Criticas Reconstructivas: Semana del 12 al 18 de Diciembre

24 diciembre, 2011

Hola a todos, y bienvenidos una semana más a estas críticas. Que tienen la peculiaridad de ser las últimas reseñas normales de 2011. Para celebrarlo, es una semana cargada, aunque no exageradamente. Hay unos 8 tomos de Panini, lo cual es bastante, pero dentro de lo asumible. Tienen una particularidad, y es que con una excepción, que es la que comentamos en equipo, nada más de lo que se publica este mes se habría publicado en la Marvel de hoy. Porque esta semana tenemos miniseries gratuitas de relleno, spin-offs basura e historias de revisitar el pasado. Todo ello cosas que, afortunadamente, Marvel ha decidido dejar de hacer en su nueva dirección de ponerse las pilas y apretarse el cinturón. Así que, apreciad la tanda de novedades, no quedan muchas así. Afortunadamente.

Por lo demás, Panini publica las típicas reediciones y otra de las series producidas por Stan Lee para Boom. Mientras, Norma por fin ha perdido los derechos de Wildstorm, y se enfrenta a un futuro incierto. De momento, este mes no publica virtualmente nada. Y por último, están los últimos comics de DC publicados por Planeta. Pero más sobre eso, más abajo.

Poco más que añadir. La odisea del podcast continua como la semana pasada. De momento, bien. Más detalles, debajo. También en breve estará el comentario del Previews de este mes. Y lo que vaya surgiendo. Mientras tanto, esta semana: Batman Nº55, Día Más Brillante Nº12, Heroes de Alquiler: ¿Buscas Trabajo?, Iron Man Legado: Revolución Industrial, Iron Man/Thor: Complejo de Dios, Masacre MAX: Chalado, Soldier Zero, X-Men Forever: El Precio de la Vida… ¡Es la Muerte! y una despedida. A saber:

 

 

 

 

 

 

Batman Nº55

 

P: Continua la etapa de Tony Daniel en Batman, que es la única serie que no ha cambiado de autor con el relanzamiento de las series debido a Batman Inc. Claro, que lo que antes parecía una aberración, poner a un mal dibujante también a escribir, ahora ha resultado ser un presagio del futuro de DC. Y aunque Bruce Wayne ha vuelto y ha cambiado el panorama de Batman, a esta serie es como si nada. Continua protagonizada por Dick Grayson como Batman en aventuras prácticamente en solitario, sin conexión con las demás series. Y sigue siendo la serie secundaria, esta vez con Detective siendo la serie buena si quieres leer aventuras sobre Dick.

 

A: No solo es que sea como si nada e ignore todo lo que implica Batman Inc. Es que es como si nada hubiese pasado nunca. El Batman de esta historia podría ser perfectamente Bruce Wayne. El Robin podría ser perfectamente Tim Drake. Ninguno aprovecha lo más mínimo sus especificidades. Son de lo más genérico posible, que se supone que era de dónde queríamos salir.

 

P: De hecho, todo en el comic es genérico. La historia central empieza con la terrible idea de hacer una secuela de la Resurrección de Ra’s Al Ghul, un crossover tan malo (obligado editorialmente, claro) que el propio Morrison decidió hacer como que nunca existió. Al menos no vuelven a sacar a Ra’s Al Ghul en esta historia. Pero sacan a otro de los malos de ella. Que es un estereotipo de villano oriental que bien podría haber aparecido en un comic de Shang Chi de los 70. (Bueno, con peor color y mejor dibujo) 

 

A: Todo es infinitamente genérico. El maestro de artes marciales malvado ya lo hemos visto mil veces. El super-ágil y misterioso anciano (en ocasiones ciego) también lo hemos visto. La dama oriental a la que Batman tiene que sacar de apuros, doscientas veces. Su hermano joven promesa otras cuantas. Los objetos hiperpoderosos que llevan ahí toda la vida y nadie los había encontrado hasta ahora, otro tanto. Joder, si hasta Catwoman y Acertijo están usados de la forma más ramplona posible. No hay nada especialmente malo ni estúpido en la historia pero tampoco una sola cosa que resulte interesante.

 

P: Lo peor es que el argumento podría hacerse bien. Podrías tomartelo a coña, que dado lo ridícula que es toda la parafernalia pseudo-oriental, sería hasta apropiado. O podías tomartela muy en serio y al menos usar algo de cultura oriental de verdad. Al menos cuando Morrison usó a I Ching (el maestro bueno, que ya era un estereotipo tonto cuando Mr “Relevancia” O’Neil lo creo en los 70) hizo una mezcla de las dos, dandole sentido del humor y diciendo filosofía china auténtica, que te quitaba el aburrimiento un rato. Aquí, no. Aquí son los mismos tópicos regurgitados, que son copia de comics antiguos que copiaban películas más antiguas que se inspiraban en historias orientales muchísimo más antiguas. Y ya sabes lo que pasa con las sucesivas fotocopias.

Otra cagada es el uso del Acertijo. Una de las pocas cosas divertidas que hizo Paul Dini en su etapa en Detective fue reformar al Acertijo mediante amnesia, que no sólo sacaba a la franquicia del apuro de tenerle sabiendo la identidad secreta de Batman, con todos los problemas que eso conllevaba (cortesía del Loeb, claro), le sacaba de la fórmula de siempre, y quedaba bastante divertido. Pero aquí, todo lo nuevo es viejo otra vez, y sin mucha explicación (es decir, se menciona quien lo deshace, pero no como ni porqué, ni porque nadie piensa que es buena idea), se ha deshecho, y el Acertijo vuelve a ser el mismo de siempre. Es decir, en este caso, un peñazo. No queda amenazador, no queda inteligente, no queda divertido. Queda insulso. La idea “nueva” que le aporta Daniel es recuperar un personaje que mencionó Geoff Johns un par de veces, la Hija del Acertijo. Johns no se molestó en explicar de donde demonios había salido. Aquí, Daniel decide tirar por lo más absolutamente obvio, sin explicar realmente los detalles, tenga sentido o no. Lo peor es que puedes ver porque podría pensarse que la idea de tener al duo Acertijo e hija podría ser divertido… pero Daniel no lo consigue. En vez de diálogo gracioso con chispa entre ellos, y una química que aportara algo a la personalidad de ambos, o Dios nos libre, un reflejo de algún tipo a la relación Batman-Robin… queda como una versión aguada de Joker y Harley Quinn. 

 

A: Y un intento muy inquietante de presentar a la hija de Acertijo como un posible interés romántico para Robin-Damian. Lo único que puede parecer mínimamente interesante es el cliffhanger del final, porque la pareja de Acertijos no hace absolutamente nada interesante. Tampoco la pareja de gatas. Y esos son los respiros que buscas para huir de la mierda de historia principal.

 

P: Lo de la Catgirl es aún más absurdo, si cabe. Porque literalmente, es una amalgama de ideas anteriores. Es una sidekick de Catwoman, como Holly anteriormente. Pero es una hija adolescente de villanos que quiere detener a su padre, como Spoiler. Y es una princesita de la mafia, como Cazadora. Y el traje y nombre son de la Robin en la secuela del Retorno del Caballero Oscuro… que al menos es otro universo, pero claro, es de una historia que es una mierda. La diferencia con todas sus fuentes es que en vez de añadir cosas nuevas, de alguna manera, logra quitarselas. Es un personaje que surge de la nada, sin apenas explicación, como si llevara toda la vida, con todo el mundo aceptandola pese a que es una menor sin experiencia haciendo algo peligroso, cosa que siempre ha hecho que los adultos de la Batfamilia pongan todas las pegas del mundo. Así que no se tratan los problemas serios de este tipo de personajes. Ni se le da una sensación de porque quiere detener a sus padres o redimir su nombre, así que no tiene nada de la caracterización de sus otras predecesoras. Pero es que tampoco es divertida, como lo suelen ser las chicas gatas. No es nada, y no se sabe realmente a que viene.

 

A: Digo más. No es nada, no sabe a qué viene y no hace absolutamente nada. No se entiende ni siquiera por qué aparece en la historia, no aporta nada. Tampoco Acertijo. La historia de la máscara funciona autónomamente con tres secundarios y un villano totalmente planos. Y los personajes invitados que podrían dar juego no sólo no están bien usados sino que apenas intervienen en el argumento. Genial.

 

P: Lo que se podría decir de toda la historia. No tiene nada que contar, ni sobre los personajes, ni sobre nada. Es de esos comics horribles sin razón de ser, más que llenar espacio haciendo historias mal hechas porque algún caprichoso quiere jugar con personajes sin saber que hacer. Ni siquiera está bien hecha como historia.

