Criticas Reconstructivas: Semana del 23 al 29 de Enero

3 febrero, 2012

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, es la semana 2 de la Era de ECC publicando DC en España. Tenemos puntualmente el resto de novedades anunciadas para Enero. No se si llevaban algún criterio para distribuir que cosas en cada semana, pero si van a seguir asi, sacando el material distribuido en vez de todo de un tirón, mucho mejor. De todas maneras, parte de lo que comento esta semana ya había salido, es sólo que se agotó antes de que pudiera echarle un vistazo, y he tenido que esperar a que repusieran. Entre esas cosas, se encuentra el primer número de Flashpoint, que comento más abajo, que por algún motivo venía envuelto en plástico. Quizá es para que la peste de los cambios que vaticina no afecte a los demás comics todavía. En la contraportada incluye una planificación de cómo van a publicar el crossover de aquí a abril. Y en principio van a publicarlo todo excepto 4 de las 16 miniseries, y 1 de los especiales. Es decir, van a publicar el 75%. Vale, es mucho material, y no muy bueno, así que es normal que se dejen cosas. Excepto que ya empezamos a no publicar cosas usando criterios incomprensibles. Las cuatro minis que no van a publicar son: Legión del Mal, que es comprensible, porque no era muy buena, y los protas eran villanos. (No vaticina entonces muchas posibilidades para que editen el relanzamiento del Escuadrón Suicida, que es del mismo guionista, lo cual sería buena idea); Mundo de Flashpoint, que tampoco tiene autores ni protagonistas famosos, pero que si no la publican, la mayor parte del mapa que han publicado en todas las series va a quedarse sin explorar, porque era la serie que realmente exploraba la mayor parte del mundo de la historia; Frankenstein, que no es un personaje famoso (en comic, al menos), pero que tiene un autor prometedor, es de las pocas minis que eran potables y ha tenido suficiente éxito para que saquen una serie regular después. Que no tiene pinta de que vayan a publicar, entonces; Y lo más incomprensible, Siete Secretos, que aunque no tiene protagonistas famosos, tiene un equipo creativo de lujo, Milligan y Perez, y unas sensibilidades a lo Vertigo que aquí si que suelen tener éxito. Además, de nuevo, sirve un poco de introducción a otra nueva serie, Justice League Dark, que si no publican están tontos ya tan temprano, porque es de las que más ha vendido de las nuevas. En fin, habrá que esperar a ver que pasa, pero no me gustaría pensar que hemos pasado de la sarten para ir a las brasas.
En cuanto al resto, la abandonada Planeta saca un par de cosas, una que es un gran lanzamiento, que comento más abajo. Norma, que realmente sacó las cosas una semana antes, también tiene un par de cosas interesantes. Y también otras editoriales, espero que se convierta en habitual. Esta semana he tenido algo más de tiempo para mirar, y he ojeado cosas más raras, para un repaso de ellas, y como siempre, de los comics que no comentamos aquí, teneis el podcast. Recordar que también podeis encontrar el comentario del Previews de este mes aquí.
Nada más, pasamos a las reseñas. Esta semana: Angel: Inmortalidad Para Tontos, Animales de Burden Hill, Atomic Robo: El Letal Arte de la Ciencia, Batman Caballero Oscuro: Amanecer Dorado, Cenicientas: Las Fábulas son Para Siempre,  Flashpoint Nº1, League of Extraordinary Gentlemen Century: 1969, Liga de la Justicia: Generación Perdida Nº3 y Nuevos Titanes: Juegos.

Angel: Inmortalidad para Tontos

Norma continua con la edición de la serie de Angel de IDW, y esta vez toca un cambio de dirección bastante grande. El editor de la compañía, Brian Lynch, deja la serie por fin, y la deja en manos de un guionista de verdad, es decir, con experiencia. El elegido es Bill Willingham, que ha demostrado que sabe escribir grandes épicas que mezclan magia y mundo normal en Fábulas. Pero claro, también ha demostrado en el resto de sus últimos trabajos que es mucho peor cuando escribe personajes que no son suyos y no tiene libertad total.

A estas alturas de la serie, ya no hay ninguna pretensión de que esto sea realmente una continuación oficial de la serie de TV. Los argumentos e ideas de Whedon se quedaron años atrás, y ahora en principio tienen libertad para hacer más o menos lo que quieran, siempre que no se carguen demasiado a los protagonistas ni al universo compartido con Buffy. Pero claro, como ya sabemos, porque la serie de Buffy lleva adelanto, la historia de Angel y Spike va a continuar en Buffy. (Aunque Willingham no lo supiera cuando escribía esto) Así que no sólo sabemos que no puede pasarles nada terriblemente importante, sabemos que todo el status quo y secundarios de esta serie acaban desapareciendo de sus vidas después de que cancelen la serie en un año o así. Lo que sólo ayuda a dar aún más sensación de que todo esto no importa. Así que hay que tomarse esto como los antiguos comics de la franquicia, historias irrelevantes que hay que juzgarlas según sean entretenidas o no de por si.

Lo bueno es que al menos, Willingham capta bastante bien como funciona el mundo donde transcurre la serie, y su extraña mezcla de mundo normal con un mundo mágico justo debajo que no es público pero que mucha gente conoce. Igualmente, hace buen uso del status quo heredado de Tras la Caida, con Angel siendo una figura pública, tanto como héroe como vampiro. Hay un par de argumentos sacados de eso que son bastante buenas ideas, aunque no llegue a explorarlas bien del todo. Acaban metiendo a Angel en una situación en la que ya estuvo en la serie, pero al menos va más en plan chiste recurrente que copia. En cualquier caso, Angel está bien escrito.

En cuanto a los demás personajes, Willingham no hace ningún gran cambio, y tiene a la plantilla heredada de sus predecesores. Eso si, se nota perfectamente a quien está interesado en usar, porque aunque aparecen los dos personajes nuevos creados por Lynch y demás, no sólo no aportan nada, ni explican quienes son. Willingham, comprensiblemente, quiere usar a los personajes buenos, a los de la serie. Concretamente, a los sobrenaturales, porque Kate y Gunn tampoco aportan mucho, y hacen de comparsas genéricos. La verdad, queda un poco chapucero tener tanto personaje que está de morralla, lo suyo sería dejar solo a aquellos de los que tienes cosas que contar, pero es la pega de cargar con cosas de otros. El caso es que la historia es de Angel, Spike, Connor e Illyria. Spike, como suele pasar, sigue estando bien escrito y sigue siendo divertido. Tiene su propia subtrama, y no está mal, aunque no interactue mucho con los otros personajes, que es cuando tiene más gracia y más sustancia. Para Connor tiene algunas ideas, pero se queda a medias. La caracterización está bien, siguiendo la estela del desarrollo reciente. En cuanto a Illyria, es la que más le cuesta, en el sentido de que no parece haberle entendido bien. Para empezar, no parece entender que realmente es un demonio inmortal, dandole características que parecen más apropiadas al cuerpo femenino que tiene, o a otras especies. Igualmente, parece que entiende perfectamente las costumbres humanas pero no las comparte, en vez de parecerle extrañas. Así que superficialmente parece que capta al personaje, pero en el fondo no hace bien las idiosincrasias. Así que su parte en la historia, igual que su interacción con los demás, no funciona bien.

En cuanto a la historia, o lo que pasa por ella, acaba siendo una excusa para hacer tiempo, y del montón. Supongo que es el equivalente a un capítulo de presentación de una serie. Excepto que dura mucho más. El argumento es más disperso, y hay demasiados personajes que no hacen nada, o sus historias no intersectan o parecen ir encaminadas. Básicamente, no hay una idea central importante que capte la atención mientras pasan los subargumentos, que es como funcionaba bien la serie original.

