Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas críticas. Esta semana, tocan los tomos de ECC, es decir, lo de DC. Pocas cosas esta semana, al menos comparado con los aluviones a los que nos tienen acostumbrados. Sobre todo, finales, como lleva pasando el último par de meses. Como ya dije el mes pasado, no comento los tomos de Flashpoint, por motivos que quedaran claros en un par de semanas.

Probablemente también haya salido algún tomo de alguna editorial pequeña, pero se queda para la semana que viene.

Por lo demás, es temporada de convenciones, aquí y allá, escribiendo entre duos de ellas. Pero más sobre eso, y otras cosas, en el podcast de esta semana. Igualmente, también podeis encontrar el comentario del Previews de este mes, con comentarios además, sobre como muchos autores están empezando a alejarse de las dos grandes, y a donde nos lleva eso.

Nada más, paso ya a las reseñas, que son pocas, pero largas. Esta semana:

 

 

 

 

 

Guerra de los Green Lanterns: Consecuencias

 

Como la Guerra de los Green Lanterns terminó dos meses antes del gran relanzamiento de DC, tenían tres meses muertos donde ya habían contado la gran historia, pero no podían empezar las nuevas direcciones de las series, porque eso se dejaba para cuando relanzaban todas las demás series. En el caso de la franquicia Green Lantern, en vez de relanzarse a los personajes de cero, borrandose lo anterior y reinventandose, simplemente se van a barajar un poco los personajes y equipos creativos, y continuar con las nuevas direcciones que surgen a consecuencia del último crossover, similar a lo que pasó tras la Noche Más Oscura. Que es lo más cercano que tienen en la nueva DC a algo planificado con tiempo. Mientras tanto, en estos dos meses no se pueden avanzar las historias, así que tenemos una mezcla entre historias de relleno, y explorar las consecuencias inmediatas de la Guerra.

 

En el caso del relleno, tenemos los dos números que quedaban de Guerreros Esmeralda, la serie de Peter Tomasi sobre Guy Gardner y amigos. Es una serie que no tenía mucha razón de ser, excepto tener más aventuras de Linternas Verdes. Así que, sin temas que cerrar, sin ganas de atar los cabos sueltos que han quedado que no eran particularmente interesantes, y sin que los protagonistas de la serie hayan sufrido cambios importantes en el crossover, la serie no tiene nada que hacer en estos meses. Así que en vez de tratar de encajar consecuencias, o tratar de contar algo, cierran la serie con tres historias absolutamente de relleno, que nada tienen que ver con el crossover o con nada de la serie, y que bien podrían haberse contado hace años porque no mencionan nada reciente, y demuestran que la serie no ha cambiado nada. De hecho, la primera tiene a Guy yendose de vacaciones, como si nada. Esa historia es similar a una que hubo al principio de la serie de GLC, con Guy intentando relajarse, pero no podiendo conseguirlo porque le van surgiendo cosas. Es de esas historias que intentan ser graciosas y no lo consiguen, y de hecho son más bien tontas. No hay nada debajo del abuso de clichés cómicos. Buen dibujo de un suplente perenne, Bernard Chang. Otra es una historia de Guy llevandose a un puñado de Linternas novatos a una misión. Es una historia de una sola idea, y es una idea buena para el Cuerpo de Linternas Verdes, pero una vez ves venir la idea, ya está, porque está hecha con la sutileza de un martillo, y se pierde la emoción que pretende tener. Entre otras cosas, porque no está muy bien hecha, apenas tiene espacio para respirar, no se define muy bien la acción, y los personajes son sólo cifras. Debería haber usado menos, para que funcionara. Al menos tiene buen dibujo de Chris Batista, aunque peor de lo habitual, y no siempre está claro lo que acaba de pasar. Al menos dibuja alienígenas que parecen alienígenas. Por último, una historia que es aún más de relleno, porque es un team-up entre Guy y Batman. Ambos se meten en una misión que les viene pequeña, la resuelven sin apenas despeinarse, fin. La gracia supuestamente es la interacción entre los protas, pero en este caso, es la habitual de Tomasi, superficial, y que se cree mejor de lo que es. El dibujo de Randall Frenz es un poco chapucero, pero no es malo del todo. Por supuesto, la historia no tiene ninguna indicación de que sea un último número ni ningún intento de cerrar nada, ni argumentalmente ni temáticamente. Total, Tomasi va a seguir escribiendo a Guy y al resto en Green Lantern Corps. Y hasta él ha debido de darse cuenta de que las pocas tramas de esta serie no valían la pena, porque no se molesta ni en cerrarlas ni en mencionarlas. Y este inepto va a volver a escribir Green Lantern Corps tras el relanzamiento.

 

Siguiendo con el relleno, el último número de GLC tiene a un guionista de relleno, Scott Kolins, conocido como dibujante, que en DC han cogido para rellenar huecos en los meses antes del relanzamiento mientras los guionistas de verdad estaban preparando las nuevas series. Más sobre eso, en el tomo de Flashpoint de Flash. (También hizo una miniserie sobre Solomon Grundy, completamente olvidable) Es una historia dividida en varias partes, cada una con un dibujante, así que al menos no se pueden estirar mucho. La primera historia nos vuelve a contar la historia de Boodikka, que parece ser el personaje al que le dan vueltas en historias de relleno, y luego ignoran las historias de verdad. Es repasar lo que ya sabíamos, aunque al menos confirma el estado de los Linternas Alfa. El dibujo de Joe Prado es aceptable. La segunda historia es un poco más interesante, contando los cambios sufridos en la Guerra desde el punto de vista de dos novatos. Al menos es un enfoque nuevo, y Kolins también dibuja, así que eso que se gana. La tercera historia es de Kyle Rayner, y trata una consecuencia de la Guerra tremendamente estúpida, que además de poner muy mal al Cuerpo, es reciclar una idea que ya se ha machacado antes. Sinceramente, espero que los guionistas de verdad no sigan esta idea, porque es ya lo que faltaba. El dibujo de Freddie Williams tampoco es bueno. Por último, hay unas páginas que atan todo esto, y son las que sirven de conclusión, temática al menos, a la serie. No pasa realmente nada, pero tiene al Cuerpo entero reuniendose a lo grande para seguir adelante, que aunque típico, es lo necesario en un número de despedida, que es más de lo que han tenido otras series. Lástima que el dibujo de algo llamado HDR no esté a la altura que debería tener para dibujar docenas de aliens raros que debería tener el Cuerpo.

 

Los otros dos números al menos son del guionista regular de la serie, Tony Bedard, y si que tratan consecuencias más o menos importantes del crossover. Aunque a saber que follón ha habido detrás de las cámaras con estos números, porque no tienen el material que se anunció originalmente. La primera es un team-up entre John Stewart y una novata reclutada durante la Guerra. Sirve para tratar dos temas traumáticos, el de la gente reclutada para el Cuerpo en contra de su voluntad, y el de John habiendo tenido que matar a Mogo. No está claro si alguna de las dos cosas va a servir para algo más que para tener momentos dramáticos durante el crossover, pero al menos aquí ambos temas se tratan con suficiente sensibilidad. (A diferencia de la portada, donde tratan de vendernos a John como un sanguinario molón, que sinceramente espero que no sea la dirección que pretenden para el personaje, porque es la clase de cosa que hace años que solo se ve en parodias) Además, queda un buen ejemplo de lo que debería haber sido la serie del Cuerpo de Linternas Verdes, y no ha sido: Un sitio para explorar personajes variados y culturas alienígenas, y como llevar el orden a planetas tan distintos no es tan fácil como simplemente disparar al malo de turno. Recuerda los mejores Relatos del Cuerpo. El otro número tiene que atar otro cabo suelto, que tiene que cerrarse de manera apresurada y forzada, supongo que porque lo necesitan cerrado para el relanzamiento. Es la relación entre Kyle y Soranik Natu, que se desintegra completamente sin apenas explicación. De hecho, aparentemente han cortado sin avisar, al menos surge de repente en medio de la historia. La historia va de recoger viejas ideas que se fueron encontrando a lo largo de la relación, pero la verdad es que queda histriónico y forzado, una historia a base de gritos y rayos en vez de emociones. Al menos usa bien a Tomar-Tu, uno de los muchos buenos personajes infrautilizados de la franquicia. Lástima de dibujo pobre de HDR, otra vez. Pero al menos es una mejora respecto a Tyler Kirkham, que desgraciadamente, seguirá emparejado con Bedard en una serie de los Nuevos Guardianes tras el relanzamiento.

 

Para terminar, no hay dos números de Green Lantern, que terminó con el final del crossover el mes pasado. (Crossover que, por lo general y descontando algunos capítulos, funcionaba como historia de acción, pero no mucho más, han caido bastante desde la Guerra del Cuerpo Sinestro) Geoff Johns y Doug Mahnke se han tomado un descanso para llevar adelante cuando vuelvan con la serie en el relanzamiento. Pero para llenar el hueco, hay dos números dobles de Consecuencias de la Guerra, escritos también por Bedard. Y lo que hace es tratar precisamente las consecuencias lógicas de la Guerra, haciendo malabarismos para que realmente no pase nada importante, porque la exploración de los nuevos status quos tiene que dejarse para los nuevos nº1. Pero no pasa nada, porque aunque lógicamente, las nuevas direcciones tienen que poder empezar de manera limpia sin tener que tratar las consecuencias de la historia anterior, lo lógico es que esas consecuencias se traten en algún sitio, así que al menos la existencia de estas historias está justificada, aunque habría tenido más sentido que estuvieran en las series regulares. En cuanto a las consecuencias: Quitarle el anillo a Hal parece una mala idea, no de por si, ya que puede servir para seguir la exploración de Johns del personaje de manera consistente, sino porque parece mal momento ahora que Hal es Linterna Verde en peliculas y series y van a relanzar DC de manera “icónica”. (Además, no está muy claro que estuviese planeado… por un lado, se podía ver venir por las pistas que dieron de que estaba centrandose demasiado en ser un Linterna… por otro lado, el vistazo al futuro en el prólogo de la Guerra decía que uno de los Linternas terrestres que no es Hal sería el que caería, que obviamente no es lo que ha pasado) De todas maneras, eso se verá en el nuevo volumen de la serie, porque no se trata en este número.

 

El sustituir a Hal Jordan por Sinestro es un golpe de efecto que puede explorarse de manera interesante, y narrativamente es buena idea, porque Johns en lo que más interesado estaba era en explorar a Sinestro y a su dinámica con Hal, y esto le va a permitir hacerlo de manera que no quede forzada. Lo que queda forzado es la manera en la que le han devuelto el anillo a Sinestro. Simplemente porque si, esta historia ni se molesta en preguntarse porqué. La explicación de porque los Guardianes lo van a consentir al menos si se menciona, aunque quede en que los Guardianes son cada vez más idiotas. (Dirección que llevaba presagiandose desde la profecía en Rabia de los Red Lanterns, y que cada vez se está pareciendo más a la idea original para Crepúsculo Esmeralda) Ambas ideas se tratan aquí, pero no se hace gran cosa sobre ninguna de ellas. Sinestro apenas hace nada. La reacción ante su regreso es lógica, y sirve para darle caracterización a algunos personajes olvidados en el último par de años, pero sabes que no va a ir a ninguna parte. La nueva dirección de los Guardianes si que tiene algo de sorpresa, principalmente porque parecía que habían dado la vuelta, y lleva a un final bastante siniestro. La muerte de Mogo es una enorme estupidez, que sólo ha servido, como las malas muertes, para llamar la atención y darle drama barato al crossover. Al menos se le da una buena despedida en este número. Igualmente, varios detalles personales tienen conclusiones y varios personajes tienen pequeños buenos momentos, que es más de lo que habíamos tenido desde hace tiempo en estas series. Ojalá todas las series de la franquicia pudieran ir como esta, pero con más argumento. Lo malo es que hay cuatro dibujantes, cada uno haciendo un cuarto de la historia. El único bueno es Miguel Sepulveda, ya conocido en cosas cósmicas por el Imperativo Thanos, que tras esto hará Stormwatch. Es bueno, al estilo Pacheco, aunque ya podría haberse molestado alguien en decirle que las Guardianas del Universo son calvas. (Hablando de eso, una muestra del descontrol editorial que tienen en DC es que nadie se pone de acuerdo en los sexos de los Guardianes que quedan. En la Noche Mas Oscura morían dos machos, así que deberían quedar 4 hembras y 2 machos. Pero la mayoría de dibujantes posteriores dibujan 3 y 3, o peor, más machos que hembras) Después toca Tyler Kirkham, que hace su bazofia habitual. Tras eso toca un novato, un tal Ransom Getty, que es similar a otros novatos de DC, y alguien que lleva lustros sólo haciendo suplencias, Andy Smith, que no es mucho mejor. Pero tampoco se podía esperar mucho más.

 

En conjunto, es un tomo difícil, porque tiene cosas interesantes, pero mucha morralla. Si estás disfrutando mucho de toda la franquicia, echale un vistazo, pero no está a la altura de la serie principal, y tiene demasiado relleno. Demuestra que en DC cada vez cuidan menos el control de calidad en su franquicia estrella, lo cual es preocupante, porque en principio es casi lo único de la vieja DC que va a sobrevivir al próximo par de meses. Neutral (6)

 

 

 

Red Robin: Juicio Sobre Gotham

 

Termina esta serie, y como de costumbre con las pocas series buenas que quedaban en DC, tiene que cortar sus tramas y direcciones a largo plazo para poder tener un final que al menos parezca que termina algo en vez de la historia simplemente cortarse. Es bastante desafortunado, entonces, que tenga que dedicar algunos de sus últimos números a un crossover que a esta serie ni le va ni le viene. Pero así son las cosas en DC ahora.

 

Parte del tomo es algo muy retro, porque recoge modas de hace décadas que parecían abandonadas. De los 70-80 recoge la antigua tradición de cerrar argumentos de series canceladas en otras series. Mira comics antiguos, era muy común entonces. Podía quedar un poco forzado, sobre todo si el guionista no lo hacía voluntariamente y se lo endosaban en series donde no pegaba, pero ayudaba a hacer los universos más cohesivos y compensar a los lectores de las series canceladas. De los 90, sin embargo, recoge la manía de hacer crossovers continuamente entre series de la misma familia (las series de Batman solían ser de las peores en ese sentido, aunque era más común entre las series editadas por Satán) y hacer perder meses de esas series sin venir a cuento. Eso tenemos aquí. Es una historia que va de atar los cabos sueltos de la serie de Azrael. La versión actual de Azrael debutó durante la Batalla de la Capucha, y no tiene realmente nada que ver con el anterior, más que conexiones con Batman y con sectas secretas extrañas. Es Michael Lane, el Tercer Batman falso de la etapa de Morrison, no es que eso importe aquí. La serie, que mantuvo un buen nivel de calidad en los 21 números que duró (que es más de lo que se puede decir de su predecesor, 100 números, todos olvidables) tenía a este Azrael debatiendose entre ser un justiciero relativamente tradicional, o un psicópata mesiánico ultraviolento. La serie terminaba con él yendose más en la segunda dirección, decidiendo juzgar el mundo. Y de eso va este crossver, que aunque corta las series por las que se cruza, al menos está hecho principalmente por los dos guionistas que tuvo la serie de Azrael, Fabian Nicieza y David Hine.

 

La historia comienza y termina en dos números de la serie de Batman, publicados en medio de la etapa de Tony Daniel, pero escritos por Hine. El primer número presenta la premisa, con Azrael y un colega presentado en su serie llegando a Gotham para juzgarla. La premisa está bastante chula, mezclando los temas religiosos de Azrael con la vieja idea de Gotham como una ciudad que puede estar completamente corrupta. Los villanos de la historia no se venden demasiado bien, eso si, quedando más como obstaculos invencibles porque el guión nos lo dice que como personajes, e igualmente, que estén a merced de ellos es un poco rebuscado, pero se puede tragar. No es un mal comienzo. El segundo capítulo es de esta serie, y la idea es muy interesante, porque recalca un aspecto importante del personaje de Tim Drake: Que tal y como lo han escrito hasta el momento, no ha hecho nunca nada malo. Así que el crossover, por forzado que sea, acaba sirviendo para la serie, porque además, nos cuenta un aspecto que se había ignorado del personaje (bueno, y de la mayoría de superhéroes) que es si es religioso o no. La solución del número es un poco tramposa, porque si no, la historia se acabaría en este capítulo, pero sirve para ilustrar las verdaderas intenciones de los malos. El dibujo de Freddie Williams, que es el dibujante suplente de la serie, es mejor que otras veces.

 

El siguiente capítulo es de Musas de Gotham, esa serie que dejaron de publicar aquí hace algún tiempo. No es que se pierda mucho tampoco. Como casi toda la serie, está escrito por un tal Peter Calloway, que viene de televisión. El capítulo no va realmente de lo mismo que el de Red Robin, porque la perversidad de la protagonista (Catwoman, las otras protas de la serie ni aparecen) está clara. En vez de eso, va de intentar humanizar un poco a Azrael, aunque sólo lo consigue un poco. Pero no abandona el tema de la religión, sino que lo aprovecha bien, rescatando a la hermana de Selina, y arreglando el destrozo que hicieron de ella en su última aparición durante la Noche Mas Oscura. Así que el número, aunque simple, sirve para algo. El dibujo de Andrés Guinaldo se nota que es de novato, pero es aceptable, dentro del estilo de los suplentes típicos de Superman y Batman. Por último, el capítulo final está centrado en Batman, y se le analiza de manera similar, aunque no tan bien como a Red Robin. El final de la historia es, de nuevo, tramposo, porque se abandona lo de la busqueda de una persona buena, y tira por un una solución más tipica, pero al menos tiene más sentido que en muchos crossovers. Además, la conexión de los malos con R’as Al Ghul, que venía de la serie de Azrael, se usa bien, usando la máxima de “menos es más”, que es como hay que usar a esa clase de personajes, y más si los han explotado demasiado como es el caso. El dibujo es de Guillem March, suplente por excelencia de las series de Batman, y está bastante bien, aunque cuando las escenas de acción se complican, pierde el hilo de la narración. En conjunto, no es malo para ser un crossover, y hasta cumple objetivos útiles, aunque no está al nivel de esta serie donde lo han metido en ECC, porque no se les ocurría otro sitio donde meterlo y no han querido publicarlo por separado, que suele ser la solución habitual.

 

Antes del crossover, hay un número de la serie, que debería haberse publicado en el tomo anterior, porque es el epílogo de la saga de ese tomo. Pero bueno, se puede leer suelto. Buena parte del número es RR enfrentandose a los Dementes, villanos clásicos de Blue Beetle (originalmente eran una burla de los hippies por parte de Steve Ditko), que le vienen bien a Nicieza, porque es como tener al protagonista enfrentandose a media docena de Masacres escritos por Nicieza, lo que siempre es bueno. El resto conecta con la trama de la anterior saga, y siendo un comic de Nicieza, no extrañará que se basa en tecnojerigonza difícil de comprender. Al menos no hace falta entenderla para seguir la historia. Además, dada la historia de Tim como hacker, tiene sentido meterle en historias de este tipo, igual que es genial la idea de tener a Anarkía como su Oráculo particular. El final es bueno, siguiendo con el tema de las decisiones difíciles de la serie y del guionista. Si, un guionista que tiene temas en sus series, que cosas. Y ni siquiera es británico.

 

Después hay una historia más larga, pero aquí viene el problema de la cancelación. La historia en buena parte iba de presentar una nueva nemesis para Red Robin, y varias ideas para futuras historias, que sabemos que no van a cumplirse porque en DC son idiotas. No sólo es una pena el potencial que no se va a explorar, el último número de la historia queda bastante truncado. La historia empieza con una idea que Nicieza ya hizo en su serie de Gambito, la del festival de asesinos, pero sin usar a los sospechosos habituales de DC, sino que enseguida se centra en personajes específicos para esta serie. Los personajes no parecen mucho más que clichés, pero la acción es buena, y si que pegan un par de giros divertidos y únicos, como uno de los cliffhangers, que ilustra de pasada otro de los puntos únicos de Tim que le diferencian del resto de la familia (en este caso, que es virgen). Hay una buena aparición de otro miembro de la familia, siguiendo el tour que ha tenido esta etapa, y un final bastante original, donde si que se evitan los clichés.

 

El último número trata un tema que era imprescindible que se tratase antes de despedirse del Universo DC, y ya era raro que no lo hubiesen tratado antes. Es el hecho de que el Capitán Bumerang mató al padre de Tim, y ahora ha resucitado y anda suelto, como si nada hubiera pasado. Obviamente, Tim tiene que tratar el tema, tanto para hacer justicia como para quedarse tranquilo. Aquí sobre todo es donde se nota como Nicieza es mejor que la mayoría de guionista de su generación. La mayoría de guionistas habrían tenido a un Red Robin furioso, desoyendo los consejos de los demás de no guiarse por la venganza, atacando a Bumerang gritandole que mató a su padre, venciendole, pero no matandole al final porque no sería mejor que él, o alguna chorrada así vista mil veces. Christopher Yost habría hecho eso si hubiera seguido en la serie, sabes que si. Si el guionista no fuera malo del todo, podría evitarse algunos de estos clichés, pero la idea general sería algo así. Nicieza lo que hace es que además de tratar la situación, sirve para mostrar un último ejemplo de los temas de la serie, de la persona en la que se ha convertido Tim y se está convirtiendo: Alguien manipulador, con planes retorcidos que están varios pasos por delante de sus adversarios, y que está dispuesto a llegar al límite de la moralidad pero sin cruzarlo nunca. Es una buena demostración de todos esos elementos, y queda una buena conclusión. Si no se han podido cerrar las historias que tenía en marcha Nicieza, al menos ha podido darle un final temático a la serie.

 

El dibujo de todos estos números es de Marcus To, que es uno de los pocos hallazgos brillantes de DC del último par de años. Sin alejarse de estilos similares que han tenido la serie y el personaje, está muy bien, siendo claro, agradable, contando bien las historias aunque sean complicadas, y marcandose todos los diseños y rediseños buenos que haga falta. Por supuesto, no lo han puesto en ninguna de las 52 nuevas series de DC, porque son así de idiotas, pero al menos seguirá trabajando en miniseries y suplencias.

