Criticas Reconstructivas: Semanas del 18 de Abril al 1 de Mayo

6 mayo, 2011

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas, después del parón de las vacaciones y de que no he parado por casa hasta recientemente. En esta entrega toca el resto de Abril: Las cosas de Norma (que parece que ha cogido el viejo modelo de Planeta de guardarse las novedades para los Salones) y alguna mas de esas editoriales pequeñas, más lo que quedaba de Panini, más la llegada del Dios del Trueno a la gran pantalla. Como siempre, las cosas más interesantes las tendremos aquí, las demás, generalmente continuaciones de series en curso, van en el podcast. Siento el retraso y la brevedad, pero es eso o nada. A saber:

 

Astro City: La Edad Oscura Libro 1

 

Peter: Después de reeditar todo lo anterior, Norma saca por fin el primer tomo de material enteramente nuevo de Astro City desde 2007(?). Y es la primera mitad de la historia más larga de Astro City hasta la fecha, que llevaba preparandose muchos años. De hecho, más de lo que se podía esperar, porque la idea original de esta historia fue concebida originalmente a mitad de los 90, sólo que entonces no iba a ser una historia de Astro City, sino una secuela de Marvels. Al final no se hizo porque Ross no quiso, y Busiek acabó transformando la idea central en una historia para Astro City. (Irónicamente, para cuando se ha hecho un Marvels 2, esto ya estaba en curso, así que hubo que inventarse otra historia distinta para una secuela.

A diferencia de la secuela de verdad, Ojo de la Cámara, esta no iba a continuar la vida del reportero Phil Sheldon, sino que tiene dos narradores distintos. Pero si que tiene en común que empieza cronológicamente donde se quedó Marvels, al final de la Edad de Plata, en los 70. Y como Marvels, nos cuenta como va cambiando el universo superheroico desde el punto de vista de un(os) civil(es) que lo van viendo desde la periferia, aunque conectados con el mundillo en cierta manera. Que es, más o menos, lo que lleva haciendo Astro City desde el principio. Porque hay muchos parecidos entre estas dos obras, y muchas diferencias con el resto de cosas que hace Busiek. Se nota que, mientras que cuando hace trabajos por encargo para franquicias, aunque le salgan bien, en el fondo está siguiendo unos esquemas muy marcados, y lo unico que está haciendo es jugar con unos personajes y conceptos. Mientras que aquí se nota que tiene más que contar, profundiza mucho más en personajes, temas, y manera de contarlos.

Al: Se han intentado muchas veces hacer historias de vivencias de gente de la calle en mundos superheroicos pero finalmente o acababan siendo meros puntos de arranque para otra historia de superhéroes más o no profundizaban lo suficiente o eran una mierda. Sólo teníamos Marvels, que acertó en el sentido de no crear una nueva historia sino algo que resulta mucho más efectivo: coger grandes eventos del universo Marvel (la llegada de Galactus, la muerte de Gwen…) y mostrarlos desde la perspectiva de la calle. Y no sólo en el sentido facilón de uh, como admiro a los héroes, soy un niño y me prendo fuego para parecerme a la Antorcha Humana. No. Sino haciendo lo que es realmente interesante que es ver cómo cambia la sociedad cuando existe un puñado de personas superpoderosas, completamente fuera del alcance del ciudadano medio, que libran batallas que uno no puede ni aspirar a comprender. Desde ese punto de partida, Marvels podría haber sido una serie eterna, porque hay mil vetas que explorar con ese planteamiento. La historia de los hermanos Williams está muy bien pensada para tratar otras cuantas, y que yo sepa Busiek llevaba como mínimo 12 años planeando meterla en Astro City.

P: Hay dos cosas importantes en esta historia entrelazadas, aparte de los muchos toques de color de desarrollo del universo Astro City. Una es el tema de trasfondo. Si Marvels iba de la Edad de Plata, del asombro y la inocencia, y como termina, esta historia, igual que Ojo de la Cámara, trata de lo que va después, de como se oscureció el mundo. No se llama Edad Oscura por nada. Resulta curioso ver como la Edad Oscura del título no son los 80, cuando el “grim and gritty”, ni los excesos de los 90, que son las épocas con las que la mayoría de la gente asociaría el concepto con el mundo de los comics. Pero hay que recordar que los 70 fue la época donde empezaron a tratarse por primera vez temás más oscuros, polémicos y realistas, y se notó en mucha series. Fue el debut del Castigador, el primer “héroe” que mata, y del Linterna Verde/Flecha Verde y la conciencia social. Además, hay otro motivo importante por el que los 70 fueron una “Edad Oscura” (que por otro lado, como veremos, abarca hasta los 80, con Miller y demás), y tiene que ver con sacar la cabeza del reducido mundo de los comics, y ver como conecta con el mundo real. En cierto modo, esos comics eran consecuencia de la situación política y social de la America de la época. Estamos hablando, claro, de la época de Nixon y el Watergate, y la polémica con la Guerra de Vietnam. La época donde America perdió la inocencia que se había empeñado en conservar, y se empezó a desconfiar de la autoridad, y también de los propios sueños de la época hippie de los 60. En pocas palabras, el mundo de los comics, como muchas otras veces (aunque algunos se empeñen en lo contrario), es un buen reflejo del mundo real, y esta historia va de ver como ambas cosas conectan. Esto ya se empezó a ver en el capítulo final del tomo anterior, también en esta época, donde presentaban al trasunto del Castigador, el Caballero Azul, y aquí se amplía. Dicho eso, el tema se queda de trasfondo, Busiek es sutil y no te machaca en la cabeza con ello, a diferencia de los comics de la época (o muchos de ahora, ya puestos) No hay largos discursos sobre problemas sociales o Nixon como supervillano, gracias a Dios.

A: Es que para hablar del espíritu de la época no hace falta que Nixon sea el líder del Imperio Secreto. De hecho, la comparación con Marvels se ve muy bien no sólo en los héroes sino también en los protagonistas “civiles”. Phil Sheldon, en Marvels, se desesperaba por la ingenuidad de la gente que o bien admiraba a los héroes o los temía leyendo el Bugle, dándole un sustrato muy creíble y sociológico a la esquizofrenia absurda con la que los comics de los 60 presentaban a la gente de la calle, a veces como fanboys, a veces como turbas con antorchas. Aquí, la gente ya ha visto muchos héroes, haciendo una cosa y la contraria. A veces buenos, a veces malos. A veces los que creían buenos eran lo contrario y viceversa. Con lo cual el público se ha vuelto cínico y cabrón. Sólo quiere espectáculo y que, a la hora de la verdad, los superhéroes les ahorren preocupaciones, descargando en ellos toda su responsabilidad. ¿Alguien puede dudar de que esto es un fiel reflejo de lo que sería el mundo real con héroes?

P: La otra parte importante de esta historia son los protagonistas, que es en el fondo, la principal. El resto es trasfondo. Y es una idea bastante chula. En vez de un narrador, son dos narradores entrelazados. Dos hermanos con un incidente trágico común relacionado con los superhéroes que les marca de pequeños, pero que les manda por caminos distintos de mayores. Como suele pasar, uno acaba de policía, el otro de caco. (Que era, de hecho, el subtítulo original de la historia) Lo bueno es que Busiek no pierde el tiempo contandonos los detalles habituales de como se convierte uno en policía o en chorizo. Eso se da más o menos por supuesto. Salta directamente a las situaciones donde se van metiendo los dos protagonistas, juntos o por separado, y las decisiones difíciles que tienen que tomar. En ese sentido, sería una historia sólida aunque transcurriera en un mundo “real”. Pero brilla cuando interacciona con el mundo de los supers. Por supuesto, los hermanos Williams tienen sus opiniones de ellos, pero en vez de centrarse en contarnos como los ven, eso queda en segundo plano mientras vemos como afectan a sus vidas.

