea de defensa para que no ocurran más aniquilaciones, con la excusa en plan Boca del Infierno de que la fábrica de la realidad ha quedado dañada para que aparezcan cosas raras. Así que la serie tiene tres cosas: Una interacción muy disfuncional entre los miembros del equipo marcada por mucho humor negro y sarcástico (prácticamente todos los miembros del equipo, excepto el habitualmente ultraserio Warlock y la unusualmente seria Phylla, tienen momentos de coña, aunque en distintos tonos, algunos más mordaces, algunos más sarcásticos o autodespreciativos, llevandose el premio el Mapache Cohete), una pasada de conceptos de ciencia-ficción desde el ya establecido Sapiencial (una cabeza cortada de un Celestial con un perro cosmonauta como jefe de seguridad) como base hasta enormes acorazados-templo alimentadas por la fe (se nota que Abnett ha escrito cosas para Warhammer 40000, y también hay elementos comunes con la Legión de Superhéroes de este duo) y una clara idea de dirección para la serie con varios subargumentos a largo plazo, usando bien viejos elementos de la parte cósmica del universo Marvel (sobre todo del pasado de Warlock y del futuro de los Guardianes, aunque hay menciones aquí y allá a otras cosas de los personajes, por ejemplo, alguien se acuerda por fin de la relación entre Adam y Gamora que Giffen deshizo sin explicación porque es Giffen) de manera intrigante.

Este tomo tiene dos sagas, la primera que básicamente es una presentación de estos elementos, de manera divertida y que resulta convincente al tocar todos los puntos necesarios para que funcione. También usa una narración a base de confesiones de los protagonistas que está bien la primera vez, pero que se agradece cuando dejan de usarla. La segunda saga, sin embargo, tiene el mismo problema que le pasó a Nova, y es que nada más empezar la serie tiene que meterse en un crossover que la desvia de su idea central durante varios números. Uno de los mayores inconvenientes de tener un megacrossover anual. Lo más puñetero es que esta serie al no transcurrir en la Tierra, no tenía porque participar en Invasión Secreta, pero supongo que habría quedado raro que una serie espacial no participase en un crossover sobre aliens. Al menos A&L nos presentan una faceta distinta de la invasión, casi se podría decir que necesaria. En vez de enfrentarles a skrulls, es una historia de misterio y paranoia, aprovechando el recurso obvio que casi ninguno de los implicados en el crossover ha usado, de que los skrulls pueden suplantar a cualquiera para tener intriga y misterio con los lectores. Es algo tan obvio con estos villanos, que se ha aprovechado tan poco en las dos docenas de series que participan, porque soltaron la mayoría al principio. El caso es que es un misterio de habitación cerrada, donde este caso la habitación es Sapiencial, y sirve para que las tensiones entre los distintos miembros del grupo, y con los otros habitantes del sitio, estallen. Estos personajes siguen siendo tan sosos como en Nova, pero es lo de menos, lo chulo es como hace reaccionar todo esto a los protas, sobre todo a Starlord y Drax, y la resolución del misterio tiene mucho sentido y juega limpio. Es una pena que esta historia se haya contado tan pronto, porque lleva a una conclusión sorprendente que probablemente habría quedado mejor con el grupo habiendo tenido más de una misión juntos, pero no es que quede mal. El dibujo es de Paul Pelletier, que ya demostró que sabía hacer de esto en 4F y Nova, y es maravilloso tanto en la acción cósmica como en las expresiones necesarias para que el humor quede bien. Otro buen lanzamiento de Marvel alejado del nucleo famoso, como suele ser. Muy Recomendado (9)