 

Y así termina. Afortunadamente, Red Robin es de los pocos personajes que no va a empezar de cero en la nueva DC (aunque dado que han comprimido la historia de Batman a 5 años y se han cargado a los Titanes, la mitad de su historia ya no puede valer o no va a tener sentido). Desafortunadamente, no va a tener serie propia por motivos incomprensibles, así que aquí termina, no sólo Red Robin, sino el tener serie propia dedicada a Tim Drake, después de casi 20 años sin parar, y ser de los pocos personajes creados después de los 80 que había podido conseguirla, si no el único. Termina también una buena etapa y dirección para el personaje. Y descontando unos breves números de Legión, es el final de la carrera de Fabian Nicieza en las editoriales grandes, después de 25 años, donde ha hecho comics excelentes, normalmente con personajes por los que nadie daba un duro, y siendo de los mejores guionistas americanos de los viejos tiempos, y casi el último de su época. Pero eh, renace la de su viejo colega Scott Lobdell, de los peores de esa generación, que se va a encargar de Red Robin a partir de ahora. ¡Progreso! Recomendado (8)

 

 

 

Wonder Woman: El Fin de la Odisea

 

Últimos números de Wonder Woman antes del relanzamiento de marras. Esto es la segunda mitad de Odisea, la historia que duró un año y pico, supuestamente escrita por Joe Michael Straczynski. Por supuesto, como con Superman (y muchas otras cosas), Straczynski dejó la historia a medias y se dio el piro. Así que, por mucho nombre que ponga en la portada, esto no está escrito por JMS, está escrito por Phil Hester, más conocido por ser dibujante de Green Arrow, aunque ya tenía algo de experiencia escribiendo en editoriales más pequeñas. Al menos, aunque ya no tenga nada que ver con el guión ni el argumento, (lo de seguir argumentos de JMS es una trola que usaban en DC, igual que seguir poniendo su nombre en portada) Hester está siguiendo más o menos la misma dirección que presentó Straczynski, a diferencia de Superman, donde dieron un giro de 180º.

 

Recordemos que la gran idea de Odisea era cambiar completamente la historia y al personaje de Wonder Woman. Considerando el poco éxito que ha tenido este relanzamiento, no se que les hace pensar en DC que hacerle eso a toda la línea DC era buena idea, pero bueno. Curiosamente, la nueva dirección de Wonder Woman no va a diferenciarse mucho de esta: Se basa en quitarle todo su pasado, toda la infraestructura de las Amazonas, toda su parte de superheroina pública, de espiritu de la verdad y la justicia, y dejar únicamente una guerra en plan mitológico. Vamos, una Xena cualquiera, pero en el presente. De nuevo, porque demonios piensan que eso es una buena idea, no lo puedo comprender. Si, simplificar a los personajes a la idea básica depurada y dejar el resto de bagaje a un lado suele ser buena idea, sobre todo en personajes que llevan tiempo sin tener mucho éxito. Pero esto es distinto, esto es quitarle prácticamente todo, y no dejar nada interesante. Si, Wonder Woman es un personaje casi imposible de escribir y que tenga éxito. Pero los intentos de cambiarla por completo para llamar la atención suelen salir aún peor que tratar de escribirla bien, sólo hay que recordar aberraciones como la Diana karateka de los 70, o la que vestía como una motera en los 90. Pero ya se sabe, que los que no aprenden de la historia… acaban trabajando para DC, aparentemente.

 

Centrandonos en esta historia, Hester se aleja de la dirección de JMS de fantasía urbana, y la serie va en una dirección un poco más superheroica. La premisa sigue siendo la misma que se hacía aparente al final del tomo anterior, de enfrentarse a la diosa malvada Morrigan, que está detrás de todos los problemas de Wonder Woman. Morrigan viene del libro de los villanos de cliché, tallada de la misma madera que otros villanos mágicos sin personalidad y poderes que hacen lo que sea por exigencia del guión, como Skeletor. No mucha más amenaza, tampoco. Mientras, Diana también muestra una alarmante falta de personalidad, o de rasgos que no sean de heroína genérica. Ni siquiera los clichés pesados que se le aplican, de estar fuera de lugar y de ser huerfana se aprovechan mucho. Los personajes recurrentes son tres viejas adversarias del personaje, reconvertidas, de nuevo, en tres villanas indistinguibles, sin ningún rasgo de personalidad reconocible en 2 de ellas. Curiosamente, es exactamente lo mismo que han hecho con las tres en Flashpoint.

 

Así que la mayoría de la historia son peleas sin imaginación ni nada debajo entre una guerrera genérica y diversos monstruos mitológicos. No es un comic que esté muy inspirado. Hay un número de “viaje al interior de la mente” que al menos se sale de la rutina, pero logra tirarse páginas y páginas y no decirnos nada sobre los personajes. Hay un uso medianamente original de otro de los personajes típicos de Wonder Woman, pero ni punto de comparación con lo divertido que era en la etapa de Gail Simone (si, esa que cortaron a medias aquí). Hacia el final, el penúltimo combate (algo así como el monstruo final de la penúltima fase, porque esto es como un videojuego) es contra alguien que parece la Wonder Woman clásica. Si se supone que es un comentario, y simboliza la versión moderna venciendo al malvado pasado y dejandolo atrás, es estúpido, porque a esta versión “moderna” le queda un número. Pero lo más probable es que esté únicamente para hacer bonito y perder un número más (la saga acabó durando 2 números más de la cuenta, no porque sobraran ideas, sino para empalmar con el relanzamiento… ya podían haber dedicado esos dos números a darle alguna conclusión a la Wonder Woman de verdad) y no haya nada bajo la superficie. Al final, es eso. No es que sea una mala historia, estructuralmente es decente. Pero es aburrida, no tiene ni una idea original ni bien hecha, y no tiene nada que decir sobre Wonder Woman, ni sobre nada.

 

El dibujo es lo único un poco interesante de todo esto. El dibujante oficial de la historia es Don Kramer, que hace un trabajo perfectamente sólido con los personajes y la acción, aunque no especialmente imaginativo. El diseño de Morrigan es engorroso y damás risa que miedo, aunque puede que no sea culpa suya. El problema general es que Kramer necesita muchas suplencias, y ni siquiera de algunos números, sino de páginas dentro de cada número, lo cual queda mucho más chapucero. La mayoría son del suplente habitual de DC, Fernando Pansica, que es decente, pero se nota que es una suplencia.

 

Y así terminan los 70 años de historia de Wonder Woman, al menos tal y como la conocemos. Si, ya se cargaron su historia 25 años antes, pero al menos la esencia del personaje seguía intacta, y habían recuperado la historia hace 5, igualmente. Pero aun contando eso, aquella vez se despidieron de la vieja Wonder Woman con una gran saga climática, una muerte espectacular en Crisis y una miniserie repaso de despedida. Aquí hemos tenido una saga que ha sido como mucho mediocre, que ni siquiera su guionista se ha molestado en terminar (y han puesto a alguien en quien tienen tan poca confianza que no va a hacer nada para la nueva DC) y que ni siquiera iba de la Wonder Woman de verdad. Bueno, o puedes considerar que su despedida ha sido tenerla como una villana genocida en Flashpoint, que es peor. A cambio, la van a relanzar cambiandola del todo por un guionista que odia a los superhéroes. Es como si en DC odiaran a sus personajes y a sus fans. No Recomendado (4)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Batman Nº59: Mediocridad completamente derivada de historias mejores sin ningún tipo de sustancia o inteligencia. No Recomendado (4)

 

Flashpoint Nº3: Estructura típica, pero hay suficientes cosas interesantes para mantener el interés. Hay muestras de problemas en el final, y el dibujo se está desintegrando, eso sí. Recomendado (7)

 

JLA: Flashpoint: Dos miniseries estúpidas de base con mal dibuja, una que empieza bien pero es también bastante mala. Además, Flashpoint es tan desastre que las miniseries las terminan dibujantes aún peores. No Recomendado (4)

 

Superman Nº58: Miniserie de Flashpoint que mezcla un buen uso de la prota con un argumento y dibujo bastante malo. Además, lleva un especial mucho peor. Y una historia corta buena que no es de Flashpoint que se dejaron pendiente el mes pasado. Ya podían haberla publicado antes. No Recomendado (3)

 

True Blood: Amor Contaminado: Historia de relleno olvidable que ni siquiera encaja en la continuidad de la serie de TV, y no dice nada de los personajes y tiene poco más que violencia. Horrible dibujo. No Recomendado (3)

 

 

 

Y eso es todo por esta semana. La semana que viene, tocan restos: Los zombies marvel vuelven de la muerte con Marvel Zombies Supreme, ECC empieza a sacar comics DC para todos los públicos con el Intrépido Batman, y una de las editoriales pequeñas saca más comics de Warren Ellis de Avatar. A ver si están pronto en la Semana Santa. Hasta entonces, saludos flasheados.

Hola a todos, bienvendios una semana más a estas reseñas. Esta semana, como suele pasar la tercera semana de cada mes, tocan los tomos de Panini. Por una vez, no ha habido que dejarse nada para la próxima semana, ya que los tomos de ECC no han salido aún. En vez de eso, hay algún tomo de Planeta, que intenta sacar cosas para recordar que todavía existen e intentar demostrar que todavía son relevantes. Por supuesto, como ya dije anteriormente, lo que deberían hacer es tratar de hacerse con series de buenos autores de otras editoriales, sobre todo de Image ahora que está en alza. Pero Panini se lo está poniendo difícil, porque también están extendiendose por ese campo. Veremos por donde va tirando el combate conforme avancen los meses.

Volviendo con Panini, es un mes menos enloquecido, con “sólo” siete tomos, a los que hay que añadir 4 de reediciones, eso si. De todas maneras, también hay para criticarles esta semana, por su distribución aleatoria de las novedades. Esta vez no es porque saquen trescientos tomos del mismo personaje la misma semana como otras veces. Esta vez es por la coordinación cronológica. Hay series que salen en tomo que llevan un retraso terrible, y de las que vamos a ver su participación en Miedo Encarnado después de que termine el crossover, lo cual es enormemente ridículo. Lo lógico sería ir publicandola este mes, que no toca ninguna serie regular. Y en vez de eso, tenemos la Cabalgata de los Comics Cancelados: casi todo lo que se publica son comics de hace 2, 3 o incluso de hace 10 años, que no tuvieron éxito, que vale que los editen porque están intentando editarlo todo, pero podrían esperarse unos meses y en vez de eso, sacar cosas que o salen ahora, o serán chafadas por comics mensuales que saldrán dentro de poco.

Como siempre, para más comentarios variados sobre noticias variadas, (esta semana: Marvel Infinito, DC Nation y el pasado y futuro de Valiant) además de las reseñas que no han cabido aquí por viejas o que tengo poco que decir, podeis escuchar el podcast.

El resto, aquí están. Esta semana: Antes de Exiliados: Destello, Asombroso Hombre-Lobo Nº2, Ellas, Hulk Rojo: Planeta Hulk Rojo, Imposibles X-Force: Nación Deathlok, Namor el Primer Mutante: Namor va al Infierno, Nuevos Vengadores: Doctor Vudú y Thor el Poderoso Vengador: El Día de Thor.

 

 

 

 

 

 

Antes de Exiliados: Destello

 

No, no va a haber una tanda de tomos de “Antes de Exiliados”, esto es un tomo único, una anomalía. Es un recuerdo de una antigua era mucho más oscura, como parte de la política de Panini de recuperar cosas que no se han publicado de los últimos 12 años. En este caso, por muy buenas razones. Ni la han reeditado en Marvel. Es uno de los últimos reductos de la era Harras de Marvel, que salió cuando ya le habían dado la patada, y el regimen Quesada había admitido este tipo de cosas eran un error y una tomadura de pelo. Vamos, es la última de las miniseries mutante basura de los 90.

 

IMPORTANTE: Esta miniserie no tiene nada que ver con Exiliados. Es importante señalarlo, porque el título que le han puesto en Panini es una tomadura para hacer picar a los incautos. No sólo esta miniserie salió antes que Exiliados, cuando se escribió, ni siquiera se había pensado en hacer esa serie. Era una miniserie basura para rellenar hueco, que cuando llegó Quesada, decidió aprovechar el material que ya estaba hecho, y darsela al guionista de Exiliados, Judd Winick, a que pusiera diálogos y dos páginas de epílogo al final, para que hubiera algo de consistencia en el personaje y enlace con la nueva serie. Pero la miniserie es una historia jamás contada de sus tiempos en su Era de Apocalipsis natal, sin nada que ver con nada.

 

Porque de hecho, esto sigue completamente en el molde de las miniseries basura de mutantes de los 90, algo de lo que todo el mundo que las recuerda está contentisimo de haber dejado atrás. Además, está escrita por un representante importante de aquella época, Scott Lobdell. Si, Lobdell creo a Destello, pero también escribió muchisimos comics malisimos, incluida una miniserie de Gambito y Bishop de la misma época de esto, que está afortunadamente inédita aquí, porque era tremendamente mala. (Recordemos también que cuando a Satán le dijeron de renovar las series de mutantes, en vez de contratar a gente como Morrison o Milligan como hicieron sus sucesores, lo que hizo fue poner a Lobdell a escribir series. Obviamente, estaba en la calle poco después)

 

El caso es que lo tiene todo: Principalmente, no tiene razón de ser. El personaje se queda exactamente igual al final que como estaba al principio. Cosa de esperar dado que es una historia que transcurre antes de las apariciones famosas del personaje. Pero al menos podría habernos contado algo importante en la vida del personaje. Pero no, nos cuenta su origen, su infancia, como creció o se unió a la Patrulla-X. Ni ningún momento importante en su desarrollo. Al menos podría contarnos algo sobre como es el personaje. No, tampoco. Es como todas esas miniseries. Se coge un argumento completamente trillado y hecho con molde. Se coge un viejo villano y dos, utilizados sin ningún tipo de idea. Se hace todo de la manera más chapucera posible. Se mete al personaje con calzador, pese a que realmente es una historia genérica donde podría valer cualquiera. No se hace absolutamente nada con el personaje. Al final todo se queda igual, y se vuelve a casa. Se hicieron más de una docena de miniseries así en aquella década, y lo único interesante de esta es que fue la última.

 

Así que si te gusta la personalidad animada de Destello, aquí prácticamente ni aparece. Si te gusta la Era de Apocalipsis, te fastidias, porque apenas aparece. Se pelea con la Patrulla-X al principio de la historia por una estupidez, y acaba en un sitio sacado del gran libro de clichés. Allí se encuentra a versiones estúpidas de personajes Marvel que no le pegan en nada al personaje. Y se dedica a dar vueltas a una historia de lucha de poder entre cifras, y un romance que caritativamente se podría describir como carente de química. El giro importante de la historia no sólo es monumentalmente estúpido de por si, no se explica coherentemente, y ni siquiera se intenta sacarle partido emocional. Para terminar de arreglarlo, esa única sorpresa de todo el tomo te la chafa la contraportada, porque en Panini son así de graciosos. Es como si supieran que van a endosarle este pestiño a los incautos, hagan lo que hagan.

 

En cuanto al dibujo, es curioso, aunque no creo que intencionado. El dibujante es Trevor McCarthy, que estaba empezando su carrera cuando hizo esta mini hace 10 años. Lo curioso es que McCarthy desapareció completamente del mapa tras 2002, y no reapareció hasta el año pasado en la Puertas de Gotham que acabamos de ver aquí. Afortunadamente para él y para sus lectores actuales, ha mejorado muchísimo. Desgraciadamente, eso significa que en este tomo era todavía muy malo. De nuevo, es del mismo nivel de calidad y cuidado que lo habitual en las miniseries de la época, es decir, chapuza total. Como curiosidad, decir que McCarthy se divertía con el diseño ridículo del personaje, a base de dibujarla no llevando ropa interior y tapandole las vergüenzas usando perspectivas y objetos. Bueno, está bien que al menos alguien se divirtiera con esto.

 

Si eres fan de Exiliados, evita esto. Si eres fan de la Era de Apocalipsis, evita esto. Si recuerdas los tiempos en los que estás miniseries eran comunes, da gracias porque Marvel cambió. Si eres fan de DC, llora, porque esta gente es la que controla ahora la editorial. Evitar a toda costa (2)

 

 

 

Asombroso Hombre-Lobo Nº2

 

Cosas que no se explican: Tienes una serie que publicas únicamente porque la hace un guionista estrella, y quieres captar el tirón de otra de las series de ese guionista, que es enormemente popular. ¿Qué haces? A) Pones el nombre del guionista en grande en la portada, avisando claramente que es el guionista de la serie famosa. B) No pones el nombre del autor en ningún sitio de la portada, de manera que parece que esté escrita por el dibujante y el guionista no haga nada en el tomo. Si has elegido la a, tienes inteligencia humana normal. Si has elegido la b, enhorabuena, puedes trabajar para Planeta, porque es lo que han hecho. Es como si quisieran autosabotearse a propósito.

 

Esta es otra de las series de Robert Kirkman, el guionista de Muertos Vivientes (serie de la que también sacan un tomo esta semana, porque por supuesto, si apenas hay material inédito para sacar 4 o 5 tomos de tu guionista estrella en todo el año, lo razonable es sacar dos de ellos la misma semana), que además transcurre en el mismo universo que su otra serie, Invencible. De hecho, en este tomo hay un crossover entre ambas series. Si te suena, es porque ya se publicó entero en el penúltimo tomo de Invencible. Si eres fan de Kirkman, tendrás los números repetidos. Es un fastidio, pero inevitable, porque el crossover es importante para esta serie, y Aleta tampoco iba a saltarse un número de Invencible esperando a que otra editorial se dignase a publicar algún día el número como crossover con otra serie. Porque, recordemos, Planeta publicó el primer tomo de la serie hace 3 años, y después decidió olvidarse. (El crossover queda mejor aquí, eso si, porque es una historia de esta serie, cuando se publicó en Invencible parecía un anuncio de 48 página de Asombroso Hombre-Lobo más que otra cosa)

 

Aunque transcurre en el universo de Invencible, es una serie menos superheroica. Es decir, obviamente, transcurre en un mundo donde existen todos los elementos habituales de los universos superheroicos compartidos, no sólo porque existen superpoderes mágicos y científicos, sino porque existen infraestructuras al respecto, desde linajes cententarios de hombres-lobo y vampiros hasta organizaciones gubernamentales preparadas para capturarlos si actuan como villanos. Pero aparte de eso, no es una serie superheroica. Al menos, lo es en el sentido en el que Hulk suele serlo. No va de alguien que obtiene poderes y trata de hacer el bien. Va de alguien que obtiene poderes, y hace todo lo que está en sus manos para intentar librarse de ellos porque están destruyendo su vida. Sólo que en vez de ser provocado por ciencia, está provocado por magia, así que la serie va un poco en tono de terror. Bueno, terror en el sentido sobrenatural de cosas como Buffy, no terror de verdad como en Muertos Vivientes.

 

Este es el segundo cuarto de la serie (es el final del primer año, y dura dos), y se nota que Kirkman tiene la historia bien pensada. El primer tomo fue una introducción a los conceptos y personajes, y ver como se desenvolvían. Este es donde la historia realmente se pone en marcha, y de hecho, en otras series, sería donde empezaría la historia en si. Después de un número de presentación, la serie pega un giro bastante gordo (puedes ver que es el mismo guionista que Muertos Vivientes, desde luego) y la dirección de la serie cambia completamente. Es un movimiento muy valiente, y marcha mucho la dirección de la serie, más incluso que cuando hubo un giro igualmente impactante en Invencible.

 

El problema es que Kirkman no tiene tantas ideas originales para el género de aventura sobrenatural que para el género superheroico. Y las que tiene, no tienen tanta chispa, la acción no se desarrolla con tanta energía, y sobre todo, los personajes no están tan desarrollados. Dejando aparte un buen par de giros (uno de los cuales es un cliché que sólo sorprende porque lo pillamos a destiempo), no hay casi ideas originales en el tomo. Es simplemente seguir un tipo estándar de historia, bien hecha, pero sin mucho más. Hay momentos que tendrían que ser extremadamente dramáticos que casi ni te enteras de que han pasado, y personajes que toman decisiones que salen casi de la nada porque no se les ha dedicado el tiempo necesario. Y descontando al mentor/nemesis, que es una idea original, (aunque su origen, que nos cuentan extensamente en este tomo, no tiene ninguna gran sorpresa) no hay más personajes que no sean olvidables. Incluso el personaje entra dentro del molde de protagonista atormentado que no hace otra cosa que quejarse y obsesionarse de la maldición que le ha tocado, más en este tomo, donde se queda sin los elementos que le hacían más original que la mayoría de personajes de este tipo. Por lo demás, la falta de ideas para la historia se compensa con mucha, mucha violencia y sangre. En serio, hay un número que va casi enteramente de gente haciendose sangrar mutuamente, y no es el único momento así en el tomo. No es tan irritante como cuando lo hacen Tomasi u otros en DC, porque al menos no es gratuitamente desagradable, pero a cambio hace que quede como escenas de pelea de Marvel estiradas, pero con mucha pintura roja.

 

El dibujo es del colaborador habitual de Kirkman, Jason Howard, que prácticamente debutó en esta serie, pero cuando terminé, seguirán colaborando juntos. La mejor manera de describirlo es que no queda fuera de lugar en el crossover con Invencible, porque tiene un estilo muy similar al dibujante de esa serie, aunque menos sólido. Pero vamos, si te gusta Ottley, te gustará Howard.

 

Pero eso mismo no se puede decir de la serie en si, porque le faltan muchos ingredientes de Invencible (comprensible, no va a hacer siempre lo mismo), pero no los sustituye del todo por cosas que funcionen bien. Aún así, fans de Invencible o dramas sobrenaturales pueden echarle un vistazo. Recomendado (7)

 

 

 

Ellas

 

Hace un par de años, en Marvel decidieron dedicarle el año a las mujeres de Marvel. En vez de haber hecho algo realmente progresista, como sacar más series dedicadas a personajes femeninos o potenciar las que son personajes de series en curso, como algo normal, decidieron dedicarles especiales y miniseries en plan “solo de chicas”, que es probablemente lo peor que puedes hacer para normalizar algo, porque en vez de integrarlo como algo normal, lo metes en un ghetto “solo para chicas” que la gente que hace ese tipo de discriminaciones puede ignorar a gusto, porque ya estás partiendo de base de una discriminación. Realmente, si quieren ser feministas, lo que deberían hacer en Marvel es tener más personajes femeninos que no sean versiones femeninas de personajes masculinos, y más guionistas femeninas que no hayan conseguido el trabajo por ser pareja de un autor establecido, sino por méritos propios, que sólo tienen una.

 

Esa mentalidad se resume perfectamente en esta miniserie. El título original, Heraldos, era menos vergonzoso que el que le han dado en Panini, pero por lo demás, todo es hacer mal las cosas. Está escrita por Kathryn Immonen, que recordemos, únicamente ha tenido la oportunidad de escribir comics porque está casada con un dibujante famoso al que quieren tener contento en Marvel, y siguen dandole trabajo pese a que nada de lo que escribe vende ni tiene críticas particularmente buenas (aunque hay que admitir que tampoco son particularmente malas, y que dado que hace proyectos excéntricos, lo de las ventas es normal). Muy feminista. La premisa es que es una historia protagonizada por el conjunto de personajes de la portada, que son personajes que no tienen absolutamente nada en común excepto tener una vagina. La mayoría no son amigas, de hecho algunas ni deberían conocerse más que de vista. Pero hey, son todas mujeres, así que tienen que ser todas amigas de la muerte y tener cosas en común, pese a que algunas no tienen absolutamente nada en común. Es para pegarse de cabezazos contra la pared. Al menos otras veces que se han hecho historias con protagonistas femeninas (como en una historia de Hulka de Peter David, o un par de Wonder Woman) se ha justificado que estén solo mujeres que no tienen nada en común por una premisa que fuerza que sea así. Aquí, incluso dentro del comic se quejan de lo estúpido que es juntar a los personajes, pero eso no justifica que aún así se haga.