En el dibujo, por fin han cogido a un dibujante de verdad. Es decir, uno que ha trabajado profesionalmente antes. Es Brian Denham, que hizo cosas para Marvel, como la excelente Iron Man: Hipervelocidad. Resumiendo: Ojalá le hubieran contratado antes, porque el primer año de la serie bien que necesitaba un dibujante con las cosas claras. Aunque el acabado no tiene la calidad que en Marvel, al menos hace figuras sólidas y consistentes (si bien no hace los parecidos con los actores que hace Jeanty en Buffy) y acción clara. Que es más de lo que habíamos tenido en la serie hasta ahora.

Se nota que en IDW le estaban poniendo un esfuerzo, con un equipo creativo de más categoría. Desgraciadamente, al menos de momento, no termina de ser particularmente bueno. Neutral (6)

Animales de Burden Hill

Esto salió el mes pasado, pero como el formato y la portada parecían venir de Europa, se me pasó. Eso me pasa por no mirar con cuidado, independientemente de las apariencias.

Esto es una miniserie de 4 números, más historias sueltas de antologías, publicada por Dark Horse, aunque es de creación propia, de lo poco que hay así en Dark Horse. Está escrito por Evan Dorkin, que no es conocido aquí, pero en EEUU es un independiente popular, con una serie esporádica que lleva décadas, Milk & Cheese. Aquí se le ha visto en las antologías de Bizarro Comics y poco más, aunque escribió para la serie de animación de Superman. Cocrea y dibuja Jill Thompson, que también tenía una serie aclamada independiente, Scary Godmother, pero es más conocida por un par de novelas gráficas dedicadas a personajes de Sandman, serie que también dibujó, al igual que Wonder Woman, Invisibles y Fábulas. Con ese pedigrí de independientes y Vertigo, no es de extrañar que la miniserie haya ganado premios, incluido un Eisner a la mejor obra para todos los públicos. La verdad, no tengo ni idea de porque esto es para todo los públicos, si no es más simple ni menos violento que muchos comics de superhéroes, pero hay muy pocas cosas que se entienden de los Eisners.

Como el título indica (bueno, originalmente era Beasts of Burden, que literalmente significa Bestias de Carga, pero es un juego de palabras con el sitio donde transcurre), esta serie está protagonizada por animales. Pero no son animales antropomorficos tipo Disney o Warner o incluso como obras serias tipo Maus. Son animales, en concreto perros y gatos, como los de la vida normal, mismas proporciones y tamaños, que viven en un mundo normal donde son mascotas de humanos normales. La gracia es que la serie transcurre en una especie de realismo mágico. Mejor explicado, es similar a Buffy, excepto que los encargados de saber que hay magia negra en el mundo y ocuparse de que no afecte a inocentes, en vez de chicas adolescentes que fingen ser normales son un puñado de animales que son más listos de lo que parecen. Bueno, funcionan a nivel más local que el fin del mundo, pero es una idea similar. La manera de tratar a los animales es curiosa, porque queda claro que aparentemente transcurre en el mundo real, donde los animales se espera que actuen como, bueno, animales. Pero es obvio que aunque no lo sepan los animales, tienen inteligencia. De hecho, parece inteligencia humana, lo único es que su sociedad y conocimientos está a nivel tribal, aunque a cambio saben sobre magia y los humanos no. Hay una moraleja o dos claras en el planteamiento de todo esto, pero son sutiles y de fondo.

La estructura es similar en cada historia, y es simple. La cábala de animales protagonistas está tan tranquila en su parque, hasta que viene un animal con algún problema, normalmente mágico (aunque en algún caso no es así), y allá van a solucionarlo, como una especie de exorcistas, de especialistas mágicos, de John Constantine caninos. La cosa es, pese a que la historia está protagonizada por adorables perros y gatos parlantes, no significa que las historias sean tipo Disney en absoluto. De hecho, algo así como la mitad de las historias tienen un final triste, cuando no deprimente. Que es un buen equilibrio, suficiente para que no te confies, pero no para caer en el pesimismo predecible. Aún así, algunos finales pegan como un puñetazo en el estómago.

Las aventuras son una buena mezcla entre magia a la vieja usanza, natural, no de hechizos y talismanes complicados, y naturaleza. Los personajes, aunque dificiles de distinguir, porque hay un montón, todos parecidos, y no hay mucho espacio para establecerlos a todos, son muy agradables y protagonistas más que decentes, si no muy complejos. Y las historias, aunque no particularmente complejas, está muy bien montadas, montando en poco espacio su propio mundo, sus secundarios, su amenaza, su desarrollo y su impacto emocional. Algunos villanos están muy conseguidos, tanto animales como humanos, y hay suficiente variedad para que no se haga repetitivo. En general, es todo bastante disfrutable.

Eso es en gran parte gracias al dibujo de Thompson. Si leiste su historia en la novela gráfica de Fábulas, sabrás que sabe dibujar maravillosamente animales. Y eso hace. Lo más asombroso es que no sólo los hace adorables. Es que les hace capaz de expresar un gran rango de emociones humanas, pese a no salirse del realismo en ningún momento. Pero eso no es todo, las partes místicas son para quitar el aliento, y hasta los decorados tienen una cantidad de detalle y vida impresionante. Hasta el color es perfecto. Gráficamente, es uno de los mejores comics del año, eso está claro.

En conjunto, es un comic muy bien hecho, con mucho que disfrutar. Quizá no sea para todos, y quizá no todos lo disfruten igual (es probable que esté más enfocado a un público más joven que muchos otros comics, niños y chicas adolescentes, pero en otros aspectos tiene también muchas cosas en común con comics de Vertigo), pero no es para prejuzgarlo de antemano, ni mucho menos. Muy Recomendado (9)

Atomic Robo: El Letal Arte de la Ciencia

Quinto volumen de esta serie de miniseries, y a diferencia de las dos anteriores, esta es una sola historia en una misma época. Como la segunda, que también era una historia continua, es enteramente de flashback al pasado de Atomic Robo. En este caso, exceptuando la primera historia del volumen 3 (que también se menciona aquí), esta es la historia más antigua que hemos visto de Robo.

De hecho, precisamente, se podría decir que esta miniserie es el origen de Atomic Robo. No en el sentido de su creación, aunque también se dan algunos detalles, sino en que es como se convirtió en un aventurero. Así que la historia transcurre en los años 20-30, y evidentemente, siendo una aventura de la época, es en plan pulp. Tiene toda la aventura y emoción de las aventuras de esa época, con pistoleros, misterios y villanos con grandes planes rimbombantes, pero con la imaginación típica de Brian Clevinger. Así, conocemos al mentor de Robo, que es un aventurero bastante chulo, porque no sólo tiene todos los elementos habituales de los de la época, tiene un sentido del humor sarcástico genial, y una palabrería zen que queda bastante original, pero también apropiada. Su interacción con Robo es muy divertida, y llega a ser entrañable, además. Igualmente, la historia está perfectamente ambientada en la época, con muchas referencias apropiadas a cultura de entonces. Por supuesto, con ciencia exagerada, pero bien usada, de la época, y lo mismo para las personas reales que aparecen. En ningún otro comic vas a encontrar referencias a la guerra entre corriente alterna y corriente continua, pero transformadas en una aventura de acción.