Y claro, el dibujo tampoco es bueno. Es decir, se nota que Daniel va mejorando. La anatomía ya no es tan grotesca. Las caras no están en poses tan raras. La acción no es tan difícil de seguir, aunque sigue sin dar sensación clara de lo que pasa, ni mucho menos de donde pasa. Sigue siendo por debajo de lo aceptable. Por eso DC apesta, porque pone cosas como esa en una de sus series principales.

 

A: Pse, todos los personajes son más feos que la mayoría de sus versiones. Excepto los orientales, a los que nunca había visto antes y me cuesta imaginar que pudiesen ser más feos todavía. Y Catwoman tiene campanas en vez de pechos. Está bien saberlo. No Recomendado (3)

 

 

 

Dia Más Brillante Nº12

 

P: Penúltimo número de la serie, y aquí es donde se cierran las otras dos historias individuales de la serie, para que el capítulo final esté dedicado enteramente a la trama principal con Deadman y la Batería Blanca. A estas alturas, la fórmula está clara: El personaje resucitado supera su trauma, cumple su objetivo, y entonces viene Deadman Blanco y lo desintegra/recluta para el final. 

El primer capítulo es la conclusión de la historia del Detective Marciano, esa que llevaba meses sin aparecer, con la excusa de que J’onn estaba soñando. La verdad, casi mejor así, porque ha sido la peor historia con diferencia.  El problema con J’onn es que es un personaje tan estable e ininmutable que era muy difícil tenerle superando los traumas típicos johnsianos, porque no le pegan. Así que la solución por la que han optado es… la misma de siempre cada vez que quieren contar una historia sobre el personaje al margen de la Liga. Sacarse otro marciano superviviente del trasero, y tenerle teniendo que elegir entre su llorado planeta muerto, representado por un alien malo, o el planeta vivo que lleva defendiendo años. La respuesta, obviamente, es que elige la Tierra. Como lleva haciendo desde siempre, así que no hay ninguna sorpresa. Encima, como la otra opción era una completa psicópata, la decisión ni siquiera conlleva peso emocional, porque no era realmente una elección viable.

 

A: Todo el episodio intenta desesperadamente ser épico. Y fracasa estrepitosamente. A veces lo logra el dibujo un poco con viñetas-página muy rimbombantes pero nunca la historia. Como dices, no hay verdadera disyuntiva para J’onn. La villana ha sido una mierda desde el principio y no iba a tener un gran momento a su final. Y al anillo blanco le falta leer los números de las páginas para ser más forzado en su papel de hilo conductor de la historia.

 

P: La historia, vista en conjunto, tiene aún más problemas, porque la ha escrito Tomasi, y suele no hacer bien las cosas. La historia empezaba con una idea chula: J’onn tratando de revivir Marte. Esa idea no va a ninguna parte, sólo se menciona una vez como parte del plan de la mala, y ya, a J’onn se le olvida como objetivo positivo, y al final tenemos que tragarnos la epifanía de que mejor dejarlo correr, porque la mala lo quería, así que debe ser malo, y un síntoma de J’onn no afrontando el futuro, en vez de, no se, un proyecto científico y arqueológico tan positivo para los terrestres como para él. Así que la historia se ha centrado en D’Kay, una villana que caritativamente, se podría definir como de una sola idea. Y tampoco una particularmente buena. La mitad del tiempo se lo ha pasado causando violencia gráfica gratuita. Y la otra siendo una acosadora demente, lo cual es muy difícil de escribir bien, y obviamente, Tomasi no lo ha logrado. Como la historia daba muy poco de si, se añadieron un par de distracciones que no servían para nada para la trama y tampoco eran buenas de por si, y ahí tienes tu historia. Realmente, esto no justifica la resurrección del personaje. Ni ha cambiado en nada, ni nos ha enseñado nada nuevo de él. Bueno, que funciona mejor en la Liga y la han cagado al no tenerle allí otra vez, supongo.

 

A: Una resurrección con historia introspectiva después, J’onn J’onzz no es un personaje atractivo. Y no es que nunca lo haya sido. Pero ahora, cuando lo pretendían, no lo es. Caray, si hasta Aquaman ha mejorado más con esta serie, sin haberlo hecho especialmente. No le han dado nada nuevo a J’onn, nada que cambie su status, nada que le haga evolucionar, nada de nada. Y para eso, aún encima nos hemos tenido que tragar una historia muy pobre.

 

P: El dibujo de esta historia es de Gleason, y es lo único redimible de esa historia. D’Kay puede ser un villano muy tonto, pero su pelea multiforme con J’onn queda visualmente muy chula. Y lo mismo para toda la jerigonza cósmica de después. 

 

A: Como decía, es el único que logra darle golpes épicos al coñazo de estructura y de planteamientos de Tomasi. Mérito increíble.

 

P: La otra historia que termina es la de Firestorm. Aquí al menos, el personaje tenía que tratar con un nuevo status quo, y uno prometedor. Después de muchas vueltas, Firestorm ahora estaba compuesto por la mecla entre Ronnie, el original, y Jason, el moderno. Eso suena bastante interesante, porque es una nueva dinámica, manteniendo la gracia de Firestorm de las dos personalidades, pero invirtiendo la gracia original: Ahora el experimentado es el cachas, y el novato es el cerebrito. Añadele más diferencias que hay entre ambos, y el problema de que Ronnie, como Linterna Negra, mató a la novia de Jason, y tenemos el material para un protagonista interesante, para serie regular, incluso.

El problema es que Johns ha decidido reducir la historia al mínimo denominador, y hacerlo todo de la manera más simple y obvia posible. Ambos componentes de Firestorm, en vez de sonar como ellos anteriormente, suenan como un estereotipo de alguien que sólo ha leido una descripción de ellos. Ronnie es un quejica y un perdedor amargado que lo oculta mediante ser un vago. (Y por algún motivo, ahora es más enclenque y parece más joven que cuando debutó con 16 años) Jason es listo, pero básicamente también es un amargado. Cuando se juntan, únicamente hablan para discutir, por tonterías o cosas que no tienen solución. Excepto cuando pasan a la fase de colaborar,  entonces suenan como héroe joven genérico, con diálogos prácticamente imposibles de diferenciar entre uno y otro, y nada de aprovechar la gracia de tener a dos personas con personalidades radicalmente distintas teniendo que compartir el control de un cuerpo. Al final, la idea era que ambos superan sus traumas y aprender a trabajar en equipo. Algo que aunque lógico, era completamente obvio, y se hace de la manera más plana posible. Pese al potencial, no dan ganas de seguir leyendo a estos dos.

 

A: A mi no me ha disgustado, pero probablemente en contraste con la otra historia y porque apenas conocía al viejo Firestorm. Me parece que es verdad que el tándem encaja bien. Aunque es verdad que no dice mucho que les ensombrezca el Deathstorm con sus propios alter egos. Y también es verdad que corremos el riesgo de que se vayan a estereotipo y queden como una amalgama entre Flash y Peter Parker.

 

P: Originalmente, Firestorm ERA una amalgama entre Flash y Peter Parker. Es una buena idea para vender el concepto, imaginar un personaje que es una fusión de ambos. El problema es que lo hacen con un Peter sin el sentido del humor y un Flash sin la parte de heroismo oculto. 

En cuanto a la historia en si, ha sido un desastre. Más que las otras, que también han pecado de eso en menor medida, ha ido de los protagonistas no haciendo nada excepto ir tirados de la oreja de una situación a otra como si de un videojuego cutre se tratara. Además, se ha tardado muchísimo tiempo en establecer y explicar cosas básicas para darle misterio, con lo que lo ha perdido. Se tardó demasiado en establecer la dinámica básica, repitiendola durante casi un tercio de la historia cuando estaba clara desde el principio. Se tardó demasiado en explicar la revelación de que iban a explotar, dando vueltas y vueltas. Tardó en aparecer Deathstorm, repitiendo pistas que estaban claras a donde iban. Y hasta este número no aparece el Gran Malo de la historia, donde ya es anticlimático como revelación, porque estaba claro por eliminación, y porque al poco de aparecer se termina.

Igualmente, cada vez que parecía que iba a pasar algo interesante, se desinflaba. ¡Firestorm va a explotar! No, no explota. ¡Deathstorm aparece! Se va al siguiente número. ¡Reaparecen los Linternas Negras! No llegan a hacer nada en la historia y se olvidan. ¡La Linterna Blanca se está corrompiendo! Uh… ¿se llegó a explicar a que demonios venía esa parte? 

 

A: Dios, no habría podido resumirlo mejor. Resulta que tenemos un enfrentamiento épico en el espacio exterior con un gran villano, un conflicto existencial entre las fuerzas que dominaron Noche más Oscura, incluso un sacrificio heroico por hacer… y hemos perdido todos los episodios anteriores en dar vueltas alrededor de misterios obvios y de hipercaracterizaciones abusivas de los dos chavales. Alguien no tiene las prioridades narrativas muy claras. Al final tenemos un episodio que tiene algunas cosas interesantes, que tiene ritmo pero que no llega a cuajar porque en ningún momento logra eliminar de la mente del lector la pregunta “¿Y a qué vino todo lo anterior?”.

