Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana: Una puñetera locura. Han salido, de golpe, prácticamente todo lo que había salido este mes, principalmente, los tomos de ECC y de Panini. Ahí acaba mi teoría de que ECC iba a distribuir sus novedades mejor que Planeta. Siguen sacandolo todo de golpe, y salvese quien pueda. Como yo si que distribuyo las cosas, lo de DC se queda para la semana que viene, y esta nos centramos en todo Marvel. No por favoritismos, sino porque queda mejor equilibrado así.

Y es que hay una burrada enfermiza de tomos de Panini esta semana: 14 nuevos, más las reediciones. Eso es una locura, lo mires como lo mires. No se como demonios esperan que alguien pueda seleccionar racionalmente con tanta cosa a la vez. Porque además, por supuesto, sacan cosas muy similares de golpe. Se que lo he dicho mil veces, pero es que sigue sin tener sentido: ¿Por qué demonios del infierno malditos sacan tres tomos de Masacre a la vez? Es decir, si alguien es fan de Masacre (y si eres fan de los comics de Masacre actuales, tienes un problema, pero esa es otra es cuestión), no creo que lo que más le convenga es estar meses sin un tomo, y entonces encontrarse 3 a la vez. Lo lógico sería distribuirlos. Pero la lógica poco tiene que ver con como se publican los comics, actualmente. Imaginate que los restaurantes ofrecieran el mismo plato del dia toda una semana, y entonces tardaran dos meses en volver a ofrecerlo. O que las cadenas de TV emitieran una temporada de una serie en un dia, y no volvieran a emitirla hasta el año siguiente. No tendría sentido. Pero el mundo del comic es distinto, por lo visto.

Resumiendo, que hay un montón de tomos este mes. Con lo que va a ser la semana más cargada desde que empecé el formato actual, y una de las más cargadas que he hecho, punto. Al menos antes sabías que sólo pasarían cosas así en los salones.

Así que empezamos ya, con muchos tomos de Masacre, Spiderman, anuales y héroes que han bajado de categoria y ahora protegen un barrio de Nueva York. Esta semana: Academia Vengadores: Trampa Mortal, Asombrosa Spidergirl: ¿Qué fue de la Hija de Spiderman?, Herc: Dioses de Brooklyn, Masacre Pulp, Masacre: Rareza Espacial, Pantera Negra el Hombre Sin Miedo: Jungla Urbana, Patrulla-X: Huida de la Zona Negativa, Punisher MAX Especial: La Caza de Castle, Skaar: Rey de la Tierra Salvaje, Spiderman/Iron Man: El Regreso de Matanza, Ultimate Capitan America y Veneno: El Nuevo Héroe de America.

 

 

 

 

 

 

Academia Vengadores: Trampa Mortal

 

Este es un tomo de Academia Vengadores un tanto tramposo, porque realmente, sólo tiene dos números de la serie regular. El resto del tomo es un Especial Gigante de Academia Vengadores que no sólo no es del guionista habitual de la serie, ni siquiera era originalmente un especial de la serie. Originalmente, iba a ser una historia que transcurría a lo largo de los anuales de Academia Vengadores, Spidergirl y Jóvenes Aliados. Pero después de anunciarla, en Marvel decidieron cancelar Jóvenes Aliados por falta de ventas, y vieron que Spidergirl tampoco iba a durar mucho. Eso no les ha detenido otras veces (como veremos más abajo), pero el caso es que decidieron que no era buena idea tener anuales de dos series que no iban a existir en breve, así que decidieron transformar la historia en una miniserie de 3 números gordos titulada Arcade: Trampa Mortal. Pero después de anunciarla así, se debieron dar cuenta de que así tampoco iba a venderse mucho, así que decidieron sacarla como un especial gigante con la historia completa, y el nombre de la Academia en portada, que aparte de ser la única serie que sobrevive del crossover, lleva Vengadores en el nombre. Tuvieron que darle portada nueva mucho peor que las tres portadas interconectadas, pero al menos salió a tiempo, porque el nº13 de AV menciona una cosa que pasa en el crossover, pese a que transcurre alrededor del nº8.

 

La historia está escrita por Paul Tobin, que era el guionista de Spidergirl, así que parecía una elección adecuada para una miniserie divertida e inofensiva, y así ha salido. Como Spidergirl pertenece a los Jóvenes Aliados (bueno, realmente no, porque no son un grupo per se, pero para esta historia da igual), es un team-up entre los dos grupos de superhéroes adolescentes más recientes, los estudiantes de la Academia Vengadores y la gente que no se llama realmente Jóvenes Aliados. O mejor dicho, entre parte de ambos grupos, concretamente, los más normales de ellos, los que pasan por humanos. Que se ven envueltos en una de las historias de Arcade. Que sigue exactamente el mismo esquema que todas las historias de Arcade: Los protagonistas son abducidos mediante el factor sorpresa, se les mete en tramas retorcidas, pero logran escapar mediante inteligencia y subterfugio, y desmontan el Mundo Asesino de turno. Si has leido una historia de Arcade, las has leido todas. De todas maneras, hacía tiempo que no tocaba una historia suya, y como excusa para tener interacción entre dos grupos de superhéroes, no es una mala excusa, incluso le da sentido que capture a estos héroes en concreto, e intenta justificar que alguien aún haga caso a Arcade.

 

Además, es una versión bastante divertida de Arcade, que está claro que está como un cencerro, pero es divertido de leer, y competente a su manera. Sus trampas son relativamente originales e imaginativas. Y el capítulo intermedio, el que claramente iba a ser el anual de Spidergirl, es lo más divertido, porque se sale del esquema típico de Mundo Asesino, y pone a Spidergirl y Reptil es un tipo de prueba distinta más original y aprovechable. El problema es que, descontando esa parte, la interacción entre los personajes no es gran cosa. Desde luego, no tienen la chispa que tienen en Academia Vengadores, y si alguien hubiera conocido a los personajes por el crossover, ni se habría enterado del punto fuerte de la serie, que es la ambigüedad moral de los protas. Están poco más que de superhéroes genéricos en personalidad, con diálogos graciosillos, un uso decente de los personajes, pero haciendo algo de trampas para escapar de las trampas y que no mueran fácilmente. El dibujo es de David Baldeón, que hacía Jóvenes Aliados, y es muy bueno, muy apropiado para personajes jóvenes. Su versión de Arcade es bastante curiosa, una especie de Conan O’Brien malvado, y Mundo Asesino está chulo.

 

El primer capítulo realmente de la serie es el nº13, y como muchas series de televisión, al llegar ese número, hay una especie de “fin de temporada”. En este caso, siendo una serie sobre adolescentes, toca un baile escolar, con un montón de superhéroes jóvenes invitados, sobre todo de Jóvenes Aliados y de Iniciativa. Y como algunos de los mejores números de Christos Gage en aquella serie, como los mejores números de interacción en cualquier serie de grupo, va enteramente de personajes hablando entre si y relacionandose, y es sensacional. Se resuelven subargumentos que llevaban toda la serie hasta ahora, se recogen subargumentos de series anteriores y también se atan, se recuperan viejas conexiones y se actualizan, se establecen algunas nuevas, y en general, se utiliza muy bien a todos los protagonistas de la serie, y se saca mucho partido a algunos invitados. Es un número entrañable, emotivo y divertido, todo lo que tiene que llevar el romance adolescente (y no tan adolescente), toda la alegría, desengaño y descubrimiento, está muy bien. Deja varios personajes en situaciones nuevas, pero más importante, enmienda una desgracia del pasado. Y si va a seguir tratando la ruptura de Justicia y Estrella de Fuego, esto lo hace mucho mejor que McKeever en Somos los Vengadores, quedando mucho mejor los personajes, y explicando una aparente inconsistencia de Gage en Iniciativa, recordando un momento valiente e innovador de Nuevos Guerreros.

 

El segundo es un número que ha quedado un poco a mitad de camino. Los subargumentos personales del primer año se habían cerrado en el número anterior, pero Gage no podía empezar nada nuevo importante, porque en un par de meses empezaban los crossovers con Miedo Encarnado, que iban a controlar la serie durante varios meses. Tampoco podía ser un punto de comienzo, porque para eso estaba el número siguiente, que era un .1. Así que, como ya se reveló en el Spiderman del mes pasado, este número se dedica a conectar con otras series, avanzando la trama del Dr. Octopus reestableciendose como uno de los grandes villanos del Universo Marvel a base de visitar varias series y humillar a los grandes científicos de Marvel en su terreno. En este caso, en vez de un enfrentamiento directo entre Octopus y Pym cerebro a cerebro como hizo con Iron Man, es un enfrentamiento entre los 6 Siniestros y la Academia Vengadores, para pillar desprevenido al Hombre Gigante. Los villanos están bien usados, y es una pelea bien coreografiada. Pero realmente no dice nada nuevo de los personajes, y acaba pareciendo casi un número de relleno, pese a que supuestamente es una experiencia importante para los alumnos. Quizá es porque el supuesto cambio de dirección del final no parece ser diferente a como funcionaban hasta ahora, porque no lo habrían establecido todo correctamente antes.

 

El dibujo en ambos números es de uno de los dos dibujantes rotativos de la serie, Sean Chen. No es el dibujante más fluido ni más expresivo de Marvel, pero cumple. La acción le sale bien, los momentos personajes algo peor, porque sus caras son todas iguales y no muestran suficiente rango de emociones. Al menos todos los personajes son reconocibles pese a eso.

 

No es un tomo que esté a la altura de los anteriores, porque la mitad del tomo es relleno. Pero hay un número muy bueno, que demuestra que sólo es un pequeño bache, y no es que el resto sea malo, simplemente, no al mismo nivel. Recomendado (8)

 

 

 

Asombrosa Spidergirl: ¿Qué fue de la hija de Spiderman?

 

La serie que se negaba a morir acude a su cita anual. Esto es el comienzo del segundo volumen de la serie, después de que la relanzaran desde el nº1 con el prefijo de Asombrosa, supongo que con la idea de que un nº1 llamara la atención de por si, ya que por dentro sigue exactamente igual. Le valió un par de prórrogas más, pero al final sucumbió a la entropía de la ventas. Por eso le han pasado el nombre de Spidergirl a Anya Corazón. Pero aún quedan un par de años de historias a esta encarnación, que lleva mucho retraso. Aunque con el fin del formato Monster, veremos como se publica lo que queda. (Con este tomo, ya llevamos 5 formatos distintos de publicar la serie en España, creo)

 

Lo que pasa es que por mucho que relanzaran la serie, después de 10 años sin parar, la serie ha perdido energía. En parte, se ha quedado anticuada. Recordemos, DeFalco tiene 10 años más, más alejado de la juventud y de cómo se hacen comics ahora, y no es que fuera muy moderno y joven cuando empezó. Pero aparte de eso, la fórmula ya está gastada, porque es todo el rato lo mismo, pero cada vez con menos chispa. Porque DeFalco se ha convencido de que está escribiendo un comic para todos los públicos y eso en su cabeza significa que debe permanecer estático. Así que May tiene que estar siempre a mitad del instituto, con sus amigos y familia más o menos en el mismo sitio, y sin que su carrera o vida amorosa pueda cambiar mucho. Es decir, lo contrario de lo que hizo que su padre tuviera éxito para empezar, que podía cambiar y hacerse mayor.

 

Además, está el problema de que cuando la serie salió, era un soplo de aire fresco. Las series de Spiderman estaban muy anquilosadas, y esta serie captaba parte de la gracia del Spiderman original, con frescura. Pero ahora, no sólo es esta serie la que se ha anquilosado en su formato, palidece en comparación con otras cosas que hemos visto: Tanto Ultimate Spiderman como la serie de TV de Espectacular Spiderman han hecho mucho mejor lo de aventuras al estilo del Spiderman original, con diálogos y argumentos mucho mejor hechos y personajes más desarrollados. Además, las series normales de Spiderman por fin han tirado para adelante con material nuevo que hace evolucionar a Spiderman sin tener que jubilarle, y francamente, es mucho mejor. (Es curioso que los pazguatos que no paraban de quejarse por el divorcio satánico de Peter y MJ no pasaran en masa a esta serie donde se han casado y eso ha llevado a su conclusión lógica… o son mucha menos gente de lo que suena por lo que gritaban, o son hipócritas, y podían aguantar años de basura pero no esto que a lo peor es mediocre)

 

En teoría, con la renumeración, se debía de dar un punto de acceso para que nuevos lectores se engancharan a la serie. Si que es cierto que se libra de montones de subargumentos y secundarios, y se centra más en unos pocos de ambos que se presentan correctamente. Desgraciadamente, esos subargumentos y personajes no son muy interesantes, y están muy, muy vistos. Esto último casi se podría perdonar si se supone que la serie va para lectores nuevos, pero es que tampoco son buenos ejemplos para enganchar. El argumento principal personal de este tomo es tener a May habiendo abandonado la identidad de Spidergirl. Lo más grave no es que todo lo que pasa a partir de ahí sea predecible (al menos los personajes lo admiten), es que no es la primera vez que le pasa al personaje. Esta vez, encima, está todo más desmotivado y sin drama, por cumplir. Igualmente, los otros subargumentos personales parecen salidos de una serie de instituto de hace 30 años, y no particularmente buena. Francamente, la versión de la vida estudiantil de esta serie se parece más a Archie que a otra cosa. Hay cosas directamente estúpidas además de simplonas y predecibles, como el nuevo novio de May, que además de tener una química nula, está claro que es un idiota y que va a mandarlo a la mierda muy pronto, hasta el punto de que no se entiende ni por un momento porque han empezado a salir. Y así todo.

 

La parte superheroica no es tan tonta, pero a su estilo, tampoco es mucho mejor. Durante muchos números, el volumen anterior estuvo ocupado por una guerra de bandas. Supuestamente, terminó. En este número, vuelve la guerra de bandas, o al menos, aspirantes a jefes mafiosos tramando cosas, con algunos de los mismos protagonistas de los que ya abusó al final del volumen anterior. De hecho, se podría decir que sigue haciendo lo mismo que en su primera etapa en Spiderman, que aún no ha superado: No sólo la guerra de bandas, al igual que entonces, el Gran Malo es el Duende. Irónicamente, aquí tiene la identidad (Roderick Kingsley, la idea original) que en su día DeFalco rechazó a favor de no saber quien iba a ser. Desgraciadamente, está saliendo concurrentemente con la nueva versión del Duende en Asombroso Spiderman, que es muchisimo mejor. De todas maneras, es que tampoco tiene lo que le hacía chulo originalmente, que era el misterio y la sensación de peligro. Aquí está tan descafeinado como todos los villanos. Una cosa es que esto no se convierta en una fiesta de gore como DC, y otra es que supuestos asesinos nunca maten a nadie teniendo la oportunidad, como pasa aquí. No hay mucho más en los villanos del tomo. En el papel del héroe que obstruye a Spidergirl, en este tomo, como esta intentando alejarse del resto de personajes del universo futuro, DeFalco rescata a otra de sus creaciones perdidas de los 90, en este caso Perro Loco, de la Banda Brava de Marta Plateada. Esta vez remodelado como un cazarrecompensas, utilizando el mismo truco que el Ejecutor o el segundo Azote. Es una idea divertida, aunque el diseño es un poco cutre. Y el personaje se vuelve irritante al cabo de un rato.

 

En el dibujo, sigue Ron Frenz, que lleva en la serie más de 5 años, aparte de los muchos otros que llevaba colaborando con DeFalco en otras series. Como siempre, adapta su estilo a la serie, en este caso, un estilo un poco caricaturesco, para acercarse al tono de serie de dibujos animados simple que pretende la serie. Dentro de ese estilo, está bastante bien, agradable y expresivo. Cuando tiene que hacer nuevos diseños, eso si, se le nota lo pasado que está.

 

Es triste admitirlo, pero viendo este tomo, queda claro que el tiempo de Spidergirl ha pasado. Quizá con otro guionista se pudiera hacer algo, pero no sería justo para su creador. De todas maneras, aún queda un par de años de material, a ver si lo publican. No Recomendado (4)

 

 

 

Herc: Dioses de Brooklyn

 

Con la Guerra del Caos, terminó la serie de Increible Hercules. Bueno, técnicamente, había terminado dos sagas antes, pero vamos, terminó la gran historia de varios años que Greg Pak y Fred Van Lente habían pensado para la serie de Hercules. Pero en Marvel no dejaban pasar a nada que tuviera al menos un éxito moderado, así que le permitieron al duo seguir escribiendo nuevas historias de Hercules. Esta vez en nueva serie, con el título acortado de Herc que no se que demonios pretendían con él, y nueva dirección saliendo de la Guerra del Caos.

 

Y aunque tenga los mismos guionistas y el mismo protagonista, esta serie es muy distinta que su predecesora. En vez de ser una serie de duo de compañeros, ya no está Cho y es una serie de héroe en solitario. En vez de ser tan abiertamente cómica, es más comedida, aunque también tenga humor. En vez de tener a un Hércules pletórico, exageradisimo y con la cabeza en las nubes, tenemos a un Herc más humano y con los pies un poco más en la Tierra. En vez de ser un viaje continuo por rincones variopintos y coloridos de la mitología de Marvel, se centra en un solo sitio y menos personajes. En vez de epopeyas divinas, hay acción superheroica más de andar por casa. En vez de tener un gran plan a largo plazo, se escribe más al momento. O lo que es lo mismo, la serie ha perdido todo lo que la hacía única. Quizá eso haya contribuido a que haya durado menos de un año, o quizá habría pasado igualmente. De todas maneras, es comendable que no hayan querido seguir exprimiendo el formato antiguo, porque ya había llegado hasta donde podía llegar. El único problema es que se habían dejado el listón muy alto a ellos mismos.

 

La idea de esta serie es que Hercules vuelve a ser mortal, otra vez. Pero a diferencia de cuando le pasó en los 90, no está quejandose de ello todo el rato, ni va vestido de Rambo. Tiene un nuevo traje que es reminiscente del clásico, pero más funcional. Y en manera de actuar, es una vuelta a los orígenes mitológicos del personaje. En vez de un superhumano bravucón, es un humano excepcional, pero humano al fin y al cabo, que va haciendo gestas heroicas con ayuda de regalos de los dioses. Que en este caso, son armas sacadas de la mitología clásica grecorromana, así que por ese lado, la serie sigue siendo chula y didáctica. Además, decide instalarse como protector de Brooklyn, porque se ve que mudarse a un barrio de Nueva York es ahora la moda. La idea es que dicho barrio ahora mismo tiene muchos inmigrantes, y Hercules decide convertirse en su protector, instalandose precisamente con ayuda de una familia de griegos. Y el tema que parece que van a tratar PakLente es que si Hercules era tradicionalmente un asesino de monstruos, va a seguir en ese plan, enfrentandose o a villanos monstruosos salidos de distintas mitologías, o a sus equivalentes modernos. Como premisa para un superhéroe es algo típica, pero si le añades los toques mitológicos y el humor, ya promete más. Y como actualización de Hercules, tiene más sentido que la normal de Marvel, aunque sea menos divertida.

 

La primera historia va de presentar la situación. Es la típica historia donde los pacíficos comerciantes están acosados por la mafia, y el héroe llega para protegerlos. Pero bueno, no hay nada de malo en usar una historia de forma típica para presentar las nuevas ideas. Queda bastante claro el nuevo status quo de Hercules, y se demuestra bien en buenas escenas de acción. La idea de juntarle con inmigrantes griegos es buena (y más en la actualidad) y las interacciones con ellos no van por lo más predecible. Mientras que el villano es el nuevo Duende, que sigue siendo divertido, y no sólo entra en la definición de monstruo, da para combate de espadas. Tiene un buen final, además, tanto alegre como ominoso, usando bien a un personaje demasiado utilizado. (Lo único que queda un poco raro es que la gente tome por loco a Hercules. Dado que ha sido Vengador durante años, como mínimo deberían reconocer que es un superhumano heroico que se cree dios)

 

La otra historia del tomo es un cruce con Miedo Encarnado, el primero que vemos en tomo. Quizá deberían haberlo publicado un poco después, porque hay una mención a algo que aún no pasara hasta dentro de un par de meses, mientras que hay otros tomos que transcurren antes, pero bueno. No es un cruce importante para la saga en general, pero si que aprovecha elementos concretos de la historia. Por un lado, mencionar lo que hacen los Dioses Olímpicos durante todo esto (como siempre, imitar a los asgardianos) que sirve para establecer la relación con Hercules hoy día. Por otro, aprovecha la fuga masiva de la Balsa para mandar a varios villanos basados en mitología grecorromana a Brooklyn a meterse en follones. Es una selección curiosa de villanos, y PakLente se divierten bastante con ellos, desde luego sacandole más partido que antes. También hay una villana muy rebuscada de un número de la serie de Ms Marvel de los 70, que tiene menos éxito, porque es más tirando a villana cósmica que hace cosas por exigencia del guión. Otra cosa interesante es que la historia también trata el tema del miedo colectivo, y es la serie que, hasta ahora, explora más como se ve eso a pie de calle, aunque aquí esté exagerado por otras circunstancias. Por último, hay un villano clásico de Hercules, resucitado por las consecuencias aleatorias de la Guerra del Caos (resucitan a algunos personajes cutres y no a los buenos) que sirve de Gran Malo. Esa parte es más heroismo tradicional, y no está mal hecho, aunque es bastante predecible. Aún así, hay cosas ingeniosas, y un par de escenas muy graciosas, como la sesión de puertas abiertas de Hercules, o la revelación sobre los “oráculos”. El humor es muy modernillo, de la clase de chistes que puedes leer en blogs de internet, que queda un poco fuera de lugar a veces, pero al menos no es lo mismo de siempre. Adereza lo que es, en el fondo, una historia bastante tradicional, que se va un poco de las manos al final con magia que hace lo que le da la gana.

 

Una cosa que va a tener en común esta serie es que no tiene un dibujante fijo. Pero sorprendentemente, este tomo tiene un solo dibujante, los 6 números, consiguiendo un record de permanencia con respecto al volumen anterior. En el próximo tomo tendremos 3 distintos, para compensar. El dibujante esta vez es Neal Edwards, más conocido por ser el imitador de Bryan Hitch que tuvimos en muchos números de 4F el último par de años. La verdad es que ha mejorado, y sus figuras no están tan tiesas como antes, y el acabado es mejor, con menos rayitas superfluas. Los personajes siguen poniendo caras raras a veces, y no es espectacular. Pero al menos hace buenas escenas de pelea, y el aspecto general es decente. La verdad es que para tener dibujantes rotativos de nivel medio, Hercules suele tener dibujantes sólidos.

 

No está a la altura de Increible Hercules, pero es que eso era muy difícil. Si estás buscando más como eso, te decepcionará. Pero si buscas aventura más tradicional con humor, también está bastante bien. Recomendado (8)

 

 

 

Masacre Pulp

 

Que no es un comic donde Doc Savage y compañía se matan violentamente, aunque eso probablemente sería más divertido. No, esto es un resto de la línea Noir, de esa moda extraña que les dio en Marvel durante un par de años de sacar miniseries de sus personajes reinventados como, supuestamente, personajes de género negro. Sólo que aquí reinventan a Masacre en plan pulp, supuestamente. En la práctica, no hay diferencia en estilo entre esto y la miniserie de Iron Man, pero no sabemos si es que se dieron cuenta de que era una chorrada llamar noir a cosas que no lo eran, o si intentaban sacar otra línea. En cualquier caso, no han tenido éxito, y con esto se acaban estas miniseries.

 

Está escrita por Mike Benson y Adam Glass, que ya habían escrito antes números de Masacre, al igual que la mini de Luke Cage Noir, ninguna de las cuales era particularmente buena. Leyendo este comic, parece que tiene algún problema de comprensión, o que le da igual la premisa que le han mandado. Porque no sólo esta historia no se parece en nada a un comic de Masacre, cosa que podrías considerar como parte de la premisa, es que el protagonista no se parece a Masacre. Es una especie de agente secreto, pero es serio, no es excesivamente violento y se pasa casi toda la historia callado. Lo único que tiene del personaje es que en un par de escenas tiene la personalidad múltiple representada por distintos rótulos de pensamiento. Que queda rarisimo y fuera de lugar en la historia, que hasta ese punto era completamente normal, y sin explicación. Más aún, si el único elemento de personalidad que se usa del personaje original es un elemento estúpido que sólo se ha introducido en los últimos 4 años, está claro que no estás muy interesado en escribir al personaje en esta historia. Vale que estas minis van de reinterpretar, pero sigue sin saberse a que demonios viene reinterpretar si estás pasando del original.

 

Por lo demás, es una historia de espías bastante normalita. Mezcla con algo de aventuras tipo pulp, mandando a este Wade Wilson a una jungla y sitios así de exóticos. Tiene secundarios manipulando, uno de los cuales es una versión de Cable que no tiene tampoco ningún parecido con el original excepto que tiene la misma cara, y otro que es un villano llamado Dyscordia (que no traducen, supongo que para disimular lo jodidamente estúpido que es el nombre) que tampoco se parece mucho, pero en este caso es una mejora. Pero en el fondo, es una historia con un protagonista sin mucha personalidad, en aventuras sin mucha chispa, muy poca originalidad, y únicamente paseandose por elementos estándar hasta el final.

