Es un nuevo año, así que tocan novedades televisivas: La octava temporada de 24, aunque cambie el decorado de Los Angeles o Washington a Nueva York, demuestra que ya no les quedan ideas nuevas, ya que todo suena a ya hecho, a repetición de las mismas ideas de siempre, que ya no tienen emoción. Deberían haber cortado la serie en el buen final de la temporada anterior. En su defecto, si van a seguir así, que esta sea la última.

Perdidos empezó su sexta y última temporada con un nuevo giro a su formato de contar la historia en dos tiempos distintos, y siguiendo con la mezcla entre presentar misterios inexplicables, y dar respuestas descabelladas que de algún modo, tienen sentido. Se nota que llevan 3 años preparando este final, y si todo va bien, va a ser memorable.

Skins empezó su cuarta temporada, y al igual que la segunda, no está a la altura que la anterior, decantandose demasiado hacia el drama frente a la comedia, y perdiendo parte de la frescura que tiene cuando presenta a los personajes. Aún así, sigue siendo mejor que cualquier otro drama adolescente en antena, y con suerte aún ofrecerá grandes cosas antes de terminar la temporada y cambiar otra vez de plantilla.

Heroes, por su parte, terminó la cuarta temporada, y aunque ha sido mejor que las anteriores, con un villano que les salió bastante carismático, y una historia un poco mejor planificada, también lleva tiempo repitiendose y dando demasiadas vueltas a las mismas ideas para cada personaje, sin ofrecer casi nada nuevo. Ojalá piensen algo nuevo el año que viene y le den un buen final, pero no contaría con ello.

Otra que terminó su segunda temporada, y también la serie, fue Dollhouse. Aunque la cancelación fue una pena, porque tenía mucho potencial, y muchas ideas, mejor contar una buena historia corta que prolongarse indefinidamente habiendo gastado las ideas. Aunque el final quedó un poco apresurado y tomó algunos atajos para cerrarlo todo, las historias de los personajes y del concepto central tuvieron un desarrollo y una conclusión muy buena, con algunos grandes momentos y sorpresas por el camino. Una pena que lo malo dure y dure, mientras que lo bueno muere joven, y entre esto y lo que pasó con Firefly, no esté claro si volveremos a ver otra serie de Joss Whedon alguna vez.

Por último, mencionar algo muy curioso, que es Los Protegidos, que es un peculiar intento de la TV española de meterse en terrenos de ciencia-ficción. Supongo que el éxito de la Chica de Ayer (con la que comparte uno de los actores, Antonio Garrido, que es de lo mejor de ambas series) les ha animado. La idea bebe de un concepto que se ha visto muchas veces, desde la Patrulla-X hasta Heroes, pasando por DP7, Wildcards o Rising Stars: Empieza a aparecer gente con superpoderes, en el mundo “normal”. Sólo que aquí está llevado de una manera sutil, mezclada con drama suburbano. La idea es básicamente la de la Patrulla-X o los Nuevos Mutantes, pero si formaran una familia en vez de un colegio/campo de entrenamiento paramilitar. El tono es más de drama/comedia familiar, pero llegando a un buen equilibrio con las partes de los superpoderes, y del misterio de donde han salido y quienes les persiguen, que forman un buen núcleo temático y la diferencia de lo típico. La serie no se avergüenza de sus raices en los comics (de hecho, los mencionan a menudo, incluyendo lo que es probablemente la primera referencia a los Nuevos Mutantes en imagen real) y capta muy bien la metáfora/tema central de la Patrulla-X y los Nuevos Mutantes, de la que los comics se olvidan a menudo. Los toques de españolada a veces son un poco vergonzosos, algunos actores dan pena, as partes de los adolescentes suelen ser bastante malas (la Ley de Peter sobre adolescentes en TV se cumple completamente) y los malos de momento son más rdículos que otra cosa, pero en general lo bueno supera a lo malo. Veremos si sabe terminar antes de quedarse sin ideas, o si pasa lo contrario.

[¿Me he quedado dormido?]

Hola a todos, bienvenidos a las primeras Críticas Reconstructivas de 2010. Este mes, más de lo mismo con Panini y Norma, mientras que Planeta empieza a mostrar algunos signos preocupantes. No ya que haya menos tomos que antes, porque eso es casi bueno, han pasado de un número exagerado con morralla a algo más cuerdo y con criterio. Sino porque están empezando a cancelar series, lo cual nunca es buena señal. Cancelar series que no importan a nadie como Superman/Batman o Outsiders, o que van a ser relanzadas como Robin y Nightwing es una cosa, pero cancelar series famosas como la LJA es otra. Veremos en que acaba esto, y si queda alguna serie regular a final de año.

Por cierto, como de momento aún hay series regulares, trato de colocar cada una este mes cronológicamente respecto a Crisis Final. No hay nada equivalente que hacer con Marvel, aunque señalar que algunos de los comics de este mes venían con portadas alternativas que metían a Lobezno en el estilo de algún pintor o cuadro famoso, que estaban bastante bien, y Panini las va incluyendo como extras en sus ediciones.

En cuanto a las cosas que no comento: Panini parece no entender el concepto de ironía, pues los dos tomos que recopilan “historias famosas y de calidad” van de cosas que eran tan mala idea que los propios guionistas las han ignorado al poco tiempo. Pero eh, por un precio exagerado, puedes leer las aventuras del Spiderman de identidad pública que ahora mismo vuelve a ser privada sin que nadie recuerde eso, o el tomo del Pulso donde Bendis escribe como Osborn es públicamente desenmascarado y encarcelado como el Duende Verde, perfectamente consistente con los comics actuales de Bendis donde es la persona más amada de EEUU.

Mientras, Planeta nos ofrece la segunda reedición de Kid Eternity (¿para coincidir que vuelve este mes en Titanes?), que es una de las peores obras de Morrison para DC. Es decir, no es mala, pero huele demasiado a renovación Vertigo de la época, donde se coge a un viejo personaje inocente y se le retuerce y se le hace “maduro” a base de aplicarle referencias a filosofías extrañas, magia oscura y otras cosas que suenan modernas. Siguiendo con Morrison, también sacan Batman: Los Archivos Negros, que ya podrían haberlo sacado hace un par de meses. Porque es una recopilación de historias de Batman de los 50 y 60 que han sido mencionadas a lo largo de la etapa Morrison del personaje. Lo único que hace Morrison es la introducción, y la conexión de algunas historias es discutible (una es importante para Starman, sin embargo), y las historias son, bueno, de DC de la Edad de Plata en toda su pureza, pero tienen su gracia histórica. Oh, y aparentemente, según Planeta, el plurar oficial de “Batman” es “Batman”, lo cual tiene el enorme mérito de pasarse por el forro tanto la gramática española como la inglesa. Cosas de no traducir los nombres.

Por su parte, Norma ya está reeditando el Wildcats de Alan Moore, que está bastante bien, así que por fin su reedición de la vieja Image sirve para algo. Aunque sea algo que ya han reeditado antes.

Y probablemente se me pase algo que haya pasado a lo largo de enero, pero es lo que tiene ir con un mes de retraso. Así que paso a comentar las novedades americanas del mes:

La Noche Más Oscura sigue y sigue, y aunque las series principales están bien, los crossovers son cada vez más repetitivos, y encima, algunos guionistas ni siquiera logran usar bien los conceptos establecidos por Johns. Así que 8 especiales más no pintaban bien, aunque la gracia de resucitar por un mes series “muertas” sea un chiste gracioso. Pero han salido muy variadas: Weird Western Tales es una enorme chorrada que contradice la misma premisa del crossover. Fantasma Desconocido sólo recicla historias mejores y como suele pasar, finge ser más importante de lo que parece. Poder de Shazam es un epílogo absolutamente innecesario e irrelevante a una historia de 52. Catwoman si que da cierta sensación de conclusión a una historia de la serie cancelada decentemente. Question es más un buen capítulo de la Question actual que un revival de la antigua. Átomo y Hawkman es un capítulo importante del crossover, de los buenos. Escuadrón Suicida es más un número de Seis Secretos que otra cosa, pero conserva la calidad de ambas series. Y Starman, es un regreso innecesario, aunque muy bueno, a los personajes de la legendaria serie. Ahora, apuestas sobre como caga Planeta la edición de todo esto cuando toque.

La otra novedad este mes del Universo DC es la nueva dirección de Outsiders. Y van cinco en 3 años. Esta vez escribe el jefazo mismo, y es lo que podías esperar: Mucha angustia vital gratuita, drama barato, malas ideas y ninguna explicación de la mayoría de las cosas, unida a mal dibujo. Lo que explica porque DC va como va.

Pasando a las filiales, el universo Wildstorm sigue con sus últimas bocanadas con nuevos relanzamientos de Wildcats y la Autoridad. No son malos, pero tampoco particularmente buenos, y no van a recapturar la atención más que los últimos 3 relanzamientos fallidos. Deberían dejarlas descansar un tiempo.

Mientras, en Vertigo, la novedad del mes es Joe el Bárbaro, la nueva miniserie de Morrison. Es una historia de fantasía heroica, que transcurre a la vez en el mundo real. Es una buena nueva versión de un viejo tipo de historia, con muy buena presentación y muy meticulosamente planeada, en guión y dibujo. Probablemente funcione mejor de un tirón, eso si.

En Marvel, la gran novedad del mes es Asedio, la conclusión del Reinado Oscuro que cambiará completamente las series de Vengadores y parientes. Si tiene una ventaja respecto a otras producciones similares de Bendis es que son sólo 4 números, así que no puede tener mucho relleno. Y en efecto, el principio va rápido, pasan cosas, y tiene espectáculo. Por otro lado, tiene los mismos defectos de Bendis de siempre: Para él siguen existiendo como mucho unos 10 personajes, que son los únicos que tienen caracterización. El resto, o no existen pese a que lógicamente deberían existir, o están muy mal escritos. El resultado es que en vez de parecer una buena conclusión de todo lo que ha ido pasando este año con el Reinado Oscuro en todas las series, es algo que está pasando porque si, sin explicación, sin que nada de lo que no ha escrito Bendis (y algunas cosas que si que ha escrito) cuenten para nada. Y sigue sin saber escribir acción que signifique nada. Por su parte, la miniserie típica sobre periodistas durante el crossover es tan aburrida como siempre.

Siguiendo con Bendis, escribe la miniserie Ultimate Enemy, que simultaneamente trata e ignora consecuencias de Ultimatum. Como suele pasar, buena caracterización, no tan buen argumento.

Otra cosa “importante” es la Caida de los Hulks, la gran saga de las series de Hulk, incluyendo un par de miniseries, como una del Hulk rojo. Lo asombroso es que, como ahora el Loeb comparte la historia con otros guionistas, que si que son buenos, y se nota que controlan buena parte de la historia, los personajes y hechos que eran completamente estúpidos cuando los presentó el Loeb, ahora empiezan a tener gracia, en una historia que está siendo bastante divertida, aunque tenga que usar algunas malas ideas.

Hablando de malas ideas, la miniserie de Jackpot es un ejemplo clásico de miniserie basura, que no sirve para nada, y es simplemente mala en todos los niveles.

Por último, dos miniseries más, de los Agentes de Atlas, como puente con el relanzamiento de la serie en mayo. Una junto con los Vengadores es una continuación de la serie regular, con invitados estelares, y no está mal. Otra, dedicada al Uraniano, es más inexplicable, ya que no viene mucho a cuento ni dice más que desarrollar un poco algo que ya se ha contado bastante.

Y eso es todo. Pasamos, como siempre, al meollo del asunto:

Asombroso Spiderman Nº39: Otras dos historias. La primera es el debut del nuevo guionista del equipo arácnido, Fred Van Lente, que pronto se va a convertir en uno de los más importantes. Por no hablar que sus trabajos pasados ya le ponen como uno de los mejores. Este número aún no es importante, y de alguna manera continua uno de sus trabajos anteriores, la divertidisima MODOK’s 11 (que desgraciadamente esta inédita aquí) porque está dedicado a uno de esos 11 villanos, la Mancha. Mancha es un personaje de los 80 recordado entrañablemente, pese a que realmente no ha aparecido en muchas historias buenas. Pero es suficientemente curioso como para tener potencial. La última vez, Van Lente lo aprovechó como villano cómico pero no del todo incompetente, pero esta vez se lo toma como un personaje serio. Al principio parece que cae en la trampa de convertirle en un asesino implacable, que aunque es un uso ingenioso de sus poderes, no pega con el personaje y su diseño. Pero luego explica más su estado actual, y aunque sigue siendo un poco serio de más, y le añade un pasado con calzador, queda una buena reinvención del personaje, y una buena historia desde el punto de vista del villano. La aportación de Spiderman es poca, está más bien de perspectiva del lector más que aportar nada, pero tiene una buena escena, aunque está calcada de una igual de Animal Man. Buen dibujo de Sequeira. La otra historia es de 2 números, es del Guionista Principal Slott, y si que pasan cosas muy importantes. Es una especie de secuela de su Spiderman/Antorcha Humana, siguiendo un detalle que mencionaron en el último número. Pero sobre todo, usa la relación de amistad establecida entre Spidey y Johnny (y el resto de la familia, como extensión) para tratar por fin otro de los cambios desde Dia Nuevo, el de la identidad secreta. No se llega a explicar quien ni como se hizo, pero si el porqué, y como funciona. Básicamente, lo mismo que hicieron con Flash, así que huele a magia. Slott se esfuerza justificando el cambio, y todos los inconvenientes y detalles al respecto que otros guionistas ignorarían. Y queda una explicación muy bien pensada, que culmina en una escena muy entrañable sobre la conexión entre Spiderman y los 4F. (Que luego se contradijo completamente, en el Bendisores del mes pasado, que ignora todos estos detalles y justificaciones, para que sus tipos que no se conocen más que de unos meses tengan la categoría de “mejores amigos para siempre”. No se como Slott no ha tirado por unas escaleras a Bendis a estas alturas) Todo esto es durante una aventura de exploración típica de los 4F, que aunque no es mala, los nativos son indistinguibles y sosos, y la moraleja podría haber sido más sutil. Pero no se queda ahí, sino que Slott además hace trampa de manera bastante ingeniosa para avanzar los subargumentos de todos los secundarios de la serie. Buen trabajo con eso, aunque sea a grandes rasgos, se nota que tienen las cosas bien planeadas, y la revelación final, aunque sea un poco descabellada, es perfecta para nuevas historias en el molde de Spiderman, pero con un nuevo giro. Pena que Bendis vaya a ignorarla en vez de aprovechar. El dibujo de Kitson es bueno, pero el debut en Marvel de Dale Eaglesham, en algunas escenas, es aún mejor.

