Hola a todos, y bienvenidos una semana más a estas críticas. Que tienen la peculiaridad de ser las últimas reseñas normales de 2011. Para celebrarlo, es una semana cargada, aunque no exageradamente. Hay unos 8 tomos de Panini, lo cual es bastante, pero dentro de lo asumible. Tienen una particularidad, y es que con una excepción, que es la que comentamos en equipo, nada más de lo que se publica este mes se habría publicado en la Marvel de hoy. Porque esta semana tenemos miniseries gratuitas de relleno, spin-offs basura e historias de revisitar el pasado. Todo ello cosas que, afortunadamente, Marvel ha decidido dejar de hacer en su nueva dirección de ponerse las pilas y apretarse el cinturón. Así que, apreciad la tanda de novedades, no quedan muchas así. Afortunadamente.

Por lo demás, Panini publica las típicas reediciones y otra de las series producidas por Stan Lee para Boom. Mientras, Norma por fin ha perdido los derechos de Wildstorm, y se enfrenta a un futuro incierto. De momento, este mes no publica virtualmente nada. Y por último, están los últimos comics de DC publicados por Planeta. Pero más sobre eso, más abajo.

Poco más que añadir. La odisea del podcast continua como la semana pasada. De momento, bien. Más detalles, debajo. También en breve estará el comentario del Previews de este mes. Y lo que vaya surgiendo. Mientras tanto, esta semana: Batman Nº55, Día Más Brillante Nº12, Heroes de Alquiler: ¿Buscas Trabajo?, Iron Man Legado: Revolución Industrial, Iron Man/Thor: Complejo de Dios, Masacre MAX: Chalado, Soldier Zero, X-Men Forever: El Precio de la Vida… ¡Es la Muerte! y una despedida. A saber:

 

 

 

 

 

 

Batman Nº55

 

P: Continua la etapa de Tony Daniel en Batman, que es la única serie que no ha cambiado de autor con el relanzamiento de las series debido a Batman Inc. Claro, que lo que antes parecía una aberración, poner a un mal dibujante también a escribir, ahora ha resultado ser un presagio del futuro de DC. Y aunque Bruce Wayne ha vuelto y ha cambiado el panorama de Batman, a esta serie es como si nada. Continua protagonizada por Dick Grayson como Batman en aventuras prácticamente en solitario, sin conexión con las demás series. Y sigue siendo la serie secundaria, esta vez con Detective siendo la serie buena si quieres leer aventuras sobre Dick.

 

A: No solo es que sea como si nada e ignore todo lo que implica Batman Inc. Es que es como si nada hubiese pasado nunca. El Batman de esta historia podría ser perfectamente Bruce Wayne. El Robin podría ser perfectamente Tim Drake. Ninguno aprovecha lo más mínimo sus especificidades. Son de lo más genérico posible, que se supone que era de dónde queríamos salir.

 

P: De hecho, todo en el comic es genérico. La historia central empieza con la terrible idea de hacer una secuela de la Resurrección de Ra’s Al Ghul, un crossover tan malo (obligado editorialmente, claro) que el propio Morrison decidió hacer como que nunca existió. Al menos no vuelven a sacar a Ra’s Al Ghul en esta historia. Pero sacan a otro de los malos de ella. Que es un estereotipo de villano oriental que bien podría haber aparecido en un comic de Shang Chi de los 70. (Bueno, con peor color y mejor dibujo) 

 

A: Todo es infinitamente genérico. El maestro de artes marciales malvado ya lo hemos visto mil veces. El super-ágil y misterioso anciano (en ocasiones ciego) también lo hemos visto. La dama oriental a la que Batman tiene que sacar de apuros, doscientas veces. Su hermano joven promesa otras cuantas. Los objetos hiperpoderosos que llevan ahí toda la vida y nadie los había encontrado hasta ahora, otro tanto. Joder, si hasta Catwoman y Acertijo están usados de la forma más ramplona posible. No hay nada especialmente malo ni estúpido en la historia pero tampoco una sola cosa que resulte interesante.

 

P: Lo peor es que el argumento podría hacerse bien. Podrías tomartelo a coña, que dado lo ridícula que es toda la parafernalia pseudo-oriental, sería hasta apropiado. O podías tomartela muy en serio y al menos usar algo de cultura oriental de verdad. Al menos cuando Morrison usó a I Ching (el maestro bueno, que ya era un estereotipo tonto cuando Mr “Relevancia” O’Neil lo creo en los 70) hizo una mezcla de las dos, dandole sentido del humor y diciendo filosofía china auténtica, que te quitaba el aburrimiento un rato. Aquí, no. Aquí son los mismos tópicos regurgitados, que son copia de comics antiguos que copiaban películas más antiguas que se inspiraban en historias orientales muchísimo más antiguas. Y ya sabes lo que pasa con las sucesivas fotocopias.

Otra cagada es el uso del Acertijo. Una de las pocas cosas divertidas que hizo Paul Dini en su etapa en Detective fue reformar al Acertijo mediante amnesia, que no sólo sacaba a la franquicia del apuro de tenerle sabiendo la identidad secreta de Batman, con todos los problemas que eso conllevaba (cortesía del Loeb, claro), le sacaba de la fórmula de siempre, y quedaba bastante divertido. Pero aquí, todo lo nuevo es viejo otra vez, y sin mucha explicación (es decir, se menciona quien lo deshace, pero no como ni porqué, ni porque nadie piensa que es buena idea), se ha deshecho, y el Acertijo vuelve a ser el mismo de siempre. Es decir, en este caso, un peñazo. No queda amenazador, no queda inteligente, no queda divertido. Queda insulso. La idea “nueva” que le aporta Daniel es recuperar un personaje que mencionó Geoff Johns un par de veces, la Hija del Acertijo. Johns no se molestó en explicar de donde demonios había salido. Aquí, Daniel decide tirar por lo más absolutamente obvio, sin explicar realmente los detalles, tenga sentido o no. Lo peor es que puedes ver porque podría pensarse que la idea de tener al duo Acertijo e hija podría ser divertido… pero Daniel no lo consigue. En vez de diálogo gracioso con chispa entre ellos, y una química que aportara algo a la personalidad de ambos, o Dios nos libre, un reflejo de algún tipo a la relación Batman-Robin… queda como una versión aguada de Joker y Harley Quinn. 

 

A: Y un intento muy inquietante de presentar a la hija de Acertijo como un posible interés romántico para Robin-Damian. Lo único que puede parecer mínimamente interesante es el cliffhanger del final, porque la pareja de Acertijos no hace absolutamente nada interesante. Tampoco la pareja de gatas. Y esos son los respiros que buscas para huir de la mierda de historia principal.

 

P: Lo de la Catgirl es aún más absurdo, si cabe. Porque literalmente, es una amalgama de ideas anteriores. Es una sidekick de Catwoman, como Holly anteriormente. Pero es una hija adolescente de villanos que quiere detener a su padre, como Spoiler. Y es una princesita de la mafia, como Cazadora. Y el traje y nombre son de la Robin en la secuela del Retorno del Caballero Oscuro… que al menos es otro universo, pero claro, es de una historia que es una mierda. La diferencia con todas sus fuentes es que en vez de añadir cosas nuevas, de alguna manera, logra quitarselas. Es un personaje que surge de la nada, sin apenas explicación, como si llevara toda la vida, con todo el mundo aceptandola pese a que es una menor sin experiencia haciendo algo peligroso, cosa que siempre ha hecho que los adultos de la Batfamilia pongan todas las pegas del mundo. Así que no se tratan los problemas serios de este tipo de personajes. Ni se le da una sensación de porque quiere detener a sus padres o redimir su nombre, así que no tiene nada de la caracterización de sus otras predecesoras. Pero es que tampoco es divertida, como lo suelen ser las chicas gatas. No es nada, y no se sabe realmente a que viene.

 

A: Digo más. No es nada, no sabe a qué viene y no hace absolutamente nada. No se entiende ni siquiera por qué aparece en la historia, no aporta nada. Tampoco Acertijo. La historia de la máscara funciona autónomamente con tres secundarios y un villano totalmente planos. Y los personajes invitados que podrían dar juego no sólo no están bien usados sino que apenas intervienen en el argumento. Genial.

 

P: Lo que se podría decir de toda la historia. No tiene nada que contar, ni sobre los personajes, ni sobre nada. Es de esos comics horribles sin razón de ser, más que llenar espacio haciendo historias mal hechas porque algún caprichoso quiere jugar con personajes sin saber que hacer. Ni siquiera está bien hecha como historia.

Y claro, el dibujo tampoco es bueno. Es decir, se nota que Daniel va mejorando. La anatomía ya no es tan grotesca. Las caras no están en poses tan raras. La acción no es tan difícil de seguir, aunque sigue sin dar sensación clara de lo que pasa, ni mucho menos de donde pasa. Sigue siendo por debajo de lo aceptable. Por eso DC apesta, porque pone cosas como esa en una de sus series principales.

 

A: Pse, todos los personajes son más feos que la mayoría de sus versiones. Excepto los orientales, a los que nunca había visto antes y me cuesta imaginar que pudiesen ser más feos todavía. Y Catwoman tiene campanas en vez de pechos. Está bien saberlo. No Recomendado (3)

 

 

 

Dia Más Brillante Nº12

 

P: Penúltimo número de la serie, y aquí es donde se cierran las otras dos historias individuales de la serie, para que el capítulo final esté dedicado enteramente a la trama principal con Deadman y la Batería Blanca. A estas alturas, la fórmula está clara: El personaje resucitado supera su trauma, cumple su objetivo, y entonces viene Deadman Blanco y lo desintegra/recluta para el final. 

El primer capítulo es la conclusión de la historia del Detective Marciano, esa que llevaba meses sin aparecer, con la excusa de que J’onn estaba soñando. La verdad, casi mejor así, porque ha sido la peor historia con diferencia.  El problema con J’onn es que es un personaje tan estable e ininmutable que era muy difícil tenerle superando los traumas típicos johnsianos, porque no le pegan. Así que la solución por la que han optado es… la misma de siempre cada vez que quieren contar una historia sobre el personaje al margen de la Liga. Sacarse otro marciano superviviente del trasero, y tenerle teniendo que elegir entre su llorado planeta muerto, representado por un alien malo, o el planeta vivo que lleva defendiendo años. La respuesta, obviamente, es que elige la Tierra. Como lleva haciendo desde siempre, así que no hay ninguna sorpresa. Encima, como la otra opción era una completa psicópata, la decisión ni siquiera conlleva peso emocional, porque no era realmente una elección viable.

 

A: Todo el episodio intenta desesperadamente ser épico. Y fracasa estrepitosamente. A veces lo logra el dibujo un poco con viñetas-página muy rimbombantes pero nunca la historia. Como dices, no hay verdadera disyuntiva para J’onn. La villana ha sido una mierda desde el principio y no iba a tener un gran momento a su final. Y al anillo blanco le falta leer los números de las páginas para ser más forzado en su papel de hilo conductor de la historia.

 

P: La historia, vista en conjunto, tiene aún más problemas, porque la ha escrito Tomasi, y suele no hacer bien las cosas. La historia empezaba con una idea chula: J’onn tratando de revivir Marte. Esa idea no va a ninguna parte, sólo se menciona una vez como parte del plan de la mala, y ya, a J’onn se le olvida como objetivo positivo, y al final tenemos que tragarnos la epifanía de que mejor dejarlo correr, porque la mala lo quería, así que debe ser malo, y un síntoma de J’onn no afrontando el futuro, en vez de, no se, un proyecto científico y arqueológico tan positivo para los terrestres como para él. Así que la historia se ha centrado en D’Kay, una villana que caritativamente, se podría definir como de una sola idea. Y tampoco una particularmente buena. La mitad del tiempo se lo ha pasado causando violencia gráfica gratuita. Y la otra siendo una acosadora demente, lo cual es muy difícil de escribir bien, y obviamente, Tomasi no lo ha logrado. Como la historia daba muy poco de si, se añadieron un par de distracciones que no servían para nada para la trama y tampoco eran buenas de por si, y ahí tienes tu historia. Realmente, esto no justifica la resurrección del personaje. Ni ha cambiado en nada, ni nos ha enseñado nada nuevo de él. Bueno, que funciona mejor en la Liga y la han cagado al no tenerle allí otra vez, supongo.

 

A: Una resurrección con historia introspectiva después, J’onn J’onzz no es un personaje atractivo. Y no es que nunca lo haya sido. Pero ahora, cuando lo pretendían, no lo es. Caray, si hasta Aquaman ha mejorado más con esta serie, sin haberlo hecho especialmente. No le han dado nada nuevo a J’onn, nada que cambie su status, nada que le haga evolucionar, nada de nada. Y para eso, aún encima nos hemos tenido que tragar una historia muy pobre.

 

P: El dibujo de esta historia es de Gleason, y es lo único redimible de esa historia. D’Kay puede ser un villano muy tonto, pero su pelea multiforme con J’onn queda visualmente muy chula. Y lo mismo para toda la jerigonza cósmica de después. 

 

A: Como decía, es el único que logra darle golpes épicos al coñazo de estructura y de planteamientos de Tomasi. Mérito increíble.

 

P: La otra historia que termina es la de Firestorm. Aquí al menos, el personaje tenía que tratar con un nuevo status quo, y uno prometedor. Después de muchas vueltas, Firestorm ahora estaba compuesto por la mecla entre Ronnie, el original, y Jason, el moderno. Eso suena bastante interesante, porque es una nueva dinámica, manteniendo la gracia de Firestorm de las dos personalidades, pero invirtiendo la gracia original: Ahora el experimentado es el cachas, y el novato es el cerebrito. Añadele más diferencias que hay entre ambos, y el problema de que Ronnie, como Linterna Negra, mató a la novia de Jason, y tenemos el material para un protagonista interesante, para serie regular, incluso.

El problema es que Johns ha decidido reducir la historia al mínimo denominador, y hacerlo todo de la manera más simple y obvia posible. Ambos componentes de Firestorm, en vez de sonar como ellos anteriormente, suenan como un estereotipo de alguien que sólo ha leido una descripción de ellos. Ronnie es un quejica y un perdedor amargado que lo oculta mediante ser un vago. (Y por algún motivo, ahora es más enclenque y parece más joven que cuando debutó con 16 años) Jason es listo, pero básicamente también es un amargado. Cuando se juntan, únicamente hablan para discutir, por tonterías o cosas que no tienen solución. Excepto cuando pasan a la fase de colaborar,  entonces suenan como héroe joven genérico, con diálogos prácticamente imposibles de diferenciar entre uno y otro, y nada de aprovechar la gracia de tener a dos personas con personalidades radicalmente distintas teniendo que compartir el control de un cuerpo. Al final, la idea era que ambos superan sus traumas y aprender a trabajar en equipo. Algo que aunque lógico, era completamente obvio, y se hace de la manera más plana posible. Pese al potencial, no dan ganas de seguir leyendo a estos dos.

 

A: A mi no me ha disgustado, pero probablemente en contraste con la otra historia y porque apenas conocía al viejo Firestorm. Me parece que es verdad que el tándem encaja bien. Aunque es verdad que no dice mucho que les ensombrezca el Deathstorm con sus propios alter egos. Y también es verdad que corremos el riesgo de que se vayan a estereotipo y queden como una amalgama entre Flash y Peter Parker.

 

P: Originalmente, Firestorm ERA una amalgama entre Flash y Peter Parker. Es una buena idea para vender el concepto, imaginar un personaje que es una fusión de ambos. El problema es que lo hacen con un Peter sin el sentido del humor y un Flash sin la parte de heroismo oculto. 

En cuanto a la historia en si, ha sido un desastre. Más que las otras, que también han pecado de eso en menor medida, ha ido de los protagonistas no haciendo nada excepto ir tirados de la oreja de una situación a otra como si de un videojuego cutre se tratara. Además, se ha tardado muchísimo tiempo en establecer y explicar cosas básicas para darle misterio, con lo que lo ha perdido. Se tardó demasiado en establecer la dinámica básica, repitiendola durante casi un tercio de la historia cuando estaba clara desde el principio. Se tardó demasiado en explicar la revelación de que iban a explotar, dando vueltas y vueltas. Tardó en aparecer Deathstorm, repitiendo pistas que estaban claras a donde iban. Y hasta este número no aparece el Gran Malo de la historia, donde ya es anticlimático como revelación, porque estaba claro por eliminación, y porque al poco de aparecer se termina.

Igualmente, cada vez que parecía que iba a pasar algo interesante, se desinflaba. ¡Firestorm va a explotar! No, no explota. ¡Deathstorm aparece! Se va al siguiente número. ¡Reaparecen los Linternas Negras! No llegan a hacer nada en la historia y se olvidan. ¡La Linterna Blanca se está corrompiendo! Uh… ¿se llegó a explicar a que demonios venía esa parte? 

 

A: Dios, no habría podido resumirlo mejor. Resulta que tenemos un enfrentamiento épico en el espacio exterior con un gran villano, un conflicto existencial entre las fuerzas que dominaron Noche más Oscura, incluso un sacrificio heroico por hacer… y hemos perdido todos los episodios anteriores en dar vueltas alrededor de misterios obvios y de hipercaracterizaciones abusivas de los dos chavales. Alguien no tiene las prioridades narrativas muy claras. Al final tenemos un episodio que tiene algunas cosas interesantes, que tiene ritmo pero que no llega a cuajar porque en ningún momento logra eliminar de la mente del lector la pregunta “¿Y a qué vino todo lo anterior?”.

 

P: Vale que es difícil darle ritmo y empuje a una historia cuando tienes que ir alternandola con otras 4. Pero en 52 lo consiguieron, y eso que el formato les obligaba a que pasara tiempo entre números. Pero lo conseguían siendo creativos y sabiendo lo que hacían. Que son dos cosas que Johns parece haber olvidado.

Hablando de lo cual… el malo de la historia resulta ser el Anti-Monitor, lo cual es lógico teniendo en cuenta que fue uno de los resucitados, apareció anteriormente en la serie y Firestorm lleva unos números en su universo. Lo que pasa es que esta historia demuestra porque resucitarlo hace unos años fue una mala idea. El Anti-Monitor es un villano de una sola idea: Mata universos. La única gracia que tiene es que es una amenaza tan increiblemente poderosa que si aparece, universos enteros están en peligro, y es una Crisis de las que hay rara vez. Por eso en Crisis en Tierras Infinitas funcionaba, porque lograron venderlo como algo único. Si lo resucitas, corres el riesgo de que, a cada sucesiva aparición, pierda esa gracia, como pudiera pasar con Juicio Final o la Furia. Y eso ha pasado. En la Guerra de Sinestro aún se vendía, porque hacía mucho de Crisis, pegaba con los demás villanos, y la idea era buscar amenazas que pusieran en peligro a un equipo de 7200 superheroes. En la Noche Mas Oscura aún tenía un pase, pese a ser demasiado pronto, porque era un zombie y una parte pequeña. ¿Pero esto? ¿Que demonios es esto? Un villano que mata universos… y es derrotado por Firestorm. Un Firestorm que no tiene muy claro lo que hace. En una historia en la que realmente, no hay nada importante amenazado. Y la única impresión que da de peligro es porque te lo dicen o porque leiste Crisis. Si por este comic fuera, sería un gigante tonto que lanza rayos.

 

A: Te digo más. Un villano que mata universos y que provoca un sacrificio heroico de la misma manera que lo podría producir cualquier villano lanzarrayos. Curioso. Por el resto, ni se entiende lo que quiere, ni se entiende por qué no lo consigue, ni se entiende por qué hace falta Firestorm para ello. Y lo peor, ni se entiende ni a nadie le importa. Ahora solo nos importa el misterio del anillo blanco y aún encima hasta parece que eso va a ser un bluff.

 

P: Pero eh, queda como muy importante, porque muere un personaje que había hablado tres veces en la historia. En una historia que se olvida por completo de que Ronnie tenía una familia de verdad o que Jason tenía otros rasgos de personalidad aparte de “empollón”.

El dibujo de Scott Clark es bastante malo, el único en esta serie. (De nuevo, otro rescatado de los 90 de la Nueva DC) No se sabe que es peor, sus personajes atrofiados y feos a base de rayitas, o que prácticamente nunca haga fondos o quede claro donde están pasando las cosas. Al menos eso no perjudica en el final de la historia, en el universo de antimateria, y hace un buen juego de sombras.

 

A: Bueno, por lo menos me han gustado los diseños de los linternas negras y de Deathstorm. Ni siquiera Firestorm me parece mal dibujado. Pero tienes razón, el resto del entorno espacial en el que se mueven esas figuras lleva muchos números siendo demasiado vago y triste. Y si Gleason lograba meterle épica a una historia que no la tenía, Clark se la saca a una que debería tenerla.

 

P: A un número del final, Día Mas Brillante está siendo un fracaso en la mayoría de aspectos. Y lo peor es que probablemente da igual. No Recomendado (4)

 

 

 

Heroes de Alquiler: ¿Buscas Trabajo?

 

P: Esto es otro relanzamiento del concepto de Heroes de Alquiler, que pinta mucho mejor que la versión anterior, por tres motivos. Uno es que lo han lanzado con mejor ocasión, siendo una especie de spin-off de Tierra de Sombras. Por supuesto, si te preguntas que tiene que ver con Tierra de Sombras, la respuesta realmente es nada. Que muchos de los personajes que salen en esta serie también salían en Tierra de Sombras, aunque fuera en las miniseries satélite, porque son héroes callejeros. Enlaza un poco más con la mini de TdS: Sangre en las Calles, pero tampoco continua realmente de ella.

Segundo, aunque también esta escrita por un duo de guionistas, esta vez son buenos. Son Abnett y Lanning, que viene aquí a demostrar rango después de llevar 4 años escribiendo las series cósmicas de Marvel. (Claro, que recordemos que Abnett empezó en Marvel escribiendo al Castigador, y su mayor éxito en 2000AD es Sinister Dexter, que va de mercenarios pistoleros)

Y tercero, que tiene un concepto más original, que le permite jugar con personajes variados y famosos, en vez de una plantilla de segundones. 

 

A: No hurgaré en el hecho de que yo ya confiaba en Abnett y Lanning cuando tú renegabas completamente de ellos. Yendo al concepto, Héroes de Alquiler siempre ha sido una franquicia con mucho potencial. Ha salido bien cuando se ha usado bien y ha salido mal cuando se ha ido de las manos (la serie de Ostrander es ejemplo de ambas cosas). Ahora llevaban mucho tiempo sin utilizarse como tales y creo que Abnett y Lanning han conseguido darles una pequeña vuelta de tuerca (incorporando ciertos elementos más usados en DC) que puede revitalizar la idea y darnos un buen puñado de historias interesantes, manejando a muchos personajes que merecen una oportunidad como ésta.

 

P: Hrm, hay dos tomos de Abnett y Lanning esta semana, y ninguno de los dos está al nivel al que nos tenían acostumbrados. Pero este es el mejor de los dos, y al menos no han vuelto a su nivel de los 90.

En cuanto al concepto, el problema de Heroes de Alquiler en sus anteriores encarnaciones es que era difícil juntar las dos partes del título: Si realmente cobraban por sus serviciones, muy heroicos no quedaban. Y si se pasaban el tiempo haciendo trabajos pro bono, muy de alquiler no quedaban, quedaban como Vengadores de segunda. Así que como, además, el concepto original del Heroe de Alquiler se lo ha quedado el nuevo Power Man (que funciona mucho mejor siendo una sola persona a nivel callejero), para esta serie han decidido darle la vuelta a la tortilla. Esta vez es el lider del grupo el que contrata a los distintos miembros/especialistas, según las misiones altruistas que tengan que tratar ese mes. Así, algunos son mercenarios y cobran, otros sólo “cobran” la oportunidad de hacer el bien, y algunos tienen peticiones más extrañas. De ahí el slogan de la serie, que es el subtítulo de este tomo, que está chulo. (Aunque la traducción, que es buena, pierda el juego de palabras con el título que tenía el original de “Are you for hire?”) Eso sirve como excusa para que cada número tenga una alineación distinta, y la cosa vaya variando.

Claro, que como puedes ver por la selección de la portada (que ni están todos los que son, ni son a la vez todos los que están), la mayoría de Héroes alquilados tienen poca variedad, siendo héroes sin poderes y callejeros. Porque es esa clase de serie. Pero AbLan no se quedan estrictamente ahí, si hay que coger a alguien que se salga del género, se recluta.

 

A: Tienen la alineación aleatoria y la variedad del Escuadrón Suicida, la coordinación a distancia y simultánea de Oráculo y la interacción divertida de héroes del viejo Marvel Team-Up. Y lo bueno de las viejas encarnaciones de los Héroes de Alquiler. Ante todo, me gusta el concepto. Ahora, veremos cosas concretas.

 

P: El concepto recuerda un poco también al de Aves de Presa, aunque en esa serie casi nunca tiraban de especialistas. El parecido gordo es que han reposicionado a Misty Knight como la Oráculo de Marvel. Y lo digo literalmente: Aquí está lisiada, en cama, con contactos por todo el Universo Marvel, con información sobre todo el mundo y hablando con sus operativos mediante wireless. Son demasiados parecidos. Y queda forzado, porque Misty nunca ha tenido tanta interacción con el Universo Marvel, descontando uno grupito pequeño de gente, ni ha trabajado en nada con tantos contactos, como para poder tener línea directa con todo el mundo. La personalidad también parece un poco cambiada. Por otro lado, esta versión de Misty, se parezca a quien se parezca, es bastante divertida, y es bastante aprovechable. Si no tienes en cuenta parecidos, es un buen personaje, y motor para la historia.

 

A: Es un cambio que ha valido la pena. La evolución en la personalidad se podría haber explicado argumentalmente, aunque pasan o lo hacen muy vagamente. Lo del modus operandi le puede pegar a Misty pero tienes toda la razón en que se hace raro que tenga esa relación con gente como Caballero Luna o el Motorista Fantasma. Incluso el propio Paladín. Pero bueno, a lo mejor son historias jamás contadas que algún día nos narran Abnett y Lanning. Si el cambio es que para bien, y lo es, ya buscaremos luego la forma de ver cómo encaja y a lo mejor hasta el proceso vale la pena.

 

P: El otro personaje fijo, su Canario Negro, si quieres, es Paladín. Que no es tan gratuito, se conocieron en Sangre en las Calles, que es lo único importante que pasó en esa historia. Paladín aquí también está cambiado, habiendo abandonado en buena parte su fachada de chulito pasota, y volviendose más un profesional serio que finge no ser tan heroico como realmente es. Es una buena extensión de su desarrollo personal en Thunderbolts, aunque es una pena que no hayan decidido rescatar también la lanza asgardiana que obtuvo allí. Su papel en la serie es bastante bueno, y queda bastante chulo. Sus participaciones de acción tienen la mezcla de chulería, estilo y redención necesaria. Y la química entre Misty y él está bien, aunque se pasen en venderla en cierto aspecto.

 

A: Probablemente es de las historias donde Paladin haya tenido más protagonismo en toda su historia. Me da pena que se heroifice porque es estandarizarlo un poco, cuando funcionaba muy bien como tipo bastante amoral pero tampoco desagradable. Claro que es más difícil mantener esa ambigüedad que decidirse por un lado. Al menos le mantienen el tono en el diálogo. Perdemos al buen secundario que fue  siempre pero a lo mejor ganamos un protagonista, aunque cambiado, también muy efectivo.

 

P: El primer número es un ejemplo estándar de historia de la serie, de presentación. Usa un formato muy similar al de series de televisión de este estilo, de misiones a resolver por especialistas, tipo Persons of Interest o Blanco Humano. Se presenta un crimen en curso, el control de misión manda a los agentes, empiezan a detener, hay un giro, las cosas se complican, y al final los héroes ganan. Por el camino, hemos aprendido más sobre los héroes, y al final, como es el siglo XXI, está el obligatorio avance de la trama subyacente unificadora de los distintos capítulos.

No es un mal ejemplo. El concepto se presenta de manera sucinta y efectiva. Aunque los personajes sean bastante típicos y utilizados abundantemente, y por tanto, no se pueda decir nada nuevo de ellos, están bien usados, de manera apropiada. AbLan mezcla muy bien crimen callejero y elementos del Universo Marvel, de manera imaginativa, y que hace que no sea ni aburrido crimen normal del de comics recientes de Marvel Knights, ni superheroismo estándar. Y la revelación del final es inesperada y prometedora, aunque cuesta un poco de pillar.

 

A: Es una gran presentación porque, aunque no profundiza mucho, da tantas pinceladas que te da perfectamente una idea general de lo que puede ser capaz esta serie, usando a personajes muy variados. Lo de razonar la evolución de los crímenes mundanos con los elementos especiales del universo Marvel ya sabes que es algo que me encanta: drogas atlantes, contrabando de la Tierra Salvaje… brutal.

 

P: La segunda historia es más divertida, porque le ponen más imaginación. Aquí los contratados son más originales, porque la historia implica magia, y hay que traerse especialistas adecuados. AbLan usan un héroe mágico típico pero de manera chulo, y uno menos visto, de manera tremendamente divertida, ni tan antiheroica estándar como en los 70, ni siendo una prostituta súcubo como en los 90. También hay una idea original y muy chula para el problema del número. Y un villano acertado. El cliffhanger del final es también bueno, y demuestra que no van a esperarse una temporada para que la trama principal avance.

 

A: La elección del villano es épica. Y los personajes mágicos bien, si. La que encaja menos es el personaje mundano que suele ser líder de equipos de mercenarios en lugar de trabajar por cuenta ajena. El cliffhanger es bueno, pero como le pasará a muchas cosas de esta historia, tiene muy poca explicación. Es decir, vale, eres un detective pero podrías enseñarnos alguna pista o deducción o algo ¿no?

 

P: El personaje que dices dejó de tener un equipo propio en una miniserie que está inédita aquí. (Una pena, porque aunque el status quo no cambiaba a mejor, era bastante buena) Lo presuponen en su ficha cuando dicen que está exiliada. Por cierto, que gran idea lo de usar fichas de presentación para los personajes.

En el tercer número, la trama va tomando importancia. Tiene cosas buenas, sobre todo el final, aunque abusa de tener a los protas como borricos para que haya pelea. La misión del número tiene menos importancia, pero a cambio, tiene la primera repetición de empleado. Y demuestra que AbLan se divierten mucho usando la encarnación actual del Caballero Luna, donde el concepto es que además de violento está como una puñetera cabra.

