Semanas del 20 de Abril al 3 de Mayo

24 mayo, 2009

A alguien en las productoras españolas de TV se le ha ocurrido que en vez de hacer más de la misma mierda de siempre, podían probar por una vez adaptar algo bueno de gente que si que sabe hacer televisión. Así que al igual que hicieron los americanos antes, han decidido hacer una versión española de Life on Mars, sobre el policía que viaja misteriosamente del presente a los 70. Le han puesto el título de La Chica de Ayer, que como el original, es el título de una canción, que queda apropiado, pero no tiene la referencia de ser una canción del año donde transcurre la serie. De hecho, la canción que oye el protagonista cuando viaja en el tiempo no es ni la original ni otra de ese año, sino Bohemian Rhapsody, por alguna razón. Aparte de eso, la serie es una buena adaptación de la original, hasta el punto de que los episodios tienen prácticamente el mismo argumento escena por escena, lo cual es un acierto, porque la original era bastante buena. El choque entre las actitudes del presente del protagonista y las del pasado de los demás (en general peores, pero sin pasarse en la moraleja) está muy bien, la premisa hace que sobresalga entre los típicos dramas policiacos, y el enfoque que mezcla los temas serios con momentos más ligeros hace que no caiga en los problemas de muchas series. La adaptación de Inglaterra a España funciona muy bien: Han retrasado el año de 1973 a 1977 para que la serie pertenezca al subgénero ya habitual de “series que transcurren en la Transición y nos dicen lo mucho que iba a cambiar todo para bien”, pero es mucho menos exagerada en ese sentido que el resto, ya que es un tema de fondo. (Resulta curioso, de todas maneras, que mientras España estaba en proceso de volverse mucho más liberal en esa época, Gran Bretaña iba a volverse más conservadora en algunos sentidos, aunque la idea general viene ser la misma cuando comparas con el presente) Los cambios de costumbres inglesas por españolas quedan muy bien, aunque un detalle hace que la adaptación fiel quede algo rara (el personaje femenino principal en el original era una policía, pero en España en esa época aún no había mujeres policías, y queda raro, por decir poco, cuando a veces se les olvida y la tratan como si fuera policía). Por lo demás la actriz lo hace bien, aunque no han resistido la tentación de coger una actriz mucho más guapa que la normalita original. El protagonista principal, Ernesto Alterio, no es ni de lejos tan genial como John Simms en el original, pero la caracterización si que la han clavado. El personaje estrella, como en la original, de todas maneras, es el del Inspector Jefe, más bruto que siete y completamente politicamente incorrecto, que es lo más divertido de la serie, cambiando sus burradas por otras más castizas, con una buena interpretación. Lo peor son los momentos dramáticos, que entre la mala dirección, algunas malas interpretaciones y la manía de poner musiquillas de mal telefilme en esos momentos, quedan muchas veces más ridículos que otra cosa. Y luego está el problema de que la serie original, siguiendo la buena filosofía británica de cerrar las series antes de que empiecen a degenerar, sólo tiene 16 episodios, pero dudo mucho que si la adaptación tiene éxito, quieran cerrarla tan pronto, así que es fácil que descarrile cuando tengan que inventarse las historias más allá de su conclusión natural. De hecho, el cambio más notable en los episodios que ya han hecho es que la posibilidad que se plantea Sam como más probable de lo que esté pasando, que lo esté alucinando todo, está prácticamente ausente, y asuma que ha viajado mágicamente en el tiempo y tenga que arreglarlo, lo que suena mucho más a que va a ser algo abierto. Ya veremos. Mientras tanto, ¿apuestas a ver cuanto tarda alguna de las otras cadenas en sacar alguna de las versiones de Life on Mars?

[Galileo, Galileo, Galileo, Galileo, Galileo, Figaro, ¡Magnifico!]

Hola a todos, bienvenidos a una sesión de estas reseñas que viene con bastante retraso. Veremos que hacemos al respecto. En estas dos semanas, tenemos las cosas de Norma que no se adelantaron un par de semanas, alguna cosa de Panini que ha salido con retraso, y sobre todo, montones de cosas de Planeta. La mayoría, una bazofia. ¿Nadie en DC o en Planeta sabe lo que es el control de calidad? Lo que no salen son más números de los Clásicos DC, Universo DC, o como llamen a las cosas en tamaño ridículo. Se ve que Planeta sólo puede producir tomos en un tamaño u otro, no ambos a la vez. Al menos, no han sabido hacerlo consistentemente desde otoño del año pasado.

Entre las cosas que han salido que no comento por ser reediciones antiguas: Superman: Rojo es probablemente lo mejor que ha escrito Mark Millar, porque es de lo poco que se ha tomado en serio. Si quereis más detalles, buscad la reseña original en los archivos, pero básicamente, es una de las mejores historias de Superman, pese a ser un Otros Mundos. Batman: Justicia Ciega, fue una saga suelta que salió cuando la primera película, con el mismo guionista que ésta. No es nada del otro mundo. Robin: Año Uno también la comenté cuando la publicó Norma en su día, y es la historia de acción típica de Chuck Dixon con personajes de cartón, pero dibujo bonito. Y el tercer volumen de Crisis en Tierras Múltiples (los team-ups de la LJA y la SJA) tiene por fin algunas historias buenas, que además, aún han tenido algo de relevancia para el presente (la continuidad estaba llegando a DC) como la de Sandy transformado en silicio, o sobre todo, la de los 7 Soldados de la Victoria, en la que se basó la miniserie reciente, y que resulta bastante curiosa.

Ahora, pasamos a las novedades americanas:

Antes de nada, empezar a dudar de la dirección editorial que está tomando DC, con ideas cada vez peores para las distintas familias de títulos. Por supuesto, mientras tengan a Geoff Johns al mando de la dirección general de muchos de los personajes, muy mal no puede ir, pero cada vez da más la impresión de que Didio quiere sabotearle a él y a Morrison, porque quieren llevar el barco en la dirección diametralmente opuesta a la suya. Es decir, ninguna de las ideas y conceptos que han dejado tras de ellos ha sido usada después (o al menos, usada sin cambiarse radicalmente), y en muchos casos, se han esforzado en contradecir y deshacer lo que hacen en el momento en el que han podido, o incluso contradecir las historias retroactivamente. Y ahora, la interferencia empieza a afectar lo que planean. Por no hablar de que ya van dos veces que la gran sorpresa de una de las series de Johns la ha chafado Didio en una de sus columnas un mes antes. En serio, ¿qué demonios pasa en DC?

Para muestra un botón: Este mes y el que viene hay un crossover entre las series de Titanes, que es una completa mierda, increiblemente estirado, forzado y reminiscente de los peores crossovers de los 90. Y aparentemente, ha sido tan forzado editorialmente que el guionista principal ha dimitido. Porque las series de la Patrulla-X de los 90 son un gran modelo a imitar.

Sin embargo, DC, o mejor, Vertigo, ofrece como hacer un crossover, con Fábulas. Tres meses de cruce entre las dos series y una miniserie nueva, por los mismos equipos creativos de siempre, avanzando las tramas de ambas series, con momentos mucho tiempo esperados, muy bien montado y divertido. Así deberían hacerse todos, o no hacerse.

Y alejado de todo esto, pero aún en DC, hacen algo bien con el retorno de Warlord. Si una serie fue popular en su día por un autor y quieres revivirla, lo lógico es coger a ese autor, y eso hacen. Desgraciadamente, sólo en el guión, y el dibujo deja que desear. En cuanto a la historia, toma un enfoque más de acercarlo al mundo real para que nuevos lectores se adentren, pero por lo demás, le gustará a fans de la serie original y del género de espadas.

En Marvel, siguen sacando extrañas miniseries otros mundos de género negro, con Daredevil Noir, que la verdad, suena terriblemente innecesario. Y el resultado es un pastiche híbrido que no aporta nada nuevo.

También empiezan a sacar muchas miniseries de Reino Oscuro, la primera de Ojo de Halcón. Más o menos. Supongo que es divertida, pero lo único que hace es mostrar que algunas de estas ideas tienen una vida muy limitada, y que quedará muy mal si las estiran. Eso, y que Bendis las aprovecha muy poco en las series “principales”.

Por cierto, ¿el gran acontecimiento de Spiderman que prometía Slott? Se han vuelto locos, pero de manera divertida. Te guste o no, desde luego no se les puede negar a la gente de Spiderman que están intentando montarse nuevas direcciones mezclando lo nuevo y lo viejo.

Y supongo que la serie mejorara ahora que se les va a unir Fred Van Lente. Cuya estrella está en alza, con dos miniseries este mes: Marvel Zombies 4, que lejos de haberseles acabado las ideas como parecería en una secuela, es de las más divertidas, ya que va menos de chistes de zombies, y más de una historia de humor/acción/horror en plan Ejército de las Tinieblas. La otra miniserie es la nueva Salvaje Hulka que no es el personaje clásico, y no parece precisamente una buena idea. Y de hecho, las malas ideas en las que se basa no dan para una buena historia, aunque tiene sus cosas divertidas.