 

Dibuja Laurence Campbell, que había hecho números del Castigador MAX, y va en ese estilo. Es bastante oscuro, pero entre las sombras se pueden ver personajes sólidos. No le da mucho detalle, sin embargo. Sobre todo, te hace pensar que esto originalmente iba a ser otra miniserie Noir y le cambiaron el título a posteriori, porque si no, no se explica, los pulps no se caracterizaban precisamente por las sombras.

 

No se puede decir que sea malo, pero tampoco tiene nada dentro que recomendar, ni a fans de Masacre (no es realmente una historia suya) ni del pulp, ya que es genérica y hay cosas infinitamente mejores en ese plan ahí fuera. Neutral (5)

 

 

 

Masacre: Rareza Espacial

 

No había comentado un tomo de la serie regular de Masacre desde hacía más de dos años, al poco de empezar. En parte por saturación debido a que he comentado media docena de spin-offs del personaje, en parte porque la serie no ha sido precisamente interesante y siempre que tenía que decidir que serie no comentar por saturación de títulos, elegía ésta. Pero como me propuse comentar todos los números .1 de Marvel, y este tomo incluye uno de esos, así que me veo obligado por mi propia manía. Bueno, sirve también para celebrar que este mes termina ya la saturación de derivados basura, porque en Marvel se dieron cuenta de que tanta chorrada similar no era buena idea. (En España por lo visto están vendiendo bien, igual que Lobo en su día lo que me hace plantearme que vivo en un pais de subnormales)

 

Está escrita por Daniel Way, lo que nunca suele ser bueno. Que decidió que lo que necesitaba Masacre era tener muchas voces en su cabeza, que fue un cambio innecesario para el personaje que desgraciadamente, se ha extendido a sus miles de series derivadas. Al menos la serie ha tenido una dirección y no han sido sólo chorradas al azar. La dirección ha sido repetir la misma idea que ya hicieron Kelly y Nicieza en su día, pero sin nada de complejidad, originalidad, emoción o humanidad. Masacre decide querer ser un héroe, porque si, no por ninguna motivación interna. Así que en vez de tratar de reformarse, decide tratar de imitar o directamente molestar a otros superhéroes. El resultado han sido varios años de historias pesadas con Masacre actuando como un dibujo animado plano molestando a distintos superhéroes, hasta que de alguna manera se cansan. Básicamente, todo el rato la misma idea, pero con distintos chistes malos cada vez, y un invitado estelar distinto cada saga para aumentar las ventas.

 

Este tomo, sin embargo, rompe con esa racha. No hay un invitado famoso alrededor del cual tiene que girar la historia. La idea de tener a Masacre intentando ser un héroe si que está, pero como siempre. Es decir, se menciona al principio como justificación de que se meta en el lio de turno, y luego se olvida. La idea es mandar a Masacre a una aventura al espacio. Ahí es donde descubres que algo va terriblemente en el control editorial de estas series. Ya es malo tener varias series de Masacre, todas contando los mismos chistes malos. Pero cuando tienes dos series a la vez (porque encima, Panini ha publicado las dos la misma semana) con el mismo argumento de “Masacre va al espacio y se mete en follones con especies alienígenas que parodian space opera”, como es Masacre Corps y esto, te preguntas para que demonios están los editores. Se supone que están para evitar que pasen este tipo de cosas. En cuanto a la historia en si, hacer chistes parodiando Star Trek y sus alienígenas de colores, o peor, las historias de fantasía en las que se basa parte de la space opera, es de lo más trillado y burdo que hay, y realmente, es que tampoco hay nada más en esa historia. Los personajes no son más que clichés, y las aventuras rematadamente tontas y sin la gracia que intentan tener.

 

Entonces toca el número .1, que es una muestra de que el editor es un inutil. La idea de estos números es que sirvan de presentación. Lo lógico entonces que sean números sueltos entre sagas, o el comienzo de una nueva historia. Lo que no tiene ningún sentido es publicarlos a mitad de una saga, como han hecho aquí. Joder, ¿tan difícil era publicarlo un mes antes para que fuera antes de la saga? ¿Qué sentido tiene publicar un número que supuestamente va entre dos números, pero que realmente no va entre esos dos números? ¿Para que sirve anunciar un número para nuevos lectores, y que el número siguiente continue una historia distinta ya en marcha? ¿Se puede ser más idiota? ¿Por qué en Marvel no se fijan en que sus editores están dormidos al volante y los echan? (De hecho, no solo no lo echaron con los recortes del año pasado, lo ascendieron) Al menos hay una página al principio donde se disculpan, y por eso se ha conservado el orden malo en el tomo. En cuanto al número en si, es una buena muestra de la serie, en el sentido de que cuenta una historia cerrada que demuestra el sentido del humor habitual de la serie y la personalidad del protagonista. No presenta realmente nada, pero es que tampoco hay subargumentos o secundarios recurrentes en la serie que presentar. La historia al menos no es vergonzosamente mala. Tiene a Masacre haciendo de mercenario en una misión que le pone en contra de un villano tradicional Marvel. El argumento es previsible (excepto un giro al final que sale de ninguna parte como elemento supuestamente cómico) pero al menos hay algo vagamente parecido a personajes con desarrollo, y la historia transcurre de manera rápida y agradable, bien plasmada. Al menos se pusieron sus mejores galas para el punto de arranque.

 

De vuelta a la normalidad, sin embargo, volvemos a la tontería. Es un numero completamente de dibujos animados que intentan imitar a la Warner, pero sin gracia. Antiguos enemigos a los que Masacre ha mosqueado vuelven para vengarse. Da igual lo diferentes que sean unos de otros, que no sea su estilo, o que incluso uno de ellos sea un héroe que no tiene ningún sentido que este ahí pidiendo sangre. Se tiran en tromba como una nube estúpida indistinguible, y caracterización o personalidad al aire. Es como si Way hubiera repasado los volumenes anteriores de Masacre y hubiera sacado personajes al azar sin haber leido los números. Todo para una retahila de chistes malos que no tienen ninguna gracia. Ni la tiene el retorno de un secundario de Masacre, aunque ese al menos tiene una caracterización más acertada. Pero el número sigue siendo horrendo.

 

El dibujo de Carlo Barberi en la historia principal es de caricatura a lo Humberto Ramos, pero menos exagerado. Se queda en medio: Es demasiado contenido y poco imaginativo para ser gracioso de por si, y demasiado histriónico para hacer gracia por contraste. El dibujo de Bong Dazo en el .1 es más adecuado, teniendo más vida y más vis cómica, además de ser más consistente. Y el dibujo de un tal Sheldon Vella, que ya dibujó un número el tomo pasado, pero que no se va a unir de manera fija a la rotación de los otros dos, es más extraño, a medio camino entre esos estilos, y el de Baker en la serie MAX. Queda curioso, al menos.

 

Pero esta serie sigue siendo completamente evitable y sin razón de ser. No Recomendado (3)

 

 

 

Pantera Negra, el Hombre Sin Miedo: Jungla Urbana

 

Como en Marvel no se rinden con sus personajes de segunda fila (referiendose a los que no pueden vender una serie ellos solos indefinidamente aunque lo intenten a menudo, es una cuestión de popularidad, no quiere decir nada de su calidad, al contrario), aquí viene otro intento de vender serie propia para Pantera Negra. Les conviene intentarlo, es su su primer superhéroe negro, y el que más posibilidades tiene de demostrar que Marvel no está compuesta enteramente de blanquitos. Esta vez han intentado lo mismo que hicieron la otra vez con Hercules y Hulk, es decir, coger una serie tradicional en curso que iban a relanzar, dejar la numeración para que no se pierda, y renombrarla para que la protagonice alguien menos famoso. En este caso, han cogido Daredevil, que iba a ser relanzada tras Tierra de Sombras, y mientras DD empieza con un nuevo nº1, la numeración se la queda Pantera Negra, así como el subtítulo de “El Hombre Sin Miedo”. La idea, supongo, es que fans de DD siguieran la serie por inercia o curiosidad, más que si empezara con otro nº1. No es mala idea, aunque no haya funcionado. Pero claro, dado que casi todos los lanzamientos recientes de personajes no famosos o derivados han sido cancelados, la culpa probablemente no es ni del material ni del método concreto de relanzamiento.

 

El encargado de este relanzamiento es David Liss, novelista de misterio. No es el primer novelista así que cogen en Marvel para relanzar a sus personajes callejeros, pero este parece tener un curriculum mejor. La idea aquí es tener a T’Challa estableciendose como el nuevo protector de la Cocina del Infierno (otra cosa que hace como Hércules) ahora que Daredevil ha desaparecido, justificando asi el lio de numeraciones.

 

Y es el regreso del verdadero Pantera Negra. No ya porque esta serie sea de T’Challa y no de su estúpida hermana como el volumen anterior, aunque también. Sino porque es la primera vez desde 2004 que tenemos a un T’Challa bien escrito, que no da vergüenza. Por fin se ha ido el espectro de Reggie Hudlin, y tenemos un Pantera Negra similar al de Priest y otros guionistas anteriores. Ya no es un capullo que no para de hablar y hacerse el gracioso, y que pelea en plan Spiderman. Vuelve a ser una persona seria y orgullosa, que sólo habla lo necesario, compasivo y responsable hasta el exceso, y que exuda todo eso en su presencia sin necesidad de estar contandotelo todo el rato. Más aún, vuelve a ser una persona extremadamente inteligente que planea las cosas varios pasos por delante de la situación, que sólo pega un puñetazo si es por algo y queda claro que si tuviera la mitad de recursos de los que disponía antes, solucionaría la historia en el primer capítulo.

 

De eso va la historia, de hecho. Es como T’Challa se reconstruye pese a ya no ser rey, ni tener miles de cacharritos chulos, ni vibranium, ni nada. El resultado es muy bueno, porque demuestra que, aunque todo eso eran elementos que hacían de Pantera Negra un personaje más rico, lo que es el personaje, si se escribe bien, puede sobrevivir sin todo eso. La persona que hay debajo puede brillar sin eso, por eso se nota tanto que está bien escrito, porque es reconocible sin todos esos elementos. Y se reconstruye a lo Born Again sin necesidad de agonías ni quejidos, simplemente haciendo lo mejor que sabe en su situación actual. Quizá Liss se pasa demasiado con T’Challa rechazando la ayuda de las estrellas invitadas (una vez está bien, pero después queda arrogante en vez de orgulloso) pero al menos explica porque no le ayudan, y sirve para dar más matices de personalidad al protagonista.

 

La historia de la reconstrucción va enfocada a derrotar al nuevo cacique del crimen local de la zona. (Um, ¿no se supone que Kingpin domina todo el cotarro? Bueno, siempre se supone eso, y siempre hay muchos otros señores del crimen en NY, porque aparentemente no hay más ciudades en el pais que las que tienen superhéroes a mansalva) El villano es una buena idea, que mezcla bien como es esa gente en realidad (o en ficción más realista, al menos) con elementos del Universo Marvel. Por supuesto, los señores del crimen con superpoderes tienen ventaja con respecto a los que no, y por supuesto, dedicarse a organizar negocios sucios es más efectivo que vestirse de palurdo colorido y atracar bancos. Es un buen oponente para T’Challa, igual de serio y astuto, pero en despiadado. Por otro lado, se actualiza bien la Cocina del Infierno. En la época de Miller en Daredevil, era una zona llena de crimen y pobreza tipo Taxi Driver, y eso reflejaban esos comics. Pero esa zona ya no es así, y ya tocaba que los comics lo reflejaran. Ahora, la parte de crimen y probreza la tienen sobre todo los inmigrantes y las bandas internacionales, y eso es lo que refleja este comic, pero sin caer en estereotipos. Y queda muy bien. La historia se desarrolla bien, a su ritmo, presentandote al héroe y al villano, y toda su guerra a lo largo de los 6 números. No hay ningún gran momento impactante, pero es suficientemente sólido para que no haga falta.

 

El dibujo es de Francesco Francavilla, al que vimos recientemente en Detective Comics. Aquí es mejor. Hay muchísimo uso de sombras, a veces excesivo, pero le da un buen ambiente a la historia, y al menos las figuras son coherentes y atractivas debajo. Está bastante bien. Un número lo hace Jefte Palo, y es similar, pero mejor. En cuanto al nuevo diseño de Pantera Negra, es simple y apropiado, y seguro que Priest agradece que sea funcional y que Pantera haya dejado de ir en calcetines.

 

Un buen relanzamiento para el personaje, que le gustará a los fans de crimen y superhéroes. Una pena que no haya tenido excesivo éxito, es mejor que cosas más famosas de ese plan. Recomendado (8)

 

 

 

Patrulla-X: Huida de la Zona Negativa

 

Otro tomo que contiene una historia contada a través de los anuales de varias series. No es la primera vez que se hace algo así. A finales de los 80, Marvel publicó un par de grandes crossovers, (Guerra de la Evolución y Atlantis Ataca) que en vez de cruzarse con números de las series, se contaba en los anuales de ese año. Mientras DC siguió esa técnica a principios de los 90, en el 90, 91 y 92, Marvel modificó el enfoque: Los anuales serían todos sagas que se cruzaban de unos a otros, pero en grupitos de 3 a 5 series. Así, los anuales de Spiderman eran su propia historia, igual que los de Vengadores o mutantes. Era gracioso ver como los guionistas se calentaban la cabeza para juntar en una historia a las series que quedaban sueltas, o a gente tan alejada de los demás como el Castigador, Estela Plateada o los Guardianes de la Galaxia.

 

El caso es que este año, en Marvel han decidido recuperar esa moda, aunque sea durante un año, porque en 2012 vuelven a ir sueltos. Son tres tandas de tres anuales cada historia, con el mismo guionista en cada tanda, y la conexión entre las series es un poco más rebuscada. Esta semana ya hemos visto una, la de los grupos jóvenes, y aquí toca una de la Patrulla-X, que se publica suelta, porque no enlaza realmente con nada, y no podía incrustarse en otro sitio. Los anuales involucrados son el de la Patrulla-X, el de Namor, por aquello de que ahora es de la Patrulla-X (pese a que su serie ha durado menos que un caramelo en la puerta de un colegio… de hecho, seguro que la mitad ni recordabais que tenía serie propia, lo que hace más rara la decisión de Academia Vengadores, pero bueno) y por motivos argumentales, el del Capitán America. Excepto que es Steve Rogers, así que en vez del anual del Capitán America, es uno de Steve Rogers, Supersoldado. Que fue una miniserie, no una serie regular, así que no debería tener anual, pero bueno, ellos sabrán. De todas maneras, hay precedente: En el 98, el Hombre Máquina tuvo anual sin tener serie, y en el 95 DC le dio un anual a Juicio Final, porque si, y a algo llamado Dragón Sombra.

 

El guionista de la historia es James Asmus, que lleva escribiendo historias sueltas y de relleno en las series de mutantes desde hace un par de años, y le está saliendo suficientemente bien como para merecerse una asignación más grande. Como el título indica, es una historia de varios Hombres-X atrapados en la Zona Negativa, con el Capitán America teniendo que ir a ayudarles a mitad de historia. Y aunque Asmus escribe los tres anuales, cada uno tiene su propia identidad, más o menos apropiada al título correspondiente. El primero es el de la Patrulla-X propiamente dicha, y es terriblemente divertido. Con la excusa de un experimento del Club X que ha salido mal, Cíclope, Dr. Nemesis, Namor y Hope acaban atrapados en la Zona Negativa. Es una selección muy chula de personajes, porque aparte de ser interesantes de por si, junta a Cíclope no sólo con algunos de los Hombres-X más recientes, también a los más independientes. Así que es una dinámica muy interesante y que se sale de lo habitual, porque Scott no puede hacer de Patton como habitualmente y esperar que todo el mundo le siga ciegamente. Sirve para juntar a Ciclo con Hope, y explorar la relación entre ambos. Aunque aquí Asmus se pasa, y es lo único malo de la historia, ya que exagera su caracterización de “independiente” a “mocosa que odia a Ciclope porque si”, y aunque su interacción es divertida y tiene partes buenas, no encaja con como es en otras series, y hace demasiado antipática a Hope. Por otro lado, juntar a Namor y a Nemesis es tremendamente divertido, ya que ambos están fuera de su elemento, Namor porque no hay agua, y Nemesis porque al tratar con un rey irritado, no puede recurrir a sus tácticas habituales de creerse Batman y esperar que todo el mundo le haga caso. El dibujo del anual, que también va de presentar nuevos talentos, es de Nick Bradshaw, al que ya hemos visto después haciendo mutantes y monstruos en Astonishing X-Men, y lo hace muy bien, con su estilo a lo Arthur Adams perfecto para monstruos imaginativos y expresiones graciosas.

 

La segunda parte es la del Capi, y tiene a Emma viajando para pedirle ayuda a Rogers. Desgraciadamente, no usa la conexión previa en los Invasores que tenían Namor y él con Nemesis, que habría sido el momento adecuado. Pero bueno, Asmus ya había demostrado anteriormente que se lo pasaba muy bien escribiendo a Frost, y esto no es una excepción. Por lo demás, se presenta al malo de la aventura, que situa esta historia antes de la etapa de Hickman en 4F, porque Annihilus aún no ha recuperado el control de la Oleada Aniquiladora. (Si te lo estás preguntando, el cambio se produce en la mini de Aniquiladores, que aún no han publicado aquí) Eso causa un problema, y es que es un villano bastante aburrido, al menos cuando se le usa como aquí, como conquistador, aunque al menos conserva la astucia de sus últimas apariciones. Pero vamos, la cosa es que entonces la historia se vuelve más tradicional de vencer a unos villanos, en vez de simplemente explorar cosas raras e interactuar como la primera parte. El dibujo es de otro novato, Ibraim Roberson, que hizo el Patrulla-X de este mes, y han debido de gustarles juntos, porque se irá con Asmus a hacer los últimos números de Generación Hope. El estilo choca bastante con el de Bradshaw, siendo más serio y realista hasta cierto punto. Aún así, es bueno a su manera, y es apropiado porque en este punto la historia se pone más seria.

 

La última parte es la de Namor, y es la más floja, por una variedad de motivos, aunque es probablemente una coincidencia que sea porque todo aquello con Namor en el título tiende a ser malo. El problema básico es que tiene el recurso argumental manido y siempre chapucero de tener a los héroes enfrentandose entre si. Si, sirve para contarnos lo peligroso que es Namor, pero aún así. Al final, es una historia de superhéroes convencional, que no es mala, pero una decepción después de la diversión de la primera mitad del tomo. Lo único reseñable es la interacción entre el Capi y Hope, que sirve para profundizar más en la chica, y demostrar la idea a la que iba Asmus: Que Hope se siente mucho más cómoda alrededor de gente que no la considera una mesías y le pone unas expectativas exageradas. Es una idea muy buena, que ya se había entrevisto en otros sitios, y justifica un poco la caracterización del principio. Además, en general se aprovecha la mayor interacción entre familias de héroes de la Edad Heroica, lo cual es de agradecer. El otro problema es el dibujo de Max Fiumara, al que ya vimos en Spiderman durante la Cacería Macabra. Allí al menos el estilo oscuro tenía cierto sentido. Aquí, ni pega con los personajes tan coloridos y vistosos, ni mucho menos pega en una historia que empezó con el estilo tecnicolor de Bradshaw. Además, todo el mundo tiene caras angulares que dan un poco de grima. Bueno, excepto en Namor, donde es apropiada. Y en general, su estilo estilizado y flacucho es más apropiado para una serie indy de gente hablando o de misterio entre sombras que una de gran acción superheroica. El editor se lució eligiendo, en este caso.

 

Es una pena que el final sea más flojo, porque la historia empezaba muy bien. Aún así, hay suficientes cosas divertidas para recomendarlo. Además, da gusto que cada vez haya menos spin-offs de la Patrulla-X, cambiando cantidad por calidad. Si crees que la serie principal tiene demasiados personajes y demasiada dirección marcada, y quieres una historia que de más espacio a los personajes para jugar, esto te gustará. Recomendado (8)

 

 

 

Punisher MAX Especial: La Caza de Castle

 

Esto no es un tomo de la serie actual del Castigador de la línea MAX. Es un tomo que recopila cuatro especiales, cada uno de su padre y de su madre, de la serie anterior del Castigador MAX, la de Ennis. No es que tengan nada que ver con la serie tampoco, simplemente van en ese estilo, del Castigador en historias de mundo real, más para lectores supuestamente maduros. Al menos contarán su historia y se irán, en vez de estirarse como si fueran parte de miniseries o series regulares.

 

Curiosamente, la primera historia es del guionista de la serie actual, Jason Aaron, en su primera aproximación al personaje. Es un especial de Navidad, que ya podrían haber publicado antes, hay que fastidiarse. Es una historia divertida, con el Castigador metido en una historia que junta tanto los elementos modernos de la Navidad (gente vestida de Papá Noel y regalos) como los clásicos (una natividad, es decir, un nacimiento). En el fondo, es una historia típica del Castigador contra criminales normales, pero hay suficientes detalles para hacerla divertida, y tiene un buen final. Además, tiene buen dibujo de Roland Boschi, el dibujante de la genial etapa del Motorista Fantasma de Aaron.

 

La segunda historia se llama Mariposa, y está escrita por Valerie D’Orazio. D’Orazio tiene una historia curiosa: Era editora asistente en DC hace unos años, hasta que acabó dimitiendo. Tiempo después, publicó en Internet una historia autobiográfica sobre sus tiempos como editora en un bullpen dominado por hombres, que aunque sensacionalista, hacía que uno tuviera mucha peor imagen de la gente que produce los comics, aunque explica porque publican algunas de las bazofias sexistas que publican. Pero aunque tuviera razón, estaba claro que era un intento de hacerse notar para labrarse una carrera escribiendo. Que no ha tenido mucho éxito: Sólo ha escrito exactamente dos especiales (el otro fue el del origen de Emma Frost) y una historia corta, y ya no le dieron más trabajos. Pese a que habían anunciado una miniserie de Capa y Puñal escrita por ella, que al final han decidido no publicar. Uno podría pensar que le han dejado de dar trabajo por motivos políticos, para no recompensar a folloneros, pero en ese caso, ¿por qué llegaron a darle algún trabajo? Quizá el motivo sea simplemente que sus comics no son buenos. Desde luego, este especial tiene tela. Es de un pretencioso que haría parecer modesto al diario de una estudiante de arte moderno, o una película Dogma. Es una narración en primera persona con una protagonista contandonos su vida y como todo lo que le ha pasado le ha hecho hacer cosas que tienen significados profundos. Por supuesto, la protagonista es una mujer que ha sido abusada por hombres y se rebela contra ellos. No hay un tono autobiográfico ni de deseo personal, absoluto. Pero lo peor, probablemente, es que no es una historia del Castigador. El Castigador únicamente aparece hacia el final, en una escena, para inspirar a la protagonista. Quizá si fuera una historia más corta, se podría justificar como relato del Castigador. Pero siendo una historia de 35 páginas, más bien parece que D’Orazio ha escrito lo que le daba la gana, y ha metido a Castle donde ha podido para justificar el título. La moraleja es que si te dan una oportunidad de escribir comics, cuenta algo de lo que te mandan, y deja tus ya publicitados traumas para cuando lleves un poco más de carrera. El dibujo es otra vez de Laurence Campbell, y le da una ambientación única, que supongo que es apropiada.

 

La tercera historia también tiene dibujo de Cambell (de la nada a varios comics distintos en una semana), y es la que da título al tomo, Get Castle. Está escrita por Rob Williams, que anda deambulando por Marvel hace tiempo (también ha hecho Motorista Fantasma) y proviene de 2000 AD. Puedes deducir que es británico por el hecho de que esta historia, a diferencia del 99,9999% de comics, transcurre en Gales, o sabe que el sitio existe. Está claro que, aunque se haya publicado recientemente, era una historia pensada para la serie antigua del Castigador MAX, porque menciona la muerte del malo de aquella serie, Barracuda. Por lo demás, es una historia completamente genérica del Castigador. Se enfrenta a criminales, los mata violentamente a tiros, fin, nada de contenido. Olvidable.

 

Por último, tenemos un Final Feliz. Es el título de la historia, y es un juego de palabras apropiado. Es una historia de Peter Milligan, y aunque esto no es uno de sus comics de autor, al menos no está escribiendo en autopiloto como cuando le ponen a hacer superhéroes que no le interesan. Es una historia bastante divertida, que realmente tampoco está protagonizada por el Castigador, pero al menos si que se justifica que salga en su serie, porque es una presencia en toda la historia, como antagonista y motivador. Es la historia de uno de esos currantes con una vida completamente monótona y aburrida (para que quede completamente claro, es contable) que justo decide hacer una tontería para salir de la rutina: Irse a uno de esos “locales de masaje” el día que el Castigador ataca el sitio. La historia es un team-up extraño entre dicho protagonista, y una de las “masajistas” orientales que está de vuelta de todo, y es la que realmente controla la situación. Es una de esas historias donde al protagonista se le ofrece echarle un vistazo a una vida más viva que se aleja de su monotonía gris. Se hace bastante divertida, evita los peores tópicos, o al menos los hace bien, y quedan dos personajes bien desarrollados para el espacio que tiene. El final no es muy políticamente correcto, pero es apropiado. Además, tiene dibujo de Juan José Ryp, que como vimos en Lobezno: El Mejor en lo que Hace, está muy bien para historias de ultraviolencia que necesiten tener a personajes creibles y atractivo, y no sombras sucias como era la moda.

