Criticas Reconstructivas: Semana del 20 al 26 de Julio

4 julio, 2011

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana tocan las novedades de Planeta/DC del mes, aunque salieran la semana anterior (y dado el retraso que llevo, hace dos semanas, más bien), que al menos por una vez son un número razonable y una mezcla razonable de novedades y reediciones. Además, hay remanentes de Panini/Marvel, y están las novedades de Norma/Wildstorm, que al menos de momento, son bastantes para ser un sello ya inexistente. La mayoría de las reseñas esta semana irán en podcasts, para compensar que llevaba un par de semanas con todo en texto, porque he tenido un par de semanas sin mucho tiempo, y además, de todo lo que va al podcast ya he hablado más o menos antes. Hablando de podcasts, espero que hayas oido el comentario del Previews de Septiembre, con mucho sobre la nueva DC (moderadamente vitriólico, incluso) y las Retro-Criticas, que al final han sido de Junio del 86.

Antes de empezar, una última cosa, de la clase de comentarios que van también en podcasts, pero que es suficiente importante para que quede escrito: Mencionar la triste muerte de Gene Colan esta semana, que no por verse venir (llevaba tiempo enfermo, aparte de ser mayor, claro) ha sido menos dura. Al menos vivió lo suficiente para ver los homenajes que se le hicieron en el último par de años. Y demostró una dedicación impresionante, habiendo publicado su última historia hace apenas dos años. Puede que las veces que le pusieron a hacer superheroes no salieran muy bien, porque no era muy apropiado allí, pero cuando hacía heroes urbanos oscuros como Daredevil o Batman, horror como en Tumba de Dracula y muchas antologías, o incluso cotideanidad con toques de humor surrealista como Howard el Pato (su trabajo de mayor éxito, sin duda) era un maestro, estando muy por delante de la mayoría de sus contemporaneos en muchos aspectos, y creando un estilo único que marcó época. Además, fue pionero en hacer novelas gráficas originales, y cocreo importantes personajes como dos de los primeros superheroes negros, el Halcón y Blade. Se le echará de menos.

 

Pasando a cosas más alegres, lo que tenemos esta semana:

 

 

 

 

 

 

Chew: Solo Postres

 

P: Esto es el tercer volumen de Chew, serie revelación de Image del año pasado, con ventas extremadamente sólidas para ser una serie no superheroica de creación propia. Escribe John Layman, que hizo cosas en Marvel hace años como Dinastia de M: 4F y asi, pero que no se prodigaba mucho desde entonces. La idea es que esto transcurre en un futuro muy cercano (o un presente alternativo, no está muy claro), donde por culpa de la gripe aviar, se prohibio el comercio y consumo de carne de ave. (Si, la premisa se ha quedado como una referencia cultural pasada de moda, pero da igual, porque toda la premisa de la serie es ligeramente absurda y a mucha honra) La idea es que la carne de ave ahora es considerada algo asi como la bebida en la America de los años 20-30, con todo un mercado negro del tema, y el protagonista, Tony Chu (el titulo por tanto es un juego de palabras sutil) es un agente federal que investiga crimenes relacionados con el asunto. Hasta ahí parecería un comic de detectives relativamente normal, pero no empieza a rayar lo absurdo de la situación de la serie. La gracia es que Tony tiene uno de esos poderes psicométricos que le permiten saber el pasado de un objeto… excepto que necesita comerselo para que funcionen. Lo cual es util para su trabajo, pero terriblemente desagradable para el resto de su vida. Y eso es sólo la punta del iceberg, porque en el mundo de la serie hay más gente con poderes similares (la posible novia es una critica culinaria con el poder de describir comidas tan bien que te transmite el sabor, por ejemplo) e incluso algunos elementos de ciencia-ficción ligera que aparecen de vez en cuando, como algo de ingenieria genética, o que el compañero de Tony es una especie de cyborg. Todo esto resulta en una serie que sigue las pautas generales de una serie de detectives, pero transcurre en un mundo absurdo e imaginativo donde los casos por tanto son más graciosos y originales que en la mayoría de series. Y aunque no se toma del todo en serio con respecto a como funciona el mundo y tiene mucho sentido del humor, los personajes si se toman y desarrollan en serio.

 

A: La verdad es que el tono de la serie está perfectamente pillado. No es un humor de carcajadas (aunque tiene detalles) pero sí una simpatía general, que hace que la narración fluya de forma muy agradable. Los diálogos entre Chu y su compañero cyborg, por ejemplo, están muy logrados. Y casi todos los episodios tienen algún detalle de absurdez totalmente genial de por medio. Y luego como historia policial funciona sin mayores problemas. Realmente parece que los poderes de Chu podrían anular todo tipo de historia de misterio, pero Layman sabe introducir variables que hacen las resoluciones un poco más complejas. Hay mucho juego con el tema de espías y traiciones, y un uso interesante de la diferente utilidad, para el bien o para el mal, que se le puede dar a los poderes de Chu, que comparte con su peor enemigo.

 

P: A diferencia de los dos tomos anteriores que contaban historias largas como es la moda, este es todo lo contrario, son 5 historias autoconclusivas que nos muestran como funciona el mundo de la serie, con varias de las ideas absurdas sobre la comida en ese mundo que a lo mejor no daban para una historia larga, pero que a su vez avanzan subtramas, como es de ley. La primera tiene una premisa absolutamente delirante, aunque por lo demás, es un perfecto número de introducción a la serie (hecho intencionadamente, sin duda), un ejemplo de historia estándar presentando todos los elementos de la serie. Lo hace muy bien, definitivamente. Y el chiste final como conclusion del número es muy bueno.

 

A: El argumento suena un poco a Ace Ventura (yo creo que habia una historia exactamente igual en los dibujos animados, de hecho). Pero bueno, es una excusa para ver en que tipo de casos alimenticios puede estar metido el departamento de Chu y para mostrarnos la relacion que tiene con su novia. Y es verdad que vale totalmente como introducción, porque para mi lo fue y lo he pillado todo sin problema.

