Criticas Reconstructivas: Semana del 5 al 11 de Diciembre

19 diciembre, 2011

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, nos acercamos cada vez más al final de año, y de la situación tal y como la conocemos. En este caso, vienen los tomos de Planeta, la última tanda ya, más un par de tomos de otras editoriales. Todo había salido la semana anterior (realmente, esta semana no ha venido nada), pero aquí está, por aquello de distribuirse.

Poco o nada más que decir del panorama de momento. Así que la última actualización del culebrón del podcast: ¿Recordais que hace un par de semanas parecía haber encontrado uno bueno, gratis y descargable, Ivoox? Pues la semana pasada resultó imposible subir el podcast a ese servidor, después de más de una docena de intentos en distintos horarios, programas y ordenadores. Así que a menos que esto se solucione, o encuentre otro mejor, volveré al otro servidor que había encontrado, Mixcloud, que funcionaba bien, aunque no permitía descargas. Siento las molestias, os puedo asegurar que no os molesta más que a mi.

Poco más que decir esta vez, me dejo la verborrea habitual para la próxima semana. Así que tenemos Green Lantern Nº18, Power Girl Nº3, Scarlet y Starman Nº6.

 

 

 

 

 

 

Green Lantern Nº18

 

P: Aquí empieza la Guerra de los Linternas Verdes, que es el siguiente gran crossover de la familia de series de Linterna Verde, como suele pasar cada par de años. La última vez se les fue un poco de madre por toda DC y salió la Noche Mas Oscura. Está vez es más comedido, y sólo afecta a las 3 series regulares de LV, durante 3 meses, aunque se supone que las cambiará para siempre. Dado que coincidirá con los relanzamientos globales de DC, algo de eso si que habrá.

De algo no se puede acusar a Geoff Johns, y es de no preparar las cosas con tiempo, al menos en esta serie. Esta saga, como suele pasar, es la conclusión de una serie de tramas que llevaban dando juego hace tiempo. No es lo de las Linternas de colores, que en principio no es de lo que va esta saga (aunque el espectro emocional juega un papel importante). Después de tres años de colorines, esta vez se centra más en el Cuerpo original.

 

A: Es que no es que el cuerpo original tenga poca cosa que resolver, nunca ha tenido el funcionamiento más óptimo. Seguimos teniendo a unos Guardianes terriblemente siniestros, con una nueva revelación de ex miembro todavía más repugnante. Y seguimos teniendo a un Hal rebelde y desobediente. Vamos, las constantes desde hace décadas. Pero por primera vez, parece que esto va hacia algún sitio.

 

P: Sorprendentemente, lo principal tampoco es en la idea de los Guardianes poniendose cada vez más fascistas, y Hal Jordan volviendose en contra de ellos, como se presagió hace tiempo. Parece que la historia va a ir por ahí… y entonces cambia completamente de dirección, y se olvida esa. Lo cual es una pena, porque eso prometía. Siempre puede volverse más adelante, supongo.

Resulta que la historia no va realmente de una guerra civil en el Cuerpo de LVs, sino que es la conclusión de la trama de las series durante el Día Más Brillante. Es decir, enfrentarse al Gran Malo detrás de acontecimientos de las 3 series, sobre todo la principal. (Curiosamente, la parte de GLC, con los Manhunters, acaba ni mencionandose, mientras que la de Guerreros Esmeralda acaba siendo, si no importante, al menos un presagio de lo que ha ocurrido. Por otro lado, la idea del pacto Ganthet/Guy/Atrocitus también es otra idea interesante que iba a esto que se pierde bastante)

La idea central es que el malo es Krona. Aunque un Krona muy reinventado por Johns: En vez de el gigante cósmico ansioso de conocimiento exiliado por haber visto el inicio del universo, es un Guardián renegado por motivos de diferencias en como tratar el tema de las emociones (enlazando con el tema principal de la etapa Johns), y que estuvo tan metido en todo desde el principio que inventó las baterías, los Manhunters, los juramentos, la Coca-Cola y el rock ‘n roll, por lo menos. Es una reinvención radical, y casi que habría tenido más sentido que hubiese sido otro Guardián renegado distinto nuevo, aunque eso habría causado problemas de coincidencias y de sacarse demasiadas cosas del trasero. En cualquier caso, es un buen villano como contraste con la dirección actual de los Guardianes, y es divertido tener a un Guardián oligofrénico con complejo de Pete Best.

 

A: De hecho, la forma en la que trata a los Guardianes casi te hace ponerte de su parte. De momento da bastante sensación de enemigo peligroso, porque el poder que ha conseguido reunir no lo había conseguido nadie hasta el momento. Y menos nadie tan perturbado.

 

P: La verdad es que aquí se empieza a notar que han rebajado el número de páginas por número a 20, y que Johns cada vez está más en plan estirar las cosas.

 

A: De momento tenemos tres comics que constituyen entre los tres un solo prólogo, y aunque presentan varias perspectivas, tan sólo narran un acontecimiento. Da un poco de sensación de pérdida de tiempo y tampoco tiene momentos tan buenos de los personajes como para justificarlos (curiosamente, el que más es Kyle Rayner, quién lo hubiera dicho).

 

P: El primer capítulo, el del LV de Johns, pese a lo que acabo de decir, es el más completo, porque es el que tiene que empezar todo. Prepara la trama, presenta a la mayoría de personajes, y pone las situaciones de peligro para los demás capítulos. La verdad es que Johns da una gran sensación de que se han metido en un embrollo colosal que va a ser imposible de solucionar, y todo usando elementos bien establecidos anteriormente, pero de manera original.