A: De hecho, y es lo más brillante a la hora de encarnar la misión de la historia, el hecho de que uno se haya convertido en poli y otro en ladrón tiene que ver con las diferentes formas de asumir la existencia de los héroes. Por el resto, los personajes como tal están bien pero tampoco son para tirar cohetes. Charles es un poco más potable, Royal es demasiado caricaturesco. Pero vamos, lo esencial es que a través de ellos se nos van planteando un montón de situaciones en las que vemos cómo la existencia de héroes y el progresivo oscurecimiento de los mismos van afectando a los ciudadanos normales, sean polis o ladrones.

P: Royal empieza siendo un poco caricaturesco, pero acaba teniendo más profundidad. Hace el papel típico de hermano bueno para nada que siempre está metido en problemas, pero acaba siendo bastante más espabilado que el típico chorizo, en más de un sentido. Hablando de eso, efectivamente, es una elección brillante estas profesiones. Si, los reporteros dan para narrar bien aventuras superheroicas, pero polis y ladrones están metidos en el meollo. ¿Cuantas veces hemos visto a Spiderman y demás interferir en el trabajo de la poli? ¿O miles de chorizos anonimos cruzandose con ellos? No es la primera vez que se cuenta una historia desde su punto de vista, pero raras veces de manera tan extensa. Por poner un ejemplo, volviendo al Caballero Azul, es genial ver como ven los polis al Castigador de turno, y también como su mera existencia cambia radicalmente el mundo criminal barriobajero.

A: O ver cómo los polis se corrompen más facilmente sabiendo que, en el fondo, la seguridad pública apenas ya depende de ellos.

P: Todo esto es el plato principal. El acompañamiento, como siempre, es menos importante, pero es lo más ingenioso, y lo que quizá le guste a fans de superhéroes más tradicionales. Y es ver como Busiek sigue desarrollando el universo de Astro City, tanto personajes viejos como nuevos. Como siempre, logra que sea un sitio que parece real, que parece que hayamos pillado una serie que lleva cientos de números a sus espaldas a medias, aunque de manera totalmente accesible. Da la verdadera impresión de que cada personaje tiene su origen, vida, aliados y enemigos propios que se han estado viendo mes a mes en un universo paralelo. Además, dada la manera anacrónica en la que funciona la serie, Busiek va desarrollando el universo hacia atrás de manera muy chula. Algunos personajes estaban igual, otros cambiados de manera natural, y aparte hay personajes totalmente nuevos, igual que si compararas Marvel o DC hoy con la de los 70. Además, se avanzan cosas de las que se dieron pistas posteriormente. Personajes únicamente mencionados a posteriori aparecen por fin. Personajes que ya vimos en otros flashbacks se desarrollan más ahora que se tiene más espacio. Y por fin, tras casi 15 años, se explica lo que pasó con el Agente de Plata. O casi, seguirá en los próximos tomos. En cualquier caso, es muy triste, saber como termina sólo ayuda a la tragedia, y está a la altura de la espera.

A: No me extraña que Busiek haya tardado 12 años en tejer todo esto, porque combina el plasmar todos los planes que tenía para Marvels II con narrar buena parte del origen de Astro City que tenía pensado por otro lado. Al final los dos objetivos convergen de una forma totalmente natural. Y contar el origen del Diácono se convierte en parte principal de conocer la historia de Royal Williams y de observar cómo las bandas de criminales ingenuas con jefe grotesco y cómico pasaban a mafias oscuras y serias de verdad.

P: Otra gracia es simplemente ver las nuevas ideas para personajes que se saca Busiek, que son simplemente muy chulas. En serio, despues de ver por fin a los Apolo 11, ¿quien no querría leer al menos una miniserie sobre ellos? Y como eso, varios. Busiek pone tanta atención al detalle, que cada pequeña mención hace que quieras leer la historia ficticia acompañante. Y luego está la gracia extra de esta miniserie, de que como originalmente era una historia de Marvel, aunque cambiada, puedes jugar a ver que elementos Marvel eran cuales en la historia original. Por ejemplo, el destino del Agente de Plata resulta estar basado en una parte no muy conocida del Capitán America de Englehart. De todas maneras, como siempre, los personajes y situaciones de Astro City, en vez de estar basados en un personaje Marvel o DC concreto, están basados en cosas más generales. Por ejemplo, está claro que Starfighter es un héroe cósmico a lo Starlin, o que lo que le pasa al Ángel Callejero en esta historia es que ha empezado a estar escrito por Frank Miller, entre muchas otros.

A: O que a Astro City también llega la moda de los héroes kung-fu con problemas paternofiliales.

P: El dibujo de Brent Anderson es exactamente igual que en los 40 números anteriores. Muy sólido, con suficiente expresividad para los personajes y vistosidad para la acción, aunque no sea genial en esos dos aspectos. Lo que si son geniales son los diseños de los muchos personajes, apropiados para los distintos estilos y géneros de donde salen, por parte de Anderson y de Ross.

A: Hay más creatividad que calidad en el resultado final, pero supongo que es lo importante para una historia de estas características.

Conclusión final: Busiek podría haber escrito un largo artículo reflexionando sobre lo que supuso el cambio de estilo de los comics en los años 70 pero ha preferido convertirlo en una historia de cómic y se lo agradecemos mucho, porque lo construye muy bien, porque lo narra muy bien y porque aprovecha para tocar el poco exprimido tema del punto de vista de la gente común con mucha inteligencia.

P: Marvels fue muy buena, Astro City es generalmente excelente, así que la intersección de ambas es lo que se podía esperar: Algo que aunque un poco predecible y visto, es un retorno al Busiek de los buenos tiempos. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Authority: El Año Perdido

Normalmente no me meto con Norma tanto como con las otras editoriales porque suelen hacer ediciones bastante razonables y fieles a las originales, pero aquí se han pasado muchísimo. En el sentido de que se les podría acusar seriamente de publicidad engañosa. En la portada aparece acreditado Grant Morrison como el único guionista… excepto que Morrison sólo escribe dos de los 12 números que componen el tomo. El resto están escritos por Keith Giffen sin ni siquiera continuar las ideas de Morrison. Vale que comparar a Morrison con Giffen es como comparar caviar con boñigas, los únicos parecidos es que son negros y vienen de animales, pero maldita sea, si quieres llamar la atención, pon los nombres de los dos guionistas en portada, que al menos es no llevar a engaño. Poner únicamente como guionista al que hace únicamente un 17% del tomo es prácticamente fraude.

