Semanas del 28 de Septiembre al 25 de Octubre

4 diciembre, 2009

Cuatro ha empezado con la Sexta Temporada de House (aunque de momento sólo sea un avance) y ha demostrado que sus guionistas aún tienen ideas frescas para el personaje, haciendo algo muy diferente, pero manteniendo la línea de humor, drama y misantropía. La cosa es que está claro que no pueden mantener el nivel durante 25 episodios al año, así que deberían, o juntar el mayor número de buenas ideas posibles y terminar por lo alto, o hacer menos capítulos al año, incluso continuando la serie como especiales como este. Pero es dudoso que lo hagan.

[Yo soy el huevero, tu eres el huevero, yo soy la morsa]

Hola a todos, bienvenidos un mes más a estas críticas reconstructivas con permanente retraso. Este mes, muchas cosas, pero no tantas como otros años por estas épocas. Parece que la situación se está normalizando un poco, aunque sea por el estado de la economía. En Panini, empieza el Reinado Oscuro, que nos lleva entre otras cosas a tener tres series de Vengadores: Los Vengadores de verdad, los Bendisores, y los Impostores. Pero aparte de eso, y aunque Panini sigue con su manía de publicar sus mejores series en tomo y las peores mensualmente, la verdad es que la media de calidad de los comics mensuales de Panini ha mejorado apreciablemente, ya no es tan deprimente como hace unos meses. Cada vez sacan más tomos, además, (los que no comento son reediciones, que podeis encontrar comentadas en su día, aunque en general es material bastante penoso) deberían tener cuidado que no les pasase como a la competencia. Porque Planeta ha pasado de publicar un número excesivo de tomos al mes a publicar muy poquitos. Lo que suena terriblemente sospechoso, pero bueno, a ver si encuentran un término medio. Al menos no se están dejando sin publicar demasiadas cosas interesantes, dejando aparte los problemas con el mal criterio con el material antiguo. Hablando de eso, este mes ha salido un tomito enano recopilando material de la serie de los Jóvenes Titanes de los 60 y… bueno, digamos que esos comics se han considerado durante décadas como un ejemplo de comic “tan malo que resulta divertido”, sobre todo teniendo en cuenta los ridículos intentos de los vejestorios de guionistas tratando de imitar los diálogos y modas de los adolescentes de los 60, que dan vergüenza ajena. Porque Planeta cree que reeditar eso es buena idea, nunca lo entenderé. ¿Realmente tiene público? ¿Más que otras cosas modernas? También en tomitos de Titanes, la serie de Nuevos Titanes llega a la Cacería de los Titanes, que es donde la serie original se fue al traste y jamás se recuperó. Empieza intrigante, aunque copiando totalmente el Contrato de Judas, pero se acaba cargando todo lo interesante de la serie y reemplazandolo por tonterías de los 90, que al editor le hacían gracia y al guionista no. También hay algún otro tomo este mes, pero o lo he comentado ya, o no he tenido paciencia, como el enésimo Batman vs Personaje de Otra Editorial. En cuanto a Norma, también está publicando cada vez menos, o al menos, cada vez menos material inédito. Sólo comento un tomo este mes. Habrían sido dos, pero no tenía nada que decir del de Tom Strong, son muchas historias cortas sin mucha gracia.

Siguiendo con esta negatividad, la nueva adaptación animada de DC no es otra cosa que los primeros números de Superman/Batman, que es considerado como una de las peores historias de Luthor de las últimas décadas. Es mejor que el comic original, simplemente por no colaborar el Loeb, pero hay un límite de lo que se puede mejorar una historia tan mala siendo una adaptación fiel. Sigue teniendo una premisa monumentalmente estúpida que requiere que muchos personajes actuen como tontos en varias ocasiones, y que requiere cierto conocimiento de DC a veces, pero ignorar ese conocimiento en otras. A ver si eligen mejor la próxima vez.

Ahora, novedades americanas, con un mes muy cargado, a los que se les suma comentarios de alguna cosa del mes anterior que se me pasó:

En DC, hay más novedades mientras continua la Noche Más Oscura. Las series de Batman tienen una nueva serie de Azrael, nada que ver con el personaje de los 90, sino mucho mejor, con un traje bastante más elegante, y una premisa bastante original para lo que es una serie interesante. Tiene una nueva miniserie de Arkham: Renacido, que tiene los mismos problemas de credibilidad que tiene el maldito sitio desde hace décadas, pero triplicados. Y una miniserie titulada Batman: Invisible para los que no les gusten las series actuales, pues es un retroceso a lo que había en los 90. Y a medias con las series de Superman, está Mejores del Mundo, miniserie con 4 team-ups entre los nuevos personajes y encarnaciones que están protagonizando las series de ambas familias, tras las renovaciones que han sufrido. Competente si te gustan las direcciones actuales.

Luego están los nuevos equipos creativos de series importantes: Robinson y Bagley en Liga de la Justicia de America, que no es tan mala como la miniserie previa de Robinson, pero que de momento no inspira demasiada confianza. Y la nueva guionista de Jóvenes Titanes inspira aún menos, continuando la falta de dirección o ideas para los personajes con la que lleva la serie hace tiempo. Y es que está claro que la serie está en uno de esos periodos entre etapas memorables que nadie querrá recordar en unos años.

Terminando con DC, JMS empezó su etapa en Brave & Bold con historias atemporales autoconclusivas sobre personajes variados. Y son relativamente divertidas e imaginativas, eso si, siempre con la carga habitual de “mira, un tema serio y solemne” que suele caracterizar al guionista últimamente.

¡El fin del mundo se acerca! ¡Lo imposible ha ocurrido! Se ha publicado por fin el último número (27) de Planetary, tres años después del número anterior, y 10 años después de que empezara. ¿Ha valido la pena esperar? Pues la verdad es que no, porque queda muy anticlimático después de tanto tiempo. Al menos era un epílogo y no tuvieron años colgado el final. Pero la serie probablemente quedará muy bien leida de un tirón, y a ver si Norma publica en breve los números inéditos.

Pasando a Marvel, dos novedades de la familia de Spiderman. Una es Telaraña de Spiderman, que demuestra que en Marvel no tienen suficiente con tres números de Spiderman al mes. (E incomprensiblemente, no sacan esta nueva serie en la semana que sobra) Al menos no es más de lo mismo, sino una antología de historias autoconclusivas, con el aliciente de que en principio tendrán buenos autores y complementarán lo que pasa en la serie principal. Ya sabes como va. La otra novedad es Spiderman 1602, que es un poco mejor que otras miniseries de ese universo alternativo, pero ni un buen guionista es capaz de hacer algo original con la premisa de hacer lo mismo de siempre, pero en otra época.

Hablando de ideas gastadas, lo que han hecho con la segunda miniserie de Simios Marvel es incomprensible. De los cuatro números anunciados, salieron 3, y el cuarto, que cerraba la historia, fue cancelado. Si querías leerlo, tenías o que suscribirte a la página web de Marvel donde estaba subido, o comprarte el tomo, y en ambas opciones tenías que pagar por más de lo que querías. Lo más extraño es que la historia ha sido concluida otra vez en un especial, que reutiliza material del número inédito, y añade páginas de otros dibujantes para rellenar y darle más participación a los invitados más famosos. Extraño. (Más aún que lo que ha hecho DC con el último número de Ambush Bug, que ha salido un año después… pero es el nº7 en vez del nº6, y aunque reutiliza material que iba a ir en el nº6 original, ahora el comic va precisamente sobre el retraso del comic, y las desagradables circunstancias alrededor de todo el asunto. Lo cual es extrañamente apropiado para el tono y tema de la serie, pero aún así, sea cual sea la discusión con DiDio que llevó a todo esto, es ridícula)

Porque era prácticamente el único miembro de los Impostores en no tener miniserie, toca mini de Ares. Como no puede pasarle nada demasiado importante, optan por simplemente contar una historia divertida que muestre como funciona el personaje, y vaya que si lo hace. Terriblemente divertida, y cementa la versión actual de Ares como uno de sus hallazgos, el Black Adam de Marvel.

En cuanto a series regulares, toca Doctor Vudú, que va de subir de nivel al viejo Hermano Vudú, y convertirle en alguien respetable e impresionante. Lo que pasa es que se pasan de intentarle hacerle serio y competente, y además, lo hacen, en vez de dandole unas reglas comprensibles sobre como funciona su magia, excusando todo mediante “he usado el cachirulo de Menganito” para todo, que es lo más fácil y manido. Pero algo de potencial tiene.

Otra serie regular, pero que realmente es una renumeración de una que estaba en curso es Venganza del Caballero Luna, que realmente continua de la serie actual, pero devolviendole un poco la cordura, a la vez que le quitaba todo el tono oscuro y deprimente que había cogido. El resultado es relativamente divertido, aunque está por ver si podrán mantenerlo.

Y volviendo a miniseries, toca una nueva versión de Nómada, que no es más que la Bucky de Contra-Tierra. Ha cambiado el status quo interesante que tenía, por ser una Buffy más, en una historia decente, pero poco más. Aunque mejor que los otros ejemplos de “atrapado en un mundo que no entiende” de los que Marvel abusa últimamente.

Para darle un empujón a Agentes de Atlas, van a tenerles apareciendo en otras series y compartiendo miniseries con gente más famosa. La primera, X-Men vs Agentes de Atlas es tan buena como la serie regular, y además maneja tan bien o mejor el status quo actual dela Patrulla-X que en sus propias series.

Hablando de Patrullas, por alguna incomprensible razón, sale una nueva miniserie de los Bebes-X, que ignora la gracia que tenían los personajes hace 20 años, antes de que la perdieran a base de machacar un chiste inocente una y otra vez, y los mete en una historia ridícula, que suena a que al guionista le obligaron a hacer una miniserie que recuperara personajes para niños de hace décadas, y haya decidido hacerlo de la manera más insultante posible.

Hablando de ridículo, lo que están haciendo con Masacre llega a niveles inusitados. Hay comics en este mes que tienen tres anuncios distintos de series de Masacre. Ha pasado de tener ninguna serie a tener 3 en poco más de un año, y se está volviendo de lo más repetitivo. Si, de momento están vendiendo incomprensiblemente bien, pero aparentemente en Marvel no han aprendido las lecciones de los 90, donde pasaron cosas así, y al poco tiempo todas se estrellaron y el personaje quedó inusable.

Terminando con Marvel, en la linea Max sale una versión del viejo Starr el Asesino, que es una mezcla entre espada&brujería y parodia editorial, que no hace bien ninguna de las dos cosas.

Por una vez, comento una cosa fuera de las dos grandes, y es Beasts of Burden (Bestias de Carga), de Dark Horse. Una serie protagonizada por perros y gatos no antropomorfizados (aunque con inteligencia humana) que hacen de cazafantasmas, y en vez de ser para niños, es para un público algo mayor, mezclando humor y el encanto de historias sobre animales con aspectos mucho más bestias, y muy buen dibujo. Inesperadamente buena.

Con esa nota optimista, pasamos a las reseás de aquí:

Asombroso Spiderman Nº36: Panini lo consigue, y logra sacar un número de 72 páginas enteramente de relleno. Tiene mérito. Esto tiene el segundo de los extras que han sacado de la serie actual, que al menos tienen la decencia de estar hechos por los guionistas oficiales de la serie y estar conectados de alguna manera a las historias de actuales, pero no son esenciales. Hasta ahí aún, pero es que el resto si que es puro relleno, con material de un número de Familia Spiderman, la ya cancelada antología que únicamente llevaba historias de las que antes metían en Spiderman Unlimited (y Spidergirl, pero eso no lo traen aquí). Primero viene una historia de Slott donde vuelve al personaje de Anti-Veneno, y vemos como funciona ahora que no tiene que compartir espacio con otros personajes. Pero no dice realmente nada que no se hubiera visto en Nuevas Maneras de Morir, y la historia no tiene mucho más que contar. Tiene dibujo de Bachalo, lo que entre confusión y originalidad será algo bueno o malo, supongo. La otra historia es de Wells, y como no podía ser de otra manera, es una historia de Marvel Team-Up. Otra vez con Lobezno, porque hay pocas historias sobre él al mes, y Wells se quedó con muchas cosas que decir sobre el duo después de tenerles juntos durante 3 números en su primer mes. Es una historia mucho más tranquila y por tanto mejor, pero no deja de ser lo típico con Lobezno y otro personaje más joven en un bar supuestamente intercambiando experiencias. Buen dibujo de Rivera. En cuanto al relleno, es muy de relleno. Una es de Stuart “Hombre de relleno” Moore, y tiene la desgracia de ser muy similar a la historia en el metro que hizo Waid hace un par de meses. Otra es de DeMatteis y transcurre en los tiempos de instituto de Peter, y es una historia bastante predecible de cómo afrontar a los matones. Ambas tienen buen dibujo de Val Semeiks. Por último, hay una historia cómica de una tal Abby Benson, dibujada por Coleen Cover (que hizo cosas en ese tono en Primera Clase) sobre Tia May, que es básicamente la misma idea que Solo en Casa, con un chiste flojo al final. Puedes saltarte este número si quieres. Neutral (6)

