Terminó la Chica de Ayer, y aunque podría haber durado un poco más (la versión original duró el doble, intencionadamente), la verdad es que es mucho mejor hacer unos pocos capítulos y que quede el listón alto, que estirar una premisa mucho después de su vida natural y que se hayan agotado las ideas, que es algo que deberían aprender tanto en TV como en comics. En cualquier caso, la serie estuvo bien, incluso en la segunda mitad donde dejaron de adaptar episodios de la serie original (excepto el episodio final). A veces era más facilona y menos compleja que Life on Mars, y el añadido del culebrón con los padres fue una concesión al melodrama tonto habitual de la TV española, pero aún así, salió bien. El haberse librado de la parte de “¿Está realmente en coma?” y haberlo transformado en un viaje en el tiempo directamente funcionó bien, y algunos de los actores eran tan buenos como los originales. Podría seguir hablando y comparando las versiones, pero hay mucho de lo que hablar. Simplemente, que ojalá en algún momento podamos volver a ver algo decente hecho por aquí, aunque haya que copiarlo de otro sitio.

[Control de Tierra a Mayor Tom]

Hola a todos, bienvenidos a la primera entrega de “Peter lleva un retraso de meses, y va a hacer Críticas Reconstructivas de un mes entero”, edición Salón del Comic 2009. Muchas cosas que comentar, con mucho retraso, así que pasamos a hablar esquemáticamente de todo lo que hay en cartera.

Primero, novedades del Salón de las que no hago reseña entera: Por alguna incomprensible razón, probablemente que no tienen otra cosa famosa que publicar, Norma ha empezado a reeditar material de Wildstorm… de sus primeros tiempos, de cuando era el desfile de tetas, culos, garras y tiros de Jim Lee y amigos. No cabe ni decir que es todo malísimo, (lo único curioso es descrubrir que Jim Lee si que tiene rango después de todo como dibujante, pero el comic es una versión malísima de Sin City) hasta el punto de que esas cosas apenas se han reeditado en EEUU. Pero aquí hay una gran apreciación por los errores del pasado que deberían haberse quedado enterrados, por lo visto.

Otra reedición de Norma es la de Global Frequency, una serie curiosa, aunque no maravillosa, que ya publicó Planeta en su día, y que podeis encontrar reseñada en los archivos.

En cuanto a Panini, reeditan la Secret War de Bendis que no es nada buena, y más Ultimate X-Men, que tampoco lo es mucho. En algo más interesante, tienen el último tomo del Castigador MAX de Ennis, que por lo visto es muy bueno si te gustan ese tipo de cosas.

Y en Planeta, reeditan otra vez la Broma Asesina, con el nuevo coloreado más oscuro. No es lo mejor de Moore, pero está claro que es un clásico importante, y merece una edición de lujo, y en este caso el formato no queda mal del todo, aunque no es necesariamente mejor que ediciones anteriores (aunque tiene una historia extra de Gibbons que es algo innecesaria, la verdad)

Otra cosa que sacan es un tomito donde empiezan a aplicarle a Vertigo lo que están haciendo con la DC de los 90, es decir, coger series enteras olvidadas y meterlas en un ladrillo. Desgraciadamente, muchas cosas olvidadas de esa época no son buenas, y lo que hay este mes, la serie de Orquidea Negra, es de ellas. Tiene el síndrome de tantas cosas de Vertigo de entonces: Coger una obra famosa de uno de los tres autores de siempre (en este caso, la Orquidea Negra de Gaiman, que tampoco era de sus mejores cosas) y tratar de sacar tema de ahí, a base de reciclar las mismas ideas, y ponerse en plan esotérico, místico y ñoño. Si todo lo que van a rescatar va a ser así, pueden ahorrarselo.

En otro apartado, está el libro del Arte de Fábulas, que son todas las portadas de James Jean (excepto sus últimas 5… ya podían haberse esperado un poco) de Fábulas, en grande, y comentadas con el proceso de cómo se hicieron. Está bien si lo que quieres es mirar a un puñado de ilustraciones, que es lo que es, y lo que promete ser, claro.

Y eso es todo por ese lado. Ahora, las novedades americanas:

Terminó Trinidad, y… bueno, ni tan buena como 52, ni tan mala como Cuenta Atrás. No se puede decir que haya sido mala en ningún momento, pero tampoco ha sido nada fuera del otro mundo, y tanta normalidad al final se hacía algo pesada. Supongo que con esto en DC ya se han dado cuenta de que lanzar una serie semanal no es suficiente para que tenga éxito, sino que tienen que seguir haciendo algo original con ella.

Siguiendo con las brillantes ideas de DC, vienen las cuatro miniseries spin-off de Crisis Final: Corre es una serie divertida sobre villanos. Escape es, claramente, el Prisionero con personajes y elementos DC, es decir, un thriller de espías paranoico, y por tanto, recomendable. Baile es un intento de ser moderno y molón, y no funciona bien, aunque tiene alguna idea interesante. Y Tinta no es gran cosa como historia de un villano reformado. Pero bueno, en general, bastante mejor de lo que suelen ser los spin-offs de sagas importantes, no han ido por lo seguro sino por cosas originales.

Últimos Dias de Animal Man es tan innecesaria y mala como podías esperar de Gerry Conway. Mientras, Power Girl es tan estúpida y mala como podías esperar de Graymiotti. Y ambas tienen mucho mejor dibujo de lo que se merecen.

El crossover de las series de Titanes ha sido indescriptiblemente malo. ¿Cómo pueden haberla cagado tanto con estas series?

En otras cosas, la miniserie que pasa sin pena ni gloria de Wildstorm de este mes es Killapalooza, que al menos tiene un dibujante famoso. Aún así, la mezcla semicómica de asesinos y músicos no sale demasiado bien, ni siquiera el dibujo.

Ah, algo bueno: Unwritten es una nueva serie del equipo creativo de Lucifer para Vertigo, y empieza con muy buen pie, con una premisa original, una trama que parece bastante bien pensada, y sobre todo, parece que va a ser una exploración muy interesante sobre el mismo concepto de la ficción, y toda la literatura moderna, pero dramatizado para que sea divertido y no seco. A ver si es el nuevo éxito de Vertigo, que ya toca.

Mientras, en Marvel, tenemos, um, Mandíbulas y los Vengadores Mascota, que suena muy chorra, pero si eres capaz de pasar eso, y tomartelo igual que las otras series para todos los públicos, es casi gracioso.

Otras miniseries son las derivadas de Reinado Oscuro: La de Jóvenes Vengadores aprovecha la idea general para hacer algo diferente a las otras series, aunque tiene el problema de que no puede hacer mucho con los protas. Aún así, es muy buena, y deberían dejar de esperar a Heinberg y darle la serie a alguien de verdad. La de Encapuchado, por su parte, trata de volver a darle al personaje algo de la complejidad inicial en vez de ser simplemente el Marty Stu de Bendis, aunque no sale del todo bien, quizá porque el personaje se ha vuelto intragable.

La serie regular nueva del mes es Nuevos Mutantes, que es un ejercicio de nostalgia, y de reciclar mal historias viejas, más que otra cosa, porque no tiene nada más. Una pena.

Y hay segundas miniseries de GeNext (básicamente, Claremont teniendo sus defectos graves de siempre, pero en el futuro) y Terror Inc (básicamente, acción burra sobrenatural, pero esta vez con muy mal dibujo) pero ninguna de las dos originales ha llegado aquí, y vete a saber si llegan.

Y eso es todo por este otro lado. Pasamos al lado importante, los comics de aquí:

All-Star Batman y Robin: … el Chico Maravilla, era el título completo original. Esta es una de las series “All Star” de DC, (en realidad sólo la primera mitad o así de la historia, pero no se sabe cuando saldrá el resto) que vienen a ser su equivalente de la línea Ultimate, pero muy distintas. La idea también es la original de hacer series de los personajes principales por autores estrella, sin necesidad de saber nada sobre sus años de historia acumulada. La diferencia es que en vez de formar un nuevo universo interconectado que con el tiempo se volverá igual de complejo y de aguado, cada equipo creativo y serie son de su padre y de su madre, sin ninguna conexión con otra cosa. Así que para Batman cogieron a Frank Miller, con la idea de que esto sería más o menos su versión de Batman: Año 3, del origen de Robin. O viendolo por otro lado, a Batman: Año 1 lo que el El Caballero Nocturno Contraataca fue al Retorno del Caballero Oscuro. Y ahí es donde está el problema, y es que por muy innovador que fuese lo que hizo Miller con Batman en los 80, Miller no es el que era entonces, por decirlo suavamente. En pocas palabras, este comic, si te lo tomas tal cual, en serio, es una completa y absoluta bazofia. Batman es un completo psicópata, un sádico que disfruta torturando a los que le rodean. El resto de personajes son igualmente estúpidos y sin ningún parecido con ninguna otra versión. (¡Wonder Woman odia a los hombres!) Todos los personajes femeninos adultos son vergonzosos, prácticamente sólo como objetos sexuales. La narración es farragosa y enfermizamente repetitiva. El argumento es ridículo cuando no es inexistente. Y así todo, sin exagerar ni un ápice. Llega hasta tan punto de ser indescriptiblemente malo que la conclusión a la que ha llegado mucha gente es que es imposible que esto vaya en serio. Que es una especie de reacción de Miller a estar harto de Batman, y que se ha propuesto hacerlo intencionadamente lo más ridículo y estúpido posible para dejarlo claro. Por supuesto, esa teoría no está apoyada en ningún momento por nada que haya dicho nadie relacionado con la creación del comic, y otros trabajos recientes de Miller también han sido estúpidos. Pero si te lo tomas como una parodia encubierta, la verdad es que empieza a tener algo de sentido. ¿Sabes esas parodias que hacen por Internet donde cogen viñetas y páginas de comics antiguos y les cambian los diálogos o los ponen fuera de contextos para hacer gracias? Pues imaginate un comic hecho así desde el principio, pero con los toques Miller. Visto así, la verdad es que a veces es gracioso, y algunas de las escenas se han convertido en chistes recurrentes de Internet de por si (“¿No sabes quien soy? Soy el puñetero Batman” “Malditos seais vosotros y vuestra limonada”) Así que si te gustan esas cosas, en vez de considerarlas adolescentes y pesadas al cabo de un rato, a lo mejor te hace gracia. En cuanto al dibujo, Jim Lee no parece haber pillado el supuesto chiste, y todo es serio, oscuro y feo. Habiendo dicho que cambia si no te lo tomas en serio, si lo haces, como lo que se supone que es, Evitar a toda costa (1)