Otro relanzamiento inmediato de algo cancelado por un guionista relativamente nuevo es el de Exiliados, a ver si a la tercera va la vencida. Esta vez, vuelta a la premisa original, pero con un giro a largo plazo. Devuelve parte de la magia/gracia del original, aunque habrá que ver cuanto dura.

Siguiendo con otros espacios-tiempos, reviven el 2099, más o menos, con Tormenta Temporal 2099. Y es una tormenta, pero de clichés. No tenían que haberse molestado.

Como pasa hace años, la parte espacial de Marvel, está yendo mejor que la terrestre, y la Guerra de Reyes de este año también tiene sus varias miniseries redefiniendo personajes. En Ascensión le toca a Halcón Oscuro, redefiniendolo de manera que queda un personaje bastante más chulo. Más parecido a ciertos personajes de DC también, eso si.

Otro personaje de los 90 que tiene una miniserie es Masacre. Esta, Reyes del Suicidio, es mejor que la serie regular, pero sigue sin ser nada del otro mundo.

Y hablando de derivados excesivos por la película de marras, toca Lobezno: Arma X, que es, según cuentes, la tercera o la CUARTA serie de Lobezno. La gracia es que en vez de ser innecesaria, va a hacer innecesarias las demás, porque va a ser la serie más normal, más lo que uno espera de una serie de Lobezno, por no hablar de ser la única buena. Lo mejor es que no se dedica a reciclar o revisar el cenagal del pasado de Lobezno, sino de tirar para adelante. Quizá el problema es que es demasiado reminiscente de comics de principio de la década, más lentos y supuestamente serios de lo necesario, pero aún así, en comparación con el resto, hay mucha diferencia.

Y después de este rollo, pasamos a las reseñas:

Batman y los Outsiders Nº2: La aparición estelar de los Dibny, Detectives Fantasmas, se acaba tan rápidamente como vino, porque por lo visto el Didiota odia el concepto y veta todo uso de ellos, por eso es de las ideas de 52 que no se ha seguido. No es que esto estuviera particularmente bien hecho, pero aún así, hay que ser idiota. Por otro lado, a lo que si se le dan mil vueltas es a los puñeteros OMACs, una idea de la misma gente que ya contaron y cerraron, y de la que todo el mundo acabó harto excepto los editores de DC, por lo visto. Encima, Dixon no entiende bien el concepto, y se esfuerza por sabotearse a si mismo al demostrar lo cutres e inútiles que son ahora mismo a la vez que pretende que añadir uno al grupo parezca buena idea. Increible. Por lo demás, es lo que podías esperar de Dixon: Personajes planos, ningún subargumento o desarrollo para ellos, las mismas aventuras de siempre en plan thriller de acción descafeinado, y los mismos villanos cutres genéricos que ha usado en sus otras series. Al menos el dibujo de Lopez no está mal. Neutral (5)

Cuenta Atrás a Crisis Final Nº9: Que al final está siendo quincenal en vez de semanalo mensual. A estas alturas, en los últimos cuatro meses, lo que hicieron en DC es dedicar los cuatro números de cada mes a resolver una historia distinta, con un mismo guionista y dibujo consistente. Pero como la edición de Planeta lleva un descontrol, este tomo en vez de llevar el final de la Busqueda de Ray Palmer y la jodienda multiversal, sólo llega hasta la mitad. Primero tenemos el último especial del tour por el Multiverso, que ojalá se hubiese publicado en un tomo aparte, porque todos los números han sido igual de irrelevantes. Este mes, un original mundo donde los hombres son mujeres y viceversa. Excepto cuando a la historia se le olvida invertir los géneros en momentos aleatorios. Para colmo, a Graymiotti no se les ocurre otra cosa que dar una versión del Ataque de las Amazonas, porque fue tan buena la primera vez. En serio, ¿en que demonios piensan? Para colmo, cronológicamente debería haber ido en el tomo anterior. De vuelta a la serie de verdad, comienzan las conclusiones de las historias, y la mayoría se apartan para dejarle más espacio a dos de ellas, en concreto, las dos con conexión con Jean Loring. Claro, que al final resulta que la conexión entre ambas está de adorno, y no repercute en la historia en absoluto (no es que las tramas no estén interconectadas, pero únicamente por Darkseid manipulando todo de manera rebuscada, no por conexiones más naturales y lógicas) aunque al menos se aprovecha un poco para hacer paralelismos en uno de los capítulos entre Jean Loring como Eclipso, y como mujer de Ray Palmer. La parte de Mary Marvel y Eclipso llega a su conclusión lógica, pero hecha de la manera más simple y ramplona posible. La revelación de donde está Ray Palmer ya es más interesante, y es una conclusión más o menos satisfactoria a toda la busqueda, en un mundo con unas cuantas buenas ideas. Y entonces recuerdas que estás leyendo Cuenta Atrás, y todo se va al garete. La cosa de esta conclusión (que una vez empieza en serio, esta escrita toda por Tony Bedard) es que sobre el papel, debería funcionar. Coge todos los elementos y personajes que se han ido acumulando durante toda la serie en la parte de la Busqueda de Palmer para una gran batalla final. El problema es que prácticamente ninguno de esos elementos y personajes son interesantes, o tenían una historia a medio contar que merezca una conclusión. La mayoría de ellos ni son personajes, en el sentido convencional de que sabemos que personalidad tienen, que quieren, o en algunos casos, quienes son. ¿En serio tiene que importarnos algo de lo que pase con los Monitores, que son 52 tipos indistinguibles de los que no sabemos nada excepto que son idiotas, indecisos y pese a que tienen vagos poderes cósmicos enormes usan pistolas? ¿O malisimas ideas repetitivas que nos han forzado por la garganta como Monarca o Superpatán Prime? Para colmo, los pocos que son verdaderos personajes, los supuestos protagonistas, acaban estando de adorno en una historia que ni les va ni les viene donde no saben exactamente que pintan ni que hacer. Todo ello, al más puro estilo Didio, en una masacre llena de personajes muriendo gráficamente, que es tan gratuito y exagerado que toda la posible tragedia que pretenden se pierde, y sólo queda un follón. Al menos el dibujo ha mejorado notablemente: El primer capítulo lo hace Scott Kolins, el segundo Ron Lim, y los otros dos los comparten Pete Woods y Thomas Derenick, que es el peor de todos, los demás son competentes o hasta buenos. Los orígenes de villano de complemento también son pasables. Así que esta quincena la serie no ha estado tan mal… pero eso es porque el premio se lo llevan sus productos derivados. No Recomendado (4)

Cuenta Atrás Presenta Nº3: Otra miniserie derivada más de Cuenta Atrás ya es malo de por si. Pero esta, Cuenta Atrás: Arena es para empezar a pegarse de cabezazos contra la pared y no parar nunca. Está escrita por Keith Champagne, escritor de números de relleno que a lo sumo son pasables. Sale del subargumento con Monarca y su ejército multiversal, que es una mala idea. La idea de la miniserie es una tontería: Coger tres versiones de 8 héroes importantes de DC, cada una de una tierra del multiverso, y hacer que se peguen. Lo que ilustra lo terriblemente mal que están llevando la idea del Multiverso en DC: Cuando los guionistas de 52 se sacaron el nuevo Multiverso, la idea era invertarse mundos nuevos para contar nuevas historias, e incluso los viejos que reutilizaron eran también porque tenían potencial para contarse historias nuevas en esos mundos. Pero Didio y sus lacayos lo que han hecho es desperdiciar los puestos limitados para nuevos mundos con chorradas y cosas de una sóla idea, o de las que no se pueden sacar más historias porque salen de un Otros Mundos que ya se contó. ¿Realmente que nuevas historias puedes contar de Superman: Rojo o el Retorno del Caballero Oscuro? ¿Es realmente necesario tener un montón de mundos donde Superman o Batman son piratas/vaqueros/monos/mujeres/cualquier otra tontería? ¿De quien fue la brillante idea de darle un mundo entero a un universo cuya única diferencia es que Batman es un Linterna Verde? Y luego está en esta historia en concreto donde, para rellenar sus 24 personajes, tiene que sacarse versiones aleatorias de personajes sin importar de donde viene. No es de extrañar que después de tanta mala planificación y chorrada, hayan decidido restringir el Multiverso sólo a los guionistas que saben y dejarles ignorar esto.