 

P: La segunda tiene una premisa que aunque menos absurda sobre el papel, en la práctica resulta aún más cómica. No se llega a explorar tanto porque se acaba metiendo en otra trama, y podría haber quedado mejor, pero no está mal.

 

A: La segunda vale la pena solo por la doble página presentación de POYO el gallo sanguinario. El resto es un poco una historia de infiltrados en negocios ocultos, con un par de juegos narrativos. También vale como ejemplo de casos para la unidad, y la resolución de la situación que se plantea al principio está muy bien. No va mucho más allá como historia, pero POYO se gana él solito el aprobado.

 

P: ¡POYO presidente!

La tercera historia, aparte de girar en torno a una comida que en español tiene un nombre un tanto desafortunado (aunque asi queda más gracioso), realmente resulta no ir sobre lo que se está investigando, sino sobre la trama general de la serie, y hace que el tomo pegue un giro hacia el drama. Es un buen giro, y demuestra que Layman ha construido un universo con personajes sólidos en un año y que tiene la historia planeada para varios años más, y sólo estamos empezando a verla. Los villanos que parecían de chiste al principio resulta tener más de lo que eran, e incluso personajes que parecían de adorno resultan ser importantes.

 

A: Yo creo que es mejor número del tomo. Tiene el mejor ejemplo de conceptos absurdos y el mejor de giro hábil de guión y de historia policial. Eso si, Layman desgrana muy poco a poco los detalles de la trama secundaria. Una vez que te vende la mejor parte, cuando quieres más carnaza, te quedas con las ganas.

En el siguiente episodio, por ejemplo, se juega mucho con el villano principal, dándole entidad real y consiguiendo que sea muy respetable y atemorizador. Y sin embargo, en el quinto número se hace un pequeño lapso (que supongo que se subsanará en el siguiente). Entiendo la idea de crear expectación, pero el problema es cuando creas tanta sobre una subtrama que al lector le dan ganas de avanzar a toda mecha por lo que presentas después, buscando la continuación de la subtrama e ignorando más de lo debido el resto de la narración.

 

P: El último número es el único que no es de detectives (aunque el anterior tenía una parte dedicada al romance del prota), y tiene a Tony visitando a su familia en Acción de Gracias (asi que al menos mantiene el tema de la comida). Es una comedia, obviamente, pero con un tono menos absurdo que las anteriores veces, y más centrado en los personajes. Y sin embargo, es más comedia directa que el resto, porque si Tony ya es un pupas normalmente, ver como le trata su familia da para mucho más humor a costa del protagonista. La mayoría es fácil, pero funciona bien. Y además, sirve para seguir con otro de los temas del tomo, que es que el pobre tiene más traumas e historias en su pasado de lo que parece.

 

A: Una cosa que además, se presenta muy bien, a través de cómo su nueva novia los va descubriendo y reaccionando. Cosas terribles, pero con el tonillo de humor que nunca se pierden.

 

P: El tomo termina presentandonos dos misterios, uno personal y el otro explosivo y absurdo, uno del pasado y otro del presente, que dejan con bastantes ganas de más. No se si es buena idea terminar el tomo con esas incognitas, pero maldición, es intrigante.

 

A: Yo desde luego me quedo con muchas ganas del siguiente y no sólo por el cliffhanger sino porque realmente, he descubierto una serie bastante interesante por la que, en principio, no daba un duro.

 

P: Si llevais escuchando mi podcast desde que empezó, vereis que yo si que apostaba por ella antes de que saliera. Algo a tener en cuenta. Autobombo aparte, es una serie bastante buena, de las mejores series nuevas recientes. Y nos falta hablar del dibujo de Rob Guillory, que surgió de la nada, y además de no fallar ni un mes, está perfecto en la serie. Es la clase de estilo que no pegaría en un comic de superhéroes u otros géneros, pero aquí no se puede imaginar a alguien distinto. Es similar a Philip Bond o Jim Mahfood, aunque algo más sucio y oscuro. Caricaturiza un poco a los personajes, pero le da suficiente realidad al mundo para que te lo tomes en serio. Es muy expresivo. Y sobre todo, tiene una bis cómica inmensa, sea expresando a los personajes o diseñando cosas vistosas como POYO. Parte de la risa que causa la serie es gracias a él.

 

A: Es la clase de dibujo que te dice al primer vistazo “esto te va a hacer gracia”. Y cumple. Y narra bien, además. Las escenas de POYO son espectaculares. O los enlaces entre escenas.

 

P: Lo dicho, que le eches un vistazo, que merece que continue el éxito y llegue a cumplir los 5-6 años que tiene proyectados Layman para la serie. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Madame Xanadu Nº4

 

Esto es el último tomo de la serie Vertigo de Madame Xanadu de Matt Wagner. Este tomo es el más parecido a la versión original de Madame Xanadu. A parte de transcurrir casi en el presente, y tenerla ya como la pitonisa que ayuda a la gente desesperada con problemas mágicos, como en la antología original donde aparecía, no es la protagonista, sino la herramienta para contar la historia del personaje del mes que viene a pedirle ayuda. Así que de alguna manera, es indicativo de que Wagner ha terminado de contar su historia sobre la vida de Madame y llegado hasta el final, y parece orgánico, en vez de una cancelación. En cuanto a las historias, están enlazadas temáticamente, ya que cada una está dedicada a uno de los cinco sentidos (más uno extra al final) y casi todas tienen protagonista femenina, siguiendo con la temática pseudo-feminista de la serie. Cada historia también está dibujada por una dibujante de fuera del mundo del comic, como gracia extra. El problema es que la temática “feminista” no acaba yendo a ninguna parte ni diciendo nada positivo más que ser ligeramente sexista, mientras que las seis historias siguen todas una fórmula bastante marcada, que se acaba haciendo repetitiva, donde la protagonista desarrolla una habilidad exagerada relacionada con uno de los sentidos que hace su vida imposible.