Hablando de eso, después de cuatro miniseries, por fin conocemos al padre de Robo, la versión de este comic del Sr. Nikola Tesla, el científico más brillante del siglo XX. Y es tan genial como podías esperar. Es bastante fiel a como dicen que era en realidad, con un desorden obsesivo-compulsivo (si no autismo de bajo nivel) bastante evidente. Después de todo, es lo más cercano en la vida real a los científicos locos de los comics. (No confundir loco con malvado, eso si. Edison era el malvado, en la vida real) Pero Clevinger sabe humanizarlo, dejando claro que aunque tiene la cabeza en las nubes y muchas obsesiones, realmente es una buena persona debajo. Le da una buena mezcla entre ser un padre estricto con Robo y mostrar que le importa. Y su aportación final en la resolución queda muy chula, con una mezcla de genio y estilo. Ya se había mencionado en el vol.3 que tuvo aventuras fantásticas cuando era joven, y esto da más ganas de que algún día hagan flashbacks a esa época, aunque no salga Robo. Igualmente, la historia muestra perfectamente como Robo va creciendo. En vez de parecer un niño curioso como en el anterior flashback, o un adulto cínico como en el presente, o un aventurero ansioso como en los 40 en el vol.2, aquí tiene exactamente el equivalente de la edad donde los jóvenes tienen que empezar a tomar decisiones de futuro y desafiar a sus padres, y buscar su lugar en el mundo con nueva gente. La manera de hacer todo eso es rara, dada las circunstancias, pero queda perfectamente. Parte de eso es interacción con otro personaje, que es realmente adorable. Lo más interesante, de todas maneras es que, aunque todas las escenas son alegres y optimistas (demasiado, dada la época, pero hay que asumir que en el universo de esta serie, la gente es extrañamente abierta de mente con respecto a la humanidad de un robot), si has leido anteriores volúmenes, tiene una corriente oculta de tristeza, porque sabes que ese personaje no está años después, así que por fuerza tiene que acabar mal, tarde o temprano. Y si has leido anteriores volúmenes (que deberías), hay muchos guiños y conexiones a cosas que ya hemos visto pero pasarán después, como un enorme puzzle que Clevinger tiene montado en su cabeza y nos va contando poco a poco. Pero si no lo recuerdas, la historia es perfectamente comprensible y divertida y de por si.

Como extra, como en tomos anteriores, viene una historia corta más, que venía en el Especial del Día del Comic Grátis de 2011. En este caso, es el retorno del Dr. Dinosaurio, y como siempre, es desternillante. Además, tiene otro buen uso de la larga vida de Robo y el hecho de que la serie pueda pegar saltos en el tiempo, en este caso, al futuro.

El dibujo de Scott Wegener sigue siendo muy bueno, con una gran vis cómica, diseños apropiados y chulos, y expresiones demenciales, pero también emotivas cuando tienen que serlo. Puede meter montones de pequeños detalles de los que apenas te das cuenta, pero que contribuyen a hacer las escenas más divertidas o evocativas. Hay pocos dibujantes de estilo simple y caricaturesco que sean tan consistentes como Wegener, y muchos más famosos deberían aprender de él. Acaban de anunciar una serie de Atomic Robo con otros dibujantes, y francamente, va a ser muy difícil que estén a la altura.

Pero de momento, después de cinco volúmenes, la serie continua siendo de las mejores del mercado. No entiendo como una serie que vende tan poco (10 veces menos que la que menos vende de Marvel) puede no sólo mantenerse, manterse a color, periódica y barata, y publicandose en España cuando no se publican muchas otras cosas que venden más en EEUU. Supongo que la calidad ayuda, y probablemente gracias a eso venda a la larga mucho más en tomos. Sea como sea, que dure. Muy Recomendado (9)

Batman, Caballero Oscuro: Amanecer Dorado

Esta es la quinta serie de Batman, y la otra serie, además de Batman Inc, que tiene al Batman original en vez de al nuevo. De hecho, es la única que le tiene en solitario, en plan tradicional. Aún así, es una serie igual de gratuita, prescindible e innecesaria para Bruce Wayne, como el Batman de Tony Daniel es para Dick Grayson. Porque al igual que aquella, sólo existe como capricho para que un dibujante, que ni siquiera dibuja bien, pueda hacer una serie él solo, dibujando y lo que dicen que es escribiendo. Sólo que esta vez es aún más inutil, porque al menos la otra serie era pre-existente, esta existe únicamente para lucir a David Finch. Que ya debutó en Batman en el especial Retorno que vimos hace unos meses. Excepto que si has visto algún comic, que demonios, alguna ilustración hecha por Finch, sabes que lucirse, lo que se dice lucirse, se va a lucir poco.

Hay una regla que suele funcionar a la hora de predecir como van a ser los dibujantes metidos a autores completos. Si son buenos dibujantes, y dibujan correctamente a los personajes, narrando claramente y con diseños apropiados y con sentido, lo probable es que acaben escribiendo bien, o al menos con unos mínimos básicos de aceptabilidad. Si por lo contrario, la cagan en alguna o todas esas cosas, demuestran que no tienen gusto, esfuerzo, capacidad de contar cosas o directamente inteligencia, y sabes que va a ser un desastre. Finch, como ha demostrado ya muchas veces, apenas sabe dibujar, con una sola manera de dibujarlo todo, hipertrofiada y tremendamente desagradable, con muy poca capacidad para contar cosas más que las más simples, y un gusto para los diseños que hace dudar de su cordura. Es decir, está sacado de Image en los 90. Así que te puedes imaginar como va a ser esto. Para empezar, sólo hay 5 números en este tomo, porque son los que salieron antes del relanzamiento de todas las series de DC. Eso es la mitad del resto de series de Batman, que han sacado unos 10 números. La diferencia no es que esta serie saliera más tarde. Salieron todas a la vez. La diferencia es que Finch no se ha podido molestar más que en sacar un número cada dos meses. Bueno, ni eso, salieron 3 números en 8 meses, los últimos salieron más rápido porque tuvo que buscarse ayuda. Afortunadamente, esta clase de dibujantes siempre tiene clones, así que se saca a uno, un tal Fabok, para taparse el culo. Si todo esto te es familiar, es porque esta situación de gente que no sabe dibujar bien metiendose a escribir y dibujar, y no sacando las cosas, ya la pasamos hace años con gente como Liefeld o Madureira. Excepto que aquí encima lo ponen a hacer una historia que a lo mejor si le puede importar a alguien. Bueno, no, pero si a un personaje que si que le importa a alguien. (Por cierto, que menudo ojo tienen DC. Cogen un título que estamos acostumbrado a acompañar a historias de lujo, como la de Miller, o la última película… y se la dan a esto)

La historia es completamente convencional, como ya he dicho. No es ya que sea retro, es que podría haber transcurrido hace años. De hecho, transcurrió hace años, en el sentido de que prácticamente todos los elementos ya los hemos visto antes. Excepto los más estúpidos, claro. El título viene de la enésima chica importante del pasado que jamás había sido mencionada antes, una tal Dawn Golden. Para ser un nombre que es un juego de palabras, es bastante creible. Ahí acaba lo imaginativo, porque el personaje no tiene personalidad, ni historia, ni nada. Aparte del topicazo de sacarse del trasero a la chica. (Si, Bruce ha ligado con cientos de chicas, pero se supone que sólo un par le han importado lo más mínimo) Tiene un solo elemento de personalidad, que sustituye tener algún tipo de caracterización. Luego, no hace absolutamente nada en la historia más que ser algo que Batman tiene que rescatar. Es prácticamente indistinguible en la mayoría  de escenas de un objeto. Años de desarrollo de personajes femeninos con personalidad y carácter, incluso las que son civiles como Silver o Vicky Vale, ¿para que? Volvamos a los 40, donde las mujeres eran floreros. Vale, hay otro personaje femenino, y hace un poco más. Lo que hace es copiar tal cual escenas de Jason Todd y de Carrie Kelly. Sinceramente, espero que Finch no estuvieran intentado meterla a aspirante a Robin, porque carece de cualquier rasgo de personalidad o interés tampoco.