Aves de Presa Nº2: Faltan números este mes, porque pertenecen a crossovers que se han publicado en otros sitios. Es una pena, porque ambos tenían cierta importancia en la serie, pero es probablemente la opción menos mala. Este número es casi más de lo mismo que siempre, con algunas salvedades. Sigue siendo mucha acción genérica olvidable de película de Norris o Seagle, con algún intento con éxito variable de mejorarlo con elementos de DC, y Dixon reutilizando personajes mediocres suyos. Hay un número dedicado al romance entre Barbara y Dick Grayson, que no está mal, aunque toda la idea del romance surge de repente de manera muy forzada y poco creible. Hay un número que prometía ser bastante divertido, pues incluia un asalto a un tren-carcel de alta seguridad, un viaje a otro planeta, y una situación donde Canario tiene que colaborar con supervillanos en plan Escuadrón Suicida. Y pese a lo chulo de la premisa, Dixon logra aguarla y hacer una historia tan sosa como suele hacer, lo que ya tiene mérito. Pero claro, cuando no sólo no se molesta en caracterizar a ninguno de los villanos, sino en algunos casos, a nombrarlos o explicar quienes son, es normal, así sólo puede salir una chapuza. Hay una continuación de la Caza de Oráculo que se vio en Nightwing, que como aquella, es otra historia de acción decente, que al menos no usa demasiado mal a los invitados. Después hay un número dedicado sobre todo a Blue Beetle, que dejando aparte el obvio homenaje/copia/inspiración en Watchmen está bastante bien (claro, que el hecho de que esta fuera el mejor uso del personaje desde varios años atrás hasta que lo mataron años después, te da una idea de porque fue considerado prescindible), y un número dedicado a Bane que no es tan malo como se podia esperar, aunque mete demasiado la serie en la órbita de Batman y ser otra serie más del montón. Y por último una historia de viaje en el tiempo, que de nuevo, empieza prometedora, pero termina siendo lo mismo de siempre, muy poco pensado. Buen dibujo de Land, cuando dibujaba y de Jackson Guice, antes de adoptar el estilo pintado actual. Neutral (6)

Batman Nº28: Los dos números anteriores a Batman RIP. El primero termina la historia del tercer Batman falso, y es la explicación, no sólo de donde han salido los impostores de Batman, sino de las alucinaciones del número anterior. Como se veia venir hace tiempo, es parte del intento de Morrison de integrar todas las historias de Batman de todas las décadas (o al menos, las importantes y el tono general) en una sola continuidad, que es algo que sólo un genio demente como él intentaría. Porque coger la clásica historia de “Robin muere al amanecer” para justificar algunas de las aventuras extrañas de los 50 donde se enfrenta a alienígenas y demás es brillante. Pero usarlo además para hablar de la identidad de Batman y presentar nuevos villanos hace que no sea simplemente mirar hacia atrás y hacer comics sobre comics como hacen algunos, sino construir una historia sólida que tira hacia delante. De todas maneras, este es otro caso, como en otras partes de la etapa, donde las ideas son mejores que la ejecución, que es buena, pero no tan brillante como debería. No ayuda que el dibujo de Daniel sea, como mucho, aceptable. Pero claro, no es nada comparado con el dibujo de Ryan Benjamin en el siguiente capítulo. Es simplemente vergonzoso que una de las series estrella de DC, escrita por un guionista de lujo, tenga un dibujante que no sería aceptable en un fanzine respetable, mucho menos en un comic importante. Perjudica muchisimo a la historia, porque no estás centrandote en ella, estás centrado en tratar de descifrar el dibujo, lo cual es complicado porque estás tratando de que no te de nauseas. La historia, de todas maneras, a simple vista tampoco tiene mucho, es un enfrentamiento bastante normal con una versión renovada de un viejo villano, nada del otro mundo hasta la sorpresa del final. Claro, que como casi todo en la etapa de Morrison, parece una cosa al principio, se pone más interesante en una segunda lectura más detenida donde vas atando cabos, y probablemente se convierte en algo muy distinto cuando tienes la historia entera y además analizas conexiones y referencias internas y externas, dobles significados e intenciones y todas esas cosas, que las hay, si te molestas en buscarlas. Pero aunque esto es probablemente una buena pieza de un gran puzzle brillante, de por si es decepcionante. Neutral (6)

Batman y los Outsiders Nº4: Termina la etapa de Chuck Dixon. Eso es bueno, porque un comic de Dixon menos siempre es algo bueno. Y es malo porque significa otro cambio de dirección y equipo creativo más para la serie, que ya lleva cuatro, tantos como números. (Aunque en su defensa, algunos de ellos no llegaron a escribirse) El primer número no es realmente una despedida para Dixon, porque se fue (o fue echado) de repente. No se deja nada particularmente a medias, pero tampoco ata nada. No es que los subargumentos o desarrollos a largo plazo sean algo habitual en los comics de Dixon, por otro lado. Lo que hay, es un número bastante mediocre dedicado al insufrible OMAC rojo y poco más. Después llega Frank Tieri, en un extraña aportación suya no dedicada a villanos, sino a hacer de puente hasta el equipo creativo siguiente, aprovechando los crossovers con Batman RIP. Obviamente, la desaparición de Batman tiene un efecto importante en una serie que le tiene en el título, pero no lo suficiente como para cancelarla, como anteriores versiones de la serie han demostrado. Lo que hay es un poco de descoordinación (más que en las demás series, quiero decir), ya que esta serie asume que la desaparición de Batman es permanente, a diferencia de las otras. Los editores realmente deberían comunicarse mejor, entre si y con los guionistas, aunque sean de relleno. El resultado es un comic que es parcialmente el típico “¿Y que hacemos ahora?”, mezclado con Tieri usando elementos de su Gotham Underground para contar una historia de Batgirl en solitario. Más o menos decente, aunque nada señalable, que es a lo más que aspira esta serie. Dibujo aceptable de Rodriguez y Lopez. Los españoles están conquistando totalmente DC, por lo visto. Neutral (5)

Cable Nº3: Por lo visto, el formato de tres comics cada tres meses no ha funcionado (y no es de extrañar, tiene todos los inconvenientes de publicar en tomo, pero no la virtud de contar una historia más o menos completa) y la serie pasa a tomos normales. Experimentar con los formatos es bueno, pero si el experimento te parte historias en dos, quizá es que no es bueno. Estos seis números tienen el mismo problema que los anteriores, y es que realmente no avanzan la historia de Cable y Hope. Es decir, les pasan cosas, y su relación continua conforme la niña se hace mayor, pero la historia general de los personajes no evoluciona realmente, solo van visitando situaciones nuevas. Es un poco como las viejas series de TV de los 70-80 donde los héroes viajaban cada semana a un sitio distinto cada semana en busca de un objetivo, pero sabías que nunca iban a encontrarlo porque se acababa la serie. Pues esto es lo mismo, al menos hasta el siguiente gran crossover. Al menos en este tomo Swierczynski no repite exactamente lo del anterior, y no es más repeticiones de Bishop tratando de matar a Hope en plan Coyote y Correcaminos. En vez de eso, tenemos dos historias. La primera tiene a Bishop en el presente y a Cable en el futuro, así que no hay posibilidad de interacción directa. La parte del presente tiene a Ciclope y Fuerza-X (en un buen uso del concepto, por una vez) capturando a Bishop, y obligandole a contarles lo que pretende. O mejor dicho, a Bishop siendo deliberadamente vago y ofuscante en su explicación, por exigencias del guión. Es decir, si Bishop está tan convencido de que lo que hace es lo correcto, ¿por qué demonios no trata de explicarselo y convencer a Scott y demás? Me temo que la respuesta es “porque entonces se acaba la serie”, es decir, que las cosas pasan por exigencia del guión y no lógicamente, que es uno de los problemas principales de la serie. Aparte, el plan de Bishop depende de que los viajes en el tiempo transcurran de manera distinta a como transcurren normalmente en Marvel, y es de un rebuscado enorme, además. La parte del futuro tiene el mismo argumento básico que lo del Viejo Logan en Lobezno, pero aún más predecible si cabe. Aunque algo mejor hecho. La otra historia no tiene a Bishop, pero tiene a Cable y a Hope más adelante en el futuro, y lleva la premisa post-apocalíptica de la serie al siguiente paso lógico. De nuevo, tiene problemas de lógica (¿De donde sacan la comida exactamente?) pero al menos logra tener cierta buena sensación de desesperación y de mostrar lo preparado que está Cable, aunque sigue siendo una sombra cutre comparado con lo que era con Nicieza. El dibujo de Olivetti sigue teniendo exactamente los mismos puntos fuertes y flojos de otras veces, y el de McKelvie (que hizo Phonogram para Image) es mejor, la verdad. Neutral (6)

Capitán America Nº37: Siguiendo con el estilo anticuado de esta historia, esta es la parte donde el villano captura al héroe, le tiene atado a un aparato y le cuenta sus motivaciones y su plan malvado. No está mal hasta donde van estas cosas, si no tienes en cuenta que es lo mismo que se hacía hace 30 años en un número, que ahora se hace en tres. Pero en serio, si alguien entiende porque algo tan retro y tan visto es aclamado cuando cosas mucho mejores y más originales no, que me lo explique. Buen dibujo. Recomendado (7)

Crisis Final Nº6: La cagada de Planeta de este mes es que deberían haber publicado Batman RIP, y sobre todo, su epílogo-crossover con esta serie, antes de este número. Primero tenemos el nº5 de Crisis Final propiamente dicho, que es donde las cosas se ponen cañeras, por decirlo de algún modo. Todos los elementos hábilmente establecidos en los 4 números anteriores ya están en su sitio, y ahora explotan en una opera de acción superheroica épica con tono de heavy metal. (Aunque personalmente, pienso que el tema principal de esta serie es Land of Confusion de Genesis, cuya letra se adapta perfectamente a la historia, mencionando hasta a Superman y todo… y quizá no sea coincidencia, ya que la canción se adapta perfectamente al clima político de EEUU del año pasado, al igual que Crisis Final) Especialmente señalable es la renovación que ha hecho Morrison de Darkseid. En la casi totalidad de sus apariciones, Darkseid supuestamente era el gran malo de DC, pero en la práctica hacía muchas poses pero no hacía nada, era vencido fácilmente mediante puñetazos o tretas obvias, o se aliaba con los héroes, y nada de eso hacía nada bueno por su reputación. Pero Morrison logra hacer que realmente sea impresionante, y sea realmente malvado de una manera que da escalofrios. No haciendole fisicamente poderoso, que está muy visto, ni recurriendo a masacres fáciles, sino convirtiendole en una encarnación viviente del mal invencible, en una secuencia final que es realmente impresionante. Por lo demás, es ver como las cosas se han puesto muy dificiles, pero ver a los héroes contratacando heroica y desesperadamente, lo cual siempre es inspirador y conmovedor. Y si se hace con este estilo de cambio rápido, sin tiempo para tonterias, reduciendo a cada personaje a su versión más icónica y chula, y contandote lo necesario de cada escena para entenderla e impresionarte antes de pasar a otra cosa, pues mucho mejor. Además, tiene a Frankenstein y otros héroes montados en motos y coches hechos de los Hombres de Metal enfrentandose al Dios de la Envidia y su ejército de hombres-tigre, una escena brillante con el Cuerpo de Linternas Verdes con Hal Jordan como Jack Bauer (brillante comparación) y el uso de una teoria matemática real para demostrar porque el Dios del Conocimiento mola. No existe ahora mismo un comic con conceptos más chulos que este, y lo sabes. La única pega es el baile de dibujantes, ya que en este número no hay dos sino tres. Pacheco hace bien la escena en Oa, Jones sigue siendo magistral en la parte central, pero el final recae en el novato Marco Rudy. Afortunadamente, aunque obviamente no está a la altura, su estilo no es demasiado distinto del de Jones (aunque más sucio y descuidado) y sabe captar bien las innovadores composiciones de página de Morrison, así que no queda mal.