Pero bueno, pese a la premisa tonta y el mal uso del Multiverso, aún podría ser una historia tonta pero divertida, ¿no? Podría ser, pero esta no lo es. Porque ver a 3 versiones del personaje pegarse gratuitamente puede ser forzado y tonto, pero podría servir para explorar a los personajes como concepto dados parecidos y diferencias, y hacer acción divertida. Pero esto no es nada de eso. Para empezar, Champagne no se ha documentado sobre muchos de los personajes, o no parece saber que está haciendo. La caracterización de la Flash del universo Tangente no se parece en nada a la establecida, el Rayo de Tierra-10 no deberia ser un nazi sino todo lo contrario, ¿y que demonios pretende diciendo que Apolo es una versión del Rayo en vez de lo evidente? Claro, que los personajes que no tienen una mala caracterización no tienen ninguna. Luego está el problema de tono: Si la gracia de la historia es ver a distintas versiones de personajes DC pegandose a ver quien mola más, especialmente si incluyen cosas como versiones animales, para que funcione tienes que hacerlo desendado y divertido. Lo que no puedes hacer es pretender que sea una historia terriblemente seria donde los personajes tienen que luchar a muerte, y algunos mueren, o mueren millones de inocentes. Eso le quita la gracia, y hace que vaya de cosas dramáticas en vez de divertidas. Que están fatal hechas, por otro lado, y no sólo porque sabes que como esta es una miniserie de relleno, al final todo tiene que acabar como al principio, pero con personajes muertos gratuitamente, jodiendo algunos de los universos al quitarles personajes importantes antes siquiera de haber contado historias de ellos. Y el plan de Monarca es lo más gilipollas que te puedes echar en cara: ¿Para que demonios pone a pelearse a varios en vez de cogerlos a todos? ¿Y porque pone a pelearse a muerte a personajes como Superman que sabe que no matan, mucho menos a inocentes? ¿Y porque en vez de chantajearlos que es contraproducente no busca una manera de convencerlos, si se supone que su objetivo es bueno? Así que la historia le dedica un montón de tiempo al puñetero Monarca, pero en vez de dar una explicación de su incomprensible transformación en villano, o porque cree que es necesario hacer lo que hace, o, ya sabes, darle lo más mínimo de profundidad como personaje, se dedica a demostrarnos lo malo y rudo y duro que es, a base de hacerle omnipotente y omnisciente, por exigencia del guión. Por el amor de Dios, ¿es que hay algo relacionado con alguna encarnación de Monarca que no sea completa y absolutamente estúpido? Por su parte, el dibujo de McDaniel está principalmente compuesto por enanos poco definidos peleandose con extrañas perspectivas. En serio… no. Simplemente, no. Evitar a toda costa (2)

Cuenta Atrás Presenta Nº4: Tres tomos de Cuenta Atrás en dos semanas. ¿No somos afortunados? Claro, que este tomo, que lleva una de las dos historias de la miniserie Cuenta Atrás al Misterio, no tiene absolutamente nada que ver con Cuenta Atrás, a Dios gracias. Es el relanzamiento del Doctor Destino, que llevaba en preparación desde antes de que CACF existiese, ya se puso en marcha al final de Dia de Venganza, e hicieron aquellos especiales del Yelmo del Destino hace más de un año. El retraso fue porque está escrito por Steve Gerber, y por desgracia, ya estaba enfermo por aquel entonces. De hecho, fue su último trabajo. Al menos una editorial le seguía dando trabajo en vez de cagarse en él. Como muchas de las nuevas versiones de personajes clásicos que han ido sacando en DC estos últimos años, el concepto es similar al original, pero con un giro o dos. El nuevo Doctor Destino es el sobrino-nieto del original, Kent Nelson (con el mismo nombre, por una de esas conveniencias habituales), que esta vez es psiquiatra (así que técnicamente es un doctor, pero diferente a la mayoría) y no sabe ni quiere saber nada de la magia. Historias del neófito recibiendo o descubriendo grandes poderes mágicos que llevan con ellos un papel heroico las hay a patadas, pero es un comic de Steve Gerber, así que puedes esperar que se parece más bien poco a todas ellas.

Para empezar, la vida de Kent al empezar es muy distinta a la del típico héroe: Está en el arroyo, hasta el punto de que cuando recibe el yelmo, está durmiendola en un contenedor. Gerber siempre ha escrito bien a protagonistas en los márgenes de la sociedad, de manera creible y empatizable pero sabiendole ver el humor, y esto no es excepción, es una situación fascinante. Este es el primer giro al género, ya que Kent está más interesado en como conseguir comida con el casco que otra cosa. La reacción al nuevo mundo de la magia que descubre también es refrescantemente sensata: No se dedica a negar su existencia (ya que es el Universo DC, estas cosas pasan) ni a negarse a usar algo posiblemente útil, simplemente no sabe como funciona y está bastante irritado por algo que no funciona lógicamente. Igualmente, no hay reglas y no hay misión, el nuevo Dr. Destino tiene que apañarselas con una situación que no entiende. Y no hay mentor diciendole lo que tiene que hacer, aunque si se busca una guía, que tiene muy poco parecido con los típicos guías místicos, es una persona más normal y agradable que el prota. Igualmente, la otra protagonista, la nueva Inza (si, el mismo nombre que la mujer del original, ya sabes, cosa del destino) también es un personaje bastante bueno. La manera de funcionar la magia tiene sentido, y Gerber logra hacer algo que encaja con como suele mostrarse en DC pero también tiene unas reglas y un significado simbólico en vez de funcionar por reglas convenientes para tener historias de acción o que pase lo que quiera el guionista. Los villanos no son particularmente originales, son bichos místicos malvados terribles sin mucho, pero la gracia es ver a Nelson reaccionar horrorizado a todo eso, y eso si que queda bien. En general, es una manera fresca y original de enfocar la magia, con buenos protagonistas, y que queda accesible, agradable, divertido y con cosas que decir aunque no te gusten las típicas historias místicas. La pena es que Gerber muriendo cuando estaba haciendo el penúltimo capítulo, así que siguiendo con la experimentación que caracterizó a su carrera, en vez de un final, hay cuatro, cada uno con un guionista: Adam Beechen sigue las notas que había dejado Gerber, y las otras las hacen su viejo amigo Mark Evanier, otro viejo colega como es Mark Waid, y una fan más reciente que le caía muy bien a Gerber, Gail Simone. Todos más o menos siguen la misma dirección de no dar un final literal, sino resolver el cliffhanger mediante una solución simbólica que resume los temas de la serie, en estilos más o menos similares al de Gerber. Queda bastante bonito, pero claro, dadas las circunstancias, casi cualquier cosa sería emotiva. El dibujo es de Justiniano que ya hizo Día de la Venganza, y cuyo estilo expresivo y original le va bastante bien a la historia, haciendo dimensiones místicas bastante conseguidas, pero también haciendo bien las partes humanas. No es el mejor trabajo que ha hecho Gerber, ni el más personal, pero un trabajo normal suyo tenía más ideas, originalidad, pensamiento y cosas que decir que la mayoría de otros productos de entretenimiento, y esta es la última muestra, por desgracia. A ver si las editoriales españolas se sacan la cabeza del trasero y editan algunas de sus muchas maravillas inéditas. Recomendado (8)

Freddie y Yo: Creo que es el primer comic editado por la Cúpula que reseño, y si no, el primero en muchos años. Así le doy un poco de variedad a la cosa. Normalmente evito las autobiografías y similares como a la peste, pero esta está centrada en Queen, y Queen es sensacional, así que le eché un vistazo. Y tiene los mismos problemas de todos los comics autobiográficos. Que a menos que hayas tenido una vida absolutamente fascinante, o seas un completo maestro en hacer que lo normal parezca fascinante como Harvey Pekar o así, leer sobre una vida normal simplemente no es interesante. Y eso lo que pasa con la autobiografía de este Mike Dawson. Es exactamente lo mismo que todos estos comics (bueno, y novelas y películas): Nos cuenta una infancia y adolescencia donde le costaba encajar y tenía los problemas típicos, pero tenía una afición que le permitía superar todo eso (en este caso, la música de Queen), conoce amigos y novias con esa misma afición y eso les une, hay algún momento importante o dos más dramático en la vida, o histórico (en este caso, obviamente, la muerte de Freddie Mercury) y acaba creciendo. En este caso, hace una extraña elipsis que se salta el final de la adolescencia y los años universitarios y de primeros trabajos, y pasa a estar ya establecido. Lo que encaja con el tema de Queen (saltandose desde poco después del fin del grupo hasta que sale el musical We Will Rock You, aunque se salte la publicación del disco póstumo de Freddie) pero no con lo de contar su vida. En cualquier caso, esa parte final es aún más aburrida, porque ni siquiera le pasa nada significativo. Hay algunas reflexiones bonitas sobre todo lo que ha significado Queen para él y para la gente, con el tiempo, pero por lo demás, es una fórmula, y no particularmente buena. Hasta el dibujo es el típico de muchos comics independientes/alternativos/underground. Piensa en un Bagge menos exagerado, y te acercas bastante. Para muy fans de las autobiografías o de Queen únicamente. Neutral (6)

