Criticas Reconstructivas: Semana del 15 al 21 de Agosto

25 agosto, 2011

Hola a todos, bienvenidos una semana más. ¿Qué tal va el verano? ¿Pasando calor y esperando el fin del mundo? La semana pasada no vino nada, pero para compensar, esta han venido los tomos de Panini. (Y también los de Norma, pero dejemoslos para la semana que viene) Y como en Panini pasan completamente de la manera de actuar convencional, sacan una avalancha de tomos, nada menos que 10 de ellos. Asi que si alguien echa de menos los especiales verano, al menos aquí tiene un montón de material veraniego donde elegir. Es la mezcla de títulos habitual, incluido alguno que ni comento porque es demasiado. Abajo están la mayoría de ellos comentados, y el resto van al podcast. Hablando de podcasts, podeis escuchar ya el comentario del Previews de este mes, con especulaciones varias. Y ya.

Esta semana:

 

 

 

 

 

 

Hulk Rojo: Tierra Quemada

 

P: Esta es la continuación de la serie conocida como Hulk a secas, es decir, la protagonizada por el Hulk Rojo, como bien indica la edición española. Aparentemente, se va a quedar con ese nombre tan tonto, pero es que tampoco hay mucha alternativa. Al menos dentro del comic no le llaman el mote aún más tonto de Rulk.

El encargado de redimir semejante tontería de personaje es Jeff Parker, que ya ha demostrado una buena trayectoria con Atlas y Thunderbolts. Y su misión principal en esta serie parece ser deshacer, arreglar o directamente pedir perdón por todo lo que hizo el Loeb en los dos años anteriores de serie. Tarea difícil, sin duda. Con el Loeb (al menos hasta la ultima saga, que estaba pensada junto a más guionistas), la serie iba de un Hulk Rojo que era un personaje unidimensional cuya única personalidad era querer ser más duro y chulo que nadie, pegandole palizas a todo el mundo, tenga sentido o no, para demostrar que era el mejor. Este tomo viene a ser casi lo contrario. Si antes no tenía una personalidad, al menos ahora la tiene (y una identidad, y unos motivos de ser). No es muy detallada, porque es un personaje bastante taciturno, pero al menos ahora se calla. Si antes simplemente deambulaba por ahí pegando, ahora tiene un objetivo claro. Y si antes se pegaba porque si y siempre ganaba, ahora hay motivos para las peleas, y mediante recorte de poderes y aplicación de sentido común, las peleas están bastante más equilibradas. Sigue teniendo el nivel de fuerza de una Masa, obviamente, pero no más allá. El resultado es que todas las tonterías que ha hecho desde que se convirtió en Hulk vuelven para morderle el culo.

 

A: Vale, ahora viene la visión no-tan-optimista. Desde que empezamos a hacer comentarios conjuntos de todo lo que he tenido lo que leer lo que siempre me ha dado más pereza han sido las distintas series y contraseries de Hulk. Este tomo no ha sido en absoluto una excepción. Con Loeb Hulk Rojo era un recurso argumental abusivo y fácil pero que al menos tenía gancho y cierto misterio. El misterio fue resuelto con el resultado, discutible, que tenemos. Hulk Rojo es Trueno Ross. Vale, pues con el misterio resuelto el personaje no tiene que aumentar un 5%, tiene que aumentar un 150%. Tener a Trueno Ross convertido en una némesis roja de Hulk y perder el tiempo en team-ups con Iron Man, Thor y Namor en aventuras conseguidas mediante un hiperconveniente generador automático de amenazas no parece la mejor forma de aprovechar la nueva situación que ha dejado Loeb en herencia. Tenemos 5 números de Hulk Rojo que podría haber protagonizado perfectamente el Hulk de siempre en cualquiera de sus encarnaciones. Sólo tiene que pegarle a bichos y a héroes. Y participar refunfuñando en misiones que no le importan. No veo yo el gran avance.

 

P: Bueno, este es un Hulk inteligente, y usa la inteligencia en muchas ocasiones, esa es la diferencia con el Hulk clásico. Y sólo tiene una personalidad en vez de dos, no hay diferencia psicologica entre sus dos formas, y además, no tiene la rabia reprimida de Banner (ni el genio) y tiene una personalidad marcial. Eso lo diferencia de la versión actual de Hulk. Asi que justifica su existencia.

La idea aquí es que Ross quiere reformarse, así que accede a redimirse trabajando para el gobierno, convirtiendose en el arma secreta de Steve Rogers. Es bastante similar a la otra serie de Parker, Thunderbolts, pero es un status quo lógico para el personaje. Le permite seguir haciendo lo que le gusta, pero con una jerarquia completamente distinta. Tiene una idea también bastante interesante de presetar a Ross como un militar retirado y explorar como no suelen tener otra misión en la vida que tratar de volver al servicio, que es algo que no se suele tratar y es apropiado.

La otra idea, que es la da nombre al tomo y de eso va, es que antes de derrotarles en Caida de los Hulks, la Inteligencia dejó planes secretos para destruir el mundo en caso de que fracasaran. Es una locura, pero es la clase de cosa que te puedes esperar de gente como el Lider o MODOK. Asi que ahí va Hulk Rojo en misión, porque tiene conexiones con los malos, es poderoso, y es prescindible.

 

A: El generador automático de misiones tiene sentido pero no deja de ser un recurso fácil para tener al Hulk Rojo haciendo cosas no demasiado interesantes. En general, quitando el que no tiene una personalidad dicotomizada, es muy parecido al Hulk Gris, incluso en la forma de hablar. Aunque en teoría sea marcial y disciplinado en lugar de un granuja como era el Hulk gris. Ninguno de los 5 primeros números del tomo hace el más mínimo aporte sobre el personaje ni sobre su relación con Banner. No creo que quisiéramos a Ross convertido en Hulk para ésto.