El otro capítulo es el Archivos Secretos de Crisis Final, que es una tomadura de pelo por parte de DC. La historia principal nos cuenta el origen de Libra. Lo que en la práctica significa que Len Wein vuelve a contar su única aparición en un LJA de los 70 (por tanto, si compraste el Prólogo, ahora tienes la misma historia dos veces. Enhorabuena, has sido timado por Planeta), le da un origen previo bastante típico de supervillano retro, y al final se supone que conecta con como aparece en Crisis Final. Lo que pasa es que esa explicación estropea el final cósmico de su propia historia original, y además, hace parecer a Darkseid su vieja versión cutre y mundana. Así que le estropea el tono moderno y cósmico de CF con esta historia retro y vulgar. El dibujo del novato Shasteen es aceptable. Para mejorar un poco esto, vuelven a la vieja tradición de páginas de texto, que son lo mejor del Secret Files. Hay una página más de la Biblia del Crimen, presagiando Crisis Final: Revelaciones. Hay una página de texto donde Morrison explica de una vez que es la Anti-Vida, explicando de paso porque Starlin no entiende nada y su versión es una mierda que no sirve, de paso tratando de explicar un poco inconsistencias en las versiones de los hechos que llevaban a la Crisis. Y por último hay más páginas del libro de bocetos de Morrison, que siguen teniendo más ideas chulas que series enteras, aunque en este caso, casi ninguna salga en CF propiamente dicha. Muy Recomendado (9)

Cuatro Fantásticos Nº22: Segunda mitad de la historia de terror en un pueblecito, y Millar no tiene claro por que tono tirar con ella. Porque empieza con una historia de terror sutil, con el misterio de que está pasando, desarrollandose (muy) lentamente sin que sepamos que pasa realmente. Y a mitad del número abandona la sutileza, y tiene a los 4F pegandose con un pulpo gigante durante páginas hasta que le pueden. Decir que corta el ritmo es quedarse corto. Se pueden mezclar superhéroes y terror, pero no así. El final está bien, aunque sea más o menos lo que podías esperar. Buen dibujo, pulpo gigante o no. Neutral (6)

Daredevil Nº44: Vuelve Kingpin, como no. Vale que los universos de comic son cíclicos, y que tarde o temprano tiene que volver por ser tan importante. Pero es que en los últimos 10 años, Kingpin ha caido y perdido su puesto definitivamente, y luego lo ha recuperado, unas 4 veces, sin exagerar, y encima, viniendo de gente que supuestamente es muy original y realista, pero que en realidad hace las mismas tonterías de siempre, incluso peor, pero con otro tono. Dicho eso, esta no es una mala historia. Nos cuenta lo que ha estado haciendo Kingpin desde que se retiró definitivamente por enésima vez. Aparentemente, ha estado en un pueblecito de España. Sorprendentemente, la historia no acaba con Fisk decidiendo que es un lugar demasiado estúpido y largandose por eso. En vez de eso, es una de esas historias donde trata de llevar una vida normal, cuando obviamente no es la clase de persona que puede llevarla. La gracia está en venderlo, y en la tensión sobre cual de los posibles finales trágicos va a tener, y porqué. Y Brubaker sabe hacerlo, haciendo que sientas pena por el pobre Fisk, sobre todo porque por una vez, lo que pasa no es culpa suya. El dibujo es apropiadamente del español, y colaborador de Brubaker en Puño de Hierro, David Aja, y lo hace bien, obviamente. Muy Recomendado (9)

Dinastía de M: Civil War: Guau, Marvel ha sacado series con malos títulos últimamente, pero este se lleva la palma. En un desesperado intento de sacarle sangre (o dinero) a una piedra, juntan en el título de una miniserie dos de los crossovers más recientes (y se podría decir, peores) de la compañía. Lo de Dinastía de M tiene sentido, pero lo de la Guerra Civil no, ya que no tiene absolutamente nada que ver con ese otro crossover. Hay una guerra en la miniserie, pero no es civil, en ninguno de los sentidos de la palabra. Y luego está la estupidez de tener un título parcialmente en un idioma y parcialmente en otro, pero eso es herencia de una estupidez anterior de Panini. Título aparte, esta es la segunda miniserie de Christos Gage ambientada en el universo de Dinastía de M, contandonos historias anteriores a lo que vimos en el crossover. Si, esto es técnicamente una realidad falsa que dejó de existir, pero en la práctica no hay diferencia con cualquier otro What If u Otros Mundos, y la primera miniserie al menos fue mucho mejor que el crossover original. La cosa del crossover es que era muy malo por los defectos y discapacidades de Bendis, no por el universo donde transcurría, que tenía un montaje y una historia pasada de lo más curioso e interesante. Y esta es una miniserie que explora esa historia pasada interesante, en concreto como Magneto conquista el mundo, a todos los efectos. Si, no son los personajes en sus versiones normales, y si, sabes el final. Pero a diferencia de las malas historias alternativas, esta lo hace bien. Los personajes son reconocibles como ellos mismos, y lo que hacen es una extensión lógica de lo que hacen y como son normalmente, pero en circunstancias distintas, que no se pueden aplicar normalmente. Así es como se hace. Así que por fin podemos ver como sería una auténtica guerra entre mutantes y humanos, que no se puede ver en el Universo Marvel normal porque cambiaría demasiadas cosas. No tiene el alcance global que podía tener, sino que más bien está centrado en lo que hacen Magneto y sus allegados, pero es que ya se había establecido que esa fue la clave de la guerra, y al menos se ve como afecta a distintos sitios del Universo Marvel. Y hay problemas de cronología (la guerra transcurre en tiempo real en los 70, lo cual haría a los personajes demasiado mayores en el presente) pero ya estaban en la historia original. Lo que queda es una buena historia del universo Marvel, centrada pero no exclusiva en el subuniverso mutante, con buena acción, caracterización y uso de personajes variados ingenioso. Y hasta resuelve algunas incógnitas. No sólo sobre el Universo de Dinastía de M (como muere Xavier, por ejemplo) sino posiblemente del Universo Marvel normal, ya que Gage por fin explica como es que Polaris es hija de Magneto, que es algo de lo que han pasado todos los demás guionistas desde que hicieron ese retcon a principio de década. No costaría nada incorporarlo al universo Marvel normal, ya que no contradice nada establecido. Ya tienes una excusa para echarle un vistazo a esto si eres de los que creen que este tipo de historias “no cuentan”. El dibujo de Andrea DiVito es muy bueno, además. Recomendado (8)

Gata Infernal: Agente de la Iniciativa: Una de esas miniseries extrañas que no tienen autores famosos y aún así se publican, y no tienen casi repercusión y aún así llegan aquí. En este caso, es menos curioso el contenido de la miniserie, sobre una heroína de segunda con una historia de lo más complicada, que los autores. Es el debut como autora de Kathryn Immonen, que es la mujer de Stuart Immonen, cuyo única experiencia con comics es su relación con un dibujante famoso. Claro, que eso ya es más base para una carrera escribiendo comics que la de Brian Reed, que sepamos. Primero viene una historia dibujada por su marido, que salió originalmente serializada en Marvel Comics Presents, un intento fallido de hacer una antología Marvel de hace un par de años. Es un intento de recapitular la enrevesada historia de Patsy Walker, no tanto para aclararla, pues es enrevesada pero no inconsistente (cambió de adolescente en comics para niñas a jovencita groupie de superhéroes, a la heroína Gata Infernal en dos grupos de superhéroes, a investigadora mística, a la novia de Satán, a muerta, y de vuelta, lo que suena mucha vuelta, pero todo tenía sentido en su contexto) sino para celebrar lo absurda que es, en el sentido Marveliano, y reirse un poco con ella. El resultado es una historia desenfada donde el pasado de Patsy vuelve literalmente para incordiarla, en plan chorra. Divertidillo, y con muy buen dibujo. De hecho, volviendo a los orígenes del personaje en comics para niñas y su pasado como modelo, Patsy hace todo un desfile de vestiditos, que la verdad son mucho menos vergonzosos de lo que se podía esperar de una modelo. El resto del tomo es la miniserie del título, que tiene a la Gata asignada al equipo de la Iniciativa de Alaska. Excepto que como el estado es casi todo hielo, ella es todo el equipo de Alaska. Siendo un poco serios, Alaska debería ser uno de los equipos mejor preparados, pues serían la primera defensa contra amenazas que vengan de Asia, igual que el equipo de Hawaii, pero esto no es un comic serio. Es una comedia de acción, donde las distintas amenazas místicas nativas que se encuentra Patsy no son un peligro, sino más bien un incordio, y así se las toma. Es todo terriblemente chorra, con Patsy metida en situaciones absurdas con personajes de diseños chorras, y no tomandose nada en serio. Lo cual es refrescante en un Universo Marvel que se toma a si mismo demasiado en serio, la verdad. Por otro lado, es un comic que es más divertidillo que realmente divertido o gracioso. Levanta una sonrisa de vez en cuando más que engancharte o hacerte reir. Así que es normal que pasara sin mucha repercusión, pero también se entiende que haya lanzado a sus autores. No sólo a Kathryn, sino al dibujante David LaFuente, cuyo estilo a veces es demasiado caricaturesco, pero que le pega bien al tono de la serie, siendo fluido, colorido, agradable y animado. Ligero, pero no malo. Recomendado (7)

Green Arrow y Canario Negro Nº6: Final de la busqueda que ha ocupado prácticamente toda la serie. Primero se explica de donde han salido los malos del número anterior y como es que la Liga de Asesinos supuestamente usa metahumanos de repente. Las explicaciones continuan tras eso, ya que nos explican por fin quien ha raptado a Connor (un villano por el que Winick tiene predilección, y no usa particularmente mal, aunque no tan bien como lo usaban en 52) y porque, explicando de paso todas las cosas raras que han ido pasando a lo largo de la serie. Al final, todo tiene sentido. De manera completamente rebuscada y ridícula, pero es que es de ese tipo de series, y tampoco se podía esperar otra cosa. El problema es cuando se intentan poner serios en la confrontación final/rescate, y después de lo chorra que ha sido toda la historia, ponerse dramático de repente no funciona. Además, tiene otro grave problema: En el dilema final aparece un personaje del pasado de los personajes que no había sido mencionado antes en toda la serie. Lo malo ya no es eso, es que un detalle importantísimo sobre quien es y que le motiva a hacer lo que hace es completamente ignorado por Winick, al igual que las muchas implicaciones que debería tener para la pareja protagonista, y por tanto, no se sabe bien a que demonios viene. Es decir, si te sacas de la manga al final de una historia a un personaje que es principalmente conocido por su relación pasada con el protagonista de la serie, esa relación debería tratarse en vez de ignorarse, sobre todo dadas las circunstancias. Suena a interferencia editorial, aunque Winick ha hecho cagadas así antes de por si. Buen dibujo de Norton, manteniendo el nivel como puede con respecto a Chiang. Pero es un desastre de historia, aunque sea graciosa a veces. Neutral (6)

Green Lantern Nº5: Continua la Rabia de los Linternas Rojas, y al menos esta vez se han puesto de acuerdo en la traducción del título en portada y en el interior. A cambio, no se ponen de acuerdo sobre si llamar al Linterna Azul principal Saint Walker o San Walker, y no se que es peor, si traducir un nombre a medias o no traducirlo. Una de dos, o los traductores de Planeta tienen memoria de pez y no recuerdan que escribieron un rato antes, o son varios que se van turnando los comics, y tampoco se que es peor. En cuanto al comic en si, aunque aún queda casi un año para la Noche Más Oscura, la Guerra de la Luz ya está en plena marcha en este comic, con los Linternas de los cuatro colores primarios en una batalla campal muy similar a la profetizada. Y una buena batalla que es, con mucha tensión y acción con ritmo, pero además espacio para revelaciones, caracterización, confrontaciones emotivas y grandes sorpresas impactantes. Pero eso es en el segundo capítulo (que por cierto, es otro de los números supuestamente dedicados a un villano, en este caso Laira, pero Johns no le hace ni caso al concepto, supongo que porque el número originalmente tendría que haber salido el mes anterior). El primero es presentar a los Linternas Azules, y Johns logra hacerlos completamente distintos de los Linternas Verdes en manera de actuar y habilidades, pese a los parecidos visuales. Muchas ideas chulas al respecto, centrandose en el concepto de Esperanza, pero llevandolo a extremos épico-cósmicos, al estilo de esta serie. Una presentación increiblemente chula, y S. Walker y compañía son un buen añadido al Universo DC. (Lo único es que parece que la única manera de tener una gran esperanza es ser religioso, si juzgas las selecciones que hacen, pero supongo que Johns sabe la diferencia ente esperanza y fe, porque Ganthet y Sayid no son religiosos) Añadele los habituales pequeños toques que avanzan subargumentos sin quedar forzado y los varios presagios del futuro que demuestran lo bien que tiene montado Johns todo esto. Los dos números, además, están dibujados por Ivan Reis, y su regreso es un alivio para los ojos, pues es visualmente perfecto para estas cosas. Sigue siendo la mejor serie regular de DC. Muy Recomendado (10)

Green Lantern Corps: Pecados del Zafiro Estelar: Dos historias distintas en este tomo. La primera es sobre todo de relleno, y aunque avanza algún que otro subargumento y presenta a un Linterna Verde interesante con respecto a la Noche Más Oscura, va sobre todo de seguir con la idea de hace dos sagas de la serie madre de tener a soldados de Sinestro atacando a las familias de los LV, sólo que estos son muy poco interesantes de por si. La segunda historia es la del título, y aquí es donde esta serie deja de ser la sombra de la principal (contando historias sobre lo mismo, pero que no afectan) y empieza a contar alguna cosa importante para la trama de ambas series, aunque se base en ideas principalmente de Johns. Además, a partir de aquí ambas series se interconectan aún más, con esta saga transcurriendo a la vez que Rabia de los Linternas Rojas, viendo lo que están haciendo los Guardianes y otros mientras tanto, además de que una de las ideas presentadas aquí eclosionan en el GL de este mes, y los Guardianes sueltan otra revelación. La idea principal aquí es presentar el nuevo Cuerpo de Zafiros Estelares, y si bien no es tan chula como otras presentaciones, tiene unas cuentas buenas ideas, a veces con paralelismos a los otros Cuerpos o las antiguos Zafiros Estelares, otras veces con ideas nuevas, centrandose en la idea de que se basan en el amor. Por supuesto, hay distintos tipos de amor, y si los verdes son policias del espacio, los amarillos terroristas y los azules misioneros, las portadores del violeta son totalmente una secta. Siguiendo con ese tema, el resto de la historia va de capturar a Kryb, la soldado de Sinestro que presentaron en una historia de complemento el año pasado. (Si, igual que Gibbons basaba historias enteras en personajes mencionados brevemente por Moore, Tomasi lo hace con los de Johns) El último número está parcialmente narrado por ella, siguiendo con el tema de los comics DC de ese mes.