 

A: Bueno, parte de la trama (la que afecta a los representantes de los colores) es bastante de relleno, mientras que lo importante está pasando en Oa. Eso sí, lo de Oa está perfectamente narrado, con unos golpes de efecto brutales.

 

P: Lo de los colores es menos de relleno, y más aparcar a los protas de la serie durante el último año mientras dure esta historia, además de dar una pista importante de por donde van a ir los tiros. (Por cierto, aunque no hace falta haberlo leido, el reclutamiento de la guardiana del Libro Negro se contó en un Especial Noche Mas Oscura que está inédito aquí… y casi mejor, porque era bastante malo)

El dibujo de Doug Mahnke en ese capitulo es, como siempre, muy bueno. Le da la fuerza necesaria a los despliegues de colorines, el aspecto alienígena a los distintos personajes, las emociones necesarias a cada uno, y los diseños del final están chulos de una manera extraña.

 

A: Si, si, perfecto. Siempre he apreciado mucho a este tipo.

 

P: Las otras dos partes son bastante similares. Ambas empiezan con los protas de la serie volviendo de su saga anterior y encontrandose todo el tinglado simultaneamente, para acabar en pelea gratuita. Y aquí es donde se nota que la historia da más vueltas en círculo. Además, se nota que está manipulado para centrar la historia en los cuatro Linternas Verdes terrestres, que es donde acaba todo siempre, desgraciadamente. Vale, son los protas principales, pero aún así, abusan de la idea.

 

A: No pueden ser SIEMPRE los que hagan las cosas más importantes dentro del cuerpo. Aunque de hecho, en este comic tampoco es que las hagan. No es que hagan nada en concreto más allá de presenciar el caos que se les ha montado en Oa. Y eso ni siquiera se ve compensado con grandes momentos personales (curiosamente, sólo un poco en el caso de Kyle Rayner, quién lo diría…)-

 

P: Hm, yo diría que el que tiene el mejor momento personal es, curiosamente, Ganthet. No es tan raro, es el personaje de las series que más ha evolucionado recientemente. No es de extrañar que sea el único no humano al que le dejan pintar algo en la historia.

 

A: El problema grave de estos capitulos es que se toman lo de Guerra de Linternas Verdes demasiado en serio. Y los guionistas han decidido que hay que enfrentar incluso a los terrestres entre si. Porque si. Con la peor excusa posible.

 

P: ¿Está justificado? Dentro de la historia si, pero no justifica que el lector tenga que aguantar puñetazos tontos y pataletas que no van a ninguna parte. Hombre, Guy y Hal tenían cierta tensión que algo de sentido tiene que llegue a las manos, pero Kyle vs John es absurdo.

 

A: Cierto, al menos Gardner y Jordan tienen algo que reprocharse mientras se pegan, lo otro es completamente gratuito. Aunque, en contrapartida, más corto y accesorio. Lo de Guy y Hal es la parte central de su episodio. Lo que dice mucho de la parte no central.

 

P: Se nota que Bedard escribe claramente mejor que Tomasi. Sus diálogos están menos trillados, y dice más de las personalidades con ellos, y le da más fuerza a las situaciones, aunque el argumento que le toque sea menos interesante.

 

A: Secuencia mucho mejor la historia y, aunque sea casi todo relleno insignificante, le sabe dar varios puntos álgidos. El número de Tomasi es de encefalograma plano.

 

P: A cambio, el dibujo de GLC está varios niveles por debajo. Es decir, Fernando Pasarin en Guerreros Esmeralda es bastante bueno, haciendo personajes sólidos, y una gran imagen doble de docenas de Linternas Verdes, entre otras cosas. Pero aunque fuera peor, aún sería mucho mejor que Tyler Kirkham, que es abominable. Es como si hubieran juntado lo peor de todos los fundadores de Image. Todo lleno de rayas innecesarias, personajes planos y deformes, una única expresión de agonía para todo, imposibilidad de ver que está pasando en muchas viñetas… y así podría seguirse. Es muy desagrable. Y es un terrible presagio de futuro para DC.

 

A: Tiene mucho mérito hacer más desagradables y feos los aspectos de Kyle Rayner o de Ganthet pero, oh si, Kirkham puede. Pasarín hace buenas composiciones y enfoques dinámicos.

 

P: El crossover tiene ideas chulas. Ahora está por ver si tiene ideas para 10 capítulos, y si los equipos creativos pueden hacerlas bien. Pero al menos tiene una base decente. Recomendado (7)

 

 

 

Power Girl Nº3

 

Sorprendentemente, Planeta ha decidido seguir con esta serie en sus últimas bocanadas. Sorprendentemente, porque la serie existía únicamente por capricho del equipo creativo del primer año de la serie, principalmente la dibujante Amanda Conner, y ya no están en este tomo. (¿De verdad esto vende mejor que Seis Secretos que no la han decidido continuar? ¿Son ellos los que no tienen criterio, o es el público? Ya no se que pensar) En vez de eso, Judd Winick pasa a escribir la serie hasta que sea cancelada por la renovación de DC. Y la serie pasa de ser una comedia tonta a una serie de acción más genérica. Con lo que pierde originalidad, pero también pierde tontería.