 

P: Vale que es difícil darle ritmo y empuje a una historia cuando tienes que ir alternandola con otras 4. Pero en 52 lo consiguieron, y eso que el formato les obligaba a que pasara tiempo entre números. Pero lo conseguían siendo creativos y sabiendo lo que hacían. Que son dos cosas que Johns parece haber olvidado.

Hablando de lo cual… el malo de la historia resulta ser el Anti-Monitor, lo cual es lógico teniendo en cuenta que fue uno de los resucitados, apareció anteriormente en la serie y Firestorm lleva unos números en su universo. Lo que pasa es que esta historia demuestra porque resucitarlo hace unos años fue una mala idea. El Anti-Monitor es un villano de una sola idea: Mata universos. La única gracia que tiene es que es una amenaza tan increiblemente poderosa que si aparece, universos enteros están en peligro, y es una Crisis de las que hay rara vez. Por eso en Crisis en Tierras Infinitas funcionaba, porque lograron venderlo como algo único. Si lo resucitas, corres el riesgo de que, a cada sucesiva aparición, pierda esa gracia, como pudiera pasar con Juicio Final o la Furia. Y eso ha pasado. En la Guerra de Sinestro aún se vendía, porque hacía mucho de Crisis, pegaba con los demás villanos, y la idea era buscar amenazas que pusieran en peligro a un equipo de 7200 superheroes. En la Noche Mas Oscura aún tenía un pase, pese a ser demasiado pronto, porque era un zombie y una parte pequeña. ¿Pero esto? ¿Que demonios es esto? Un villano que mata universos… y es derrotado por Firestorm. Un Firestorm que no tiene muy claro lo que hace. En una historia en la que realmente, no hay nada importante amenazado. Y la única impresión que da de peligro es porque te lo dicen o porque leiste Crisis. Si por este comic fuera, sería un gigante tonto que lanza rayos.

 

A: Te digo más. Un villano que mata universos y que provoca un sacrificio heroico de la misma manera que lo podría producir cualquier villano lanzarrayos. Curioso. Por el resto, ni se entiende lo que quiere, ni se entiende por qué no lo consigue, ni se entiende por qué hace falta Firestorm para ello. Y lo peor, ni se entiende ni a nadie le importa. Ahora solo nos importa el misterio del anillo blanco y aún encima hasta parece que eso va a ser un bluff.

 

P: Pero eh, queda como muy importante, porque muere un personaje que había hablado tres veces en la historia. En una historia que se olvida por completo de que Ronnie tenía una familia de verdad o que Jason tenía otros rasgos de personalidad aparte de “empollón”.

El dibujo de Scott Clark es bastante malo, el único en esta serie. (De nuevo, otro rescatado de los 90 de la Nueva DC) No se sabe que es peor, sus personajes atrofiados y feos a base de rayitas, o que prácticamente nunca haga fondos o quede claro donde están pasando las cosas. Al menos eso no perjudica en el final de la historia, en el universo de antimateria, y hace un buen juego de sombras.

 

A: Bueno, por lo menos me han gustado los diseños de los linternas negras y de Deathstorm. Ni siquiera Firestorm me parece mal dibujado. Pero tienes razón, el resto del entorno espacial en el que se mueven esas figuras lleva muchos números siendo demasiado vago y triste. Y si Gleason lograba meterle épica a una historia que no la tenía, Clark se la saca a una que debería tenerla.

 

P: A un número del final, Día Mas Brillante está siendo un fracaso en la mayoría de aspectos. Y lo peor es que probablemente da igual. No Recomendado (4)

 

 

 

Heroes de Alquiler: ¿Buscas Trabajo?

 

P: Esto es otro relanzamiento del concepto de Heroes de Alquiler, que pinta mucho mejor que la versión anterior, por tres motivos. Uno es que lo han lanzado con mejor ocasión, siendo una especie de spin-off de Tierra de Sombras. Por supuesto, si te preguntas que tiene que ver con Tierra de Sombras, la respuesta realmente es nada. Que muchos de los personajes que salen en esta serie también salían en Tierra de Sombras, aunque fuera en las miniseries satélite, porque son héroes callejeros. Enlaza un poco más con la mini de TdS: Sangre en las Calles, pero tampoco continua realmente de ella.

Segundo, aunque también esta escrita por un duo de guionistas, esta vez son buenos. Son Abnett y Lanning, que viene aquí a demostrar rango después de llevar 4 años escribiendo las series cósmicas de Marvel. (Claro, que recordemos que Abnett empezó en Marvel escribiendo al Castigador, y su mayor éxito en 2000AD es Sinister Dexter, que va de mercenarios pistoleros)

Y tercero, que tiene un concepto más original, que le permite jugar con personajes variados y famosos, en vez de una plantilla de segundones. 

 

A: No hurgaré en el hecho de que yo ya confiaba en Abnett y Lanning cuando tú renegabas completamente de ellos. Yendo al concepto, Héroes de Alquiler siempre ha sido una franquicia con mucho potencial. Ha salido bien cuando se ha usado bien y ha salido mal cuando se ha ido de las manos (la serie de Ostrander es ejemplo de ambas cosas). Ahora llevaban mucho tiempo sin utilizarse como tales y creo que Abnett y Lanning han conseguido darles una pequeña vuelta de tuerca (incorporando ciertos elementos más usados en DC) que puede revitalizar la idea y darnos un buen puñado de historias interesantes, manejando a muchos personajes que merecen una oportunidad como ésta.

 

P: Hrm, hay dos tomos de Abnett y Lanning esta semana, y ninguno de los dos está al nivel al que nos tenían acostumbrados. Pero este es el mejor de los dos, y al menos no han vuelto a su nivel de los 90.

En cuanto al concepto, el problema de Heroes de Alquiler en sus anteriores encarnaciones es que era difícil juntar las dos partes del título: Si realmente cobraban por sus serviciones, muy heroicos no quedaban. Y si se pasaban el tiempo haciendo trabajos pro bono, muy de alquiler no quedaban, quedaban como Vengadores de segunda. Así que como, además, el concepto original del Heroe de Alquiler se lo ha quedado el nuevo Power Man (que funciona mucho mejor siendo una sola persona a nivel callejero), para esta serie han decidido darle la vuelta a la tortilla. Esta vez es el lider del grupo el que contrata a los distintos miembros/especialistas, según las misiones altruistas que tengan que tratar ese mes. Así, algunos son mercenarios y cobran, otros sólo “cobran” la oportunidad de hacer el bien, y algunos tienen peticiones más extrañas. De ahí el slogan de la serie, que es el subtítulo de este tomo, que está chulo. (Aunque la traducción, que es buena, pierda el juego de palabras con el título que tenía el original de “Are you for hire?”) Eso sirve como excusa para que cada número tenga una alineación distinta, y la cosa vaya variando.

Claro, que como puedes ver por la selección de la portada (que ni están todos los que son, ni son a la vez todos los que están), la mayoría de Héroes alquilados tienen poca variedad, siendo héroes sin poderes y callejeros. Porque es esa clase de serie. Pero AbLan no se quedan estrictamente ahí, si hay que coger a alguien que se salga del género, se recluta.

 

A: Tienen la alineación aleatoria y la variedad del Escuadrón Suicida, la coordinación a distancia y simultánea de Oráculo y la interacción divertida de héroes del viejo Marvel Team-Up. Y lo bueno de las viejas encarnaciones de los Héroes de Alquiler. Ante todo, me gusta el concepto. Ahora, veremos cosas concretas.

 

P: El concepto recuerda un poco también al de Aves de Presa, aunque en esa serie casi nunca tiraban de especialistas. El parecido gordo es que han reposicionado a Misty Knight como la Oráculo de Marvel. Y lo digo literalmente: Aquí está lisiada, en cama, con contactos por todo el Universo Marvel, con información sobre todo el mundo y hablando con sus operativos mediante wireless. Son demasiados parecidos. Y queda forzado, porque Misty nunca ha tenido tanta interacción con el Universo Marvel, descontando uno grupito pequeño de gente, ni ha trabajado en nada con tantos contactos, como para poder tener línea directa con todo el mundo. La personalidad también parece un poco cambiada. Por otro lado, esta versión de Misty, se parezca a quien se parezca, es bastante divertida, y es bastante aprovechable. Si no tienes en cuenta parecidos, es un buen personaje, y motor para la historia.