El problema de todo esto es que por interesantes que sean algunas ideas, Tomasi no es particularmente buen guionista. Y si encima lo comparas con Johns en la otra serie, la diferencia es enorme. Para empezar, muchas veces ni siquiera sigue los detalles de las ideas que saca de Johns y las contradice (por ejemplo, precisamente en la historia donde debutaba Kryb decía explicitamente que era raro que hubiera Linternas Verdes que fueran pareja, pero aquí aparentemente hay docenas, para que un acontecimiento tengra drama artificial, pero hay más) Todos los diálogos que pretenden sonar como las frases chulas que usa Johns quedan muy forzados. Todo, de hecho, está muy forzado y con mucha falta de sutileza. Hay montones de destripamientos y sangre porque, eh, mola. Igual que las muertes gratuitas y completamente estúpidas de personajes de otros, como la que hay al final. Además, los villanos de la primera historia son patéticos, y aparentemente el equipo creativo sabe tan poco de ciencia y sentido común que tiene que ponerle pechos a insectos no humanoides para que sepamos que son hembras. Urgh. Hay un problema similar con las Zafiros Estelares, aunque ese no es culpa enteramente de Tomasi, y es que aparentemente no sólo tienen que ser hembras y humanoides, (aparentemente no existen especies en el universo DC sin género, o pasan de ellas, igual que según esta seire, no hay ninguna que no sea antropomorfica en mayor o menor medida, porque no tienen nada de imaginación) todas tienen que ser atractivas según el canon de los comics. Menuda manera de aprovechar el concepto tan imaginativo de las Linternas. Oh, y como en el tomo anterior, a Tomasi no se le ocurre ninguna manera de que el villano de turno no sea vencido inmediatamente por los héroes, así que se tiene que sacar un poder para el villano de la manga sin explicación, exactamente el mismo que en el tomo anterior, además, para neutralizarlos durante un número, pese a que ni siquiera tiene sentido. Y si te preguntan, es una de las marcas de un guionista mediocre o novato. No es que no haya cosas buenas, la presentación de los conceptos importantes es buena, y el manejo de algunos personajes, pero es chapucero en general. El dibujo no lo es, con Luke Ross, un dibujante de los 90 que ha mejorado mucho, en la primera historia, que lo hace bien, aunque quizá con demasiado brillo plástico artificial modernillo. Gleason lo hace como siempre de bien, muy expresivo y con algunas composiciones muy majas, en la segunda. Si te está gustando la serie principal puedes probar esto, aunque no esperes que esté a la altura de las ideas. Neutral (6)

Hulk Nº13: Cada Defensor se enfrenta a un Ofensor, y se intercambian diálogos obvios, porque ninguno de los villanos tiene otra dimensión que “ser malo”, aunque el contraste temporal es graciosillo. Al final, se producen complicaciones también obvias. Todo muy retro y obvio, pero al menos no insulta la inteligencia, y McGuiness lo hace bonito, aunque sea siempre lo mismo. Neutral (5)

Iron Man & Maquina de Guerra Nº21: En Iron Man vemos a Fraction mostrando muy bien la inteligencia de Tony, viendo todos sus planes de contingencia ante la usurpación de Osborn. Algunos son muestras de genio chulas, otras son trágicas, y juntas quedan muy bien. Las chicas de la serie también se desenvuelven bastante bien, jugando su papel, lo que tiene mucho mérito teniendo en cuenta que una de ellas es un personaje tan cutre como Maria Hill. Buen dibujo de Larroca, aunque quedaría mejor sin tanto fotorrealismo. No es una serie realista, precisamente. Máquina de Guerra sin embargo, sigue siendo mucha violencia tonta, aunque la aparición del final puede tener gracia. Pero es decepcionante para ser de Pak. El dibujo de Manco es bueno, aunque muy desorganizado, y a veces es sucio de más. Recomendado (7)

JLA Nº24: La portada no parece tener nada que ver con el interior del comic, y no sólo porque parezca que el villano es el Rey Sombra de Marvel. Termina la historia de Tornado Rojo y Amazo, donde los héroes vencen al malo y todo se arregla al final, de manera que la historia no ha servido nada, excepto para atar un mínimo cabo suelto (el cuerpo de Tornado) que en otros casos no merece más de una página para explicar como se ha reconstruido. Lo cual no sería tan malo, si la pelea contra Amazo no hubiera sido tan completamente mediocre y que requiere mucha suspensión de incredulidad. Espero que esta sea otra de las cosas que McDuffie pueda achacar a interferencia editorial, porque si no… Curiosamente, la siguiente historia empieza en las últimas páginas del número en vez de esperarse al siguiente, y es el otro cabo suelto que queda de Brad. En dos páginas no llega a presentar más que un interrogante interesante, pero lo hace de manera que no te des cuenta del problema hasta la última viñeta, lo que es un buen truco. El dibujo de un tal Goldman no es tan malo como Benes, es algo más sólido, pero también bastante malo. No Recomendado (4)

Jóvenes Titanes: Año Uno: Una de las varias miniseries de “Año Uno” que sacaron el año pasado en DC, y la única que parece que van a sacar aquí. A decir verdar, las demás eran de personajes menos famosos y ninguna era particularmente señalable. Y ninguna se sabe exactamente bien a que venían, si tampoco había mucha demanda de más historias de Relámpago Negro o Metamorfo, ni había grandes incógnitas que resolver de sus pasados. Pero bueno, esto lo escribe Amy Wolfram, que aunque no ha escrito comics antes, ha escrito para series de animación, incluidos muchos episodios de la de los Titanes, así que es apropiado que le den esto, aparte de tener un apellido apropiado para la franquicia. La idea aquí es contar los primeros días del grupo, pero aplicando conceptos que entonces no existían como caracterización y desarrollo. Así que vemos lo que pasa después de su primer team-up, su debut real como grupo contra Antítesis, y como se establecen y se hacen amigos. Y aunque la relación con sus respectivos mentores tiene un papel en la historia, sobre todo en el caso de Batman y Robin, la historia va sobre todo de la relación entre los chavales. Así que vemos la tensión de Robin entre querer ser un adolescente haciendo amigos y un mini-Batman (muy similar a lo que pasó Tim en Young Justice, aunque se nota la diferencia de generación entre ambos), a Wonder Girl viendo como actuar en un grupo sólo de chicos cuando no está acostumbrada a ellos, a Kid Flash siendo una especie de versión light de Bart Allen (que no es la caracterización que ha tenido nunca, pero es que Wally ha tenido una caracterización consistente en toda su historia, sino que cada guionista le da una distinta, lo que hace un poco ridículo los comentarios de “Wally es el mejor Flash del universo y me enfado y monto una rabieta si me dicen lo contrario” que se ven por Internet), a Speedy siendo aún más idiota de lo que era su mentor de joven, y a Aqualad siendo bastante patético, de un modo bastante exagerado, pero claro, no está tan alejado de las interpretaciones normales, y supongo que es mejor que ser simplemente el Titán soso y olvidable. Curiosamente, no llegan a contar la historia típica donde sale de su cascarón y demuestra lo que vale. De hecho, casi nada concluye realmente aquí, no hay tanta sensación de una historia cerrada, es más un vistazo de cosas que les pasan a los personajes y se establecen. Dicho eso, la caracterización y diálogos son graciosillos, y las historias cumplen su función de aproximarnos a los protagonistas y lo que están viviendo. El número con más éxito es el de la cita entre Donna y Roy, que es una buena muestra de una versión idealizada de una cita adolescente, pero hay momentos buenos por toda la mini. Además, cuenta con el dibujo de Karl Kerschl, que ha modificado su estilo desde que estaba en Superman, y ahora sus dibujos parecen unos dibujos animados bastante vistosos y bonitos… excepto una decisión en los diseños de los personajes que es ridícula. Es decir, todos sus personajes parece que puedan pinchar globos con los codos, rodillas y barbillas, de tan afilados que son, de manera que no parecen enteramente humanos, y te hace apreciar menos el dibujo o incluso sacarte de la historia. Y lo peor es que es una decisión consciente, porque Kerschl sabe hacerlo bien. Ojalá los dibujantes se dejaran de tratar de imitar cualquier chorrada de moda o hacer estilizaciones raras y concentrarse en dibujar bien. Pero bueno, si eres fan de los personajes o del género adolescente, un poco retro, puede interesarte. Recomendado (7)

JSA Nº20: Buena parte del número está dedicado a la división dentro de la Sociedad de la Justicia porque parte del grupo quiere sumarse a la cruzada de un ser cuasi-divino y arreglar los problemas de otros paises, y el resto no. Espera, ¿no pasamos ya por eso mismo en Reino Negro? ¿Y no estaba precisamente Hawkman en el bando contrario, como el mayor proponente de lo mismo que ahora apoya? Si a Johns lo único que se le ocurre para la serie es reciclar sus propias ideas, mejor que se tome un descanso de la serie. Lo irritante es que si dejas aparte que el conflicto central ya ha sido hecho mejor y no tiene una buena solución posible, (cualquier punto válido que pueda tener el bando de Hawkman resultará no valer porque Magog está en ese bando, y ya sabemos donde termina eso) y la lentitud con la que avanza la trama (¿Cuántos números lleva ya la historia? Y aún van a ampliarla con especiales), sigue teniendo buenos momentos de caracterización con los personajes, aunque toquen a poco dado lo muchos que son y el tiempo que le dedican a Gog y Magog. Buen dibujo de Dale Eaglesham. Y la parte de Tierra-2 se pone interesante, sobre todo por lo que nos dice de Michael Holt, y el final, con buen dibujo de Ordway, apropiadamente retro respecto al del resto del comic. Recomendado (7)

Lobezno Nº46: Penúltimo capítulo del Viejo Logan, y es más o menos lo mismo de siempre. El dinosaurio simbionte sería una idea chula si no la hubieran hecho poco antes en Cable&Masacre. Las demás ideas son más repeticiones del único chiste de la historia, “los héroes han caido literalmente y los malos ahora son los reyes del sitio”, o de la única idea supuestamente seria, “los héroes supervivientes son una mierda que no se parece en nada a como eran antes”. Los chistes fáciles repetitivos no son graciosos, y el cinismo fácil no es profundo, pero dado que es lo único que ofrece Millar, no es una sorpresa. El final debería ser un momento impactante emocionalmente, pero es imposible que importe dado que nada de lo que han hecho hasta ese momento importa porque todo es una mierda. Lástima de dibujo malgastado de McNiven. No Recomendado (4)

Marvel Apes: Si hay algo en lo que Marvel no cree es en contenerse. Por eso ahora mismo tenemos tres series de Lobezno y tres de Masacre. Así que no contentos con tener múltiples miniseries dedicadas únicamente a la idea de tener a los superhéroes Marvel transformados en zombies, ahora viene una en el mismo estilo, donde todo el chiste es que hay un universo donde todos los universos son monos, los Simios Marvel. Como chiste una vez puede tener gracia, pero se gasta enseguida, y no podría mantener un comic entero, mucho menos una miniserie de cuatro números o dos. Afortunadamente, el encargado de esto es Karl Kesel, que ya no se prodiga mucho, pero que solia ser experto en sacarle gracias a cosas que eran reminiscentes de la Edad de Plata, como la idea de que los monos en los comics son inherentemente graciosos en la que se basa esto. Al menos, el comic no es un continuo desfile de personajes Marvel transformados en mono, cada uno con un “hilarante” nombre que es un juego de palabras con alguna especie de simio, como se suele hacer en estos casos. De hecho, se contiene bastante con los nombres, y la mayoria son iguales, lo que tiene sentido, ya que la mayoría de personajes no se llaman hombre/mujer/chico/a. En vez de eso, Kesel quizá se va demasiado al otro extremo, al tratar de tomarse demasiado en serio una serie sobre monos vestidos de superhéroe. Empieza decentemente, con el no-realmente-villano Gibón y su nuevo interés romántico/excusa para la historia viajando al universo de los Simios Marvel, tratando de decidir que quiza esté más a gusto allí, y viendo las diferencias en costumbres y detalles entre los dos universos. Los protas son agradables, incluyendo un héroe que no existe en el universo normal, y una versión de Bola Veloz que no ha sido jodida por los guionistas, y hay algún detalle inteligente sobre como funciona la sociedad simiesca. Pero enseguida se le acaban las ideas divertidas, y se convierte en una historia de mundo alternativo cualquiera típica, con mucha acción sin gracia, personajes que sólo están de adorno y son intercambiables, y giros bastante predecibles. Básicamente, lo que solía hacer Exiliados cuando se les gastó la fórmula. Al final, los protas no tienen realmente desarrollo, y la versión de Bola Veloz ni siquiera convence de que fuera un personaje tan interesante que fuera una tragedia que lo eliminaran. Hay un par de epílogos que dan pie a futuras secuelas, pero nada de la miniserie hace que desees una. Sólo es graciosilla muy ocasionalmente. El dibujo de Ramón Bachs, eso si, queda muy bien, y hace que la idea de monos vestidos de héroes parezca lo más natural del mundo sin recurrir excesivamente a la caricatura. Y luego están las historias de complemento escritas por Tom Peyer, (es un dos por uno de guionistas de finales de los 90 desaparecidos) que supuestamente es una Historia del Universo Simios Marvel. En la práctica, es una excusa para una serie de coñas que oscilan entre algunas que resultan graciosas y otras que no sabes en que demonios pensaba Peyer. Empieza con un repaso a la prehistoria Marvel muy similar al de versiones serias, pero con algún chiste malo como referencias al infame “Rawhide Kid es gay” que la mayoría de gente ni siquiera pille, después cuenta versiones de comics de los inicios de Marvel con algunos chistes graciosillos, después pega un salto a, de entre todas las cosas, una parodia de las Secret Wars II, y termina con una parodia total de los comics de los 90 que sale completamente de madre. Hay que verlo para creerlo, pero es que el humor de Peyer siempre ha sido difícil. El dibujo de Kitson es bueno. Neutral (6)