Hasta aquí sería un buen número de Spiderman, pero en Panini han cogido la manía de añadir permanentemente números de Spiderman Relleno, digo, Familia. Eso tenía un pase cuando tenían que rellenar los tomos para coordinar las historias, pero aquí es un completo pegote, únicamente con historias de relleno de autores alejados de la serie principal. Estas incluyen una historia que no va de nada por un editor y Todd Nauck (pobre Todd, de dibujar la única serie buena de Spidey, a ser el que hace las historias irrelevantes de relleno), una historia sobre Screwball que está bien porque es un personaje divertido, al contrario que Jackpot, que tiene una historia de Brian Reed, que es su segundo guionista oficial, y lo único que hace es resumir su no muy espectacular historia, y por último hay una historia donde Adam DeKraker prueba un estilo más de dibujos animados, sobre la Tia May, que intenta ser graciosa como lo que hace Coover, pero no sale bien del todo. Todo esto no es sólo relleno, es lastre, en lo que es normalmente una buena serie. Recomendado (8)

Batman Nº30: Transcurre tras Crisis Final, obviamente. Son los últimos números de Batman y Detective antes del parón por la Batalla por la Capucha y la nueva dirección de la línea. También son los últimos números de Dini en Batman, antes de pasar a escribir spin-offs, aunque técnicamente, ya no está escribiendo a Batman, por motivos obvios. Coincide que es el mes dedicado a los villanos, así que un número está narrado por Silencio, y el otro por Catwoman. Así que es una continuación de Corazón de Silencio, básicamente. La idea central es buena, y un buen uso de las consecuencias de Batman RIP: En CdS, Silencio se hizó la cirugía estética para ser igual que Bruce Wayne, lo que abre nuevas posibilidades ahora que el auténtico está desaparecido. Tiene el defecto de que, siendo Batman como es, no tenga preparado un plan de contingencia en caso de que pase algo asi, que no es ni siquiera la primera vez que pasa, pero no es demasiado grave. Silencio sigue sin ser un villano de primera, al contrario, la impresión que da es de un villano que no llega a ser demasiado listo, pero que se cree más listo de lo que es. Si Dini lo hace a propósito, es un buen enfoque para el personaje, para hacerlo único y con algo de potencial para volver, presumiblemente en una de las dos nuevas series de Dini. La parte de Catwoman la tiene a medio camino entre la heroína de los desposeidos, y la antiheroina vengativa, y al menos resulta competente, y es un arreglo positivo con respecto a haberla tenido de víctima en CdS, haciendo que se recupere un poco, y demostrando que Dini puede escribirla, más o menos. No tiene mucha narración, a diferencia de Silencio, lo que es una pena. Buen dibujo de Dustin Nguyen. Y ahora, tres meses de relleno, ¿no es encantador? Recomendado (7)

Batman y los Outsiders Nº5: Es invierno, toca cambio de dirección en la serie. La cual es la cuarta distinta en poco más de un año, recordemos. Y lo más triste es que acaba de volver a cambiar en EEUU. Es como si en DC tuvieran la certeza de que deben publicar una serie de los Outsiders (digan lo que digan las mediocres ventas), pero no tengan ni la más remota idea de que debe ir dentro, excepto un vago recuerdo de la serie original que les obliga a tener a una serie de personajes aleatorios sin nada en común. Aparentemente, existe únicamente por motivos nostálgicos de DiDio, que viene a ser lo mismo. En este número, tenemos dos capítulos más del crossover con RIP, por Frank Tieri, que tienen dos problemas bastante serios: Uno, que virtualmente nada de lo que pasa tiene que ver con los Outsiders o con ninguno de sus miembros. Dos, que tiene tan poco que ver, que ni es una historia que termine, sino que es un prólogo a más historias durante la Batalla por la Capucha y más allá. Siendo Tieri, son casi todo villanos o personajes de moralidad gris. Sobre todo, es la historia de Batgirl tratando de reformar los Outsiders, para seguir la misión de Batman, pero con gente del ambiente de Gotham que quiere redimirse como ella. No está mal hecho, y no es mala idea en absoluto, incluso para unos nuevos Outsiders. El problema es que no es una historia, es el principio de una, que no va a continuar. Más aún para las varias escenas que son un trailer para el nuevo Azrael, que aparte de no venir a cuento en absoluto, suenan a mierda de los 90 que asustan. Y es una pena, porque su serie va a tener un buen guionista. El dibujo de Dagnino en un número no está mal, el de Benjamin en el otro debe morir. Si no te importa tener un trailer de cosas que no tienen nada que ver con malos insertos, no está mal del todo.

Y luego viene el especial de presentación de la nueva dirección de la serie. Está escrita por Tomasi, así que puedes esperarte algo entre mediocre y aceptable, yendo siempre por el camino obvio y fácil en todo. Y efectivamente, a lo obvio van, recuperando la alineación original de los Outsiders, que únicamente están juntos por nostalgia, siempre mala señal. Bueno, con el añadido de Creeper, porque no sabían que hacer con él, y en vez de Batman, un nuevo Owlman. Que no tiene nada que ver con el de Tierra 2, ni tiene ningún motivo para llevar el nombre o traje, y es un personaje poco conocido pero chulo que tiene mucho más potencial usando su viejo status que como un Batman Light, pero así se hacen las cosas en DiDiolandia. La nueva dirección también tiene una pinta genial, siendo exactamente la misma que las últimas “nuevas direcciones”, pero con un nuevo cuartel general y director. Genial serie, constantemente creyendose que reinventa la rueda para ir a nuevos sitios, cuando en realidad nunca se ha movido de casa. Y como era de esperar, el intento de ser nuevo y radical (los grupos de superheroes proactivos son una idea nueva e impactante… si vives en 1993, al menos) lleva a problemas lógicos si te paras a pensar un momento. Geo-Fuerza es un rey, y Relámpago Negro es un hombre de familia (que también debería ser Metamorfo, pero eso lleva tiempo siendo ignorado), ¿qué demonios hacen aceptando este reciclado de viejas ideas de Winick? ¿No deberían pesarle más sus otras responsabilidades, que se supone que les definen más que ser superhéroes genéricos? Excepto que no, aquí todo son superhéroes genéricos (bueno, excepto Creeper), y todas sus escenas de presentación están sacadas del libro de clichés de grupos de superhéroes de los 80. El dibujo de Andy Kubert es bueno (y una inesperada muestra de confianza de los editores en la serie, normalmente las series que no son de las 4 o 5 más vendidas o proyectos especiales no consiguen dibujantes famosos… de hecho, a veces ni siquiera esas… y el hecho de que en dos meses hayamos tenido dos comics de los Hermanos Kuberts debe ser un augurio del fin de los tiempos) pero no lo hace menos genérico. Al menos este número te puede servir como muestra para evitar o seguir con más de una cosa nueva. Neutral (5)

Caballero Luna: La Muerte de Marc Spector: Con cierto retraso (transcurre antes de Invasión Secreta), la serie que parecía cancelada continua con los primeros números de Mike Benson en solitario. Primero viene un número suelto que es un especial homenaje a la primera aparición del personaje, pues le tiene enfrentandose a su primer adversario, el Hombre Lobo. Siendo ambos héroes, pero bastante inestables, no es difícil tenerles en combate, aunque como suele pasar, hay un tercer bando implicado que causa la confrontación. En este caso es una de esas organizaciones que se dedican a capturar seres no humanos para obligarles a luchar en peleas clandestinas con apuestas. A partir de ahí, sigue no sólo la violencia, sino la moraleja bastante evidente sobre los equivalentes en la vida real de estas cosas, tanto con animales, como con personajes deshumanizadas completamente. Usar al Hombre-Lobo para esto es apropiado, porque está a medias de ambos. Todo es bastante obvio, y además, podría haberse contado en un número de tamaño normal, pero no es malo. Y el dibujo de Deodato, que como digo más abajo, parece el dibujante oficial de licántropos, no está nada mal. El resto del tomo es la saga del título, que ya podría haberse llamado de otro modo, porque chafa totalmente el final, sobre todo sabiendo que la serie continúa. La historia tiene una buena premisa, continuando de todo lo que ha venido antes, y es que después de lo bruto que se ha vuelto, es imposible que la Iniciativa siga haciendo la vista gorda ante las actividades del Caballero Luna, y envian a los Thunderbolts (versión cazahéroes liderada por Osborn) a cazarlo. Que es algo que ya hemos visto, aparte de en su serie, en cosas como Spiderman, pero la gracia es que Spector es más listo y más bruto que los anteriores. Así que deja bastante en ridículo a los T-Bolts. Quizá demasiado, pero considerando que la mitad están locos y la otra mitad probablemente no se están esforzando mucho, es comprensible. Aún así, Benson causa una buena sensación de que la casa se le está cayendo encima al personaje por su culpa. Y usa generalmente bien a los secundarios típicos del personaje, un poco olvidados anteriormente. El final parece quemar demasiados puentes y dejar un personaje menos usable, aunque dado que tampoco le queda mucho a la serie, quizá de igual. El dibujo sigue siendo del duo Saltares/Texeira, que ha visto mejores tiempos, quedando demasiado sucio y sin acabar. No está mal, aunque es difícil de recomendar más que a fans del personaje o del estilo callejero bruto. Neutral (6)

Capitán America Nº51: Con el verdadero nº50. Por aquello de ser una celebración, el número va de Bucky recordando sus cumpleaños mientras que en el presente se enfrenta a un villano olvidable. Las secuencias de acción son normalitas, mientras que las de flashbacks tienen algo más de emoción. Aún así, es lo mismo de siempre en esta serie, no hace más que machacar una y otra vez lo mismo que ya se ha contado antes, en esta misma etapa incluso, sin hacer que los personajes avancen o tiren hacia delante. Si este número no existiese, no se notaría en la historia general de la serie o el desarrollo de su protagonista. Buen dibujo. Recomendado (7)

Crisis Final: Legión de 3 Mundos: Incluso después de terminar de publicar la miniserie principal, Planeta sigue cagandola en la edición, porque esto debería haber salido antes del nº6 de Crisis Final. Bueno, porque Superman aparece allí explicitamente después de esto, únicamente. La verdad es que las dos historias no tienen absolutamente nada que ver, y puedes leer esta miniserie sin saber nada de CF. Esto se parece más a las anteriores Crisis, con el dibujo de Perez, las docenas de personajes en cada página, los cambios impactantes, las muertes gratuitas y el final de la historia de Superboy-Prime. Hasta hay demonios-sombra, simplemente como homenaje. Entre eso y que escribe Geoff Johns, ya puedes hacerte una idea de si va a ser para ti o no. Como deja clara la portada, es una celebración de los 50 años de historia de la Legión de Superhéroes, como sólo Johns y Perez pueden hacerlo. La gracia para los que no sean fans de la LSH, pero si del resto de DC es que no sólo es una historia de la Legión de Superhéroes, de las varias Legiones, como dice el título-homenaje a la primera Crisis, aclarando como se conectan las distintas Legiones y preparando una de ellas para nuevas historias, que desgraciadamente Johns no va a continuar de momento. Es una historia que demuestra que Johns se está montando su mini-universo dentro de DC, porque avanza tramas de todas sus series de DC, pasadas, presentes y futuras. Hay revelaciones, pistas y hechos importantes no sólo de Superman, también de Flash, Linterna Verde, SJA y hasta Jóvenes Titanes. Obviamente, la historia no está tan bien escrita, tan compacta, efectiva e innovadora como CF, pero es ambiciosa en su estilo más superficial. No sólo tiene que hacer malabares con docenas de subargumentos de media docena de series, no sólo tiene que hacer aparecer las 3 Legiones de Superheroes y la de Supervillanos (que sumados son más de 100 personajes), van más allá de lo imposible y meten cameos de virtualmente todo Legionario de toda encarnación de la historia, y montones de otros secundarios relacionados con la mitología. Y todo sin degenerar del todo en una fiesta de guiños, sino contando una historia de verdad debajo, con desarrollo para los protagonistas. Claro, es una historia que muchas veces funciona porque lo dice el guión, pero las circunstancias son tan complicadas que se puede pasar. Y está claro que sólo una docena de personajes son realmente protagonistas con una personalidad definida y una historia, pero casi todos los Legionarios tienen al menos un buen momento.

La Legión más reciente es la que no tiene tanto énfasis, pero estaba muy poco definidos y eran cutres, así que se comprende. Pero Johns logra hacer que las 3 versiones de los personajes se diferencien de maneras sutiles y consistentes con su historia, especialmente los tres Brainiac 5, que son muy divertidos juntos. Las muertes obligatorias no resultan ser gratuitas, sino que están todos por un motivo dentro o fuera de la historia. Los villanos también están bien usados, siendo amenazadores, y algunos con buenas reinterpretaciones escalofriantes. La explicación del Señor del Tiempo tiene más sentido del que tenía derecho a tener, y hasta se lo da a toda la continuidad extraña de las series. Y el otro villano principal, Superboy-Prime, resulta menos irritante que otras veces, porque ahora es un villano apropiado para la historia, (un Superboy malvado con su Legión malvada, que encarna los valores opuestos a la de verdad, y además muestra que podría haber sido de Superman si no hubiera tenido buenas influencias como la de la Legión) y no gira tanto en torno a él. Es una pena que la idea de Superman sobre él al final del nº1 se olvide luego, pero su final es terriblemente apropiado, y deja claro de que ha ido el personaje desde que le conviertieron en villano, por si no habias pillado el chiste. El destino de una de las Legiones es una lástima, pero supongo que le da algo más de juego que como estaban ahora. Otra de ellas obtiene va a dar más juego gracias a una revelación que tiene cierto sentido (pero no pienses mucho al respecto), y la principal tiene muchas ideas para el futuro. Lo que queda es una escena de pelea de 4 números muy bien montada, con una coreografía impresionante por parte de Perez, montones de momentos alucinantes como los que Johns ya hizo en Crisis Infinita, y montones de guiños para los fans, y de pequeños detalles que demuestran que hay más inteligencia en esto de lo que parece. Un gran festival superheroico, pero pese a sus problemas, muy bien hecho. Muy Recomendado (9)

Cuatro Fantásticos Nº25: Continua la historia del Maestro de Muerte, y esto ya es otra cosa. Al principio parece que Millar va a seguir con su manido “mira que malo que es el malo porque es todopoderoso e infinitamente sádico” que lleva machacando hace meses, pero después le da un giro. El Maestro no es simplemente un sádico, es el maestro de la decisión sádica, de usar sus habilidades para poner a los héroes en dilemas en los que no hay salida buena. Es una gran diferencia, la diferencia entre un personaje que da para una historia de verdad, y uno que sólo da para escenas repetitivas. Por supuesto, todo saldrá bien al final, pero la gracia es ver como Reed y los demás logran escapar de la situación imposible. El final es algo confuso, pero también es ingenioso. Quizá esta mejora se deba a que este número tiene coguionista, un tal Joe Ahearne, pero dado que su único otro crédito en comics es un spin-off fallido de esta etapa, quizá no. (Ha escrito TV, pero no tiene buena pinta… como director si que es bueno, sin embargo, dirigió muy buenos episodios de Doctor Who) Oh, y resulta que esta tanda de historias Marvel de Millar está muy interconectada: Esta etapa no sólo enlazaba con el Viejo Logan, ahora resulta que también encaja con 1985. Podría haberse presentado mejor, pero es buena idea. El dibujo de Hitch sigue siendo bueno, pero como la serie llevaba (¡sorpresa!) un par de meses de retraso, tuvieron que sacarlo a mitad de número para irse a trabajar a Renacido, y lo sustituye Neal Edwards, que es un mal imitador. Recomendado (7)