 

P: El problema grave del tomo es que la mitad del espacio está dedicado a peleas largas y bobas con/contra héroes Marvel que no aportan nada. Vale que el público de la serie, tal y como ha sido, probablemente lo que quiere es eso, peleas de ese estilo. Pero no significa que tenga que rebajarse a ese nivel. Es decir, no están mal hechas. Los personajes están bien caracterizados. Hay motivos lógicos para las peleas (bueno, en el caso de Namor, el motivo lógico es que Namor es bastante irracional, pero como siempre). Tienen consistencia interna con las habilidades y poderes, y se concluyen bien. El problema es que no dicen nada sobre los personajes, ni avanzan la trama de la serie (aparte de darle humildad al prota) ni son especialmente imaginativas.

Los dos siguientes números son una mejora, y ya son lo que uno podía esperar un poco más de la serie. También tienen estrellas invitadas (que es una muleta de la que Parker también abusó en Agentes de Atlas… pero claro, cuando dejó de usarla le cancelaron la serie, asi que…), pero esta vez son de la serie hermana de los Hulks, así que queda mucho más orgánico. Y mejor aún, en vez de pelea porque si, son más bien team-ups, que está menos visto y da para más. (Vale, algunas de las anteriores también tenían team-up, pero después de perder el tiempo con combate de rigor) Así que permite cosas más interesantes. Ver como Ross se adapta a ser uno entre iguales. Ver como se alia con sus antiguos enemigos y ellos reaccionan ante él. Ver parecidos y diferencias con otros héroes gamma. Y sobre todo, ver a dos bichos tecnicolor pegandose contra dinosaurios gigantes, porque si tienes una serie sobre Hulks, y la idea es hacerla divertida, esa es la clase de cosa que tienes que hacer. Y en parte por la actitud, en parte por como enfoca Parker el nivel de acción y la escala, se hace divertido.

 

A: La verdad es que el viaje a Isla Monstruo está muy logrado. Y es la historia que mejor funciona como historia simple de acción alocada. Sorprendemente, se explora más la relación entre Rick y Ross que la de Banner y Ross. Ésa queda más para el último número y ahí si está bien hecha, aunque es sólo un destello en medio de un montón de locuras que, esta vez sí, son muy divertidas.

 

P: Aunque sólo es una escena, hay una gran presentación de una nueva versión de un viejo villano (hacia el final del tomo, Parker empieza a montar la galería de villanos de la serie de cara al siguiente tomo) que suena bien y suficientemente diferente como para compensar que sea alguien que ya hemos tenido recientemente y bastante.

 

A: Si, es una buena presentación, me hizo gracia lo educado que era.

 

P: El último número es otra historia. Tiene el regreso de Ed McGuiness, y Parker decide lo que decidió el Loeb la ultima vez que colaboró con él en Superman/Batman. si lo que hace bien McGuiness es dibujos animados exagerados, hagamos algo así. Así que en vez de tomarselo en serio, Parker decide escribir un comic enormemente ridículo y chorra. Pero a diferencia de cuando el Loeb escribía la serie es perfectamente consciente de que es ridículo y chorra. Y más aún, está orgulloso de ello. Así que el resultado es divertidisimo. Es como meter a los Hulks en una historia de Superman de la Edad de Plata, pero con sentido del humor moderno. Si te describen el argumento, suena estúpido, pero dentro de la historia, tiene su coherencia interna que queda natural, es un derroche de imaginación (y de uso de recursos, a los viejos fans les encantará ver los personajes que se rescatan aquí) y es tremendamente divertida, a la vez que caracteriza muy bien a los personajes. Porque esa es la clave de hacer comics así: Tomate a cachondeo las situaciones, pero en serio a los personajes. Si haces eso, funciona.

 

A: Por fin en seis números de Hulk Rojo codo con codo con Banner se explora un poco esta unión contra natura (aunque en este caso en lugar de codo con codo están… ejem), de una forma que queda bien. Y en el medio de una sucesión de payasadas muy divertida que además……. ¡qué cojones! ¡Sale el Hombre Imposible! Creo que no hay que dar más explicaciones.

 

P: El dibujo de McGuiness en esta historia es perfecto, claro. Es una pena que muchas veces pierda el tiempo en comics tontos o que se toman demasiado en serio, porque está perfecto para esta clase de cosas.

En el resto del tomo, Parker vuelve a colaborar con el dibujante de Atlas, Gabriel Hardman. Es bastante bueno, y sabe hacer buena escala para la acción y los monstruos. Aunque como pasaba antes, es demasiado serio, oscuro y realista para una serie que aspira a ser rimbombante y exagerada. Pero lo que hace, lo hace bien.

 

A: Desde luego, los monstruos están muy conseguidos. Y Rick Jones como Bomba A no debe ser una cosa especialmente sencilla de dibujar. Namor y Thor también salen muy bien parados así que sí, aprobamos a Hardman.

 

P: Como la otra serie de Hulks, esta es de momento de 30 páginas (aunque no durará mucho, el formato no ha tenido éxito), así que lleva complemento. En los tres primeros números es una historia de Bomba-A, que enlaza con la principal,  (excepto en Panini, que la han puesto al final y queda desordenado… idiotas) y es una historia de acción normalita, sólo amenizada un poco por la actitud de Rick. El dibujo de Mark Robinson es demasiado estilizado.

 

A: El dibujo es muy cartoon. La historia es divertida porque Rick es divertido pero, francamente, sigo teniendo muchas más reservas ante el concepto “Rick como Bomba-A” incluso que ante “Ross como Hulk Rojo”.