Marvel Zombies 3: Hablando de extender demasiado un chiste… A decir verdad, aquí evitan eso, a base de cambiar el enfoque de esta tercera secuela. Las anteriores de Marvel Zombies eran todas exactamente iguales, todo el rato la “gracia” era ver versiones grotescas de personajes conocidos comiendose a otros, y a todo lo que se les pusiera por delante. Pero como el creador de las miniseries (ni siquiera de la idea) ha decidido que no va a rebajarse a escribir personajes no creados por él (en vez de eso se va a dedicar a escribir personajes copiados de otros más famosos y a repartirse los derechos con alguien famoso por robarle derechos a guionistas), las hereda un buen guionista, y decide dejar de repetir el mismo chiste. El elegido es Fred Van Lente, coescritor de una de las joyas de Marvel, Increible Hercules, y también guionista de cosas inéditas aquí como MODOK’s 11, donde ha demostrado que se conoce el Universo Marvel de arriba a abajo, y sabe sacarle partido a personajes olvidados y hacer con ellos cosas tremendamente divertidas. La idea aquí es mezclar la idea original con la de las miniseries, y tener a los Zombies Marvel como una invasión extradimensional al Universo Marvel. Así se tiene una historia de verdad, con protagonistas de verdad a los que los lectores les pueda importar lo que les pasa, y una verdadera historia que pueda desarrollarse. El resultado es una historia de acción exagerada, con mucho humor negro (pero al estar compensado con algo de drama, funciona mejor que en las partes anteriores) y hasta algo de horror de verdad. Algo muy similar a películas de acción/terror que no se toman a si mismas en serio como el Ejercito de las Tinieblas o similares. (De hecho, una de las portadas precisamente homenajea dicha peli, ya que otra mejora de esta miniserie es que en vez de seguir con las parodias gastadísimas de portadas Marvel, homenajean películas de dicho género… y es probablemente la única vez que el “dibujo” de Land es apropiado, ya que aquí es bueno que calque, y además no tiene que dibujar humanos) El protagonista principal es Aaron “Hombre Máquina” Stack, con la modificación de personalidad que le dieron en Nextwave, pero un poco más desarrollado y conectado con sus encarnaciones anteriores, de manera que parece menos el hermano de Bender, y más un personaje auténtico, aparte de desternillante. Como secundarios, recupera a viejos conocidos apropiados para la serie como su antiguo romance Yocasta, o el apropiado para el género Morbius, además de otros menos conocidos. Pero además de usar personajes apropiados para la situación y caracterizarlos bien, Van Lente no solo mina el pasado, expande el Universo Marvel con cosas lógicas, como el equipo de la Iniciativa de Florida (encargado de vigilar el Nexo de las Realidades, casi todos salidos de la serie del Hombre-Cosa) o ARMOR, la agencia en plan Shield o Sword, pero para amenazas extradimensionales. Añadele un buen uso de los Zombies Marvel a veces para chistes, a veces para jugar con las relaciones con las versiones estándar (con mucho más ingenio que Kirkman, ya puestos), diálogos muy divertidos a veces, escenas más chulas de lo que tienen derecho a ser como un robot lanzando misiles desde una moto en llamas, y un protagonista carismático, y queda una miniserie de lo más divertido. El dibujo de Kev Walker, proveniente de 2000 AD y en la misma linea que gente como Bisley es grotesco pero generalmente fácil de seguir, lo que queda apropiado y a veces visceralmente impactante. Una pena que acontecimientos en otras series corten uno de los finales de la miniserie, pero la cuarta miniserie que prometen en otra escena si que suena bien. Recomendado (8)

Nightwing Nº5: Supuestamente crossover con Batman RIP, pero en la práctica lo único es que tiene a Nightwing en solitario en Gotham, lo cual no es nada nuevo. Lo peor es que mientras Robin aprovecha que a la serie le queda poco y que se avecina un gran cambio para explorar lo que significa eso para el personaje y para repasar un poco su historia, esta serie hace todo lo contrario, y simplemente se dedica a matar tiempo en una historia cualquiera. Incluye una secuencia de acción que no sirve absolutamente para nada, páginas y páginas sobre una operación que tampoco aportan nada, y mucha violencia y sangre en vez de algo realmente ingenioso, ya que Tomasi sólo ha imitad la parte mala de Johns de cómo escribir. Y también incluye una de las versiones más demenciales de Dos Caras, y no en el buen sentido. Olvidable, como crossover y como número de Nightwing. No Recomendado (4)

Nuevos Guerreros: Renacimiento: Esta es la breve segunda serie de los personajes, a la altura del nuevo milenio. Fue una de las primeras series que Planeta decidió no sacar, y es curioso que Panini ahora recupere lo que se les escapó a sus predecesores. ¿Quién recuperará lo que se le pasa a Panini? De todas maneras, aunque está bien recuperar cosas perdidas, si creen por algún motivo que hay demanda para material de los Nuevos Guerreros, ¿no sería mejor reeditar la serie original? Ya sabes, la que era buena, y en vez de fracasar estrepitosamente, tuvo suficiente éxito como para generar varios spin-offs, y que aún estén tratando de imitarla casi 20 años después, siendo prácticamente la única propiedad original creada en esa década que ha tenido un mínimo de éxito. Pero en vez de sacar material bueno y admitir el mérito de Nicieza, tenemos este fracaso. Aunque al menos es mejor que la serie de Nova del mismo año. A decir verdad, tenía escrito fracaso en la frente desde el principio. Estaba escrita por Jay Faerber, que por aquel entonces lo único que había escrito eran unos números de Generación-X. Salió en los últimos días del régimen Harras, que se empeñaba en hacer comics lo más insipidos y homogeneos que podía, con la mayor interferencia editorial posible, y entonces lanzarlos sin autores famosos, publicidad ni un gancho al público, donde morían poco después de que saliese el primer par de números. Para que te hagas una idea, la alineación y dirección de la serie que salió definitivamente es la tercera que propuso Faerber, y probablemente la menos interesante. La editora también fue la que propuso los nuevos trajes, que fue lo que más llamó la atención en su momento, y aunque la mayoría eran pasables, el de Nova era tan feo que lo cambiaron a los 5 números. (El último número tiene una escena un poco autoindulgente que comenta todo esto, rompiendo un poco el cuarto muro, aunque ignora el hecho fundamental de que no tenían ni una sola oportunidad, aunque la serie hubiera sido mejor) Y aparte de eso, es que la serie no tenía nada que la hiciera destacar de cualquier otra serie de grupo de superhéroes jóvenes (o incluso no tan jóvenes) del momento o de antes. La serie original, (aparte de estar bastante mejor escrita y llegar en un momento en el que las series de supergrupos bien construidas prácticamente se habían extinguido) ofrecía algo nuevo, no sólo en personajes con potencial bastante maleables, sino porque se atrevía a hacer algo que no se solía hacer en comics mainstream en la época, que era mezclar superhéroes con temas adolescentes de actualidad, pero sin sermonear (en todo caso, los adolescentes solían sermonear a los adultos, para variar) y Nicieza, bastante jovencito en esa época, se atrevía a tratar temas que prácticamente nadie trataba, desde un punto de vista más cercano al de los protagonistas y lectores, y les daba un tono de activismo político bastante único, que compensaba de sobras cualquier posible defecto.

Este comic, por el contrario, no va de nada. En vez de explorar a los personajes, se pasa casi más tiempo tratando de deshacer todas las gilipolleces que les hizo Larsen en Nova (lo cual tiene mérito, pero aún así sufre) En vez de argumentos personales innovadores hay culebrones predecibles, en vez de temas nuevos y difíciles, los problemas tienen salidas y desarrollos facilones. (Faerber hace un esfuerzo con un argumento serio para los dos personajes nuevos, en un plan similar al volumen 1, pero con el de Rayo no hace casi nada, y el de Aegis no llega a salir bien) Los personajes en vez de tener problemas adolescentes creibles y tratar de cambiar el mundo se pasan el tiempo de fiesta y preocupandose por tonterías como hacerse rico y famoso, y encima sin gracia. La mayoría de villanos son olvidables, y la acción es casi siempre genérica. Especialmente malos son un crossover con Iron Man donde se enfrentan a la armadura malvada que había en esa época, que ni se explica ni viene a cuento, y un subargumento sobre Puño de Hierro que incluye jodidos ninjas y que ni siquiera termina en esta serie, sino en una mini inédita aquí de aquel personaje. No es que sea todo malo, de todas maneras. Los personajes no están mal escritos, se hace buen uso de los Guerreros que no se unen oficialmente al grupo, y ocasionalmente tienen momentos graciosos, algún buen subargumento. Y la ocasional buena idea como el romance entre Namorita y Johnny Storm. Excepto un par de números de relleno con muy mal dibujo, los dos dibujantes son bastante buenos para ser novatos: Steve Scott, que tuvo que dejar la serie porque su trabajo como bombero le quitaba demasiado tiempo (si, bombero, lo cual explica porque hay un subargumento sobre bomberos en los primeros números) aunque recientemente está volviendo, y Jamal Igle, que está actualmente en Supergirl, pero debutó aquí. Pero en general es prescindible. Aún así, es muy triste que más de la mitad del grupo esté muerto actualmente. Neutral (6)

Nuevos Vengadores Nº46: Continua la historia que ni finge ser otra cosa que las aventuras de Luke Cage y sus asombrosos amigos. Lo cual no está mal, pero es una tomadura de pelo que se llame Vengadores. Además, es curioso que el “cerebro” detrás de Reinado Oscuro escriba una versión de Osborn mucho menos malvada y manipuladora que el resto de guionistas de la editorial. Incluido él mismo, porque por exigencias de guión, el Osborn de aquí es mucho más benevolente que en Vengadores Oscuros, más abajo este mes. Así que queda facilón y predecible, más que otra cosa, y estos dos números no han servido realmente para nada. La escena final podría ser prometedora, excepto que sabes que no va a servir para nada, y conociendo a Bendis, probablemente los héroes no harán ninguna de las cosas obvias que realmente perjudicarían a los villanos. Mal dibujo de Tan, además. Neutral (5)

Nuevos Vengadores: Reunión Nº1: Miniserie que sigue la manía de Marvel de títulos confusos. No es una miniserie de Nuevos Vengadores, o al menos lo es tanto como lo pueda ser una miniserie de Spiderman: Está protagonizada por dos de ellos. Bueno, eso y que trata un tema que tenía que tratarse, pero del que Bendis va a pasar olímpicamente como hace de casi todo, incluso lo que él ha introducido. Es una miniserie protagonizada por Ojo de Halcón (o la estupidez que tenga de nombre ahora) y Pájaro Burlón, aprovechando que ha sido resucitada en Invasión Secreta, y viendo que pasa ahora con ella y con la pareja. Está escrita por Jim McCann, editor en Marvel que debuta en serio como escritor aquí, y empieza con la ventaja de que escribe mucho mejor a Clint que Bendis. Pero claro, cualquiera que no se analfabeto y haya leido algún comic del personaje en su vida entenderá, y por tanto, escribirá al personaje mejor que Bendis, así que tampoco es mucho decir. Esto viene a cuento porque el analfabeto funcional ha estado escribiendo a Clint como alguien al que le gusta matar, mientras que esta miniserie trata el tema de la separación de la pareja, que se debía principalmente a que Clint se negaba a perdonar a Bobbie por haber matado a un villano. Así que te puedes imaginar que la incompetencia y la incapacidad de escribir bien de Bendis presenta un problema para la historia. La solución de McCann es pasar lo más posible de Bendis y barrerlo debajo de la alfombra, que es lo que debería hacer todo el mundo, y supongo que irán haciendo conforme Bendis vaya perdiendo poder. Si bien eso no ha pasado aún, y seguirá escribiendo a estos dos personajes en el futuro, al menos podemos verles bien escritos en una buena historia de momento. Por rebuscada que sea la resurrección de Pájaro (McCann trata de explicar un poco las inconsistencias con el skrull que murió por ella, aunque están cogidas con pinzas), la pareja Ojo de Halcón-Pájaro Burlón tiene buena química y aunque no quedan muy bien como parte de los Vengadores, como duo suelto funcionan muy bien. Si, existen básicamente porque Mark Gruenwald quería hacer una versión Marvel de Flecha Verde y Canario Negro, pero tienen más sentido que los originales. Además, ahora tiene la gracia de que se han reencontrado tras años donde ella parecía estar muerta, y están en puntos distintos de su relación, por no hablar de lo que han cambiado desde entonces. Añadele una excusa para meterles en una aventura en plan espionaje en la que encajan bastante bien, buen diálogo de coqueteo e interacción, guiños al pasado y una revelación o dos, y queda una buena historia. Además, tiene el dibujo de David Lopez, que ha salido rebotado en Marvel, y deberían darle una serie regular para que no vuelva a DC, porque sigue siendo muy bueno. Pájaro Burlón tiene además un práctico nuevo traje que aún así hace que siga siendo reconocible, no como otros. Ignora la vergonzosa portada y su “mirame al culo”, ya puestos. Un buen comienzo. Recomendado (8)