 

A: Es el mejor número del Caballero Luna y el mejor de Paladín, donde da más la talla como prota. Y el mejor en cuanto a elementos marvelianos mezclados con mundo real: Di sí al proxenetismo de razas ocultas. Pero también el peor de otro personaje que actúa como el típico héroe impulsivo e irreflexivo cuando siempre ha sido el héroe sereno y sensato que acompañaba al impulsivo e irreflexivo. Se puede entender en el contexto de a quién se enfrenta y la poca fiabilidad que ofrece pero sigue siendo una pelea de héroes demasiado inmotivada y sesentera para funcionar.

 

P: El cuarto número está centrado en Misty. Lo que pasa es que lo hace de la peor manera posible: Mediante un psicodrama, que se supone que está para tratar traumas profundos y tal, pero en realidad es una manera fácil y boba de presentar elementos y desarrollo de personaje, en vez de hacerlo de forma natural. Es forzado y pesado. (Y si te preguntas cuando ha pasado la cosa que ha traumatizado a Misty, no, no te has perdido nada. Es que Panini aún no ha publicado el comic donde pasa, la antología Soy Un Vengador, porque… porque son idiotas, supongo)

 

A: Y luego tenemos ese otro problema reiterado de cosas sin explicar: no sabemos cómo Misty ha llegado a la situación (respecto al villano) en la que se encuentra… ni sabemos como es que logra salir. Como en la mayoría de los casos en este tipo de villanos, tendremos que asumir que con fuerza de voluntad de hierro. Pues vale. Sin peldaños, ni piezas de puzzle que encajan. Solo haciendo mucha fuerza. Así se resuelven los problemas argumentales, sí señor.

 

P: El último número arregla un poco la situación, en el sentido de que se han saltado la parte difícil de explicar como el protagonista se libera de la trampa, y queda la parte fácil y satisfactoria de ver como salva el día. Como tal, no está mal. Auna bastante bien todos los elementos de la saga hasta ese punto, con lo que el tomo funciona como una historia cerrada, si la serie no hubiera seguido. Por otro lado, se abre la puerta a la siguiente parte de la trama y la siguiente ronda de preguntas, lo cual también es bueno. Nada particularmente sorprendente u original en esta conclusión, pero llega bien a donde tenía que llegar.

 

A: Pues francamente, yo no soy especialmente partidario de como los guionistas han planteado esta primera saga. Por definición, no es representativa de las misiones-tipo que podrá tener esta organización. En todo caso, bien montada, funcionaría modo de “final de temporada” por lo excepcional del planteamiento. Por las características del villano y del plan, la historia se vuelve confusa, no sabes qué de lo que ha ocurrido es real y qué no, quién estaba manipulado y quién no, quién ha tenido según qué ideas o qué otras o quién se ha visto envuelto en esto por propia voluntad. Se quiere establecer un procedimiento más o menos rutinario de actuación basándose en una historia que tiene que ser por su naturaleza absolutamente excepcional y que funciona como epifanía para un personaje que casi, casi se nos acaba de presentar en su nueva modalidad. Y con muchas cosas sin explicar: cómo hemos llegado hasta aquí, cómo ha picado Misty tan fácilmente, cómo han picado los demás tan fácilmente en un truco tan sencillo, cómo sale Misty de ahí, cómo averigua Paladín lo que ocurre. Para mi, esta primera historia tiene muchísimos problemas. Pero el hecho de que pese a todo me haya dejado buen sabor quiere decir que el concepto y el tono valen mucho la pena, por lo que espero que siga adelante.

 

P: Es fin de temporada. Una temporada corta de las británicas, supongo. Pero si, el argumento se colapsa un poco hacia el final.

El dibujo es de Brad Walker, que ya colaboró con AbLan en Guardianes de la Galaxia. Y está igual de bien aquí que allí. Sus figuras y caras no son siempre sólidas, pero al menos es consistente y casi atractivo en eso. Hace bien a los personajes, y es capaz de vender bien las escenas de acción, que en algunos casos, como con movimiento, es más difícil de lo que parece.

 

A: Enorme contraste entre Walker y Atkins, el de los dos últimos números, que parece un novato haciendo bocetos y le quita mucha magia al fin de fiesta. Walker está bastante inspirado y eso que le tocan personajes nada fáciles como el Caballero Luna o el Motorista Fantasma.

 

P: Pese a los problemas del final de la historia, es un concepto bueno, y la serie prometía. Es una lástima que sea de las muchas series que han cortado este año en Marvel, apenas llegando al segundo año. Recomendado (8)

 

 

 

Iron Man Legado: Revolución Industrial

 

Esto es el segundo y último tomo de Iron Man Legado, serie que va de Historias Jamás Contadas de Iron Man, cada una en una época distinta de la época del personaje. Hasta ahora, es la única serie regular que le han dado en solitario a Fred Van Lente, y le han tenido que dar una serie de flashback, que nunca duran mucho más de un año. Es absolutamente incomprensible como tratan de mal a uno de sus mejores guionistas. Y con el recorte de miniseries no “esenciales”, ahora mismo no está escribiendo nada para Marvel, lo cual es más trágico aún.

 

Esta historia transcurre durante la etapa de Denny O’Neil con el personaje, concretamente, en la larga historia de su segunda crisis de alcoholismo, que ocupó casi toda su etapa. Francamente, la etapa consistió en coger la idea original de Michelinie/Layton, y estirarla durante un porrón de números, con menos sutileza y más drama pesado. Y mientras tanto, James Rhodes obtenía un transplante completo de personalidad que le quitaba la gracia, mientras se convertía en Iron Man y se enfrentaba a algunos de los villanos más cutres de su historia, en historias que demostraban una ignorancia absoluta sobre ciencia. Esta historia, como amablemente nos cuenta una nota editorial, transcurre cuando Tony ya había dejado el alcohol, pero aún parecía un vagabundo y acababa de empezar a reconstruirse. Desgraciadamente, hay algunas inconsistencias con como estaban las cosas entonces. Aparece un grupo de villanos, y no tiene la alineación que debería tener en ese momento, con personajes que no se unieron hasta más adelante. Namor lleva un traje que no llevaba en esa época. Y resulta difícil de creer que Tony llevó una armadura de reserva escondida durante todos esos números y no se le ocurrió usarla en ningún momento. Pero como ves, son problemillas menores. Lo irritante es que eran fácilmente solucionables.

 

Esta es una buena idea para una historia retroactiva, porque va de encajar otras historias retroactivas. Lo triste es que tengamos que llegar a un punto como este de trabajar con historias que van de encajar otras historias pasadas entre si. Pero si lo miras como jugar con los elementos, y de paso, encajar todo eso, como pasará si no has leido las historias originales, no es tan malo. La idea es que la historia funcionaba bien en su día (problemas de escritura aparte), pero desde entonces ha habido revelaciones que hacen que uno se pregunte cosas. Si Iron Man lleva años formando parte de una cábala secreta, los Illuminati, que se dedican a arreglar cosas secretamente, ¿por qué no ayudaron a Tony a salir del paso? Igualmente, cuando Brian Vaughan creó al Orgullo en Runaways, dijo que eran los señores del crimen secretos de Los Angeles porque allí no había superhéroes. Excepto que fue a coger la segunda ciudad de Marvel donde más superhéroes ha habido. Precisamente, Iron Man estuvo establecido en la costa oeste por aquella época (por no hablar de una sucursal entera de los Vengadores). ¿En serio nunca entraron en conflicto? Esta historia sirve para resolver esas dos preguntas. Gracias a eso, esta historia no tiene el problema de muchas historias retroactivas, de que no puede pasar importante. En este caso, lo importante es explicar porque las cosas pasaron como pasaron, y la intriga es ver porqué.

 

El conflicto con el Orgullo (que debería traducirse como la Camada, pero bueno) es lo mejor del tomo. Van Lente los escribe igual de bien que Vaughan, con una buena interacción entre ellos (aunque la aparición de Alex es gratuita) pero les da más espacio para lucirse, incluyendo un gran combate final donde demuestran que realmente son peligrosos de por si, y pueden ser chulos incluso como grupo de villanos estándar, cosa que no llegamos a ver en Runaways. De todas maneras, la mayor parte del tomo no es eso, se centra en el lider del grupo, Geoffrey Wilder, y su duelo personal de voluntades y recursos con Tony Stark. Es una elección brillante, porque en muchos sentidos son números opuestos (irónicamente, Wilder se parece más al típico héroe de estas situaciones, teniendo familia y habiendo tenido que ganarse su fortuna, a diferencia de Stark), y el tomo va de una serie de movimientos y contramovimientos entre ambos, bien pensados. Que demuestran la clase de influencia que tenía el Orgullo, como eso no siempre es suficiente y a veces puedes derrotar al poder (toda la historia tiene un claro tono de Pueblo vs Poder, por si no quedaba claro) y que Wilder prácticamente se derrota él solo debido a un defecto gordo en su manera de ver el mundo. Al final, la explicación de porque el Orgullo no volvió a interferir en las actividades superheroicas en la Costa Oeste, y viceversa, porque Iron Man no trató de detenerles, encaja perfectamente, y es quizá el mejor momento de Iron Man en el tomo.

 

La parte de los Illuminati es menos importante en el tomo, pero Van Lente logra hacer algo impensable: Una historia decente con los Illuminati. Aquí se escriben más como un grupo de amigos que están en contacto en ocasiones para intercambiar información y problemas, en vez de la conspiración extraña que vete a saber que pretendía de Bendis. La explicación de porque no ayudan a Tony con la pérdida de su fortuna es lógica, y explica de paso porque no han ayudado tampoco a cualquiera de los otros cuando les han pasado cosas similares (otro de los problemas de la idea del grupo era que casi todos sus miembros han estado muertos, desaparecidos o similares durante épocas, y al menos esta historia lo admite). Por otro lado, también explica un problema menor de la historia original, y es porqué ninguno de sus amigos superheroicos ayudó a Tony con sus problemas. (Es decir, le vimos tratar de ayudarle cuando estaba borracho, y cuando se había reconstruido, pero no durante el proceso) Eso se resuelve aquí de una manera bonita. Y cuando crees que esa es la última implicación de los Illuminati, viene el capítulo final, que tiene sin duda el mejor uso del grupo, pateando culos, básicamente, en una buena secuencia. Tenerles enfrentandose al Orgullo es una idea perfecta, porque son también números opuestos, organizaciones secretas ambas, y ambas tienen supergenios, hechiceros, mutantes y no humanos. Las reacciones entre ambos grupos están muy bien, sobre todo la reacción de los Stein a los científicos de los Illuminati.

 

De todas maneras, el centro de la historia es la historia personal de Tony en todo esto. Como la saga anterior, empieza un poco lenta, con Tony deambulando por Los Angeles, con una inexplicable armadura de Iron Man que no le pega a la historia, y enfrentandose a un villano de Spiderwoman, ya que también vivia en la Costa Oeste. No es un gran comienzo, pero si que presenta bien las ideas y te mete bien en la mentalidad y tono de la serie en la época. Tras eso, empieza la historia de verdad, protagonizada por Tony Stark y no Iron Man (aunque el Iron Man oficial de la época, Rhodes, tiene una aparición decente más adelante), tratando de reconstruir su vida. Y es una pena que en Marvel no se pueda reconstruir la continuidad, porque la idea de esta saga de cómo Stark empezó a reconstruir su imperio es mucho mejor que la de la historia original. Tiene más sentido económico (muchísimo más pensado que las tonterias de O’Neil), mucho más sentido temáticamente (irónicamente, es más “relevante” que lo que hizo O’Neil, que se supone que era lo suyo) y más implicación personal para Tony. De todas maneras, se le da una buena explicación a porque toda esa parte no se pudo volver a mencionar en siguientes números, pero si que podría usarse en el futuro. Van Lente construye unos buenos personajes, le da una buena interacción a Tony con ellos, un buen arco argumental para él alrededor de ellos, y una buena idea de cómo reconstruirse tras una caida y enfrentarse al poder, con los altos y bajos y consideraciones necesarias. Y también tiene a Stark, sin armadura, derrotando a un grupo de villanos, que requiere suspender la incredulidad un poquito de más, pero se puede pasar.

 

El mayor problema del tomo es el dibujo, como en el anterior. Los dos primeros tercios los sigue haciendo Steven Kurth, que es bastante cutre, dentro del estilo de los malos dibujantes Marvel recientes, con personajes en poses raras y con un aspecto poco atractivo, y acción que cuando no es confusa es poco estética. Además, no hace particularmente bien la tecnología, que debería ser requisito indispensable para dibujar Iron Man. El último tercio lo hace Philippe Briones, que es muy similar. Aunque hace mejor la acción, al menos.

 

Una pena que en Marvel no le dieran ni una oportunidad a esta serie (la tercera saga habría ido del Iron Man del 2020, que suele salir bien), ni se la estén dando a la carrera de Van Lente, que sigue siendo de los mejores que tienen, y este tomo lo demuestra. Si no te gusta la serie o dirección actual de Iron Man, aquí está alguien que lo capta mejor. Recomendado (8)

 

 

 

Iron Man/Thor: Complejo de Dios

 

Esto es (principalmente) una miniserie bastante gratuita, que existe únicamente porque en Marvel pensaban que podían vender más material de Thor por aquello de la película, con el aliciente de tres cuartos de lo mismo para Iron Man. Bueno, por eso y porque Abnett y Lanning necesitaban trabajo, ya que con la cancelación de las series cósmicas se han quedado sin series regulares, pero en Marvel aún les aprecian.

 

Lo que no existe, es para tratar el tema de la relación estropeada entre Iron Man y Thor. Presumiblemente, eso se daba por arreglado en la mini de los Vengadores en Asgard. Así que, aunque esta mini tiene de punto de partida consecuencias de Asedio (por lo que lleva cierto retraso), se toma que ambos ya están en relaciones cordiales, aunque aún no han vuelto a ser amigos. Y eso se toma como status quo, es decir, no se tratan los temas que han llevado a esa situación, aunque si que se nota como se va reconstruyendo la dinámica entre ambos, presumiblemente como la primera vez.

 

La otra idea es tratar al menos los parecidos y diferencias entre ambos protas, para que al menos no sea un team-up genérico. Los parecidos realmente no se exploran mucho, se deja en que funcionan bien en equipo y sus habilidades se complementan. Las diferencias se basan sobre todo en lo de la oposición entre la ciencia y la magia. En eso, y en la idea que te indica el título de que Thor es un dios. Curiosamente, en vez de tratarse mucho el tema de que ir diciendo por ahí que alguien es un dios es muy arrogante (y como eso no debería sentarle muy bien a alguien que es más bien tirando a ateo como Tony), AbLan van por el camino contrario, el de tomarse lo de dios como algo que es así, y tratar lo de la arrogancia del hombre de querer ser dios mediante la ciencia, que es donde convergen ambos. Apropiadamente para la idea, el antagonista que mueve la historia es alguien que es científico, es un dios, y tiene un largo historial de provocar desaguisados para que los arreglen los héroes (que se resumen comodamente en una página doble. Por cierto, inciso curioso: Como casi todas las veces que se ha usado al personaje en los últimos 10 años, pasan un tiempo sin usarle, y entonces lo usan en dos series distintas de manera casi contradictoria. Creo que ya van cuatro veces)

 

La historia empieza bien. Hay una buena secuencia estableciendo la dinámica actual de Iron Man, Thor, Stark Resistente y Asgard, tratando consecuencias recientes. La presentación de la amenaza, en vez de ir directamente a los protagonistas enfrentandose a ella, tiene a varios villanos jugando por todo el Universo Marvel, con lo que aparecen y se usan personajes muy variopintos, de manera que queda bien. Los villanos tienen una manera de actuar en común, mezclando varias mitologías, que queda suficientemente tétrica e intrigante. Y la selección de villanos parece buena, mezclando de ambos personajes. Incluso una vez se presenta el conflicto, hay ideas buenas, como la historia de uno de los villanos (con la que creo que es la primera aparición del Cid en un comic Marvel) o la localización de la base de los malos.

 

Pero una vez empieza el conflicto superheroico, se convierte en un comic de superhéroes al uso, y además, uno muy tonto. El antagonista se supone que es increiblemente inteligente. Pese a eso, es incapaz de ver problemas obvios en su plan que cualquiera puede ver, y que él debería poder ver, porque le han pasado otras veces. Además, se vuelve increiblemente estúpido, únicamente para poder ser derrotado. Es como si hubiera perdido el poco desarrollo que ha tenido con los años. El otro villano principal tiene el problema de que siempre ha sido muy cutre, y de momento, parece que siempre lo será. Aquí, le pasa lo de siempre a los villanos de poderes poco definidos, que puede hacer un montón de cosas difíciles por exigencia del guión, pero al final es derrotado fácilmente por lo mismo. Todo el enfrentamiento contra él es una chapuza retro. Y los demás villanos, después de una buena presentación, están únicamente de punching bag.

 

En cuanto al tema, AbLan no dicen mucho tampoco. El conflicto entre magia y ciencia de Stark y Thor acaba resolviendose de la manera más tonta posible, en una pelea entre ambos que, aunque un poco justificada, es perder el tiempo durante medio número. Y el objetivo a buscar de la historia empieza siendo buena idea, pero por mucho que intentan venderlo como algo trascendental, queda un poco ridículo, funcionando predeciblemente y por conveniencia del guión, y acaba en nada. Así que al final, acaba siendo una de esas miniseries que podían haberse publicado hace años, y no en el buen sentido.

 

Para colmo, el dibujo es de Scott Eaton, que ha seguido un rumbo similar al de los guionistas. Empezó siendo horripilante en los 90. Reapareció años después, y había mejorado: Su trabajo en, por ejemplo, X-Men Legado, era bastante bueno, nada que ver con lo que era antes. Sin embargo, aquí vuelve un poco a las andadas. La base es sólida, pero no sabemos si es el acabado o que, pero los detalles y la anatomía se van de madre, y cada vez más conforme avanza el tomo. Las figuras cada vez se emborronan más. Las peleas en vez de fluidez a lo Pelletier son marañas a lo Tolibao. Y los diseños son un poco noventásticos también. Ojalá no siga así.

 

Como extra, el tomo lleva también la historia de Marvel del Día del Comic Grátis de 2010, que es otro team-up entre estos dos. Muy apropiado, porque no solo tenían o iban a tener película, las series de ambos están escritas por Matt Fraction, que también escribe esta historia. Esta historia no es de pelea, sino más reflexiva, con una trama relacionada con la ciencia y el futurismo de Iron Man, que involucra tangencialmente a Thor, que sirve de excusa para que se suba a bordo y de su opinión sobre el tema. Bastante buenas reflexiones, mejor idea para Iron Man y Tony Stark que muchas de las que hace Fraction en su serio, ayudado porque aquí no se eterniza. Aunque a veces se le da cháchara de más, y el final no concluye particularmente bien. El dibujo es de Romita Jr, que apropiadamente, también ha dibujado las series de ambos personajes. Desgraciadamente, en vez del estilo elegante que tenía en Iron Man, tiene el forzado con bloques que tenía en Thor, donde Iron Man es una lata y Thor tiene siempre cara rara y parece que lleve el martillo pegado a la mano en vez de cogiendolo.

 

Una miniserie con alguna idea interesante, pero que desgraciadamente, acaba cayendo en el síndrome de las miniseries bazofia de relleno. Neutral (5)

 

 

 

Masacre MAX: Chalado

 

Justo lo que el mundo necesitaba: OTRA serie de Masacre. La cuarta, si llevas la cuenta. A decir verdad, a las otras dos series secundarias les queda muy poco (Team-Up termina esta semana, y de Corps queda un tomo), y esta ya ha sido cancelada también como parte de los recortes de Marvel.

 

La idea de esta serie, como dice el título, es que pertenece a la línea MAX, es decir, supuestamente para lectores maduros, que se suele traducir en que puedes tener palabrotas y más sexo. Porque eso es lo que le hacía falta al humor barato de Masacre, recursos facilones. La otra idea de la línea es que suelen poner autores de cierta calidad, y por eso publican poquitas cosas. Eso se cumple esta vez: Escribe David Lapham, que se supone que tiene credenciales haciendo comics maduros (aunque en la última década se haya dedicado principalmente a hacer cosas olvidables con personajes de las compañías) y dibuja Kyle Baker, que sólo suele coger proyectos muy particulares, especialmente si no escribe él.

 

Desgraciadamente, la serie cumple los peores temores para ella. Es una serie que va en plan comedia total, lo cual no es necesariamente malo. El problema es que el nivel de humor es muy, muy bajo. Lapham aprovecha que puede decir cualquier cosa para que la mitad de los chistes sean escatológicos, y no precisamente originales. Igualmente, todo personaje femenino existe únicamente como objeto sexual para el protagonista, con ninguna otra personalidad que querer cepillarse a Masacre. Si, se supone que es comedia, en plan James Bond pero en exagerado, pero aparte de no ser gracioso, no deja de ser degradante en un nivel cuasi-Austen. Encima, el sentido de humor de Masacre en vez de caerte bien pese a las cosas que hace, porque tiene gracia y tiene cierto aire de inocencia, aquí queda como alguien más desagradable y más típico.

 

La serie transcurre en un mundo de reglas absurdas, que no es superheroico, es más, como he dicho, en plan James Bond. Es más o menos el mundo normal, pero hay organizaciones criminales raras y mercenarios aún más raros que tienen ciertas habilidades especiales y trajes de colores. De todas maneras, tampoco te lo puedes tomar muy en serio, Lapham y Baker básicamente están parodiando las películas de espías y ese tipo de series aventuras, con alguna parodia ocasional de personajes de Marvel. Que acaba siendo Masacre metiendose en aventuras extravagantes, y encontrandose a la versión en esta serie de personajes conocidos suyos. Es como una versión con más palabrotas y desnudos de las parodias que solían hacer en What The? Al menos se nota que saben del personaje, porque usan personajes, o mejor dicho, versiones vagamente reconocibles, de todas sus etapas (aparte de los típicos, hay personajes de Cable/Masacre e incluso la secretaría que tenía en la excelente etapa de Simone, que por cierto, pronto publicará Panini por fin)

 

La primera historia es un ejemplo de historia normal para este Masacre, contada desde el punto de vista de su “sidekick” Bob, Agente de Hydra. Hay una idea decente en el personaje de Bob, deconstruyendo un poco este tipo de relaciones, pero esta oculta entre un montón de giliflauteces y chistes que darían vergüenza a los guionistas de Fuga de Cerebros. La segunda historia va enteramente de un personaje femenino tratando de practicar sexo con Wade, y es tan patético como suena. El tercer número va de la versión de esta serie del Barón Zemo, que es una de esas veces donde los autores querían contar una historia, y le pusieron un nombre conocido para que no quedara tan fuera de lugar. Bueno, excepto que no tiene conexión con Masacre. El caso es que esta versión es un neonazi en plan Ku Klux Klan. La historia va de contar lo patético que es, y entonces humillarle más. Al menos los chistes varian del resto del tomo, pero también son repetitivos, y francamente, es un blanco muy fácil. El siguiente número tiene a Cable, donde el chiste es que Cable actua como si estuviera en una serie seria, soltando sus cantinelas de siempre de salvar el futuro, pero nadie le hace ni puñetero caso. Es un buen chiste, pero el resto de historia de alrededor no lo es. El siguiente número tiene una versión del Supervisor, que aquí es una chica, porque no querían usar al Supervisor. No tiene ningún elemento del personaje, simplemente querían tener una adversaria para que Masacre luchare antes de tirarsele encima. Por último, hay un número dedicado a la versión de Dominó, y… te puedes imaginar de que va. ¿Personalidad? Que va, la única diferencia es que Masacre a ella si que la trata con algo de respeto, y queda menos vergonzoso. Pero vamos, todo el rato los mismos chistes.

 

Lo único bueno del tomo es el dibujo de Kyle Baker. Su estilo parecen dibujos animados a medio camino entre los de la Warner y los de Spumco, pero con colores más apagados. Es muy apropiado para una comedia, pero tiene suficiente realismo para reconocer a los personajes como gente de verdad. Y tiene buenos gags visuales. El problema es que está al servicio de chistes muy malos y muy poca historia para que pueda lucirse.

 

En serio, David Lapham, ¿no eras un guionista aclamado de comics independientes? ¿Qué haces perdiendo el tiempo con esta bazofia? ¿Qué te ha pasado? Porque esto es vergonzoso, incluso más, a su manera, que el resto de bazofia de Masacre. Evitar a toda costa (2)

 

 

 

Soldier Zero

 

Esta es la segunda (en realidad, la primera, originalmente) serie de las tres series “creadas” por Stan Lee para Boom, después de Traveler. Esta tiene bastante mejor pinta, en parte porque tiene un concepto más intuitivo e interesante, en parte porque el guionista elegido para desarrollar la serie es muy bueno. Es Paul Cornell, que ha demostrado ser todo un hallazgo en cosas como Capitán Britania o Action Comics.

 

La idea básica de la serie es una que se ha visto muchas veces: Empezando por mangas como Guyver, y siguiendo con superhéroes como X-O Manowar, Techjacket o el nuevo Blue Beetle. Es la del tipo normal que encuentra una armadura alienígena y se funde con ella, y tiene que compartir mente con la programación de la armadura. Esta serie tiene una gracia añadida, y es mala suerte que haya salido casi a la vez que la nueva encarnación de Veneno, por casualidad, porque ambas tienen el mismo giro en el concepto. Incluso tienen la misma limitación para que el protagonista no se quede permanente con el traje puesto.

 

El caso es que al igual que Flash Thompson, el protagonista de esta serie es un antiguo soldado americano que se quedó sin el uso de las piernas. Pero ahora tiene la oportunidad de unirse a un traje alienígena que le permite recuperar las piernas, aparte de los poderes extra que le da. Pero también una voz más en su cabeza, y un inconveniente grave si lo usa demasiado tiempo. El resto de la historia ya no se parece, es más típica del resto de series de armadura alienígena: Ver como el prota se adapta a la armadura, a su identidad secreta, y a los inevitables otros alienígenas que vienen persiguiendo a la armadura renegada.

 

Pero aunque los elementos están vistos, la mezcla queda nueva. Sobre todo, porque Cornell es muy buen guionista, y aunque no puede salirse mucho del esquema con sus ideas habituales, si que puede pulir la ejecución al máximo. No sólo evita los clichés en la ejecución, ve venir lo que el lector espera, y se adelante a él con una subversión de las expectativas. El protagonista, Stuart, queda humano y creible, sobre todo en su relación con su hermano y con su aspirante a novia, que es el núcleo emocional de la serie. Lo mejor es como lleva Cornell el tema de la parálisis, con tacto y educación, pero evitando llevar pies de plomo para ser políticamente correcto, o pasarse con el drama y la angustia vital. En vez de eso, se toma como una parte de la vida normal, y queda bien como afecta y no afecta a sus relaciones.

 

Lo mismo para su relación con la armadura. La interacción divertida entre piloto y copiloto en un mismo cuerpo que decíamos que estaba ausente en Firestorm, esta bien hecha aquí. Se explica todo muy bien, con buena ciencia e imaginación y se le da buena voz a la armadura, a mitad de camino entre interface robótico y listillo. La parte de pelea contra los villanos tiene menos gracia, porque son un poco genéricos, pero las situaciones donde ponen al protagonista si que son interesante, y sus reacciones.

 

El dibujo es de Javier Pina, que conocíamos de DC, donde básicamente era el Jesus Saiz de repuesto, no es que eso fuera algo malo. Al contrario, tiene un estilo tradicional, pero claro y agradable. Y el diseño del Soldado Cero y los demás es simple pero efectivo.

 

No hay mucho más que decir. Si la premisa te suena bien, se hace lo mejor posible. Es una pena que en el siguiente tomo se vaya Cornell, y que no se le aproveche más. Recomendado (8)

 

 

 

X-Men Forever: El Precio de la Vida… ¡es la Muerte!

 

Ya es malo que en Panini se inventen los títulos de los tomos, y en vez de darle el título que tienen originalmente, pensado para ser un título, le pongan un título sacado al azar de uno de los capítulos de dentro. ¿Pero tenían que coger el más engorroso y ridículo que había? Será que querrían recalcar que esto era claremontiano al máximo.

 

Esto es el final de X-Men Forever. X-Men Forever era una especie de recompensa para Chris Claremont por sus años de trabajo con la Patrulla-X, o premio de consolación ahora que ya no podía escribir las series de verdad, o último intento de darle algo que le tuviera contentos a él y sus fans sin molestar a nadie más. La idea era que Claremont podía continuar escribiendo a la Patrulla-X allá donde se quedó al final de su etapa clásica en la serie, en 1991, ignorando todo lo posterior y pudiendo hacer lo que quisiera. Así no molestaba a nadie y todos contentos. Excepto que, como suele pasar, Claremont se ha pasado el cometido de la serie por el forro. En vez de hacer las tramas que tenía originalmente pensadas en el 91, ha tirado la mayoría y se ha inventado nuevas, con su mente que ya no está en las mismas condiciones. En vez de continuar donde se quedó, ha decidido hacer varios cambios retroactivos a la situación que ha heredado, explicandolos sólo a medias, o no explicandolos en absoluto. Y haciendo cosas que jamás le habrían dejado hacer en su día ni en un millón de años, lo que estropea un poco la idea central, la premisa de hacer como si Claremont no se hubiera ido nunca, que era la gracia.

 

En vez de eso, tenemos a Claremont jugando con los personajes de la Patrulla-X (y del resto del Universo Marvel en menos medida) tal y como estaban a principios de los 90. Que no sería malo, si no fuera porque es el Claremont repetitivo y absurdo de hoy en día. Así que es un batiburrillo de sus mismas ideas de siempre, y de tácticas de choque porque tiene libertad para hacer lo que le da la gana. En las primeras, ya sabes, control mental a tutiplen, transformaciones corporales, (el psicoanalista que pillara a Claremont se forraría), diálogos recargados y absurdos, y darle vueltas a las mismas ideas de siempre sin nada nuevo que decir, ni llegar a ninguna conclusión. En las segundas, montones de personajes importantes mueren, porque si. Cada 8 números o así, muere un personaje importante, y al final parece un chiste más que otra cosa. Igualmente, por supuesto, otros personajes sufren cambios completamente arbitrarios, porque si. Los personajes que no son de los favoritos de Claremont, o mueren, o desaparecen casi sin explicación, o aparecen como invitados quedando en ridículo.