 

Lo que si tiene a su favor para justificarse un poco, y es, presumiblemente, el motivo por el que se han decidido a publicar el tomo ahora, es que Winick aprovecha que también está escribiendo Liga de la Justicia: Generación Perdida, para hacer que esta sea una serie hermana, enlazando con los acontecimientos de esa maxiserie. Por supuesto, es uno de esos casos donde se nota que los argumentos de esta serie están pensados a posteriori, porque no afectan realmente a la trama de la serie principal. Es una cara B. Si, el final del tomo, que termina en cliffhanger, continuará en el último de LJGP, pero de manera que todo lo que ha pasado en este tomo es irrelevante y no necesitas leerlo. Al contrario si, lo importante que va pasando en esa serie se refleja en esta. ¿Pero sirve eso para algo? La idea es captar lectores de la serie que vende más a esta que vende menos, y no al revés.

 

En cualquier caso, el enlace con Generación Perdida es tenue. Si, Power Girl perteneció a la Liga de la Justicia Internacional que es el origen de toda la trama. Pero ella pertenció a la rama de Europa, que apenas tuvo contacto con ninguno de los protagonistas de Generación Perdida (excepto Capi Átomo y el predecesor de Rocket Red), ni con el personaje central/antagonista (y el personaje resucitado que justifica muy, muy levemente que el tomo lleve Dia Más Brillante en portada), Maxwell Lord. Y debido a los acontecimientos de la maxiserie, ni siquiera recuerda a Max. Así que Winick tiene que inventarse que, por ningún motivo en concreto (a menos que asumas que todo es para conseguir dinero de la compañía de Kara, pero realmente, tiene miles de maneras de conseguirlo), Lord decide fastidiar a Power Girl específicamente, pese a que en principio no ayuda a sus planes y lo único que hace es arriesgarse a involucrar como enemiga a alguien que le ignoraría si la dejara en paz. Por tanto, el tomo es básicamente PG viendose involucrada en la guerra entre Max y sus excompañeros, pero sin poder ayudarles directamente. En vez de eso, enfrentandose a otros planes secundarios, y recibiendo actualizaciones de lo que va pasando en la serie principal, pero con el incordio de que sabes que nada de lo que pase va a influir allí. Acaba siendo bastante frustrante.

 

De todas maneras, es más grave la manera que tiene concretamente de involucrarse. Al menos en Generación Perdida, Winick se inventa situaciones y enemigos diversos e imaginativos que lanzarle a Booster y compañía. Aquí, aparentemente se les han acabado las ideas tanto a Winick como a Max, y sólo lanzan a villanos nuevos olvidables para que Power Girl se pegue. Es decir, son básicamente dos villanos para 5 números. Uno se pasa la mitad del tiempo siendo un Hulk de otro color, y la otra mitad algo un poco más complejo, pero tampoco tanto. La otra es la idea menos original posible, y ni siquiera se explotan las consecuencias habituales. Al final, están unicamente para tener larguisimas escenas de pelea. No es exagerar, hay dos números que son practicamente enteros de Kara y uno de los malos pegandose. Se pierde mucho tiempo con todas esas escenas de acción que se hacen muy largas, porque no sólo no pasa nada importante, ni siquiera son imaginativas. Es decir, Winick no escribe mal a Power Girl, queda dura y centrada sin ser irritante, pero también un poco sosa, en personalidad y poderes. Acaba siendo Superheroina Genérica. Que es exactamente lo mismo que le pasa a Ms Marvel, por motivos muy similares. (Entre ellos, que realmente no hay razón de ser para que tengan serie, tener una vagina no es, de por si, algo que de para tener historias distintivas)

 

Aparte de esto, hay una trama sobre la empresa de Kara en su identidad secreta, ahora que Greymiotti la habían traido de vuelta después de que Johns y predecesores hubieran ignorado esa parte del personaje durante muchos años. Al menos le da unos secundarios con los que interactuar de manera distinta, y tener algo desarrollo. Bueno, secundario, en singular, básicamente. Algo es algo, y al menos es moderadamente interesante, y se va desarrollando a lo largo del tomo con alguna sorpresa. El resto de la trama está relacionada con todo lo de Lord, y probablemente es para mejor para el personaje, aunque también es una idea muy vista.

 

Lo mejor es que la serie continua teniendo un nivel alto de dibujo. Es de un novato llamado Sami Basri, y es todo un hallazgo. Puede que no tenga el encanto y la vis cómica de Connor, pero su dibujo es igual de bonito, en un estilo menos caricaturizado. Power Girl es guapa y tiene unas proporciones generosas pero creibles, sin que la manera de dibujarla se vuelva explotativa en ningún momento. Las escenas de acción son gráciles incluso cuando son brutales. Y en general es muy agradable de mirar, tanto en personajes como en fondos. Ojalá lo destinen a cosas mejores.

 

Porque esta serie, sin ser mala (sobre todo viniendo de alguien con un historial pésimo como es Winick, que parece haber remontado este año), va demasiado a remolque de otra serie, sin que pueda pasar aquí nada relevante, y peor, nada interesante. Neutral (6)

 

 

 

Scarlet

 

P: Esto es una nueva serie (se supone que regular, aunque de momento solo han salido estos numeros, y de eso ya hace meses) de Brian Bendis para la línea Icon. Es decir, creación propia, sin superhéroes ni universos compartidos, para adultos. Generalmente, un nuevo comic de Bendis no sonaría bien, pero Bendis es uno de esos autores que funcionan mejor haciendo algo suyo que prestado. Y haciendo algo que no sea superhéroes. Su Powers no estaba mal. Así que esto no suena necesariamente nefasto.