Daredevil Nº47: Daredevil apenas está en este capítulo. Ni Kingpin, ya puestos. En su lugar, todos los demás personajes actuan, planeando, aliandose y traicionandose. Nada especialmente fascinante, pero lleva un buen ritmo (dentro del tono pausado casi adormecido de esta serie mensualmente) y hay desarrollo de los personajes, que es lo que le falta a la otra serie de Brubaker. Buen dibujo de Lark. Recomendado (8)

Exiliados: El Hogar está donde está el Corazón: Ya van dos tomos con esencialmente el mismo título. Eso es lo que pasa cuando divides material pensado para un tomo en 2. Porque este tomo lleva el nº100 de la serie, que es el final del volumen 1 y de la encarnación original del grupo, y la miniserie Muere Por la Espada, que es un team-up entre Exiliados y Excalibur, donde Claremont ataba los cabos sueltos de ambas series. Dado el tiempo que hace que cancelaron Nuevo Excalibur, te haces una idea del retraso que lleva esta serie. Por una vez, no es un cruce gratuito porque Claremont escribiera ambas series, sino que hay conexiones obvias a explorar: Capitán Britania y su hermana, Nocturna y Ave de Trueno, Dazzler y Longshot. Desgraciadamente, una vez pasan esas reuniones que no son malas (aunque las versiones de Wisdom y el Capi son patéticas si las comparas con las de Cornell, y lo mismo con Longshot y David), el resto de la historia es un absoluto desastre. Hay demasiados protagonistas, y la mayoría acaban estando de adorno, incluso cuando se supone que les pasan cosas importantes. Los malos principales son, de nuevo, un malo reciclado completamente aguado de los villanos del Capitán Britania de Moore, sin nada de la gracia de la versión original, o directamente contradiciendo el concepto básico, que demuestra la poca capacidad de entender porque las cosas funcionan de Claremont. Los otros personajes relacionados que Claremont siempre usa aparecen y desaparecen de manera aleatoria, sin saber bien a que vienen y que pretenden, cambiando de personalidad o dejando de actuar por exigencia del guión. Igualmente, dos personajes sin nombre aparecen de vez en cuando sin explicarse quienes son o a que vienen, pero aparentemente retconeando el origen de los Exiliados. Si luego lees entrevistas, resulta que son Dave Cockrum y su mujer, que están ahí como homenaje por parte de Claremont no se sabe bien porqué. Hacer homenajes a grandes dibujantes fallecidos es bonito, pero lo suyo es hacerlo de manera que sea apropiado a la historia y se pueda entender y funcionar sin pillar el chiste (ver los 4F de Waid con Kirby), no así. Y los malos nuevos, aquellos de pegarse físicamente, son olvidables, entre otras cosas porque no se explica quienes son, que hacen, desaparecen a mitad de la historia, y tienen nombres estúpidos y sin significado como Rougemort. Es como volver a los viejos “buenos” tiempos de los Neo. Todo esto viene a demostrar que en cuanto más se aleje Claremont de todo esto, mejor, porque es de una incompetencia brutal, como siempre que intenta algo así. El dibujo es Juan Santacruz, que a estas alturas ya no se sabe si es seudónimo de Oscar Jimenez o no, pero que es bastante flojo en aspectos de acabado y claridad. Después viene el final de la encarnación de la serie, que no es más que la despedida de la mayoría de miembros fundadores que quedan, y la presentación del nuevo grupo que queda en su lugar. Nada fuera de lo común en ninguno de los dos casos: Las despedidas son un poco forzadas, y no llegan a dar la pena que deberían. Y la presentación de los nuevos sólo demuestra que son los tipos de personaje de Claremont de siempre, en una aventura que no ofrece nada. Aún así, no es tan malo como la miniserie anterior, y el dibujo de Grummett está bastante bien. Por último, hay un extraño especial que se supone que celebra los 100 números, aunque aparte de eso, es difícil saber a que viene. Está escrito por un editor sin experiencia previa, y lo que hace es coger a un personaje de un universo paralelo que, inspirado por los Exiliados, visita universos que se han ido viendo en la serie, y montando su propio grupo de Exiliados cogiendo gente de esos mundos. Se nota que el guionista es novato, porque suena exactamente como sonaría alguien escribiendo fanfiction de los Exiliados, o un juego de rol basado en ellos. Hay muchos dibujantes, ninguno de ellos particularmente bueno. No es de extrañar que no se haya vuelto a saber nada de todo esto, lo raro es que se hiciera. Esta cosa rara aparte, esto es algo sólo para fanáticos de Claremont, que no inspira confianza para el volumen 2 de la serie hecho a su imagen y semejanza. No Recomendado (3)

Guerra de Reyes: Estallido: Teniendo “Guerra” en el título, que es el equivalente Marvel a “Crisis”, sabes que esto es otra gran saga. En este caso, es esencialmente Aniquilación 3, la gran saga espacial de este año, con el mismo formato que las anteriores: Un especial de inicio que luego continuará en una miniserie principal de 6 números por el mismo equipo creativo, más cuatro historias conectadas alrededor. Esta vez esas cuatro son de tamaño y cronología diferente, entre otra cosas porque dos son crossovers con series regulares, pero ya llegaremos a eso. La diferencia con las otras veces es que es una guerra más equilibrada entre dos bandos, en vez de los buenos siendo invadidos por los malos a lo bestia, aunque también está claro que bando es el de los malos. Esto es el especial de presentación, por los Abnett y Lanning que son los reyes actuales de lo cósmico en Marvel, que va de poner todo en situación. Y lo que hacen es presentar lo que nunca se ha visto en Marvel: Una guerra entre imperios espaciales de verdad, en condiciones. Normalmente (y sólo tienes que ver cosas como Operación: Tormenta Galáctica) en estos casos nos mencionan las guerras, pero nunca llegamos a verlas, sólo vemos escaramuzas, normalmente entre personajes conocidos en la superficie de los planetas. Los ejércitos, flotas y tecnologías no se ven, o si se ven, no se ven en acción. Pero A&L ya han demostrado de sobra que saben hacer space opera de la buena, y esto es otra cosa. Está a la altura, en espectáculo e ideas, de las buenas guerras espaciales de otros medios. La otra gran idea es la renovación que hacen de los personajes, manteniendose fieles a su idea básica. La idea es que los Inhumanos acaban hartos de ser tomados por el pito del sereno por todo el mundo, y deciden abrazar su destino como armas vivientes, lo que es mala noticia para los skrulls, que son los últimos en haberles tocado las narices, pero no acaba ahí. Esto tiene la ventaja de que hace que los Inhumanos dejen de repetir siempre sus mismas dos historias pesadas, y se lancen hacia algo nuevo y más sofisticado. Rayo Negro es más intenso que nunca, y también Medusa, llevando lo suyo en vez de ser sólo la abnegada interprete de su marido. Crystal es menos ñoña que antes, aprovechandose su pasado como princesita rebelde para ser el punto de vista más humano para la historia. El mayor golpe de genio es la nueva caracterización de Maximus, alejandole por fin de la misma historia que ha tenido en todas y cada una de sus apariciones durante décadas. En vez de eso, le dan un nuevo papel, consistente con sus ambiciones, pero que hace que su locura y su genio se aprovechen mucho mejor, y de manera mucho más divertida e impresionante. Igualmente, en el otro bando, A&L logran por fin hacer algo decente con Vulcano, por primera vez en su historia. Como tratarle como un personaje de verdad no tiene sentido, porque no lo es, es algo poco definido que siempre gana, lo han usado a su favor, y también el anacronismo de que los Shi’ar estén basados en el Imperio Romano: Ponen a Vulcano como Calígula, el chalado absoluto que nadie sabe como ha llegado a emperador, pero que nadie tiene las narices de contradecir por locas que sean sus órdenes, porque es demasiado poderoso. Así si que se puede tratar al personaje, y es otra muestra de genio. Muy buen inicio para la saga, y como encima se han traido a Pelletier de Guardianes de la Galaxia, tiene una pinta impresionante también.

Y entonces empiezan los problemas. De las cinco historias que componen básicamente Guerra de Reyes, cuatro están escritas por Abnett y Lanning. Así que, por supuesto, tanto en Marvel como en Panini la cagan, obligandote a comprar la miniserie no escrita por A&L junto con el especial de inicio. Y es especialmente desafortunado, porque la miniserie, Kingbreaker, está escrita por Chris Yost, que ya hizo la última patética miniserie sobre Vulcano. Esto es una continuación de esa, y es un poco mejor, pero únicamente porque tiene que dejar las cosas en posición para la Guerra de Reyes de la que es prólogo, así que tiene que pasar algo. El problema es que es eso, un montón de cosas que pasan porque les han dado la orden editorial de que pasen, no llegan a formar una historia, mucho menos una buena historia. Los Saqueadores Estelares escapan, y se enfrentan a un montón de Shi’ars. Por el camino, algunos personajes sufren cambios porque si. Esa es toda la historia, y no es precisamente emocionante tampoco el cómo está hecha. Nadie tiene un desarrollo como personaje, o una caracterización más allá de la obvia, ya puestos. Al menos el nuevo grupo de villanos shi’ar, aunque no tienen personalidades aparte de ser malos, al menos tienen diseños e ideas que no son completamente olvidables (algunos sacados de partes recónditas de Marvel, como uno que sólo había aparecido en la miniserie Starmasters de 1995, aunque le cambian completamente el aspecto y personalidad porque si) aunque sean, por supuesto, siendo Yost, muy noventeros. Es un mal comic, y sus muchas carencias se ven brutalmente expuestas al compararse tan de cerca con algo que si que lo hace bien. Igualmente, el dibujo de Dazo y Diaz es muy malo, pero en comparación con Pelletier, queda aún peor, si cabe. La Guerra de Reyes promete mucho, pero por culpa de una mala planificación editorial, este tomo no es recomendable. Neutral (5)

Guerreros Secretos Nº3: Los Guerreros Secretos (que realmente no se llaman así en el comic, pero algo hay que llamarles) tienen su primera misión seria, y no va precisamente bien. Buena manera de seguir desarrollando un poco a los personajes, que lo necesitan, pero también de vender su guerra como algo serio, y los villanos como peligrosos. Buen debut de acción para el villano de turno, por cierto, se justifica que esté aquí. El resto del número está dedicado a lo realmente chulo de la serie, a Nick Furia: Agente de nada, como bien lo definen aquí, y es un vistazo genial en la mente de Furia y su estado actual, mediante un diálogo con un viejo personaje muy bien recuperado. Al final se recupera otro, como buena caballería, que contrarresta lo deprimente de lo anterior. Muy buen dibujo de Caselli, aunque seguiría necesitando más color. Muy Recomendado (9)

Hulk Nº16: Que no es el nº601, sino que se continua la numeración de hace dos meses. Es complicado, ya lo explicaré el mes que viene. Sigue el Loeb, pero como a partir de este punto hay dos series de Hulk y empiezan ya los preparativos para la siguiente gran saga que cierra todas las tramas, se nota una gran mejora. En parte porque tiene que coordinar las cosas con un guionista de verdad, y en parte porque tiene que planear las cosas, que tengan un porque y un para que, que es una de las cosas fundamentales y básicas de la que esta serie carecía. Bueno, y que no salga el puñetero Hulk rojo también ayuda. Es un número de Bruce Banner adaptandose a su nuevo status quo con la ayuda de Rick Jones. Afortunadamente, Rick ya no es el personaje tonto de hace un año, sino alguien reconocible como el personaje, al menos en cuestión de personalidad. Bueno, sin el auto-odio y amargura que tiene desde que Peter David lo cogió, porque sería mucho pedir del Loeb algo tan complejo, pero bueno, es casi excusable ignorar 15 años de desarrollo dadas las circunstancias. Obviamente, la interacción entre Bruce y Rick está muy lejos de la complejidad que tenía con David, pero al menos es legible, coherente y aporta algo, sin ideas estúpidas, que es más de lo que se esperaba del Loeb. El dibujo también está bastante bien, para ser sobre todo dos personajes en un espacio pequeño. Neutral (6)

Iron Man & Máquina de Guerra Nº24: Tres protagonistas en Iron Man, cada uno con su propia trama. La de Stark es la pelea de la portada, que no tiene mucho, aunque es interesante ver como Tony se adapta a su cerebro menguante. Eso si, si vas a usar armaduras antiguas, que es una buena idea, no deberías inventarles nuevas armas para cada situación, contradice tanto la gracia retro como la supuesta idea de que va disminuyendo la complejidad. La de Pepper como la nueva Mujer de Hierro está bien, le da algo de alegría y optimismo necesario en una serie sobre tecnología prodigiosa, a lo que sería muy deprimente si no. Y la de Hill es un thriller de acción bastante decente y con buena tensión. En cuanto a Larroca, debería aprender que a veces, menos es más. Debería centrarse más en narrar de manera más clara, y menos en añadirle setecientos detalles a las armaduras que no necesitan. La armadura de Pepper no necesita tanto pliegue que parece músculos, que queda feo en vez de moderno. ¿Y porque demonios tiene zarpas la armadura? Oh, y el colorista mete la pata en la armadura que sale al final, estropeando un poco el guiño. En cuanto a Máquina de Guerra, toca el encuentro inevitable de casi toda serie Marvel con Osborn, y queda bien, porque es la clase de villano típico de la serie, por partida doble. Su enfoque es inteligente, y la respuesta de Rhodes y demás es chula. Aún así, la historia y planteamiento general de la serie queda bastante problemático. Dudo que haya mucha gente que quiera leer las aventuras de un cyborg con pistolas, que es esencialmente lo que es el personaje al final del número. Es la típica cosa de los 90, que probablemente sonará chula a algunos chavales de 15 años, que difícilmente apreciarán la temática socieconómica de la serie, o querrán meterse en el entramado Marvel. O lo que es lo mismo, queda como un personaje de 2000 AD, pero sin llegar a exagerarlo del todo, que es lo que hace que este tipo de series funcionen, y no ponerse muy serio sobre los malos que se combaten, que no pega con un personaje tan ridículo. Recomendado (7)

Jóvenes Titanes Nº7: Recupera el mes perdido, y salen tres números para coordinarse con el crossover con Titanes que viene después. Claro, que no servirá de nada si no ponen al día la otra serie, que lleva 4 números de retraso. Esta saga ya es post-Crisis Final, por cierto. El primer número es de los dedicados a los villanos, y le toca al Hermano Sangre. Johns lo presentó como archinemesis adolescente de los nuevos Jóvenes Titanes, pero no llegó a cuajar, y acabó matandolo. Eso último se soluciona en este número, que tiene a los Titanes y algunos amigos dispersos enfrentandose al resucitado Hermano Sangre, y no les va muy bien. Que es más una muestra del mal estado del grupo que de lo efectivo del villano. La verdad es que Sangre sigue siendo bastante patético y monodimensional en sus motivaciones y personalidad, como muestra su narración, pero como villano para un número no está mal. Es caer mucho para su linaje, de todas maneras. El hecho de que prometa volver no sería bueno, pero no continua en el número siguiente, pese a lo que parece. El segundo número sigue del anterior, y está dedicado a Diablo Rojo, y sirve para tratar el tema de su alma y sus poderes. Como se mete en temas demoníacos, enlaza también con Reinar en el Infierno, la miniserie que se suponía que hacía con los personajes infernales lo que Aniquilación hizo con los cósmicos de Marvel, pero que resultaba ser una mierda, y con suerte no la publicarán aquí. Aparte de tratar el tema de Diablo, que es satisfactorio hasta cierto punto, aunque como todas las continuaciones de ideas de Johns por otros autores, anticlimático y cambiando las reglas del juego a algo peor, se nos presenta otro de los nuevos miembros del grupo, enlazando con lo de Hermano Sangre. Es una elección muy chula para miembro, un personaje con mucho potencial que puede dar mucho juego, aunque de momento sólo se vea un poco. También viene el Orígenes y Presagios, que en el orígen tiene una mirada atrás nostálgica a la serie como la que ya han hecho otras veces, con énfasis en lo cutre que se ha quedado el equipo pero que lo van a reconstruir, es decir, nada nuevo. Los presagios tienen cosas que pueden ser interesantes, pero da igual, porque va a haber cambio de guionista y de dirección editorial, así que la mayoría no se van a cumplir.