 

No elegían mal los especiales en la línea MAX, aunque sean claramente de relleno, intentan ofrecer algo con un mínimo de realización. Simplificando, dos historias buenas, dos malas. Tu decides si te compensa. Neutral (6)

 

 

 

Skaar: Rey de la Tierra Salvaje

 

Otro spin-off de Hulk, de uno de sus hijos. En este caso, de Skaar, que ya tuvo serie propia no hace mucho, pero esta vez sigue de donde se quedó la última vez que lo vimos, en una reciente historia de Increibles Hulks. Su nuevo status quo es tenerle viviendo en la Tierra Salvaje, por aquello de que es el sitio de la Tierra que más se parece al planeta donde se crio. Tiene cierto sentido. Pero eso conlleva dos problemas: Uno, que como han demostrado sus apariciones anteriores, el personaje queda mejor cuando está en una situación que no controla. Ponlo en situaciones más o menos cotidianas, es un pez fuera del agua con el que se puede jugar mucho. Ponlo en una situación más dada a historias de espadas y monstruos, como su serie original, y es otro bárbaro superpoderoso que sólo sabe hacer una cosa. Para tenerlo aparcado o usarle esporádicamente puede estar bien, pero no para contar muchas historias sobre él. El otro problema es que está en la Tierra Salvaje, que casi siempre que aparece es indicación de que va a tocar una historia soporífera. Supongo que porque los guionistas asumen que tener a los protagonistas entre dinosaurios y tribus perdidas a lo pulp es automáticamente divertido, y se olvidan de meter una historia de verdad o cosas que fueran originales después de los años 40.

 

Afortunadamente, esta historia intenta hacer algo un poco distinto. Está escrita por Rob Williams, otro que hace doblete esta semana, por aquello de que Panini ha sacado un montón de tomos de material que consideran poco importante, y Williams está abonado a ese tipo de cosas. A diferencia de otros que merecen algo mejor y lo están consiguiendo, como Gage o Van Lente, Williams aún no ha demostrado que merezca una oportunidad importante. Pero al menos aquí se ha calentado un poco la cabeza con la historia, no es lo mismo de siempre. La primera idea es una que ya tocaba, y es explorar que pese a lo que pueda parecer en muchas de sus apariciones, en la Tierra Salvaje hay más que dinosaurios y gente con taparrabos. Hay una civilización entera que intenta vivir de manera civilizada. Por tanto, y esa es la parte que ya tocaba, hay gente a la que no le hace mucha gracia que el líder de todas esas tribus sea un noble inglés que ni siquiera es de allí. Claro, eso es una reminiscencia del concepto original de Ka-Zar, que es heredero de la literatura fantástica británica de finales del siglo XIX, donde el buenisimo inglés rubio y blanco iba a dominar a los pobrecitos nativos que no sabían organizarse ellos solos y necesitaban un Señor blanco que les dijera lo que tenía que hacer. Es un reducto cultural heredado de la época cultural, que aún colea porque en los universos de comic no se tira nada y todo sigue sin inercia, sin que casi nadie mire si esos elementos argumentales aún tienen sentido hoy en día. (Si, Tarzán viene del mismo palo, pero si te fijas, ya casi no hay historias de Tarzán, y además, Tarzán es rey de animales, no de seres inteligentes) No es de extrañar que venga un británico a darse cuenta del problema. Si, lleva toda la vida, y dentro de la historia tiene algo de sentido (se ha explorado otras veces y Ka-Zar ha seguido de jefe porque es el indicado, no porque sea un wasp) pero sigue dejando un regusto culturamente incómodo.

 

Williams también recupera otro elemento de la serie de Ka-Zar de los 80, y ese es más problemático. Se mete en cosas de los nuwali, los creadores de la Tierra Salvaje hace milenios. El problema es que, tal y como se presentaron en su día, los nuwali no eran más que currantes que diseñaron un parque de atracciones prehistórico. El uso que hace aquí Williams no tiene nada que ver con eso, teniendoles como seres divinos que vuelven para vengarse, o alguna chorrada así. Tampoco queda muy claro de donde ha salido o que pretende exactamente el malo. Ese es uno de los problemas principales de la historia, que tiene un malo que aparte de inconsistente con historia pasada, está muy poco definido. Igualmente, las herramientas que usa para su plan, y sus lacayos, cuando se explican, son totalmente del montón y olvidables. Es un problema grande en una historia que va de aventuras. Otro problema es que, pese a la idea buena de tratar temas políticos que tiene la miniserie al principio, eso se abandona durante la mayoría de la mini, y volvemos a lo de siempre, a la Tierra Salvaje siendo una selva con cosas extrañas, sin que haya una sensación clara de la gente a la que supuestamente tienen que salvar. En lo que respecta a este comic, la Tierra Salvaje se compone de dinosaurios y los cabecillas de las tribus. (Es el mismo problema que con las historias de shi’ar y otros alienígenas no escritas por Abnett y Lanning)

 

Así que lo que queda es una aventura de Skaar tratando de salvar la Tierra Salvaje de una amenaza poco definida contra enemigos bastante olvidables. Pero Williams es consciente de que eso sería aburrido, y lo adorna mediante hacer que la historia se vuelva una locura. Así que acaba convirtiendose en un team-up extraño entre personajes variopintos de distintos géneros de Marvel. Algo así como una celebración de que aunque no pueden mantener serie propia, maldición, Marvel tiene otras cosas además de superhéroes. Excepto Dinosaurio Diábolico, que ya estaba en la Tierra Salvaje, el resto de personajes aparecen mediante una excusa un poco rebuscada, pero se vende bien. (Eso si, ya podían haber puesto otra portada, o en el caso de Panini, ponerlas al final, porque chafan las apariciones) Ciertamente, da una buena sensación demencial de desmadre. El problema, y eso ya le ha pasado otras veces a Williams, es que prepara la historia para ser divertida, pero luego la ejecución es bastante corrientita, no se aprovecha el potencial. La caracterización y desarrollo de los protagonistas, incluido Skaar, no es gran cosa. No te van a gustar si no te gustaban ya. Finalmente, el final tiene sentido de una manera, y pone a Skaar en un status quo interesante, pero por otro lado, si lo piensas bien, no tiene mucho sentido y estropea todo el razonamiento hasta el punto.

 

El dibujo es de Brian Ching, que principalmente había trabajado para los comics de Star Wars y para Top Cow. Sorprendentemente, no es malo como esto último te haría pensar. Es perfectamente aceptable, dentro del estilo de dibujante Marvel novato que suele poblar miniseries e historias de complemento dedicadas a Hulk. Se le nota chapucero a veces, pero con trabajo puede ser bueno.

 

Al final, como la anterior serie de Skaar, pasa sin pena ni gloria. (Y lo más probable es que el cambio de status quo se ignore en su próxima aparición) Pero si eres fan de historias de bárbaros como Skaar, a lo mejor te interesa. Neutral (6)

 

 

 

Spiderman/Iron Man: El Regreso de Matanza

 

Esto iba a ser originalmente otra de las miniseries de la línea Astonishing, es decir, miniseries con buenos equipos creativos pero al margen de las series actuales. Con el fracaso de la línea, la sacaron si el prefijo, sin que se notara diferencia, lo cual dice mucho de lo inútil del subsello. Claro que por alguna razón insondable, le pusieron de título el nombre del villano en vez del de los héroes mucho más populares, pero Panini ha sido más sensata esta vez.

 

Recordemos: La nostalgia es el enemigo. Te hace dedicar espacio y tiempo a volver a contar cosas ya contadas porque te gustaron mucho cuando eras pequeño, en vez de molestarte en contar historias nuevas, sin entender porque funcionaban (o no) la primera vez. La nostalgia debería ser considerada una enfermedad, y al guionista que mostrara síntomas de ello, ponerle bajo observación. Si además la nostalgia que muestra es por comics de los 90, directamente ponerlo en cuarentena, porque encima hay que añadirle falta de gusto a la enfermedad. Pero no hacen caso, y ahora vamos a tener una ola de nostálgicos de los 90, una época que se caracterizaba por ser lo peor que le ha pasado al mundo del comic, con un 95% de mierda insoportable, que es lo último que debería intentar imitarse.

 

Para muestra, un botón. Zeb Wells no se había lucido mucho escribiendo para Spiderman, haciendo casi únicamente team-ups basura que cortaban la serie hasta que tocaban guionistas de verdad. Pero su última saga, la del Lagarto, tuvo mejor acogida. Aquí, sin embargo, vuelve a las andadas. Es una historia que sólo existe para resucitar a Matanza. Por el amor de Dios. Estamos hablando de Matanza, un personaje que muestra los excesos de los 90 como pocos: Un personaje que sólo existe porque alguien pensó que lo que hacía falta era una versión de Veneno a la que le habían quitado todos sus elementos de personalidad y casi todos los de diseño, quedando algo que era sólo violencia fácil de dibujar. Que, por supuesto, se convirtió en breve en el centro de un crossover de 14 partes insoportable. Estamos hablando de un personaje tan odioso que haber sido masacrado gratuitamente por el Vigia en los primeros números de Bendisores se considera lo único bueno que ha hecho el personaje y de esos números. De eso hacía 6 años, que demostraron que no había necesidad del personaje. Pero aquí viene, con nostalgia a cuestas, porque no sólo vuelve el personaje estúpido, con una explicación descabellada de la resurrección, viene acompañado de otros personajes basura de esas mismas historias. Realmente, resulta difícil concebir que alguien tenga nostalgia de Matanza Máxima, y sea a la vez emitir algún tipo de juicio crítico.

 

Así que, esencialmente, esto es una repetición de todos los elementos pésimos de las historias basura de Spiderman de la época: Un Spiderman sin personalidad ni humanidad, únicamente para pegar puñetazos y hacer el chiste ocasional. Un invitado que está de pasmarote la mayor parte del tiempo. Un villano principal sin personalidad ni interés. Una excusa argumental usando la peor pseudo-ciencia marveliana. Unos villanos secundarios aún peores, que ni siquiera se explica de donde han salido. Lacayos que parecen salidos, literalmente, de los Power Rangers. Una organización malvada salida del libro de los malos clichés de la época. Toda una parafernalia totalmente trillada de conspiraciones y ciencia-ficción cutre. Y en general, un argumento que tiene muy poco más allá de las peleas, que no son buenas. Con, por supuesto, un final que no resuelve nada, para tener secuelas.

 

Lo que es distinto de los 90 es el dibujo. Es de Clayton Crain, que está abonado a miniseries de villanos simbióticos, ya hizo un Veneno vs Matanza y una del hijo de Matanza. Aquí, en vez de anatomía deforme, poses extravagantes y falta de detalle, tenemos… anatomía deforme, poses extravagantes y falta de detalle, pero de una manera completamente distinta. Hay sombras que ocupan la mitad del comic, que explican la mitad de los problemas. La otra mitad, a la que se le añade estatismo, es porque Crain no dibuja, hace por ordenador, y no le sale natural, le sale forzado, además de feo. Le sale mejor con personajes no humanos, claro, pero aún así tiene problemas, o no es que los diseños de los no humanos sean buenos, encima.

 

Nada que recomendar, nada que ver, excepto la muestra de porque el pasado sólo debe servir para aprender a no repetirlo. Evitar a toda costa (2)

 

 

 

Ultimate Capitan America

 

Una última miniserie de la línea Ultimate antes del enésimo relanzamiento de las series, cuando pasen a estar más centradas en vez de tener miniseries más de relleno como esta. Con esta ya hay miniseries de la trinidad principal de Ultimate Vengadores, y todas han tenido buenos equipos creativos, pero no han tenido trascendencia porque estaban alejadas de las tramas de las series principales.

 

Esto está escrito por Jason Aaron, que siendo uno de los pocos guionistas de comic mainstream sofisticados (por llamarlo de alguna manera) que son americanos, ha tenido muchas veces cosas que decir de su pais. Desde el repaso a la cultura de carretera de la America profunda en Motorista Fantasma al vistazo a la vida en las reservas de los nativos americanos en Scalped, pasando por la historia de la Guerra de Vietnam que fue su primera historia en serio, Otro Bando. Así que no es de extrañar que tenga algo que contar, no solo sobre el Capitán America, sino sobre lo que simboliza, y como refleja eso la historia de los Estados Unidos de America.

 

La premisa es bastante buena, dar la versión Ultimate de dos ideas sobre el Capitán America y entorno que fueron muy buenas en su día. Una es la idea lógica de que si el Capitán America fue creado como símbolo y arma durante la Segunda Guerra Mundial y funcionó, pero desde entonces ha estado congelado, ¿Por qué los EEUU no crearon supersoldados o Capitanes America para posteriores guerras, aunque fuera usando algo que no fuera el suero del supersoldado? Así que esta historia nos presenta a uno de esos Capitanes America intermedios, sólo que en vez de los 40 y 50, nos presenta al Capi de la Guerra de Vietnam, aprovechando que eso no puede contarse en el Universo Marvel normal, porque el Universo Marvel moderno ya había empezado cuando la guerra en curso. Una buena manera de usar la línea Ultimate. La otra es la identidad de ese Capitán, que resulta ser la versión Ultimate de cierto personaje Marvel que aunque no fue el Capitán America de Vietnam, ejerce ese papel en todo menos nombre.

 

Así que la historia se plantea como una versión de esas historias que se han hecho varias veces con el Capi, generalmente con muy buen resultado, donde el Capitán America verdadero se enfrenta a una versión distorsionada suya (representando el conservadurismo de los 50, el ultrapatriotismo de los 80 o la paranoia de la Guerra contra el Terror) y acaba derrotandolo, porque simboliza un ideal superior al del adversario, y eso en el mundo de los comics se traduce en ganar a puñetazos. Excepto que Aaron ha decidido hacer algo distinto. Porque al fin y al cabo, el Capitán America de la línea Ultimate no es como el de verdad. El Capi Ultimate no es un liberal idealista perfecto, es un conservador obcecado violento. Que era una mala idea, y desde que terminaron las miniseries originales de Ultimates, se han estado alejando de esa idea para hacerlo más tragable y parecido al de verdad, no sólo para hacerlo más manejable, sino porque es absurdo tener una versión tan distinta del personaje cuando es el de verdad en el que se inspiran en otros medios. Es una pena que esta miniserie no haya salido antes cuando se usaba más esa versión original.

 

El caso es que la miniserie te engaña para que pienses que va a ser una de esas historias, con el Capi normal representando los valores buenos, y el otro Capi representando los valores equivocados. Sin embargo (y esto es un spoiler, pero no hay manera de hablar del comic en conjunto sin mencionarlo), Aaron entonces invierte los papeles. El Capi Ultimate es conservador, así que es el que encarna los valores que consideramos equivocados. Mientras que el otro Capi, tras pasar por Vietnam, tuvo una transformación, y ahora está convencido de que invadir paises por motivos políticos y pisotear a sus habitantes es algo malo, y está tratando de ayudar y convencer al resto del mundo de los errores de America. Es una manera tremendamente ingeniosa de jugar con las expectativas del lector, no sólo contandonos la historia desde el punto de vista del villano, hacer que no te des cuenta hasta casi mitad de la historia. Y así sigue, porque la historia no llega tampoco al final que uno podría esperar. Al contrario, se lee exactamente como una inversión de las historias habituales del Capitán America. Es muy consistente con como enfocaba Millar a los Ultimates, pero mejor hecho. El gran problema es que estás leyendo una historia sobre un protagonista muy desagradable, que hace cosas moralmente equivocadas durante toda la historia, y la moraleja es que ser conservador mola y que Dios bendiga America. Es un comic muy subversivo, pero también desagradable. O mejor dicho, es una satira, una tragedia disfrazada de comedia a costa del lector, porque obviamente, Aaron está de acuerdo con el punto de vista del antagonista, no del protagonista. Desgraciadamente, no se hace graciosa al leerla, es únicamente un punto de humor intelectual si pillas el chiste de que está todo al revés.

 

El dibujo es de Ron Garney, habitual colaborador de Aaron en Lobezno. Desgraciadamente, este comic es una muestra clara de porque no se debe cambiar el formato de publicación de un comic sin llevar cuidado. Como en toda la línea Ultimate, por razones que jamás se comprenderán, en vez de editarse en el formato habitual de los comics originales, se amplia a tamaño album. Pero al ampliar las imágenes, los defectos que ha adquirido Garney con el tiempo se magnifican y se notan demasiado. La narración es clara, la anatomía es sólida, pero se nota muchisimo que el trazo, el acabado, es muy pobre, hecho a base de montones de pequeñas rayas desagradables que le dan aspecto de desdibujado. Le hacen parecerse demasiado a inutiles como Liefeld o Portaccio, que usan esas técnicas, pese a que en el resto de aspectos es muy superior. Y es una pena, tanto que tenga ese problema, como que se amplie por la edición.

 

Es un comic difícil de juzgar, porque es un experimento interesante, pero es que es posible que no guste a muchos lectores. Desde luego, no es una historia del Capitán America. Es una inversión antipática de una historia del Capitán America. Recomendado (7)

 

 

 

Veneno: El Nuevo Héroe de America

 

Otra de simbiontes esta semana, pero esta vez serie regular, y con un poco más de propósito. Lo curioso es que la portada tenga al Veneno con su diseño clásico e hipertrofia de los 90, cuando en el interior tiene un diseño y una dirección completamente distinta. Supongo que quieren captar a fans del viejo personaje, pero da una imagen equivocada.

 

Porque esta serie está dedicada al nuevo huesped y la nueva dirección del personaje, que debutó en el número de punto de arranque de Spiderman de hace unos meses, que realmente, debería haberse publicado en este tomo, porque era un episodio piloto de esta serie, no una historia de Spiderman. La idea es muy buena: Flash Thompson como el nuevo Veneno, trabajando como agente especial del ejército americano. Le da una dirección concreta muy chula a dos personajes que andaban un tanto desubicados en los últimos tiempos, aprovechando sus historias. Flash tiene experiencia militar como héroe de guerra, y el ejército ha capturado al simbionte después de Asedio, y tienen la mala costumbre de tratar de usar armas incontrolables. A Flash se le ofrece la oportunidad no sólo de seguir sirviendo a su país y hacer de héroe como siempre ha querido, sino de volver a tener piernas. Así que es lógico que salte ante la oportunidad de ser el nuevo Veneno, pese a lo mala idea que puede sonar. Porque otra de las gracias de la serie es que para que no pase como con anteriores huespedes, tiene limitado el tiempo que puede estar fundido con el simbionte, a riesgo de volverse un chiflado canibal como sus predecesores. Una espada de Damocles que es un buen gancho para la serie. En total, es un status quo muy chulo de por si, y aún mejor si te das cuenta de que tienes al mayor fan de Spiderman habiendose convertido en una versión oscura de Spiderman.

 

El guionista es Rick Remender, cuyos primeros trabajos para Marvel no fueron muy buenos, pero que si que está haciendo un gran trabajo con una versión de operaciones secretas de la Patrulla-X en X-Force, así que es buena elección para el equivalente en Spiderman. La idea de la versión distorsionada de Spiderman queda bastante clara en el segundo número, que es esencialmente una misión que le lleva a enfrentrarse a uno de los enemigos tradicionales de Spiderman. En ese combate, vemos como las situaciones y cosas que pasarían con Spiderman parece que van a pasar, pero pasan de manera completamente distinta, porque es una personaje distinta usando recursos y poderes similares, y el tono en general de la historia es muy distinto, pero con detalles familiares.

 

El resto del tomo está sobre todo dedicado a dos nuevos villanos, nuevas versiones de viejos enemigos de Spiderman, diseñados para ser nemesis de este Veneno. El villano manipulador de momento no pasa de ser un manipulador interesantes y astuto sin mucho personaje debajo, pero actualiza bien el viejo diseño. El otro, el nuevo Jack O’Lantern, si que es un éxito completo. Jack O’Lantern siempre ha sido un diseño chulo, pero aquí además se le añade una personalidad atractiva, y sobre todo, una sensación de peligro que sus predecesores no tenían. (Tiene una desafortunada mención, en plan guionista chapuzas que está de moda, a que el nuevo los ha matado a todos, pero se puede ignorar) Además, se le da más variedad, siendo esencialmente, una encarnación viviente de toda la parafernalia relacionada con Halloween, pero en letal, que queda consistente y chulo. Si, se parece a los Duendes, pero es intencionado, otra manera más en la que paraleliza a Spiderman pero en más oscuro. Además, es una buena actualización del modus operandi del original, que era un mercenario que actuaba de manera más realista. Aquí, debuta actuando en un campo de batalla real, lo que sirve para que quede apropiado como nemesis de Veneno Thompson. Alguien tan colorido podría quedar mal en contraste con una situación realista, pero queda claro que es un villano serio pese a la parafernalia, así que no queda irrespetuoso o fuera de lugar.

 

El resto de la historia es dar más vueltas a estos villanos, y a la idea de ser una versión distinta de Spiderman, además de ir explorando la idea del límite de tiempo y la posible fusión. Se echa de menos alguna idea más, porque la misma historia se extiende por todo el tomo, o explorar más al equipo de apoyo de Thompson, que tenía buena pinta en el piloto, o jugar más con la idea de misiones en vez de tener buena parte del tomo en una aventura más tradicionalmente superheroica. Pero por otro lado, el contraste con Spiderman está muy bien hecho, sobre todo en el punto de la historia en que se encuentra con el Spiderman de verdad. No sólo vemos a Veneno tomarse de manera distinta un par de situaciones habituales de Spiderman, vemos como cada uno de ellos reacciona ante el otro, que es muy divertido (Flash viendo de manera distinta a Spidey ahora que también es un superhéroe, Peter no sabiendo que hacer del nuevo Veneno) pero es más aún la idea de que son dos amigos que no saben la identidad secreta del otro… y ambos están mintiendo a la pobre Betty Brand. (Aunque al menos Flash tiene mejores motivos para mentir a su novia que Peter) El potencial es muy grande, y se va explorando.

 

El dibujante de la serie es Tony Moore, conocido sobre todo por haber sido el primer dibujante de los Muertos Vivientes (y recientemente, por haber demandado a Kirkman por no recibir suficiente dinero por ello). Tiene un estilo sucio y oscuro, que pega a la serie. Pero sobre todo, puede darle mucho detalle y vida a los personajes, cosa que muchos dibujantes con estilos similares no saben. A veces se le escapa un poco la visibilidad, pero en general se disfruta bastante, y sus rediseños son muy buenos (aunque el nuevo de Veneno se parece demasiado al de Pantera Negra). Le ayuda Tom Fowler un par de veces, que es peor, pero más o menos cuela.

 

Un nuevo lanzamiento con éxito. No sólo no ha sucumbido a la masacre de series del año pasado, tiene buenas críticas. Supongo que ambas cosas estarán relacionadas y todo. Otro buen paso para la carrera de Remender, y otro éxito más de la línea editorial de Stephen Wacker, el salvador de Spiderman. Aunque no te guste Veneno, si te gusta la dirección actual de Spiderman o las misiones oscuras, echale un vistazo. Recomendado (8)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Masacre Corps: Los Asombrosos Masacre Corps: ¿Qué esperabas? Evitar a toda costa (1)

 

Traveler: La Ciudad al Final del Tiempo: Se pierde la gracia de la premisa, en vez de eso hay una aventura sosa y muy mal dibujo. No Recomendado (4)

 

 

 

Buuuuuuuuuf. Todo eso ha sido esta semana. Una locura, y no espereis que lo haga a menudo. La semana que viene: Mucho, pero más cuerdo. Los personajes de pulp vuelven con First Wave, la Cosa del Pantano vuelve en una nueva miniserie (¿Será tan mala como lo que llevó a ella?) y se preparan nuevas historias de Batman en Puertas de Gotham. Aparte de todo eso, hay muchos finales y despedidas en DC: En concreto, de los Jóvenes Titanes, Liga de la Justicia, Batgirl y Superman, que dejan de existir tras estos tomos, al menos en sus encarnaciones actuales. ¿Seran cantos del cisne o graznidos de cuervo? Lo sabremos en una semana. Hasta entonces, saludos simbióticos.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, como predije, ha venido el Superman de este mes. Y absolutamente nada más. Viva la distribución equilibrada y cuerda de las novedades. Así que las dos próximas semanas volverán a ser una locura. Pero esta, es de relax. Casi mejor así, aprovecharé para hacer otras cosas.

Y como esta semana por lo tanto no hay podcast, un comentario que continua del de la semana pasada: La semana pasada decía que estaba harto de tener que comunicar fallecimientos, y que por favor, parasen. No hay manera. Así que lamento tener que mencionar que ha muerto John Severin, uno de los grandes dibujantes de Marvel de los 50-60, al menos en géneros no superheroicos como el bélico o sobre todo, el western. Lo impresionante es que Severin no sólo era muy bueno dentro de su estilo clásico, seguía dibujando, y haciendolo bien, hasta el año pasado, con 90 años. Cuando las editoriales tenían que recurrir a una mano experta para una historia del Oeste, desde Rawhide Kid hasta flasbacks en Puño de Hierro o Hellboy, podian darse el lujo de recurrir a alguien con décadas de experiencia como Severin. Así que es una gran pérdida para el mundo del comic. A ver si ahora si, es la última mala noticia de este año.