 

Este tomo es principalmente una saga larguísima sobre una de las tramas principales de la serie hasta ahora, la de las dos Tormentas. Eso resume los problemas de la serie rápidamente: En vez de continuar con cosas nuevas, Claremont coge una idea que ya quedó zanjada en 1991, la de Tormenta revertida a una niña. En vez de eso, tiene que deshacer esa conclusión, para contar una historia que incluye alteración corporal, heroinas transformadas en villanas, control mental, darle vueltas a historias de hace más de 20 años que sólo unas pocas personas recuerdan y una explicación demencialmente complicada que no sirve absolutamente para nada porque lo deja todo como antes, excepto que con muertos de por medio. La Tormenta malvada es una villana que únicamente existe para ser malvada, y ha conquistado Wakanda a base de que allí son africanos, pobrecitos, y hacen caso al primer psicópata que mate a su rey. El resto de la historia continua a base de “sorpresa” tras sorpresa, a cada cual más descabellada, en una historia que huele a viejo en el mejor de los casos.

 

Otras cosas que ocurren en el tomo: Aparecen los Vengadores, y se enfrentan a la Patrulla-X porque como no le caen bien a Claremont, tienen que hacer de villanos, aunque no tenga sentido en absoluto para los personajes, y ni se molesten en justificarlo. Personajes entran en romances sin explicación, aviso alguno o explicar que demonios ven el uno en el otro, con la impresión de que los empareja únicamente para agotar las combinaciones que no ha habido en el Universo Marvel real. Hay otra historia, en Japón, todo con tópicos que hemos visto en otros comics de Claremont. Y por supuesto, hay subargumentos que empiezan y jamás terminaran, con todo quedandose abierto, pese a que Claremont sabía que este era el final de la serie, porque no puede tener un final en condiciones ni al final de su carrera.

 

En este segundo volumen de la serie, para colmo ni siquiera han podido mantener un dibujante regular. Al principio hay un par de episodios cada uno por dos dibujantes que ya estuvieron en el tomo anterior. Uno es Mike Grell, que tiene el estilo retro, competente pero soso, que le viene al pelo a la serie. El otro es Rodney Buchemi, que ya estuvo en Hercules, y es muy bueno en su estilo clasico modernizado, dandole mucha personalidad y vida a los personajes, ojalá consiga mejores trabajos tras esto. Después hay dos números de Andy Smith, que lleva más de una década haciendo suplencias ocasionales, y al menos no ha acabado tan mal como su mentor Bart Sears. Sigue sin ser muy bueno, de todas maneras. Y los dos números que quedan, incluido el final, son de novatos, Atkins y Rosanas, que hacen lo que pueden. Al menos el tono se mantiene sorprendentemente consistente.

 

Y así termina la carrera de Claremont, (aunque dada la dirección actual de la nueva DC de viejas glorias acabadas, no me extrañaría nada que le anunciaran mañana escribiendo dos series) no con un gran final, sino con más de lo mismo, que ya sólo le gustaban a un puñado de sus fans acerrimos que se tragaban lo que sea. Pero como ha quedado demostrado, no eran los suficientes. Pero bueno, sus logros siempre quedarán ahí, y es mejor dejarlo estar, ahora que sus creaciones por fin tienen una nueva dirección que no es reciclar el pasado. No Recomendado (3)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Masacre: Compañeros de Viaje: Historias de relleno, la mitad humor normal, la otra mitad absurdo de dibujos animados. Casi nada salvable, aunque el dibujo suele estar bien. No Recomendado (4)

 

Thor: Tres Guerreros: Aventura olvidable del grupo, del montón, con dibujo decente. Neutral (6)

 

 

 

Adiós a Planeta/DC

 

Este mes de Diciembre de 2011, es el fin de una era. Después de 6 años y medio, Planeta ha perdido los derechos de publicación de DC en España. No sólo ha sido una etapa larga dentro de la siempre cambiante historia de la edición de DC en España (recordemos que eran los cuartos en 15 años, después de Norma, Vid y Zinco), es también el final de la hegemonía de Planeta publicando comics en España. Recordemos que cogieron los derechos de DC en buena parte porque perdieron los de Marvel ante Panini. Si te das cuenta, Planeta llevaba publicando los comics de una gran editorial americana sin parar desde 1983, casi 30 años. Eso es toda la memoria de buena parte del público actual. Se va a hacer raro no tenerles ocupando buena parte de las estanterías de novedades.

 

La edición de Planeta de DC empezó bien: Coger las series más importantes de DC, y empezar a publicarlas mensualmente, la primera vez que pasaba desde principios de los 90 en España, la mayoría de las veces, empezando por donde lo dejaron sus predecesores. Además, proyectos más especiales (normalmente material inédito pero no reciente) y Vertigo se publicarían en tomos, y también reediciones de clásicos. Y entonces las cosas empezaron a torcerse. Tuvieron que acelerar la edición del material moderno porque llevaban mucho retraso, y eso resultó en que publicaron muchísimas cosas fuera de orden, muchas veces de manera evitable, y siguieron con ese desorden como su tónica habitual. Igualmente, la mayoría de series regulares se cancelaron y todo quedó en tomos, que se publicaban de golpe, en órdenes raros y apelotonados. Con el tiempo, encima, se dieron cuenta que su política de “sacar un montón de material tan irrelevante que ni siquera DC ha reeditado, todo de golpe” no funcionaba, y decidieron cortar el grifo, dejandose cosas bastante más importantes que las que han publicado, sin publicar. (Es decir, han publicado un montón de material “clásico” de los 70-80… ¿pero donde está Escuadrón Suicida, una de las series más aclamadas de la crítica de la década? Recuperaron mucha bazofia de los 90… ¿pero porque no continuaron la edición de Norma de Young Justice, que tenía un autor famoso, personajes famosos, y fue suficientemente relevante como para generar una serie de TV? Y no entremos en la manía personal que le tenían a Gail Simone, no publicando casi ninguno de sus comics, mientras que publicaban comics peores de la misma generación, por autores que han caido en el olvido. Eso por poner los ejemplos más sangrantes)

 

Entonces llegaron los recortes masivos, y los retrasos cada vez mayores. Entonces estaba claro que había problemas, en parte por mala gestión, en parte porque el mercado está flojo y DC nunca ha vendido mucho en España. Al final, Planeta sólo estaba publicando un puñado de series regulares, alguna reedición nueva, y sobre todo, reeditar en otro formato cosas que ya habían publicado ellos mismos, en una especie de autocanibalismo que sólo podía acabar en que se devoraran a ellos mismos. Triste, pero ha ocurrido. De todas maneras, no todo es malo: La han cagado y cometieron errores por el camino. Pero publicaron buena parte del material de DC de los 00, y parte de eso era muy bueno. Reeditaron material excelente que, aunque ya publicado, era difícil de encontrar. Y han publicado por primera vez en España, de manera completa, cosas como los Nuevos Titanes completos, la Legión de Superhéroes de Levitz, Doom Patrol de Morrison, Shade el Hombre Cambiante, Espectro, Starman… que era criminal que no estuviesen editadas aquí. Y eso hay que aplaudirlo.

 

O quizá no, porque quizá sus sucesores, el Catálogo del Comic, sean los mismos perros con distintos collares. Pero eso lo veremos el año que viene, igual que el incierto destino de Planeta, a la cual le queda más bien poquito que editar ahora.

 

 

 

Y hasta aquí hemos llegado por este año. Las Críticas Reconstructivas volverán en 2012. Pero el Cuarto Muro seguirá abierto en vacaciones. En breve tendreis el comentario del Previews de Marzo, en unos días tendreis una nueva entrega de las Retro-Críticas, y a principios del año que viene, si todo va bien, tocará la Retrospectiva de 2011, donde resumiremos la locura que ha sido este año, y echaremos un vistazo al que viene, que sin duda será aún más loco. Espero acompañaros en medio de toda esa locura. Pero hasta entonces, nos tomaremos unos días para descansar y disfrutar de cosas simples, o algo. Así que espero que paseis todos una Feliz Navidad. Saludos navideños.

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Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, nos acercamos cada vez más al final de año, y de la situación tal y como la conocemos. En este caso, vienen los tomos de Planeta, la última tanda ya, más un par de tomos de otras editoriales. Todo había salido la semana anterior (realmente, esta semana no ha venido nada), pero aquí está, por aquello de distribuirse.

Poco o nada más que decir del panorama de momento. Así que la última actualización del culebrón del podcast: ¿Recordais que hace un par de semanas parecía haber encontrado uno bueno, gratis y descargable, Ivoox? Pues la semana pasada resultó imposible subir el podcast a ese servidor, después de más de una docena de intentos en distintos horarios, programas y ordenadores. Así que a menos que esto se solucione, o encuentre otro mejor, volveré al otro servidor que había encontrado, Mixcloud, que funcionaba bien, aunque no permitía descargas. Siento las molestias, os puedo asegurar que no os molesta más que a mi.

Poco más que decir esta vez, me dejo la verborrea habitual para la próxima semana. Así que tenemos Green Lantern Nº18, Power Girl Nº3, Scarlet y Starman Nº6.

 

 

 

 

 

 

Green Lantern Nº18

 

P: Aquí empieza la Guerra de los Linternas Verdes, que es el siguiente gran crossover de la familia de series de Linterna Verde, como suele pasar cada par de años. La última vez se les fue un poco de madre por toda DC y salió la Noche Mas Oscura. Está vez es más comedido, y sólo afecta a las 3 series regulares de LV, durante 3 meses, aunque se supone que las cambiará para siempre. Dado que coincidirá con los relanzamientos globales de DC, algo de eso si que habrá.

De algo no se puede acusar a Geoff Johns, y es de no preparar las cosas con tiempo, al menos en esta serie. Esta saga, como suele pasar, es la conclusión de una serie de tramas que llevaban dando juego hace tiempo. No es lo de las Linternas de colores, que en principio no es de lo que va esta saga (aunque el espectro emocional juega un papel importante). Después de tres años de colorines, esta vez se centra más en el Cuerpo original.

 

A: Es que no es que el cuerpo original tenga poca cosa que resolver, nunca ha tenido el funcionamiento más óptimo. Seguimos teniendo a unos Guardianes terriblemente siniestros, con una nueva revelación de ex miembro todavía más repugnante. Y seguimos teniendo a un Hal rebelde y desobediente. Vamos, las constantes desde hace décadas. Pero por primera vez, parece que esto va hacia algún sitio.

 

P: Sorprendentemente, lo principal tampoco es en la idea de los Guardianes poniendose cada vez más fascistas, y Hal Jordan volviendose en contra de ellos, como se presagió hace tiempo. Parece que la historia va a ir por ahí… y entonces cambia completamente de dirección, y se olvida esa. Lo cual es una pena, porque eso prometía. Siempre puede volverse más adelante, supongo.

Resulta que la historia no va realmente de una guerra civil en el Cuerpo de LVs, sino que es la conclusión de la trama de las series durante el Día Más Brillante. Es decir, enfrentarse al Gran Malo detrás de acontecimientos de las 3 series, sobre todo la principal. (Curiosamente, la parte de GLC, con los Manhunters, acaba ni mencionandose, mientras que la de Guerreros Esmeralda acaba siendo, si no importante, al menos un presagio de lo que ha ocurrido. Por otro lado, la idea del pacto Ganthet/Guy/Atrocitus también es otra idea interesante que iba a esto que se pierde bastante)

La idea central es que el malo es Krona. Aunque un Krona muy reinventado por Johns: En vez de el gigante cósmico ansioso de conocimiento exiliado por haber visto el inicio del universo, es un Guardián renegado por motivos de diferencias en como tratar el tema de las emociones (enlazando con el tema principal de la etapa Johns), y que estuvo tan metido en todo desde el principio que inventó las baterías, los Manhunters, los juramentos, la Coca-Cola y el rock ‘n roll, por lo menos. Es una reinvención radical, y casi que habría tenido más sentido que hubiese sido otro Guardián renegado distinto nuevo, aunque eso habría causado problemas de coincidencias y de sacarse demasiadas cosas del trasero. En cualquier caso, es un buen villano como contraste con la dirección actual de los Guardianes, y es divertido tener a un Guardián oligofrénico con complejo de Pete Best.

 

A: De hecho, la forma en la que trata a los Guardianes casi te hace ponerte de su parte. De momento da bastante sensación de enemigo peligroso, porque el poder que ha conseguido reunir no lo había conseguido nadie hasta el momento. Y menos nadie tan perturbado.

 

P: La verdad es que aquí se empieza a notar que han rebajado el número de páginas por número a 20, y que Johns cada vez está más en plan estirar las cosas.

 

A: De momento tenemos tres comics que constituyen entre los tres un solo prólogo, y aunque presentan varias perspectivas, tan sólo narran un acontecimiento. Da un poco de sensación de pérdida de tiempo y tampoco tiene momentos tan buenos de los personajes como para justificarlos (curiosamente, el que más es Kyle Rayner, quién lo hubiera dicho).

 

P: El primer capítulo, el del LV de Johns, pese a lo que acabo de decir, es el más completo, porque es el que tiene que empezar todo. Prepara la trama, presenta a la mayoría de personajes, y pone las situaciones de peligro para los demás capítulos. La verdad es que Johns da una gran sensación de que se han metido en un embrollo colosal que va a ser imposible de solucionar, y todo usando elementos bien establecidos anteriormente, pero de manera original.

 

A: Bueno, parte de la trama (la que afecta a los representantes de los colores) es bastante de relleno, mientras que lo importante está pasando en Oa. Eso sí, lo de Oa está perfectamente narrado, con unos golpes de efecto brutales.

 

P: Lo de los colores es menos de relleno, y más aparcar a los protas de la serie durante el último año mientras dure esta historia, además de dar una pista importante de por donde van a ir los tiros. (Por cierto, aunque no hace falta haberlo leido, el reclutamiento de la guardiana del Libro Negro se contó en un Especial Noche Mas Oscura que está inédito aquí… y casi mejor, porque era bastante malo)

El dibujo de Doug Mahnke en ese capitulo es, como siempre, muy bueno. Le da la fuerza necesaria a los despliegues de colorines, el aspecto alienígena a los distintos personajes, las emociones necesarias a cada uno, y los diseños del final están chulos de una manera extraña.

 

A: Si, si, perfecto. Siempre he apreciado mucho a este tipo.

 

P: Las otras dos partes son bastante similares. Ambas empiezan con los protas de la serie volviendo de su saga anterior y encontrandose todo el tinglado simultaneamente, para acabar en pelea gratuita. Y aquí es donde se nota que la historia da más vueltas en círculo. Además, se nota que está manipulado para centrar la historia en los cuatro Linternas Verdes terrestres, que es donde acaba todo siempre, desgraciadamente. Vale, son los protas principales, pero aún así, abusan de la idea.

 

A: No pueden ser SIEMPRE los que hagan las cosas más importantes dentro del cuerpo. Aunque de hecho, en este comic tampoco es que las hagan. No es que hagan nada en concreto más allá de presenciar el caos que se les ha montado en Oa. Y eso ni siquiera se ve compensado con grandes momentos personales (curiosamente, sólo un poco en el caso de Kyle Rayner, quién lo diría…)-

 

P: Hm, yo diría que el que tiene el mejor momento personal es, curiosamente, Ganthet. No es tan raro, es el personaje de las series que más ha evolucionado recientemente. No es de extrañar que sea el único no humano al que le dejan pintar algo en la historia.

 

A: El problema grave de estos capitulos es que se toman lo de Guerra de Linternas Verdes demasiado en serio. Y los guionistas han decidido que hay que enfrentar incluso a los terrestres entre si. Porque si. Con la peor excusa posible.

 

P: ¿Está justificado? Dentro de la historia si, pero no justifica que el lector tenga que aguantar puñetazos tontos y pataletas que no van a ninguna parte. Hombre, Guy y Hal tenían cierta tensión que algo de sentido tiene que llegue a las manos, pero Kyle vs John es absurdo.

 

A: Cierto, al menos Gardner y Jordan tienen algo que reprocharse mientras se pegan, lo otro es completamente gratuito. Aunque, en contrapartida, más corto y accesorio. Lo de Guy y Hal es la parte central de su episodio. Lo que dice mucho de la parte no central.

 

P: Se nota que Bedard escribe claramente mejor que Tomasi. Sus diálogos están menos trillados, y dice más de las personalidades con ellos, y le da más fuerza a las situaciones, aunque el argumento que le toque sea menos interesante.

 

A: Secuencia mucho mejor la historia y, aunque sea casi todo relleno insignificante, le sabe dar varios puntos álgidos. El número de Tomasi es de encefalograma plano.

 

P: A cambio, el dibujo de GLC está varios niveles por debajo. Es decir, Fernando Pasarin en Guerreros Esmeralda es bastante bueno, haciendo personajes sólidos, y una gran imagen doble de docenas de Linternas Verdes, entre otras cosas. Pero aunque fuera peor, aún sería mucho mejor que Tyler Kirkham, que es abominable. Es como si hubieran juntado lo peor de todos los fundadores de Image. Todo lleno de rayas innecesarias, personajes planos y deformes, una única expresión de agonía para todo, imposibilidad de ver que está pasando en muchas viñetas… y así podría seguirse. Es muy desagrable. Y es un terrible presagio de futuro para DC.

 

A: Tiene mucho mérito hacer más desagradables y feos los aspectos de Kyle Rayner o de Ganthet pero, oh si, Kirkham puede. Pasarín hace buenas composiciones y enfoques dinámicos.

 

P: El crossover tiene ideas chulas. Ahora está por ver si tiene ideas para 10 capítulos, y si los equipos creativos pueden hacerlas bien. Pero al menos tiene una base decente. Recomendado (7)

 

 

 

Power Girl Nº3

 

Sorprendentemente, Planeta ha decidido seguir con esta serie en sus últimas bocanadas. Sorprendentemente, porque la serie existía únicamente por capricho del equipo creativo del primer año de la serie, principalmente la dibujante Amanda Conner, y ya no están en este tomo. (¿De verdad esto vende mejor que Seis Secretos que no la han decidido continuar? ¿Son ellos los que no tienen criterio, o es el público? Ya no se que pensar) En vez de eso, Judd Winick pasa a escribir la serie hasta que sea cancelada por la renovación de DC. Y la serie pasa de ser una comedia tonta a una serie de acción más genérica. Con lo que pierde originalidad, pero también pierde tontería.

 

Lo que si tiene a su favor para justificarse un poco, y es, presumiblemente, el motivo por el que se han decidido a publicar el tomo ahora, es que Winick aprovecha que también está escribiendo Liga de la Justicia: Generación Perdida, para hacer que esta sea una serie hermana, enlazando con los acontecimientos de esa maxiserie. Por supuesto, es uno de esos casos donde se nota que los argumentos de esta serie están pensados a posteriori, porque no afectan realmente a la trama de la serie principal. Es una cara B. Si, el final del tomo, que termina en cliffhanger, continuará en el último de LJGP, pero de manera que todo lo que ha pasado en este tomo es irrelevante y no necesitas leerlo. Al contrario si, lo importante que va pasando en esa serie se refleja en esta. ¿Pero sirve eso para algo? La idea es captar lectores de la serie que vende más a esta que vende menos, y no al revés.

 

En cualquier caso, el enlace con Generación Perdida es tenue. Si, Power Girl perteneció a la Liga de la Justicia Internacional que es el origen de toda la trama. Pero ella pertenció a la rama de Europa, que apenas tuvo contacto con ninguno de los protagonistas de Generación Perdida (excepto Capi Átomo y el predecesor de Rocket Red), ni con el personaje central/antagonista (y el personaje resucitado que justifica muy, muy levemente que el tomo lleve Dia Más Brillante en portada), Maxwell Lord. Y debido a los acontecimientos de la maxiserie, ni siquiera recuerda a Max. Así que Winick tiene que inventarse que, por ningún motivo en concreto (a menos que asumas que todo es para conseguir dinero de la compañía de Kara, pero realmente, tiene miles de maneras de conseguirlo), Lord decide fastidiar a Power Girl específicamente, pese a que en principio no ayuda a sus planes y lo único que hace es arriesgarse a involucrar como enemiga a alguien que le ignoraría si la dejara en paz. Por tanto, el tomo es básicamente PG viendose involucrada en la guerra entre Max y sus excompañeros, pero sin poder ayudarles directamente. En vez de eso, enfrentandose a otros planes secundarios, y recibiendo actualizaciones de lo que va pasando en la serie principal, pero con el incordio de que sabes que nada de lo que pase va a influir allí. Acaba siendo bastante frustrante.

 

De todas maneras, es más grave la manera que tiene concretamente de involucrarse. Al menos en Generación Perdida, Winick se inventa situaciones y enemigos diversos e imaginativos que lanzarle a Booster y compañía. Aquí, aparentemente se les han acabado las ideas tanto a Winick como a Max, y sólo lanzan a villanos nuevos olvidables para que Power Girl se pegue. Es decir, son básicamente dos villanos para 5 números. Uno se pasa la mitad del tiempo siendo un Hulk de otro color, y la otra mitad algo un poco más complejo, pero tampoco tanto. La otra es la idea menos original posible, y ni siquiera se explotan las consecuencias habituales. Al final, están unicamente para tener larguisimas escenas de pelea. No es exagerar, hay dos números que son practicamente enteros de Kara y uno de los malos pegandose. Se pierde mucho tiempo con todas esas escenas de acción que se hacen muy largas, porque no sólo no pasa nada importante, ni siquiera son imaginativas. Es decir, Winick no escribe mal a Power Girl, queda dura y centrada sin ser irritante, pero también un poco sosa, en personalidad y poderes. Acaba siendo Superheroina Genérica. Que es exactamente lo mismo que le pasa a Ms Marvel, por motivos muy similares. (Entre ellos, que realmente no hay razón de ser para que tengan serie, tener una vagina no es, de por si, algo que de para tener historias distintivas)

 

Aparte de esto, hay una trama sobre la empresa de Kara en su identidad secreta, ahora que Greymiotti la habían traido de vuelta después de que Johns y predecesores hubieran ignorado esa parte del personaje durante muchos años. Al menos le da unos secundarios con los que interactuar de manera distinta, y tener algo desarrollo. Bueno, secundario, en singular, básicamente. Algo es algo, y al menos es moderadamente interesante, y se va desarrollando a lo largo del tomo con alguna sorpresa. El resto de la trama está relacionada con todo lo de Lord, y probablemente es para mejor para el personaje, aunque también es una idea muy vista.

 

Lo mejor es que la serie continua teniendo un nivel alto de dibujo. Es de un novato llamado Sami Basri, y es todo un hallazgo. Puede que no tenga el encanto y la vis cómica de Connor, pero su dibujo es igual de bonito, en un estilo menos caricaturizado. Power Girl es guapa y tiene unas proporciones generosas pero creibles, sin que la manera de dibujarla se vuelva explotativa en ningún momento. Las escenas de acción son gráciles incluso cuando son brutales. Y en general es muy agradable de mirar, tanto en personajes como en fondos. Ojalá lo destinen a cosas mejores.

 

Porque esta serie, sin ser mala (sobre todo viniendo de alguien con un historial pésimo como es Winick, que parece haber remontado este año), va demasiado a remolque de otra serie, sin que pueda pasar aquí nada relevante, y peor, nada interesante. Neutral (6)

 

 

 

Scarlet

 

P: Esto es una nueva serie (se supone que regular, aunque de momento solo han salido estos numeros, y de eso ya hace meses) de Brian Bendis para la línea Icon. Es decir, creación propia, sin superhéroes ni universos compartidos, para adultos. Generalmente, un nuevo comic de Bendis no sonaría bien, pero Bendis es uno de esos autores que funcionan mejor haciendo algo suyo que prestado. Y haciendo algo que no sea superhéroes. Su Powers no estaba mal. Así que esto no suena necesariamente nefasto.

Lo sorprendente es que no se parece casi nada a comics anteriores de Bendis. No es una historia de crimen y misterio. Y no tiene irritantes diálogos de gente repitiendose lo mismo que dice el otro. Hablan mucho, pero de otra manera. Ni siquiera repite insistentemente los mismos tópicos de siempre que ha usado en los comics de superhéroes. Y si aprovecha algunas de las cosas buenas que ha hecho en Marvel, como adaptar bien las historias de aventuras a la nueva era de internet. Y hasta corrige alguna de las cosas terribles que ha hecho en Marvel, como presentar dilemas morales que son verdaderamente difíciles.

Pero no se aleja del todo de la idea de heroismo, que ya es algo. Sólo que lo aplica al “mundo real”, sin superpoderes de ninguna clase. Básicamente, es la historia de una justiciera antisistema. Algo así como el Vengador de la Ciudad, pero para la era de Internet y la anti-globalización. De hecho, se ha adelantado en un año a todo lo que ha pasado en 2011. Es practicamente una heroina del movimiento de Ocupar Wall Street… excepto que lucha contra la parte policial del sistema corrupto y no la económica. No es lo mismo, porque eso perjudica a bastante menos gente, pero al menos queda bastante candente.

 

A: Está claro que Bendis ha conseguido hacer el comic del momento, estrictamente. Sobre gente harta e indignada con ciertos abusos, que busca formas alternativas de hacer justicia, pero llevado al extremo. Desde luego, Bendis entiende la sociedad americana actual. Tanto en el colectivo como en el individual, porque traza unos buenos personajes. Incluso varios. No son todos sus mismas caricaturas.

 

P: Y aun asi, logra que sea una historia personal, y no solo de la idea de combatir al sistema. (Y es donde más ambigüedad se conserva: Sabemos que se puede combatir al sistema, al menos hasta cierto punto, pero no si Scarlet es una heroina cuerda, una loca peligrosa, o algo en medio) La historia logra meternos en la cabeza de la protagonista mediante un sistema de narración bastante curioso: En vez monologo interno o narración omnisciente, la historia la cuenta la protagonista directamente al lector. Es un método que se ha usado en muchas películas modernas, pero rara vez en comic. Y funciona bastante bien. Aparte de explicarnos bien a la prota, se hace ameno y original, y sobre todo, evita los diálogos machacones de Bendis y las narraciones sobre-escritas. En vez de eso, la narración tiene una sinceridad que pocas de sus obras tienen, quizá ninguna excepto Ultimate Spiderman. No es que el diálogo sea memorable o maravilloso, pero al menos no es irritante, y surge lógicamente de los personajes según las personalidades que están estableciendo.

 

A: Tal cual, recuerda al Bendis de Spiderman, o sea, al mejor. Lo que hace con el diálogo directo con el lector es muy, muy interesante y funciona desde el primer momento. Es original y ayuda a llevar el ritmo de la historia. En general, toda la narración (sobre todo en el primer número) tiene una estructura muy original y está perfectamente acompasada. No hay un relleno tan visible como en otros comics de Bendis, todas las escenas aportan algo y todos los diálogos contribuyen a la caracterización del personaje o del ambiente. Y la forma de llevar el clímax final del tomo también es espectacular.

 

P: El primer número es una buena presentación de la protagonista. Lo curioso es que tal y como la presentan (con una gran economía de espacio muy efectiva), no es gran cosa, de hecho, parece ser una típica veinteañera no particularmente brillante y ligeramente patética. Pero a base de meterte bien en su cotidianeidad, el momento en el que se sale todo de ella resalta más. Y queda como una protagonista muy empatizable. Sus primeros pasos como justiciera también están muy bien hechos: En vez de la típica chulería de acción de Castigadores y demás, su manera de actuar es más humana y más… no se si realista, pero al menos, más creible. Se sale del molde, para bien.

 

A: De hecho, su historia de trauma de origen también es mucho más humana y realista. Creo que en esa escena del primer número está gran parte del éxito posterior. Parte del tipo de injusticia que casi todos hemos visto en directo en alguna ocasión, dándole un trasfondo todavía más podrido y un desarrollo más dramático pero que en ningún momento suena rimbombante o exagerado. Con el tarado del cuerpo has topado, y el desenlace no resulta inverosímil.

 

P: Bueno… yo diría que a partir de la segunda mitad si que pierde credibilidad. Que pueda cometer un ataque contra la policia y salirse con la suya es una cosa. Pero que una chica normal, sin contactos ni una inteligencia especial, pueda conseguir armas y recursos para lanzar más ataques contra la policía, y que la policía no logre pillarla resulta muy dificil de tragar. Se dice que hay gente haciendole la vista gorda, pero tal y como han establecido a la policía de corrupta, deberían de haberla pillado ya usando precisamente los recursos que tienen por ser corruptos. Y más cuando hay varias escenas dedicadas a contarnos como se le considera un problema político cada vez más gordo.

 

A: Si, esa parte es bastante dura de digerir. Es verdad que cuenta con cierta complicidad del público, pero no desde el principio. Y el propio comic lo pone en evidencia más adelante cuando otras personas logran localizarla pero no la policía… o el propio FBI.

 

P: En cuanto a los encargados de perseguir a Scarlet, esos ya se parecen más a personajes y situaciones que si que hemos visto en policiacos, como en Powers, o en Daredevil. La idea es una que se ha hecho bastante veces, y encima, el diálogo es más “bendisiano”. Pero dentro de eso, no está mal hecho, y al menos los dos se desarrollan de manera medianamente original.

 

A: Insisto, apenas he notado vicios bendisianos en este comic. La química entre los policías me funciona perfectamente.

 

P: El otro problema del tomo, y es más gordo, es que realmente no termina. No se si el tomo estaba pensado así, o es que Bendis ha tenido que dejar la serie a medias por otras ocupaciones. Pero no llega a un gran final, ni siquiera a un gran final de capitulo. Simplemente las cosas se han empezado a poner más peligrosas… y entonces se acaba. No queda nada clara la situación de la protagonista ni de su guerra, a la altura del final del tomo. Se queda todo en el aire e inconcluso. Si, se supone que continuará… pero no como ni cuando. Debería haberse podido cerrar un poco más.

 

A: Hum, es que sin conocer las circunstancias editoriales daba totalmente por hecho que esto era simplemente el primer capítulo de algo que iba a seguir inmediatamente. Hay un origen, ascenso y escena épica de Scarlet y un punto de inflexión que se supone que la debe llevar a iniciar un nuevo modus operandi. Si esto tiene continuidad, me parece bien planteado.