La cagada que es la pésima intervención editorial de DC en esta serie se extiende al último número, donde McKeever es acréditado únicamente como “idea original” sin que nadie se haga responsable del guión, lo cual no es precisamente una buena señal. Pero explica muchas cosas. El número es un epílogo de la miniserie de los Titanes del Terror, con los personajes rescatados en la miniserie presentandose como posibles miembros, hasta rellenar la nueva alineación del grupo. Si esto lo hubiera escrito McKeever podría haber salido bien, porque la interacción se le da bien. En vez de eso, es una chapuza vergonzoso de número, con un puñado de personajes siendo soltados delante del grupo sin explicación de quienes son, y algunos deciden quedarse y otros irse por exigencias del guión. Además, por alguna razón, se mete a un personaje salido de una mala comedia adolescente que es absolutamente inaguantable y graciosillo, y da vergüenza ajena cada vez que abre la bocaza y dice algo que sin duda pensaban que era desternillante. (No para de hacer insinuaciones sexuales, ¿no es es hilarante?) No se sabe en que demonios piensan en DC con esta serie, la verdad. Lo más triste es que la alineación que queda al final es bastante buena, con personajes bastante icónicos y representativos, con potencial y variedad en poderes y personalidades. Pero dado que el guionista va a salir rebotado después del inminente crossover (con Titanes, encima, lo que es no garantía de nada bueno) y que no se sabe ni siquiera quien pone las ideas en esta serie, es difícil que se llegue a hacer algo con esta alineación, sino al contrario, será una de las que nadie recuerde años después. El dibujo es igual de desastre, ya que es una de las series en las que DC se niega a dejar un dibujante fijo más de unos números. Barrows lo hace muy bien en un capítulo, pero en otro ponen a un imitador decente de la misma escuela, Fernando Dagnino, y en el otro ponen al tal Goldman que vimos en la LJA, que casi cumple. Para terminar de tocar las narices, el OyP lo hace Benes. Esta serie está cayendo en picado sin fondo a la vista. No Recomendado (4)

JSA Nº23: El último número antes de Crisis Final, como se verá el mes que viene. Termina la historia de Gog y Kingdom Come, “sólo” 14 meses después de empezar. Que es la mitad de la etapa de Johns/Eaglesham, encima. Al final, ¿ha valido la pena? La respuesta es claramente no. Ha durado mucho más de lo que debía, la atención a los muchísimos personajes ha decaido, y ha paralizado prácticamente la serie durante un año para contar una secuela de un comic de hace 12 años, que no era necesaria en absoluto. Las dos versiones de Gog han sido una decepción, una un mal personaje que duró demasiado aunque al menos nos libramos de él, el otro una idea con potencial que se acabó desaprovechando. Y todo lo de Superman-22 era obvio desde el principio a donde iba, y no era más que repetir las mismas ideas que se hicieron en KC mejor y más rápido, por mucho que fuese una manera ingeniosa de tener un pseudo Superman-2 en la SJA. No es que no haya habido buenos momentos en la saga, pero generalmente han sido cuando no iba de lo de Kingdom Come (ni lo de Tierra-2, ¿y quien pensó que era buena idea alargar una saga ya larga metiendo otra historia distinta en medio?). Al final, la influencia de Alex Ross en la serie sólo ha hecho que una serie que empezó muy bien haya decaido. Este último capítulo resume un poco algunos de estos problemas. No se lee como un final, se lee como un epílogo anticlimático, como si el capítulo final se hubiese dividido en el número del mes anterior y este. Termina la pelea con Gog, que tiene un destino apropiado, y poco más, porque el combate realmente ya había acabado. Los miembros del grupo afectados por Gog vuelven todos a la normalidad, supuestamente habiendo aprendido algo, pero en general es haber apretado el botón de reset. Lo más triste es que el único “regalo” de Gog que se conserva es el que nadie querría conservar, porque es una horrible idea. Lo único que salva el número es el epílogo de la historia de Superman, dibujado por Ross, que está muy bien y logra apretar todos los botones emocionales necesarios. Bueno, asumiendo que hayas leido KC. Muy buen dibujo. Recomendado (7)

Lobezno Nº49: Otra vez números de relleno, pero este mes no hay suerte con ellos. Son un anual y uno de esos especiales aleatorios que nadie quiere pero que Marvel se empeña en sacar. Quizá tienen un gran público en la Europa del Este. El anual está escrito por Swierczynski, el de Cable, y dibujado por Deodato, que al menos está acostumbrado al personaje, aunque le haga demasiado muscular. Y va del Tio Garras vs un hombre lobo. Las comparaciones y morales de la historia son tan obvias que te las puedes imaginar ahora mismo, y acertarás todos los puntos por los que pasa la historia. Es difícil de decir algo malo, pero también algo bueno, o que justifique su existencia. Relleno. El especial es de un equipo salido de series Marvel callejeras que están a punto de ser canceladas: Mike Benson (de Caballero Luna, que precisamente se enfrenta a un Hombre Lobo este mes) y Roland Boschi (de Motorista Fantasma). Es la típica historia donde Logan se mete en una mala situación del mundo real, y la arregla a base de venganza con garras. Al menos el tipo de crimen es bastante original para Marvel, y le va bien a Lobezno, aunque una historia que dependa de que Logan tenga dificultad para ligar en bares tiene un problema, ya que todo el mundo sabe que no es así, por raro que suene. Ese detalle aparte, te gustará si te gustaba lo que hacía Rucka en la serie, pero a mejor velocidad. Un número inofensivo, que ya es algo. Neutral (6)

Marvels: El Ojo de la Cámara Nº1: Otro combo de incompetencia por parte de Marvel y Panini. Marvel, por tener una miniserie cuyo equipo creativo tardó 5 años hacer 5 números, y empezar a publicarla antes de que el nº6 este hecho, cuando estaba claro que iba a tardar muchos meses más. Como era de esperar, el nº6 va a tardar casi un año en salir desde el nº5. Panini, por su impaciencia incomprensible. Es decir, como muy pronto, el nº6 saldrá este febrero, después de un mes de retraso. ¿Por qué demonios no se han esperado a asegurarse de que el número va a estar y lo van a poder a publicar a su hora, en vez de saltar sin red? La historia transcurre hace años, por Dios, no hay prisa. Esto es la esperada secuela de Marvels, aunque no es la secuela que originalmente tenían pensada Busiek y Ross. Esa ha acabado reciclandose en la maxiserie que está saliendo actualmente en Astro City. Esta ya no tiene a Ross ni tiene la perspectiva de unos personajes nuevos (como la falsa secuela que sacó Marvel hace años, que cogía un poco de la proyectada) pero aún tiene a Busiek y la misma perspectiva de la primera parte. Así que esta miniserie nos cuenta lo que pasa después con Phil Sheldon, y desde su perspectiva vemos lo que pasa desde el final de Marvels, a mitad de los 70, hasta finales de los 80. Así que en vez de ser un vistazo optimista a la Edad de Plata, va a ser un vistazo más cínico al mayor realismo de la Edad de Bronce, y la mayor oscuridad aún de los 80. El primer número es decepcionante, porque para que la miniserie pueda leerse independientemente, el número entero está dedicado a recapitular Marvels, y para el 99% que la haya leido ya, todo lo que cuenta, tanto de la perspectiva de Phil, como de los personajes Marvel, son cosas muy familiares. Lo único es la sorpresa final, que es el gran cambio en la vida de Phil que marca su dirección en esta secuela. El segundo número ya es otra cosa, y vamos viendo distintos movimientos, personajes y hechos de los 70 desde una nueva perspectiva, y vemos como eso va significando un cambio en el espíritu de los tiempos, tanto dentro como fuera del comic (personajes más oscuros reflejando el cambio de la mentalidad de los americanos hacia el orden establecido por aquella época, como Busiek ya mencionó en Astro City: Héroes Locales), mientras que la reacción de Phil Sheldon ante todo esto es dura, aunque entrañable. Bastante bueno, y logra tener la impresión que daba Marvels, pero no contando lo mismo de nuevo. Y aunque el dibujo no da la impresión que daba Ross en su día, el dibujo de Jay Anacleto (ilustrador que en comics ha hecho cosas poco conocidas como Aria) es increiblemente detallado, es bonito, y da la misma sensación de que los personajes están vivos. Recomendado (8)

Nova: Servir y Proteger: Un insólito tomo de la serie, porque por una vez no es crossover con ninguna otra serie. El tomo va de continuar el final del tomo anterior, es decir, la reconstrucción del Cuerpo de Novas. Es arriesgado construir tu serie alrededor de un concepto que, admitamoslo, es una copia total de uno de los más famosos de la competencia. (Y el propio comic hace un par de guiños al respecto) Pero Abnett y Lanning se atreven, y a base de una serie de giros, logran hacer que tengan una forma y desarrollo de manera que quede distinto a los Linternas Verdes. La verdad es que A&L logran darle mucho interés a la serie, cambiando el status quo con un gran movimiento o revelación en cada número, de manera que siempre hay una gran sorpresa en cada capítulo del tomo, y las cosas se mueven deprisa sin dar un segundo para aburrir. El primer número presenta a los nuevos reclutas, y resultan no ser genéricos, sino cada uno con una personalidad, modo de usar los poderes e incluso algo de historia conectada con el Universo Marvel. Buena presentación que vende bien el concepto de grupo en una serie que hasta ahora era individual, y con un final que muestra por otro lado que la serie no va a alejarse mucho de Richard Rider. El segundo tiene algo necesario ahora que Rich está en la Tierra, una reunión nostálgica y melancólica de lo que queda de los Nuevos Guerreros originales, que queda bien aunque no vivieras aquellos tiempos, porque pisa terreno que cualquiera puede entender, aunque sea por encima. El final es una imagen de dos páginas para quitarse el sombrero y echarse a reir. El tercero tiene las consecuencias del anterior, y es una contrarreloj con varios giros interesantes y lógicos, que termina con algo que tiene que pasar en todas las series de Nova. El último capítulo es más relajado, centrandose en la mentalidad del personaje y mostrar más lentamente conceptos, relaciones y consecuencias, pero también termina con un bien cliffhanger a la antigua usanza. Y ahí está el problema principal del tomo, que la historia ni empieza ni termina en él. Esta debería ser una serie que se publica mensualmente. Primero, porque pasan suficientes cosas por número y los finales enganchan, no como la mayoría de series mensuales de Panini. Segundo, porque te ahorrarías tener una historia cortada a medias tanto tiempo (demonios, el cruce con el tomo de Guardianes del mes pasado no se verá hasta el siguiente tomo, pese a que eran del mismo mes originalmente). Y tercero y más importante, porque te ahorrarías que para que no queden sólo 4 números rellenen el tomo con morralla. Porque el tomo aparte de lo que debería llevar, lleva dos números de la serie original de Nova, con un par de páginas de presentación, que transcurren hace muchos números, para colmo. Además, el nº1 con el orígen aún se podría considerar interesante, aunque sea fuertemente mediocre, pero el otro número si que no viene absolutamente a nada, y es una historia tan genérica, cutre y olvidable que se podría hacer con un molde de comics Marvel de los 70. Lo único que muestra es porque Abnett y Lanning tienen tanto mérito, al haber revivido un personaje que empezó tan mal (ya podían haberse ahorrado esta morralla en Panini, teniendo en cuenta que esto se reeditó no hace tanto en España) El dibujo de Wellington Alves no está mal, pero en el último capítulo ponen a DiVito, el de Aniquilación, y es una gozada. Sería un tomo muy bueno de superhéroes cósmicos, si no fuese por el lastre. Con él, Recomendado (8)

Nuevos Vengadores Nº49: A los que no les guste el Encapuchado, tendrán la suerte de que en este número si que hay una participación amplia de los Bendisores. Para mala suerte de todos, es con la típica caracterización y diálogo de Bendis, donde todo el mundo suena exactamente igual, da igual su personalidad, motivaciones o relación con los demás (en serio, tapad las asignaciones de bocadillos, y probad a distinguirlos) y dicen mucho para no decir nada, encima creyendose graciosos. La parte del Doctor Extraño sigue demostrando que no tiene ni idea, mientras que la del Encapuchado va un poco mejor. Es decir, sigue demostrando que tampoco sabe escribir al personaje (es decir, sólo había aparecido en dos miniseries antes de que lo cogiese, e ignora completamente su caracterización, hay que jorobarse) pero al menos su historia va hacia alguna parte además de pegar tiros y parecer chulo delante de la misma panda de paletos. La escena final es hasta divertida, aunque no encaje del todo con la última caracterización del personaje (¡sorpresa!) y quede un poco raro si no conoces al personaje. El dibujo de Tan sigue siendo malo, el de Bachalo cuesta un poco de seguir, pero queda bien. No Recomendado (4)