El caso es que esto iba a ser el principio de un gran relanzamiento de Wildstorm allá por 2006. No el del fin del mundo, el anterior, el que también nos dio Gen13 y Tranqulity de Simone y el Stormwatch de Gage. Morrison iba a ser el otro “arquitecto” de este relanzamiento, escribiendo las series principales, Authority y Wildcats, relanzandolas a su manera, volviendo un poco a las ideas centrales, pero actualizadas para el presente o en una nueva dimensión. Pero Morrison acabó mordiendo más de lo que podía tragar, y entre Batman, 52, Crisis Final y sus propias cosas, no tenía tiempo para todo, y en DC decidieron que el Universo DC era más importante, y que si había que abandonar algo, que le dieran mucho a Wildstorm. No es de extrañar que el sello haya muerto, con ese tratamiento. De Wildcats sólo se llegó a hacer un número, que parece que se va a quedar sin publicar aquí, porque no ha sido continuado ni recopilado. De esto salieron 2 números, y hace un par de años, decidieron terminar la historia con un equipo creativo completamente distinto, que supongo que, de alguna manera, es mejor que nada. Al menos cierra la historia. (Igual que Gage también hizo una miniserie del grupo explicando las diferencias entre la Autoridad en esta saga y como quedaba al final de la anterior serie, la de Brubaker, que originalmente iba a ser la segunda saga de esta serie)

La idea de Morrison para la serie, como siempre, era coger el concepto central y llevarlo en una nueva dirección lógica. La Autoridad iba de un grupo de superhumanos ridiculamente poderosos que se autoproclaman salvadores del mundo. A veces eso les enfrentaba a amenazas que tratan de estropear el mundo, a veces al poder establecido, que no estaba interesado en que viniera alguien a arreglarlo. Pero, ¿Qué pasaría si no hubiera un poder establecido comparable? Es decir, hay muchos comics, desde Escuadrón Supremo en adelante, que van de superhumanos tratando de salvar el mundo usando su poder, pero el status quo siempre tiene defensores similares. ¿Qué pasa si no los tiene? Es decir, ¿Qué pasa si metes a la Autoridad en el mundo real, sin ningún otro superhumano ni supertecnología ni nada comparable? ¿Qué pasaría si apareciesen mañana en tu ventana? Es una idea fascinante, que por supuesto, juega con las ideas habituales de Morrison de que el mundo real es un eco patético del fantástico, además de con los temas centrales de la Autoridad. El problema, claro, es que la historia se queda cortada cuando estaba empezando. De hecho, tiene un comienzo muy experimental: La Autoridad prácticamente no aparece en el primer número. En vez de eso, va a presentar “Tierra-Prima”, el mundo real donde va a transcurrir la historia, y sus personajes. Y lo hace mostrando que es el sitio más aburrido del multiverso. En serio, el número entero es lento y tedioso, dejandonos desesperanzadoramente claro que el mundo real es aburrido y soso. Por tanto, es un número en el que la idea es admirable, pero esa misma idea hace que el número sea pesadisimo de leer. El segundo número ya es otra cosa, yendo de la reacción de los protagonistas a este mundo, y debatiendo sobre si deben meterse o no. Les caracteriza bien y el dilema está muy bien llevado, con un gran cliffhanger final. No es nada impresionante, de hecho, es probablemente el comic de Morrison que menos suena a Morrison de todos los que ha hecho recientemente, pero era una dirección intrigante y atractiva para la serie y para recuperar la gracia que una vez tuvieron… que probablemente no llegará a verse nunca, y es una maldita lástima.

Y entonces coge la serie Giffen. Giffen es un viejo amargado al que le da igual todo, y generalmente, cuando no tiene un editor duro o un coguionista, tiende a dispersarse y escribir tonterías incoherentes y autoindulgentes, pasando por completo de todo a su alrededor. Así que en cuanto empieza con esta serie, el cambio de dirección es tan brusco que si fuera un coche, te habría roto el cuello. Aparte de que el nivel de sofisticación en la manera de contar la historia baja, cosa inevitable por la diferencia de estilos entre los guionistas, es que abandona por completo tanto el tema como la premisa de la historia. Más bien acaba pareciendose a lo que hizo el propio Giffen en Midnighter, o a otras historias de relleno anteriores en Authority. Lo del mundo real se olvida por completo, resulta que no era lo que parecía, y la serie se convierte en un viaje de la Autoridad por distintos universos. Queda brusco y decepcionante, por decir algo. Según Giffen, es que no le gustaba la idea central de la serie. Pero claro, ¿entonces porque demonios coge la serie? Más aún, ¿Por qué demonios le ofrecen la serie en DC, para empezar? De hecho, ¿Por qué le siguen ofreciendo tanto trabajo a Giffen en DC, si todo lo que toca es fracaso comercial y tampoco tiene buenas críticas?

Tomado de por si, tampoco es demasiado bueno, aunque varía, al menos cada universo tiene un estilo distinto. La resolución de la primera historia es al menos un giro original y da para una buena conclusión, aunque da demasiadas vueltas para llegar allí. Una pena que tenga el espectro de lo que podría haber sido, porque no es del todo mala historia. Después hay un número que va sobre todo de violencia gráfica y es bastante tonto. Y después, la historia va sobre todo del grupo encontrandose versiones alternativas de ellos mismos, que es probablemente lo menos original que podrían hacer. (Además, tampoco es la primera vez que se enfrentan a una Autoridad malvada, ni la segunda) Al menos en un par de los capítulos, parece que Giffen tiene una idea pertinente a la serie. Al fin y al cabo, la serie va sobre los peligros de la autoridad… tenerles encontrandose a contrapartidas donde se les ha ido de las manos y se han convertido en dictadores es una buena idea. El problema es que Giffen se salta la moralidad ambigua, y acaba haciendo a las contrapartidas directamente malvadas, de manera que toda la parte interesante se pierde, y se convierte en un simple combate de buenos contra malos. Dos veces. Luego vienen un par de números que son en plan Liga de la Justicia Internacional, de hecho, se traen a JM Dematteis como coguionista. Basicamente, es un team-up jocoso con una Autoridad que es más tradicionalmente heroica, a base de tomarse a cachondeo las reglas de los team-ups de grupos y demás elementos estándar, y como suele pasar, alterna entre cosas graciosas e incluso ingeniosas, y chistes fáciles malos. Y termina con un número de volver a casa y consecuencias, excepto que no ha pasado nada reseñable como para darle vueltas durante 20 páginas, y acaba siendo un número de no hacer nada y ser de perogrullo. Es decir, decepcionante, como casi todo el tomo.

En cuanto al dibujo, los números de Morrison los hacía Gene Ha, que le da al comic el estilo realista que la serie necesita, y logra alterar su estilo para que los protagonistas queden sutilmente fuera de lugar. En el primero número se usan muchos trucos para dar la sensación de pesadez y claustrofobia necesaria (¿Por qué Morrison es casi el único que usa la estructura de página y viñeta para dar efecto?), y en el segundo ya hay más espacio y queda muy chulo en contraste. Desgraciadamente, se va con Morrison, y ponen un desfile de dibujantes, la mayoría novatos, para sustituirle (que por supuesto, no vienen acreditados en la portada, los estafadores de Norma ni siquiera ponen un “Y otros”) Darick Robertson hace los dos primeros, y es de lo peor que ha hecho, no se sabe si por las prisas o por el entintado. Lo mismo va para Brian Stelfreeze, que hace otros dos. Ordway lo hace bien en el número final. Y el resto oscilan entre lo aceptable como los de la historia cómica, y lo horrible en las otras.