El resto del comic es Batman pegandose contra villanos. Y no haciendolo muy bien. ¿Hacer de detective? ¿Para que? ¿Usar la inteligencia? Está sobrevalorada. El Batman de Finch, aparte de hipertrofido y con venas a través del traje, sólo usa los puños, para romper cosas, principalmente huesos. Porque eso es lo que mola de Batman. En cuanto a los villanos, todos los que aparecen tienen exactamente la misma personalidad y motivación: Son malos y quieren hacer el mal. Incluidos personajes que habitualmente no son así. Es patético, no ya comparandolos con apariciones contemporaneas. Comparandolas con cualquiera, punto. Además, siendo dibujante salido de Top Cow, Finch tiene que poner monstruosidades en sus comics, por fuerza. Quiero decir, monstruos intencionados, no gente normal mal dibujada. Así que algunos personaje se transforman en monstruos. Algunos con explicación, otros no. Hay estrellas invitadas, con las que no se hace absolutamente nada más que escenas de pelea tontas, como todas. Indistinguibles de los villanos. Y el villano final se sale completamente del ambiente de Batman. No es que no se pueda hacer, el personaje es suficientemente flexible. Pero sale de la nada, sin apenas explicación, y es en plan Spawn, donde la magia es únicamente una excusa para tener monstruos más feos, puñetazos más fuertes, y no tener que molestarse en que la solución tenga sentido, porque es magia.

Una mierda que no vale el papel donde está impreso. Lo peor es que esta serie seguirá en la nueva DC, con coguionistas porque obviamente Finch no da más de si, pero coguionistas muy malos igualmente. Bueno, lo peor no es eso, lo peor es que esto es una muestra del estilo general de la nueva DC. Evitar a toda costa (2)

Cenicienta: Las Fábulas son para Siempre

Ya han cagado la traducción. El chiste de los títulos de las miniseries es que son homenajes a películas/novelas de James Bond. La primera era referencia a Desde Rusia Con Amor, esta es referencia a Diamonds Are Forever, en español, Diamantes para la Eternidad. Al traducirlo como lo han traducido, se pierde el chiste.

Esta es la segunda miniserie derivada de Fábulas protagonizada por Cenicienta. Al igual que con el primer spin-off, Jack de Fábulas, ya había habido números sueltos dedicados al personaje en la serie principal, que tuvieron cierto éxito, y demostraron que era viable dedicarle una miniserie propia. El formato de serie de miniseries permite que las ideas no se gasten tan rápido como con Jack, así que mejor. Tiene el mismo guionista que la primera, Chris Roberson, actual guionista de Superman, y de hecho, esa mini fue su debut en comics. La verdad es que se adapta perfectamente al universo de Fábulas. No solo da la completa sensación de estar leyendo una serie ambientada en el mismo universo, con el mismo personaje y reglas, a veces incluso te olvidas de que no escribe el propio Willingham. La historia no es realmente importante para las tramas de la serie principal, no es un sacapasta en ese sentido, pero si que explora más algunos personajes e introduce algo más de mitología. Como curiosidad, transcurre cuando el penúltimo tomo de Fábulas, antes del nº100.

Como he mencionado antes, estas miniseries son del mismo estilo de espionaje que las historias de James Bond. Sólo que con una protagonista femenina, y con magia añadida. Pero por lo demás, muy similar. Misma sensación de estilo y lujo enmascarando mentiras y brutalidad. Mismos viajes por todo tipo de lugares exóticos. Misma idea de ligarse a un miembro guapo del sexo opuesto del que no estás seguro de su lealtad en cada historia. Misma idea de los villanos con planes secretos rimbombantes. Mismas peleas cuerpo a cuerpo con ayuda de gadgets. (Lástima que ya no esté Frau Totenkinder para hacer de Q, y se ha llevado un cabo suelto de deber un favor con ella) En general, el mismo formato. Sólo que la protagonista tiene una personalidad distinta, con menos sentido del humor en algunas cosas, pero más humana en otras. Es decir, se nos mete en la cabeza de Cenicienta, y es buena compañía por lo general, no sólo proporciona exposición argumental. (Si Bond tuviera un monólogo interno como el que tiene Cenicienta, sería insoportablemente pagado de si mismo) Y los elementos de Fábulas dan para más originalidad sobre por donde pueden ir las cosas, pero Roberson no hace trampa, los elementos que solucionan la trama estaban presentado previamente en la historia, no se resuelve sacandose magia del trasero. En general es, como su inspiración, una historia rápida pero variada, superficial pero ingeniosa, y atractiva aunque con trasfondos interesantes.

El argumento principal de esta miniserie es enfrentar a Cenicienta a su número opuesto, la superespia del bando contrario. El “bando contrario”, obviamente el equivalente a la Unión Soviética durante la Guerra Fria, es una idea bastante chula que apenas llega a explorarse en esta mini, y es una pena, porque lo poco que se dice suena interesante y con posibilidad de explorar nuevos personajes. Quizá se deje para posibles secuelas. En cuanto a la nemesis de Cenicienta, es un personaje de cuento que ya había aparecido antes en el universo de Fábulas. Su actitud aquí es completamente distinta a su aparición anterior, pero Roberson explica satisfactoriamente el cambio. Más difícil de justificar es el cambio con respecto a como era el personaje en el cuento original. Si, era pequeña en el original, pero es que no se parece absolutamente en nada a la original, y la justificación queda un poco aleatoria. (Se podría argumentar que pasa lo mismo con Cenicienta, que es un personaje completamente distinto con el nombre del personaje de cuento. Ciertamente, es un problema del personaje, pero al menos tiene elementos estéticos de la original, y conserva el tema de comerse los marrones de otros) Pero si te abstraes de esa diferencia, queda una villana chula, con recursos interesantes, y que hace muy bien de nemesis para Cenicienta, no sólo por cierto parecido de leitmotivs, y por el hecho de que es igual de buena que ella en su trabajo; Como los mejores villanos, le hace plantearse dudas internas al héroe al compararse con el villano. Hay, además, un giro muy bien hecho hacia el final, de esos que resultan obvios en retrospectiva pero no la primera vez. (Ayuda que es algo que no suele hacerse. Ahora mismo sólo recuerdo un par de casos en comics, uno precisamente en Elementales, el primer comic de Willingham) Por otro lado, esta vez no hay un subargumento con secundarios en Villa Fábula. En vez de eso, la historia alterna la misión del presente con flashbacks a encuentros pasados entre Cindy y la villana, y complementa bastante bien la historia, aunque le falta algo de humor.

El dibujo es, como en la mini anterior, de Shawn McManus. McManus es veterano en Vertigo, habiendo colaborado en Sandman, y en Tesaliada, derivado de Sandman que fue, precisamente, uno de los primeros trabajos de Willingham para Vertigo. Su estilo es bastante similar al de los dibujantes de Jack de Fábulas, aunque algo más sólido y consistente en las figuras, y caricaturesco en las caras. No le da la impresión de una gran historia de acción, la verdad, pero conserva la mezcla de realismo con personajes fantásticos de Fábulas, y cuenta bien la historia y a los personajes, que ya es bastante.

Y con esto, ya se han publicado en España todos los tomos que se han publicado hasta ahora mismo en EEUU. (No contando la novela de prosa de Peter y Max, que si alguien sabe si la planean publicar, que lo diga) De todas maneras, en breve saldrá una tercera serie de Fábulas protagonizada por las mujeres de la serie, y ya se ha anunciado que una de las historias planeadas es una tercera saga de Cenicienta con este equipo creativo. Si te quedas con ganas de más Fábulas, esto probablemente saciará el apetito, sobre todo si te gusta la mezcla de acción con magia de anteriores historias de Cenicienta. Recomendado (8)

Flashpoint Nº1

Aquí está, la historia que lo cambiará todo. Para el que no lo sepa, este es el último comic del Universo DC tal y como lo conocemos. Cuando termine la miniserie de 5 números, el universo DC se reinicia.