Poco más se puede decir después de esto, así que pasamos a la reseña. Esta semana: Superman Nº57.

 

 

 

 

 

 

Superman Nº57

 

Último número de la etapa de Chris Roberson en Superman, y último número de Superman, punto, al menos en su encarnación actual. Es increiblemente irónico que en DC hayan estado anunciando toda esta etapa con el nombre de Straczynski en la portada, el primero en los créditos, además, cuando dejó la historia antes de la mitad, y no ha tenido absolutamente nada que ver con el resto de la historia. No es ya que Roberson no esté siguiendo planes dejados por JMS, es que la historia ha pegado tal giro de 180 grados que si la lees de un tirón te entrará vértigo. Es más, la historia ha pasado de ir, entre otras cosas, de porque el planteamiento de Straczynski para Superman no funcionaba en absoluto. No es que sea la mayor barrabasada que le ha hecho DC a Roberson. Recordemos que el mes pasado la saga se interrumpió durante un capítulo para meter un número que llevaba en un cajón desde hacía 5 años. No fue porque el número que tocaba no estuviera listo. Estaba ya hecho. De hecho, los capítulos de este mes son los 11 y 12, cuando el ultimo fue el 9, porque el 10 se lo han saltado. ¿Por qué? Porque presentaba un nuevo superhéroe musulmán. Y en DC no quieren eso. Porque son todo lo contrario de lo que representa Superman, por lo visto.

 

El primer número, de hecho, va de explicar exactamente porque la dirección de Straczynski no tenía ningún sentido. Lo hace, no de manera negativa, sino explicando lo que si significa Superman, contrastando con la tontería de “Superman no sirve porque no trata con la gente normal”. Así que el número entero va de Superman superando su depresión, a base de redescubrir todas las maneras en las que ayuda, inspira y salva a la gente normal, y no necesariamente a base de pelearse con supervillanos. Es un número que a veces suena un poco como una lección, pero tiene suficiente humanidad para que no quede seco, y sobre todo, dada las cagadas anteriores, hacía falta. Queda un poco raro que la lección se la tenga que dar un fan de Superman al propio Superman, pero está justificado. Además, tiene más contenido de lo que parece, si pillas que el fan que le da la explicación a Superman es claramente Elliott S! Maggin, (si, S!, tal cual) que es uno de los mayores fans de Superman del mundo. Y más importante, aunque esté un poco olvidado (o precisamente porque está un poco olvidado) fue uno de los guionistas más aclamados del Superman clásico, el de antes de la Crisis, no sólo escribiendo comics en los 70 y 80, escribiendo libros con bastante fama, que se mencionan específicamente en este número. Así que el número dobla como un homenaje a un clásico que debería recordarse más, de manera muy apropiada, usando sus viejas lecciones aplicadas al presente.

 

El otro número va de cerrar la historia. Y lo hace explicando el resto de problemas de la historia hasta ahora, concretamente, la manera tan atípica de actuar de Superman. Como ya se veia venir, era provocado por la mujer que había ido apareciendo en capítulos anteriores. La explicación de quien es, como y porque ha provocado estos problemas acaba teniendo mucho sentido, y las revelaciones resultan estar bien montadas, habiendose visto elementos sutilmente a lo largo de los números de Roberson. Es un buen enfrentamiento, llevando a una conclusión muchos de los temas de la etapa, que resulta que ha ido de maneras de reaccionar al dolor y la perdida, y resolviendo las cosas a la manera de Superman, pero bien hecha. De paso, Roberson hace el equivalente DC de aquella explicación universal en Thunderbolts de todas las piedras que dan poderes. Además, hay una serie de epílogos muy buenos, que cierran el círculo de la historia. Y recapitulan a todos los personajes que han ido saliendo a lo largo de los números, cada uno representando una faceta de Superman, y dandoles una nueva dirección. Que el guionista esperaba que pudiera obtener serie propia, pero no ha sido así, aquí acaba la historia.

 

El dibujo de la saga era de Eddy Barrows, pero como en otros casos, no está en los últimos meses de la serie, para empezar con tiempo en su nueva serie en la Nueva DC. Así que estos dos números están principalmente dibujados por Jamal Igle, que hasta hace poco estaba en Supergirl (cuyos últimos números son una dirección abortada, y no puedo culparles por no publicarlos en España), pero que absurdamente no tiene serie fija en la Nueva DC. Todos los puestos están ocupados por maestros como Liefeld o Booth. El caso es que es incluso mejor que Barrows, con caras más sólidas y creibles, muy elegante y efectivo, aunque no tenga tanta energía. El primer capítulo también tiene otros dibujantes, más novatos, pero no son, ni de lejos, de los peores que se han visto en DC últimamente.

 

Así que Roberson salvó el culo a DC de la vergüenza que fue la aportación de JMS a la serie. ¿La recompensa de DC? No darle más trabajo. En vez de eso, le dan 3 series a Scott Lobdell, por supuesto. Es para desesperarse. Pero bueno, al menos Superman, tanto la serie que llevaba 7 décadas y 700 números sin parar, como la encarnación actual del personaje, se han despedido en una buena historia que resumía todo lo bueno de todos estos números. Da igual las tonterías que vengan después, eso no se lo pueden quitar. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Y eso es todo, por una semana ha sido rápido. Nos vemos la semana que viene con los tomos de Panini. Saludos kriptonianos.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas críticas. Esta semana, tengo deja vu, porque esto lo escribí ya. Después de haber escrito esta introducción y tres reseñas, el archivo decidió guardarse mal, y perdí toda la información. Así que he tenido que reescribirlas de memoria. Siento si soy más escueto que otras veces, pero bueno, son una burrada de reseñas, de todas formas.
Esta semana, tocan las novedades de Panini, todas las mensuales. Como curiosidad, ese mes, muchas de las series de Marvel tenían portadas alternativas, con el tema del Capitán America metido en alguna situación típica de la cultura americana. Como siempre, Panini las añade como ilustraciones en sus comics al final. Al menos, es curioso.
Además de todo eso, ECC también ha sacado una de sus series mensuales. Aunque curiosamente, no es Superman, sino Batman. El burro delante para que no se espante. Esto puede significar que la distribución del mes pasado era una anomalía por ser el primer mes, y que van a seguir una distribución de semanas similar a la que tenía Planeta. Pero con cambios. O a lo mejor no, lo veremos en las siguientes semanas. Otra cosa sobre ellos, que se me olvidó comentar el mes pasado, es que están utilizando el logo de la Nueva DC, es decir, el antiguo, pero con colorines, distintos según la familia de series a la que pertenezca el comic. Que a veces lleva a situaciones raras, porque algunos de estos comics son de antes de esa división en familias tan reductiva que ha hecho DC (a imagen y semejanza de la que hizo la Marvel de Satán en los 90, que tan bien fue) De todas maneras, probablemente durará muy poco, y en breve pondrán el verdadero nuevo logo de DC, el que no tiene sentido en un medio estático, porque parece únicamente una C en vez de una D despegandose de una C.
Creo que voy a revivir el recuento de comics de 22 páginas (bueno, 20, ya ha llegado el recorte) frente a 44 (40). Porque esta semana sólo tenemos 6 del formato tradicional frente a 16 de más páginas. Parece ser que el paradigma ha vuelto a cambiar, y el gordo vuelve a ser el formato normal.
Además de todo esto, como ya vaticinaba, este año habrá grandes cambios, y finales. Uno de ellos, esta semana, como vereis debajo.
Si no habeis hecho trampas y habeis mirado, empezamos ya las reseñas. Esta semana: Batman Nº57, Cuatro Fantásticos Nº50, Guerreros Secretos Nº28, Miedo Encarnado Especial: Spiderman, Patrulla-X: Cisma Nº1, Ultimate Spiderman Nº13, Ultimate Vengadores Nº12, X-Men Nº11 y X-Men: Legado Nº74.

Batman Nº57

Termina el volumen 1 de Batman y Robin, con el final de una trilogía, y como había un mes más, con un número suelto para terminar. Es apropiado, la “primera temporada” de Morrison también fueron trilogías y un número suelto para terminar.

La trilogía que termina es la del regreso de Judd Winick al personaje que (re)creó, Jason Todd, la Capucha Escarlata. Winick parecía haberse enmendado, haciendo un trabajo relativamente bueno en Liga de la Justicia: Generación Perdida. Pero aquí vuelve a las andadas. Resucitar a Jason Todd fue una chapuza total que no pegaba en absoluto en un comic de Batman. Pero si que es cierto que un exRobin resucitado podía dar para ideas interesantes, siendo la encarnación viviente del mayor fracaso de Batman, dispuesto a recordarle continuamente los problemas que tiene su código personal de dejar vivir a los villanos. El problema es que Winick empezó con esa idea, pero se acabó divirtiendo demasiado con el personaje y convirtiendolo en su Mary Sue. Un personaje que no va de nada, sólo de ser más guay que nadie, que siempre se come todo el protagonismo de todas las historias donde aparece, a base de ser un chulito que se cree gracioso, que deja siempre a Batman y al héroe que sea en ridículo y que siempre escapa para aparecer continuamente una y otra vez con la misma idea, dejando a Batman como inutil porque nunca puede atrapar a un asesino. Así que fue un alivio cuando después de años de chorrada repetitiva, Morrison cogió al personaje en esta serie, y lo renovó por completo. Cogiendo la idea original, en vez de tenerlo creyendose más guay que nadie, le tenía más patético y consciente de los problemas de lo que hace, y tomandose más en serio su misión. Más importante, lo hacía más divertido y original, convertido en un verdadero anti-Batman, que usa técnicas de marketing y publicidad modernas para demostrar públicamente porque los métodos del Batman clásico estan desfasados. Una gran idea para un villano, para una nueva nemesis para el nuevo Batman.

Así que, por supuesto, como casi siempre que alguien hereda ideas de Morrison, y como casi todo lo que hacen ahora en DC, la cagan. ¿Todo lo que añadió Morrison? A la mierda. Nada más empezar la historia, el personaje vuelve a ser el mismo que en los 5 años anteriores. Vuelve a ser un creido pagado de si mismo de una sola idea. Ni siquiera tiene el traje nuevo, pese a lo que pusiera la portada del mes pasado. Por supuesto, toda la historia no va de Batman y Robin, que ni hacen prácticamente nada, ni aportan ni consiguen nada. Excepto quedar en ridículo, porque de nuevo, no logran capturar otra vez a Todd. Porque en la DC moderna, todos los asesinos tienen que quedar sueltos para reaparecer una y otra vez, y que los héroes queden como inutiles. (Ver también: Terminator) La historia gira enteramente de nuevo alrededor de Jason, y sigue siendo igual de plano y machacón, en una historia absolutamente típica, donde no se trata ninguno de los posibles temas del personaje. Únicamente gana, porque mola más. Los villanos también se las traen. El mes pasado, de repente, los malos resultaron ser hombres-animales, por ningún motivo en absoluto, que quedan totalmente fuera de lugar en un comic de Batman que intenta ser relativamente realista. En este número, Winick debe haberse dado cuenta de la mala idea que eran, así que desaparecen sin explicación y son sustituidos por mercenarios aún más genericos. Lo peor de todas maneras, no es lo mala que es la historia. Es que Winick si que se ha leido los números de Morrison, pero no los ha entendido. Así que retoma un elemento de esa historia, deshace el final original y positivo que tenía, para sustituirlo por el final manido que el original logró subvertir, que queda deprimente y trillado en comparación, además de contradictorio. Hay que jorobarse.

La otra historia es bastante mejor, no es que eso fuera muy difícil. Está escrita por David Hine, que recientemente estaba siendo uno de los guionistas secundarios de las series de Batman, escribiendo miniseries, y los últimos números de la serie de Azrael. (Que concluian en un crossovers con otras series, que no se si va a publicar ECC) La idea de la historia es tener a Batman y Robin en Paris enfrentandose a villanos basados en movimientos artísticos del siglo XX. Si, es la misma idea que la historia de la Hermandad del Dadá en la Patrulla Condenada de Morrison. Pero menos fantástica, y con menos empatía por los villanos. Simplemente están para presentar su idea y ser vapuleados por los protas. Aún así, la historia se hace divertida, básicamente por las ideas para los villanos y las referencias culturales instructivas. Además, Hine no ignora Batman Incorporated, usa a Nightrunner, el Batman de Francia, que creó en los anuales de ese año, que ECC debería publicar.

El dibujo en ambos capítulos, curiosamente para esta serie, es del mismo, Greg Tocchini. Que solía dibujar cosas para Marvel, como el joven Thor. Bueno, y sigue dibujando, como se verá más abajo. Su estilo es un poco suelto y le falta un poco de definición, pero no está mal, funciona bastante bien en la segunda historia. En esa, le ayuda un tal Andrei Fresson, que ya suena de por si como un artista francés de vanguardia, así que encaja. Las portadas son muy buenas, ya puestos.

Así termina Batman y Robin. Pero da igual, porque será relanzada con la nueva DC, esta vez con otro Batman y con el equipo creativo fijo de Tomasi/Gleason, que no suena particularmente bien. Hine, por su parte, no va a seguir trabajando para DC, mientras que Winick escribirá dos series, aunque curiosamente, no la de Capucha Roja, que la escribirá alguien aún peor. En los comics de DC tienen razón, no hay justicia. No Recomendado (4)

Cuatro Fantásticos Nº50

Celebrando 50 meses desde la última renumeración arbitraria. Vale, como la página de texto del final dice, es la primera vez que tenemos un nº50 de los 4F en España desde 1987. Pero eso únicamente se debe a que Forum y Panini se han dedicado a renumerar la serie a la mínima excusa, excepto en estos últimos cuatro años. En cualquier caso, para celebrarlo, continuamos la aceleración hasta llegar al nº600 y precisamente el 50º aniversario de la serie, con 3 números de FF. La cosa es: Los dos primeros números continuan la trama que lleva desde el nº1, mientras que el tercero empieza un interludio de dos números. ¿No habría tenido mucho más sentido publicar un solo número el mes pasado, publicar este mes los tres números que continuan los unos de los otros, y dejar los dos números de interludio para el mes que viene, y ya se recuperara el desfase al otro mes? Así habríamos tenido un nº50 que no terminaría a mitad de historia.

Aunque a decir verdad, hace ya tiempo que esta serie es toda una historia continua. Las tramas empezaron con el primer número de Hickman, pero es que desde el relanzamiento como FF, esto está siendo una única historia continua. Eso tiene un problema, y es que Hickman está tan centrado en su gran argumento a la larga que no ha dejado espacio simplemente para jugar con los personajes y conceptos, para establecer como sería la normalidad para la Fundación Futuro. De hecho, de la Fundación Futuro hemos tenido poco desde que se reinició la serie, la serie se ha centrado principalmente en los 3F y el resto de familia directa. Es una pena, porque la idea de un edificio lleno de niños supergenios de procedencias tan diversas practicando superciencia Marvel tiene muchísimo potencial para humor y diversión, del que hemos visto más bien poco en los 6 números que llevamos. El único sitio donde se ha explorado en ese plan es en la aparición de la FF en Spiderman en los meses pasados. Pero bueno, la queja anteriormente en los 4F de Hickman era que la historia iba demasiada lenta. Ahora que ya puso todos los elementos en su sitio, la historia ya va como un tren moviendo esos elementos, así que tampoco es para quejarse demasiado de lo contrario, de que va demasiado deprisa. Cuando termine esta gran historia, ya habrá tiempo para jugar.

Porque desde luego, aunque no aproveche toda la gracia de la FF, esta saga está muy interesante, incluso apasionante, y también tiene su parte divertida y su corazón. La idea de acudir al Dr. Muerte para pedirle ayuda para derrotar a los Reeds malvados es buena, y más aún que le traten como el Tio raro que hay en todas las familias. Que su primera idea fuera montar un simposio sobre como matar a Reed Richards, e invitara a algunos de los principales villanos de los 4F, es genial. Pero la interacción entre ellos es tremenda. Claro, que la conclusión a la que uno llega es que esos villanos no van a conseguir mucho porque son unos inútiles, pero es consistente con su historial. Aparte de muy divertida, sirve para jugar con esos villanos, y poner en perspectiva toda la trama hasta el momento. Mientras tanto, no es sólo el espectáculo de los villanos, hay buenos momentos familiares entre Reed y Valeria, Ben y Bentley y sobre todo, Sue y Peter, que define perfectamente la dinámica de los personajes, otra vez.

Entonces empieza de verdad la esperada Guerra de las 4 Ciudades, y es una gran batalla campal, como podías esperarte. Donde van saliendo cada vez más y más elementos que complican las cosas cada vez que crees que no pueden complicarse más, y puedes ver como las estrategias van cambiando y desarrollandose. Es una historia de acción muy buena, pero sobre todo, con contenido debajo, no son solo peleas. Y termina con una revelación que sabíamos que iba a pasar tarde y temprano, pero que llega en el momento perfecto para que quede bien e inesperado. (Bueno, si no viste la portada americana que lo chafaba)

El último número es el interludio, que precisamente va de explicar como ha ocurrido esa revelación, y lo que eso significa. El problema es que el número termina mostrandonos cuando ocurrió el suceso, pero apenas llega a contarnos la explicación que, presumiblemente, queda para la segunda parte el próximo mes. El resto del número va de volver a contarnos historia pasada de los personajes que, en su mayor parte, ya se sabía o se podía intuir. Hay un par de ideas nuevas, y tiene pinta de que van a ser muy importantes más adelante, pero no justifican dedicarle un número entero a eso (o dos si contamos el siguiente), cortando el ritmo de la historia un mes, sin que salgan los protagonistas. Y más cuando aunque hay alguna pista intrigante, como historia no es demasiado buena, es exposición textual apenas dramatizada. Así que el experimento no ha funcionado muy bien.

El dibujo de ninguno de los capítulos es de Epting, el dibujante principal de la serie. En vez de eso, los dos primeros son de Barry Kitson, que se incorpora como dibujante secundario, y que hará un tercio del primer año de la serie. La verdad es que pega muy bien, con un estilo sobrio y elegante, pero bueno haciendo personajes reconocibles y acción efectiva, que es lo que necesita la serie. Mucha imaginación no tiene, pero no le hace falta, porque aquí los diseños le vienen dados. Y queda mejor que Epting, porque no es tan sombrío. En el número de flashback tenemos a Greg Tocchini otra vez esta semana, y la verdad, queda demasiado caricaturesco y suelto para una historia tan suelta y que tiene que llevarnos a mundos y situaciones tan raras y cósmicas. A veces ni se sabe que está pasando. Otra cosa del experimento que no funciona.

Pero descontando ese número más flojo, es una buena celebración para el grupo, porque continua una de sus mejores épicas que se recuerdan. Muy Recomendado (9)

Guerreros Secretos Nº28

Final de la serie, y lo primero en lo que uno piensa es que es una lástima que no se cumpliera el plan original que daba para 4 años de serie, en vez de los dos y pico que ha durado. Muchas de las cosas del organigrama de los primeros números no se han llegado a cumplir, o sólo se han visto de pasada. Y se nota, hay muchos elementos que se han presentado de manera importante, pero que apenas han tenido tiempo para desarrollarse, como los otros Equipos Oruga o todo lo de Leviatán. Es una pena, porque la serie habría quedado mucho mejor así. Pero no ha quedado mal con esta longitud, y sobre todo, ha servido para presentar en Marvel a Jonathan Hickman y convertirlo en una de sus nuevas estrellas. A ver si sus siguientes proyectos compensan el recortar este.

Irónicamente, lo menos interesante de la serie han sido los supuestos protagonistas, los Guerreros Secretos del título. (Título que es una reminiscencia de una vaga conexión con Secret War, pero que no se ha usado en el interior del comic) Eso es porque la serie originalmente la concibió Bendis para centrarse en ellos, pero cuando decidieron darsela a Hickman, se dio cuenta de que siendo creaciones de Bendis, no eran personajes muy buenos, y decidió dejarlos en segundo plano. Es decir, en sus primeras apariciones apenas tenían personalidades distintivas, ni tenían conceptos llamativos. Además, venían de una idea profundamente estúpida, que era el hecho de que eran hijos perdidos de supervillanos y superhéroes, pese a que en muchos casos, ni tenían los poderes de sus padres, ni era posible que hubieran heredado los poderes. (El ejemplo más claro, la hija de un tipo que se convirtió en un grifo hace 10 años, tiene 20 años y poderes de supervelocidad, porque sí) Hickman ignoró lo más posible esta parte, y los convirtió en comparsas del verdadero protagonista de la serie, Nick Furia. Por el camino, admitiendo que eran secundarios, logra darles a cada uno una historia personal, que si bien no les hace grandes personajes, al menos se molesta en haber hecho algo con cada uno. Con eso ya terminado, este número no es más que un epílogo para ellos, similar al de Alias (la serie de TV de espías, no el comic de Bendis), donde se ponen a disposición de futuros guionistas.

Más interesantes son los otros secundarios de la serie, los antiguos Comandos Aulladores y agentes de Shield. De nuevo, no ha habido espacio para explorarlos a todos. (La muerte del hijo de Furia habría impactado más si no hubiese sido un número después de recordar que existía) Pero el espacio que ha habido, ha quedado muy bien, dandole un último hurra a la mayoría de Aulladores que quedaban vivos, y renovando a otros viejos conocidos. Han quedado más chulos que nunca. También es interesante el relanzamiento de Shield en el número anterior. Realmente, es recuperar el status quo de los 90. Ahora, sólo queda que otros guionistas le sigan el juego a Hickman, en vez de ignorar su existencia, o ignorar que no es la misma organización risible de antes, que es lo que pasó en los 00 y acabó causando su desmantelación. (Un detalle muy jugoso es que el nuevo director de Shield es Reb Ralston, que además de ser antes de los Aulladores, es secretamente parte del Batallón-V. Así que la organización internacional de paz ahora esta bajo el control de una organización ultrasecreta de justicieros radicales. Es la clase de idea que podría dar para muchas historias muy buenas, pero claro, para eso hace falta que venga un guionista con buen ojo y buen conocimiento de Marvel)

Luego están los villanos. Hydra llevaba décadas siendo un chiste, y más recientemente, pero Hickman logró hacerles interesantes, manteniendo la idea de organización terrorista legado de la Guerra Fria, pero actualizandolo al mundo moderno de conspiraciones secretas y recursos ilimitados. (Siguiendo con la comparación con Alias, si la Hydra de los 60 era la ESPECTRA de James Bond, esta es la versión en supervillano del SD-6) La clave, aparte de mostrar inteligentemente sus recursos y nivel de alcance, ha sido darle personalidad a los distintos subjefes de la organización, cada uno con su personalidad, historia y objetivos. De nuevo, se ha visto algo truncado, pero se han hecho cosas bastante buenas con el Gorgón (que ha dejado de ser un personaje de una sola idea), con Víbora (sacandola del estancamiento en el que llevaba muchos años, aunque sea a costa de darle un gorro ridículo) y sobre todo, con la Condesa Valentina, que ha estado genial. También ha sido buena la presentación de Leviatán, aunque no haya quedado tan bien, porque apenas se ha explorado, sólo se ha visto un poco el potencial. Ahora, está por ver si lo volverán a sacar, o si se aprovecharán las nuevas ideas para Hydra, en vez de volver a tenerles como carne de cañón tonta. Pero durante esta época, han quedado bien. (Y si no otra cosa, se han librado del Barón Von Strucker, pero en una historia en condiciones, explicando lo bueno que tiene, todo su estilo e historia, y lo malo, lo antigualla de una guerra fria que terminó hace tiempo que es. Y todo formando parte de un entramado mayor que abarca décadas y más de una serie de Hickman)

Pero la estrella de la serie ha sido Nick Furia, Agente de nada. Antes de Invasión Secreta, hacía siglos que nadie escribía una buena historia sobre Furia, sólo le tenía como contacto genérico con el gobierno o el mundo de los espías. Pero Hickman ha sabido renovarlo, cogiendo la gracia del soldado de los 40, el espía de los 60, y el líder de los 70 en adelante, y juntarlo todo y renovarlo para los tiempos modernos. Ahora, Furia es el hombre que tiene todos los ases en la manga, que va 10 pasos por delante de todos sus enemigos, y al que nunca se le notará en la cara cuando es un farol o cuando lo tiene todo planeado. Que tiene amigos en todas partes, y enemigos en más sitios aún. Que sacrificará a quien tenga que sacrificar para cumplir la misión, pero que siempre ayudará a un amigo si hace falta cueste lo que cueste. Que toma las decisiones difíciles que otros no puede tomar, y tiene que llevar esa carga en su conciencia eternamente. Y que es una reliquia de la Guerra Fria, pero que tiene que seguir adelante, porque sigue haciendo falta. Este último número, sobre todo, está dedicado a él, y a resumir todos estos elementos del personaje. Es un número agridulce, que recuerda todas las partes negativas de la vida de Nick… pero también tiene grandes momentos reconfortantes, como la aparición del Capitán America, y simplemente de chulería, como el final cuando nos dicen que va a hacer ahora.