Una amplia decepción, aparte de un timo. Pero es lo que se ha dicho de todo sobre Authority desde su serie original. Descanse en paz. Neutral (6)

Iron Man Legado: La Guerra de los Hombres de Hierro

 

Para coincidir con la segunda película del personaje, Marvel sacó una segunda serie del Hombre de Hierro. La serie sólo ha durado un año, lo que debería haber hecho que se plantearan mucho si sacar la avalancha de material de Thor y del Capitán America que están sacado esto este año, pero eso es aparte. El caso es que sacar una segunda serie del personaje es algo complicado, porque entraría en problemas de competencia, coordinación y redundancia con lo que está haciendo Fraction actualmente con la serie. La idea obvia habría sido sacar una serie de Máquina de Guerra, que para algo debutaba en la peli, pero Marvel ya había sacado una serie del personaje el año anterior y había fracasado, así que no era plan de intentarlo otra vez tan rápido. (Y sin embargo, lo intentan con personajes menos de actualidad como el Castigador… y han sacado otra serie de Rhodes este año, dejando claro que no tienen el don de la oportunidad precisamente)

La solución que se les ocurrió es bastante astuta, y es hacer una serie que transcurra en el pasado del personaje, cada historia en una época. Algo así como un Iron Man Clasificado o Confidencial, pero con un equipo creativo fijo. En otros personajes sería algo gratuito que aún quedaría redundante. Pero en el caso del Hombre de Hierro, el personaje ha cambiado radicalmente con respecto a como era antes: Ya no es un playboy millonario relativamente desenfadado al mando de una gran compañía con una enorme plantilla de secundarios, ya no tiene una identidad secreta, y encima ahora es una especie de cyborg. Aparte de la gracia de que cada historia puede tener una armadura distinta según la época. El encargado de escribir la serie es Fred Van Lente, que no sólo es bueno, se tiene la historia Marvel suficientemente estudiada para poder hacer historias en el pasado sin cagarla con la cronología. (De hecho, que yo haya notado, no hay ninguna cagada en esta historia, de hecho, juega con una rivalidad que estaba muy activa en el momento en el que transcurre la historia). Y además, tiene cultura y capacidad de investigar de sobra, cosa apropiada para una serie que debería usar conocimientos de tecnología y sociopolítica, que muchos guionistas no tienen.

Y de hecho, de eso va esta primera historia. Transcurre alrededor de 2002, justo antes de que Tony revelara su identidad públicamente, es decir, el último punto donde aún tenía el status quo clásico. Y en vez de ser una historia simple de Iron Man enfrentandose a supervillanos o saboteadores industriales, es una historia más en plan Guerra de las Armaduras, tratando las consecuencias globales de la tecnología que usa Stark en las armaduras, y las consecuencias de tener a un justiciero patrocinado por una compañía americana metiendo las narices en asuntos de otros paises. Es decir, yendo al núcleo de la serie del personaje, y tirando hacia sitios nuevos con él. Y es uno de los mejores ejemplos de este tipo de historias, tratando el tema desde una perspectiva original, usando situaciones muy similares a las que ocurren en el mundo real pero extrapoladas a la superciencia de Marvel, usando bien elementos conocidos del universo Marvel, y dejando claro que no hay soluciones fáciles para este tipo de problemas, pero que Tony Stark es suficientemente inteligente y previsor como para implementar las soluciones difíciles. Es decir, lo contrario a como lo han escrito en años recientes, y es genial ver a un Iron Man reconocible bien escrito.

Lo curioso es que es una historia de calidad progresiva, donde cada capítulo es mejor que el anterior. El primer capitulo es bastante decepcionante, pareciendo un remedo malo de la Guerra de las Armaduras con muchos tópicos. El segundo aclara algunos de los puntos tontos, y demuestra que la historia es más compleja de lo que parecía a simple vista. El tercero desarrolla bastante mejor a los antagonistas, y añade más complejidades. El cuarto tiene peleas muy divertidas, y tiene al protagonista demostrando por fin de lo que es capaz. Y el quinto junta todo esto en un gran final, satisfactorio de manera argumental y emocional, que encima, incluso le da una buena explicación al título, que es algo que rara vez pasa en estas series con subtítulo. (Y también introduce un elemento muy bueno a la larga, que desgraciadamente dudo que se vuelva a mencionar)

El mayor problema del tomo, más que el comienzo flojo, es el dibujo. Dibuja Steve Kurth, al que hemos visto en Iniciativa y en Fuerza Fantástica, que es del estilo de dibujantes mediocres que están proliferando actualmente en Marvel en miniseries y números de relleno. Es terriblemente inconsistente, su tecnología parece chapucera en vez de impresionante, y su acción lo mismo además de ser un poco confusa. No es apropiado para una serie regular importante, pero parece que esta serie no está considerada importante en Marvel.

Y es una maldita pena, que como suele pasar, la mejor serie languidezca sin publicidad y malos recursos como Kurth, y fracase rápidamente, mientras todo está centrado en lo famoso que es peor. Y que uno de los mejores guionistas como es Van Lente no tenga una serie regular para él sólo que no esté condenada a fracasar, mientras que muchos otros con menos éxitos a sus espaldas tengan oportunidad mejores. Pero bueno, al menos ha podido hacer este tomo, que no está nada mal, y recordara los buenos tiempos y el potencial del personaje. Recomendado (8)

 

 

 

Loki: Dios de las Mentiras

Terminando de momento con la avalancha de novedades para coincidir con la película, toca una de esas miniseries que hacen de vez en cuando en Marvel donde en vez de contar algo nuevo, simplemente repasan todo lo ya conocido de un personaje. Ah, la ventajas de tener décadas de historias, te puedes ahorrar tener ideas nuevas. En este caso, es una de esas que nos cuentan el origen del villano, muy similar a lo que hizo Brubaker con el Doctor Muerte, por ejemplo. El encargado es Roberto Aguirre-Sacasa, al que últimamente sólo ponen en encargos editoriales que va a dar un poco lo mismo pongan a quien pongan.

Básicamente, lo que hace Aguirre no es contar una historia que defina a Loki. En vez de eso, cada número nos va contando sus historias más famosas. Historias de la mitología, no de los comics, esta es otra de las historias recientes de Thor que sólo usa los elementos asgardianos, y no los de superhéroe en la Tierra moderna, que uno pensaría que es contraproducente, ya que se supone que la mezcla es la gracia de la serie, pero ellos sabrán. Así que, en esencia, es volver a contar mitos nórdicos de hace 1000 años, sólo que con los aspectos y personalidades de las versiones de comic, y tratando de desarrollar un poco al personaje mientras se cuenta todo esto.

Y poco más hay que decir de la miniserie, la verdad. Si no te sabes los mitos, no es mal sitio para que te los cuenten, están bien ilustrados, pero ya está. Es como leer un resumen en un libro, pero con dibujos. El dibujo es de Sebastian Fiumara, al que vimos hace poco en Spiderman, y aquí tiene mucha más libertad y un estilo mucho más propio y vistoso, que queda muy bien para las burradas mitológicas que hay que contar. Mientras, la parte que no es simplemente contar lo mismo, la de la caracterización de Loki y su relación con Thor, Odin y demás, no pasa de decir lo mismo de siempre sin profundizar nada, sin decir nada nuevo. Para los que se sepan las historias, va a ser una repetición de cosas dichas una y otra vez. Si quieres ver como desarrollar bien esos temas desde el punto de vista de Loki, ya le dieron una buena miniserie hace años Rodi y Ribic, que creo que han reeditado hace poco. Neutral (5)

Masacre Corps: Reunión

Cosas de las que que no necesitamos más, ni por asomo: Otra serie de Masacre. Una miniserie prólogo a otra serie de Masacre. Una serie que continue la horripilante Masacre: El Mercenario Bocazas. Más Zombies Marvel. Versiones en niño de personajes establecidos. Parodias malas de otros comics. Y sobre todo, sobre todo, comics dibujados por Rob Liefeld. Esto tiene todo eso y más, así que te puedes imaginar el resto de la reseña. Evitar a toda costa.