Patrulla-X Nº49: Número doble para compensar el mes dedicado al anual. Y después de la buena saga anterior, aquí vuelven dos cosas malas de la anterior: La mujer-que-puede-ser-Madeline-Pryor, y Greg Land. En el caso de Land, no es tan malo como otras veces. Al no haber prácticamente escenas de acción, sino siendo todo de gente hablando, su incapacidad para narrar se disimula, y aunque todo el mundo sigue teniendo caras fotocopiadas, y poses y expresiones que no se corresponden (y en algunos casos, hasta le han pillado de donde las ha calcado, porque es un chorizo, y además uno vago), no perjudica demasiado a la historia. Es triste que sea un logro que un dibujante popular no perjudique a la historia, en vez de mejorarla, pero mira. En cuanto a lo otro, es virtualmente imposible que remover todo el tema estúpido de Maddie lleve a nada bueno o útil, aunque de momento, esa parte no se ha tratado. De todas maneras, si que desentierran, literalmente, otra historia mala y confusa que no necesitaba ser removida. Aunque si el resultado es el que parece de momento, por rebuscado y tonto que sea, quizá sea para bien. Sea como sea, toda esa parte no pinta bien, con mal uso excesivo de historias pasadas, y una alineación escogida al azar de personajes femeninos de distintas series sin nada en común excepto ser mujeres (algunas ni siquiera mutantes, lo cual es contradictorio) y motivaciones confusas o inexistentes. El resto es seguir viendo como afecta la nueva situación de la Patrulla-X en SanFran a los distintos personajes, y aunque hay muchos, está claro cuales son principales y cuales están de adorno. La mayoría de escenas son buenas, con buen uso de los personajes. Sigue siendo especialmente memorable la participación del Club X, esta vez sin acción, pero con revelaciones además de la diversión habitual. Y luego hay alguna problemática, como la escena donde Estrella del Norte se une al grupo. Dejando aparte el pequeño detalle de Carey escribió la miniserie de IS como si ya se hubiese unido (y es mencionado aquí, aunque sin explicación, supongo que para cubrir un fallo de comunicación entre autores), y aunque está bien que (tal vez) le hayan dado por fin un novio (sólo 17 años después de que saliese del armario, quizá), lo que sería ideal es que dejaran de escribirle como si su única personalidad fuese ser gay. Desde siempre su personalidad ha sido ser arrogante y seco, es bastante triste que sólo porque sea gay, no sólo tengan que ir todas sus historias sobre eso, encima haya que modificar su personalidad para parecerse a un estereotipo. En general, la serie sigue yendo bien, pero son detalles como ese o lo de las villanas que hacen que te preocupes. Recomendado (8)

Poderosos Vengadores Nº24: Con la alineación ya formada, este es el número tranquilo donde se establece la dinámica de la serie. Hay una serie de pequeñas peleas contra diversas amenazas que nos muestran la química entre miembros del grupo, y funcionan bastante bien. Buena caracterización individual, interacción apropiada y con ritmo adecuado, y humor de vez en cuando sin sacrificar la seriedad de las situaciones. Especialmente memorable es cierto momento que tiene Mercurio, clásico del personaje, que aparte de desternillante por lo descarado, demuestra que por mucho que lo intente, no es un héroe de verdad, y su interacción con el grupo no va a ser precisamente normal, al igual que la de su “hermana” (que obviamente no puede seguir así indefinidamente, pero no pasa nada, porque está claro que la serie tiene una dirección y se va a ir moviendo, en paralelo al Reinado Oscuro). El status quo del grupo es tan bien muy buena idea (aunque queda un poco raro que Slott los conecte con una creación suya que sólo había aparecido en Amazing Fantasy y que originalmente era de cachondeo), reforzando la idea de que son los Vengadores de verdad, pero con un planteamiento único en Marvel (que es el que solían tener los Vengadores en los buenos tiempos, por otra parte) y también la conexión con los otros grupos, demostrando que su actual base de operaciones, por buena idea que sea, es sólo el principio. Lo más señalable del número es que más que cualquier otra, esta es la serie central del Universo Marvel, diga lo que diga la publicidad. Es decir, por mucho que Bendis marque la dirección general de las series, simplemente establece las ideas generales, las comenta un poco por encima, y luego pasa completamente de ellas. Por ejemplo, la del Cónclave, una idea chula, con la que no está haciendo nada en absoluto. Los tentáculos de Osborn y su Reinado, y las distintas aportaciones de los miembros del Cónclave pasan por muchas series Marvel, pero eso no se ve reflejado en las supuestas “series insignia”. Se ven en ésta, donde no sólo se recapitula todo lo que está pasando en el Universo Marvel, se explica como funciona el dia a día del Cónclave (siguiendo la conexión establecida en el número anterior) y la interacción lógica entre tanto villano. Es decir, por fin se explora el potencial de la idea. La lástima es que lo más probable es que en vez de usarse esta multitud de elementos para construir una buena historia con un final que los use todos, Bendis siga pasando y en el final sólo influyan sus tres series. Pero al menos estarán series como esta para contar la verdadera historia. Para terminar de mejorar el asunto, este mes no dibuja Pham (y ya es triste que el tener un dibujante invitado no famoso sea una alegría) sino que dibuja Rafa Sandoval, que ya lo hizo bien en Hercules, y también lo hace bien aquí. Sólo dos problemas: Uno, debería haberse esforzado más en el traje de Mercurio, se supone que su emblema es un relámpago, no un trapecio deforme. Y dos, si te piden que dibujes una clavícula, documentate un poco, que no cuesta nada mirar una imagen en internet. Pero en general, ojalá se quedara aquí, aunque se va a ir a Iniciativa, que le necesita aún más. Muy Recomendado (9)

Proposition Player: Miniserie de Bill Willingham rescatada ahora gracias al éxito de Fábulas, pese a que se publicó hace 10 años. Es una de esas miniseries autoconclusivas de una gran idea fantástica fácilmente explicable, e inmediatamente aplicable al mundo real con humor, que solían abundar en Vertigo hace unos años. La idea aquí es “un experto en juego consigue que unos colegas le vendan sus almas, y ahora tanto el Cielo como el Infierno quieren convencerle para que se las de”. Lo que sigue, en vez de una reflexión seria sobre el concepto de alma y lo que hay más allá de la muerte, es una comedia llevando hasta su extensión lógica que pasaría si estas cosas realmente existiesen y tuviesen efectos tangibles. El protagonista recuerda a veces a Jack de las Fábulas, pero aunque similarmente embaucador y caradura, resulta ser más listo y más humano después de todo. Los secundarios no están tan bien definidos, de hecho, la mayoría de humanos son intercambiables, pero cumplen su función y son entretenidos. Lo más curioso es que la historia no va por un sitio precisamente predecible. Lo obvio sería que toda la historia fuese ambos bandos sobrenaturales persiguiendo y haciendole la vida imposible al protagonista cada vez más conforme se acerca la hora límite y tiene que tomar una decisión al final. En vez de eso, toma una decisión a mitad de la miniserie, y el resto de la historia va de ver las consecuencias de esa decisión, de las divertidamente grotescas a las ingeniosas y astutas. El resultado es que una historia que parecía que iba a ir de una persecución de un embaucador que trata de ser más listo que nadie, se convierte en algo mucho más tranquilo y menos inmediato, y más de construir un mundo a base de soltar ideas ingeniosas. De hecho, la historia termina en el penúltimo, y el último va todo de presentar el status quo donde todos viven felices para siempre, o casi. No tan emocionante, pero más original, y al final, es bastante divertido de todas maneras. El dibujo de Paul Guinan es similar al viejo estilo de Willingham (que empezaba haciendo los bocetos) y también el actual de Jack de Fabulas. Es decir, está bien, es apropiado, y sabe mostrar cosas de lo más absurdo como si fueran lo más normal del mundo. El final deja la puerta abierta a secuelas, pero quizá mejor que no hayan hecho, la premisa tampoco daba para mucho más. Aunque si Willingham tuviera una buena idea que contar en este universo, se le podría echar un vistazo. No es Fábulas, pero está bien. Recomendado (8)

Punisher: Niñas Vestidas de Blanco: La etapa de Ennis en el Castigador MAX ha terminado, pero aunque Ennis era el que llevaba la línea entera él solo, no por eso van a cancelar la serie. Lo que han hecho es coger a tres novelistas de serie negra y poner a cada uno a escribir una saga del personaje. El primero es Greg Hurwittz, cuyo único trabajo previo en comics era una reinvención MAX del Exterminador de Tontos en plan gore estúpido que era el equivalente a cagarse en la tumba de Steve Gerber. Esto no es tan malo, pero es igualmente decepcionante. Es una historia absolutamente genérica del Castigador, donde hay unos criminales, va matandolos, y libera a los inocentes de esta gente tan mala. Lo único supuestamente original es el tipo de crimen (el título te da una buena pista de por donde van los tiros) pero aparte de ser más sórdido de la cuenta, no tiene nada más. Simplemente, Frank mata a criminales de maneras no especialmente inspiradas, con una narración aburrida, durante páginas y páginas, para decirnos que ser malo es malo. Pues vale. El dibujo de un tal Laurence Campbell es del estilo habitual de la serie, oscuro y sucio. Nada que ver aquí, me temo. No Recomendado (4)

Punisher: Viviendo en la Oscuridad: Dos tomos del Castigador en la misma semana, porque en España se desconoce el concepto de contenerse y distribuirse, aparentemente. Esta es la serie del Universo Marvel, que cambia de nombre (quitandose el subtítulo de Diario de Guerra) y se renumera aprovechando cambio de autores y dirección, porque puestos a hacer cosas de los 90, ¿por qué no renumeraciones gratuitas a ver si así aumentan las ventas? De todas maneras, sigue la misma premisa que la serie predecesora: Es el Castigador metido en el meollo de los acontecimientos del Universo Marvel, y enfrentandose a supervillanos. En este caso, toca Reinado Oscuro, así que tiene al Castigador apropiadamente tratando de desbaratar el imperio criminal del Encapuchado. Hasta ahí bien. El problema es que escribe Rick Remender, cuyos trabajos anteriores en series ya existentes ha sido bastante desastroso. Sólo hay que recordar que coescribió la última saga de Diario de Guerra, en la que el nivel de la serie descendió de manera súbita y drástica. Y algunos de esos problemas siguen presentes aquí. El principal es que la serie ha perdido todo su sentido del humor y la exageración que hacía que la etapa de Fraction funcionara. Así que esta serie ya no es divertida, y francamente, la idea de un tipo normal con pistolas tratando de plantarle cara a gente con superpoderes es algo absurdo que sólo funciona si lo exageras, tomado en plan serio y dramático queda bastante absurdo, en el sentido de ridículo. También tiene el problema añadido de que requiere una suspensión de la incredulidad aún mayor, o alternativamente, que los personajes actuen de manera convenientemente estúpida o incompetente para que la serie no termine en dos páginas con el protagonista muerto. Eso queda patente en el primer número, que es el Castigador contra el Vigía. Transcurriendo lógicamente, duraría dos segundos. Lo peor es que para que acabe como él quiere, Remender no recurre a que el Castigador tenga un plan inteligente basado en estudiar al Vigia y atacar su punto débil entre las orejas, que sería lo inteligente y que demostraría que el protagonista está a la altura, o ni siquiera lo que hacen normalmente en estos casos, que es que a Bob le de la locura y pase de la batalla. No, en vez de eso, es un combate (bueno, una persecución) física, donde el Castigador se libra por chiripa, sin explicación de porque el Vigía no usa sus poderes, ni porque Frank es tan tonto como para no esperarse eso. Después la historia se vuelve menos tonta, con la presentación del nuevo Microchip de esta serie, que desgraciadamente es más aburrido y mucho más irritante que sus predecesores. Es el típico listillo que se cree radical pero que es un idiota, pero desgraciadamente lo escriben en serio, no en burla. Después hay un montón de relleno del Castigador no haciendo nada, o simplemente pegando tiros. Y después viene la gran revelación, que lo que hace es básicamente hacer demasiado poderoso al Encapuchado, más allá de la razón, porque justo es lo que necesitaba el personaje: Más poderes aún de los que le ha dado Bendis, y menos caracterización aún. Supuestamente viene con un dilema ingenioso, pero todos sabemos como va a terminar, aunque no lo hubieran hecho ya otras veces, como en Batman el año pasado. Por alguna razón incomprensible, también confunde el Castigador MAX con el normal. Y luego está el final, que no entenderás a menos que estés familiarizado con una historia de otras series de hace 25 años. Y si lo pillas, no entenderás porque demonios alguien piensa que eso es buena idea. El dibujo es el debut mainstream de Jerome Opeña, que ya colaboró con Remender en Fear Factor para Dark Horse. El estilo sucio pero realista (algo así como una versión cutre de Weston) es apropiado para el personaje, aunque no para los personajes más coloridos que salen, que no quedan bien. Además, sus decorados y acciones quedan bastante sosos a veces. No es un buen relanzamiento, precisamente. No Recomendado (3)

Reinado Oscuro: El Cónclave: Otra de esas antologías que les gusta ahora a Marvel, como Manifiesto Destino y tal. En este caso, un especial con una historia dedicada a cada miembro del Cónclave de Osborn, excepto él. Sólo que realmente cada historia es de su padre y de su madre, sin nada que las conecte ni las relacione (algunas no tienen nada que ver con el Cónclave) y lo único en común es que todas están escritas por alguno de los guionistas de última hornada que Marvel está promocionando, y dibujantes también de ese estilo. Hickman, siendo el nuevo guionista de los 4F, escribe la historia del Dr. Muerte, que la verdad, es una enorme chorrada. Muerte fantasea que es el mejor y gana, se acaba el chiste. Para una historia de 8 páginas no está mal, más por la gracia del ego infinito de Muerte que por la historia en si. El dibujo de Adi Granov es bonito, pero demasiado artificioso y posado, y los personajes son casi irreconocibles si les quitas los trajes. Fraction continua escribiendo a Emma Frost, en una historia que no es más que un repaso de toda su vida como justificación de que acepte formar parte de un grupo de villanos. Si estás siguiendo la Patrulla-X, no dice nada absolutamente nuevo, porque la historia te la sabes, y la motivación se podía deducir sin necesidad de que te la dijeran explícitamente. Quizá la idea sea presentarla a gente que no siga la Patrulla-X, en cuyo caso, tiene un pase. El dibujo de Daniel Acuña es bueno. Remender, que como hemos visto está escribiendo al Encapuchado como el gran malo en Castigador, le dedica una historia donde, por primera vez desde que Bendis le puso las zarpas encima y le convirtió en su Mary Sue, se recuerda su miniserie original, y que tenía unos secundario, una vida y una personalidad definida. Básicamente, un concepto interesante en el que Bendis se ha cagado como suele hacer. Remender tiene que establecer un equilibrio entre el personaje como era entonces, y el jefe criminal que es ahora, de manera que parezca la misma persona, y hasta cierto punto logra conectarlos, lo que tiene mérito. El final no viene bien motivado, sin embargo, aunque se vea lo que pretende, que su posición actual le obliga a traicionar quien era. El dibujo es de Max Fiumara, que ha hecho cosas para DC, y tiene un estilo que le pega al personaje original. Milligan escribe al Namor de verdad, no al del tomo del mes pasado, en una historia que no tiene nada que ver con todo esto, sino que, si Atlantis estuviese en pie en vez de ser unas ruinas, podría transcurrir en cualquier momento. Básicamente, tiene a Namor haciendo de Rey Salomón y dirimiendo una discusión entre dos de sus súbditos sobre un niño. Una buena idea para el personaje, bien hecha, dejando claro los elementos esenciales del personaje que le hacen noble pero no enteramente heroico. El dibujo de Carmine DiGiandomenico no está mal. Por último, Gillen escribe una historia de Loki que es un prólogo a su próxima etapita en Thor, aunque realmente vaya antes del número de este mes. Es un cara a cara (más o menos) entre Loki y Muerte, y nos muestra lo listos y peligrosos que son ambos, y hasta donde llega su alianza. Bien hecho. El dibujo es de un tal Tonci Zonjic, que no suena de nada, pero no está mal. Nada de esto es material esencial ni mucho menos para Reinado Oscuro o ninguna de las series implicadas, pero hay buenas historias y buen tratamiento de los personajes implicados, que es más de lo que se suele encontrar en antologías de este tipo. Y si Marvel va a seguir empeñada en hacerlas, al menos que las hagan así. Recomendado (8)