Invencible Iron Man: Las Cinco Pesadillas: Bonita portada, aunque ya la hicieron hace 15 años en el Iron Manual. Esto es el principio de la nueva serie de Iron Man, que tras esto ya se convierte en la serie regular, mientras que la antigua se convierte en un piloto para la nueva serie de Máquina de Guerra, de manera similar a lo que hicieron con Hulk y Hercules. La idea del relanzamiento era tener algo impactante para coincidir con la película (y desde luego, el pestiño de serie regular no daba la talla), aunque afortunadamente, no se dedican a imitar la película, sino a tirar hacia delante. Hay cosas reminiscentes de la película, como un aumento del protagonismo de Pepper, y tener al hijo de Obadiah Stane como villano, pero el guionista, Matt Fraction, ya introdujo ambas cosas en su cancelada Campeones, así que o fueron muy previsores, o es una coincidencia que le ha venido de perlas, porque queda como algo orgánico, y en cualquier caso, no es una imitación de la película, sino su propia cosa. Otro parecido es que aunque no se ignora su status quo actual como líder de Shield y paria social criptofascista con poderes de cyborg, si que se deja todo esto de lado para centrarse en el núcleo del personaje, que es lo que le ha hecho tener éxito en cine: Un genio millonario que se siente culpable por el mal uso de su tecnología, y trata de compensarlo de alguna manera haciendo el bien, aunque tenga varios defectos personales como adicciones y creer que tiene una solución para todo de la que tiene que encargarse personalmente. Es asombroso como la han cagado con el personaje en los últimos años al alejarlo de lo que le hacía funcionar. En cualquier caso, y aunque Fraction tampoco se dedica a redimirle por toda la mierda de los últimos años o deshacerla (presumiblemente eso será para después de Invasión Secreta, si es que está planeado) al menos escribe bien al personaje aquí. La idea es enfrentarle a la siguiente generación de villanos tecnológicos, encarnada en Ezekiel Stane, que no puede detenerse mediante las tácticas convencionales. Un gran archienemigo, porque si su padre era la contrapartida malvada de Tony como epresario, Zeke es la versión malvada de Tony como inventor. Eso incorpora sabiamente al personaje y su universo temas reales como los abusos en la vida real de la tecnología actual (desde Internet hasta móviles, y como cada vez es todo más difícil de detectar y más rápido de ejecutar), el terrorismo y la obsolescencia generacional. El resultado es un villano bastante terrorífico en su manera de actuar, y bastante divertido en su personalidad, aunque no es mucho más que un sociópata, y al final todo acaba en el combate típico armadura a armadura. Hay acción inteligente, buen uso de varios personajes (incluida Pepper, bastante mejor que de costumbre, y con un buen uso de una idea importada de la película) y sensación de nuevas ideas, que es lo importante. No es que no tenga sus problemas, ya que al final muchas cosas acaban en lo mismo de siempre, o dan demasiadas vueltas, pero está bastante bien.

El último número es un epílogo a toda la historia, con Spiderman de invitado. Tiene un problema serio, y es que juega con la tensión entre ambos personajes tras la Guerra Civil, pero no puede hacer referencia a de donde han salido, porque al menos uno de los personajes no recuerda todos los detalles, y los lectores no tienen ni idea de que elementos recuerdan y cuales no, porque la historia no puede recordarse igual si Tony no recuerda que sabía la identidad de Spiderman. Eso si no eres un lector nuevo y no sabes a que se refieren en absoluto. No es un mal número, tiene sus momentos, pero toda la trama central queda incómoda. El dibujo es de Salvador Larroca, que a veces es bastante impresionante, pero otras veces es demasiado “abrillantado”, confuso en la acción porque la llena demasiado con explosiones y trastos, y sus diseños tecnológicos, una de las claves de la serie, son todos demasiado parecidos y enormes, que no queda tan molón como sin duda se cree. Tienes un montón de extras al final diciendote lo contrario, pero era de esperar. Hablando de lo cual, es irónico que dado que los avances tecnologicos actuales se basen en minituarización, como el guión deja claro, en esta serie las nuevas armaduras sean todas más grandes que las viejas, y el comic venga en tamaño gigante. Españoles: Creyendo siempre que más grande es mejor. Y ya puestos, podrían haber traducido nombres que son referencia a viejos comics, dado que esos viejos comics traducían los nombres, como Luchadores por Raiders o Quincallero (traducción genial) por Ironmonger. Un buen comienzo, pese a todo. Recomendado (8)