 

P: La cosa es que el dibujante no se puede ganar la vida dibujando solo esto, asi que tiene que alternalo con trabajos que den más dinero. Eso es algo de lo que eran conscientes, y deberían haberlo planeado para que la historia se pueda leer bien en cachos, en serie de miniseries, como hacen Brubaker y Philips en Criminal.

Hablando del dibujante, es Alex Maleev, colaborador habitual de Bendis. Aquí lo hace mucho mejor que en Daredevil. Dentro de mismo estilo oscuro y gris, es mucho más claro, con fondos que aunque artificiosos, están mucho más integrados en la imagen. El efecto de narrar al lector hace que se disimule mucho más su problema de estatismo. Por lo demás, sigue ambientando bien, y haciendo bien personas.

 

A: Le tengo cierta manía a este tipo de dibujante “transgresor” que quiere hacer cosas tan originales que acaban empeorando el dibujo. Pero es que realmente Maleev lo hace muy bien y caracteriza especialmente bien a Scarlet. El resultado es perfectamente competente.

 

P: Hay un problema extraño, eso si, y es que se empeñan muchas veces en dividir las dos páginas juntas en cuadriculas de viñetas, de manera que no se sabe si hay que leer primero una pagina y leugo la otra, o leerlas como una pagina doble, primero arriba y luego debajo.

 

A: En general, es una muy buena historia, que sorprende porque está muy por encima de a lo que Bendis nos tiene acostumbrados en los últimos años y, sobre todo, con unos elementos de tal actualidad que la hacen especialmente interesante, cosa que Bendis ha intentado en otras ocasiones con mucho menos éxito. Ojalá pudiésemos recluirle en este tipo de proyectos.

 

P: Proposito para Bendis en el año nuevo: Dejar de cagarla en Vengadores. Pasarse a hacer más cosas como estas. Pero bien pensada, para que tenga un buen final, no como este tomo, que no sabes si es el principio de una gran historia, o un experimento fallido. Recomendado (8)

 

 

 

 

Starman Nº6

 

Ya se que dije que no iba a hacer reseña escrita de esta serie porque para hacerle justicia haría falta un artículo a fondo. Pero que demonios.

 

Esto es el último tomo gigante que publica por primera vez en España la serie completa de Starman de los 90. Era probablemente el comic que más le habían pedido a Planeta en los siete años y pico que llevan publicando. La verdad es que esta serie ha sido la asesina de editoriales. Zinco publicó la primera saga en sus tiempos de decadencia hace 15 años. No llegó a sacar más porque cerró. Dolmen, después de mucho tiempo de prometerla, sacó el tomo siguiente… justo cuando Planeta estaba a punto de publicar DC en España. Y este año, por fin se ha publicado la serie entera, 7 años después… y el último tomo ha llegado justo para el último mes de DC en Planeta. Debe ser algún tipo de maldición.

 

Olvidate de todo lo demás que hayas leido de James Robinson. Oscila entre “no está mal, pero no es maravilloso” y “el horror, el horror”, no sabemos si porque ha envejecido mal, por presiones editoriales, o porque simplemente algunas cosas se le dan mejor que otras. Pero en Starman definitivamente estaba inspirado, y tenía cosas que contar, y se nota. Para empezar, el diálogo generalmente es maravilloso. En la mayoría de comics, el diálogo es típico y soso, o es bueno pero estilizado. Robinson aquí tiene un diálogo que es bastante naturalista, pero tremendamente divertido. Los personajes de Robinson pueden hablar de cualquier cosa (y de hecho, suelen hacerlo, ya que a menudo los personajes se indulgen en diálogos tarantinianos sobre cultura popular rebuscada que le gusta al guionista) que se hace divertido. La mayoría de las veces, los diálogos no sólo son divertidos, suenan como lo que gente real, con esas personalidades y distintos tipos de hablar, diría en ocasiones así. Además, en buena parte gracias a eso, se hacen humanos. Hay muchos personajes en la serie, y al cabo de unos números de conocerlos, ya los conoces como personas de verdad, sabiendo sus gustos y manías.

 

El ejemplo más claro es el protagonista, Jack Knight, el séptimo Starman. Al empezar, es un antihéroe, que resulta hasta antipático y a veces dan ganas de darle una en todos los morros. Pero al avanzar la historia, no sólo va evolucionando, vas viendo que no es mala persona, es simplemente complejo, como la mayoría de la gente. Acaba siendo superhéroe, no por un terrible trauma o por un enorme altruismo, sino por un sentido general del civismo y por amor. Por amor a su ciudad, al convertirse en su protector, y por amor a su familia, ya que para él, es encargarse del negocio familiar. A lo largo de la serie, se explora la compleja relación con su padre y su hermano muerto, ambos predecesores suyos, que es el centro de la serie. Y queda como algo completamente real, donde prácticamente acabas conociendo a la familia como si fuera real, sabiendo los gustos de los protagonistas en música o cine, o todo tipo de anécdotas de sus vidas. Hasta la conclusión de la serie, el motivo por el que no se ha visto a Jack Knight después de ella (aparte de que Robinson hizo un trato con DC para que no volviera, otro testamento de lo especial que era la serie, que terminó como y cuando quiso el autor) no es ninguno de los típicos, sino algo muy humano, que surge naturalmente de los acontecimientos de la serie y de su manera de ser.

 

Otro gran ejemplo es Shade. Hasta esta serie, era un villano sin mucha personalidad, simplemente poderes de oscuridad y estilo de dandy. Robinson lo redefinió de tal manera que posteriores guionistas han querido usarlo exactamente igual, e incluso en las peores obra de Robinson, sus apariciones eran un alivio. El Shade de Robinson es un personaje sacado de una novela victoriana (literal y figuradamente), un inmortal de moralidad ambigua cuyas únicas motivaciones son matar el aburrimiento (al fin y al cabo, no tiene ambiciones tipicas de villano, teniendo todo el poder y riquezas que necesita) y complacer ciertos gustos bohemios, que le dan un estilo absolutamente único. Por tanto, sus apariciones anteriores quedan como juegos con superhéroes, sin ninguna mala intención (excepto las que le tenían como una persona malvada, que acaban teniendo una explicación en este tomo, que resulta ser importantisima para la trama). Pero además de un buen brandy y un traje caro, Shade también ama a Opal City, y eso es algo que tiene en común con el protagonistas. Así que durante la serie vamos viendo su evolución de villano a extraña figura de mentor, a antiheroe a algo parecido a un superheroe. El momento al final cuando se da cuenta de todo el cambio que ha sufrido alguien que pensaba que había perdido su humanidad es maravilloso. Y todo sin perder su estilo y su encantadora prosa.

 

Y lo mismo se aplica a la enorme plantilla de secundarios: Los O’Dare, una familia de policías de Opal, cada uno con una personalidad y viaje personal completamente distinto a lo largo de la serie. Bobo Bonetti, un ex villano anclado en los años 50 con un corazón de oro cuya historia es también entrañable y que prácticamente te hace oir a Sinatra cada vez que aparece. La Niebla, la archinemesis de Jack, siendo la imagen en reverso de la idea de los legados superheroicos, siendo una villana de segunda generación. Los distintos personajes sacados de comics de otros géneros de DC, como el Pirata Negro, Cazador de Cabelleras o la pitonisa Charity, a los que Robinson rescata y encaja perfectamente en el entramado de la serie. Por supuesto, otros héroes DC, algunos que hasta entonces eran considerados como cutres, pero que aquí logran brillar, como el Hombre Elástico (y Sue) o Cóndor Negro. Sin olvidarnos de otra gran protagonista, Opal City, la ciudad donde transcurre la serie, que en poco tiempo, adquiere tanta personalidad como Metropolis o Gotham, y una geografía e historia incluso más definida. Incluso las estrellas invitadas suelen estar muy bien escritas, desde Batman a Adam Strange, pasando sobre todo por la Sociedad de la Justicia, que estaba destruida cuando empieza la serie, pero que en buena parte a la manera de Robinson de escribirlos, a la vez humanizandolos y ensalzandolos como grandes héroes, había resurgido mejor que nunca para cuando terminó la serie. Y es que Starman fue uno de los puentes que nos sacaron de la Edad Oscura de los 90 al renacimiento de los 00.

 

Otro punto fuerte es lo bien que usa Robinson la historia del Universo DC y sus recursos. No es la clase de serie que se dedica continuamente a referenciar historias concretas de hace años (aunque algo de eso hay también), pero si de crear una historia coherente, llena de fechas, acontecimientos y personajes, a base de los personajes e historias ya existentes. Cuando dos personajes se encuentran en esta serie, es evidente que tienen una historia pasada común, como en la vida real. A veces, se basa en comics antiguos, a veces es de invención nueva de Robinson, a veces es mezcla. Da igual. Lo importante es que se celebran los 60 años de historia de DC, creando cientos de años de historia pasada de los personajes y situaciones que se pueden usar para jugar, y que a veces piensas que Robinson tiene completamente pensados en su cabeza. Así que la serie es en parte una celebración de esto, en parte más concreta, una celebración del legado de Starman a lo largo de todos estos años. Todo elemento de la historia de algún personaje llamado Starman en DC se utiliza, da igual lo cutre o rebuscado. ¿Los secundarios y novias del Starman original? Se utilizan para construir al personaje. ¿El Starman de los 80? Es el motor de buena de casi un cuarto de la serie, la saga del espacio, y uno de sus secundarios se hereda en la serie. Incluso el hermano del prota viene de esa serie. ¿El Starman de ciencia-ficción? Se junta con el anterior, se atan sus cabos sueltos y ambos se recuperan de muertes gratuitas. ¿El Starman de una aparición de los 70, copia total del Capitán (de) Marvel? Se convierte en otro de los protagonistas de esta serie, que sirve para explrorar la cultura de la movida de los 70, y para contar una gran historia de desarrollo, además de crear uno de los primeros superhéroes bisexuales, aún en danza hoy día. ¿El Starman de los 50, que sólo apareció una vez y resultaba ser Batman disfrazado? Se recicla el traje y concepto, pero en vez de ser Batman, es un misterio que abarca toda la serie. Y así todo.

 

Aunque la serie es superheroica en el fondo, las historias no son tipicamente superheroicas. Si, hay peleas con supervillanos, hay acción y aventura, pero muchas veces el énfasis es más en lo que está pensando Jack durante la pelea, los recuerdos que le evoca o las reacciones ante las situaciones, que la propia pelea. Lo mismo para cuando se mete en otras situaciones típicas del género, sean viajes en el espacio, en el tiempo, al infierno o al interior de la mente de un amigo. Igualmente, una buena parte de las historias no tienen acción en absoluto, son únicamente de desarrollo e interacción entre personajes. Cosa que en la época era mucho menos común que ahora. E incluso en comparación con las de ahora, pasan muchas más cosas, y se hace mucho más largo y divertido de leer. Por supuesto, como se ha dicho muchas veces, de vez en cuando la serie tenía números especiales de dos tipos. Unos, normalmente una vez al año, eran los de “Hablando con David”, donde Jack se encontraba con su hermano muerto y hablaban, que solían ser de lo mejor de la serie, ya que Robinson demostraba que un número entero de dos personas hablando no sólo no era aburrido, podía ser divertido, emocionante y entrañable, a la vez. Los otros, más comunes, sobre todo a mitad de la serie, eran las Historias de Tiempos Pasados, donde como el título indica, se nos contaban historias que transcurrían en el pasado, muchas veces hace décadas, protagonizadas por un antiguo Starman o habitante de Opal. Que además de dar variedad, lejos de ser relleno, siempre aportaban algo a la historia general de la serie. Serie que está maravillosamente estructurada: Se nota que Robinson tenía la historia general planeada desde el principio. Pequeñas menciones de historias y sitios de pasada en el primer tomo acaban teniendo importancia vital en el último tomo. Una escena en uno de los primeros números tiene visiones del futuro de cosas que irán pasando a lo largo de toda la serie (con la excepción de Hawkman, que fue sustituido por Cóndor Negro cuando DC se cargó al personaje, y una aventura en Japón que no llegó a hacerse porque Harris se fue de la serie). En este último tomo, convergen tramas y personajes de virtualmente todas las historias hasta ahora de la serie, y lo hacen perfectamente. Para colmo, Robinson hizo todo esto, y además se apuntó a todas las movidas raras que le pidió DC a lo largo de los años (llegando a hacer un número 0 y un millón, un anual en el futuro, uno en plan pulp, un Secret Files, una historia en una antología, un Especial de 80 Páginas de historias múltiples, un especial de protagonista femenina, y cuatro crossovers distintos), incorporando todas esas peticiones raras a la historia global de la serie. De manera que en vez de perjudicar la historia, la enriquecieron, ofreciendo una mayor variedad de estilos y maneras de contar historias, en una gran saga que abarca todo tipo de géneros y perspectivas.

 

Claro, también hay que mencionar el dibujo. La primera mitad de la serie la hizo Tony Harris, luego conocido por Ex Machina. La verdad es que era mejor entonces, trataba de ser menos realista, y le salía mejor. Sus personajes tenían rasgos muy distintivos, sin dejar de ser personajes y no calcos de la realidad. Además de personajes muy expresivos, le daba una gran ambientación a la serie, con unos decorados muy trabajados, estructuras de viñeta bastante originales y gran ojo para la acción. En el tomo anterior, le sustituyó Peter Snejberg, que venía de Vertigo, que no sólo era también muy bueno, no necesitaba tantas suplencias como Harris. Es una lástima enorme que no le hayan dado casi trabajo después. Snejberg no tiene tanto rango como Harris, pero no sólo hace unos personajes muy vistosos (en un estilo más caricaturesco, aunque consistente), hace un juego de luces y sombras fantástico. Los efectos de sombra viviente de Shade nunca han tenido mejor pinta. Sorprendentemente, también hace buena acción, e incluso demostró ser todoterreno en la saga del espacio, y pudiendo adaptarse igual de bien a conversaciones y aventura, a oscuridad y alegría. La mayoría de dibujantes suplentes, que además, casi nunca interrumpían, sino que se reservaban para números sueltos como los Tiempos Pasados, también eran muy buenos, con lo mejor que había en la época, incluyendo futuras estrellas como JH Williams III, o clásicos como, en este tomo, Paul Smith (haciendo una historia de la edad de oro, apropiado para el dibujante de La Edad de Oro) o Russ Heath (haciendo un buen western, como siempre).

 

Hablando ya de este tomo, la edición ha dividido bien la serie en tomos. El anterior tuvo entera la saga en el espacio, y este tomo lleva la saga de Grand Guignol, que es el Gran Final de la serie, y luego, 7 números de epilogo/desenlace. Gran Guignol es una de las sagas cerradas más largas que se han hecho en un comic americano normal (sólo superada por la Guerra de Kang en Vengadores un par de años después), y como he dicho antes, junta a todos los héroes de la serie y los enfrenta a prácticamente todos los villanos, incluidas algunas sorpresas. La gracia es que no es una batalla entre dos equipos de supers, sino una verdadera guerra que abarca una ciudad entera, dividida en casi una docena de conflictos más pequeños, con prácticamente cada personaje teniendo una misión o una rencilla personal que cumplir. Cada personaje aporta algo a la historia global, todos terminan su historia, sea una que acaba de empezar o que lleva desde el principio de la serie. Todos se lucen, héroes, villanos y secundarios. Todo lleno de grandes momentos heroicos, momentos de terror donde no sabes como van a sobrevivir los héroes, momentos emocionales personales y varios golpes de ingenio. Además, como la historia dura 13 números, hay tiempo para darle variedad: La historia incluye un Hablando con David (el más flojo de la serie, similar al anterior, pero con un tono muy ominoso que es un buen punto de partida para la saga), una historia de Tiempos Pasados que es un buen respiro, y un par de historias de flashback que nos cuentan los orígenes y biografías de dos personajes nuevos (aunque previamente mencionados tomos antes) que son muy importantes al final, a base de contar retazos de historias que dan ganas de contar. Todo con un final brillante y perfecto para todas las tramas, sobre todo el conflicto final. Y un gran número también de epílogo y elegía para los fallecidos.

 

El resto: Una última historia de Tiempos Pasados, con la última aventura de Cazador de Cabelleras, que enlaza bien con la historia principal, y es un buen western y despedida del personaje. Un número que es casi entero de conversación entre Jack y Superman, que demuestra los puntos fuertes de diálogo de Robinson, y deja claros los porqués del final de la serie. Un último “Hablando con David”, muy distinto de los anteriores por motivos que son un spoiler (aunque probablemente te lo verás venir si has leido JSA), tan tremendamente emotivo, pero en plan positivo, como cualquiera de los anteriores, con una buena explicación de porque han estado sucediendo estos años. Eso enlaza con la última saga de la serie, que es un viaje a 1951, explicando por fin quien es el Starman de esa época, en una historia de aventuras retro pero con la habitual caracterización brillante. Y por último, el final, el nº80, un número doble con la despedida de Jack de todos los personajes de la serie, que tienen todos su gran final particular. Y al igual que otros grandes finales, como Sandman o Y, si después de leer la serie no has llorado de alegría o pena al final del número al menos un par de veces, no tienes alma.

 

Como este omnibus es reciente, ha podido meter un añadido reciente, un nº81, como parte de la gracia de la Noche Más Oscura de resucitar series muertas durante un mes. Robinson no deshizo su promesa, y no trajo de vuelta a Jack, ni a ninguno de los personajes que más dolería resucitar. En vez de eso, cuenta una historia, como no, de Shade, contando que ha sido de él desde el final de la serie, y viendo como se adapta a tratar de ser más humano y heroico, usando a un Linterna Negra como adversario para marcar esos cambios. No está a la altura de lo habitual de la serie, pero está muy bien para ser uno de estos crossovers. Lástima que no recuperan a Snejberg para el número. En vez de eso, cogen a un Fernando Dagnino que tiene un trazo un poco pobre, aunque al menos el entintado de Sienkiewicz le da un toque personal de oscuridad apropiado. Es una lástima que el omnibus saliera en este punto, porque este año ha empezado a salir una nueva miniserie de Shade, que sigue el tono de este número, donde por fin nos contarán su origen. Así que aún hay material derivado de Starman por publicar, aunque desgraciadamente haga que esta edición ya no sea completa. (Y supuestamente, Robinson y Harris aún tienen una historia inédita que contar de Jack)

 

Normalmente cuando recomiendo altamente un comic, y lo hago bastante, es porque pienso que está a la altura de lo mejor que cualquier medio de cultura popular (cine, televisión, novelas) puede ofrecer en ese momento. Pero esta serie es de las pocas que realmente diría que tiene calidad literaria, para ser, no sólo disfrutada dentro de décadas, sino incluso estudiada y analizada en serio. En cualquier caso, es tremendamente divertida y bien hecha, y aunque toda de golpe es cara, es un gran regalo ahora que se acercan las fiestas. Ya sabes. Muy Recomendado (10)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Chronicles of Wormwood: La Batalla Final: Secuela pobre de una historia bastante buena y provocadora sobre religión. Es de Ennis, asi que aun tiene algo de gracioso. Recomendado (7)

 

Fábulas: Supergrupo: Buenas conclusiones para muchas tramas, ligeramente insatisfactorio a veces, pero se compensa con las cosas buenas. Muy Recomendado (9)

 

JLA: Omega: Robinson trata bien a los personajes, y hay un capítulo chulo, pero la historia no funciona en general. Dos capítulos tienen dibujo horrible, encima. Neutral (6)

 

 

 

Y eso es todo por esta semana. La semana que viene: Otro tomo de Boom con un nuevo superhéroe, esta vez Soldier Zero. Una historia de los tiempos de Tony Stark como alcohólico en Iron Man: Legado. Aventuras asgardianas en Tres Guerreros. Aventuras de estos dos mundos a la vez en Iron Man/Thor. Una nueva encarnación de Heroes de Alquiler, centrada en personajes de Tierra de Sombras. Masacre tiene no uno, sino dos tomos, uno de team-up y el otro (horror) “para adultos”. Y alegría, la carrera de Claremont termina con X-Men Forever. Pero la gran noticia es que lo que también termina es Planeta editando a DC, con sus últimos números de Batman y Día Más Brillante. Y con eso terminaremos el año. Saludos estelares.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, empieza diciembre, el último mes del año, y viene cargado de novedades. Como suele pasar, dejamos las de otras editoriales para otras semanas y nos centramos únicamente en las del Universo Marvel. (Bueno, y Superman y Batman, por motivos históricos, aunque a cambio quitamos un tomo de Marvel no-superheroico). Y es una semana ridiculamente y exageradamente cargada de novedades. Además de dos comienzos de miniserie (cosa rara en Panini) y un especial (cosa que no veiamos hace al menos un año), todos los comics Marvel del mes o empiezan etapa, o nueva dirección con un nuevo nº1, o empiezan o terminan saga. Prácticamente todos los comics de la semana serían dignos de reseñarse a fondo en las circunstancias adecuadas. Pero no hay tiempo para todo, así que aquí está una selección de lo que creemos que es lo más importante y apropiado (y aún así he tenido que abusar de Alfie, porque no podía con todo), y el resto, como siempre, al podcast, que supongo que tendrá reseñas más detalladas que de costumbre. Estará aquí, pero no en el nuevo servidor, sino en el penúltimo, porque hemos tenido problemas, otra vez. De todas maneras, probablemente volveremos a esas sagas con reseñas escritas más adelante.

Otra cosa reseñable de los comics de Panini de este mes es que, como en diciembre del año pasado, en la página de texto editorial del final lleva el plan editorial para 2012. Distribuido por series, claro, para tener el completo habrá que visitar la página web de Panini a final de mes. El caso es que suena bastante bien. No sólo van a publicar virtualmente todo lo que ha publicado Marvel, en los formatos esperados (como nota curiosa, va a desaparecer el Marvel Monster, lo cual me parece bien, era un tanto engorroso y esos tomos nunca han funcionado bien, y van a potenciar los Omnibus), van a seguir las reediciones en los 3 formatos actuales, dicen que quieren hacer algo nuevo con la línea Ultimate (eh… a saber), la edición cronológica de las miniseries seguirá siendo bastante anárquica, pero sobre todo, van a rescatar material inédito que no se publicó en su día con muy buena pinta, sobre todo de Iron Man y Masacre. Es decir, lo mismo que este año, pero más. Aparentemente, si los planes se cumplen, en Panini no entienden de crisis o recortes. A ver si es verdad.

Por cierto, también se puede comentar de estos comics una manía que les ha entrado, que es publicar las portadas alternativas, o las que les sobran por publicar dos comics en uno, en medio de la historia en vez de al final. Eso es un incordio, porque molesta, corta el ritmo de la historia y distrae, porque tardas un segundo en darte cuenta de que no es una página de comic (lo que lo hace peores que los anuncios, que ya ignoras automáticamente). No es grave, pero si dejan de hacerlo, mejor.

Y ahora, pasamos a hablar de los comics en concreto, que son: Astonishing X-Men Nº21, Cuatro Fantásticos Nº47, Era de X: Universo, Miedo Encarnado Nº1, Miedo Encarnado: Primera Linea Nº1, Thor Nº8 y Ultimate Vengadores Nº10.

 

 

 

 

 

 

Astonishing X-Men Nº21

 

P: Esto es curioso. Si estás leyendo esta serie, te habrás dado cuenta de que la historia en curso no terminó el mes pasado. Sin embargo, en vez de continuar este mes, tenemos una historia completamente distinta, con un equipo creativo y protagonistas distintos. La idea es que ambas historias se alternaran los próximos 5 meses hasta que las dos terminen. Tener dos historias alternandose los números pares y los impares no es nuevo. Tanto Thunderbolts como JLA lo hicieron en 2002, por ejemplo, y Unwritten lo está haciendo ahora mismo. La diferencia con aquellos casos es que esas historias tenían un mismo guionista en las dos sagas, y aunque iban por separado, convergían a un final común. Eran dos ramas de la misma historia.

Esto no es así. Son dos historias completamente distintas que no tienen absolutamente nada que ver. Lo único es que aprovechando que hay tantos hombres-X, esta historia tiene una plantilla completamente distinta que la del mes pasado, así que se supone que ambas transcurren a la vez, no es que eso tenga relevancia absoluta en el argumento de ninguna. Así que no hay ningún motivo para alternar las dos historias, se podrían haber publicado una detrás de la otra, y habrían quedado hasta mejor. Pero claro, ahí está la cosa. Si se ha hecho este follón es porque la otra saga llevaba retraso (presumiblemente por el dibujante), así que han tenido que hacer esto. Básicamente, es un movimiento de chapuza editorial, no de argumento. Es una manera original de poner una historia de relleno para que no quede tan mal.

 

A: No es muy correcto ni muy serio con el lector alternar dos historias totalmente distintas así ¿qué estamos, en los 60 con Tales of Suspense?. En cualquier caso, como dices, son tan paralelas que no afectan en absoluto a la otra historia y, si no me lo llegas a decir, no me hubiese enterado de que existe una trama paralela a ésta. Tal vez sí porque no sale Lobezno, pero no por otra cosa.

 

P: La gracia es que aunque técnicamente esta sea la historia de relleno, en esta si que pasa algo importante (de hecho, dos cosas, aunque la segunda no será evidente hasta el final), mientras que la historia anterior es absolutamente olvidable en todos los sentidos. Por tanto, está es la primera vez que Astonishing es relevante desde que se fue Whedon. El encargado de escribir esta comisión editorial (básicamente, tiene que poner cosas en lugar para la nueva serie de Patrulla-X) es Christos Gage, que demostró que puede hacer un buen trabajo con las Patrullas-X en World War Hulk: X-Men. Y ha debido de gustarle a alguien arriba, porque acabará sustituyendo a Carey en X-Men: Legado. 

El remite aquí, en principio, es reunir a Kitty Pryde con su mascota/mejor amigo Lockheed. Esto es parte del descontrol que llevan Fraction y sus compañeros en las series recientemente, donde resucitan personajes, pero a nadie se le ocurre tratar las consecuencias obvias de esos regresos. Es decir, Kitty volvió hace casi un año. Aún estamos esperando una historia donde veamos su reacción a que su otra mejor amiga, Illyana, ha resucitado. Igualmente, estaría bien ver una historia donde le cuentan a Rahne que su antiguo novio ha resucitado también. Así anda el panorama, a ver si con los nuevos guionistas las cosas empiezan a fluir un poco más lógicamente.

 

A: Pues no sé si el resto de la historia va a centrarse más en ese reencuentro Kitty-Lockheed pero, de momento, el reencuentro ha sido poco más que protocolario. Lockheed está muy simpático, consecuencia del trabajo que hizo con él Gillen en S.W.O.R.D. pero nada más, no hay mucha profundización en el tema. De hecho, quien se come el protagonismo de la historia, como cada vez que aparece, es Abigail Brandt. Cosa que demuestra que SWORD ha debido ser una buena idea cuando aparece en dos series mutantes simultáneamente como excusa argumental.

 

P: Evidentemente, la historia no va del reencuentro, porque no se pueden llenar 3 números con eso. (Aunque sería divertido intentarlo, tal y como escribe a Lockheed ahora) Es únicamente el elemento personal importante en una historia que no tiene que ver, pero que lleva a la situación como consecuencia. En cuanto al reencuentro en si, Gage tiene que admitir que no ha habido una buena excusa para que Kitty no le dijera a Lockheed que había vuelto nada más volver (y más viendo lo que sufrió el pobrecito), así que se encoge de brazos, le echa la culpa a Fraction, perdón, a Kitty, y tira adelante. Lo curioso es que hereda la manera de comportarse de Gillen de Lockheed, por tanto, Kitty habla con él como si fuera una persona, en su idioma, pese a que nunca había sido así. Como si siempre hubiera sido así. A decir verdad, es una manera mucho menos condescendiente que tendrían que haber hecho desde que revelaron que Lockheed es inteligente, aún así, queda raro en comparación con las historias antiguas, incluida la última que vimos de los dos.

Hablando de esa historia, el motivo por el que esta semana tengamos dos historias con Sword, aparte de porque es un concepto chulo, es porque ambas series están tratando cabos sueltos de esta serie, en concreto, de su primera historia, que es la que presentaba la organización. Es parte coincidencia, parte que por fin han decidido arreglar a Kitty. En cualquier caso, es un concepto muy chulo, y está bien que lo utilicen lo más posible. De hecho, prácticamente son secundarios en esta serie, o al menos Brand lo es, por aquello de que es novia de la Bestia. Claro, la Bestia ya no es Hombre-X, pero Gage inteligentemente usa que Ciclope está ocupado para meter a Hank, ya que su enfado es únicamente con él.

 

A: De hecho, esto es casi un ensayo de hombres-X capitaneados por la Bestia, por si algún día se da ese caso… y por si ese no fuese poco reto y poca innovación, Gage se propone hacer… ¡¡una historia decente con El Nido como enemigos!! Y lo más increíble es que lo logra en buena medida y el Nido deja de ser una raza cutre de imitadores de Alien para tener un plan inteligente con un desarrollo inquietante y que da pie a un muy muy buen cliffhanger. No creo que haya precedentes de aprovechamiento del Nido más allá de vísceras y gelatina por doquier.

 

P: Usar al Nido como enemigos es la elección perfecta, porque al fin y al cabo, Lockheed conoció a la Patrulla-X enfrentandose a ellos. Son sus archienemigos. Así que sumale eso a que ahora trabaja para una organización que se enfrenta a invasiones alienígenas, y no había enemigo mejor para la historia. No es solo nostalgia: El hecho de que Lockheed tiene un odio irracional contra el Nido se usa como elemento de la historia. Y está completamente justificado, porque se usa el hecho de que el Nido sea tremendamente peligroso para demostrar que por una vez, en Sword se ven superados por la situación y tienen que pedir ayuda. Sin quedar como idiotas del todo, lo que es insólito también.