 

La primera historia transcurre en los 60 y es la de la vista. Es una premisa de terror clásica, pero está bastante bien hecha. Logra ser inquietante y perturbadora, y bien podría haber sido una historia de una antología de terror normal, porque Madame Xanadu tampoco hace mucho. Tiene un final fácil, pero tampoco se podía mucho más en el espacio que tenía. El dibujo es de una novata, Marley Zarcone, con un esilo reminiscente al de Becky Cloonan, que está bastante bien y perfecto para Vertigo.

 

La segunda historia es prácticamente igual que la primera, sólo que el protagonista oye cosas en vez de ver cosas. A decir verdad, pese a que la estructura de la historia es muy similar, van de cosas distintas. Mientras que la anterior iba de que hacer con algo que podría ser bueno o malo pero definitivamente te daba posibilidades, sobre el libre albedrio y todo eso, aquí solo hay problemas, y va sobre si se puede confiar en las personas. Es aún más desagradable y tétrica que la anterior, y tiene un final distinto, así que no queda del todo repetitivo. El dibujo es de una artista de ilustraciones, que con el nombre de Laurenn McCubbin, suena terriblemente pretenciosa. Como uno se podía esperar de alguien así, las ilustraciones individuales son bonitas, pero no se mueven ni viven bien.

 

La tercera va sobre el olfato, y se sale de la fórmula. Va de un niño que huele mal y por eso el mundo le rechaza. Es una historia un tanto extraña, que va casi más de metáfora e imaginación que de ser una historia que tomarse literalmente. La moraleja es completamente obvia, y el estilo es difícil de tragar, pero tiene un buen final, y el dibujo de Chrissie Zullo (a la que hemos podido ver antes en las portadas de Cenicienta) es muy curioso, aunque también cuesta un poco acostumbrarse.

 

La cuarta historia es la del tacto, y no tengo muy claro si transcurre también en los 60, o en el presente, porque no hay manera humana de saber que está pasando en la mayoría de páginas. Dibuja una tal Celia Calle, que mezcla la manera de dibujar a base de esbozos sin terminar en fondos sepia indistinguibles de Ashley Wood, con el “estilo” deforme y desagradable que está de moda en algunas revistas de moda o gilipolleces semejantes. A decir verdad, es apropiado para la historia, porque precisamente va del mundo de la moda, y de tener aspectos deformes y desagradables que se hacen pasar por modernos… pero incluso si fuese una decisión consciente de hacer esa clase de comentario metatextual, sigue siendo un dibujo patético y asqueroso que impide no ya disfrutar de la historia, sino saber que demonios está pasando en ella. Una pena, porque es la que tiene más participación de Madame Xanadu como algo más parecido a una heroína tradicional.

 

La quinta historia, obviamente, es la del gusto, y es una coincidencia curiosa que salga la misma semana que Chew, porque tiene una premisa muy similar. Excepto que aquí la habilidad está mucho más fuera de control, y llevada a niveles demenciales. No es tanto terror como tortura psicológica de una protagonista, pero es quizá la historia más completa, porque es la que más desarrolla a los personajes (viendo el final, se entiende porqué) y está muy bien ambientada en el movimiento hippie. Además, el dibujo de Marian Churchland, que ya había hecho cosas en Image, es precioso, similar al de la dibujante regular, pero incluso mejor.

 

La última historia va del “sexto sentido”, la percepción extrasensorial, y por tanto está dedicado a la maestra de esto, la propia Madame Xanadu. Básicamente, es un número de conclusión para la serie, haciendo de puente entre esta serie y sus apariciones previas en series del Universo DC. Tiene un buen epílogo con referencias a varias de las historias anteriores, y define bien al personaje, aunque por otro lado, es demasiado obvia, y demuestra lo que decía antes, que Wagner no ha logrado hacer nada coherente y nuevo con el personaje. El dibujo de Amy Reeder continua siendo muy bueno, eso si, estará perfecta en la nueva serie de Batwoman.

 

Entonces, la serie es cancelada, y con eso, se finiquita la idea de meter a los personajes mágicos de DC en Vertigo como si fuera un ghetto. Es decir, ¿realmente esta serie necesitaba estar en Vertigo para algo? Tenía un par de desnudos en más de dos años que no eran necesarios en absoluto, y aunque había violencia y cosas desagradables, hoy en día hay cosas peores en la línea de superhéroes de DC. Realmente no necesitaba estar en la línea con el sello de lectores adultos. Lo cual es irónico, porque esta es probablemente una serie más centrada en lectores adultos, ya que no va de arreglar las cosas con violencia, sino que era más cerebral y emocional, era una serie de drama y terror, no de acción y aventura. Pero por otro lado, era una serie del Universo DC, donde no sólo aparecían personajes del lado mágico del Universo DC, incluso también del lado superheroico como el Detective Marciano. Lo que nos lleva a que la división de personajes entre Vertigo y el resto del Universo DC era arbitraria y contraproducente, y es un gran paso adelante por parte de DC el haberla abolido. Así, cada cosa será lo que tiene que ser. Vertigo por fin se quitará los resquicios de su patética encarnación de los 90 que iba de tratar de imitar a Moore, Gaiman y compañía haciendo magias y reinvenciones “adultas” de personajes de DC de tercera, y podrá ser un sello para series de autor para adultos sin nada que ver con superhéroes. Mientras que los personajes mágicos de DC podrán aparecer en cualquier serie del Universo DC, sea superheroica, o sean cosas más terroríficas o esotéricas, que pueden existir sin necesidad de estar en un ghetto aislado con un sello de prohibido. Que es precisamente lo que va a hacer DC este septiembre, y de hecho, la propia Madame Xanadu aparecerá no en una, sino en dos series. A ver si es de las pocas ideas buenas que ha tenido DC este año. Recomendado (8)

 

 

 

Red Robin Nº4

 

P: La pesadilla ha terminado, y la serie pasa a tener por fin un guionista decente. En este caso, Fabian Nicieza, consiguiendo por fin serie fija en DC/Batman después de 2 años de suplente. Nicieza ya escribió los últimos números de la anterior serie de Robin, y siempre pareció que tenía planes a largo plazo para el personaje, y ahora por fin ha logrado volver para retomarlos.