 

A: Es un cambio que ha valido la pena. La evolución en la personalidad se podría haber explicado argumentalmente, aunque pasan o lo hacen muy vagamente. Lo del modus operandi le puede pegar a Misty pero tienes toda la razón en que se hace raro que tenga esa relación con gente como Caballero Luna o el Motorista Fantasma. Incluso el propio Paladín. Pero bueno, a lo mejor son historias jamás contadas que algún día nos narran Abnett y Lanning. Si el cambio es que para bien, y lo es, ya buscaremos luego la forma de ver cómo encaja y a lo mejor hasta el proceso vale la pena.

 

P: El otro personaje fijo, su Canario Negro, si quieres, es Paladín. Que no es tan gratuito, se conocieron en Sangre en las Calles, que es lo único importante que pasó en esa historia. Paladín aquí también está cambiado, habiendo abandonado en buena parte su fachada de chulito pasota, y volviendose más un profesional serio que finge no ser tan heroico como realmente es. Es una buena extensión de su desarrollo personal en Thunderbolts, aunque es una pena que no hayan decidido rescatar también la lanza asgardiana que obtuvo allí. Su papel en la serie es bastante bueno, y queda bastante chulo. Sus participaciones de acción tienen la mezcla de chulería, estilo y redención necesaria. Y la química entre Misty y él está bien, aunque se pasen en venderla en cierto aspecto.

 

A: Probablemente es de las historias donde Paladin haya tenido más protagonismo en toda su historia. Me da pena que se heroifice porque es estandarizarlo un poco, cuando funcionaba muy bien como tipo bastante amoral pero tampoco desagradable. Claro que es más difícil mantener esa ambigüedad que decidirse por un lado. Al menos le mantienen el tono en el diálogo. Perdemos al buen secundario que fue  siempre pero a lo mejor ganamos un protagonista, aunque cambiado, también muy efectivo.

 

P: El primer número es un ejemplo estándar de historia de la serie, de presentación. Usa un formato muy similar al de series de televisión de este estilo, de misiones a resolver por especialistas, tipo Persons of Interest o Blanco Humano. Se presenta un crimen en curso, el control de misión manda a los agentes, empiezan a detener, hay un giro, las cosas se complican, y al final los héroes ganan. Por el camino, hemos aprendido más sobre los héroes, y al final, como es el siglo XXI, está el obligatorio avance de la trama subyacente unificadora de los distintos capítulos.

No es un mal ejemplo. El concepto se presenta de manera sucinta y efectiva. Aunque los personajes sean bastante típicos y utilizados abundantemente, y por tanto, no se pueda decir nada nuevo de ellos, están bien usados, de manera apropiada. AbLan mezcla muy bien crimen callejero y elementos del Universo Marvel, de manera imaginativa, y que hace que no sea ni aburrido crimen normal del de comics recientes de Marvel Knights, ni superheroismo estándar. Y la revelación del final es inesperada y prometedora, aunque cuesta un poco de pillar.

 

A: Es una gran presentación porque, aunque no profundiza mucho, da tantas pinceladas que te da perfectamente una idea general de lo que puede ser capaz esta serie, usando a personajes muy variados. Lo de razonar la evolución de los crímenes mundanos con los elementos especiales del universo Marvel ya sabes que es algo que me encanta: drogas atlantes, contrabando de la Tierra Salvaje… brutal.

 

P: La segunda historia es más divertida, porque le ponen más imaginación. Aquí los contratados son más originales, porque la historia implica magia, y hay que traerse especialistas adecuados. AbLan usan un héroe mágico típico pero de manera chulo, y uno menos visto, de manera tremendamente divertida, ni tan antiheroica estándar como en los 70, ni siendo una prostituta súcubo como en los 90. También hay una idea original y muy chula para el problema del número. Y un villano acertado. El cliffhanger del final es también bueno, y demuestra que no van a esperarse una temporada para que la trama principal avance.

 

A: La elección del villano es épica. Y los personajes mágicos bien, si. La que encaja menos es el personaje mundano que suele ser líder de equipos de mercenarios en lugar de trabajar por cuenta ajena. El cliffhanger es bueno, pero como le pasará a muchas cosas de esta historia, tiene muy poca explicación. Es decir, vale, eres un detective pero podrías enseñarnos alguna pista o deducción o algo ¿no?

 

P: El personaje que dices dejó de tener un equipo propio en una miniserie que está inédita aquí. (Una pena, porque aunque el status quo no cambiaba a mejor, era bastante buena) Lo presuponen en su ficha cuando dicen que está exiliada. Por cierto, que gran idea lo de usar fichas de presentación para los personajes.

En el tercer número, la trama va tomando importancia. Tiene cosas buenas, sobre todo el final, aunque abusa de tener a los protas como borricos para que haya pelea. La misión del número tiene menos importancia, pero a cambio, tiene la primera repetición de empleado. Y demuestra que AbLan se divierten mucho usando la encarnación actual del Caballero Luna, donde el concepto es que además de violento está como una puñetera cabra.

 

A: Es el mejor número del Caballero Luna y el mejor de Paladín, donde da más la talla como prota. Y el mejor en cuanto a elementos marvelianos mezclados con mundo real: Di sí al proxenetismo de razas ocultas. Pero también el peor de otro personaje que actúa como el típico héroe impulsivo e irreflexivo cuando siempre ha sido el héroe sereno y sensato que acompañaba al impulsivo e irreflexivo. Se puede entender en el contexto de a quién se enfrenta y la poca fiabilidad que ofrece pero sigue siendo una pelea de héroes demasiado inmotivada y sesentera para funcionar.

 

P: El cuarto número está centrado en Misty. Lo que pasa es que lo hace de la peor manera posible: Mediante un psicodrama, que se supone que está para tratar traumas profundos y tal, pero en realidad es una manera fácil y boba de presentar elementos y desarrollo de personaje, en vez de hacerlo de forma natural. Es forzado y pesado. (Y si te preguntas cuando ha pasado la cosa que ha traumatizado a Misty, no, no te has perdido nada. Es que Panini aún no ha publicado el comic donde pasa, la antología Soy Un Vengador, porque… porque son idiotas, supongo)

 

A: Y luego tenemos ese otro problema reiterado de cosas sin explicar: no sabemos cómo Misty ha llegado a la situación (respecto al villano) en la que se encuentra… ni sabemos como es que logra salir. Como en la mayoría de los casos en este tipo de villanos, tendremos que asumir que con fuerza de voluntad de hierro. Pues vale. Sin peldaños, ni piezas de puzzle que encajan. Solo haciendo mucha fuerza. Así se resuelven los problemas argumentales, sí señor.

 

P: El último número arregla un poco la situación, en el sentido de que se han saltado la parte difícil de explicar como el protagonista se libera de la trampa, y queda la parte fácil y satisfactoria de ver como salva el día. Como tal, no está mal. Auna bastante bien todos los elementos de la saga hasta ese punto, con lo que el tomo funciona como una historia cerrada, si la serie no hubiera seguido. Por otro lado, se abre la puerta a la siguiente parte de la trama y la siguiente ronda de preguntas, lo cual también es bueno. Nada particularmente sorprendente u original en esta conclusión, pero llega bien a donde tenía que llegar.

 

A: Pues francamente, yo no soy especialmente partidario de como los guionistas han planteado esta primera saga. Por definición, no es representativa de las misiones-tipo que podrá tener esta organización. En todo caso, bien montada, funcionaría modo de “final de temporada” por lo excepcional del planteamiento. Por las características del villano y del plan, la historia se vuelve confusa, no sabes qué de lo que ha ocurrido es real y qué no, quién estaba manipulado y quién no, quién ha tenido según qué ideas o qué otras o quién se ha visto envuelto en esto por propia voluntad. Se quiere establecer un procedimiento más o menos rutinario de actuación basándose en una historia que tiene que ser por su naturaleza absolutamente excepcional y que funciona como epifanía para un personaje que casi, casi se nos acaba de presentar en su nueva modalidad. Y con muchas cosas sin explicar: cómo hemos llegado hasta aquí, cómo ha picado Misty tan fácilmente, cómo han picado los demás tan fácilmente en un truco tan sencillo, cómo sale Misty de ahí, cómo averigua Paladín lo que ocurre. Para mi, esta primera historia tiene muchísimos problemas. Pero el hecho de que pese a todo me haya dejado buen sabor quiere decir que el concepto y el tono valen mucho la pena, por lo que espero que siga adelante.

 

P: Es fin de temporada. Una temporada corta de las británicas, supongo. Pero si, el argumento se colapsa un poco hacia el final.

El dibujo es de Brad Walker, que ya colaboró con AbLan en Guardianes de la Galaxia. Y está igual de bien aquí que allí. Sus figuras y caras no son siempre sólidas, pero al menos es consistente y casi atractivo en eso. Hace bien a los personajes, y es capaz de vender bien las escenas de acción, que en algunos casos, como con movimiento, es más difícil de lo que parece.