 

P: Es la clase de cosa que está bien durante un rato. Total, una de las gracias de Rick es que ha pasado por toda situación concebible, asi que “durante dos años fue la Abominación” suena como algo normal en su curriculum.

 

A: Pero Rick hace diez años estaba encaminado a algo mucho más grande. Busiek le adjudicó la Fuerza Destino, era como un ser super especial en el universo. Y ahora es un bicho gamma más. No termino de verlo.

 

P: Aparentemente, tenemos que fingir que no recordamos nada de eso. Claro, que nadie recordó los poderes de Rick entre la Guerra Kree-Skrull y Siempre Vengadores (casi 30 años despues), asi que es lo normal. Desde entonces, ha sido compañero/custodio de Genis, millonario y fundador de un grupo de apoyo para ex-superheroes adolescentes. El tipico carrusel que es la vida de Rick.

En la otra historia, Parker se propone su tarea más complicada hasta la fecha, que es tratar de redimir uno de los momentos más tontos de la historia reciente del comic. Hablamos, por supuesto, de cuando Hulk Rojo le pegó un guantazo al Vigilante. Y aunque tratar de hacer que el Universo Marvel sea consistente es loable, esa es la clase de cosa que es tan singularmente subnormal que es mejor fingir que nunca ocurrió. Al fin y al cabo, era casi un guiño al lector más que otra cosa. Pero aquí Parker trata de tomarselo en serio, y parece que sólo va a cagarla más. Porque una cosa es escribir mal al Vigilante en cachondeo, y otra en serio. De momento, contradice cosas establecidas desde siempre de los Vigilantes. El dibujo de Ben Oliver es aceptable.

 

A: Rollazo cósmico infumable. Los Vigilantes actuando como los Guardianes de Linterna Verde. Y no hay cosa más odiosa que los Guardianes de Linterna Verde. La historia que trata de contar es vagamente comprensible. Espero que se olviden pronto de ésto.

 

P: El tomo empieza flojo, pero va mejorando, y acaba siendo divertido. Si Parker sigue así, esta puede ser una serie a la que prestar atención, o como poco, una que no queda redundante con la otra serie de Hulk. Recomendado (8)

 

 

 

Jóvenes Aliados: Mañana no, ahora

 

La primera de las nuevas series que comentaremos esta semana que han durado menos que un caramelo a la puerta de un colegio. Esto es otro de los intentos de crear una nueva serie de superhéroes adolescentes. Sólo que esta vez, en vez de crear un equipo nuevo (casi imposible en el mercado) o revivir un viejo concepto (prácticamente todos se han intentado recientemente), la idea es crear un nuevo grupo de personajes ya conocidos. El nombre es uno ya existente (y de hecho, dos de los personajes tienen conexión con él) pero es tan poco conocido que usarlo no sirve para atraer público, únicamente para renovar la marca registrada. A efectos prácticos, es un nuevo grupo.

 

El creador es Sean McKeever, que ya escribió un grupo de superhéroes adolescentes en Jóvenes Titanes, y fue un desastre, pero allí tenía el problema de escribía lo que le ordenaban los editores. Aquí puede hacer más o menos lo que quiera, y debería servir para demostrar realmente si sabe o no. McKeever lleva desde que volvió a Marvel preparando esta serie: A Bucky y a Spidergirl ya las presentó en una miniserie (publicada aquí precisamente como prólogo a esto), de Estrella de Fuego escribió un especial hace poco poniendola a punto (que aquí se publicó junto a la penosa Marvel Divas) y a Gravedad lo creó en 2005 en una miniserie, aunque la nueva dirección para el personaje la presentó en una historia de Tiempo de Heroes, que si que era un prólogo directo a esta serie, porque también presentaba a uno de los villanos de este tomo.

 

Los Jóvenes Aliados originales eran un grupo de chavales aventureros de los años 40 a los que pertenecieron los Bucky y Toro originales, de ahí la conexión. Más cercano fue el revival que hizó Fabian Nicieza del nombre como parte de unos especiales de la Contra-Tierra, donde eran un grupo de luchadores por la libertad adolescente con conceptos nuevos muy interesantes para viejos nombres, liderados por la Bucky de Heroes Reborn. (Que puede ser o no la misma de esta serie… McKeever lo toma como que si e incluso hace una mención a esas historias, pero la historia donde Bucky terminaba en la Tierra normal actuaba como si fuera otra… es lo que pasa cuando la historia la escriben criaturas como el Loeb) Era una idea muy buena con unos buenos personajes, y fue una pena que no les dieran serie propia, aunque al menos su historia continuó en Thunderbolts y Exiliados. Esta serie hereda a Bucky y nos presenta a la versión de la Tierra Marvel normal de ese Toro, pero por lo demás no tiene nada que ver, y es un concepto y unos personajes con bastante menos potencial que los otros. La idea es que son un grupo de superhéroes adolescentes (o de veintipocos, como es el caso de Angelica) previamente establecidos pero no de primera, que acaban juntandose al azar sin necesidad de mentores ni una organización de fondo, y acaban haciendose amigos, y tratando de llegar a adultos y demostrar que su generación vale. Es decir, exactamente el mismo concepto que los Nuevos Guerreros originales, pero para los 00, con una nueva alineación. (Por tanto, ya van dos maneras distintas por las que esta serie le debe a Fabian Nicieza) Si no hubiera sido porque el nombre ya está siendo usado y ahora lleva unas connotaciones particulares, a la serie le habría pegado incluso más ese nombre. No es que usen el nombre de Jóvenes Aliados en este comic.