 

Lo único feminista de la historia es que el objetivo de la historia es recuperar a un personaje femenino muerto, Frankie Raye, la segunda Nova. Por un lado, se puede justificar que vale la pena resucitarla porque murió de manera completamente gratuita en el Estela Plateada de Ron Marz, un guionista con una auténtica obsesión por matar o quitarle poderes a las mujeres. Por otro lado, no es que fuera una gran perdida. Nova no era más que una Antorcha Humana femenina que acabó transformada en una Señora del Fuego, sin ser un personaje enteramente definido, y cuya única idea original como Heraldo de Galactus fue tirar hacia la idea de que estaba enamorada de él, lo cual tiene sus propios problemas. De todas maneras, da igual, porque tal y como lo hace Immonen, no sólo no se justifica que el personaje resucite, es que ni te vas a enterar de quien era. Porque en vez de simplemente resucitarla y contar una historia sobre ella, o contar una historia alrededor de cómo resucita, Immonen se complica excesivamente la cabeza con una historia difícil de seguir porque apenas tiene sentido. A veces está amnésica, a veces no, a veces se transforma en un monstruo, no se explica como ha pasado todo eso, no se explica que personalidad tiene, y no queda nada claro como queda al final. Es una pérdida de tiempo.

 

Pero es que encima de que la premisa es estúpida, que el objetivo final no se logra y que el argumento no tiene sentido, la otra gracia que son las protagonistas tampoco se aprovecha. Por supuesto, no sólo no pasa nada importante para ninguna de ellas, eso es de esperar en este tipo de miniseries. Pero tampoco se usa especialmente bien a ninguna, ni se explora nada a ellas, sus conexiones entre si o nada. Si lees apariciones recientes de Emma Frost o Abigail Brand, por buenos guionistas como Kieron Gillen, son personajes tremendamente divertidos, gracias a su actitud supercínica y puyas mordaces. Adivina de lo que carecen en esta historia, y eso que aquí deberían usarse mucho más, porque incluso el comic admite que están fuera de lugar en la fiesta del estrógeno. También pierden la ultracompetencia que suelen tener, sobre todo Brand. Luego están Gata Infernal y Pulsar, que no tienen remedio porque están escritas con la misma memez de actitud que en Marvel Divas. Esto no es tan malo, pero simplemente recordar aquella historia es malo. Las que están como siempre son Hulka y Valquiria, aunque en este último caso, significa que es bastante aburrida también.

 

Hablando de eso, el tomo lleva también uno de los especiales dedicados a personajes femeninos que salieron a lo largo de ese mismo año. (La lástima es que no aprovechen para publicar el de Spitfire, que era el mejor con diferencia) El guionista es Bryan JL Glass, conocido por ser el creador de Ratones Templarios para Image, que tuvo buena acogida. Este especial si que tiene razón de ser, y es redefinir al personaje de cara a usarlo en Vengadores Secretos, de paso explicando como despertó tras el Ragnarok, que a JMS se le olvidó cuando hizo regresar al resto de asgardianos en Thor. Como toda historia donde se intenta relanzar a Valquiria tras un tiempo sin usarla (cosa que pasa con alarmante frecuencia, de hecho, es el segundo especial con exactamente esta premisa) tiene que ocupar una parte a explicar su complicadisima historia y todas las versiones de la Valquiria que hay por aquí. Y como ha pasado más de una vez, coge todo ese follón y lo usa, haciendo que precisamente la historia del personaje sea tratar de superar una crisis de identidad bastante comprensible. Supongo que era inevitable, pero aunque se hace algo pesada, ayuda a hacer viable al personaje, aunque no particularmente fascinante. Eso si, Glass hace más convincente lo de tener personajes femeninos como protagonistas. (Por cierto, el especial no lleva tanto retraso, es de 2010, lo que pasa es que transcurre en 2007 o asi) Otra cosa es que luego no hayan hecho nada con ella en Vengadores Secretos, pero eso es otro problema distinto. Y pese a todo esto, a Immonen le dan más trabajos, pero a Glass no. De verdad que no lo entiendo.

 

El dibujo es de Tonci Zonjic, el mismo que hizo Marvel Divas. No es culpa suya haber colaborado en aquello, era lo mejor de aquella tontería. Lo que pasa es que aquí lo hace peor. Primero, que el estilo desenfadado y mundano no le pega tan bien a algunas de ls protagonistas de esta historia, y mucho menos a la acción cósmica de la historia principal. Y luego, que a veces pierde el control del dibujo. Se nota especialmente en el segundo capítulo, donde las figuras se deforman por momentos y queda horrible. En otros capítulos es menos notable, pero también hay cosas que quedan mal. El dibujo de Valquiria es de Phil Winslade, mucho más serio y realista, y le queda bien a la historia.

 

No se a quien puede interesarle esta historia, porque tiene muchos problemas de dirección y de cómo está hecha. A veces, lo importante no son las buenas intenciones, también tienes que saber que demonios estás haciendo. No Recomendado (4)

 

 

 

Hulk Rojo: Planeta Hulk Rojo

 

Ese es un título terriblemente redundante. Igualmente, el problema de mi juramento de hacer reseñas completas de todos los números Punto 1 significa que acabo haciendo reseñas de tomos en los que no tengo mucho más que decir que lo que ya había dicho anteriormente.

 

Precisamente el nº.1, el Punto de Arranque, es el primer número del tomo. Y es un buen ejemplo de este tipo de historias: No sólo resume perfectamente todo lo que necesitas saber del Hulk Rojo (cosa que tampoco es muy difícil, porque la dirección actual del personaje sólo lleva unos números), cuenta una historia autoconclusiva efectiva, que además, es un buen debut tanto de un nuevo villano (y por tanto, conjunto de historias a su alrededor) como de un nuevo problema para el protagonista. La idea para el villano es muy chula: Se trata de darle al General Ross su propio General Ross, es decir, su Acab (como la historia certeramente señala). Es deliciosamente irónico, sobre todo dado su origen. Está muy bien preparado, así que no queda únicamente como un chiflado con tanques, sino que usa bien viejos recursos Marvel. Además, evita el problema obvio de este tipo de personajes, que es que tienen que ser muy idiotas para seguir creyendose el malentendido o los prejuicios que le hacen cazar a alguien que es (casi) inocente. Requiere una coincidencia que no pueda resolverse fácilmente, pero está bastante justificado que se mantenga en su ceguera. El cambio en el status quo es otra gran idea: Si Ross puede transformarse en Hulk a voluntad y mantener su inteligencia, no tiene el drama que tiene que tener un Hulk, así que aquí se le añade una complicación que pone las cosas más interesantes, y además ayuda a diferenciarle del Hulk verde. Así que un gran comienzo.

 

El resto del tomo, no está tan bien. No es que sea malo, pero se nota que Jeff Parker es de la mentalidad anticuada a la hora de hacer series de superhéroes donde los protagonistas son completamente estáticos y todas sus aventuras van únicamente de enfrentarse a distintos villanos. Eso aún puede justificarse en personajes que llevan décadas en activo y parece que está todo dicho, pero en personajes que nunca han tenido serie y con status quos que pueden cambiarse y no pasa nada como los Agentes de Atlas o este Hulk, es desaprovechar el potencial. Así que los siguientes números están dedicados casi enteramente a los villanos, mientras que la idea de Ross en plan Thunderbolt/Redentor apenas se usa, y poquito las ideas de la transformación y los poderes. No es que el personaje sea genérico, desde luego, su actitud es relativamente única, pero podrías meter a otros personajes en las historias, y daría lo mismo.

 

Lo que si está bien son las ideas para los villanos. Desde luego, Parker se está esforzando en darle una galería de villanos propia al Hulk Rojo. El villano principal de esta “temporada” de la serie, como se veia venir por el tomo anterior, es la nueva versión de MODOK, que aquí tiene su primer encuentro con Hulk, pero se nota que su feudo va a ir a largo plazo. El relanzamiento de MODOK es una buena idea: Aunque se ha usado bastante recientemente y bien, era un personaje dificil de tomar en serio (aunque curiosamente, no por sus apariciones canónicas, sino en proyectos más cómicos y chistes en Internet, donde es un recurso cómic habitual). La solución de Parker es darle un nuevo look algo más serio pero que mantiene la idea central, y darle una nueva personalidad. El resultado funciona muy bien, tiene una actitud refrescante, es bastante divertido de ver y parece bastante formidable como enemigo. Los demás villanos son nuevos, y son bastante originales también, quedando como buenos adversarios para Hulk/Ross. Aparte del General Fortean del primer capítulo, tanto Cero/Uno como Niebla Negra son buenos enemigos, que tienen un buen debut, tanto en interés como en amenaza, y tienen potencial para retorno.

 

El otro enemigo, Omegex, tiene menos futuro, pero porque es la clase de amenaza cósmica hiperpoderosa indefinida que no suele funcionar. Además, no pega mucho en esta serie, y para colmo, la historia de donde viene requiere no entender en absoluto y usar mal a los Vigilantes. Es una historia bastante tonta, en general. De todas maneras, tampoco es una parte importante del tomo, sino que se usa tangencialmente en la saga del título del tomo. Que, como puedes imaginarte, es un remake de Planeta Hulk, pero con el Hulk Rojo en vez del Verde. Si, es una coincidencia enorme, pero hay una explicación. No es una buena explicación, pero al menos no requiere una coincidencia enorme. La supuesta gracia de la historia es meter a Trueno Ross en la misma situación en la que estuvo Banner, y ver como actua de manera distinta. Excepto que tampoco hay tanta diferencia, se podría haber aprovechado mucho mejor su experiencia militar que lo que hace Parker. El otro problema es que el mundo donde transcurre la historia es considerablemente menos interesante y desarrollado que Sakaar, es decir, usa clichés que ni John Carter. El resultado no es bueno, vaya.

 

Lo único curioso de esa historia es que tiene a uno de los dibujantes de Planeta Hulk, Carlo Pagulayan. Desgraciadamente, aunque el detalle de consistencia y referencia es bonito, no está tan bien como entonces, y queda un poco chapuzas y con diseños más sosos. El resto del tomo es del dibujante regular de la serie, Gabriel Hardman, y sus diseños para los villanos son mucho mejores. La acción es también efectiva, aunque sea demasiado comedido a veces, y sus decorados todos igual de oscuros y escasos.

 

No es que sea una mala serie, pero le faltan elementos para que sea buena del todo. Al menos se hace suficientemente distinta de la otra de Hulk. Si en Marvel se empeñan en sólo sacar series que exploten sus franquicias, al menos se esfuerzan un poco. Recomendado (7)

 

 

 

Imposibles X-Force: Nación Deathlok

 

Otro tomo que comento principalmente por el Punto de Arranque. En este caso, es aún más inutil que en Hulk Rojo, porque la serie acaba de empezar. ¿Realmente necesita un número diseñado especificamente para que se enganchen nuevos lectores una serie que lleva únicamente 5 números? Obviamente, no.

 

Además, queda como un pegote, porque corta los subargumentos en curso para meter una historia que no tiene que ver con el resto del tomo. Esto es porque Rick Remender tiene muy planificada su serie, de hecho, tenía el primer par de años pensados ya cuando le mandaron meter el número .1 y no había manera de encajarlos. El resultado es una historia que no tiene que ver con los números alrededor de él y que empieza ideas que no se seguirán hasta bastante tiempo después. Dicho eso, es un buen número. Los villanos son clásicos de la Patrulla-X, y si bien no son particularmente buenos, si que son apropiados como enemigos para X-Force, porque como señalan en la historia, tienden a no quedarse muertos nunca. Además, tienen cierta continuidad temática con el resto del tomo. Lo interesante es que la historia por primera vez trata el tema de la conexión con la Patrulla-X y el tener que hacer misiones grises sin que se enteren, aprovechando, además, que la Patrulla-X ahora mismo tiene entre sus filas a personajes bastante grises también. Buena historia que demuestra que la serie tiene más rango que simplemente enviarles a destruir a los malos de turno. Explica también lo necesario para nuevos lectores, y si bien no engancha a las tramas en curso, si a la idea general de la serie de la violencia imaginativa y la ambigüedad moral. El dibujante es una elección curiosa, porque es de un dibujante que no ha hecho más comics para Marvel, Rafael Albuquerque, el de Blue Beetle y American Vampire. Habiendo estado en esas dos series, ha demostrado que sabe hacer tanto superheroismo imaginativo como violencia realista, y aquí demuestra que puede mezclar ambas cosas bien.

 

La historia central del tomo es la que da título al tomo. Es una historia de gran pedigrí, porque parte de ideas de dos de los mejores guionistas que han estado en la franquicia mutante en la última década: Grant Morrison, que creo a Fantomex y todo el Proyecto Arma Plus de donde viene, y Jason Aaron, que nos dio una nueva versión de Deathlok muy chula en Lobezno. De hecho, la historia continua no solo de esa última historia, sino de una que mezclaba todos esos conceptos, el especial Lobezno: La Lista. Siendo una historia que usa dos conceptos tremendamente divertidos e imaginativos, no es de extrañar que sea una historia divertida. Además, es genial que los buenos conceptos recientes no caigan en el olvido o se estupidicen, sino que sigan aprovechando su potencial. Si, Deathlok no es un concepto nuevo, pero Remender está siguiendo específicamente la versión de Aaron en vez de crear la suya propia como se suele hacer ahora. Y bien chula que es. Por la parte de Morrison, no se limita simplemente a imitar sus ideas, desarrolla nuevas en el mismo estilo, que es como se debe hacer. Esta historia tiene menos contenido serio que las anteriores, pero sirve para desarrollar más al personaje de Fantomex, que hasta ahora era el más enigmático del grupo, y para ir sembrando más semillas de futuro. Aparte de desarrollar subargumentos, deja claro que las historias de esta serie no van a ser cerradas, sino que van a continuarse estrechamente unas de otras, ya que en esta saga se trata mucho la conclusión inesperada de la saga anterior, el infanticidio de Apocalipsis. No sólo se deja tiempo para tratar las repercusiones de lo que ha pasado, cosa que debería hacerse más, se alterna con una saga más ligera, y se trata bien sin llegarse al melodrama exagerado. El dibujo de esta historia es de Esad Ribic, portadista de la serie. Su estilo es más depurado que el de Jerome Opeña (que no sale en este tomo porque es muy lento, no porque se haya ido) porque es pintado, pero no sólo es consistente en lineas generales, incluso le pega más a esta historia, que transcurre en un sitio y con unos personajes más antisépticos.

 

Y entonces es cuando Panini no hace lo mismo que hacen en Marvel, que son los que hacen los comics y saben lo que hacen, y la cagan. Los 3 siguientes números no forman una saga de por si, pero empiezan argumentos que desembocan directamente en la siguiente gran saga, de 8 números. En Marvel han publicado los 11 números en dos tomos, avisando especificamente que forman una sola historia dividida en dos. Aquí, esos números vienen junto a una historia distinta, y sin avisar, la historia se corta en un cliffhanger que continuará cuando algún día salga el próximo tomo. No es una cagada gorda, pero no creo que sea le mejor elección. Es difícil de explicar de que va la historia sin spoilers, pero tiene un giro muy duro que pone las cosas mucho más serias. Lo gracioso es que es la clase de giro que se podría ver venir, si no fuera porque es la primera vez que un guionista se toma en serio algo que durante demasiados años se tomo de manera machacona y repetitiva sin ir a ninguna parte. Aquí, por fin se pone serio, y es como si a los personajes les dieran una patada en el estomago, en vez de las tonterías típicas. Por lo demás, se tratan los otros temas e historias de la serie, y se hace bien, igual que hay buenas consecuencias de las cosas que van pasando, usando bien los recursos a mano. Es señalable, por ejemplo, que se use a Masacre como un personaje de verdad, que puede tomarse en serio aunque sea un recurso cómico que suele hacer el tonto. Lo único que queda algo mal es que ponen de dibujante a Billy Tan, que aunque ha mejorado (y es mucho mejor que su tocayo Philip) no está a la altura precisamente del dibujo de la serie. Algunos personajes están horribles, las alas de Arcangel no tiene ningun sentido, y la tonalidad cambia a demasiado clara, y el trazo a simple y feo. A ver si cuidan algo mejor el nivel de dibujo de la serie, que hasta ahora iba muy bien. O podrían dejar de dar trabajo a Tan, sería otra opción.

 

Este tomo demuestra que el anterior no fue una casualidad, esta serie es muy buena, de lo mejor en una franquicia que está mejorando enormemente y ofreciendo cosas muy distintas. Entre esto y Veneno, Remender está en alza. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Namor el Primer Mutante: Namor va al Infierno

 

Segunda mitad de la breve serie de Namor que paso sin pena ni gloria. En serio, no he leido practicamente ningún comentario en internet de esta serie pasados el primer par de números. La verdad es que el mercado es cada vez más hostil a series protagonizadas por personajes secundarios, sobre todo si no están conectadas a algun crossover importante, ni tienen autores famosos. Esta serie empezó con un crossover con la tontería aquella de los vampiros en X-Men, pero no es que esa tuviera mucho éxito tampoco. Y el guionista es Stuart Moore, que no ha escrito nada minimamente reseñable, ni lo va a escribir, porque ha desaparecido tras esto. Así que no es extraño que la serie no haya durado ni un año.

 

La pena es que hay algunas ideas interesantes para darle juego a la serie, pero no se han aprovechado mucho. Está la conexión actual de Namor con la Patrulla-X y Utopia, está el explorar la civilización de Atlantis, y la idea de que Namor es un monarca absoluto, y más aún ahora que son refugiados que han tenido que reconstruir su pais. Esta última parte se ignora, como siempre, se toma como si fuera la Atlantis de toda la vida. (Pero claro, van 3 o 4 veces que se han mudado, y siempre hacen como si nada) La parte de monarca si que es central a la historia, tenerle tratando asuntos de estado y los problemas típicos, pero de manera muy, muy simplista, y sin los conflictos más interesantes que hemos visto recientemente en otros sitios. La cultura de Atlantis, aparte de la idea de los logomantes teniendo cierta importancia (que sobre todo se usa como excusa para poder usar magia cuando le da la gana al guionista), sigue siendo los mismos esbozos anticuados que apenas describen nada. Y la conexión con la Patrulla apenas queda en un par de apariciones estelares y tener una nueva sidekick, nada de las posibilidades de la alianza entre Atlantis y la nación mutante. El resultado son historias que quedan pobres y antiguas.

 

El primer número es Namor contando una historia de flashback, revelando una conexión pasada con la familia de Loa, para justificar que sea su sidekick. La verdad es que no tenía ninguna conexión con Namor, excepto que era uno de los pocos estudiantes de etapas anteriores que milagrosamente había sobrevivido, pero no tenía nada que hacer, y decidieron regalarsela a Namor. Al menos ahora tiene algo que hacer, y una justificación retroactiva. El número pasa por los caminos habituales de este tipo de flashbacks, pero hace un buen repaso de la vida de Namor, de paso, y de sus distintas facetas a lo largo del tiempo. Buen dibujo de Brian Ching en los flashbacks, también. Ariel Olivetti, que hace las partes del presente, y un par de capítulos después, al menos tiene su propio estilo distintivo con sus ventajas.

 

La siguiente historia es la del título. Sorprendentemente, pese a lo que pueda parecer, no está relacionada con la historia de Lobezno va al Infierno. Es simplemente una historia con una idea parecida. Excepto que es infinitamente más aburrida. Namor se pasea por un desierto durante páginas y páginas, hasta que encuentra la manera de salir con ayuda de los secundarios de su serie. Es tedioso. Hablando de los secundarios, la serie es tan chapucera, que pasa más de la mitad del tomo sin identificar quien demonios es el nuevo ligue de Namor. Que es menos de lo que tarda en darle una personalidad o justificar que esté en esa posición. Por supuesto, desaparecerá tan rápido como ha aparecido, porque no encaja con como están escribiendo a Namor en ese sentido en series de verdad. Hay una apariciòn estelar buena, pero tampoco se aprovecha mucho y descontando una mención escrita a posteriori, no casa con como se le está escribiendo actualmente.

 

Por último, viene la única historia con una trama medianamente interesante, que es una que se llevaba preparando toda la serie. Que es el enésimo intento de un golpe de estado. La verdad, no puedes culpar a los atlantes por intentarlo, el reinado de Namor se ha caracterizado por dejar que Atlantis sea destruida una vez detrás de otra, y pese a que le han echado varias veces, siempre acaba volviendo. Es normal que estén hartos. Es un poco como los Republicanos. En cualquier caso, el instigador esta vez no es uno de los megalomanos aburridos de otras veces que sólo quieren poder, sino es Krang, que al menos tiene dos dimensiones de personalidad, y fue renovado de manera medio decente en Últimos Defensores. La trama, eso si, tiene la misma complejidad y parecido con un golpe real que la mayoría de tramas de la Edad de Plata, y así sale. Pero bueno, es una historia inofensiva, aunque olvidable.

 

Lo malo de esta última historia es el dibujo. Aparentemente, en Marvel, cuando saben que una serie van a cancelarla, no se ven capaces de justificar el gasto de pagar a un dibujante decente y ponen al primer novato que pillan. (No estoy siendo sarcástico, es más o menos lo que pasa) Así que en estos últimos números ya no está Olivetti, sino Carlos Rodriguez y un tal Sergio Ariño, que son a cada cual peor. Uno es novato pero relativamente aceptable, el otro es mucho peor. Por supuesto, ninguno de los dos le pone ninguna gracia u originalidad, y en la mayoría de casos, poca claridad. Además, como pasa siempre en esta serie, Atlantis sigue pareciendo una especie de Roma escasa vagamente adornada con algún anacronismo y elemento fantástico. Y aunque la serie tiene fondos azules, no está dibujada como si los personajes estuvieran nadando, el mundo y ropas no están diseñados como tal, las posturas apenas son de gente nadando, y por el amor de Dios, la gente está dibujada con el pelo seco. Que chapuza.

 

Una chapuza de serie olvidable. Lo bueno es que es la clase de cosas que Marvel va a dejar de hacer, porque ya ni se van a molestar en hacer series de personajes secundarios sin gran bombo detrás, porque fracasan. Viendo esto, es difícil discutirlo. No Recomendado (4)

 

 

 

Nuevos Vengadores: Doctor Vudú

 

Esta es una serie que debería haberse publicado hace más de un año, porque es contemporanea de aquella miniserie del Doctor Extraño de Mark Waid. Pero como en Marvel fue un fracaso (la serie duró apenas 5 números, y la miniserie de Extraño no ha tenido continuidad tampoco), Panini se abstuvo de publicarla en su día. Incomprensiblemente, deciden publicarla ahora que ha quedado atrás, bajo su nueva política de “caballo grande, ande o no ande”. Al menos esta serie tiene la excusa de que surgió de tramas de Nuevos Vengadores, así que poner el cartel en grande en la portada no es completamente engañoso por parte de Marvel. Eso si, queda bastante raro publicarlo ahora que han admitido la derrota con esta dirección y se lo han cargado, precisamente en números recientes de esa misma serie.