Patrulla-X Nº46: El anual de este año (pone que es el nº2, pero no engañan a nadie, debería ser el nº20 o 27, según lleves la cuenta), que está dedicado a Emma Frost, y su conexión con el Reinado Oscuro y la Cábala de Osborn. Y aunque resume un poco como se une y lo que pretende conseguir, realmente el anual está dedicado a contarnos su relación con Namor. Así que buena parte de la historia es un retcon contandonos que se conocían de antes. Empieza con muy mal pie, al ser una historia que transcurre en el pasado, pero que no se ha molestado en fijarse en detalles obvios de ese pasado. Cuando debutó el Club Fuego Infernal, que es cuando transcurre la historia, Osborn llevaba muerto años (ahora suena raro, pero hubo una época que duró más de 20 años donde estaba muerto y bien muerto). Ese es el más gordo, aunque hay otros que cantan un poco menos, a menos que tengas más controlada la cronología de los protagonistas, o hayas leido la serie original de Nuevos Mutantes. Lo peor es que si Fraction se hubiera molestado en investigar un poco, o su editor hiciese su trabajo, se podría haber evitado fácilmente, porque son detalles que se podrían quitar sin modificar la historia (la aparición de Osborn es completamente gratuita, y también la de otro personaje anacrónico más tarde) Dejando aparte eso, es una buena historia que explora la mentalidad de Emma y como ha cambiado y no ha cambiado con el tiempo, y establece los paralelismos obvios entre Emma y Namor, que ambos sólo quieren proteger a su pueblo, que es lo que les lleva a la Cábala y les diferencia de los otros cuatro. El dibujo de Acuña en los flashbacks es bastante bueno, y el de Brettweiser en el presente casi también, contrastando el presente más sucio con el pasado más idealizado. Curioso como usan el estilo tan particular de Acuña para diferenciar tiempos, también lo hicieron en Jóvenes X-Men. No es mala historia, aunque puede que la consideres algo superflua (pero claro, para eso es un anual, pero en Panini han perdido la bonita tradición de los Especiales fuera de colección) o te moleste que Fraction no haga bien su trabajo. Recomendado (7)

Poderosos Vengadores Nº21: Por fin, vuelven los Vengadores de verdad. O lo más parecido que se puede tener ahora mismo, al menos. Primero porque por fin hay unos “Vengadores” no escritos por Bendis, pero sobre todo, porque están escritos por alguien que sabe de ellos, los comprende y además le gustan, como es Dan Slott, que ya ha demostrado de sobra lo que vale al respecto en Iniciativa. Recupera la tradición de décadas de los Vengadores, pero aportando cosas nuevas. Hace homenajes a los principios de los Vengadores, pero con nuevos giros, y adaptandolo al estado actual de Marvel y de los comics. Su alineación tiene sabor a Vengadores clásicos, pero no son los obvios, más bien hay un representante de cada “familia” clásica de los Vengadores (un supersoldado, un hombre de hierro, un dios, un par de usuarios de partículas Pym, un Maximoff, un androide, e incluso un sidekick sin poderes), todos con importancia en el presente, pero que no están sobreexplotados como otros. Lo más importante es que el potencial para interacciones entre ellos es infinito, teniendo cada uno conexiones pasadas o presentes con varios otros de los compañeros, de amor, odio u otras en medio. O lo que es lo mismo: Slott aprovecha el pasado, no para repetir lo mismo de siempre, sino para usar lo que ha pasado para tirar hacia delante con cosas nuevas. De momento, este es el número de reunir al grupo, y se hace de manera muy inteligente. Hay una gran amenaza a la altura de los Vengadores, que además está basada en el pasado del grupo, sin ser una de las opciones obvias, que además puede servir para explicar una de las cagadas enormes de los últimos años. Esto viene con un misterio añadido que además da una buena explicación de que la alineación sea tan neoclásica. Otra cosa muy buena es que da la verdadera sensación de transcurrir en un universo compartido, mucho más que todos los últimos crossovers de Marvel. Vemos como la amenaza afecta a todo el mundo, de maneras muy originales y creativas (nada de los mismos skrulls o no-muertos para cada uno, realmente esto habría sido un crossover más divertido) y nos ofrece una auténtica panorámica del Universo Marvel actual, más que cualquier otra serie ahora mismo, y explica porque sólo los Vengadores pueden detener la amenaza, en vez de ignorar que existen el resto de series.

Por lo demás, es presentar a los distintos posibles miembros, de manera que resumen perfectamente quienes son y de que van ahora en la mayoría de casos, aunque el mayor desarrollo es en los que son y serán el nucleo de los Vengadores: Jarvis, con un retorno a la grandeza, y Hank Pym, que es alrededor del que va a girar la serie. Pym es un personaje curioso, porque tiene tanta historia como los personajes más famosos de Marvel, pero ha sido mucho más maltratado en comparación. Tuvo sus momentos de gloria en los 80 y 90 donde se arreglaron destrozos anteriores, pero en los últimos años se ha puesto de moda, entre guionistas idiotas y fans aún más imbéciles, en ignorar más de 40 años de historia y definirle por un solo comic, que aparte de mal escrito, no era nada característico de él (lo más curioso es que esa mierda le persigue, mientras a personajes que han hecho lo mismo o peor se les deja en paz, lo cual viene a demostrar lo que he dicho de la estupidez de la gente). Total, que el objetivo principal que se ha propuesto Slott es redimir a Hank y hacerle un personaje chulo, dejando atrás toda la mierda, y de momento empieza bien. En vez de hacerle revertir a tiempos mejores y que vuelva a ser un superhéroe/científico estándar, o ahogarle en angustia, le hace dar el siguiente paso, con la genial nueva identidad de Avispa (y si, Slott es perfectamente consciente de las posibles reacciones ante esa nueva identidad, y las menciona en el comic, pues conoce perfectamente a los fans), mezcla de nuevo y viejo en la aplicación de poderes (recuperando lo mejor de su época como científico aventurero, e incorporando cosas de los Doctores Who y Horrible, que es difícil venir con mejor pedigrí) y en vez de ignorar sus problemas da autoestima y estabilidad mental, los incorpora como algo que le hace único, más divertido, y no necesariamente peor como héroe. Si sigue así y hace esto con todo, va a ser brillante. Añadele una penúltima escena obligatoria pero que por primera vez en años realmente suena como tiene que sonar, y un revelación final que es un buen giro (aunque en español se vea venir debido a la traducción), y es un gran comienzo, que hace que casi se olviden los muchos años de espera a algo así. El único problema es que sigue dibujando Koi Pham, y francamente, no está a la altura. Las escenas de destrucción deberían ser impresionantes, pero quedan cutres y a veces ni siquiera se ve lo que está pasando, y su trabajo con las figuras y la anatomía es pobre la mayoría de las veces. Con un dibujante mejor, sería la mejor serie de Marvel del mes, seguramente. Siendo como es, Muy Recomendado (9)

Stars and STRIPE: Otro de los tomitos que reunen una serie entera, en este caso una de hace exactamente 10 años, el primer comic de la futura superestrella Geoff Johns, también con el debut de otra estrella, Courtney Whitmore, la actual Stargirl. Por aquel entonces, Johns no era tan bueno como ahora, claro está, y se le notaba novato, aunque ya tenía sus puntos fuertes de buena caracterización, muy buenas ideas originales basadas en renovar viejos conceptos, y buen manejo de la historia DC. Todo eso se junta en lo mejor de esta serie, que son los protagonistas y su premisa: Courtney, que está basada en la hermana de Johns y se nota, descubre que su nuevo padrastro es un antiguo superhéroe, y acaban metiendose en una nueva versión genial de los originales Star-Spangled Kid y Stripesy (donde la gracia era que eran un duo heroico donde el adulto era el sidekick), con el antiguo Stripesy vestido de robot tratando de que su hijastra no se meta en más problemas de la cuenta. Metelos en un instituto en plan Buffy donde no paran de pasar cosas raras, relacionadas con villanos y muchas veces personajes de la Edad de Oro, y tienes una buena receta para una serie de adolescentes. El problema es que el público de DC es mayor que el ideal para esta serie, y por eso fracasó en año y medio. Si hubiera sido unos dibujos animados, enfocados al mismo público de cosas como Kim Possible o Ben10, con los que tiene muchos parecidos, habría sido un éxito. Una cosa curiosa de todo esto es la protagonista. Johns logra establecer un buen equilibrio entre hacerla una protagonista agradable y encantadora y hacerla una mocosa irritante, un poco como la mayoría de chicas de su edad. Precisamente eso es lo curioso, ya que aunque es una adolescente, es de la primera mitad de la adolescencia, que no es algo que se vea mucho en comics (pero si en esas series de animación que rpecismanente van a un público de esa edad). Es decir, que más que estar preocupada por chicos, fiestas o estudios, está más preocupada porque sus padres le dejen salir con sus amigas y no hacer el ridículo publicamente. Ese tipo de cosas. Además, es la primera superheroe de la historia en llevar ortodoncia, y la primera heroína de la generación que usa móviles e internet, y se nota en las historias. Así que tiene una buena premisa, unos protagonistas principales muy buenos, y buena caracterización con diálogos graciosillos. Hay apariciones divertidillas de otros héroes como el Capitán Marvel, Young Justice o la SJA, y se explican misterios del pasado como que pasó con ciertos héroes de la Edad de Oro o cual es la versión post-Crisis de los 7 Soldados de la Victoria, además. Pero las aventuras son más chorras que interesantes, los villanos no son memorables en gran parte, y en general, es como una versión light de lo que ha hecho Johns después.

Mención aparte para el nº0 de la serie, que va a mitad del tomo, que está coescrito por Robinson, y es tan parte de Starman como de esta serie, lo que significa que es excelente. No sólo hacen un trabajo excelente presentando la premisa y estilo de ambas series, cuenta una maravillosa historia personal sobre el SSK original y la familia Starman, que aparte de ampliar el contexto histórico y explicar cosas del pasado, desarrolla a todos como personas con relaciones humanas creibles. Y una buena historia de acción con los protas en el presente con mucha más vida que las normales, que además planta las semillas del futuro. Es decir, como cualquier número de Starman, y ojalá ver esto haga que inundeis a la puñetera editorial para que publiquen la serie de una puñetera vez. En cuanto al dibujo, casi todo es de Lee Moder, que antes dibujaba Legión de Superheroes y después nunca más se supo, y tiene un estilo ágil y expresivo apropiado para adolescentes en aventuras divertidas, aunque a veces se deforma un poco. También hay algunos números de otro exdibujante de la LSH, que después se ha convertido en colaborador habitual de Johns, Scott Kolins, y es curioso verle cuando tenía un estilo menos desarrollado y más normal. Aunque no es tan bueno como lo que ha hecho después, es un documento histórico interesante, y puede resultar atractivo para fans de Johns y la SJA. Recomendado (7)