 

De hecho, la serie tiene un concepto un poco más original, pero sólo se puede vislumbrar en las entrevistas, porque como suele pasar actualmente, se tarda 5 números en contar la primera aventura del grupo, y en el siguiente se cancela la serie, así que no se llega a ver si habría sido una serie de grupo adolescente o algo un poco más original, porque sólo tenemos una larga historia de origen y un número de descanso y consecuencias. Y como tal… no está mal, pero no es nada que justifique mucho su existencia. En parte es porque la primera historia dura demasiado. Pero sobre todo es porque la caracterización, interacción y diálogos no están mal, en general, pero tampoco son nada del otro mundo. Hay ideas decentes para los personajes (la alienación de Bucky/Nómada al cambiar de mundo y el mayor trauma porque hay un tipo igual que su ex pero que no la conoce, el pasado y situación relativamente original de Toro, la idea de que Estrella no sabe exactamente por donde tirar con su vida como corresponde a alguien de su edad y también alguien que ha sido llevado por muchas direcciones por muchos guionistas e incluso la nueva actitud de Gravedad, que si escribiera cualquier otro parecería un cambio demasiado drástico, pero siendo su creador, se le puede dar el beneficio de la duda, aunque es a la vez interesante e irritante) y en general caen bien (excepto Gravedad, lo cual es irónico porque originalmente era uno de los pocos superhéroes sin traumas que había y esa era su gracia, pero supongo que es intencionado) pero no se llegan a explorar mucho en la larga historia de origen.

 

En vez de eso, hay mucha pelea, que no está mal, pero nunca es lo que se le ha dado bien a McKeever. Y luego están los villanos. Tienen el genial nombre de Bastardos del Mal, que tiene más gracia en inglés donde bastards significa tanto bastardos como cabrones, pero bueno. Aparte de eso, como te puedes imaginar por el nombre, son villanos de segunda generación. En principio parecen parte de la moda actual de sacarse hijos perdidos de villanos clásicos que son copias jóvenes, pero a diferencia de otros (hola, Bendis y sus Guerreros Secretos, entre otros), McKeever es inteligente y piensa en lo que hace, y sabe que es imposible que villanos que obtuvieron sus poderes en los 10-12 años que llevan los superhéroes Marvel tengan hijos con poderes. Sólo por eso ya merece puntos. También está bien que no sean copias de sus padres en poderes y personalidades, (Bueno, la “Electra” si, pero es porque una versión ya había debutado en Spidergirl) sino que tengan más variedad. No llegan a ser personajes muy desarrollados, pero al menos son distinguibles entre si, e importa un poco lo que les pase al final. El malo final está menos desarrollado, eso si, no puedes soltar un personaje nuevo casi al final de la historia y esperar que tenga éxito. Total, que no son los nuevos Señores de Jovenes Vengadores, pero tampoco son olvidables del todo. Por otro lado, su manera de operar es interesante, porque en parte es la clase de nihilismo y masacre gratuita de muchos villanos modernos, pero al menos estos lo justifican filosóficamente y como seña de identidad generacional. Esa parte es interesante, aunque no deja de ser pintura, y para que haya contraste de ideas con los protas, pero por otro lado, acaba siendo “somo malos porque si” con un acabado más moderno. Y las peleas contra ellos no son malas, pero tampoco destacan mucho.

 

El último número es bastante mejor, porque va de interacción entre personajes, que se le da mejor al guionista. Va sobre todo de explorar los problemas de identidad de Angelica, y está bien llevado, manteniendo un personaje bastante fuerte sin necesidad de caer en estereotipos. También tiene un buen uso de Emma Frost como invitada. En principio parece revisitar todo el tema de que Emma fue mala con Angelica hace siglos, pero afortunadamente, McKeever no es tonto, y está claro que es agua pasada. En vez de eso, es algo bastante más lógico, con Emma queriendo reclutar a Angelica para Utopia porque es de las pocas mutantes buenas que no están allí, y aunque la animosidad previa entre ellas se nota, no va de saquear el pasado sino de tomar decisiones futuras. Las relaciones entre Nómada, Toro y Araña también se llevan bastante bien por sitios que prometían, pero ahí se quedarán probablemente. (La manera de que Araña se cambie el nombre a Spidergirl es graciosa y tonta, aunque hay cosas peores, como el hecho de que no tenga mucho sentido de que siga siendo igual de competente y acrobática ahora que no tiene poderes, y que ahora sea una heroína muy genérica) Y al final tiene un buen final, pero se quedan muchas cosas en el aire. (De hecho, la decisión de la cancelación debió de ser bastante repentina, porque se había anunciado un nº7 que iba de presentar la nemesis de Toro que se entreveia en su origen)

 

El dibujo es de David Baldeón que ya hizo Nómada, y esto lo hace igual de bien. Los personajes son bonitos y expresivos, la acción es ágil, los diseños son buenos. A ver si la próxima vez le dan algo que dure un poco más.

 

No es una mala historia, y probablemente habría merecido más tiempo (aunque la historia continuará en la típica miniserie epílogo de las que hacen en Marvel, y el grupo seguirá saliendo en otras series) pero tampoco es algo que sea especialmente recomendable excepto a fans de los personajes o del género de drama adolescente. Recomendado (7)

 

 

 

Namor: El Primer Mutante

 

He aquí otro intento (fallido) de darle serie propia a Namor. La verdad es que parecía buen momento para darle serie propia. Hace tiempo del último intento. Su contrapartida DC, Aquaman, está recuperando la relevancia actualmente. Y sobre todo, Namor se ha convertido en una pieza importante del Universo Marvel reciente, con participaciones importantes en Reinado Oscuro y más recientemente, en la Patrulla-X. Así que parecía un buen momento para hacer una serie aprovechando todo eso, las conexiones con distintos sitios de Marvel, sobre todo Utopia, y la idea de Namor como Rey de un pais que practicamente ni existe ahora mismo, como es Atlantis.