Jóvenes X-Men Nº2: Esto es lo que se llama un aborto de serie. En este número tenemos como se establece oficialmente el grupo, y en el número siguiente ya tendremos la cancelación. ¿Para que molestarse entonces? Buena pregunta, y leer el comic no te da ninguna buena razón tampoco. Es una serie que sólo existe porque en Marvel creen que deberían tener una serie sobre una versión joven de la Patrulla-X, pero no tienen ni idea de exactamente que poner en ella en cuestión de personajes, dirección o tono, y se dedican a cambiarlas cada año con la vana esperanza de que las ventas dejen de caer. Como muestra, este intento, donde ponen a un guionista a lo sumo mediocre, con los personajes menos interesantes de la encarnación anterior en una historia que tiene que perder sus estirados 6 primeros números en dar vueltas, porque no puede tener su verdadera dirección hasta el sexto número, porque tenía que enlazar con la nueva dirección del nº500 de la serie principal. Mientras tanto, los protagonistas demuestran tener más bien poca personalidad en una historia donde demuestran que eso si, son bastante idiotas (es decir, Cíclope está poniendose inapropiadamente sangriento en Fuerza-X, pero al menos la idea es que allí lo oculta, así que tener a estos creyendose que va a sancionar enviar a crios a matar a antiguos amigos, y aceptarlo sin pruebas, es de un subnormal profundo), en una historia tonta y predecible, con el mismo villano cutre de siempre que alguien intenta arrastrar el espectro de los Nuevos Mutantes originales para ver si se le pega algo del éxito. No lo consigue así, ni tampoco metiendo a varios de los Nuevos Mutis originales, más que nada porque Guggenheim no da ningún motivo para que alguien que no sienta nostalgia de ellos les importe (apenas los presenta, los da por sentado) y no dice nada nuevo para los que los conozcan. En cuanto a los nuevos, hay muertes gratuitas (hubo pocas en la encarnacion anterior, ¿para que cogerle apego a los personajes si pueden morir gratuitamente en cualquier momento? Porque), y hay más bien poco desarrollo de ellos, excepto curiosamente, de Santo, que es el único que tiene una personalidad más desarrollada. Lo que hace escribir a un personaje durante un par de años en vez de tirarlo a la mínima de cambio. Hasta el personaje de la antigua serie que vuelve ahora tiene una nueva personalidad más cañera y desagradable, porque no podemos tener personajes que no sean agresivos o angustiosos. Oh, y los personajes nuevos al menos resulta que tienen motivos para ser mutantes desconocidos tras Dia M… excepto que en el caso de Tinta quita un problema para poner otro mucho más tonto, y el origen de Graymalkin es terriblemente rebuscado, aunque el personaje tenga un ligero potencial. Los villanos de la segunda saga tampoco son precisamente memorables ni interesantes. El dibujo es lo único reseñable de todo esto, cuando Oliver (que ya se probó en UXM) sustituye a Paquette, menos aún. No Recomendado (4)

JSA Nº14: Como es costumbre en Planeta, este número chafa un misterio de otra serie, porque les dan absolutamente igual sus lectores. En este caso, de todas maneras, el asesino de los Nuevos Dioses es una mierda de misterio que ni tenía sentido, ni se podía adivinar lógicamente antes, y se revela en uno de los peores comics del año, así que no es una gran molestia. Además, ya lo chafaron antes en un Aves de Presa. La escena es posiblemente el único buen uso de semejante chorrada, estableciendo no sólo conexiones entre series (más allá de “oh, mira, un nuevo dios muerto” que identificaba toda la demás interacción entre Cuenta Atrás y el resto de DC) sino más profundas entre conceptos, que explican el lugar de Gog en la mitología ya establecida de DC. Después tenemos a la alineación actual completa de la Sociedad de la Justicia, los 25 miembros, en una escena muy divertida que demuesta la diferencia entre este y los demás grupos: Realmente, son como una gran familia, y actuan como tal, en lo bueno y en lo malo, y no es sólo de palabra. Además, aunque sea la primera vez que los ves, tal y como los dibuja Eaglesham y los detalla Johns, con sólo verlos en la doble página de presentación, puedes ver la personalidad de prácticamente cada uno, y lo que les hace diferentes entre si, y prácticamente de cualquier otro superhéroe DC. Ahora bien, ¿hace Johns una buena historia con ese material? Bueno, se avanza un poco la trama y algunos subargumentos, hay escenas de lo más divertido (sobre todo las de Starman y las de Relámpago y Trueno) y sobre todo, hay una sensación de caos muy apropiada. Y entonces se convierte en una gran escena de pelea multitudinaria contra “Gog”, que está bastante bien hasta donde van estas cosas, y tiene un cliffhanger bastante chulo. La saga está siendo lenta, pero si va rellenandose como este número, no es mucho problema. Recomendado (8)

