Hola a todos, bienvenidos al principio de una nueva era. Nada de lo que sabiais hasta ahora cuenta. O quizá si. O quizá sólo parte, pero de manera distinta a como lo recuerdas. Además, ahora todo el mundo lleva traje hortera, y es más joven, pero también más feo. Estamos hablando, por supuesto, de que el Universo DC ha muerto, corta vida al nuevo universo DC post-Flashpoint. Ya he podido leer los primeros comics de la nueva DC y… bueno, son más o menos lo que se podía esperar. Más información en el podcast, pero hasta final de mes no haré un comentario más concreto.

Mientras tanto, en los comics que realmente han llegado aquí de manera oficial, Planeta saca una tonelada de novedades, simplemente por ser septiembre. Siempre lo hacen, no es porque sólo les queden 3 meses de tener los derechos de DC. Lo curioso es como en septiembre siempre sacan las novedades a principio de mes, en vez de a mediados como el resto de meses. Debe ser para compensar la ausencia en agosto. Como siempre, son cosas de Batman y de Dia Mas Brillante, es decir, supercomerciales, famosas, y lo mismo de siempre. Nadie les acusará de no ser consistentes, al menos. También hay cosillas rezagadas de Panini que no salieron la primera semana.

Comenzamos ya con las reseñas, que son muchas:

 

 

 

 

 

 

Astonishing X-Men Nº18

 

Como sólo hay unos cinco números inéditos de la serie, este mes toca un What If para rellenar, como han hecho otras veces. Esta vez es de la tanda de especial de 2009, y como era de esperar, gira en torno a variantes de la etapa de Whedon, que es lo único de esta serie que será recordado. En este caso, como todos los especiales de este año, son dos historias separadas, y ambas parten del primer año de la serie, con ideas que no son necesariamente obvias, sobre todo la segunda.

 

La primera está escrita por Jim McCann, de Ojo de Halcón y Pájaro Burlón (también escribió un especial de Dazzler que no tiene pinta que vayan a publicar), y nos cuenta que habría pasado si la pista falsa del principio de la serie hubiera sido verdadera, y hubieran resucitado a Jean Grey en vez de a Coloso. Hay que ser tonto para resucitar a una genocida cósmica en potencia cuando lo que tienes miedo es que alguien destruya tu planeta, pero bueno. La historia va de volver a contar la saga de Whedon, pero viendo como descarrila debido a la diferencia en los personajes. Es un buen ejemplo de cómo hacer un What If, no dejandolo todo igual, ni matando a todos apocalipticamente (aunque algo de eso hay), sino mostrando lo que habría pasado haciendo algo distinto, manteniendo la verosimilitud en los personajes. Queda un poco apresurado y fácil, pero claro, tiene que meter un año de historias en 20 páginas, así que se le disculpa un poco. Lo que no se disculpa es que el dibujo de David Yardin no sea mejor, teniendo en cuenta que supuestamente es un dibujante de lujo, si el que le den portadas a dibujar es una indicación. No es que sea malo, pero tiene problemas de perspectiva y narración.

 

La otra historia es más corta, está escrita por Matteo Casali, que no ha hecho casi nada en el mercado americano, y parte de la extraña premisa de emparejar a Peligro con Ultron como pareja letal. Suena un poco aleatorio, pero bueno, Ultron siempre anda buscando familia. Curiosamente, es la versión de Ultron que salió en Runaways, que tiene problemas cronológicos (una historia es casi un año posterior a la otra), pero ese es el menor de sus problemas. El problema gordo es que cae en el problema en el que no caia la historia anterior, el de “como es un What If, todo el mundo puede morir, así que debe morir, por exigencia del guión y porque los personajes actuan como inútiles para que pase”. Es una estupidez detrás de otra, y prácticamente en cada página hay un momento de “Espera, ¿por qué ha pasado esto?”, excepto el final, que conecta bien con lo que pasó luego realmente. El dibujo es del novato Mike Getty, que recuerda mucho a Ariel Olivetti en otra masacre de Ultron, la Última Historia de los Vengadores, pero mucho menos claro.

 

Para terminar, como todos los What Ifs de ese año, hay unas cuantas tiras cómicas por Mike Gallagher, que no son nada graciosas, y no hablaremos más de ellas por el bien de todos.

 

Aparte de ser un pegote en la serie (aunque en esta en concreto, al ser una serie de autores rotativos e historias aisladas, molesta menos que en otras), la mitad del material no es bueno, y el otro es curioso pero no suficiente para compensar. No Recomendado (4)

 

 

 

Batman Nº50

 

Como hicieron con Superman, para celebrar el nº50 de la edición española, se incluye el nº700 de la edición americana de Batman. Como con Superman, también es un especial de celebración. A diferencia de Superman, en Planeta lo han colocado fuera de orden cronológico (transcurre entre los nº9 y 10 de Batman y Robin, o al menos la parte del presente transcurre ahí) y en vez de una antología, es una sola historia con un solo guionista, Grant Morrison, disfrutando de poder probar cosas distintas dentro de su mega-historia que abarca 70 años de Batman.

 

La historia es un viaje por las distintas épocas de Batman, celebrando sus décadas de historia, con un misterio que abarca tres eras: El pasado, con los Batman y Robin clásicos, el presente, con los actuales, y el futuro, con el Batman-Damian del nº666. La trama salta de tiempo en tiempo (nunca mejor dicho) girando alrededor de un misterio que abarca décadas y un viejo secundario rescatado por Morrison (que luego, o aquí, antes, ha tenido un papel en Regreso de Bruce Wayne, por eso era mejor leer esto antes). El misterio es suficientemente simple como para que se entienda la idea general casi al principio, pero complejo como para que necesites leerlo entero un par de veces para pillar todos los detalles. Enlaza muy bien las historias. Y hay un misterio secundario, un acertijo, que de manera genial, te pone la solución dentro del comic, donde menos te lo esperas. Lástima que se pierda la gracia al traducirlo.

 

La primera parte es un homenaje muy claro al Batman de los 60, pero ni siquiera el de los comics, el de la serie de TV. O mejor dicho, una mezcla: Batman y Robin están escritos como en los comics más serios de la época, pero los villanos están en la versión de la serie del 66, aunque tomados un poco más en serio. De hecho, parte del tema de esta historia es ver como esos viejos buenos tiempos empiezan a acabarse, y llegan los 70 con las versiones más letales de los villanos, personificados con uno de los cambios de personalidad de Joker que Morrison introdujo previamente, precisamente para explicar estas cosas. También se recupera un viejo villano de esa época a la continuidad actual (como lleva haciendo desde que empezó en la serie), y queda muy bien. De hecho, el merito de este segmento precisamente es ese, coger el tono de la época y hacerlo divertido sin que quede ridículo y fuera de lugar. El dibujo de esta parte es de Tony Daniel, y no es demasiado bueno, de hecho, como siempre, la caga en algún detalle importante para la historia que no dibuja bie. ¿Por qué demonios ponen a un dibujante vago con los detalles a un guionista que escribe guiones tan meticulosos?

 

La segunda historia es como un capítulo más de Batman y Robin, pero enfrascado en el misterio. Bueno, el misterio es realmente una parte pequeña. Más que nada, es Morrison permitiendose algo que no ha podido hacer en la serie principal debido al formato de sagas de 3 números continuas: Contarnos un ejempo de un día normal el vida del nuevo duo dinámico. Bueno, no un día normal, es un día específico, y eso da para momentos bastante entrañables. Pero aparte de eso, va de ver como interactuan Dick y Damian en situación normal, y la química es muy buena, la caracterización es excelente, y se usan muy bien elementos del pasado. El dibujo iba a ser de Frank Quitely, y menos mal que no le cogieron para un número más largo, porque ni siquiera llega a terminar este capítulo corto. Las última páginas las hace Scott Kolins, y gracias al color, no queda del todo inconsistente. De hecho, siendo mejor de lo normal para Kolins y peor de lo normal para Quitely, queda algo bueno de media.

 

La tercera historia es una secuela del nº666, mostrandonos la clase de Batman que será Damian ahora que sabemos que no será satánico, sólo un bestia. Está lleno de inversiones y modificaciones imaginativas de las situaciones y personajes típicos de Batman, y varios guiños a historias pasadas (e incluso futuras). Cuesta un poco pillarlo, pero está muy bien cuando lo haces. El dibujo es de Andy Kubert, que prácticamente no habia aparecido desde que hizo el nº666 (que exclusiva más rentable para DC), y siendo un futuro y un protagonista bastante exagerados, le pega muy bien. Podría ser un poco más claro, pero lo compensa haciendo diseños grotescos memorables.

 

Como colofón, hay cuatro escenas que resumen la idea central del número, y de toda la etapa (demonios, toda la obra DC de Morrison desde los 90), que es que el mito de Batman es tan poderoso que durará eternamente. Y para eso, ofrece cuatro futuros distintos, cada uno con su propio Batman, todos muy imaginativos, muy reminiscentes de distintos tipos de futuro con muchas influencias, pero suficientemente originales como para que tengas ganas de leer más aventuras de ellos… con la gracia añadida de que, como siempre en esta etapa, está todo basado en material pre-existente, alguno más conocido, otro rebuscado. Así, incorpora en su continuidad tanto populares series de televisión, como un comic suelto de los años 50, sin que quede forzado, y añadiendo suficiente para que no sea sólo un guiño. Bravo. La pena es que el dibujo sea del futuro dibujante batmaniano David Finch, que es bastante feo, aunque al menos le da aspecto distinto a cada futuro.

 

Para terminar con el especial, hay varios pin-ups de dibujantes famosos, y como suele pasar, hay de todo, aunque no mucha originalidad. (Y termina con una página celebrando la proeza de llevar 700 números, y proclamando que vengan 700 más. Que te jodan, DC de 2011. Que te jodan mucho.)

 

Para estropear un poco el número, ponen un número de Detective Comics escrito por Denny O’Neil que se saltaron cuando tocaba. Y es un poco como seguir una actuación de los Beatles con Ismael Serrano. Es una historia ligeramente mediocre y genérica sobre Batman y Robin, que como siempre, se toma a si mismo demasiado en serio. Es el pasado, y no uno bueno. Pero al menos es mejor que cuando editaba en los 90, como estareis viendo en esos horribles tomos de Sombra del Murcielago. Buen dibujo de Dustin Nguyen, que se adapta al tono.

 

Una gran celebración de 700 números de un personaje, de las que no sabemos si habrá más. Así se hace. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Batman: La Busqueda de Batman

 

El primero de los títulos engañosos de Planeta de esta semana, y el más estúpido con diferencia, porque aparte de que Batman no aparece prácticamente en todo el tomo (y cuando lo hace, es de lejos), tiene el mismo nombre como título y como subtítulo. Proximamente en Planeta: Batman: Batman.

 

En realidad, esto es una miniserie titulada Amos del Tiempo: La Busqueda de Batman, que tiene bastante más sentido, y es menos engañoso. Realmente, es la continuación de la serie de Booster Gold de Dan Jurgens, sólo que en miniserie aparte enlazando con otras sagas famosas para atraer atención, mientras que la serie regular se ve ocupada por otro equipo creativo mientras tanto. (Jurgens vuelve más adelante a la serie regular, y continua directamente de este tomo sin mencionar el relleno que han hecho sin él, por si no estás convencido de que es exactamente eso lo que han hecho)

 

La supuesta idea de la miniserie es contarnos más a fondo las aventuras de los Amos del Tiempo (Rip Hunter y Booster Gold) más Superman y Linterna Verde durante la misión que vimos en Regreso de Bruce Wayne donde tenían que buscar a Batman a través del tiempo. En realidad, esa misión se usa como busqueda para que Jurgens cuente lo que le da la gana, como era de esperar. La busqueda de Bruce se menciona de vez en cuando, sobre todo al principio, y vemos un par de escenas de la miniserie desde otro punto de vista explicadas un poco más detenidamente, pero no aporta realmente nada nuevo. Da igual, porque pronto se abandona todo eso, para distraerse con cosas que a Jurgens sin duda le parecen más fascinantes.

 

La primera es ponerse a jugar con personajes de espada y brujería de DC de los 70. Porque Jurgens piensa que es buena idea, excepto porque le gustaban mucho de pequeño y tiene nostalgia, no se sabe. A diferencia de cuando Simone usó a algunos de estos personajes en Wonder Woman, no parece tener nada que contar sobre ellos. El caso es que la historia se basa en una serie de clichés que ya eran viejos cuando Jurgens empezó su carrera hace décadas, y no han envejecido bien desde entonces. Es tener a Booster haciendo de aventurero graciosillo fuera de lugar en una historia mediocre de Conan, hasta que se acaba el tiempo y se van. Oh, y por si no tenías claro que era una historia de Booster Gold, Superman y Linterna apenas aparecen.

 

Claro, que la siguiente parte de la miniserie lo deja aún más claro, porque va de atar un cabo suelto de la serie. Bueno, realmente no ata nada. Más bien continua un argumento a largo plazo, pero no se molesta en cerrar nada, probablemente porque creia erroneamente que podría volver al tema más adelante. El caso es que la historia pasa a ir de un montón de personajes que sólo le interesan a Jurgens, rescatando creaciones suyas de los 90 que no habían aparecido desde que a DC le entró el sentido común y dejaron de darle cosas para escribir. De eso, y del Escarabajo Negro, que es un villano que era gracioso cuando apareció la primera vez en los números de Johns, pero después de más de media docena de apariciones, tenerle únicamente siendo misterioso y manipulador acaba cansando, porque empieza a quedar claro que no hay una solución al misterio. (Por cierto, siempre es una mala señal cuando tienes un personaje llamado Nosequé Negro, y va de rojo) Sus ayudantes, arrastrados desde hace años, hacen más bien poco, igual que la mayoría de supuestos protagonistas de la historia. Y al final, ha sido un desvio de varios números para no conseguir nada de provecho. Y para dejar más claro aún que esto es Booster Gold con otro nombre, incluso continuan subargumentos con secundarios de la serie, aunque de nuevo, Jurgens no llega a resolver nada con ellos.

 

Para terminar, Jurgens enlaza con otra gran historia, para darle IMPORTANCIA a su miniserie, y que los que abandonaran la miniserie al darse cuenta de que era un timo, vuelvan a picar con otro similar. Al menos está justificado que enlace con Flashpoint, teniendo en cuenta que va de viajes en el tiempo, pero igual que con Regreso, no dice nada que no pudieras deducir por las dos páginas de anuncio que salían en el último tomo de Flash. El Flash-Reverso aparece viajando en el tiempo, se pelean, y continua con lo suyo. Lo único chulo es la pizarra final, recuperando una vieja tradición de la serie, pero con un nuevo giro.

 

A decir verdad, no es lo único bueno. Varios números empiezan con flashbacks a la juventud de Rip Hunter, explicandonos a la vez la madurez de Booster, claro, y están francamente bien. Si todo el comic hubiese sido así, habría sido bueno, pero en vez de eso, Jurgens ha preferido darse a la autoindulgencia y los crossovers. El dibujo, como siempre, es competente, aunque algo falto de vida y energía. Una pena, pero tampoco se podía esperar mucho más. No Recomendado (4)

 

 

 

Batman: Bruce Wayne, Vuelta a Casa

 

Esta vez el título no es engañoso, pero si engorroso. No es culpa de Planeta, era así en el original. Esto es una serie de especiales que salieron en DC el mes donde terminaba el Regreso de Bruce Wayne, en vez de las series regulares de la Familia Batman, donde se veia como reaccionaban al regreso de Bruce, y viceversa. Bueno, más o menos, la mayoría de personajes no llegan a darse cuenta de la resurrección, así que es más tener a Bruce pasando revista de todos sus asociados de cara a Batman Inc. Eso lo hace de una manera un tanto curiosa, pero más o menos apropiada para él, que de paso, es un buen guiño a una vieja historia. Encaja de manera un poco extraña con la serie principal, ya que todo esto tiene que ocurrir entre las páginas finales del último número de Batman y Robin, donde ya se ha reencontrado con Dick y Damian, pero no se contradice explicitamente, que es bastante, teniendo en cuenta que tuvo que escribirse antes de que tuvieran los guiones de la saga de Morrison.

 

El cerebro detrás de la saga es Fabian Nicieza, que se ha convertido en una especie de guionista principal suplente de las series de Batman. Escribe los dos primeros capítulos, y el final, y se nota, porque aparte de que tienen mucha más historia que contar y más finalidad que pasear a los personajes, son los que tratan subargumentos a largo plazo, o al menos, hacen algo con ellos más que mencionarlos. Uno es un villano que va paseando por los especiales, que como idea unificadora podría estar bien, pero no es muy bueno. El otro es uno que Nicieza lleva jugando a largo plazo (está muy bien que tenga argumentos a la larga, aunque es un poco arriesgado si no sabía que iba a poder cerrarlo aquí, supongo que en el peor de los casos, se lo habría llevado a Red Robin) y es tener a Vicky Vale detrás de la identidad secreta de Batman, cosa que siempre ha sospechado, pero desde la “muerte” de Bruce, está cantando demasiado como para que alguien no investigue. Esa parte está muy bien, porque trata el tema que la mayor parte de guionistas ignora, que es como se toma el público desde fuera todos los cambios raros de identidades de los superhéroes. Es decir, alguien tiene que darse cuenta de los distintos cambios de Batman y Robin, ¿no?