 

En vez de eso, tenemos esto. Escribe Stuart Moore, que en los últimos años no ha hecho más que historias de relleno en distintos sitios, la última una historia bastante mala al final de la anterior serie de Iron Man. Moore, y/o sus editores, son espabilados, y saben que es difícil vender una serie con un personaje de segunda sin autores famosos de por si. Así que han decidido hacer el truco habitual, que es enlazar con un crossover. De paso, demostrando que ese truco sólo funciona si se hace bien (la serie no ha durado ni un año). El problema nº1 es que han elegido un crossover que ha tenido muy poco éxito, el de la Maldición de los Mutantes, es decir, la saga actual de la nueva serie de X-Men con mutantes vs vampiros. El debut de la serie aún tuvo algo de atención, pero los crossovers han pasado desapercibidos (en parte porque se nota que era una saga de una sola serie estirada artificialmente por explotación editorial) y las críticas no han sido precisamente buenas y la serie ha pasado rápidamente a un segundo plano. Así que imaginate sus derivados. El problema nº2 es que han elegido la peor manera de aprovechar el tirón: Si lees la historia principal, no necesitas leer esta serie (apenas hay una mención) y a esta serie el crossover le perjudica bastante, porque en vez de leer una historia sobre Namor y Atlantis, lees una historia sobre vampiros que aporta más bien poco.

 

Y ese es el principal problema de este tomo. Que dice poco o nada de Namor. Mira que se pueden hacer cosas con su personalidad, con la idea de que es un rey, con la idea de que Atlantis ahora son refugiados tratando de reconstruirse, con los distintos tratados y alianzas con Utopia y otros, o en general con la distinta cultura que tienen en Atlantis. En vez de eso, enfrentrarse a vampiros durante 5 números. Lo único medianamente interesante es que nos explican como ven los atlantes a los vampiros y a la magia, pero ocupa muy poquito del tomo, y un poco de exploración de lo duro que es ser el rey, pero eso no es nuevo, y en el fondo, no profundiza nada. Y por algún motivo, se coge a uno de los mutantes en entrenamiento y se le intenta poner de nuevo sidekick de Namor, pero apenas se hace nada con el personaje, ni siquiera explicar quien es. Por lo demás, Atlantis sigue siendo un sitio subdesarrollado (y encima, Moore pasa bastante de la idea de que están reconstruyendose, y parece que Atlantis sea la misma ciudad que lleva siglos, quitandole la única idea nueva), Namor está en modo genérico aburrido, los villanos son igual de cutres que en la serie principal, y la aventura es del montón y olvidable.

 

El dibujo es de Ariel Olivetti. Como siempre, sus personajes son hipertrofiados, pero eso la verdad es que le pega a Namor, y al menos los demás personajes son más normales. Y los fondos brillan por su ausencia, pero eso aquí no es tan problemático, porque transcurre bajo el agua. Lo que si es problemático es que Olivetti, como muchos otros, es incapaz de comprender que si una serie transcurre bajo el agua, no puedes tenerla como si transcurriera en Tierra, pero cambiando los fondos a azul. Por un lado, tiene que haber sensación de que los personajes están permanentemente humedecidos, cosa que ignora por completo. Y por otro lado, los personajes esencialmente deberían estar flotando o volando continuamente, y eso se debería reflejar siempre en como se mueven los personajes, y también en como se diseña Atlantis. Olivetti pone alguna concesión a esto y tiene a los personajes ocasionalmente flotando y con el pelo movido, pero sigue sin dar sensación de transcurrir bajo el agua. El número que hace Andres Guinaldo es mejor en algunos aspectos, pero tiene también problemas.

 

Un crossover innecesario con una mala serie, que logra ser aún más innecesario y olvidable. No es de extrañar que haya fracasado. No Recomendado (4)

 

 

 

Nuevos Mutantes: La Caida de los Mutantes

 

Este es el último tomo de la etapa de Zeb Wells en la serie, que si no otra cosa, ha logrado que sobreviva más que los anteriores intentos de revivir a los personajes. Y lo ha hecho básicamente a base de nostalgia. La nostalgia sigue en este tomo, o incluso aumenta: El título es una referencia a una vieja historia de la serie original (aunque el título real es la Caida de los Nuevos Mutantes), aunque realmente no tiene que ver con aquella historia. Casi mejor, porque no era muy buena. Lo que si que hace es rescatar un cabo suelto de otro crossover, que sorprendentemente, había pasado 20 años sin resolución ni mención alguna. Y de paso, resuelve otro par de cosas relacionadas que se han ido arrastrando por el camino.

 

El tomo la verdad es que empieza fatal, con las consecuencias horribles que le dejó Advenimiento a esta serie: Karma con una pierna biónica (que es de un aparatoso que alucinas, pese a que la Patrulla-X tiene a un puñetero tecnomorfo en nómina). Warlock volviendose bulímico. (No, en serio, eso es una cosa que pasa en el comic, explicitamente) Todo el mundo traumatizado. Villanos nuevos en plan duro y grotesco masacrando gente. Rescatando ideas de malas historias recientes. Es un comienzo horrible, la verdad.