Lo sorprendente es que no se parece casi nada a comics anteriores de Bendis. No es una historia de crimen y misterio. Y no tiene irritantes diálogos de gente repitiendose lo mismo que dice el otro. Hablan mucho, pero de otra manera. Ni siquiera repite insistentemente los mismos tópicos de siempre que ha usado en los comics de superhéroes. Y si aprovecha algunas de las cosas buenas que ha hecho en Marvel, como adaptar bien las historias de aventuras a la nueva era de internet. Y hasta corrige alguna de las cosas terribles que ha hecho en Marvel, como presentar dilemas morales que son verdaderamente difíciles.

Pero no se aleja del todo de la idea de heroismo, que ya es algo. Sólo que lo aplica al “mundo real”, sin superpoderes de ninguna clase. Básicamente, es la historia de una justiciera antisistema. Algo así como el Vengador de la Ciudad, pero para la era de Internet y la anti-globalización. De hecho, se ha adelantado en un año a todo lo que ha pasado en 2011. Es practicamente una heroina del movimiento de Ocupar Wall Street… excepto que lucha contra la parte policial del sistema corrupto y no la económica. No es lo mismo, porque eso perjudica a bastante menos gente, pero al menos queda bastante candente.

 

A: Está claro que Bendis ha conseguido hacer el comic del momento, estrictamente. Sobre gente harta e indignada con ciertos abusos, que busca formas alternativas de hacer justicia, pero llevado al extremo. Desde luego, Bendis entiende la sociedad americana actual. Tanto en el colectivo como en el individual, porque traza unos buenos personajes. Incluso varios. No son todos sus mismas caricaturas.

 

P: Y aun asi, logra que sea una historia personal, y no solo de la idea de combatir al sistema. (Y es donde más ambigüedad se conserva: Sabemos que se puede combatir al sistema, al menos hasta cierto punto, pero no si Scarlet es una heroina cuerda, una loca peligrosa, o algo en medio) La historia logra meternos en la cabeza de la protagonista mediante un sistema de narración bastante curioso: En vez monologo interno o narración omnisciente, la historia la cuenta la protagonista directamente al lector. Es un método que se ha usado en muchas películas modernas, pero rara vez en comic. Y funciona bastante bien. Aparte de explicarnos bien a la prota, se hace ameno y original, y sobre todo, evita los diálogos machacones de Bendis y las narraciones sobre-escritas. En vez de eso, la narración tiene una sinceridad que pocas de sus obras tienen, quizá ninguna excepto Ultimate Spiderman. No es que el diálogo sea memorable o maravilloso, pero al menos no es irritante, y surge lógicamente de los personajes según las personalidades que están estableciendo.

 

A: Tal cual, recuerda al Bendis de Spiderman, o sea, al mejor. Lo que hace con el diálogo directo con el lector es muy, muy interesante y funciona desde el primer momento. Es original y ayuda a llevar el ritmo de la historia. En general, toda la narración (sobre todo en el primer número) tiene una estructura muy original y está perfectamente acompasada. No hay un relleno tan visible como en otros comics de Bendis, todas las escenas aportan algo y todos los diálogos contribuyen a la caracterización del personaje o del ambiente. Y la forma de llevar el clímax final del tomo también es espectacular.

 

P: El primer número es una buena presentación de la protagonista. Lo curioso es que tal y como la presentan (con una gran economía de espacio muy efectiva), no es gran cosa, de hecho, parece ser una típica veinteañera no particularmente brillante y ligeramente patética. Pero a base de meterte bien en su cotidianeidad, el momento en el que se sale todo de ella resalta más. Y queda como una protagonista muy empatizable. Sus primeros pasos como justiciera también están muy bien hechos: En vez de la típica chulería de acción de Castigadores y demás, su manera de actuar es más humana y más… no se si realista, pero al menos, más creible. Se sale del molde, para bien.

 

A: De hecho, su historia de trauma de origen también es mucho más humana y realista. Creo que en esa escena del primer número está gran parte del éxito posterior. Parte del tipo de injusticia que casi todos hemos visto en directo en alguna ocasión, dándole un trasfondo todavía más podrido y un desarrollo más dramático pero que en ningún momento suena rimbombante o exagerado. Con el tarado del cuerpo has topado, y el desenlace no resulta inverosímil.

 

P: Bueno… yo diría que a partir de la segunda mitad si que pierde credibilidad. Que pueda cometer un ataque contra la policia y salirse con la suya es una cosa. Pero que una chica normal, sin contactos ni una inteligencia especial, pueda conseguir armas y recursos para lanzar más ataques contra la policía, y que la policía no logre pillarla resulta muy dificil de tragar. Se dice que hay gente haciendole la vista gorda, pero tal y como han establecido a la policía de corrupta, deberían de haberla pillado ya usando precisamente los recursos que tienen por ser corruptos. Y más cuando hay varias escenas dedicadas a contarnos como se le considera un problema político cada vez más gordo.

 

A: Si, esa parte es bastante dura de digerir. Es verdad que cuenta con cierta complicidad del público, pero no desde el principio. Y el propio comic lo pone en evidencia más adelante cuando otras personas logran localizarla pero no la policía… o el propio FBI.

 

P: En cuanto a los encargados de perseguir a Scarlet, esos ya se parecen más a personajes y situaciones que si que hemos visto en policiacos, como en Powers, o en Daredevil. La idea es una que se ha hecho bastante veces, y encima, el diálogo es más “bendisiano”. Pero dentro de eso, no está mal hecho, y al menos los dos se desarrollan de manera medianamente original.