 

El primer especial es de Batman y Robin, y va de dar el pistoletazo de salida a los distintos subargumentos, mientras Bruce evalua a Dick y a Damian. La evaluación es bastante obvia, sobre todo porque ya la vimos de manera más rápida y eficaz con Morrison, pero al menos la conclusión y la caracterización es perfectamente consistente. Los subargumentos arrancan muy bien, (la idea de Dick para despistar a Vicky es muy buena) y el dibujo de Cliff Richards (viejo colaborador de Nicieza en Buffy y T-Bolts) es bueno. El segundo capítulo es de Red Robin, y por supuesto, es como un capítulo más de la serie, pero mezclando futuros villanos de la serie con los subargumentos de estos especiales. Los villanos no parecen muy convincentes, y menos con la revelación del final, pero como siempre, la caracterización de Tim es muy buena, y se desarrolla bien. El dibujo de Ramón Bachs es bastante bueno.

 

Entonces empiezan los capítulos diversos, empezando por el de Batgirl, que también es a todos los efectos un número de la serie regular, porque tiene el mismo guionista, Bryan Q Miller  y se vuelve bastante importante, porque aprovechan para por fin encajar al personaje del todo en la Familia Batman. Es una buena presentación de la serie, presentando bien a los personajes, sus conexiones y personalidades, y sobre todo la gracia de la serie, que es el desparpajo de la prota. Un poco demasiado centrado en historias pasadas y gente hablando para que esté tan bien como los mejores números de la serie, pero a cambio, se tratan temas de conexión con diversos personajes, pasadas y presentes, que le gustará a los fans que lleven más tiempo. El dibujo del suplente batmaniano habitual, Pere Perez, es bueno, mejor que la serie regular, incluso.

 

El siguiente especial es de los Outsiders, que en vez de estar escrito por su guionista actual, lo escribe el original, Mike W Barr, y básicamente, los escribe como estaban originalmente (con alguna mención breve a cosas como la locura actual de Geo-Fuerza), lo cual es probablemente para mejor, teniendo en cuenta lo horrible que es la etapa contemporanea de DiDio. Presenta a los personajes clásicos que quedan en la serie, pero no da ningún motivo para que resulten interesantes, así que eso que tiene en común con la serie original. Al menos el subargumento con Vale usa bien a un miembro reciente del grupo. El dibujo de una tal Rebecca Buchman es decente.

 

Después toca uno de Catwoman, aunque como el crossover con Noche Más Oscura, es un número de Musas de Gotham con más protagonismo de Selina. Escribe un tal Derek Fridolfs, que ya ha escrito especiales de este estilo. La parte de las dos villanas es bastante tonta, la de Catwoman es mejor, aunque bastante obvia. El dibujo de Peter Nguyen es bastante malo, no todo podían ser éxitos. Adam Beechen, que no se ha llenado precisamente de gloria en series de Batman antes (recordemos el fiasco de Batgirl, o mejor, no) hace un especial del Comisario Gordon, que es un número casi entero de pelea aburrida, que realmente no dice nada sobre el protagonista ni su conexión con Batman. El dibujo de Szymon Kudranski tampoco es para tirar cohetes. Para terminar esta trilogía, Marc Andreyko escribe el especial de Oráculo, y por supuesto, tiene que meter a Manhunter como protagonista, porque no sabe hacer otra cosa. Da igual que sea una asesina, cosa que en la Familia Batman no toleran. En cualquier caso, es como un número de Aves de Presa, sólo que en vez de las Aves de Presa, se coge a un equipo suplente sin química entre si, y que están realmente de relleno en escenas de acción olvidables. La parte central es Barbara Gordon pensando en su conexión con Bruce Wayne, que es recordar buenas historias del pasado, en vez de nada que tenga que ver con hablar de cómo afecta su resurrección. Al menos se avanza el argumento principal del asesino, para que los especiales parezca que tengan forma de historia en conjunto, aunque no de manera particularmente interesante. El dibujo de un tal Agustín Padilla es bastante malo, salido de los 90, por lo menos.

 

Para terminar el tomo, toca un especial de Ra’s Al Ghul. Por un lado, se resuelve la trama de Vicky Vale, no de la manera chapucera y facilona, sino de una más interesante, que además sirve para resumir bien el tema central de los especiales, y explicar como de cara a Batman Inc, la manera de afrontar la misión de Batman va a cambiar a mejor. La otra parte es básicamente un monólogo de Ra’s meditando sobre su rivalidad con Batman. Está bastante bien, porque aunque no añade nada nuevo, Nicieza encuentra un enfoque fresco que darle al personaje, que tiene mérito, teniendo en cuenta lo muy quemado que está, porque no le dejan respiro. Además, la prosa se lee bastante bien, y no queda pretenciosa y rimbombante, como le pasaba a Nicieza otras veces que hizó números narrados hace años. Da gusto ver un guionista veterano que mejora con los años, y no al revés como la mayoría. El dibujo de Scott McDaniel no es malo, pero no le pega a la historia.

 

Para terminar (o mejor dicho, para empezar, porque va al principio, antes del Regreso), y siguiendo con el festival de Nicieza, toca un número de Batman escrito por él. Y se nota que es un número de relleno, porque es una aventura estándar de Batman y Robin completamente aislada. Pero Nicieza escribe muy bien la interacción entre los personajes, y el misterio no es completamente obvio ni lo mismo de siempre, así que hasta donde pueden ir las historias de relleno, es una buena. También dibuja Richards, así que bien.

 

Aunque la diferencia con Morrison es abismal, parte de este tomo demuestra como escribir la actual dirección de Batman de manera convencional, pero bien hecha. El resto del tomo es un buen repaso al estado actual de las series secundarias de Batman, es decir, algunas buenas, otras lo contrario. Si eres seguidor de la mayoría de estas series, te interesará. Neutral (6)

 

 

 

Green Lantern Corps: Guerreros Esmeralda

 

Esto no es otro tomo de la serie de Green Lantern Corps, sino otro spin-off de la franquicia (la primera vez que tiene tres series regulares a la vez desde 1993), protagonizado por Guy Gardner (de ahí lo de Guerreros del título, Guerrero era el subtítulo de la serie de Guy en los 90) y un pequeño grupo de Linternas Verdes. En realidad, es tener a Peter Tomasi, que había escrito el último par de años de GLC, llevandose a sus personajes favoritos (no es coincidencia que los dos que acompañan a Guy sean los dos de los que escribió orígenes en la miniserie de Relatos del Cuerpo) a una serie propia, como premio por haberse portado bien. De todas maneras, casi da igual, porque la serie apenas va a durar más de un año antes de la próxima reestructuración de las series y que Tomasi y los personajes vuelvan a GLC, y encima, después de este tomo, la serie se mete en crossovers antes de acabarse, así que a efectos prácticos, este tomo es toda la serie.

 

Pero se nota que originalmente no estaba pensada para eso. Porque el tomo entero es un primer acto, un primer combate contra el gran villano de la serie y su gran plan. Pero sabemos que no va a haber una revancha, así que todo el tomo da la sensación de ser un comienzo que no tiene un final. Vale, es posible que Tomasi acabe continuando las tramas en GLC, y tampoco es culpa suya que hayan barajado las series tan pronto. Pero por otro lado, ha tenido 7 números. Una cosa es que el villano escape para tener una revancha, y otra que pese a que ocupe toda la historia, no llegue a haber un enfrentamiento directo contra él, ni llegue a demostrar nada en personalidad más que ser malvado, ni en motivaciones ni objetivos, ni nada, más que ser poderoso porque lo dice el guión.

 

De hecho, todo el tomo tiene problemas, y se llaman Tomasi. Es lo que pasa cuando tienes un guionista que parece que su única influencia son otros comics, y películas populares, y lo único que hace es regurgitar ideas y diálogos que ha visto en algo de eso, normalmente sin ningún tipo de inspiración. Es lo que sería Geoff Johns si no tuviese talento ni ideas. Todo lo que dicen Guy, sus aliados y los villanos es un cliché. Los diálogos de tipo duro de Guy son los que peor suenan, tratando desesperadamente de sonar como un personaje de Bruce Willis, pero sonando como una mala imitación. El villano es un cliché de fantasía sin personalidad transplantado al espacio. Ninguno de los dos secundarios tiene subargumentos, o ya puestos, demuestra más personalidad que un elemento básico, igual que Guy. (Y no hablemos del Linterna Roja que usan, porque por definición no tienen personalidad, pero es que aquí ni es personaje, es como una mascota que sólo existe para tener escenas de acción y mutilación) Buena parte del argumento es un intento de drama barato usando personajes nuevos, que no funciona, entre otras cosas porque es forzado y porque ya han pasado por algo muy similar el año pasado. Porque aparentemente, lo único que hace Tomasi es reciclar ideas de Johns, excepto peor. O como en este caso, saltarselas cuando le conviene a la historia, o no usandolas mediante una excusa, como pasa dos veces en este tomo con los poderes de los Linternas Azules.

 

No es todo malo. Encaja bien con la trama principal de las tres series de Linterna Verde, aunque no pasa nada que necesites si sigues las otras. Hay un subargumento que viene de las otras series pero que es más personal de Tomasi, y avanza relativamente bien, aunque igualmente con desarrollo y simbolismo obvio. Y los protagonistas al menos no están mal caracterizados, aunque no vayan a ninguna parte. La acción es decente. A esto ayuda sobre todo el dibujo de Pasarín, que está muy bien. Es una pena que esté en esta serie y no en GLC que es mejor y le hace más falta un dibujante bueno, pero habrá que conformarse.

 

Siendo un spin-off de un spin-off por un guionista mediocre, no se podía esperar mucho, y eso eso. Sólo para muy completistas de la franquicia. No Recomendado (4)

 

 

 

JLA Nº4

 

Siguiente tomo de esta serie, pero como el anterior, lleva material que no es de la serie regular, en este caso, tres números de JSA (los siguientes al último tomo que se ha publicado aquí), porque este tomo lleva el último crossover/team-up entre la Liga y la Sociedad de la Justicia. En esta continuidad, al menos. Todos los números están escritos por James Robinson y dibujados por Mark Bagley, así que es como si fuera el tomo entero de la misma serie, de todas maneras.

 

El tomo entero es una sola historia, que sigue más o menos la dirección que Robinson empezó a meter en el tomo anterior, antes de tener que cambiar completamente de alineación porque se llevaron a la mitad de personajes por cambios editoriales de última hora. (No hay nada más inconveniente en la DC actual que los planes a largo plazo, por lo visto) Por un lado, se termina de formar una nueva alineación fija de la Liga, una alineación clásica de 7 héroes, representantes casi todos de los legados principales de DC, pero no los personajes más famosos, permitiendo así que Robinson tenga más libertad con ellos. Es similar a lo que pasaba con los Vengadores de Slott. Pero está bien, porque en general son icónicos (excepto Congorila, pero siempre vale una manía personal del autor, además, es un personaje tan viejo como Superman, y eso tiene que valer para algo, igual que ser un simio parlante), la mayoría son buenos personajes, y al menos se pueden desarrollar y hacer cosas nuevas con ellos, cosa muy difícil con los 7 grandes y similares.

 

Lo otro es que, aunque está claro que esos 7 son los protagonistas principales, no son ni de lejos los únicos protagonistas. Y no me refiero a la SJA, aunque claramente, Linterna Verde y Obsidian son una parte muy importante de la historia. Aparte de eso, es que Robinson, como suele hacer, esta haciendo de esta serie todo un tour de todo el Universo DC. Así que buena parte de sus historias son hacer aparecer en cuantos más personajes DC, sacados de los rincones más variopintos, mucho mejor. Y en algunos casos, cuando queda apropiado, acaban de coprotagonistas de la historia. Así que acaban siendo las aventuras de los 7 de la Liga, más varios invitados. Lo cual es un enfoque bastante bueno para la serie. Desde luego, los invitados importantes de esta historia son todos grandes elecciones, que prácticamente podrian ser todos miembros fijos.

 

El problema es que el argumento central de esta historia es muy pobre. La amenaza es mística, y eso acaba cayendo en la muleta de “las cosas pasan porque si”, tanto en la amenaza como en la resolución. Además, es uno de esos villanos exageradamente poderosos, que al final sólo pueden ser derrotados por una mezcla rebuscada de no usar sus habilidades a fondo y tener justo a mano los elementos para vencerle. Aparte, la amenaza resulta ser, al menos durante la mitad del tomo, una excusa para tener a los protagonistas enfrentandose a un desfile de otros personajes controlados mentalmente, a veces mediante excusas muy vagas (controlan a los personajes con poderes místicos, excepto los que no, más un personaje con debilidad a la magia, que es exactamente lo contrario, pero otros no), que queda muy bonito, sobre todo para los que les guste disfrutar del colorido e inmensidad de DC en plan Crisis, pero en el fondo no tiene sustancia. El enfrentamiento con el villano se hace largo, por los problemas que he dicho, y aunque hay interacción entre los personajes, no hay suficiente desarrollo como para compensar. Apenas hay desarrollo de personajes, de hecho, aunque al menos Robinson si se esfuerza porque todos aporten su parte en la resolución. Y para ser una historia que va del retorno a lo grande de Jade al Universo DC, no logra darle una personalidad particularmente definida, un papel único en un universo lleno de Linternas Verdes, o nada particularmente interesante aparte de su familia. Pero vamos, es un problema que ha tenido siempre, y por eso no fue demasiado grave que se la cargaran, pero ya podían justificar un poco mejor el resucitarla. Por cierto, se enlaza con su misión del Día Más Brillante, pero de una manera un tanto confusa.

 

El último número del tomo es un epílogo del crossover, y es bastante mejor, porque se centra en los puntos fuertes de Robinson, demostrados en Starman: Interacción familiar creible, y uso inteligente de recursos del Universo DC. En este caso, es una charla muy buena entre Alan Scott y uno de sus hijos, a la vez entrañable y trágica, explorando elementos muy creiblemente, sin drama gratuito. Con muchos cameos chulos, y sobre todo, presentando una nueva idea muy buena que le da un nuevo status quo único a este Linterna Verde. Que sin duda, nadie más usará de aquí a que se carguen el Universo DC, pero que se le va a hacer. Al menos se le da una buena despedida a la SJA, que es más de lo que se va a hacer en su serie. Apropiado, teniendo en cuenta que Robinson es el que la recreo en su encarnación actual.

 

Para terminar, como LJA era el año pasado una de las series que tenían 30 páginas al mes, y como Bagley no daba abasto para dibujar esas páginas extra además de los crossovers de JSA, se aprovechó para que hubiera una historia de complemento en estos números. Que transcurre durante la historia principal, contandonos lo que hacen dos miembros de reserva mientras tanto, así que no queda como pegote. Es un combate de Cyborg y Tornado Rojo, pero sobre todo, es una historia arreglando al personaje de Tornado, deshaciendo todas las tonterías que le llevan pasando desde que empezó esta serie con Brad, y precisamente, mencionando todos los problemas de las situaciones donde le han metido, y tratandolos bien. La pelea es muy tonta, pero es secundaria a lo importante. Más grave es que el dibujo es de un novato llamado Pow Rodrix, que suena como si fuese un power-up de un videojuego, pero que es absolutamente vomitivo en todos los sentidos. Se carga la historia, o al menos lo que no es narración. Ya que hablamos de dibujo, el número anterior es del dibujante de JSA, Jesús Merino, y es una copia defectuosa pero aceptable de Pacheco. Mientras que el resto del tomo es de Mark Bagley, que hace acción muy dinámica y a veces hace muy bien a los personajes, pero otras veces es más descuidado y sus imágenes quedan inconsistentes. Ha empeorado bastante desde que está en DC, deben ser los valores de producción.

 

No es una historia buena del todo, pero permite disfrutar de la historia y colorido DC sin necesidad de muertes gratuitas ni tonterías, que quizá pronto no se pueda. Recomendado (7)

 

 

 

Liga de la Justicia: Generación Perdida Nº2

 

P: Segundo tercio de la miniserie quincenal, y ya está bastante claro de que va. Esto no es un reciclado de la LJI de los 80, afortunadamente. Es una historia completamente distinta que usa a esos personajes, y aunque tenerles cariño probablemente ayuda, no necesitas esa conexión emocional para esta historia.

 

A: Básicamente es un adyacente a Día más Brillante, resuelve uno de los cabos de esa historia, le da una vuelta de tuerca a lo que pasó antes de Crisis Final. Casualmente la historia, como implica a Maxwell Lord, tiene que tener en danza a Booster, Capitán Átomo… pero la historia no va especialmente sobre ellos más que tangencialmente.

 

P: Este es el segundo comic esta semana que tiene la visión y la misión del Dia Mas Brillante, pero aquí está mucho mejor hecha. Tener que matar a un “héroe” para salvar el mundo es una gran idea, porque encaja con toda la mentalidad de Max Lord de que está haciendo cosas malas para salvar el mundo. Aparte, tratandose de Magog, no se puede sino aplaudirle al intentar librarnos de semejante excremento de personaje. (Y bien por DC por darse cuenta de que la cagó al tratar de meternos al personaje por la garganta como la nueva estrella del siglo) Aparte de lo bueno que sea intentar matar a Magog, la escena donde se ejecuta está muy bien hecha, y como todo en el gran plan de Max, cumple una doble misión.