 

A: Enorme contraste entre Walker y Atkins, el de los dos últimos números, que parece un novato haciendo bocetos y le quita mucha magia al fin de fiesta. Walker está bastante inspirado y eso que le tocan personajes nada fáciles como el Caballero Luna o el Motorista Fantasma.

 

P: Pese a los problemas del final de la historia, es un concepto bueno, y la serie prometía. Es una lástima que sea de las muchas series que han cortado este año en Marvel, apenas llegando al segundo año. Recomendado (8)

 

 

 

Iron Man Legado: Revolución Industrial

 

Esto es el segundo y último tomo de Iron Man Legado, serie que va de Historias Jamás Contadas de Iron Man, cada una en una época distinta de la época del personaje. Hasta ahora, es la única serie regular que le han dado en solitario a Fred Van Lente, y le han tenido que dar una serie de flashback, que nunca duran mucho más de un año. Es absolutamente incomprensible como tratan de mal a uno de sus mejores guionistas. Y con el recorte de miniseries no “esenciales”, ahora mismo no está escribiendo nada para Marvel, lo cual es más trágico aún.

 

Esta historia transcurre durante la etapa de Denny O’Neil con el personaje, concretamente, en la larga historia de su segunda crisis de alcoholismo, que ocupó casi toda su etapa. Francamente, la etapa consistió en coger la idea original de Michelinie/Layton, y estirarla durante un porrón de números, con menos sutileza y más drama pesado. Y mientras tanto, James Rhodes obtenía un transplante completo de personalidad que le quitaba la gracia, mientras se convertía en Iron Man y se enfrentaba a algunos de los villanos más cutres de su historia, en historias que demostraban una ignorancia absoluta sobre ciencia. Esta historia, como amablemente nos cuenta una nota editorial, transcurre cuando Tony ya había dejado el alcohol, pero aún parecía un vagabundo y acababa de empezar a reconstruirse. Desgraciadamente, hay algunas inconsistencias con como estaban las cosas entonces. Aparece un grupo de villanos, y no tiene la alineación que debería tener en ese momento, con personajes que no se unieron hasta más adelante. Namor lleva un traje que no llevaba en esa época. Y resulta difícil de creer que Tony llevó una armadura de reserva escondida durante todos esos números y no se le ocurrió usarla en ningún momento. Pero como ves, son problemillas menores. Lo irritante es que eran fácilmente solucionables.

 

Esta es una buena idea para una historia retroactiva, porque va de encajar otras historias retroactivas. Lo triste es que tengamos que llegar a un punto como este de trabajar con historias que van de encajar otras historias pasadas entre si. Pero si lo miras como jugar con los elementos, y de paso, encajar todo eso, como pasará si no has leido las historias originales, no es tan malo. La idea es que la historia funcionaba bien en su día (problemas de escritura aparte), pero desde entonces ha habido revelaciones que hacen que uno se pregunte cosas. Si Iron Man lleva años formando parte de una cábala secreta, los Illuminati, que se dedican a arreglar cosas secretamente, ¿por qué no ayudaron a Tony a salir del paso? Igualmente, cuando Brian Vaughan creó al Orgullo en Runaways, dijo que eran los señores del crimen secretos de Los Angeles porque allí no había superhéroes. Excepto que fue a coger la segunda ciudad de Marvel donde más superhéroes ha habido. Precisamente, Iron Man estuvo establecido en la costa oeste por aquella época (por no hablar de una sucursal entera de los Vengadores). ¿En serio nunca entraron en conflicto? Esta historia sirve para resolver esas dos preguntas. Gracias a eso, esta historia no tiene el problema de muchas historias retroactivas, de que no puede pasar importante. En este caso, lo importante es explicar porque las cosas pasaron como pasaron, y la intriga es ver porqué.

 

El conflicto con el Orgullo (que debería traducirse como la Camada, pero bueno) es lo mejor del tomo. Van Lente los escribe igual de bien que Vaughan, con una buena interacción entre ellos (aunque la aparición de Alex es gratuita) pero les da más espacio para lucirse, incluyendo un gran combate final donde demuestran que realmente son peligrosos de por si, y pueden ser chulos incluso como grupo de villanos estándar, cosa que no llegamos a ver en Runaways. De todas maneras, la mayor parte del tomo no es eso, se centra en el lider del grupo, Geoffrey Wilder, y su duelo personal de voluntades y recursos con Tony Stark. Es una elección brillante, porque en muchos sentidos son números opuestos (irónicamente, Wilder se parece más al típico héroe de estas situaciones, teniendo familia y habiendo tenido que ganarse su fortuna, a diferencia de Stark), y el tomo va de una serie de movimientos y contramovimientos entre ambos, bien pensados. Que demuestran la clase de influencia que tenía el Orgullo, como eso no siempre es suficiente y a veces puedes derrotar al poder (toda la historia tiene un claro tono de Pueblo vs Poder, por si no quedaba claro) y que Wilder prácticamente se derrota él solo debido a un defecto gordo en su manera de ver el mundo. Al final, la explicación de porque el Orgullo no volvió a interferir en las actividades superheroicas en la Costa Oeste, y viceversa, porque Iron Man no trató de detenerles, encaja perfectamente, y es quizá el mejor momento de Iron Man en el tomo.

 

La parte de los Illuminati es menos importante en el tomo, pero Van Lente logra hacer algo impensable: Una historia decente con los Illuminati. Aquí se escriben más como un grupo de amigos que están en contacto en ocasiones para intercambiar información y problemas, en vez de la conspiración extraña que vete a saber que pretendía de Bendis. La explicación de porque no ayudan a Tony con la pérdida de su fortuna es lógica, y explica de paso porque no han ayudado tampoco a cualquiera de los otros cuando les han pasado cosas similares (otro de los problemas de la idea del grupo era que casi todos sus miembros han estado muertos, desaparecidos o similares durante épocas, y al menos esta historia lo admite). Por otro lado, también explica un problema menor de la historia original, y es porqué ninguno de sus amigos superheroicos ayudó a Tony con sus problemas. (Es decir, le vimos tratar de ayudarle cuando estaba borracho, y cuando se había reconstruido, pero no durante el proceso) Eso se resuelve aquí de una manera bonita. Y cuando crees que esa es la última implicación de los Illuminati, viene el capítulo final, que tiene sin duda el mejor uso del grupo, pateando culos, básicamente, en una buena secuencia. Tenerles enfrentandose al Orgullo es una idea perfecta, porque son también números opuestos, organizaciones secretas ambas, y ambas tienen supergenios, hechiceros, mutantes y no humanos. Las reacciones entre ambos grupos están muy bien, sobre todo la reacción de los Stein a los científicos de los Illuminati.

 

De todas maneras, el centro de la historia es la historia personal de Tony en todo esto. Como la saga anterior, empieza un poco lenta, con Tony deambulando por Los Angeles, con una inexplicable armadura de Iron Man que no le pega a la historia, y enfrentandose a un villano de Spiderwoman, ya que también vivia en la Costa Oeste. No es un gran comienzo, pero si que presenta bien las ideas y te mete bien en la mentalidad y tono de la serie en la época. Tras eso, empieza la historia de verdad, protagonizada por Tony Stark y no Iron Man (aunque el Iron Man oficial de la época, Rhodes, tiene una aparición decente más adelante), tratando de reconstruir su vida. Y es una pena que en Marvel no se pueda reconstruir la continuidad, porque la idea de esta saga de cómo Stark empezó a reconstruir su imperio es mucho mejor que la de la historia original. Tiene más sentido económico (muchísimo más pensado que las tonterias de O’Neil), mucho más sentido temáticamente (irónicamente, es más “relevante” que lo que hizo O’Neil, que se supone que era lo suyo) y más implicación personal para Tony. De todas maneras, se le da una buena explicación a porque toda esa parte no se pudo volver a mencionar en siguientes números, pero si que podría usarse en el futuro. Van Lente construye unos buenos personajes, le da una buena interacción a Tony con ellos, un buen arco argumental para él alrededor de ellos, y una buena idea de cómo reconstruirse tras una caida y enfrentarse al poder, con los altos y bajos y consideraciones necesarias. Y también tiene a Stark, sin armadura, derrotando a un grupo de villanos, que requiere suspender la incredulidad un poquito de más, pero se puede pasar.

 

El mayor problema del tomo es el dibujo, como en el anterior. Los dos primeros tercios los sigue haciendo Steven Kurth, que es bastante cutre, dentro del estilo de los malos dibujantes Marvel recientes, con personajes en poses raras y con un aspecto poco atractivo, y acción que cuando no es confusa es poco estética. Además, no hace particularmente bien la tecnología, que debería ser requisito indispensable para dibujar Iron Man. El último tercio lo hace Philippe Briones, que es muy similar. Aunque hace mejor la acción, al menos.