Green Arrow y Canario Negro Nº3: Winick no sabe que hacer con Connor Hawke, y lo deja en coma. Debería tomar notas de Johns, que ha demostrado que puedes tener a varias generaciones del mismo personaje en la misma serie sin que parezcan redundantes. Al menos esto parece menos una manera de librarse del personaje, que una manera fácil de darle una dirección y un objetivo dramático a la serie durante los próximos números. Lo cual es una cagada y es innecesario, pero bueno. El primer número va de Oliver repasando y recordando su historia con Connor, que desgraciadamente se basa en el retcon de Meztler de que siempre supo de su existencia, que le hace ser un gilipollas gratuitamente. Es decir, la cosa de añadirle defectos a los personajes es ver como los superan. ¿Para que demonios sirve añadir retroactivamente un defecto que ya ha superado o no puede superar? Sólo para añadir algo de angustia vital gratuita. Pero bueno, dejando pasar eso, y que si has estado leyendo la serie nada de esto será nuevo, no es mal número, Winick sabe hacerlo triste sin caer en extremos de drama o comedia inapropiada como suele pasarle, y el final está bastante bien. El dibujo suplente no es Chiang, pero cumple, aunque tenga defectos si te fijas un poco. El segundo capítulo tiene lo que debería haber sido la serie desde el principio: Una pareja de aventureros que se quieren y cuya interacción en medio de las aventuras es tremendamente divertida, estén compenetrandose o discutiendo. La verdad es que ahora que está escribiendo a ambos como iguales, Winick más o menos lo hace bien, aunque queda raro verles tan animados después de todo el drama del capítulo anterior, que encima se supone que motiva esta historia. Y el final es demasiado ridículo, incluso aunque lo admitan los personajes. El dibujo de Chiang es muy bonito y ayuda mucho. Recomendado (7)

Green Lantern Nº2: Continua el Orígen Secreto, y esta vez pasamos ya a la parte que es menos volver a contar lo que ya sabíamos a grandes rasgos, y más contar cosas nuevas. Lo ya repetido es probablemente lo más interesante, la interacción entre Hal y Sinestro cuando era un LV, ya que Johns caracteriza muy bien a este, dejando claro que es la misma persona que hemos visto como villano, sin que quede inconsistente con que aquí haga de héroe. Queda muy redondo y trágico. Aparte de eso, se nos cuentan los orígenes de varios villanos que han tenido o van a tener importancia en el presente, y se nos da información y pistas interesantes sobre el futuro (el color de Hector Hammond es sospechoso, lo de Mano Negra confirma algo que se veia venir, pero las revelaciones sobre Atrocitus si son sorpresa, y hasta nos dicen probablemente el juramento de los Linternas Rojas) para que esto no sólo sea cortar para hablar del pasado, sino una manera de avanzar las tramas presentes de la serie. La presentación de Hammond tiene bastante sentido aunque tampoco da muchas ganas de ver más de él (¿Y no es un orígen distinto que el que el propio Johns le dio hace un par de años? Son fácilmente reconciliables, pero aún así), el vistazo a Mano Negra explica muy bien sus obsesiones en el presente, y si bien Atrocitus no es un villano memorable, si que es un buen antagonista para mostrar la peculiar relación maestro-alumno entre Jordan y Sinestro. El enlazar los orígenes de tanto personaje es quizá demasiado rizar el rizo, pero se le puede pasar por necesidad de la historia. El dibujo de Reis es muy bueno. Recomendado (8)

Green Lantern Corps: Alpha Lanterns: Ya estamos otra vez. Una de las pocas buenas de cómo ha llevado DC Crisis Final es que no la ha extendido a cientos de crossovers innecesarios, gratuitos o engañosos, sino que con alguna excepción, si algo lleva el cartel de “Crisis Final” en portada, (sólo un par de docenas de comics en total) es que es una parte importante de la historia. ¿Así que que hace Planeta? Pues joder la marrana y ponerle el cartel de Crisis Final a algo que no tiene nada que ver, para liar al personal, engañarles para que compren algo que no quiere, y encima, aguar la historia global y que luego no les crean. Maravilloso. La excusa aquí es que los Linternas Alfa tienen un papel en Crisis Final, y de hecho, los creó Morrison para ese papel. Pero hay cientos de personajes que juegan papeles en Crisis Final, y no por eso van a ser todas sus apariciones crossovers con Crisis Final. En todo caso, más importante sería la saga de Green Lantern donde eran creados, pero tampoco, no necesitabas leerla para entender nada de Crisis Final (de hecho, iban a ser presentados sin origen, como muchos otros personajes nuevos en el crossover) y mucho menos, esta saga innecesaria de dos números. La idea es dedicar un par de números a desarrollar más el concepto de los Linternas Alfa, que son básicamente Asuntos Internos para la policía de los Linternas Verdes. Los policías de los policías, vaya. En la práctica, no sólo no aporta nada bueno a como funcionan los Alfa, lo que añade lo único que hace es confundir innecesariamente las cosas con elementos absurdos que no estaban en el planteamiento de Morrison o Johns. (¿Necesitan un segundo anillo exactamente para que? Aparte de para tener una analogía absurda con las medallas) El encargado de esto es Sterling Gates, que viene a ser ahora mismo como el mini-Johns, haciendo básicamente comics que se basan en ideas de GJ: Empezó con historias cortas de Linterna Verde, y hará Supergirl cuando se interconecte con las otras series. Pero aunque en estas otras cosas apuntaba maneras, aquí no lo hace muy bien. La historia se centra en una de los Alfa, Boodikka, recordando que cuando la presentaron era la líder de una especie de amazonas piratas galácticas. Desgraciadamente, lo que no recuerdan es que Boodikka solía no tener las proporciones modelescas con la que la dibujan ahora, porque eso sería mucho pedir. Es de esas historias donde el antiguo líder de la banda marginal que se unió a la ley se encuentra a sus viejos compañeros, y le acusan de ser un vendido y un traidor. Sólo que en este caso la banda son lo más soso que te puedas imaginar (¿Las amazonas que aparecen en cualquier ciencia-ficción cutre como parodia Futurama? De esas), la protagonista por definición tiene poca personalidad (conclusión lógica de haberse transformado en un robot, pero aún así, no hacen nada con el conflicto de haber pasado de ser una luchadora agresiva a ser un robot sin emociones, ni con el horror obvio de que te hayan sustituido el pecho por una puñetera batería) y el conflicto es predecible y se resuelve sin ninguna sorpresa o emoción. El dibujo de Nelson es soso también. Puedes prescindir de eso aunque estés interesado en los dos grandes e interesantes follones de DC a los que esto supuestamente pertenece. No Recomendado (4)

Hawksmoor: La Historia Secreta de Authority: Mientras la serie madre está desaparecida y esperando el enésimo relanzamiento post-apocalipsis, he aquí una miniserie dedicada a Jack Hawksmoor, que aunque comparta subtítulo con una que ya sacaron hace tiempo de Jenny Sparks, porque transcurre antes de que se uniera a la Autoridad, no tiene nada que ver. De hecho, no tiene nada que ver con la multitud de series y derivados que han salido de la Autoridad, sino que en tono y manera de llevar al personaje es mucho más parecida a las primeras apariciones de Jack en Stormwatch, pero sin las burradas tipo Ellis. Empieza como un thriller, un misterio urbano casi de género negro, con Jack como el justiciero de las calles solitario conociendo a una damisela en peligro, y metiendose en follones. Hasta poco después de la mitad va en ese plan, y está bastante bien, con buen ritmo, buena caracterización para los personajes y atmósfera envolvente, pero usando los poderes de Hawksmoor y la naturaleza rara del mundo en el que vive para que no sea una historia cualquiera. Y entonces cambia completamente de género y de tono, para peor, porque se transforma en una historia de superhéroes bastante convencional. Es un cambio de tono demasiado drástico, porque además el nivel de poder de los malos y de Jack en ese punto es más similar al exagerado post-Ellis que al original que estaba funcionando tan bien, y el villano, contrastando con el tono más realista del principio, no puede sino resultar ridículo. Y no es buen villano, en general, aunque como Jack logra superar todo lo que le echan no está mal. Mike Costa, el novato que escribe esto, muestra bastante potencial, a ver si le dan más oportunidades para mostrarlo. El dibujo de la también novata Fiona Staples también está bastante bien, una mezcla entre el CP Smith de Programme y el dibujo de Invencible. Pese a que tiene problemas, es un buen recordatorio de cuando estos personajes aún eran buenos, y si aún no estás harto de ellos, echale un vistazo. Recomendado (8)