Excepto que realmente no es eso. Esta siempre iba a ser la Gran Saga crossover de 2011, saliendo de las páginas del Flash de Geoff Johns, como ya se anunció al final del primer número de esa serie. Lo que pasa es que cuando se concibió y empezó a hacer, únicamente iba a ser eso. La idea de usarlo como excusa para relanzar el universo no llegó hasta bien entrado el proceso, con toda la saga menos el último número ya escrita. Así que si espera una buena explicación de todo eso, puedes esperar sentado. Y si quieres una última gran saga del Universo DC hasta ahora, lo llevas claro. Es decir, la primera vez que hicieron algo así, hicieron Crisis en Tierras Infinitas, que celebraba todo DC mediante una gran saga donde salía todo el mundo y aportaba algo. Igualmente, cuando se han cerrado etapas, se han hecho grandes historias conclusión, desde el “¿Qué le pasó al Hombre del Mañana?” con Superman, al Fin de una Era de la Legión de Superheroes clásica. Esta vez, no vamos a tener nada de eso. Si quieres despedirte de los personajes tal y como los conoces, tendrás que ir a los últimos números de las series regulares, (Flashpoint no tiene crossovers per se, tiene miniseries aparte) que en la mayoría de casos no estaban pensados como finales. Es lo que pasa cuando se hacen las cosas mal y con prisas. En vez de eso, la última historia del Universo DC es una historia que no es del Universo DC, es de un mundo alternativo.

Básicamente, esto es la versión DC de Dinastía de M. Porque fue tan buena idea la primera vez. Vale, no había nada de malo en la premisa de la historia, el problema era la ejecución. Pero Johns, pese a su decadencia, siempre promete un mínimo de coherencia. Así que aquí no hay inconsistencias y contrasentidos sobre si ha cambiado la historia, se ha modificado la realidad, ni huevos en vinagre. La historia ha cambiado, punto. La única manera de arreglarlo es viajando en el tiempo y cambiando el cambio que alguien ha hecho en el pasado. Llamandose la historia Flashpoint, te puedes imaginar quien parece ser el responsable del cambio, y quien es el único que recuerda la linea temporal original y tiene que arreglarlo. Básicamente, igual que Noche Más Oscura era una historia de Linterna Verde y sus cuerpos de colores extendida al resto del Universo DC, esto es una historia de Flash y sus viajes en el tiempo extendida al resto de DC.

Afortunadamente para la edición española, este primer número lleva los dos primeros americanos, porque la historia empieza tremendamente lenta, porque Johns se ha sumado a la moda de 2002. Es un número entero de Barry dandose cuenta de la idea básica de la miniserie, que los lectores notaron en la primera página, si no antes. Todo en esa parte es bastante predecible, y aunque no esta mal hecho, no se diferencia de todas las veces que se han hecho historias similares. Johns solía ser bastante mejor metiendo mucho más detalle, texto y guiños, cuando había universos cambiados, sólo hay que recordar Titanes del Mañana. La historia mejora con el final del primer capítulo, cuando realmente se pone en marcha, cuando Flash se pone a buscar ayuda. Hay un giro muy chulo con Batman, que marca mucho la dirección de la historia. Y aunque de nuevo, la historia podría ir más rápido, la interacción entre Barry y esta versión de Batman es bastante divertida, con un final inesperado que puede impactarte o hacer reir, pero bien. Eso ya es otra cosa.

De todas maneras, ese es sólo el núcleo de la historia. Mientras tanto, hay cortes a escenas en otras partes del mundo, donde vemos las versiones de otros personajes de DC, que sirven para contarnos como han cambiado las cosas, tanto para los personajes como para el mundo en general. El mundo en general no está mal. Johns no va por el manido mundo apocaliptico tipo Era de Apocalipsis. Es más como en Dinastía de M, que es ligeramente pero que el normal, pero puedes comprender porque mucha gente lo preferiría. El cambio fundamental en las lineas temporales no se dice, pero se deja entrever, y es una idea bastante buena para un mundo alternativo. A donde nos llevan esos cambios, sin embargo, es más discutible. El usar a personajes de segunda y tercera, renovados o en papeles nuevos, queda bastante bien, y hay presentaciones muy chulas. Por otro lado, uno de los argumentos principales requiere que dos de los héroes principales de DC se hayan convertido en villanos, lo que resulta muy difícil de tragar. Obviamente, todas estas escenas y personajes se desarrollaran en las 16 miniseries de 3 números de Flashpoint, y de ellas dependerá que tengan sentido los cambios o no. Pero claro, dado los equipos creativos cutres de la mayoría de miniseries, no se puede esperar mucho. Además, esta miniserie deberia poder leerse como una unidad independiente. De momento va bien, pero aún queda más de media historia.

El dibujo es de Andy Kubert, y se ha tirado más de año y medio para dibujar estas 150 páginas. Es curioso compararlo con Finch más arriba, porque tienen estilos similares. Ambos son noventeros, ambos van de gente enorme histriónica en primer plano siendo violenta. Pero al menos Kubert tiene unas bases sólidas, y sabe hacer a los personajes fluidos, la acción clara, los personajes distintos y los diseños reconocibles en vez de horteras. Por otro lado, el acabado es muy pobre, con figuras muy sueltas, detalles que bailan, y demasiadas rayas. Aparte de los problemas de estilo, claro. Después de cierta convergencia, Andy vuelve a ser el malo de los dos hermanos con diferencia.

De momento es una historia con detalles divertidos si te gusta el Universo DC o Flash. Pero dadas las circunstancias e historias recientes, es comprensible dudar de que vaya a llegar a buen puerto. Recomendado (7)

League of Extraordinary Gentlemen Century: 1969

Planeta se pone las pilas, y empieza su etapa post-DC con un gran lanzamiento, apenas 6 meses después de que saliera en EEUU. Esta es la segunda parte de la trilogía con las aventuras de lo que queda de la Liga de los Extraordinarios Caballeros en el siglo XX, que en principio será el final de la serie, o al menos de esta encarnación. (Recordemos que esta trilogía está publicada por la independiente Top Shelf en vez de DC, por eso se ha quedado los derechos Planeta)

No es la primera vez que Alan Moore visita esta parte del siglo en la serie. Ya se visitó poco antes en el Dossier Negro, que desgraciadamente, va a permanecer inédito aquí por tonterías de DC. Una pena, porque era bastante divertido, y al menos era creativo. Esta historia transcurre un poco después, y aunque argumentalmente continua la trama del Gran Malo que va saltando de cuerpo en cuerpo, es más una historia sobre la decadencia de la Liga, y el ambiente de la época. Pero, sobre todo, va sobre Moore metiendo miles de cameos y referencias que resultan muy interesantes, pero aportan más bien poco a la historia. Es difícil de ver hasta que punto ha dejado de ser una historia que tiene incorporados guiños, y ha empezado a ser una colección de guiños que tienen un argumento como excusa para colocarlos.