En este tomo, Nicieza hace muy bien dos cosas imprescindibles para la serie y el personaje: Una es darle una personalidad definida y diferente de los demás personajes DC (adolescentes y batmanianos) y la otra es darle a la serie una dirección distinta a las demás series cercanas. Yost lo que hizo en el segundo caso es tenerle como buscador internacional de un misterio, pero eso era limitado. Aquí, Nicieza mantiene lo de internacional, aunque como secundario, pero amplia sus horizontes en cuestión de misión. Y le da una personalidad mucho más definida, y sobre todo, relaciones mucho más creibles con sus secundarios e invitados. La idea es que cada Robin es más parecido a un aspecto de Batman: Dick era el acrobata y hombre de acción superheroica, Damian es el super-preparado inhumano, Jason era el psicopata… y Tim es el detective, el cerebral. Y a partir de ahí, de esa idea básica del personaje desde un principio que a veces se olvida, reconstruye su vida entera con una dirección.

La idea, que tampoco es nueva en comics de Nicieza, es hacer que Tim sea proactivo, y use sus recursos intelectuales y económicos para detener a sus adversarios antes de que ataquen. Así que a partir de ahí, se va a convertir en un juego de gato y ratón con los villanos, desde sus dos identidades, de una manera que queda muy distinta a la de Batman, pero familiar a este Robin. Lo más gracioso es que aparte de esta manera de enfocar la lucha contra el crimen, Tim enfoca su vida personal de la misma manera exactamente. Que, la verdad, tampoco es nuevo para él, siempre ha afrontado todo cerebralmente, pero solia no ir a ninguna parte porque tenia un guionista conservador. Ahora se lleva más lejos y más sofisticadamente. El caso es que es muy gracioso ver como Tim afronta el llevarse bien (o al menos, coexistir) con Damian o manejar su vida amorosa de la misma manera estructurada y planificada que el buscar a sus enemigos escapados.

 

A: Vaya, la verdad es que me desconciertas porque por mis ojos había pasado poco más que una historia de relleno de Robin, no fui capaz de ver ese cambio de enfoque crucial. Pero ahora que lo dices si, hay bastante de ese intento de definir a Tim como alguien especialmente racional que organiza su vida cerebralmente. Por el resto, yo sólo percibí una historia no especialmente estructurada de héroe contra villano. Un par de polis corruptos, un villano con premisa interesante que tampoco se desarrolla demasiado…

 

P: El caso concreto de heroe vs villano de este tomo no es una maravilla, pero es que los villanos de Robin en general nunca han sido para tirar cohetes. La cosa es que sirve de ejemplo de la nueva manera de actuar de Red Robin.

 

A: En general, parece que Nicieza ha tenido bastante poco tiempo para esta historia porque se caracteriza por construir la estructura narrativa mucho mejor y aquí realmente hay pocos cabos que se atan y ese tipo de cosas. La historia transcurre sin más, no es que encaje perfectamente como un puzzle precisamente.

 

P: Si que se nota que está preparando elementos para la larga, hay muchas escenas de coger elementos y personajes y dejarlos en situación de ser usados más adelante. De hecho, el malo principal, Anarkia, que es de por si una especie de anti-Robin, no sólo se presenta como posible nemesis, también como posible secundario. La pena es que no se desarrolle a fondo.

 

A: Me refiero a la propia estructura interna de la historia. Parece escrita de un tirón, sin plantear estructuras del tipo “esto que menciono al principio vuelve a aparecer por sorpresa aquí”.

 

P: Al menos dentro de este tomo. Que no te extrañe que cosas mencionadas una vez en este tomo acaben reapareciendo en futuros números. A fin de cuentas, sólo son 4 números, ni siquiera los 6 a los que estamos acostumbrados actualmente a que sean una historia.

Otra cosa que hace Nicieza muy bien, (y tampoco es sorpresa, fue de lo más divertido de Trinidad) es la interacción entre la familia Batman. Los diálogos son muy buenos, con chispa y humor, pero también caracterización creible. Dick y Tim suenan como hermanos, pero también Damian suena como el mocoso irritante que es el único que sabe sacar de las casillas a Tim, como muchos hermanos. Igualmente, es quizá el Damian que más se parece al de Morrison en personalidad y pautas de diálogo.

 

A: Damian es un personaje muy difícil de hacer sin deslizarse por lo poco sutil y tiene mucho mérito cogerle un tono humano a la par que lo histriónico que tiene obligación de ser. Tim y Dick son mucho más fáciles de hacer humanos y precisamente por eso corren el riesgo de ser intercambiables. Por eso también es de valorar el lograr perfilarlos independientementes.

 

P: El resto de secundarios y villanos si que son más intercambiables, y es una pena, porque con los personajes principales y la dirección general, Nicieza hace un gran trabajo.

En el dibujo, DC se trae a un tal Marcus To de Aspen, y… sorprendentemente, es muy bueno. Eso ha sido toda una sorpresa. En vez de la basura esperada, lo hace muy bien dentro del estilo que ya tenía la serie, ágil, fresco y energético, pero agradable con los personajes.

 

A: Y mira, le da una cara a Tim. Porque es duro pero han pasado años sin que Tim tenga un rostro definido, básicamente valía cualquier chico joven moreno. Creo que este dibujante por fin le pone unos rasgos faciales reconocibles, a ver si los consolida.

 

P: Un buen comienzo, que si no es una gran historia, al menos si que hace un gran trabajo definiendo al personaje. Pero no se podía esperar menos de Nicieza. La pena es que esto solo vaya a durar un año, y después todo se vaya al garete por completo. Recomendado (8)

 

 

 

Supergirl: Mundo Bizarro

 

Esto es el final de la etapa de Sterling Gates en la serie, que es realmente la última etapa en serio de la serie, porque lo que queda son etapas abortadas, números de relleno, y entonces… relanzamiento, y vete a saber. La etapa de Gates ha sido una pena, porque aunque estaba claro que tenía ideas bastante claras y decentes para el personaje (el primero en tenerlas en su historia moderna), pero ha acabado siendo saboteado por la dirección editorial, que le ha forzado a dedicar buena parte de su etapa a crossovers, más crossovers, y un status quo bastante pobre que no era el que quería escribir (el de Nuevo Kripton). Al final, la dirección para el personaje ha sido buena pero apenas se ha usado o se va a usar, y Gates ha quedado marcado definitivamente como uno de esos pringados mangoneados por los editores en vez de despuntar. Es decir, de 26 números que ha estado en la serie, sólo ha podido escribir unos 10 con sus propias ideas, y la mayoría fueron, o el primer número (si, su etapa fue interrumpida por un crossover en su segundo mes, que en retrospectiva fue un presagio diabólico) o este tomo.