All-Star Superman: La otra serie All-Star, sólo que esta viene entera en un tomo, y esta se la toman en serio. Aquí realmente tenemos una versión icónica de Superman, reconocible por cualquier persona, que es básicamente la de la Edad de Plata, pero con algo de evolución moderna, cogiendo elementos aquí y allá de otras épocas. Está escrito por Grant Morrison, y una de las cosas que diferencia a Morrison del resto de escritores de comics aclamados es que aunque alterna trabajos de encargo con personajes de la compañía con trabajos de autor, no considera estos últimos más importantes que los otros, no hace los de superhéroes a regañadientes para cobrar un cheque y poder hacer sus trabajos más personales. Considera ambas cosas igual de importantes para la visión que pretende transmitir, y mete los mismos temas, y la misma cantidad de esfuerzo y detalle en ambas. Así que esto no es sólo Morrison haciendo Superman, que considerando lo bien que lo ha escrito en el pasado, ya sería algo deseable, es Morrison poniendo todo su talento con la intención de contar la historia definitiva de Superman. Y es definitiva en el sentido de que explora todos los temas, explora, identifica y define de que va el personaje, porque funciona y se ha convertido en uno de los mayores iconos del siglo XX, y todo ello sin necesidad de contar historias “importantes” donde todo cambia, como está de moda ahora. Es una historia autoconclusiva e independiente, que vive o muere según sus propios méritos. Y vaya si tiene méritos. La otra cosa que hace bien en planteamiento general que no hacen otros es que aunque juega con todos los elementos tradicionales del personaje (los secundarios, los villanos, los elementos fantásticos… pero no Batman y el resto de los superhéroes, la serie vive aislada de ellos como solían hacer los comics de la Edad de Plata) la idea es hacer cosas nuevas e interesantes con ellos, no hacer homenajes y repetir historias pasadas, y se nota. Hay un montón de personajes e ideas nuevas (algo de esperar, siendo Morrison, y también reaparecen algunas creaciones de Morrison en otros sitios), más que las viejas, incluso. Y en efecto, al final del todo, a final de cuentas, es la historia definitiva de Superman. Puede no ser la versión de Superman a la que muchos estén acostumbrados, puede que algunos elementos estén mejor de otras maneras (Superman no ocultandose o mintiendo a sus seres queridos, Luthor no siendo un criminal de carrera) pero da igual, porque Morrison hace que aquí funcionen. Son 12 números, (que han tardado 3 años en salir) la mayoría autoconclusivos, aunque hay una trama que va avanzando poco a poco a través de la historia, y hay temas recurrentes en casi todas las historias. Se podría hablar de cada historia, y analizarla pormenorizadamente como se suele hacer con los comics de Morrison, pero resumiendo: Morrison hace las versiones definitivas de todos los elementos básicos del personaje, redime algunas ideas y conceptos algo tontos y demuestra la gracia que tienen en el fondo, te explica todo lo que necesitas saber sobre Superman, su relación con sus secundarios, sus enemigos, el mundo que el rodea, y el mundo que nos rodea, y hace reir, hace llorar, hace pensar y te hace decir “que chulo ha sido eso”, a ratos alternados, como toda buena obra. Y hay detalles y cosas que no te darás cuenta hasta posteriores lectores, además. Lo mismo para el colaborador definitivo de Morrison, el llamado Frank Quitely, que aunque cuesta acostumbrarse al principio a sus versiones de los personajes, como siempre, es de una calidad, una meticulosidad, un detalle, y unos efectos practicamente incomprables en el mundo del comic americano. Si te gusta Superman, no puedes perdertelo, y si no, es incluso posible que logre que te guste, al menos por una vez. Muy Recomendado (10)

Batman: Barcelona, el Caballero del Dragón: Esto es de lo más curioso. Es un especial atemporal de Batman de los que salen de vez en cuando completamente de relleno, con un guionista inusualmente popular para estas cosas, Mark Waid, pero la gracia esta vez es que no sólo transcurre en España y tiene un dibujante español, es una edición simultanea en inglés y español, para que coincida con el Salón del Comic de Barcelona, y darle algo de publicidad allí, con la presencia de los autores. Es más un triunfo de las relaciones diplomáticas entre paises (no en vano España es la cantera de la que DC saca a la mitad de sus nuevos dibujantes, si no más) que otra cosa, y se nota. Bajo una excusa argumental algo traida por los pelos pero típica de las historias de Batman, Batman viaja a Barcelona a enfrentarse a uno de sus villanos. De paso, tanto el guión como el dibujo se esfuerzan en enseñarnos elementos emblemáticos de la ciudad que alegrarán a la Camara de Comercio de Barcelona. Las tonterías locales quedan aún más tontas en perspectiva, lo cual es agradable de ver. Por lo demás, es una historia típica de Batman como aventurero contra un villano, con algo de personalidad y competencia por parte de Waid para que no parezca completamente hecha con molde, pero casi. De hecho, es un ejemplo perfecto de historia genérica, bien hecha pero olvidable, del personaje. El dibujo de Diego Olmos, eso si, es bonito, muy parecido en estilo a colegas españoles como Lopez o Saiz. Y la edición española es en formato album europeo, si para parecer más “artístico” o para sacar más dinero por él, es difícil de decir. Más una curiosidad de coleccionista que un comic recomendable, pero al menos no es malo, que ya es mucho para este tipo de cosas. Recomendado (7)

Batman Confidencial Nº1: Al igual que la serie hermana de Superman, esta es la tercera serie mensual de Batman, con la idea de contar historias de unos 5-6 números de duración que nos vayan contando el pasado de Batman en la continuidad actual. A diferencia de Superman Confidencial, esta no ha sido cancelada aún, pero a partir del segundo año ha dejado de fingir ser importante y ha pasado a contar historias de Batman al margen de la continuidad presente, convirtiendose en efecto en Leyendas del Señor de la Noche Vol.2. Nada de malo en ello, por otro lado, mientras se cojan equipos creativos interesantes con algo que contar, y no rellenen con cualquier cosa como ha pasado con los Clasificados. En este caso, tenemos a un buen guionista, Andy Diggle, que aunque más acostumbrado a cosas fuera de los superhéroes, ha demostrado saber hacerlos también en Adam Strange y Flecha Verde Año Uno. Desgraciadamente, le han puesto con un mal dibujante, Whilce Portaccio, con más ganas de meter malos diseños llamativos que de aprender sobre anatomía, consistencia, detalles o narrativa. Así que para empezar, es un comic bastante desagradable de leer dado el mal dibujo, y que muchas veces lo que se intenta contar apenas se ve en la página. Por otro lado, la premisa es buena: Contar el primer enfrentamiento entre Batman y Lex Luthor. No es el emparejamiento habitual, (y queda un poco rara la ausencia prácticamente total de Superman, pero no le pegaría a la historia que apareciese, se supone) y aleja a Batman de su ambiente habitual oscuro y callejero, pero es una buena idea para un conflicto, al fin y al cabo, son dos millonarios super-inteligentes manipuladores bastante despiadados, dos caras de la misma moneda. Lo que pasa es que la historia no está a la altura de la premisa, y de hecho, es una historia bastante de andar por casa. En vez de ser un duelo inteligente entre dos genios, tiene a Luthor con un plan bastante tonto de villano de la vieja escuela, y a Batman en vez de detenerlo usando el cerebro, básicamente detenerlo a base de pegarse con robots y tonterías así durante varios números. El resultado es bastante pobre, bastante alejado de lo que podría ser y de lo que se podía esperar de Diggle, y juntado con el dibujo, no queda un buen comic. Ojalá próximas entregas sean mejores. No Recomendado (4)

Big Guy y Rusty el Chico Robot: Otra reedición de las colaboraciones noventeras entre Frank Miller y Geoff Darrow. A diferencia de Hardboiled, esta es para todos los públicos, aunque el estilo maníaco, acelerado y exagerado se mantiene en su mayoría. Si Ronin y otras cosas que hizo Miller en los 80 eran su carta de amor a los mangas de ninjas que le gustaban, esto está dedicado a los animes de robots, y las películas de kaijus (monstruos gigantes, tipo Godzilla). Un lagarto gigante ataca Tokyo, y los únicos que pueden detenerlo son un robot gigante tipo Mazinger y uno pequeñito muy claramente inspirado en Astro Boy. El resultado es una escena de pelea gigante a lo bestia muy larga, pero con cierto ingenio y gracia que es sobre todo para el despliegue y disfrute de Darrow. Pero Darrow no sólo es vistoso y bonito, es creativo e imaginativo, así que se hace divertido. Empieza a cansar un poco hacia el final, pero bueno, la historia está bien para las 48 páginas que tiene. Habría sido una locura estirarlo a más páginas, como probablemente pasaría ahora. No está mal si lo que quieres es este tipo de cosas. Y la moraleja que se desprende es muy acertada, aunque tampoco es para tomarsela muy en serio. Oh, y por si a alguien le suena, hubo una breve serie de animación sobre los personajes, pero no se parecía en estilo. Recomendado (8)

Blue Beetle: Otro tomito enorme, sólo que esta vez no lleva una serie olvidada de hace tiempo, sino la reciente serie entera (o al menos, la etapa principal e importante que duró 2 años, sin los pocos números posteriores con otro guionista hasta que la cancelaron, como es normal en DC) del nuevo Blue Beetle, que francamente se merecia una edición mejor, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de mierda que ha publicado Planeta en formatos decentes, y que es poco probable que hubiera vendido más que esta así. Pero así es Planeta, la mierda en tomos decentes, lo bueno en tomitos ridículos (a diferencia de Panini, que saca la mierda en comics mensuales, y lo bueno en tomos decentes) En cualquier caso, de los varios reemplazos de personajes clásicos por nuevas versiones que ha habido recientemente en DC, este es probablemente el que más éxito ha tenido y que más ha hecho olvidar a su predecesor (claro, que ayuda el mucho respeto que tienen por todo el legado, y lo mucho que mencionan al pobre Ted Kord, que ha reemplazado a Barry Allen como el héroe más canonizado en muerte de DC… en serio, ha aparecido más en el par de años desde su muerte que en los 10 años anteriores, y siempre cantando sus alabanzas… así se justifica matar a un personaje) hasta el punto de que es un popular personaje en TV. Y francamente, no es de extrañar, ya que esta no es sólo de las mejores series de DC, es de las mejores series de superhéroes adolescentes novatos que se han hecho, dejando en ridículo a cosas como Ultimate Spiderman. El protagonista es un gran hallazgo, saltandose todos los dramas traumáticos habituales y haciendo de superhéroe simplemente por ser buena persona, pero tomandose las situaciones superheroicas con más sentido del humor e inteligencia que la mayoría, y en general siendo un protagonista divertido y entrañable. El hecho de que sea hispano no lleva a historias centradas en ese aspecto, afortunadamente, sino que son aventuras superheroicas con toques de ciencia-ficción, sólo que la mayoría transcurren prácticamente en el desierto, y eso si, la familia Reyes es bastante diferente de las típicas familias de los comics americanos, para mejor. De nuevo, evitan todos los tópicos melodramáticos, ñoños o rebuscados, y en vez de eso son personajes sólidos que realmente parecen una familia que se apoyan unos a otros. Los secundarios (los amigos de Jaime, y su mentor, el Pacificador, que por lo visto es el original resucitado, con Giffen deshaciendo una de sus matanzas por una vez) también están muy bien desarrollados, muy divertidos, también sin tópicos, y sabiendo ser complejos cuando tocan. Hasta los villanos nuevos, como la mafiosa local o los malos principales, el Alcance, son buenas nuevas creaciones, que actuan de manera bastante más inteligente y efectiva que la mayoría. También hay buenos usos de viejos villanos, y de las estrellas invitadas, sobre todo una altamente emotiva reunión de los miembros centrales de la LJI.

Los primeros números de la serie, a decir verdad, no eran tan buenos, pero una vez Giffen tiene la decencia de largarse, y se queda John Rogers (guionista novato en comics, aunque ha hecho cosas en cine) la cosa mejora mucho. La serie se libra de los peores elementos (la banda de personajes estereotípicos inútiles, los elementos mágicos que no pintaban nada, e incluso la mala caracterización de gente como Guy Gardner) y todo el estilo y genialidad que acabo de mencionar se establece. Quedan historias muy divertidas y bien hechas, con buenos personajes, momentos desternillantes, momentos enternecedores y un montón de elementos directamente geniales, que culminan en una saga final que es de esas donde los malos tienen un gran plan montado, pero los buenos tienen uno aún mejor, y todos y cada uno de los elementos de la serie hasta ahora, incluidos pequeños personajes y menciones a lo largo de 25 números, encajan como un puzzle hasta llegar a una gran conclusión que resuelve todo, y cada personaje tiene algún momento culminante glorioso, incluidos invitados establecidos. Por el camino ha habido hasta buenos crossovers, con la Guerra de Sinestro, con los Jóvenes Titanes cuando se une al grupo (mucho mejor que cuando cuentan la escena desde el otro punto de vista), con todo el follón de los Nuevos Dioses (en la mejor aparición con diferencia del planeta prisión de Devilance y Salvación) y con Cuenta Atrás, en lo único bueno que se ha hecho con Eclipso, todo de manera que avanza las tramas de la serie sin parecer forzado. Igualmente, hasta el par de números de relleno son buenos y aportan algo a la serie. En cuanto al dibujo, los primeros números son de Cully Hamner y son buenos como se podía esperar, pero después la serie la coje el novato Rafael Albuquerque (con un nombre curiosamente apropiado a la serie, es como si X-Force la dibujase alguien llamado Joe Mierdosen) y en un estilo similar, le da una gran personalidad a la serie, y queda muy bien. En definitiva, una serie muy recomendable, y aunque es mucho dinero de un tirón, no te arrepentirás si quieres leer historias muy bien hechas de superhéroes y reirte un buen rato. Y si va bien, siempre pueden publicar el resto de la serie, que no es tan buena, pero lo suficiente como para que DC la haya resucitado como complemento, y explica un par de cosas de otras series. Muy Recomendado (10)