Reinado Oscuro: Elektra Nº2: La historia va por un camino distinto y más original de lo que parecía por la primera mitad, lo que al menos lo hace más interesante. El combate con Bullseye resulta que no es el final de la miniserie, sino un escollo más a superar antes de llegar al verdadero conflicto de la historia, que no es físico, es moral. Los adversarios cutres del segundo capítulo resultan tener una historia más profunda de lo que parecía a simple vista, y sirve para poner a Elektra en una situación complicada. Eso lleva a una buena revelación que restaura la idea original de una historia anterior, y que pone a Elektra en una posición más interesante que “todo el mundo me persigue por algo que no hice”, y más apropiada para la moralidad gris que ha tenido el personaje desde que la resucitaron. Es difícil saber por donde tirar ahora con Elektra, probablemente por ninguna parte, como desde que Miller dejó de escribirla, es casi imposible escribir historias sobre ella que no sean volver siempre a lo mismo, pero al menos Wells ha sabido apañarselas con esta miniserie, que ha resultado tener algo de propósito después de todo. El dibujo de Mann es decente, aunque sin grandes efectos ni fondos. Recomendado (7)

Robin Nº7: Último número de la serie, para ser relanzada de alguna manera tras la Batalla por la Capucha, por buenos motivos. Transcurre después de Crisis Final, ya que Batman está desaparecido, y ha pasado demasiado tiempo para que transcurra durante RIP. Supuestamente el primer episodio está dedicado al nuevo Anarkía, aunque como la mayoría de las veces, eso es sólo una pequeña parte del número. Hay una cosa que hace muy bien Nicieza en estos números, que es la idea central de estos números que le ha tocado escribir, y que ha logrado plasmar muy bien, a diferencia de Nightwing: Demostrar que Tim ha crecido más allá de su papel de Robin, y es un adulto tan competente y astuto como podía ser Batman cuando empezaba. Sólo eso ya justifica la existencia de esta pequeña etapa, que es más de lo que se puede decir de muchas. A decir verdad la mecánica de la historia, sobre todo de los planes de Robin y Anarkía (incluida la revelación sobre su identidad, que era decepcionante) deja un poco que desear, pero en general sale bien. El último número es un buen epílogo para la etapa y la serie, demostrando lo que ha crecido Tim, que se demuestra en como ha cambiado su manera de relacionarse con algunos de los personajes más importantes de su vida, con muy buena narración metiendose en su cabeza, y un combate final brillante contra Shiva. El Orígenes y Presagios sigue en el mismo estilo, con la parte de Orígenes teniendo a Robin enfrentandose por fin al villano que mató a su madre. Y Presagios que no pintan demasiado bien, porque otros guionistas peores cogerán al personaje. El dibujo de Freddie Williams tiene sus problemas, pero al menos cuenta aceptablemente algunas cosas. Es una pena que una de las series más longevas del mercado actual, casi la única superviviente de los 90, sea cancelada para ser relanzada, pero por una vez no es enteramente gratuito. Está claro que Tim Drake está listo para una nueva identidad, sea Batman u otra, y Nicieza ha sabido ser convincente de ello. Una pena que los anteriores 150 números, principalmente de Dixon, no mostraran ese mismo crecimiento, y hayan sido 14 años casi enteros de morralla mediocre. Bonita portada homenaje para cerrar el círculo, por cierto. Recomendado (8)

Scott Pilgrim y la Tristeza Infinita: Ugh, título de música de los 90. Fuera, música de los 90. Con lo bien que quedan todas las referencias ochenteras… Continuan las aventuras de Scott Pilgrim, y después de 3 tomos, no sólo no se hace repetitivo, va incluso mejorando. Detalles que parecían simplemente bromas absurdas resulta que, páginas (o incluso tomos) después resulta que están por una razón argumental importante. Parecía que no, pero Brian Lee O’Malley lo tiene todo muy bien montado, y se nota. Otra cosa que hace muy bien es presentar algún elemento que pasa desapercibido (normalmente alguna cosa extraña, que dada las muchas cosas raras y rupturas aceptadas con la realidad que tiene la serie, ya ni se registran como raras) que luego resulta que su existencia, o que esté fuera de lugar si que es señalable, para hacer un chiste, o para resolver alguna situación más seria. No sólo es una buena historia, aprovecha muy bien su formato y su estilo. En cuanto a cosas menos abstractas, la historia sigue yendo claramente sobre el viaje hacia la madurez de Scott Pilgrim, y en este caso, como eso se traduce en la necesidad de superar los traumas del pasado. Que en este caso vienen en forma tanto del tercer exnovio malvado de Ramona, como su propia exnovia malvada. BLOM logra hacer que ese grupito sean realmente inaguantables, pero de manera creible (si te mueves un poco por círculos así, conoces a gente igual, seguro) y que sus apariciones se hagan divertidas por el odio común por ellos y lo exagerado de las situaciones, en vez de pesadas. Por lo demás, sigue el divertidisimo diálogo, la excelente caracterización, y los muchos guiños y pequeños toques, mientras que el dibujo, dentro de su estilo, mejora, y sigue siendo mucho más detallado y expresivo de lo que parece a simple vista. Una serie muy buena, y es una pena que la mayoría de vosotros os la esteis perdiendo. Muy Recomendado (10)

Seis Secretos: Por fin, serie regular, después de la moderadamente exitosa miniserie de hace unos años. Es raro que Planeta se atreva a publicarlo, dado su pasado con los comics de Gail Simone, pero supongo que el hecho de que sea la única serie DC con personajes no famosos que no se ha estrellado en un año o dos inspira algo de confianza. O quizá es que es de las pocas series buenas que tienen. Sea como sea, es bienvenido. Transcurre antes de Crisis Final, y antes de Titanes del Terror, ya puestos. La serie tiene una manera relajada de llevar la continuidad: Por un lado, ignora completamente los acontecimientos de Carrera a la Salvación, donde Deadshot traicionaba a sus amigos y estos juraban matarle, porque si no, difícilmente habría serie. Supongo que está en su derecho de ignorar cosas que han hecho con sus personajes que contradicen su visión y sus ideas. Pero por otro lado, usa la muerte de Knockout en Aves de Presa e incluso el que se una Bane al grupo se basa precisamente en que él y Deadshot se hicieron amigos en Salvación. Presumiblemente debemos quedarnos con la idea general y barrer los detalles inconsistentes debajo de la alfombra, que es la política actual con respecto a esas cagadas, y funciona. (Ver también Crisis Final, y cada vez que alguien usa un personaje de Johns y éste lo retoma después) Esta saga tiene exactamente los mismos ingredientes que las otras apariciones de los 6: Un grupo de mercenarios de moral ambigua enfrentandose a héroes (e intentando no matarlos) y a villanos (que no reciben la misma cortesía) lo que lleva a acción muy burra, dilemas éticos muy distintos a los de otras series, una relación entre los protas simultaneamente más entrañable y más perversa que en cualquier otro grupo, algunos de los villanos más sádicos, retorcidos y asquerosos que puedas ver en un comic (obviamente, para que los 6S parezcan buenos en compañía, pero Simone va más allá… la revelación de Junior es la página más asquerosa que jamás he visto en un comic para todos los públicos) y bastante del mejor humor negro que puedas encontrar en comics americanos, llegando todo esto hasta el punto de que te imaginas que la mente de Simone debe ser un lugar terrorífico para producir cosas tan retorcidas y que encima resulten graciosas en general.

También hace un buen trabajo usando elementos de todo el Universo DC: Se usan bien las apariciones estelares de Batman y Cazadora (conectada con Catman desde la aparición de los 6 en Aves de Presa, tristemente inédita aquí) y también las de la multitud de villanos de segunda con las que se enfrentan. Se redime otro personaje relacionado con Gotham que hasta ahora era bastante cutre. Siguiendo aún más con Gotham, la integración de Bane en el grupo es una idea brillante, porque tiene la clase de moralidad ambigua apropiada para la serie. Pero es que además, Simone le escribe perfectamente, alejandose de los tópicos estúpidos del drogadicto enorme, rabioso y malvado, y volviendo a los elementos buenos de debajo, recordando que es inteligente, espiritual y muy bien educado, y usandolo para meterle en una nueva dirección sorprendente. El último miembro del grupo es un personaje nuevo, y aunque no está a la altura de los veteranos, ciertamente es curiosa y única. Los personajes ya establecidos siguen en la misma tónica que antes, porque si algo funciona no hay que cambiarlo, pero llegan a nuevos niveles de chulería y retorcimiento. Hablando de ellos, supuestamente Deadshot narra el número de la serie dedicado a un villano, pero en la práctica, no se nota la obligación editorial. Y en cuanto al Orígenes y Presagios del número siguiente, Simone se toma lo de Orígenes de manera demasiado literal, y no es más que recapitular toda la historia del grupo (deberían haberlo puesto al principio del tomo) aunque de manera muy original, y el Presagio no dice realmente nada más que anunciar una estrella invitada y dar un poco de intriga sobre lo que acaba de pasar, que se desmiente en las páginas siguientes. En cuanto al argumento, no es más que una excusa para toda la persecución entre varios bandos por toda America, pero el mcguffin que se busca es una idea genial que sólo puede funcionar en un universo como el DC. El dibujo es de Nicola Scott, que ya colaboró con Simone en Aves de Presa, y es perfecto: Claro, bonito, y capaz de plasmar perfectamente las cosas más horribles sin tener que hacerse oscuro o sucio. Una de las mejores series del momento. Muy Recomendado (10)

Supergirl Nº3: Se me olvidó comentar el nº2. Era tan bueno como el primero, en cualquier caso. Dos partes bien diferenciadas esta vez. Una es todo lo que lleva hasta el nº50, y es el final de toda la historia de Supergirl como ángel nacido en la Tierra, y el combate final con el Carnívoro, es decir, el diablo. Los temas religiosos, de fe y de moral están muy bien llevados, y forman un todo que logra ser una historia de acción con un final épico, pero con un contenido sólido de desarrollo de personajes y temas, que lo hacen muy emotivo y conmovedor. La etapa completa con sus cuatro años acaba formando un todo muy sólido, con muchos subargumentos y tramas personales, además de personajes, que convergen muy bien al final. Señalar especialmente la aparición del “ángel guardián” de Supergirl, que es un guiño perfecto. La otra es la nueva etapa de la serie a partir del nº51, que es casi como una serie nueva. Supergirl es casi una persona diferente, con cambios personales, menos poderes y un traje como el que llevaba en la serie de animación de la época (que irónicamente, es tanto o más corto que el de la Supergirl actual), los temas de la serie se vuelven diferentes, más variados y ligeros, y en vez de transcurrir en Leesburg con unos secundarios fijos, se vuelve una aventura de viaje con el mundo con sólo dos personajes fijos (Linda y Buzz como extraña pareja) y el resto recurrentes. La verdad es que debido a todo esto, la serie pierde fuerza, con personajes e historias menos desarrollados y que atrapan menos. Pero siguen siendo comics de Peter David. Así que los parientes y viejos conocidos de Buzz que se van encontrando con su busqueda son personajes curiosos (giros davidianos de viejos conceptos de terror y magia) que dan para conflictos que no son necesariamente los obvios. Los diálogos e interacción entre los protas siguen siendo buenos. Y casi todo lo demás son estrellas invitadas, normalmente cruzandose con crossovers de otras series de la época. El retorno a Metropolis es justo cuando lo del Presidente Luthor, y es un buen reencuentro con viejos amigos y buen uso de esa idea. Siguiendo con las cosas de Superman, el crossover con Mundos en Guerra es de los mejores, primero con lo de siempre, y luego con un número de epílogo muy bueno sobre reflexiones sobre la guerra y distintas perspectivas morales según quien seas. El crossover con la Última Carcajada del Joker no es tan bueno, pero ninguno lo era. El dibujo de Leonard Kirk seguía siendo consistentemente bueno. Muy Recomendado (9)

Superman Nº32: Que transcurre después de Crisis Final, por motivos evidentes cuando te fijas. Penúltima parte de Nuevo Kriptón, y las cosas se le han ido de las manos a Johns. La idea no es mala: Una civilización alienígena terroríficamente poderosa aparece en la Tierra, y obviamente las relaciones entre ambas especies se vuelven tensas, y al mínimo encontronazo o mal entendido, las cosas pueden estallar, y más si hay gente que se beneficia de instigar un conflicto, como el General Lane. Por supuesto, esto necesita que Lane y su gente sea un poco idiota (una cosa es ser un paranoico y prepararse para una guerra contra los kriptonianos, y otra es ser tan suicida de provocarla) y que los kriptonianos también (para una civilización supuestamente tan avanzada, actuan bastante como bárbaros del pasado de la Tierra), pero aún así, con eso se puede hacer una historia decente, con las circunstancias causando una tragedia en un descenso cuidadoso. Pero por alguna razón incomprensible en guionistas tan experimentados, Johns y Robinson han decidido saltarse el cuidado y la sutileza a la torera, y poner a los kriptonianos como asesinos a sangre fria de inocentes, de manera innecesaria, encima, para que el conflicto sea obvio, bobo e inevitable. Es una pena, porque los demás subargumentos de la historia son buenos, y Johns los maneja bien a su estilo en el primer capítulo de este mes, con una buena escena final donde va saltando entre todos ellos a buen ritmo. Curiosa su reintroduccion de viejos y extrañísimos personajes de géneros no superheroicos aprovechando la excusa, como el Pelotón de los Monstruos de la portada. El segundo capítulo es de Supergirl, y está mejor, porque ignora bastante las tonterías antes mencionadas, y tiene un conflicto más creible, con consecuencias de manipulación emotiva fácil, pero que no están mal. La nueva versión de Reactrón no está mal tampoco, aunque demasiado derivada de otro villano más famoso. Muy buen dibujo de Woods, y sobre todo de Igle, que le da una expresividad increible a Supergirl y demás. Pese a los problemas de base de la historia, el resultado no es malo del todo. Neutral (6)