 

Escribe Rick Remender, que está teniendo cierto éxito con trabajos actuales, pero por aquel entonces, estaba haciendo una serie del Castigador que no era gran cosa. La idea de la serie es ver la vida del Hermano Vudú, ahora que ha sido elegido, de manera que no tiene ningún sentido, como Hechicero Supremo de la Tierra. Eso fue una estupidez supina por parte de Bendis en Nuevos Vengadores, pero es algo que hay que tragarse, al menos de momento. Igual que la estupidez de llamarle Doctor Vudú, que aunque técnicamente correcto (es un Doctor, aunque nunca ha quedado muy claro si de psiquiatría o psicología) no viene a cuento que empiece a llamarse así ahora, no es que venga con el título de Hechicero Supremo. Supongo que pensarían que Hermano era irrespetuoso, o demasiado setentero o algo.

 

El gran problema de las series dedicadas a magos es que tienden a vender poco. Eso es, en parte, porque son muy difíciles de escribir bien. El problema de la magia es que no tiene que seguir reglas racionales, así que es una tentación demasiado fácil el hacer que el personaje tenga unas habilidades y limites arbitrarios para que haya tensión dramática y la historia se resuelva porque si cuando le conviene al guionista. La solución a eso es darle a la magia de los protagonistas unas reglas y límites ya establecidos, y seguirlas a rajatabla, pero muy poca gente lo hace. (Y cuando se hace, en cuanto otro guionista coge al personaje, se las salta a la torera, el 100% de las veces) Además, los villanos suelen ser todas muy similares, amenazas místicas incomprensibles o hechiceros como el protagonista. Y los protagonistas difíciles de apreciar, siguiendo normalmente el estereotipo estoico inalcanzable. De primeras, el Hermano Vudú parecía una buena solución para al menos, salirse de este molde. (Otra cosa es que, dada la poca gente que conoce al personaje, y aún menos gente que no se lo toma a broma, tuviera alguna posibilidad de sostener una serie él solo, y menos con un equipo creativo nada famoso, pero esa es otra historia, una que en Marvel deberían haberse planteado antes) No usaba “magia” en general, sino vudú, que con un poco de investigación, seguía unas reglas fijas predefinidas, estaba claro lo que podía hacer y lo que no. Y aunque en personalidad era excesivamente serio, tenía una gracia añadida, el hecho de que convivía con el fantasma de su hermano muerto, lo cual da juego para historias. (Quizá no es coincidencia que la versión del Dr. Destino cuya serie duró más tenía una premisa parecida) Además, el personaje tenía alrededor de él un aura tétrica que le podría dar un toque único a una serie.

 

Pues bien, Remender lo que hace es cargarse todo eso que lo hacía único, o en su defecto, minimizarlo. El ambiente tétrico sólo se ve alguna vez, y en las situaciones en las que se mete más que en el personaje. Al fantasma del hermano apenas se le usa, de hecho, no hace nada importante hasta casi el final. Lo peor es que Remender se pasa por el trasero todas las reglas pre-existentes del personaje y del vudú, y le tiene haciendo magia como el Doctor Extraño. Si, se supone que ha subido de categoría, pero eso lo que hace es hacerle muy similar a su predecesor, y entonces, ¿para que demonios sustituirle? (Además, demuestra porque el Hermano Vudú era mala elección para Hechicero Supremo, se supone que tienes que ser muy hábil para llegar a recibir el título, no es que te den el título y te vuelvas más poderoso. Aparentemente, Bendis cree que si te dan un Doctorado, te vuelves automáticamente sabio en tu materia, en vez de al revés) Los problemas quedan aparentemente en el número de presentación: Es una especie de día normal en la vida del nuevo Hechicero Supremo. Tiene una idea medianamente original, y es tenerle actuando de manera más proactiva y agresiva que el Doctor Extraño (¿Por qué es negro? Vete a saber), pero en lo que queda es tenerle atacando distintas amenazas vagamente definidas, y derrotandolas porque se saca del trasero el hechizo o talismán que justo vence en esa situación. Con lo que hemos caido en la trampa habitual.

 

El resto del tomo va precisamente de caer en los clichés que habría que evitar. El malo es un villano típico del Dr. Extraño, de esos incomensurables y con objetivos y poderes que hacen más o menos lo que quiere el guionista. La historia transcurre entre jerigonzas místicas, y la mayoría de lo que pasa es arbitrario. Aparecen estrellas invitadas, pero la mayoría o no hacen nada, o se aprovechan muy poco, siendo además los mismos que usó Bendis en Bendisores, porque aparentemente no hay más personajes mágicos en Marvel. El protagonista no llega a desarrollarse demasiado, y apenas hay conexiones con otros personajes. Lo que pasa por secundarios casi ni vale la pena mencionarse. Eso si, una cosa buena es que hay muchos detalles de fondo divertidos, a veces guiños históricos Marvel, a veces chistecitos. El villano a veces tiene gracia, y algunos de los invitados también. Pero todo eso son detalles buenos en una historia y una dirección que no ha salido bien, y ya no hay oportunidad de hacerlo bien.

 

El dibujo es de Jefté Palo, al que ya hemos visto en la miniserie posterior del Supervisor. Tiene un estilo oscuro y sucio que le va bien a esta serie. Ciertamente, le da un buen toque a los mundos mágicos y monstruos oscuros que salen a lo largo del tomo. Eso si, alguien debería de obligarle a mirar bien las referencias de los personajes y dibujarlos según el modelo. No, Jefté, el Dr. Extraño no tiene 80 años, o al menos no los aparenta.

 

Para terminar, el tomo lleva unos extras de lo más curioso, que ya venían en el tomo original. Uno es el origen del Hermano Vudú. No su primera aparición (que también venía en el tomo original y se la han saltado) sino un artículo de texto donde sus creadores comentan como lo crearon. Le encantara a los fans del proceso y de cómo funcionaban las cosas en la Marvel de los 70. Bueno, y a los fans del Hermano Vudú, asumiendo que haya alguno (además de Fred Hembeck, que es una pena que no colabore en este tomo, porque entonces admitirian que no se lo tomaban en serio) Lo otro si que es comic, pero no es realmente una historia. En Marvel, de vez en cuando, ha habido historias de complemento donde se nos contaba la historia, en plan de narración ilustrada, la historia de algunos personajes o de algún concepto de Marvel, mezclando datos conocidos con datos nuevos para interconectar y desarrollar cosas, todo muy enciclopédico. Los principales encargados de estas cosas eran los enciclopedistas habituales, Gruenwald y Sanderson, contando cosas como la historia de los Eternos en What If, del Alto Evolucionador y de la Corona Serpiente en los anuales del 88-89 o de Kang en los del 92. Menos conocido y peor narrado, pero también interesante, es lo que hicieron Roy Thomas y su colega Jean Marc L’officier en historias de complemento de Dr. Extraño a principios de los 90, contando la historia de distintos conceptos mágicos de Marvel, como parte del Libro de los Vishanti. Aquí vimos la historia de los vampiros, como parte de los Versos Vampiricos, lo único de esa etapa publicado en España. Aquí, vienen 3 capítulos sobre el vudú. Uno contando la historia del vudú, basandose sobre todo en tradición real, otro contando el origen del concepto del Hermano Vudú que es casi todo material nuevo, y otro resumiendo todas las historias del Hermano Vudú, que es lo más seco. Pero es fascinante si te gusta la historia Marvel y su extraña mezcla de historia propia y real. Lástima que el dibujo de Geoff Isherwood no sea muy bueno.

 

La idea no era mala, pero el guionista aún no era bueno. Se ha hecho peor con personajes místicos, pero no es el relanzamiento necesario. No es de extrañar que no tuviera éxito. Neutral (6)

 

 

 

Thor el Poderoso Vengador: El Día de Thor

 

Esta es la segunda mitad de otra breve serie que apenas duró 8 números de la que por algún motivo, se me pasó comentar el primer tomo. Esto es parte de la avalancha de series y miniseries relacionadas con Thor que salieron para coincidir con la película el año pasado. Obviamente, fue un fracaso, porque es lo que pasa cuando lanzas muchísimo material de un personaje a la vez sin apenas publicidad ni distinción, incluso aunque sea popular. Parece ser que en Marvel están aprendiendo la moraleja, de alguna manera.

 

En su día, hubo mucho lloriqueo en Internet por la cancelación de la serie, criticando a Marvel por cancelar la serie y al público en general por no comprarla, cuando supuestamente era excelente. Marvel, por supuesto, no tiene culpa de cancelar algo que no vende, aunque si que es cierto que podían haber llevado el lanzamiento mejor y haberle dado un poco más de espacio como se hizo anteriormente con cosas similares. En cuanto al público, que se puede decir. Las series que no transcurren en continuidad presente no venden. Las series que no transcurren en el Universo Marvel “normal” no venden. Las series más centradas en romance entre personajes no suelen vender tampoco. ¿Qué esperabas de esta serie? Si, es una lástima que el público no lea series que no tienen que ver con el resto de comics que se publican y se han publicado, y que están orientados a un público más joven. Pero es que la serie tampoco es tan buena como para que sea tan trágico. Además, se ve perjudicada porque para que vendiera más, no le pusieran el cartelito de Marvel Adventures (Marvel Impact aquí), lo cual aparte de confundir a los lectores, les salió por la culata, porque a esas series se les permite menos ventas para sobrevivir porque van también a quioscos.

 

La serie la escribe Roger Langridge, autor de éxitos de crítica reconocidos, que recientemente había hecho para Marvel la desternillante Fin Fang Four (por supuesto, esa rareza que es buena, Panini no la recupera) y un comic de los Teleñecos también con buena recepción. Esto no es un comic humorístico, pero si que es desenfadado. Básicamente, es el equivalente en Thor de Spiderman Quiere a Mary Jane. (O como aquí se llamó, Mary Jane, a secas) Una serie fuera del Universo Marvel normal, pero muy similar, que transcurre en los primeros días de los personajes, centrada en el punto de vista de la chica que está enamorada del superhéroe, y su romance. No es exactamente igual, porque aquí también vemos la perspectiva de Thor y algunas peleas, pero es la misma idea en líneas generales. En este caso, la chica es Jane Foster, y como en la película, han prescindido bastante de la doble identidad de Thor como humano.

 

Y no está mal. La relación entre los dos protas está bien llevada, y queda bastante creible ver como se desarrolla entre una humana y un dios confuso. Evita los mayores clichés de cómo se llevó en la peli, sin necesidad de malentendidos o situaciones urgentes, simplemente se conocen, ella le sirve de guía en el mundo de los mortales y se enamoran. Por otro lado, el drama brilla por su ausencia. Tienen citas que salen bien. Thor se enfrenta a algún villano que no pone ningún peligro. Y así pasa toda la serie. Francamente, los argumentos son olvidables, y aunque los personajes tengan chispa, no puedes culpar al público por probar un número o dos y aburrirse. Uno no compra un comic de Thor para algo así, en general. En este tomo, Thor se enfrenta a Namor, y ambos parten como amigos, porque este Namor no es tan borrico como lo era en el Universo Marvel por aquella época. Se enfrenta al Fin Fang Foom gratuitamente, que en seguida resulta que es una prueba y no va a ninguna parte. Aparece Heimdall, que tiene el look de la película, que sirve para justificar que no haya más asgardianos, pero mucho conflicto tampoco tiene. Thor se enfrenta a robots, que empieza divertido, pero ni siquiera llega a explicarse quien es el malo. Se encuentra con Iron Man (en algo similar a la armadura que lleva al principio de su película, que ni allí lleva más de una escena, y queda rarísimo aparte de aparatoso y casi irreconocible) Y hay un número que va casi entero de una cita entre Thor y Jane, que es probablemente el mejor. (Y para ser una serie para todos los públicos, deja bastante claro que se acuestan juntos) Pero ya está, eso es todo el tomo, no es precisamente impresionante ni que te enganche apasionadamente.

 

El dibujo es de Chris Samnee, ya conocido aquí por cosas como Asedio: Infiltrados o Mighty. Es muy bueno, en un estilo agradable, evocador y con mucho juego de luces y sombras, similar a Peter Snejberg en Starman o Mark Buckingham en Fábulas, pero un poco más normal y contenido. Le viene perfecto a la serie, con un aire nostálgico y simple, pero atractivo, y probablemente sea buena parte de lo bien que ha sentado la serie. A ver si consigue una nueva serie ipso facto.

 

Pero vamos, que aunque está bien, no es la maravilla que has podido oir por ahí, hay series que merecen más no ser canceladas. Pero como serie para todos los públicos, es un buen esfuerzo. Recomendado (7)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Kirby: Genesis: Busiek y Ross se reunen (con otro dibujante que no está mal pero no se parece a Ross) para relanzar un montón de viejos conceptos de Jack Kirby. Muchas ideas, poca originalidad, casi ninguna historia o personajes desarrollados, y sobre todo, falta la humanidad y el asombro de Kirby. Es como oir una banda homenaje. Neutral (6)

 

 

 

Y eso es todo por esta semana. Nos vemos la semana que viene con las cosas de DC: Flashpoint continua en Superman y Liga de la Justicia, mientras que nos despedimos de Red Robin, Wonder Woman y Green Lantern. Preparad para desesperaros. Hasta entonces, saludos cancelados.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana es la típica semana de descanso. Ya han salido los comics mensuales de Panini, pero aún no han sacado los tomos de ninguna de las editoriales grandes. Es una situación absurda, pero así estamos desde que decidieron sacar los tomos de DC la misma semana que los de Marvel. Otras veces, en esta semana hemos tenido algún comic mensual de DC, pero no esta semana. En vez de eso, tenemos una sola novedad, bastante curiosa. Es un tomo de Panini, pero no del Universo Marvel, sino de la línea Icon de Marvel, de creación propia. No es la primera vez que pasa, otros tomos de esta línea como Scarlet tampoco han salido con lo demás de Panini, sino cuando les ha dado la real gana. Pero me alegro de que haya salido en una semana donde no hay nada más, así se le puede dar más atención, en vez de pasar desapercibido entre una avalancha de novedades de superhéroes conocidos.

Antes de pasar a las reseñas, comentar una triste noticia. Si, otro autor de comic ha muerto esta semana, siguiendo la terrible racha que llevamos. En este caso, es probablemente la muerte más famosa que vamos a tener en este año, aunque esperemos que sea porque no va a haber más. Ha fallecido Jean Giraud, más conocido en el mundo entero como Moebius. Y con el mundo entero no me refiero sólo a conocido internacionalmente en el mundo del comic, me refiero a conocido en el mundo de la cultura general, punto. Es decir, mi familia sabía quien era Moebius, y no leen comics generalmente. Porque no sólo es famoso por haber hecho comics (re)conocidos en todo el mundo como Teniente Blueberry, el Garaje Hermético o el Incal (amen de una novela gráfica de Estela Plateada, entre otras muchas cosas), hizo diseños para películas bastante conocidas de los 80, como Alien, Tron, Willow o Abyss. Aparte de eso, su estilo y sus diseños, sobre todo en el campo de la ciencia-ficción, además de espectaculares, fueron terriblemente influyentes. Puedes ver huellas de su estilo, sobre todo a la hora de hacer ciudades futuristas en muchísima ciencia-ficción moderna, desde Blade Runner hasta la segunda trilogía de Star Wars. Y su influencia en otros grandes dibujantes de comic de todas partes del mundo también es clara, desde Geoff Darrow hasta Frank Quitely, pasando incluso por autores de manga. Demonios, no soy precisamente fan del comic francés (o de nada francés, para que negarlo), y aún así he leido todo el material suyo que ha pasado por mis manos y lo he disfrutado, y ha despertado mi imaginación, que es probablemente el mayor elogio que le puedo dar personalmente. En fin, nos ha dejado uno de los grandes, pero su obra permanecerá siempre. O como ha dicho Kurt Busiek, “la vida de Moebius no ha acabado, simplemente ha cerrado el bucle y ha vuelto al principio”.

Podría comentar otras novedades, como los comics digitales de Marvel, la Nación DC en TV o novedades de editoriales pequeñas, pero lo dejaré para el próximo podcast, ya que esta semana no hay, y no quiero eclipsar todo esto. Así que paso ya al tomo de la semana: Casanova: Lujuria.

 

 

 

 

 

 

Casanova: Lujuria

 

Esta serie es, si no la primera o la que hizo famoso a Matt Fraction, al menos la que le hizo un nombre a tener en cuenta, que es lo que llevó a que le reclutaran para Marvel. Empezó a publicarse hace 6 años en Image, en un formato experimental barato de 16 páginas que no duró mucho más. Se interrumpió tras un par de sagas cuando Fraction empezó a escribir la mitad de las series de Marvel, hasta que hace un par de años, anunciaron que la serie iba a continuar, esta vez en la línea Icon, la línea que Marvel tiene de comics de creación propia para tener contentos a sus creadores mimados para que no se vayan a Image u otras. El tercer volumen se está publicando intermitentemente, me temo.

 

La serie va de un espía amoral en un mundo de ciencia-ficción donde las agencias de espionaje tienen todo tipo de gadgets de ciencia-ficción, incluido viaje entre dimensiones paralelas. Está muy inspirado en el Jerry Cornelius de Michael Moorcock, que también era un agente secreto hedonista superchulo de ciencia-ficción con fijación con su hermana y una pinta muy similar. [Inciso que vuelve a la introducción: El personaje salía también en el Garage Hermético de Moebius] También tiene parecidos con el Luther Arkwright de Bryan Talbot, con los viajes entre dimensiones y la hipersexualidad, aunque la verdad es que Arkwright ya se inspiraba en Cornelius de por si. (Y antes que Casanova, Morrison usó cosas de ambos para su Gideon Stargrave en Invisibles y otros, de lo que esto también es reminiscente, directa o indirectamente, aunque lo más sorprendente es que esta vez es un americano el que lo escribe)

 

La fórmula básica es que es un agente secreto como los de los 60, glamouroso, que siempre le sale todo bien, y trabajando para una de esas organizaciones cuyo nombre son siglas, que se enfrenta a otras organizaciones que también son siglas (y hay que concederle mérito al traductor por traducir las siglas y conservar el acrónimo… no entiendo como puede haber algunos que se esfuercen tanto, y otros tan poco). Uno de los detalles más curiosos es que aunque nominalmente Casanova Quinn trabaja para los “buenos”, en la práctica apenas se distinguen de los “malos”, ya que prácticamente sólo se dedican a acumular poder y atacarse entre ellos. Esto es un detalle satírico intencionado de este género, supongo. La fórmula se complica cuando coge unos cuantos elementos (probablemente por casualidad más que intencionadamente) de Alias, con un padre que también es su jefe, una hermana que trabaja con él, y otros secretos familiares que incluyen también a su madre. El otro parecido gordo es que Casanova también es un agente doble, donde las misiones que le mandan tienen dos objetivos, uno para cada bando, y el protagonista tiene que calentarse la cabeza para cumplir ambos cometidos, muchas veces contradictorios. Añadele, por supuesto, que tanto sus jefes como él mismo pueden saber más de lo que dicen, tener intenciones distintas de la que dicen, y ese tipo de cosas suficientes como para volver paranoicos a los lectores, mucho más a los personajes, y tienes un formato muy sólido para historias.

 

Pero eso es sólo la mitad de la serie, y la mitad más simple. La otra mitad es que es una serie que está como una cabra, increiblemente exagerada, que va a una velocidad de vértigo (en parte gracias al formato original más corto, que le vendría bien a muchas series) lanzando muchas ideas desmadradas una detrás de otra sin que pare la diversión. Es como un comic de Grant Morrison, pero menos humanista y más superficial. Muchos de estos elementos son de ciencia-ficción, que le dan un campo de juego más amplio a las historias. Así que a lo largo de este tomo tenemos viajes entre dimensiones paralelas como quien viaja a la esquina, secretarias con forma de MODOK, ciudades habitadas por juguetes sexuales para ricos, villanos que se dedican a dar charlas sobre sus gustos musicales a una audiencia a punta de pistola, misiones en las que hay que secuestrar a Dios, y montones de locuras similares. Todo con un tono muy claro de sexo, drogas y rock ‘n roll, donde tanto el protagonista como los antagonistas practican todo tipo de sexo (como indica el subtítulo y toda la ambientación a lo Bond), usan drogas y otras cosas extrañas de la época, y hay múltiples menciones musicales, pero también de las buenas, de los 60, como los Beatles o Bowie. Pero no es un comic retro, al contrario, pese a que tiene reminiscencias de los 60, gracias a las muchas ideas, al ritmo desmadrado y el diálogo gracioso y con chispa, queda muy moderno. Te recuerda al pasado y te lanza al futuro a la vez. A veces se complica demasiado, pero se entiende perfectamente, así que es hasta bueno.

 

El dibujo es de Gabriel Ba, dibujante de otro comic moderno e imaginativo, Umbrella Academy, y aunque este comic es menos inocente en algunas cosas, queda igual de bien. La imaginación desborda, los diseños son simples y apropiados, y la acción y decorados son minimalistas pero efectivos. Lo único que molesta un poco es como dibuja a las mujeres. No por la cantidad de desnudos que hay (también hay desnudos masculinos, es un comic sexualizado) sino porque todas tienen el mismo tipo ridiculamente exagerado todo curvas y poco más. El contraste se nota mucho con una historia corta al final dibujada por su hermano Fabio Moon (que colaboró con Ba en Daytripper, y que hará el segundo tomo de la serie) que hace una anatomía más creible.

 

De todas maneras, los problemas de la serie son mínimos. Es una serie de espionaje y ciencia-ficción tremendamente imaginativa, divertida y bien hecha. Leyendo esto, a diferencia de los trabajos que hace para Marvel, si que se comprende la buena fama que tiene Fraction. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Y eso es todo por esta semana, fijate que corta. Si todo va bien, nos veremos la semana que viene con los tomos de Panini: Con el regreso del Hulk Rojo, una miniserie antigua de Destello de entre todos los personajes posibles, y una miniserie sobre personajes femeninos al azar, entre otras muchas cosas. Si no va bien, vete tu a saber. Saludos lujuriosos.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, comenzamos mes, así que toca sin falta las novedades de Panini. Todas las novedades mensuales de Panini, es decir, 21 comics. De los cuales, únicamente 6 son de 20 páginas. Me pregunto si eso afectara al presupuesto y las ventas. Es decir, ¿no debería influir el hecho de que la mayoría de las series vayan a base de números dobles en las ventas, en la decisión de dejar una serie? Al menos la mayoría de las series son al menos decentes. Puntuaciones bastante altas, todo hay que decirlo. Es lo mismo de siempre, así que esta semana no está tan repleta como meses anteriores, lo que es un alivio. (Ya tocará, ya) Lo más curioso es que no ha salido ningún comic Planeta, ni Superman ni Batman, que son los que podrían salir y a veces han salido la primera semana.