Booster Gold Nº3: Tercer cuarto de la serie, o al menos de la etapa Johns-Katz. Y como muestra de que la serie se esfuerza por mantener la sensación de diversión, de montarse cosas divertidas y originales y jugar con la historia DC, el primer capítulo de este número es el Booster Gold nº0. Es decir, un crossover con Hora Cero. 14 años después. Oh, si. Y no sólo se cruza con los eventos de dicho engendro de historia (que tiene cierto sentido dado que también iba de viajes en el tiempo, y para que negarlo, como guiño a Jurgens que la escribió) sino que como los números 0 que sacaron entonces, recapitula el orígen del personaje a la vez que avanza la historia. Pero además, es que el chiste no queda gratuito, porque muchas de las cosas pasadas por las que pasan están por algo, necesario para la historia. Es sobre todo un número de descanso y preparación de la segunda historia, pero tiene sus momentos divertidos y memorables, aunque no tantos como números anteriores. Desgraciadamente, los siguientes capítulos son peores. La idea es aprovechar que han recuperado el duo Azul y Oro, pero la interacción entre ellos no es tan graciosa ni con tanta chispa como se podía esperar. Sabes que se están esforzando mucho en que lo sea, pero no les sale, y es una pena. El argumento tampoco es tan bueno como en números anteriores, porque está sobre todo para que la interacción entre los protas se luzca, y para tener bastante nostalgia por los tiempos de la LJI, y ninguna de las dos cosas funciona bien. Y luego está el tercer capítulo, que es aún peor. Es decir, se supone que están en una situación seria y terrible. Pero el grupo con el que se juntan los protagonistas son una serie de chistes repetitivos que se chocan de frente con el tono de la historia, y además, tampoco son graciosos. Es decir, tenemos un chiste recurrente de la serie (una puya a Azzarello, básicamente) metido en la historia de verdad de manera inexplicable (y dibujado fuera de modelo por Jurgens, además, aunque con más veracidad histórica). Un personaje olvidado de los 80 transformado en una parodia de los justicieros callejeros. Y un personaje de los 90 que por lo visto sólo está porque Johns se sentía un poco culpable por haberlo usado de carne de cañón, y aprovecha para darle una despedida algo mejor, de paso explicando su orígen que nunca llegaron a revelar (sólo que la explicación de Johns no encaja con las pistas que habían dado, ni con la cronología del villano con el que se empeña en enlazarla). Como ves, todo muy rebuscado, y la verdad, no es gracioso. Pero bueno, el final, el ocasional momento bueno con Beetle y Booster, y los subargumentos en otros tiempos recuerdan lo buena que puede ser la serie, y que probablemente se recuperará el número que viene. El dibujo de Jurgens sigue siendo sólido de fondo, pero mal acabado. A quien le hubieras contado hace 5 años que no sólo volvería a haber series de Blue Beetle Y Booster Gold, sino que además serían de las mejores de DC, jamás te habría creido. Recomendado (7)

Boys Nº3: Continuan las aventuras de Garth Ennis contandonos lo mucho que odia a los superhéroes y lo que disfruta humillandolos. A decir verdad, esa no es una apreciación justa, hay más en esta serie que eso, pero la insistencia en esas tonterías pueriles, de mal gusto, y peor, repetitivas, dejan mal sabor boca a lo demás. Una buena parte de este tomo es como avanza la relación entre el protagonista, Hughie y una superheroina novata que no sabe donde se ha metido, que ya vimos en el primer tomo. La gracia es que ninguno sabe lo que hace el otro, es decir, que secretamente son enemigos. Es una buena idea, pero lo mejor es como lleva Ennis la relación, haciendo que quede dulce y entrañable pese a las cosas desagradables que pasan alrededor de esas escenas, y sin evitar las cosas incómodas y realistas que pasan a veces en la vida real en situaciones normales. Quien iba a decir que lo mejor en un comic de Ennis es un romance, pero a veces le sale así. La otra gran parte del tomo es tener a Hughie conociendo a un personajillo, muy probablemente basado en más de una persona real del mundo del comic, que le cuenta la historia secreta de los “superhéroes” en este mundo. Es interesante sin duda, y tiene más de lo que aparenta, aunque el exceso de cinismo y tácticas de choque a base de guarradas acaban irritando. Hay alguna cosa más aquí y allá, aunque las partes tontas hacen que sea difícil tomarse en serio las que se supone que son serias. El dibujo de Robertson sigue siendo bueno y lleno de detalle, y sabe ser más desagradable y realista o no, según la escena. Recomendado (8)

Buffy Cazavampiros Omnibus Nº2: Otro tomazo recopilatorio de los comics de Buffy de antes de que estuviesen supervisados oficialmente por Whedon. Primero termina la serie regular, continuando del tomo anterior, con más historias por Nicieza y Richards entre la película y el principio de la serie, que captan bastante bien el tono y la gracia de la serie (metaforas demoníacas de crecer, sabiendo tener drama sin ponerse excesivamente serio, y siendo conscientes de los clichés) y antes de la Octava Temporada, es de los mejores comics de Buffy, los que más se acercaban a la serie. Y después tenemos varios especiales y miniseries publicados años antes, cuando la serie regular estaba empezando. Hay un par sobre Spike y Drusilla en solitario, que son divertidillos, sobre todo uno coescrito nada menos que por James “Spike” Marsters. Y el resto son historias normales de Buffy, que transcurren por la Segunda Temporada, y son normalitas, con los problemas que suelen tener las adaptaciones, y el dibujo no es demasiado bueno en su mayoría. Así que me temo que esto es sólo para bastante completistas de la serie. Neutral (6)

Crisis Final Prólogo: Esto ocupa el puesto de lo que habría sido el nº0 de Cuenta Atrás, hasta que se dieron cuenta de que, diablos, la maxiserie prólogo a Crisis Final que habían hecho no se parecía en nada a los guiones de Crisis Final a los que se suponía que tenían que llegar (pese a que tenían esos guiones desde antes de empezar CACF, pero por lo visto leer no es una de las habilidades que dominan Didio y sus lacayos) así que decidieron hacer un nº0 que hiciera de puente entre ambas cosas, y que lo hicieran los dos únicos guionistas a los que DiDio no tiene las narices de trastocar, Morrison y Johns, que para algo son los que mueven el cotarro. Al final, sin embargo, el Universo DC nº0 que salió acabó siendo poco más que una serie de trailers/prólogos de varias sagas importantes que irán saliendo en DC los próximos meses, algunas de las cuales no tienen que ver con Crisis Final, por un módico precio, supuestamente para enganchar nuevos lectores. No se puede tomar realmente como un comic de verdad, ni como una historia de verdad, porque no lo es, es una serie de historias cortas (de 2-4 páginas cada una) promocionales, hilvanadas por una narración que resume los datos básicos del Universo DC que puedas necesitar (y que ya te sabrás de memoria si eres capaz de entender las historias cortas, y es imposible que te interesen si no estas suficientemente metido como para no necesitarla, pero bueno) pero estos dos maestros logran que parezca un todo consistente gracias al uso de leitmotifs que aparecen en todas las historias, como manos y los colores rojo y negro (los mismos que Morrison está usando en Batman) aparte de la sensación de peligro inminente en todas las historias que ayuda a venderlas. En cuanto a las historias, las de Johns son más bien trailers: La de Legión de 3 Mundos no dice más que la preview que se vio en Superman, pero tiene dibujo de Perez, que ya es bastante. La de Wonder Woman presenta las dos ideas principales de la próxima gran saga en la serie escrita por Simone de manera que quedan intrigantes como ideas opuestas a la protagonista (y Johns llega a meter un elemento que no llegaron a meter en 52) y tiene buen dibujo de Lopresti, aunque parece que ha visto demasiadas veces 300. La historia de Linterna Verde repasa los paraderos de los ocho cuerpos de colores de la Guerra de la Luz y la próxima Noche Más Oscura, y avanza alguna cosilla un milimetro o dos. De todas maneras, si ya estás enganchado a la historia, si que resulta suficiente, y la página de Reis, y sobre todo, la doble página que abarca todo el espectro emocional (que por algún motivo hace Pacheco, el único dibujante que no hará la historia que anuncia), quedan muy bien. Y luego está lo de Crisis Final: Apocalipsis, que lo único que hace es resumir el estado actual del Espectro de cara a su papel en la nueva Crisis, con dibujo de Tan que no queda mal del todo.

Por su parte, Morrison hace cosas más elaboradas. La historia de Batman: RIP (que a la velocidad que va Planeta, van a publicar cuando ya hayan chafado el final en otras series) es una conversación críptica entre Batman y el Joker sobre los malos de esa historia, y aunque directamente no dice nada, insinua muchas cosas, con simbolismos que puedes tirarte mucho tiempo observando, y más importante, está muy bien hecho, con un uso de la forma de la página para denotar el ritmo que nadie más sabe hacer en el mainstream, por desgracia. Lástima que dibuje Tony Daniel, aunque el enfoque tapa sus fallos. Luego está el prólogo a la Crisis Final de verdad, con muy buen dibujo de los dos dibujantes principales de esta, Mahnke y Jones, que es sobre todo una escena de los villanos organizandose tras Salvación bajo una nueva idea, sacada de 52, donde Morrison se divierte con diálogo exagerado e interacción divertida. También explica una de las inconsistencias con Cuenta Atrás, explicando la cronología del villano principal, aunque es difícil de entender bien, la verdad. Y por último está la página final, que dará mucho que hablar, pero que pienses lo que pienses de la idea en si, la manera de presentarla aquí queda muy bien y muy apropiada. Y hay una serie de anuncios de todas estas historias (falta el de Crisis Final: Venganza de los Villanos, que no tiene historia aquí) que son francamente buenos, y que si en Planeta tienen sentido común, los usarán como anuncios. Pero aquí no acaba todo, porque para rellenar, Planeta ha hecho otra de las suyas y ha añadido un número de la Liga de la Justicia original, de la etapa de Len Wein, porque como ya pasó con el Hombre Nébula en 7 Soldados, uno de los villanos principales de Crisis Final está sacado de un número de aquella etapa. El comic, la verdad, no ha envejecido demasiado bien. Lo más sangrante no es ya eso, es que esta historia la van a volver a contar entera, actualizada en el Secret Files de Crisis Final, que vendrá de pegote con el resto de la saga en Planeta, así que básicamente, te van a obligar a comprar dos veces la misma historia para tener capítulos de verdad. Francamente, cobrar 4 euros por una serie de anuncios que costaban 1 dólar y una antigualla que van a repetir es una enorme tomadura de pelo, y no se como el público no se harta de estas cosas. No voy a poner puntuación, porque depende de si cuentas el complemento como un timo o no, si cuentas la historia según los baremos de una historia de verdad o de una serie de anuncios, o lo que hayan anunciado, sale una cosa u otra.