 

En este tomo, habiendo terminado ya todo el rollo de Nuevo Kripton, y con las series de Superman en nuevas direcciones individuales, supuestamente Gates puede ya contar las historias que él quería. Excepto que aún tiene que lidiar con las consecuencias. (Pese a que aún no hemos visto el final de la Guerra de los Superhombres… joder, Planeta, ¿tanto costaba esperarse un mes y que saliera ordenado?) Y las consecuencias son horribles. Es decir, cualquiera que conozca a Supergirl, al concepto básico, como se suele ver en otros medios, fuera de continuidad o incluso imágenes promocionales, es que es un personaje divertido e inocente. Así que no se porque demonios se empeñan los guionistas de DC en hacerla un personaje deprimente y triste. Tenerle con algo de tristeza de trasfondo debido a ser huerfana es una cosa, y tener un poco de angustia existencial es casi inevitable siendo adolescente, pero tal y como la han dejado, tenemos a una Supergirl que acaba de ver morir a toda su especie, incluidos sus padres, después de acabar de recuperarles milagrosamente. ¿En serio creian que eso era buena idea para el personaje? Obviamente, la pobre está deprimida en este tomo por culpa de todo eso, aunque se recupera con asombrosa facilidad, lo que permite que los niveles de angustia no se vuelvan tóxicos. Quizá no sea lo más creible, pero es mejor zanjar el tema lo más posible, porque ya se le ha dado demasiadas vueltas al tema y ha ocupado básicamente toda la etapa. Sin embargo, la idea más interesante que ha presentado Gates, la que parecía que iba a ser central, la de la identidad secreta de Linda Lang, apenas se usa en todo el tomo, igual que no se ha usado durante la etapa. Es triste. Y aún hay otro elemento malo de Nuevo Kripton que se arrastra en esta saga, pese a que se intenta barrer todo eso lo más posible.

 

El tomo son tres historias separadas. La primera y más larga es la del título, que es un regreso a Mundo Bizarro, con la presentación de la Supergirl Bizarro. Bueno, la versión actual, ya hubo una versión en la serie de los 90, pero eso eran las versiones antiguas de Bizarro y de Supergirl. Hay distintas maneras de hacer historias de Bizarro: La más fácil, popular y que suele salir mejor es tomarselo como comedia, porque es una idea bastante absurda. Otra es en plan terror como en los 90, porque es una especie de monstruo de Frankenstein. Y otra, basada en esa, es ir a por el drama, como en All-Star Superman. Aquí, Gates elige la peor opción, que es quedarse en medio. Tiene la idea absurda de Mundo Bizarro, donde las cosas transcurren al revés, pero no aprovecha el potencial cómico, pese a lo chorras que son las ideas. Empieza como una historia de terror, pero no logra hacer nada terrorífico con la Chica Bizarro, que no resulta precisamente amenazadora. Y al final intenta ser dramático, pero no logra que los personajes importen lo suficiente como para ello. Así que fracasa bastante en aprovechar el potencial de la historia, y queda como una historia de acción muy normalita, sólo compensada ligeramente por ser la historia donde Supergirl deja de estar permanente deprimida, y por algún gag visual.

 

La segunda historia es un anual, ya anunciado durante la Ultima Batalla de Nuevo Kripton, sobre Supergirl y la Legión de Superheroes. Y de nuevo, te planteas para que están los editores en DC aparte de para cargarse historias, y si planean algo con algo de antelación en DC. Porque la referencia futura a este anual era que Supergirl ya había tenido aventuras con la Legión que no recuerda, y que nos las explicarían aquí. Excepto que esta historia transcurre en el presente, es decir, después de aquella historia, y no implica amnesia. ¿Qué ha pasado aquí? Inconsistencias aparte, la idea es restaurar la historia de Supergirl como Legionaria que había antes de Crisis en Tierras Infinitas, igual que han restaurado la historia de Superman. Claro, que eso en teoría sería simplemente decir que las historias pasaron tal y como se vieron la primera vez, y ya está. Pero en vez de eso, parece que pasaron versiones nuevas de esas historias. Se entiende en parte, porque eran muy chorras y era una versión distinta de Supergirl, pero no ayuda a hacer las cosas menos confusas, desde luego. El caso es que esto es simultaneamente una versión nueva de la historia donde Kara se una a la Legión, y una posterior con una villana de nombre bastante memorable (que también se actualizó, más o menos, en la serie de los 90). Como la otra vez, lo mejor de la historia es la interacción entre Kara y Brainiac 5. Claro, Brainiac 5 suele ser lo mejor de todas las historias recientes de la Legión, pero en este caso es más interesante porque da para ver otras facetas del personaje, actualizando muy bien la dinámica entre ellos de la Edad de Plata. El argumento es un follón, y un batiburrillo de ideas a medio hacer, sin usarse mucho a los demás Legionarios, pero la idea de los dos protas, y de la paradoja de Supergirl en el futuro si que está bastante bien.