Seguimos con la mala racha de muertes, no importa lo que nos quejemos. Esta semana ha muerto Sheldon Moldoff, dibujante clásico de la Edad de Oro de DC. Más información sobre la triste noticia en el podcast, al igual que una reseña del último trabajo de otro fallecido reciente.

Por último, antes de empezar, una cosa que ya dije en el foro. ¿A alguien le interesaría que me adaptase a medios modernos y abriera una página de Facebook o alguna otra red social? Que me deje algún comentario mediante los muchos medios ya existentes, con ventajas e inconvenientes.

Así pues, empezamos ya. Esta semana: Asombroso Spiderman Nº65, Capitán America Nº14, Miedo Encarnado Nº4, Miedo Encarnado Especial: Masacre, Ultimate Consecuencias Nº1 y Vengadores Secretos Nº14.

 

 

 

 

 

 

Asombroso Spiderman Nº65

 

Comienza la Isla Araña, o Spider-Island, la gran saga de Spiderman de este año. Es el equivalente en Spiderman de Tierra de Sombras o Advenimiento, con una historia principal, en este caso dentro de la serie regular de Spiderman, crossover con alguna serie relacionada (en este caso, Veneno por ser arácnida y Hercules por transcurrir en Nueva York) y varios especiales y miniseries creados para la ocasión. Los especiales y crossovers se verán más adelante en distintos sitios, de momento aquí tenemos varios prólogos y el comienzo de la historia. Y se nota que es una historia que ha surgido de la serie principal, de su guionista Dan Slott, y que se ha ampliado orgánicamente a tiempo a más sitios. Queda muy natural, y siendo parte de una serie tan buena, es uno de los mejores comienzos de saga que se han hecho en Marvel en mucho tiempo. Sólo hay un par de problemas en este tomo, y uno es culpa de la edición.

 

Lo primero que tenemos es Infestados, que es una serie de historias cortas de 2 páginas que se habían publicado de complemento de números anteriores, y que sirven de prólogo a la historia. (La serie de Spiderman era de 30 páginas, y por eso necesitaba complementos como estos y otras historias de 8 páginas que hemos visto, cuando no les daba por hacer historias de 30 en vez de 20 páginas. De todas maneras, a partir de aquí la serie se estabilizará en 20 páginas, aunque sigue costando lo mismo) Básicamente, presentan la idea de la saga, que va sucediendo por Manhattan sin que lo sepa Spiderman ni ningún otro superhéroes. El primer capítulo presenta al villano de la historia. Puede sonar mal, porque está asociado a una serie de historias muy malas, y por eso estaba mejor muerto. Pero ahora que lleva tiempo descansado, es todo un reto para Slott tratar de enmendar al villano, que en el fondo, tiene una idea buena debajo. Es cuestión de no hacerle repetir las mismas ideas malas del pasado, sino darle ideas nuevas mejores en una linea similar. Que es lo que hace aquí, y además le da un sentido del humor apropiado, así que de momento queda bien. Los demás van de ver como va empezando la infestación de arañas, por así decirlo. Vemos a distintos neoyorquinos siendo infectados con habilidades arácnidas, y viendo sus distintas reacciones. Son muy buenas historias, porque en muy poquito espacio, no sólo presentan un personaje y situación, pegan un giro inesperado, y contrastan con Peter Parker, demostrando de que va a ir la historia. Al igual que Nuevo Kripton fue de ver que los poderes no hacían al superhombre, esta saga va de ver que no son los poderes arácnidos los que hacen a Spiderman. Es una buena presentación, que indica por donde van a ir los tiros de la historia. También hay una recordando quienes son Capa y Puñal, porque tendrán su propia miniserie durante la saga. Y una última que enlaza ya con el inicio de la saga, avanzando un subargumento, dando pistas de futuro y siendo bastante ominosa. Los dibujantes son variados, y todos buenos, incluida Emma Rios, que hizo la mini de Osborn y hará la de CyP.

 

El siguiente capítulo es el Especial del Día del Comic Gratis, donde a diferencia de otros sitios, en EEUU las editoriales regalan comics. Y a diferencia de otras editoriales cuyo nombre empieza por D y termina por C, en Marvel (y en casi todas las demás editoriales, incluidas las pequeñas), en Marvel regalaron un comic nuevo y de tamaño completo. Esencialmente, un número más de Asombroso Spiderman, por el mismo equipo creativo. Aquí viene uno de los problemas del número, que es culpa de Panini, y su política de “si cuesta lo mismo hacer las cosas bien que mal, hagamoslas mal”. Básicamente, el especial transcurre antes de Infestados, y de hecho el último capítulo de esos continua una trama que empieza en este número, mientras que aquí incomprensiblemente, está ordenado al revés. De verdad que no entiendo tanta incompetencia. En fin, siendo Slott, es una buena historia de Spiderman. La mayor parte es una buena historia de acción, un team-up con un personaje que aún no había salido en la nueva etapa pero que tenía que salir, contra un villano muy apropiado. Divertido, y con muy buenos gags y usos del villano. Además, cumple con la idea del DCG, que es servir de presentación, porque no sólo es una historia que te dice lo que necesitas saber de Spiderman y una buena muestra de cómo es la etapa actual, incorpora de manera que casi ni se nota toda la información necesaria sobre el status quo actual de Spiderman y sus cambios recientes. Termina con un nuevo subargumento, donde se incorporan de manera fija a otros dos buenos superhéroes de segunda que ya habían aparecido en la etapa anterior, y se usan mejor que de costumbre (mucho mejor que otras veces recientes) en una idea que es bastante buena. El dibujo es de Humberto Ramos, más sobre él después.

 

Por último antes de empezar el crossover viene la historia de complemento del número del mes pasado, que a diferencia de otras recientes, es importante. De hecho, es tan importante que queda raro que quede relegada a una historia de complemento. Pero la verdad, queda mejor que si hubieran estirado la idea a 20 páginas, lo cual muestra que más guionistas deberían experimentar con otros formatos de número de páginas. La idea es poner a un par de personajes de la serie en un autobús, como se suele decir, es decir, mandarlos fuera de la serie hasta nuevo aviso. Es buena idea, mejor rotar a los secundarios cuando no parece haber ideas o que no encajan actualmente. Desde luego, es mejor que matarlos, y en este caso, está bien hecho, queda de manera que parece una conclusión lógica e inevitable de acontecimientos recientes, no como algo forzado que ha salido de repente para librarse de personajes. Tarde o temprano volverán, seguro, sobre todo uno de ellos, pero como despedida por el momento, queda perfecta, y está bien puesta en perspectiva en la línea de desarrollo de la serie. Además, logra meter un avance de otro argumento, y además de momentos emotivos, buen uso cómico de Jameson. El dibujo es del tercer dibujante de la serie, Giuseppe Camuncoli, para que este número tenga de todos. Hace bien las expresiones necesarias para la historia.

 

Entonces toca el prólogo de la Isla Araña, que es el día anterior a que empiece todo el follón. Es un número de 30 páginas, el último ya con ese tamaño, y lo que hace es presentarnos a todos los personajes, sitios y situaciones que van a ser importantes durante la historia. Vale que es un número más grande de lo normal, pero Slott logra meter una cantidad asombrosa de información, desarrollo y caracterización en un solo número. Repasa prácticamente a todo personaje que ha salido en su etapa hasta ahora, y no sólo los presenta, avanza sus historias un poco, de manera que no queda forzado, sino como parte de una historia, de un día en la vida de Spiderman. Es lo de siempre en esta serie: Diálogos muy buenos, acción divertida, buenas ideas, muy buen uso de una amplia plantilla de secundarios e invitados, avance bien montado de muchas cosas, guiños y detalles que hacían falta y tienen mucho sentido. Pone las cosas muy intrigantes de cara a la aventura inminente, y hasta la presentación de los villanos, que es un poco rara y no usa precisamente los mejores materiales, tiene buena pinta, con un par de misterios y una pista probablemente falsa pero intrigante. El dibujo es del otro dibujante principal, Stefano Caselli, y es tan bueno como el guión. Todos los personajes están perfectos y reconocibles, la acción es muy buena, tanto en fuerza y coreografia, es expresivo para el humor y las emociones y todo el acabado está bien cuidado y atractivo.

 

Cerrando el número ponen el primer capítulo de la saga en si, que sólo está numerado así para que el mismo dibujante pueda dibujar los 6 capítulos oficiales de la serie, porque continua del número anterior. Aunque si que es cierto que pasa una noche (los demás capítulos serán todos una crisis sin parar) y que la sensación pasa de estar a punto de estallar, a ver como explota. Sobre todo va de ir lanzando una emergencia tras otra que surge como consecuencia de la premisa, e ir viendo como afecta a distintas partes de Manhattan y de los secundarios de la serie. Lleva un buen ritmo, y da una buena sensación de caos y de muchas cosas ocurriendo a la vez y desbocandose. Iría todo bien y sería una historia perfecta si no fuera por la otra cosa que he mencionado, y es el dibujo de Ramos. En el primer capítulo no se notaba tanto, pero aquí que está inmediatamente después de Caselli, se nota un montón la diferencia. No ya en el estilo, sino en todas las carencias que tiene Ramos. El mismo tipo corporal deforme y caras histriónicas para todos los personajes, que le hace incapaz de mostrar ninguna emoción que sea minimamente sutil. Las escenas de movimiento donde todo el mundo está desperdigado en vez de estar en movimientos coreografiados. La puñetera manía de deformar a los personajs en cuanto se mueven un poco. La falta de detalle y realismo en la mayoría de objetos. Incluso el estilo empeora, los protagonistas en vez de tener estilo apropiado a sus personalidades, van vestidos de americanos horteras. Es una pena que una historia tan buena se vea perjudicada por un dibujo que ni le pega en estilo, ni es bueno.

 

Aún así, la historia está tan bien pensada, tan bien preparada, y hace tan bien ser una gran historia de Spiderman, que se pueden disculpar algunos problemas. Desde luego, es de las mejores sagas largas de Spiderman que se recuerdan. Muy Recomendado (10)

 

 

 

Capitán America Nº14

 

Y aquí estamos otra vez con las renumeraciones gratuitas. (Afortunadamente, aquí Panini no ha hecho lo mismo, porque sería un poco excesivo) Parecía que en Marvel ya se les había pasado la manía de sacar números 1 continuamente y renumerar todas las series, y lo habían sustituido con la de renumerar las series. Total, los grandes números con muchos ceros atraen casi tanto como los nº1, y tienen la ventaja de que dan aspecto de tradición y seguridad. Pero aunque en Marvel siguen teniendo unas cuantas series con numeraciones de tres digitos con toda su historia, algunas recién recuperadas, el año pasado lo han mezclado con renumeraciones, a veces por motivos argumentales (Daredevil, Increible Hulk, Patrulla-X), a veces simplemente porque si, por coincidir con películas, como es el caso de Thor y del Capitán America. En ambos casos (como en DD), la numeración antigua no se ha perdido, sino que ha continuado con un nuevo título y serie detrás de la numeración. En este caso, se convertirá en una especie de Capitán America Team-Up, mientras que la nueva serie continua lo que llevaba la serie antigua. Mejor que si lo hicieran al revés, probablemente.

 

El caso es que, aunque la serie sigue como hasta ahora aunque haya sido renumerada, con Ed Brubaker escribiendo y continuando las mismas historias, queda ligeramente más justificado, porque pasa a tener dibujante distinto, y porque tiene el regreso del Capitán America de verdad como protagonista de la serie. Así que esta historia transcurre presumiblemente después de Miedo Encarnado y que liquiden a Bucky, aunque no hace ninguna referencia al respecto. De hecho, no tiene conexión con ninguna otra historia reciente, se puede leer independientemente, se nota que salió para coincidir con la peli del Capi. De hecho, empieza con un elemento en común con la peli, que acarrea una serie de temas curiosos sobre los universos compartidos. Empieza con un funeral, pero no el de Bucky, sino el de Peggy Carter, que ha muerto fuera de pantalla. Peggy, como nos ha recordado la película, era la agente especial novia del Capi durante la Segunda Guerra Mundial. No se sabe aún como trataran el tema en las películas (es posible que Peggy ya esté muerta), pero en los comics, la idea original fue tratar que Peggy habia envejecido mientras que el Capi no, así que aunque ella siempre le había esperado, ahora ya no podía acompañarle en sus aventuras, y se veia sustituida por su hermana muy similar, pero convenientemente mucho más joven, Sharon.

 

El problema es que, a diferencia de los acontecimientos transcurridos en la “Era Marvel”, que se van desplazando hacia delante en el tiempo porque el mundo de los comics va más despacio que el de verdad (por ejemplo, el Capi fue descongelado hace 12 años o así, en vez de en 1964), los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial están fijos en el tiempo, transcurren en los 40 por fuerza. Así que aunque los personajes que han debutado en los comics modernos envejecen lentamente, los que tienen su origen conectado a la 2GM tienen que envejecer en tiempo real. O visto de otra manera, conforme avanza el tiempo, el Capi ha tardado más y más años en ser descongelado. Originalmente apenas había perdido 20 años, ahora tiene que haber pasado más de 50. Eso significa que, a menos que sean personajes que tengan excusa para no envejecer por unos motivos u otros (y ya es suerte que la mayoría de personajes de la época tengan buenas excusas como ser un androide o un mutante extraño, aunque claro, ya se inventaron sueros y fórmulas para justificar al resto de superhéroes y villanos), los personajes cada vez son más y más viejos, y peor aún, resulta que retroactivamente, siempre lo han sido en tiempos modernos. En este caso, Peggy no había sido usada desde la etapa Gruenwald a principios de los 90, donde era secretaria del Capi, que todavía era creible para alguien de más de 70 años, pero chocaba que supuestamente hubiera pertenecido a Shield hasta hace poco. Chocaba más aún que fuese hermana de Sharon, que tiene treintaytantos, así que en flashbacks y biografías recientes, habían hecho el retcon de que Peggy era su tía abuela (saltando dos generaciones para que no haya problemas). Pero claro, eso era un retcon externo, no interno. Es decir, no es que los personajes de la historia hubieran descubierto o revelado un parentesco nuevo, es que los lectores tenemos que asumir que siempre había sido así, igual que tenemos que asumir que el origen de Iron Man no fue en la Guerra de Vietnam. Es un apaño, pero no arreglaba la edad del personaje, que era cada vez más inmanejable.

 

Todo esta parrafada difícil de seguir viene para decir que está justificado que se hayan cargado a la pobre Peggy. A estas alturas, estaba demasiado mayor para usarse en condiciones (a menos que le dieran algún anti-envecimiento rebuscado y se cargaran la idea original del personaje) y si se libran de ella no tienen que tratar problemas cronológicos. Habría estado bien darle un final heroico, o si era demasiado mayor para hacerlo creible, al menos un final emotivo y en condiciones, en vez de librarse de ella fuera de pantalla y como si no importara. Pero claro, es Brubaker, siempre se le ha dado mal no tratar como una mierda a los personajes buenos que se carga porque si, recordemos que empezó su etapa haciendo lo mismo con Nómada. De todas maneras, la moraleja está clara: Cada vez le va a resultar más difíciles a los guionistas sin ideas utilizar el tipo de historia estándar del Capitán America de tener a veteranos de la Guerra que le conocieron cuando eran jóvenes reencontrandoselo. Sin exagerar, tres cuartas partes de las historias de relleno del Capi de los 70 y los 80 iban de eso. Con el tiempo, por problemas cronológicos y porque los guionistas se han vuelto menos mierdas, ese cliché ha ido disminuyendo. Sin embargo, aquí vuelve con fuerza, siendo la idea central de este número, porque no hay cliché que Brubaker no use en esta serie. Tampoco puede culparsele: Al coincidir con la película, era comprensible que hiciesen una historia que transcurriese con flasbacks a la guerra. Y dado que el veterano en esta ocasión tiene que ser un adolescente entonces para que “solo” pueda tener 80 años en el presente, está claro que va a ser una de las últimas veces que van a poder hacer historias así, porque es que llegará el momento que en la vida real, no queden veteranos de la 2GM. Será una pena, pero para el Capitán America será bueno, porque tendrá que dejar de usar la muleta de referirse siempre a algo que paso hace décadas y dedicarse más a lo que significa atemporalmente. O al menos usarla menos. (Y si no, siempre pueden hacer como en DC, y solucionar el problema destruyendo el pasado, y a la mierda todo)

 

Y si he dedicado todo este espacio a un tema que sólo afecta tangencialmente a la historia, es porque no hay mucho que decir de la historia en si. Brubaker lleva 7 años en la serie, con una numeración u otra, y no ha cambiado mucho. Los personajes son muy simples, y sean nuevos o viejos, no pasan de tener un elemento o dos de personalidad, ninguno particularmente original, y son todos bastante planos. El argumento tiene mucha acción, y poco desarrollo de personaje. Al ser un número doble, no se aplica la queja de que pasa poco por número, al menos es una introducción con contenido argumental. Pero la gran mayoría es mirar al pasado, o recordando por el funeral, o en flashbacks que, en su mayoría, son escenas de acción con bastante poca imaginación. Hay una trama que va del pasado al presente, pero es difícil conseguir que importe, en parte porque ha pasado demasiado tiempo para que haya contenido emocional o importe, y en parte porque es una historia de espías bastante vista. La parte del presente, de nuevo, tiene acción bastante vacia, y no mucho más. Se presenta un nuevo antagonista, que parece decente, aunque está por ver si tiene más que la superficie. Y el antagonista detrás de él es uno que Brubaker ya demostró que no escribe del todo bien, y aquí parece que va a peor. Lo único sorprendente es que ya no puede hacer girar la serie en torno a Bucky como el 90% de sus historias hasta ahora. Y mira que es raro, porque uno se esperaba años de tener al Capi lloriqueando sobre su muerte, otra vez. Quizá cuando termine Miedo Encarnado y no sea spoiler.

 

Lo único nuevo es el dibujo. De momento se han acabado los dibujantes serios y oscuros que habían caracterizado la etapa de Brubaker. Este nuevo volumen va a tener dibujantes rotativos, uno cada saga (SI, esta serie continua con la mania de que todo sean sagas estiradas, cuando casi todas las demás series la han abandonado) y van a ser más coloridos y tradicionalmente superheroicos, a ver si así le quitan algo de lo apagada que es la serie. El primero es Steve McNiven, que no había hecho nada desde el final de Viejo Logan hace más de dos años. Desde luego, es un cambio enorme, un gran aumento en colorido, iluminación, expresividad y dinámica. Las peleas, que son buena parte de la historia, tienen mucho mejor aspecto. También los personajes. Viven en un mundo donde hay Sol, y luz, y color. Con mucho más detalle y vida. Y sobre todo, demonios, es un superhéroe con mallas de colores, que sigue enfrentandose a supernazis en historias simplistas. Queda mejor si por fin vuelve a parecer un superhéroe de colores, y no la cosa apagada de los últimos años, que quedaba incongruente. Eso si, queda muy raro tener al dibujante de una de las peores historias del Capi volviendo a dibujarle, pero así son los trabajos de encargo.

 

De todas maneras, pese a las mejoras en el dibujo, no hay nada que no estuviera ya en historias anteriores de esta etapa, y tampoco está mejor hecho. Así que si no te gustaba ya Brubaker, no hay razón para darle otra oportunidad. Si te gustaba, al menos ahora luce más. Recomendado (7)

 

 

 

Miedo Encarnado Nº4

 

Mitad del crossover, así que es un buen punto para ver que tal está yendo. A estas alturas ya está claro de que va la historia, y es bastante simple. Pecado despierta a un dios asgardiano del miedo, que transforma a ella y a 7 personajes Marvel más en monstruos que van por ahí destrozandolo todo con martillos enormes, y eso se supone que provoca miedo a nivel mundial. Así que los crossovers se dividen en historias donde los héroes se enfrentan a los Dignos y sus martillos (que son las menos, porque los Dignos, a diferencia de Lobezno y Masacre, no pueden estar en todas partes a la vez), historias donde se enfrentan a los nazis seguidores de Pecado, e historias sobre otros villanos aprovechandose del miedo global. Obviamente, sólo los primeros son importantes, y sólo algunos de ellos.

 

No es precisamente la mejor idea para una historia. La mitad de los crossovers, por tanto, realmente no tienen que ver con la historia principal, son realmente historias estándar con la excusa del miedo. En cuanto a los Dignos, la idea de que la Serpiente tuvo la idea original de Mjolnir que luego fue copiada por Odín es buena, y la selección de personajes mezcla bien famosos y secundarios con pedigrí, de manera que quedan variados y apropiados. Pero en el fondo, son 7 veces, si no la misma idea, variantes muy similares, con la única diferencia siendo los que están en contra de su voluntad y los que no. Pegarse contra un bicho malote con un martillazo se vuelve aburrido si es la única gran idea durante 7 meses. Los mechas nazis son de chiste. Son enemigos que parecen salidos de Atomic Robo. Para una historia de aventuras desenfadada valdrían, pero usarlos como enemigos invencibles que tardan meses en vencer es ridículo, y mucho más tomarselos como algo terrible y serio. Luego está el tema del pánico global, que está vendido patéticamente. Si, el mundo está tenso. Pero es el Universo Marvel. ¿Me estás diciendo que tener 8 tíos superpoderosos destrozando cosas es suficiente para causar un pánico global? Maldita sea, si ya hubo una historia con exactamente esa premisa, el 8º Dia como crossover entre tres o cuatro series en el 99, (también participaba el Juggernaut), sólo duró un par de meses, y no fue para tanto. Vale que los superhéroes lo están llevando mal (¿No se suponía que cosas como la Iniciativa y tropecientos equipos de Vengadores servían precisamente para poder ocuparse de muchas amenazas simultaneamente? ¿Por qué no hay nadie para interceptar a los Dignos la mitad del tiempo? ¿Por qué los héroes de otros paises no intentan detener a los que atacan esos paises?) pero el Universo Marvel ha pasado por cosas peores, donde había más de 8 puntos del mundo siendo devastados a la vez, algunas recientes, y no se ha puesto todo el mundo a rasgarse las vestiduras y proclamar el fin del mundo. Si la Serpiente provocara el miedo en plan D’spayre sería una cosa, pero nos dicen explicitamente que no. Y no queda creible.