Lobezno Primera Clase Nº1: Después de X-Men: Primera Clase, no es de extrañar que Marvel saque una segunda serie dentro de la misma sublínea. Lo de “primera clase” tiene menos sentido aquí, pero más o menos se aplica: No a Lobezno, claro, sino a Kitty Pryde, porque se supone que esto son sus primeras clases en ser una mujer-x, o algo. Como la otra serie, la serie tiene un compromiso incómodo: Se supone que es una serie para todos los públicos (es decir, para lectores más jóvenes) como las de Aventuras Marvel, de ahí el tono desenfadado y simple y la protagonista adolescente. Pero quieren atraer al público del Universo Marvel normal y no ser parte del ghetto “para todos los públicos”, así que la serie tiene que intentar encajar retroactivamente en el pasado de los personajes, en este caso, al final de la etapa Claremont/Bryne, cuando Kitty estaba empezando. A decir verdad, estas historias encajan bastante bien con la cronología de los personajes (lo cual no es de extrañar, porque escribe Fred Van Lente, que es el guionista actual que más empollada tiene la historia de Marvel, con permiso de Slott y Gage), el problema es en la premisa general, ya que por mucho que se recuerde la relación mentor-pupila de Logan y Kitty, no es algo que estuviera presente en los comics originales. No empezó realmente hasta varios años después de cuando transcurre esto (cuando la miniserie de ambos, de hecho), cuando Kitty ya no actuaba como una novata sino como una mini-adulta, y nunca fueron un duo aventurero como lo fue con Júbilo. Así que las relaciones entre personajes hacen que esto encaje cuestionablemente con la historia establecida. Pero francamente, es lo de menos, porque no es esa clase de comic. (La pena es que dada la manía de tener que encajar a presión las historias en el pasado, no pueda pasar nada importante, sería mejor que la serie transcurriese en su propio universo y poder desarrollar a los personajes en serio, y que zurzan a los que esperan que todo encaje, pero eso probablemente bajaría ligeramente las ventas)

Está escrito por Van Lente, que es uno de los mejores guionistas de Marvel, y hasta que llegue el día en el que le den los trabajos que merece, habrá que conformarse con verle sacar brillo a las series marginales. El planteamiento es básico: Kitty es una cria espabilada que tiene que entrenarse para llegar a ser de la Patrulla-X, así que el Profesor la empareja con Lobezno para que le haga de hermano mayor, que pese al aspecto huraño es un buenazo en el fondo, y aunque ambos al principio no están de acuerdo, acaban llevandose bien. Es ese tipo de historias, pero funciona muy bien, porque permite usar a Lobezno de una manera distinta que en sus otras 3197 apariciones este mes, una que no está sobreexplotada. Kitty está muy bien escrita, con su mezcla de precocidad, desparpajo juvenil y manera de ver las cosas adolescente, y las relaciones con los otros protagonistas están muy bien también. El primer número les mete en una aventura suburbana donde Kitty puede brillar pese a ser la novata, porque está más en su lugar que Lobezno. La segunda es más una historia de Lobezno, aprovechando la época para contar una historia sobre su relación con Mariko, y recordar los tiempos cuando Dientes de Sable no era un pesado sobremasticado sino una terrible amenaza esporádica. Los dos siguientes números tienen a los Caballeros de Wundagore, quizá como guiño al primer origen propuesto para Lobezno (iba a ser un lobo evolucionado por el Alto Evolucionador), quizá simplemente para jugar con la naturaleza dual-animal del personaje. El siguiente nos trae a Alpha Flight (donde se nos demuestra lo empollada que tiene la historia Van Lente al hacer referencia a cosas que sólo se vieron en un especial en 1992, pero también la clase de revelaciones que no tienen mucho sentido a la vista de cosas recientes), y el último es una noche de chicas adolescentes en la Mansión, que pone demasiado joven a Siryn, pero bueno, es una licencia artística, como varias otras en la serie. El caso es que son historias que aunque simples, son tremendamente divertidas, tanto en la parte de aventura, como en las reacciones de los protagonistas entre ellos y a las situaciones, y que hace mucho más por recuperar lo que hizo que los personajes fueran un éxito la primera vez que todos los homenajes a las historias originales y vueltas y más vueltas a los orígenes del mundo. El dibujo del primer par de números es de DiVito y es muy bueno, hay uno que no está mal de Clayton Henry, y el resto son de Salva Espín, ya visto en Control de Daños, que queda consistente y está bien. Un comic idoneo para regalar a fans más jóvenes, pero también para los que quieran algo muy divertido como antídoto a toda la miseria actual. Recomendado (8)