Crisis Final Nº1: Porque no hay nada como publicarlo todo de golpe. Esta es la versión de Morrison de una Crisis multiversal, cerrando una supuesta trilogía con Crisis en Tierras Infinitas y Crisis Infinita. Tiene un problema serio de preconcepciones antes de empezar. Primero, no tiene nada que ver con aquello llamado Cuenta Atrás a Crisis Final. Y no es ya que aquello fuera una mierda y esto no, es que argumentalmente, tienen poca o ninguna conexión. La mayoría de argumentos de la maxiserie no tenían que ver con esto, y los que tienen que ver, en vez de haber servido de prólogo, dejaron a los personajes en sitios distintos de los que tenían que estar en esta historia, de manera totalmente contradictoria. Y eso que esto estaba escrito desde antes de que empezaran CACF, así que no ha sido sólo un sacapasta innecesario, además tan incompetente que perjudica a lo que se suponía que tenía que complementar. Pero eso no debería afectar a la serie de verdad, que es inocente de todo eso y debería poder juzgarse por sus propios méritos. El otro problema externo es que con el título de “Crisis” se espera una serie de cosas, que realmente no es. No es una historia que cambiará el Universo DC y a la mayoría de sus personajes como las otras, es más bien una gran aventura donde Morrison da su versión de un apocalipsis multiversal con los Nuevos Dioses, y le da un papel definitivo a cada elemento del Universo DC. Y en vez de empezar con el tono épico de muchas cosas explotando y muriendo y empezar acelerado desde el principio como las otras, tiene un tono bastante distinto. Es más similar a 7 Soldados, pero con más personajes y más famosos. Así que lo que tenemos son un puñado de escenas por todo el Universo DC, que abarcan todo tipo de héroes, villanos y secundarios de DC que van a ser personajes importantes en la mini. Se presentan adecuadamente, se da una razón para que importen, normalmente a base de alguna idea genial o un buen momento, y se ve como cada escena aporta una pequeña parte de un puzzle que formará una historia aún mayor, aunque no se vea bien. Hay muchísimo metido en estas 28 páginas, y una buena parte de las escenas, si no otra cosa, son simplemente asombrosas y chulas. Desde el arma homicida del asesinato que empieza la historia, hasta la aparición de los Linternas Alfa (“¡Acordonad el planeta-escena del crimen por el punto de Lagrange!”), pasando por la brutalidad de otras escenas y el terror del villano de la historia. También hay una muerte un poco cutre para un personaje importante simplemente para señalizar que las cosas van en serio, que normalmente sería algo malo, pero teniendo en cuenta que la Noche Más Oscura viene al año siguiente, es difícil de preocuparse por eso. Y aunque no es tan explosivamente cósmico desde el principio como las otras Crisis, si que hay una sensación de que las cosas se van a poner muy mal muy pronto vibrando por el fondo, y se nota que es algo que abarca a todos los tiempos y dimensiones de DC. En cuanto al dibujo, JG Jones nos recuerda que no sólo sabe hacer portadas, también sabe contar historias, y francamente, es impecable, hasta en los detalles pequeños. Desgraciadamente, Planeta hace otra de las suyas, y va a meter aquí todo material relacionado con la mini (afortunadamente, no hay mucho) y este número lleva, además del primer número, su guión, que venía originalmente en la Versión del Director. Es un extra muy interesante para fans del procreso creativo, y para fans de Morrison, pues se ve la cantidad de detalle que mete en cada página, y como tiene pensado hasta el más mínimo detalle (y cosas que ni te das cuenta resultan ser significativas), que es una de las marcas de los grandes escritores. Pero claro, no es más que un extra, y es una tomadura de pelo cobrar obligatoriamente por él. Aún así, y pese a todo, empieza muy bien. Muy Recomendado (9)

Crossing Midnight: Serie de Vertigo que fue cancelada en un par de años sin llegar a donde pretendía ir, como tantas otras últimamente. Al menos esta duró suficiente y hablaron suficientemente bien de ella (por no hablar de que está escrita por Mike Carey, que es de sobre conocido dentro y fuera de Vertigo) para justificar que se publique aquí (no como otras, ¿verdad Un-Men?) y la publica Planeta de un tirón en vez de dejarla colgada (no como otras, ¿verdad American Virgin?). Esta es una historia que transcurre en Japón, sobre una pareja de hermanos adolescentes que se ven envueltos en una trama mágica que les da extraños poderes relacionados con objetos cortantes, y les lleva en un viaje por diversos sitios del Japón real y el mitológico. Y Carey lo hace bien, porque sabe hacer que toda la ambientación japonesa quede bien explicada e interesante incluso para gente que ni conoce ni está particularmente interesado en el pais. Y sin necesidad de tener a un gaijin como protagonista para que los personajes puedan explicarle las cosas y a la vez explicarselas a los lectores, aunque la verdad, los protagonistas juegan ese papel, al tener que explicarle como funcionan las subculturas raras y los elementos mitológicos en los que se meten. Los protagonistas son más vehículos para todo esto que personajes en si, es decir, tienen una personalidad estándar de protagonistas adolescentes, pero están más para reaccionar que otra cosa, pero bueno, se hacen agradables reaccionando con la justa incredulidad, susto y enfado a las situaciones. En cuanto a estas situaciones… bueno, la parte mitológica es bastante curiosa e intrigante al principio, pero acaba cayendo en el mismo problema que estas cosas suelen tener, y es que al final toda la magia acaba funcionando de manera completamente arbitraria por exigencia del guión, y no está muy claro por y para que pasan muchas cosas excepto porque le apetecían a Carey. La parte realista es mejor, contandonos como funcionan algunos aspectos raros y realmente retorcidos de la cultura japonesa, con personajes mejor desarrollados. Al final, eso si, tiene el problema de que tiene que concluir de manera apresurada sin llegar a ser un climax ni que muchos elementos cuajaran, debido a la cancelación de la serie. Pero supongo que era inevitable, al menos pudo darle un final. El dibujo es de Jim Fern, que lleva dando vueltas desde hace muchos años, y ha ido mejorando mucho. Aquí lo hace bastante bien, dandole un estilo agradable, realista hasta cierto punto, pero que hace que los elementos fantásticos encajen bien con el mundo real. Una serie curiosa que puede interesar a aficionados del autor y el género. Recomendado (8)

Cuenta Atrás a Crisis Final Nº10: Otra vez más, Planeta vuelve a cagarla, y publica las cosas fuera de orden, publicando Crisis Final antes de que la serie que va antes haya terminado. Pero bueno, es difícil indignarse teniendo en cuenta la de veces que lo han hecho ya, con cosas que no son tan malas como estas, y aún así parece ser que a nadie le importa, porque siguen haciendolo. Esta quincena, de nuevo, lo lógico es que tocara el mes 10 entero, todo escrito por Graymiotti, que transcurre en Apokolips y ata partes sueltas de varios de los argumentos de la serie, como lo de las amazonas, los poderes de Mary, el puñetero Hermano Ojo, y el pobre Flautista. En vez de eso, tiene tres cuartas partes de eso, pero también la segunda mitad de la conclusión de todo el follón multiversal. Al menos eso tiene la decencia de ser una historia hasta cierto punto coherente, donde todos los elementos de esa historia hasta ahora colisionan en Tierra-51 de manera lógica, y Bedard, que es un guionista competente como poco, trata de hacer que cada uno haga algo y cierre su historia. Desgraciadamente, en algunos casos las historias que hay que cerrar no son más que chorradas, o no han servido para nada, así que queda bastante vacio. Y luego, la idea en general es una tontería, que no es más que un montón de personajes sin personalidad (o que la han perdido como Monarca y Prime) o que ni llegan a personajes (como los Monitores) pegandose con mucha violencia brutal gratuita, mientras que los supuestos protagonistas no pintan realmente nada, hasta que todo explota para no tener que molestarse en arrastrar más cosas. Se agradece el esfuerzo, pero es bastante penoso, y el dibujo de Derenick no es demasiado bueno, aunque las partes de Woods si lo son. La parte en Apokolips, de todas maneras, es peor, como corresponde a sus guionistas. Básicamente, son muchas páginas de la mayoría de personajes de la serie deambulando como pollos sin cabeza por una Apokolips sin la más mínima sensación de asombro, o ideas, o explicación de porque pasan algunas de las cosas (y si no leiste el excremento de Muerte de los Nuevos Dioses, ni se molestan en explicar las 351 muertes de Nuevos Dioses aquí, para colmo) o incluso llevar bien la cuenta de todos los personajes (¿no se suponía que el Profesor Stein estaba por allí?). Y encima, el villano es el jodido Hermano Ojo resucitado sin explicación, como monstruo genérico, sin nada de lo que hizo que quedara bien cuando lo crearon. Lo único decente es la conclusión del viaje de Mary Marvel, (y hasta justifican un poco a Holly y a Harley) aunque de nuevo, queda como una conclusión completamente abrupta, que habría quedado bien si hubieran desarrollado bien la historia en vez de lo que han hecho. Es todo muy cutre, cuanto poco. Al menos tiene dibujo del mejor de la serie, con buenos trabajos de Saiz, Norton y Kollins, malgastados en esto. Y luego están los orígenes de villanos, más o menos como siempre. Pero vamos, a la vista de la Crisis de verdad, esto queda brutalmente expuesto como algo estúpido y además, superfluo y contradictorio. No Recomendado (3)

Cuenta Atrás Presenta Nº5: Por si no teníamos bastante con una. Esta es la otra historia de Cuenta Atrás al Misterio, y desgraciadamente, es la que tiene que ver con Cuenta Atrás. Es una miniserie sobre Eclipso, porque han explotado poco al personaje últimamente, y porque la breve serie de los 90 no demostró las limitaciones de todo esto. Escrite Matt Sturges, en la primera serie que no hereda de Willingham (cosas místicas como Shadowpact y de villanos como Salvación, así que parece apropiado para esto) pero siendo algo dictado por la editorial, no está a la altura de lo que es capaz. La primera mitad de la historia tiene a Eclipso corrompiendo a varios héroes de segunda que no están saliendo actualmente en ninguna parte, y es todo el rato lo mismo. A decir verdad, está mejor hecho que en la serie principal con Mary Marvel, pero tampoco es gran cosa, al final, consiste en Eclipso usando sus poderes mágicos para convertir a los superhéroes en esclavos sin mente en una repetición de la misma idea no particularmente buena, para conseguir… bueno, no está muy claro. Lo peor es que fuera lo que planease Sturges, da igual, porque a mitad de la historia, tiene que cambiar de planes en 180º, porque por lo visto, en DC no le dijeron que a esa altura, Eclipso iba a cambiar de huesped, y le iban a obligar a cambiar completamente su historia. ¿Pero que mierda es esto? ¿Reescribir por completo una miniserie de 8 números cuando ya está la mitad publicada, cuando supuestamente todo forma parte de un plan organizado a lo largo de más de un año? ¿Cómo puede haberse estropeado tanto la planificación editorial de DC? Total, que el resultado es que casi nada de la primera parte de la historia acaba sirviendo para nada, porque esa historia se abandona (alguno de los personajes vuelve a salir, pero deja de tener protagonismo) y tras un mal resumen de lo que pasa en la serie principal (¿No habría sido un buen momento para explicar que pasó con Jean Loring?) y hay que irse corriendo a reestablecer el status quo original del personaje. Lo cual es regular: Por un lado, ese status quo se abandonó por un motivo, al fin y al cabo, la idea del héroe que comparte cuerpo con un lado oscuro malvado está bastante vista, y hasta la tienen otros personajes DC como Etrigan. Por otro lado, estos últimos 15 años han tenido al personaje deambulando de un lado a otro sin mucha dirección, y cualquier cosa es mejor que su estado reciente. De todas maneras, esta historia no es un argumento demasiado fuerte a favor del viejo status quo, porque es una repetición de la misma idea continua, para llegar a un “vamos a librarnos de Eclipso de una vez por todas”, que es exactamente de lo que han ido todas las historias del personaje desde 1993. Francamente, el personaje se ha vuelto tan repetitivo, que es normal que quieran librarse de él definitivamente siempre, pero no hay manera. Oh, y el Espectro se dedica a deambular por los margenes de esta historia hasta el final, con la más floja de las justificaciones de porque no usa sus muchos poderes para librarse de su hermano malvado, y acaba siendo rebuscado y pesado. El dibujo de Stephen Segovia tiene un estilo suelto y oscuro que le pega al personaje, pero no es demasiado bueno tampoco. Un desastre, aunque uno que no se le puede culpar mucho al guionista. No Recomendado (4)