 

Otro problema es que realmente, no es una historia para un crossover, como los crossovers tan rebuscados demuestran. Originalmente iba a ser una historia que se iba a cruzar entre Capitán America y Thor, por aquello de que ambos tenían película ese verano. Pero como no había crossover para ese año, y en Marvel tienen que tener uno, si o si, pues se amplió a 100 comics en vez de una docena. Y así ha quedado. Realmente, los únicos personajes que tienen protagonismo en la historia son los tres Vengadores principales (Fraction ha sabido darle algo que hacer a Iron Man a partir de este número, por aquello de que escribe la serie), y son los únicos que van a sufrir las consecuencias de lo que pasa en la serie principal. (La Cosa y la Masa también son protagonistas, nominalmente, pero realmente es como si no estuvieran, y les va a dar igual, como puedes sospechar por el hecho de que no hay crossovers con sus series) En este número, como en anteriores, hay un intento de darle una panorámica global a la historia, con un par de páginas que nos muestran peleas que están ocurriendo simultaneamente por el mundo contra los Dignos, la mayoría de las cuales se ven en crossovers. Es la dirección correcta, pero te dice tan poco sobre esas peleas, que apenas sirve. Te recuerda que existen otras escenas y crossovers (aunque en la edición española hayan quitado incomprensiblemente las páginas donde te dicen que otras series mirar para seguir los subargumentos) pero de por si, las escenas no cuentan nada. No emocionan, no dan sensación global de villanos ni de héroes coordinandose, nada. Si juntas todos los crossovers, la perspectiva global queda mejor, pero esta serie debería resumir todo eso, no ignorarlo y desentenderse.

 

Así que en este número, básicamente tenemos una historia de la Trinidad. La parte de Thor sigue en la misma línea de la etapa de Matt Fraction: Un gran villano cósmico soso, con un montón de poder que no se puede vencer hasta que toque algún deus ex machina, y mientras tanto, mucha palabrería en vez de pasar cosas. En este número, hay una revelación sobre la Serpiente que todo el mundo debería haber visto venir ya, si es que no te la chafaron los anuncios. (Ese es otro problema del crossover: Tiene tan poco contenido, que con ver los anuncios, ya sabes la mayoría de lo que pasa. Es como las películas malas donde cuando ves el trailer, la has visto entera) Y esa es toda la parte climática de Thor en este número. En el resto de la historia es peor, porque ha ido de repetir por quincuagésima vez la vieja historia de “Odín es un capullo y exilia a Thor por elegir a los humanos en vez de a él), que no sólo no es nada original, es un paso atrás, es como volver a vivir con tus padres y pelearte con ellos habiendote independizado en 1991. ¿Para eso quería resucitar Fraction a Thor? (Notese, por ejemplo, que aunque Tia May vuelva a estar viva y a no saber la identidad de Spiderman, no están reciclando las viejas historias pesadas sobre ella en Spiderman, porque esa serie si que tiene buenos guionistas) En este número también empieza la contribución de Iron Man a la serie principal. Hasta ahora estaba en su propia serie siendo vapuleado por Gárgola Gris, al que ha dejado sin oposición en Paris. Aparentemente, no hay más superhéroes en Europa que puedan acercarse a ayudar. (Si esta serie la escribiesen Gage, o Van Lente, o Pak, o cualquiera de los guionistas buenos de Marvel y no uno de los tres mimados que no tienen ni idea, tendrías allí al MI13 y a un porrón más de personajes, y quedaría lógico) La gran idea aquí, lo puedes adivinar, es repetir otra idea del pasado. Para que inventar ideas nuevas para los personajes. Al menos la manera en la que se hace no es la esperada, y queda dramático, pero también algo que sale absolutamente de la nada. Puede que lleve a algun sitio interesante, pero está por ver.

 

Y luego está el Capi. En el número anterior murió Bucky, así que está claro cual es uno de los objetivos del crossover: Volver a poner a Steve Rogers como el Capitán America, que ya era hora, sobre todo teniendo película a la vez. Es terriblemente corto de miras tener que matar a Bucky para eso: Aparte de que podría haber habido dos Capitanes a la vez, hay muchos motivos para quitar a Bucky del puesto aparte de matarle. Empezando por que no pintaba nada en el puesto, sobre todo con el verdadero de vuelta a la vida, y terminando por los acontecimientos recientes en su serie donde iba a la cárcel. No hacía ninguna falta matarle, pero claro, es un crossover de Marvel: Hay que matar gratuitamente a un Vengador, si no, no llama la atención ni cumple la puñetera fórmula que tan mal les va (creativamente) desde hace 7 años. De todas maneras, mucha pérdida no es. Por mucho que le guste a Brubaker (realmente, sus años en Capitán America van sobre él, no sobre el Capitán America), Bucky Cyborg era una idea horrible. Resucitar a un personaje que llevaba muerto más de lo que llevan vivos casi todos los lectores, y convertirlo en un cyborg asesino es una mala idea, punto. Una vez resucitado, le han pasado de asesino sin mente a exsidekick en las sombras a héroe de légado, a algo redundante, y durante todo ese camino, no ha tenido ni una sola idea original, ni muchos rasgos de personalidad, ni ha aparecido prácticamente en buenas historias. Así que no se le echará de menos, vuelve a estar donde tenía que estar. (Eso es, asumiendo que la muerte vaya en serio, porque hay anunciada una serie sobre el Soldado de Invierno por Brubaker) En cuanto a este número, va de tener a gente muy triste, gastando espacio que podría dedicarse a contar historias que no sean de mirarse el ombligo. Y por fin, toca el momento esperado, donde no hay un gran grupo de Vengadores porque están desperdigados y Fraction se olvida de que existen muchos de ellos, pero eh, por fin tenemos al trio importante junto. Pero en vez de ser una buena escena épica, la cagan y queda estúpida. Porque aparece el Capitán America con una metralleta. Aparentemente, Fraction lo ha confundido con Rambo. Aparte de demostrar que no tiene ni idea sobre el personaje (si, luchó en la Guerra, blablabla, pero no iba por ahí disparando a la gente, por algo lleva un escudo y no un arma ofensiva. No hace ni falta leer los muchos comics antiguos que mencionan estas cosas, en la película también entendían ese detalle básico, porque no son idiotas), y de demostrar una falta de gusto brutal (aparentemente, Fraction debe de ser de esos americanos que piensan que las armas molan, te hacen más hombre y todo queda más chulo y se soluciona con armas, en cuanto más grandes, mejor, en vez de ser algo horrible que no sirve para nada productivo), es especialmente estúpido en esta historia. Se va a enfrentar a nazis en armadura y a superseres del nivel de Thor. ¿Qué demonios pretende conseguir con una metralleta excepto poner en peligro a espectadores por los rebotes? No sólo no tienen ni idea sobre el Capi, son demasiado estúpidos para vivir.

 

Lo único bueno de la mayoría de escenas de esta serie es el dibujo de Stuart Immonen. Es su maldición reciente, sólo lo cogen para que historias estúpidas queden bonitas. La acción queda impactante aunque esté vacía, los personajes están todos muy bien, y tiene una pinta de hacerse todo a lo grande. Los diseños tampoco están mal. La Serpiente parece realmente un Odín malvado. Los Dignos, que son diseños de Marco Djurdjevic, quedan imponentes, y el detalle de tener martillos distintos para cada uno es bueno. Lo único que queda cutre son las lucecitas a lo Tron. Ya es malo que las estén poniendo en todos los diseños modernos para que quede futurista, ¿pero que pintan en gente poseida por demonios ancestrales?

 

Mucho me temo que Miedo Encarnado continua la racha de grands crossovers de Marvel que no tienen una idea particularmente buena, y la ejecución es aún peor. Manda narices que con tanta serie buena que tienen en Marvel, incluidos buenos crossovers más pequeños, los grandes sean tan malos. No Recomendado (4)

 

 

 

Miedo Encarnado Especial: Masacre

 

Otra de las miniseries de 3 números contando que hace algún personaje durante Miedo Encarnado. En este caso, Masacre, que además de ser un crossover de existencia gratuita, tiene narices que no hayan podido meterlo en alguna de las series existentes, sobre todo la principal que deambula sin dirección. Al menos han cogido a alguien original para escribirla: Es el debut en comics profesionales de Christopher Hastings, creador de Dr. McNinja, un webcomic de acción bastante absurdo, pero gracioso. Hay gente bastante buena trabajando en webcomics, así que ya era hora de que en las editoriales se den cuenta de eso y los usen como cantera, ya que al menos han demostrado que pueden cumplir en un medio muy similar. En este caso, el sentido del humor de Hastings no parece muy alejado del que debería tener Masacre, así que está bien elegido.

 

Como ya he dicho, es un crossover completamente innecesario y superfluo. No afecta en nada a la historia global, de hecho, los personajes del crossover no salen más que en algún cameo. Y tampoco usa mucho las ideas del crossover. El tema del miedo se menciona alguna vez, pero no se usa realmente. Lo único que justifica como parte del crossover es que Masacre, siendo como es, decide fabricarse un martillo que dice que le da poderes como uno de los Dignos. El resto no tiene nada que ver con el crossover, y la verdad es que incluso elementos, modificandose un poco, podría quedarse sin las referencias sin que se notase. Realmente, es una historia de Masacre aislada, a la que se le han puesto elementos del crossover para venderla.

 

Tomada como historia de por si, de todas maneras, tampoco es muy buena. Le pasa como a muchos comics de Masacre recientes, que intenta tanto ser graciosos que no llega a serlo. Y como no intenta nada más que ser gracioso, y no hay nada debajo, cuando eso falla se quedan en nada. Masacre está reducido a un dibujo animado, y únicamente existe para hacer el tonto. A partir de ahí, se mete en una aventura que nominalmente tiene sentido, pero no es más que cosas aleatorias y personajes caricaturescos que se hilvanan ligeramente para formar algo parecido a una historia. El malo principal es un personaje cómico que había aparecido anteriormente en comics de JM DeMatteis, concretamente Nuevos Defensores y Espectacular Spiderman. Es la Morsa, que no es más que un idiota vestido de morsa con superfuerza. La referencia vaga a los Beatles es lo único gracioso aquí del personaje, porque al menos en sus apariciones originales tenía un poco más de chiste que ser un idiota superfuerte. Tenía gracia porque era un personaje absurdo metido en una historia supuestamente seria, y la gracia era ver como los héroes serios reaccionaban ante algo tan tonto, que ni siquiera se daba cuenta de que estaba metido en una historia donde no pegaba. Aquí, es un elemento absurdo chocando contra un personaje aún más absurdo, en una historia donde todo es chorra. Todo es ridículo y exagerado, pero sin imaginación, así que al final, nada impacta. Añadele una mala parodia de elementos modernos de fantasía de trasfondo para que haya algo más de argumento, pero que no viene a cuento, y tenemos un comic que no funciona en absoluto.

 

El dibujo es de Bong Dazo, que es uno de los dibujantes de la serie regular. Es el mejor con diferencia, y se nota. El estilo tiene un poco de dibujos animados, pero estiliza sin deformar, y puede ser muy vistoso sin olvidarse de narrar. Es colorido y agradable, y cuando se desmelena como en la alucinación beatliana, está muy bien.

 

Olvidable, y sigue con la manía en Marvel de no sólo saturar el mercado con material de Masacre, hacerlo con material que sigue sin enterarse de cómo hacer bien al personaje. Quizá Hastings merezca otra oportunidad, pero aquí se ha lucido. No Recomendado (3)

 

 

 

Ultimate Consecuencias Nº1

 

Otro ridículo título en spanglish, y detrás de él viene otra de las miniseries de la línea Ultimate, que tienen todas ese formato de “Ultimate Sustantivo”. La miniserie es un puente entre las series recientemente canceladas, y el siguiente relanzamiento de la línea Ultimate en un par de meses. O lo que es lo mismo, sirve para ver consecuencias (como su título indica) de acontecimientos recientes (principalmente de la Muerte de Spiderman, pero como no es algo tan importante, también trata otras, principalmente de Ultimatum, porque estuvo tan mal hecha que aún hay que intentar hacer algo con toda aquella tontería) y poner cosas en su sitio para las nuevas series, para ir abriendo boca y tener todo en su sitio para que puedan empezar lanzadas. La verdad es que esta es la clase de cosa que hay que hacer con las grandes historias con cosas importantes. Si no hay un último número de la saga con consecuencias, y no se trata en las series regulares porque las han cancelado o se quieren relanzar inmediatamente con cosas nuevas, hay que poner las consecuencias en algún sitio. Para hacer las cosas bien, en este caso los guionistas son los de las nuevas series, y los dibujantes son variados.

 

El primer número es realmente un número más de Ultimate Spiderman, por el mismo equipo creativo de siempre de la serie, Brian Bendis y Mark Bagley. Obviamente, va de ver las consecuencias de la Muerte de Spiderman, es decir, los distintos personajes de Ultimate Spiderman reaccionando a la muerte de Spiderman y de Peter Parker. La mayoría de escenas son lo que podías esperar, gente llorando, sufriendo, lamentandose o enfadandose. Pero en el buen sentido, de manera bien hecha, que tiene sentido, y que dice la emoción y situación que tiene que decir y pasa a otro personaje, sin recrearse en la miseria. Las direcciones que empiezan a tomar algunos personajes si que son más sorprendentes, pero son lógicas y tienen buena pinta. En general, es mucha manipulación de las emociones, pero tenía que hacerse si han decidido hacer en serio lo de matar a Spiderman, tenían que despedirlo a lo grande demostrando lo que importaba a mucha gente, y tanto lloro queda merecido y no gratuito. Es perfecto que dibuje Bagley, en el fondo era su personaje, y este número, su despedida del personaje, tenía que ser suyo, y lo hace igual de bien que siempre. Aunque con viñetas más grande, que queda bonito, aunque no es lo que mejor se le da.

 

El segundo número ya se parece más al formato que tendrá el resto de la miniserie, con varias historias relacionadas en cada número con equipos creativos distintos. La primera continua del número anterior, también está escrita por Bendis, y es el funeral de Spiderman. Sigue más o menos la misma línea del número anterior, pero más pausada, y como ya no es una historia de Ultimate Spiderman, tiene personajes de otras series, lo cual es lógico, por otro lado. Eso si, queda rarisimo tener a un Ultimate Capitán America humano y casi reconocible como el de verdad apenas dos semanas después de haber visto a la versión psicópata de su miniserie. Sigue funcionando. El dibujo es de Gabriel Hardman, separandose de Jeff Parker (estuvo con él en Atlas y Hulk) y es bastante más oscuro y sobrio que Bagley, pero para la situación, queda bien.

 

Entonces llegan los nuevos. Jonathan Hickman, salvador de los 4 Fantásticos y de Nick Furia en Guerreros Secretos, va a escribir el primer año del nuevo volumen de los Ultimates, buena elección. De todas maneras, para este caso es mejor recordar que escribió la miniserie de Ultimate Thor el año pasado, porque es una historia de ese personaje. Y es el único que sigue usando su versión de Ultimate Asgard, a la que se le da un repaso en esta historia. De todas maneras, aunque está eso y está algo que puede ser una idea de futuro para Ultimates, va sobre todo de seguir rindiendo homenaje a los muertos, no sólo Spiderman, sino todos los que murieron absurdamente en Ultimatum y que prácticamente ni se han mencionado después, por estupidez rampante. Ya tocaba algo así, y queda emotivo y apropiado para la situación. Es emotivo por otro motivo, ya que es el último trabajo de Bryan Hitch para la línea y serie que si no le lanzó a la fama, le convirtió en el nº1. Es de lo mejor que ha hecho en años, mucho más sólido, detallado y con un acabado mucho, mucho mejor. Así da gusto, y a ver si sigue así allá donde vaya.

 

Por último, Nick Spencer, al que estamos viendo en Vengadores Secretos, se va a encargar de relanzar Ultimate X-Men. Tiene una tarea muy difícil delante de él, debido al destrozo que hicieron con los personajes y el concepto en Ultimatum y alrededores. Apenas quedan personajes importantes, están desperdigados y hechos polvo, y encima tiene que competir con las versiones renovadas del Universo Marvel normal. De momento, Spencer empieza poco a poco, recuperando a uno de los personajes de la serie que andaba desaparecida, y siguiendo con el tema del número, teniendola lamentando las muchas muertes que han sufrido ultimamente sin sentido. Aquí, al estilo mutante, si que le dan demasiado lloriqueo, y es curioso contrastar las tres historias, y ver como aquí pasa de emotivo a quejica. De todas maneras, es comprensible y tampoco dura mucho. Y la historia no sólo tiene eso, sino que lanza al personaje en una nueva dirección, que es un enfoque interesante para el personaje. No dice mucho de la nueva serie (pero claro, tampoco la de Ultimates, porque no va de eso), pero como historia personal no está mal. El dibujo no está a la altura de los demás, me temo, pero tampoco es malo. Es de Lee Garbett, que ya hizo adolescentes en Batgirl, y que ha evolucionado a algo similar a dibujantes recientes de Ultimate X-Men y Patrullas, lo cual es un cambio positivo.

 

Tratar consecuencias era algo necesario, y más si se hace bien como aquí. Además, sirve para demostrar que la línea Ultimate está en buenas manos, aunque de momento se centre en atar cosas del pasado y no en mostrarnos las direcciones nuevas. Recomendado (8)

 

 

 

Vengadores Secretos Nº14

 

Terminan los números de Nick Spencer en la serie. Si, apenas empezó hace dos meses, pero realmente no era una etapa, eran unos números de relleno antes de que empezara el siguiente guionista. Que también va a ser de relleno, pero distinto. Bonita manera de cuidar un gran lanzamiento.

 

Los números de Spencer han coincidido con los crossovers con Miedo Encarnado. A diferencia de otras series, donde el crossover ha servido para avanzar, en mayor o menor medida, argumentos de la serie, al no tener esta serie guionista o argumentos fijos, eso no podía hacerse. Así que tocaba relleno. Como además, los Vengadores Secretos no tienen una participación definida en Miedo Encarnado, porque la mitad del grupo está en otras cosas, y andan desperdigados sin poder afectar a nada importante (total, que como era de esperar, el supuesto equipo de misiones especiales de los Vengadores no sirve para nada, siguiendo con la cagada que ha sido su existencia desde el principio), Spencer ni siquiera puede contar historias sobre el grupo. Así que se ha resignado a contar historias sobre sus miembros individuales.

 

Tampoco han sido realmente historias que afecten a Miedo Encarnado. Realmente son historias de los protagonistas que transcurren durante Miedo Encarnado, con los acontecimientos del crossover de trasfondo, pero que con poca modificación, podrían haberse contado en otro momento. El mes pasado tuvimos una historia de la Bestia, que ni siquiera era de la Bestia, era de un senador amigo suyo y lo que hacían durante el asedio a Washington. Y una historia de Valquiria que también transcurría durante ese combate, pero que podría haber sido en cualquier otro. Este mes tenemos no una, sino dos historias de la Viuda Negra, y aunque ambas mencionan cosas del crossover, no tienen que ver con la historia principal. Aunque al menos la segunda si que tiene como parte importante un acontecimiento concreto de ME.

 

Aunque hay dos historias de la Viuda, eso no quiere decir que Spencer quisiera contar más cosas sobre ella. Es que el primer capítulo no es un número de esta serie, es uno de los especiales de Miedo Encarnado, en este caso dedicado a la espía, y era el mejor sitio que tenía Panini para publicarlo. Supongo que con sus apariciones en película, es un personaje que quieren promover como sea, y aunque no aguante una serie propia, siempre se puede aprovechar excusas como crossovers para sacar más material de ella. El encargado es Cullen Bunn, que viene de la aclamada serie Sixth Gun de Oni, y que a partir de ahora se va a convertir en uno de los reclutas en alza de Marvel. Pero este especial es precisamente la clase de historia que no hacía falta. Porque realmente no es una historia de Miedo Encarnado, es una historia de la Viuda Negra haciendo de espía anti-terrorista. En Paris, durante el crossover. Lo cual, en vez de hacer que quede bien por transcurrir durante uno de los lugares donde transcurre Miedo Encarnado, queda peor. Porque si se supone que Gargola Gris ha transformado ha transformado todo Paris en piedra y está acechando la ciudad, como se menciona en el especial, no se que hace una docena de terroristas y dos superhéroes campando a sus anchas por la ciudad sin que nadie se de cuenta, excepto la conveniente información que no se sabe de donde ha salido que les avisa de que están ahí. Es una historia bastante convencional de contraespionaje, que demuestra lo competente que es la Viuda, pero poco más, no tiene mucha imaginación ni personalidad. Al menos se acuerda de que en Marvel hay un superhéroe francés establecido, aunque no de para mucho. No es un comienzo muy prometedor para Bunn, pero en su defensa, probablemente no tenía mucho con lo que operar.

 

Habiendo ya un especial sobre la Viuda, quizá habría sido mejor dedicarle el siguiente episodio de Vengadores Secretos a algún otro de los Vengadores con los que no se suele hacer nada y que no nos han contado que está haciendo durante todo esto, como el Hombre Hormiga o el Caballero Luna. Pero a lo mejor Spencer no sabía lo del especial. Más importante, esta si que es una historia específica de Natasha, reaccionando a un acontecimiento específico de Miedo Encarnado. Concretamente, la muerte de su novio Bucky. Es una idea muy chula: Tiene a Natasha tratando de impedir que unos periodistas reporten públicamente la muerte de Bucky. Visto así, tiene a la protagonista como la mala, lo cual ya empieza los aspectos interesantes. Pero claro, recordemos que el gobierno americano de Marvel tiene la costumbre de encubrir la muerte del Capitán America, y que el mundo supuestamente ya está en un estado de pánico en ese momento, que sólo empeoraría si eso se revelara. Y la Viuda intenta convencerles, no detenerles a la fuerza, así que queda moralmente ambiguo. De todas maneras, ahí entra la segunda idea genial del número, que es tratar el tema de las muertes y resurrecciones de los superhéroes. Es decir, con tanta resurrección pública, ¿no estaría el público bastante mosqueado porque los superhéroes resuciten constantemente y el resto del mundo no? Aunque algunos civiles resuciten de vez en cuando por motivos similares, estadísticamente sigue siendo ridículamente injusto. Ese es el otro tema del número, una recriminación al respecto. Spencer trata el tema muy bien, con reacciones lógicas, y los pros y contras de ambas perspectivas muy bien pensadas. Era un tema que ya era hora que alguien tratara, y se hace bien. Esto ya suena más como el Nick Spencer de otros sitios.

 

El dibujo del especial es de Lee Garbett, ya mencionado más arriba. Es demasiado suelto, simplón y descuidado para que este tipo de historia salga bien. La acción queda chapucera, los personajes sosos y los decorados casi ni existen. El del otro capítulo, como en el resto de la mini-etapa de Spencer, es de Scot Eaton, y está bastante bien. No destaca en estilo, pero es muy sólido, y queda bien en una historia de gente hablando, aunque los cortes para poner ejemplos de resucitados podrían haberle quedado mejor. Lo que es vergonzoso es que todos los dibujantes, incluido el portadista, dibujen a la Viuda Negra con medio traje desabrochado por ningún motivo en absoluto excepto por enseñar tetas. En serio, ya podrían aprender de las películas, en este caso.