¿No? Bueno, lo explicaré un poco más. Esto es de cuando en Marvel tenían la absurda idea de que saturar el mercado de comics de Masacre era una idea razonable y cuerda, pese a que ninguno era particularmente bueno ni vendían particularmente bien. Así que cogieron a Victor Gischler, que escribía la segunda serie de Masacre, y le dieron otra serie de Masacre más (aunque en su ligera defensa, acabó sustituyendo a esa segunda serie, la del Mercenario Bocazas, que ya pusimos a caldo hace unos meses) Lo bueno, si quieres verlo así, es que no es otra serie más de Masacre haciendo el tonto. Lo malo es… bueno, es todo lo demás, pero concretamente, que la idea no es precisamente buena. La idea es hacer un equipo de Masacres, (o un Cuerpo, como coña con el Cuerpo de Linternas Verdes, supongo que por eso está incongruentemente medio en inglés) donde todos son Masacre, es decir, contrapartidas de distintas dimensiones de Wade Wilson. De paso, sirve de parodia de toda la idea típica de hacer derivadados femeninos, infantiles y demás de los personajes, tipo familia Superman… excepto que como suele pasar, las parodias sólo funcionan si tienen gracia o si tienen algo que decir. Si no, es simplemente hacer lo mismo, pero en chorra, y ni tiene gracia, ni es divertido, ni es interesante, ni nada. Es una repetición de los mismos chistes fáciles, manidos y baratos una y otra vez.

El primer número nos presenta a Lady Masacre, la versión femenina de Masacre que ya había aparecido en Mercenario Bocazas. Es igual que Masacre, pero en chica. Esa es toda la idea. No tiene muchos chistes sexistas, gracias al cielo por los pequeños favores, pero es que tampoco tiene muchos chistes. Es una historia mala de Masacre sin imaginación, sólo que algunas cosas están en feminino, estereotípico o no. Encima, está dibujada por Rob Liefeld, que… [censurado para no recibir una multa por obscenidad]

El segundo nos presenta a Masacre Kid, que es exactamente lo que suena. Una versión de Masacre que es un niño. La historia es del mismo estilo que las historias de los Bebes-X, donde se supone que tener versiones en niño de la Patrulla-X es inherentemente gracioso, y no hay que molestarse en tener caracterización o ideas. Así que es Masacre y un par de mutantes más como niños (el resto de personajes conocidos son adultos, por alguna razón) teniendo una aventura que es mezcla entre elementos propios y clichés de comedias de niños y adolescentes. La gracia se acaba enseguida, y el dibujo de Whilce Portaccio no tiene ni de lejos la ligereza y gracia necesaria para una historia así. ¿Esto que es, un revival de lo peor de Image?

El tercero nos presenta, oh Dios, al Perro Masacre, y si no habías perdido las ganas de vivir a estas alturas, esto te rematará. Es contar el origen de Masacre, pero en perro. Es decir, como una mala comedia protagonizada por un animal, que hace que esas películas para niños similares parezcan buenas. Y sin embargo, el dibujo pega un giro de 180º, y después de esos engendros, ahora toca uno bueno, Philip Bond. No entiendo porque no se prodiga más, y mucho menos porque lo poco que ha hecho este año es esta bazofia. No es lo mejor que ha hecho, pero es mejor de lo que se merece este comic.

El cuarto demuestra que no hay chiste gastado que no se pueda sobreexplotar, y recupera a la cabeza del Masacre zombie, que debería haber muerto en Marvel Zombies 4, pero no, sigue coleando (es un decir) en su tercera serie. Obviamente, no tiene la gracia que tenía originalmente, y es una historia que al menos no es tan tonta como las demás, pero tampoco es nada reseñable, es como la serie anterior. Precisamente, Gischler colabora con el dibujante de aquella serie y con el que vuelve a encontrarse en X-Men, Paco Medina, que es más o menos aceptable.

Y el capítulo final es el que junta a todos estos esperpentos y les convierte en un grupo, con una excusa usando un par de esos personajes cósmicos Marvel que siempre sirven cuando tienen que pasar cosas arbitrarias por exigencias del guión. El resultado es un comic tan malo que hay que verlo para creerlo, usando chistes tan malos y tan tontos que los he visto en series de dibujos animados de hace años, mucho mejor hechos. Es un comic que se cree que simplemente ser ridículo o hacer observaciones obvias pero en exagerado es gracioso. Pero no es tan fácil, y ser chorra sin ser gracioso es lo peor que puedes ser, sólo quedas ridículo. Además, hace que Kyle Baker pierda su tiempo en esto, apliquese lo mismo que con Bond, aunque a decir verdad, no es la primera vez que Baker hace algo así.

Lo peor de todo es que esto no termina aquí, esto es el prólogo a una serie entera sobre este grupo, que piadosamente, sólo ha durado un año. Pero vamos, cualquier cosa que le de trabajo a Rob Liefeld ya entra dentro de la categoría de crímenes contra la humanidad, y esto va más allá. Evitar a toda costa (1)

True Blood: Secretos Inconfesables

Siguiendo con lo que está haciendo Panini de publicar cosas que esperarías que publicaran otras editoriales, le toca a a una de las adaptaciones de otros medios que forman casi por completo la alineación de comics de IDW. En concreto, el que creo que va a ser su actual lider de ventas, ahora que van a perder a Angel, la otra gran franquicia vampírica televisiva que tenían.

Esto es un comic basado en la serie de True Blood, o Sangre Fresca, que empezó hace 3 años a emitirse en la cadena privada HBO, y que aquí ha sido emitida por Cuatro, creo. En principio parecería que existe para aprovechar el tirón de Crepúsculo, pero aparte de que la pensaron antes de que Crepúsculo se convirtiera en fenómeno, tiene más parecidos con, digamos, Buffy, que con Crepúsculo, aunque las tres tengan un romance entre una jovencita y un vampiro en su núcleo. Además, tiene dos ventajas importantes: Una que está basada en una serie de libros previos (y mejores) que Crepúsculo, y dos, que la serie ha sido adaptada por Alan Ball, el genio detrás de American Beauty y Dos Metros Bajo Tierra, así que te puedes imaginar, es bastante buena. El romance no es nada ñoño, los personajes y su universo están muy bien desarollados sin caer en tópicos místicos (al contrario, va más de desarrollar el mundo de la America profunda, muy parecido al normal excepto por algunos seres sobrenaturales) y tiene muchas cosas que decir y no se ha gastado enseguida.

Esta adaptación a comic tiene una ventaja también con respecto a otras adaptaciones, y es que como la de Angel antes que ella, tiene un argumento hecho por el creador de la serie, el propio Ball. No escribe él, escriben David Tischman (que ha escrito cosas para TV y comic antes, ninguna de ellas buena) y Mariah Huenner (que es novata), que también están escribiendo los últimos números de Angel, pero supongo que un buen argumento puede compensar que lo ejecuten guionistas que no son buenos. Y aunque, a diferencia de Angel, no puede contar la continuacion de la serie, porque sigue en antena, si que puede contar secretos importantes (hasta cierto punto) del pasado de los personajes, que según dice Ball en la introducción, cuentan como canónicos para la serie. Así que ahí tienes tu excusa si eres fan de la serie de TV.

Esta miniserie transcurre entre la segunda y tercera temporada de la serie (o si quieres ser exacto, antes de las escenas finales de la segunda temporada, donde el final feliz se revienta), y se presenta a un nuevo tipo de bicho místico para tener una excusa para juntar a todos los protagonistas de la serie, y que cada uno cuente un secreto de su pasado. El planteamiento es un poco forzado, y el villano demasiado conveniente, pero le da una buena ambientación y excusa para la historia, con una conclusión aceptable. Lo importante, de todas formas, son los distintos flashbacks de los personajes, y como reaccionan los demás ante estas revelaciones, y eso si que está a la altura de la serie.