Máquina de Guerra: El Orígen Nº1: Una reedición que no está muy claro a que viene ahora. Si, el personaje tendrá serie propia y presumiblemente saldrá en cine, pero para eso aún quedan meses y años, respectivamente. Por no mencionar que el material no es precisamente un clásico perdido, hay cosas bastante más interesantes que reeditar, hasta de los 90, por no hablar de otras décadas (todo el Iron Man de Michelinie, por decir algo que viene a cuento). Pero bueno, por otro lado, para ser de los noventa, y ser el lanzamiento de una versión más oscura y violenta de un personaje, la verdad es que no está mal. Es probablemente lo mejor de la etapa de Len Kaminski, que es un guionista mejor que la media que tuvo la mala suerte de tener su momento en los 90, donde le daban poca oportunidad de hacer otra cosa que basura, y su etapa en Iron Man, aunque tuvo mucha tontería mandada por los editores y degeneró al final, no estaba mal. Es de las pocas en las que han pasado cosas que otros autores han querido recordar, precisamente esta saga en concreto. Este tomo tiene sus primeros números (bueno, después de los de Tormenta Galáctica, que curiosamente vimos hace nada) donde se nos presenta la armadura de Máquina de Guerra, originalmente como una más de las armaduras especializadas de Iron Man. Eso es como parte de una historia contra el mejor archienemigo de Iron Man, Justin Hammer, que está bastante bien, aunque cuente con estereotipos como los Amos del Silencio, que no son tan malos como parecen a simple vista. También hay un inverosímil cruce con la continuidad de los Guardianes de la Galaxia, con villanos del futuro basados en la tecnología de Iron Man, que es mucho mejor en concepto (una variante ingeniosa del tema central de la serie de Stark temiendo que su tecnología se use mal) que en ejecución, principalmente por lo cutre de los villanos. Y entonces viene la historia central, donde Tony “muere” como consecuencia de un subargumento a largo plazo con su sistema nervioso, y Rhodey tiene que sustituirle, siguiendo la moda de la época. El material es típico “héroe novato tiene que esforzarse en llenar el papel de su predecesor, pero haciendo las cosas a su manera, y poniendosele difícil en ambas identidades”, pero no está nada mal hecho. Evita muchos tópicos de la época. Mientras, la historia de Stark continua mientras está en coma, donde nos cuentan su vida y milagros. Es todo un poco obvio y ya visto, pero no es mal resumen del personaje, aunque algo melodramático de más. El dibujo es de un tal Kev Hopgood, que realmente no hizo nada después de esta etapa, pero no estaba mal para la época. En conjunto, no es una mala selección para fans del personaje, la verdad. Recomendado (7)