 

A: Insisto, apenas he notado vicios bendisianos en este comic. La química entre los policías me funciona perfectamente.

 

P: El otro problema del tomo, y es más gordo, es que realmente no termina. No se si el tomo estaba pensado así, o es que Bendis ha tenido que dejar la serie a medias por otras ocupaciones. Pero no llega a un gran final, ni siquiera a un gran final de capitulo. Simplemente las cosas se han empezado a poner más peligrosas… y entonces se acaba. No queda nada clara la situación de la protagonista ni de su guerra, a la altura del final del tomo. Se queda todo en el aire e inconcluso. Si, se supone que continuará… pero no como ni cuando. Debería haberse podido cerrar un poco más.

 

A: Hum, es que sin conocer las circunstancias editoriales daba totalmente por hecho que esto era simplemente el primer capítulo de algo que iba a seguir inmediatamente. Hay un origen, ascenso y escena épica de Scarlet y un punto de inflexión que se supone que la debe llevar a iniciar un nuevo modus operandi. Si esto tiene continuidad, me parece bien planteado.

 

P: La cosa es que el dibujante no se puede ganar la vida dibujando solo esto, asi que tiene que alternalo con trabajos que den más dinero. Eso es algo de lo que eran conscientes, y deberían haberlo planeado para que la historia se pueda leer bien en cachos, en serie de miniseries, como hacen Brubaker y Philips en Criminal.

Hablando del dibujante, es Alex Maleev, colaborador habitual de Bendis. Aquí lo hace mucho mejor que en Daredevil. Dentro de mismo estilo oscuro y gris, es mucho más claro, con fondos que aunque artificiosos, están mucho más integrados en la imagen. El efecto de narrar al lector hace que se disimule mucho más su problema de estatismo. Por lo demás, sigue ambientando bien, y haciendo bien personas.

 

A: Le tengo cierta manía a este tipo de dibujante “transgresor” que quiere hacer cosas tan originales que acaban empeorando el dibujo. Pero es que realmente Maleev lo hace muy bien y caracteriza especialmente bien a Scarlet. El resultado es perfectamente competente.

 

P: Hay un problema extraño, eso si, y es que se empeñan muchas veces en dividir las dos páginas juntas en cuadriculas de viñetas, de manera que no se sabe si hay que leer primero una pagina y leugo la otra, o leerlas como una pagina doble, primero arriba y luego debajo.

 

A: En general, es una muy buena historia, que sorprende porque está muy por encima de a lo que Bendis nos tiene acostumbrados en los últimos años y, sobre todo, con unos elementos de tal actualidad que la hacen especialmente interesante, cosa que Bendis ha intentado en otras ocasiones con mucho menos éxito. Ojalá pudiésemos recluirle en este tipo de proyectos.

 

P: Proposito para Bendis en el año nuevo: Dejar de cagarla en Vengadores. Pasarse a hacer más cosas como estas. Pero bien pensada, para que tenga un buen final, no como este tomo, que no sabes si es el principio de una gran historia, o un experimento fallido. Recomendado (8)

 

 

 

 

Starman Nº6

 

Ya se que dije que no iba a hacer reseña escrita de esta serie porque para hacerle justicia haría falta un artículo a fondo. Pero que demonios.

 

Esto es el último tomo gigante que publica por primera vez en España la serie completa de Starman de los 90. Era probablemente el comic que más le habían pedido a Planeta en los siete años y pico que llevan publicando. La verdad es que esta serie ha sido la asesina de editoriales. Zinco publicó la primera saga en sus tiempos de decadencia hace 15 años. No llegó a sacar más porque cerró. Dolmen, después de mucho tiempo de prometerla, sacó el tomo siguiente… justo cuando Planeta estaba a punto de publicar DC en España. Y este año, por fin se ha publicado la serie entera, 7 años después… y el último tomo ha llegado justo para el último mes de DC en Planeta. Debe ser algún tipo de maldición.

 

Olvidate de todo lo demás que hayas leido de James Robinson. Oscila entre “no está mal, pero no es maravilloso” y “el horror, el horror”, no sabemos si porque ha envejecido mal, por presiones editoriales, o porque simplemente algunas cosas se le dan mejor que otras. Pero en Starman definitivamente estaba inspirado, y tenía cosas que contar, y se nota. Para empezar, el diálogo generalmente es maravilloso. En la mayoría de comics, el diálogo es típico y soso, o es bueno pero estilizado. Robinson aquí tiene un diálogo que es bastante naturalista, pero tremendamente divertido. Los personajes de Robinson pueden hablar de cualquier cosa (y de hecho, suelen hacerlo, ya que a menudo los personajes se indulgen en diálogos tarantinianos sobre cultura popular rebuscada que le gusta al guionista) que se hace divertido. La mayoría de las veces, los diálogos no sólo son divertidos, suenan como lo que gente real, con esas personalidades y distintos tipos de hablar, diría en ocasiones así. Además, en buena parte gracias a eso, se hacen humanos. Hay muchos personajes en la serie, y al cabo de unos números de conocerlos, ya los conoces como personas de verdad, sabiendo sus gustos y manías.