JLA Nº19: Termina el crossover con Salvation Run, y ha acabado resultando ser una tomadura de pelo. Al final, la saga no aporta nada realmente a esta serie (es decir, está bien ver que la Liga de la Justicia intenta hacer algo frente a las burradas que están haciendo Waller y compañía, pero acaba en nada) y mucho menos a la miniserie principal (bueno, se explica un detalle, pero no era realmente necesario, puedes leer Salvación aisladamente y tiene todo sentido) Lo peor es que empezaba siendo interesante, pero acaba no yendo a ningún sitio. ¿El prometido enfrentamiento entre la LJA y el Escuadrón Suicida y quizá el gobierno? Sólo una escaramuza cutre y breve. ¿La historia de los villanos pidiendo asilo a la Liga? Acaba olvidandose y no yendo a ninguna parte. ¿Al menos el cliffhanger del mes pasado con un plan emocionante de Batman? Continua aquí en una historia cutre de villano de los 60 del grupo que se resuelve de cualquier manera. Por supuesto, no iban a resolver el argumento principal del crossover aquí, pero hay maneras de enlazar sin que la serie secundaria parezca inútil y un timo. El dibujo de Benes es una mierda. Realmente, están acabando con esta serie. (Y ya puestos, ¿Cuándo demonios va a publicar Planeta la miniserie del Escuadrón Suicida que va antes de todo esto? Publican todo tipo de mierdas donde sale el grupo, y no la miniserie buena donde explican quienes son. Aunque claro, teniendo en cuenta que no han publicado la serie original cuando han publicado todo tipo de cosas mucho peores y menos memorables…) No Recomendado (3)

JLA Clasificado: Fantasmas de Marte: Muchos meses después del anterior, sale el penúltimo tomo de esta serie, y a estas alturas, ya ni se esforzaban con que historias de relleno meter. Es el primer tomo con dos historias distintas, también. La primera y más larga está escrita por Mick “No se contar” Gray, y está dedicada al Detective Marciano. Es un repaso/repetición de la serie del personaje que se editó hace poco aquí, a base de un psicodrama bastante obvio con flashbacks al pasado de J’onn en su planeta, sus comienzos en la Tierra y con la Liga. Y todo es aplastantemente obvio y predecible. Si has leido algún comic sobre el personaje, diablos, si has leido algún comic, sabes por donde va a ir todo. Y siendo de Gray, pese a las referencias que hace a otros comics (incluido resucitar un villano muerto de manera pesada) contradice otras cosas del pasado de la LJA. El dibujo de Leonardi no es tan malo como en ocasiones recientes, pero ha visto mejores momentos. La otra historia es de Mike W. Barr, viejo guionista de Batman y los Outsiders, que llevaba mucho tiempo alejado de los comics, recuperado como parte de los intentos vanos que hace DC de rescatar viejos guionistas. Y esta historia tiene el mismo éxito que la que le dieron a Englehart números antes, aunque no es tan mala. Imita demasiado bien los comics de la LJA de los 60, con todos los elementos chorras y los villanos ridículos y pesados, y ni siquiera tiene la gracia de ser exageradamente retro. El dibujo de Julián Lopez es aceptable. Pero se nota que las historias existen sólo para llenar la serie y no al revés. No Recomendado (4)

Logan: Normalmente me quejaría de que lo último que el mundo necesita es otra miniserie de Lobezno, pero esta tiene un equipo creativo famoso, así que eso más o menos justifica su existencia, aunque la historia no parezca una aportación al personaje. Escribe Brian K. Vaughan, en lo que puede ser su último trabajo con personajes de comic que no son propios, ya que a partir de ahora sólo se va a dedicar a series de creación propia. O series de televisión, que son con personajes que no son suyos y con mucha menos libertad, pero eh, él sabrá lo que hace. La historia no está muy alejada de los muchos especiales genéricos del personaje, con una historia del pasado del personaje metido en algún lugar o época histórica. El tipo de historias que debería estar haciendo Orígenes, pero que no sólo no hace, sino que dificulta que los demás hagan, dada su manía en liarlo todo en alguna absurda conspiración u otra. Claro, que un ejemplo bien hecho de eso siempre es mejor que ir jodiendo con su pasado y enrevesadas conspiraciones, o enfrentarle al villano genérico del día. El problema es que esta historia no es necesariamente un ejemplo bien hecho, o mejor dicho, es un poco de cada. La situación esta vez no es otra que Hiroshima cuando la bomba, que es un poco rebuscado, pero es temáticamente significativo con un mutante. Y si, dicen que Logan estuvo cuando lanzaron la bomba atómica, pero a decir verdad, es completamente creible que sobreviviera, incluso sin compararlo con las cosas mucho más imposibles que ha sobrevivido estos años. La primera parte de la historia, con Logan metiendose en la situación, conociendo a los protagonistas y en general recordandonos los aspectos importantes del personajes, (intentar tener una vida pacífica y normal que inevitablemente se estropea debido a la naturaleza de las cosas… que funciona infinitamente mejor que si lo estropea un misterioso manipulador lupino, por cierto) filtrados por el tiempo y lugar, están bastante bien. Y es muy agradable ver una historia en Japón sin las típicas chorradas de ninjas, samurais y honor, sino el Japón de verdad. Y entonces Vaughan decide salir con una tontería de villano nuclear cuya amenaza ocupa demasiado tiempo, y es más bochornoso que otra cosa. Al final, acaba siendo un aventura de Lobezno más, por bien que escriba Vaughan, y que dibuje Eduardo Risso (en un hueco terminando 100 Balas). Neutral (6)

Muerte de los Nuevos Dioses: Hay cosas tontas, muy tontas, y luego está esto. Para empezar, enlaza con Cuenta Atrás, y ya hemos visto lo que significa eso. Pero es que la génesis de estas cosas es para pegarse de cabezazos en la pared: Didio le pide a Morrison que haga una Crisis Final con los Nuevos Dioses. Morrison la escribe, le manda un argumento y pide por favor que los demás guionistas se abstengan de usar a los Nuevos Dioses el año anterior, para que el público no esté harto de ellos y que puedan hacer una reentrada triunfal en Crisis. ¿Tu crees que Didio le hace caso? ¿O hace exactamente lo contrario, metiendo a los Nuevos Dioses hasta en la sopa en todo tipo de mierdas hasta que todo el mundo está harto? Aún así, pese a eso, esto podría haber salido bien. Se suponía que para Crisis Final, había que matar a los Nuevos Dioses, o al menos, eso entendieron los editores, que no se caracterizan por ser precisamente lumbreras. Lo lógico, teniendo en cuenta que la serie va de dioses, sería hacerles un ragnarok en toda regla, con los dioses buenos y los dioses malos yendo por fin a la gran guerra cósmica entre ellos, que acabe aniquilandolos y dandole un final apropiado a cada uno, y a toda la mitología, que por definición acaba así. Eso habría estado bien. Pero Didio y su gente no quieren hacer las cosas bien. Así que no se les ocurre otra cosa que darle esa historia a Jim Starlin. Jim Starlin, que en Odisea Cósmica ya demostró que no tiene ni la más remota idea de escribir el Cuarto Mundo y toda la mitología de Kirby (ignoró o no entendió el concepto central, y lo sustituyó por una chorrada cósmica de las de siempre, y lo mismo para virtualmente todos los elementos de la serie, de manera que el resto de guionistas lo han ignorado todo completamente, incluyendo sobre todo a Morrison) y para colmo, ha admitido que no le gustan los personajes, lo cual no es de extrañar, ya que se nota que no los entiende porque no encajan en la mitología que usa idénticamente en todas sus series. ¿Quién en su sano juicio pone a escribir una historia importante sobre unos personajes a alguien que ni los entiende ni le gustan?