 

Por último, hay una historia de dos números que más o menos ata las historias que quedaban de la serie, e incluso los temas generales. Parte de la historia es la idea estúpida antes mencionada, que es la de Superwoman. Ha sido una tontería enorme, transformar a un secundario clásico como es Lucy Lane en una supervillana caricaturesca. Es decir, Lucy nunca ha sido un personaje precisamente complejo ni muy interesante, pero al menos tenía algo de personalidad. Ahora, aparte de haber borrado buena parte de sus historias (bueno, no queda de todo claro si siguen existiendo su matrimonio y su hijo, aunque probablemente ya de igual), es un personaje de una sola idea, odiar a Superman y asociados. No es precisamente una buena idea, y haber dedicado casi un tercio de la etapa a una idea tan floja (acompañada de un origen casi inexistente y poderes y aspecto muy derivativos) no ha ayudado en absoluto. En este tomo se la intenta humanizar, teniendola por fin en un cara a cara con su hermana, pero la conclusión acaba siendo que no tiene remedio y que es mejor olvidarse. La otra historia ata por fin el feudo entre Supergirl y Cat Grant, precisamente a base de humanizar a Cat, y tiene más éxito, porque al menos es una antagonista con más de una dimensión y unas motivaciones humanamente creibles. Como era de esperar, para humanizarla, se rescata la terrible idea de los 90 de la muerte de su hijo, dandole un giro de tuerca ahora que sabemos que no la mató el Juguetero exactamente (porque eso sería estúpido, claro). Pero el malo acaba resultando demasiado ridículo para ser tomado en serio como el terror psicológico que Gates pretende (aparte, no termina de encajar con el nuevo origen del Juguetero, ¿verdad? ¿Qué pasa aquí?), así que no termina de funcionar bien. Al menos la historia personal de Kara y Cat si que concluye bien, aunque predeciblemente, con un buen final temático simétrico para la etapa.

 

El dibujo del tomo tiene a Jamal Igle, que lo hace muy bien, el mejor que ha dibujado al personaje (descontando super-estrellas tipo Perez) desde que lo recrearon, y ojalá consiga un buen trabajo tras esto. Bernard Chang también continua haciendo un gran trabajo como suplente, con un par de chistes visuales con el Mundo Bizarro geniales (buscad al Bizarro Arsenal, por ejemplo). Y en el anual, Matt Camp, que es novato, lo hace bien en un estillo similar, y una parte de la historia la hace Marco Rudy, que es apropiada, porque tiene un tono a lo Crisis Final, y es curioso ver como ha aprendido a hacer composiciones de pagina tipo Morrison él solo.

 

Es una pena que no se le hayan dado más oportunidades a una etapa con potencial, aunque la verdad es que este tomo tiene demasiados problemas para recomendarlo pese a eso. Neutral (6)

 

 

 

Wednesday Comics

 

Esto es la cuarta serie semanal de DC (que llega con bastante retraso, es anterior al Dia Mas Brillante), y la última, por lo que parece. Pero no se parece absolutamente en nada a las anteriores. Esta no dura un año/52 números, sólo duró tres meses, 12 números. Esta no forma parte de la continuidad normal de DC, sino que son historias con completa libertad, sin estar conectadas con nada anterior o posterior. Esta no trata de contar una historia (aunque compuesta de varias historias entrelazadas) sino que cada una de las 15 historias son independientes completamente. Consecuentemente, cada una tiene un autor o autores distintos, casi siempre de lujo. Y la diferencia principal, no ya con sus predecesoras, sino con el resto de comics del mercado, es que no usa un formato comic. Originalmente, usaba un formato de periodico, de manera que cada historia tenía una página a la semana (más o menos, como dos páginas de comics normales, asi que al final casa historia completa dura el equivalente a un comic de 24 páginas), imitando precisamente las páginas de tiras de comic de los periódicos de los domingos (de ahí la referencia del título, sólo que cambiada a Comics de los Miércoles, porque es cuando salen en EEUU los comics… si, tienen fechas fijas de salir las cosas, es una utopia), aunque en tomo queda grapado.

 

La idea es que esta es una antologia “artistica”, similar a Bizarro Comics o Strange Tales, pero con autores más mainstream. Basicamente, dale a un equipo creativo famoso un personaje de DC para que juegue durante unas páginas. El resultado, sobre todo dada la variedad de personajes DC, es una mezcla de géneros, con historias que intentan ser más superheroicas tradicionales, otras que intentan ser ejemplos normales de otros géneros, otras que intentan imitar las viejas tiras cómicas de aventuras, y otras que son más de experimentación artística. Generalmente, la intención no es decir algo sobre los personajes en cuestión, sino más desarrollar músculos artísticos, sea hacer historias para que se luzca el dibujo, sea tratar de hacer un tipo especifico de historia o experimentación. Así que es una de esas antologías que van sobre todo dirigidas a fans de los autores, y de la experimentación artística. Y como suele pasar en estos casos, hay de todo.

 

La primera historia es de Batman, y reune a Azzarello y Risso, el equipo creativo de 100 Balas, que ya colaboraron en una breve etapa de Batman hace unos años. Es básicamente lo mismo que la otra vez: Una historia en plan género negro y mucha gente mala con pistolas de esas que les encanta a los dos, con muy poco Batman, y demasiado oscuro y amargado.

 

Después tenemos el retorno de Kamandi, con un Dave Gibbons que escribe pero no dibuja. Como suele pasar en estos casos, es decente, pero sin mucha imaginación ni nada que destaque. Es hacer un homenaje extendido a las ideas de Jack Kirby, que queda bonito porque eran ideas vistosas y está dibujado maravillosamente por Ryan Sook, pero ya está.

 

La mayor cagada es la historia de Superman, especialmente porque consiguieron que la serializaran en un periódico importante, y por tanto, la impresión que dieron ante el gran público es que los comics de DC son una mierda. (Lo que no es una impresión del todo falsa, pero en este caso tenían muchisimas cosas mejores donde elegir) No se de quien fue la idea de poner en Superman a John Arcudi, que lo poco que ha escrito bueno han sido deconstrucciones viciosas de los superhéroes, pero así de genios son en DC. Así que es un regreso a 2005, a la mierda que se suponía que Crisis Infinita había dejado atrás, con un Superman que se pasa la mayor parte de su historia literalmente quejandose, lloriqueando y siendo inutil. Todo tomandose lo más en serio y amargamente posible. Y no ayuda que dibuja Lee Bermejo, con su estilo cuasirrealista que hace que quede lo menos digno posible, porque intenta parecer artistico, pero queda patético. Esta historia resume buena parte de los problemas actuales de DC actuales.