 

El ejemplo más claro es el protagonista, Jack Knight, el séptimo Starman. Al empezar, es un antihéroe, que resulta hasta antipático y a veces dan ganas de darle una en todos los morros. Pero al avanzar la historia, no sólo va evolucionando, vas viendo que no es mala persona, es simplemente complejo, como la mayoría de la gente. Acaba siendo superhéroe, no por un terrible trauma o por un enorme altruismo, sino por un sentido general del civismo y por amor. Por amor a su ciudad, al convertirse en su protector, y por amor a su familia, ya que para él, es encargarse del negocio familiar. A lo largo de la serie, se explora la compleja relación con su padre y su hermano muerto, ambos predecesores suyos, que es el centro de la serie. Y queda como algo completamente real, donde prácticamente acabas conociendo a la familia como si fuera real, sabiendo los gustos de los protagonistas en música o cine, o todo tipo de anécdotas de sus vidas. Hasta la conclusión de la serie, el motivo por el que no se ha visto a Jack Knight después de ella (aparte de que Robinson hizo un trato con DC para que no volviera, otro testamento de lo especial que era la serie, que terminó como y cuando quiso el autor) no es ninguno de los típicos, sino algo muy humano, que surge naturalmente de los acontecimientos de la serie y de su manera de ser.

 

Otro gran ejemplo es Shade. Hasta esta serie, era un villano sin mucha personalidad, simplemente poderes de oscuridad y estilo de dandy. Robinson lo redefinió de tal manera que posteriores guionistas han querido usarlo exactamente igual, e incluso en las peores obra de Robinson, sus apariciones eran un alivio. El Shade de Robinson es un personaje sacado de una novela victoriana (literal y figuradamente), un inmortal de moralidad ambigua cuyas únicas motivaciones son matar el aburrimiento (al fin y al cabo, no tiene ambiciones tipicas de villano, teniendo todo el poder y riquezas que necesita) y complacer ciertos gustos bohemios, que le dan un estilo absolutamente único. Por tanto, sus apariciones anteriores quedan como juegos con superhéroes, sin ninguna mala intención (excepto las que le tenían como una persona malvada, que acaban teniendo una explicación en este tomo, que resulta ser importantisima para la trama). Pero además de un buen brandy y un traje caro, Shade también ama a Opal City, y eso es algo que tiene en común con el protagonistas. Así que durante la serie vamos viendo su evolución de villano a extraña figura de mentor, a antiheroe a algo parecido a un superheroe. El momento al final cuando se da cuenta de todo el cambio que ha sufrido alguien que pensaba que había perdido su humanidad es maravilloso. Y todo sin perder su estilo y su encantadora prosa.

 

Y lo mismo se aplica a la enorme plantilla de secundarios: Los O’Dare, una familia de policías de Opal, cada uno con una personalidad y viaje personal completamente distinto a lo largo de la serie. Bobo Bonetti, un ex villano anclado en los años 50 con un corazón de oro cuya historia es también entrañable y que prácticamente te hace oir a Sinatra cada vez que aparece. La Niebla, la archinemesis de Jack, siendo la imagen en reverso de la idea de los legados superheroicos, siendo una villana de segunda generación. Los distintos personajes sacados de comics de otros géneros de DC, como el Pirata Negro, Cazador de Cabelleras o la pitonisa Charity, a los que Robinson rescata y encaja perfectamente en el entramado de la serie. Por supuesto, otros héroes DC, algunos que hasta entonces eran considerados como cutres, pero que aquí logran brillar, como el Hombre Elástico (y Sue) o Cóndor Negro. Sin olvidarnos de otra gran protagonista, Opal City, la ciudad donde transcurre la serie, que en poco tiempo, adquiere tanta personalidad como Metropolis o Gotham, y una geografía e historia incluso más definida. Incluso las estrellas invitadas suelen estar muy bien escritas, desde Batman a Adam Strange, pasando sobre todo por la Sociedad de la Justicia, que estaba destruida cuando empieza la serie, pero que en buena parte a la manera de Robinson de escribirlos, a la vez humanizandolos y ensalzandolos como grandes héroes, había resurgido mejor que nunca para cuando terminó la serie. Y es que Starman fue uno de los puentes que nos sacaron de la Edad Oscura de los 90 al renacimiento de los 00.

 

Otro punto fuerte es lo bien que usa Robinson la historia del Universo DC y sus recursos. No es la clase de serie que se dedica continuamente a referenciar historias concretas de hace años (aunque algo de eso hay también), pero si de crear una historia coherente, llena de fechas, acontecimientos y personajes, a base de los personajes e historias ya existentes. Cuando dos personajes se encuentran en esta serie, es evidente que tienen una historia pasada común, como en la vida real. A veces, se basa en comics antiguos, a veces es de invención nueva de Robinson, a veces es mezcla. Da igual. Lo importante es que se celebran los 60 años de historia de DC, creando cientos de años de historia pasada de los personajes y situaciones que se pueden usar para jugar, y que a veces piensas que Robinson tiene completamente pensados en su cabeza. Así que la serie es en parte una celebración de esto, en parte más concreta, una celebración del legado de Starman a lo largo de todos estos años. Todo elemento de la historia de algún personaje llamado Starman en DC se utiliza, da igual lo cutre o rebuscado. ¿Los secundarios y novias del Starman original? Se utilizan para construir al personaje. ¿El Starman de los 80? Es el motor de buena de casi un cuarto de la serie, la saga del espacio, y uno de sus secundarios se hereda en la serie. Incluso el hermano del prota viene de esa serie. ¿El Starman de ciencia-ficción? Se junta con el anterior, se atan sus cabos sueltos y ambos se recuperan de muertes gratuitas. ¿El Starman de una aparición de los 70, copia total del Capitán (de) Marvel? Se convierte en otro de los protagonistas de esta serie, que sirve para explrorar la cultura de la movida de los 70, y para contar una gran historia de desarrollo, además de crear uno de los primeros superhéroes bisexuales, aún en danza hoy día. ¿El Starman de los 50, que sólo apareció una vez y resultaba ser Batman disfrazado? Se recicla el traje y concepto, pero en vez de ser Batman, es un misterio que abarca toda la serie. Y así todo.