Omega el Desconocido: Es un estereotipo habitual poner a las grandes compañías como monstruos carentes de humanidad, pero haciendo cosas como estas, es comprensible que se vean así. En los 70, Steve Gerber, que no sólo ha sido siempre un genio, siempre ha intentado hacer cosas diferentes, alejadas del simplismo formulaico habitual de las series de acción, y ofrecer algo más sofisticado y que hable de la confdición humana sin tapujos ni tópicos, propuso un comic muy diferente a lo normal llamado Omega el Desconocido. Nominalmente iba sobre un misterioso superhéroe de pinta bastante genérico, en realidad iba sobre la vida relativamente normal de un preadolescente bastante peculiar en un barrio pobre de Nueva York, sin caer en melodrama, angustia vital o chorradas típicas de ese estilo. Pese a los intentos editoriales de superheroizar la serie, y el misterioso subargumento de Omega, su conexión con el protagonista y sus orígenes, tenía más en común con películas realistas de la época como Cowboy de Medianoche o Taxi Driver que con el resto de comics mainstream de la época. Decir que estaba adelantado a su época sería como decir que un motor eléctrico estaría adelantado a las máquinas de vapor del siglo XIX. Por supuesto, pese a que la serie no vendía mal, después de varios intentos de acabar con lo que la hacía única, la serie fue cancelada en el nº10, dejandose la historia a medias, sólo para fastidiar a Gerber, debido a que estaba en litigios por los derechos de Howard el Pato (que lo creas o no, era uno de los superventas de la casa por entonces, prácticamente el único no creado por Lee/Kirby o derivados que han tenido) Tampoco le dejaron cerrar la historia en Defensores como prometió, sino que acabó cerrandola de cualquier manera otro guionista, que admite que ahora se avergüenza. Más de 20 años después, Gerber está enfermo y le vendría bien el dinero porque las editoriales le han tratado a patadas con los años. ¿Qué hacen en Marvel? Pues sacar nuevas versiones de 3 de sus creaciones más personales, Omega, Howard, y el Exterminador de Tontos, ninguna de ellas con la colaboración o aprobación de Gerber. (Las otras dos aún eran algo respetuosas al original, pero la del Exterminador es exactamente lo contrario del original, aparte de patética en sus propios términos) Si hubiera justicia cósmica, Gerber ahora estaría vivo, y la gente que tomó esas decisiones habría sufrido una muerte lenta y horrible. (Al menos reeditaron todo el material clásico de Gerber, a diferencia de otra compañía que edita comics que ha publicado toda mierda formulaica e idiota de los 70 excepto los comics de Gerber)

Indignación aparte, y aunque lo idóneo habría sido dejar que Gerber terminase su historia como el quería, al menos para este remake han cogido a alguien que era fan de la original y tiene unas sensibilidades vagamente parecidas. El elegido es Jonatham Lethem, un novelista que ha ganado varios premios, y de hecho, en uno de sus libros, que iba de su infancia en un barrio de Brooklyn, mencionaba el comic original. Al principio es un remake bastante fiel en líneas generales, con la misma premisa y más o menos el mismo desarrollo en cuestión de argumento, aunque con un par de subargumentos con nuevos personajes extrañísimos al margen. La principal diferencia es que no está ni de lejos tan bien hecho. Los personajes son más normales y más mundanos, y también los diálogos y situaciones, todo sin la chispa que les daba Gerber, más light y más parecido a una película convencional. Y entonces se acaba el material de la serie original (en un extraño caso donde la versión moderna va más rápido que la original, en parte porque no tiene que dedicar espacio continuamente a peleas gratuitas contra supervillanos) y Lethem se tiene que inventar el resto, y se va de madre. Toda la parte de humanidad de la historia desaparece, y es sustituida por una serie de situaciones cada vez más raras e incomprensibles. Y termina de la misma manera, realmente, siendo extraño en vez de dar respuestas, y ni siquiera en el mismo tono del principio, es raro en el sentido de “¿Qué demonios acabo de leer?”. Puede que haya cosas interesantes debajo de todo eso si te esfuerzas por seguirlas, pero en general es una de esas cosas donde tratan de ofuscar la forma para que no se vea que hay poco fondo. Al menos podía haberlo hecho más divertido, que es lo que hacen los verdaderos escritores geniales cuando se ponen raros. El dibujo es Daryl Dalrymple, uno de esos autores de novelas gráficas muy aclamadas que más bien poca gente ha leido. Tiene un estilo muy propio de un autor alternativo, pero diferencia bien los tonos de las partes mundanas y de las enloquecidas. Al final, no ha sido un mal esfuerzo en absoluto, pero tampoco ha salido algo memorable de por si, y es una pena que el original no llegara a acabarse. Neutral (6)