Tampoco ayuda que Moore en general no va por lo fácil con las apariciones. Estando ya en los 60, los personajes y situaciones ya los puede sacar más de cine y televisión, no sólo de literatura. Lo obvio habría sido poblar una Liga y sus villanos de los espías y aventureros predominantes en la época. Algo de eso hubo en el Dossier Negro (que también tenía a Inglaterra transformada en la Oceanía de 1984 en los años 50, porque por mucho que se empeñe a veces en ser fidedigno, va a retorcer los originales si le conviene a su historia), pero aquí busca personajes más rebuscados, por motivos que incluyen que muchos de los personajes más famosos no están en el dominio público. (También hay referencias a olvidadísimos personajes de comic británicos, pero ninguna a los mucho más famosos, deduce lo que quieras de eso) El resultado es que, entre unas cosas y otras, entre personajes sacados de películas con actores famosos, y personajes que son sosías de personas famosas (que es una manía que le entró desde el Dossier Negro también, donde estaba el Gran Dictador en vez de Hitler y así), el comic va casi enteramente de famosos de la época. Es decir, la mitad de la historia se la llevan Michael Caine y Mick Jagger. Bueno, eran importantes en Londrés en los 60, supongo. Por lo demás, cameos, más cameos, guiños y porno. Es decir, hay una escena en la que un personaje de un libro para niños (que demuestra que Moore no se lo ha leido, por cierto) abusa sexualmente de uno de los protagonistas. Oh, que mayor y maduro eres, Moore. Mezclas sexo y personajes para niños. Otra vez. Y metes otro montón de sexo escena si, escena también, venga a cuento o no. Si fueras cualquier otro y escribieras exactamente lo mismo, pensarían que eres un viejo verde obseso que perdió el rumbo hace tiempo. Y aún así, se cree moralmente provisto de la capacidad de quejarse cuando otros modifican ligeramente a sus personajes. Increible.

Vale, la historia va del movimiento hippie, así que cierto libertinaje era de esperar, pero aquí es que corta la historia una vez por escena, como una película porno. En cualquier caso, al igual que en el tomo anterior, Moore al menos tiene algo que decir sobre el espíritu de la época, envuelto entre los cameos y el porno. Lo que tiene que decir es que los hippies fracasaron, y consecuentemente, el mundo se fue al garete en los 70. Dejando aparte que no es precisamente una reflexión original (demonios, Austin Powers ya la hizo, de manera igual de efectiva, pero más divertida), es sólo parcialmente cierta, y además, es un análisis muy superficial. Pero claro, es una obra muy superficial. Lo mismo para el desarrollo de los personajes. De los tres protagonistas, sólo uno llega a desarrollarse como personaje de verdad, que es Mina. Allan tiene menos personalidad que en las minis originales, y nada de desarrollo, y Orlando únicamente está para hacer chistes históricos y que haya un trio con los protagonistas. Mina, por el contrario, si que tiene una historia personal, aunque muchas veces se deja de lado, y se cuenta únicamente en grandes rasgos, sin profundizar mucho. Si hubiera más historia, no quedaría mal. El problema es que es prácticamente todo el contenido emocional y personal que tiene el comic, y no es suficiente.

El dibujo de Kevin O’Neill sigue siendo muy efectivo, pero más en las escenas de cosas raras, con diseños y composiciones muy imaginativas, que en las de gente normal, donde es meramente bueno, aunque a veces los personajes no están del todo integrados en las escenas. Pero no atractivo. Nunca te vas a cansar más rápido de escenas de desnudos. Al menos es bueno haciendo reconocibles a los actores sin necesidad de ser fotorrealista, cosa importante en este volumen. Como siempre, al final del tomo hay una historia de texto, que como siempre, es un montón de referencias a libros y películas, en este caso sobre la Luna, sin ni siquiera molestarse aquí en contar una historia que vaya más allá de visitar sitios y describirlos.

Lo cual no quiere decir que el comic no pueda ser divertido, ver los cameos puede serlo bastante, sobre todo si los pillas. Y ciertamente es ingenioso y trabajado, es decir, le ha dado una letra alternativa a Sympathy for the Devil para la penúltima escena. Es completamente inutil, pero está trabajado. En general, tiene los mismos problemas que anteriores volúmenes, pero algunos potenciados más que otros. Es una tomadura de pelo artística de alguien que ha pasado su momento de gloria, pero podía ser peor. A ver como lo concluye en la parte final de la trilogia, 2009, que irá enteramente de cultura de la que está aislado. Lo sabremos en un año o así, si todo va bien. Recomendado (7)

Liga de la Justicia: Generación Perdida Nº3

Último tercio de la miniserie hermana del Día Más Brillante. A diferencia de esa historia, la idea de la historia estaba clara, y sigue una estructura bien definida y desarrollada. Maxwell Lord tiene todas las cartas en la mano, y va cumpliendo su elaborado plan, mientras que la antigua Liga de la Justicia Internacional van siendo empujados por él mientras intentan detenerle sin éxito. El tomo empieza con más de todo esto, con Booster y compañía contra la pared, enfrentandose a más secuaces, voluntarios o no, de Max. Las peleas están bien, y las situaciones y personajes son imaginativos, reflejando bien el paseo por el universo DC que estas series tienen que hacer (y que normalmente no hacen), aunque la verdad, después de 20 números, se vuelven ligeramente repetitivas. La interacción entre los protas es bastante buena y compensa. Entonces la historia se vuelve más oscura, y no funciona igual de bien. Porque se le da demasiadas vueltas a algo que no merecía tanto revuelo, y se podría haber hecho mejor en menos espacio. De hecho, se ha hecho así antes. Pero bueno, llega a una buena conclusión, que pone a los protas ya en camino a la recta final de la historia.

Como la portada (que era inevitable, con un gag gracioso) indica, en esa parte final, se incorporan algunos de los pesos pesados de la Liga de la Justicia de America. Tiene sentido. Al fin y al cabo, algunos de ellos fueron parte de la LJI, aunque no tan importante como los protas. Además, es un buen uso de Batman, ya que no sólo era de la LJI, es una clave de la historia, porque no estaba (en el) presente durante el lavado de cerebro global. Más problemático es el uso de Wonder Woman, que no estuvo en la LJI (no, tres números no cuentan), pero tiene una historia importante con Lord que rematar. En el tomo anterior fue un momento de ironía brillante, donde los planes de Max se frustraban porque, debido a acontecimientos de su propia serie, nadie recuerda a Diana igual que nadie le recuerda a él. Pero como esa enorme tontería de los recuerdos y los cambios de continuidad no se puede tratar aquí, se tiene que abandonar, y tener a Max tratando de vengarse de Diana igualmente. Excepto que es una Wonder Woman que no recuerda nada de haberle matado, así que no hay conflicto emocional. De hecho, es la Wonder Woman más sosa en 30 años, y sus escenas pierden un montón, estropeandose por culpa de las gilipolleces de Straczynski y las mierdas de editores lo que podría haber sido una gran revancha. En cuanto a Power Girl, se enlaza con el tomo del mes pasado de su serie, por algo estaba también escrito por Judd Winick. Hay una gran pelea entre la Liga y ella, y es bastante tonto, la verdad. ¿No debería darse cuenta que no son lo que le están diciendo que son inmediatamente? Se incluye también un número de su serie, el último que veremos aquí, supongo, y aunque está bien que se ponga porque enlaza con la historia, realmente el contenido se podría haber resumido en un par de páginas, y queda redundante. Al menos la participación de Kara en la historia queda merecida.