Así que el resultado es la peor ejecución imaginable. Se supone que es un misterio de asesinato, con los Nuevos Dioses siendo asesinados uno a uno. Excepto que la identidad el asesino no es un misterio limpio, sino que resulta ser alguien apenas mencionado, y no tiene motivaciones: Simplemente entelequias cósmicas, que se resumen en “porque lo dice el guión”. Las distintas muertes de los personajes se hacen con la menor emoción y drama concecible: En ningún momento hacen que al lector les importen los personajes antes de morir todos exactamente de la misma manera cutre. La mayoría ni los presentan, simplemente se menciona que “oh, ha muerto otro dios”. Los pocos personajes que hacen algo están horriblemente hechos: Los más humanos no tienen nada de humanidad, y los más divinos, que más tienen que impresionar, no tienen ninguna presencia. Darkseid es un inutil, Orion una cifra, Metrón se pasa la historia repitiendo lo mismo y está unicamente para tener páginas y páginas de texto expositorio seco, Mr Miracle se convierte en Adam Warlock y Superman no hace absolutamente nada. De hecho, es que ni siquiera son personajes: Son marionetas, deambulando de un lugar a otro del guión sin conseguir absolutamente nada, hasta que el guionista decide matarlos. Es repetitivo y patético. Para agravarlo un poco más, la idea central detrás de todo es Starlin volviendo a sus conceptos de siempre, que ya fueron rechazados por todo guionista DC que ha usado a los personajes tras él, y tratando de imponer sus ideas a todo el Universo DC, pese a que no encajan con absolutamente nada. No es de extrañar que esta historia haya sido borrada fulminantemente en cuanto terminó. Jack Kirby debe estar revolviendose en su tumba. Si sólo puedes evitar un comic este mes, que sea este. Evitar a toda costa (1)

Nightwing Nº2: Los malos de la primera saga de Tomasi resultan ser los malos de la breve serie de Condor Negro de 1992. Parece algo completamente rebuscado y aleatorio, hasta que te das cuenta de que esa serie fue el primer trabajo importante de Rags Morales, el dibujante de esta etapa. En cualquier caso, los malos aquí son zombies con alas, que no son precisamente fascinantes. La cosa es que eso permite tener unos malos a los que pegar y una aventura que buscar como excusa para tener a Nightwing dando botes, siendo divertido, y yendose de aventura con Robin, y todo eso está hecho de manera suficientemente divertida. Buen dibujo. Recomendado (7)

Salvation Run Nº3: Final de la miniserie, y no ha conseguido realmente nada más que matar a un par de segundones, ¿verdad? Lo cual es sólo un problema si la anuncias como lo que no es, a base de enlazarla con más cosas, por ejemplo. La edición española tiene el problema añadido de tener los pegotes de crossovers con Catwoman incrustados en la serie, que no sólo no aportan nada a la miniserie principal, tampoco son demasiado buenos. Y es una pena, porque no suele ser mala serie, pero cuando tiene el mandato de estar 3 números en los que no pasa nada (y acaban siendo cosas tan tontas como la pelea de este número) y encima buena parte del número se dedica a subargumentos de secundarios de la serie que transcurren en la Tierra que tanto vienen como van a números inéditos en España y que vete a saber tu como y cuando se publicarán, si es que se publican, sin explicación, entonces el número es peso muerto. En cuanto a la miniserie de verdad, al final acaba siendo el show de Luthor y el Joker. Esos dos están muy bien escritos, y su interacción es divertida y a veces genial. Pero el resto de personajes, la mayoría están de adorno, y los que no son intercambiables o están en papeles un tanto cutres (la idea de Vandal Savage montandose un tercer bando resulta que está sólo para recordarnos que Savage no es una mente maestra, es un sandwich de atún). Y al final todo acaba en una pelea contra tropas de parademonios que nos recuerdan lo cutres que son por mucho que se empeñe Sturges en presentarlos como amenaza. Hay buenos momentos en la carrera final para resolver toda la situación, dibujo perfectamente competente de Chen, y hasta una referencia apropiada a Bob Dylan, y una referencia a matemáticas complejas que muestran que Sturges es un hombre culto (curiosamente, es la segunda referencia reciente a la misma cosa, la otra siendo en Transformers). Pero al final da la sensación de que podía haberse aprovechado mucho mejor, tanto los personajes como la situación, y que al final sólo ha servido para matar a unos cuantos personajes, la mayoría de los Nuevos Titanes (que suena editorialmente mandado, sobre todo cuando te das cuenta de que dos personajes que no deberian estar allí lógicamente, están sólo para matarlos y que no haya confusión con dos nuevos personajes del mismo nombre, lo que tiene que ser la peor justificación para matar personajes que existe, y mira que la mayoría son malas) y dejar a un personaje colgando en una situación para más adelante. Neutral (6)

Superman Nº24: Volvemos al formato anterior de tener un capítulo de cada serie en cada número. ¿Lo prefiere el público así? En cualquier caso, con un crossover en ciernes, va a durar poco, aunque será curioso ver que hacen con Supergirl, que también forma parte del crossover. En Action, toca un número suelto de esos que se le dan tan bien a Johns, redefiniendo al Juguetero. El Juguetero siempre ha sido un villano retro un tanto ridículo, hasta que algún palurdo (probablemente Dan Jurgens, que sorpresa) le convirtió en un psicópata asesino de niños, contradiciendo la idea central del personaje y arruinandolo como villano divertido. Pero los noventa terminaron, por mucho que se empeñen Didio y Quesada en lo contrario, y es hora de arreglar y reconstruir a los personajes. Así que Johns hace lo que han hecho recientemente con otros personajes, ir al centro del personaje, y redefinirlo, de manera que abarcas todo lo que ha pasado con el personaje (y en este caso, todas las versiones existentes del Juguetero, incluidas algunas insospechadas) pero lo dejas con una idea simple y fácilmente usable. El resultado no es sólo un buen ejercicio de ingenieria y de arreglar a un personaje, hace de él un personaje muy trágico, de manera que da muchísima pena, en varios momentos y por varias razones, en una historia muy sólida con varios buenos giros, sobre todo en los flashbacks a la historia del personaje. Además, como suele hacer Johns, a todo esto le añade una idea universal sobre la que monta la historia, y esta vez es terriblemente apropiada, y mucho más interesante y digna de explorar de lo que parece a simple vista: Básicamente, que puedes dividir a casi todo el mundo en gente de Superman o gente de Batman, según tus preferencias sobre tono e ideales. Si te pones a pensar, puedes dividir fácilmente a autores y fans según esas categorías, explicando… bueno, explicando muchas cosas sobre autores escribiendo personajes que no les pegan, o lectores queriendo que los personajes sean cosas que no sean porque se han equivocado de bando. Se podría escribir mucho sobre eso, de algo que es secundario a esta historia. Oh, y para tener aún más contenido (este es el Johns que rellena de contenido los comics que había estado casi ausente de Action), deja clara una cosa sobre Jimmy para aclarar dudas y falsas concepciones del personaje, a ver si cuaja. El dibujo es de Jesús Merino, entintador habitual de Pacheco, y se nota, porque es bastante similar a Pacheco hace años, antes de que se suavizara y relajara, cuando aún hacía más rayas de lo necesario. Pero no es del todo malo.

Por otra parte, en Superman, comienza la etapa de James Robinson. Robinson, por supuesto, fue el guionista entre otras cosas, de Starman, que es uno de los mejores comics que se han hecho en DC, y que es un crimen que Planeta aún no haya publicado, pese a que ha editado (y reeditado) cosas que en más de un 90% son claramente inferiores. Da igual cuantas veces se repita la queja, es que es incomprensible. Claro, que su tono es más introspectivo y de dar un enfoque más de persona normal en un mundo fantástico, lo cual no parece inmediatamente la elección más apropiada para Superman. Apropiadamente, empieza la etapa haciendo el tipo de cosas que hace siempre: Mostrarnos a los personajes extraordinarios en sus versiones extraordinarias de cosas cotidianas, explorar como funciona la ciudad donde transcurre la serie y sus secundarios, y sobre todo, dar la impresión de que la serie pertenece a un universo compartido, donde referenciar personajes, elementos y sucesos de lo más variopinto de la historia de DC es algo común en conversaciones y situaciones, y no algo forzado. Queda muy bien. La idea es buena, pero la presentación de por si deja que desear. Hay una conversación entre Superman y Linterna Verde que de tan normal que intenta parecer, hace parecer a los personajes tontos, aunque Krypto está muy gracioso, apropiado y no irritante, por una vez. Lo otro es presentarnos a la Policía Científica de Metropolis, pero acaba siendo demasiado darnos datos secos en narración en vez de presentarnos a los personajes de verdad, que están en una escena de acción bastante indistinguible. Y luego está el villano de la saga, que de momento parece todo menos interesante. Quizá mejorará en próximos números, pero de momento no es demasiado bueno. Lo que si está claramente bien es el dibujo de Renato Guedes. Recomendado (8)