Stormbreaker: La Saga de Bill Rayos Beta: Miniserie que salió hace casi media década, que por alguna extraña razón Panini no publicó en su momento pero publica ahora, supongo que para coincidir con la aparición del personaje en Thor este mes, o porque en EEUU sale este mes otra mini. El hecho de que sea antigua le trae un problema, y es que el número final está dedicado a presentar un nuevo status quo para el personaje que sus siguientes apariciones han ignorado por completo. Casi mejor, porque no era nada original, pero ese número así queda más aún como un pegote que no tiene nada que ver con el resto de la historia. La historia es post-Ragnarok, con el mismo guionista, Michael Oeming (otro que como Fraction, es siempre la dama de honor y no la novia con respecto a Thor), y tiene a Bill de vuelta a su papel único de protector de su pueblo nómada espacial, pero con un par de giros. Son los dos giros más evidentes (le han sacado un sustituto en su ausencia, y viene Galactus a comer) pero no es que sean malas ideas, al contrario, sirven para establecer más firmemente al personaje, que duante su historia ha sido casi siempre el Thor sustituto, y no esta idea original. El problema es que ninguna de las dos historias está particularmente bien hecha. El sustituto, aunque tiene cierto sentido dado el nombre, tiene un diseño horrible, la peor personalidad posible, y está claro por donde va a ir la historia (básicamente, es la misma que la de Adam Strange en Cuenta Atrás Presenta, lo cual no es precisamente una comparación positiva). Por otro lado, está la pelea con el heraldo de Galactus, que es Polvo Estelar, en su primera aparición, que aparece sin ninguna explicación de quien es, y no tiene más que un diseño vistoso y que cumple devotamente su papel de heraldo. Esa parte se junta con la otra, y degenera en algo distinto, y bastante peor, ya que acaba siendo la clase de entelequia cósmica que es el problema en el que caen muchas de las historias cósmicas (ver, por ejemplo, todo el Estela Plateada de los 90), con varios tipos cósmicos sin personalidad lanzandose rayos unos a otros y amenazando el universo hasta que algo resuelve la histora porque si, sin nada en los personajes o en el desarrollo que haga que sobresalga la monotonía. Es todo muy bonito, eso si, porque dibuja Andrea DiVito, y esto sirvió de prueba de que era capaz de hacer acción cósmica y diseños de lo más chulo, como ya se ha visto en Aniquilación. No es que sea una mala miniserie, pero tampoco es precisamente buena, y aunque tenía buenas intenciones, no es de extrañar que la hayan ignorado posteriormente. Neutral (6)

Superman/Batman Nº18: Esta historia de la busqueda de la kriptonita está resultando no ser más que una excusa para que Green escriba distintas situaciones en las que meter a los dos protagonistas. Lo cual no sería un problema normalmente, pero cuando lleva a cosas tan rebuscadas como este número, donde un trozo de kriptonita, por algún motivo, hace de amuleto místico para poder tener una historia sobre magia, queda de un forzado impresionante. El número es una mezcla de cosas divertidas, cosas que intentan ser divertidas pero son chorras, y cosas que intentan ser serias pero son ridículas. Lo más reseñable es una escena no exactamente real que es bastante divertida, y con la ventaja añadida de que Shane Davis modifica su estilo y le queda bastante bien. Así que lo suyo no es una falta total de talento, es que se esfuerza por ser así de malo. Cuanto daño ha hecho Jim Lee, y sigue haciendo 20 años después. Neutral (5)

Umbrella Academy: Suite Apocalíptica Segundo Acto: Más o menos lo mismo del primer número: Los hermanos teniendo una relación disfuncional muy divertida mientras formalmente se supone que investigan un caso superheroico, mientras los malos los tienen delante de las narices y preparan el apocalipsis, todo aderezado con montones de conceptos absurdos y chulos y diálogo muy gracioso. Muy buen dibujo dentro de su estilo de Ba. Un éxito, oye, poco más que decir. Muy Recomendado (9)

Y eso es todo por esta semana. La que viene: Batman y los Outsiders se pegan con gente, Nightwing se enfrenta a bichos con alas, Green Lantern continua con el orígen secreto, Green Lantern Corps tiene una historia dedicada a los Linternas Alpha, Green Arrow/Canario Negro tiene las consecuencias de lo que le pasó a Connor y debuta una nueva serie de Titanes. Además, estos Titanes presentan una miniserie de Raven, hay mucha Cuenta Atrás incluyendo la conclusión de Salvation Run, otro tomo de JLA Clasificado y muchas reediciones. Hasta entonces, nos vemos.

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