 

A: Realmente, otro guionista más hábil le hubiese sacado mucho más partido a esto. Paradojas del destino, villano hiper calculador… aquí se hace un juego bastante limpio y decente pero queda la sensación de que daba para más. Eso sí, la escena final funciona a la perfección (“Sí, exactamente así”). En general la historia sale porque a Winick se le da bien escribir a Maxwell Lord y aquí el 80% gira alrededor de él. Los intentos de salirse de ese tema (retcon del origen de Hielo, por ejemplo) son más insípidos.

 

P: Dado lo definitiva que fue la muerte de Max (y lo poco creible que es que ande suelto sin que controle el mundo), no parecía buena idea resucitarle. Pero Winick lo está justificando, precisamente haciendo que ese peligro sea algo totalmente claro, y que detenerle sea la misión absoluta de los únicos que pueden. Además, parece que hay una idea clara de los planes que tiene, y puede permitirse desarrollarlos más que la última vez en el Proyecto OMAC. Se juega también bastante bien con la ambigüdad de sus motivos, no se llega a saber hasta que punto realmente se cree que está haciendo lo correcto, o si es una excusa que se pone para autojustificarse. Ayuda que esta vez no hace nada claramente malvado como pasaba en el tomo anterior. También tiene bastante estilo, y sensación de gran villano, sobre todo en sus escenas con los héroes. Y la siguiente parte de su plan era algo que tenía que pasar, pero evita una repetición de historias anteriores gracias a un buen uso (no sabemos como de planeado) de acontecimientos de otra serie.

 

A: Es que lo más terrible que tiene Max Lord y que no tienen otros villanos es que antes de ser un tipo terrible fue durante mucho tiempo colega de los héroes. Ese componente le da la posibilidad de tener escenas únicas. Y si, la meta final es ambigua y debatible pero lo que es innegable es que un sádico feroz. Y que aunque crea que en el fondo está haciendo lo correcto le encanta que ello lleve aparejado inexorablemente el tener que maltratar y torturar a sus antiguos amigos. Sobre la segunda parte de su plan, han conseguido (como dices, no sé cuán a propósito) generar una situación, que por paradójica es genial para el argumento y genial para tener a Max todavía más desquiciado.

 

P: Sin embargo, aunque Lord es definitivamente el centro de la historia, los protagonistas son claramente los antiguos miembros de la Liga. No están únicamente porque había que tener héroes, y son los que tenían conexión y estaban libres. Realmente, cada uno de ellos hace algo en esta historia que sólo podía hacer él/ella y avanza de alguna manera, auqnue sea ver como reacciona a la situación. Y eso sin tener en cuenta que hay dos números enteros dedicados a un personaje invidual (que son lo peor del tomo, pero luego volveremos a eso)

Hay una gran sensación de que los héroes están con la espada contra la pared, mucho más que en la mayoría de historias del género, ayudada por el hecho de que son personajes de segunda cuyo éxito no está tan asegurado. Y sirve para tenerles con reacciones buenas y apropiadas, y una interacción bastante decente, aunque a veces se pase con la angustia vital. (Que al menos los nuevos apagan un poco)

 

A: A ver, realmente en este tomo por ejemplo Booster no pinta nada. Apenas tiene una escena en la que aporte algo único e insustituible. Skeets es más imprescindible que él. El Capitán Átomo es el protagonista de una gran parte del tomo pero tampoco hay un desarrollo del personaje que justifique su utilización (en poderes y eso si, me refiero a desarrollo de historia personal). Quien tiene un poco de introspección personal son las chicas de la temperatura. Fuego tiene pocas escenas propias pero sin embargo sí que da bastante rienda suelta a sus temas personales. Hielo tiene demasiado espacio y demasiado aporte. Blue Beetle y el ruso obviamente son insustituibles por sus características pero nada pivota mucho sobre ellos tampoco. Pero se agredece su presencia.

 

P: Lo de Booster Gold es porque fue el protagonista del primer tomo, y aquí está tomandose un descanso (cociendose a fuego lento, vamos) de cara al acto final. Y el Capitán Atomo, supongo que la idea de Winick es que es un soldado abnegado que no deja que se le note como le afecta todo esto, pero acaba pasandose y pareciendo una cifra en vez de un personaje, al menos de momento.

Aparte de esto, hay buena acción, y una cosa que hace mejor que su serie hermana es lo de dar el paseo por el Universo DC. Como el Proyecto OMAC, pero mejor, hace un buen repaso por todo el complejo industrial-militar del UDC, a base de Max controlando y lanzandole a los protas toda una serie de personajes variopintos, en general bastante chulos y problemáticos. Y hay un buen subargumento explicando que hacen superhéroes famosos pero no protagonistas de la serie al respecto mientras tanto.

 

A: Si, lo mejor de este tomo es lo bien que fluyen. Los personajes van pim, pam de un lado para otro, no paran de pasar cosas, se equilibra muy bien al reparto coral, se le dan momentos a todos los personajes. El villano no satura porque aparece lo justo para funcionar perfectamente en todas sus apariciones y seguir siendo el hilo conductor de la historia. Y van apareciendo elementos y personajes del universo DC que pueden venir más o menos a cuento pero por lo menos van aportando dinamismo y resultando retos diferentes y entretenidos para ir manteniendo ocupados a los personajes. Esa la parte buena de que todo fluya tanto. La mala es que, salvando un par de hitos fundamentales (lo de Magog, otras escenas de Max Lord), el 80% del tomo es marear la perdiz. Hacerlo con cierta habilidad y buen ritmo pero eso, que vayan pasando las páginas muy ágilmente sin que se esté aportando nada en concreto. No es que sea malo, pero tampoco es lo óptimo.

 

P: A decir verdad, el mayor problema del tomo son los dos números centrados en personajes individuales. No porque existan de por si; De hecho, lo bueno de que sea una maxiserie quincenal es que hay hueco para interludios de este estilo sin que se ralentice mucho la acción. No, el problema son estas dos historias en si.

Una es del Capitán Átomo, y dejando aparte que sus poderes no funcionan asi (las sobrecargas le mandan al futuro, si, pero luego no vuelve, de hecho, su puñetero origen se centra en ese detalle), es que es una repetición de un número entero que ya nos contaron en el tomo anterior. El Capi acaba en un futuro terrible, y le dicen que pasarán cosas malas si no detienen a Max. Lo mismo que la otra vez. Vale, esta vez es una historia de acción en vez de bucólica, y Winick juega con versiones futuras de personajes de DC. Pero ninguna es tan brillante, ni la situación es tan divertida como para compensar un número entero de eso. Y la revelación final es bastante redundante.

El otro es mucho peor. A Winick no se le ocurré otra cosa que hacerle un retcon total a Hielo. Eso es malo por tres razones: Una, que su origen no tenía nada de malo, y desde luego, era mucho mejor que la mierda llena de estereotipos raciales que no viene absolutamente a cuento que le pone Winick a cambio. (Además, sigue con la tendencia actual de darle traumas paternos a los héroes DC. Dentro de poco, no habrá absolutamente ninguno con dos padres vivos o buenos) Dos, que su origen como diosa nórdica del hielo, aparte de menos cutre que “mutante gitana”, era importante en su muerte y resurrección. Muerte y resurrección que fueron mencionadas en el crossover del año pasado, así que no tiene excusa de que la continuidad ha cambiado. Es simplemente contradecir historias vigentes porque le da la gana. Y tres, que la única gracia de Hielo es que es una persona agradable y sensible, y relativamente normal pese a todo. Convertirla en una traumatizada amargada con violencia interna a punto de salir es exactamente lo menos creativo que se podía hacer, y lo peor posible. Ahora es como un personaje de la Patrulla-X de los 90, look incluido. Jesús, esto es como si Winick hubiera cogido todos los puntos malos de los últimos 7 años de su carrera que hasta ahora habían estado casi ausentes de esta serie, y los hubiera concentrado todos en un sólo número horrible.

 

A: Hombre lo del look si que es gracioso. Antes la Liga de la Justicia tenía a dos personajes similares: Hielo y la Princesa de Hielo. Claro, lo razonable no es intentar diferenciarlas sino conseguir que Hielo se convierta en un equivalente total de la otra. Pues vaya. Además que no demuestra ninguna habilidad como guionista usar esta táctica para sacarle partido a un personaje. Tiene mérito sacarle nuevas derivaciones a su origen de siempre. Extraer nuevas implicaciones. Pero pedir papas, hacer tachón e inventarte un nuevo origen para poder darle le conclusión y el clímax que quieres es un truco burdo. Demuestra que Winick no tiene recursos y que tiene que retorcer todo para que le encaje por donde busca.

 

P: El tomo tiene 3 dibujantes, y el merito es doble. Uno, que no necesiten tirar de ningún otro suplente, demostrando que han aprendido la lección de 52. El otro es que pese a que son tres dibujantes, el tono queda bastante consistente. Dagnino se nota que es más flojo, Lopresti es similar, pero bastante más solido, y Bennett tiene un estilo más personal, y le da más drama, aunque a veces exagera.

 

A: En general, se nota que han hecho un cierto esfuerzo de coordinación entre los tres porque han conseguido una cosa muy homogénea. El que más desentona es Bennett pero en todo caso les deben haber dado algunas instrucciones porque el estilo se mantiene sorprendentemente constante.

 

P: Bueno, Bennet ya colaboro en 52, asi que algo ha tenido que aprender.

La serie tiene sus problemas (y alguna cosa remarcablemente estúpida), pero en general se está manteniendo bastante bien y aprovechando el potencial que tiene. Recomendado (7)

 

 

 

Nuevos Vengadores Nº7

 

Después de haber terminado la primera saga, toca un número de relajarse, interactuar y establecerse, que ya podrían haber hecho en la serie hermana. Después de leer el número, queda claro lo que está intentando Bendis aquí, al menos este número si no en toda la serie: Está intentando ser una comedia de situación con superhéroes tipo Liga de la Justicia Internacional.

 

Lo que pasa es que lo que consigue es parecerse a los últimos momentos de la LJI, los personajes eran caricaturas que ni se parecían a como son los personajes en otras series, y donde caracterización y lógica se sacrifican en pos de gags que ni siquiera son graciosos. Así que en este número, se intenta explicar porque los problemas de dinero de Spiderman no se resuelven siendo un Vengador (sólo le ha costado a Bendis unos pocos años tratar uno de los problemas serios de meter a Spidey en el grupo) pero la explicación no tiene realmente sentido en cuanto piensas un poco, hay muchísimas soluciones para el problema que plantean, y de hecho, se habían presentado varias en la serie clásica. (Y por otro lado, ni mencionan que está en el otro equipo de Vengadores, pese a que escribe el mismo guionista) Igualmente, sus diálogos le han parecer menos gracioso, y más idiota. El diálogo del resto de personajes es similar, sustituye caracterización por ser graciosillo.

 

Lo mismo para la secuencia después donde Cage y Jessica buscan niñera para su hija. Es un montaje donde aparecen personajes de toda Marvel (incluido alguno rebuscadísimo que no había aparecido desde 1996), pero la mayoría de personajes no están para hacer de ellos mismos, están para hacer un chiste a costa de ellos. Lo cual sería aceptable si los chistes fueran buenos, pero la mayoría no lo son. La elección final es un personaje que es cómico, pero irónicamente, Bendis se lo toma un poco más en serio que a los demás. La verdad, viniendo de una serie que es muchísimo más graciosa que esta (por decir algo, allí hicieron el chiste del montaje mucho mejor), no da muchas esperanzas de que vaya a estar a la altura, por lo que se ve en este número.

 

El dibujo de Immonen es muy bueno, pudiendo meter mucha expresividad en personajes en muy poco espacio, y sabiendo hacer bien todo lo que le lanza Bendis. Como demostró en Nextwave, es bueno para el humor, pero con el estilo más sólido y tradicional que queda aquí, queda mejor con el humor basado en personajes y no en burradas. Es un buen sucesor para Maguire si van en ese plan.

 

Al menos intenta hacer algo distinto, y que podría estar bien, aunque no está a la altura. Neutral (5)

 

 

 

Superman: El Anillo Negro Nº1

 

P: Que no es un comic de Superman en absoluto, de hecho, únicamente aparece en algún flashback y fantasía. Esto son los números de Action Comics concurrentes a la saga actual de Superman caminando por America, y como JMS se pidió dominio absoluto del personaje durante el tiempo que estuviese en la serie (perdón, el tiempo que se suponía que iba a estar en la serie, que es el triple del que ha estado) durante ese año, Action pasa a estar protagonizada por Lex Luthor. Al menos no se podrá acusar a DC de no diversificar sus series de Superman. Una edición sensata habría llamado a esto Lex Luthor: Anillo Negro, o Superman presenta a Luthor en Anillo Negro, o algo así. Pero no Planeta, eso sería decir la verdad. ¿Para que decir en la portada quien protagoniza el comic? Mejor poner a otro personaje.

 

Otra cosa hay que concederles, no han anunciado a bombo y platillo la tenue conexión con la Noche Más Oscura con la que DC anunciaba el primer par de números del tomo. Mejor, porque realmente, tiene muy poco que ver. Es decir, la premisa de la historia tiene a Luthor con mono de poder después de haber tenido el anillo naranja en NMO, y los anillos negros sirven de excusa pseudo-cientifica para generar el mcguffin que Luthor tiene que perseguir durante la historia. Pero realmente, la historia se podría contar perfectamente sin esas conexiones, y de hecho, una vez pasa el primer número (con un tratamiento bastante bueno sobre lo frustrante que es para Lex la adicción que se le ha quedado, sin darse cuenta de que es lo que le pasa siempre) no se vuelve a mencionar más que de pasada.

 

A: Los anillos negros sirven como minima excusa para generar la anomalía científica que Luthor quiere investigar. Y dicha cosa sirve coo mínima excusa para hacer una historia sobre Luthor, analizar su comportamiento y sus motivaciones y tenerle de paseo entre los personajes más variopintos del Universo DC. En el fondo, la energía negra da bastante igual y, de hecho, trae consigo cosas un poco raras como crear retroactivamente un gran plan de un personaje que nunca se había mencionado. Pero todo esto da igual, porque no es de lo que va la historia.

 

P: El encargado de contar la historia es Paul Cornell, que empieza su andadura como el único fichaje bueno de DC del último año en este tomo. (También hizo una miniserie de Caballero y Escudera, pero no se si llegará a ver aquí). También es su primer trabajo largo que no gira alrededor de ser británico, aunque como sus últimos trabajos de Marvel, es una historia que le han encargado editorialmente y ha tenido que hacer suya, supongo que por eso pasa bastante de la premisa original. (El guionista asignado originalmente iba a ser Marc Guggenheim, y no hay palabras para describir la mejora que ha supuesto el cambio)

Como hemos dicho, la excusa de los anillos y/o esferas negras sirve como mcguffin para mandar a Luthor en una busqueda en plan videojuego de varios objetos de poder, que le llevan por todo el mundo a enfrentarse a distintos villanos de DC. Esto debería quedar muy artificial, pero se hacen menciones de un plan cósmico que no llegamos a vislumbrar todavía que pueden justificar el esquema artificial.

Mejor aún, aunque más o menos cada número es “Luthor va a un sitio, se encuentra a villano, busca el objeto”, no llega a caer en fórmula, en parte porque no todos los números son así, en parte porque incluso los que son así, no siguen una fórmula, sino que son distintos tipos de reto que se tratan y resuelven de manera muy distinta.

 

A: Y porque cada nueva historia no es empezar de cero y tener otro enfrentamiento más sino que cada una se construye sobre la anterior, el avance cambia la perspectiva de Luthor y la interrelación con sus compañeros. Y los rivales contra los que se enfrenta son lo suficientemente diferentes tanto en personalidad, poderes, contexto y modus operandi para que sea imposible que funcionen como fórmula.

 

P: Las historias protagonizadas por villanos son problemáticas. En parte porque a diferencia de los héroes, los villanos tienen que ser activos en vez de reactivos, y eso se soluciona con la busqueda. El otro problema es contra quien lo enfrentas. Una solución es reformarlos, pero eso obviamente no va a pasar con Luthor. Otra sería tenerle de villano protagonista enfrentandose a héroes, pero así se correría el peligro de tener un protagonista demasiado antipático, y peor, alguien que sabes que tiene que perder a la fuerza, o te quedas sin universo compartido creible. La tercera opción es la que elige Cornell, y es tenerle enfrentandose únicamente a otros villanos. Así puede hacer el papel de héroe, pero seguir siendo Luthor. Que es como se ve a si mismo siempre, claro.

Así que cada número tiene a un villano distinto, y no es ninguna coincidencia que cada uno se corresponda a un héroe o familia de héroes DC, y que además, sea el principal, o uno de los principales enemigos de ese héroe. Sirve para que Cornell recorra todo el Universo DC y sus principales (tipos de) villanos. La cosa es que, aunque hace buenas versiones de todos estos personajes, como dice Al, la historia no va de eso. La historia va enteramente de Luthor, como corresponde a la persona más egocéntrica del Universo. Y cada villano, cada reto que tiene que superar, va de explorar quien es Luthor, que quiere, hasta donde está dispuesto a llegar, y como ve una serie de temas, normalmente como se ve a si mismo en relación con otros personajes o conceptos del universo.