El dibujo de la segunda mitad de la serie ha sido de Alessandro Vitti. Y aunque no ha sido tan bueno como Stefano Casselli en la primera mitad, ha estado bien. Curiosamente, su estilo es una mezcla entre Casselli y el dibujante que presentó al grupo en Invasión Secreta, Michael Gaydos. Le da un toque oscuro y algo sucio a la serie, que le pega. Pero puede hacer acción movida claramente, y cierto atractivo consistente.

Aunque la serie no ha desarrollado todo su potencial, ha sido consistentemente una buena serie y ha aportado mucho a Marvel, en guionista y personajes. Se podrá recordar bien. Muy Recomendado (9)

Miedo Encarnado Especial: Spiderman

Aquí empiezan las miniseries derivadas de Miedo Encarnado. Desde Dinastía de M, Marvel ha empezado a sacar miniseries dedicadas a contarnos que hacen distintos personajes durante el crossover de turno, en vez de ocupar números de las series regulares. Este año, lo han perfeccionado: Las únicas series regulares que se ven afectadas por el crossover son aquellas en las que el guionista (bueno, o el editor) quiere hacer algo con el concepto. Los demás personajes, tienen miniserie aparte sin nada que ver con la serie regular, y distinto equipo creativo. Así, todos contentos. Las series regulares siguen sin interrumpirse por cosas que ni les van ni les vienen, y los que quieran ver que estaban haciendo esos personajes durante el crossover, tienen las miniseries para eso. El problema concreto de Miedo Encarnado es que no tiene un concepto central. Dinastía de M tenía “ver que hacen los héroes en un mundo donde los mutantes mandan”. Invasión Secreta tenía “héroes enfrentandose a skrulls infiltrados o super-skrulls”. Esto tiene un tema general de “miedo”, pero en la práctica va de un montón de energúmenos con martillos destrozandolo todo. Y no puedes tener 80 números de enfrentarse a esos tipos, ni a nazis en robots en su defecto. Así que aunque hay crossovers de esos, el resto irán de tratar algo relacionado con el clima de miedo en general.

Esta miniserie está escrita por Christopher Yost, al que estamos acostumbrados a verlo en las series de mutantes, pero ahora se va a aficionar a Spiderman, hasta el punto de que acabará escribiendo una serie de la Araña Escarlata y hasta ayudará en un par de números de la serie regular. Yost es mejor cuando escribe historias desenfadadas que muy serias. Desgraciadamente, esta historia se toma muy en serio, no va del Spiderman jocoso. Aparte de explicar porque Spiderman no está con sus otros grupos durante estos primeros meses de crossovers, no es una historia que pueda considerarse “importante”. Sólo aparece uno de los Dignos en el último capítulo (que es un spoiler de la serie principal de este mes, si no lo leiste antes), y tampoco es importante lo que pasa. Pero si que es una buena idea dedicarle historia a Spiderman. Al fin y al cabo, si la historia va de tener clima de miedo general afectando a la gente normal, no hay héroe de Marvel que mejor pueda narrar ese punto de vista que Spiderman.

El problema es que no se hace bien. Primero, porque lo del miedo no está bien llevado. No se conecta bien con la historia general. Se supone que los malos de la saga no generan miedo genéricamente, solo de manera normal por ir destrozando cosas. Pero aquí la gente tiene miedo en general por la situación del mundo, nada que ver con todo eso. Peor aún, le pasa lo mismo que a las miniseries de Primera Linea de anteriores crossovers. Se nos cuentan las historias de civiles normales, que no son interesantes, porque son extremadamente típicas y vistas. No es que no se puedan hacer buenas historias de interés humano con personajes nuevos interactuando con Spiderman. Pero hay que hacerlas mucho mejor, y hacerlas convincentes para que conecten con el lector, y sobre todo, que conecten con Spiderman de alguna manera, no que esté simplemente como espectador. Lo peor es que está ausente el elemento importante que hace que Spiderman funcione, que se ha recuperado desde el relanzamiento de hace 4 años después de haber fallado en los años anteriores. Y es su rico panorama de secundarios. En vez de explorarles con todo esto, se exploran a personajes olvidables. Igualmente, lo más significativo, es que no es una historia de Peter Parker, que apenas aparece, sólo es Spiderman. Se pierde el elemento humano del personaje, que es lo que podría haber hecho funcionar la historia.

Por lo demás, en el segundo número, Spiderman se enfrenta a uno de sus viejos villanos, que no tiene nada que ver con el crossover. Y del que no se ha contado una buena historia desde que deshicieron sin explicación el final de su última buena historia en los 90. El tercero es un enfrentamiento con uno de los Dignos. Es una de esas historias de “lucha contra el control mental”, que son todas igual de malas y predecibles, sobre todo porque en este caso sabes que no puede pasar nada importante. Además, no tiene ningún sentido que, dado el nivel de fuerza del malo, no aplaste enseguida a Spiderman y a todo el edificio.

El dibujo es de Mike McKone, que tiene experiencia con Spiderman, entre otras cosas, parte del número del mes pasado. Ya sabiamos que hace bastante bien al personaje y prácticamente todo en general, aunque sea algo estático en algunas poses. Y está bien que Marvel, a diferencia de otros, no considere morralla estas miniseries y ponga dibujantes de primera. Pero realmente, dejar Academia Vengadores para hacer esto es caer bajo. Sobre todo porque esta mini le habrá costado 5 meses en hacerse, por lo menos. De verdad que no entiendo el criterio que usan para encargarle los trabajos a McKone.

La miniserie tiene algo de razón de ser, pero ni es importante, ni es demasiado buena. Neutral (5)

Patrulla-X: Cisma Nº1

Como me alegra ver que en Panini están llamando Patrulla-X a la franquicia, en vez de llamar X-Men a la franquicia y Patrulla-X sólo a la serie original.

Esto es el principio de la miniserie que cambiará completamente la dirección de la Patrulla-X y de todas las series de mutantes, dividiendo al grupo entero en dos subgrupos, cada uno con una dirección completamente distinta.

Excepto que es mentira, esto no es nada de eso. Este número realmente lleva los dos primeros números de la miniserie “Preludio a Cisma”. Que, como te puedes imaginar por ese título engañoso, no sólo es un timo, es un timo con morro y alevosía. Como puedes imaginarte, Cisma irá de que hay una situación explosiva que causa que haya diferencia de opiniones en la Patrulla-X, y eso haga que se dividan. Esta miniserie de “preludio” no tiene absolutamente nada que ver. Tiene a la Patrulla-X sentada en Utopía esperando a que venga algo terrible que en ningún momento se molestan en especificar que es. Porque el guionista no lo sabía. Es una chapuza absoluta. Hasta el punto que el editor de las series acabó disculpandose por haber sacado una miniserie que no tenía nada que ver con la historia, admitiendo que no tenía nada que ver y que no encajaba con Cisma. Pese a eso, Panini ha decidido publicarla dentro de la serie regular, para que los incautos piquen y compren una mierda que de otro modo, probablemente no habrían comprado.

Porque los problemas no acaban ahí. Es que además está escrito por uno de los peores guionistas que tienen en Marvel, al que se empeñan en darle trabajo pese a que no le gusta a nadie porque todo lo que hace se transforma en mierda. Por eso tienen que darle prólogos y epílogos de cosas famosas, porque si no, nadie compraría nada suyo. (Menos mal que se va a ir a la nueva DC, donde encajará perfectamente) Estamos hablando, por supuesto de Paul Jenkins, el que creia que las arañas son insectos, que el Capitán America ya no sirve porque no sabe lo que es Facebook y que cree que los superhéroes tradicionales no molan tanto como los suyos porque no matan villanos ni desvirgan retroactivamente superheroinas. Así que, como puedes imaginarte, es un comic bastante malo.

A decir verdad, para los estándares de Jenkins, no es tan malo. Realmente, no pasan cosas estúpidas, por una vez. Pero eso es porque no pasa nada. La miniserie entera son 4 números de la Patrulla-X esperando una amenaza inminente que nunca sabremos que será, mientras se miran el ombligo. Ya está. Recuerda a los malos tiempos de Lobdell en la serie, donde pasaban números y números de este estilo sin pasar nada, porque no dejaban que hubiera argumento hasta el siguiente crossover. Así que en vez de contenido, cada número es un repaso a la vida de uno de los personajes principales actuales de la Patrulla-X, y un supuesto vistazo a su cabeza. Pero claro, Jenkins no tiene nada interesante que decir, así que toda la posibilidad que podría tener una historia introspectiva, se pierde. El primer capítulo está dedicado a Cíclope, y tiene flashbacks intrascendentes de sus tiempos en la Patrulla-X original, para demostrarnos lo mucho que ha cambiado desde entonces. Todo ello es cierto, pero no es nada nuevo para alguien que haya leido algún comic de la Patrulla-X en los últimos años. Ni es interesante de por si. El segundo es de Magneto, y casi todo es repasar su origen hasta convertirse en Magneto. Curiosamente, es el primer comic en usar elementos de la miniserie reciente del origen de Magneto. Que si la leiste, repite más o menos lo mismo otra vez. Y si no, era bastante obvio también. En general, lo único que hace es resumir comics que ya se han contado antes, y de manera no demasiada dramática. Ni siquiera llega a dar un vistazo global auténtico de Magneto, porque se salta buena parte de su historia como villano. Se supone que la idea importante es la del final, pero de nuevo, es algo que ya se había dicho varias veces desde que Magneto llegó a Utopía.

El dibujante va a ser distinto en cada capítulo. El primero es de Roberto De La Torre, que estaba en Daredevil. Es muy oscuro, y podría tener más personalidad y detalle, pero es aceptable. Tres cuartos de lo mismo para el Andrea Mutti del segundo capítulo, aunque tiene algo más de estilo.

Este es un comic irrelevante pero inofensivo. El problema es que es una tomadura de pelo, que han admitido hasta los responsables. Aún así, en Panini han decidido tomar al público por tontos, y tratar de engañarle dando gato por liebre, y tratando de pasar una miniserie basura como parte de la miniserie importante, poniendole la portada de la de verdad, para dejar claro que lo hacen a propósito. Lo suyo es que esto acabara perjudicandoles, porque la gente se canse de que les engañen y les hagan tragar material que no es, y por tanto dejen de fiarse de las ediciones. O alternativamente, que pierdan ventas porque alguien lea este nº1, vea que es una chorrada, y no vuelva para cuando empiece la historia de verdad. Pero aparentemente, dado que no es la primera vez que pegan un timo así, y siguen, debe de irles bien tomando al público como idiotas sin que el público se queje. Evitar a toda costa (2)

Ultimate Spiderman Nº13

P: Esto es el final del volumen 1 de Ultimate Spiderman. (Que técnicamente es el volumen 2 renumerado para seguir con las numeraciones sumadas, porque en Marvel se complican la cabeza demasiado, y se han dado cuenta de que no significaba nada renumerar una serie por buenos motivos cuando la habias renumerado recientemente sin mucha razón) Y es un final de verdad y por buenas razones. Es decir, la saga se llama La Muerte de Spiderman. Así que, independientemente de que sea algo definitivo o no, está claro que es el final de una etapa.
La verdad es que, pese a lo mal que Bendis lo hace en el resto de series de Marvel, en Ultimate Spiderman ha sabido merecerse la confianza que le dan en Marvel. Simplemente a base de hacer las ideas básicas de Spiderman bien, con buena caracterización y diálogos con chispa, ha logrado mantener el interés y la calidad durante 160 números, más de 10 años. Por supuesto, se puede argumentar que ha habido historias bastante mejores que otras. Que muchas veces las historias eran lentas y estiradas. Que pese a llevar tantos números, muchos personajes han evolucionado más bien poco, y en muchos casos únicamente se han dado vueltas y vueltas sobre lo mismo. Y que la serie no paraba de ofrecer siempre lo mismo. Pero si “lo mismo” es bueno y había suficientes ideas distintas cada vez, eso no es malo del todo. Al menos Bendis supo cambiar el status quo de vez en cuando para que no se apoltronara. Primero haciendo que Tia May supiera la identidad secreta, (cosa que lleva bastante mejor este Spiderman que el original) y luego añadiendo secundarios de otras series. Y por una vez, sus diálogos quedaban bien.

A: Bendis sabe escribir a Spiderman. De hecho, es de lo poco que sabe hacer. Es lo que da un poco de aire a sus Vengadores y es lo que le ha dado fama en Marvel. Ojalá se hubiese circunscrito a ésto porque parece que tiene recursos sin límites. En esta historia, por otras connotaciones, pierde las conversaciones humorísticas que tan bien se le dan, pero aún así sabe hacernos empatizar con Peter.

P: Esta historia es claramente una Última Gran Historia de Spiderman. Es algo así como la Muerte de Superman, pero menos chapucera: Con los villanos importantes en vez de un advenedizo cutre, y explicando porque el resto de superhéroes importantes no participa en la pelea. Así que esencialmente, han sido 5 números de Spiderman contra los 6 Siniestros, todos de golpe. (Bueno, con una aparición estelar de los Ultimates para justificar el crossover con su serie, que quedaba bastante gratuita, pero al menos aportaba algo importante a la trama, y hey, los Ultimates eran secundarios de esta serie)

A: En primer lugar, se agradece que por primera vez en sus muchas encarnaciones, los Seis Siniestros sean realmente una amenaza peligrosa y mortífera. Desde 1964, se vienen presentando como la mayor amenaza a la que ha hecho frente nunca Spidey, reuniendo a sus peores enemigos. Nunca lo han sido. Siempre han supuesto un problema más, sin acorralar especialmente al héroe. Aquí, por fin tenemos a unos  Seis Siniestros que dan esa sensación de ser un desafío insalvable. Agrandado porque no sólo están dispuestos a poner en peligro a Spiderman sino a todo su entorno.

P: Bueno, Dan Slott está tratando de hacer algo similar en Asombroso Spiderman, sólo que añadiendole más peligro potenciando la inteligencia de Octopus, que aquí son sólo músculo. (Ya que el Spiderman normal está demasiado experimentado como para que el poder a secas le sea peligroso)

A: Otra cosa que recuerda a aquella primera aparición de los Seis Siniestros son los cameos de otros héroes. El Capitán América juega un papel muy importante en conducir el clima de la historia. Primero, porque parece iniciar una nueva etapa en la vida de Peter, una esperanza que puede verse truncada si se cumple lo profetizado por el título. Segundo, porque la propia aparición de otros héroes en la historia hace mucho más angustiosa la situación en la que se va encontrando Spiderman. Golpe tras golpe te preguntas ¿dónde están los demás héroes?

P: La respuesta es: En su propio follón en la serie de Ultimates. Es un buen ejemplo de como hacer interacción entre series. Sabes que transcurren a la vez, y se retroalimentan, pero no necesitas leer la otra si no quieres tener los otros detalles. Lo que era innecesario era poner “Muerte de Spiderman” en la portada de la otra serie, pero eso es problema de marketing.
En cualquier caso, este no es precisamente un comic complejo. La trama es lo más simple posible: Los villanos escapan y atacan al héroe. Ni planes, ni recursos, ni nada. Simplemente, batalla campal durante 4 números seguidos, sólo aderezada por las reacciones ante la situación, tanto internas de Peter como externas de los secundarios. ¿Pero sabes que? Tampoco hacía falta más. Reduce al personaje de Spiderman a su esencia básica: Alguien que se siente tan responsable de todo que va a luchar hasta el fin, aunque le resulte prácticamente imposible y físicamente doloroso. Y le va a echar ingenio, e incluso humor. (Aunque obviamente, el humor va desapareciendo conforme la situación se va volviendo más desesperada) Se podría argumentar que no es la mejor idea para un combate final de Spiderman, porque no está defendiendo a los inocentes, sino que únicamente está luchando por su vida contra villanos que son problemas que se ha buscado él solo. Y cualquier inocente amenazado está amenazado por su culpa, por ponerse en medio de vendettas contra él. Pero supongo que en cierta manera, es consistente con la idea del origen de Spiderman, de negarse a que nadie más sufra por que haya una amenaza suelta que él mismo ha causado.

A: Hasta casa con la dirección que le está dando Slott al Spiderman del universo “real”. Es la idea original de Spiderman, evitar que sus errores vuelvan a causar daño a los demás. La lección aprendida. Contra todo y contra todos. Bajo las peores condiciones posibles. Y la gran magia de esta historia es conseguir esa sensación épica perpetuamente. Spiderman está 3 números haciendo un esfuerzo sobrehumano. Bueno, ya es sobrehumano de por sí así que supongo que el esfuerzo será ultrahumano. Y cuando parece que la cosa se aplaca, surge una nueva complicación. Y cuando parece que puede haber alguna salida, se cierra. Épica y angustia. El thriller en estado puro. El final está predeterminado pero la historia puede tenerte en vilo igual mientras intentas adivinar cómo llegar hasta allí.

P: Y mientras ocurre todo esto, se compagina con el otro punto fuerte de Spiderman, Ultimate o no, que son los secundarios. Todos los amigos y parientes de Peter Parker tienen su último gran momento en esta historia, y puedes ver como a todos se les parte el corazón al verle en peligro y viceversa. Y se ponen todos a prueba de caracter, y está perfecto en todas las ocasiones.

A: Tiene a una de las mejores Tía May de los últimos tiempos. Y Johny y Mary Jane están también estupendos. Se encuentran formas no especialmente estúpidas de que May y MJ puedan intervenir en la acción y lograr no sólo grandes momentos personales y de caracterización sino también grandes giros de impacto en la acción. Hay un trabajo muy laborioso de tejido de la narración y se agradece.

P: También es muy de agradecer que hayan contado para esta última historia con el dibujo de Mark Bagley. Bagley ha batido el record de números seguidos en una serie Marvel, y ahora ha vuelto para cerrar la serie que empezó. Ojalá más series pudieran terminar con su dibujante definitivo. Poco se puede decir más de él: Su Ultimate Spiderman, es el Ultimate Spiderman. Y lo mismo para los demás personajes. Incluso su versión del Duende Verde, que en un principio quedaba bastante cutre por ser un Hulk, aquí queda impresionante, una vez aceptas que el personaje va de músculo y no de cerebro. Las peleas tienen una sensación de fuerza asombrosa, fluyen mejor que con casi cualquier otro dibujante, y el dolor, valor y miedo de los personajes rezuma de los personajes, sin necesidad de histerismos. Francamente, en los dos años que estuvo en DC, no llegó a estar ni de lejos al nivel que tiene en esta serie. Aquí todo encaja, simplemente.

A: Bagley es increíble. Lo lleva siendo muchos años en todas partes. Y especialmente en esta serie. Todos los personajes, todos los detalles, todos los momentos… con un plus de esfuerzo y de dedicación. Un ejemplo para todos los dibujantes perezosos. Bagley lo da todo en cada trazo y el resultado es de nota.

P: Ahora bien, la pregunta importante es: ¿Ahora que? Eso será cosa del próximo volumen de la serie. La otra pregunta es: ¿Vale la pena jubilar al Spiderman original? Por un lado, sólo es la versión Ultimate. Puedes hacer los cambios que quieras, Peter Parker sigue vivo y bien en el Universo Marvel de verdad. Eso deja hueco aquí para experimentar con cosas nuevas que no puedes hacer allí. Por otro lado, ya ofrecía algo distinto, que era un Peter Parker joven que aún estaba en el status quo clásico de instituto. Y se suponía que la idea de la línea Ultimate era destilar lo esencial de los personajes Marvel, pero parece ser que están abandonando esa idea, como admisión de que ha dejado de funcionar. Lo que no deja de ser una pena.

A: La idea del universo Ultimate era mantener la esencia pero llevar a los personajes por caminos distintos. Matar a Peter Parker es algo que jamás se hubiese podido plantear en el universo Marvel normal. Ahora que tenemos un universo compartido paralelo mínimamente consolidado es el momento de probarlo. No habrá otra oportunidad así.

P: Pase lo que pase a partir de ahora, lo que está claro es que Bendis y Bagley han hecho una versión muy digna del personaje, y le han sabido dar un final que está a la altura, que es más de lo que se puede decir de muchos. Muy Recomendado (9)

Ultimate Vengadores Nº12

Termina, no sólo esta miniserie de Ultimate Vengadores vs Ultimates, también la serie de miniseries de Ultimate Vengadores, la etapa general de Mark Millar en Ultimates, y yendo pasos más allá, la etapa actual de Millar escribiendo para Ultimate Marvel, Marvel y trabajos de encargo. Es el fin de una época, sin duda. (Aunque claro, dado lo mentiroso y caradura que es Millar, que no te extrañe que se desdiga dentro de un tiempo)

La verdad es que, aunque estas últimas miniseries han pasado más desapercibidas, debido al lamentable estado de la línea Ultimate (no falla: Dale al Loeb a renovar algo, la gente perderá el interés), Ultimates fue una de las series de más fama de los 00. Lo triste es que pese a que los primeros números fueron los más famosos, Millar ha ido aprendiendo a hacer las cosas poco a poco. Ultimates 2 tenía mucha más humanidad que la Ultimates original, argumentos menos tontos, personajes menos gilipollas y menos escenas que estaban únicamente para llamar la atención por ser un mañaco transgresor. Las miniseries de Ultimate Vengadores empezaron pareciendo un retroceso a los personajes odiosos sin más personalidad que molar por ser misántropos, pero ha ido mejorando. Y esta última miniserie no sólo no ha sido mala, ha mejorado algunos aspectos anteriores. Tiene en cuenta las consecuencias negativas de algunas actitudes de los personajes hasta ahora, en vez de simplemente ensalzar su actitud de hacer lo que les de la gana. Personajes estúpidos se llevan su merecido. Otros adquieren algo más de personalidad y humanidad. Por fin, Millar comprende que tener superhéroes atacando paises totalitarios no resuelve nada (todo un cambio desde que se hizo famoso haciendo precisamente esas tonterías simples en Authority) y le da un enfoque algo más creible a la política de la serie en vez de “sueño/pesadilla liberal, ra, ra, ra”. En general, se ha molestado en tratar las consecuencias de las chulerías que monta, lo cual es un avance importante.

Lo cual no quiera decir que sea un comic maravilloso, sigue teniendo problemas. La mayoría de los Vengadores y Ultimates siguen siendo personajes bastante planos. De hecho, la mayor parte de personajes en esta historia, incluyendo los más famosos de los Ultimates originales, únicamente están para usar sus poderes para ayudar a la resolución. De hecho, hay personajes que ni se explica quienes son, o que no llegan a tener una personalidad, como el nuevo Hombre Gigante o si me apuras, la nueva Viuda Negra. (Son como los originales, pero sin las partes desagradables de su personalidad, es decir, sin personalidad) La manera de poner a Nick Furia como el gran manipulador de todas las situaciones está bien, pero tiene el problema de haber salido a la vez que Guerreros Secretos, que tiene al verdadero Nick Furia en ese mismo plan, pero con planes mucho mejor hechos, y siendo mucho más agradable y chulo. El conflicto con el villano es bueno, eso si, porque es creible a estas alturas. Pero la resolución implica que derrotan a un supergenio científico mediante un ataque muy básico que no tiene sentido que no hubiese visto venir y que no se hubiese preparado para él. En general, algunas cosas pasan por exigencia del guión, que es un poco chapucero para alguien con tanta fama como Millar, pero la verdad, las ha hecho mucho peores.

Lo que no pega en nada es el cartel de “La Muerte de Spiderman”, que realmente no tiene nada que ver con esta trama. Esta es una trama de super-espias manipulando grupos de superhumanos para conseguir poder político. La pelea de Spiderman con sus villanos es otra historia completamente distinta, que da la casualidad que transcurre a la vez, y que durante unas páginas ambas historias se cruzan. (Bueno, el capítulo final menciona el final de Ultimate Spiderman para justificar una cosa, pero queda metida con calzador) Esto es simplemente continuidad entre series para demostrar que transcurren en el mismo universo. Es algo que se solía hacer antes en Marvel y tenía éxito, y está volviendo a hacerse. Si se hace bien, es algo a promover. Pero hacerlo bien es simplemente que si lees una serie, de la sensación de que transcurre en un universo compartido, pudiendo leerse independientemente. Y si lees varias, que aumente el disfrute al ver como interactuan. Lo que no se puede es obligarte a comprar varias series, o peor, engañarte para que creas que tengas que comprarlas cuando la cosa no es así. (En este caso, para mayor confusión, de repente y sin explicación en este número aparece el Spiderman malvado de las miniseries anteriores, que al final no sirve para nada, no llega hacer nada con ese subargumento de Millar, y sólo va a confundir excesivamente a los que hayan pillado esto por el cartel de la portada. Cagada gorda)

El dibujo es de Leinil Yu, al que siempre juntan con los famosillos ineptos de Marvel. Aún peor, se empeñan en ponerle en grandes historias de acción y muchos personajes como Invasión Secreta o esto, cuando es lo que peor se le da. Ponle a hacer Lobezno contra ninjas, se le da bien. Ponle a hacer dos docenas de personajes peleandose a través de edificios, le sale fatal, porque ni es capaz de tanta definición ni de plasmar tanta fuerza. A ver si en Marvel se dan cuenta de que no basta poner a famosos en series que quieren que esperan que sean famosas. Tienen que emparejar también los estilos.