Y luego vienen los problemas. Hay uno gordo, y es que Winick trata a Jaquemate como si fuera Shield o menos. Lo cual aparte de estúpido (se dejan conquistar de la misma manera que ya lo hicieron anteriormente), es un desprecio a la serie de Jaquemate de Rucka, y un contradicción directa. Aquella serie era verdaderamente inteligente, explicando que una organización que busca el mayor nivel de seguridad de la Tierra, en un mundo con superhumanos, tenía todo tipo de protecciones preparadas para todo tipo de ataques, sean asaltos con super-armas, magia, viajes temporales, lo que sea. De hecho, había un número dedicado enteramente a eso, y hasta se mencionaba específicamente que se protegían contra ataques psíquicos como el de Lord. Pero aquí Winick se lo pasa todo por el forro, igual que sin ninguna explicación han desaparecido 3 de los 4 líderes de la organización. Es un insulto a la inteligencia. Incluso si no leiste aquella serie, queda ridículo que una organización a este nivel pueda ser conquistada por un tipo que sale de la nada y es obviamente corrupto a simple vista. Es decir, se llama Janus, por el amor de Dios. Es como sorprenderte de que alguien llamado Hades sea malo. Igualmente, seguimos con el reciclaje cutre de ideas de Cuenta Atrás a Crisis Infinita (no se suele recordar porque no colaboró en lo siguiente, pero Winick fue uno de los que escribieron ese especial, donde empezaba todo el montaje de Max como villano), y volvemos a los OMACs. Da igual cuantas veces los hayan desactivado, siempre hay más, porque si. Da igual que los hayan derrotado media docena de veces y ya no tengan la amenaza que tenían, y se hayan intentado nuevas ideas que se ignoran. Vuelven a repetir lo mismo. (Vale, para ser sinceros, hay una versión nueva al final, pero queda hortera más que otra cosa, y habría quedado mejor si no hubieran aparecido los otros OMAC antes)

También hay un número dedicado a la historia de Maxwell Lord. E igual que el de Hielo en el tomo anterior, es una cagada. Es decir, tiene una cosa buena, y es que confirma para los que lo habían interpretado mal (incluidos algunos guionistas) que Max realmente se reformó en la LJI, y no se volvió malo secretamente hasta después. Pero por otro lado, eso ya se explicó en su día, en la etapa de Gerard Jones en la serie, pero todo el mundo ignora ese detalle, pese a que se ha mencionado alguna vez la temporada en la que Max fue un cyborg, que es de esa misma historia. Aquí Winick le da exactamente la misma justificación, pero usando un evento motivador distinto, que intenta manipular las emociones para ser convincente, pero que tiene menos sentido. Además, volvemos a lo mismo de Hielo: Contradice directamente la historia original del personaje, que se suponía que era rico de nacimiento. Y lo que sustituye, aparte de encajar muy mal con el personaje, le hace más patético, no más interesante.

Y entonces, está el final. Es un final superheroico convencionl, con dos grandes enfrentamientos paralelos entre los buenos y los malos, donde casi cada héroe tiene su momento para brillar, y distintos elementos presentados a lo largo de la serie cobran importancia y se juntan para formar una conclusión. Va bastante bien, siendo climático y emocional. Y entonces… en vez de darle una gran conclusión, termina en un maldito cliffhanger. Es decir, después de 24 números, esperas que todo esto haya sido para ver como Max por fin recibe su cometido, ¿verdad? Eso sería lo lógico, ¿verdad? No en DC. En DC no saben hacer las cosas satisfactorias. Si DC fuera una prostituta, cada vez que fueras a llegar al orgasmo, se marcharía y te diría que volvieras mañana. Aparentemente, no puede haber una puñetera historia con un final. No puede haber un maldito villano que después de armar la gorda, sea detenido y pague por sus crimenes durante más de cinco minutos. No sólo no hay justicia en el universo DC, no pueden dejar descansar a los personajes. Así que la historia termina en un “Continuará en la nueva Liga de la Justicia Internacional”. Eso de por si sería ya malo. Pero el problema es que ese final se pensó antes de que en DC planearan su gran relanzamiento. Porque en DC no sólo tienen ideas horribles, las tienen a última hora, cuando hay que cambiar las cosas deprisa y corriendo. Así que si te interesaba, te vas a jorobar, porque jamás verás esa continuación. Porque aunque habrá una nueva LJI, y más reciclado del Proyecto OMAC, será en series distintas, porque en la nueva continuidad nada de esto ha valido. Así que has estado pagando por una historia que no tiene final, y nunca lo tendrá, porque ya no va a valer. Que debería ser una demostración de porque deberías tener puñeteras historias con puñeteros finales cerrados, porque no sabes con seguridad que vaya a poder continuarse. Pero obviamente, no aprenderán.

El dibujo es de los mismos 3 dibujantes, que han cumplido sin necesidad de suplencias. Joe Bennett es muy sólido, pero su manera de dibujar a las mujeres es problemática, donde se salta los diseños establecidos para fetichizarlas. Maldita gente así. Por su parte, Aaron Lopresti es muy sólido, y sin problemas. Incluso Fernando Dagnino ha mejorado a lo largo del año, y al final no queda nada mal, habiendo adquirido más solidez, y un estilo más marcado, similar a Darick Robertson. Poco se puede quejar uno del dibujo, algo cada vez más raro en DC.

Eso es lo más irritante de todo esto. Hay muchas cosas que apreciar de la miniserie, y pese a sus múltiples defectos, en líneas generales estaba bien. (Que es más de lo que se puede decir del Día Más Brillante… a quien le hubieran dicho hace un par de años que la serie de Winick habría sido mucho mejor que la de Johns, no se lo habría creido) Pero no se puede recomendar una historia que no termina, porque no es satisfactoria. Neutral (6)

Nuevos Titanes: Juegos

Esto es un proyecto muy especial, porque no es sólo es la reunión de Marv Wolfman y George Perez, creadores de los Titanes tal y como los conocemos hoy en día, y responsables del mayor éxito de ventas de DC durante casi todos los 80; No es sólo un extraño caso de novela gráfica original del Universo DC; Es una que lleva haciendose cerca de 25 años, y que casi nadie pensaba que fuera a terminarse. (Por eso tiene este enorme tamaño album, porque las Novelas Gráficas de la época tenían ese formato) La historia completa la cuentan los autores en los textos que acompañan a la historia, pero resumiendo: Wolfman y Perez querían reunirse para una segunda vuelta con los Nuevos Titanes. La idea original para la novela gráfica es lo que acabó siendo la saga que hicieron juntos en la serie regular, pero pronto pensaron una idea para una novela gráfica aparte, y Perez abandonó la serie regular precisamente para hacerla, con vistas a sacarla por el 89 o 90. Desgraciadamente, sólo se hicieron 70 de las 120 páginas (equivalente a 5 comics) que ocupaba antes de abandonar el proyecto. Repasa los correos de la época, se mencionaba en varias ocasiones. Afortunadamente, cuando Perez volvió a DC en 2004, se le propuso volver a ponerse el proyecto, y en el tiempo que ha tenido entre los muchisimos trabajos que ha tenido desde entonces, ha podido por fin terminarlo. Y el público se regocijó.