 

A: Cada rival es como una especie de meta volante en la epopeya personal de Luthor. Y además, Lex se hace acompañar de un alter ego en forma de androide femenino que, dicho textualmente, lleva a su lado para retarle y hacerle reaccionar. Y a pesar de ser un elemento explícito, funciona perfectamente. Supongo que la única forma de que Luthor tenga una conversación tú a tú con alguien a quien ve a su mismo nivel es que sea con un androide programado por él mismo.

 

P: La sidekick de Luthor en esta historia es una gran idea, que demuestra lo increiblemente retorcido que es, pero que tiene bastante sentido si lo miras friamente. Es también bastante divertida, porque le permite tener reacciones con él que nadie más tendría, pero con más personalidad de la que suelen tener los lacayos. El único problema es que Luthor parece confiar excesivamente en alguien que está basado parcialmente en tecnología que no es de fiar, y debería ser más listo que eso, sobre todo porque se ve venir que le va a morder en el culo. Por otro lado, quizá lo ve venir y se lo toma como reto.

 

El primer número, aparte de la presentación de la premisa, tiene un ejemplo de como funciona Lex de normal, y si bien es más o menos lo de siempre, no deja de ser escalofriante como se toma tranquilamente las burradas que hace al no darle importancia a nadie más que si mismo. Enseguida, de todas maneras, se enlaza con la historia del segundo número, contra un villano de la Familia Marvel (que Cornell se molesta en explicar como encaja con sus últimas apariciones, y acaba siendo un chiste recurrente que a nadie más que a los lectores le interesa la explicación) que no es un enfrentamiento físico (ese, obviamente, se despacha en dos viñetas divertidas) sino que es la primera excusa para meternos en la mente de Lex. Acaba siendo un número de escenarios falsos, pero Cornell logra evitar los clichés, no son mayores sueños ni miedos, sino situaciones más complejas que sirven para explorar reacciones menos obvias de Luthor. Están presentadas de manera bastante buena, y se resuelven bastante bien, con buen simbolismo que no entorpece la caracterización ni la acción.

 

A: Más difícil y más divertido todavía. No tenemos la clásica de un personaje atrapado en una ilusión que es metafórica sobre su vida y su carácter. Es Luthor. Casi no nos deja tiempo a los lectores a tratar de interpretar la metáfora sino que el propio personaje atrapado en la ilusión es consciente de su situación y él mismo empieza a darle vueltas a las posibles interpretaciones que su sueño tiene.

 

P: El siguiente número es el más simple y directo. El invitado es un villano de Titanes, y no aporta mucho, en parte porque ya no le queda casi nada de lo que le hacía interesante. Pero vamos, la historia está para dar un ejemplo básico de la misión: Que pasa cuando se encuentra uno de los objetos, la clase de preparación física y estratégica que tiene Luthor en caso de problemas, y la importancia que le da al grupo de lacayos que le acompañan, es decir, ninguna. (No es que los sacrifique gratuitamente, pero está claro que no te puedes encariñar mucho con ellos, porque si los tiene que usar de carne de cañón, lo hará sin miramientos. Al menos se distinguen bien unos de otros, aunque no de tiempo a desarrollarlos mucho)

 

A: Bueno, realmente el capítulo donde se ve verdaderamente lo que Luthor piensa, repiensa y planifica con antelación cada uno de sus sentimientos es el siguiente, contra un villano de la familia Flash, que es probablemente el número más alocado y delirante (en parte por el villano en si, en parte por cómo lo complica Luthor) y por ello el más divertido. Y pese a la locura, una vez más un vistazo interesante a la esencia Luthor.

 

P: Ese número es tremendamente divertido, porque Cornell usa la versión del villano de Morrison que juntaba intelecto, bestialidad y locura, y no la versión de Johns u otros que es sólo una de las partes. Ver a un villano atacando al protagonista con una cuchara gigante no sólo es desternillante, tiene sentido en el contexto. En general, el villano es demencialmente divertido, él solo, cuando se escribe bien. Pero verle enfrentandose a Luthor, creyendose más listo que él, cuando Lex ya ha ido y ha vuelto dando círculos alrededor de sus planes, es directamente genial. (Y mucho mejor que cuando hicieron la misma idea en JLU, por cierto)

El siguiente número es el más famoso, y por eso lo han puesto en portada aunque no sea representativo. Resulta que Neil Gaiman ha bajado de los cielos y se ha molestado en darle permiso a Paul Cornell para usar a su versión de Muerte (propiedad intelectual de DC, pero hay que pedirle permiso o llora. No es que él pidiera permiso a Roy Thomas cuando mató personajes suyos. Ah, la hipocresía). Debe ser porque ambos son británicos. O porque ambos han escrito Doctor Who. Se supone que supervisó los diálogos del personaje para que estuviesen acorde con su visión (permanente tras gafas de sol) del personaje. Realmente, tampoco hacía tanta falta. La historia va de Luthor confrontando la muerte, y habría dado igual otro avatar mientras fuese amigable. Lo único que tiene esta Muerte es su actitud permanente de “que feliz que soy” (que ni siquiera irrita a Lex como debería, supongo que porque está ocupado con cosas más graves) y para lo que aporta eso de humor, quizá habría quedado mejor hacer como en cosmogonías más cuerdas, y darle un avatar personalizado de la Muerte a Luthor, con el que interactuar de manera más personal.

En cualquier caso, es un número excelente, porque no va del personaje de Muerte. Va, por supuesto, de Luthor, teniendo una experiencia cercana a la muerte (aunque él probablemente haría como Terry Pratchett, y diría que la muerte ha tenido una experiencia cercana a Luthor) y de como afronta la muerte. Mejor dicho, como afronta lo que hay después de la muerte. Es genial, en parte porque la actitud de Lex está expresada perfectamente con el hecho de que en vez de tomarse la muerte como todo el mundo, se la toma como un reto más que superar. Y en parte porque explora maravillosamente como tratar ese tipo de temas en un universo donde hay fantasmas, dioses, Linternas Negras y demás. Se tienen en cuenta como algo existente más, y se adapta la vida alrededor de todo eso. Además, al igual que en otros puntos del tomo, se incorporan muy bien elementos de historias pasadas de manera más seria. (Aparentemente, la gran mano al principio del universo es una teoría científica vigente en el Universo DC, y Cornell además la usa para darle un gran momento a Luthor, no sólo como guiño)

 

A: Y ahi tenemos a Luthor, teóricamente muerto, tratando de racionalizar y objetivizar completamente la situación que está viviendo. Analizando friamente sus posibilidades y sus alternativas. Y tratando de batir dialécticamente a una entidad cósmica. Es Luthor, no podría haber sido de otra manera. Y sin embargo tampoco queda como si lo hiciese el típico villano megalómano arrogante como el Doctor

Muerte, que simplemente le negaría a la Muerte legitimidad para tocarle. Luthor es mucho más escurridizo y además de querer salir del hoyo donde se ha metido quiere aprovechar su estancia ahi para aprender y descubrir. Porque además de un ególatra (o por ello) Luthor es un erudito y tiene un sentido de la curiosidad hiper desarrollado.

 

P: Y ahora digo yo: Teniendo una saga de 13 números, ¿no tendria más sentido publicar 6 y 7 y que el primer tomo acabara en un punto y seguido, en vez de publicar 7 y 6 y que termine a mitad de historia en un cliffhanger? Porque los dos números que quedan del tomo son las dos primeras partes de una historia de 3 que se cruza con Seis Secretos. Usar a los 6S es una gran idea, porque al fin y al cabo, fueron fundados por Luthor, y son bastante útiles como mercenarios. Más aún, enlazan con el siguiente villano de la historia, Vandal Savage, esta vez representando la SJA.

El primero de estos números está dedicado a Savage, y va de contarnos que tiene que ver con todo esto. (Si, Al, resulta retroactivamente que tiene un gran plan, pero es Vandal Savage. Está establecido que tiene cientos de planes pensados a lo largo de décadas, la mayoría de los cuales no dan fruto porque es un idiota) Es divertido comparar la clase de arrogancia de Vandal, que proviene de tener tiempo y perspectiva, pero no inteligencia, y la de Luthor, que es exactamente lo contrario. Incluso su manera de tratar a sus lacayos se contrasta bastante. (Lex nunca desperdiciaría lacayos si aún pueden ser útiles, porque no es idiota) También se menciona bastante bien la historia previa de Luthor y Savage a lo largo de los años, mencionando historias pre-existentes si es necesario. (Aunque, ¿no es Scandal demasiado pequeña en el flashback en el que sale? O está mal, o los superhéroes llevan demasiado tiempo activos, o Scandal apenas ha dejado de ser adolescente)

El segundo número tiene a Vandal atacando a Lex, y ver que hace Lex cuando se topa con un ataque de villano estereotípico. Claro, que teniendo a los 6 Secretos involucrados, acaba siendo parcialmente una comedia, pero queda bastante bien (entre otras cosas, es dificil tomarse en serio a Vandal como amenaza) y lo mejor es que Cornell capta muy bien las pautas de diálogo y personalidad de los 6, lo cual es bastante difícil. (Oh, y aparece un personaje que viene de la historia de complemento, protagonizada por Jimmy Olsen, que tenía la edición original de estos comics. Espero que la acaben publicando, porque era buenisima)

 

A: La verdad es que es la historia que más decepciona a nivel de Luthor, porque una vez que entran los 6 Secretos se hacen completamente con la historia (Deadshot: Empecemos a matar gente y veamos hacia donde nos lleva eso.), cosa que siempre está muy bien pero que no era a lo que veníamos. Vandal Savage, como siempre, no vale un duro. Se puede utilizar, como tú dices, como antítesis de Luthor como villano mucho más irracional y fracasado. Pero, en general, aporta mucho menos a la historia que los anteriores villanos invitados. Pese a que Lex queda más al margen, la historia tiene los suficientes golpes y giros de guión como para mantener el nivel del resto del tomo.

 

P: El dibujo es de Pete Woods, que lleva abonado a las series de Superman desde Crisis Infinita. Y durante ese tiempo ha ido mejorando, y ahora no sólo es atractivo, también se ha vuelto más dinámico y capaz de dibujar más detalle y acción más complicada. Puede hacer fantasias extrañas perfectamente, o números enteros de conversación llevados únicamente por las expresiones fáciales o acción.

 

A: Tenemos todos los registros en este tomo: acción, menos acción, reflexión, introspección. Y cumple con todos a la perfección. Sólo hace un descanso para un número dibujado por Sean Chen, que me gustaba mucho cuando hacía Iron Man con Busiek pero que aquí palidce en comparación con Woods. En general, muy buen dibujo. Luthor lo necesita para tener personalidad, no es alguien con un diseño que ya lo diga todo como Darkseid.

Para ser un encargo, parece que Cornell lleva años teniendo como proyecto personal hacer un esfuerzo enorme de introspeccion con Luthor. Muy bien planteado, muy bien estructurado, acertado en todos los elementos extra que se le añaden y parece que encaminado hacia una conclusion satisfactoria.

 

P: Una historia muy buena sobre Lex Luthor, imaginativa y más profunda de lo que parece, y que demuestra que Cornell va a encajar perfectamente en DC. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Capitán America Nº8: Buen drama de abogados, final obvio. Recomendado (7)

 

Guerreros Secretos Nº23: Buen número de desarrollo de personaje, con giro final. Recomendado (8)

 

Lobezno Nº4: La parte seria es mejor de lo esperado, la de acción bestia es lo que se esperaba. Recomendado (8)

 

Starman Nº4: El tomo más flojo, porque tiene mucho “relleno”, pero lo que es relleno para esta serie, es mejor que la mayoría de otras. Muy Recomendado (9)

 

Thor Nº5: Individualmente, no es mal número, pero no funciona a estas alturas de la historia principal, y tiene otros problemas. Neutral (6)

 

X-Men Nº6: La mitad son politiqueos estúpidos de vampiros, la otra mitad un dilema moral de solución previsible. ¿Tanto rollo para esto? No Recomendado (4)

 

 

 

Y hasta aquí puedo leer. Nos vemos la semana que viene con copias de historias buenas en Dia Más Brillante, y un montón de tomos de Panini: Increible Hércules termina a lo grande con la Guerra del Caos, se juntan varias historias sueltas de “eventos” como Tierra de Sombras y la Maldición de los Vampiros, debuta una nueva X-Force con menos garras, Nuevos Mutantes Forever tiene nostalgia mal entendida, y Academia Vengadores hace lo suyo. Saludos batmanianos.

Hola a todos, bienvenidos a estas críticas. Empieza septiembre, pero nada ha cambiado. Aún es verano y hace calor, y el mundo ahí afuera parece seguir como hasta ahora. Supongo que aún queda un poco para que un día nos levantemos y toda la historia haya cambiado. O lo que es lo mismo, aún no hemos recibido nada de la nueva DC, aunque no queda mucho ya. Mientras tanto, aquí están las novedades mensuales de Panini. O al menos algunas, este mes ha tocado aleatoriamente que se repartan en dos semanas, de hecho, con más división que de costumbre. Han quedado unos 6 comics para la semana que viene, nada menos. “Sólo” han salido unos 15 esta semana, deberemos darnos con un canto en los dientes. Alfredo y yo comentamos un comic de cada una de las grandes franquicias, y en solitario comento alguna cosa más, incluido un tomo bastante curioso que no es de Marvel.

Antes de empezar, disculparme porque la página del Cuarto Muro no se haya actualizado en varias semanas. Estamos teniendo problemas con el servidor. De momento, las reseñas las podeis seguir en la versión blog en WordPress, y podeis estar enterados de las actualizaciones (incluidos podcasts) en el foro en Dreamers. Recuerdo, por cierto, que podeis preguntarme lo que querais allí, o proponerme cosas que querais que comente.

 

Ahora si, pasamos a las novedades:

 

 

 

 

 

 

Asombroso Spiderman Nº59

 

P: Segundo mes de A Lo Grande, y es más de lo mismo que el mes pasado. Así que es probablemente el último mes en el que comentemos esta serie como fija, ahora que llevaremos ya un año.

 

A: Realmente, y es paradójico porque seguramente será el segundo o tercer mejor número de los que hemos comentado pero… se nota el bajón. Es tremendamente injusto decirlo porque es Slott jugando con los conceptos y situaciones geniales establecidos el mes pasado pero claro, al no ser tan novedoso, pierde intensidad frente al número anterior. Así de dura es la vida. Slott ha montado una revolución de tal calibre que ahora todo sabe a poco. Y sin perden un ápice de calidad. Terrible.

 

P: Básicamente, es continuar con todas las ideas del número anterior, sólo que esta vez, en vez de presentarlas, sólo tiene que desarrollarlas. Y eso hace: El nuevo trabajo de Peter continua siendo una fuente de nuevas ideas y nuevos problemas, y de momento ambas cosas se desarrollan muy bien. (Eso si, ¿no se suponía que Tiberius Stone era un villano con su propia compañia? ¿Que hace aqui trabajando para la compañía de Max?) La idea de Carlie como nueva novia y MJ como confidente continua de una manera también divertida y da para otro tipo de “problema de chicas” para Peter. Hay buena interacción divertida con la Gata Negra como compañera. Vuelve a haber momentos entrañables con Tia May y decentes con otros personajes. Todo lo que tiene que tener, Spiderman, vaya.

 

A:. Una cosa que me ha maravillado, por otro lado, es la Gata Negra. Tiene lo mejor de la clásica e incorpora esa deriva reciente hacia la ninfomanía pero mucho más racionalizada y usada de forma más ingeniosa. Consigue ser terriblemente simpática. Y lógica. Y conserva obsesiones muy de lejos: Kingpin… y MJ.

 

P: Hay dos cosas nuevas, o al menos más exploradas. Una es que por lo visto, ahora que trabaja de científico, Peter va a empezar a usar más ciencia aplicada a su vida superheroica. Lo que tampoco es nada nuevo, lo ha hecho desde su primer uso de rastreadores araña hasta la Spider-armadura de los 90, pero ahora parece que va a ser algo más fijo. De nuevo, es algo que tiene mucho sentido, y mientras no sean cambios fijos que carguen demasiado al personaje con cambios innecesarios, está bien. Por otro lado, el traje nuevo que usa aquí, es una idea muy chula, pero visualmente parece un anuncio de Tron más que otra cosa. Incluso se le ha acusado de ser un intento comercial, pero dado que no se han anunciado muñecos de Spiderman con este traje, parece ser una idea creativa y no otra cosa.

 

A: Si, que use tecnología tiene todo el sentido dada la creatividad que tiene y los recursos de los que dispone. Sería absurdo que no lo utilizase. Aunque este traje tiene un gran problema que es explicar que deje de utilizarlo. Quiere decir, con las posibilidades que tiene esta nueva tecnología… ¿va a volver a usar el traje que no se las permite? Creo que esa va a ser una dificultad a solventar si Slott sigue por este sendero de uso de tecnología punta.

 

P: Creo que la idea es como las armaduras especiales de Iron Man (otra idea genial, que Fraction se ha cargado porque no entiende al personaje), que sólo las usa para determinadas ocasiones porque son especializadas para una cosa en concreto, y no funcionan bien para los demás. Pero Slott ya podría haber explicado que inconveniente general tiene esta.