 

Aunque la serie es superheroica en el fondo, las historias no son tipicamente superheroicas. Si, hay peleas con supervillanos, hay acción y aventura, pero muchas veces el énfasis es más en lo que está pensando Jack durante la pelea, los recuerdos que le evoca o las reacciones ante las situaciones, que la propia pelea. Lo mismo para cuando se mete en otras situaciones típicas del género, sean viajes en el espacio, en el tiempo, al infierno o al interior de la mente de un amigo. Igualmente, una buena parte de las historias no tienen acción en absoluto, son únicamente de desarrollo e interacción entre personajes. Cosa que en la época era mucho menos común que ahora. E incluso en comparación con las de ahora, pasan muchas más cosas, y se hace mucho más largo y divertido de leer. Por supuesto, como se ha dicho muchas veces, de vez en cuando la serie tenía números especiales de dos tipos. Unos, normalmente una vez al año, eran los de “Hablando con David”, donde Jack se encontraba con su hermano muerto y hablaban, que solían ser de lo mejor de la serie, ya que Robinson demostraba que un número entero de dos personas hablando no sólo no era aburrido, podía ser divertido, emocionante y entrañable, a la vez. Los otros, más comunes, sobre todo a mitad de la serie, eran las Historias de Tiempos Pasados, donde como el título indica, se nos contaban historias que transcurrían en el pasado, muchas veces hace décadas, protagonizadas por un antiguo Starman o habitante de Opal. Que además de dar variedad, lejos de ser relleno, siempre aportaban algo a la historia general de la serie. Serie que está maravillosamente estructurada: Se nota que Robinson tenía la historia general planeada desde el principio. Pequeñas menciones de historias y sitios de pasada en el primer tomo acaban teniendo importancia vital en el último tomo. Una escena en uno de los primeros números tiene visiones del futuro de cosas que irán pasando a lo largo de toda la serie (con la excepción de Hawkman, que fue sustituido por Cóndor Negro cuando DC se cargó al personaje, y una aventura en Japón que no llegó a hacerse porque Harris se fue de la serie). En este último tomo, convergen tramas y personajes de virtualmente todas las historias hasta ahora de la serie, y lo hacen perfectamente. Para colmo, Robinson hizo todo esto, y además se apuntó a todas las movidas raras que le pidió DC a lo largo de los años (llegando a hacer un número 0 y un millón, un anual en el futuro, uno en plan pulp, un Secret Files, una historia en una antología, un Especial de 80 Páginas de historias múltiples, un especial de protagonista femenina, y cuatro crossovers distintos), incorporando todas esas peticiones raras a la historia global de la serie. De manera que en vez de perjudicar la historia, la enriquecieron, ofreciendo una mayor variedad de estilos y maneras de contar historias, en una gran saga que abarca todo tipo de géneros y perspectivas.

 

Claro, también hay que mencionar el dibujo. La primera mitad de la serie la hizo Tony Harris, luego conocido por Ex Machina. La verdad es que era mejor entonces, trataba de ser menos realista, y le salía mejor. Sus personajes tenían rasgos muy distintivos, sin dejar de ser personajes y no calcos de la realidad. Además de personajes muy expresivos, le daba una gran ambientación a la serie, con unos decorados muy trabajados, estructuras de viñeta bastante originales y gran ojo para la acción. En el tomo anterior, le sustituyó Peter Snejberg, que venía de Vertigo, que no sólo era también muy bueno, no necesitaba tantas suplencias como Harris. Es una lástima enorme que no le hayan dado casi trabajo después. Snejberg no tiene tanto rango como Harris, pero no sólo hace unos personajes muy vistosos (en un estilo más caricaturesco, aunque consistente), hace un juego de luces y sombras fantástico. Los efectos de sombra viviente de Shade nunca han tenido mejor pinta. Sorprendentemente, también hace buena acción, e incluso demostró ser todoterreno en la saga del espacio, y pudiendo adaptarse igual de bien a conversaciones y aventura, a oscuridad y alegría. La mayoría de dibujantes suplentes, que además, casi nunca interrumpían, sino que se reservaban para números sueltos como los Tiempos Pasados, también eran muy buenos, con lo mejor que había en la época, incluyendo futuras estrellas como JH Williams III, o clásicos como, en este tomo, Paul Smith (haciendo una historia de la edad de oro, apropiado para el dibujante de La Edad de Oro) o Russ Heath (haciendo un buen western, como siempre).