El flashback de Sookie nos da más detalles de cómo era de pequeña y dando más pistas de cómo murieron sus padres, que es algo que sorprendentemente no se ha tratado mucho en la serie. La idea central es muy típica, pero los detalles sobre como era la relación de Sookie con su familia por aquella época están muy bien, y la verdad, dejan claro que Sookie está mejor huérfana. El de Bill es similar a otros flashbacks que ya hemos visto de él, porque lo bueno de que los vampiros no envejezcan es que es fácil hacer flashbacks con ellos. Lo malo es que no cambian, y esto simplemente nos cuenta un punto intermedio entre dos puntos de su pasado donde sabemos que no ha cambiado. El de Jason obviamente va de sexo, y aunque no cuenta como perdió la virginidad, si que cuenta la primera vez que tuvo una experiencia impactante. Y siendo Jason, es algo terriblemente escandaloso. Lo bueno es que no se trata de manera sórdida, sino al contrario, de manera dramática, sin caer en el melodrama. A veces da una impresión algo mojigata típica americana, cosa poco propia de Ball, pero es un tema que ya ha tratado otras veces, y al igual que aquí, ha dado argumentos a favor del punto de vista conservador, de las poquísimas veces que se puede ver un argumento convincente para el tema. El flashback de Bill es de los más interesantes, porque hay mucho de su pasado que no sabemos, y nos cuenta más de cómo se crio como hombre-perro fugitivo cuando era adolescente. Es una historia de esas que si te pillan bien te pueden hacer llorar, y si no, te puede parecer un poco manipuladora de sentimientos. Luego, Tara no nos cuenta nada que no supieramos, sobre lo horripilante que era la borracha de su madre. Lafayette menciona cronológicamente por primera vez a su madre, aunque creo que acababa de aparecer mientras salía el comic, y es una historia dura, aunque predecible, sobre como fue salir del armario con una madre pirada. Por último, la de Eric da varias pistas sobre futuras tramas posibles, y es la más típica de novela de vampiros, obviamente, aunque con buen estilo. Finalmente, las reacciones de los personajes a las distintas historias es muy buena, lo que se podía esperar de cada personaje, suenan como tienen que sonar, que es lo importante.

En cuanto al dibujo, cada parte la hace un dibujante distinto. La parte del presente la hace David Messina, uno de los veteranos de la plantilla de IDW, que ya había hecho cosas de Angel para ellos. Es aceptable y los personajes son bastante reconocibles, aunque a veces es muy estático. Las demás historias las hacen novatos, muchos de ellos italianos (¡la invasión no se acaba en Marvel, se extiende!), relativamente mediocres pero tragables, excepto un flashback que lo hace Elena Casagrande, que actualmente está en Marvel, que es bastante buena.

Una buena adaptación, con todos los elementos que necesita algo así, incluida participación del creador de la serie y elementos importantes que le dan legitimidad, y buena captura de los personajes. No es de extrañar que haya tenido éxito para más miniseries. Recomendado (7)

Thor

P: Esto es el debut cinematográfico del personaje (bueno, de la versión Marvel, al menos), como parte de la gran saga de películas interconectadas de Marvel que van a ir a parar a la película de los Vengadores del año que viene. La verdad es que en Marvel se lo han montado bien. Una de las gracias de sus comics siempre ha sido el universo compartido, y están logrando adaptar esa gracia al cine. Aunque sea inventando un modelo de películas interconectadas que prácticamente no tiene predecedente, lo cual es un gran detalle. Lo bueno es que hasta ahora, las películas se pueden ver por separado sin perderte nada, aunque ganan si las ves en conjunto. Nada complicado, pero innovador a su manera.

A: Bueno, yo no he visto Iron Man y no he notado que me estuviese perdiendo nada, aunque sale SHIELD y hablan de Stark y todo eso. Y sí, realmente es una cosa muy pionera lo del universo interconectado entre pelis, suerte que tienen de que ahora cualquier peli de superhéroes barra con todo porque si no a ver quien hace ese proyecto a largo plazo de Vengadores.

P: Más que suerte es algo calculado, no se habrían atrevido de no saberlo seguro. Por cierto, que ya se rumorea que están preparando la siguiente tanda de películas para después de 2012. Lo suyo sería integrar otras partes de Marvel, pero de momento no tienen los derechos.

En cualquier caso, tomada de por si, la película prometía. Las anteriores pelis en este universo han estado bastante bien, y tiene un director con muy buena fama como es Kenneth Branagh. Branagh es conocido sobre todo por adaptar obras de Shakespeare, así que adaptar la mezcla de mitologia nordica con lenguaje shakespeariano de los comics de Thor parecía apropiado.

Los guionistas eran otro cantar: El guión en si está hecho en parte por dos guionistas de series de TV de ciencia-ficción que son perfectamente aceptables, pero en parte por el mismo que hizo cosas como 4 Fantasticos 2 y Mi Super-Ex-Novia. Y la historia está coescrita por el tipo que masacró Soy Leyenda, y por nuestro viejo amigo Joe Michael Straczynski, que al menos tiene práctica con Thor, aunque no se ha lucido precisamente recientemente. Aparte, cinco guionistas, (más vete tu a saber cuanta gente más ha metido la zarpa…) no suenan a una historia con algo que contar, sino más a producto creado por comité. (Y encima, los “consultores creativos” de Marvel con Quesada y Bendis, que no suena precisamente bien)

Y el resultado es precisamente lo que podías esperar de algo así. Coge bastante bien las ideas de los comics y las adapta para que queden bien en otro medio, hasta ahí han aprendido. Pero como historia, está demasiado metida en la fórmula de películas de acción de Hollywood, sin la chispa que han tenido otras películas de superhéroes.

A: Puff… luego hablamos de la adaptación del comic que creo que es bastante buena pero como valor cinematográfico… dios mío. Hay demasiadas escenas y demasiados momentos ridículos de por medio como para poder salir satisfecho del cine. Por momentos da vergüenza ajena, hay determinadas escenas que parece que son obligatorias de blockbuster pero ni siquiera se molestan en hacerlas menos formulaicas hay personajes que parecen parodias y escenas de acción que podrían ser de un capítulo de Power Rangers.

P: La pelicula está delimitada en tres actos bien marcados, siguiendo una estructura clásica. La primera es la preparación, y está bien que le dediquen tanto tiempo. Es la parte más directa, porque es la que transcurre enteramente en Asgard. En efecto, ese trozo es de aventura-fantasía, y como tal, no está mal. Presenta bien todos los elementos, la acción y la gran escala están bien hechos. Los personajes no tienen mucho, pero por otro lado, tampoco se podía esperar otra cosa. Tampoco es que los personajes fueran particularmente complejos en los originales.