La otra idea nueva es el nuevo Duende. Para empezar, está muy bien que no hayan repetido el mismo esquema de siempre de misterioso manipulador, sino que hayan hecho algo original (aunque sea cargandose al original, pero tampoco es que hubiera aparecido esta década). Y también que hayan rescatado a Phil Urich, el Duende Verde de los 90. (aunque sea haciendolo villano, pero no es del todo culpa de Slott, se volvió loco en Solitarios, al menos ahora es eficaz y divertido además de chiflado) Es una manera muy buena de encajar legados y conexiones, y le pega al camino de “perdedor antes de cumplir los 21” que llevaba Phil. La colección de habilidades, viejas y nuevas, es muy buena. La conexión con el Kingpin no queda repetida de otras veces, pese a que debería. Y es terriblemente divertido de leer, claro. Pero lo mejor es lo que Slott mete sutilmente a lo largo de 3 números y deja claro en el cuarto. Recapitulando: Phil obtuvo poderes por accidente. Tiene doble identidad que nadie a su alrededor sabe, pese a que trabaja en el Daily Bugle, donde escriben artículos sobre su identidad secreta. Era un perdedor hasta que obtuvo los poderes. Parece serio en la vida real, pero en su identidad secreta no se calla con los chistes ni aunque le pegues. Demonios, hasta tiene un Tio Ben, que es un santo. Si, Phil Urich es el anti-Spiderman, es exactamente lo que sería Peter Parker si hubiera aprendido la lección del poder y la responsabilidad al revés. Y parece que se va a quedar como fijo en la serie, así que será muy divertido ver como se desarrolla e interacciona con Spiderman con la gracia de no saber el secreto del otro.

 

A: Eso que apuntas es super interesante. A Phil solo le han empezado a ir bien las cosas siendo malo (aunque está por ver cómo sale ese triángulo amoroso en el que se mete porque lo de compañera del Bugle que está enrollada sin saberlo con el Duende también lo hemos visto… o algo). Lo mejor es que este nuevo Duende es mucho más divertido de lo que fueron los anteriores, que siempre quisieron dar  una imagen de excéntricos que no se correspondía exactamente con lo que hacían, que no era especialmente gracioso. La interacción de Duende con Kingpin es totalmente delirante (más parecida a la que pudo tener con Bullseye) y ver la vida privada de un villano como vemos la del héroe es algo bastante novedoso, que tiene pinta de ser cada vez más interesante.

 

P: El Duende es además el único personaje que le sale bien a Ramos. Se supone que tiene que parecer algo de pesadilla, y Ramos lo hace bien. El resto de personajes sigue siendo problemático. El traje nuevo de Spiderman queda feo. Y cuando hay que hacer acción complicada, se vuelve progresivamente confuso. El final de la pelea con el Duende casi ni se entiende. De nuevo, es lo único realmente negativo de la serie, menos mal que el mes que viene toca alguien mejor en la rotación.

 

A: Bueno, Gata Negra tampoco le sale especialmente mal. Pero vamos, cualquier cambio será para mejor.

 

P: De complemento, continua la miniserie sobre Osborn. Como se veia venir el mes anterior, y mejor así, la miniserie no va sobre como se fuga de la cárcel (de hecho, explica claramente porqué no quiere fugarse) sino de como aprovecha las circunstancias para acabar siendo el rey del mambo en la cárcel, aún aislado de sus contactos con el exterior. Empieza como un buen ejemplo de historia de cárcel, pero acaba volviendose más original, mezclando la violencia, psicologia y politiqueos habituales con elementos más fantásticos de supervillanos. Los villanos no se desarrollan mucho de momento, pero están bien como opuestos para Norman.

 

A: Lo que está por desarrollar, y por ahi va la subtrama es toda esa famosa historia de los adoradores del Duende con los que Norman, contra todo pronóstico, parece no tener nada que ver. Creo que puede salir una cosa curiosa de ahi pero sobre todo que Norman va a saber utilizarlo de la forma más mezquina y ruin que pueda.

 

P: Lo presentan muy bien aquí, y vemos que es más de lo que parecía originalmente, porque en Spiderman de momento sólo hemos visto que pertenezca gente bastante patética. Pero en retrospectiva hace que Reinado Oscuro tenga más sentido: Alguien no puede volverse tan poderoso sin tener gente poderosa que le respalde.

El dibujo de Rios es bastante bueno, y está bien como puede cambiar de registro de historia normal a terror grotesco sin que quede fuera de lugar.

 

A: Uf, pues a mi me ha gustado muy muy muy poco. Hay una escena en concreto que es totalmente caótica y confusa (se suponía que tenía que serlo un poco pero no tanto) y me parece que dibuja FATAL a Osborn, que se parece más a un cincuentón achicado tipo Ben Urich que al playboy maligno que siempre fue Norman Osborn.

 

P: Dibuja a todo el mundo estilizado, de manera que quedan delgados y angulares, no sólo a Osborn. Pero por otro lado, es de los pocos dibujantes que hace que el pelo de Osborn quede como algo creible en el mundo real. Eso tiene que valer de algo.

En general, la serie sigue siendo igual de buena. Volveremos a ella de vez en cuando a ver si continua así. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Neonomicon

 

Esto es uno de los pocos comics que ha escrito recientemente el paranoico antisocial favorito del mundo del comic, Alan Moore (¿No se suponía que había dejado de escribir comics excepto el fanfiction glorificado que es la Liga de Extraordinarios Caballeros?) para Avatar, que es una de las pocas editoriales que le da libertad absoluta y con las que no se ha peleado aún. Como todos sus trabajos recientes, no va de tener ideas nueva, sino de jugar con ideas viejas de autores de hace décadas, en este caso, toca HP Lovecraft, con el que ya jugó un poco en una miniserie llamada Courtyard hace unos años.

 

A decir verdad, al menos aquí parece tener algo más que decir sobre el material original que “es una cosa que existe” y jugar a pillar las referencias. Esto es una revisión moderna de los mitos lovecraftianos, vistos desde un nuevo ángulo. Está enfocado como una historia de detectives moderna, al menos al principio, con la típica pareja de federales tan habitual en la ficción del presente, que investiga una serie de asesinatos que parecen tener conexión con la obra de Lovecraft. Y entonces empiezan a pasar cosas raras. Y resulta que no todo es lo que parece. Y entonces va a peor.

 

La ambientación está muy bien hecha. Por mucho que me meta con Moore, sigue siendo un maestro de la forma. El problema en tiempos recientes ha sido lo que quiere contar, no como lo cuenta. Los personajes y la situación se presentan bien, se mete de manera muy creible en la vida policia al principio, y va retirando el telón de la normalidad de debajo de los pies del lector y de los protagonistas de manera progresiva y eficaz. A diferencia de la mayoría de comics modernos que se basan en las vísceras (aunque de eso también hay, es un comic de Avatar), aquí se consigue un efecto de terror de manera más sutil, dando la sensación de que te estás metiendo en la verdadera realidad del mundo donde todo lo que creias no es cierto y estás desprotegido ante cosas más allá de tu entendimiento. Es decir, la idea central de las historias de Lovecraft. Está muy bien hecho como pasa de policiaco a terror puro.

 

Claro, que una de las cosas terroríficas es Moore haciendo otra vez de las suyas. Como todos sus comics recientes, la historia acaba girando en torno al sexo. Eso de por si no es del todo malo, a veces el comic americano está demasiado reprimido para su propio bien. Irse al otro extremo y que todos tus comics giren alrededor de orgías sin venir a cuento, sin embargo, es pasarse por el otro extremo, y es más indicativo de las perversiones del autor que de lo que necesita la historia. (También es contradictorio en principio tener una historia sobre sexo y sobre Lovecraft, ya que tanto el autor como sus obras eran bastante asexuales, pero al menos el comic trata explicitamente la aparente contradicción) Pero eso ni siquiera lo peor. Lo peor es que, como en prácticamente todos los comics de Moore, hay una violación. En serio, repasa las obras de Moore, incluso cuando no se le había ido la cabeza, en casi todas hay violaciones. Es una muleta horrible sin la que casi no sabe jugar. En este comic, ni siquiera es un detalle, es una parte importante del argumento, y vemos la violación (mejor dicho, las violaciones) en detalle, durante varias páginas. Es horrible, y la idea es que lo sea, obviamente, pero lo que nos dice de la mente de Moore, que tenga que hacer esto siempre, de manera gratuita, y cada vez más, es más horrible, si cabe.

 

Dicho eso, una vez pasa todo eso, las consecuencias están muy bien llevadas. El horror psicológico y corporal se hace muy convincente, precisamente por como reacciona la víctima, tratando de adaptar su mentalidad a condiciones inhumanas. Y ver como de ahí las cosas van incluso a peor, esta vez sin necesidad de grotesquerías gráficas, causa verdadero horror, ver como ha quedado todo. El final con lo que queda de la protagonista es horrible de una manera espeluznante, muy distinta de lo que se suele ver en el terror normal, pero consistente con Lovecraft. Lo mismo para la revelación sobre como encaja todo lo que ha pasado en la historia con los mitos originales, con un final muy ominoso.

 

El dibujo es de Jacen Burrows, uno de los veteranos de Avatar, que no entiendo porque no se llevan a las grandes. Hace unos personajes sólidos en presentación y actuación, sabe hacer horror y violencia muy bien, y aquí además también hace composiciones bastante complicadas muy bien.

 

Si el comic tiene un problema, aparte de la gratuitamente gráfico que es, es una cosa que está conectada con eso. Y es que realmente no tiene protagonistas, tiene víctimas a las que les pasan cosas horribles. Al principio parecen ser personas desarrolladas, pero a mitad de historia resulta que no, que son sólo vehículos para que les hagan daño y el autor pueda sacarle morbo y horror a su historia y sus ideas. Dejan de ser personajes con los que empatizar, y pasan a ser únicamente un método fácil para hacer sentir al lector. Por otro lado, encaja hasta cierto punto con la visión nihilista de Lovecraft. Así que si te gusta ese tipo de horror, probablemente te gustará. Recomendado (8)

 

 

 

Patrulla-X Nº69

 

No comento esto porque sea un especial dado el número tan sugerente (aunque dado que dibuja Land, algo de sexualización que no viene a cuento tiene), sino porque es el debut oficial de Kieron Gillen como coguionista de la serie. Realmente, Gillen ya había dado ideas para la saga anterior (que luego continua en otra serie que escribe, Generación Hope, que deberían haber publicado ya, porque terminaba las historia de reclutamiento de esa saga, y aquí aparecen ya las Cinco Luces reclutadas tras la primera saga de GH) y esa colaboración exitosa (y también hacer un gran trabajo con personajes relacionados en Sword) es la que ha ayudado a meterlo en la serie. Al igual que pasó con Fraction, esta colaboración es un preludio a que Gillen pase a escribir la serie en solitario después de un periodo de transición como coguionista. Y al igual que pasó con el paso de Brubaker a Fraction, se nota mucha mejora con el cambio, entre otras cosas porque es un cambio a mejor guionista, o al menos a uno más apropiado.

 

Esto es la segunda parte de Cuarentena, que es una de esas sagas que realmente son un conjunto de varios subargumentos paralelos, como ha pasado otras veces en la etapa actual de la serie. Dada la cantidad enorme de protagonistas que tiene ahora la serie, es una buena solución para poder manejar muchos a la vez, aunque la diferencia con otras veces es que esta vez los distintos subargumentos están más interconectados entre si, por lo general, aunque sólo sea porque transcurren a la vez y se complican mutuamente. La idea de la historia es que hay una epidemia en Utopia, y obligada a estar en cuarentena. Así que en parte hay que ver como llevan la enfermedad y la búsqueda de la cura en Utopia, y como los pocos mutantes no infectados tienen que tratar distintos problemas en San Francisco.

 

La idea de la Patrulla-X siendo atacada por una epidemia artificial no es nueva, ya se hizo en la etapa de Morrison. Y no es coincidencia, porque aparte de ser prácticamente el mismo tipo de infección, el malo de esta historia es Sublime, que también viene de la etapa Morrison. Así que es una conexión deliberada. Aunque no lo fuera, daría igual, porque siempre es mejor copiar de Morrison, que es bueno y reciente, que copiar de Claremont como hace el resto. Además, la otra vez lo de la infección fue una distracción que ocupaba muy poquito en una historia más grande, así que hay espacio para desarrollar la idea más a fondo como idea central, como suele pasar muchas veces con las ideas de Morrison. Y está bastante bien desarrollada. No vemos como afecta a muchos mutantes, pero si vemos la idea general a través de tres de ellos, y es muy interesante ver como afrontan un enemigo al que no pueden vencer mediante fuerza o estrategia, y también como piensan muy bien las repercusiones más generales de tener que poner en cuarentena una población entera. Da para un uso muy bueno de la Dra. Rao, que siempre está bien.

 

Mientras, los pocos Hombres-X que no estaban en Utopia tienen que hacer de superhéroes en San Francisco, y casualmente son todos de los protas habituales de esta serie. El problema es que Fraction no ha desarrollado demasiado a ninguno de estos, ni tienen ninguna trama o desarrollo en activo, así que están un poco de protagonistas genéricos. Lo bueno es que el protagonismo se lo llevan los malos de esta parte de la saga. Fraction y Gillen han recuperado a Sublime, que es un malo que Morrison había dejado para que otros jugaran con él, pero nadie se había atrevido hasta ahora. Y lo que han hecho FyG es mejorar lo que hizo Morrison. Han cogido la idea central de alguien que quiere hacer mutantes a los humanos como moda o capricho, y lo ha llevado a su conclusión lógica, en vez de hacer que sus seguidores fueran chiflados con trajes raros, que siempre estuvo un poco fuera de lugar. El resultado es un grupo de imitadores de la Patrulla-X original que son tan divertidos como son tontos, siguiendo con el tema ya establecido en la serie (de hecho, con protas de esta historia como Dazzler o Hada) de que hay gente que cumple el estereotipo de los sanfranciscanos de ser superficiales en plan modernillo tonto. Es una idea divertida, con muy buen diálogo de Gillen, y además proporciona un tipo de enemigo distinto, uno que no se puede combatir en principio porque no han hecho nada ilegal, pese a que sabes que es mala idea.

 

Otro subargumento que parecía no tener que ver con nada tenía al Hombre Colectivo como villano en la ciudad. Pero en este número recuerdan que si que hay una conexión, debido a la idea que prácticamente no han vuelto a mencionar desde que la establecieron de que Lobezno se supone que es el protector de Chinatown. (¿No debería eso tratarse en una de las múltiples series de Lobezno? Pero bueno, al menos le da algo que hacer en esta serie) La idea que le dan al personaje es buena para un villano comunista. El problema es que no le pega en nada al pobre Hombre Colectivo, que siempre había sido escrito como un héroe y no como este mafioso semileal al Partido. Vale que es un personaje tan marginal que da igual, pero por el mismo precio podrían haber mencionado que es un sucesor (que tendría sentido, ya que se supone que explotó en Ciudadano V). Y tampoco pega mucho en esta serie, pero al menos se están esforzando en conectarlo.

 

Lo que no pega en esta historia es el subargumento con Sebastian Shaw. Siempre es posible que encaje al final, y los protagonistas de esta trama acaben siendo la caballería porque con todo el follón estaban fuera de Utopia y no están infectados. Pero de momento es una historia que podría haber transcurrido como subargumento de cualquier otra saga, o como número aparte, y está grapada a la de Cuarentena. Dicho eso, es bastante divertida, teniendo a Emma, Kitty y Fantomex como un trio con personalidades tan contrastadas que funciona muy bien en lo que es prácticamente una comedia de enredos. (Eso si, ya podían explicar, aunque fuese en el resumen, porqué tienen que deshacerse de Shaw, ya que es el motivo de todo esto, pero no lo mencionan desde el año pasado. La historia se entiende bien aún así, pero no puedes dar por sabido detalles tan a largo plazo) El final es muy propio de comedia, aunque necesite que Fantomex actue más idiotamente que de costumbre. Pero claro, es francés.

 

En cuanto al dibujo, por llamarlo de alguna manera, de Land, la verdad es que está mejorando, no sabemos si porque le han llamado la atención o por casualidad. La mayoría de las caras y algunos de los cuerpos siguen estando ridiculamente fuera de lugar y se nota que están calcados, pero ahora a veces la acción fluye un poco y no parece un fotomontaje. Sigue perjudicando más que ayuda, me temo, pero ya no se carga el comic.

 

La llegada de Gillen, en definitiva, promete buenos cambios en la serie, aunque sean paulatinos. Si siguen así, se podrá decir que Recomendado (8)

 

 

 

Ultimate Muerte Nº2

 

Esto es el último número de la última miniserie de una trilogía de miniseries con el nombre global de Ultimate Juicio Final. A diferencia de la otra vez que hubo trilogia de miniseries Ultimate, donde cada una contaba una historia con un tono y personajes distintos, y que cada una concluia aunque encajaban, esta vez ha sido una sola historia que se renumeraba cada 4 números por motivos que no se han explicado demasiado. Y ha sido una historia de los 4 Fantásticos, con invitados especiales y un subargumento con secundarios de Spiderman (pero claro, Ultimate Spiderman ahora tiene de secundarios a personajes de los 4F, asi que se compensa).