Cuenta Atrás Presenta Nº6: Porque no hay dos sin tres, y no hay nada como saturar el mercado con basura innecesaria. Al menos tiene el lado bueno de que es la última ya, pero vamos, el efecto acumulativo de tanta Cuenta Atrás debería ser suficiente para hacer que un crítico se de a la bebida. Esto es una miniserie sobre la Tierra-8 del nuevo Multiverso, dedicado a sus principales villanos, los Extremistas, porque no hay nada cuando hay un número limitado de universos como llenarlos de ideas gastadas. Para el que no lo sepa, los Extremistas fueron villanos de la LJI en los 90, cuya gracia es que eran pastiches de famosos villanos de Marvel, que habían conquistado su mundo pseudo-Marvel. La primera aparición estuvo bien, pero después siguieron apareciendo ocasionalmente en versiones cada vez más adulteradas que no recordaban el chiste original. Pero vaya, esa es la cosa, que la historia ya ha sido contada, ¿para que contarla otra vez? A decir verdad, esto tiene una mejor justificación que muchas de las Otros Mundos e ideas peregrinas que han incrustado en las 52. Al igual que el reciente revival de sus equivalentes en Marvel, el Escuadrón Supremo, no es tanto un revival de los Extremistas, como un pastiche distinto de los personajes Marvel, usando los mismos disfraces (para los villanos, al menos, los equivalentes de los héroes son nuevos la mayoría). Siendo un comic innecesario sobre villanos que nadie ha pedido, está escrito por Frank Tieri, que ahora sólo se dedica exactamente a eso. Y la cosa es que no es malo del todo. Las historias de complemento que cuentan los orígenes de los personajes son buenas, con giros bastante retorcidos y variados en vez de simplemente copiar a los orígenes. Y hay algunas ideas interesantes en la dinámica donde cinco villanos peligrosos y antisociales, pero con distintas motivaciones y niveles de moralidad tienen que aliarse y traicionarse, y además, en cierto sentido son la única esperanza del planeta. Porque la otra idea es que aquí los héroes, en una especie de parodia de Guerra Civil, Ultimates y demás, son tan corruptos y fascistas como los villanos. Lo cual es un desperdicio, porque ya no se puede usar Tierra-8 como mundo pastiche directo del Universo Marvel (bueno, si, si ignoras todo esto como van a hacer) aunque por otro lado, es más original. Pero desgraciadamente, siendo Tieri, que no conoce la sutileza, degenera en que estos “héroes” son un puñado de gilipollas insoportables que es imposible que nadie se tome en serio o que hayan llegado a donde están. No es conflicto moral interesante entre héroes que han perdido el norte tratando de imponer normas frente a villanos que al menos son honestos en que no quieren normas (que es presumiblemente por donde quiere ir la historia, ya que es el enfoque que suelen tener las historias con villanos de protagonistas), es un follón nihilista con villanos semidesarrollados contra villanos planos. Y ahí es donde se pierde la historia, porque degenera en un exceso de brutalidad y “oh, mira como molan los personajes, de lo exageradamente malos que son” en vez de una resolución de verdad de la historia, donde puedan importar algo los personajes, o si ganan o pierden. Y además, hay que perder un par de números en cruzarse con Cuenta Atrás por motivos de publicidad, pese a que el viajecito del Escuadrón de Nombres Propios no pinta nada en esta historia, es una historia que ya ha sido contada y no necesita expandirse más, y además, es una mierda que estaba mejor olvidada a estas alturas. Gracioso que Tieri ignorara lo más posible al hombre-pez que añadieron al grupo en CA, pero comprensible, porque como todo lo de la serie, era muy cutre. (¿Se supone que es Attuma, o es que ni pillaban el chiste?) En cuanto al dibujo, es del viejo conocido Liam Sharp, de Hulk y cosas en Image, y es tan sucio, oscuro, confuso y descuidado como la historia llega a ser, así que al menos es apropiado. Puedes evitarlo completamente, pero al menos podía haber sido peor. No Recomendado (4)

Eternos: Matar a un Dios: Primera mitad de una breve serie (porque ha resultado ser un fracaso, no por otra cosa) a base de continuar las ideas de Gaiman para los personajes de Kirby, presentadas en la miniserie del año pasado. Marvel no ha tenido tanto éxito como DC exprimiendo las ideas de Gaiman, ¿verdad? No es muy difícil averiguar porqué. Los encargados de esta breve serie son los Knauf, que tampoco tuvieron precisamente mucho éxito en Iron Man. Y la premisa es copiar tanto como puedan a Gaiman, al menos en argumento, porque en tono no pueden. Así que la serie va de seguir despertando Eternos que están viviendo como humanos, sólo que como Gaiman ya revivió a suficientes Eternos buenos, esto va sobre todo de despertar a Eternos malos. Pero como apenas había en las series originales, tienen que inventarse nuevos, o volver malos a algunos de los viejos. Estas revisiones no salen bien del todo, porque no tienen mucho más en cuestión de personalidad y motivaciones que ser malos, pero al menos les dan cierta emoción a las reapariciones. Peor son los protagonistas, que siguen como los dejó Gaiman, con las mismas ideas, sin avanzar nada, sólo dandole vueltas a lo mismo. (¿Cuántas veces tiene que decir Thena lo importante que es su hijo para ella, y tienen que recordarle que no es hijo biológico suyo? Y ya puestos, Thena ya tenía hijos de verdad, pero no es ni de lejos el único elemento de historia de los personajes que están ignorando o contradiciendo en esta serie) Al final, la serie tiene dos problemas graves. Uno es que pese a las vueltas que dan y las presentaciones de personajes, apenas pasa nada en todo el tomo, excepto mirarse mucho al ombligo. Y la otra es que pese a las apariciones de Iron Man (totalmente sacadas de la miniserie de Gaiman, pero peor hechas) para decirnos lo contrario, los Eternos no dejan de ser un grupo de superhéroes y bastante genéricos, a todos los efectos, con su grupo de villanos opuesto. Prácticamente están sacados de una serie de dibujos animados para niños, con los dos bandos secretos de personajes (fácilmente identificables como buenos y malos, porque los buenos son guapos y llevan colores primarios, y los malos feos y colores secundarios) peleandose pero nunca consiguiendo nada. Lo único señalable del todo es el dibujo de Daniel Acuña, en su primera serie regular, que le da a la serie un aspecto único gracias a su estilo en plan acuarelas, aunque a veces se pasan con los colores exagerados. Pero bueno, aunque te gustara la miniserie de Gaiman, probablemente esto no llegará a gustarte, porque es lo mismo pero sin la gracia de Gaiman. No Recomendado (4)

Fábulas: La Gran Guerra: La serie llega al nº75, pero más importante, llega a la guerra definitiva entre Villa Fábula con sus aliados, y el Imperio. Considerando que la serie se ha basado en la guerra fria entre ambos bandos como parte de la misma premisa, esto es algo tan inevitable como es un logro y atrevido. Al fin y al cabo, en la mayoría de series, o no habrían llegado jamás a esto porque se les acabarían las ideas o porque la serie habría sido cancelada antes, o este habría sido el final de la serie, por los mismos motivos. Pero Willingham ha sido coherente consigo mismo, y ha desarrollado este conflicto épico que abarca toda la ficción y varias dimensiones, y poco a poco ha llegado al sitio a donde la serie estaba desembocada desde el principio, usando todo lo que ha ido desarrollando durante 6 años, y dejando claro que no es el final, sino el principio. Para quitarse el sombrero. En cuanto a la historia en si, primero hay un número con muy bonito dibujo de Niko Henrichson (de Leones de Bagdad, que realmente debería prodigarse más) que vuelve a dibujar montones de animales, pues transcurre en la Granja, con los preparativos de la guerra. Tiene momentos divertidos con los animales, una secuencia completamente descorazonadora con cierto personaje que ya debería estar acostumbrado, y un final que te hace pasar rápidamente a lo siguiente a ver que más ha preparado Willingham. Esa sensación de saber que los personajes y el guionista preparan algo gordo y bien pensado mientras te mantienen en vilo dandote poca información, continua en la siguiente historia, centrada en Cenicienta, donde por fin la dejan soltarse el pelo en su encarnación actual de espía, más que en sus dos anteriores historias. Y francamente, no le tiene nada que envidiar a Modesty Blaise o a Emma Peel. Una buena historia de espionaje en acción y narración, con un final inesperado que pone las cosas más emocionantes para el resto del tomo. Aunque la verdad, esta historia es un poco anticlimática, ya que después de tanto preparativo, por no hablar de toda la serie llevando a este punto, se acaba bastante rápido, y de manera muy distinta a la batalla épica que podías esperar. Por otro lado, habría sido redundante después del tomo anterior, donde ya tuvimos la gran guerra heroica de fantasía, esta tiene ofrece un tono distinto, una mezcla de guerra real con magia, desafiando las espectativas. La actitud de Simbad y Principe Azul durante la invasión, totalmente en plan colonial británico, es maravillosa, y el ver como el plan en múltiples frentes va tomando forma queda muy bien. Y al final, cuando el Imperio contraataca, si que llega a ser emotivo y hasta épico a ratos, y Willingham, aunque sea en poco espacio, lleva la historia por todos los sitios por donde debe ir en cuestión de argumento y emociones del lector, hasta un final apropiado. Y claro, el dibujo de Buckingham está a la altura, haciendo una serie de ilustraciones maravillosas, mezclando escenas de multitudes con imágenes grandes e impactantes según corresponda, y jugando con la forma de la página, quedando siempre bien. Está muy bien ver que después de este tiempo, han sabido mantenerse y llegar a una buena conclusión a este primer volumen de la serie, y con un poco de suerte, podrán seguir igual tras esto. Muy Recomendado (10)

JLA Presenta Aztek: Otro de los tomitos recopilando series enteras olvidadas de los 90, aunque esta vez es algo bastante justificado, que hasta recopilaron recientemente en EEUU. Es la breve serie de Aztek, que fue el regreso de Morrison a los superhéroes (acompañado por su ayudante, un tal Millar, mucho antes de ser famoso y tener su estilo actual) después de haberse pasado la primera mitad de los 90 haciendo cosas en Vertigo y así (bueno, y Skrull Kill Krew, pero hemos quedado que mejor olvidar eso). Y la idea aquí era volver al superhéroe tradicional, con su identidad secreta y su ciudad de aventura donde es un parangón de virtud y la mayor defensa contra el mal, en contraposición a los “héroes” oscuros y violentos que habían plagado los comics en los años anteriores, a los que les pegan un buen y merecido repaso en los primeros números. Pero claro, siendo Morrison, no es un comic retro en absoluto, sino que va en direcciones bastante extravagantes con la premisa más o menos normal. Las habilidades del personaje son bastante normales, pero la persona de dentro no es el protagonista típico, sino alguien sin experiencia en el mundo real, aunque con suficientes conocimientos de él como para no tener mala comedia sobre adaptarse a cosas nornales. Más bien le sirve para ser la única persona virtuosa en un sitio corrupto (y su identidad secreta es probablemente un homenaje al Condor Negro original, a la parte menos absurda de su origen). Porque esa es otra, Vanity, la ciudad donde transcurre la serie es el sitio más oscuro y deprimente del mundo, con extrañas geometrías que enloquecen y atraen lo peor a sus calles, pero en plan mucho más fantástico que Gothams y similares. Y luego está la orden secreta que ha creado a Aztek, que tiene muchos secretos e historia oculta, y el gran enemigo que Aztek fue creado para detener, dos cosas que apenas se llegan a vislumbrar antes de la cancelación, pero que lograron que por lo menos no cayeran en los tópicos habituales.