Supergirl: Así es la Vida: Final de la etapa de Puckett, con lo que ya se llega a los números que se están publicando en la serie de Superman ahora. Y bien podría haberse llamado “Supergirl Team-Up con Personajes de Finales de los 90 que no eran malos del todo”. El primer par de números tienen a Supergirl aliandose con Resurrection Man, el protagonista de una breve serie de Abnett y Lanning de antes de ser buenos, y es casi más una aventura de él que de la protagonista. Aceptable, pero nada memorable, sobre todo en el villano. Todo esto viene a que sigue la historia del niño que se está muriendo, y continua la exploración del tema de la muerte y como evitarla. Por si el resultado no fuese obvio, el título te deja claro hacia donde va todo esto, de aceptar que algunas cosas simplemente son así y ni siquiera los superhéroes pueden hacer nada por cambiarlo. Lo cual es terriblemente deprimente, por no hablar de algo contradictorio en un universo donde la gente resucita todos los meses, pero eso es parte de las quejas y la frustración de Supergirl al respecto. Así que lo que sigue es mucho quejarse sobre lo inevitable, y tratar de cambiarlo sin éxito. Y entonces, en vez de ir por ninguna de las resoluciones habituales, Puckett termina la historia con una solución extrañísima que se sale bastante de madre, y de la que es mejor no pensar las implicaciones, pero que al menos llega a una conclusión filosófica satisfactoria. O algo. Para terminar, hay un número que es muy vagamente un epílogo, escrito por un tal James Peaty que no ha escrito ninguna otra cosa significativa que yo sepa, que es un team-up con Emperatriz, de Young Justice (¡Planeta, maldición, publicala ya, es la tercera vez que salen mencionados este mes!), y el primer uso señalable del personaje desde que cancelaron esa serie, lo que se agradece. Claro, que aparte de recordar un buen personaje con un status quo y poderes curiosos, la historia no tiene mucho más, ya que es un team-up cualquiera contra villanos genéricos, pero la actitud de Emperatriz es un buen contraste con la de Kara. En cuanto al dibujo, Drew Johnson sigue siendo bueno, Brad Walker (que debuto en unos números de Superman hace poco) no lo hace mal, y Ron Randall tampoco, en un estilo algo más clásico. No es un mal comic, pero hay mejores comics de Supergirl ahí fuera ahora mismo. Neutral (6)

Superman Nº29: Empieza Nuevo Krypton, el crossover entre las tres series de Superman que supuestamente hará por esta familia lo que la Guerra del Cuerpo Sinestro hizo por las de Linterna Verde. Buena suerte con eso, pero dado que la premisa en vez de ser una ampiación lógica del concepto de la familia, lo contradice (es difícil ser el último superviviente de un mundo muerto cuando hay otros varios millones por ahí danzando, y es precisamente esta situación tan problemática la que pretendían evitar con los cambios de la primera Crisis) es lógico que la recepción no haya sido precisamente la misma. Además, el Krypton Post-Crisis Infinita, tal y como ha sido presentado hasta ahora, parece una colección de malos elementos de ciencia-ficción retro, y el intento de mezclarlo con aspectos más modernos de la versión de Byrne no necesariamente va a ayudar. La saga empieza con un especial de presentación, como es la moda en este tipo de crossovers, que está escrito por los tres guionistas y dibujado por los tres dibujantes (cambiando a Igle por Pete Woods) de las series. Y nos presenta como está la situación en los distintos frentes de la historia, precisamente con un equipo creativo en cada parte. El equipo creativo de Action Comics cuenta las consecuencias de la muerte de Pa Kent, y es lo que podías esperar, realmente. Mucha tristeza, pero sin llegar a los quejidos angustiosos. Decente, pero predecible. El equipo de Supergirl tiene la parte realmente dedicada a Nuevo Krypton, y por un lado tiene una reunión emotiva (aunque ya la habían chafado en el Action Nº850, y curiosamente, uno de los elementos de ese vistazo al futuro no ha llegado a cumplirse, supongo que por la marcha de Busiek) y por otro empezar a presentar Nuevo Krypton, y lo que significa para Superman y familia. La idea es bastante obvia: Puede que tengan los poderes de Superman, pero no son como él. Eso se supone que llevará a demostrar que lo que hace a Superman quien es es la parte de hombre y no la de Super, pero es algo tan obvio que no va a justificar dos años para decir eso. De momento se empieza a ver de manera divertida y moderada, pero a saber. Por último, el equipo creativo de Superman continua el horrible subargumento sobre la conspiración militar, pero suelta una bomba al final que hace que tenga un poco más de sentido. Es un poco rebuscado, y tiene pinta de que se va a parecer demasiado a una situación clásica de cierto personaje Marvel, pero al menos tiene cierto sentido con lo de Nuevo Krypton, y hasta se había presagiado en uno de los números inéditos pre-CI de Action, aunque a saber si es premeditado o no. También se reintroduce otro viejo personaje, y ha sufrido tanto cambio que es prácticamente reconocible como el personaje que era antes, así que no es de extrañar que sea también víctima de cambios por Crisis. Además, el número lleva un capítulo de Superman que continua el crossover, pero que realmente avanza más bien poco las tramas del especial, sólo reitera las mismas ideas, o trata de hacerlo todo más ominoso. Al menos tiene el regreso de otro viejo personaje de las series de Superman de los 90 en un papel apropiado, y un cliffhanger decente. Buen dibujo de todos los encargados, sobre todo de Guedes. No está mal como comienzo del crossover, pero no da la emoción ni el empuje que debería tener una gran saga, y algunas de las ideas tienen un aspecto preocupante. Recomendado (7)

Superman: Batalla Final: Que salió el mes anterior, pero no he podido encontrarlo hasta ahora. Esto es una saga completa de la etapa de cuando aún había 4 series de Superman, y relativamente autoconclusiva, por eso se publica así y no en los tomitos que van a sacar de esa etapa (bueno, eso y que salio como tomo en EEUU también). Es de la etapa Loeb/Casey/Schultz/Kelly, sólo que con un Johns menos famoso en el lugar del Loeb, con lo que es probablemente un 1000% de lo que sería en otro caso. La idea aquí es ver que pasa cuando alguien averigua la identidad secreta de Superman y empieza a lanzar villanos contra él y sus seres queridos, lo cual supuestamente lleva a una exploración de quien es Superman, porque hace lo que hace, y los límites y lo apropiado de todo eso. En ese sentido, y en otros, es una secuela del aclamado Nº775 de Action, el de Superman contra la Elite, sólo que se queda bastante lejos de aquel (y ya que estamos, si no lo has leido, no se molestan en explicar algunas cosas importantes aquí, aunque la verdad es que deberías haberlo leido antes de esto, aunque sea porque aquel era bueno) Tiene varios problemas desde el principio, el primero es que sabes que al final tiene que acabar con un botón de reset para no cargarse completamente la premisa de Superman, lo cual le quita tensión a una historia que se basa precisamente en esa tensión. Lo cual nos lleva al otro problema gordo, que es que tiene que ponerse a veces demasiado rebuscado para no cambiar todo el status quo, y encima, innecesariamente. Es decir, todo el mundo sabe que Clark, Lois y demás son importantes para Superman. Así que, ¿Por qué no pasa esto más a menudo? Realmente no era necesario que nadie descubriese su identidad para organizar este ataque, y al reves, cualquiera participando en el ataque va a seguir sabiendo que son blancos importantes, así que pase lo que pase con el villano principal, nada les impide volver a intentarlo. El problema, realmente, es que la identidad secreta de Superman es algo que se sostiene muy mal en cuanto piensas un poco, y lo último que necesita es darle vueltas de este estilo que sólo lo demuestran.

Otro problema gordo es el tamaño: La historia no merecía 8 capítulos, y se nota el mucho relleno que tiene por en medio para poder incluir dos números de cada serie, que es una consecuencia innecesaria de tener 4 series de Superman idénticas, pero al menos eso es algo que se ha solucionado después, al menos. Así que realmente no pasa nada en los cuatro capítulos centrales, que se podían haber eliminado perfectamente. No sólo eso, sino que le quitan dinamismo al resto de la historia. Superman enfrentandose a sus villanos principales mejorados yendo a por él es intenso. Tenerle enfrentandose a villanos de segunda de otros héroes, o peor, estandose un número entero enfrentandose a pastiches de villanos Marvel sin nombre o personalidad (¿Qué demonios, Casey?) lo único que hace es aburrir y entorpecer la historia. Además, el subargumento de Casey con el demagogo hablando en TV de los superhéroes no sólo es irritante porque no dice nada nuevo o inteligente, no va a ninguna parte. Así que lo único decente es el principio y el final, principalmente lo de Johns y Kelly. Lo de Johns es hacer lo que suele hacer: Coger viejos personajes, y hacer que funcionen y sean más chulos a partir del concepto principal. El resultado son al menos unas cuantas buenas escenas de acción que te meten en la situación, si no otra cosa. Y luego está la conclusión, que es volver a un dilema similar al del nº775, pero más exagerado, y con un final un poco más tramposo. Por un lado, deja, sin lugar a dudas, quien es Superman, porque hace lo que hace, y porque eso es lo correcto. Que debería ser obvio, pero aún hay gente que no lo entiende, incluso dentro del mundo del comic. Por otro lado, la situación es tramposa y con una salida fácil, por no mencionar que no necesitaba realmente los 7 números de leches anteriores. En vez de una conclusión de la historia, es más “ahora que nos hemos librado de la morralla, vamos a contar la historia que realmente queríamos contar”. No cuaja como una historia. El último problema es el dibujo, que era un tanto lamentable en esa época. El estilo pseudo-manga que le ponían a las series no le pegaba en nada a los personajes, pero al menos Ferry y Aucoin lo hacían bien dentro de ese estilo, y eran bastante consistentes. Pero Rouleau, y un tal Badeaux eran simplemente patéticos, que no sabían hacer humanos reconocibles como tales, ni acción clara, y realmente es doloroso mirar esos capítulos. Al final, tiene alguna idea interesante, pero no era una joya a rescatar precisamente. No Recomendado (4)

Thor Nº19: La primera de la tanda actual de renumeraciones, donde se suman los números de todos los volumenes de las series de un personaje, y se recupera la que sería la numeración “verdadera”, lo que es un bonito detalle y una muestra de que Marvel respeta más su larga tradición que modas pasajeras (aunque en el caso de Thor sea un poco tramposo, porque los números de Journey Into Mistery posteriores a Thor no se cuentan, pero los anteriores si). Como curiosidad, si Panini hiciese lo mismo, este sería el nº135. Y para celebrar este nº600 toca una gran historia del equipo creativo actual, en el sentido de que es más larga de lo normal, y que pasa algo importante. Realmente, son casi 40 páginas de Thor enfrentandose a un difícil enemigo, con la lentitud habitual de esta serie, pero al menos JMS le da cierto impacto y pompa, y la sensación de que está pasando algo trágico y terrible. Y la conclusión realmente es trágica y envia la serie en una nueva dirección, doblemente interesante por el epílogo, que conecta por fin con lo que está pasando en otras series de manera importante. Si tiene un problema aparte de la lentitud y extensión de la pelea, que eso es más cuestión de gustos, es que los protagonistas, sobre todo Balder, confian demasiado en Loki, cuando está claro que trama algo, pero eso ya venía de lejos, y supongo que será el principio de corregirlo. Buen dibujo de Coipel, y también de Djurdjevic en algunas escenas, que ni siquiera desentona. La edición americana tenía extras hasta llenar 100 páginas, pero eran todo reediciones, así que Panini ha hecho bien en no conservarlas. Lo único que conserva, eso si, es un bonito collage con las 600 portadas, que cuestan mucho de ver por el tamaño (100 por página), pero como homenaje queda bien. Un número decente de aniversario, la verdad. Recomendado (8)

Thunderbolts Nº20: Después de los dos números de atar cabos sueltos de la etapa anterior, empieza realmente la etapa de Andy Diggle. En la tradición de Thunderbolts, la dirección de la serie cambia completamente, conservandose únicamente el tema de que son supervillanos no actuando como supervillanos tradicionales. El tema de la redención parece haber sido abandonado, al menos de momento, pero a cambio se aplica el tema de Reinado Oscuro de usurpación de nombres. La nueva dirección es, básicamente, como el Escuadrón Suicida de DC, sobre todo la encarnación que estaba bajo el control del Presidente Luthor, siguiendo con los parecidos actuales entre Lex y Norman. Así que son villanos prescibidbles como grupo de operaciones encubiertas para Osborn, que aunque no sea original, es una buena premisa. Eso si, siguiendo una de las modas de Marvel, te desvela el equipo entero en la primera portada, cuando dentro apenas aparecen la mitad de ellos. Y llevan trajes bastante feos, pero eso es aparte. (En serio, ¿quién narices les ha dicho a los dibujantes modernillos que diseños más aparatosos son mejores o más “realistas”?) Este número, aparte de empezar a presentar al grupo, es importante para el Reinado Oscuro, porque sirve para resolver problemas logísticos de la premisa de “Osborn es el jefe de todo” que otras series han ignorado. Primero, viendo como calla a las voces respetables que pueden demostrar que es un chiflado. Y segundo y más sangrante, mostrando que Norman tiene superiores y no es el hombre más poderoso del mundo, de paso desmintiendo una cagada del final de Invasión Secreta para que tenga más sentido. Así que en vez de ver como Norman reune y asigna la primera misión a estos nuevos nuevos nuevos Thunderbolts (aunque vemos uno de los reclutamientos, que explica como dicho personaje no estaba muerto, o al menos admite la resurrección) les vemos apareciendo en la misión, que es una buena manera de presentarlos en acción. El grupo de momento es una mezcla entre personajes recientes apropiados y ciertamente grises, y personajes más rebuscados pero también apropiados, con motivaciones y personalidades diversas que van a dar juego (aunque no se muestren demasiado en este número), que es lo que hizo que funcionara el Escuadrón Suicida, al fin y al cabo. En cualquier caso, es una buena presentación, con buena acción y un plan inteligente por parte del malo, así que cumple bastante bien. Lo malo es el dibujo de Roberto De La Torre, que viene de Iron Man, y es demasiado oscuro, a veces confuso y feo, que hace que las escenas no tengan el impacto que deberían tener. Si, a la serie le pega un tono sucio y algo oscuro, pero eso no debería impedir que fuese elegante y se viese bien lo que pasa (de nuevo, al Luke McDonnell que dibujaba el Escuadrón me remito) En cualquier caso, a diferencia de la anterior, que estaba muy mal pensada, esta etapa promete, dure lo que dure. Recomendado (8)