Titanes Nº1: Segunda serie de Titanes, como parte del plan de Didio de arruinar la franquicia por completo. Está al cargo de Judd Winick, que podía haber parecido una buena idea en su día, pero que ahora es señal de que hay que salir corriendo. Y esto es una muestra más de ello. En vez de empezar la serie por el principio, empieza por un especial previo. Pero el especial no es del grupo que va a protagonizar la serie (y por si no te queda claro quienes van a ser porque no te has fijado en el anuncio, se les dedica la mitad del número pese a que se dedican a dar excusas medio estúpidas para no unirse al grupo, que tendrán que ignorarse cuando empiece la serie, se supone), sino de unos nuevos Titanes Este que monta Cyborg. Y para que quede claro fuera de toda duda que este grupo no va a servir de nada, Winick elije a un puñado de héroes adolescentes tan de tercera que ni pertenecían a los Titanes de 52 (con la excepción del par de personajes que no son intercambiables). Lo que no sería tan malo si no estuviera claro que están de carne de cañón. Es decir, dos de ellos son Nuevos Dioses, y el resto de ellos han aparecido unas 10 veces en la última década entre todos. Eso de por si ya sería un tópico malo, pero cuando Winick no se molesta en presentar, decir quienes son o que demonios hacen, o en algunos casos, ni dar diálogos, a varios de ellos, llegamos a patético. En serio, ¿quieres que demos un carajo por algo de lo que pasa aquí, o no? Y si encima los únicos personajes que obtienen caracterización son para cambiar la caracterización anterior a una descerebrada, y para recordarnos que Power Boy es un acosador y violador en potencia (en serio, ¿Qué demonios hace Cyborg reclutandole después de lo que le hizo a Supergirl? ¿Y en que demonios piensa Winick, si es que piensa?), bordeamos lo insultante. Y luego está el final, donde ni siquiera hace bien la idea de presentarnos a quien quiera que sea la amenaza que obligará la formación de los Titanes, porque no sólo no dice quien o que es, no es precisamente una introducción que haga que parezca impresionante, sino estúpida, y si has leido Flecha Verde/Canario Negro, parece que Winick está tomandole el pelo a la gente, o se le ha ido completamente la cabeza. Por otro lado, una buena porción del número está dedicado a un flashback a los tiempos clásicos de los Nuevos Titanes (que tienen más caracterización y presentación que los supuestos protagonistas de la historia… me pregunto porqué será) que no viene a cuento, y no aporta nada excepto demostrar que Winick no escribe particularmente bien a estos personajes, y que va a ser mejor que evites la serie. Para colmo, el dibujo de Ian Churchill (el responsable de Power Boy, por cierto) es tan patético como siempre, un imitador de Arthur Adams con más tetas y culos gratuitos, pero sin tener ni idea de composición de escenas, anatomía o expresiones faciales. Si esto es un atisbo a los planes que tienen para los Titanes, la franquicia está entrando su nueva edad oscura. Evitar a toda costa (1)

Titanes: Raven: Y como no hay nada para revivir una franquicia que está fallando que sacar spin-offs sin ton ni son, una miniserie gratuita. A decir verdad, cuando anunciaron la miniserie la primera vez, que la serie de animación de los Titanes aún estaba en antena (por cierto, gran manera de capitalizar ese éxito y trasladarlo a los comics, DC), dedicar una mini al protagonista cuya encarnación actual más se parece a la de TV era buena idea, y que escribiera el creador del personaje también. Pero la miniserie se retrasó, la serie de TV se acabó, Raven desapareció de Jóvenes Titanes a la espera sin explicación, y Wolfman, la verdad, ha degenerado mucho. Añadele un dibujo cuestionable, y el resultado no es muy bueno. La serie tenía el anuncio en portada de “la serie EMO”, lo cual si no una muestra de lo desencaminada que va la serie, al menos demuestra que los editores de DC están tan desconectados del público moderno que su intento de ser modernos es más o menos igual que el de tu abuelo. Lo cual es tradición en los Titanes, por otro lado. En cualquier caso, es un intento con más bien poco éxito de escribir una historia sobre chicas adolescentes. Es una pena, porque la idea de Raven, alguien que tuvo que reprimir toda su vida sus emociones, teniendo la posibilidad de tener la adolescencia que nunca tuvo, es muy buena y llena de potencial. Pero esta miniserie ignora por completo ese aspecto nuevo del personaje, y lo que hace es volver el reloj atrás a los 80, y hacer una repetición del subargumento de Nuevos Titanes de Raven enrolandose en la Universidad, pero esta vez en el instituto y más desarrollado, eso si. Así que es todo “oh, cuantos problemas tengo con controlar mis emociones porque están unidas a mis MALVADOS poderes” (que aunque justificado por las hormonas, es repetir una idea que Wolfman ya machacó demasiado y resolvió en su día) y tenerla adaptandose a una vida de instituto normal, que francamente, después de haber vivido años en el mundo normal, y haber vivido más de un año en una torre con adolescentes, algo de conocimiento de cultura adolescente debería tener. La interacción con adolescentes normales… no tiene mucho, la verdad. Al principio le cuesta un poco, pero enseguida hace amigas y se vuelven Mejores Amigas Para Siempre, y deja de tener problemas para encajar más que ligeras cosas. Al menos las adolescentes no son estereotipos ridículos de adulto tratando de escribir jóvenes, aunque tampoco son especialmente realistas.

Aparte de eso, no hay mucho más del ambiente de instituto, y es una pena. La idea de una forastera adaptandose al complicado mundo de los adolescentes en el instituto, ampliando los dramas con emociones exageradas típicos con poderes empáticos es muy buena y tiene mucho potencial (ver Buffy como ejemplo, que se basaba en una fórmula parecida) pero esta miniserie no lo aprovecha: La parte de instituto está de fondo y secundaria a muchas escenas de Raven quejandose incesantemente de sus poderes, y a combates de lo más esotéricos con el villano de rigor, que es una buena elección como enemigo para Raven (otra más de las nuevas versiones de personajes muertos en Crisis Infinita con éxito) pero cuya ejecución no da precisamente ganas de leer más sobre él. Hablando de muertos, ¿qué demonios hacen los sacerdotes de Azarath vivos cuando no sólo el propio Wolfman los mató, contó una larga historia cuya resolución se basaba precisamente en esas muertes? No es ya que Wolfman parezca amnésico, es que reaparezcan sin explicación, añadiendole secundarios a Raven porque si que no ayudan en nada. Y luego está el dibujo de Damion Scott. En el afán por ser modernos, cogieron un dibujante “moderno”, es decir, cuyos dibujos parecen graffittis. No parece precisamente la mejor elección para una serie de chicas adolescentes sobre emociones, pero bueno. Si te gusta el estilo o no, es cuestión de gusto. Dentro de lo estilizado que es, sus personajes no están mal, y dan el pego como estudiantes modernos. El problema es que la manera que tiene de dibujar es increiblemente confusa, y hay muchas escenas donde es difícil saber que demonios está pasando, y a veces, hasta cuesta distinguir arriba y abajo, y muchas, sin exagerar, es difícil distinguir lo que es fondo de lo que es primer plano. Es así de malo. Y esta miniserie es profundamente decepcionente. Al menos la traducción conserva bien todas las referencias, ya que está hecha por mi colega Alberto Moran. No Recomendado (4)

Tomorrow Stories Vol.2: Lo mismo que en el anterior tomo: Jack B. Quick es muy divertido, ingenioso y original pero hay poquitas historias, Greyshirt hace cosas muy originales y curiosas, Last American son chistes tipo MAD que acaban volviendose repetitivos, Splash Brannigan más o menos lo mismo, y Cobweb son pastiches de cosas bastante tontas. Lo más curioso es un crossovr entre Greyshirt y Cobweb que trata de juntar los tonos de ambas tiras. El dibujo es bastante bueno y capaz de todo tipo de registros en general. Pero está lejos de lo que suele acostumbrar Moore. Y no hay más números, porque Moore se cabreó con DC por censurarle una historia sobre el lider sectario y gilipollas general L. Ron Hubbard. Esta vez, Moore tenía razón al pegar un berrinche. Recomendado (7)

Transformers Evolutions: Corazones de Acero: Esto ya es el no va más: Un “Otros Mundos” de los Transformers. Eso se supone que es la línea esta de Evoluciones, aunque afortunadamente, sólo ha salido esta miniserie hasta ahora, y ya hace dos años de eso. La idea es contar lo mismo de siempre, pero en otro tiempo, sitio o situación. En este caso, los Transformers en la Revolución Industrial. Asi que aquí son enormes bichos steampunk, que se transforman en máquinas de vapor, acorazados y cosas así. Y como es la época, se encuentran con gente como Mark Twain o John Henry, por supuesto. Desgraciadamente, el comic está escrito por Chuck Dixon, así que te puedes imaginar que es una mediocridad. No logra ni hacer divertido a un personaje brillante como es Twain, y eso que sólo habría tenido que copiar citas suyas de algún libro. Pero así es todo, es lo mismo de siempre, de la manera más simplona y típica, pero con un vestido nuevo. Un vestido bastante curioso, de parte del curiosamente llamado Guido Guidi, que es uno de los dibujantes habituales de Transformers, pero realmente, una vez has visto sus diseños, ya has visto todo lo que el comic tiene que ofrecer. No Recomendado (4)