Pero todo esto es el punto de partida para aventuras bastante divertidas, donde Morrison mete muchos de sus toques habituales. El protagonista no es gran cosa, la verdad, pero es suficientemente agradable y original como punto de vista. Los secundarios se salen de los moldes habituales. Los villanos de nueva creación son bastante originales, buenas ideas, la mayoría divertidos y con una buena sensación de amenaza o tragedia. De hecho, toda la serie logra algo que no suele pasar en los comics de superhéroes, que es hacer que el lector se meta en las situaciones hasta que resulte incómodo y se retuerzan en el sillón en algunas ocasiones dadas las cosas horribles y trágicas que pasan, lo cual es todo un logro teniendo en cuenta lo sobreutilizadas que están las muertes y las matanzas. La manera de ver desde una perspectiva fresca el Universo DC, y como vive la gente en un mundo lleno de elementos fantásticos está muy bien llevada (en parte gracias a textos al final de los primeros números que son una maravilla) y es de lo más innovador del tomo. Y luego está el uso de personajes establecidos, que incluye usos bastante imaginativos de viejos villanos como Amazo, el Parásito (en una encarnación bastante superior a la mayoría), el Joker (con la primera mención de las teorías de Morrison sobre él que ha explorado más recientemente) y Luthor, que propulsa la serie a una nueva dirección muy prometedora, que desgraciadamente, como otros argumentos con buena pinta presentados en el último número, no llegaron a verse. Este último número, de todas formas, enlaza con la LJA de Morrison, donde continuo la historia del personaje, aunque fuera de manera bastante distinta a las ideas originales (lo de Luthor tiene mucha importancia en Roca de la Eternidad, y el gran malo resulta ser Mageddon en Tercera Guerra Mundial) Lo peor, aparte de estos cabos sueltos, es el dibujo de Steven Harris, que es uno de varios dibujantes de estilo similar de DC de aquella época, (Howard Porter en JLA estaba en la parte superior de esa onda) que no eran demasiado buenos, y a veces eran bastante malos, de hecho. Los diseños, sobre todo, son horribles (aunque el del Amazo de los 90, una de las cosas más feas que se han visto, no es culpa suya) No es una de las mejores obras de Morrison, eso está claro, pero era una serie con potencial desgraciadamente desaprovechado y vale un vistazo. Recomendado (8)

Jóvenes Titanes Nº3: Termina la saga de los Titanes del Terror, no es que realmente aparezcan en este número. En vez de eso, se dedica a otras cosas. Una es el Club Lado Oscuro, que es lo que pasa en el mundo de Didio por un crossover/preludio a Crisis Final. El Club debutó en 7 Soldados: Mr. Milagro, como una de las muchisimas ideas que presentó Morrison que nadie siguió después, y no de las mejores. Como el susodicho Club tiene un papel pequeñito al principio de Crisis Final, pues no se les ha ocurrido otra cosa que encasquetar la idea en varias series que no tienen protección frente a la interferencia editorial. Así que, al puro estilo crossover basura, varias series tienen que contar exactamente la misma historia, que ni siquiera es la idea original de Morrison. En 7 Soldados, era un club de lujo regido por dioses donde otros dioses peleaban para diversión del público. Aquí, es un club clandestino de villanos donde superhéroes se pelean drogados para el entretenimiento de las masas. Es decir, exactamente la misma idea de Ruleta y su casino que ya presentaron en SJA hace una década. Excepto sin la gracia que le dio Johns la primera y última vez que lo usó. Así que lo que tenemos son héroes obligados a luchar entre ellos, con mucho “lucha, lucha contra el control mental, se que estás ahí” y otros tópicos fosilizados. Al menos McKeever usa un par de personajes olvidados sin reducirlos a carne de cañón, aunque tampoco es que haga mucho con ellos. La otra parte es más interesante (no es que fuera muy difícil), y está centrada en el nuevo Rey Reloj, desplegando sus habilidades, que son bastante interesantes, y su motivación y personalidad, que está bien presentada. No tiene mucho que ver con el de los dibujos animados excepto el aspecto, y nada con el original de los comics. Tiene potencial, en cualquier caso, y aquí sirve como buen enemigo para un par de titanes. Lo que pasa con otro par de ellos al final queda un poco forzado, pero no está mal del todo. Y todos estos elementos continuarán en una miniserie de Titanes del Terror que Planeta debería publicar cuando toque, porque es parte importante de esta serie. Buen dibujo de Eddie Barrows, con mucha energía, aunque a veces se pasa con las caras de agonía. Un poco decepcionante, pero es difícil de saber que parte es culpa de McKeever, y que parte de los editores. Neutral (5)

Madman Nº1: Coincidiendo con el cierre del volumen actual de la serie de Image, Planeta empieza a sacar los tomos que recopilan todas las series del personaje, de varias editoriales, en orden. La verdad, hacía mucho que no se publicaba nada del personaje en España, por lo menos 7 años, si el hecho de que no haya comentado nunca nada del personaje desde que empecé es una indicación. De todas maneras, el material de este tomo está inédito en España, son las dos miniseries de la editorial Tundra, en el 92, que van antes de lo que publicó Norma en su día. Para el que no haya leido nada del personaje, Madman es el personaje y la serie que hizo famoso a Mike Allred, (si, el de X-Statix), una serie independiente sobre un tipo que muere y es resucitado por unos científicos locos en una nueva identidad como un extraño superhéroe que se mete en psicodélicas aventuras en un mundo fantástico-superheroico no muy serio lleno de personajes curiosos y referencias pop. La primera miniserie no es demasiado buena, se nota que Allred aún estaba empezando, y la historia, aunque rara, no es demasiado memorable, y el dibujo aún está un poco verde, e irónicamente, en blanco y negro. La segunda ya se parece más a lo que Allred hizo luego, con más psicodelia, más personajes y cosas más divertidas. En cualquier caso, si eres fan de la serie, o de Allred, o de historias divertidas llenas de elementos extravagantes e imaginativos que no se toman mucho en serio, te gustará. Recomendado (7)

Mejores del Mundo: Miniserie de finales de los 80 sobre Superman y Batman, que tenía la gracia de los autores (Dave Gibbons escribiendo, cosa que era algo nuevo por entonces, y Steve Rude dibujando, que también, aunque no se ha vuelto mucho más común después) y de tener un team-up entre ambos personajes, que por aquel entonces no era algo común, sino algo bastante novedoso e inusual, al menos para las versiones post-Crisis. Es difícil de imaginar ahora que vuelven a ser los mejores amigos del mundo (retroactivamente, además, lo cual pinta mal para la canonicidad de esta mini) y comparten serie mensual, pero la interpretación de Batman de la época desconfiaba de Superman y no solían colaborar juntos, lo que hacía tener una miniserie dedicada a un team-up entre ellos algo especial. Y se nota, porque dejando aparte este “acontecimiento” para la época y el dibujo, la miniserie no tiene nada de especial. Luthor (en su encarnación de la época de millonario malvado intocable, que sigue funcionando mejor que cualquier otra) y el Joker se alían, y Superman y Batman tienen que detenerles, pero antes tienen que adaptarse a sus diferencias en personalidades y métodos. Está relativamente bien hecho, y la interacción Luthor-Joker tiene su gracia, pero no tiene nada que no se haya hecho de manera similar o incluso diciendo más cosas de los personajes, en otros sitios. De todas maneras, sería recomendable, si no fuese por el formato Absolute, que en este caso no es algo bueno. Una vez más: Los Absolute de verdad (no estos inventos diabólicos de Planeta) son cosas de lujo reservados para comics muy especiales, llenos de extras, y preparados especialmente para el aumento de tamaño. Esto, sin embargo, es un comic normal, ampliado a un tamaño para el que no está pensado, sobre todo por el color, y se nota, porque queda peor que el original, no mejor. ¿A que viene publicarlo entonces en este formato, excepto para sacar más dinero de alguna manera? Recomendado (7)

Nova: El Cohete Humano: Este tomo contiene todo el tercer volumen de Nova, que Forum sabiamente no publicó en su día, porque entre otras cosas, es la serie de Nova que menos ha durado, con diferencia, y teniendo en cuenta que entre las dos anteriores apenas sumaban 43 números, es todo un logro. Además, es uno de los horrores de Erik Larsen en esa etapa a finales de los 90 donde se creia guionista cuando lo único que hacía era imitar mal comics de cuando era pequeño, que también nos dio cortas etapas en Lobezno y Defensores, igual de rápidamente olvidadas. Esto es un ejemplo de lo que puedes llamar comics basura, por muy buenas razones. No tiene ninguna razón de ser más que ser nostalgia de un comic de hace 20 años que nadie recuerda, que para colmo, ya originalmente, era un comic que tampoco iba de nada, era un superhéroe genérico. Es decir, ahora es un buen personaje porque lo han transformado en un héroe terrestre cósmico con varias ideas extra, pero originalmente era un personaje adolescente completamente genérico y sin nada interesante, con un orígen literalmente copiado de Linterna Verde, pero con los poderes más comunes del género. Con secundarios y villanos del montón, en historias que no iban de nada, y que caritativamente se pueden calificar de tontas. El tipo de cosa de la que los que critican a los superhéroes se burlaban, por buenas razones. Así que hacer una serie que sólo va de homenaje a esas historias no puede desembocar en nada bueno. De nuevo, la serie sigue sin ser otra cosa que aventuras genéricas de superhéroes, y el personaje sigue siendo plano y simplón, excepto algún vago arrance de estupidez y egoismo que no lo hace precisamente mejor. Los subargumentos incluyen sobre todo cosas ocurriendo para tenerle atormentandose todo el rato de manera pesada, a base de malas ideas. La mayoría de secundarios siguen siendo ignorables, aunque hay que admitir que hay una idea original con su la ex-novia, pero se corta a medias (y fue cerrada en el igualmente breve e inédito segundo volumen de Nuevos Guerreros de la misma época, que dedicó parte de su corto espacio a arreglar destrozos de esto, y al menos se molestó en atar sus propias historia… y ese no lo editan) Y los villanos antiguos son aún peores que en el original: Cabeza de Diamante y Cóndor siguen siendo cutres, por mucho que se empeñe Larsen en mezclar el segundo con el puñetero Cuervo Rojo (personaje que Larsen se empeñó mucho en relanzar en esa epoca, con una original idea que era, a todos los efectos, Namor en el aire) pero la versión de Esfinge es mucho peor que la original, que al menos tenía misterio, personalidad y mística, pero que aquí es simplemente un megalómano estúpido y carcajeante (y por supuesto, no encaja con nada de cómo se había usado el personaje antes, pero poco en esta serie lo hace). El resto de villanos, nuevos o de otros personajes, son iguales de cutres. Y para tocar más las narices, Larsen usa a los Nuevos Guerreros únicamente para demostrar que no tiene ni puñetera idea de ellos, y darles la peor caracterización a este lado de Guerra Civil, pero con sexismo añadido en el caso de Namorita. Es patético. Lo único curioso en perspectiva es el dibujo de Joe Bennett, que demuestra lo mucho que ha mejorado en estos 10 años. En algunos aspectos se le reconoce su estilo actual, pero en otros aún era muy chapucero, y en cuanto le pedías hacer algo mimimamente complicado, se volvía confuso. Total, que como suele pasar con la competencia, la respuesta a ver este comic en las tiendas es, “en serio, ¿Quién pensó que editar esto ahora era buena idea?”. ¿No tienen decenas de otras cosas mejores inéditas en 40 años? Evitar a toda costa (2)

Nova: Verde de Peligro: O como demonios se titule oficialmente, ya que tiene un número, un subtítulo y el cartel de Invasión Secreta. Y encima, en Panini continuan la puñetera mania de ponerle a sus tomos el título del primer capítulo, y no el de la historia. Como en el tomo de su serie hermana, Guardianes de la Galaxia, hay dos historias, una que no pertenece a Invasión Secreta, otra que si. La primera usa a Estela Plateada y su nuevo papel como Heraldo de Galactus, que no se había usado en las series cósmicas desde que se introdujo. Para darle más originalidad a la historia, no va simplemente de detener a Galactus y su heraldo, se mezcla con una segunda amenaza muy distinta. Así que se mezcla el combate cósmico con una caza del asesino a nivel planetario. No está mal, sobre todo esta mezcla, porque individualmente cada parte no tiene mucho, con Nova no consiguiendo mucho durante la mayor parte de la historia, y los adversarios no teniendo mucho más que las habilidades justas para conseguir eso. La parte de Invasión Secreta es mejor. Es decir, muy útil para el crossover no es (excepto que nos cuenta como participa el super-skrull original, aprovechando que fue colega de Nova durante las aniquilaciones), pero siendo una serie cósmica, es normal que Nova participe, y se usa para avanzar la trama general de la serie bastante, que tiene dos pasos importantes en el tomo, uno en cada historia, y varios menores en la segunda. La invasión propiamente dicha no se usa muy bien, los super-skrulls están como bichos genéricos a los que matar, por desgracia (y en efecto, coincide con que no se esfuerzan en inventarse combinaciones divertidas con los super-skrulls, aunque el dibujante al menos hace algunas aleatorias como detalle), pero por otro lado, tiene otras cosas: Buenos finales impactantes para cada capítulo, buen uso del super-skrull original, un nuevo status quo para un par de viejos personajes con la idea de hacer cosas más importantes luego con ellos, ver la defensa contra los skrulls de un sitio relativamente importante (con un buen guiño a su creador) y un retorno esperado y necesario en el mejor momento, que redime a Abnett y Lanning de la única cosa en la que parecía que habían metido la pata, y los consolida como los reyes del panorama cósmico Marvel. El dibujo de Wellington Alves no está mal, aunque no queda bien cuando le toca ser impresionante. Recomendado (7)