Por otro lado, se podría argumentar, como siempre que se usan enemigos alienígenas heredados de Claremont, que no es una historia de la Patrulla-X, y que esos villanos no pintan nada, están solo porque Claremont se pasaba la vida contando historias que no venía a cuento y los demás le han imitado. Hasta cierto punto, es un argumento válido. Enfrentarse al Nido no tiene nada que ver con los temas de la Patrulla-X. Pero por otro lado más, la diferencia en modo de operar entre Sword y la Patrulla-X, donde unos actuan de manera completamente expediente, y los otros tienen que buscarle la humanidad a todo, es el dilema central de la historia, y se basa en una de las ideas centrales de la serie. Y al menos usa bien las conexiones previas entre hombres-x y alienígenas.

 

A: Si, desde hace 30 años se empieza a hacer un poco raro ver a la Patrulla-X en el espacio pero tenemos el enlace perfecto: uno de sus miembros fundadores tiene a su novia trabajando en el espacio, y él mismo es un hipercientífico que encaja perfectamente trabajando en ese campo. Así, es más fácil que Hank recurra a viejos amigos suyos como Tormenta o Coloso que a otros héroes más “cósmicos” para este encargo. Lo más imaginativo para mi, sin embargo, es cómo ligan al Nido con SWORD y su función investigadora y expeditiva, y cómo el mensaje acaba siendo parecido al de Parque Jurásico: no juguemos a ser dioses porque la vida se abre camino.

 

P: Aún así, los científicos de Sword no quedan como los típicos idiotas que juegan con fuego y merecen quemarse por idiotas. Al menos intentaban algo positivo, y están acostumbrados a hacer este tipo de cosas todos los días, alguna tenía que salir mal. Y aunque obviamente, sabemos que ninguno de los protagonistas va a acabar devorado por un bicho del Nido, Gage logra que se suspenda la incredulidad lo suficiente como para que parezca que están en un peligro real. Y si no otra cosa, que haya civiles de por medio da para un posible debate moral de solución no tan evidente. Por lo demás, es hacer lo habitual en las historias del Nido, pero bien hecho, y sin ser repetición exacta de las anteriores histoiras.

El dibujo de la historia es de Juan Bobillo, al que podemos recordar de los primeros números de la Hulka de Slott. Tiene un estilo muy caricaturesco, que no suele encajar con la mayoría de personajes. En el sentido de que los reinterpreta como le da la gana. El resultado es que en cuanto más alienígenas y raros son los personajes que tiene que dibujar, mejor le salen. Una vez te acostumbras al estilo, al menos. Las versiones de Lockheed y la Bestia no estarán completamente dentro del modelo, pero los elementos básicos funcionan. Su versión del Nido es bastante buena, llena de tentáculos y con pinta de peligrosa, no por tamaño, sino porque parecen muy alienígenas, en plan insecto. Su manera de dibujar a Kitty es más problemática, con los morritos que le da, pero bueno. Y aunque hace bien la acción espacial, queda un poco destartalada, y su estilo no pega del todo en una historia que tiene que ser de emoción y terror, al menos un poco.

 

A: Pse, a mi no me ha gustado demasiado. En especial, su versión del Nido, que me parece que queda bastante cutre. Ni tampoco cómo dibuja a la Bestia. Pase por las escenas de acción pero claramente no son ni su estilo ni sus personajes fuertes.

 

P: Para ser una historia de relleno, cumple bastante más que los equipos creativos “fijos” recientes. En Marvel tienen que cuidar mejor a Gage. Esto le gustará a viejos fans de la Patrulla-X, seguro. Recomendado (8)

 

 

 

Cuatro Fantásticos Nº47

 

Sorprendentemente, en Panini han mostrado comedimiento, y no han aprovechado la ocasión para renumerar la serie, sólo han puesto un cartel de “Nº1 de una nueva era” en la portada. Cosa que se puede decir también de Marvel, que han hecho cosas parecidas recientes. Al fin y al cabo, esto es la continuación de la etapa de Jonathan Hickman en la serie, así que tiene sentido que haya continuidad de numeración. Por otro lado, es un poco engañoso que la serie siga llamandose 4 Fantásticos, porque el contenido no es exactamente 4 Fantásticos. Con este número, la serie americana de 4F desaparecía, y en su lugar empezaba una serie llamada FF desde el nº1. Donde FF significa Fundación Futuro, aunque también son las siglas de Fantastic Four, así que se conserva en cierto sentido el reconocimiento de la serie. De todas maneras, como ya he dicho, por dentro siguen siendo los mismos protagonistas y la misma historia. Y dada la complejidad de las renumeraciones, en típico estilo Marvel moderno (durante 11 números, habrá FF en vez de 4F, pero entonces si sumamos las numeraciones, llegamos al nº600 de 4F, así que se recupera la numeración original a partir de ahí… pero FF continua paralelamente con el nº12, también escrita por Hickman… todo esto tiene sentido, pero no deja de ser un follón), no se puede culpar a Panini por ignorarlo y seguir con la presentación que se sabe que funciona.

 

Esto es el siguiente acto dentro de la gran historia que tenía Hickman planeada para la serie desde que empezó. La idea es que aunque la Antorcha Humana no era ni el cerebro, ni la responsable, ni el músculo del grupo, era igualmente una parte irremplazable de los 4 Fantásticos (y de hecho, el único que no se había ausentado oficialmente del grupo nunca, entre otras cosas porque no tenía realmente una vida fuera del grupo), así que los 4F no pueden seguir sin él. (Es curioso contrastarlo con la otra vez que murió uno de ellos, Reed en los 90, donde los 4F siguieron sin él, pero como una cosa amorfa sin miembros fijos, que acabó disolviendose incluso) Lo cual no quiere decir que la familia Richards no siga existiendo, ni que dejen de hacer de superhéroes. Lo que hacen es retirar el nombre con numeración (estaria feo sustituir a Johnny como el cuarto fantástico, porque ha muerto, no está de baja) y los trajes, y dejar que el grupo sea absorbido por la Fundación Futuro. La FF es la organización de jóvenes científicos y genios que Reed montó hace unos números para mejorar el mundo, no a través de puñetazos, sino a través de ciencia, creada por mentes que aún no están anquilosadas y pueden ofrecer perspectivas nuevas. Era una idea genial, innovadora, positiva y futurista, y apropiada para la clase de locuras fantástico-científicas de la serie. Aquí, la Fundación absorbe a los 4 Fantásticos, que pasa de ser una serie sobre una pequeña familia, a una gran familia, potenciando el aspecto científico.

 

La otra novedad es que para paliar la ausencia de Johnny en el aspecto superheroico, reclutan a Spiderman para el grupo también. Si, con este Spidey ya está en 3 grupos además de sus aventuras en solitario, pero eso es problema de su serie propia, donde precisamente que esté metido en tantos fregados es uno de los temas principales de la etapa actual. (De hecho, el número de este mes está enteramente dedicado a tratar el tema de Peter uniendose a la FF, en un alarde de interconexión entre series que no solía ver desde hacía mucho tiempo. Además, Slott trata todos los temas que menciono en esta reseña muy bien, algunos mejor que Hickman, porque se le dan mejor esas cosas) La idea es que desde hace unos años, principalmente gracias a Slott (en la mini de Spidey/Antorcha y en la propia serie de Spiderman), y potenciado por la mini de hace dos meses de 4F/Spiderman (para eso la hicieron, entre otras cosas), Spiderman ha pasado a formar cada vez más a formar parte de la familia Richards, siendo los primeros a los que reveló su identidad nuevamente secreta. Tiene sentido: Spiderman era probablemente el mejor amigo de Johnny (más que nada porque no tiene amigos de su edad que no sean superhéroes), y tiene mucho en común con Ben y sobre todo con Reed. De hecho, ahora que están potenciado la parte de científico de Peter, tiene todo el sentido del mundo que se una a la FF, donde además hace un poco de puente entre los niños y los adultos.

 

Así que este número va de presentar la nueva dirección de la serie y establecer un poco como funciona. Sobre todo, está contado desde el punto de vista de Spiderman, en su primer día en la Fundación Futuro. Se presentan bien todos los elementos de la serie, nuevos y viejos. Se repasan algunos de los subargumentos en curso, principalmente los personales, bien explicados. Los subargumentos de acción y amenaza se dejan para más adelante, se supone, porque son muchos y complejos, y ya habrá tiempo. En principio la única amenaza que se trata es una menor, que también es recurrente en la etapa Hickman, y está más que nada como recurso cómico (con cierta gracia, los lacayos son más divertidos que de costumbre), contraste con los protagonistas (es un ejemplo de la ciencia mal usada por adultos no futuristas) y presumiblemente, como siguiente paso en una trama a largo plazo. No es maravilloso, porque como acción es más bien normalita, pero funciona. Las partes de drama personal también funcionan, pese a ser obvias (Ben está deprimido, el resto del mundo se siente triste al mencionar a Johnny y no saben como reaccionar bien, de manera incomodamente realista), precisamente porque se mantienen sutiles y contenidas y en pequeñas dosis, en vez de en el melodrama habitual de Marvel.

 

Lo bueno es que el tono de luto no impide que la serie sea divertida. De hecho, mucho mejor así, porque no sólo es la mejor manera de honrar a alguien tan marchoso como la Antorcha, sabemos que tarde o temprano, por Hickman o por su sucesor, acabará volviendo, así que, ¿para que amargarse? Mejor tirar de la diversión inherente en tener una serie protagonizada por un montón de chavales supercientíficos en plan Marvel. De momento no se ve mucho de eso, porque Hickman está ocupado estableciendo las bases y tratando las consecuencias de la muerte de Johnny, pero el tono de mezcla de familia americana con locura marveliana queda perfectamente establecido en la escena de bendecir la mesa, que es tremendamente divertida. Se podría exagerar y desmelenar mucho más, (de hecho, Slott lo hace en el Spiderman de este mes) pero el potencial esta ahí, y es mucho, aunque veremos si el tono más sobrio y minimalista de Hickman llega a aprovecharlo o si se centra más en las tramas. Hablando de lo cual, la escena final es otra idea buena (no nueva, pero Hickman está dandole nuevas vueltas a viejas ideas desde que empezó, al fin y al cabo) que enlaza con los temas de la serie y las tramas a largo plazo. Y también se usa muy bien la nueva versión de Nathaniel Richards, que se adapta a su papel de abuelo del grupo a la perfección. Manteniendo parte de la intriga cable-esca de “he visto el futuro y se cosas que no os voy a decir” de la versión de DeFalco, pero sin las partes más irritantes. Y aunque Hickman no le da caracterización individual a todos los chavales de la Fundación (cosa virtualmente imposible, entre otras cosas porque los moloides y atlantes son indistinguibles entre si de momento), presenta bien a la mayoría en personalidad, y presenta a todos en nombre e historia en dos páginas de diagramas al final. (Mira que le gustan los diagramas a Hickman, ni que hubiera estudiado diseño gráfico y su primer comic hubiese estado hecho a base de diagramas, o algo)

 

El dibujante regular de la serie va a ser el mismo de la saga anterior de 4F, Steve Epting. Epting tiene un estilo demasiado oscuro y realista para los 4 Fantásticos, pero pega para el tono de luto de esta serie, y para lo que quiere Hickman. (Para una versión más colorida y desmadrada, más en el estilo Kirby y demás, ver, de nuevo, el Spiderman de este mes) De todas maneras, además de dibujar muy bien a los personajes, le da la sensación apropiada de elegancia y futurismo a los escenarios y trajes de los personajes. Trajes que tienen un diseño muy bueno, no tan memorable como los clásicos, pero que no cansa ni se va a quedar pasado de moda enseguida como suelen ser la mayor parte de cambios drásticos a trajes clásicos.

 

Un buen comienzo con muchas buenas ideas, con mucho potencial, aunque está por ver cuanto aprovechará bien Hickman. Recomendado (8)

 

 

 

Era de X: Universo

 

Este mes termina la Era de X en X-Men Legado (más detalles en el podcast, aunque trataré de resumir), y para acompañarlo, tenemos un especial. Resulta extraño, ya que Panini hacía mucho que no sacaba especiales unitarios, lo englobaba todo en las series regulares o en tomos. Pero no hay tomo donde quepa esto, y si lo hubieran metido en X-Men Legado habría retrasado demasiado la serie o hinchado demasiado los números. Así que parece un mal menor dentro de las cuadriculadas pautas de edición de Panini.

 

Si la Era de X es una especie de secuela espiritual de la Era de Apocalipsis, es lógico hasta cierto punto que esto también tenga una miniserie de 2 números que surge a última hora, a base de contarnos que ha sido del resto del Universo Marvel no mutante en esta realidad. Desde luego, no puede ser peor que Universo X, escrito por escoria como era Kavanagh. Excepto… que si estás leyendo Legado, sabes porque esto no funciona. La Era de X no es un universo alternativo al cambiar el pasado, o un universo paralelo. Es una ficción que ha montado Legión en las cabezas de los mutantes de Utopía. Así que estamos leyendo una historia que no cuenta, incluso dentro de las reglas de la historia ficticia en sí, porque estas historias transcurren fuera de la Fortaleza-X, que es algo que nunca ha existido, sólo recuerdos falsos de los que están dentro. Es decir, no es ya una historia de universo paralelo que no afecta al Universo Marvel normal, es una ficción dentro de eso que nunca ha existido. Por supuesto, todas las historias son imaginarias y todo eso, y se puede tratar en sus propios términos como un Otros Mundos del Universo Marvel. Pero si es así, el venderla como parte de la Era de X es un engaño, porque realmente no importa para la saga, ni para nada.

 

La miniserie es una antología, como un número sorprendente de miniseries recientemente en Marvel, al menos para las ventas que tienen. La historia principal, que se extiende por ambos capítulos de la mini, está escrita por Simon Spurrier, guionista fijo de 2000AD al que ya hemos visto en otras antologías mutantes, escribiendo al Club X, por ejemplo. Su historia tiene el otro problema grave de este tipo de historias: Todo aquel que no es el personaje principal, acaba hecho una mierda. En este caso, todo aquel que no aparece en la Fortaleza X, o es masacrado sin miramientos, o peor, es convertido en villano sin explicación. La historia va principalmente de la versión de esta “realidad” de los Vengadores. Por supuesto, estos Vengadores son un escuadrón de cazadores de mutantes. Obviamente, eso no tiene sentido, al menos para la alineación en concreto que usa Spurrier. Así que una de dos, o tiene que cambiar a los personajes tanto que se vuelven irreconocibles (Iron Man, Hulk), o están escritos de manera incomprensible sin explicación, como los demás: Spiderwoman es una asesina desalmada porque si, por ejemplo. Aunque más grave es lo del Capi. Si, tiene su momento de reflexión al final, pero un Capi America minimamente bien escrito se habría dado cuenta del asunto muchísimo antes y se habría rebelado, porque no es subnormal. Puedes justificarlo con que no son reales, sino imágenes mentales de otros personajes… pero entonces no sólo estás admitiendo que la historia no cuenta, te estás dando cuenta de lo absurdo que es contar una historia desde la perspectiva de personajes que no existen incluso dentro de la realidad de las otras series.

 

El caso es que si puedes dejar pasar la mala caracterización de los protagonistas, y lo simple de las caracterizaciones, y lo previsible de la historia, y que no va a ninguna parte… no está mal. Pero tampoco queda mucho. Hay ideas originales para varios personajes. Algunas impactantes, pero claro, es fácil impactar cuando puedes mutilar a personajes conocidos. Y hay una verdadera fiesta de cameos de distintos personajes, mutantes y no mutantes, de distintas épocas, de manera no intrusiva. Es decir, que no tienes que pillar los cameos (a diferencia de la historia principal, donde aparecen personajes importantes sin nombrar), pero es divertido si lo haces. Pero la diversión se corta, porque la historia es poco más que un montón de nihilismo y escenas desagradables, con un intento tópico de emoción al final. El dibujo de Koi Pham tampoco es muy bueno, aunque es mejor que en Guerra del Caos. Es suelto e inconsistente, pero al menos se ve lo que está pasando la mayoría de veces.

 

Después hay una historia corta, por Jim McCann, sobre la versión de Spiderman de esta realidad. En este caso, se puede ignorar completamente el aspecto de la realidad y ficción, y tomarselo como una historia breve de “¿Qué haría Spiderman en un futuro opresivo?”. Lo curioso es que es un Spiderman casado con Mary Jane, así que parece ser que está permitido en mundos alternativos. En cualquier caso, la idea es la que puedes más o menos esperarte, pero está bastante bien como historia alternativa de Spidey, viendole como es fiel a si mismo en circunstancias muy distintas. No como la historia principal. El dibujo de Paul Davidson no está mal tampoco.

 

La última historia está protagonizada por la versión Era de X de Dazzler. Sorprendentemente, esta historia no está escrita por McCann, que supuestamente es superfan de Dazzler (escribión un especial sobre ella que no se ha publicado aquí), sino por Chuck Kim, otro abonado a estas antologías, y nada más. Como a Dazzler ya la hemos visto en la serie principal, la historia va más sobre la versión de esta “realidad” del Dr. Extraño, que si que cumple el cometido de la miniserie. La historia sigue una estructura muy similar a la de las otras historias de origen del Era de X: Alfa, explicando como se llega a la Fortaleza X, en una historia típica de Resistencia. No dice mucho sobre los personajes o como son distintas estas versiones, la verdad, no hay mucha idea. Aunque si que engaña al lector en un momento, que queda creible debido a que antes has leido cosas más increibles en la historia principal. El dibujo de Gabriel Walta es un poco extraño, pero más o menos le pega a una historia de Extraño.

 

(Por cierto, ya que estamos aquí, la historia principal acaba colapsandose en una historia de psicojerigonza entre Xavier, Legion, y Picara, que no pinta realmente nada en el conflicto entre padre e hijo, y el resto de personajes y sus historias acaban importando bastante poco en general, y apenas teniendo un final por obligación. Intenta tener consecuencias más allá de esta historia, de manera un poco forzada, pero al final no ha funcionado como historia, porque las partes divertidas desaparecían cuando se empezaba a tratar el misterio ontológico, que era precisamente demasiado enrevesado y lioso para poder tener esas consecuencias)

 

Así que sólo puedo recomendar este especial si eres muy completista de la Patrulla-X, especialmente de X-Men Legado, y sólo si te gustan las historias de mundos alternativos irrelevantes, aunque no sean muy buenas. Neutral (5)

 

 

 

Miedo Encarnado Nº1

 

P: Esto es el comienzo real del gran crossover Marvel de este año, que durará 7 meses, (aunque por alguna razón, en Panini lo han adelantado un mes con respecto a las demás series) y es el primero desde 2007 que no está escrito por Bendis. Lo cual es un alivio, porque aunque fue mejorando al final, era bastante nefasto haciendo este tipo de historias. Por otro lado, está escrito por Matt Fraction, que ha seguido la misma dirección que Bendis: Ser muy aclamado en series independientes y en la primera serie extraña que hace en Marvel, y entonces volverse lento y malo cuando llega a apoderarse de series principales. Esta es su oportunidad de ver si rompe esa racha, o si se queda permanentemente atascado en ella.

También es el primer crossover desde… desde 2000, probablemente, que no va de héroes enfrentandose entre si o contra el poder establecido, sino que sigue la estructura clásica de los héroes como el status quo, y tener que defenderlo contra los grandes malos que aparecen un día. Nada de malo en ello, no todo tiene que ser un cambio trascendental de dirección para todo el Universo Marvel. Al contrario, se agradece cierta estabilidad.

 

A: De momento, el planteamiento no parece “el evento que cambiará para siempre el Universo Marvel” sino “una batalla que, cuando termine, dejará todo exactamente igual que antes”. Lo cual, como dices, por un lado está bien porque deja de abusar de los cambios drásticos como reclamo publicitario y se centra en la historia. Por otro, pone mucho más peso en la historia. Sin cambios enormes ni grandes ideas subyaciendo, lo único que puede perdurar de Miedo Encarnado es que sea una buena historia. Es un reto mucho más complicado para Fraction.

 

P: Dado que este año salieron películas del Capitán America y de Thor, no es ninguna sorpresa que la historia se forme alrededor del Capitán America y de Thor, con bastante protagonismo también de Iron Man y de los Vengadores en general. Lógico también, porque Fraction escribe a dos de la trinidad, y los Vengadores son ahora la franquicia principal de Marvel. Así que si hay algún cambio de dirección para alguien, en vez de un montón de acción para nada, presumiblemente será para esos personajes y series en concreto. De momento, es una mezcla entre usar un par de subargumentos de esas dos series, y sacarse de la nada un nuevo elemento, como solía pasar en los crossovers impuestos editorialmente de antaño. 

 

A: Bueno, de momento el Capi tiene el lugar de liderazgo entre los héroes que le corresponde por decreto, aún no he visto que la trama se ajuste personalmente a él. A Thor si y, de momento, están bien hilados. Lo curioso es que se importen o adapten elementos de ambas películas, mezclando a nazis con magia asgardiana. Realmente, no me lo esperaba para nada.

 

P: Es buena sinergia. Y obviamente, la parte del Capi es que la villana viene de su serie.

A diferencia de muchas otras grandes sagas, esta tiene un tema principal, y es el miedo. Afortunadamente, no van a ir por la dirección típica de comics de superhéroes, de tener un villano cósmico que hace que cada héroe se enfrente a sus peores miedos, porque eso es un recurso excesivamente facilón y manido. La idea más bien es hablar del tema apropiado para hoy en dia, del clima de incertidumbre global sobre el futuro de la humanidad, en vista de las crisis globales que se están viniendo encima. Es un buen tema, como saben en DC, ya que Johns hizo de eso uno de los temas principales de la serie de más éxito de la compañía en el último lustro. El problema es que es algo muy difícil de tratar en un comic de superhéroes, y más uno de acción. No es que el Capitán America pueda pegarle a la crisis en los morros, al fin y al cabo. (La solución de Johns en Linterna Verde fue centrarse en Coast City como modelo, y usar al Cuerpo de Sinestro como metáfora, y le funcionó, pero porque su historia era a nivel más pequeño) Así que el comic intenta dos cosas tremendamente distintas a la vez. Por un lado, tratar de hablar del mundo real, o al menos su reflejo en la gente normal del Universo Marvel. Por otro lado, empezar una historia de enfrentarse a unos malos cósmicos. De momento no tienen absolutamente nada que ver y parecen dos comics distintos, está por ver si lograrán enlazarlo.

 

A: Es verdad que de momento logra reflejar bien el nivel micro (las pequeñas miserias de los ciudadanos de a pie afectados por la crisis, sobre todo en Broxton) y la historia global (el miedo, sobre todo de los asgardianos, a la amenaza que se cierne). Comparto la duda de cómo se las arreglará Fraction para imprimirles un mensaje general a ambos niveles. Sobre todo cuando ya la dirección general de Marvel, tras el cristo de Asedio, era un mensaje enteramente positivo con la Edad Heroica y la recuperación de la confianza en los iconos de siempre.

 

P: La idea parece ser que pese a la Edad Heroica, el público no anda muy convencido de que todo vaya bien. Lo cual suena a metáfora del clima de EEUU ahora que se han dado cuenta de que Obama no ha resuelto todos sus problemas. Eso queda bastante fuera de lugar aquí: No es que sea trabajo del Capitán America arreglar la economía. Lo triste es que, como veremos en la serie hermana luego, se podría haber justificado el nivel de crispación en el público simplemente enumerando distintas cosas que han pasado en Marvel el último año. Pero eso requeriría no fingir que no existen otras series en Marvel excepto las tres más famosas, y eso es algo de lo que Fraction, al igual que Bendis antes que él, es incapaz. Para esta serie, si no estas siendo mencionado directamente en este comic, no existes. No existen más personajes en Marvel más que los que salen en la portada, y no tienen historia más que la reciente. Eso es una señal horrible de por donde van a ir las cosas. Así que las escenas de “gente normal” acaban siendo, o gente normal siendo unos idiotas e ingratos, como siempre, lo cual es insoportable. O menciones de drama humano que son más válidas, pero que quedan muy fuera de de lugar en la historia porque difícilmente pueden tirar por algún lado o importar. Aparte de que se le dedica demasiado tiempo a algo tan simple.

La otra parte es la de los malos de la historia. La idea es que la nueva Craneo Rojo (la hija del original, actualmente muerto) encuentra lo que andaba buscando en ese prólogo tan poco útil del mes pasado. Y en el estilo de este tipo de cosas, encuentra a un Gran Malo enterrado y lo desata para que tiemble el mundo. El resto del comic, sin embargo, no le tiene haciendo nada, sino más bien, va de contarnos lo temible que es el malo porque nos lo dicen, no por nada que hace.

 

A: Además, cada nueva “verdadera última profecía” sobre el fin de Asgard empieza a ser un poco menos efectiva que la anterior ¿no? A lo mejor estamos abusando un poco de acontecimientos terribles que estaban por venir según las escrituras. En cuanto a cómo la Cráneo Rojo se hace con su objeto de deseo, parece demasiado sencillo. Entiendo que no se podía perder tiempo en esto pero quizá haber dado pistas en otra serie anteriormente, o ir avanzando pasos. Realmente, para la tipa es llegar y besar el santo. Esa poderosísima arma de la que nunca habíamos oído hablar es suya en un abrir y cerrar de ojos, pese a que en teoría está concienciudamente protegida… no veo a los malos con mucho potencial de momento. A pesar de que ella parece buen personaje.

 

P: La idea parece ser que Pecado es digna, nunca mejor dicho, del objeto mágico, y por eso le resulta tan fácil. Veo más problemático que no exploren apenas al personaje, más que mostrar que es determinada y nazi, y por tanto muy mala. Supongo que para explorar más ya estaba el prólogo, y que la gracia de los Craneos es lo que hacen, no la poca profundidad de sus motivaciones.

En cuanto a la gran idea del villano de la saga… si, lo del malo oculto está muy visto. De hecho, si te fijas, es casi la misma idea que aquello del Juggernaut y los Ejemplares del 99. Pero precisamente por eso, es una idea fácil e intuitiva, y queda claro inmediatamente porque van a ser una gran amenaza. 

 

A: Lo que tendrán que explicarnos entonces es por qué Pecado es digna y tiene esta relación con el villano oculto. Pero sí, en conjunto dan bastante miedo. No sé si más el villano principal o una nazi con hiperpoderes, pero tiro más hacia ella.

 

P: No creo que haya explicación. Simplemente, cumple los requisitos impuestos de ser suficientemente mala y centrada en ser mala. O algo profetizado. No creo que haya mucho bajo la superficie de nada de esto.

Igualmente, aunque la gran idea del crossover es clara, es bastante pobre, ¿no? Es decir: “Los muertos resucitan como villanos” y “alienígenas multiformes han invadido la Tierra y cualquiera puede ser uno de ellos” son conceptos con los que se puede jugar de mil maneras. “Asgardianos malvados aparecen para pegarte” suena bastante más limitado, en cambio. Aparte de que no tiene nada que ver con lo del mundo normal en crisis.

 

A: Bueno, hay un tema interesante que puede dar juego reflejado en este número: la relación entre Odín, Thor y la tierra. Yo entiendo que por aquí puede ir parte del argumento. Por primera vez en mucho tiempo (mucho más tarde de lo que hubiese sido lógico), asgardianos y terrestres se han mezclado y han sido plenamente conscientes de su mutua existencia. Ahora queda por ver cómo desarrollan su convivencia y no parece que padre e hijo estén muy en sintonía sobre ello.

 

P: Esa es la otra parte importante del número, la de la relación entre Thor y Odin. Fraction resucitó recientemente a Odín, lo cual parecía dar un paso atrás después de 9 años donde la serie de Thor por fin había dejado atrás todo ese viejo status quo. Resucitarlo y sobre todo, ponerle mandando otra vez en vez de buscarle algo nuevo que hacer parecía totalmente dar un paso atrás, algo así como volver a vivir con tus padres tras haberte independizado. Este número confirma en parte los miedos al respecto, ya que volvemos a lo mismo de siempre: Odín es el que manda y el más listo, todo el mundo le hace caso, y abronca a su hijo porque le importan demasiado los mortales. Es decir, lo de siempre de hace casi 50 años. A decir verdad, se vislumbra un ligero cambio, porque Thor esta vez le planta más cara que otras veces, y es perfectamente posible que la idea sea que Odín está claramente equivocado y su tiempo ha pasado. Pero si es así, es un poco inutil resucitarle sólo para demostrar que está obsoleto. Aparte de que la escena de pelea entre Thor y él es pesada.

 

A: Es larga, aunque tiene fuerza. No es que el conflicto generacional sea un tema nuevo en Thor pero, vete tú a saber, a lo mejor ésta es una oportunidad de oro para zanjarlo y que, por fin, Thor se imponga a su padre y que su criterio sea el que marque las nuevas relaciones de Asgard con los mortales. Porque en ese tema si que cualquier regresión a la islita espacial que ignora a los humanos sería un inmenso paso atrás y la destrucción de muchas posibilidades de evolución.

 

P: Dicho sea, la verdad es que la segunda parte del número si que da una buena sensación de que se acerca algo terrible y que puede pasar cualquier cosa. Pese a que, tecnicamente, los malos no han hecho nada. Le dan suficiente pompa a todo el asunto. Por otro lado, si lo miras bien, realmente no ha pasado prácticamente nada en todo el número doble. (Y eso sin tener en cuenta entrevistas y anuncios… si los tienes en cuenta, sabrás virtualmente todo lo que va a pasar en este número y al menos parte del siguiente. Pero eso puede ser tanto problema de demasiado anuncio como de demasiado poco contenido) 

 

A: Es verdad que pasan pocas cosas pero lo que pasa es vital. Y a buen ritmo. Aunque hay ligereza, no hay lentitud ni irrelevancia que suelen ser los problemas de los números-basura estilo Bendis. Es verdad que la reacción de Odín o Heimdall ante lo que viene anuncian una amenaza potente pero también lo es que han tenido un Asedio y un Ragnarok hace nada (mucho menos si lo cuentas en tiempo Marvel), con lo que empieza a parecer un poco absurdo tanto miedo a amenazas de igual o menor entidad que las que acaban de vivir.

 

P: No, pero esta es más, lo prometemos. Porque es una metáfora de la crisis económica, o algo. No, espera, no lo es, y el problema del comic es que demasiada parte del número se dedica a los problemas de la gente normal que palidecen frente a esto y que en principio no tienen nada que ver. En serio, que les desintegre un skrull la próxima vez. El comic se leería mejor sin esas partes.