Al final, como suele pasar incluso en los mejores comics de Millar, es una serie fallida. Pero es un paso en la dirección correcta, y tiene cosas buenas, que ya es bastante. Ahora ya se puede ir con la cabeza un poco alta a escribir miniseries pensadas para que alguien les quite las partes estúpidas y haga películs decentes con ellas. Neutral (6)

X-Men Nº11

Interrumpimos la serie de aventuras genéricas de la Patrulla-X con team-ups con otros héroes de Victor Gischler, para contar algo distinto. En este caso, no se sabe bien porqué, toca una saga por un equipo creativo distinto. En este caso, Chris Yost, que no se cubrio precisamente de gloria en X-Force, pero otros trabajos como la historia en la antología del mes pasado eran mejores. Curiosamente, este no es un número de la serie regular, sino un especial. Pero en vez de ser un especial con subtítulo, como el Era de X: Alpha, es un anual. (Una pena, porque los anuales funcionan mejor como historias grandes autoconclusivas) Bueno, más o menos. Realmente, es el X-Men Giant Size nº1. Que es otro nombre antiguo para los anuales. Pero realmente, es un homenaje al Giant Size X-Men Nº1, que fue el especial donde debutó la Patrulla-X moderna, de ahí que la portada sea similar. Como este es el volumen 3 de X-Men (el primero es el que ahora se llama Uncanny X-Men, Patrulla-X en España), pueden repetir el nombre. No es que eso les haya detenido antes, de todas maneras.

La gracia de la historia es que está contada a dos tiempos. Parte de la historia en el presente, intercalada con parte de la historia en el pasado, con la Patrulla-X original. La conexión es que aparecen los mismos villanos nuevos en ambos tiempos. El misterio es ver en que afecta la historia del pasado al presente. Es similar a algo que se ha hecho otras veces, como en la última saga de JLA Clasificado, pero aún es original. Lo que pasa es que de momento, ambas partes no interaccionan mucho. Aparte de presentar a los mismos malos y situaciones al final del número, las historias van por separado. Está por ver si la idea se aprovechará y encajarán, o es un jueguecito que no sirve para nada. Lo que está claro es que no es una historia de la Patrulla-X en general, sino de Ciclope y Magneto en concreto. Es comprensible, porque son personajes interesantes, sobre todo en sus posiciones actuales, pero ya podrían centrarse en personajes que no son protagonistas ya de otro par de series, y secundarios en aún más. (Aparte de la coincidencia de que salga la misma semana que “Cisma” que también tiene flashbacks de esos dos personajes) De todas maneras, al menos la idea central si que es una buena idea conceptualmente para la Patrulla-X, con lo que es una mejora con respecto a las aventuras genéricas de Gischler, que bien podrían ser historias de Alpha Flight.

La parte del pasado tiene problemas para encajarse en la continuidad, porque tiene a la vez a la Hermandad de Mutantes original y a los Centinelas, pese a que para cuando estos debutaron, la alineación original de la Hermandad ya se había separado. De todas maneras, Yost se cubre las espaldas, pudiendo interpretarse como que esta es la primera vez que ven a los Centinelas, antes que la primera publicada. O quizá es una cagada. De todas maneras, la parte del pasado no es muy buena aunque no cuentes ese detalle. Es lo típico con esos personajes en las encarnaciones viejas. Excepto al final, donde Yost decide escribir a Ciclope en plan agresivo, como presagio de la versión actual. Que no funciona bien. Porque aunque contar historias de flashback donde se vislumbran elementos de la personalidad futura de un personaje está bien, la idea es que ha ido convirtiendose en como es ahora, no es que siempre hubiera sido así y se lo callara.

La parte del presente es mejor. Empieza con una secuencia cotidiana divertida, porque Yost se debería dedicar a eso en vez de a historias dramáticas. Eso lleva al regreso de unos villanos muy cutres de los 00. Que resulta ser una buena idea, porque explica como es que alguien los mencionó como vivos pese a haber sido masacrados anteriormente. Más importante, arregla esa cagada, y los vuelve a dejar muertos, de manera más definitiva, que es como mejor estan. Pero no lo hace gratuitamente. Lo hace explicando porque el concepto original era estúpido. Es decir, si alguien se supone que es el siguiente paso en la evolución de algo, no tiene sentido que hayan estado ocultos siglos. Al contrario, eso significaría que están estancados. Básicamente, que Claremont no tenía ni idea de cómo funcionaba el concepto de evolución. No es que Yost lo entienda tampoco muy bien. O al menos, decide que en el Universo Marvel funciona de manera distinta, lo cual, francamente, le quita bastante gracia al concepto. (Algo así como cuando se explica que un malvado real estaba poseido por aliens o demonios) Ni los Evolucionadores estos son demasiado originales, y tienen el mismo problema de indistinguibilidad de todos esos bichos. Lo único que hace entrever que puede haber algo que no sea un desastre en próximos números es que plantea un conflicto bastante interesante para los protagonistas.

El dibujo se divide por tiempos, como suele hacerse en estos casos. En el presente tenemos al dibujante habitual de la serie, Paco Medina. Sigue siendo demasiado histriónico y algo chapucero. En el flashback dibuja Dalibor Talajic, al que habíamos visto en un par de números de Masacre Team-Up. Sin alejarse demasiado del estilo de la serie, ni del habitual de muchos dibujantes europeos de Marvel, es una gran mejora respecto a Medina. Los personajes son bastante más creibles, y la acción queda mucho mejor. Los diseños de los Evolucionadores, sean de quien sean, podrían ser menos recargados y horteras, eso si.

Es mejor de lo habitual en la serie. Hay ideas que prometen aquí, y un par de detalles que pueden gustar a fans de la serie. A otro guionista se le podría dar el beneficio de la duda, pero a Yost cuesta. Neutral (6)

X-Men: Legado Nº74

Celebrando 250 números (unos 20 años) desde que en Marvel decidieron no sólo inundar el mercado de series de mutantes, multiplicar las series de la Patrulla-X en concreto. Aunque puestos a celebrar, en breve podrá celebrar que es la serie más longeva de Marvel que no ha sido renumerada.

Realmente, de celebración no tiene mucho el número. Pero tampoco lo tuvo el nº250 de la Patrulla-X, así que ese legado que tiene. Esto es seguir tratando las consecuencias de la Era de X, y dandole una nueva dirección a la serie. Si, otra. La cuarta desde que llegó Mike Carey, por lo menos, pero claro, es que Carey lleva ya más de 60 números. La idea es mandar a paseo la idea de Picara como mentora de los mutantes jóvenes de Utopía (que realmente, es algo de lo que Carey se había aburrido hace números, pero deja a los mutantes jóvenes que no son de Generación Hope sin serie donde salir, de momento) y convertir la serie en otra serie más de grupo. O reconvertirla, al menos. Sólo que esta vez en vez de ser un subgrupo oficial de la Patrulla-X, es un grupo que se junta para unas misiones debido a las circunstancias. Se recogen a los protas de Legado hasta ahora, Picara y Xavier, más el personaje que tienen en común, Magneto, más Gambito para tener un triángulo amoroso, Legión para tener una excusa argumental y Frenesí, para que Carey pueda tener un personaje que sea una pizarra en blanco y no esté siendo usado en otras series para poder jugar.

La verdad es que Frenesí es el más interesante, precisamente porque es el único al que no se le han dado mil vueltas y tiene una dirección nueva. Además, encaja en la serie, porque llevaba en Legado casi desde el principio, aunque entonces fuera de los villanos, de los Acólitos. Sigue sin darse una sensación clara de la personalidad del personaje más que “agresiva” y sin explorarse como encaja su antigua villanía/supremacía mutante con su estado actual. Pero la idea de que quiere convertirse en una mujer-x de verdad, no porque se haya reformado, sino porque vivió una vida así en el mundo ficticio de la Era de X y quiere recuperar esa felicidad, es original y un buen punto de partida. Desde luego, es el cambio que más sentido tiene de Era de X, porque el resto son cambios aleatorios de poderes (aunque se agradezcan, en el caso de Cámara) o una muerte gratuita. Bueno, y los cambios a Legión, que pasa de ser secundario de Nuevos Mutantes a esta serie, y a convertirse en una versión menos divertida y humana de la Crazy Jane de la Patrulla Condenada. Tiene montones de personalidades, cada una con sus propios poderes. Es una idea divertida, pero como siempre con el personaje desde su segunda aparición, está únicamente para que ocurran cosas al azar según la personalidad y poderes le apetezcan al guionista en ese momento. El número va de seguir estableciendo estas premisas, y juntando al grupo para mandarlos a cazar un nuevo problema relacionado con todo esto. Es un comic decente de superhéroes, pero sin mucha personalidad ni chispa.

Además, hay una historia de complemento de 10 páginas, que es un prólogo a la que será la siguiente saga. Va de recoger otro cabo suelto de la Era de X, el que no se sabía bien a que venía. Y resulta que va a servir para recuperar a ciertos personajes de la Patrulla-X que llevaban un tiempo desaparecidos. Básicamente, la historia nos recuerda donde estaban la última vez, y nos adelanta un poco en que problemas aún más gordos se han metido desde entonces. La verdad es que eso augura un tipo de historia que prácticamente nunca sale bien en la Patrulla-X, pero al menos la presentación es medianamente intrigante.

El dibujo de ambas historias viene de dibujantes chapuceros del mismo estilo, que en Marvel usan como chicos para todo, que se van a quedar lo que queda de etapa. La principal la hace Khoi Pham, que viene de estropear Guerra del Caos, y el complemento es Steve Kurth, que ya ayudó a cancelar rápidamente otro Legado, el de Iron Man. Ambos tienen un trasfondo relativamente sólido, pero luego acaban fatal los trazos, donde a veces ni se molestan en dibujar los detalles de las caras o trajes, o ponerles en poses que tengan sentido para la acción que están contando. Deberían volver a la escuela de dibujantes antes de estar listos para trabajos serios como este.

Esta sigue siendo, como casi siempre, una serie de superhéroes decente, pero bastante tradicional y sin sobresalir en nada en ideas o ejecución. Al menos ya no va de mirarse el ombligo y repasar historias viejas. Recomendado (7)

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

Asombroso Spiderman Nº64: Historia principal muy buena, la siguiente es bastante buena si admites que Parker es un capullo. Las de complemento son olvidables pero agradables. Muy buen dibujo. Muy Recomendado (9)

Astonishing X-Men Nº23: Parte intermedia de una historia típica del Nido, con un par elementos que la salvan de la mediocridad. Recomendado (7)

Capitán America Nº13: Final de la etapa actual, tan soso como el resto. La historia de complemento es algo más interesante. Recomendado (7)

Increibles Hulks Nº9: El argumento se desmadra demasiado, y no en el buen sentido, pero la interacción entre los protas es buena. Recomendado (7)

Iron Man Nº13: Crossover de más relevancia, avanza las tramas, y es una buena pelea. Hasta el dibujo es mejor. Recomendado (8)

Lobezno Nº9: Los dos números cuentan dos variantes de la misma historia. Una parte es acción decente, la otra es una idea muy chula. Recomendado (8)

Miedo Encarnado Nº3: Peleas y más peleas, impersonales y sin imaginación. Ni siquiera da bien la imagen global. Neutral (6)

Miedo Encarnado: Primera Linea Nº3: Esa imagen global está mejor aquí, pero además hay mejores peleas y una historia personal debajo. La primera historia de complemento se sigue basando en mala caracterización y un dilema que no lo es. La segunda intenta relanzar a un segundón de los 90, pero no lo hace bien. Recomendado (7)

Nuevos Vengadores Nº12: Mala caracterización y uso de personajes, pero el final puede dar para mejores historias. Neutral (6)

Patrulla-X Nº74: La primera historia termina muy bien. La segunda es como un buen número de Generación Hope. Buen dibujo. Muy Recomendado (9)

Thor Nº10: Mejor que los meses anteriores, pero se salva por los subargumentos, porque el argumento principal sigue siendo olvidable. Recomendado (7)

Vengadores Nº13: Intenta ser portentoso e histórico, pero le sale fatal. No Recomendado (3)

Vengadores: Cruzada de los Niños Nº6: La historia es un follón, pero al menos avanza, hacia un sitio prometedor. Neutral (6)

Vengadores Secretos Nº13: La primera es una buena historia de política idealista. Abstenerse cínicos. La segunda es una historia habitual de la Valquiria. No tiene mucho de crossover. Recomendado (8)

Y ahora, un mensaje de nuestro colaborador estrella:

Alfredo: Hace ya una buena tirada de años, recuerdo leer un correo de aquellos de Comics Forum donde un lector que ya iba por la cuarentena agradecía a la editorial haber vuelto a leer comics gracias a ciertas reediciones que estaba haciendo (empezaba la línea Excelsior). Decía que al haberse ido haciendo mayor había ido dejando progresivamente de leer comics. En ese momento yo, que era un chaval, me comprometí fielmente conmigo mismo a que nunca me pasase eso, a que la madurez no me iba a apartar de Peter Parker, de Henry Pym ni de Stephen Extraño. Y durante mucho tiempo cumplí con mi promesa. Pero en algún momento posterior, cuando ya no era posible decir que los superhéroes habían sido una etapa juvenil, si que dejé de leer habitualmente. No por nada en concreto. Falta de tiempo, falta de dinero, falta de interés… no fue abrupto sino que fue poquito a poco. Fui dejando de seguir series hasta sólo comprar una o dos cosas sueltas. Y luego largos periodos sin nada. Colaborar con Peter en Cuarto Muro y tener este compromiso con todos vosotros durante este año me ha ayudado a coger el ritmo de nuevo. A volver a cumplir mi promesa de no abandonar lo que, de chaval, prometí seguir siempre. Y, por suerte, a reencontrarme con todos. Porque la grandeza de este formato, que no tiene ningún otro, es que si te vas y vuelves siguen estando allí: Bruce, Peter, Reed, Stephen, Ollie… y como con los viejos amigos, te tienes que poner al día. Averiguar que ha sido de ellos durante ese tiempo. Y cuando lo consigues, como con los amigos de toda la vida, vuelves al punto de partida. A la complicidad de siempre. Y por haber recuperado eso, esa relación medianamente perdida, sólo debo agradecimiento al Cuarto Muro, a Peter y a todos vosotros. Porque una vez recuperado el enganche, ahora sí, el vínculo no vuelve a romperse. Dejo ésto pero mi relación con los cómics vuelve a ser como siempre debió haber sido, como siempre me propuse que fuese. Hasta pronto.

Peter: Por mi parte, aparte de conmoverme por esta despedida (aunque veo el concepto de dejar de leer comics como algo alienígena, siendo algo que hago desde que tengo recuerdo sin haber parado casi ningún día), decir que no habría podido hacer este último año y medio de reseñas sin Alfredo. No lo digo por decir, sin el empuje que me dio al principio y el tener que hacer las cosas a tiempo para no quedar mal con él, no habría tenido la fuerza para volver a escribir después de llevar casi un año de descanso. Durante estos 16 meses creo que hemos hecho reseñas francamente buenas, de las mejores en los 9.5 años que llevo de Cuarto Muro, y me ha obligado a tener que mejorar para estar a su altura. También ha sido muy divertido, cuando mejor me lo he pasado en estos años. Sabía que hacía bien cuando lo elegí, no podía haber pedido mejor aprendiz/compañero. Pues eso, darle las gracias por haberme aguantado y haber hecho tanto trabajo bueno, compaginado con un horario de trabajo con el que yo probablemente no aguantaría. Ahora, Alfie tiene que irse a ayudar a destruir el mundo a tiempo completo, pero espero que no sea la última vez que lo veais por aquí. (Y si hay algún pringado que quiera sustituirle, estoy abierto a hacer audiciones, pero tendría un estándar muy difícil de igualar)

[Aquí suena la versión de Auld Lang Syne de Enrique y Ana. Chst, calla]

Pero aunque vuelvo a ser una operación de una sola persona, en principio seguiré al pie del cañón la semana que viene. Que, en este nuevo mundo incierto, no está muy claro que va a salir. Si tuviera que apostar, diría que el final de Superman. Veremos si acierto. Saludos ultimados.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, es la semana 2 de la Era de ECC publicando DC en España. Tenemos puntualmente el resto de novedades anunciadas para Enero. No se si llevaban algún criterio para distribuir que cosas en cada semana, pero si van a seguir asi, sacando el material distribuido en vez de todo de un tirón, mucho mejor. De todas maneras, parte de lo que comento esta semana ya había salido, es sólo que se agotó antes de que pudiera echarle un vistazo, y he tenido que esperar a que repusieran. Entre esas cosas, se encuentra el primer número de Flashpoint, que comento más abajo, que por algún motivo venía envuelto en plástico. Quizá es para que la peste de los cambios que vaticina no afecte a los demás comics todavía. En la contraportada incluye una planificación de cómo van a publicar el crossover de aquí a abril. Y en principio van a publicarlo todo excepto 4 de las 16 miniseries, y 1 de los especiales. Es decir, van a publicar el 75%. Vale, es mucho material, y no muy bueno, así que es normal que se dejen cosas. Excepto que ya empezamos a no publicar cosas usando criterios incomprensibles. Las cuatro minis que no van a publicar son: Legión del Mal, que es comprensible, porque no era muy buena, y los protas eran villanos. (No vaticina entonces muchas posibilidades para que editen el relanzamiento del Escuadrón Suicida, que es del mismo guionista, lo cual sería buena idea); Mundo de Flashpoint, que tampoco tiene autores ni protagonistas famosos, pero que si no la publican, la mayor parte del mapa que han publicado en todas las series va a quedarse sin explorar, porque era la serie que realmente exploraba la mayor parte del mundo de la historia; Frankenstein, que no es un personaje famoso (en comic, al menos), pero que tiene un autor prometedor, es de las pocas minis que eran potables y ha tenido suficiente éxito para que saquen una serie regular después. Que no tiene pinta de que vayan a publicar, entonces; Y lo más incomprensible, Siete Secretos, que aunque no tiene protagonistas famosos, tiene un equipo creativo de lujo, Milligan y Perez, y unas sensibilidades a lo Vertigo que aquí si que suelen tener éxito. Además, de nuevo, sirve un poco de introducción a otra nueva serie, Justice League Dark, que si no publican están tontos ya tan temprano, porque es de las que más ha vendido de las nuevas. En fin, habrá que esperar a ver que pasa, pero no me gustaría pensar que hemos pasado de la sarten para ir a las brasas.
En cuanto al resto, la abandonada Planeta saca un par de cosas, una que es un gran lanzamiento, que comento más abajo. Norma, que realmente sacó las cosas una semana antes, también tiene un par de cosas interesantes. Y también otras editoriales, espero que se convierta en habitual. Esta semana he tenido algo más de tiempo para mirar, y he ojeado cosas más raras, para un repaso de ellas, y como siempre, de los comics que no comentamos aquí, teneis el podcast. Recordar que también podeis encontrar el comentario del Previews de este mes aquí.
Nada más, pasamos a las reseñas. Esta semana: Angel: Inmortalidad Para Tontos, Animales de Burden Hill, Atomic Robo: El Letal Arte de la Ciencia, Batman Caballero Oscuro: Amanecer Dorado, Cenicientas: Las Fábulas son Para Siempre,  Flashpoint Nº1, League of Extraordinary Gentlemen Century: 1969, Liga de la Justicia: Generación Perdida Nº3 y Nuevos Titanes: Juegos.

Angel: Inmortalidad para Tontos

Norma continua con la edición de la serie de Angel de IDW, y esta vez toca un cambio de dirección bastante grande. El editor de la compañía, Brian Lynch, deja la serie por fin, y la deja en manos de un guionista de verdad, es decir, con experiencia. El elegido es Bill Willingham, que ha demostrado que sabe escribir grandes épicas que mezclan magia y mundo normal en Fábulas. Pero claro, también ha demostrado en el resto de sus últimos trabajos que es mucho peor cuando escribe personajes que no son suyos y no tiene libertad total.

A estas alturas de la serie, ya no hay ninguna pretensión de que esto sea realmente una continuación oficial de la serie de TV. Los argumentos e ideas de Whedon se quedaron años atrás, y ahora en principio tienen libertad para hacer más o menos lo que quieran, siempre que no se carguen demasiado a los protagonistas ni al universo compartido con Buffy. Pero claro, como ya sabemos, porque la serie de Buffy lleva adelanto, la historia de Angel y Spike va a continuar en Buffy. (Aunque Willingham no lo supiera cuando escribía esto) Así que no sólo sabemos que no puede pasarles nada terriblemente importante, sabemos que todo el status quo y secundarios de esta serie acaban desapareciendo de sus vidas después de que cancelen la serie en un año o así. Lo que sólo ayuda a dar aún más sensación de que todo esto no importa. Así que hay que tomarse esto como los antiguos comics de la franquicia, historias irrelevantes que hay que juzgarlas según sean entretenidas o no de por si.

Lo bueno es que al menos, Willingham capta bastante bien como funciona el mundo donde transcurre la serie, y su extraña mezcla de mundo normal con un mundo mágico justo debajo que no es público pero que mucha gente conoce. Igualmente, hace buen uso del status quo heredado de Tras la Caida, con Angel siendo una figura pública, tanto como héroe como vampiro. Hay un par de argumentos sacados de eso que son bastante buenas ideas, aunque no llegue a explorarlas bien del todo. Acaban metiendo a Angel en una situación en la que ya estuvo en la serie, pero al menos va más en plan chiste recurrente que copia. En cualquier caso, Angel está bien escrito.

En cuanto a los demás personajes, Willingham no hace ningún gran cambio, y tiene a la plantilla heredada de sus predecesores. Eso si, se nota perfectamente a quien está interesado en usar, porque aunque aparecen los dos personajes nuevos creados por Lynch y demás, no sólo no aportan nada, ni explican quienes son. Willingham, comprensiblemente, quiere usar a los personajes buenos, a los de la serie. Concretamente, a los sobrenaturales, porque Kate y Gunn tampoco aportan mucho, y hacen de comparsas genéricos. La verdad, queda un poco chapucero tener tanto personaje que está de morralla, lo suyo sería dejar solo a aquellos de los que tienes cosas que contar, pero es la pega de cargar con cosas de otros. El caso es que la historia es de Angel, Spike, Connor e Illyria. Spike, como suele pasar, sigue estando bien escrito y sigue siendo divertido. Tiene su propia subtrama, y no está mal, aunque no interactue mucho con los otros personajes, que es cuando tiene más gracia y más sustancia. Para Connor tiene algunas ideas, pero se queda a medias. La caracterización está bien, siguiendo la estela del desarrollo reciente. En cuanto a Illyria, es la que más le cuesta, en el sentido de que no parece haberle entendido bien. Para empezar, no parece entender que realmente es un demonio inmortal, dandole características que parecen más apropiadas al cuerpo femenino que tiene, o a otras especies. Igualmente, parece que entiende perfectamente las costumbres humanas pero no las comparte, en vez de parecerle extrañas. Así que superficialmente parece que capta al personaje, pero en el fondo no hace bien las idiosincrasias. Así que su parte en la historia, igual que su interacción con los demás, no funciona bien.

En cuanto a la historia, o lo que pasa por ella, acaba siendo una excusa para hacer tiempo, y del montón. Supongo que es el equivalente a un capítulo de presentación de una serie. Excepto que dura mucho más. El argumento es más disperso, y hay demasiados personajes que no hacen nada, o sus historias no intersectan o parecen ir encaminadas. Básicamente, no hay una idea central importante que capte la atención mientras pasan los subargumentos, que es como funcionaba bien la serie original.

En el dibujo, por fin han cogido a un dibujante de verdad. Es decir, uno que ha trabajado profesionalmente antes. Es Brian Denham, que hizo cosas para Marvel, como la excelente Iron Man: Hipervelocidad. Resumiendo: Ojalá le hubieran contratado antes, porque el primer año de la serie bien que necesitaba un dibujante con las cosas claras. Aunque el acabado no tiene la calidad que en Marvel, al menos hace figuras sólidas y consistentes (si bien no hace los parecidos con los actores que hace Jeanty en Buffy) y acción clara. Que es más de lo que habíamos tenido en la serie hasta ahora.

Se nota que en IDW le estaban poniendo un esfuerzo, con un equipo creativo de más categoría. Desgraciadamente, al menos de momento, no termina de ser particularmente bueno. Neutral (6)

Animales de Burden Hill

Esto salió el mes pasado, pero como el formato y la portada parecían venir de Europa, se me pasó. Eso me pasa por no mirar con cuidado, independientemente de las apariencias.

Esto es una miniserie de 4 números, más historias sueltas de antologías, publicada por Dark Horse, aunque es de creación propia, de lo poco que hay así en Dark Horse. Está escrito por Evan Dorkin, que no es conocido aquí, pero en EEUU es un independiente popular, con una serie esporádica que lleva décadas, Milk & Cheese. Aquí se le ha visto en las antologías de Bizarro Comics y poco más, aunque escribió para la serie de animación de Superman. Cocrea y dibuja Jill Thompson, que también tenía una serie aclamada independiente, Scary Godmother, pero es más conocida por un par de novelas gráficas dedicadas a personajes de Sandman, serie que también dibujó, al igual que Wonder Woman, Invisibles y Fábulas. Con ese pedigrí de independientes y Vertigo, no es de extrañar que la miniserie haya ganado premios, incluido un Eisner a la mejor obra para todos los públicos. La verdad, no tengo ni idea de porque esto es para todo los públicos, si no es más simple ni menos violento que muchos comics de superhéroes, pero hay muy pocas cosas que se entienden de los Eisners.