A: Yo asumo que los diálogos y situaciones en Asgard tienen que ser obligatoriamente pomposos y rimbombantes pero en esa parte yo creo que llega a saturar. Los diálogos pasan de la nada al clímax forzado y hay alguna situación que les daba pereza justificar más así que directamente la fuerzan porque sí. Porque vale que Thor sea muy impetuoso, pero la que monta en diez minutos…

P: Es que si no fuera tan bestia, no se justificaria que su padre le castigara. Además, eso realmente es de los mitos originales. (Aunque claro, en los mitos originales todo el mundo es asi de bestia, y no tienen el codigo caballeresco que tienen Odin y demás asgardianos en los comics y en esta pelicula)

La segunda parte es la de Thor llegando a la Tierra, y tu tolerancia de esa parte dependerá del aguante que tengas de las partes graciosillas de ese tipo de películas. La dirección de la historia es completamente obvia, así que sólo queda el como está hecha. Y se sostiene sobre todo por la química y la gracia de los actores en sus papeles, y por los momentos ocasionales donde el humor de “pez fuera del agua” de Thor en Midgard llega a ser gracioso. (En su defensa, es mucho más sutil y menos exagerado de lo que podría ser)

A: Realmente hay un par de detalles bastante graciosos en el rollo “visitante” de Thor, pero es que realmente esa parte pivota únicamente sobre eso, no es un trasfondo para otras cosas que se estén diciendo sobre el personaje o la trama. Es la parte de “chistes”. Y la química entre ellos, pues funciona con Jane Foster porque Natalie Portman te haría amar a Hitler si lo interpretase (y estaría guapa) pero sus sidekicks se gastan bastante más, especialmente la niñata repelente que da como un reloj de cuco los chistes de rigor.

P: La chica que dices podría haber sido mucho más repelente. A mi me hizo gracia hasta cierto punto, pero probablemente es porque me encanta la actriz (es la de Nick y Nora y la lista de musica). Pero si, por mucho que se suponga que los civiles son los que humanizan toda esta historia de dioses, habría estado mejor dedicarles menos tiempo. O desarrollarlos mejor.

Y la parte final es la resolución de todos los conflictos, de acción o dramáticos. La acción, de nuevo, es estándar sin nada particularmente imaginativo, pero al menos es todo internamente consistente, y queda muy vistoso. La parte dramática… bueno, el romance es totalmente superficial, y sólo queda bonito debido a circunstancias externas, si acaso. Y por supuesto, dada la obsesión de Hollywood con los dramas de padres e hijos, el conflicto principal es de Odin y sus hijos, y es un poco mejor que lo demás, aunque tampoco nada que no puedas predecir desde el principio excepto por un par de detalles. Pero bueno (y ya se que es conformarse con poco) al menos no es aburrida o tonta como muchas otras pelis similares.

A: Pues el drama shakespeariano de padres e hijos es lo único de contenido que Branagh le mete a la peli. El final de la historia de la familia de Odín es la mejor parte del final, porque lo que es el combate y el romance en la tierra es, con diferencia, lo más ridículo de la peli. Es la parte que da ganas de echarse las manos a la cara. Y es una pena que la peli esté tan sazonada de esos momentos de “facepalm” porque la estructura de la historia está muy bien pensada y hubiese funcionado bien con una ejecución un poco más seria.

P: Es decir, que tiene buena dirección, pero mal guión, así en lineas generales. Y es que por mucho que hayan convencido al público de lo contrario, el director no lo es todo ni mucho menos.

Ahora, pasando a las adaptaciones: En general, la versión de Asgard es la de los comics, es decir, una extraña mezcla entre mitología nórdica, ciencia-ficción, y moralidad superheroica (o del Rey Arturo, si lo quieres ver así). Las partes más mágicas de Asgard se dejan de lado, y lo que queda es un reino de fantasía en otra dimensión con algunos cacharros mágicos o pseudo-científicos. O si quieres verlo de otra manera, es mucho más el Thor de Lee-Kirby, que el de Simonson. Espiritualmente, está clavado al de los comics clásicos, y visualmente, da la misma sensación de impresión, aunque modernizada un poco. No se si será la mejor decisión, pero la han hecho lo mejor que se puede, de sobra.

A: Sólo tengo dos pegas: el cofre de los antiguos inviernos que parece un cacharro de Babylon 5 y los gigantes de hielo que tienen una imagen excesivamente obvia de malas bestias con ojos rojos. Por el resto, la verdad es que la imagen a vista de pájaro de Asgard es impresionante, el puente de arco iris es menos ridículo que en los comics y la pinta de los asgardianos está bastante lograda (aunque cuando alguno baja a la Tierra se ve más ridícula). Es verdad que obvian parte de la mitología que le encantaría a Simonson (Hela, el Valahalla…) y que podrían haber hecho más guiños asgardianos (enanos, Balder…) pero nada de lo puesto está mal puesto. Una versión bastante decente de algo que, en principio, se presta como víctima perfecta para hacer una chapuza ridícula.

P: Bueno, los gigantes de hielo siempre han sido malas bestias. Al menos aquí son más humanoides que en los comics. Y el Cofre de los Antiguos Inviernos sigue con la estética de toda la película de presentar todos los artefactos mágicos como cosas que parecen de ciencia-ficción, dentro del tema que mencionan (de pasada) de que magia y ciencia son lo mismo.

Thor es curioso, porque es una mezcla entre el normal y la versión Ultimate. Tiene el traje del normal (la versión actual de Coipel, que la verdad es que queda mejor que a la mayoría de dibujantes) y todo su origen y personalidad, pero tiene la cara del Ultimate, y también la situación básica donde le meten. Por lo demás, es el de siempre: Un tipo bueno con mal genio y cuya solución para todo es golpearlo hasta que se cae, y con traumas paternos. Algo aburrido, pero tampoco daba para mucho más. El tal Hemsworth está clavado como el personaje, en todo lo bueno y lo malo.

A: A mí me recordó bastante más al Ultimate, sobre todo físicamente y por el contexto terrestre, pero es verdad que el traje clásico le queda muy bien, uno de los pocos uniformes de superheroe que no son humillantes si los reproduces fielmente en el mundo de carne y hueso. Por el resto de acuerdo, Hemsworth clavado como un Thor soso, simplón y primario pero, precisamente por ello, fiel al original.

P: Odin tiene su papel de siempre de padre de los hijos pródigos, pero está bien escrito. No se cabrea irracionalmente por nada, y tiene más o menos la sabiduría que tiene que tener, que son los problemas que ha tenido muchas veces en los comics. La relación con los hijos está bastante bien, e incluso queda chulo cuando le toca hacer acción. Además, está interpretado por Anthony Hopkins, que aunque esté enconsertado, le da la gravedad necesaria al personaje.

A: Hace el papel de tipo grande venido a menos en su vejez que lleva haciendo sin cesar estas últimas décadas, pero en este caso encaja muy bien. A Odín le pega mucho la grandilocuencia aunque sea forzada, pero con todo y con eso tiene un par de momentos en los que pega gritos sin más y luego tiene una escena un poco penosa con reminiscencias de Star Wars… no es malo pero Hopkins tendría que haber dado un Odín muchísimo mejor. Se desperdicia en esas escenas facilonas de rigor donde quieren meter una intensidad que no llega.

P: Loki está muy bien, con una complejidad mayor que de costumbre. En vez del manipulador que siempre está tramando algo en su provecho, aquí es manipulador, pero no tienes claro de antemano cuando está siendo egoista y cuando altruista, porque mezcla ambas cosas. Hace que sea más creible que le aguanten los demás asgardianos. A cambio, se ahonda más en los típicos traumas familiares, pero bueno, eso también está de trasfondo en los comics, y al menos así es menos estereotipico. Hiddleston está muy bien como el personaje, visualmente está clavado, realmente parece artero y da la sensación de inteligencia necesaria. La pena es que no hayan conservado el humor que suele tener, seguro que le habría salido muy bien.

A: Al pobre le hacen exagerar demasiado las expresiones, en esa manía de la peli por recalcar lo obvio veinte veces. Pero por el resto el personaje de Loki está genial, tienes razón en que es mucho más explicable que le toleren en Asgard con esta forma de actuar bastante más ambigua. Creo que Loki salva a la peli de ser excesivamente simple y plana, a lo que tienden en resto de elementos. Supongo que Brannagh ha disfrutado con él. Extraño que el pulidor de matices que hizo una labor tan concienzuda con el resto de la peli permitiese la presencia de un villano que no es un malo malísimo.