El dibujo del crossover es de Stuart Immonen, que deja Bendisores para hacer esto. Es una mejora para él, sin duda. Y para los crossovers de Marvel, la verdad. Por fin tenemos uno dibujado por alguien que sabe dibujar a los personajes de manera clara y reconocible, y acción clara y limpia. Y además, bastante espectacular. Los diseños de los malos también son buenos, aunque no sean suyos.

 

A: Bueno, no soy muy fan de la Cráneo Rojo hipervitaminada después de recibir el poder mágico, pero si, me encantan las escenas de acción que hace Immonen (la de los dragones marinos es estupenda), y sabe cambiar perfectamente el registro para las escenas de gente normal. Muy satisfactorio.

En general, este número tiene mejor pinta de lo que tenía la premisa del comic antes de empezarla. Por desgracia, algunas deficiencias digamos “estructurales” auguran que también tiene mejor pinta de lo que tendrá al acabarse. Esperemos que no.

P: Intenta ser dos cosas a la vez, que no funcionan en conjunto, y una no funciona en absoluto. Y empieza lento, pero eso puede ser para causar tensión, o porque todo va a ser así de pesado, no se sabe. Así que aunque tiene cosas que pueden ser interesante, hay que estar precavido con este crossover, aunque desde luego, hemos tenido mucho peores. Neutral (6)

 

 

 

Miedo Encarnado: Primera Linea Nº1

 

P: Esta es la serie hermana de Miedo Encarnado, que durará lo mismo y transcurre paralelamente. El título es engañoso: Lo de sacar miniseries paralelas al gran crossover con subtítulo de Primera Linea empezó con Guerra Civil, y la idea era contar el crossover desde el punto de vista de gente común, normalmente periodistas. El problema es que los equipos creativos de estas miniseries fueron patéticos (Jenkins y Reed), y como consecuencia, o han sido olvidadas, o sólo recordadas para burlarse. La original nos dio tanto a Bola Veloz-Emo con pinchos, como la estupidez sin parangón de “el Capi está obsoleto porque no sabe que es Facebook”, al fin y al cabo.

El resultado es que han cambiado completamente de estrategia. Y para desligarse de su tonto pasado, le cambiaron el subtítulo a Homefront (Frente Doméstico), aunque en Panini hayan conservado el antiguo. El caso es que ahora, en vez de una sola historia de perspectiva de periodistas y otra gente “normal”, lo que tenemos es una antología de 30 páginas por número. Es el formato que ha tenido cierto éxito (al menos para Marvel) de miniseries como Tiempo de Héroes, donde a base de juntar algunas historias, alguna con un reclamo relativamente “famoso” o “importante”, pueden dar salida a historias de personajes que no pueden aguantar una serie ellos solos, o de autores que aún no están rodados. Es una buena idea, si se puede aguantar económicamente.

 

A: Quizá sea el formato correcto para la historia menos adecuada. Claro que aquí no pegaban historias a pie de calle porque ya se incrustan en la serie principal, pero también es verdad que cosas como Asedio o Guerra Civil eran más apropiadas para tener pequeñas historias que muestren cómo afecta el evento global a personajes Marvel secundarios. Por lo que va pareciendo, esta historia se encamina hacia una gran pelea de Vengadores con una supervillana. Probablemente no tenga tanto impacto en otros héroes y villanos del universo Marvel como han tenido otras anteriores.

 

P: Parece ser que las historias van a ser una mezcla entre historias de gente normal reaccionando al crossover, como historia de personajes poco conocidos durante el crossover, con la idea general de ver distintas perspectivas por todo el mundo. Suena bien.

La historia principal, de 12 páginas, y la única que estará en cada número, está protagonizada por Bola Veloz, y escrita por Christos Gage, así que suena como un spin-off de Academia Vengadores, lo cual también suena bien. Tiene dos cometidos, y a diferencia del crossover principal, aquí si que encajan mejor. Por un lado, la historia va a servir de excusa para explorar como se ven los acontecimientos de la saga principal desde otros puntos de vista del Universo Marvel. Lo bueno es que, a diferencia de Fraction o de sus predecesores en estas minis, Gage no es de los que finge que nada más existe excepto lo que está pasando actualmente en esta serie. Al contrario. Gage conoce perfectamente el Universo Marvel, y lo que hace es contarnos como funcionarían realmente las reacciones del público en un Universo Marvel con toda su historia y series. Así que, como parte de una idea bastante moderna y nueva, a la acción se le acompaña por mensajes en foros y twitter que transcurren paralelamente a la historia. Algunos comentan lo que está pasando en la historia principal. Otros simplemente dan color y tienen que ver con el tema. El caso es que las cosas que pasan tienen sentido: Vemos como en el Universo Marvel, el público está compuesto de gente tonta y gente menos tonta, y todos discuten en Internet, todos usando a su manera cosas que han pasado en distintas series del Universo Marvel, la mayoría recientes. Lo bueno es que no necesitas pillar las referencias. (Igual que no necesitas saber que las dos comentaristas que debaten son secundarias de antiguas series de los 80-90, o algunos guiños en los nombres de los foreros) Con ver la sensación de que esto transcurre en un mundo rico y complejo, ya es satisfactorio. Pero lo es más si ves como forma parte del todo de las series. Incluso se resume perfectamente lo que pasa este mes en la saga principal.

 

A: Seguramente este es el tipo de cosa que Marvel debería hacer mucho más. No vale con contarnos que su universo es “como el nuestro pero con superheroes, robots y alienígenas”. No, es que ese elemento diferencial ya distorsiona de tal modo el resto que, más pronto o más tarde, hay que empezar a afrontar esas consecuencias y a contar esas historias nunca contadas de cómo la gente común ha ido reaccionando ante esa realidad que les rodea. Y Gage creo que lo hace perfectamente, aplicando a este tipo de procesos las tipologías de reacciones que la sociedad tiene ante casi cualquier tipo de evento: miedo, rechazo, paranoia, admiración… expresándose de forma muy similar a cómo lo hacen ante otros grandes cambios y procesos históricos. Y todo esto, a mayores de la historia principal.

 

P: La otra idea principal es terminar con la detoxificación del personaje de Bola Veloz, que Gage ya comenzó en Iniciativa y continua en Academia. Es apropiado para esta miniserie, pues el destrozo se produjo en la primera Primera Línea. El caso es que habiendo restaurado a Robbie a una personalidad reconocible como la que tenía, y habiendole dado por fin una reacción comprensible a todas las chorradas que le han pasado, le llega el turno a hacer que el resto del mundo actue de una manera no estúpida al personaje. Para eso, lo que hace Gage es muy valiente: Es rescatar un elemento de Guerra Civil (Iba a decir uno de los más estúpidos, pero todos eran más estúpidos, por difícil que suene), que es la madre del niño muerto en la explosión de Stamford, que sólo existía para aparecer, lloriquear por su hijo, y hacer que los superhéroes se sintieran culpable. Es la clase de personaje de “¿Pero es que nadie piensa en los niños?” hipermelodramático que no tiene cabida ya más que en parodias. Y aún así se usó en serio en Guerra Civil, porque la Marvel de 2006 era mierda. Que se sigan arreglando cosas de esas muestra tanto eso, como todo lo que se ha mejorado desde entonces. El caso es que arreglar la situación pasa por hacer de Miriam Sharpe (la mamá de marras) un personaje de verdad, en vez de un cliché histriónico de un solo rasgo. Bueno, sigue girando enteramente a su hijo muerto, pero esta vez hace cosas positivas además de lloriquear. Incluso muestra fuerza de carácter, a diferencia de… todo otro civil en un crossover. Pero lo más importante, demuestra no ser una descerebrada, pues tanto ella como el comic explican todas las falacias y exageraciones que se dijeron en Guerra Civil sobre la masacre en Stamford, permitiendo que por una vez, y a diferencia de los comics originales, parece que tenga parte de razón. Incluso en la parte del registro. Lo cual tiene un mérito enorme. Yhace que el conflicto con Bola Veloz quede como algo maduro en vez de gritos.

 

A: Todo ese diálogo en televisión está perfectamente bien llevado. Y la madre funciona como el típico portavoz razonable aunque partidista en un conflicto de estas características. Precisamente porque los héroes pueden cometer errores, deben estar tan vigilados como cualquiera de nosotros o más. De todas formas, en lo que respecta a su fobia personal con Bola Veloz, la madre ya es más visceral y menos razonable. Pero es el clímax a donde Gage quiere llegar. La gente odia a Robbie desde hace unos cuantos años. ¿Qué puede hacer Robbie para arreglarlo?

 

P: ¿Y que parte de razón tienen en odiarlo, y él tiene en sentirse culpable? Lo bueno es que aquí esto si que encaja con el tema principal: La historia personal de Bola es un ejemplo de la clase de miedo irracional de masas de la que el crossover principal quiere hablar, pero no sabe como enlazarlo con la parte superheroica. Gage si que sabe como hacerlo.

El dibujo es de Mike Mayhew, que ya dibujó a los Nuevos Guerreros en otra antología (que, um, saldrá aquí el mes que viene). Tiene un estilo pintado hiper-realista, tanto o más que Alex Ross. Es atractivo, y logra que los personajes en mallas no queden ridículos, pero sus poses son demasiado estáticas, y en la acción parece que estén posando. Hace buenas composiciones, al menos.

 

A: Es que el estilo pintado nunca va a desprenderse de ese defecto. Es poco dinámico pero muy expresivo y muy bonito. Para una historia que va de sentimientos, creo que es idóneo. En la mini escena de acción del comienzo y en la que empieza al final, empieza a verse un poco más forzado. En general, me ha gustado mucho.

 

P: En segundo lugar, tenemos una historia de 10 páginas, de las que habrá dos a lo largo de la mini. Para empezar tenemos el regreso de los Agentes de Atlas. Sorprendentemente, a diferencia de todas sus apariciones hasta la fecha, no está escrita por Jeff Parker. No sabemos si ha decidido abandonar sus personajes, o si es cosa de Marvel. El sustituto es Peter Milligan, que a veces escribe cosas muy buenas, y a veces (normalmente en trabajos por encargo) muy malas. Y como esta es una serie bastante convencional (aunque los personajes sean algo raritos), me temo que tira más hacia lo segundo.

Tiene una idea buena: Como los personajes vienen de los 50, quiere comparar el clima de miedo e incertidumbre de entonces (de los peores que ha habido) con el actual, centrandose en Jimmy Woo, que literalmente viene de los 50, habiendose dormido las décadas intermedias. El problema es doble: Uno, se establece la conexión temática, y luego no se hace nada con ella. Dos, la manera de Milligan de escribir a Woo (y en general a los Agentes), no se parece mucho a la de Parker. Vale que es difícil ser igual cuando son personajes tan asociados a un guionista, pero es que en este caso, casi parecen distintos personajes. Woo ha pasado de ser un líder competente y centrado a un perdedor que quiere refugiarse continuamente en los 50, sin explicación. Se establece un romance entre dos personajes, sin explicación. Namora pasa de tener el caracter que tenía a tener la personalidad típica de la chica del grupo. El Hombre Gorila ya no tiene sentido del humor. La dinámica entre ellos ya no es desenfadada y amigable. Por no hablar de que Hombre 3D ha desaparecido sin explicación, y de que actuan como un supergrupo más en vez de los líderes de una organización secreta.

 

A: Ojo, que la nueva idea-leit motiv para Jimmy Woo es interesante. El problema es que no le encaja al personaje establecido. Pero es la forma de ligar, al menos, esa sensación que tiene Woo con la que tiene el resto del planeta. Y de mostrar que el clima de hoy es de tanto miedo que Woo prefiere incluso estar en los 50. Más allá de eso, el otro gran problema es que el argumento apenas tiene conexión con el resto de la historia. Vale, están investigando a nazis y al Cráneo Rojo, pero es difícil ver qué podrán aportar con eso a la historia principal.

 

P: No creo que tengan que aportar necesariamente nada a la historia principal. Simplemente se usa la conexión común con los malos para contar una historia de los Agentes de Atlas. La aportación es más temática a lo del miedo que otra cosa, supongo. El caso es que aunque no te importe el desaguisado que hace Milligan con los personajes, la versión de Milligan de ellos simplemente no es divertida. Leyendola, jamás pensarías que esta gente es interesante. Son unos desgraciados vistosos sin nada en ninguno de ellos que puedes querer leer más. En una aventura bastante estándar, con un cliffhanger típico.

El dibujo es de Elia Bonetti, otro dibujante de la cantera italiana de Marvel, que sólo había hecho un especial del Capi hasta ahora. Está bastante bien, es muy similar a Hardman en el último volumen de Atlas. Aunque un estilo tan oscuro y sucio no le pega a personajes como gorilas y sirenas, pero eso es tanto problema de la historia, que tiene ese tono, como del dibujo.

 

A: A mí me ha gustado, y me ha transmitido mucho más que Jimmy Woo es asiático de lo que me lo han transmitido otros tantos dibujantes anteriores…

 

P: La tercera historia es de 7 páginas, y será distinta cada número. Este mes, está escrita por Jim McCann, el de Ojo de Halcon/Pájaro Burlón, y está protagonizada por los habitantes de Broxton, el pueblo donde está Asgard, que sale en la historia principal. Bueno, desde luego, no se podrá quejar nadie de que no se están contando historias de interés humano cercanas a la historia principal.

 

A: Historias humanas si, habría que evaluar lo de “de interés”. Porque tenemos la típica historia de paro, sacrificio y vidas duras, aderezada con turistas nada comprensivos. Y, de todas las reacciones de los terrestres hacia los asgardianos, las más típicas y que ya hemos visto. Además de tener actitudes totalmente caricaturizadas y exageradas. Diría que no aporta mucho, y por ser generoso.

 

P: A decir verdad, en 7 páginas tampoco se puede decir mucho. Pero si, se presenta a una serie de personajes y situaciones estándar, crees que va a hacerse algo interesante con eso… y no se hace particularmente nada. La reacción ante la historia principal es… pues vale. Se entiende cual es el mensaje, pero queda muy plano.

El dibujo es de otro novato, Pepe Larraz, y no está mal. Es algo caricaturesco, pero dentro de lo consistente y aceptable. 

 

A: Tal cual. Le va a la historia.

 

P: Por último, en cada número habrá una página escrita y dibujada por Howard Chaykin, que será un monólogo de un personaje distinto. Este mes es J. J. Jameson, que aunque ahora sea alcalde de Nueva York, nos dice lo mismo de siempre. La idea de la sección es buena, pero darsela a Chaykin, no tanto, si esto es todo lo que tiene que decir. 

 

A: Si, es ver cómo JJJ utiliza lo que está pasando para reforzar su visión habitual de las cosas. Y con un dibujo feo, por encima. Totalmente prescindible.

 

P: Es una buena idea para serie acompañante de la principal y para una antología, con una historia principal bastante buena que casi que suple al crossover principal. Por otro lado, al menos este mes, las historias que la acompañan no están a la altura, aunque la historia de Gage casi que compensa eso ella sola. Neutral (6)

 

 

 

Patrulla-X Nº72

 

P: Aquí empieza la etapa de Kieron Gillen en la serie, que llegará hasta el final de la misma, y el relanzamiento como parte de Cisma. Es una gran elección, porque Gillen es una de las promesas nuevas de Marvel, con muchas idea. Bueno, realmente, ya empezó en la saga anterior, pero eso era una saga heredada donde colaboraba con Fraction. Aquí es donde empieza a hacer lo que le da la gana, y se nota. 

El primer número de este mes es parte de la iniciativa punto 1, que les ha gustado en Marvel, porque va a seguir en 2012. La idea es tener un número de muestra accesible a nuevos lectores. Y que mejor punto de entrada que el principio de una etapa, ¿no? En cualquier caso, hay que juzgar el número de por si, y como punto de comienzo.

 

A: Desde luego, si son todos como éste, me parece una gran iniciativa. Es útil este ejercicio de parar la trama y echar un pequeño vistazo general a lo que está pasando. Y en este caso, más que nunca. Hay determinados giros argumentales que necesitan una buena exploración. Y éste debe ser uno de ellos.

 

P: La idea del número de presentación es original, porque en vez de ir sobre la Patrulla-X o Utopía en general, va sobre un ciudadano en particular; Magneto. Magneto pidió asilo en Utopía hace casi un año, pero desde entonces, se le ha mantenido de fondo, haciendo poco con él, en parte porque Fraction estaba ocupado con otras cien cosas. Aquí es donde empieza a tener protagonismo de verdad. La idea de meter a Magneto en Utopía es muy buena. Al fin y al cabo, cuando está bien escrito (y esta es una versión cuerda de Magneto, la más estable desde Claremont), quiere lo mejor para la raza mutante. En este caso, ha decidido que lo mejor para los mutantes es seguir a Cíclope con su micro-nación, y eso ha hecho, aportando sus poderes y culto de personalidad a la causa.

Lo que haría un guionista mediocre es que esto no fuese más que una trama pérfida, y una excusa para que Magneto más adelante traicione a la Patrulla-X y los mate a todos, o tome el control de Utopía. Pero por una vez, hay gente inteligente al mando de la línea mutante (no sólo guionistas, me refiero a editores), así que la idea es más compleja que todo eso. La gracia es que Magneto está siendo sincero. Realmente cree en la causa de Cíclope de juntar fuerzas en una isla que, recordemos, está hecha con su antiguo satélite. Realmente cree que va a hacer más por lograr que se hagan las cosas a su manera si es el consigliere del General Summers, que le susurra ideas al oido, que si sigue siendo su propio bando al que casi nadie hace caso ya.

Es decir, como este número deja muy claro, la idea es menos que Magneto se ha reformado (aunque obviamente, es mucho menos malévolo que cuando lo escribían como villano puro, es decir, casi todos menos Claremont) y más que la dirección de Cíclope es cada vez más dudosa, si Magneto encaja perfectamente en ella. Lo cual es uno de los temas de la serie actualmente, claro.

 

A: Eso como planteamiento general de cara al futuro. Pero la propia idea concreta de este número también es genial. Es decir, de repente la Patrulla-X tiene a un criminal declarado como Magneto en su equipo. Y el público lo sabrá antes o después. Así que habrá que explicárselo. Y, como veíamos en Primera Línea, para la sociedad de hoy en día hacen falta estrategias de marketing mediáticas. Así que Magneto necesita una asesora de imagen o jefa de prensa, para empezar su “lavado de imagen”. No es que Magneto haya sido nunca un tipo con don de gentes, cosa que en este número vuelve a demostrar, y eso hace mucho más interesante la situación. Es como ser el asesor de imagen de Gadafi.

 

P: La Patrulla-X lleva acogiendo a criminales declarados desde los 80, incluido el propio Magneto. La diferencia entre entonces y ahora es que ahora son una organización pública que depende de sus relaciones con el resto del mundo para sobrevivir. Es un juego completamente distinto a ser simplemente un grupo de superhéroes proscritos, y es la evolución necesaria que necesitaba la serie. Esto es ver un ejemplo de como se juega a ese nuevo juego, que lleva en marcha desde que Fraction mudo al grupo a San Francisco. La verdad es que Magneto lleva ya tiempo en Utopia (de hecho, ha actuado públicamente en Legado, por lo menos), pero como parte del problema de Fraction y demás de no tratar inmdiatamente consecuencias obvias de las historias, hemos tenido que esperar para tratarlo.

La idea de Kade Kilgore, la relaciones públicas de Utopia, es una a la que se había aludido anteriormente, pero aquí se le da una gran presentación. Todo el número es un cara a cara entre ella y Magneto, donde ella trata de convencerle de jugar al juego de la imagen, y él se niega categóricamente a seguir esas chorradas humanas. Es genial.

La gracia es ver hasta que punto Magneto está dispuesto a ceder su imagen personal por el bien de su pueblo, y hasta que punto se cree su propia publicidad. También hasta que punto es completamente irrelevante que sea bueno o malo, mientras cumpla lo que tiene que cumplirse. Se juega bien con la ambigüedad moral, cosa lógica en una historia sobre relaciones públicas.

El personaje de Kade está bien hecho también. Al principio parece la típica mujer de carrera ambiciosa, pero Gillen acaba haciendo algo más complejo con ella. No queda nada claro si realmente cree en la causa mutante o si simplemente está haciendo un trabajo. Si es buena persona o si es amoral. Si realmente se está sincerando con Magneto, o si es una herramienta más para convencerle.

 

A: Para los dos parece un gran reto. Seguramente para Kade es uno de los encargos más difíciles de su vida personal. Para Magneto es una de las cosas más difíciles que le quedan por hacer y que nunca ha intentado: ser comprendido y bien visto por la población humana. Para Gillen también es un enorme reto tratar este tipo de tema tan complejo con habilidad, sin caer en los efectos mágicos ni en las moralejas facilonas. 

 

P: Por ejemplo, Gillen hace algo a lo que sólo los mejores guionistas se atreven, y es tratar de dar una explicación coherente a historias pasadas, en vez de barrerlas. En este caso, tiene que tratar el hecho de que la última aparición pública de Magneto fue en Planeta X, donde cometió genocidio públicamente. La gracia es que realmente, no fue culpa suya: Originalmente, estaba bajo la influencia de drogas que controlan mentalmente, después se retconeó a que era un impostor. La reacción de Magneto a este tema (de nuevo, es genial que traten la historia como historia y no como una lacra a ignorar) es brillante, es todo lo contrario a lo que uno esperaría, pero tiene completo sentido. (Irónicamente, es la reacción contraria a la de su hijo cuando ha tratado problemas recientes)

Al final, Magneto queda como un tipo complejo y carismático, con el que no estás de acuerdo, pero no sólo ves su parte de razón, entiendes que acabe haciendo que la gente haga lo que dice. Gillen lo escribe muy bien, tanto a él, como a toda la situación. Que da buena sensación para historias futuras.

Eso como historia. Como presentación… bueno, ciertamente es un comic accesible, como supongo que me confirmará Alfredo. Y da cierta idea de la nueva dirección de la Patrulla-X. Pero por otro lado, sólo muestra un par de personajes de la serie, no dice en absoluto quien está actualmente en el grupo, o que hacen, o como es una historia típica de la serie. Así que en ese sentido, fracasa un poco.

 

A: No sólo es accesible, sino que es atractiva. Te introduce en la trama y te engancha a ella, yo estoy deseando ver lo que pasa con Magneto y con cómo se va a vender ante el público mundial. Es cierto que no representa al resto del grupo, pero sí la idea de Utopía, la situación en la que se encuentran los mutantes ante la opinión pública y, en general, las líneas por las que van a discurrir los asuntos mutantes de aquí en adelante. 

 

P: Como varios de los especiales .1, lleva dos páginas de avance de escenas de próximos números, al estilo Johns. Desgraciadamente, estas viñetas no dicen casi nada, y menos aún, nada intrigante.

El dibujo del número es de Carlos Pacheco, que se convertirá en el dibujante (se supone) regular de la serie más adelante. Es impactante compararle ahora con su primera etapa en Patrulla-X: Entonces era angular, histriónico y lleno de poses raras. Ahora es fluido, relajado y natural. Como ha mejorado con los años. Le da el lenguaje corporal y facial, y la presencia necesaria a Magneto y a la histo

 

A: Mira que le he tenido siempre muchísima manía a Carlos Pacheco pero ante esto me tengo que quitar el sombrero: es lo mejor que hemos visto de él en años. Y hace un Magneto espectacular.

 

P: El segundo número ya comienza la primera saga de verdad. Y se notan dos cosas distintas de Gillen a Fraction: Una, que está más centrado en unos personajes en concreto, que el desmadre de personajes que llevaba Fraction. (Aunque se centre en los que también eran más importantes hasta ahora). Dos, se dedica a atar cabos sueltos y enlazar con cosas de otras sueltas en vez de dispersarse. Así que esta saga es una continuación de la etapa de Joss Whedon en Astonishing X-Men, con la idea, se supone, de arreglar la situación de Kitty Pryde y Coloso. Como consecuencia negativa, acaba centrandose demasiado en atar cosas de otros, en una historia que realmente, no tiene nada que ver con los temas e ideas de la serie.

 

A: Es una aventura muy espacial, de las que la Patrulla sólo tiene en ocasiones, pero hay que sacarle partido a SWORD y a Abigail Brand, además de encajar con alguna historia previa que desconozco y que tampoco me explican muy bien. Por el resto, se centra mucho en el problema de la intangibilidad perpetua de Kitty, que es un subargumento de mierda, repetido de cuando Henry Pym se quedaba bloqueado como gigante, Hulka era incapaz de volver a ser Jennifer y etcétera…

 

P: De hecho, la propia Kitty Pryde ya tuvo ese mismo argumento, después de la Masacre Mutante. La diferencia es que esta vez no es degenerativo, así que se lo toma con filosofía en vez de angustia vital, a Dios gracias. De todas formas, es otra idea heredada de Fraction, que planteo y luego no usó para nada, y ahora viene Gillen por fin a hacer algo con ella.

En cuanto a la historia, bueno, los aliens no pintan nada en la dirección de la serie, y la verdad es que esta historia pegaría más en Astonishing, que es la que tiene la conexión con Sword y la que empezó todas estas tramas. Pero si Gillen va a arreglar a Kitty, tiene cierto sentido usar a los mismos personajes que causaron el problema. Y permite a Gillen volver a usar a los personajes de su breve serie de Sword, lo cual siempre es bueno. Todo lo que permita aparecer a Unidad es bueno. Unidad es tu amigo.

Así que aunque la historia no pegue mucho, y no sean personajes que fueran muy buena idea la primera vez, al menos Gillen parece tener ideas originales para ellos, si el final sorpresa es una indicación. Y por supuesto, los personajes, protagonistas o invitados, que aparecen, están todos bien escritos, y con interacciones divertidas. Aunque me temo que esta historia va más para los lectores veteranos que para el resto.

 

A: Némesis tiene uno de los mejores momentos que le he visto en esta historia, por ejemplo. Hasta Magneto tiene un papelón y eso que viene de una historiaza como la anterior. Personajes muy completos, pero poca historia. 

 

P: El dibujo es de Terry Dodson, en su última historia en esta serie. Y se despide bien, con personajes muy atractivos, como siempre, pero pudiendo también divertirse haciendo acción y naves espaciales. Se le echará de menos, y no sólo porque es la alternativa a Greg “Calcos” Land.

 

A: Conste que a Dodson le he visto mejor que en esta historia, pero siempre tiene mucha expresividad. 

 

P: Un buen comienzo para una etapa que promete mucho. Una historia más para lucirse y enganchar, otra más para los veteranos, en general parece que la serie está en muy buenas manos con Gillen. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Thor Nº8

 

Otra serie que tiene un nº1 americano, pero que continua la numeración española con simplemente un cartel anunciando el nº1 americano en la portada. En este caso, Panini tiene aún más razón: No sólo acababan de renumerar la serie gratuitamente ellos mismos, la renumeración americana era más gratuita aún. Realmente, es lo mismo que antes, con Matt Fraction escribiendo, sólo que en Marvel decidieron relanzar la serie con un nuevo nº1 para aprovechar el tirón de la película. Pero como ahora les gusta conservar la tradición de las numeraciones grandes, y así aprovechan para sacar una nueva serie ya rodada, la antigua serie pasará a llamarse Viaje al Misterio (otra vez), con la antigua numeración, y con Loki de protagonista. (Harán lo mismo con Capitán America, y similar con DD y FF)

 

El caso es que pese a las filigranas con la numeración, y un cambio de dibujante, continua la etapa como hasta ahora, con Matt Fraction escribiendo. Si acaso, pese al relanzamiento, la serie queda un poco eclipsada, no sólo por Viaje al Misterio (que tiene de guionista al otro contendiente a estos personajes, Gillen, y una premisa más original), sino porque el propio Matt Fraction está ya escribiendo otra épica relacionada con Thor, Miedo Encarnado, que comprensiblemente acapara la atención.

 

Esto va antes de esa gran saga-crossover, y es muy similar al principio de la anterior saga de Fraction. Es un comienzo lento, donde no pasa prácticamente nada. Se divide en tres puntos de vista: Los asgardianos haciendo vida normal tratando con las consecuencias de lo que ha pasado recientemente, una gran amenaza cósmica acercandose a la Tierra/Asgard, y la historia paralela de un humano que presumiblemente se verá involucrado en todo esto. Esa parte es la más tediosa: Temáticamente está bien, porque va sobre gente religiosa y fe y todo eso, que es apropiado para una serie que trata sobre dioses, y una historia que además tendrá varios tipos de dioses. Por otro lado, el tema de religiosos perdiendo la fe y reencontrandola, sobre todo en paralelo con dioses tipo Thor, se ha hecho hasta la saciedad (no hay más que ver la mini de Guerra del Caos de la semana pasada), y Fraction no parece tener ningún enfoque nuevo para la idea.

 

La parte de los asgardianos está bien escrita, pero como ha pasado antes con Fraction, es muy poco y muy lento. La mayor parte de las cosas que pasan o que dicen son bastante obvias, y no parece que haya nada que decir sobre los personajes, pese a los cambios tan radicales que ocurrieron en la saga anterior. Supongo que es porque el tema de Odín se tratará en Miedo Encarnado, y el de Loki en Viaje al Misterio, pero eso lo que hace es dejar claramente que esta historia es relleno hasta que termine el crossover. En cuanto al argumento de verdad de la saga, Fraction deja la parte mitológica para el crossover, y se lanza completamente hacia la parte cósmica de Thor, que es un buen cambio de ritmo para la serie. Desgraciadamente, es pronto para saber como va a ir la historia, porque, de nuevo, apenas empieza. Se nos dice que personaje famoso va a aparecer, pero no queda claro si será aliado o enemigo, ni mucho menos como o porqué. Así que en general, es poca cosa.

 

Lo que si que es nuevo es el dibujo. O mejor dicho, es el regreso de algo viejo, porque Oliver Coipel vuelve a la serie, después de haber hecho un buen trabajo en la etapa Straczynski hace un par de años. Como siempre, hace muy bien la sensación de escala de la acción, hace una Asgard muy detallada y vistosa, y dibuja muy bien a los protagonistas. Es agradable ver a un dibujante que se esfuerza igual en hacer atractivos a los hombres como a las mujeres, y útil en una serie que va de alguien como Thor.