 

Hablando ya de este tomo, la edición ha dividido bien la serie en tomos. El anterior tuvo entera la saga en el espacio, y este tomo lleva la saga de Grand Guignol, que es el Gran Final de la serie, y luego, 7 números de epilogo/desenlace. Gran Guignol es una de las sagas cerradas más largas que se han hecho en un comic americano normal (sólo superada por la Guerra de Kang en Vengadores un par de años después), y como he dicho antes, junta a todos los héroes de la serie y los enfrenta a prácticamente todos los villanos, incluidas algunas sorpresas. La gracia es que no es una batalla entre dos equipos de supers, sino una verdadera guerra que abarca una ciudad entera, dividida en casi una docena de conflictos más pequeños, con prácticamente cada personaje teniendo una misión o una rencilla personal que cumplir. Cada personaje aporta algo a la historia global, todos terminan su historia, sea una que acaba de empezar o que lleva desde el principio de la serie. Todos se lucen, héroes, villanos y secundarios. Todo lleno de grandes momentos heroicos, momentos de terror donde no sabes como van a sobrevivir los héroes, momentos emocionales personales y varios golpes de ingenio. Además, como la historia dura 13 números, hay tiempo para darle variedad: La historia incluye un Hablando con David (el más flojo de la serie, similar al anterior, pero con un tono muy ominoso que es un buen punto de partida para la saga), una historia de Tiempos Pasados que es un buen respiro, y un par de historias de flashback que nos cuentan los orígenes y biografías de dos personajes nuevos (aunque previamente mencionados tomos antes) que son muy importantes al final, a base de contar retazos de historias que dan ganas de contar. Todo con un final brillante y perfecto para todas las tramas, sobre todo el conflicto final. Y un gran número también de epílogo y elegía para los fallecidos.

 

El resto: Una última historia de Tiempos Pasados, con la última aventura de Cazador de Cabelleras, que enlaza bien con la historia principal, y es un buen western y despedida del personaje. Un número que es casi entero de conversación entre Jack y Superman, que demuestra los puntos fuertes de diálogo de Robinson, y deja claros los porqués del final de la serie. Un último “Hablando con David”, muy distinto de los anteriores por motivos que son un spoiler (aunque probablemente te lo verás venir si has leido JSA), tan tremendamente emotivo, pero en plan positivo, como cualquiera de los anteriores, con una buena explicación de porque han estado sucediendo estos años. Eso enlaza con la última saga de la serie, que es un viaje a 1951, explicando por fin quien es el Starman de esa época, en una historia de aventuras retro pero con la habitual caracterización brillante. Y por último, el final, el nº80, un número doble con la despedida de Jack de todos los personajes de la serie, que tienen todos su gran final particular. Y al igual que otros grandes finales, como Sandman o Y, si después de leer la serie no has llorado de alegría o pena al final del número al menos un par de veces, no tienes alma.

 

Como este omnibus es reciente, ha podido meter un añadido reciente, un nº81, como parte de la gracia de la Noche Más Oscura de resucitar series muertas durante un mes. Robinson no deshizo su promesa, y no trajo de vuelta a Jack, ni a ninguno de los personajes que más dolería resucitar. En vez de eso, cuenta una historia, como no, de Shade, contando que ha sido de él desde el final de la serie, y viendo como se adapta a tratar de ser más humano y heroico, usando a un Linterna Negra como adversario para marcar esos cambios. No está a la altura de lo habitual de la serie, pero está muy bien para ser uno de estos crossovers. Lástima que no recuperan a Snejberg para el número. En vez de eso, cogen a un Fernando Dagnino que tiene un trazo un poco pobre, aunque al menos el entintado de Sienkiewicz le da un toque personal de oscuridad apropiado. Es una lástima que el omnibus saliera en este punto, porque este año ha empezado a salir una nueva miniserie de Shade, que sigue el tono de este número, donde por fin nos contarán su origen. Así que aún hay material derivado de Starman por publicar, aunque desgraciadamente haga que esta edición ya no sea completa. (Y supuestamente, Robinson y Harris aún tienen una historia inédita que contar de Jack)

 

Normalmente cuando recomiendo altamente un comic, y lo hago bastante, es porque pienso que está a la altura de lo mejor que cualquier medio de cultura popular (cine, televisión, novelas) puede ofrecer en ese momento. Pero esta serie es de las pocas que realmente diría que tiene calidad literaria, para ser, no sólo disfrutada dentro de décadas, sino incluso estudiada y analizada en serio. En cualquier caso, es tremendamente divertida y bien hecha, y aunque toda de golpe es cara, es un gran regalo ahora que se acercan las fiestas. Ya sabes. Muy Recomendado (10)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Chronicles of Wormwood: La Batalla Final: Secuela pobre de una historia bastante buena y provocadora sobre religión. Es de Ennis, asi que aun tiene algo de gracioso. Recomendado (7)

 

Fábulas: Supergrupo: Buenas conclusiones para muchas tramas, ligeramente insatisfactorio a veces, pero se compensa con las cosas buenas. Muy Recomendado (9)

 

JLA: Omega: Robinson trata bien a los personajes, y hay un capítulo chulo, pero la historia no funciona en general. Dos capítulos tienen dibujo horrible, encima. Neutral (6)

 

 

 

Y eso es todo por esta semana. La semana que viene: Otro tomo de Boom con un nuevo superhéroe, esta vez Soldier Zero. Una historia de los tiempos de Tony Stark como alcohólico en Iron Man: Legado. Aventuras asgardianas en Tres Guerreros. Aventuras de estos dos mundos a la vez en Iron Man/Thor. Una nueva encarnación de Heroes de Alquiler, centrada en personajes de Tierra de Sombras. Masacre tiene no uno, sino dos tomos, uno de team-up y el otro (horror) “para adultos”. Y alegría, la carrera de Claremont termina con X-Men Forever. Pero la gran noticia es que lo que también termina es Planeta editando a DC, con sus últimos números de Batman y Día Más Brillante. Y con eso terminaremos el año. Saludos estelares.

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