Superman/Batman: Mundos Mejores: Resulta que si que van a continuar la serie en tomos, al menos de momento. Obviamente, debería transcurrir antes de Crisis Final, pero la canonicidad de todo esto es muy discutible. La versión de Bane que sale es irreconciliable con la de Seis Secretos, o cualquier otra, ya puestos. Tres historias en el tomo, de los mismos guionistas que los últimos de la serie mensual, Green y Johnson, y todas tienen en común que son una especie de versión moderna de las historias demenciales que solía haber en la Edad de Plata o la de Bronce. Lo que es problemático, porque no sólo son premisas absurdas, normalmente son premisas absurdas tomadas en serio, mezclando lo peor del pasado y el presente. La primera es el nº50 de la serie, celebrando casi 5 años (la serie tenía retrasos en los primeros años, recordemos que era del Loeb) de gilipolleces absurdas casi sin parar. Y lo hace con una idea que casi supera a todas las anteriores, un intento de retcon diciendo que los padres de Superman y Batman se conocieron hace años. Es el tipo de idea estúpida, rebuscada y que hace el universo relleno de coincidencias imposibles, por no hablar de demasiado pequeño, que denotaba una total falta de ideas en los 60-70, por no hablar de en cosas como Smallville. Esa parte tiene la ñoñería y las tonterías que se podía esperar, pero va aún peor cuando se usa como excusa para tener la típica pelea tonta contra duplicados de todos los villanos de la serie, que es tan aburrido como suena. Para colmo, hay muchos dibujantes en el número, ninguno bueno. Una celebración apropiada, al menos. La siguiente saga es una sorprendente mejora, entre otras cosas porque la serie vuelve a tener un dibujante de verdad, el Rafael Albuquerque de Blue Beetle, que es cada vez mejor y mejor. La saga expande un chiste de la saga anterior, y básicamente nos presenta la versión DC de los Bebes-X. Eso de normal sonaría horripilante, un chiste repetitivo y que se cree muy mono pero que es irritante, pero de alguna manera, Green y Johnson logra que funcione. En parte no tomandoselo del todo en serio, en parte porque usan el contraste con las versiones adultas para contar una historia de verdad: Los mini-héroes no sólo vienen de un mundo donde todos los personajes son versiones infantiles, todo ese mundo es como una serie para niños, donde la acción es caricaturesca y nada malo pasa realmente. La gracia es ver como reaccionan ante un mundo menos idealizado, y también ver a los más cínicos héroes normales reaccionar ante ellos. El resultado sólo es gracioso a veces, pero si que es bastante entrañable. Tienes que tener poca resistencia a este tipo de cosas que manipulan las emociones, pero el dibujo tan bonito ayuda. Por último, volvemos a las chorradas con la última saga, que desgraciadamente es la mitad del tomo. Tiene una idea curiosa, y es ver que pasa si le transplantan a Batman los poderes de Superman. Desgraciadamente, ahí acaba lo bueno de la historia. El resto es demostrar que los guionistas no saben lo que están haciendo, ya que en vez de escribir a Batman con superpoderes, tienen que forzarlo y transformarlo en algo irreconocible para tener una moraleja obvia y absurda sobre el abuso de poder. Muy estúpido, y una pena que se malgaste en esto el dibujo de Rags Morales, que debería estar en una de las muchas series regulares que tienen malos dibujantes y no pegando saltos. Al final, la serie sigue siendo tan tonta y olvidable como siempre. No Recomendado (3)

Terra Obscura: No te creas lo que dicen en la portada, como en aquello de Albión, Alan Moore apenas contribuyó ideas para esto. En vez de eso, está escrito por Peter Hogan, el que sustituyó a Moore en Tom Strong, y tiene ya unos años, por cierto. La idea es revivir a una serie de personajes de los años 40 que han caido en el dominio público, y que ya fueron presentados en sus actuales encarnaciones y universo en un número de Tom Strong a principios de década. Aquellos lectores astutos se darán cuenta de que son más o menos los mismos personajes que también han sido revividos en Project Superpowers. Y es prácticamente la misma idea, no tan mal hecha, aunque de manera aún más aburrida, si cabe. Los héroes vuelven después de haber estado un tiempo desaparecidos, han cambiado, y encuentran extrañas cosas cada uno por separado hasta que se juntan para detener la amenaza detrás de todo ello. Una estructura típica para este tipo de historias, y desde luego, se lleva de manera mucho más compacta y coherente que PS, pero no hay una sola idea original para los personajes o su mundo. Es todo del montón, sin inspiración. Dibujo muy bonito de Yanick Paquette, al que no se porque no están aprovechando más en Marvel. Pero no se sabe bien quien va a querer esto, aparte de incautos que piquen con el nombre de Moore en la portada, ya que los personajes no son conocidos y son cutres, y la historia no es nada que no se haya visto muchas veces. Neutral (6)

Thor Nº22: Otro especial de relleno para que el personaje de Thor de beneficios durante otro de los meses en los que a JMS no le apetecía sacar número de la serie regular. Es un especial escrito por Milligan, el segundo este mes, pero desgraciadamente, es el Milligan Malo, el de Elektra y X-Men. La idea es que Thor está yendo por ahí haciendo cosas malas, incluso peores que las burradas que se vieron en los especiales de Fraction, por las que le castigó Odín en su origen. Obviamente, aquí pasa algo raro, y la historia va de averiguar que pasa. Pero la historia tiene tres problemas por el camino. El primero es que se pasa demasiado tiempo tratando de convencernos (y con los personajes demasiado convencidos) de que Thor es culpable, cuando es completamente evidente que no lo es. El segundo, es que la resolución del misterio sale de repente sin previo aviso, siendo alguien que ni se había presentado en la historia, mucho menos sus motivaciones y capacidades. Y tercero, que aparte de estos problemas, no hay nada en ver a Thor siendo malo, sus amigos y familia dudando de él, y el combate final que sea precisamente fascinante, es bastante soso, la verdad. El dibujo de Nord es bueno, aunque algo descuidado. Eso si, hace que el diseño original de Thor quede chulo y vikingo, más que el look actual de bola disco. No Recomendado (4)

Thunderbolts Nº23: Final del crossover con Masacre. Incluye el uso de un viejo conocido de Masacre, un buen personaje que estaría bien usado, si no fuera porque contradice su (mucho mejor) uso actual en Iniciativa. Por lo demás, sigue siendo una mala idea poner esto tan al principio de la etapa de Thunderbolts, porque no sólo hacen más bien poco, quedan bastante patéticos. Además, se hace demasiado largo, porque son 4 números de esencialmente lo mismo, los Thunderbolts persiguiendo a Masacre, y Masacre dandoles largas, una y otra vez, sin que ninguno de todos estos asesinos mate a nadie, pese a que normalmente matan mucho. Añadele dibujo bastante mediocre, y que el humor no está ni de lejos a la altura de los buenos tiempos de Masacre, y queda una lacra de crossover para la serie. No Recomendado (3)

Titanes del Terror: Miniserie derivada de Jóvenes Titanes, que prácticamente debes comprar si sigues esa serie, porque continua historias que vienen y van de la serie principal, aparte de que tiene el mismo guionista, así que es como 6 números más de la serie regular. Es probablemente tras Crisis Final, aunque se podría argumentar que transcurre alrededor de ella. Hay dos historias entrelazadas en esta miniserie, una de las cuales obtiene mucho mejor resultado que la otra. La que le sale bien a McKeever es la del grupo del título, que sirve como reflejo oscuro de los Jóvenes Titanes, no siendo versiones malvadas de los miembros, sino conceptualmente: Son versiones jóvenes de villanos, que encuentran la familia que nunca han tenido en otros como ellos. McKeever explora muy bien a los 4 protagonistas, dandoles personalidades bien definidas, con distintos grados y tipos de maldad, cada uno con un viaje hacia la villanía distinto y sin repetición, con la mala leche necesaria, impactante en lo malos que son, pero sin llegar a ser gratuito o sensacionalista, hay emociones debajo. Si toda la miniserie hubiera sido así, muy bien. El problema es el resto, que es la historia del Club Lado Oscuro. La protagonista de esa parte es Destructora, y va de ver como se deja o no se deja manipular por el Rey Reloj. Y si te gustó su interacción en la saga que iba antes de esto, estás de enhorabuena, porque va de repetir una y otra vez las mismas notas: Rose es muy dura e independiente pero hay cosas que no hace, Reloj es manipulador y malo, y así todo el rato. Eso no es malo, pero da demasiadas vueltas para no ir a ninguna parte que no fuera evidente.

El problema es la historia alrededor de la que se desarrolla eso, el puñetero Club, que ha sido una horrible idea editorial desde el principio. En vez de usar alguna de las docenas de ideas buenas de Morrison en 7 Soldados, en DC decidieron usar la peor, y encima, degradarla en algo peor. Para empezar, pese a que la idea original era que los que llevaban el Club eran los Nuevos Dioses de Apokolips en cuerpos humanos, aquí aparentemente son unos pringados que no tienen nada que ver. Da igual que eso haga que quede mucho más cutre, indiferenciable del casino de Ruleta, por no mencionar que contradiga Crisis Final o apariciones anteriores, como la de Infinity Inc, (inédita aquí, y no puedo culparles, fue un desastre) que estaba escrita como si Desaad fuera el auténtico. Hablando de lo cual, queda muy mal cuando esa historia se continua aquí sin explicación, con los supervivientes de II apareciendo sin previo aviso a mitad. Y ese es otro problema de la miniserie: Aparecen unas dos docenas de superhéroes adolescentes, (bueno, algunos ni siquiera son adolescentes, Gitana debe de tener veintipico, pero al menos se han acordado de ellos) de los cuales, unos tres tienen una personalidad o se explica quien demonios son. Algunos son personajes nuevos de los que no sabemos literalmente nada. (No es que a la mayoría den muchas ganas de conocerlos, por otro lado) Incluso uno que se supone que tiene una gran introducción (y es probablemente una gran cagada) no es presentado apenas. El resultado es que no podía importar menos lo que les pasara. Eso se junta con el otro problema de la miniserie y de la dirección actual de Titanes (y de DC, ya puestos), el de la muertes gratuitas y gráficas, y queda aún más irritante. En vez de peleas divertidas entre superhéroes, es violencia porque sí entre cifras, y de vez en cuando alguno revienta en una explosión de sangre y tiene que importarnos. Es lamentable. Empeorado por el hecho de que la violencia se hace bien en la parte de los Titanes del Terror, no se porque en la otra se hace tan mal. Lo lógico es que una sea realmente idea de McKeever, y lo otro suena a estar más dictada por los editores (y las columnas del Didiota apuntan hacia eso), que estropea lo que podría haber sido una buena miniserie, que les hace falta. Lo que no se estropea es el dibujo de Joe Bennett, una de las joyas de DC. La mitad de dibujantes que tienen correteando por ahí deberían aprender de él sobre como se puede ser moderno e impactante, pero manteniendo capacides básicas de narración, claridad, detalle y construcción de figuras con profundidad, por no hablar de anatomía y gusto. Lástima que en DC no sepan lo que hacen. Neutral (6)

Ultimate Wolverine/Hulk Nº1: Miniserie cuya gracia principal no es el cruce casi aleatorio de personajes, sino que está escrito por Damon Lindelof, cocreador y guionista principal de Perdidos. La miniserie se supone que cuenta lo que pasó con Hulk entre el principio y el final de Ultimates 2. Ahora es cuando dices: “Espera, ¿eso no fue hace la tira de tiempo?”, y la respuesta es que si, ya que entre los nº2 y 3 de la miniserie pasaron exactamente 3 años. (Para hacerse una idea, desde que salió este número hasta que salió el siguiente, murieron 8 protagonistas de Perdidos, los naufragos encontraron 6 estaciones de Dharma en la Isla, conocimos prácticamente toda la historia de los Otros, el pasado de la mitad de los personajes, y algunos de ellos salieron y volvieron a la Isla) Francamente, no se puede culpar a Lindelof por darle prioridad a Perdidos que a una miniserie del montón, pero que lo hubiera avisado de antemano, y sobre todo, que en Marvel se hubieran esperado a tener la historia entera antes de empezar a publicarla, porque es imposible que no se lo vieran venir. Tampoco se entiende mucho que, pese a que la miniserie terminó hace medio año, en Panini se hayan esperado a publicarla a después de que uno de los protagonistas haya muerto. Circunstancias de la publicación aparte, la mini empieza in media res, con una escena de pelea entre Lobezno y Hulk. Esto es comprensible, dado que si se contara en orden, los protagonistas no se encontrarían hasta después de estos primeros números, pero la escena es demasiado exagerada. Es decir, si, a estas alturas hay que darle algo de gracia para que un combate entre estos dos no sea lo mismo de siempre, y exagerar con efecto cómico es una solución, pero esto es llevar las habilidades del Tio Garras demasiado lejos, hasta un punto ridículo. El resto del primer capítulo es ver a Logan buscando al desaparecido Hulk, y no es nada del otro mundo, típico primer número marveliano donde no pasa casi nada. El segundo ya es otra cosa, donde el humor se desata, pues va de la busqueda de Banner de la paz interior, de manera que no se toma demasiado en serio. Bastante gracioso, aunque también hay un par de buenas reflexiones. Y por si no estaba claro por el nombre de Iniciativa DHARMA, está claro que Lindelof está interesado en filosofía oriental. El dibujo de L.F.Yu aquí si que es apropiado, no como en otras series, donde su estilo exagerado y suelto le va bien al tono bruto y desenfadado de la serie. Divertido, para los que echen de menos el universo Ultimate de antaño. Recomendado (7)

Ultimatum Spiderman: Requiem: ¿Ultimatum Spiderman? Cuando piensas que los títulos de la línea Ultimate no pueden ser más absurdos… Esto es un epílogo de Ultimate Spiderman, publicado aparte porque hacen un especial de todas las series canceladas (esta por ser la mejor, doble), aunque las vayan a relanzar al mes siguiente como es este caso. La idea es tener a JJ Jameson revisando su imagen de Spiderman después de su aparente muerte, y escribiendo una elegía sobre el héroe. Es apropiado y queda bastante entrañable e inspirador. Lo más curioso es que aunque eso está dibujado por Immonen, sirve como excusa para relatar dos historias inéditas de Spiderman dibujadas nada menos que por Mark Bagley. Que tienen toda la pinta de que eran dos números de Ultimate Marvel Team-Up (o de la saga de la serie regular que iba de lo mismo) que no pudieron publicarse porque Millar cambió demasiado sin explicación a los personajes cuando sacó Ultimates. El resultado es un poco extraño, ya que para ser supuestamente una historia recordando a Spiderman, estos relatos van más de los invitados que otra cosa. Pero oye, el haber encontrado material inédito de Bagley, de manera que los dos únicos dibujantes de una serie larguísima dibujen el epílogo pese a que Bagley está en exclusiva para DC es tan apropiado y milagroso que uno no puedo quejarse. Además, la primera historia, dedicada a Iron Man es un tratado sobre el personaje, los temas de responsabilidad de ambos personajes, y el tema sociopolítico-económico principal de Iron Man aplicado a los tiempos modernos, que resume perfectamente esta versión moderna del personaje, y pese a que a veces es demasiado obvio, es muy bueno. Una lástima que Bendis no escriba igual de bien al de verdad. La otra historia es sobre Hulk, y no es de extrañar que no la publicasen, porque no hace más que repetir lo mismo que su primera aparición del personaje en UMTU, es decir, lo mismo de siempre del personaje. Le persiguen y es un poco injusto porque no es culpa suya por ser como es, etcetera. De vuelta al presente, tiene una buena conclusión, y una revelación final donde queda claro si Peter está vivo o no. Muy buen dibujo de ambos. Al final, este número ha resumido muy bien la serie: Recuerda que Bendis, pese a lo que parece normalmente, si que sabe escribir, e incluso escribir héroes, lo que hace más frustrante la bazofia que hace habitualmente. La serie es a veces lenta y autoindulgente (con demasiado tiempo dedicado a diálogo innecesario sólo porque a Bendis le apetece escribirlo, o rellenar para estirar 4 números de historia a 6 y no tener que inventarse más ideas) pero suele ser muy buena. Y aunque vista en conjunto se ha acabado volviendo algo repetitiva, y que a veces ya no sabía que hacer con algunos personajes, quedandose estancado con muchos (realmente, han pasado docenas de números sin cambiar nada) y que en TV han hecho lo mismo mejor, ha sido todo un logro, mantener no sólo el nivel, sino el mismo equipo creativo durante 135 números, batiendo records. Bueno, Bendis, y Bendis/Bagley, Immonen ha durado más bien poco. A ver si con la renumeración y nueva dirección, la serie mantiene el nivel pero recuperando la frescura. Muy Recomendado (9)