 

La idea de la maxiserie ha sido reinventar a Reed Richards como villano. Supuestamente, como uno de esos villanos que quieren salvar el mundo, pero han calculado que la única manera es a base de hacer cosas moralmente cuestionables. Dicho así, tiene cierto sentido para Reed, ya que si alguien puede creerse realistamente que ha descubierto como arreglar el mundo es la persona más lista de la Tierra, tiene costumbre de no pensar las consecuencias de lo que hace, y esta versión es suficientemente joven e inmadura como para que se le suba a la cabeza. El problema es que hay una desconexión terrible entre el Reed hasta ahora, y esta versión. Pasa de ser el de siempre a ser un villano malévolo sin ninguna explicación satisfactoria de que le ha hecho cambiar excepto farfullidos sobre que ha visto la luz. E igualmente, por mucho que despotrique sobre que va a salvar el mundo, en ningún momento nos explican que pretende o como pretende conseguirlo. Es como el chiste de South Park: Paso 1: Lanzar monstruos fosforitos contra el mundo. Paso 2: ¿¿¿??? Paso 3: Mundo salvado. Así que ha transformado un buen personaje en un estereotipo de villano carcajeante sin apenas explicación, cargandoselo bueno para no conseguir nada bueno a cambio.

 

Igualmente, el otro cambio importante es transformar a Ben Grimm de una Cosa de piedra a… alguien que brilla con color morado. Así que ha transformado una imagen visual icónica y memorable por otra bastante más sosa y hortera, y le ha quitado todo el drama. El problema no es que ya no se parezca al original (a estas alturas, da igual lo que hagan en el Universo Ultimate, que ya se asume que no importa), es que quitan algo que funciona y lo sustituyen por algo que no es nada. Porque sus nuevos poderes no tienen drama, así que ahora es un tipo normal con poderes vagamente definidos, que casualmente, sirven en esta miniserie para ayudar a salvar el día… de alguna manera. Tres cuartos de lo mismo para Rick Jones, que después de que Bendis lo pasee por tres series distintas diciendo que va a ser importantisimo, pese a que no tiene personalidad o historia más que “un dia obtuvo poderes vagamente definidos y le dijeron que sería importante”, aquí sólo aparece como herramienta para terminar la historia. Es decir, es como el final de la Guerra Kree-Skrull, sólo que con Rick creado expresamente para esa saga, sin personalidad, y quitando la escena divertida con los héroes de la Edad de Oro.

 

Por lo demás, han sido 12 números de héroes enfrentandose a monstruos de colores aburridismos y explosiones, invitados especiales que no hacen nada, y un subargumento con Spiderwoman que termina teniendo más bien poco que ver con el resto de la miniserie. Una pena, porque es la única parte que tiene buena caracterización y va a algún sitio decente. Lo que tampoco es ninguna sorpresa, porque es una historia de Spiderman, que se le da bien a Bendis, y no de cualquier otra cosa, que se le da mal.

 

La pena es que ha sido un año que tenido ocupado a Rafa Sandoval, cuando podría haber estado haciendo algo mejor. A veces la acción no quedaba del todo clara y las composiciones más complicadas no quedaban del todo naturales, pero por lo demás lo ha hecho muy bien. A ver si lo próximo que dibuja es mejor.

 

Un fracaso de miniserie, que es lo último que necesitaba la línea Ultimate, que, Ultimate Spiderman aparte, lleva fracasando continuamente hace años. No Recomendado (3)

 

 

 

Vengadores: Cruzada de los Niños Nº1

 

P: Este mes es otra miniserie de Vengadores, pero esta vez es algo más esperado. Es el retorno de los Jóvenes Vengadores, sólo que con el título cambiado por enrevesados motivos de marketing.

La manera de Marvel de tratar esta serie ha sido un desastre. Empezó muy bien, con una serie que tenía una premisa muy tonta (versión Marvel de los Jóvenes Titanes, sólo que los Vengadores no tienen sidekicks ya establecidos, asi que había que sacarse del trasero versiones junior de todos), pero que presentó unos personajes que tienen bastante carisma pese a que la serie, realmente, era bastante mala (y la mayoría de personajes tienen orígenes que no tienen mucho sentido cuando pensabas un poco… y por cierto, ¿porque demonios sigue Teddy llamandose Hulkling cuando está claro que no tiene nada que ver con Hulk?). Pero el guionista, Allan Heinberg, decidió que estaba demasiado ocupado escribiendo culebrones como para tener integridad profesional, y dejó de escribir la serie. Pero prometió que volvería a la serie para continuar sus ideas. Y en Marvel, tontos que son a veces, decidieron esperarle, pese a que las ventas originales fueron muy buenas, y no es que no hayan seguido cualquier otra serie cuando se iba su guionista. Al menos han intentado mantener a los personajes en activo, haciendo que aparecieran en todos los crossovers y de vez en cuando en series, y dandole incluso varias miniseries para que los personajes no se olviden. El problema es que como no habia serie regular, las ventas y el interés han ido bajando, y se nota que en Marvel han desaprovechado no usar el impulso que tenían al principio. Y es una pena, porque algunas de las miniseries que se han publicado sin Heinberg han sido muchisimo mejores, sobre todo las de Cornell.

Pero bueno, 5 años después, Heinberg ha vuelto, en una miniserie de 9 números (bimestral, así que es posible que aunque se retrase, como hace siempre Heinberg, Panini pueda publicarla sin cortes), donde va a atar por fin el cabo suelto más grande de la serie, que es el origen de Wiccan y Veloz. Que ya era maldita la hora, ya que como se supone que son los hijos perdidos de la Bruja Escarlata y Visión, y ya le habían prometido a Heinberg que podría tratar el tema como él quisiera, no podían hacer nada con la pobre Wanda hasta que no escribieran esta serie. Y como eso afecta de manera vital a todas las series de Mutantes (y en menor medida a las de Vengadores), el retraso de esta serie ha afectado negativamente a muchas otras cosas. Las series de mutantes no podían hacer nada con el Dia M, y cada vez que alguien tenía que tratar a Wanda, trataban de disimular que no podían hacer nada con ella a base de callejones sin salida. Ahora, parece que por fin van a empezar a resolver todo esto, pero dado que toda historia que trata consecuencias de Vengadores Desunidos y Dinastia de M ha sido una mierda sin excepción, tampoco promete mucho.

 

A: Es que primero, el número tiene dos asunciones terriblemente absurdas: una, que los Vengadores han llegado al convencimiento real de que Wanda, su compañera de toda la vida, era malvada e incorregible por mucho que todas las evidencias y experiencias pasadas puedan llevar a la manipulación. Dos, que su presunto hijo después de conocer el destino de su madre y viendo que no es capaz de controlar sus poderes, asuma que es mejor idea escapar con sus colegas que ponerse en manos de la gente que puede ayudarle, todo para darle un tono de aventurilla infantil. Ahora bien, estas dos cosas que son muy malas ideas, no consiguen arruinar del todo el número. Wiccan está muy bien tratado, parece un personaje real y se empiezan a tratar las conexiones lógicas que se derivan de que su presunto origen.

 

P: Si, ese problema central ha sido siempre el problema de esta serie, y de todas las series que han heredado la caracterización de los Vengadores de Bendis. Eso último ha estado desapareciendo en los últimos años, pero claro, Heinberg se quedó en 2006 cuando estaba en auge. El caso es que en Jóvenes Vengadores, para poder tener un niños vs adultos con los protas como buenos, han tenido que escribir a los Vengadores como capullos enormes, por lo general, sin tener en cuenta personalidades o conexiones individuales. Y luego, todo intento de mencionar a la Bruja Escarlata desde 2004 ha sido irracional y estúpido, y por eso estabamos mejor sin mencionarla hasta que se hiciera una purga en Marvel. (Debería hacerse un examen. Si piensas que Bendis escribe bien a los Vengadores, prohibido escribirlos. Punto) Al menos este comic menciona la más que probable posibilidad de que Wanda estuviera controlada por alguien cuando Desunidos, como, no se, todas las otras veces que se ha vuelto mala, que uno pensaría que es lo primero que se le tendría que ocurrir tanto a personajes como a guionistas. Pero, ya sabes, Bendis.

Dicho todo eso, las partes que no tratan ninguno de esos dos puntos, están bastante bien. Pero es lo de siempre con Heinberg: La caracterización de los protagonistas es buena, caen bien, tienen dinámica y chispa y buenos diálogos entre si. Es cuando tratan otros personajes cuando se estropea, o cuando hay que tener un argumento, ya que invariablemente acaban teniendo agujeros lógicos del tamaño de la Mansión de los Vengadores.

 

A: Mansión que está muy lejos de ser la fortaleza inexpugnable que se supone que debería ser, por lo que parece. Aquí de momento todavía no diría “los protagonistas”: es cierto que hay un muy buen momento con Cassie Lang pero, salvo eso, todos los que no son Wiccan pasan totalmente desapercibidos (lo que es especialmente grave para su hermano Veloz, que debería estar más o menos en la misma tesitura)

 

P: Es que Heinberg no se ha molestado en desarrollar mucho a Veloz, que llegó más tarde en la serie. Creo que ha sido desarrollado más por otros guionistas, pese a que tenían prohibido desarrollarlo. Pero vamos, está claro que esta historia va a ser de Wiccan, y en menor medida, su hermano, su novio y Cassie, y los demás están de invitados. O con menos protagonismo que algunos invitados, por lo que parece. Supongo que por eso la miniserie no se titula Jovenes Vengadores. Lo que es de esperar es que no sean 9 números de dejarlo todo como estaba, únicamente que confirmando el origen de Billy y Tommy, sino que arreglen un poco a Wanda y demás. El tono de este número da esperanzas a ese respecto, pero a saber.

Supongo que iremos viendo el mes que viene, según como sigan el cliffhanger de este número. Si van por el tópico de usarlo para tener pelea y desconfianza gratuita, junto con la mala caracterización de este número, será muy mala señal. Si va por sitios más originales, aún habrá esperanza.

 

A: Desde luego, arreglar lo que se ha hecho con la Bruja Escarlata es una tarea hercúlea y da poca confianza en su arreglo el hecho de que la emprenda una persona que escribe tan mal a los Vengadores con respecto precisamente a ese tema. Creo que tendremos una historia con unos protagonistas muy simpáticos metidos en un argumento estúpido. Al menos este número da esa sensación.

 

P: Eso define el volumen original de la serie. Bueno, eso y buen dibujo. Como entonces, dibuja Jimmy Cheung, y es incluso mejor. Muy claro, muy agradable, con escenas bastante impresionantes (en este caso, los usos de poderes de Wiccan) y sabe humanizar muy bien a los protagonistas, aunque todos tenga virtualmente la misma cara.

 

A: Nunca hubiese apostado así por Cheung cuando dibujaba aquella etapa tan mala de X-Force pero la verdad es que aquí está muy bien y se nota que tiene muy bien pillados a los personajes. Y hace escenas-impacto muy bien (véase el cliffhanger final).

 

P: Tendrías que haberle visto en Fuerza de Choque en el 95, eso si que era horrible.

Esta es una historia que necesitaba existir. Pero aún está por ver si únicamente por las posibilidades que abrirá (definitivamente para Jóvenes Vengadores, que podrán tener serie fija escrita por un profesional, y quizá creativas para Vengadores y Patrulla-X) o porque valdrá la pena como historia, que no está nada claro. Neutral (6)

 

 

 

X-Men Legado Nº69

 

P: Esto es el comienzo de Era de X, un crossover entre Nuevos Mutantes y X-Men Legado que abarca tres meses de ambas series. Pero como Nuevos Mutantes estaba entre guionistas, durante estos meses, Carey también se ocupa de la serie, así que a efectos prácticos, es como 6 números de X-Men Legado, así que tiene sentido publicara entera en España en esta serie.

Esto es un especial Alfa de inicio. Y por si el título del crossover no era bastante indicación, el hecho de que empiece en un especial Alfa debería dejar claro que esto es un homenaje, o secuela espiritual, de la Era de Apocalipsis. Argumentalmente no tiene mucho o nada que ver, pero es una historia en las mismas líneas, y con una ambientación similar. Como en la Era de Apocalipsis, la historia transcurre en un universo alternativo donde la vida de los protagonistas es significativamente peor que en el universo Marvel normal, y buena parte de la gracia es ver como los personajes han cambiado debido a las circunstancias distintas.

 

A: Pero ya hubo una Era de Apocalipsis. Y un Días del Futuro Pasado, y una Dinastía de M. Y un montón de futuros distópicos sobre mutantes masacrados y perseguidos. ¿Necesariamente añade ésto algo más? A la vista de este prólogo, no lo parece.

 

P: A diferencia de la Era de Apocalipsis, este no es un mundo conquistado por mutantes malvados, sino uno donde los humanos han cazado a los mutantes hasta casi extinguirse y tenerle contra las cuerdas. Lo cual es bastante menos original dentro de los comics de mutantes, pero más original en general. La premisa general no es original, pero la manera de enfocar la situación es distinta que otras veces. No es “estamos capturados y a punto de ser masacrados” de Dias del Futuro Pasado y sucedaneos, es algo un poco más equilibrado. De hecho, y sin duda el paralelismo es intencionado, es como la situación normal actual, sólo que en guerra con los humanos.

En cualquier caso, lo bueno en comparación con su predecesora es que como sólo escribe un guionista (y un guionista bastante potable, no como en la EdA, donde la mayoría eran bastante malos) da una verdadera sensación de tener una historia a sus espaldas y una infraestructura que funciona, a diferencia de en la EdA, que era un amasijo de clichés difíciles de tragar que se contradecían entre si. En buena parte eso es gracias a que esta historia va a estar mucho más centrada, y por tanto puede dedicar este especial a darnos una visión de como han llegado las cosas hasta este punto. Mientras que en la original, el especial Alfa estaba dedicado a presentar a los personajes y sus distintas misiones para las distintas series.

Otra diferencia curiosa es que allí estaba claro como había cambiado la realidad, y lo que había que hacer para restaurarla, siendo eso uno de los argumentos centrales. Aquí no parece haber una indicación de que esto no sea más que un mundo paralelo. Obviamente, dado que está siendo publicado en series regulares, probablemente acabará teniendo conexión con el Universo Marvel normal (y el anterior número de Legado daba una pista sobre quien ha sido, y la naturaleza del cambio, y tampoco es difícil de averiguar si tienes en cuenta que personaje conecta ambas series y su conexión con la Era de Apocalipsis), pero de momento se toma como misterio para los lectores y no para los personajes. Mejor así, la verdad, porque así tienen la posibilidad de que nos los tomemos como personajes reales durante un tiempo, en vez de saber de antemano que van a ser borrados al terminar la historia. Además, así se parece menos a otras historias de este estilo, que siempre empiezan con el personaje que sabe que el mundo está cambiado (incluido, parece ser, el próximo crossover de DC)

 

A: Realmente, da la impresión de estar presentado sin más un mundo paralelo (uno en el que, tarde o temprano, los personajes de la continuidad habitual tendrán que intervenir). Y normalmente en las introducciones de los mundos paralelos tenemos que ver las adaptaciones de los personajes y en qué se diferencian de los de siempre. Si la historia es buena esas versiones ayudan a conocer un poco más al

personaje original, destacando determinados aspectos del mismo. Aquí se intenta hacer eso con Cíclope, Bala de Cañón, Vaina, Lobezno y Magneto, más o menos. ¿Resultado? Desigual tirando a no conseguido.

 

P: El formato del especial es contar historias sueltas con el origen de cada uno de esos personajes, con la excusa de contar historias de campamento. Lo interesante de esto es que no sólo nos cuenta historias sobre estos personajes (algunas más inspiradas que otras, cierto) sino que usando eso, contarnos la historia de este mundo.

La primera historia es de Cíclope, que en este mundo se llama Basilisco, que es casi mejor nombre para el personaje en general. Toda la historia gira en torno a un concepto absolutamente terrorífico, y es suficientemente bueno para que la historia funcione, pese a que no dice nada sobre la Era de X excepto que los mutantes son muy maltratados. La idea es una exageración enfermiza, lo bueno es que Carey ha elegido a un personaje ya establecido que está tan loco que puedes creerte que fuera capaz de hacer semejante cosa y salirse con ello. El cambio que provoca esto en Scott, por consiguiente, es lógico, y puedes ver como podría haber sido un héroe y un lider, pero lo han estropeado demasiado para que pueda serlo. Y logra que de más pena de lo normal, pero de otra manera.

 

A: La verdad es que la historia de Cíclope justifica por sí sóla todo el número. En pocas hemos visto a personajes enfrentados a una situación tan límite y tan dramática, y esto está muy bien expresado. Precisamente el personaje al que aludes ayuda mucho al tema, porque una situación tan extrema sería hasta ridícula si no coges a un personaje desquiciado. Por eso las historias con el Joker son de las más terroríficas. Sólo un loco es capaz de hacer ciertas cosas con ese sadismo, y a Scott le ha tocado la gorda. Así que, si normalmente es un amargado, pues imagínate.