 

Será un nuevo número 1 o no, pero la etapa de Fraction sigue como hasta ahora, es decir, lenta, bonita y con poco contenido. Neutral (6)

 

 

 

Ultimate Vengadores Nº10

 

Este empieza el enésimo relanzamiento de la línea Ultimate, porque el último, de hace año y medio, no funcionó. Principalmente porque fue una mierda, porque centrarse en el Loeb nunca acaba en nada bueno. Precisamente, como las dos series que iban a escribir se arrastraron para sacar una única saga, en esta nueva saga-montaje sólo participan las otras dos series, Ultimate Spiderman y Ultimate Vengadores. Mirandolo por el lado bueno, aunque Bendis y Millar tienen un historial terrible con grandes sagas, por mal que lo hagan, lo van a tener muy fácil para superar a la anterior, Ultimatum. En este caso, la historia se titula La Muerte de Spiderman. Me pregunto de que irá. Vale, la duda es si realmente ocurrirá en serio o no. Es el universo Ultimate, es concebible que lo maten de verdad, y no sólo en apariencia o durante unos meses. Y se extenderá durante los siguientes 6 números de ambas series, que dada la edición española, serán los 3 siguientes números. Y meses, porque en Panini han decidido hacer las series mensuales durante el acontecimiento.

 

Además, esto tiene de especial que será la última colaboración de Millar para la línea Ultimate, probablemente para cualquier tipo de Universo Marvel, al menos por el momento. Francamente, todos salimos ganando. Él hace más dinero con sus ideas hechas para ser adaptadas a cine, los demás no tenemos que aguantar sus tonterías repetitivas para llamar la atención aplicadas a personajes inocentes. Incluso esta serie, que fue más o menos creada por él (descontando que todos los personajes son versiones de personajes viejos), y es lo más famoso que ha hecho, estará mejor sin él. Si, los dos primeros tomos de Ultimates tenían cosas buenas, pero también muchas tonterías de violencia y cosas desagradables gratuitas únicamente porque parecía molón, pero era estúpido. Las tres miniseries/sagas de Ultimate Vengadores han sido algo similar, pero tratando de ser un equipo de operaciones secretas, por lo que cierto grado de elementos desagradables pegaban. Aún así, seguía teniendo muchos de los tics desagradables de Millar, y la sensación de que realmente no quería contar una historia aunque fuese de acción, sólo quería lanzar sus chistes macabros, escatológicos y misantrópicos.

 

Esta es la cuarta y última de esas miniseries, y el título no es Ultimate Vengadores 4, sino el más original Ultimate Vengadores vs Ultimates. Sobre el papel, es una buena idea. Desde Ultimatum, los Ultimates se dividieron en el equipo clásico, similar a los Vengadores de verdad, conservando el nombre de Ultimates, mientras que para mayor confusión, el equipo secreto de Nick Furia se llamaba Vengadores. En esta historia, como era inevitable, ambos equipos acaban chocando. Y sorprendentemente, tiene un buen planteamiento, una buena excusa para el conflicto, que no es en principio un malentendido tonto, sino algo más sofisticado. Es una buena idea para una historia, en general.

 

Cada capítulo de este número está contado desde el punto de vista de uno de los dos equipos. Vuelve a los elementos interesantes de Ultimates 2 de los superhéroes como la nueva carrera armamentística, con un terrible accidente que causa un conflicto internacional que pone la situación en marcha. La historia va de contar las consecuencias del accidente, con los Ultimates, como grupo público, tratando no sólo de contenerlo, sino de tratar las consecuencias, físicas y políticas. La verdad es que Millar hace un buen trabajo explicando todo lo que ha ido mal, y con las reacciones ante todo eso. A ratos parece un comic de Warren Ellis (lógico hasta cierto punto, Millar empezó sus éxitos siguiendo su estela), lo cual es un cumplido bastante bueno. El resto de ratos parece un comic de Millar, con los diálogos irritantes, pero no se puede tener todo.

 

El segundo capítulo es de los Vengadores Ultimate, y como en casi todos los primeros capítulos de estas miniseries, va de Nick Furia reclutando a los miembros, como en cualquiera buena historia de misión de especialistas. En este caso, prácticamente todos son personajes famosos, muy similares a sus versiones Marvel, así que no tiene los problemas de otras veces. Bueno, se usa al Hulk negro, pero no es tan irritante como la anterior vez, porque va menos de enseñarnos lo molón que tiene que ser por ser un estereotipo de negro, y más de zurrarle para que colabore como suele pasar con las Masas. Los diálogos son típicos de Millar, pero las ideas para los reclutamientos son buenas. Y el diálogo macabro y exagerado de Millar está bien empleado en la escena del Castigador, la verdad. Al final viene la revelación que nos llevará al conflicto, y es buen idea también. Puede ser cierta, en cuyo caso hay que reevaluar muchas cosas de los últimos años, pero puede tener sentido. O puede ser un manipulación más, en cuyo caso la situación se volverá aún más compleja. O Millar puede cagarla, también es una posibilidad no despreciable.

 

El dibujo de esta historia es otra vez de Leinil Yu, como la segunda miniserie de esta serie. A veces es demasiado suelto y sucio para la serie, sobre todo para una serie que tiene que hacer gran espectáculo. Pero para las partes más realistas, y las que son de horror, si que está bien. Por una vez, habría quedado bien usar dos dibujantes de estilos distintos alternandose. Tal y como está, sólo funciona a medias.

 

En cuanto a que tiene que ver esto con la Muerte de Spiderman… absolutamente nada, al menos de momento. Spiderman ni siquiera es mencionado en este comic. Si miras el Ultimate Spiderman de este mes, tampoco hay ninguna conexión con nada de esto. Bueno, salen los Ultimates, pero en otra historia. Claro, que tampoco parece tener nada que ver con ninguna Muerte, es esa serie haciendo lo mismo de siempre. Hay una buena amenaza, pero no es nada nuevo. Si no fuera por el título, nada te indicaría que es una historia fuera de lo común. Lo cual sería mejor, porque entonces el supuesto final sorpresa sería más impactante, por ser, ya sabes, una sorpresa. Pero el marketing vence a la sorpresa, aparentemente. En cualquier caso, el crossover de momento es inexistente, y hay que juzgar cada parte por separado por sus propios méritos. Como tal, esta última saga de Ultimates y Vengadores no empieza mal, con lo mejor que se podía esperar dada su historia. Recomendado (7)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Asombroso Spiderman Nº62: Muy buen uso de los 4F y acontecimientos recientes, emotivo y divertido. Aunque un subargumento problemático. Muy buen dibujo. Buen final para Osborn. Muy Recomendado (10)

 

Batman Nº54: Mediocre mezcla de ideas viejas. El dibujo va mejorando pero sigue sin ser bueno. Neutral (5)

 

Capitán America Nº11: Cuatro historias de relleno, dos tienen ideas decentes, dos son flashbacks olvidables. Neutral (6)

 

Guerreros Secretos Nº26: Revelaciones muy buenas, y la historia gira hacia el final muy bien. Muy Recomendado (9)

 

Increibles Hulks Nº7: La idea está bien, la ejecución es más normalita. Recomendado (7)

 

Iron Man Nº11: Buena historia tensa. Recomendado (8)

 

Lobezno Nº7: Muy buena conclusión a la historia de la posesión. Buen número posterior. Muy Recomendado (9)

 

Nuevos Vengadores Nº10: Historia más o menos aceptable de reclutamiento en flashback, con algún problema. Neutral (6)

 

Superman Nº55: Portada mentirosa. Se arreglan más tonterías, muy buen uso de team-ups y legados, y hay otras buenas ideas. Recomendado (8)

 

Vengadores Nº11: Chorrada de pelea sin caracterización contra un villano tonto, contada de manera ligera pero curiosa. No Recomendado (4)

 

Vengadores Cruzada de los Niños Nº4: La idea central no tiene mucho sentido, pero las cosas a su alrededor no están mal. Neutral (6)

 

Vengadores Secretos Nº11: Termina la etapa, y se nota que Brubaker no tenía nada que decir de los Vengadores Secretos. Y lo que tenía que decir de Steve Rogers y el Consejo Secreto de la Vaguedad Secreta tampoco es gran cosa. Neutral (6)

 

X-Men Nº9: La historia termina sin pena ni gloria. Neutral (5)

 

X-Men Legado Nº72: Fin de Era de X, y degenera un poco al final. Neutral (6)

 

 

 

Y eso es todo por esta semana. Nos vemos la semana que viene con los últimos tomos de Planeta: Fábulas tiene el último asalto desesperado contra el Sr. Oscuro, Power Girl tiene enlaces con Generación Perdida, y la Liga de la Justicia tiene al Sindicato del Crimen. Además, comienza la Guerra de los Linternas Verdes, y Bendis nos deleita con una nueva serie de creación propia, Scarlet. Nos vemos. Saludos asombrosos.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, tocan los tomos de Panini. Este mes volvemos a un número manejable de novedades, gracias al cielo. A ver si se mantiene y no volvemos a tener burradas como las de los últimos dos meses. Tampoco son particularmente interesantes las novedades de esta semana, pero algo hay. Más interesantes son cosas que no son del Universo Marvel, y también algunas cosas de Norma (que está dedicando estos meses a re-reediciones en formato gigante, por lo visto) y de otras editoriales. Como siempre, ahí abajo encontrareis comentarios de una selección representativa de lo que ha salido, y el resto al podcast. Podcast que podeis encontrar en el nuevo servidor (gracias a los que lo recomendasteis), a ver si este es el definitivo. Está aquí

Por otro lado, me ha llegado el plan editorial de los primeros meses del Catálogo del Comic como editores de DC en España (gracias por acordaros), y de momento no tiene mala pinta. Básicamente, como hizo Panini en sus primeros meses, siguen el curso establecido, como uno podía esperarse, con un par de ideas nuevas que no habrían quedado fuera de lugar con Planeta. De todas maneras, el gran cambio llegará en Mayo, donde coincidirá con el gran cambio de DC. Ahí es donde vendrá la prueba de fuego, y veremos si saben pensar la estrategia adecuada.

Pero eso será en el futuro. De momento, después del salto (ya que esto va al blog que no tiene índice, que al menos sea fácil de ver el contenido al empezar la entrada), esta semana tenemos: Astro City: Estrellas Resplandecientes, Guerra del Caos: Dioses Unidos, Spidergirl: El Corazón de la Araña, Supergod, Takio, Traveler y Ultimate X.

 

 

 

 

 

 

Astro City: Estrellas Resplandescientes

 

Con este tomo, Norma logra lo que no se había logrado en España desde 2001, y es que la edición española alcance a la americana, y no quede material inédito por publicar. Este tomo lleva los 4 especiales que fueron saliendo después de cada una de las miniseries que componían la Edad Oscura. Dado que Edad Oscura tardó 5 años en salir, es normal que Busiek quisiera tomarse un descanso de vez en cuando y tratar otros temas y protagonistas de su universo. Y lo mismo para los lectores, ya que las historias sueltas normalmente han funcionado mejor que las largas, especialmente que Edad Oscura. Como siempre, cada número coge un arquetipo superheroico, y lo enfoca de manera nueva y original, haciendolo fácil de humanizar y entender.

 

La primera historia va sobre el Infiel, el Lex Luthor de Samaritano, que debuta aquí más de 10 años después de que su diseño apareciese en el nº1/2. La comparación con Luthor es porque es la nemesis del Superman de Astro City, pero realmente, aunque tiene algo de Luthor en que realmente cree que el mundo estaría mejor si él lo controlase y está enfadado con Samaritano por haberle desbancado de ser el rey (como el Luthor moderno) y convertirle en prisionero (como el clásico), se parece más a la versión de Busiek de Inmortus. De hecho, todo el número es muy similar a los números de Siempre Vengadores dedicados a contar la biografía de Kang e Inmortus, sólo que sin tener que aclarar lios de continuidad. Pero es la misma sensación de un conquistador mirando hacia atrás a su carrera, y haciendo balance de manera filosófica de lo bueno y de lo malo, de lo furioso que estaba, y lo pragmático que es ahora en contraste. Y aunque queda claro que es un villano, no puede evitar más que caerte bien, por el estilazo que tiene y lo comprensibles que son sus motivos. Todo eso, junto con el montón de ideas que le pone Busiek sobre su origen, su manera de actuar, y sobre todo, sus anteriores encuentros con Samaritano, que parecen sacados de la Edad de Plata, en lo bueno. Es como esos números de Siempre Vengadores y similares que resumen montones de aventuras anteriores, sólo que son todas de nueva creación, familiares en estilo, pero originales y que dan ganas de leerla. Y con un gran final, con un gran conflicto filosófico entre Samaritano e Infiel, de manera muy distinta a los típicos encuentros entre nemesis, que funciona a varios niveles, y al estilo Busiek, está cuidado hasta en los pequeños detalles a montones. La mejor historia del tomo, y de las mejores de la serie.

 

La segunda nos cuenta la historia de Belleza, que es el equivalente en la Guardia de Honor de la Visión o Tornado Rojo, sólo que además de ser una androide con emociones humanas, tiene el añadido de parecer una muñeca Barbie de tamaño persona. La sensación del valle asombroso, de que hay algo terriblemente inquietante en ella tratando de actuar como una persona está muy bien conseguida. Realmente, choca más que un hombre de plástico o un robot más humanoide, porque parece humana, pero claramente no lo es. Hay varios gags bastante buenos sobre el hecho de que parezca una muñeca gigante, también. Pero aparte de eso, es una tragedia, no una comedia. Busiek no se centra en lo típico de estos personajes, de agonizar porque tiene sentimientos pese a ser diferente. En vez de eso, se mete directamente en explicarnos a fondo la sensación de alienación que tiene la pobre Belleza, porque no ha encontrado su equivalente a la Bruja Escarlata, ni la Guardia de Honor hace de familia tanto como los Vengadores. Así que tiene que buscarse donde encajar en el mundo normal, sin mucho éxito. A decir verdad, es la historia con la que es más difícil conectar, porque se sale demasiado de las experiencias humanas normales (al menos Visi y Tornado funcionan bien como metafora), pero no deja de quedar como una historia triste, con un final que lo hace aún más triste si cabe.

 

La tercera historia tiene las consecuencias de que Astro City transcurra en tiempo real y rote los protagonistas. Si has empezado con AC en la edición de Norma no lo notarás tanto, pero si leiste la serie original cuando salió en el 98, ver como Astra, a la que vimos empezar el colegio entonces, aquí se gradua de la Universidad, es todo un impacto. (En plan: “Oh, Dios Mio, ¿realmente han pasado 13 años? ¡Soy viejo!”) Es una pena que no nos lleguen a contar todo lo que ha cambiado la Primera Familia en estos años, al menos de momento. Pero la cantidad de historia pasada que no se cuenta, pero se alude en estos números (porque la historia se le fue de las manos, y acabó siendo dos números) es increible. Siguiendo con la gracia de los 4 Fantásticos en los que se basan, es una mezcla perfecta entre vida normal (bueno, vida normal de alguien famoso, al menos) y elementos superheroicos, sólo que en una situación que los 4F no alcanzarán hasta dentro de décadas, si es que llegan. Básicamente, como cualquier persona de su edad, Astra tiene que elegir que hace con su vida al acabar la Universidad. Bueno, siendo famosa y fantástica, en vez de un abismo de incertidumbre como tenemos la mayoría, es lo contrario, un abanico de indecisión de tantas posibilidades que se le ofrecen. Sólo que en vez de ser trabajos en el extranjero, son ofertas para hacer de superheroina en otras dimensiones, y así. Aunque el conflicto central es el equilibrio entre la vida normal que ha tratado de llevar estos años (y si leiste la historia original, es enternecedor ver que logró el sueño que tenía de pequeña de vivir como una chica normal) y abandonarla para dedicarse enteramente a cosas de superheroismo y ciencia-ficción, con el novio que tiene como catalizador del dilema. No llega a tener demasiado drama, porque tampoco es que vaya a pasar nada grave si elige una cosa en vez de otra, pero es una buena historia de desarrollo y crecimiento personal, y no se hace nada ñoña pese a la tendencia que tienen este tipo de historias de serlo.

 

Por último, despues de 15 años dando pistas, Kurt Busiek nos cuenta por fin que le pasó al Agente de Plata. En la Edad Oscura ya vimos como moría, pero en estos dos especiales se nos cuenta el resto de la historia. El primero (esta vez vio venir que ocupaban mucho, y los dividió mejor) nos cuenta básicamente su origen y como llegó a la situación donde le vemos en la Edad Oscura. Y el segundo nos cuenta la historia entera de su última misión. El origen es bastante bueno, no siendo ninguno de los típicos que se podían esperar (la parte antes de obtener los poderes, se entiende, la obtención de poderes si es intencionadamente típica, para que pueda haber una sorpresa final al respecto). Sus aventuras y el viaje al futuro son la habitual mezcla de arquetipos con nuevas ideas que dan ganas de leer todas esas historias que se mencionan. Pero sobre todo, está muy bien la parte final, donde vemos como un héroe afronta la muerte de manera heroica (es apropiado como se parece a la “muerte” de Flash, que es el equivalente DC del Agente… si, el Agente está basado en diseño en el Capi America, pero la parte de encarnación de la Edad de Plata y la cronología son de Barry Allen) a base de viajes en el tiempo sucesivos, que son simultaneamente todos holas y adioses, en una historia muy bien estructurada, y emotivamente montada, donde cada viaje es un fragmento de una gran despedida final.

 

El dibujo es de Brent Anderson, como siempre, está perfecto para la serie. Los personajes tienen la humanidad que tienen que tener, y dan la imagen que tienen que tener: Especialmente llamativo es lo de Belleza mencionado antes, pero también la tranquilidad de Samaritano e Infiel, el heroismo del Agente y la juventud de Astra. Todo es elegante y efectivo. Los flashbacks están muy bien hechos. Y los diseños son muy buenos, evocativos de sus influencias sin ser copias. Esto, como siempre, es en parte gracias a Alex Ross, que hace algunos de ellos. Y algunos diseños de ambos los vemos en las páginas extras que lleva el tomo, que son un buen añadido.

 

Lo último de Astro City hasta ahora (supuestamente tendremos serie regular en 2012, pero habrá que verlo para creerlo), y nos recuerda porque es de las mejores series de dos décadas. Muy Recomendado (10)

 

 

 

Guerra del Caos: Dioses Unidos

 

El tomo con el material derivado que faltaba de la Guerra del Caos. La verdad, no queda bien tener historias paralelas a la saga dos meses después de haber visto como termina. Entre otras cosas, deja bastante claro lo irrelevantes que son estas historias. Pero bueno, es un problema de difícil solución. Soy consciente de que si salieran todos los tomos a la vez también me quejaría, y que la mejor solución, haber publicado la saga principal en grapa, probablemente no es viable.

 

Si el tema del mes pasado eran superhéroes muertos, esta vez el tema son dioses, que por algo la historia iba sobre ellos. Eso hace que las historias de este tomo estén más entroncadas en la historia principal en vez de estar al margen. Bueno, la mayoría. Bueno, de alguna manera. No dejan de ser intrascendentes completamente. Al menos los otros crossovers eran importantes para los protagonistas si no para la trama principal. De esto ni se menciona nada en la principal, como os habreis dado cuenta. El caso es que la mitad son una especie de precuelas, y la otra mitad aprovecha el hueco que hay alrededor del nº4 donde los protagonistas se separan antes de reunirse en el nº5.

 

La precuela más clara es el especial del Rey del Caos, escrito por Brandon Montclare, un antiguo editor de comics (principalmente de Batman y Vertigo) que debuta aquí escribiendo. Al menos parece que sabe de lo que está escribiendo. La idea del especial es justificable, ya que aunque la Guerra del Caos tenía la premisa muy chula del Rey del Caos asimilando dioses variados por todo el Universo Marvel, en la práctica, eso no llegó a verse en la saga. Este especial se supone que trata ese descuido. Está dividido en tres historias: La primera es la que más cumple ese cometido, y es la más interesante. Nos presenta a los dioses de Zenn-La, que son una idea chula muy bien pensada, resolviendo la incongruencia aparente de que una civilización tan avanzada todavía crea en esas cosas, con detalles muy buenos. La historia es predecible, pero está bien, tratando temas complejos, con paralelismos adecuados a Estela Plateada. (Aunque, ¿no se suponía que Zenn-La había sido destruido hace tiempo? Nadie lo ha vuelto a mencionar de una manera u otra desde los 90) La segunda historia tiene al Rey del Caos llegando a la Tierra justo antes del nº1 de la saga, y tiene al Hombre Imposible tratando de disuadirle de que se coma el mundo. Hace un buen trabajo explicando la diferencia entre villanos con motivaciones comprensibles y algo tan nihilista como Mikaboshi. Por otro lado, Montclare parece haberse creido que Impy es Mr Mxyzptlk, porque lo escribe así. (Es decir, lo escribe como un manipulador de realidad que se codea con los dioses pero sólo quiere gastar bromas, en vez de un alien multiforme que no es consciente de nada excepto de su siguiente broma). Por último, se nos cuenta detalladamente como Mikaboshi se come el Infierno. Pero no nos dice nada realmente, simplemente vemos como pasa. Bueno, eso, y un desfile de villanos demoníacos de Marvel para el que disfrute esas cosas. (Y aparentemente, el padre de Hellstrom es el Satán que hemos visto recientemente en Motorista Fantasma). Lo más llamativo del especial, de todas formas, es el regreso de Michael Kaluta al mundo del comic, dibujante clásico que después de muchos años sin hacer nada, va a volver a prodigarse más. (Bueno, realmente, su regreso lo consiguió Montclare en Madame Xanadu, pero fue más o menos a la vez, se ve que se han hecho amigos). Como corresponde a su fama, lo hace muy bien, con decorados muy detallados, imágenes muy bellas, diseños muy logrados para los dioses, y desfiles de cameos reconocibles. Está perfecto, y a ver si continua con las colaboraciones.

 

La otra precuela, por así decirlo, es un especial dedicado a Ares. Desaprovecharon una oportunidad terrible al no resucitarlo en Guerra del Caos junto al resto de dioses olímpicos muertos. Si, desharía uno de los efectos de la gran saga reciente, pero fue una chorrada, y a Loki que también murió en Asedio ya lo han resucitado. Manda narices que la única buena idea que ha tenido Bendis en Vengadores se la haya cargado. En cualquier caso, este especial está escrito por el que realmente relanzó a Ares como antihéroe, Michael Oeming. Y aunque la historia transcurre cuando el Rey del Caos se come el Hades, y por tanto, pone a Ares bajo su control (alrededor del nº2 de la saga), la mayor parte de la historia es un flashback a la miniserie original de Ares de Oeming. Lo que pasa es que no aprovecha la gracia de aquella miniserie, de contrastar a Ares con otros héroes más normales, o tenerle como héroe exagerado. En vez de eso, le tiene enfrentandose a un par de personajes Marvel, que sabemos que no puede llegar a ninguna parte porque es un flashback, y que pretende ser profundo cuando no lo es. Oeming, Ares no hace profundo. Ares hace cortar y machacar, deberías saberlo. A decir verdad, intenta darle un tema sobre Ares luchando en guerras que sabe que no puede ganar, pero no llega a hacer nada coherente con el mensaje. Además, el dibujo de Stephen Segovia es bastante malo, la mitad de las veces no se sabe bien que está pasando o donde. Decepcionante si te gustaron las miniseries anteriores de Ares.

 

Después toca la única miniserie del tomo, de 2 números nada más, dedicada a Thor, que por algo es el más famoso. Desgraciadamente, está escrita por JM DeMatteis, al que dejaron de encargarle trabajos en el mundo del comic por muchos motivos. Uno es que no juega bien en equipo, y aquí se nota: En esta historia, que transcurre después de que la Brigada Divina se separe en el nº4, Thor es cuidado por una humana normal que le ayuda a recuperarse y volver a la carga. Si has leido la Guerra del Caos (¿Y porque vas a estar interesado en esto si no?) sabrás el problema gordo: Todos los humanos están en coma durante la Guerra del Caos. Así que DeMatteis es incapaz de documentarse bien sobre lo básico de la historia que está escribiendo. El otro problema es que DeMatteis, a diferencia de otros guionistas, tiene cosas que contar. Eso sería bueno, si no fuese porque ya las ha contado todas, varias veces. Su tema principal es precisamente la espiritualidad y la religión, así que debería estar en su salsa en esta historia. Pero no dice nada que no sea obvio, ni le echa nada de imaginación. La historia va de Thor enfrentandose a uno de los dioses lacayos de Mikaboshi (que se suponía que eran su ejercito, pero que pasaron bastante de ellos en la saga principal). Tiene un diseño bastante bueno, pero DeMatteis no se molesta en desarrollarlo ni como personaje, ni como esclavo, ni la religión que encarna, ni nada. Potencial desaprovechado. En vez de eso, toda la historia va del drama absolutamente predecible de la chica con problemas de fe que se encuentra a Thor, le cuida, y ambos hacen que el otro recobre la fe, y entonces pasas el cubo de vomitar por las arcadas que produce tanta ñoñería barata. Realmente, nada más leer la sinopsis, sabes todo lo que va a pasar. El dibujo de Brian Ching no es malo, pero tampoco llama la atención.

 

Por último, hay un especial dedicado a la Brigada Divina, por aquello de que les dieron una gran presentación a mitad de la Guerra del Caos, y luego desaparecían sin afectar en nada a la historia. En Marvel se han dado cuenta de que la historia principal tenía ciertos huecos, y han hecho bien eligiendo especiales para rellenarlos. El problema es que los tapones que han elegido no son particularmente efectivos. Esto lo escribe Marc Sumerak, antiguo editor, que ha escrito cosas como miniseries recientes de Power Pack para niños y poco más. Y efectivamente, nos cuenta que hacía la Brigada Divina mientras tanto: Nada importante para la historia principal, ni para los personajes. De hecho, la mitad del grupo está de adorno, los únicos que hacen algo son Venus y Hellstorm, y tampoco mucho. No es que se desarrollen, ni nada. Se explora un poco el panteón de los dioses japoneses de Marvel (de agradecer, teniendo en cuenta que el malo viene de allí), y hay una estrella invitada decente, pero poco más. Es una historia un poco pobre de ir de un lado para otro y enfrentarse a villanos genéricos, la verdad. El dibujo de Dan Panosian, caricaturesco y suelto, tampoco le pega a la grandeza que debería tener una aventura de dioses.

 

La intención era buena, y la idea, pero deberían haber cogido mejores equipos creativos. A menos que seas muy fan de estos o de alguno de los personajes, puedes pasar de esto. Neutral (5)

 

 

 

Spidergirl: El Corazón de la Araña

 

Esto es spin-off de Spiderman en la nueva etapa de A Lo Grande, que apenas duró 8 números. La idea es aprovechar el nombre de Spidergirl, ahora que la original del futuro sufrió su cancelación final, ya que si Superman puede tener familia, porque no Spiderman, tenga conexión alguna con los demás personajes o no. Así que le han endosado el nombre a la antigua Araña, que a decir verdad, ya desde el principio fue una creación bastante artificiosa. Fue un intento demasiado forzado de crear un personaje femenino adolescente en plan Buffy, con la idea de que además fuera “la primera heroína hispana de Marvel” (cosa que no era cierta, claro). Su serie fracasó (aquí ni se vio), porque no era muy buena, con una prota bastante genérica, con un diseño que incluia una armadura feisima sacada de un anime malo, y una premisa conectada con la estupidez de los totems animales de Straczynski. El personaje fue dando tumbos por Marvel durante años, mientras le iban quitando todos esos elementos tontos, pero sin sustituirlos por otras cosas. Finalmente, perdió los poderes el invierno pasado durante la Cacería Macabra, pero eso no le impidió seguir haciendo de superheroina, por improbable, desmotivado y absurdo que pareciese, en Jóvenes Aliados y similares.

 

El guionista de este relanzamiento es Paul Tobin, conocido por haber escrito la versión para público joven de Spiderman y otras series de eso que aquí llaman Marvel Impact, y ha tenido cierto éxito. Este es su primer trabajo fijo para el universo Marvel normal. No debe tener una gran opinión de todo lo que se hecho con Spidergirl hasta el momento porque no sólo no menciona nada de la serie original, pasa bastante de todo lo de Jóvenes Aliados más que una breve mención, y aunque del padre de Anya no puede pasar, lo cambia bastante a él y a la dinámica familiar. Así que basicamente, está reinventando el personaje. Normalmente esto es malo porque aliena a los fans que vendrían de antemano, y porque resulta absurdo reescribir algo ya existente en vez de crear algo nuevo. Por otro lado, en este caso podías argumentar que había muy poquito ya preexistente, en fans y personaje.

 

Lo que pasa es que aunque Tobin se esfuerza en darle a esta Spidergirl un nuevo status quo y otros adornos, lo que no logra es darle una razón de ser justificable ni una identidad distintiva. Es una chica normal, que lucha contra el crimen porque… si, y es efectiva como heroína pese a no tener poderes porque… ¿si? ¿Por qué entrenó cuando tenía poderes que ahora no tiene y por tanto no debería servirle el entrenamiento? El personaje está terriblemente desmotivado. Se le da algo más motivador a mitad del tomo, pero a cambio eso la hace menos original, más un estereotipo similar a Spiderman y demás superhéroes típicos. Igualmente, su manera de actuar es similar a otras heroinas adolescentes “normales” como Wonder Girl o Stargirl, pero sin los elementos únicos que las hacen más interesantes. No tiene realmente un gancho, un concepto único del que sacar historias. Es “heroína adolescente genérica”. Sólo hay una cosa original, y es una buena idea, y es incorporar elementos de la vida joven moderna (que ya podrían hacer más guionistas que no fueran Van Lente o Warren), es decir, de las redes sociales. Así que la serie en vez de narración convencional, tiene las entradas de Twitter de la protagonista. Tienes que suspender la incredulidad de que pueda escribir mientras pasan las cosas, pero es lo de menos. Por otro lado, aunque eso hace la serie más entretenida, no aporta realmente nada al argumento, no hay historias basadas en eso, es simplemente un adorno. Pero bueno, le da algo de gracia, y es divertidillo, como suele ser el diálogo en general de Tobin, sin ser desternillante.