Titanes Nº4: El primer capítulo es una pelea estúpida contra los ridículos hijos de Trigon, rellena de diálogos ridículos, clichés y situaciones que Wolfman hizo mucho mejor hace 20 años. El dibujo de Benitez, además, es patético. El segundo empieza algo mejor, supuestamente más centrado en los personajes y sus relaciones. Excepto que sigue siendo un montón de escenas malas de culebrón que no dice nada de los personajes. Y encima, degenera en otra repetición MÁS del mismo tema abusado hasta la muerte. El dibujo de un novato es una gran mejora, sin ser para tirar cohetes. ¿Exactamente porque existe esta serie excepto para sacarle dinero a gente a la que le gustaron los Nuevos Titanes hace décadas y aguanten una mala versión de esas historias, y para ver como Winick destruye la poca reputación que le queda? Evitar a toda costa (2)

Transformers: Devastación: Otro tomo de la serie regular/serie de miniseries de Transformers de IDW, y aquí se nota ya mucho que no está concebido como historias sueltas, sino como una serie regular. Si, tiene un argumento principal, con Megatron hartandose del protocolo de conquista de los mundos que no han llegado a explicar en la serie, y saltandose varios pasos y armando un follón en la Tierra, mientras el complot militar se entremezcla. Pero otros varios subargumentos de los distintos números de Spotlight también aparecen por allí, algunos mezclandose con la historia principal, otros simplemente avanzando como subargumentos, por lo que o lees ambas series, o estás jodido, porque está hecho para leerse así. Pero bueno, si quitas eso, y que los humanos, por mucha tecnología que roben, no son una amenaza creible para los Transformers (y por tanto, las escenas dedicadas a eso le quitan drama y potencia a la historia), es una buena historia de acción como las que suele hacer Furman, con algunos personajes con gracia y todo. En cuanto al dibujo, hay tres dibujantes, uno más americano que lo hace muy bien, uno tirando a anime que no lo hace mal, y uno demasiado en plan manga que lo hace fatal, con unos robots ridiculos en vez de impresionantes. Toda esa última parte es dolorosa de ver y perjudica bastante la lectura. Neutral (6)

Vengadores Oscuros Nº1: La tercera serie mensual de Vengadores (cuarta si cuentas Vengadores: Iniciativa) y la segunda que va a estar escrita por Bendis. A diferencia de la última vez, esta vez tiene un concepto original y con potencial, que la diferencia de otras series. A decir verdad, es básicamente el mismo concepto que los Thunderbolts originales, pero ni Norman Osborn es el Barón Zemo, ni Bendis es Busiek. La alineación es una buena idea, hay que concederselo, pero la ejecución deja mucho que desear. Los reclutamientos dicen más bien poco de los distintos miembros, en los casos en los que dice algo. Requieren que conozcas a los personajes de antemano, porque no dice casi nada de ellos ni porque deberían interesar, pero no demasiado, o te darías cuenta de los habituales fallos de caracterización de Bendis. Más problemático es el final, donde si te paras a pensar un minuto, te darás cuenta de los muchos problemas que tiene la idea, y como hay muchas maneras y personajes, tanto en el público como entre los héroes que pueden ponerle miles de problemas serios al grupo, incluidos ellos mismos, porque son un grupo que tiene “enorme cagada en ciernes” escrito en la frente. Siempre es posible que Bendis acabe tratando estos problemas, pero dada su historia en la franquicia, no es algo con lo que se pueda contar. Sobre todo porque en este mismo número, con su origen del Patriota de Hierro, que no sólo es lo más facilón y menos imaginativo posible, demuestra que no tiene ni idea de Iron Man, contradiciendo algo central sobre el personaje que es central en lo que está pasando en su propia serie. Y es una pena, porque esta serie tiene una idea central muy divertida y muy imaginativa, y es de esperar que los guionistas buenos de Marvel la aprovechen cuando salgan de invitados por todas partes como inevitablemente va a pasar, pero si todo es una indicación, esta serie desaprovechará el potencial. Pero bueno, de momento es vagamente aceptable, y el dibujo de Deodato (apropiado, ya que viene de Thunderbolts, como la mitad de la plantilla) no molesta. Gracias a la idea, e ignorando el futuro posible, Recomendado (7)

X-Factor Nº36: Como anuncia en el texto de resumen (al que David le pone más esfuerzo que la mayoría), aquí empieza una nueva dirección para la serie, donde PAD espera atraer la atención del público a base de unos cuantos números con finales impactantes que cambian bastante la serie. También farfulla algo de no chafar el número en Internet y querer duplicar las ventas, pero en cuanto menos caso le hagas a los comentarios personales cuasi-byrneanos de David y te centres sólo en sus comics, mejor. Ciertamente, este es un número muy bueno, con un final sorpresa muy impactante que era imposible ver venir. Es el número del parto de Theresa, y la idea es ver como reaccionan los distintos protagonistas a la espera en la maternidad. Eso podría ser aburrido en otras manos, pero Peter David sabe hacerlo interesante a base de explorar lo que significa para los diferentes personajes, sobre todo para Madrox, y además, teniendo al lector en vilo. Porque el lector sabe que las cosas están yendo demasiado tranquilas (cosa que se refleja en los personajes), y que tiene que pasar algo trágico en algún momento, y David se dedica a jugar con eso, engañando al lector varias veces, de manera que las sorpresas surgen de manera lógica cuando menos las esperas. Y el final es para dejarte con la boca abierta, es cierto. Plantea muchas incógnitas, pero por lo visto están pensadas y se explicarán en el próximo número. Muy buen número, tanto en las emociones que maneja con los personajes, como en las que evoca en el lector, y demuestra que David sigue siendo uno de los mejores, aunque haya perdido fama. El dibujo es apropiado y plasma bien las emociones, DeLandro ha mejorado bastante. Muy Recomendado (10)

X-Force Nº12: El origen del tal Eli Bard, y demuestra uno de los problemas básicos de tanta nostalgia: Que no entiende a que vienen las cosas. Es decir, aquí hay un número dedicado a un nuevo villano que no tiene nada que ver con ninguno de los conceptos básicos de esta serie, y que existe sólo porque está conectado a otro villano que sólo tiene una conexión superficial con el mundo de la Patrulla-X, y existe sólo porque a Claremont hace 25 años le apetecía contar una historia de fantasía y la metió en Nuevos Mutantes porque no tenía otra cosa a mano. Dejando aparte eso, es un origen decente, pero no hay nada en él que de ganas de leer más sobre el personaje, mucho menos saber que va a pintar en esta serie. El dibujo de esa parte es de Ulina Urusov, la de NYX, y es bastante bonito. El resto es de Crain, y es tan feo como mediocre es el guión. No Recomendado (4)

X-Men: Legado Nº46: Número doble, para volver a alinear las series después del crossover, supongo. El primer número es autoconclusivo, y está dedicado a una parte importante de la vida de Xavier, concretamente su hermanastro, el Juggernaut. Desgraciadamente, lo que hace es ignorar no sólo los últimos años de redención heroica del personaje, sino los casi 20 años de haber escrito al personaje no como realmente malo, sino simplemente amoral con una mala leche y envidia que le puede. Así que con Carey, el Juggernaut es malvado, y no hay más que hablar. Es curioso como los guionistas con fama de ser modernos se empeñan en personalidades simplistas y poco desarrollo de los personajes, mientras que los que tienen famas de clásico y retro hacen personajes más profundos y desarrollados. Lo que viene a demostrarte lo que puedes fiarte de la fama y los murmullos por Internet, es decir, una mierda. Volviendo al tema, Carey repasa muchísimo la historia de Cain Marko, convenientemente barriendo casi todas sus buenas historias (lease, las de los últimos 20 años) y le da muchas vueltas a quien es y porque hace lo que hace, pero ignorando las partes más complejas e interesantes, de manera que aunque consideraras válido su enfoque, deja a un personaje más simplón y repetitivo. Y por mucho que haga un truco inteligente para concluir la historia, lo que queda es haber dejado las cosas peor que como las ha encontrado. El dibujo de Philippe Briones está dentro de las líneas de la serie. El otro capítulo es el principio de la saga final de la encarnación actual de la serie, y sirve un poco de transición a la siguiente, porque está protagonizado por la que será protagonista más adelante, Picara. Carey no la escribe mal, al menos no exagera con la angustia vital, aunque de momento tampoco ofrece ningún enfoque nuevo. En vez de eso, la establece y la manda a un sitio del pasado de la Patrulla-X que es un viejo cabo suelto, apropiado para el tono de la serie. También se trae un par de conceptos que no eran particularmente buena idea y por tanto no prometen, aunque vete a saber. Al fin y al cabo, son temas del pasado de Xavier que hay que tratar siguiendo el recorrido de su pasado. Y asume que todo el mundo ha leido Astonishing X-Men, o la revelación final no dice nada, lo cual no se debe hacer. Difícil saber si va a salir una historia buena o no de todo esto. El dibujo de Eaton está bien, al menos. Neutral (6)

X-Men: Magneto: Testamento: Si, dos rondas de dos puntos, así de complicados son los títulos de Marvel. Como es habitual en los últimos años, lo de “X-Men” en el título no indica que sea una historia de la Patrulla-X, que no lo es, sino que es de la familia de series X-Men, mientras que el segundo titulo es el que dice el protagonista. Así que es una historia de Magneto. O mejor dicho, de la persona que más tarde será Magneto, porque la miniserie termina antes de que adopte esa identidad. Si, es una de esas miniseries innecesarias contando el origen de un personaje del que ya sabíamos el orígen. Todo lo que se necesita saber del origen de Magneto lo contaron en el primer par de minutos de la primera película. Es un mutante que escapó de un campo de concentración nazi, y ha jurado que nadie volverá a exterminar a su raza, y hará lo necesario para impedirlo, lo que a veces le lleva en convertirse precisamente en lo que odia. No necesitas saber toda su estancia en el campo de concentración, porque es excesivamente morboso y no aporta nada, ni lo que hacía antes, porque era un niño y es irrelevante. Y desde luego, no necesitas cinco números de todo eso. Pero aún así, aquí estamos. El encargado de escribir esto, que no se sabe exactamente bien a que viene ahora, es Greg Pak, al que en Marvel siguen reclutando para cualquier proyecto tonto que necesite un guionista con un mínimo de calidad (no iban a coger a Yost para algo así, habría metido a Mr Siniestro en una historia de nazis, o alguna memez así) y algunos le salen bastante mejor que otros. El resultado aquí es una historia que no le interesará más que a los fans muy maniaticamente obsesivos del personaje, porque realmente, no cuenta nada relevante sobre él. Dice su verdadero nombre verdadero, que resulta no tener nada que ver con ninguno de los anteriores, y con un poco de mala suerte todo el mundo empezará a usarlo como si lo hubiesen conocido siempre, como suele pasar con estas cosas. Pero aparte de eso, no es que no aporte realmente ninguna información útil al personaje, (saber como eran sus padres es una curiosidad histórica, pero no justifica una serie) es que el protagonista no es reconocible como Magneto en ningún momento. Es el mismo problema que con Lobezno: Origen. El orígen ya se ha contado, y el personaje de Magneto tal y como lo conocemos no nace hasta que escapa de Austwitz. Hasta entonces, el Max que protagoniza la serie no tiene nada de la personalidad de Magneto, ni se vislumbra de lejos lo que va a ser más que en una escena o dos en más de 100 páginas. En vez de eso, es una historia sobre los judios y el holocausto nazi. Obviamente, el holocausto nazi es una cosa terrible, pero eso ya lo sabe todo el mundo. (Y si no lo sabes, este no es probablemente el comic para aprender sobre ellos. Y si no estás de acuerdo sobre que es terrible, estás leyendo el género equivocado, y probablemente estés en el planeta equivocado, así que puedes irte al infierno) Y por mucho que Pak se dedique a lanzar datos históricos sobre judios y nazis a lo largo de la historia, eso no hace la historia más interesante o mejor. No desarrolla a los personajes de manera que sea emotivo, no encuentra un enfoque nuevo para que no sea lo mismo de siempre si has leido alguna película o leido algún libro sobre el tema. Es más de lo mismo, y por muy maduro que se crea, eso no lo hace un comic mejor, sólo lo pone detrás de otros medios. El dibujo es de Carmine DiGiandomenico, que está abonado a las miniseries inútiles en el pasado (hizo la del padre de Daredevil) y la verdad es que adapta bien su estilo más caricaturesco al tema más oscuro y realista de esta historia, en parte gracias al color. Esta es una miniserie donde si resulta apropiado un tono oscuro, aunque son más inteligentes que otros y hacen que el tono sea gris en vez del de luces apagadas de muchas series Marvel. Neutral (6)

Y eso es todo. Nos vemos en dos o tres semanas, con otro mes más de prácticamente lo mismo. Hasta entonces.

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