 

Volviendo a la normalidad, un diseñador de cine llamado Dave Bullock escribe y dibuja una historia de Deadman (que parece que ahora está en todas partes), que es básicamente una aventura normal del personaje, de las que se mete en problemas místicos. Pero es divertida y con buen dibujo, así que no está mal.

 

Kurt Busiek por fin logra volver a escribir a Linterna Verde (recordemos que debutó escribiendo una historia del Cuerpo hace más de 25 años), y nos recuerda porque antes de Geoff Johns, la gente creia que Hal Jordan era aburrido. Porque si le quitas la caracterización más exagerada que le ha dado (o la más profunda que le daba Englehart y gente asi), es un personaje totalmente plano y genérico. Es decir, es un maldito piloto de pruebas sin miedo, no debería ser tan soso, por definición. Busiek siempre es peor cuando intenta ser retro en vez de tratar de hacer cosas nuevas, y esto es un ejemplo de sus peores tendencias, donde intenta escribir un comic de la Edad de Bronce, y lo consigue, con todas sus consecuencias negativas. Al menos el dibujo de Joe Quiñones es muy bonito, pero se echa de menos más imaginación.

 

Uno de los mayores lujos es que Neil Gaiman se digna a escribir una de las historias, sobre Metamorfo, curiosamente. A decir verdad, ya demostró haber leido los comics originales del personaje cuando usó en Sandman a su olvidadisima sidekick la Chica Elemento. La ironía (o madurez por parte de Gaiman, quien sabe) es que en vez de la historia deprimente, nihilista y emo que nos endosó aquella vez, toca algo divertido e imaginativo. Ayuda que esté dibujada por Mike Allred, que es el maestro de la diversión e imaginación que encarnaba la serie original de Metamorfo de los 60, de los que, por supuesto, también es un gran fan. Es casi la única tira que en vez de contar una historia continuada, ofrece algo distinto en cada entrega, como muchas tiras cómicas, y es tremendamente imaginativa y divertida.

 

Al pasar la página, la tortilla da la vuelta, y tenemos la otra historia malísima del tomo. Es la de los Jóvenes Titanes, escrita por el editor Eddie Berganza (uh-oh, eso siempre es mala señal) y dibujada por uno de los diseñadores de la serie de animación del grupo, Sean Galloway. Desgracidamente, no tiene la gracia que podía tener aquella serie. Supuestamente es la encarnación actual del grupo (bueno, la de hace un par de años con Diablo Rojo y Escarabajo Azul, que el grupo cambia más de alineación que DC de continuidad), pero cambiada aleatoriamente en aspectos, incluidos algunos trajes. Es la que más intenta ser una historia de superhéroes normal, pero es completamente estúpida, pasando aleatoriamente de una situación a otra sin explicación, y con caracterización y diálogos malisimos. Hay una razón por la que se dejó de transformar a los editores en guionistas cuando salimos de los 90, y esta es la prueba.

 

La siguiente historia tiene de título Aventuras Extrañas, y por tanto, está protagonizada por Adam Strange, que era el protagonista más famoso de aquella vieja antologia. Está hecha por Paul Pope, al que aquí hemos visto en cosas como 100% o Batman Año 100, y sigue en lineas similares a la primera. Muchas ideas de ciencia-ficción que suenan bien, pero están presentadas de manera un poco obtusa y difícil de seguir, y más o menos lo mismo para el dibujo, que es demasiado sucio y feo para algo que debería ser brillante y estilizado como es el mundo retrofuturista de Rann. Pero al menos en cuestión de historia si está en las lineas generales correctas.

 

Graymiotti se reunen con su colaboradora de Power Girl, Amanda Conner, y cuentan una historia de su contrapartida, Supergirl. Y por una vez, hay alguien en DC que tiene la idea acertada sobre el personaje. Y es ser inocente y absolutamente adorable, y aún asi una heroína. A veces la historia se pasa un poquito de boba e inocentona, y supongo que por eso en DC no tiran más por ahí, porque tienen el trauma horrible adolescente de rechazar completamente todo lo que les pueda hacer parecer “para niños”, y tratar de ser lo más “adultos” posibles, que sólo les hace parecer más inmaduros. (Seguro que has visto a chavales de 13 o 14 años haciendo ese tipo de cosas continuamente, pues eso es lo que parece DC ahora. Excepto que ya pasaron por eso hace 20 años y supuestamente lo superaron, asi que es peor, es como si alguien volviera a pasar por esa fase a los veintitantos. Es simplemente triste) En cualquier caso, al menos es bonito y agradable.

 

Dan DiDio nos sorprende con una historia que no es completa basura (y no me estoy metiendo con el de manera gratuita por sus direcciones editoriales… teneis suerte de que sus Outsiders no lleguen a España, porque son lo peor de DC, que ya tiene mérito) sobre los Hombres de Metal, curiosamente, que uno pensaría que es lo contrario de la mentalidad de ser supermayores, oscuros y realistas que le ha dado a DC. Pero no, es una historia completamente normal, si no muy imaginativa (una pena, porque esa siempre ha sido la gracia de los personajes) del grupo, sin las reinvenciones de los últimos años. Y tiene buen dibujo de Jose Luis Garcia-Lopez, que de deberia prodigar más, aunque su estilo tan realista no le pega del todo a estos personajes más caricaturescos. Asi que no es un éxito precisamente, pero para los estándares de Didio, una maravilla.

 

Otro ilustrador de una variedad de géneros, Ben Caldwell, escribe y dibuja una historia de Wonder Woman. Es una historia de acción y aventuras bastante normalita, donde, como ya hemos quedado que pasa con esta clase de gente, la gracia es que tiene un dibujo bastante bueno, siendo reconocibles los personajes pese a la estilización que usan.

 

Los Kubert colaboran en una historia, por supuesto, del Sargento Rock. Dibuja el patriarca Joe, como siempre, y lo curioso es que no escribe él, sino que escribe el hijo que está en Marvel, Adam, que no ayuda en el dibujo. En cualquier caso, da igual, porque es una historia completamente estándar de las modernas del personaje, con buen dibujo, como los últimos intentos.