 

Otro problema es la falta de secundarios interesantes. Anya tenía conexiones previas con otros superhéroes, que quedaban orgánicas, pero Tobin decide pasar de ellas, y crear retroactivamente unas nuevas, que quedan bastante forzadas. Igualmente, la relación con el padre viudo la hacía relativamente original en los superhéroes adolescentes, pero Tobin también cambia eso, hacia una dirección bastante menos original. De todas maneras, el padre también cambia, y pasa de ser una persona normal, a alguien que, pese a que no había sido mencionado anteriormente, ni siquiera cuando habría tenido sentido (como cuando, no se, su hija fue reclutada a la fuerza en la Iniciativa, o cuando fue abducida), es muy amigo de los 4 Fantásticos. Queda completamente forzado y fuera de lugar. Una cosa es revelar que se han conocido previamente (los 4F son famosos, así que pueden conocer a mucha gente) y tirar de esa relación para construir en adelante, y otra es revelar que siempre han sido amigos de toda la vida. Uh, no, no es creible. No sólo saca de la normalidad a los personajes, los fuerza en un sitio donde no pegan o no se les quiere. Supongo que Tobin quería asegurar ventas a base de tener invitados famosos, y por eso se empeña en que los secundarios sean famosos: Los 4F salen continuamente, también Spiderman (cosa más lógica, y se cierra el círculo, aunque chafa el 4F y el Spiderman del mes que viene) y también el Hulk Rojo sale bastante, de manera completamente aleatoria, simplemente porque pasa por allí y se ve envuelto en la trama. No es que estén mal usados (excepto la conexión retroactiva), pero queda muy desesperado. No puede buscarse secundarios propios, así que coge de otras series. Pero claro, los intentos de sacarse secundarios normales propios son bastante pobres. Y ya puestos el status quo que obtiene a mitad de la serie (después de una mala idea, hecha decentemente) no pega mucho en la serie, porque Tobin parece olvidarse que está escribiendo a una adolescente en vez de una adulta. Y en vez de historias de adolescente, escribe historias de alguien de edad genérica, que ni estudia ni trabaja, o al menos como si no lo hiciera a efectos de la serie. Básicamente, Tobin lo monta para quitarle elementos en vez de darle.

 

Los villanos también son la mayoría heredados, pero en este caso, queda mejor. Porque los villanos son más fáciles de compartir, y porque básicamente cogen villanos recientes de Spiderman que pegan bastante a la serie, y la hacen parecer parte de la “familia Spiderman” de manera más natural. La más recurrente es Screwball, que está perfecta como némesis para Spidergirl, ya que tiene básicamente el mismo físico, habilidades y ambas usan internet como gancho. Sus combates son divertidos, aunque no tanto como en Spiderman (la interacción tiene menos química, extrañamente). Luego está el nuevo Duende, que tiene menos conexión, pero como es tanto un secundario como un villano, y es una especie de anti-Spiderman, pega. Además, está la cosa de que si a Spiderman le costó detenerle, como va a poder Spidergirl. Así que hace del enemigo imposible que hay que superar difícilmente. Igualmente, no es tan divertido como con Slott, ni se aprovecha del todo, pero no está mal. Por último, está un enemigo que es menos interesante, pero le pega muchísimo a Spidergirl, y es Kravina. Al fin y al cabo, ambas son versiones en chica joven de dos enemigos. Además, tienen la conexión previa de la Cacería Macabra. (De paso, se resuelve el cliffhanger del final) La interacción entre ellas, sin embargo, es menos divertida aún, porque Kravina es más sosa, pero es un buen combate cuerpo a cuerpo. Todo esto, con sus pros y contras, es lo bueno. Porque los villanos finales de la serie, que han estado manipulando todo desde el principio, resultan ser muchísimo menos interesantes, poco más que organización nebulosa genérica sin nada de interés. Así que los últimos números se hacen bastante pesados.

 

(El tomo también lleva una historia de complemento que apareció en Asombroso Spiderman que hacía de trailer de esta serie, que nos cuenta un team-up entre Spiderman y Spidergirl durante el combate contra Octopus en el primer número de A Lo Grande. Te dice todo lo que necesitas saber de la parte de acción de la serie, divertidilla sin más. Y una historia de complemento del primer número, dibujada por Colleen Cover, caricaturista y mujer de Tobin, que es un flashback a Anya de pequeña en su primera visita al Edificio Baxter. Graciosillo, pero es lo que he dicho antes de forzado)

 

El dibujante inicial de la serie es Clayton Henry, con un estilo brillante y ligero que le pega mucho al tono de la serie, y está bastante bien, ágil y divertido. Desgraciadamente, dura poco, no sabemos porqué. Y tras algo de relleno y un número de Paul Azaceta (en la historia de Kraven, que para algo dibujó su anterior cacería), la serie se la queda un tal Sergio Cariello, que es claramente peor. No tiene el toque ligero y cómico, y la acción se le dispersa a veces.

 

Por cierto, hacia el final del tomo pasa algo muy importante sin ninguna explicación en todo el tomo, y queda como algo que se ha sacado Tobin del trasero. Eso se explicará en la miniserie de epílogo, que conectará con el futuro crossover de las series de Spiderman, Isla Araña.

 

Una serie un poco mediocre y con problemas de planteamiento, no es de extrañar que no haya durado. Si te gustan los comics de superhéroes adolescentes simples como los de todos los públicos, quizá te guste, o si eres muy fan de todo lo de Spiderman. Si no, es muy ignorable. Neutral (6)

 

 

 

Supergod

 

No confundir con Supergods, que es el libro que ha escrito Morrison, que no tiene que ver. Esto es una miniserie de Warren Ellis para Avatar, la tercera de una trilogía espiritual de miniseries donde Ellis explora ciertos aspectos del género de superhéroes/superhumanos, pero a su manera deconstructiva, siempre partiendo de su interés personal, que es la biotecnología avanzada. Primero vino Black Summer, donde trataba el tema de que pasaría si un grupo de supercientificos idealistas decidieran convertirse en los primeros superhéroes del mundo, y como no funcionaría realmente la idea de tratar de cambiar el mundo a base de hacer de superhéroe. No estaba mal, aunque acababa degenerando en acción típica en vez de tratar los temas. Después vino No Hero, que trataba también lo de personas normales convirtiendose en superhumanos a base de implantes tecnológicos, pero esta vez deconstruia la idea de convertir a cualquiera que quisiese en superhumano. O algo así, porque al final no era más que un montón de nihilismo y violencia gratuita.

 

En esta tercera parte (siempre temática, son todo universos distintos, todos “normales” hasta que se inventa la tecnología avanzada), Ellis va un paso más allá, y trata el tema de crear superhombres de verdad, es decir, realmente un paso siguiente en la evolución de la humanidad, tan alejados de los humanos como los humanos de los animales. Dioses, vamos, de ahí el título y la portada gratuitamente provocadora típica de Avatar. Se podría decir que es Ellis haciendo Miracleman o similares, pero sin empezar siendo una deconstrucción de superhéroes, sino cogiendo la historia cuando ya se ha desmadrado todo. Y volviendose mucho más oscura.

 

La idea aquí es que se nos cuenta, en forma de flashbacks, como la humanidad descubrió como crear sus propios superhombres. O sus propios dioses, según como lo mires. Coge la idea que se ha visto varias veces desde los 80 en Marvel y DC de los superhombres como la Gran Arma de la era moderna, con su propia carrera armamentística entre las distintas superpotencias. Con cada pais creando su propio Doctor Manhattan. Excepto que empiezan siendo bastante menos humanos que lo que el buen Doctor era al terminar Watchmen. Así que las cosas se van de madre muy pronto y muy rápido.

 

El mayor defecto de la historia, se podría decir en que no es una historia en el sentido convencional. Es una narración de los acontecimientos importantes que le han pasado al mundo en los últimos años. Si, el narrador le da cierta conexión emocional, pero es como si escribieras un comic sobre la Segunda Guerra Mundial, y en vez de contarte las aventuras de gente en el frente, consistiera enteramente de uno de los jefes nazis contando la historia de segunda mano desde el bunker de Hitler. Realmente, la mitad del comic es una excusa para que Ellis se desfogue en su hobby de escribir ciencia-ficción basandose en conceptos reales que ha leido en revistas. Es como la culminación de todos los conceptos de mejoras cibernéticas y biológicas que ha ido poniendo en distintos comics a lo largo de los años, desde Stormwatch a Transmetropolitan a Orbital. Es ciertamente fascinante, tanto por los conceptos, que son impresionantes, como por la manera que tiene Ellis de contarlos. Es genial como cada “superdios” es una exageración de un tipo de origen posible para superhumanos en comics normales, aparte de cómo cada uno se adapta a una mitología real distinta. Pero no quita que durante buena parte del tomo, estés leyendo páginas seguidas que no son de contar una historia, sino pin-ups con texto descriptivo acompañando que realmente no aportan nada a la historia, sólo ver como Ellis nos cuenta las cosas que se le han ocurrido. Cumple un papel de divugalción, al menos, sin volverse en absoluto aburrido.

 

La otra gracia de la historia le saca partido a la manera en que está contado. Porque precisamente que el protagonista no esté implicado en la historia funciona, porque su narración es la del hombre cualquiera, envuelto en una historia que les supera. No puede tener una parte activa (más allá del principio cuando los crean) porque nadie puede. En vez de eso, la narración deja claro que no es una historia de superhéroes (obviamente) ni de acción, ni principalmente de ciencia-ficción. Eso se usa como motor, pero realmente, es una historia de terror. Es como las historias sobre los horrores de un posible holocausto nuclear, sólo que las bombas están vivas y son mucho más originales. La otra cosa con la que tiene aún más parecido es al horror cósmico de Lovecraft y demás. Donde los seres humanos no son más que hormigas envueltas en luchas entre dioses incomprensibles que pueden destruirte sin apenas darte cuenta, y que sólo vislumbrarlos parcialmente lleva a la locura. Es un ejemplo de cómo hacer muy bien esa clase de horror, pero mezclado con el otro horror, el de que encima es culpa nuestra. Es un resultado muy original, y muy bueno, en una historia que queda muy sobrecogedora. Es difícil de hacer terror en comics, y más de manera original, pero Ellis lo consigue.

 

El dibujo no es de ninguno de los habituales de Avatar, sino de un novato llamado Garrie Gastonny. Es sorprendentemente bueno, en el mismo estilo que Barrows y otros de la compañía. Sabe ser visceral cuando tiene que serlo, impactante en otros momentos, puede hacer grandes diseños, enormes escenas de creación y destrucción (consiguiendo manejar el concepto de escala, que a muchos les cuesta)… es un hallazgo, y mejor que muchos, ojalá haga más.

 

No es una historia de superhéroes ni por asomo, apenas es una deconstrucción. Pero como historia de ciencia-ficción y horror, y condensación de unas cuantas cosas que Ellis lleva contando años, está muy bien. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Takio

 

Esto es una cosa curiosa, que fue publicada sin apenas publicidad previa y ha pasado bastante desapercibida, lo cual es muy curioso, porque uno esperaría que hubiera llamado más la atención, dado el pedigrí que tiene. Está escrito por el niño bonito de Marvel, Brian M. Bendis, y su colaborador en Powers, Michael A. Oeming. Eso ya debería ser señalable. Es de la línea de creación propia de Marvel, lo cual también suele ser un acontecimiento, porque publican muy poquitas cosas. Es una novela gráfica original, que es algo que, como norma, en Marvel no hacen, así que desde luego, debería haber sido para dar que hablar. Y sin embargo, prácticamente nada. Quizá es que no ha tenido mucho éxito. O quizá es porque es un comic pensado para un público joven, y eso suele pasar por debajo del radar de la mayoría de comentaristas. Pero aún así, se supone que es un mercado al que todas las editoriales le tienen muchas ganas, y es un comic publicado en un formato especial, por uno de sus autores estrella. Es raro que ni siquiera la propia Marvel le haya dado más vueltas, y no hayan confirmado ni desmentido que haya futuros volúmenes. (Por cierto, Panini lo publica en formato pequeñajo, porque aparentemente ese es el formato preferido por los lectores jóvenes. Vete a saber)

 

En cualquier caso, aunque tiene los mismos autores, esto no tiene nada que ver con Powers. Son los mismos autores, pero demostrando que pueden funcionar en un registro completamente diferente. El contrario, de hecho, en vez de para “adultos” es para niños, o así. La mejor manera de describir esto sería compararlo con Power Pack. Pero sin los dos chicos. Y con la hermana mayor ya en la edad del pavo. Y en un mundo normal. Y sin aliens. Que hace que sea bastante diferente, pero no había un punto de referencia más cercano. La idea es que esto transcurre en uno de esos mundos normales como el nuestro donde en principio no hay nada superhumano. Y entonces las dos protagonistas, dos hermanas, una niña y la otra pasando la pubertad, obtienen poderes. Y tienen que ver que hacen con ellos, especialmente porque tienen que tratar con la gente que les ha dado los poderes accidentalmente. Es todo muy estándar. Pero claro, se supone que es principalmente para un público que no ha visto ya este tipo de cosas muchas veces.

 

La gracia, de todas maneras, está en como se hace. La selección de las protagonistas es distinta a lo que suele verse en comics. Es más común en series de TV o en mangas, y está claro que está hecho para acercarla a un público de chicas jóvenes, lo cual está muy bien. La dinámica entre las protas es divertida. La pequeña es muy similar a la Molly de Runaways, niña hiperactiva arquetípica, siempre llena de energía danzando de un lado para otro y diciendo cosas divertidas y a veces inapropiadas, pero no estúpidas. La mayor está en la fase donde está completamente avergonzada de cualquier cosa que le haga parecer una niña y en general odia a todo el mundo porque está insegura y lo expresa hacia fuera. Obviamente, está tomado de manera exagerada, pero las protagonistas son suficientemente creibles dentro de sus arquetipos para que se pueda empatizar con ellas en vez de estar únicamente para hacer gracia. No se profundiza en ellas como en Ultimate Spiderman, entre otras cosas porque son más pequeñas y es un comic más simple, pero algo de esa intención y de esa gracia si que tienen. Realmente, Bendis debería plantearse dejar de escribir adultos y sólo escribir adolescentes, porque es lo que se le da bien. Sus diálogos quedan mucho más naturales aquí que en adultos, desde luego, aunque curiosamente, aquí se controla un poco más.

 

La primera parte del tomo va de tenerles haciendo vida normal, y está bien dependiendo de lo que aguantes a este tipo de personajes escritos de esta manera. En la segunda mitad obtienen los poderes, y el tono cambia un poco, aunque sigue siendo consistente. Se convierte un poco en historia de superhéroes novatos, como Ultimate Spiderman. Pero realmente, aunque tiene elementos superheroicos (científicos locos, organizaciones secretas, identidades secretas, incluso archinemesis también con identidades secretas) es demasiado desenfadado para ser una historia de superhéroes como las del Universo Marvel. En vez de eso, se parece más a dibujos animados o películas de aventuras de niños/adolescentes, donde supuestamente hay malos y peligros, pero en la práctica, el nivel de peligro es bastante flojo. Es más divertirse haciendo de superhéroes, con un toque de responsabilidad y hacer lo correcto para que entre dentro del género en vez de ser una comedia. Y como tal, es divertidillo. No hay nada para partirse de risa (de nuevo, Bendis se está comediendo, para lo bueno y para lo malo), pero las tonterías que hace la hermana pequeña y las reacciones de la mayor y los malos a lo que hacen se hacen divertidas. No hay mucho más, pero dentro del género que es, encaja bien.

 

El dibujo de Oeming, muy al estilo dibujos animados modernos, encaja más en una serie así que comics policíacos o mitológicos, que es lo que ha hecho principalmente hasta ahora. Los toques de ligera inconsistencia y soltura no quedan mal aquí. Los diseños no son malos. Hace diferenciables a casi todos los personajes, y desde luego, los protagonistas aparentan la edad que tienen que tener. Y le da mucha energía y vida a los personajes y la acción, que es lo importante.

 

Está muy bien que Marvel, y sus autores famosos, intenten cosas así, aunque el resultado no sea el esperado. Dentro de este tipo de historias, no está mal. Recomendado (7)

 

 

 

Traveler

 

P: Esta es la primera serie de una nueva línea de superhéroes que decidió sacar la editorial Boom el año pasado. Porque demonios piensan que iba a tener éxito algo así, cuando todo intento de sacar un nuevo universo superheroico de los últimos 30 años ha fracasado, no se entiende. Con lo bien que les iba con series sueltas como Irredimible (que tiene un spin-off, pero no es lo mismo) o sus licencias. Obviamente, la línea ha sido cancelada al cabo de un año. Aún así, Panini ha decidido publicarla aquí, y en eso estamos. Supongo que es por la curiosidad que tiene la línea en general, porque supuestamente ha sido cocreada por Stan Lee. Méritos y genialidad que pueda tener Stan Lee aparte, en la práctica esto se traduce en que intercambió unas cuantas ideas con los autores antes de empezar la serie. Asi que por mucho que digan los créditos, esto no está escrito por Stan Lee, sólo tiene algunas ideas suyas en la premisa.

 

A: Pues quién lo diría, la verdad. Este tomo en concreto me creería por completo que está escrito por Stan Lee. A lo mejor no por todos los diálogos, pero desde luego si por la estructura, los “giros”, las caracterizaciones de los personajes y algunos otros detalles.

 

P: Es que el guionista de la serie es bastante retro de por si. Es el editor de Boom en persona, Mark Waid, que es el otro cerebro de la línea. Que sea un comic con una idea original pero una estructura típica que no llega a funcionar es muy suyo también. La línea no tiene una idea definida más allá de “series superheroicas con ideas de Stan Lee”. Bueno, todas tienen típicos protagonistas masculinos que se ven envueltos en situaciones de ciencia-ficción que les acaban convirtiendo en superhéroes. Y transcurren en un mundo que parece normal aunque hay elementos de ciencia-ficción en los bordes a punto de descubrirse. Por lo demás, si no fuera porque más adelante habrá un crossover, no sabrías que es una línea, sino series sueltas. Mejor así, porque tienen más oportunidad de sobrevivir por su cuenta, aunque no haya sido el caso.

 

A: No sé como son el resto pero ésta por lo menos parte de una idea original. Lo que vienen siendo los poderes y el planteamiento de la aventura. Y promete mucho. Y sin embargo el resto empieza a ser absolutamente-nada-original. Resulta difícil regarlo todo más de tópicos en las relaciones entre los personajes, en lo caricaturesco de los supervillanos, de las motivaciones del malo…

 

P: Resultaría irónico que la parte más original del comic, que es la premisa, fuera de Stan Lee, y todos los tópicos del guionista más moderno, pero no se puede descartar tampoco. En cualquier caso, parte de una premisa relativamente original. No es que no se haya hecho nunca (se basa en viajes en el tiempo del tipo de los que se les han dado mil vueltas), pero la perspectiva desde la que se nos cuenta si que es más original. Es curioso, porque aunque la historia va de gente normal que se ve envuelta en las extrañas aventuras del misterioso superhombre de la portada y sus enemigos, la historia se nos cuenta desde el punto de vista de ese Viajero y no del de los normales. Lo cual es de agradecer, porque historias del punto de vista de gente normal metida en algo raro hay a patadas, y habría que darle mucha personalidad y frescura a los personajes, cosa que esta serie no consigue. Así que el punto de vista es una buena elección. Se presenta de manera que se van contando las cosas poco a poco sin pasarse de soltar información, y los misterios los sabe el protagonista y los va resolviendo conforme hace falta, así que no se estiran demasiado ni quedan forzados.

 

A: Está muy bien como va avanzando las piezas del puzzle temporal que va montando. Otros misterios “de identidad” o de “quién es el culpable” no pueden ser más obvios y previsibles. De hecho, todo el desenlace, que parece que va a ser grandioso por como lo ha ido construyendo en los números anteriores, es bastante fallido.

 

P: Si, la mayoría de secretos de ese estilo son tan obvios que no está claro si realmente tienen que ser secretos o no para el lector, a diferencia de para los personajes. Al menos no se estiran demasiado. (De hecho, la historia es bastante rápida, se presenta todo bien en un par de números, y se ha contado bastante historia en los 4 que forman el tomo) El final tiene un detalle muy bonito, aunque la idea general se veia venir bastante, claro.

Los problemas son dos, esencialmente. Uno es el que has dicho, que los civiles de la historia tienen muy poquita personalidad y desarrollo. Son sólo cifras para que el protagonista interactue, salve y se obsesione. Es suficiente para que la historia sea funcional, pero no para que destaque en nada. El otro es que, aunque la misión general del Viajero es original, las maneras específicas de cumplirla caducaron hace años. La mitad del número le tiene enfrentandose a un grupo de villanos que se podría describir como un híbrido de elementos chorra de los 60 (nombres temáticos con juegos de palabras) y de los 90 (todos en armaduras exageradas). Aparte de la gracia de los nombres y tema que usan, son bastante olvidables, y no tienen una personalidad a compartir entre todos. 

 

A: Ni siquiera el “gran malvado” que sólo aparece en una escena en pose y actitud de gran malvado genérico. Por otro lado, tienes razon en que el comic tiene muy, muy buen ritmo. Se lee como un tiro al tiempo que, realmente, están pasando cosas todo el rato. Y se presentan bastante personajes que no se confuden entre ellos.

 

P: No tienen mucha personalidad, pero no, no se confunden. Otra lástima es que no se calienten mucho la cabeza con los poderes, que son bastante típicos y no muy explicados, ni con la ciencia, que es otra que bien podría haberse escrito hace décadas, pese a lo que ha avanzado en este tiempo.

El dibujo es de Chad Hardin, que hasta ahora principalmente había hecho relleno aquí y allá. Tiene un estilo estándar que le pega a la serie, y ciertamente ayuda a darle movimiento a la acción, y distinguir a unos personajes de otros. Por otro lado, tampoco es excesivamente vistoso, y los diseños cutres de los villanos son probablemente culpa suya.

 

A: El diseño del protagonista está bien pero tampoco es especialmente original ni siquiera para viajero en el tiempo (se parece al Hourman robot de la JSA). Por el resto, funciona muy bien la representación de sus poderes. Por el resto, tiene mucho ritmo y dinamismo. No es precioso, pero encaja perfectamente.

Al término de esta primera historia, ya se pierde el 90% del interés inicial de la premisa. Viendo como se resuelven los pocos misterios de este tomo, ya no esperas nada llamativo de aquí en adelante. El tomo tiene unos cuantos detalles pero destruye todo el capital creativo con el que nace y acaba siendo bastante bluff.

 

P: Como gran lanzamiento, no atrae precisamente atención sobre la línea. Por otro lado, las otras dos series tienen guionistas más modernos y prometedores como Paul Cornell y Chris Robinson, y premisas más intrigantes, así que a lo mejor es que simplemente Panini ha empezado por lo peor. Neutral (6)

 

 

 

Ultimate X

 

Esto es una nueva serie, que básicamente es lo que iba a sustituir a Ultimate X-Men, pero con nuevos personajes y nuevo enfoque, justificando el cambio de título y renumeración. Excepto que era idea del Loeb, como puedes imaginarte por el título nada imaginativo, así que al igual que con su versión de Ultimates, sólo salieron estos 6 números, con un retraso monumental. Y ya es mucho.

 

A decir verdad, esto no es tan malo como como otras cosas recientes del Loeb, como Ultimatum. Pero claro, eso es como decir que tener diarrea explosiva no es tan malo como tener el ébola. No hay nada particularmente malo en la premisa del comic, la verdad. Es un nuevo paradigma para la Patrulla-X Ultimate: En vez de un grupo de superhéroes y/o una escuela de mutantes, son simplemente un grupito de mutantes que se han asociado. No es precisamente nuevo, hay media docena de grupos adolescentes así, pero es distinto por la circunstancias que tienen los mutantes ahora en el universo Ultimate. Claro, para ser menos originales, al final del tomo obtienen una dirección que está mucho más vista, pero al menos le da una razón de ser al grupo. De nuevo, nada original o maravilloso, pero al menos tiene potencial aprovechable, que es más de lo que se puede decir habitualmente de los comics del Loeb.

 

El tomo, sin embargo, no va de establecer esa dirección que nunca llegará a verse, sino de presentar a los personajes. Al viejo estilo Marvel de los 00, cada número presenta a uno de los protas, que se van juntando al final de cada capítulo. De hecho, es esencialmente la misma estructura que la primera saga de los Nuevos Mutantes de 2003. Excepto que, siendo un comic del Loeb, esto no tiene ni una sola idea original. Ni mucha personalidad. Además, tiene que lidiar con su propia estupidez, a base de tratar las consecuencias de todos los destrozos gratuitos que hizo en Ultimatum (a diferencia del resto de guionistas, que han pasado lo más posible). Por ejemplo, en el primer número hay que lidiar que mató a Lobezno por ningún motivo en absoluto más que para llamar la atención (sin éxito). Así que tiene que inventarse un Lobezno Jr para ocupar el hueco. Lo hace enlazando con versiones Ultimate de personajes relacionados en el universo normal, que diría que ya aparecieron de manera distinta en UXM, pero bueno. El resultado es un personaje que apenas pasa de cliché de adolescente solitario, sin absolutamente nada interesante, y una historia con narración pretenciosa que pretende ser profunda, pero no lo es. Es hasta confusa, pero no emotiva. Y tiene una escena profundamente estúpida al final.

 

La segunda historia nos presenta a otra mutante tratando de hacer vida cotidiana, y como los intentos acaban yendose al traste. Tiene una buena idea, que es presentar un misterio sobre su identidad e ir dando pistas poco a poco. Excepto que es imposible de adivinar sólo con los elementos de esta serie, tienes que haber leido otros comics de la Patrulla-X para entenderlo. Bueno, con las películas sobra, y son muy conocidas, pero aún así. Además, que todo el mundo sepa la solución del misterio pero la narración y el comic eviten chafarlo acaba quedando forzado. Y por supuesto, no logra apenas darle personalidad ni a la protagonista ni a los adversarios. Pero bueno, al menos tiene una buena idea con una ejecución ligeramente por encima de mediocre. Lo cual hace que este sea el comic del Loeb que más cerca ha estado de ser bueno en años. El siguiente número nos presenta un personaje nuevo, el chico-pájaro de la portada. De nuevo, no hay rasgos de personalidad más que angustia vital estándar, nada de gracia en personalidad y diálogos. Y el argumento es el típico drama familiar que has visto hecho mejor cientos de veces. Es triste que, simplemente por no tener nada estúpido, sea mucho mejor que la media de un guionista.

 

Y entonces el comic ya empieza a parecerse al Loeb que todos conocemos, porque la historia se va colapsando conforme llegamos al final. El siguiente capítulo no nos presenta a un nuevo personaje, sino a una vieja conocida de otra serie Ultimate. Por supuesto, la gracia que podía tener anteriormente ya no la tiene, aunque al menos es muy vagamente reconocible. El argumento es un cliché de instituto tras otro, desmotivado y obvio. Y entonces la historia ya deja de tener sentido. La conexión de un personaje con la historia no se llega a explicar. Otro personaje aparece sin explicación alguna. El tono de vida normal desaparece, para convertirse en una pelea entre héroes y villanos bastante mala. Con unos villanos que tienen cara de personajes de verdad, pero que son simplemente malos y crueles por ser malos y crueles. Clichés carcajeantes que o no hablan, o hablan en clichés que se creen profundos. La pelea es un follón confuso. Y termina con una “revelación” que el Loeb se saca del culo, porque no sólo explica quien es el personaje que aparece para los que no hayan leido comics anteriores suyos, tampoco explica como demonios encaja con la última vez que lo vimos, donde moría. (O porque su personalidad es opuesta a cualquier otro comic donde haya aparecido) O que demonios pinta ahí. O… ya sabes, lo que podias esperar del Loeb.

 

Lo más llamativo del tomo es que está dibujado por Arthur Adams, que no hacía tantos comics seguidos enteros desde… nunca, quizá. Aunque sería generoso llamar seguidos a algo que tardó más de un año en salir. El caso es que Adams, en su día en los 80, estaba considerado una superestrella (increiblemente sobrevalorado, pero ciertamente tenía cierto atractivo… eso le debió parecer a Liefeld cuando copió su estilo), pero se acabó esfurmando del panorama debido a que pasó de colaborar en un par de comics estrella al año, a nada durante años. En la última década, las únicas historias enteras que hizo fueron dos números de Authority (con retraso), historias cortas para Tom Strong, y tres medios números para el Hulk del Loeb. Amen de portadas, algunas de las cuales eran absolutamente terribles (mira una que hizo para Jóvenes Aliados, por ejemplo, si no me crees). Esto es bastante mejor, afortunadamente. Sigue teniendo problemas que sus fans no podrán ver, como que en muchas escenas, sus mujeres tengan todas caras que parecen hinchadas de colágeno que las ha congelado en postura permanente de poner morritos, por ejemplo. Pero en otros aspectos sigue siendo bastante atractivo. Algunas de las escenas de acción son buenas, sabe hacer buenos decorados con detalles, y las escenas de telekinesis del nº2 son muy buenas, la verdad. Así que al final es una pena que sea tan vago en vez de un alivio.

 

Bastante malo, y olvidable, porque no va a ninguna parte (aunque algo de esto lo usará el siguiente guionista de Ultimate X-Men en el próximo relanzamiento de la línea), pero al menos no es un insulto a la inteligencia. Gracias a Dios por los pequeños favores. No Recomendado (4)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Cable & Masacre Nº3: Termina de editarse la serie, y es una pena que se cortara por intererencia editorial. Empieza excelentemente, luego pierde dirección y se convierte en cabos sueltos de Masacre no tan buenos, y tiene un buen final. Recomendado (8)

 

Thor: Primer Trueno: Se vuelven a contar los primeros comics de Thor, sin mucha gracia. Neutral (5)

 

 

 

Y hasta aquí hemos llegado por esta semana. La semana que viene, hay una cantidad inmensa de cosas nuevas: Lo más llamativo es que empieza el crossover de turno, Miedo Encarnado, en dos miniseries distintas. La línea Ultimate también empieza evento, con Ultimates vs Vengadores y el comienzo de lo que será la Muerte de Spiderman. Termina la Era de X, empieza oficialmente la etapa de Gillen en Patrulla-X y también nueva historia en Astonishing X-Men. Y tanto Thor como 4 Fantásticos tienen nuevos números 1, aunque la dirección se mantenga. Casi nada, diciembre va a ser movido. Saludos divinos.