 

Una pena que en Marvel no le dieran ni una oportunidad a esta serie (la tercera saga habría ido del Iron Man del 2020, que suele salir bien), ni se la estén dando a la carrera de Van Lente, que sigue siendo de los mejores que tienen, y este tomo lo demuestra. Si no te gusta la serie o dirección actual de Iron Man, aquí está alguien que lo capta mejor. Recomendado (8)

 

 

 

Iron Man/Thor: Complejo de Dios

 

Esto es (principalmente) una miniserie bastante gratuita, que existe únicamente porque en Marvel pensaban que podían vender más material de Thor por aquello de la película, con el aliciente de tres cuartos de lo mismo para Iron Man. Bueno, por eso y porque Abnett y Lanning necesitaban trabajo, ya que con la cancelación de las series cósmicas se han quedado sin series regulares, pero en Marvel aún les aprecian.

 

Lo que no existe, es para tratar el tema de la relación estropeada entre Iron Man y Thor. Presumiblemente, eso se daba por arreglado en la mini de los Vengadores en Asgard. Así que, aunque esta mini tiene de punto de partida consecuencias de Asedio (por lo que lleva cierto retraso), se toma que ambos ya están en relaciones cordiales, aunque aún no han vuelto a ser amigos. Y eso se toma como status quo, es decir, no se tratan los temas que han llevado a esa situación, aunque si que se nota como se va reconstruyendo la dinámica entre ambos, presumiblemente como la primera vez.

 

La otra idea es tratar al menos los parecidos y diferencias entre ambos protas, para que al menos no sea un team-up genérico. Los parecidos realmente no se exploran mucho, se deja en que funcionan bien en equipo y sus habilidades se complementan. Las diferencias se basan sobre todo en lo de la oposición entre la ciencia y la magia. En eso, y en la idea que te indica el título de que Thor es un dios. Curiosamente, en vez de tratarse mucho el tema de que ir diciendo por ahí que alguien es un dios es muy arrogante (y como eso no debería sentarle muy bien a alguien que es más bien tirando a ateo como Tony), AbLan van por el camino contrario, el de tomarse lo de dios como algo que es así, y tratar lo de la arrogancia del hombre de querer ser dios mediante la ciencia, que es donde convergen ambos. Apropiadamente para la idea, el antagonista que mueve la historia es alguien que es científico, es un dios, y tiene un largo historial de provocar desaguisados para que los arreglen los héroes (que se resumen comodamente en una página doble. Por cierto, inciso curioso: Como casi todas las veces que se ha usado al personaje en los últimos 10 años, pasan un tiempo sin usarle, y entonces lo usan en dos series distintas de manera casi contradictoria. Creo que ya van cuatro veces)

 

La historia empieza bien. Hay una buena secuencia estableciendo la dinámica actual de Iron Man, Thor, Stark Resistente y Asgard, tratando consecuencias recientes. La presentación de la amenaza, en vez de ir directamente a los protagonistas enfrentandose a ella, tiene a varios villanos jugando por todo el Universo Marvel, con lo que aparecen y se usan personajes muy variopintos, de manera que queda bien. Los villanos tienen una manera de actuar en común, mezclando varias mitologías, que queda suficientemente tétrica e intrigante. Y la selección de villanos parece buena, mezclando de ambos personajes. Incluso una vez se presenta el conflicto, hay ideas buenas, como la historia de uno de los villanos (con la que creo que es la primera aparición del Cid en un comic Marvel) o la localización de la base de los malos.

 

Pero una vez empieza el conflicto superheroico, se convierte en un comic de superhéroes al uso, y además, uno muy tonto. El antagonista se supone que es increiblemente inteligente. Pese a eso, es incapaz de ver problemas obvios en su plan que cualquiera puede ver, y que él debería poder ver, porque le han pasado otras veces. Además, se vuelve increiblemente estúpido, únicamente para poder ser derrotado. Es como si hubiera perdido el poco desarrollo que ha tenido con los años. El otro villano principal tiene el problema de que siempre ha sido muy cutre, y de momento, parece que siempre lo será. Aquí, le pasa lo de siempre a los villanos de poderes poco definidos, que puede hacer un montón de cosas difíciles por exigencia del guión, pero al final es derrotado fácilmente por lo mismo. Todo el enfrentamiento contra él es una chapuza retro. Y los demás villanos, después de una buena presentación, están únicamente de punching bag.

 

En cuanto al tema, AbLan no dicen mucho tampoco. El conflicto entre magia y ciencia de Stark y Thor acaba resolviendose de la manera más tonta posible, en una pelea entre ambos que, aunque un poco justificada, es perder el tiempo durante medio número. Y el objetivo a buscar de la historia empieza siendo buena idea, pero por mucho que intentan venderlo como algo trascendental, queda un poco ridículo, funcionando predeciblemente y por conveniencia del guión, y acaba en nada. Así que al final, acaba siendo una de esas miniseries que podían haberse publicado hace años, y no en el buen sentido.

 

Para colmo, el dibujo es de Scott Eaton, que ha seguido un rumbo similar al de los guionistas. Empezó siendo horripilante en los 90. Reapareció años después, y había mejorado: Su trabajo en, por ejemplo, X-Men Legado, era bastante bueno, nada que ver con lo que era antes. Sin embargo, aquí vuelve un poco a las andadas. La base es sólida, pero no sabemos si es el acabado o que, pero los detalles y la anatomía se van de madre, y cada vez más conforme avanza el tomo. Las figuras cada vez se emborronan más. Las peleas en vez de fluidez a lo Pelletier son marañas a lo Tolibao. Y los diseños son un poco noventásticos también. Ojalá no siga así.

 

Como extra, el tomo lleva también la historia de Marvel del Día del Comic Grátis de 2010, que es otro team-up entre estos dos. Muy apropiado, porque no solo tenían o iban a tener película, las series de ambos están escritas por Matt Fraction, que también escribe esta historia. Esta historia no es de pelea, sino más reflexiva, con una trama relacionada con la ciencia y el futurismo de Iron Man, que involucra tangencialmente a Thor, que sirve de excusa para que se suba a bordo y de su opinión sobre el tema. Bastante buenas reflexiones, mejor idea para Iron Man y Tony Stark que muchas de las que hace Fraction en su serio, ayudado porque aquí no se eterniza. Aunque a veces se le da cháchara de más, y el final no concluye particularmente bien. El dibujo es de Romita Jr, que apropiadamente, también ha dibujado las series de ambos personajes. Desgraciadamente, en vez del estilo elegante que tenía en Iron Man, tiene el forzado con bloques que tenía en Thor, donde Iron Man es una lata y Thor tiene siempre cara rara y parece que lleve el martillo pegado a la mano en vez de cogiendolo.

 

Una miniserie con alguna idea interesante, pero que desgraciadamente, acaba cayendo en el síndrome de las miniseries bazofia de relleno. Neutral (5)

 

 

 

Masacre MAX: Chalado

 

Justo lo que el mundo necesitaba: OTRA serie de Masacre. La cuarta, si llevas la cuenta. A decir verdad, a las otras dos series secundarias les queda muy poco (Team-Up termina esta semana, y de Corps queda un tomo), y esta ya ha sido cancelada también como parte de los recortes de Marvel.

 

La idea de esta serie, como dice el título, es que pertenece a la línea MAX, es decir, supuestamente para lectores maduros, que se suele traducir en que puedes tener palabrotas y más sexo. Porque eso es lo que le hacía falta al humor barato de Masacre, recursos facilones. La otra idea de la línea es que suelen poner autores de cierta calidad, y por eso publican poquitas cosas. Eso se cumple esta vez: Escribe David Lapham, que se supone que tiene credenciales haciendo comics maduros (aunque en la última década se haya dedicado principalmente a hacer cosas olvidables con personajes de las compañías) y dibuja Kyle Baker, que sólo suele coger proyectos muy particulares, especialmente si no escribe él.

 

Desgraciadamente, la serie cumple los peores temores para ella. Es una serie que va en plan comedia total, lo cual no es necesariamente malo. El problema es que el nivel de humor es muy, muy bajo. Lapham aprovecha que puede decir cualquier cosa para que la mitad de los chistes sean escatológicos, y no precisamente originales. Igualmente, todo personaje femenino existe únicamente como objeto sexual para el protagonista, con ninguna otra personalidad que querer cepillarse a Masacre. Si, se supone que es comedia, en plan James Bond pero en exagerado, pero aparte de no ser gracioso, no deja de ser degradante en un nivel cuasi-Austen. Encima, el sentido de humor de Masacre en vez de caerte bien pese a las cosas que hace, porque tiene gracia y tiene cierto aire de inocencia, aquí queda como alguien más desagradable y más típico.