Transmetropolitan Nº19: Penúltimo tomo, y último que voy a comentar, porque el último ya lo reseñé en su día. Este es el punto donde las cosas se ponen realmente tensas y desesperadas, por parte de ambos bandos (pero sobre todo de los protagonistas) de cara al conflicto final. Primero tenemos un par de episodios (y es la única excepción de la serie donde las historias no son números sueltos o historias con capítulos múltiplos de 3, aunque lo disfrace como dos números separados) con el enfrentamiento final entre Spider Jerusalén y Fred Cristo (¿Y no es raro que traduzcan el apellido de Spider y no el de Fred, que tendría más sentido, como hacía Norma?), que tiene probablemente a la versión más brutal de Spider en toda la serie, y es a la vez desternillante, satisfactorio y muy incómodo ver como le sonsaca la verdad a Fred. Las locuras que llevan a la situación también están muy bien. Después viene un número suelto dedicado a Mitchell Royce, Editor de Choque, que siempre ha sido un secundario muy bueno de la serie, que por fin toma protagonismo. Vemos lo que ya sospechabamos, que pese a la fachada más normal, por dentro es muy parecido a Spider, en lo bueno y en lo raro, y a su manera, hace el mismo servicio a la sociedad (y una aportación importante a la trama) que Spider, pero a su manera. Reconfortante, y a su manera, tan desmadrado como un número bueno normal, el final es glorioso. La otra mitad del tomo es la saga de la Cura, donde Spider va en una misión desesperada contrarreloj y contra los tentáculos del malvado Presidente Sonriente para encontrar una prueba contra él. ¿Y que es esa prueba? Nada menos que una referencia bastante obvia a Monica Lewinski. No hay nada como estar a la última en cuestión de referencias. (El comic es de 2001, así que ya estaba pasadísima entonces) Lo peor no es la muestra de lo mal que envejecen ese tipo de referencias tópicas, es que después de todos los abusos que ha cometido el Sonriente, no es creible que esto importe una mierda (y de nuevo, incluso si es un comentario de Ellis sobre como los americanos le dan más importancia a chorradas que a abusos de verdad, la historia real de los últimos años ha demostrado que no). La historia, además, como muchas en la segunda mitad de la serie, son demasiado de buenos buenísimos contra malos malísimos, que es muy maniqueo y de política real tiene poco, y por mucho que se empeñe Ellis en darle una atmósfera de peligro y desesperación, es sobre una historia por debajo de lo esperado. Aún así, el diálogo sigue siendo agudo, y el dibujo muy bueno. Lejos de lo buena que era la serie al principio, pero aún estaba bien. Muy Recomendado (9)

X-Men Orígenes: Lobezno: Sabes que las cosas se han ido un poco de madre cuando estás haciendo adaptaciones a la gran pantalla de don nadies como John Wraith. Esto es una precuela a las primeras películas, así que tiene el problema de que no sólo sabes como termina la historia, sabes que los dos malos principales, Dientes de Sable y Stryker, sobreviven, así que realmente Lobezno no va a conseguir nada al final. Además, tiene que adaptar un buen puñado de historias publicadas a lo largo de 30 años, cada una de su padre y de su madre, y no todas buenas. Empieza con una adaptación de Orígen, que demuestra que se podría haber contado lo mismo que la miniserie en mucho menos espacio, y no quedaba peor. Después viene la secuencia de los créditos, que como parece que está de moda este año, está muy bien a base de contar el paso del tiempo, y es lo mejor de la película. Después vienen los tiempos del Equipo X, que son el planteamiento de la película y la presentación de los personajes, y no está mal. La parte posterior, con Logan tratando de vivir una vida normal, reminiscente de flashbacks recurrentes en la serie del personaje, cumple también bien, con sensación de algo nefasto inminente. Y tras eso… se convierte en una película de acción/venganza típica, con la gracia de los superpoderes, pero que a veces es demasiado tonta (el combate final con un villano que parece sacado de Mortal Kombat, por poner un ejemplo que canta demasiado), y sabemos que va a ser algo insatisfactoria. Tiene algunos buenos momentos por el camino (¡espalda contra espalda!), y está más o menos bien atado con las otras películas, (da una explicación decente del nombre de Lobezno, y del Proyecto Arma-X) con un par de enlaces directos que quedan bien, pero es demasiado película tonta de acción, con la buena caracterización y los temas (en este caso, la venganza) que hacía que las otras películas funcionasen quedandose en segundo plano.

En cuanto a los personajes, Jackman sigue estando perfecto como Logan, y el personaje en general sigue como en las otras películas, aunque los efectos de las garras están peor que otras veces. Dientes de Sable parece un personaje completamente distinto al de la primera película, muy similar a como es el personaje y su relación con Lobezno en los flashbacks a los viejos tiempos, y el actor lo hace bastante bien. Stryker está como en X2, más redondo de lo que parece al principio. Y aparecen un par de personajes de las otras películas, bien elegidos y bien usados (aunque los efectos para la aparición estelar quedan muy mal también). En cuanto a los personajes nuevos: La versión de Rebelde (usando aquí la identidad de Agente Cero que usó brevemente en los comics) no se parece en nada a los comics, siguiendo las tendencias de estas películas de inventarse un personaje apropiado para la película primero, y ponerle un nombre de personaje de comic después, lo que no es necesariamente malo. No queda un buen personaje, de todas maneras. Masacre empieza siendo muy parecido a los comics, y parece que va a ser divertido, pero entonces pega un giro que es una lástima. Ya van dos veces que Reynolds hace un personaje chulo de los comics cuya adaptación se parece en más bien poco. Wraith está igual que en los comics, aunque vivía mejor sin saber que el actor es alguien que va con el nombre de Will.i.am. Mole está únicamente para hacer chistes de gordos, y es más inocentón que la versión del comic, aparte de que es curioso ver al actor que hacía del malo en la temporada anterior de Perdidos. Hablando de Perdidos, Dominic “Charlie” Monaghan tiene el dudoso honor de interpretar al personaje menos conocido que han adaptado a una película, en este caso, Chris “Rayo/Rebelde II” Bradley (hay que decir los tres nombres, a ver si así le suena a alguien) que supongo que está porque había que meter un personaje más y prácticamente no hay personajes decentes relacionados con Arma X, pero vamos, sólo usan los poderes. Luego, hay un personaje que por el nombre no parece nadie conocido, pero está claro que adapta un personaje relativamente importante del pasado de Lobezno (y el apellido en los créditos confirma que es ella) y es una adaptación bastante fiel que está bien como idea, aunque la ejecución podría haber sido mejor. Otro personaje importante de la Patrulla-X (que no de Lobezno) también aparece, de manera que no se parece demasiado a los comics, pero puede llegar a serlo en el futuro. Por último, es un guiño bonito adaptar la parte de la historia de Arma-X donde salen los Hudson (con el nombre y todo, aunque a Mac le cambian el nombre por alguna manera) aunque aquí se parezcan más a los Kent que otra cosa. Oh, y también sale un tal Gambito. Afortunadamente, la conexión con Arma-X es sólo indirecta, y tiene un orígen mucho más simple y menos estúpido que el original, sin misterios ni giliflauteces. De hecho, va a las cosas teoricamente chulas del personaje (el hecho de que es un pícaro con estilo con cartas que explotan) y pasa de las más estúpidas (acentos, orígenes, trajes idiotas, romances ñoños) y hasta hace algo justificable con el puñetero bastón. O lo que es lo mismo, es la versión Ultimate. Resulta ser un estúpido, pero eso es consistente. No hay cameos y guiños como en las otras películas, pero ya son bastantes personajes de todas maneras. Oh, y es una pena que no dejaran la escena post-créditos original, era mucho más divertida que la que han puesto al final. ¿Es una buena película? No creo, pero es menos tonta que la media, y hace lo que puede con el material del que dispone. Y que la franquicia siga viva deja la puerta abierta a futuras películas más prometedoras con otros protagonistas.

Y eso es todo por esta semana. La que viene: Invasión Secreta continua en la serie principal, las de Vengadores, Thunderbolts, Spiderman, Factor-X, Primera Línea y Pantera Negra. Capitán America termina las tramas que llevan en la serie varios años, por fin, y Iron Man termina la encarnación actual. Thor vuelve a la serie de verdad, mientras que Hulk tiene un número de relleno con el Fin Fang Foom, de entre todas las cosas. Daredevil empieza nueva historia, 4 Fantásticos continua la misma de los Defensores del futuro, y Ultimate 4F la suya con los 7 de Salem. Diario de Guerra tiene más de lo mismo, al igual que 1985. Patrulla-X tiene al Culto del Fuego Infernal, Legado tiene a Xavier reencontrandose con antiguos alumnos, Lobezno nos deleita con el orígen de Daken, y Fuerza-X tiene garras y sangre de relleno. Además, tenemos más chorradas con la kriptonita en Superman/Batman, una historia con Zatanna en Batman, y revelaciones con Gog en JSA. Hasta entonces, nos vemos, cuando sea.

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