 

Karl Kerschl, que desaparecio hace unos años después de impresionar con un nuevo estilo en Flash, vuelve al personaje, escribiendo y dibujando, es una de las historias más interesantes. Tiene al Flash clásico, Barry Allen, en una historia que aprovecha y actualiza las gracias únicas de la serie original, que es el uso de ciencia “realista”, muchisima imaginación desenfrenada, y un personaje más cerebral (que no es sinonimo de aburrido, a menos que seas un palurdo anti-intelectual). Es una historia que juega mucho con el formato y con otras cosas, que cuesta un poco de seguir al principio, pero es muy divertida cuando la pillas, y demuestra un trabajo que pocas tienen. Con muy buen dibujo, claro, que le pega mucho al personaje. Si había que darle la serie a un dibujante, ya podían habersela dado a Kerschl.

 

Walt Simonson no tiene un protagonista, sino dos, Catwoman y Etrigan el Demonio, pero no llega a aprovechar mucho la gracia de ninguno de los dos personajes. No es que sea una mala historia, pero es un poco olvidable, como su último trabajo, Hawkgirl. Eso si, el dibujo de Brian Stelfreeze (que si viviera en un mundo de comics de superheroes, se habría transformado en una mezcla entre Coloso y el Hombre de Hielo) está muy bien.

 

Por último, Kyle Baker escribe y dibuja una historia de Hawkman, que se olvida de centrarse en las distintas versiones del personaje o cual de ellas es, y en vez de eso, lo utiliza como excusa para contar una historia desmadrada. No está mal, pero se nota, de nuevo, que la historia es una excusa para dibujar la clase de cosas que le apetecía dibujar a Baker.

 

Es dificil de recomendar esta serie, porque son muchas cosas separadas, pero sobre todo es experimental, variada, y centrada en lucir dibujo, y sólo unas pocas historias son lo que se podría decir buenas de verdad. Si esa es la clase de cosas que te interesa, y te suenan bien algunos de los nombres, te gustará. Se supone que estaba en proyecto una secuela, pero a saber que pasa ahora. Esto es, precisamente, lo contrario a la nueva dirección de DC: Autores famosos menos habituales en vez de los mismos mediocres de siempre. Estilos nuevos o atemporales en vez de reciclar las últimas dos décadas. Y centrarse en versiones clásicas de los personajes en vez de reinventar la rueda. Veremos que lección aprenden esta vez. Recomendado (7)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Astro City: Edad Oscura Libro 2: La historia personal de los protas llega a una conclusión que pierde parte de la gracia del tomo anterior por estar mucho más vista, con un climax que no es muy bueno, pero una buena conclusión. El resto de detalles del universo de Astro City siguen siendo geniales. Buen dibujo y buenos diseños, aunque falta un extra en el tomo. Recomendado (8)

 

Authority Nº0: Que lleva todo el volumen 2 de Stormwatch, no algo de la Autoridad, solo coinciden algunos protagonistas, y solo en algunos momentos. Pero da igual, porque es material absolutamente excelente, de lo mejor que ha hecho Ellis, y de lo mejor de superhéroes de los 90. Muy Recomendado (10)

 

Batgirl Nº2: La historia principal no es muy buena, porque tiene que atar cabos sueltos de series muy malas. Al menos se resuelve positivamente. La siguiente historia es bastante mejor, y la última es tremendamente divertida. Más como eso, por favor. Al menos hasta que DC se libre del guionista y de la protagonista en breve. Neutral (6)

 

Batman Nº47: Toca pastiche de género negro y detectives, pero sobre todo es una historia que ata un montón de elementos, sean del resto de la etapa de Morrison, de otras cosas de Morrison y de otras cosas de Batman, en un todo que encaja perfectamente, además con un gran estilo, un gran cliffhanger y muy buen dibujo. Muy Recomendado (10)

 

Batman: Sombra del Murcielago Nº1: Estupideces de los 90 que estaban mejor inéditas. Evitar a toda costa (2)

 

Green Lantern Nº15: Un número dedicado a cada color y entidad emocional, con buena presentación y desarrollo, sin caer en fórmula obvia. Muy Recomendado (9)

 

Hellblazer Nº5: Historia centrada en la nueva pareja de John y su inminente boda. No está del todo alejado de una historia de superheroes, pero mezclada con los elementos habituales de Hellblazer, funciona muy bien. Y tiene dibujo interior de Bisley. Muy Recomendado (9)

 

REBELS Nº3: Termina la saga de Starro, con un buen final muy bien preparado e incluso épico. Como en Planeta son asi, tambien lleva el principio de la siguiente historia, que va de Vril Dox usando las mismas técnicas que usó para la guerra en la paz, y queda aún mejor. Dibujo decente. Muy Recomendado (9)

 

Venganza del Caballero Luna: Edad Heroica: Varios team-ups con distintos héroes, en general no muy buenos, pero el de Vengadores Secretos es mejor que esa serie hasta ahora. Dibujo confuso pero no malo del todo. Neutral (6)

 

Patrulla-X: Origenes Nº2: Origenes de los fundadores de la Patrulla-X (excepto Angel, por lo que sea), que en general cuentan bien la historia de cada uno desde descubrir poderes hasta unirse al grupo. Algunas mejores que otras, algunas tienen más que decir sobre los personajes (Ciclope) que otras (Hombre de Hielo). En general, no dicen nada nuevo. Recomendado (7)

 

Green Lantern: Emerald Knights: Pelicula de animación en DVD, que ignora la película anterior, para contar varias historias basadas en historias de los comics. Algunas mejor adaptadas que otras, y algunas eran historias bastante buenas para empezar (incluidas las de Moore, que no vienen acreditadas porque alguien es un psicopata). No está mal, pero no tiene comparación con los comics.

 

 

 

Y eso es todo por esta semana. La que viene, empieza Julio, y tendremos, entre otras cosas, dos especiales con finales de etapa y comienzos de la siguiente, con morralla añadida en la edición española. Es decir, los números del mes de Superman y Spiderman. Y poco más, porque todo lo demás está a mitad de historia. Saludos sensoriales.

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