 

La serie transcurre en un mundo de reglas absurdas, que no es superheroico, es más, como he dicho, en plan James Bond. Es más o menos el mundo normal, pero hay organizaciones criminales raras y mercenarios aún más raros que tienen ciertas habilidades especiales y trajes de colores. De todas maneras, tampoco te lo puedes tomar muy en serio, Lapham y Baker básicamente están parodiando las películas de espías y ese tipo de series aventuras, con alguna parodia ocasional de personajes de Marvel. Que acaba siendo Masacre metiendose en aventuras extravagantes, y encontrandose a la versión en esta serie de personajes conocidos suyos. Es como una versión con más palabrotas y desnudos de las parodias que solían hacer en What The? Al menos se nota que saben del personaje, porque usan personajes, o mejor dicho, versiones vagamente reconocibles, de todas sus etapas (aparte de los típicos, hay personajes de Cable/Masacre e incluso la secretaría que tenía en la excelente etapa de Simone, que por cierto, pronto publicará Panini por fin)

 

La primera historia es un ejemplo de historia normal para este Masacre, contada desde el punto de vista de su “sidekick” Bob, Agente de Hydra. Hay una idea decente en el personaje de Bob, deconstruyendo un poco este tipo de relaciones, pero esta oculta entre un montón de giliflauteces y chistes que darían vergüenza a los guionistas de Fuga de Cerebros. La segunda historia va enteramente de un personaje femenino tratando de practicar sexo con Wade, y es tan patético como suena. El tercer número va de la versión de esta serie del Barón Zemo, que es una de esas veces donde los autores querían contar una historia, y le pusieron un nombre conocido para que no quedara tan fuera de lugar. Bueno, excepto que no tiene conexión con Masacre. El caso es que esta versión es un neonazi en plan Ku Klux Klan. La historia va de contar lo patético que es, y entonces humillarle más. Al menos los chistes varian del resto del tomo, pero también son repetitivos, y francamente, es un blanco muy fácil. El siguiente número tiene a Cable, donde el chiste es que Cable actua como si estuviera en una serie seria, soltando sus cantinelas de siempre de salvar el futuro, pero nadie le hace ni puñetero caso. Es un buen chiste, pero el resto de historia de alrededor no lo es. El siguiente número tiene una versión del Supervisor, que aquí es una chica, porque no querían usar al Supervisor. No tiene ningún elemento del personaje, simplemente querían tener una adversaria para que Masacre luchare antes de tirarsele encima. Por último, hay un número dedicado a la versión de Dominó, y… te puedes imaginar de que va. ¿Personalidad? Que va, la única diferencia es que Masacre a ella si que la trata con algo de respeto, y queda menos vergonzoso. Pero vamos, todo el rato los mismos chistes.

 

Lo único bueno del tomo es el dibujo de Kyle Baker. Su estilo parecen dibujos animados a medio camino entre los de la Warner y los de Spumco, pero con colores más apagados. Es muy apropiado para una comedia, pero tiene suficiente realismo para reconocer a los personajes como gente de verdad. Y tiene buenos gags visuales. El problema es que está al servicio de chistes muy malos y muy poca historia para que pueda lucirse.

 

En serio, David Lapham, ¿no eras un guionista aclamado de comics independientes? ¿Qué haces perdiendo el tiempo con esta bazofia? ¿Qué te ha pasado? Porque esto es vergonzoso, incluso más, a su manera, que el resto de bazofia de Masacre. Evitar a toda costa (2)

 

 

 

Soldier Zero

 

Esta es la segunda (en realidad, la primera, originalmente) serie de las tres series “creadas” por Stan Lee para Boom, después de Traveler. Esta tiene bastante mejor pinta, en parte porque tiene un concepto más intuitivo e interesante, en parte porque el guionista elegido para desarrollar la serie es muy bueno. Es Paul Cornell, que ha demostrado ser todo un hallazgo en cosas como Capitán Britania o Action Comics.

 

La idea básica de la serie es una que se ha visto muchas veces: Empezando por mangas como Guyver, y siguiendo con superhéroes como X-O Manowar, Techjacket o el nuevo Blue Beetle. Es la del tipo normal que encuentra una armadura alienígena y se funde con ella, y tiene que compartir mente con la programación de la armadura. Esta serie tiene una gracia añadida, y es mala suerte que haya salido casi a la vez que la nueva encarnación de Veneno, por casualidad, porque ambas tienen el mismo giro en el concepto. Incluso tienen la misma limitación para que el protagonista no se quede permanente con el traje puesto.

 

El caso es que al igual que Flash Thompson, el protagonista de esta serie es un antiguo soldado americano que se quedó sin el uso de las piernas. Pero ahora tiene la oportunidad de unirse a un traje alienígena que le permite recuperar las piernas, aparte de los poderes extra que le da. Pero también una voz más en su cabeza, y un inconveniente grave si lo usa demasiado tiempo. El resto de la historia ya no se parece, es más típica del resto de series de armadura alienígena: Ver como el prota se adapta a la armadura, a su identidad secreta, y a los inevitables otros alienígenas que vienen persiguiendo a la armadura renegada.

 

Pero aunque los elementos están vistos, la mezcla queda nueva. Sobre todo, porque Cornell es muy buen guionista, y aunque no puede salirse mucho del esquema con sus ideas habituales, si que puede pulir la ejecución al máximo. No sólo evita los clichés en la ejecución, ve venir lo que el lector espera, y se adelante a él con una subversión de las expectativas. El protagonista, Stuart, queda humano y creible, sobre todo en su relación con su hermano y con su aspirante a novia, que es el núcleo emocional de la serie. Lo mejor es como lleva Cornell el tema de la parálisis, con tacto y educación, pero evitando llevar pies de plomo para ser políticamente correcto, o pasarse con el drama y la angustia vital. En vez de eso, se toma como una parte de la vida normal, y queda bien como afecta y no afecta a sus relaciones.

 

Lo mismo para su relación con la armadura. La interacción divertida entre piloto y copiloto en un mismo cuerpo que decíamos que estaba ausente en Firestorm, esta bien hecha aquí. Se explica todo muy bien, con buena ciencia e imaginación y se le da buena voz a la armadura, a mitad de camino entre interface robótico y listillo. La parte de pelea contra los villanos tiene menos gracia, porque son un poco genéricos, pero las situaciones donde ponen al protagonista si que son interesante, y sus reacciones.

 

El dibujo es de Javier Pina, que conocíamos de DC, donde básicamente era el Jesus Saiz de repuesto, no es que eso fuera algo malo. Al contrario, tiene un estilo tradicional, pero claro y agradable. Y el diseño del Soldado Cero y los demás es simple pero efectivo.

 

No hay mucho más que decir. Si la premisa te suena bien, se hace lo mejor posible. Es una pena que en el siguiente tomo se vaya Cornell, y que no se le aproveche más. Recomendado (8)

 

 

 

X-Men Forever: El Precio de la Vida… ¡es la Muerte!

 

Ya es malo que en Panini se inventen los títulos de los tomos, y en vez de darle el título que tienen originalmente, pensado para ser un título, le pongan un título sacado al azar de uno de los capítulos de dentro. ¿Pero tenían que coger el más engorroso y ridículo que había? Será que querrían recalcar que esto era claremontiano al máximo.

 

Esto es el final de X-Men Forever. X-Men Forever era una especie de recompensa para Chris Claremont por sus años de trabajo con la Patrulla-X, o premio de consolación ahora que ya no podía escribir las series de verdad, o último intento de darle algo que le tuviera contentos a él y sus fans sin molestar a nadie más. La idea era que Claremont podía continuar escribiendo a la Patrulla-X allá donde se quedó al final de su etapa clásica en la serie, en 1991, ignorando todo lo posterior y pudiendo hacer lo que quisiera. Así no molestaba a nadie y todos contentos. Excepto que, como suele pasar, Claremont se ha pasado el cometido de la serie por el forro. En vez de hacer las tramas que tenía originalmente pensadas en el 91, ha tirado la mayoría y se ha inventado nuevas, con su mente que ya no está en las mismas condiciones. En vez de continuar donde se quedó, ha decidido hacer varios cambios retroactivos a la situación que ha heredado, explicandolos sólo a medias, o no explicandolos en absoluto. Y haciendo cosas que jamás le habrían dejado hacer en su día ni en un millón de años, lo que estropea un poco la idea central, la premisa de hacer como si Claremont no se hubiera ido nunca, que era la gracia.