 

Dos muestras de nuevos guionistas de Marvel, una que no es gran cosa, otra que si lo es. Veremos que hacen en más crossovers de Miedo Encarnado y en Ultimate X-Men y Máquina de Guerra, respectivamente. Eso si, si quieres historias de los Vengadores Secretos, vas a salir decepcionado. Recomendado (7)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Astonishing X-Men Nº24: Conclusión aceptable, de una historia olvidable. Muy buen dibujo, eso si. Neutral (6)

 

Cuatro Fantasticos Nº51: El primer capítulo se supone que explica el regreso de Rayo Negro, pero explica más bien poco, y se podría haber juntado con el anterior. El dibujo no está a la altura. El otro capítulo si que recupera todo lo bueno de la serie. Recomendado (8)

 

Increibles Hulks Nº10: Comienza la última saga de Pak en la serie, y es una especie de Grandes Éxitos del personaje, con ideas y escenas muy divertidas y muy buen dibujo. Muy Recomendado (9)

 

Iron Man Nº14: Dos crossovers. El primero es una historia bastante simplona de Tony Stark, la otra es más decente del resto del personaje, si ignoras problemas de base del crossover. Recomendado (7)

 

Lobezno Nº10: Continua el esquema del número anterior, pero los flashbacks son muy interesantes de por si, y la parte del presente, además de pelea exagerada, tiene tensión ominosa y horror. El formato doble ayuda a evitar la repetitividad. Muy Recomendado (9)

 

Miedo Encarnado: Primera Linea Nº4: La historia principal es bastante buena, ayuda mucho a dar sensación al crossover. Las otras dos historias largas son muy malas, una el final de un destrozo de personajes, otra autoconclusiva sobre una chorrada de personaje que no tiene nada que ver con el crossover. Neutral (5)

 

Nuevos Vengadores Nº13: Tiene muy poco del crossover que anuncia en la portada engañosa. Principalmente, consecuencias de la saga anterior, y tratar de hacer por fin algo con un personaje. No es gran cosa, pero al menos lo intenta. Neutral (6)

 

Patrulla-X Nº75: Muy buen uso del crossover, y de los elementos habituales de la serie, sólo entorpecido por el dibujo. Muy Recomendado (9)

 

Patrulla-X: Cisma Nº2: Un timo que no tiene nada que ver con Cisma, ni es bueno, interesante o útil de por si. Por el amor de Dios, si es la mayoría flashback, y ni se molestan en poner los flashbacks correctamente. Evitar a toda costa (1)

 

SHIELD Nº6: La historia central de la serie empieza a cobrar forma y entenderse bastante bien, y las ideas y desarrollos a varios tiempos se vuelven muy interesantes. Recomendado (8)

 

Thor Nº11: La historia principal al menos avanza bien, después de 4 números, y la secundaria por fin hace algo interesante. Recomendado (7)

 

Vengadores Nº14: La primera historia usa muy mal a los Vengadores. La segunda es un número olvidable del Capitán America. No Recomendado (4)

 

Vengadores: Cruzada de los Niños Nº7: Arreglar tonterías de Bendis, con caracterización muchísimo mejor. Como historia tiene muy poco, pero al menos los personajes están bien usados. Recomendado (8)

 

X-Men Nº12: La historia se pone interesante, y a diferencia de lo normal en esta serie (o en comics de Yost, la verdad) tiene algo que decir sobre los personajes. Bien hecho. Recomendado (7)

 

X-Men Legado Nº75: Chorrada de historia y de premisa, pero al menos da para combates divertidos con diseños interesantes para adversarios. El dibujo mejora bastante. Recomendado (7)

 

 

 

Y eso es todo por esta semana, que no es poco. Nos vemos la semana que viene con un solo comic. ¿Cuál? Lo sabreis en menos de una semana. Hasta entonces, saludos miedosos.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Después del exceso de la semana pasada, ¿tenemos un descanso? Tenemos leches. Porque aún quedaba el montón de novedades de ECC de este mes, que también vinieron todas de golpe la semana pasada. De todas maneras, aunque son muchas, son una cantidad manejable, porque comparado con lo de Panini, parecen hasta pocas. (Y a donde hemos llegado, que 60 comics americanos en una semana parece una cantidad moderada) Este mes, es el antepenúltimo mes de la DC tal y como la conocemos, y por tanto, tenemos montones de finales. Algunos intentan ser grandes finales, otros al menos intentan ser finales, aunque apresurados porque les dieron la orden de cortar con poco aviso y tuvieron que comprimir meses de historias en un número, y otros no está claro que demonios intentan, si es que intentan algo. Iremos viendo cuales son cuales, y despidiendonos de las series correspondientes. También continua Flashpoint, la saga que hace de puente entre la vieja DC y la nueva. Bueno, más o menos. Si te preguntas porque no hago reseña completa de las miniseries/especiales de Flashpoint pese a ser novedades importantes, tiene una explicación, pero habrá que esperar unas semanas para poder darla. Permanezcan en antena. También hay cosas que no son del Universo DC, pero nada que apeteciera reseñar a fondo esta vez, lo siento. (Por cierto, me pregunto si que el trio de protagonistas de Unwritten sea un protagonista con un destino mágico, su chica y un vampiro es una referencia intencionada a Predicador o no)

Esta también es la semana de “otros”, es decir, de editoriales que no son Marvel/Panini ni DC/ECC. Pero este mes no han sacado nada interesante. Norma ha sacado muy poquito, y nada que me interesara (por mucho que lo intento, no tengo nada que decir de Irredimible, si sacaran la serie hermana si que lo intentaría) y las otras editoriales no han sacado nada, punto. Dos meses sacando muchas cosas interesantes, y este ninguna. Hrm.

Y también tenemos el comienzo de la temporada de este año de películas basadas en comics. En este caso, el burro delante para que no se espante. Más sobre eso, por desgracia, debajo.

Terminando, recordar que podeis encontrar el comentario del Previews para mayo aquí, con algunos comentarios interesantes, incluidas estadísticas sobre DC. Me alegro de ver que la audiencia (nunca mejor dicho) está subiendo. Igualmente, para más comentarios sobre el mundo del comic (incluidos el 20º aniversario de Image y como el mundo está al revés), está el podcast de todas las semanas, con más que las reseñas de turno. Por cierto, me han mejorado la ADSL, así que probablemente dejaré de tener problemas subiendo los archivos. Crucemos los dedos.

Nada más, empezamos ya. Esta semana: Batgirl: La Lección, Batman: Puertas de Gotham, Día Más Brillante: En Busca de la Cosa del Pantano, First Wave, JLA: La Ascensión de Eclipso, Jóvenes Titanes: Plenitud, Superman: Reinado de Juicio Final y Ghost Rider: Espíritu de Venganza.

 

 

 

 

 

 

Batgirl: La Lección

 

Este es el último tomo de la encarnación actual de Batgirl, con nada menos que 10 números, porque tienen mucha prisa por llegar a la nueva DC, y están apelotonando lo que queda de la vieja. La serie sigue siendo lo mismo que hasta ahora: Una serie sobre una heroína joven, que tiene experiencia en lo que hace pero aún tiene cosas que aprender, en lo heroico y en lo profesional. Que tiene conexiones con otros personajes, pero no está definida completamente por ellos. Y que aunque tiene historia pasada y tragedias, no se ve definida por ellas, mira siempre hacia delante, y sobre todo, es un personaje divertido y alegre. Lo que hace que la serie sera divertida, y un soplo de aire fresco en la DC actual. Si la semana pasada me quejaba de que Spidergirl estaba estancada, esta serie es una buena sucesora de Spidergirl, haciendo bien y de manera moderna lo que Spidergirl ya no hace particularmente bien. Bueno, es un poco mayor, pero precisamente, una de las cosas que hace bien es que puede cambiar.

 

El tomo se divide en dos mitades vagamente definidas. En la primera mitad, el guionista, Bryan Q. Miller, continuaba desarrollando las historias a su aire, divirtiendose con una mezcla de historias autoconclusivas (otra cosa en la que es refrescante) y de desarrollo más largo. En la segunda mitad, o probablemente, tercio, a Miller le avisaron a última hora de la cancelación de la serie, y tuvo que comprimir los argumentos del siguiente año de historias como pudo en unos pocos números. Curiosamente, toda la primera parte tiene el título de “La Lección”, pero más que una historia es un tema, porque hay historias variadas bajo ese título. Primero, continuan los varios subargumentos de los varios personajes universitarios o relacionados con la Universidad de Gotham. La historia del Fantasma Gris llega a un punto inesperado, y los malos secretos recurrentes tienen un nuevo agente. No es que ni él ni ellos sean las ideas más originales del mundo, pero están bien llevadas, no tomandose como lo más serio y terrible del mundo. El diseño de Estela, el nuevo villano, es moderno sin ser hortera. De todas maneras, aunque la acción está bien, la interacción entre Stephanie y sus secundarios es mejor.

 

Esa historia se ve interrumpida por dos números de team-up, que suelen ser los números más divertidos de la serie con diferencia. No hay más que recordar el duo con Supergirl donde se enfrentaban a docenas de Draculas. El primero es otro team-up con Robin, que ya tuvo mucho éxito la primera vez. Además de ser los miembros junior de la Batfamilia, tienen actitudes diametralmente opuestas, y eso resulta en una interacción perfecta de hermana mayor y hermano menor. En este número, Damian se ablanda un poco, pero es consistente con su personalidad. De hecho, aparte de Morrison, es probablemente donde mejor está escrito. El argumento es la típica aventura contra matones, está únicamente para servir de esqueleto a la interacción, y cumple. La otra historia es un team-up con Klarion el Chico Brujo, de entre todos los personajes. Es curioso que Klarion haya tenido team-ups tanto con Tim como con Steph, ya que no son precisamente los personajes con los que uno esperaría que se encontrase. De nuevo, Miller es el que más se acerca a la caracterización de Morrison (en Robin se parecía más al Klarion niño, por ejemplo), e incluso no contradice el final de 7 Soldados. La historia es un desmadre, como se podía imaginar de una historia de San Valentín con un personaje tan extraño. De nuevo, la premisa, atípica como es, es sobre todo una excusa para interacciones, entre Klarion y Steph, y entre Klarion y la cultura occidental moderna. No es que Klarion malinterprete hilarantemente cosas cotidianas, es que las ve objetivamente y le parecen estúpidas. Tiene razón más de una vez. Un capítulo muy divertido, en general.

 

Después de otros dos números de Lección, la serie conecta con Batman Inc. Está bien que al menos una serie de Batman lo haga. En este caso, con la idea que ya vimos en el Retorno de tener a Batgirl de infiltrada en una escuela privada en Inglaterra. La misión en si se contará en Batman Inc, pero aquí se aprovecha para contar otra aventura que hizo en ese viaje. Como Morrison ya había usado mucho a Caballero y Escudera, no salen en ese número de Batman Inc, así que Miller aprovecha para tener el primer team-up entre Batgirl y Escudera, sidekicks con suficiente experiencia como para que se las pueda tomar en serio. Como siempre, la interacción entre ambas es bastante divertida, porque Escudera es un gran personaje. La aventura es otro desmadre, a base de un uso exagerado de mitología y cultura británica, un poco estereotípica, pero sin ser insultante. Hace que uno eche de menos aún más que ECC no publique la brillante miniserie de Caballero y Escudera de Cornell, pero bueno. Esta tampoco está mal.

 

Por último, vienen los dos últimos números. Que son buenos, pero son un poco desagradables de leer, porque sabes que algunas cosas se van a quedar sin resolver o tener una resolución muy comprimida, porque el aviso de que iban a cancelar la serie llegó tardísimo. Hay un subargumento que prometía mucho sobre Proxy, por fin avanzando al personaje después de haberlo recuperado del destrozo que hicieron anteriormente con la pobre, que no llega a concluirse. Más aún, la revelación de quien estaba detrás de muchos de los problemas de Batgirl resulta ser una opción completamente lógica, que era raro que nadie hubiese visto venir ni intentado antes, y que prometía muchísimo para futuras interacciones… pero tiene que resolverse en un solo número. El último número, entonces, es un número específicamente diseñado para ser una conclusión rápida pero efectiva. En parte va de recapitular y cerrar todas las interacciones entre los personajes principales y decir todo lo que había que decir del personaje de Stephanie Brown. Es sentimental, pero queda muy bien. La otra mitad son varios pin-ups de posibles aventuras de Batgirl y otros personajes. No está claro que aventuras eran historias que Miller tenía pensado contar, y cuales simplemente le gustaría haber contado, pero todas tienen una pinta muy chula, y dan muchas ganas de haberlas podido leer, que es la idea. Habría sido muy chulo, pero al menos están bien presentadas, con muchos detalles.

 

El dibujante oficial de la serie era Dusting Nguyen, y el dibujo estaba perfecto. Muy atractivo, con personajes muy bien hechos y con gran expresividad, para humor y para drama, y gran agilidad para escenas de acción. Sólo hay que mirar la portada del tomo, una maravilla de despedida con todos los personajes que han salido en la serie. En el tomo se alterna con Pere Perez, suplente habitual, que ha mejorado mucho desde que suplía en las series de Superman el año pasado. Con un estilo similar al habitual en estas familias, hace bastante bien lo mismo que Nguyen, aunque con menos depurado. Logra meter un montón de detallitos en el último número, que quedan muy bien. Por último, dos números los hace Ramón Bachs, otro suplente de las series de Batman hace años, que no entiendo porque no está fijo en ninguna serie. Algo más caricaturesco que los otros, pero queda bien igualmente. La verdad es que esta es una de las series de DC que mejor nivel de dibujo ha mantenido en el último año, ni un número malo.

 

Así que una serie que mantenía un buen nivel, que ofrecía algo distinto a las demás y que vendía decentemente, es cancelada. Su guionista no es contratado para ninguna de las muchísimas nuevas series de DC, mientras que Lobdell tiene 3. Y se eliminan a dos buenos personajes con ideas distintivas, divertidas y que demuestran progreso, para que podamos tener una vieja idea de Batgirl que va a ir casi exclusivamente de angustia vital y quejidos. Que te jodan, DC. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Batman: Puertas de Gotham

 

Esta es una miniserie extraña. Mientras el resto de DC estaba ocupado cerrando todas las series de cara al gran relanzamiento, o sacando miniseries y especiales de morralla para llenar el hueco hasta septiembre, este es un extraño caso de miniserie que no está para llenar el hueco ni terminar nada, sino al contrario, para abrir boca antes de algo post-Flashpoint. Esto es porque las series de Batman, en principio, van a continuar sin muchos cambios post-Flaspoint. Así que esta miniserie un poco de presentar ciertas ideas que tendremos a partir del relanzamiento. Y también a los que serán los guionistas principales: Scott Snyder, guionista actual de Detective Comics, que tras el cambio, no sólo pasará a escribir Batman, marcará la dirección general de las series, y será el cerebro detrás del primer crossover gratuito entre todas las series. Y Kyle Higgins, novato que había escrito parte de los anuales de Batman del año pasado (inéditos aquí, suyo creo que sólo se ha visto una historia del Capi America) que pasará a escribir Nightwing.

 

La miniserie, como indica el título, va sobre todo de explorar Gotham y darle nuevas ideas, ya que el que está dando nuevas ideas a Batman y a los personajes es Morrison. En vez de mirar al futuro como hace él, Snyder y Higgins lo que hacen es mirar al pasado. Concretamente, la mini va de inventarse una historia secreta del pasado de Gotham. Bueno, Gotham es la clase de sitio propicio para ese tipo de cosas. Más irritante es el hecho de que esté conectada con los pasados de las familias Wayne, Kane, Elliott y Copplepot. Es decir, si, son todo familias ricas e influyentes de Gotham (aunque la de Elliott se la sacasen del trasero hace poco) así que tiene sentido que estuvieran presentes hace 100 años. Pero todas colaborando a la vez empieza a sonar como el horrible cliché de “todo el mundo iba al colegio junto” y “todo el mundo está emparentado”, que rompe bastante la credulidad y hace parecer todo demasiado pequeño. En Marvel hicieron algo pasado con familias mutantes en una miniserie del Club Fuego Infernal. Al menos aquí no intentan revelar que todo lo que creias estaba equivocado, simplemente son cosas que hicieron algunos de estos tatarabuelos en secreto que resultan ser relevantes ahora.

 

La historia, por tanto, se cuenta a dos tiempos. Uno es en flashback, contandonos la historia de esos personajes del pasado, como contribuyeron a hacer de Gotham lo que es ahora, y como se metieron en un follón. Esa parte es interesante, porque se sale de lo común, al menos. Los personajes podrían haberse desarrollado un poco más como individuos, pero es una buena historia de flashback, y está bien conectada con el presente. La parte del presente es un misterio que hay que resolver, descubriendo la del pasado. El misterio se vuelve suficientemente intrigante, y encaja bien con como se va contando el flashback. La solución tiene sentido. Lo que pasa es que el villano en el que se centra la historia, aparte de tener un diseño steampunk bastante chulo, no tiene mucho más. Para esta historia vale, porque tiene el misterio de su identidad alrededor, pero no tiene pinta de servir para mucho más.

 

En cuanto a los protagonistas, es la familia central básica de Batman: Bruce Wayne y los tres Robins buenos. Además, tiene el regreso de Cassandra Cain, la antigua Batgirl, ahora en una nueva identidad muy chula (que ya se había visto en Batman Inc, pero aún no han publicado eso aquí por algún motivo). Hablando de Batman Inc, se supone que esto hace un poco de puente entre esa serie y las nuevas direcciones post-Flashpoint. Excepto que lo hace a base de ignorar todos los acontecimientos y motivaciones de esa serie. Simplemente asume que esa historia se ha acabado (que no lo ha hecho y ahora Bruce vuelve olvidandose de todo eso, y volviendo a actuar como siempre. Es chapucero, y terriblemente decepcionante, que se trate así a la mejor serie que tienen y a las únicas ideas nuevas que han tenido para los personajes en mucho tiempo. Si ignoras eso, al menos los personajes están bastante bien escritos. Especialmente interesante es la interacción entre Damian y Cass, que es la primera que vemos, y resulta dar mucho juego debido a sus parecidos en como fueron criados, y diferencias en lo que les ha pasado luego.

 

El dibujo es de Trevor McCarthy, que hizo cosas para Batman hace diez años, pero no se había prodigado mucho hasta recientemente. Hizo los anuales antes mencionados, y ha seguido a Higgins hasta esta miniserie. Es una pena que no trabaje más, porque es bastante bueno. Tanto la ambientación retro como la arquitectura le salen muy chulas, y también el diseño del malo, como he dicho antes. Tampoco están mal sus personajes.

 

Como muestra de guionistas principales para el futuro, queda pobre en comparación con el guionista principal actual. Pero tomado independientemente, es una historia más que decente, que ya es bastante. Recomendado (7)

 

 

 

Día Más Brillante: En Busca de la Cosa del Pantano

 

Este es uno de esos comics de cuestionable existencia. Existe únicamente porque alguien la ha cagado antes, y casi ha sido peor el intento de arreglarlo. El año pasado, en DC decidieron reintegrar sus viejos personajes de terror, que hasta entonces eran de uso exclusivo en la línea Vertigo, en el Universo DC. Buena idea, al fin y al cabo, el Universo DC es suficientemente amplio para contener todo tipo de cosas, los comics actuales de DC son suficientemente “maduros” como para no desentonar con versiones recientes de los personajes, y si valía para Alan Moore y compañía, vale para cualquiera. Decidieron que el gran retorno sería de la Cosa del Pantano, al final del Día Más Brillante. No está claro si esa decisión formaba parte del argumento original o no, pero ya da igual. Fue un desastre de historia, pero dejaba una Cosa del Pantano utilizable, con un nuevo status quo, y con John Constantine apareciendo también, de regalo, como gancho para la siguiente historia. Hasta ahí bien, todo a punto para una nueva serie del personaje, escrita por Scott Snyder, actual guionista de Detective Comics.

 

Excepto que ahí la cagaron. Porque pese a que el último número del Día Más Brillante fue un follón difícil de seguir dedicado únicamente a resucitar a Alec Holland y transformarle en la Cosa del Pantano (cosa absolutamente inutil, porque la Cosa del Pantano ya era Alec Holland, o al menos una entidad con su personalidad y recuerdos, siendo la diferencia algo nimio que desde luego, no merecía la pena dedicarle una historia entera, mucho menos una historia que supuestamente iba de presentarlo), ese no es el status quo que Snyder necesitaba para su serie. Cambiar la serie de Snyder habría sido una solución, pero se ve que es uno de los pocos guionistas de DC que es inmune a que los editores le toquen los argumentos. Además, el dibujante de la serie ya es bastante lento y tuvo que empezar con mucho adelanto, como para ponerle a rehacer cosas. La mejor solución, obviamente, habría sido cambiar el final del DMB, pero eso implicaría planificar con antelación, y eso no se lleva ya en DC. Porque si en DC anticiparan las cosas, habrían planificado antes el relanzamiento de su universo, y habrían dedicado sus últimas historias a cerrar los viejos personajes, no lanzar nuevas direcciones que a lo mejor no van a valer tras el cambio. (Para que te hagas una idea, la serie de la Cosa del Pantano ya estaba empezando a dibujarse cuando decidieron el relanzamiento del universo) La última solución sensata habría sido pasar completamente del final del Día Más Brillante, y asumir que el cambio de continuidad tras Flashpoint ha cambiado la historia del personaje, para dejarla como quiere Snyder. Si, eso habría hecho que el final de Dia Mas Brillante no sirviera para nada, pero es que es lo mismo que va a pasar con Firestorm y las otras en menor medida. Y total, la nueva serie va a ignorar los últimos volúmenes del personaje en Vertigo y basarse únicamente en lo clásico, así que, que más da ignorar otra cosa reciente.

 

Pero todas esas soluciones tendrían un inconveniente, y es que no podrían vender una miniserie basura hecha con prisas a los incautos. Así que para arreglar un problema que no hacía falta resolver, y que sólo existe porque son unos inutiles, aquí viene una miniserie de 3 números que no sirve para nada. Por supuesto, no está escrita ni por los guionistas del Día Más Brillante, ni por el guionista de la futura serie, ni por nadie relacionado anteriormente con el personaje o que pueda interesar. El guionista es Jonathan Vankin, antiguo editor y guionista de Vertigo (hizo las minis de Vertigo Pop, y nada más visto en España), que hacía años que no escribía nada, ni había escrito nada con personajes DC o superhéroes, ni va a seguir escribiendo tras esto. Eso no pinta bien. Lo que pinta aún peor es que dos meses antes de salir la serie, no tenían claro lo que iba a haber dentro. En las primeras promociones de la serie, en la portada salía Zatanna. Poco antes de salir la serie, salía Hawkman donde estaba Zatanna. Cuando salió, volvía a salir Zatanna. Zatanna obviamente tiene más sentido que aparezca, teniendo relación previa con Constantine, que Hawkman, que lo único es que salía en Dia Más Brillante. Pero esa no es la cuestión, al fin y al cabo, sólo sale en una escena. La cuestión es que poco antes de publicarse el comic, no estaba claro de que iba a ir, así que te puedes imaginar lo chapucero y hecho con prisas que es este comic.