 

P: La segunda historia es la de los Guthrie, y va más de explicar como fue el proceso donde empezaron a meter a los mutantes en campos de concentración. (El incidente que provocó todo esto se menciona de pasada, y presumiblemente se explicará más adelante. Es una gran idea que se hayan molestado en dar una explicación más allá de “alguien propuso ideas fascistas un dia y nadie se quejó”, y hay un paralelismo con hechos recientes muy interesante) La idea de este tipo de cosas siempre es terrorífica, de una manera distinta a la de la historia anterior, porque sabes que ese tipo de cosas pueden pasar realmente. Carey logra mentener algo de realismo en la historia, haciendo que los humanos simplemente estén cumpliendo órdenes en vez de ser malos carcajeantes, que hace que sea más inquietante. Pero no lo consigue del todo, y se le cuelan algunos clichés que empeoran la idea. Mientras, Sam y Paige no parecen muy similares a sus versiones normales. El problema es en parte que son personajes que los han cambiado mucho, pero aquí más bien parecen que les han asignado personalidades para la historia en vez de al revés. Buen uso de su gran familia de pueblo, eso si.

 

A: Aquí, al revés que en la historia interior, los personajes son subterfugios para explicar el argumento por lo cual los hermanos Guthrie no se lucen mucho ni hacen nada interesante. Por el resto, opino lo mismo que tú.

 

P: La siguiente logra algo insólito, que es hacer algo relativamente novedoso con Lobezno. Logra que sea un personaje heroico y noble, de una manera muy distinta a como lo hace normalmente (es decir, no incluye destripamientos ni casi violencia) pero que funciona perfectamente para el personaje en personalidad y poderes. De paso, le da un papel muy distinto al habitual en el presente, y es de agradecer que la historia no vaya a girar en torno a él, para variar. Además, también hace un uso muy bueno de otro secundario moderno, haciendo una versión retorcida de su primera aparición. Que también desarrolla bien este universo viendo otros enfoques.

 

A: En los mundos de razas opresoras y razas oprimidas siempre tiene que haber una historia de un opresor que empatiza con los sometidos. Normalmente, ya da hasta pereza de tan repetido. Y en todas las aventuras de mutantes hay historias protagonizadas por Lobezno, que no tengo ni que comentar la pereza que dan. Que haya salido una cosa decente de ese cruce es algo que me maravilla profundamente. Pero lo cierto es que funciona muy bien, y es fácil empatizar con un Lobezno que aparece como un tipo sensato, valiente y sacrificado. ¿Por qué no será así siempre el Lobezno de la continuidad real? Quién sabe.

 

P: Para terminar, hay una historia sobre Magneto. Y digo “sobre Magneto”, porque realmente no es el protagonista, sino que otros nos cuentan como lo ven desde fuera, como una gran figura mesiánica. Que es lo que siempre podría haber sido en la circunstancias adecuadas, claro, esa es la idea. Desde luego, mejor que la versión más blanda de la Era de Apocalipsis. Por lo demás, es la historia de como se funda el equivalente de la Patrulla-X en este universo, y hay ideas originales mezcladas con otras que son las de siempre. La idea de ponernos a Magneto así es interesante, aunque no venden igual de bien a los mutantes que rescata. Y es curioso que ni se mencione a Xavier en la historia, pero es probablemente intencionado.

 

A: Personalmente, no culpo a los mutantes de este mundo por dejarse guiar por Magneto, probablemente sería lo más sensato. Y habrá que ver como ha anulado el mensaje de Xavier hasta conseguir que los que en nuestra realidad se llamaron diabólicos sean aquí los héroes de la raza.

 

P: Una cosa que deberían explicar y no hacen es que ha pasado con el resto de superhéroes en este mundo, ya que es imposible que todos estuvieran de acuerdo con todo esto. En teoría eso se tratará en una miniserie aparte, pero debería al menos mencionarse un poco en la historia principal, aunque no vaya de eso.

En cuanto al dibujo, cada historia tiene un dibujante distinto, como suele pasar en estos casos. Pero Marvel no se ha molestado en acreditar individualmente a cada autor, así que tampoco vamos a nombrarlos individualmente si ellos no son capaces. La mayoría tienen un estilo similar al habitual en X-Men Legado, que es uno de los estilos de la casa actuales de Marvel. Destaca el de Carlo Barberi en la historia de los Guthrie, pero no para bien, porque es demasiado caricaturesco para la historia. Diaz, que solía tener un estilo similar, se contiene bastante en la de Lobezno, y sale mejor. Los demás son bastante sólidos y consistentes, aunque tienen los defectos de fondo y detalles de su estilo.

 

A: Lamento especialmente el de la de Cíclope porque hubiese sido todavía más impactante con un dibujo más claro y más imaginativo.

 

P: Si, todo el horror de la historia viene del diálogo, el dibujo no lo muestra en absoluto.

Bueno, aunque la idea general no es del todo original precisamente, Carey parece tener suficientes ideas para jugar con los personajes (en la introducción aparecen muchos más, algunos muy cambiados) y una ambientación suficientemente buena para que esto no sea del todo una repetición de los mismos tópicos de siempre. Ahora falta que haya algo más en la historia que simplemente un ejercicio de cambiar a los personajes. Y hay suficientes cosas sospechosas para sospechar que hay más de lo que aparente y no va a ser simplemente ver personajes cambiados enfrentandose a opresores malvados. Recomendado (7)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Cuatro Fantásticos Nº44: Todo se dispone en posición para la muerte, y la tensión se puede cortar, con partes que son brillantes. Muy Recomendado (10)

 

Increibles Hulks Nº4: Crossover con la Guerra del Caos, y es un desfile de viejos personajes de la historia de la serie, muy bien usados y con un montón de desenlaces dramáticos y de acción. Buenas historias de complemento también y muy buen dibujo. Muy Recomendado (9)

 

Iron Man Nº8: Más de lo mismo, con apenas un par de movimientos nuevos. Y una historia de complemento que tampoco dice nada nuevo. Neutral (6)

 

SHIELD Nº3: Más información del pasado, que mezcla de manera divertida historia real con elementos del universo Marvel, y filosofía e ideas curiosas. Recomendado (8)

 

Superman Nº52: El primer capítulo es la misma tontería facilona del mes pasado. El segundo es un número de relleno con un conflicto tonto que sabes que no va en serio, y dibujo novato. Evitar a toda costa (2)

 

Ultimate Spiderman Nº9: No es el prólogo de nada, realmente, pero es más de lo mismo, que en este caso es bastante bueno. Recomendado (8)

 

Vengadores Nº8: Se dan más vueltas a malas ideas de Bendis que pensabamos que se dejaban atrás, se ignoran otras series, se pasa olímpicamente de la mayoría de personajes. Como siempre, vaya. No Recomendado (3)

 

Vengadores Secretos Nº8: Historia de superhéroes estándar, pero con menos luz y poderes. Se explica por fin un problema legal, al menos. Recomendado (7)

 

 

 

Y eso es todo por esta semana. La semana que viene, tendremos más consecuencias de la Noche Más Oscura (aún) en un tomo de Lex Luthor e indirectamente, en un cruce entre la SJA y la LJA, e incluso en más aventuras de la LJI en Generación Perdida, mientras que su viejo compañero Guy Gardner obtiene serie propia titulada Guerreros Esmeralda. Desde luego, en DC son de una sola idea fija. Hasta entonces, saludos alternativos.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas críticas. Esta semana, terminamos agosto, la calma antes de la tempestad. Planeta está de vacaciones, asi que únicamente comentamos un número de Batman que teníamos pendiente, del que se podía decir mucho. También se suponía que iba a salir un tomo de la LJA, pero brilla por su ausencia. Por lo demás, hay varios tomos de Norma, y algunos de otras editoriales pequeñas, que aprovechando la ausencia de las grandes, podemos comentar un poquito más. Todo aquí, así que esta semana no hace falta podcast. Por lo demás, es la semana de contener el aliento antes de septiembre. A partir de ahí, las cosas se pondrán interesantes. Aprovechemos el respiro.

Esta semana:

 

 

 

 

 

 

Angel: Tras la Caida Nº6

 

La serie regular de Angel de IDW continúa, ya sin ideas de Whedon ni ninguna directriz en general, y con la sensación de que nada de esto va a importar, porque la historia de los personajes continuará en Buffy de las manos de su creador sin ninguna mención de todo esto. Así que volvemos a estar en terreno de “material extra de los personajes que no importa” como los comics originales de la franquicia que Norma publica en omnibus. Aquí vuelve Brian Lynch, que escribió el año original de esta serie, y aún está con consecuencias de esa historia, ignorando bastante el tomo anterior que era bastante tonto, la verdad.

 

Son varias historias sueltas. La primera es atar el cabo suelto de tener a Gunn en el hospital, y es basicamente un team-up con Illyria contra los villanos de la semana. Hay un poco de caracterización e interacción buena con ambos personajes que salva un poco la historia. Illyria es un personaje dificil de manejar, sobre todo sus pautas de diálogo, pero Lynch es bueno imitando las maneras de hablar, si no otra cosa. Los manda en una nueva dirección que no está mal, además. El dibujo es mediocre.

 

El segundo tiene el retorno de Drusilla, que siempre resultó extraño que desapareciera a mitad de la segunda temporada y no volviera a aparecer en el presente. No la tenemos encontrandose por fin al Spike heroico, me temo. La historia, que por cierto, esta coescrita por Juliet Landau, la actriz que interpreta al personaje (no es la primera vez que se hace algo así, Amber Benson también escribió un comic de Tara en la serie original) nos cuenta donde ha estado últimamente y porque no ha participado. Lo que pasa es que la historia está contada desde el punto de vista de Dru, y Dru está como una cabra. Así que es una mezcla entre alucinaciones difíciles de interpretar y repaso silencioso a cosas que ya sabemos. A lo mejor hay algo más debajo de la superficie, pero en principio parece un poco de pérdida de tiempo.

 

El tercer número trancurre en una convención de ciencia-ficción, por aquello de que los protagonistas ahora son famosos. Y es un número muy malo, copiando una premisa de un episodio de Buffy que sólo sirve para hacer chistes muy malos, situaciones que intentan ser graciosas pero no lo son, y nada de desarrollo de los personajes. El dibujo es aun peor que en el resto del tomo.

 

El último número es el de la portada, y al menos es una idea original. La idea es que como todo el mundo en LA recuerda el primer año de la serie, también lo recuerdan en Hollywood, y han decidido hacer una película sobre el tema. Lo que pasa es que es un blockbuster de mierda, por tanto, se han tomado un montón de libertades con la historia para meterlo en el molde de todas esas películas, aunque sea con apisionadora. El chiste es ver todos esos cambios, y reirse de lo increiblemente estúpidos que son los argumentos y diálogos de este tipo de películas. Y efectivamente, son malísimos, por eso no veo esas películas y puedo amenazar con violencia si alguien me dice de ir a verlas. Pero hacer un pastiche de esas cosas no las hace inmediatamente graciosas. Habría que exagerarlo más, o al menos hacerlo más gracioso. Tal y como está, ves la burla, ves que se supone que tiene que ser gracioso (y las adaptaciones de los personaje son graciosas, la verdad) pero no llega a serlo. Lo mismo para las parodias de anuncios, con el añadido de que si no leias comics en los 70-80 no pillarás parte. El dibujo es de Urru, que hizo la historia original, así que queda apropiado, y lo bueno es que deja claro que actores interpretan a que personaje en la película, y se aprecia más que no tome tanta referencia con los actores de la serie de verdad.

 

Una curiosidad con algún punto bueno, pero nada recomendable para los que no sean fans completistas. Es decir, como en los viejos tiempos. Neutral (5)

 

 

 

Batman Nº49

 

P: Atento, que es complicado. No el comic, sino la edición de Planeta: Esto lleva los nº701 y 702 de Batman, que es la serie que habitualmente lleva Tony Daniel, pero a la que ha vuelto Morrison durante 3 meses. Esos números llevan un epílogo a Batman RIP (publicado en tomo hace dos años) y que además sirve de prólogo al Regreso de Bruce Wayne, que es la miniserie que Planeta publicó en los números anteriores de la edición española. (Por si eso te parece poco complicado, esa miniserie iba entrelazada con números anteriores de Batman y Robin, que se publicaron antes. Y falta por publicar el nº700, que transcurre tras los nº701-702, pero antes que el Regreso) Porque la saga es simple, y conviene publicarla desordenada por ningún motivo en absoluto.

Básicamente, esto es Morrison y Daniel volviendo a la serie a contarnos un epílogo de Batman RIP, que además sirve de prólogo al Regreso de Bruce Wayne. Habiendo podido leer ambas cosas, queda bastante claro que esta historia no era realmente necesaria. Porque la historia hace básicamente tres cosas: Una, explicar como escapa Batman del accidente de helicoptero al final de RIP. Realmente, eso era bastante innecesario. Es Batman. ¿Realmente necesitas saber como escapa de algo tan básico? Dos, volver a contar Crisis Final para el beneficio de los que se la perdieran. Vale, está bien que se pueda leer todo el Batman de Morrison sin necesidad de leer una miniserie aparte, pero realmente, siendo el mismo autor y tan importante, ¿habia alguien que no lo hubiera leido? ¿Y realmente necesitaba volver a contar lo mismo detalladamente? Y tres, contarnos como llega Bruce de su “muerte” en Crisis a la prehistoria cuando empieza Regreso. Eso parecía muy tonto, pero viene con un par de explicaciones bastante importantes. De hecho, una es una explicación vital sobre el villano de toda la mega-historia que es la única información de este comic que no podía deducirse del todo.

 

A: Seguramente como cosas concretas este número puede ofrecer poco nuevo. Pero, desde mi punto de vista, tanto Batman RIP como Crisis Final son historias que salieron de la mente brillante de Morrison pero que, al contrario que en otras ocasiones, no ha logrado depurar lo suficiente para que queden claras al lector medio. Hemos tenido una serie de historias que muchos percibiamos que estaban siendo trepidantes y geniales pero que, en algún punto, nos superaban. Así que hacer este pequeño repaso donde se deja bien claro lo atado que estaba todo creo que no sobra.

 

P: En su estilo actual de lanzar un montón de información al lector y esperar a que sea inteligente y sepa atar los cabos él solo, muchos de sus comics recientes requieren una segunda o tercera lectura para entender bien la trama. (Aunque no creo que Crisis Final sea de esos, era bastante directa, Superman Beyond aparte) Creo que es maravilloso que un guionista no sólo respete la inteligencia del lector y no crea que haya que darselo todo masticado, sino que en tiempos de estiramientos exagerados de historias, lance historias que no sólo están rellenas de material, sino que te siguen aportando entretenimiento conforme pasa el tiempo. P: Por supuesto, muchos de estos comics podrían venir acompañados de otras historias donde se ralentiza la acción y se explica todo lentamente para que se pille a la primera. ¿Pero donde está la gracia de eso?

 

A: No me vale ese argumento. Morrison lo ha hecho mucho mejor en otras ocasiones, con historias donde la trama básica se entendía perfectamente y posteriores lecturas aportaban muchos más detalles y background que lo hacía encajar todo mucho mejor. Cuando al comic le empieza a faltar el punto de enganche básico (saber qué está pasando) produce alienación en el lector y no estimula la relectura.

 

P: Realmente, no veo nada en este comic que ayude a entender mejor nada, en el sentido de dar información que no existiera antes. Todo lo que necesitabas saber para Crisis Final estaba en Crisis Final. El Regreso de Bruce Wayne empieza bastante claro, y si se vuelve algo confuso al final, nada de esto ayuda a entenderlo. Y las conexiones entre las historias también estaban bastante claras.

No es que sea un mal comic. El vistazo a como hace Batman de manera cotidiana algo tan exagerado como sobrevivir a una muerte en llamas y recuperarse de una gran saga mortal es bastante curioso. Hay un detalle muy bonito que sigue una buena escena del principio de la etapa que demuestra atención al detalle y otra manera de heroismo de Batman. Y aunque la segunda mitad de la historia es sobre todo repetir Crisis Final, Morrison le da, claro, una gran sensación de que está pasando algo cataclísmico y que Batman se está metiendo en su mayor problema hasta ahora, pero que aún así podrá salir.

 

A: Batman es un personaje que tiende tanto a deshumanizarse que todo esfuerzo por integrar un poco de emoción en su mundo de hipecontrol y disciplina obsesiva es tan agradecible como complicado y meritorio. Y con eso me refiero tanto a la escena a la que te refieres al principio como a lo otro, a demostrar un poco de humanidad en el propio Bruce, que se da cuenta de que se está metiendo en una aventura que podría ir más allá de sus posibilidades. Pero, por supuesto, nunca lo está.

 

P: En cuanto al dibujo, Daniel ha mejorado desde la última vez. Es decir, sigue siendo muy feo, su Batman está ridiculamente hipertrofiado, y su mundo está casi ausente de detalle. Pero al menos ahora la acción está mucho más clara (excepto en las escenas más complicadas, se ve lo que pasa) y tiene un poco más de sensación de tridimensionalidad. Sigue sin estar a la altura necesaria. eso si.

 

A: Como feo sigue siendo feo pero al menos si, da la impresión de que compone mejor las escenas. El final, por ejemplo queda muy bien. Refleja muy bien visualmente lo que Morrison creo que ha pretendido demostrar con El Regreso de Bruce Wayne: que Batman se ha creado su propia leyenda fundacional.