Project Superpowers Nº1: El siguiente de los proyectos Ross-Krueger, donde Krueger escribe, cualquier otro dibuja, y Ross sólo pone los diseños, las portadas, algunas ideas y el nombre, sin el cual, estas cosas jamás serían aprobadas. Esta vez es para la editorial Dynamite, que suele estar más ocupada con mercadotecnia que con comics, y la idea esta vez es revivir en plan moderno un puñado de héroes de los años 40 que han caido en dominio público. Estos incluyen algunos que son vagamente recordados por haber inspirado otros (Terror Negro y el Daredevil original inspiraron directamente a Mr. Huesos y a Thunderbolt, y probablemente a otros), algunos que ya fueron revividos en la línea ABC de Moore y por una de esas cosas raras legales, también al Blue Beetle original, al que Ross le da el mismo rediseño que en Kingdom Come, para no calentarse la cabeza. Los demás rediseños no se alejan mucho de los originales en su mayoría, y es mejor así, son más reconocibles. La historia es una de esas donde un héroe vuelve tras años de ausencia y ve lo que le ha pasado al mundo y a los demás héroes, y tienen que juntarse de nuevo para arreglarlo. Empieza decentemente, aunque lleve un montón de influencias de historias memorables (desde Watchmen a Miracleman, pasando por Kingdom Come y otras así) muy claramente, pero después del segundo capítulo se dispersa bastante, y se pierde de vista el argumento con presentaciones de personajes varios, flashbacks y digresiones que no vienen a cuento. Al final no sabes exactamente de que va, lo que no hace que se esperen ansiosamente los siguientes números de la serie, porque no parece que Krueger y Ross tengan muy claro a donde van y que quieren contar con esto, que es lo que hacía que funcionaran todas esas historias a las que se parece esta. Y el hecho de que vayan a empezar a sacar spin-offs, y relanzamientos hace temer que va a pasar algo parecido al relanzamiento reciente de Marvel con Escuadrón Supremo. El dibujo es de un novato, Carlos Paul, pero no está mal. Neutral (5)

Robin Nº3: Si para algo ha servido el breve retorno de Dixon a esta serie (y a DC en general), y que incluso lo justifica, es este número. Una gran cagada múltiple de los últimos años se corrige de manera que tiene más sentido ahora, y las cosas se quedan en una situación donde algunos personajes pueden volver a usarse en condiciones. La explicación de otra tontería tiene hasta sentido, y redime bastante a Batman, aunque es difícil ver si era un indicador de que en DC tenían pensado hacer esto hace tiempo, o si era una estupidez editorial más. La explicación de los comos y porqués de estas revelaciones es un tanto breve y escasa, que queda un poco anticlimático, pero tampoco se le puede culpar mucho a Dixon por no entrar en detalles complicados sobre historias de hace 3 años, y en barrerlo bajo la alfombra para poder dejarlo atrás en cuanto antes. Todo esto, la emotividad resultante, y la energía resultante hace que el número, y el especial siguiente que ocupa esto queden bien y se hagan divertidos, pese a que la historia es la misma de siempre, por supuesto. Bueno, eso y el dibujo: Primero de Batista, agradable como siempre, y en el especial de Rafael Albuquerque, el dibujante de Blue Beetle, que es muy bueno. Recomendado (7)

Soy Una Matagigantes: Miniserie en blanco y negro escrita por Joe Kelly para Image, sin nada que ver con superhéroes y similares. Asombrosamente, gracias a algo de promoción y buenas críticas, ha tenido cierto éxito hasta el punto de que la publican aquí y todo. Es la historia de una chica preadolescente bastante extraña que no es precisamente popular en el colegio, que dice que se dedica a matar gigantes. Por supuesto, no es coincidencia que sus enemigos sean comunes con los de Don Quijote, y la idea es ver si dice la verdad o si es una fantasía suya, y en ese caso, que la ha llevado a eso. Si este comic recuerda a algo, recuerda a los comics de Sam Kieth, con una protagonista similar a sus protagonistas, y la misma mezcla de fantasía y realidad que simboliza problemas reales profundos, con una apariencia divertida y actitud desenfadada. Y así va, con una protagonista bastante divertida de leer, respondona sin ser irritante, rara sin ser incomprensible o aleatoria, pero con la terrible sensación de que oculta algún secreto que va a ser doloroso de leer, como suele pasar en este tipo de cosas. Su interacción con el mundo real está bien hecho, evitando los extremos de “los adultos son inútiles” y “los adultos lo resuelven todo” en los que suelen caer las historias con protagonistas jóvenes. Y aunque la idea general de la historia se puede ver venir desde el principio, la revelación sobre lo que realmente pasa no es lo típico en estas historias, es algo mucho más universal, y está muy bien llevado. Llega a ser emotivo, y el final es bonito y queda bien. El dibujo es de alguien llamado JM Ken Niimura, y como el nombre puede indicar, tiene influencias del manga. Pero también de caricaturistas americanos, sobre todo en el diseño de la protagonista. Usa un lenguaje a la hora de dibujar diferente al de los comics americanos, más parecido al de las tiras cómicas a veces (casi nunca hay fondos, a veces no hay ni viñetas propiamente dichas) y muy simple en la forma, aunque es consistente y efectivo. Dependerá mucho de tus gustos, supongo. En general, si este tipo de historias te gustan, es de lo mejor en este estilo, y está bien ver a los autores y las compañías poner empeño en algo un poco distinto. Recomendado (8)

Superman: Juicio Final: Alguien que traduce los títulos porque se da cuenta de que quedan mejor, menos mal. Después del éxito del tomo de la Muerte de Superman del año pasado, aquí viene una secuela, otro tomo de suficiente tamaño como para practicar halterofilia con él. En serio, comics tan gordos no son cómodos de leer. Formato aparte, esto es una recopilación de todas las apariciones de Juicio Final durante la década siguiente a su primera aparición. Sólo las del de verdad, falsificaciones como en Wonder Woman o versiones alternativas como en Superboy no entran. Y desgraciadamente, lo único que hacen es dejar completamente claro lo mal personaje que es Juicio Final (bueno, eso y el lamentable estado de las series de Superman en ese periodo). Porque apenas es un personaje: Es Hulk sin las partes más interesantes, y con un diseño hortera a base de pinchos. En la Muerte más o menos funcionaba porque era menos un personaje, y más una fuerza de la naturaleza. No importaba lo que fuese, lo importante era tener a Superman en la pelea de su vida. Pero una vez has contado esa historia, ya no queda mucho más que contar con él. Puedes tener una revancha donde Superman lo vence y se quita la espina, o puedes sacarlo alguna vez como símbolo que representa la historia original, pero no mucho más. Porque entre otras cosas, cada vez que lo sacas y alguien lo detiene, la idea de que es imparable se pierde cada vez más, y eso es lo único que tiene el personaje. Así que a cada aparición de aquí, está más aguado y cutre (por no hablar de que con el añadido en su segunda aparición de que se adapta cada vez a como le derrotan, cada regreso se vuelve más improbable y estúpido) así que este tomo es un estudio de cómo ir cagandola progresivamente. Pero claro, la mayoría de este tomo está hecho o por Dan Jurgens o por Jeph Loeb, tampoco se podía esperar otra cosa.

El primero, publicado en su dia por Zinco, nos ofrece para empezar el primer retorno del personaje que aún tiene el interes de explicar el orígen del personaje. Desgraciadamente, el origen demuestra que Jurgens no entiende en absoluto el concepto de evolución, y además recurre al recurso manido y tonto de dejar en ridículo a un personaje poderoso establecido, de cualquier manera inexplicable, para que su nuevo personaje parezca que mole. Y un enlace indirecto con Krypton, para mayor relevancia retroactiva barata. Por lo demás, es repetir lo mismo de la primera aparición, pero con trampas para que no acabe como esa vez. Y la manera de librarse de él demuestra lo acabados que estaban en las series de Superman por aquella época en cuestión de ideas, porque apenas 4 años después de un final rebuscado donde “es imposible que sobreviva a eso”, vuelve a dar la lata en otra miniserie de Jurgens (inédita aquí, a menos que estuvieses en alguno de los sitios donde llegó la edición de Vid) que esta vez si que no tenía absolutamente ninguna razón de ser (y menos como miniserie aparte) excepto aguar más al personaje, a base de repetir lo mismo, pero sin consecuencias, gastando la poca entidad que tenía el personaje, en una historia bastante mediocre. Para terminar con Jurgens, hay una miniserie hecha 10 años después de la Muerte, donde se nos vuelve a contar la historia original, pero en plan Marvels, desde otra perspectiva. Y aunque no dice nada especialmente inspirado y en el fondo es reciclar su propia historia, al menos hace algo diferente que pegarse de puñetazos con alguien invencible que al final es derrotado, así que es lo mejor del tomo, y probablemente lo único decente. El entintado de Sienkiewicz también le da su propia personalidad al dibujo de Jurgens, que pasa de competente a “curioso, aunque no siempre en el buen sentido”. Y después ya vienen las historias de Loeb, y todo va a peor. No sólo son malas historias, son malos crossovers no ya con uno, sino con dos megasagas del mismo año muy malos. El primero, con Mundos en Guerra, encima, ya fue publicado aquí por Norma, y no es una historia, es un capítulo en una historia mayor que no tiene sentido de por si. Una pena, porque tiene una buena idea que se sale del esquema del resto de apariciones, pero no está aprovechada. Lo otro es un crossover con la Última Carcajada del Joker, y tiene a un Juicio Final con cara de Joker. Es tan estúpido como suena. El dibujo es de McGuiness cuando aún no sabía dibujar sin exagerarlo todo en caricaturas inapropiadas para este tipo de historias. En definitiva, este tomo lo único que hace es recordarte lo mala que ha sido toda esa década para Superman, y porque Juicio Final no era un buen personaje y la Muerte de Superman no necesitaba secuelas. El tomo sirve más de escalera para llegar a sitios altos que para leerlo. No Recomendado (3)

Transformers: War Within Nº1: Subtítulo no traducido incomprensiblemente, pese a que todos los demás, incluido el de la segunda peli. Esto es una miniserie que hizo Simon Furman para Dreamwave, que es lo mejor que hicieron al respecto en esa editorial. La idea es contar el orígen de Optimus Prime, como se convierte en el jefe de los Autobots durante los comienzos de la guerra civil en Cybertron hace millones de años, con la gracia de que sirve como precuela, como historia pasada, para todas las encarnaciones básicas de los Transformers clásicos, sean los comics de Marvel, los de Dreamwave o la serie de TV. Y detalles irrelevantes aquí y allá, da el pego como mito general, usando elementos de todas partes, y algunos nuevos. Es la historia de Optimus pasando de ser un bibliotecario pacifista al líder de siempre, y no está mal hecho. Por supuesto, los otros protagonistas son Megatron, Grimlock y Starscream, completando el cuarteto básico de los comics, y todos estan bien caracterizados y ofreciendo un papel apropiado en el desarrollo de la historia central. El resto de Transformers que salen, principalmente de los clásicos, estan de adorno intercambiable. La historia no tiene mucho más que el desarrollo e interacción entre estos cuatro en un argumento bastante simple, algunas peleas chulas, y por supuesto, un montón de guiños para los fans. Todo esto está amplificado por el dibujo de Don Figueroa, que debutaba profesionalmente en esto. Figueroa es un enorme fan de los Transformers (y cuando digo enorme, quiero decir que se construyó un Transformer él solo), y además es bastante buen dibujante, y se nota. Como la historia es de antes de que los Transformers vinieran a la Tierra, todos tienen transformaciones diferentes que las conocidas, la gracia es que esos cambios también se notan en las formas de robot, hasta el punto en el que queda bastante claro que Figueroa ha pensado tanto los diseños que sabe como se transformarían de un modo a otro si existiesen realmente. Creo que hasta han hecho muñecos de un par de ellos. Aparte de eso, narra bien (aunque los horribles colores que alternan tinieblas y colores fluorescentes de Dreamwave perjudican bastante), la peleas son chulas, los robots impresionantes y está lleno de tantos guiños que necesita anotaciones para pillarlos. Una delicia para fans viejos y nuevos de la franquicia, aunque dudo que convenza a nadie al que no le gusten al menos un poco. Recomendado (7)