 

Y entonces la historia mejora bastante. La interacción entre los personajes no está mal a lo largo del número, aunque no se hace tan bien como en las historias muy, muy similares que se hicieron en Nuevos Titanes hace 25 años. Además, en principio, otra historia más en el puñetero Limbo parecía tan bienvenida como un tiro en la cabeza. Para empezar, es algo que le pega bastante poco para una serie derivada de la Patrulla-X y sólo se arrastra por conexiones claremontianas ancestrales. Para seguir, la gran mayoría de historias allí han sido malisimas y muy similares. Y para colmo, en el último par de años hemos tenido unos 3 viajes ya al puñetero sitio, la última hace apenas unos meses, ninguna buena. Así que sonaba horrible volver al Limbo. Pero Wells logra salvar la situación, haciendo que la historia no sea una repetición de la misma fórmula de siempre. Esta vez no se lo toman como un remedo del infierno, sino como una dimensión alienígena. No una particularmente interesante, pero al menos no son los mismos clichés de siempre. La historia no va entelequias místicas entre demonios indistinguibles (aunque hay un poco de eso en los mcguffins) sino que los villanos están más desarrollados y tienen unos objetivos más discernibles. En definitiva, el Limbo está usado como trasfondo para una historia nueva, no como una camisa de fuerza que obliga a usar siempre la misma fórmula.

 

Los villanos al menos son originales. Empieza como un cliché muy tonto sobre militares, pero se acaba convirtiendo en otra cosa, donde al menos las partes más enloquecidas de sus planes se justifican porque están bastante locos, con razón. Son un montón de villanos, y como consecuencia (el número les venía prefijado, aunque podrían haber matado a alguno fuera de pantalla) algunos de ellos acaban no teniendo ni nombre, mucho menos una entidad definida. Únicamente son carne de cañón con diseños vistosos a juego. Pero hay 3 o 4 que si que tienen nombre, poderes y personalidades definidos, y sirven como buena nemesis para los protagonistas. Wells se pasa haciendolos a todos obviamente malvados y sin ninguna otra motivación que el mal (con una notable excepción, que es un concepto bastante fascinante, hay que decir) pero como villanos de ese tipo, al menos quedan bastante imponentes y peligrosos, con un toque de imaginación.

 

Aunque la historia, como indica un poco el título, va de meter a los Nuevos Mutantes en su mayor reto hasta ahora. Meterles en una pelea en la que tienen que tomar decisiones difíciles, de adultos, que pueden ser peor que la enfermedad, y aún así, afrontar que a lo mejor no pueden ganar. Es una especie de historia de paso a la madurez que le pega bastante a la serie, y al menos le da a la serie un poco más de temática que los anteriores tomos, que eran de “vamos a juntarlos porque fueron compañeros hace 25 años”. Se desaprovecha un poco la idea de que toda esta situación viene de un error que cometieron hace años (Aunque realmente, es más bien responsabilidad y culpa de Ciclope y otros de los mayores, y ellos son los que deberían sentirse culpables. No es que sea probable que se acabe tratando el tema, dado que los acontecimientos en las series de mutantes tienden a estar desconectados del resto de las series si no es un crossover, aunque fueran cosas que deberían ser obvias. Por ejemplo, ¿acaso hemos visto las reacciones de Illyana y Kitty a sus respectivas resurrecciones? ¿No debería haber sido algo importante para ellas dado que son mejores amigas?) pero las decisiones que afrontan y que tienen que tomar los protas están bastante bien. Hay un par de personajes que continuan estando muy poco desarrollados como Magma o Warlock, este último ni siquiera participa en la historia. Y las versiones de Cifra y de Magik siguen pareciendose muy poco a los personajes clásicos, lo cual queda un poco irritante en una serie tan dedicada precisamente a hacer referencia a las viejas historias donde se nota mucho la diferencia por contraste, por mucha explicación que hayan dado para los cambios. (Con Magik se supone que es, supuestamente, según interpretes las malas historias anteriores, un personaje distinto, y no queda del todo mal, porque al fin y al cabo, la historia de la Magik original tuvo un final, así que es sensato contar la historia de un personaje nuevo similar en vez de la alternativa. Con Cifra si que es más cagada, porque aúnque Wells usa inteligentemente los poderes –esta vez no hay tonterías como tenerle siendo un gran luchador unicamente porque puede predecir los movimientos de los demás -, está perdiendo completamente de vista la gracia del personaje original, que era un chico completamente normal que no tenía ningún tipo de habilidad útil en combate. En vez de eso, Wells lo ha convertido en Spock, que es perder de vista la gracia) Pero los demás personajes si que se usan bastante bien, en más de un sentido. Y Wells logra que su etapa se cierre bastante bien, con un final que usa y ata los elementos pendientes de su primera saga. No se termina de explicar del todo bien la conclusión, pero al menos se evita bastante bien el deus ex machina a base de haber presentado desde el principio las soluciones.

 

El dibujante de este tomo es Leonard Kirk, que es uno de esos holandeses errantes que tienen en Marvel, a los que mandan de un lado para otro sin un hogar fijo. En su caso, parece que se ha quedado en las series de mutantes, y al menos le suelen mandar cosas de calidad. Esto no es tan bueno como su último trabajo, Patrulla-X Oscura, pero está bien. No imaginarías en principio que alguien con un estilo tan clarito pudiera hacer bien horror, pero ya hizo cosas bastante horribles en PXO y en MI13, y queda igual de bien aquí. De hecho, las cosas horribles contrastan mejor en este estilo donde todo lo demás es bonito. También hace muy bien a los personajes y la acción, claro, pero eso siempre. La serie desde luego gana teniendo un buen dibujante.

 

Mejor que los tomos anteriores, Wells logra terminar bien su etapa en una historia con problemas, pero que sin duda gustará a fans de los personajes. Recomendado (8)

 

 

 

Vengadores: Supervisor

 

P: Otro de los títulos engañosos de Panini, en inglés la miniserie de 4 números se titulaba Supervisor a secas. Añadir Vengadores es engañoso, porque aunque el personaje debutó en esa serie hace treinta años, los Vengadores apenas aparecen en tres páginas de este tomo, y de refilón.