P: Heimdall causo cierto revuelo porque cogieron a un actor negro, pero estos asgardianos son extradimensionales y no vikingos, así que la raza es lo de menos. (Si quieres poner pegas, fijate en el flasback a los vikingos de verdad, verás que son todos morenos) Fisicamente es distinto que en los comics, pero impresiona. Y el personaje es como en los comics, es decir, poco más que parte del mobiliario

A: ¡¡Stringer Bell!! Hubiese aplaudido la elección de Idris Elba hasta para hacer de Thor, lo tengo en altísima estima desde The Wire. Y a lo mejor por ese condicionante Heimdall es de lo que más me ha gustado de la película. Es impresionante, maneja bien su propio conflicto, tiene de los mejores momentos dramáticos y de los momentos más impactantes en general. Lo de cómo convoca al puente, pues eso, un poco Star Trek también, pero si era intencionado…

P: Sif es la chica de Kyle XY, y está clavada al personaje de los comics, al menos fisicamente. Una pena que no actue igual de bien. O que el personaje no tenga nada de caracterización, realmente. En algún momento se intuye el triángulo amoroso con Thor, pero se queda en nada, debió quedarse en el borrador.

A: Mejor, la fórmula “cualquier chica que salga en la peli tiene que estar enamorada del héroe” hubiese sido demasiado tópica incluso para ésto. Por el resto si, es guapa pero da bastante igual. No tiene ningún momento propio pero tampoco hace el ridículo como los 3 Guerreros.

P: Hablando de los 3 Guerreros, son otros que están por estar. No tienen historia propia, sólo hacen relleno. Y aunque queda clara la personalidad básica de cada uno de los tres (y visualmente están muy conseguidos, aunque Fandrall sea la cuarta parte y Hogun sea japones) no se aprovechan casi, ni siquiera como recurso cómico.

A: En los comics a veces no tienen gracia pero nunca dan vergüenza ajena. Aquí, Volstagg varias veces. Fandral no tiene ninguna personalidad y Hogun me vale que sea asiático pero hubiese tenido gracia pese a ello mantenerle su personalidad de “el torvo” y no convertirlo en un sensei cualquiera.

P: En cuanto al resto de Asgard, falta Balder inexplicablemente, supongo que porque no había hueco. Aparece Frigga, interpretada por Rene Russo nada menos, que hace más que en el 99% de los comics de Thor. Y hay también apariciones y menciones más o menos importantes de varios otros elementos mitológicos.

A: Se menciona el Valhalla en una ocasión, que yo recuerde, pero nada más…

P: Aparece toda la parafernalia de Odin: Gungnir, Slepnir, los dos cuervos…

Natalie Portman hace de la Dra. Jane Foster, en el nombre, al menos. En realidad no tiene nada que ver con el personaje de los comics, y casi mejor así. Al menos esta versión si que parece que pueda tener cosas que le hagan interesante para Thor aparte de ser guapa. Se hace curioso ver a Portman en papeles de adulta, y un poco desastrosa, por cierto.

A: Es un personaje de chica caótica a lo Bridget Jones que está de moda en las comedias románticas pero mezclada con el rollo científico. La verdad, le pega más a Thor tener a este personaje como pareja que a un cliché rancio de enfermera objeto. Y muy bueno mantener el guiño a la encarnación del Thor de los 60.

P: Hay varios guiños: La “aparición” de Donald Blake, una referencia visual a Viaje al Misterio, el tipico cameo de Stan Lee, y también de JMS, precisamente en una escena sacada de sus comics…

Y luego hay algo a medio camino entre el cameo y un papel importante, y es que uno de los Vengadores debuta antes de tiempo en esta película. Es un momento muy chulo para los fans de los comics, aunque no se como se quedaran los que no lo pillen. En cualquier caso, parece que tiene la personalidad del personaje original, y el aspecto y profesión de la Ultimate.

A: Yo fui al cine con gente que no pilló la referencia y no les pareció especialmente extraño. A mí fue el guiño que más me gustó.

P: Lo que si queda un poco como pegote es toda la parte de Shield. Vale que están para tener conflicto en la parte central de la peli, y que así van poniendo ladrillos para el universo compartido, pero queda un poco fuera de lugar, y más importante, nada más empezar ya han caido en el cliché que tardaron años en conseguir en los comics de ser obstructivos y completamente inútiles.

El Agente Coulson de Iron Man también vuelve, y es lo único salvable, aunque sigo sin entender porque no le han dado un nombre basado en personajes similares de los comics como Jasper Sitwell.

A: No había otras muchas formas de introducir a SHIELD en una historia de Thor, en todo caso usando el mismo papel que tienen en la versión Ultimate. Del agente me encanta cuando Thor le llama “hijo de Coulson”, je.

P: Y finalmente, como en toda esta línea de peliculas, hay un epílogo tras los interminables créditos que hará las delicias de los fans, porque sirve de prólogo a la vez de Capitán America y de Vengadores, poniendo los dientes largos.

A: El cimiento estaba bien hecho. La forma de adaptar el comic a una historia de peli era inteligente, los personajes y los conflictos estaban en su sitio, visualmente estaba todo bastante logrado (nos hemos olvidado del Destructor, pero consigue hacer muy respetable un diseño que tampoco parecía traspasable al 3D) y luego falla como una escopeta de feria a la hora de ejecutarlo, porque cae en todos los topicazos hollywoodienses, lo cual no tiene porque ser malo si no caes en TODOS y en todos ellos de la forma más ridícula posible: el sacrificio épico con la musiquilla épica y a cámara lenta, el beso, el desplome en escena… todo con una teatralidad propia de guiñoles y muy anticlimático. Hay demasiados momentos de vergüenza ajena y agachando la cabeza no se ve bien una peli que, por el resto tenía ingredientes para haber salido bien.

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

Batman Nº45: Buena historia de piratas, enlazando muy bien con historias del pasado y la trama general de la serie, complicada pero muy buena cuando atas cabos. Muy buen dibujo de Paquette. Recomendado (8)

Boys Nº7: Historia mucho más entrañable y emotiva de lo que podías esperar de la serie. La primera mitad es comedia bastante buena, la segunda mitad cambia el juego de buena manera. Buen dibujo. Muy Recomendado (9)

Freakangels Nº2: Como el tomo anterior, es anticlimático y con muy poco conflicto. Los personajes están bien desarrollados y presentados, pero no hay historia realmente en todo el tomo. Recomendado (7)

Irredeemable Nº2: Se explica mejor porque el Plutoniano se hartó de todo, y el conflicto no es del todo una repetición del tomo anterior, pero tampoco va mucho más allá. Recomendado (7)

Y eso es todo, que ya es bastante, espero que se aprecie aunque llegue tarde. La semana que viene empieza Mayo con muchos comics mensuales: Debuta una nueva versión de Shield distinta a todas las anteriores, terminan las series de Lobezno y Hulk con epílogos y rellenos respectivamente, empiezan las Cinco Luces en Patrulla-X, termina la historia del Camaleón en Ultimate Spiderman y por fin, para bien y para mal, se explica todo el rollo del divorcio místico y la identidad secreta en Spiderman. Además, empieza el fin en Superman, con la llegada de la Guerra de los Superhombres. No falteis, en principio nosotros no faltaremos. Saludos atronadores.

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