 

P: Y con esa cuña, aprovechamos la coyuntura para comentar un poco la miniserie de Bruce Wayne. Que pretende cuatro cosas. Una a nivel puramente argumental, contarnos como vuelve Bruce. Otra a nivel de diversión, que es jugar con distintas épocas y géneros. Otra a nivel estructural, que es hacer otra de las tramas hipercomplejas de Morrison que entrelazan varias series como un puzzle. Y otra a nivel temático, que es lo que tu dices, llevar el concepto de Batman más allá de simplemente un niño rico reaccionando ante un crimen, sino convertirlo en una leyenda que trasciende el tiempo y el espacio, a base de demostrar que Bruce Wayne es tan asombroso que puede rehacerse de cero pase lo que pase.

 

A: A ese nivel, me gustaría destacar un diálogo de Alfred que justifica por sí solo la existencia de la historia que hemos comentado antes: “Es curiosos pensar qué hubiese pasado si nada hubiese aparecido en la ventana aquella noche, señor Bruce. ¿Se hubiese conviertido usted en La Cortina, el vengador contra el crimen?”.

 

P: Literalmente, me estuve riendo un buen rato con esa escena. Alfred está perfecto con su humor seco británico. Pero ahí subyace la idea principal de toda la etapa de Morrison: Que si Batman no existiera, tendría que inventarse a si mismo, de una manera u otra. Bruce Wayne va a ser Batman, y va a hacerlo imparable, pase lo que pase. Además, al hacerlo mediante este viaje en el tiempo, deja clara otra de sus ideas principales sobre el concepto: Que aunque lo habitual es que sea un amargado que combate contra chorizos y locos en callejones, el concepto de Batman es suficientemente adaptable para mucho más, y todos son versiones válidas de Batman, aunque a ti te guste más una que otra. P: Batman es un concepto suficientemente maleable y suficientemente sólido como para que lo pongas en la prehistoria o en el oeste, y siga funcionando perfectamente, aunque parezca mentira. También se agradece que no haya sido un desfile de Otros Mundos, de ver continuamente los mismos conceptos pero cambiados de época. Vemos ecos de Robin, de Catwoman, del Joker, y de otros personajes y conceptos, pero no suelen ser obvios, y sólo suele haber uno en general, no uno cada número. Y son secundarios a la historia, además.

También se adapta perfectamente a cada género: La prehistoria es simple. La época puritana es opresiva y misteriosa. Las de piratas, western y género negro se adaptan perfectamente a todos los elementos de sus géneros, y la ciencia-ficción es un desmadre, claro. Y todo contando un capítulo en una historia más grande, no simplemente jugando con los géneros.

 

A: Si, poquito a poquito (en algunos más que en otros) se va añadiendo un elemento más y tejiendo el gran concepto, que es el corolario del Batman de Morrison: si Batman RIP demuestra que Bruce es un hombre que ha conseguido ser prácticamente perfecto física e intelectualmente y puede vencer cualquier reto, el Regreso de Bruce Wayne viene a decir que el propio concepto de Batman es tan genial y tan perfecto que no lo podría haber generado otro que no fuese… Bruce Wayne. Más o menos, vaya.

 

P: La estructura está muy bien pensada. No sólo encaja perfectamente con las pistas dadas en RIP y en Batman y Robin (entrelazando tan bien con esta que es dificil saber que leer antes), se nota la preparación cuidadosa de Morrison: No sólo se nos explica por fin el verdadero origen del Doctor Hurt, usando pistas que se han dado anteriormente… los flashbacks a hace 30 años de Batman RIP resulta que acaban siendo vitales, hasta el punto de que una pequeña mención allí de un detective que se desvaneció misteriosamente acaba resultando el argumento entero del nº5 de Regreso. Y por supuesto, Morrison se ha documentando impresionantemente sobre Batman, y ha encajado su historia perfectamente dentro del entramado de 70 años del personaje, de manera que el malo de la serie resulta ser el mismo que de una historia de Milligan del 90, parte de la historia de Hurt resulta ser un homenaje/versión moderna del viejo Thomas Wayne Jr. pre-Crisis, y claro, por si no lo sabías, el árbol genealógico de los Wayne que se usa no es inventado, está basado en menciones que se han hecho a lo largo de décadas. Fascinante, y lo mejor es que no molesta si no lo pillas.

 

A: Como es mi caso, je.

 

P: Lo que pasa es que, si hasta el capítulo final se podía disfrutar cada aventura de por si, y con un poquito de atención se podía entender todo, en el capítulo final se le va un poco de las manos. Como es ciencia-ficción, no sólo los conceptos, sino la manera de contarlos, acaban siendo un tanto experimentales, y por tanto difíciles de seguir. No ya como encaja todo, sino lo que está pasando.

 

A: De hecho, toda la idea de los bichejos espacio-temporales que están tras el telón toda la historia, y sobre todo su aspecto, recuerda a los comics más pisicodélicos y caóticos de Morrison.

 

P: Se podría decir que el género que imita el último número son los Comics Morrison… ¡¡porque Morrison es el Futuro!!

En cuanto al dibujo, en DC aprendieron de lecciones anteriores, y eligieron un equipo de dibujantes buenos, la mayoría de los cuales ya han colaborado con Morrison antes, uno apropiado para cada género. Desgraciadamente, aunque la mayoría cumplieron (Sprouse, Irving, Paquette, Sook), DC no aprendió todas las lecciones, y la mini no sólo salió tarde, dos números tuvieron que cambiar de dibujante. El del Oeste tuvo a un Jeanty que tuvo que hacerlo muy apresuradamente y no estaba a la altura de su trabajo en Buffy (y tampoco le pega al Oeste) y el final tiene el retorno de Garbett, que hizo Extremaunción, y no sólo no es bueno, ni futurista, ayuda con la confusión de la acción. Mención especial a Pere Perez, que hace un par de suplencias tan buenas que ni se notan.

 

A: Yo creo que el peor resultado es el del último número. Ya la acción y los conceptos son complicados de por sí como para encomendárselos a un tipo con tan poca pericia.

 

P: Aunque no es perfecto, el resultado de todo este entramado ha sido muy bueno, y ha acabado siendo una gran historia de Batman. Y Morrison aún tiene pensados dos años más de Batman Inc, que prometen ser aún mejores. En cuanto a este número, es un poco innecesario, pero tiene sus cosas buenas. Recomendado (8)

 

 

 

Boys: El Afable Escocés

 

Esto es una miniserie spin-off de Boys, pero está escrita también por Garth Ennis, así que es tan parte de la serie regular como el resto, lo mismo que pasó con los especiales de Predicador en su día.

 

La gracia de Boys es que aunque el argumento principal ha sido la misantropía habitual de Ennis de siempre, el corazón de la serie ha sido la historia de la relación entre el personaje principal (o al menos el punto de vista del lector)n Hughie y su nueva novia Annie. Ha sido un romance enormemente dulce y realista con puntos cómicos que abarca todos los puntos del desarrollo de una relación, sociales, emocionales y sexuales. Es quizá el mejor romance que ha hecho Ennis (aunque tiene competencia, porque es un sentimental muy en el fondo) y era un buen contrapunto a toda la violencia gratuita del resto de la serie, con el añadido de que tenía un trasfondo trágico, porque ella es una “superheroe” y él odia a toda esa gente y es uno de los encargados de matarlos si se pasan de la raya. Todo esto sin que ninguno sepa el secreto del otro, claro. En el último tomo, Hughie descubría el secreto de Annie y cortaba con ella, decisión que probablemente tenía más que ver con el hecho de que también descubría que tuvo que hacerle favores sexuales a los supers para entrar en el análogo de la LJA que con otra cosa. Mejor, porque si no, Hughie se habría convertido en un hipócrita enorme, que es lo que le está pasando a Peter Parker, pero eso es aparte.

 

El caso es que después de esto, Hughie necesitaba un tiempo para aclararse las ideas, y de eso va está miniserie dedicada enteramente a él (es el escocés del título), volviendo a casa, decidiendo que va a hacer con su vida y… bueno, aquí es donde uno suele decir que se ve involucrado en aventuras, pero eso sería exagerar. Se ve involucrado en sucesos ligeramente dramáticos sería más acertado. No es una miniserie de acción y aventuras, precisamente. Conocemos a su familia y a sus antiguos amigos y vecinos, y son tan esperpénticos como podías esperar de Ennis. Al menos no son estereotipos escoceses por lo general (excepto un cura completamente absurdo que parece sacado del equivalente británico de Zipi y Zape, que es el único elemento completamente cómico de la miniserie)

 

Durante la miniserie se nos cuenta el origen, bueno, mejor dicho, la infancia de Hughie, y es tan tranquila como podías esperar. Explica perfectamente la clase de persona en la que se ha convertido, y sirve como parodia divertida de los orígenes habituales, incluido los de sus compañeros de grupo en tomos anteriores. También se nos explica el origen de Annie (la mini nos cuenta lo que está haciendo mientras tanto) y ese es más interesante, explicando muchas cosas sobre como funcionan los supers de este universo. Como llegan ambos a aceptar todo lo que ha pasado está maravillosamente hecho, claro. Un poco anticlimático, pero es más realista que un enorme drama.

 

La parte con las desventuras de los amigos raros de Huguie no funciona tan bien, en parte porque Ennis no termina de encontrar el equilibrio entre que sean ridículos y que nos tengamos que tomar en serio lo que les pase. Se tira mucho tiempo con humor tonto al principio hasta que empieza la historia de verdad. Al menos las relaciones si que quedan creibles.

 

El dibujo no es de Darick Robertson (puede hacer más de un comic al mes, pero está demasiado ocupado para hacer una miniserie extra entera), sino de John McCrea, colaborador de siempre de Ennis que ya hizo la miniserie derivada anterior. Su estilo es más suelto y caricaturesco que el de Robertson, pero los protagonistas son perfectamente distinguibles, y le da el toque absurdo necesario al pueblo de Escocia donde transcurre. Decir que es bueno con la comedia no es ninguna sorpresa, ni que también pueda hacer emociones que queden bien pese a la caricatura.

 

Esta serie siempre es mejor cuando no se dedica a tonterías truculentas o parodia burda, y esta miniserie no es una excepción. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Causas Nobles

 

Primera publicación americana (al menos, que yo sepa) de una nueva editorial con el curioso nombre de “Patito Editorial”. Y vale que sean novatos, pero esta es una edición bastante mala. Para empezar, se han saltado una miniserie entera desde la última que se publicó en España. Luego, en ningún momento en todo el tomo pone que material americano lleva, o donde ha salido el material anterior, o que es el cuarto volumen de la serie. Por no tener, no tiene ni las portadas originales, creo. Es llevar el minimalismo, el informar y publicar lo menos posible, a la máxima expresión. Al menos han conservado la página de introducción a los personajes. Y la traducción es buena, han traducido hasta el título.

 

Esto es el cuarto volumen de Causas Nobles, una serie de creación propia de Jay Faerber (que a lo mejor recordareis de etapas en Generación-X, Nuevos Guerreros y Titanes a finales de los 90) para Image que ha durado más o menos todos los 00. Empezó a principios de década, terminó hace un par de años. Planeta publicó las dos primeras miniseries hace 7 años, nada menos, y nunca más se supo. Ahora, esta editorial nueva ha decidido rescatar la serie, muy curiosamente, saltarse la tercera mini (y empezar por la serie regular que iba después. Claro, ese salto dejará completamente confusos a los que leyeran la edición española, porque en ella resucitaba uno de los protagonistas, porque en este tomo hacen como si nunca hubiera muerto, entre otras cosas, pero así es la vida.

 

Para los que no hayan leido nada de la serie, la idea es hacer un drama superheroico que no finge que no es culebrón, sino que lo acepta. Llevandolo al extremo lógico, esto es una telenovela de las clásicas tipo Dallas o Falcon Crest, sobre las enrevesadas vidas de los ricos y poderosos, sólo que en este caso, son poderosos de manera literal: Los Noble no son magnates de ninguna industria o aristócratas, son superhéroes. Así que se pueden aprovechar los puntos fuertes de ambos géneros: Tienes el drama y los giros exagerados de los culebrones, tienes la acción e imaginación ocasional de los superhéroes, y además, el poder aplicar elementos más fantásticos permite que el culebrón tenga nuevos tipos de giro no usados habitualmente en el género.

 

Se podría decir que no es algo tan nuevo, porque desde hace décadas que los comics de superhéroes se parecen a los culebrones, pero esta serie los imita en más sentidos de lo habitual, y queda más natural. Además, Faerber no se duerme en los laureles y no hace simplemente un pastiche: Se esfuerza en que las situaciones y revelaciones no sean típicas, y en que los personajes tengan bastante más credibilidad de lo que suelen tener estas familias. Empiezan todos siendo arquetipos, pero van demostrando matices y desarrollandose conforme avanzan los números. Y los giros y todo eso están al servicio de los personajes y la historia y no únicamente para llamar la atención.

 

En este tomo, al estilo habitual, se empieza sin necesitar saber mucho o nada de la serie, y enseguida se mete a los distintos personajes en misterios, tramas y similares, todos una buena mezcla de ambos géneros. Todos van alternandose y desarrollandose a largo plazo, de hecho, la mitad aún están a medias cuando termina el tomo. No todas funcionan igual de bien, algunas se hacen lentas y un poco pesadas (sobre todo la principal sobre Zephyr), pero por lo demás tienen buen ritmo, caracterización y diálogos, y cada una tiene un giro que pone las cosas interesantes. Bueno, menoz Liz y Race, que se ve que Faerber ya no sabe que hacer con ellos ahora que ya no cumplen su cometido inicial.

 

El dibujo de este tomo es de un novato con el curioso nombre de Fran Bueno. Y no es demasiado como su apellido. Se le nota que es novato, y le falta por aprender en atractivo, cuidado y detalle. Pero al menos no lo hace del todo mal, se puede seguir la acción, y tiene un estilo consistente con lo anterior.

 

Dada la edición, y que es una serie poco conocida y ya cancelada, es difícil de ver el futuro que puede tener, teniendo en cuenta que no es una historia completa sino un comienzo. Pero no teniendo en cuenta eso, y si te gustan los culebrones superheroicos, Recomendado (7)

 

 

 

Tom Strong Vol. 7

 

Este es el último volumen de Tom Strong, y lo último que se publicará jamás de la difunta línea ABC. A Norma le ha dado tiempo a publicarlo todo antes de que caduquen los derechos. Al menos esta vez en Norma han sido sinceros y no han puesto a Alan Moore en los créditos de la portada, porque hace tiempo que no tenía nada que ver, con la excepción del último número de la serie regular, que servía de epílogo a toda la línea. Su sucesor en la serie fue Peter Hogan, que es un autor de comics británicos sin demasiado éxito, del que aquí sólo hemos visto esta serie. Sus números no fueron particularmente reseñables, por eso dejé de reseñarlos.

 

Así que aquí tenemos una miniserie reciente que transcurre tras el final de la serie, los Robots de la Perdición. Empieza mal, deshaciendo el final de la serie regular para tener la historia (¿tanto costaba decir que transcurre antes? Habria encajado bien) y a partir de ahí… no es que sea mala, pero parece exactamente lo que es, un intento malo de imitar lo que hizo Moore en la serie. Es una aventura a través del tiempo y el espacio tratando de detener el último plan del que quizá era el único cabo suelto de la serie, el hijo malvado de Tom Strong (concebido mediante violación, por supuesto, porque tiene que haber violaciones en todos los comics de Moore). Intenta ser una divertida aventura en plan pulp imaginativo, como la serie original. En vez de eso, no tiene nada de imaginación, simplemente recombina los conceptos que ha heredado, y tampoco mucho. La acción en vez de ser emocionante parece que esté sedada. La tensión es casi inexistente, no parece en casi ningún momento que sea una aventura trepidante. Los personajes están bien escritos, y le da un poco de emoción a la conclusión personal de los personajes, pero poco más. El dibujo de Chris Sprouse es muy bueno, como siempre, pero se nota que no tiene mucho que dibujar que capture la imaginación, no hay nada memorable.

 

El tomo también incluye el especial de hace bastantes años de los Mil Mundos de Tesla Strong, que ya comenté en su día (precisamente cuando Causas Nobles de ahí arriba). Es una de esas aventuras que van únicamente de divertirse y de meter a la protagonista en distintos mundos (la mayoría ya habían aparecido antes en la serie, o son homenajes a otras historias) y hacer el tonto con las versiones de los protagonistas en cada mundo y con cada versión del personaje. Es menos imaginativo de lo que podría ser, de nuevo, pero al menos es divertido durante un rato. Y cada mundo lo dibuja un dibujante distinto, la mayoría de ellos muy buenos.

 

Aún así, no es un epílogo demasiado bueno a la serie que nunca fue la mejor de la línea, pero si fue mucho mejor. Ni un gran final para la línea tampoco, aunque es apropiado que termine en decadencia. Neutral (6)

 

 

 

Y hasta aquí ha llegado el verano. Nos vemos la semana que viene con el curso nuevo: Los Jóvenes Vengadores vuelven a clase con Cruzada de los Niños, la Era de X empieza en X-Men Legado, la Muerte de Spiderman empieza en Ultimate, continua la cuarentena en Patrulla-X y la nueva vida a lo grande de Spiderman, y termina la trilogia de Ultimate Juicio Final. Oh, y el paranoico pervertido de las barbas hace un homenaje a Lovecraft en Neonomicon. Hasta entonces, saludos transtemporales.