El Supervisor parece una elección extraña para que le den miniserie propia. No es ni siquiera un héroe de tercera. Es un villano de tercera, recurrente, pero no demasiado famoso o trascendente. Pero es un buen personaje, y ha tenido protagonismo reciente en Vengadores Iniciativa y Asedio, así que se puede aprovechar el tirón. Y demonios, ya tuvo otra miniserie antes, a principios de los 00. La cosa del Supervisor es que es de los pocos villanos de los 80 que se han convertido en recurrentes, y lo ha hecho por mérito propio, por tener un concepto sólido debajo, y no por nostalgia como los veteranos. De hecho, por tener, tiene dos conceptos sólidos debajo: Sus poderes de imitación de movimientos, y el hecho de que se dedique a ganar dinero entrenando a los lacayos de otros villanos en vez de arriesgarse con planes propios. Cualquiera de esos dos conceptos serían suficientes para desarrollar un buen personaje, pero el Supervisor junta ambos, y les añade una personalidad divertida y un buen diseño de George Perez. No extraña que haya medrado. La otra vez que le dieron una miniserie, la cagaron, porque decidieron quitarle uno de los elementos que le hacía único, el de sus academias, y dejandolo únicamente como un mercenario. También cometieron el error de tratar de “modernizarlo” a base de volverle más serio y darle un traje menos rimbombante, cosa que era un error. El personaje funciona precisamente porque aunque por debajo es muy pragmático, tiene un exterior colorido que funciona bien contra cualquier superhéroe.

Esta miniserie la escribe Fred Van Lente, abonado a miniseries de villanos (recordemos Sr Negativo, y la inédita aquí MODOK’s 11), así que está claro que no va a tratar de volverlo más “realista”, sea lo que sea eso. Al contrario, coge todos los elementos ya establecidos del personaje, y los lleva un paso más allá. Como siempre, Van Lente es consciente de que estos personajes se mueven en un mundo ridículo, pero eso no significa que no puedas tomarte en serio a las personas que hay debajo de los trajes y nombres chorra. La cosa es que que los personajes reaccionen creiblemente a vivir en un mundo así. Y por otro lado, Van Lente se lo pasa bomba añadiendo aún más elementos ridículos pero que quedan completamente a juego dentro del Universo Marvel. Igualmente, la miniserie, en el fondo, es una historia de espias tipo Caso Bourne, (continuando de donde lo dejó en el prólogo en Tiempo de Heroes) pero con supervillanos en vez de criminales normales. Pero eso no significa que no se pueda jugar tanto con los poderes de Supervisor, como con su historial como profesor de lacayos, aunque no ejerza durante la historia. La idea central es que después de 30 años nunca nos han contado el origen del personaje, y ya iba siendo hora. Bueno, en su primera aparición nos dijeron que era un tipo normal que descubrió sus poderes, y decidió montarse un negocio criminal. Logico, pero mundano como origen. Más importante, no nos cuenta el origen de sus poderes. La primera reacción, si no dicen nada, es asumir que los poderes son naturales, y por tanto es un mutante. Excepto que nunca lo han mencionado como tal, y uno pensaría que eso es importante dado que ahora están contados. Así que tiene que ser algo más.

 

A: Supervisor es uno de esos personajes de culto que lleva años teniendo fans acérrimos por ninguna razón en concreto o por las que tú has mencionado. Simplemente, el personaje mola. Es algo que salta a la vista desde que lo conoces. Es más, sigue molando pese a algunas cagadas cometidas con él. Lleva 30 años sobreviviendo como uno de los favoritos de los fans. Sin tener origen ni casi nada de background. Así que, esencialmente esta miniserie es una deuda pendiente: resolver el origen del personaje. Y el resultado global es que donde teníamos un personaje interesante y miserioso, ahora tenemos un personaje mucho más interesante pero aún mucho más misterioso. Sin que eso signifique que no se desvelen cosas.

 

P: Lo que hace Van Lente es añadir una tercera idea a las dos que ya teníamos. Eso es peliagudo: Por un lado, es una idea que podría habersela dado a un personaje nuevo, y habría quedado muy bien. Y al añadirle retcons, hay algunas historias pasadas del personaje que no terminan de encajar. (Sus apariciones en Masacre, por ejemplo) Por otro lado, la idea nueva encaja muy bien con la manera de actuar del Supervisor, y como ya hemos dicho, le da por fin un origen, y uno bastante bueno, además. Con la gracia extra por parte de Van Lente de que, si no te gusta, está hecho para que posteriores guionistas puedan ignorarlo si así lo desean, o seguir jugando con esta capa extra que le ha añadido al personaje. (Dicho eso, el nombre real del Supervisor es una de esas cosas que es demasiado retro para su propio bien, y podrían haberselo ahorrado) El origen de por si es típico (bueno, dentro de la ciencia Marvel), pero las consecuencias que nos revelan de sus poderes son una serie de ideas geniales, y Van Lente las desarrolla excelentemente. Tanto la parte logística que conlleva tener los handicaps que tiene, como la parte dramática, que es más dura en cuanto más lo piensas, y más dado lo bien que te van dando las revelaciones poco a poco.

 

A: Es que la gran esencia de la miniserie es la estructura de la narración, que es inmejorable. El origen del Supervisor implica tres o cuatro datos que son revelados en un orden tal que la historia gana en cada página más tensión, más intriga y más sentido. El resultado queda tremendamente compacto, habiendo tocado todas las implicaciones y con final demoledor. Conste que la narración, a pesar de que el texto del dorso del tomo dice que recuerda al Caso Bourne, a mí me ha parecido mucho más del estilo de Memento. Nada es igual que al principio para el espectador, pero todo sigue exactamente igual para el personaje (en la narración interna, claro).