Es una obra curiosa, porque aunque el argumento se pensó hace más de 20 años, y buena parte está dibujada entonces, el resto es reciente, incluyendo no sólo parte del dibujo, también parte del argumento, incluido el final, y todos los diálogos y el color. Así que es una obra un poco esquizofrénica, porque transcurre en los 80, aún con Guerra Fria, y la primera escena se nota muchísimo que está ambientada en esa época. Sin embargo, el argumento general de que es más peligroso un terrorista fanático que un país enemigo, es muy del siglo XXI, al igual que la mentalidad de haberse convertido en el enemigo. Como los Nuevos Titanes transcurren en Nueva York, todo eso queda rarisimo en una historia que aún tiene el World Trade Center en pie, la verdad. Es un auténtico artefacto de dos épocas distintas. Lo mismo para las modas, tanto normales (contempla en mudo horror la mullet de Changeling) como superheroicas, con villanos sacados de modas de la época, pero con tecnojerigonza moderna. (Menos mal que ya habían diseñado a los malos, o en vez de villanos basados en videojuegos clásicos, se basaría en Twitter o algo así) Y más importante, se aplica también a los personajes. Obviamente, están como estaban a finales de los 80, antes de la Cacería de los Titanes. Pero es muy curioso verlos también escritos como se escribían entonces, que en algunos casos, es un gran contraste. Cyborg, Raven y Jericó tenían una personalidad mucho más definida. Nightwing y Troia estaban mucho más lejos de la sombra de sus mentores, después retrocedieron. Y como no todo puede ser bueno, todo el mundo y su abuela podía averiguar las identidades de Nightwing y Batman. Por último, si te interesan esas cosas, la novela gráfica no es canónica, porque la idea original era que pasaran ciertos cambios importantes que más tarde se verían reflejados en la serie regular, pero que la mayoría ya no pueden encajar por ninguna parte por cosas que pasaron luego. Por ejemplo, la historia de Danny Chase abandonando el grupo termina de manera completamente distinta. Curiosamente, muere un secundario que había dejado de aparecer en la serie regular, ahora entendemos porqué, su muerte estaba ya planeada hacía tiempo.

Pero aunque la historia está ambientada en la época donde se escribió, es perfectamente accesible. No tiene nada que ver con ninguna de las tramas de la época. Es de esas historias cerradas que vienen a ser como la historia definitiva de una serie, como si fuera Nuevos Titanes: La Pelicula. Hecha a lo grande, y con un argumento en plan serio. Se nota también que estaba pensada para leerse de un tirón, porque tiene una presentación muy larga: Los protagonistas no salen hasta casi la página 20, antes de eso, es ir preparando el terreno con la trama y los villanos. Si se hubiera publicado mensualmente, habría quedado como un timo, pero ahí está la gracia de escribir las cosas para el formato, no como hacen algunos ahora. El caso es que pese a que se hace todo a lo grande, no queda estirado, cada página cuenta algo, y gracias al formato, las viñetas multiples por página de Perez tienen espacio para respirar y lucirse. Realmente, da la sensación de estar leyendo un trabajo cuidado y de lujo.

Ahora bien, ¿es una buena historia? A medias. La premisa del villano es bastante buena. La revelación del final, sin embargo, sale un poco de ninguna parte. Si, tiene cierto sentido temático, y supongo que es mejor que la idea original de que fuera un villano nuevo que no sale hasta el final, pero manda a paseo el relativo realismo de la historia. Luego, los lacayos, para ser personajes nuevos, están bastante trabajados, con la idea de que cada uno encarna un tipo de juego distinto, y con motivaciones y orígenes variados. Pero esa variedad hace que algunos sean mejores ideas que otros. El de Changeling es bastante divertido (y exijo más apariciones de Ennui, el Asesino Existencial), pero el de Starfire habría estado anticuado entonces, mucho más ahora. Los demás oscilan por en medio entre trillados e interesantes. En cualquier caso, aunque como personajes no dan para mucho, si que le dan un buen ritmo a la trama de tener un situación desesperada, contrarreloj y en frentes múltiples. Se hace ligero de leer, pero con cierta tensión. En cuanto a la ejecución más concreta, los combates son bastante estándar de la época, es decir, anticuados, salvados por el dibujo. Los diálogos son decentes cuando van en serio, sin mucho lustre, pero cumplen cuando son sinceros y directos. Pero cuando Wolfman intenta lucirse, siendo gracioso o muy dramático, da un poco de vergüenza ajena. La caracterización si que es buena, eso si, da gusto volver a leer a los personajes así escritos. Sin desmerecer a guionistas posteriores, que algunos han hecho buenos trabajos con estos personajes, es como reencontrarse con viejos amigos, y la dinámica está suficientemente bien establecida incluso para los que la disfruten los que no leyeron la serie original. Especialmente da gusto ver, por primera vez en más de 20 años, una historia que hace buen uso de Jericó. Tiene el mejor gag del tomo, sin duda. Incluso Danny Chase, que fue una aportación muy irritante en su día, es tolerable aquí en vez de un mocoso.

El dibujo, por supuesto, no puede describirse de otra manera que precioso. Bueno, trabajado, detallado e impactante también serían buenas descripciones. Incluso innovador, por aquel entonces, las composiciones de página eran muy vanguardistas, e incluso hoy pocos intentan cosas así. Pero claro, es Perez, se podía esperar algo así. Lo más sorprendente es que tenemos un comic dibujado a lo largo de más de 20 años, con 3 entintadores distintos, y que no se noten inconsistencias. Es una mezcla muy buena del estilo de Perez de entonces, y el de ahora. Es un poco horterilla con los diseños, sobre todo los de mujeres, pero se puede pasar cuando todo es tan bonito. Sigue teniendo muy poco parangón en esto de los superhéroes. Y que dure.

Además, el tomo lleva como extra algo muy chulo y que deberian llevar todos los tomos caros, y es un Como Se Hizo. En este caso, no sólo cuentan el tempestuoso proceso para producir el comic, también incluye el argumento original, y comentarios sobre como y porqué lo han cambiado. Es fascinante si te gusta esa clase de cosas. Sólo faltaba el equivalente en dibujo, comparando páginas originales con modernas, para los fans del proceso de dibujo. La edición española, hay que decirlo, es perfectamente fiel a la original, y sólo 4 meses después de que se publicará en EEUU. (Si, los muy listos de DC llevaban 20 años produciendo la puñetera novela, y la publican el mes que sacaban 52 series nuevas. Hay que jorobarse) La traducción, eso si, tiene varios problemas bastante evitables si se molestaran en hacer las cosas bien.

Es el final de una era, la que será probablemente será la última colaboración entre Wolfman y Perez, su “¿Qué le Pasó al Hombre del Mañana?”, salvando las distancias. Es un detalle que hayan terminado esto por fin, un lujo demostrar que a veces puedes volver a casa, y fantástico que al menos uno de los conceptos que DC va a tirar a la basura pueda despedirse a lo grande. Los que no tengan nostalgia por la serie original, encontrarán cosas que disfrutar, sobre todo del dibujo. Pero los que la tengan, van a alucinar. Recomendado (8)

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

Crónicas de Wormwood: El Último Enemigo: Los mismos chistes de la anterior vez, pero peores, con aún menos contenido. No Recomendado (4)

Flash: Rumbo a Flashpoint: Muy poco que ver con Flashpoint, son sobre todo quejidos y pasar mucho tiempo para contar una historia no mala, pero si simple. Neutral (5)

Hellblazer de Peter Milligan Nº6: La habitual mezcla de humor y terror, y nuevos giros a los elementos clásicos de la serie. Vende muy bien a Epiphany como la mujer de John. Muy Recomendado (9)

Juez Dredd: Archivos Completos Nº4.1: Sólo media historia esta vez, porque es muy larga. Empieza bien, pero acaba yendo por sitios que no le pegan a la serie, y sólo a veces son historias ingeniosas. Buen dibujo. Recomendado (7)

Superman: Anillo Negro Nº2: Más enfrentamientos muy buenos con otros villanos, y un gran final que lo enlaza todo, y acaba siendo una de las historias definitivas de Luthor. Muy Recomendado (9)

Y eso es todo por esta semana. Unas cuantas semanas así, y reviento, así que no os acostumbreis. La semana que viene: Miedo Encarnado continua con Spiderman y otros. X-Men empieza nueva saga sobre no entender bien la evolución, y la gran saga de mutantes de este año empieza en X-Men: Cisma. O quizá no. Y terminan tanto Guerreros Secretos, como la encarnación actual de la línea Ultimate, incluido Ultimate Spiderman, de verdad. Con eso y alguna cosa más nos veremos. Saludos ligueros.

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