Ultimates 3 Nº1: La tercera entrega de la versión Ultimate de los Vengadores, sólo que esta vez es una miniserie de 5 números en vez de 12-13, tiene un guionista aún más incomprensiblemente popular, y un dibujante aún más lento. Y este primer número, como gracia, es uno de los timos de Planeta. Para estirar la miniserie a 3 números en su formato estúpido y sacar más dinero, este número incluye como primer capítulo el Ultimates Saga. Que es un resumen de la serie hasta ahora, con algunas viñetas de los comics originales. Así que si eres un seguidor de la serie, vas a tener que pagar por material que ya tienes y que no necesitas para nada. (Por supuesto, en Estados Unidos estos resumenes son GRATIS, son promocionales, por el amor de Dios) Pero bueno, supongo que es por extorsiones como esta que pierden el premio a la editorial más popular frente a una editorial que es crónicamente incapaz de sacar sus historias en orden y de sacar los comics cuando los anuncian. Y entonces viene el comic de verdad, y se te olvida todo lo anterior. Porque es un comic de Jeph Loeb, que no ha escrito nada que no sea un insulto a la inteligencia en años. Cualquier parecido a los Ultimates de antes en estilo, tono o presentación está completamente ausente. En vez de eso, la sensación que te da es la de estar leyendo un comic de grupos de mediados los 90, probablemente de Image. Los personajes sólo tienen vagos parecidos a como eran con Millar, y eso suele ser en los detalles más sensacionalistas, que es lo único que se conserva de la etapa anterior, pero de manera más burda y tonta. Si, más burda y tonta que Mark Millar, que es algo que merece un premio. Es decir, al menos Millar no te metía el incesto por la garganta continuamente, y lo presentaba como algo bueno sin ambigüedades. Por lo demás, los personajes no tienen más que muy vagos rasgos de personalidad, y muchas veces no se parecen a como eran antes, sin explicación. Se presentan nuevos personajes sin una puñetera explicación de quienes son o que hacen ahí, como si llevaran toda la vida. Y todo el comic consiste o en escenas de llamar la atención y ser superficial en plan voy a ser más Millar que Millar, escenas de peleas donde literalmente, salen villanos de la nada y se dedican a pelearse con los Ultimates porque si (y es tan malo, forzado y gratuito como suena), y por supuesto, una muerte gratuita porque si. La cabeza te da vueltas de lo malo que es el comic. Y luego está el dibujo de Joe Madureira, volviendo a los comics después de muchos años de rascarse la barriga, y lo único bueno que se puede decir de él es que al menos no está molestando dibujando un comic que alguien inteligente pueda querer leer. En serio, leerse el resumen seco de los dos volumenes anteriores es infinitamente más divertido que leerse el nuevo. Así que tenemos que es un comic que es mitad timo, mitad la segunda venida de Youngblood. Difícil de saber que parte es peor, pero bueno, supongo que el público tiene lo que se merece. Evitar a toda costa (1)

Wild Worlds of Alan Moore: Esto es una recopilación de varios comics que hizo Moore a mediados de los 90 para Wildstorm, en un periodo de transición que tuvo entre su etapa más ecléctica post-DC y su periodo de renacimiento retro post-modernista con Supreme y Wildcats. Bien podría haberse llamado “Los comics que Alan Moore no quiere que le recuerdes que escribió”, porque son, en su mayoría, malos comics. Y no estoy hablando “malos para ser de Alan Moore”, como pueda ser Tomorrow Stories o cosas así. Estoy hablando de malos comparados con el resto de comics en los estantes ahora mismo. Estoy hablando de comics tan malos que si no leyeras los créditos, jamás de los jamases adivinarís que los escribió Moore, o ya puestos, un guionista que ha hecho buenos comics. No ayuda en absoluto que el dibujo en la mayoría de ellos sea una completa basura, del estilo que hacía Image en esa época, y que afortunadamente, ya casi no se ve, porque es imposible de describir, hay que verlo. Y por aquel entonces, los dibujantes mandaban, no hay que olvidarlo, ni lo que costó salir de esa época, como para ponernos a mirar atrás con otra cosa que desprecio. Tenemos un crossover Spawn/Wildcats (perdon, Wildc.a.t.s) que es tan genérico, estúpido e inutil como podías esperar de algo así si lo escribiesen Lee y McFarlane. Hay una miniserie de Voodoo, que no es precisamente el mejor personaje de Wildcats, por decirlo suavemente, que es, sin lugar a dudas, lo peor que ha escrito Moore en toda su vida. Es una historia sobre asesinatos de strippers que logra ser sexista, explotativo e insoportablemente aburrido al mismo tiempo. Después hay una historia de Mr Majestic que es también una historia de superhéroes genérica que al menos logra ser algo original a base de ciencia rara en el último par de páginas, y de alguna manera, puso las semillas para la mucho mejor serie que hizo Casey con el personaje. Un poco mejor es algo llamado Deathblow: Byblows, cuya conexión con Deathblow no parece nada clara en un principio, ni tampoco al final. En cualquier caso, esto es Moore con un poco más de libertad, por no hablar de contando con un dibujante de verdad (su viejo colaborador Jim Baikie) y cuenta una historia extraña en un mundo de fantasía, que empieza siendo entretenido, pero al cabo de un poco se le acaban las ideas, y termina siendo casi tan mascado y ausente de ideas como el resto, aunque al menos no daña los ojos. Y por último hay una historia corta de Wildcats que no se sabe bien a que viene, ya que es un epílogo a su etapa que ya se publicó en ese tomo, y aunque está bien, no tiene mucho sentido fuera de contexto. Para los que sean fans de Alan Moore, en serio, no estoy exagerando ni un ápice, esto son comics muy malos en su mayoría, y no te van a gustar, no tienen nada de lo que tienen los demás comics de Moore. Es un período oscuro que debe ser olvidado. Aunque seas completista de Moore, estarás mejor sin esto. Evitar a toda costa (2)

X-Men: Las Historias Jamás Contadas Nº2: El otro tomo con las historias de complemento de Classic X-Men de Claremont y Bolton. Se nota que estaba escribiendo estas historias en el 88, porque un par de ellas (las de la Coloso y Tormenta en la Tierra Salvaje, consiguiendo un hijo y una “madre” respectivamente) continuan en el anual de la Patrulla-X de ese año. Como la otra vez, algunas historias van de rellenar huecos en las historias, otras son simples historias de caracterización individual. Entre las primeras se encuentran dos de las mejores historias de Magneto (una contando por primera vez su origen, otra contando lo que hacía antes de conocer a Xavier), una decente contando como Lilandra escapa a la Tierra, otra contando el orígen de los Saqueadores Estelares, otra muy buena que es la única que cuenta cosas sobre el triángulo amoroso entre Banshee, la madre de Siryn y Tom el Negro, una puramente de rellenar contando como Mesmero derrota a la Patrulla-X, una que cuenta de manera más detallada y creible la seducción de Jean Grey por Mente Maestra y las dos antes mencionada que son buena fantasía. Las segundas tienen una historia de Jean Grey y Misty Knight (compañeras de piso, porque Claremont ya entonces metía personajes de sus antiguas series en sus nuevas series fuese como fuese aunque no pegase) un poco tonta, otra de Jean-Fenix adaptandose a sus nuevas habilidades, una de terror de Tormenta, una de Rondador Nocturno en plan Indiana Jones y una de Lobezno vs cazadores antes de que se hiciese hasta la saciedad. No están mal, la mayoría son divertidas, aunque no son tan buenas como las anteriores. El dibujo de Bolton es muy bueno. Todo esto es imprescindible para fans de la Patrulla-X que no lo tengan ya, claro. La pena es que no continuen los tomos, porque después de estas historias venían unas cuantas de Nocenti/Bolton en el mismo estilo que estaban bastante bien, y al final había algunas de Claremont y otros dibujantes que rellenaban huecos relativamente importantes. Muy Recomendado (9)

X-Men: Primera Clase Nº3: Otro tomo con historias retroactivas de la Patrulla-X, sólo que esta vez de otra Patrulla-X, y de canonicidad dudosa. Varias de las historias son lo que nos tiene acostumbrada esta serie: Una en dos partes que empieza con una premisa divertida, pero que se abandona a mitad sin apenas explicación y degenera en nada. Una con Cíclope en solitario lo que le permite lucirse un poco y demostrar que su actitud seria y práctica es útil, aunque no sea fascinante. Y una de esas de encajar de manera extraña cosas de otras series, con Jean y su nueva mejor amiga jamás antes mencionada Wanda juntandose con una Viuda Negra que acababa de pasarse de bando (lo cual tiene poco sentido post-Union Sovietica, pero no es que eso sea culpa de Parker) y teniendo una aventura ligera y algo tonta. Lo habitual en la serie, con el dibujo pasable de Cruz y otros, aunque esta última tiene dos páginas dibujadas por Coover (que ya dibujo las tiras de Jean y Wanda en el tomo anterior) explicandonos porque se cambió de traje originalmente, aunque ignora cosas posteriores, como que es pelirroja natural. Y luego vienen las cosas más raras. Hay una historia donde siguiendo lo típico en estas series de juntar a los protas con personajes Marvel diversos, toca el Hombre-Cosa (que no debería existir en la época en la que esto supuestamente transcurre, pero ya sabemos que esto no encaja precisamente). La cosa, valga la redundancia, es que Parker usa a eso para ya que la Patrulla está en el Nexo de las Realidades, vean versiones alternativas suyas, que por lo general son referencias a cosas que les pasará en el futuro, u otros comics conocidos, y ver como reaccionan, en algunos casos con el justo horror. Parece más dedicado a los lectores veteranos que pillen las referencias, aunque los lectores jóvenes que no las pillen se las pueden tomar como futuros alternativos originales, y también funciona. Pero en el último número, hay algo bastante más raro, y más difícil de saber a quien está dirigido. Supuestamente impulsado por los lectores que se quejaban precisamente de que esta serie no encaja con la serie original, Parker les dedica un número a ellos. Está protagonizado por tres lectores de comics de veintialgo años de los que se dedican a estudiar la continuidad de las series. Excepto que transcurre en el Universo Marvel, así que mediante una excusa mágica, usan ese conocimiento sobre Marvel para ayudar en aventuras. Y aunque toda la historia está contada como un guiño a los lectores, y es divertida, no va en broma, sino está contada en serio, tomandose a los personajes en serio. Agradablemente, Parker no se burla de estos personajes, (aunque el mensaje es que los lectores no deberían fijarse tanto en si los detalles encajan o no, en plan defensivo) sino que tomandoselos en serio, dice cosas positivas y negativas de tomarse las aficiones demasiado en serio. Una historia divertida, que logra ser emotiva al final y todo. No se sabe bien a que viene aquí, porque no es realmente una historia de la Patrulla-X (aparecen por obligación contractual, pero podrían haber puesto a cualquier supergrupo) y el supuesto público joven de la serie no entenderá la mayor parte del número. Pero está bien intentar cosas distintas. El dibujo de Dragotta, en plan Allred, es bastante bueno, además. Aún así, el hecho de que Parker tenga que recurrir a estas cosas indica que la fórmula de la serie se le está acabando, y mejor terminar en un par de tomos como van a hacer. Neutral (6)

Y eso es todo. Nos veremos en algún momento del mes que viene con las reseñas de Junio. Hasta entonces, pasad un buen verano.