 

P: Pero si crees que esto es un thriller psicológico oscuro, estás equivocado. Hay muchos elementos de eso, pero son el trasfondo. En la superficie, es una aventura en el Universo Marvel protagonizada por un tipo que lleva una calavera de goma en la cabeza. Van Lente sabe que eso tienes que poder hacerlo divertido, y vaya que si lo hace. En un thriller, sabes que el prota no está en peligro hasta el final, o al menos hasta que descubra el misterio. Por tanto, las peleas están únicamente de relleno entre revelación y revelación. La solución de Van Lente para hacer que sean memorables es calentarse la cabeza y lanzarle al Supervisor una oleada de conceptos tan chorras como imaginativos, donde el mayor peligro es que le maten de vergüenza. Y queda absolutamente genial. No sólo usa maravillosamente el hecho de que haya entrenado a viejos conocidos como IMA o Hydra, se inventa un buen puñado de asociaciones similares más, a cada cual más absurda. Y también crea al Don de los Muertos, el señor del crimen de Mexico que alterna ser un estereotipo con una estrella del rock. Eso sin mencionar al villano final de la historia o a (y no estamos de broma) el pueblo lleno de Hitlers. Es todo delirante, un completo desmadre, pero funciona, en gran parte dado que la actitud del protagonista es probablemente la de cualquier tipo racional al encontrarse todo esto. Y aún así, la mayoría de estos conceptos encajan perfectamente dentro de la locura que es el Universo Marvel. Y si alguno no funciona, como en las mejores comedias no pasa mucho, porque tienes otro gag a la vuelta de la esquina.

 

A: Además, que la ventaja es que estas peleas no son puro relleno porque, además de ser super divertidas y originales (el pueblo lleno de Hitlers hubiese justificado por sí mismo la miniserie), van sirviendo como metas volantes de la narración, como diversos hitos que van sirviendo para irnos contando partes del origen del Supervisor que están relacionadas con ellos (máscara, origen de poderes…).

 

P: Por supuesto, los diálogos tienen la gracia y chispa (tanto en broma como en serio) que suele tener Van Lente. Y las escenas de acción son muy buenas, en parte por estos diálogos y conceptos, en parte porque hace un uso excelente de los poderes del Supervisor.

A esto le ayuda mucho el dibujo de Jefté Palo. Ya le habiamos visto en alguna saga de Pantera Negra y Caballero Luna, pero aquí es donde merece saltar a la fama. Aparte de que los diseños de los nuevos personajes son perfectos, y pese a que su estilo es ligeramente oscuro y caricaturesco, los personajes tienen una claridad cristalina en acciones y caracterización. Sabe hacer comedia visual bien, cosa que muchos no pueden (o recurren demasiado a exageraciones), y las escenas de acción son una maravilla. No se si será idea suya o de Van Lente, pero se sacan una nueva manera de denotar visualmente los poderes del Supervisor que está muy bien, y resulta perfecta en la pelea final.

 

A: Es curioso, que, como dices, el estilo de Palo es bastante oscuro (y, personalmente, ni siquiera me gusta mucho como dibuja a Supervisor) y aun así sea capaz de dibujar perfectamente personajes de coña como el Don de los Muertos o la Inquisición sin despeinarse ni que quede extraño. Es una combinación exitosa, porque haber puesto a un dibujante más colorido a lo mejor hubiese quitado ambiente a las escenas que son más de thriller. Y otra cosa que tanto guionista como dibujante manejan perfectamente es saber darle la relevancia y el impacto narrativo y visual necesarios a los momentos con revelaciones sorprendentes. Todos y cada uno de ellos son un puñetazo en la cara. Efecto perfecto.

 

P: Asi que, Alfredo, Fred Van Lente: ¿Gran guionista, o el mejor guionista nuevo de Marvel?

 

A: Hombre, es que Slott también se las trae. Pero a Slott me falta verle en un producto tan cerrado y compacto y con la libertad de movimientos (prácticamente está reinventando al personaje) que ha tenido Van Lente en esta mini.

P: Bien, ya somos más en el Culto de Van Lente. A ver si podemos convencer a Panini de que publique MODOK’s 11, o al menos a Marvel para que le den una puñetera serie de verdad, que la merece.

En serio, esta serie te hará reir, te emocionará, te hará decir “como mola”, y encima, revela un origen secreto, asi que es “importante”. Tiene todo lo que puedes pedir. Uno de los comics del año. Muy Recomendado (10)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Steve Rogers, Supersoldado: Aventura de acción del montón, al estilo de la serie regular, pero menos oscura gracias al dibujo de Eaglesham. Recomendado (7)

 

Tierra de Sombras: Sangre en las Calles: Aventura de misterio callejero de cuatro segundones durante el crossover, aunque principalmente protagoniza Misty Knight. No está mal en ese plan. Recomendado (7)

 

X-Campus: Comic italiano que reinterpreta a la Patrulla-X clásica como adolescentes con poderes pero no superheroicos. No es un ejemplo particularmente bueno de ninguna de las dos cosas. Neutral (6)

 

 

 

Y esto es para lo que hemos tenido tiempo esta semana. Nos vemos la semana que viene con Batman. Si, sólo Batman, pero es suficiente, ¿no crees? Saludos supervisores.

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2 comentarios to “Criticas Reconstructivas: Semana del 15 al 21 de Agosto”

  1. Dirdir Says:

    Os voy a hacer caso con la miniserie del Supervisor. La verdad es que solo he leido buenas criticas y si no hubiera sido por eso hubiera pasado completamente desapercibida para mi.

    Un saludo

    Dirdir

  2. albertoreilly Says:

    ¡Espero que te guste!


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