Vengadores Oscuros Nº4: Termina la primera historia, y tiene los mismos problemas que los dos números anteriores. Los protagonistas de la serie están mayoritariamente de adorno, y cuando hacen algo, o no aporta nada, o tiene los mismos problemas de caracterización que las otras series de Bendis. La historia principal depende de un Dr. Muerte muy mal caracterizado y mal hecho, y resoluciones mágicas donde cualquier cosa puede ocurrir con magia como excusa sin explicación. Bendis demuestra que no entiende los poderes de Piedra Lunar (entrar en fase no es volverse intangible) pero era de esperar. Y luego está lo que pasa con el Vigia. Sería curioso, y muestra de que Bendis tiene un plan para el personaje al fin y al cabo, si fuera la primera vez que hace algo así, en vez de llevar 4 años dando la lata con el personaje sin hacer nada con él más que dar pistas de que va a pasar algo, y buscar excusas raras para que no resuelva todo en un minuto a la vez que nos dice que no, en serio, es muy, muy, muy, muy poderoso. Deodato tiene buenas escenas, y otras más confusas. No Recomendado (4)

Wildcats: World’s End Nº2: Segundo tomo de la etapa que han tenido que relanzar otra vez por malas ventas, y esta vez va sobre todo de la idea presentada en el tomo anterior, de ver que personajes aceptan la oferta de irse a vivir al paraiso de Mr. Majestic, y porqué. Gage juega bien con la idea de lo peligroso que es alguien con los poderes de Superman pero completamente impredecible, y da para una historia con bastante buena tensión mientras los distintos personajes tratan de actuar alrededor de alguien con supersentidos y supervelocidad. La parte donde se enfrentan a un viejo villano de los malos tiempos de Wildstorm es más tonta, pero afortunadamente dura poco. Y el número dedicado a Maxine, recuperando la absurda religión tecnológica de la etapa de Casey es bastante divertido. Buen dibujo de Gage, aunque a veces no sea lo suficientemente serio y cuidado para la historia. En cuanto a las historias de complemento hay una sobre los villanos antes mencionados por autores casi desconocidos que es insoportable, y una de Gage dibujada por Woods que avanza la trama del Equipo 7 contra Tao, aunque lentamente. En conjunto, no está mal, pero no es nada tan innovador ni tan bueno que pueda llamar atención sobre la moribunda línea. Recomendado (8)

X-Factor Nº39: Pese a que la portada tiene al grupo entero, la historia se va fracturando, separando al grupo en grupos más pequeños, cada uno con su historia. La parte de Madrox y Layla es un encanto, con muy buena interacción y diálogo entre ambos, y también con los personajes del futuro. Por cierto, aquellos interesados en detalles de la historia mutante se sorprenderán gratamente al ver que al menos un guionista no está ignorando lo establecido en los 90 sobre el futuro de Bishop, sino que está usandolo, personajes rebuscados y todo. La parte del presente también tiene los habituales buenos momentos con los personajes, marcandose sobre todo el desarrollo de Rictor y Longshot, más interesante que en mucho tiempo. Este último tiene una secuencia bastante confusa casi al final, aunque si luego te paras a pensarla al releer, te das cuenta de que es intencionada, y que es una muestra de que algo raro ha pasado, aunque no se cuente aún que es. Buen dibujo de DeLandro, por lo menos en las partes de gente hablando, la pelea con el Centinela y el uso de poderes no le salen del todo bien. Muy Recomendado (9)

X-Force Nº15: Dos partes más de la Guerra del Mesías, y de momento, de importante no tiene nada. De hecho, el primer capítulo, el número de Cable, se podría considerar casi todo de relleno. Irónicamente, es lo mejor de la saga hasta ahora. Los protagonistas se encuentran a Masacre, que dado sus poderes y suerte, ha sobrevivido todos estos años. Y entre peleas obligatorias, y Wade explicando lo que le ha pasado y un poco de exposición del argumento del resto de la saga, se ocupa un número entero. Pero como Swierczynski si que sabe escribir a Masacre, a diferencia de muchos otros recientes, al menos se hace divertido. El segundo capítulo es de Kyle y Yost, y desgraciadamente, volvemos a las mismas chorradas de siempre. Muchisima violencia y muertes, que supuestamente es lo más tremendo y tenso del mundo, pero en realidad es bastante ridículo, y pese a que Masacre y el Desvanecedor están de recurso cómico, nadie se da cuenta de lo ridículo que resulta todo. Es decir, el malo es un imbécil con el estúpido nombre de Dyscordia (que se suponía que había muerto para siempre jamás, en todos los tiempos, y hasta se menciona en este comic, pero mira, no hay manera de detener la estupidez) con el traje más absurdo del mundo, y sólo habla en tópicos que se creen profundos, no es algo serio, es bochornoso. Todo el diálogo que no es cómico es bochornoso y lleno de malos tópicos, encima, reciclando viejas ideas que ya fueron clausuradas, y que ni siquiera eran buenas ideas la primera vez. Hay un par de buenas ideas debajo, pero están sepultadas por la tontería. Los estilos de Olivetti y Crain no deberían encajar, pero como ambos son muy artificiosos y sepultados por el coloreado oscuro, no se nota demasiado el cambio. No Recomendado (4)

X-Men: Infernus: Si te preguntas porque este título tan raro, la miniserie originalmente se titulaba X-Infernus, que un juego de palabras horripilante con una frase en latín. Sigue sin ser un buen título, en cualquier caso. Esta miniserie va de continuar el retorno de Magik empezado en New X-Men hace un par de años, para que esté lista para el retorno de los Nuevos Mutantes el mes que viene. No está escrita por Kyle y Yost, gracias a Dios por los pequeños favores, pero está escrito por CB Cebulski (de “maravillas” como Cuentos de Hadas o Solitarios) que también se empeña en imitar los 90 en personajes y estilo, así que es como esos dos, pero con menos masacres. De nuevo, no hay ninguna justificación lógica para traer de vuelta a Magik. Es un extraño caso de un personaje cuya historia tuvo un principio, un desarrollo y un final, y se acabó: La chica es seducida por magia negra, lucha contra su lado oscuro, y cuando está a punto de perder, se sacrifica para no causar el fin del mundo. Podría haber tenido un final mejor, o uno que abriera otras posibilidades, pero no fue así, y no había necesidad de reciclar otra vez la misma historia, pero peor hecha. Pero como aparte de Fraction y David no hay nadie en la franquicia mutante con ideas nuevas, pues aquí tenemos otra ronda de los Comics Reciclados de los Comics Derivados de Claremont. La nueva/vieja Magik (el comic no se molesta en aclarar ese berenjenal) no es ni siquiera un personaje, es algo que va dando vueltas por la historia, con un vago atisbo de personalidad y ningún propósito, sólo un eco de lo que era el personaje hace 25 años, reciclando mal la misma historia sin saber porque funcionaba la primera vez. Hablando de ignorancia, originalmente Belasco no era un demonio sino un tipo transformado, la gente a la que servía no eran demonios en plan judeocristiano sino entes lovecraftianos, y el Limbo era eso, un Limbo, no un infierno, y los guionistas no parecen comprender lo que significa tener un alma, ya que pese a la importancia los personajes no cambian teniendo una o no, pero puestos a hacer todo facilón, simple e ignorante, ¿por qué no toda la cosmología en la que se basa la historia? Es triste. La mala de la historia es un personaje que sólo había aparecido en algunos comics de Alpha Flight a principios de los 90, pero aparte de ser rebuscada sería una buena elección, si Cebulski se molestase en darle algo de personalidad aparte de ser malvada. La Patrulla-X se ve involucrada en esto, (en una alineación bastante apropiada, aunque haya una ausencia importante), pese a que saben que Magik está viva hace meses y han pasado olímpicamente del tema (Diablos, Coloso lleva meses quejandose de que su novia ha muerto, pero ni una mención de su hermana desaparecida) y hacen lo mismo que Magik, no tener más que caracterización superficial, diálogos tópicos y situaciones regurgitados de historias viejas mientras dan tumbos hasta que la historia se resuelve mágicamente, y las cosas quedan como siempre, sin sorpresas, excepto que no ha pasado realmente nada en toda la miniserie que no hubiera podido tratarse en un número o dos de los nuevos viejos Nuevos Mutantes. El dibujo de Camuncoli no está mal, aunque es demasiado caricaturesco para una historia que se toma a si misma tan en serio, y su versión del Limbo es muy cutrecilla. Esta es la clase de comics de la que debería haber menos, pero si eres de los que compran ciegamente cualquier mierda porque se parece a lo que leias cuando eras pequeño, tu mismo. Evitar a toda costa (2)

X-Men: Legado Nº49: La historia de Pícara es una muestra de cómo no se debe usar la continuidad y la historia pasada. Hacer menciones a cosas que han ocurrido en el pasado, o hacer que tengan relevancia en el presente es lógico y hasta favorable, porque al fin y al cabo, las personas reales también vienen con conexiones e historia pasada, y bien hecho, recompensa a los lectores veteranos, y hace que la ilusión de un mundo ficticio sea más orgánica y creible. Y luego están cosas como ésta, donde literalmente se desentierra un fantasma del pasado, pese a que esa historia terminó hace casi 20 años, y se ha tratado una y otra vez después, supuestamente dejandola zanjada cada vez. En serio, la gente no está atormentada continuamente por algo que pasó hace muchos años y se solucionó hace bastantes años también. Además de que los que llevemos tiempo leyendo ya habremos leido esta historia una y otra vez, y los que no, no tienen conexión emocional con nada de esto. Y lo tonto de esto debería estar claro, además: ¿A que narices viene tener a Pícara aún dandole vueltas al tema de Carol Danvers, años después de haber sido perdonada, cuando el personaje está en perfecto estado en su serie propia ahora mismo? El objetivo final de Carey probablemente es bueno, pero tenía que haber un trauma mas éficaz para que Pícara superase, por no hablar de que podía hacerse mejor que con un psicodrama obvio. Y es una pena que esta parte sea tan desastre, porque la parte de Xavier y Peligro si que está bien tratada, ya que Carey permite que Xavier se defienda, explique y justifique sus acciones, de manera que queda como una decisión difícil pero justificable, en vez de pintar a Xavier como malísimo como hizo Whedon o quien fuese su negro. No es un mal final tampoco, le está dando más vida a los Shi’ar que antes. Buen dibujo de Eaton, que cada vez se parece más a Pelletier. Neutral (5)

X-Men Noir: Que en el original era X Men Noir, sin el guión. Quien entienda el original, o el cambio, que me lo explique. Esto es otro de los “Otrosmundos” en plan género negro, pero como ya dije, no es un universo, van por libre. Y este es el otro extremo que el de Spiderman: Si ese era una historia de Spiderman vestida de época, esta es una historia de detectives y criminales de la época, con nombres de la Patrulla-X. Como esto está escrito por alguien que si que es inteligente, Fred Van Lente, la fusión está bastante más conseguida que transplantar a los personajes de siempre y sus relaciones a otra situación. Para empezar, no existen los poderes, transcurre en unos años 30 realistas. La idea central, entonces, es mucho más original: El Profesor Xavier también lleva un colegio que realmente entrena una organización de combate, pero en vez de entrenar mutantes para defenderse, lo que hace es entrenar lo que él considera la siguiente paso de la evolución de la humanidad: Los sociópatas. Así que esta Patrulla X está compuesta por criminales, lo que es otro cambio drástico con respecto a los oríginales. Para oponerseles está la Hermandad, que también son sociópatas, pero en una inversión apropiada, son un grupito de policías liderados por un tal Magnus que se toman la justicia por su mano. Curiosamente, la versión de Mercurio es el personaje más heroico de los “mutantes”, quizá como eco de que escapó de todo eso en la versión normal. Para que toda la historia no sea un conflicto de malos vs malos, al negro del género se le añade algo de un gris más claro en el héroe de la historia, que es el Ángel. Pero no una versión de Warren Worthington, sino del héroe de los años 40, uno de los primeros de Marvel. Es una elección interesante, y puedes verlo como que simboliza como los personajes de moralidad ambigua del género negro son superados por los héroes de pulp, que luego evolucionan en los superhéroes, que son el verdadero futuro evolutivo. Es un comentario interesante, y es lo más parecido a tener algo que contar que tiene esta historia. Por lo demás, es lo que podías temerte de algo así, simplemente es jugar con los personajes y conceptos, (normalmente de la Patrulla-X original, aunque hay algunas cosas de Claremont, básicamente lo que puedes ver en las películas) transformandolos en otra situación, con varios guiños a las encarnaciones originales (incluida una referencia ultrarrebuscada a la historia del Ángel original) y algunos buenos giros. Es una buena historia, con algunas buenas ideas bien llevadas y buena ambientación, y no es la mediocridad obvia que se podía esperar de algo así. Pero realmente, ¿dice algo de la Patrulla-X? ¿Realmente se beneficia como historia de género negro poniendole a los personajes nombres y caras conocidas? Obviamente, ayudará a venderla (no es que haya sido un bombazo, pero vende bastante más que Criminal), pero creativamente, no es muy convincente en ese sentido. Como extra, hay una historia de texto, mencionada en el comic como un relato de aventuras de ciencia-ficción de la época. Básicamente, es como ve uno de los protagonistas el futuro desde su perspectiva, basado en la eugenesia, y haciendo muchas referencias a distintos elementos de la mitología mutante, esta vez más variados en época y fama. La cantidad de burradas de esta visión del futuro están muy chulas, y en general es una historia muy divertida, con muchos guiños para los fans veteranos. El dibujo de Denny Calero está basado sobre todo en el uso de figuras y sombra, y le pega mucho a la historia, desde luego mucho más que en Factor-X, aparte de que ha aprendido mucho sobre como usar las sombras para ocultar sus defectos en vez de hacer que destaquen. Más recomendado para fans del género que de la Patrulla-X, pero puede ser un híbrido interesante para fans de ambos. Recomendado (8)

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