Como el título indica (bueno, originalmente era Beasts of Burden, que literalmente significa Bestias de Carga, pero es un juego de palabras con el sitio donde transcurre), esta serie está protagonizada por animales. Pero no son animales antropomorficos tipo Disney o Warner o incluso como obras serias tipo Maus. Son animales, en concreto perros y gatos, como los de la vida normal, mismas proporciones y tamaños, que viven en un mundo normal donde son mascotas de humanos normales. La gracia es que la serie transcurre en una especie de realismo mágico. Mejor explicado, es similar a Buffy, excepto que los encargados de saber que hay magia negra en el mundo y ocuparse de que no afecte a inocentes, en vez de chicas adolescentes que fingen ser normales son un puñado de animales que son más listos de lo que parecen. Bueno, funcionan a nivel más local que el fin del mundo, pero es una idea similar. La manera de tratar a los animales es curiosa, porque queda claro que aparentemente transcurre en el mundo real, donde los animales se espera que actuen como, bueno, animales. Pero es obvio que aunque no lo sepan los animales, tienen inteligencia. De hecho, parece inteligencia humana, lo único es que su sociedad y conocimientos está a nivel tribal, aunque a cambio saben sobre magia y los humanos no. Hay una moraleja o dos claras en el planteamiento de todo esto, pero son sutiles y de fondo.

La estructura es similar en cada historia, y es simple. La cábala de animales protagonistas está tan tranquila en su parque, hasta que viene un animal con algún problema, normalmente mágico (aunque en algún caso no es así), y allá van a solucionarlo, como una especie de exorcistas, de especialistas mágicos, de John Constantine caninos. La cosa es, pese a que la historia está protagonizada por adorables perros y gatos parlantes, no significa que las historias sean tipo Disney en absoluto. De hecho, algo así como la mitad de las historias tienen un final triste, cuando no deprimente. Que es un buen equilibrio, suficiente para que no te confies, pero no para caer en el pesimismo predecible. Aún así, algunos finales pegan como un puñetazo en el estómago.

Las aventuras son una buena mezcla entre magia a la vieja usanza, natural, no de hechizos y talismanes complicados, y naturaleza. Los personajes, aunque dificiles de distinguir, porque hay un montón, todos parecidos, y no hay mucho espacio para establecerlos a todos, son muy agradables y protagonistas más que decentes, si no muy complejos. Y las historias, aunque no particularmente complejas, está muy bien montadas, montando en poco espacio su propio mundo, sus secundarios, su amenaza, su desarrollo y su impacto emocional. Algunos villanos están muy conseguidos, tanto animales como humanos, y hay suficiente variedad para que no se haga repetitivo. En general, es todo bastante disfrutable.

Eso es en gran parte gracias al dibujo de Thompson. Si leiste su historia en la novela gráfica de Fábulas, sabrás que sabe dibujar maravillosamente animales. Y eso hace. Lo más asombroso es que no sólo los hace adorables. Es que les hace capaz de expresar un gran rango de emociones humanas, pese a no salirse del realismo en ningún momento. Pero eso no es todo, las partes místicas son para quitar el aliento, y hasta los decorados tienen una cantidad de detalle y vida impresionante. Hasta el color es perfecto. Gráficamente, es uno de los mejores comics del año, eso está claro.

En conjunto, es un comic muy bien hecho, con mucho que disfrutar. Quizá no sea para todos, y quizá no todos lo disfruten igual (es probable que esté más enfocado a un público más joven que muchos otros comics, niños y chicas adolescentes, pero en otros aspectos tiene también muchas cosas en común con comics de Vertigo), pero no es para prejuzgarlo de antemano, ni mucho menos. Muy Recomendado (9)

Atomic Robo: El Letal Arte de la Ciencia

Quinto volumen de esta serie de miniseries, y a diferencia de las dos anteriores, esta es una sola historia en una misma época. Como la segunda, que también era una historia continua, es enteramente de flashback al pasado de Atomic Robo. En este caso, exceptuando la primera historia del volumen 3 (que también se menciona aquí), esta es la historia más antigua que hemos visto de Robo.

De hecho, precisamente, se podría decir que esta miniserie es el origen de Atomic Robo. No en el sentido de su creación, aunque también se dan algunos detalles, sino en que es como se convirtió en un aventurero. Así que la historia transcurre en los años 20-30, y evidentemente, siendo una aventura de la época, es en plan pulp. Tiene toda la aventura y emoción de las aventuras de esa época, con pistoleros, misterios y villanos con grandes planes rimbombantes, pero con la imaginación típica de Brian Clevinger. Así, conocemos al mentor de Robo, que es un aventurero bastante chulo, porque no sólo tiene todos los elementos habituales de los de la época, tiene un sentido del humor sarcástico genial, y una palabrería zen que queda bastante original, pero también apropiada. Su interacción con Robo es muy divertida, y llega a ser entrañable, además. Igualmente, la historia está perfectamente ambientada en la época, con muchas referencias apropiadas a cultura de entonces. Por supuesto, con ciencia exagerada, pero bien usada, de la época, y lo mismo para las personas reales que aparecen. En ningún otro comic vas a encontrar referencias a la guerra entre corriente alterna y corriente continua, pero transformadas en una aventura de acción.

Hablando de eso, después de cuatro miniseries, por fin conocemos al padre de Robo, la versión de este comic del Sr. Nikola Tesla, el científico más brillante del siglo XX. Y es tan genial como podías esperar. Es bastante fiel a como dicen que era en realidad, con un desorden obsesivo-compulsivo (si no autismo de bajo nivel) bastante evidente. Después de todo, es lo más cercano en la vida real a los científicos locos de los comics. (No confundir loco con malvado, eso si. Edison era el malvado, en la vida real) Pero Clevinger sabe humanizarlo, dejando claro que aunque tiene la cabeza en las nubes y muchas obsesiones, realmente es una buena persona debajo. Le da una buena mezcla entre ser un padre estricto con Robo y mostrar que le importa. Y su aportación final en la resolución queda muy chula, con una mezcla de genio y estilo. Ya se había mencionado en el vol.3 que tuvo aventuras fantásticas cuando era joven, y esto da más ganas de que algún día hagan flashbacks a esa época, aunque no salga Robo. Igualmente, la historia muestra perfectamente como Robo va creciendo. En vez de parecer un niño curioso como en el anterior flashback, o un adulto cínico como en el presente, o un aventurero ansioso como en los 40 en el vol.2, aquí tiene exactamente el equivalente de la edad donde los jóvenes tienen que empezar a tomar decisiones de futuro y desafiar a sus padres, y buscar su lugar en el mundo con nueva gente. La manera de hacer todo eso es rara, dada las circunstancias, pero queda perfectamente. Parte de eso es interacción con otro personaje, que es realmente adorable. Lo más interesante, de todas maneras es que, aunque todas las escenas son alegres y optimistas (demasiado, dada la época, pero hay que asumir que en el universo de esta serie, la gente es extrañamente abierta de mente con respecto a la humanidad de un robot), si has leido anteriores volúmenes, tiene una corriente oculta de tristeza, porque sabes que ese personaje no está años después, así que por fuerza tiene que acabar mal, tarde o temprano. Y si has leido anteriores volúmenes (que deberías), hay muchos guiños y conexiones a cosas que ya hemos visto pero pasarán después, como un enorme puzzle que Clevinger tiene montado en su cabeza y nos va contando poco a poco. Pero si no lo recuerdas, la historia es perfectamente comprensible y divertida y de por si.

Como extra, como en tomos anteriores, viene una historia corta más, que venía en el Especial del Día del Comic Grátis de 2011. En este caso, es el retorno del Dr. Dinosaurio, y como siempre, es desternillante. Además, tiene otro buen uso de la larga vida de Robo y el hecho de que la serie pueda pegar saltos en el tiempo, en este caso, al futuro.

El dibujo de Scott Wegener sigue siendo muy bueno, con una gran vis cómica, diseños apropiados y chulos, y expresiones demenciales, pero también emotivas cuando tienen que serlo. Puede meter montones de pequeños detalles de los que apenas te das cuenta, pero que contribuyen a hacer las escenas más divertidas o evocativas. Hay pocos dibujantes de estilo simple y caricaturesco que sean tan consistentes como Wegener, y muchos más famosos deberían aprender de él. Acaban de anunciar una serie de Atomic Robo con otros dibujantes, y francamente, va a ser muy difícil que estén a la altura.

Pero de momento, después de cinco volúmenes, la serie continua siendo de las mejores del mercado. No entiendo como una serie que vende tan poco (10 veces menos que la que menos vende de Marvel) puede no sólo mantenerse, manterse a color, periódica y barata, y publicandose en España cuando no se publican muchas otras cosas que venden más en EEUU. Supongo que la calidad ayuda, y probablemente gracias a eso venda a la larga mucho más en tomos. Sea como sea, que dure. Muy Recomendado (9)

Batman, Caballero Oscuro: Amanecer Dorado

Esta es la quinta serie de Batman, y la otra serie, además de Batman Inc, que tiene al Batman original en vez de al nuevo. De hecho, es la única que le tiene en solitario, en plan tradicional. Aún así, es una serie igual de gratuita, prescindible e innecesaria para Bruce Wayne, como el Batman de Tony Daniel es para Dick Grayson. Porque al igual que aquella, sólo existe como capricho para que un dibujante, que ni siquiera dibuja bien, pueda hacer una serie él solo, dibujando y lo que dicen que es escribiendo. Sólo que esta vez es aún más inutil, porque al menos la otra serie era pre-existente, esta existe únicamente para lucir a David Finch. Que ya debutó en Batman en el especial Retorno que vimos hace unos meses. Excepto que si has visto algún comic, que demonios, alguna ilustración hecha por Finch, sabes que lucirse, lo que se dice lucirse, se va a lucir poco.

Hay una regla que suele funcionar a la hora de predecir como van a ser los dibujantes metidos a autores completos. Si son buenos dibujantes, y dibujan correctamente a los personajes, narrando claramente y con diseños apropiados y con sentido, lo probable es que acaben escribiendo bien, o al menos con unos mínimos básicos de aceptabilidad. Si por lo contrario, la cagan en alguna o todas esas cosas, demuestran que no tienen gusto, esfuerzo, capacidad de contar cosas o directamente inteligencia, y sabes que va a ser un desastre. Finch, como ha demostrado ya muchas veces, apenas sabe dibujar, con una sola manera de dibujarlo todo, hipertrofiada y tremendamente desagradable, con muy poca capacidad para contar cosas más que las más simples, y un gusto para los diseños que hace dudar de su cordura. Es decir, está sacado de Image en los 90. Así que te puedes imaginar como va a ser esto. Para empezar, sólo hay 5 números en este tomo, porque son los que salieron antes del relanzamiento de todas las series de DC. Eso es la mitad del resto de series de Batman, que han sacado unos 10 números. La diferencia no es que esta serie saliera más tarde. Salieron todas a la vez. La diferencia es que Finch no se ha podido molestar más que en sacar un número cada dos meses. Bueno, ni eso, salieron 3 números en 8 meses, los últimos salieron más rápido porque tuvo que buscarse ayuda. Afortunadamente, esta clase de dibujantes siempre tiene clones, así que se saca a uno, un tal Fabok, para taparse el culo. Si todo esto te es familiar, es porque esta situación de gente que no sabe dibujar bien metiendose a escribir y dibujar, y no sacando las cosas, ya la pasamos hace años con gente como Liefeld o Madureira. Excepto que aquí encima lo ponen a hacer una historia que a lo mejor si le puede importar a alguien. Bueno, no, pero si a un personaje que si que le importa a alguien. (Por cierto, que menudo ojo tienen DC. Cogen un título que estamos acostumbrado a acompañar a historias de lujo, como la de Miller, o la última película… y se la dan a esto)

La historia es completamente convencional, como ya he dicho. No es ya que sea retro, es que podría haber transcurrido hace años. De hecho, transcurrió hace años, en el sentido de que prácticamente todos los elementos ya los hemos visto antes. Excepto los más estúpidos, claro. El título viene de la enésima chica importante del pasado que jamás había sido mencionada antes, una tal Dawn Golden. Para ser un nombre que es un juego de palabras, es bastante creible. Ahí acaba lo imaginativo, porque el personaje no tiene personalidad, ni historia, ni nada. Aparte del topicazo de sacarse del trasero a la chica. (Si, Bruce ha ligado con cientos de chicas, pero se supone que sólo un par le han importado lo más mínimo) Tiene un solo elemento de personalidad, que sustituye tener algún tipo de caracterización. Luego, no hace absolutamente nada en la historia más que ser algo que Batman tiene que rescatar. Es prácticamente indistinguible en la mayoría  de escenas de un objeto. Años de desarrollo de personajes femeninos con personalidad y carácter, incluso las que son civiles como Silver o Vicky Vale, ¿para que? Volvamos a los 40, donde las mujeres eran floreros. Vale, hay otro personaje femenino, y hace un poco más. Lo que hace es copiar tal cual escenas de Jason Todd y de Carrie Kelly. Sinceramente, espero que Finch no estuvieran intentado meterla a aspirante a Robin, porque carece de cualquier rasgo de personalidad o interés tampoco.

El resto del comic es Batman pegandose contra villanos. Y no haciendolo muy bien. ¿Hacer de detective? ¿Para que? ¿Usar la inteligencia? Está sobrevalorada. El Batman de Finch, aparte de hipertrofido y con venas a través del traje, sólo usa los puños, para romper cosas, principalmente huesos. Porque eso es lo que mola de Batman. En cuanto a los villanos, todos los que aparecen tienen exactamente la misma personalidad y motivación: Son malos y quieren hacer el mal. Incluidos personajes que habitualmente no son así. Es patético, no ya comparandolos con apariciones contemporaneas. Comparandolas con cualquiera, punto. Además, siendo dibujante salido de Top Cow, Finch tiene que poner monstruosidades en sus comics, por fuerza. Quiero decir, monstruos intencionados, no gente normal mal dibujada. Así que algunos personaje se transforman en monstruos. Algunos con explicación, otros no. Hay estrellas invitadas, con las que no se hace absolutamente nada más que escenas de pelea tontas, como todas. Indistinguibles de los villanos. Y el villano final se sale completamente del ambiente de Batman. No es que no se pueda hacer, el personaje es suficientemente flexible. Pero sale de la nada, sin apenas explicación, y es en plan Spawn, donde la magia es únicamente una excusa para tener monstruos más feos, puñetazos más fuertes, y no tener que molestarse en que la solución tenga sentido, porque es magia.

Una mierda que no vale el papel donde está impreso. Lo peor es que esta serie seguirá en la nueva DC, con coguionistas porque obviamente Finch no da más de si, pero coguionistas muy malos igualmente. Bueno, lo peor no es eso, lo peor es que esto es una muestra del estilo general de la nueva DC. Evitar a toda costa (2)

Cenicienta: Las Fábulas son para Siempre

Ya han cagado la traducción. El chiste de los títulos de las miniseries es que son homenajes a películas/novelas de James Bond. La primera era referencia a Desde Rusia Con Amor, esta es referencia a Diamonds Are Forever, en español, Diamantes para la Eternidad. Al traducirlo como lo han traducido, se pierde el chiste.

Esta es la segunda miniserie derivada de Fábulas protagonizada por Cenicienta. Al igual que con el primer spin-off, Jack de Fábulas, ya había habido números sueltos dedicados al personaje en la serie principal, que tuvieron cierto éxito, y demostraron que era viable dedicarle una miniserie propia. El formato de serie de miniseries permite que las ideas no se gasten tan rápido como con Jack, así que mejor. Tiene el mismo guionista que la primera, Chris Roberson, actual guionista de Superman, y de hecho, esa mini fue su debut en comics. La verdad es que se adapta perfectamente al universo de Fábulas. No solo da la completa sensación de estar leyendo una serie ambientada en el mismo universo, con el mismo personaje y reglas, a veces incluso te olvidas de que no escribe el propio Willingham. La historia no es realmente importante para las tramas de la serie principal, no es un sacapasta en ese sentido, pero si que explora más algunos personajes e introduce algo más de mitología. Como curiosidad, transcurre cuando el penúltimo tomo de Fábulas, antes del nº100.

Como he mencionado antes, estas miniseries son del mismo estilo de espionaje que las historias de James Bond. Sólo que con una protagonista femenina, y con magia añadida. Pero por lo demás, muy similar. Misma sensación de estilo y lujo enmascarando mentiras y brutalidad. Mismos viajes por todo tipo de lugares exóticos. Misma idea de ligarse a un miembro guapo del sexo opuesto del que no estás seguro de su lealtad en cada historia. Misma idea de los villanos con planes secretos rimbombantes. Mismas peleas cuerpo a cuerpo con ayuda de gadgets. (Lástima que ya no esté Frau Totenkinder para hacer de Q, y se ha llevado un cabo suelto de deber un favor con ella) En general, el mismo formato. Sólo que la protagonista tiene una personalidad distinta, con menos sentido del humor en algunas cosas, pero más humana en otras. Es decir, se nos mete en la cabeza de Cenicienta, y es buena compañía por lo general, no sólo proporciona exposición argumental. (Si Bond tuviera un monólogo interno como el que tiene Cenicienta, sería insoportablemente pagado de si mismo) Y los elementos de Fábulas dan para más originalidad sobre por donde pueden ir las cosas, pero Roberson no hace trampa, los elementos que solucionan la trama estaban presentado previamente en la historia, no se resuelve sacandose magia del trasero. En general es, como su inspiración, una historia rápida pero variada, superficial pero ingeniosa, y atractiva aunque con trasfondos interesantes.

El argumento principal de esta miniserie es enfrentar a Cenicienta a su número opuesto, la superespia del bando contrario. El “bando contrario”, obviamente el equivalente a la Unión Soviética durante la Guerra Fria, es una idea bastante chula que apenas llega a explorarse en esta mini, y es una pena, porque lo poco que se dice suena interesante y con posibilidad de explorar nuevos personajes. Quizá se deje para posibles secuelas. En cuanto a la nemesis de Cenicienta, es un personaje de cuento que ya había aparecido antes en el universo de Fábulas. Su actitud aquí es completamente distinta a su aparición anterior, pero Roberson explica satisfactoriamente el cambio. Más difícil de justificar es el cambio con respecto a como era el personaje en el cuento original. Si, era pequeña en el original, pero es que no se parece absolutamente en nada a la original, y la justificación queda un poco aleatoria. (Se podría argumentar que pasa lo mismo con Cenicienta, que es un personaje completamente distinto con el nombre del personaje de cuento. Ciertamente, es un problema del personaje, pero al menos tiene elementos estéticos de la original, y conserva el tema de comerse los marrones de otros) Pero si te abstraes de esa diferencia, queda una villana chula, con recursos interesantes, y que hace muy bien de nemesis para Cenicienta, no sólo por cierto parecido de leitmotivs, y por el hecho de que es igual de buena que ella en su trabajo; Como los mejores villanos, le hace plantearse dudas internas al héroe al compararse con el villano. Hay, además, un giro muy bien hecho hacia el final, de esos que resultan obvios en retrospectiva pero no la primera vez. (Ayuda que es algo que no suele hacerse. Ahora mismo sólo recuerdo un par de casos en comics, uno precisamente en Elementales, el primer comic de Willingham) Por otro lado, esta vez no hay un subargumento con secundarios en Villa Fábula. En vez de eso, la historia alterna la misión del presente con flashbacks a encuentros pasados entre Cindy y la villana, y complementa bastante bien la historia, aunque le falta algo de humor.

El dibujo es, como en la mini anterior, de Shawn McManus. McManus es veterano en Vertigo, habiendo colaborado en Sandman, y en Tesaliada, derivado de Sandman que fue, precisamente, uno de los primeros trabajos de Willingham para Vertigo. Su estilo es bastante similar al de los dibujantes de Jack de Fábulas, aunque algo más sólido y consistente en las figuras, y caricaturesco en las caras. No le da la impresión de una gran historia de acción, la verdad, pero conserva la mezcla de realismo con personajes fantásticos de Fábulas, y cuenta bien la historia y a los personajes, que ya es bastante.

Y con esto, ya se han publicado en España todos los tomos que se han publicado hasta ahora mismo en EEUU. (No contando la novela de prosa de Peter y Max, que si alguien sabe si la planean publicar, que lo diga) De todas maneras, en breve saldrá una tercera serie de Fábulas protagonizada por las mujeres de la serie, y ya se ha anunciado que una de las historias planeadas es una tercera saga de Cenicienta con este equipo creativo. Si te quedas con ganas de más Fábulas, esto probablemente saciará el apetito, sobre todo si te gusta la mezcla de acción con magia de anteriores historias de Cenicienta. Recomendado (8)

Flashpoint Nº1

Aquí está, la historia que lo cambiará todo. Para el que no lo sepa, este es el último comic del Universo DC tal y como lo conocemos. Cuando termine la miniserie de 5 números, el universo DC se reinicia.

Excepto que realmente no es eso. Esta siempre iba a ser la Gran Saga crossover de 2011, saliendo de las páginas del Flash de Geoff Johns, como ya se anunció al final del primer número de esa serie. Lo que pasa es que cuando se concibió y empezó a hacer, únicamente iba a ser eso. La idea de usarlo como excusa para relanzar el universo no llegó hasta bien entrado el proceso, con toda la saga menos el último número ya escrita. Así que si espera una buena explicación de todo eso, puedes esperar sentado. Y si quieres una última gran saga del Universo DC hasta ahora, lo llevas claro. Es decir, la primera vez que hicieron algo así, hicieron Crisis en Tierras Infinitas, que celebraba todo DC mediante una gran saga donde salía todo el mundo y aportaba algo. Igualmente, cuando se han cerrado etapas, se han hecho grandes historias conclusión, desde el “¿Qué le pasó al Hombre del Mañana?” con Superman, al Fin de una Era de la Legión de Superheroes clásica. Esta vez, no vamos a tener nada de eso. Si quieres despedirte de los personajes tal y como los conoces, tendrás que ir a los últimos números de las series regulares, (Flashpoint no tiene crossovers per se, tiene miniseries aparte) que en la mayoría de casos no estaban pensados como finales. Es lo que pasa cuando se hacen las cosas mal y con prisas. En vez de eso, la última historia del Universo DC es una historia que no es del Universo DC, es de un mundo alternativo.

Básicamente, esto es la versión DC de Dinastía de M. Porque fue tan buena idea la primera vez. Vale, no había nada de malo en la premisa de la historia, el problema era la ejecución. Pero Johns, pese a su decadencia, siempre promete un mínimo de coherencia. Así que aquí no hay inconsistencias y contrasentidos sobre si ha cambiado la historia, se ha modificado la realidad, ni huevos en vinagre. La historia ha cambiado, punto. La única manera de arreglarlo es viajando en el tiempo y cambiando el cambio que alguien ha hecho en el pasado. Llamandose la historia Flashpoint, te puedes imaginar quien parece ser el responsable del cambio, y quien es el único que recuerda la linea temporal original y tiene que arreglarlo. Básicamente, igual que Noche Más Oscura era una historia de Linterna Verde y sus cuerpos de colores extendida al resto del Universo DC, esto es una historia de Flash y sus viajes en el tiempo extendida al resto de DC.

Afortunadamente para la edición española, este primer número lleva los dos primeros americanos, porque la historia empieza tremendamente lenta, porque Johns se ha sumado a la moda de 2002. Es un número entero de Barry dandose cuenta de la idea básica de la miniserie, que los lectores notaron en la primera página, si no antes. Todo en esa parte es bastante predecible, y aunque no esta mal hecho, no se diferencia de todas las veces que se han hecho historias similares. Johns solía ser bastante mejor metiendo mucho más detalle, texto y guiños, cuando había universos cambiados, sólo hay que recordar Titanes del Mañana. La historia mejora con el final del primer capítulo, cuando realmente se pone en marcha, cuando Flash se pone a buscar ayuda. Hay un giro muy chulo con Batman, que marca mucho la dirección de la historia. Y aunque de nuevo, la historia podría ir más rápido, la interacción entre Barry y esta versión de Batman es bastante divertida, con un final inesperado que puede impactarte o hacer reir, pero bien. Eso ya es otra cosa.

De todas maneras, ese es sólo el núcleo de la historia. Mientras tanto, hay cortes a escenas en otras partes del mundo, donde vemos las versiones de otros personajes de DC, que sirven para contarnos como han cambiado las cosas, tanto para los personajes como para el mundo en general. El mundo en general no está mal. Johns no va por el manido mundo apocaliptico tipo Era de Apocalipsis. Es más como en Dinastía de M, que es ligeramente pero que el normal, pero puedes comprender porque mucha gente lo preferiría. El cambio fundamental en las lineas temporales no se dice, pero se deja entrever, y es una idea bastante buena para un mundo alternativo. A donde nos llevan esos cambios, sin embargo, es más discutible. El usar a personajes de segunda y tercera, renovados o en papeles nuevos, queda bastante bien, y hay presentaciones muy chulas. Por otro lado, uno de los argumentos principales requiere que dos de los héroes principales de DC se hayan convertido en villanos, lo que resulta muy difícil de tragar. Obviamente, todas estas escenas y personajes se desarrollaran en las 16 miniseries de 3 números de Flashpoint, y de ellas dependerá que tengan sentido los cambios o no. Pero claro, dado los equipos creativos cutres de la mayoría de miniseries, no se puede esperar mucho. Además, esta miniserie deberia poder leerse como una unidad independiente. De momento va bien, pero aún queda más de media historia.