 

En vez de eso, tenemos a Claremont jugando con los personajes de la Patrulla-X (y del resto del Universo Marvel en menos medida) tal y como estaban a principios de los 90. Que no sería malo, si no fuera porque es el Claremont repetitivo y absurdo de hoy en día. Así que es un batiburrillo de sus mismas ideas de siempre, y de tácticas de choque porque tiene libertad para hacer lo que le da la gana. En las primeras, ya sabes, control mental a tutiplen, transformaciones corporales, (el psicoanalista que pillara a Claremont se forraría), diálogos recargados y absurdos, y darle vueltas a las mismas ideas de siempre sin nada nuevo que decir, ni llegar a ninguna conclusión. En las segundas, montones de personajes importantes mueren, porque si. Cada 8 números o así, muere un personaje importante, y al final parece un chiste más que otra cosa. Igualmente, por supuesto, otros personajes sufren cambios completamente arbitrarios, porque si. Los personajes que no son de los favoritos de Claremont, o mueren, o desaparecen casi sin explicación, o aparecen como invitados quedando en ridículo.

 

Este tomo es principalmente una saga larguísima sobre una de las tramas principales de la serie hasta ahora, la de las dos Tormentas. Eso resume los problemas de la serie rápidamente: En vez de continuar con cosas nuevas, Claremont coge una idea que ya quedó zanjada en 1991, la de Tormenta revertida a una niña. En vez de eso, tiene que deshacer esa conclusión, para contar una historia que incluye alteración corporal, heroinas transformadas en villanas, control mental, darle vueltas a historias de hace más de 20 años que sólo unas pocas personas recuerdan y una explicación demencialmente complicada que no sirve absolutamente para nada porque lo deja todo como antes, excepto que con muertos de por medio. La Tormenta malvada es una villana que únicamente existe para ser malvada, y ha conquistado Wakanda a base de que allí son africanos, pobrecitos, y hacen caso al primer psicópata que mate a su rey. El resto de la historia continua a base de “sorpresa” tras sorpresa, a cada cual más descabellada, en una historia que huele a viejo en el mejor de los casos.

 

Otras cosas que ocurren en el tomo: Aparecen los Vengadores, y se enfrentan a la Patrulla-X porque como no le caen bien a Claremont, tienen que hacer de villanos, aunque no tenga sentido en absoluto para los personajes, y ni se molesten en justificarlo. Personajes entran en romances sin explicación, aviso alguno o explicar que demonios ven el uno en el otro, con la impresión de que los empareja únicamente para agotar las combinaciones que no ha habido en el Universo Marvel real. Hay otra historia, en Japón, todo con tópicos que hemos visto en otros comics de Claremont. Y por supuesto, hay subargumentos que empiezan y jamás terminaran, con todo quedandose abierto, pese a que Claremont sabía que este era el final de la serie, porque no puede tener un final en condiciones ni al final de su carrera.

 

En este segundo volumen de la serie, para colmo ni siquiera han podido mantener un dibujante regular. Al principio hay un par de episodios cada uno por dos dibujantes que ya estuvieron en el tomo anterior. Uno es Mike Grell, que tiene el estilo retro, competente pero soso, que le viene al pelo a la serie. El otro es Rodney Buchemi, que ya estuvo en Hercules, y es muy bueno en su estilo clasico modernizado, dandole mucha personalidad y vida a los personajes, ojalá consiga mejores trabajos tras esto. Después hay dos números de Andy Smith, que lleva más de una década haciendo suplencias ocasionales, y al menos no ha acabado tan mal como su mentor Bart Sears. Sigue sin ser muy bueno, de todas maneras. Y los dos números que quedan, incluido el final, son de novatos, Atkins y Rosanas, que hacen lo que pueden. Al menos el tono se mantiene sorprendentemente consistente.

 

Y así termina la carrera de Claremont, (aunque dada la dirección actual de la nueva DC de viejas glorias acabadas, no me extrañaría nada que le anunciaran mañana escribiendo dos series) no con un gran final, sino con más de lo mismo, que ya sólo le gustaban a un puñado de sus fans acerrimos que se tragaban lo que sea. Pero como ha quedado demostrado, no eran los suficientes. Pero bueno, sus logros siempre quedarán ahí, y es mejor dejarlo estar, ahora que sus creaciones por fin tienen una nueva dirección que no es reciclar el pasado. No Recomendado (3)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Masacre: Compañeros de Viaje: Historias de relleno, la mitad humor normal, la otra mitad absurdo de dibujos animados. Casi nada salvable, aunque el dibujo suele estar bien. No Recomendado (4)

 

Thor: Tres Guerreros: Aventura olvidable del grupo, del montón, con dibujo decente. Neutral (6)

 

 

 

Adiós a Planeta/DC

 

Este mes de Diciembre de 2011, es el fin de una era. Después de 6 años y medio, Planeta ha perdido los derechos de publicación de DC en España. No sólo ha sido una etapa larga dentro de la siempre cambiante historia de la edición de DC en España (recordemos que eran los cuartos en 15 años, después de Norma, Vid y Zinco), es también el final de la hegemonía de Planeta publicando comics en España. Recordemos que cogieron los derechos de DC en buena parte porque perdieron los de Marvel ante Panini. Si te das cuenta, Planeta llevaba publicando los comics de una gran editorial americana sin parar desde 1983, casi 30 años. Eso es toda la memoria de buena parte del público actual. Se va a hacer raro no tenerles ocupando buena parte de las estanterías de novedades.

 

La edición de Planeta de DC empezó bien: Coger las series más importantes de DC, y empezar a publicarlas mensualmente, la primera vez que pasaba desde principios de los 90 en España, la mayoría de las veces, empezando por donde lo dejaron sus predecesores. Además, proyectos más especiales (normalmente material inédito pero no reciente) y Vertigo se publicarían en tomos, y también reediciones de clásicos. Y entonces las cosas empezaron a torcerse. Tuvieron que acelerar la edición del material moderno porque llevaban mucho retraso, y eso resultó en que publicaron muchísimas cosas fuera de orden, muchas veces de manera evitable, y siguieron con ese desorden como su tónica habitual. Igualmente, la mayoría de series regulares se cancelaron y todo quedó en tomos, que se publicaban de golpe, en órdenes raros y apelotonados. Con el tiempo, encima, se dieron cuenta que su política de “sacar un montón de material tan irrelevante que ni siquera DC ha reeditado, todo de golpe” no funcionaba, y decidieron cortar el grifo, dejandose cosas bastante más importantes que las que han publicado, sin publicar. (Es decir, han publicado un montón de material “clásico” de los 70-80… ¿pero donde está Escuadrón Suicida, una de las series más aclamadas de la crítica de la década? Recuperaron mucha bazofia de los 90… ¿pero porque no continuaron la edición de Norma de Young Justice, que tenía un autor famoso, personajes famosos, y fue suficientemente relevante como para generar una serie de TV? Y no entremos en la manía personal que le tenían a Gail Simone, no publicando casi ninguno de sus comics, mientras que publicaban comics peores de la misma generación, por autores que han caido en el olvido. Eso por poner los ejemplos más sangrantes)

 

Entonces llegaron los recortes masivos, y los retrasos cada vez mayores. Entonces estaba claro que había problemas, en parte por mala gestión, en parte porque el mercado está flojo y DC nunca ha vendido mucho en España. Al final, Planeta sólo estaba publicando un puñado de series regulares, alguna reedición nueva, y sobre todo, reeditar en otro formato cosas que ya habían publicado ellos mismos, en una especie de autocanibalismo que sólo podía acabar en que se devoraran a ellos mismos. Triste, pero ha ocurrido. De todas maneras, no todo es malo: La han cagado y cometieron errores por el camino. Pero publicaron buena parte del material de DC de los 00, y parte de eso era muy bueno. Reeditaron material excelente que, aunque ya publicado, era difícil de encontrar. Y han publicado por primera vez en España, de manera completa, cosas como los Nuevos Titanes completos, la Legión de Superhéroes de Levitz, Doom Patrol de Morrison, Shade el Hombre Cambiante, Espectro, Starman… que era criminal que no estuviesen editadas aquí. Y eso hay que aplaudirlo.

 

O quizá no, porque quizá sus sucesores, el Catálogo del Comic, sean los mismos perros con distintos collares. Pero eso lo veremos el año que viene, igual que el incierto destino de Planeta, a la cual le queda más bien poquito que editar ahora.

 

 

 

Y hasta aquí hemos llegado por este año. Las Críticas Reconstructivas volverán en 2012. Pero el Cuarto Muro seguirá abierto en vacaciones. En breve tendreis el comentario del Previews de Marzo, en unos días tendreis una nueva entrega de las Retro-Críticas, y a principios del año que viene, si todo va bien, tocará la Retrospectiva de 2011, donde resumiremos la locura que ha sido este año, y echaremos un vistazo al que viene, que sin duda será aún más loco. Espero acompañaros en medio de toda esa locura. Pero hasta entonces, nos tomaremos unos días para descansar y disfrutar de cosas simples, o algo. Así que espero que paseis todos una Feliz Navidad. Saludos navideños.

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