El dibujo es de Andy Kubert, y se ha tirado más de año y medio para dibujar estas 150 páginas. Es curioso compararlo con Finch más arriba, porque tienen estilos similares. Ambos son noventeros, ambos van de gente enorme histriónica en primer plano siendo violenta. Pero al menos Kubert tiene unas bases sólidas, y sabe hacer a los personajes fluidos, la acción clara, los personajes distintos y los diseños reconocibles en vez de horteras. Por otro lado, el acabado es muy pobre, con figuras muy sueltas, detalles que bailan, y demasiadas rayas. Aparte de los problemas de estilo, claro. Después de cierta convergencia, Andy vuelve a ser el malo de los dos hermanos con diferencia.

De momento es una historia con detalles divertidos si te gusta el Universo DC o Flash. Pero dadas las circunstancias e historias recientes, es comprensible dudar de que vaya a llegar a buen puerto. Recomendado (7)

League of Extraordinary Gentlemen Century: 1969

Planeta se pone las pilas, y empieza su etapa post-DC con un gran lanzamiento, apenas 6 meses después de que saliera en EEUU. Esta es la segunda parte de la trilogía con las aventuras de lo que queda de la Liga de los Extraordinarios Caballeros en el siglo XX, que en principio será el final de la serie, o al menos de esta encarnación. (Recordemos que esta trilogía está publicada por la independiente Top Shelf en vez de DC, por eso se ha quedado los derechos Planeta)

No es la primera vez que Alan Moore visita esta parte del siglo en la serie. Ya se visitó poco antes en el Dossier Negro, que desgraciadamente, va a permanecer inédito aquí por tonterías de DC. Una pena, porque era bastante divertido, y al menos era creativo. Esta historia transcurre un poco después, y aunque argumentalmente continua la trama del Gran Malo que va saltando de cuerpo en cuerpo, es más una historia sobre la decadencia de la Liga, y el ambiente de la época. Pero, sobre todo, va sobre Moore metiendo miles de cameos y referencias que resultan muy interesantes, pero aportan más bien poco a la historia. Es difícil de ver hasta que punto ha dejado de ser una historia que tiene incorporados guiños, y ha empezado a ser una colección de guiños que tienen un argumento como excusa para colocarlos.

Tampoco ayuda que Moore en general no va por lo fácil con las apariciones. Estando ya en los 60, los personajes y situaciones ya los puede sacar más de cine y televisión, no sólo de literatura. Lo obvio habría sido poblar una Liga y sus villanos de los espías y aventureros predominantes en la época. Algo de eso hubo en el Dossier Negro (que también tenía a Inglaterra transformada en la Oceanía de 1984 en los años 50, porque por mucho que se empeñe a veces en ser fidedigno, va a retorcer los originales si le conviene a su historia), pero aquí busca personajes más rebuscados, por motivos que incluyen que muchos de los personajes más famosos no están en el dominio público. (También hay referencias a olvidadísimos personajes de comic británicos, pero ninguna a los mucho más famosos, deduce lo que quieras de eso) El resultado es que, entre unas cosas y otras, entre personajes sacados de películas con actores famosos, y personajes que son sosías de personas famosas (que es una manía que le entró desde el Dossier Negro también, donde estaba el Gran Dictador en vez de Hitler y así), el comic va casi enteramente de famosos de la época. Es decir, la mitad de la historia se la llevan Michael Caine y Mick Jagger. Bueno, eran importantes en Londrés en los 60, supongo. Por lo demás, cameos, más cameos, guiños y porno. Es decir, hay una escena en la que un personaje de un libro para niños (que demuestra que Moore no se lo ha leido, por cierto) abusa sexualmente de uno de los protagonistas. Oh, que mayor y maduro eres, Moore. Mezclas sexo y personajes para niños. Otra vez. Y metes otro montón de sexo escena si, escena también, venga a cuento o no. Si fueras cualquier otro y escribieras exactamente lo mismo, pensarían que eres un viejo verde obseso que perdió el rumbo hace tiempo. Y aún así, se cree moralmente provisto de la capacidad de quejarse cuando otros modifican ligeramente a sus personajes. Increible.

Vale, la historia va del movimiento hippie, así que cierto libertinaje era de esperar, pero aquí es que corta la historia una vez por escena, como una película porno. En cualquier caso, al igual que en el tomo anterior, Moore al menos tiene algo que decir sobre el espíritu de la época, envuelto entre los cameos y el porno. Lo que tiene que decir es que los hippies fracasaron, y consecuentemente, el mundo se fue al garete en los 70. Dejando aparte que no es precisamente una reflexión original (demonios, Austin Powers ya la hizo, de manera igual de efectiva, pero más divertida), es sólo parcialmente cierta, y además, es un análisis muy superficial. Pero claro, es una obra muy superficial. Lo mismo para el desarrollo de los personajes. De los tres protagonistas, sólo uno llega a desarrollarse como personaje de verdad, que es Mina. Allan tiene menos personalidad que en las minis originales, y nada de desarrollo, y Orlando únicamente está para hacer chistes históricos y que haya un trio con los protagonistas. Mina, por el contrario, si que tiene una historia personal, aunque muchas veces se deja de lado, y se cuenta únicamente en grandes rasgos, sin profundizar mucho. Si hubiera más historia, no quedaría mal. El problema es que es prácticamente todo el contenido emocional y personal que tiene el comic, y no es suficiente.

El dibujo de Kevin O’Neill sigue siendo muy efectivo, pero más en las escenas de cosas raras, con diseños y composiciones muy imaginativas, que en las de gente normal, donde es meramente bueno, aunque a veces los personajes no están del todo integrados en las escenas. Pero no atractivo. Nunca te vas a cansar más rápido de escenas de desnudos. Al menos es bueno haciendo reconocibles a los actores sin necesidad de ser fotorrealista, cosa importante en este volumen. Como siempre, al final del tomo hay una historia de texto, que como siempre, es un montón de referencias a libros y películas, en este caso sobre la Luna, sin ni siquiera molestarse aquí en contar una historia que vaya más allá de visitar sitios y describirlos.

Lo cual no quiere decir que el comic no pueda ser divertido, ver los cameos puede serlo bastante, sobre todo si los pillas. Y ciertamente es ingenioso y trabajado, es decir, le ha dado una letra alternativa a Sympathy for the Devil para la penúltima escena. Es completamente inutil, pero está trabajado. En general, tiene los mismos problemas que anteriores volúmenes, pero algunos potenciados más que otros. Es una tomadura de pelo artística de alguien que ha pasado su momento de gloria, pero podía ser peor. A ver como lo concluye en la parte final de la trilogia, 2009, que irá enteramente de cultura de la que está aislado. Lo sabremos en un año o así, si todo va bien. Recomendado (7)

Liga de la Justicia: Generación Perdida Nº3

Último tercio de la miniserie hermana del Día Más Brillante. A diferencia de esa historia, la idea de la historia estaba clara, y sigue una estructura bien definida y desarrollada. Maxwell Lord tiene todas las cartas en la mano, y va cumpliendo su elaborado plan, mientras que la antigua Liga de la Justicia Internacional van siendo empujados por él mientras intentan detenerle sin éxito. El tomo empieza con más de todo esto, con Booster y compañía contra la pared, enfrentandose a más secuaces, voluntarios o no, de Max. Las peleas están bien, y las situaciones y personajes son imaginativos, reflejando bien el paseo por el universo DC que estas series tienen que hacer (y que normalmente no hacen), aunque la verdad, después de 20 números, se vuelven ligeramente repetitivas. La interacción entre los protas es bastante buena y compensa. Entonces la historia se vuelve más oscura, y no funciona igual de bien. Porque se le da demasiadas vueltas a algo que no merecía tanto revuelo, y se podría haber hecho mejor en menos espacio. De hecho, se ha hecho así antes. Pero bueno, llega a una buena conclusión, que pone a los protas ya en camino a la recta final de la historia.

Como la portada (que era inevitable, con un gag gracioso) indica, en esa parte final, se incorporan algunos de los pesos pesados de la Liga de la Justicia de America. Tiene sentido. Al fin y al cabo, algunos de ellos fueron parte de la LJI, aunque no tan importante como los protas. Además, es un buen uso de Batman, ya que no sólo era de la LJI, es una clave de la historia, porque no estaba (en el) presente durante el lavado de cerebro global. Más problemático es el uso de Wonder Woman, que no estuvo en la LJI (no, tres números no cuentan), pero tiene una historia importante con Lord que rematar. En el tomo anterior fue un momento de ironía brillante, donde los planes de Max se frustraban porque, debido a acontecimientos de su propia serie, nadie recuerda a Diana igual que nadie le recuerda a él. Pero como esa enorme tontería de los recuerdos y los cambios de continuidad no se puede tratar aquí, se tiene que abandonar, y tener a Max tratando de vengarse de Diana igualmente. Excepto que es una Wonder Woman que no recuerda nada de haberle matado, así que no hay conflicto emocional. De hecho, es la Wonder Woman más sosa en 30 años, y sus escenas pierden un montón, estropeandose por culpa de las gilipolleces de Straczynski y las mierdas de editores lo que podría haber sido una gran revancha. En cuanto a Power Girl, se enlaza con el tomo del mes pasado de su serie, por algo estaba también escrito por Judd Winick. Hay una gran pelea entre la Liga y ella, y es bastante tonto, la verdad. ¿No debería darse cuenta que no son lo que le están diciendo que son inmediatamente? Se incluye también un número de su serie, el último que veremos aquí, supongo, y aunque está bien que se ponga porque enlaza con la historia, realmente el contenido se podría haber resumido en un par de páginas, y queda redundante. Al menos la participación de Kara en la historia queda merecida.

Y luego vienen los problemas. Hay uno gordo, y es que Winick trata a Jaquemate como si fuera Shield o menos. Lo cual aparte de estúpido (se dejan conquistar de la misma manera que ya lo hicieron anteriormente), es un desprecio a la serie de Jaquemate de Rucka, y un contradicción directa. Aquella serie era verdaderamente inteligente, explicando que una organización que busca el mayor nivel de seguridad de la Tierra, en un mundo con superhumanos, tenía todo tipo de protecciones preparadas para todo tipo de ataques, sean asaltos con super-armas, magia, viajes temporales, lo que sea. De hecho, había un número dedicado enteramente a eso, y hasta se mencionaba específicamente que se protegían contra ataques psíquicos como el de Lord. Pero aquí Winick se lo pasa todo por el forro, igual que sin ninguna explicación han desaparecido 3 de los 4 líderes de la organización. Es un insulto a la inteligencia. Incluso si no leiste aquella serie, queda ridículo que una organización a este nivel pueda ser conquistada por un tipo que sale de la nada y es obviamente corrupto a simple vista. Es decir, se llama Janus, por el amor de Dios. Es como sorprenderte de que alguien llamado Hades sea malo. Igualmente, seguimos con el reciclaje cutre de ideas de Cuenta Atrás a Crisis Infinita (no se suele recordar porque no colaboró en lo siguiente, pero Winick fue uno de los que escribieron ese especial, donde empezaba todo el montaje de Max como villano), y volvemos a los OMACs. Da igual cuantas veces los hayan desactivado, siempre hay más, porque si. Da igual que los hayan derrotado media docena de veces y ya no tengan la amenaza que tenían, y se hayan intentado nuevas ideas que se ignoran. Vuelven a repetir lo mismo. (Vale, para ser sinceros, hay una versión nueva al final, pero queda hortera más que otra cosa, y habría quedado mejor si no hubieran aparecido los otros OMAC antes)

También hay un número dedicado a la historia de Maxwell Lord. E igual que el de Hielo en el tomo anterior, es una cagada. Es decir, tiene una cosa buena, y es que confirma para los que lo habían interpretado mal (incluidos algunos guionistas) que Max realmente se reformó en la LJI, y no se volvió malo secretamente hasta después. Pero por otro lado, eso ya se explicó en su día, en la etapa de Gerard Jones en la serie, pero todo el mundo ignora ese detalle, pese a que se ha mencionado alguna vez la temporada en la que Max fue un cyborg, que es de esa misma historia. Aquí Winick le da exactamente la misma justificación, pero usando un evento motivador distinto, que intenta manipular las emociones para ser convincente, pero que tiene menos sentido. Además, volvemos a lo mismo de Hielo: Contradice directamente la historia original del personaje, que se suponía que era rico de nacimiento. Y lo que sustituye, aparte de encajar muy mal con el personaje, le hace más patético, no más interesante.

Y entonces, está el final. Es un final superheroico convencionl, con dos grandes enfrentamientos paralelos entre los buenos y los malos, donde casi cada héroe tiene su momento para brillar, y distintos elementos presentados a lo largo de la serie cobran importancia y se juntan para formar una conclusión. Va bastante bien, siendo climático y emocional. Y entonces… en vez de darle una gran conclusión, termina en un maldito cliffhanger. Es decir, después de 24 números, esperas que todo esto haya sido para ver como Max por fin recibe su cometido, ¿verdad? Eso sería lo lógico, ¿verdad? No en DC. En DC no saben hacer las cosas satisfactorias. Si DC fuera una prostituta, cada vez que fueras a llegar al orgasmo, se marcharía y te diría que volvieras mañana. Aparentemente, no puede haber una puñetera historia con un final. No puede haber un maldito villano que después de armar la gorda, sea detenido y pague por sus crimenes durante más de cinco minutos. No sólo no hay justicia en el universo DC, no pueden dejar descansar a los personajes. Así que la historia termina en un “Continuará en la nueva Liga de la Justicia Internacional”. Eso de por si sería ya malo. Pero el problema es que ese final se pensó antes de que en DC planearan su gran relanzamiento. Porque en DC no sólo tienen ideas horribles, las tienen a última hora, cuando hay que cambiar las cosas deprisa y corriendo. Así que si te interesaba, te vas a jorobar, porque jamás verás esa continuación. Porque aunque habrá una nueva LJI, y más reciclado del Proyecto OMAC, será en series distintas, porque en la nueva continuidad nada de esto ha valido. Así que has estado pagando por una historia que no tiene final, y nunca lo tendrá, porque ya no va a valer. Que debería ser una demostración de porque deberías tener puñeteras historias con puñeteros finales cerrados, porque no sabes con seguridad que vaya a poder continuarse. Pero obviamente, no aprenderán.

El dibujo es de los mismos 3 dibujantes, que han cumplido sin necesidad de suplencias. Joe Bennett es muy sólido, pero su manera de dibujar a las mujeres es problemática, donde se salta los diseños establecidos para fetichizarlas. Maldita gente así. Por su parte, Aaron Lopresti es muy sólido, y sin problemas. Incluso Fernando Dagnino ha mejorado a lo largo del año, y al final no queda nada mal, habiendo adquirido más solidez, y un estilo más marcado, similar a Darick Robertson. Poco se puede quejar uno del dibujo, algo cada vez más raro en DC.

Eso es lo más irritante de todo esto. Hay muchas cosas que apreciar de la miniserie, y pese a sus múltiples defectos, en líneas generales estaba bien. (Que es más de lo que se puede decir del Día Más Brillante… a quien le hubieran dicho hace un par de años que la serie de Winick habría sido mucho mejor que la de Johns, no se lo habría creido) Pero no se puede recomendar una historia que no termina, porque no es satisfactoria. Neutral (6)

Nuevos Titanes: Juegos

Esto es un proyecto muy especial, porque no es sólo es la reunión de Marv Wolfman y George Perez, creadores de los Titanes tal y como los conocemos hoy en día, y responsables del mayor éxito de ventas de DC durante casi todos los 80; No es sólo un extraño caso de novela gráfica original del Universo DC; Es una que lleva haciendose cerca de 25 años, y que casi nadie pensaba que fuera a terminarse. (Por eso tiene este enorme tamaño album, porque las Novelas Gráficas de la época tenían ese formato) La historia completa la cuentan los autores en los textos que acompañan a la historia, pero resumiendo: Wolfman y Perez querían reunirse para una segunda vuelta con los Nuevos Titanes. La idea original para la novela gráfica es lo que acabó siendo la saga que hicieron juntos en la serie regular, pero pronto pensaron una idea para una novela gráfica aparte, y Perez abandonó la serie regular precisamente para hacerla, con vistas a sacarla por el 89 o 90. Desgraciadamente, sólo se hicieron 70 de las 120 páginas (equivalente a 5 comics) que ocupaba antes de abandonar el proyecto. Repasa los correos de la época, se mencionaba en varias ocasiones. Afortunadamente, cuando Perez volvió a DC en 2004, se le propuso volver a ponerse el proyecto, y en el tiempo que ha tenido entre los muchisimos trabajos que ha tenido desde entonces, ha podido por fin terminarlo. Y el público se regocijó.

Es una obra curiosa, porque aunque el argumento se pensó hace más de 20 años, y buena parte está dibujada entonces, el resto es reciente, incluyendo no sólo parte del dibujo, también parte del argumento, incluido el final, y todos los diálogos y el color. Así que es una obra un poco esquizofrénica, porque transcurre en los 80, aún con Guerra Fria, y la primera escena se nota muchísimo que está ambientada en esa época. Sin embargo, el argumento general de que es más peligroso un terrorista fanático que un país enemigo, es muy del siglo XXI, al igual que la mentalidad de haberse convertido en el enemigo. Como los Nuevos Titanes transcurren en Nueva York, todo eso queda rarisimo en una historia que aún tiene el World Trade Center en pie, la verdad. Es un auténtico artefacto de dos épocas distintas. Lo mismo para las modas, tanto normales (contempla en mudo horror la mullet de Changeling) como superheroicas, con villanos sacados de modas de la época, pero con tecnojerigonza moderna. (Menos mal que ya habían diseñado a los malos, o en vez de villanos basados en videojuegos clásicos, se basaría en Twitter o algo así) Y más importante, se aplica también a los personajes. Obviamente, están como estaban a finales de los 80, antes de la Cacería de los Titanes. Pero es muy curioso verlos también escritos como se escribían entonces, que en algunos casos, es un gran contraste. Cyborg, Raven y Jericó tenían una personalidad mucho más definida. Nightwing y Troia estaban mucho más lejos de la sombra de sus mentores, después retrocedieron. Y como no todo puede ser bueno, todo el mundo y su abuela podía averiguar las identidades de Nightwing y Batman. Por último, si te interesan esas cosas, la novela gráfica no es canónica, porque la idea original era que pasaran ciertos cambios importantes que más tarde se verían reflejados en la serie regular, pero que la mayoría ya no pueden encajar por ninguna parte por cosas que pasaron luego. Por ejemplo, la historia de Danny Chase abandonando el grupo termina de manera completamente distinta. Curiosamente, muere un secundario que había dejado de aparecer en la serie regular, ahora entendemos porqué, su muerte estaba ya planeada hacía tiempo.

Pero aunque la historia está ambientada en la época donde se escribió, es perfectamente accesible. No tiene nada que ver con ninguna de las tramas de la época. Es de esas historias cerradas que vienen a ser como la historia definitiva de una serie, como si fuera Nuevos Titanes: La Pelicula. Hecha a lo grande, y con un argumento en plan serio. Se nota también que estaba pensada para leerse de un tirón, porque tiene una presentación muy larga: Los protagonistas no salen hasta casi la página 20, antes de eso, es ir preparando el terreno con la trama y los villanos. Si se hubiera publicado mensualmente, habría quedado como un timo, pero ahí está la gracia de escribir las cosas para el formato, no como hacen algunos ahora. El caso es que pese a que se hace todo a lo grande, no queda estirado, cada página cuenta algo, y gracias al formato, las viñetas multiples por página de Perez tienen espacio para respirar y lucirse. Realmente, da la sensación de estar leyendo un trabajo cuidado y de lujo.

Ahora bien, ¿es una buena historia? A medias. La premisa del villano es bastante buena. La revelación del final, sin embargo, sale un poco de ninguna parte. Si, tiene cierto sentido temático, y supongo que es mejor que la idea original de que fuera un villano nuevo que no sale hasta el final, pero manda a paseo el relativo realismo de la historia. Luego, los lacayos, para ser personajes nuevos, están bastante trabajados, con la idea de que cada uno encarna un tipo de juego distinto, y con motivaciones y orígenes variados. Pero esa variedad hace que algunos sean mejores ideas que otros. El de Changeling es bastante divertido (y exijo más apariciones de Ennui, el Asesino Existencial), pero el de Starfire habría estado anticuado entonces, mucho más ahora. Los demás oscilan por en medio entre trillados e interesantes. En cualquier caso, aunque como personajes no dan para mucho, si que le dan un buen ritmo a la trama de tener un situación desesperada, contrarreloj y en frentes múltiples. Se hace ligero de leer, pero con cierta tensión. En cuanto a la ejecución más concreta, los combates son bastante estándar de la época, es decir, anticuados, salvados por el dibujo. Los diálogos son decentes cuando van en serio, sin mucho lustre, pero cumplen cuando son sinceros y directos. Pero cuando Wolfman intenta lucirse, siendo gracioso o muy dramático, da un poco de vergüenza ajena. La caracterización si que es buena, eso si, da gusto volver a leer a los personajes así escritos. Sin desmerecer a guionistas posteriores, que algunos han hecho buenos trabajos con estos personajes, es como reencontrarse con viejos amigos, y la dinámica está suficientemente bien establecida incluso para los que la disfruten los que no leyeron la serie original. Especialmente da gusto ver, por primera vez en más de 20 años, una historia que hace buen uso de Jericó. Tiene el mejor gag del tomo, sin duda. Incluso Danny Chase, que fue una aportación muy irritante en su día, es tolerable aquí en vez de un mocoso.

El dibujo, por supuesto, no puede describirse de otra manera que precioso. Bueno, trabajado, detallado e impactante también serían buenas descripciones. Incluso innovador, por aquel entonces, las composiciones de página eran muy vanguardistas, e incluso hoy pocos intentan cosas así. Pero claro, es Perez, se podía esperar algo así. Lo más sorprendente es que tenemos un comic dibujado a lo largo de más de 20 años, con 3 entintadores distintos, y que no se noten inconsistencias. Es una mezcla muy buena del estilo de Perez de entonces, y el de ahora. Es un poco horterilla con los diseños, sobre todo los de mujeres, pero se puede pasar cuando todo es tan bonito. Sigue teniendo muy poco parangón en esto de los superhéroes. Y que dure.

Además, el tomo lleva como extra algo muy chulo y que deberian llevar todos los tomos caros, y es un Como Se Hizo. En este caso, no sólo cuentan el tempestuoso proceso para producir el comic, también incluye el argumento original, y comentarios sobre como y porqué lo han cambiado. Es fascinante si te gusta esa clase de cosas. Sólo faltaba el equivalente en dibujo, comparando páginas originales con modernas, para los fans del proceso de dibujo. La edición española, hay que decirlo, es perfectamente fiel a la original, y sólo 4 meses después de que se publicará en EEUU. (Si, los muy listos de DC llevaban 20 años produciendo la puñetera novela, y la publican el mes que sacaban 52 series nuevas. Hay que jorobarse) La traducción, eso si, tiene varios problemas bastante evitables si se molestaran en hacer las cosas bien.

Es el final de una era, la que será probablemente será la última colaboración entre Wolfman y Perez, su “¿Qué le Pasó al Hombre del Mañana?”, salvando las distancias. Es un detalle que hayan terminado esto por fin, un lujo demostrar que a veces puedes volver a casa, y fantástico que al menos uno de los conceptos que DC va a tirar a la basura pueda despedirse a lo grande. Los que no tengan nostalgia por la serie original, encontrarán cosas que disfrutar, sobre todo del dibujo. Pero los que la tengan, van a alucinar. Recomendado (8)

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

Crónicas de Wormwood: El Último Enemigo: Los mismos chistes de la anterior vez, pero peores, con aún menos contenido. No Recomendado (4)

Flash: Rumbo a Flashpoint: Muy poco que ver con Flashpoint, son sobre todo quejidos y pasar mucho tiempo para contar una historia no mala, pero si simple. Neutral (5)

Hellblazer de Peter Milligan Nº6: La habitual mezcla de humor y terror, y nuevos giros a los elementos clásicos de la serie. Vende muy bien a Epiphany como la mujer de John. Muy Recomendado (9)

Juez Dredd: Archivos Completos Nº4.1: Sólo media historia esta vez, porque es muy larga. Empieza bien, pero acaba yendo por sitios que no le pegan a la serie, y sólo a veces son historias ingeniosas. Buen dibujo. Recomendado (7)

Superman: Anillo Negro Nº2: Más enfrentamientos muy buenos con otros villanos, y un gran final que lo enlaza todo, y acaba siendo una de las historias definitivas de Luthor. Muy Recomendado (9)

Y eso es todo por esta semana. Unas cuantas semanas así, y reviento, así que no os acostumbreis. La semana que viene: Miedo Encarnado continua con Spiderman y otros. X-Men empieza nueva saga sobre no entender bien la evolución, y la gran saga de mutantes de este año empieza en X-Men: Cisma. O quizá no. Y terminan tanto Guerreros Secretos, como la encarnación actual de la línea Ultimate, incluido Ultimate Spiderman, de verdad. Con eso y alguna cosa más nos veremos. Saludos ligueros.