 

Porque el cometido que tiene es separar a Alec Holland de la Cosa del Pantano, pese a que el mes pasado dedicamos 48 páginas a fusionarlos. (Si Vankin sabía todo esto cuando empezó a escribir el comic, no está claro) En vez de dedicar la historia a esa misión, ya está separado al principio de la historia. Así que el resto de la historia es superfluo. Podría no serlo si se dedicara al misterio de cómo y porque han sido separados. Pero no, no hay respuesta claro a eso, se supone que se deja para la serie posterior. Se podría dedicar a recapitular la historia del personaje y poner en contexto lo que vale, lo que es importante y lo que no. Eso tampoco se hace. Algo se dice del personaje, pero no lo suficiente para servir a los que no le conozcan. Más que nada porque el Holland pre-transformación nunca ha sido un personaje muy desarrollado, y esta historia no le tiene en situación de desarrollarlo mucho tampoco. Le tiene en estado de shock y deambulando como un sonámbulo la mayor parte de la historia, lo peor para desarrollar al personaje. Peor aún es su situación. Mediante una excusa que se ha visto ya demasiadas veces con el personaje (incluso se ha hecho con el Hombre-Cosa), toda su parte le tiene hablando con un personaje misterioso… personaje que al final no se explica quien demonios es ni que demonios quiere, ni a que ha venido tanto rollo durante 3 números. Si tienes mucho conocimiento del pasado de la Cosa del Pantano, hay una pista al final de que está conectado con un viejo villano del personaje. Pero ya está, no hay más explicación, y francamente, una miniserie que se tira tanto tiempo para reestablecer cosas básicas de los personajes no debería asumir que un guiño a viejos personajes es toda la explicación que necesitas del comic.

 

El resto de la historia está contado desde el punto de vista de John Constantine, que para algo debutó en Cosa del Pantano, aunque después de esto irá a una serie distinta. Para mayor confusión, no es el mismo Constantine que sale en Hellblazer, este es más joven y soltero. Toda su historia es un ejemplo de cómo hacer una historia de Constantine, imitando los aspectos superficiales pero dejandose la gracia. Tiene la narración introspectiva, los britanismos, el meterse por la puerta de atrás en asuntos místicos sucios y el tratar de arreglar las cosas sin tener que pelearse. Pero no tiene la gracia del personaje, la chispa, el ingenio donde se sale con la suya a base de mitad caradura mitad conocimiento, ni la parte seria oscura autodestructiva. Además, es un ejemplo de porque guionistas americanos no deberían escribir a Constantine. Cada vez que abre la boca, tiene que soltar una palabra típicamente británica, de manera tan exagerada que queda forzado y de mentira. En la traducción también queda raro, porque han decidido traducir los briticismos por palabros raros, pero menos. La historia en la que se mete también deja que desear. Va dando tumbos de un lado a otro hasta que descubre lo que el lector sabe desde el principio, fin. Podría tener gracia tenerle interactuando con superhéroes DC, cosa que realmente apenas ha hecho nunca, pero no se usa. Con Zatanna ya ha interactuado mucho, con Superman no interactua realmente, y con el que más interactua, que es Batman, está terriblemente mal escrito, en plan mala imitación de Miller donde está permanentemente furioso y es desagradable sin razón con todo el mundo. Y todo esto con la idea menos original como trasfondo: Que la Cosa del Pantano, sin Alec Holland, se ha vuelto destructivo. Que es, exactamente, la misma idea que hemos tenido en todas las series Vertigo del personaje en los últimos 20 años. Sin nada nuevo, y que está claro por donde va. Ojalá Snyder tenga más ideas, porque de momento, no hay ni una.

 

El dibujo también es malo. Siguiendo en la línea de chapuza de la miniserie, y de todo lo que han sacado en los meses anteriores al gran relanzamiento, han cogido a un dibujante novato, un tal Marco Castiello. Al menos podían haber cogido a alguien capaz de hacer atmósfera de terror. Pero no. En vez de eso, han cogido a un chapuzas tipo Tony Daniel, y le han puesto poca luz para que parezca un comic oscuro. Es muy pobre, en todos los aspectos.

 

Esto es una miniserie basura, que deshace algo que pasó el mes anterior, para servir de prólogo innecesario a una futura serie, con un equipo creativo olvidable y nada bueno. Esta es la clase de cosa de la que la gente se quejaba en los 90, y que dejó de hacerse cuando en Marvel se dieron cuenta de que era una tomadura de pelo. Esto es el futuro de DC. Evitar a toda costa (2)

 

 

 

First Wave

 

Durante la segunda mitad del regimen de Dan DiDio como editor en jefe de DC, cuando ya no tenían buenas ideas nuevas para los personajes de DC, se dedicaron a conseguir personajes de otros sitios e incorporarselos. Eso es tradición en DC, empezando por el Capitán Marvel y el resto de personajes de la Fawcett, pasando por los de la Quality y la Charlton, llegando hasta Wildstorm. Generalmente, les había ido bien integrandolos en su multiverso primero, y lanzandolos en condiciones. Esta vez, no han tenido tanto éxito. Los personajes de Red Line (Escudo, Moscardón y demás) fueron relanzados por JMS, en su propia esquina del Universo DC, tuvieron series que fracasaron de manera importante, y ya han vuelto a sus dueños sin que se haya notado su incorporación. (Cosa grave, teniendo en cuenta que ya es la segunda vez que DC alquila a los personajes para relanzarlos, sin éxito) Con los personajes de Milestone han tenido algo más de éxito, en parte porque aún estaban en la memoria del público (Static tuvo serie de TV hace unos años), pero tampoco están podiendo mantener una presencia fija a largo plazo, sólo unos pocos han conseguido algo a corto plazo, y el intento de integrarlos en el Universo DC sólo ha funcionado a medias. Los THUNDER Agents han tenido una buena maxiserie por Nick Spencer, que funcionaba al margen del resto de DC, pero todo parece indicar que una vez termine, ahí se ha acabado para ellos.

 

Y luego, DC también consiguió la licencia de varios viejos personajes de pulp. Uno de ellos es el Spirit de Eisner, del que ya habían publicado serie unos años antes. Bueno, de los demás, como Doc Savage y el Vengador, también habían publicado, pero no desde los 80. La diferencia esta vez es que los van a meter a todos en el mismo universo, en una de las tierras del Multiverso DC. Dado que todos los personajes se mueven en ambientes parecidos, juntarlos no provoca problemas de tono. La otra idea es juntarlos, además, con algunos de los primeros héroes de DC sin poderes, como Batman o los Halcones Oscuros, que pueden encajar también. De hecho, el universo debutó en un especial Batman/Doc Savage, que por alguna razón, no viene en este tomo ni se ha publicado anteriormente en España en ningún formato.

 

El guionista encargado de lanzar este universo es Brian Azzarello, que también escribía aquel especial. Y ahí radica el problema. Azzarello ya ha escrito muchas veces historias de ambientación que viene de la época de los pulps. De hecho, está acostumbrado a escribir historias de detectives, criminales y demás gente con pistolas que no ha cambiado mucho desde hace décadas. Género negro. El problema es que el género negro no es lo mismo que el pulp, aunque tengan raices similares. Si, ambos géneros tienen gente con pistolas, gangsters y protagonistas muy machotes de barbilla cuadrada. Pero los pulps, en el fondo, han de ser divertidos, y sobre todo, han de ser imaginativos. Y esa es la parte que Azzarello no sabe hacer, como ya demostró cuando le pusieron a hacer Batman. (Al menos el Batman en esta miniserie se parece al de verdad, el del especial era un cretino violento que no se parecía a Batman, lo cual te hacía plantearte para que demonios lo estaba utilizando)

 

Así que la historia tiene todos los clichés de la época: Pistoleros, héroes aguerridos, algún invento de ciencia ficción retro, damiselas y científicos a rescatar, espías de entreguerras, peleas de aviones antiguos, incluso viajes a lugares exóticos como selvas recónditas. Lo que no tiene es nada de imaginación. Nada que no sea lo mismo de siempre de todas esas historias, sean de la época o revivals retro. Nada que te haga decir lo chulo que es todo eso, que es lo que conseguían originalmente esas historias, y lo que consiguen los buenos revivals modernos, desde Indiana Jones a Rocketeer. Igualmente, está el problema de los protagonistas. Si, es bonito verles a todos en la misma historia (aunque habría sido mucho mejor si realmente estuvieran todos, se echa de menos sobre todo a la Sombra, pero eso no es culpa de los que han hecho la serie) Pero sería mucho mejor si Azzarello se molestara en hacerlos distintos unos de otros. Tal y como los escribe Azzarello, apenas hay diferencia entre Batman y el Vengador, o incluso con Spirit, y ya es difícil. Eso se debe, sobre todo, porque tampoco profundiza en ellos, con la posible excepción de Savage (a cambio, le quita las partes más originales, las de ciencia-ficción más protosuperheroica). Pero es que hay muy poca variedad (aparte de ser una fiesta de salchichas, ni una chica en casi toda la historia) y no sabe sacarle partido a las bases de los personajes.

 

El dibujo es de Rags Morales, que llevaba un tiempo desaparecido preparando esto. El dibujo no sólo es bueno, es apropiado para la historia, con un toque de realismo, pero sin pasarse, y ensalzando a los personajes y sus ambientes, como las portadas de las novelas de la época. Por parte del dibujo, ningún problema.

 

Después de esto vinieron series de Spirit y Doc Savage, pero también fueron canceladas en un año o así. Y es que los verdaderos sucesores de lo gracioso y divertido del pulp son cosas como Hellboy o Atomic Robo, no estos reciclados de viejos personajes sin aportar cosas nuevas. Neutral (6)

 

 

 

JLA: La Ascensión de Eclipso

 

Otra serie de DC que termina. En este caso, además del final de este volumen, es el final de la etapa de James Robinson en la serie, y de esta encarnación en particular de la Liga de la Justicia de America. Ha sido una encarnación con un poco de mala suerte, porque se ha visto eclipsada por muchas otras cosas que sucedían a su alrededor. Es una pena, porque era una buena alineación. No eran los 7 Grandes, pero eran dignos sucesores de todos ellos. La mayoría buenos personajes, con muchas posibilidades de interacción entre ellos, pero sobre todo, eran todos suficientemente icónicos, aunque fueran legados en vez de los originales. Algo similar a los Vengadores de Slott, aunque no hayan sido tan buenos.

 

Este tomo es sobre todo la siguiente saga dentro de las muchas historias que tenía pensadas Robinson para la serie. Tiene dos problemas gordos que no son culpa suya. Uno es interferencia desde fuera de la serie. Eso ya le jodíó bastante al principio de su etapa (recordemos que originalmente tenía pensada una alineación completamente distinta, y tuvo que deshacerla enteramente y a la mayoría de sus planes a los dos números por culpa de movidas con otras series) y aunque aquí no estropea tanto, también molesta. Tiene que tragar con un status quo para Alan Scott que viene de los estúpidos últimos números de JSA, por ejemplo, aunque logra ignorarlo rápidamente. Más grave es tener que dedicar todo el segundo número del tomo y de la saga a una historia distinta que ni le va ni le viene a esta, y cuyo final y explicación no está aquí sino en otro tomo. (Ver reseña de Superman un poco más abajo) Tiene alguna gracia con los personajes, y tiene un buen añadido a la plantilla de secundarios de la serie, pero sobra. Peor aún, el anual de Superman/Batman escrito por Robinson que viene justo después ata la historia de la Supergirl Oscura, una de las principales de esta serie… y no lo publican en este tomo, pese a que es una historia importante, y a todos los efectos menos el título, otro número de esta serie. Hay que jorobarse.

 

En lo que es la historia de verdad, el primer capítulo va de contarnos la historia de Eclipso, el villano de la historia, y como pone en marcha su plan. Como presentación, no está mal, explica bien quien es, de donde ha salido y que quiere. La segunda parte es uno de esos repasos enciclopédicos que le gustan a Robinson, esta vez repasando a todos los personajes que usan poderes derivados de las sombras de DC. Es en parte interés enciclopédico, en parte revivir algunos personajes olvidados, en parte seguir creando personajes nuevos, sobre todo internacionales, cosa necesitada que se le da bien a Robinson, y una pequeña parte, material imprescindible para los siguientes capítulos. Entonces, tras las interrupciones, empieza la saga en si. En ella, un gran villano cósmico que aparentemente lo puede todo, se monta una base en la Luna, controla mentalmente a un puñado de héroes con poderes similares, y sólo la LJA, más un puñado de amigos e invitados tienen que detenerle, sobre todo gracias a entelequias de magia y luz, centradas en Jade. Espera un momento, ¿eso describe esta saga, o la saga anterior de las Cosas Oscuras? Porque es esencialmente la misma historia, pero con los personajes en papeles algo cambiados.

 

Es una pena, porque no es mala historia. El malo, Eclipso, no tiene mucho, cuando le quitan lo de la doble identidad no es más que un malo muy malo y muy poderoso de manera muy poco definidos. Puntos por el plan ridiculamente ambicioso, apropiado para la Liga de la Justicia, aunque se le va un poco de las manos el nivel de poder, que casi parece Dragon Ball de lo exagerada. Tiene mucho de pelea de buenos y malos pegandose sin llegar a mucho, y unas cuantas cosas que pasan porque si, pero al menos hay buen uso de los protagonistas e invitados, y todos aportan algo al gran final, que es suficientemente dinámico para no aburrir ni que se note mucho el problema. Además, tiene un papel importante de Shade, eso siempre es bueno. Lo que pasa es que es, esencialmente, la misma historia que hace dos tomos. Si no te gustó entonces, no te gustará ahora, aunque lo que pierde en originalidad, lo gana en estar más centrada. El otro gran problema de la historia, de todas maneras, no es culpa de Robinson, es el dibujo. Bagley se fue de la serie, volviendo rápidamente a Marvel cuando veia la que se avecinaba, y no se les ha ocurrido otra cosa que poner a un incompetente absoluto como Brett Booth a dibujar. Booth fue famoso en los 90 por dibujar en el horrible estilo Image, y dejaron de darle trabajo cuando se pasó de moda y quedó claro que no sabían dibujar. Ahora, como en DC están reviviendo esa época, aquí vuelve, y no ha aprendido prácticamente nada desde entonces. Todo el mundo es plano, deforme, en poses y anatomías antinaturales, y cuesta de ver lo que pasa de una viñeta a otra. No hay nada en lo que no falle. Cuando en el último capítulo le sustituye un novato, Daniel Sempere, porque a Booth lo mandan a destrozar otra serie post-Flashpoint, es un alivio, no porque sea bueno, sino porque cualquier cosa es mejor, aunque sea un novato.

 

El último número es un epílogo a la etapa, y es terriblemente triste, no tanto por las circunstancias dentro del comic, que son melancólicas pero con esperanza (un humor que Robinson hace muy bien), sino por las de fuera del comic. Básicamente, más de la mitad del comic es contar lo que habríamos visto en el siguiente año de historias de la serie, que Robinson tenía planeadas casi desde que empezó, y que no podrán contarse porque han cortado la etapa de repente. Tienen pinta de ser del mismo estilo que las que hemos visto hasta ahora: Semillas que ha plantado en números anteriores (o incluso otras series anteriores) se juntan para montar una gran amenaza, llena de personajes sacados de variopintos rincones de DC y estrellas invitadas, y cada uno de los 7 miembros hace algo durante la historia para detener la amenaza. Podrían haber sido buenas historias, y haber formado un conjunto mayor que las partes a base de desarrollo a largo plazo. Nunca lo sabremos, y es una lástima. Volviendo al número, cada protagonista tiene su despedida, que resume su viaje personal, y aunque algo forzado, es un buen final, los deja a todos en sitios interesantes y las circunstancias tristes de fuera del comic ayudan a darle el tono acertado a la historia. Especialmente señalable es la despedida del número, que es la despedida de Donna Troy, donde prácticamente le dice hasta siempre al lector, siendo casi consciente de que no vamos a volverla a ver, porque no existirá en la nueva DC. Una maldita lástima que no hayamos podido ver más de eso antes.

 

Y así termina la etapa Robinson. Nunca ha llegado a cumplir su potencial, pero ha tenido sus cosas buenas, y eso es bastante, dadas las horribles circunstancias editoriales que ha tenido. No sólo termina esa etapa, termina todo el volumen, el más corto que ha tenido la Liga de la Justicia, que ha estado marcado por alineaciones fluidas y basadas en nostalgia y muchísima interferencia editorial que hacía que ningún guionista terminase sus historias. Pero es que también es el final de la encarnación anterior, la de Morrison y demás que estaba basada en los 7 grandes héroes en grandes historias. Y de la anterior a esa, basada primero en el humor de Giffen/DeMatteis y después en personajes secundarios variados. Y la original antes que todas esas. Porque de todo eso hay que despedirse, no va a servir más, va a ser borrado y se va a empezar de cero con personajes rediseñados por Jim Lee. Ya sabes, progreso. Recomendado (7)

 

 

 

Jóvenes Titanes: Plenitud

 

Otro tomo un poco más gordo que de costumbre, con los últimos números del volumen actual de una serie clásica. En este caso, se llega al nº100, la primera serie de Jóvenes Titanes que llega a tanto, y la segunda de Titanes que llega así de lejos. Desgraciadamente, continua escribiendo JT Krul, que tiene una vaga idea de cómo escribir un grupo de superhéroes de este estilo, pero no sabe realmente escribirlos bien, ni la acción ni la caracterización.

 

La primera mitad del tomo es una saga que dura demasiado, a base de presentar a un nuevo miembro del grupo, Solsticio. Que ya había aparecido en el especial de Wonder Girl del tomo anterior, pero aquí es cuando se une al grupo y hay una historia más grande alrededor de ella. Que luego no va a servir para nada porque la serie se termina, pero no es culpa de Krul que decidieran reiniciar después. Ni Solsticio es una mala idea para un personaje: Una chica novata con conexiónes con mitología hindú, que no se suelen usar, y poderes que no están usandose por otros héroes que salgan de manera fija. El problema es que no ha rellenado el concepto básico con nada ni remotamente interesante, ni nada en concreto tampoco. Su personalidad no pasa de “heroína”. Su origen es el mismo de siempre con los héroes de herencia mágica. Y no hay ningún giro en personalidad, origen, poderes o manera de ser que la haga algo que no sea genérica. En cuanto a la historia, lo mismo. Los protagonistas se enfrentan a monstruos durante varios números, sin ningún tipo de idea original o en muchos casos, uso de los personajes. De vez en cuando se intenta avanzar algo de alguno de los Titanes, pero o son cosas obvias como Superboy, o es repetir la misma idea de siempre como con Raven, y tampoco llega a ningún sitio. Lo único bueno que se puede encontrar en la historia y que la salva ligeramente del tedio es el dibujo de Nicola Scott, que es muy bueno, pero incluso eso llega a aburrir después de muchas páginas de monstruos sosos.

 

Lo bueno que tiene que en la serie no haya subargumentos o historias que se vayan desarrollando, es que Krul no tiene que darse prisa a última hora para cerrarlos todos o dejarlos colgados como en otras series. Simplemente tiene que seguir con su última historia tal cual, ya que como iba a ser la del nº100, iba a ser un gran final que celebraba la serie entera igualmente. Por supuesto, la caracterización brilla por su ausencia. Lo único que pasa por tal es tener a algunos de los Titanes afrontando algún trauma pasado y diciendo que lo han superado, o si hay suerte, tener algún diálogo donde no son genéricos. Eso no es lo peor, de todas maneras. Lo peor, y que más muestra lo carente de ideas que está Krul, es que no se le ocurre otra cosa que hacer que recuperar a Superboy-Prime. Por el amor de Dios, ¿no pueden dejar descansar en paz al pobre bastardo? ¿O al menos dejar descansar a los lectores con el personajes? Es decir, empezo siendo un representante del Superboy de toda la vida en Crisis en Tierras Infinitas. Luego se recuperó como villano trágico en Crisis Infinita, y funcionaba, primero porque aún era creible como personaje y segundo porque funcionaba para la historia como representante de una serie de cosas. Que volviera en la Guerra del Cuerpo Sinestro fue recuperarlo demasiado pronto, pero al menos lo supieron mantener en segundo plano para no quemarlo, y darle una revancha que no había podido tener. Recuperarlo inmediatamente después fue una (de muchisimas) cagadas de Cuenta Atrás, donde no era más que un chiste ultraviolento estúpido que se repetía una y otra vez y perdía toda la gracia. Para Legión de 3 Mundos ya no se podía tomar en serio como personaje, pero estaba acertado como villano de manera simbólica, y al menos le dieron un final irónico muy bueno. Ahí tendría que haber terminado la historia. Retomarlo apenas un año después en Noche Más Oscura fue otra cagada, pero al menos hacían algo distinto con él, era gracioso, y continuaban de donde se había quedado, hasta otro final que quedaba bien como final del personaje.

 

Pero no, cuando en DC se emperran con un personaje tienen que seguir sacandolo una y otra vez sin descansar, aunque esté mejor como está o descansando porque lo han quemado (ver también Black Adam, Terminator) Así que aquí viene otro guionista sin ideas a deshacer ese final, para nada. De verdad, para nada, porque no se explica como ha vuelto, (ni quien es, si no has leido lo anterior) y está únicamente para que Superboy y demás tengan algo que pegar y sobre lo que agonizar durante 3 números, que habría valido casi cualquiera, la verdad. Ni siquiera sirve como amenaza imposible, porque incomprensiblemente le han recortado los poderes. Igualmente, viene acompañado de un equipo de anti-Titanes, cosa que recordemos que ha pasado ya al menos un par de veces en esta serie, si no más. La impresión que da Krul en esta serie es que está tratando de imitar a Geoff Johns, pero sin saber muy bien como se hace. Así que tienes a los mismos personajes, pero sin saber que hacer con ellos, mostrando únicamente una faceta, y estática. El caso es que para celebrar los 9 años de serie, hay un grupo de supervillanos. Que apenas se explica quienes son. Que en muchos casos, no se explica como han vuelto, o en otros, no se explica a que viene. (Eh, es alguien nuevo que resulta que es idéntico a un villano muerto que una vez atormentó a un Titán. Eso aparentemente tiene que ser dramático) Igualmente, hay otras apariciones luego que no se aprovechan en absoluto. Sobre el papel, sonaban bien, se podría haber hecho algo muy divertido con eso. Otras veces se ha hecho. Aquí no, aquí es todo comic hecho con plantilla, sin nada de personalidad, vida o ingenio. Es triste que una serie con tanta solera tenga que despedirse de manera tan triste. Pero claro, para terminar la celebración hay varios pin-ups de invitados… y los primeros son Rob Liefeld e Ian Churchill. Con ese panorama, ¿qué esperar?

 

Así que así termina este volumen de Jóvenes Titanes, en su día una de las series más vendidas y queridas de DC. Con una mierda que intenta imitar mal tiempos mejores. Pero de nuevo, esto no es sólo una mala despedida de estos 100 números de Jóvenes Titanes, que ya es malo. Es una despedida a los 47 años anteriores de Titanes en sus múltiples encarnaciones, desde los originales hasta Wolfman y Perez, pasando por todos los demás que han colaborado en la franquicia, que ha sido durante muchos años una de las principales de DC, de donde han salido algunas de sus historias más memorables y que ha visto desarrollarse y crecer a docenas de buenos personajes. Que ya no van a valer, y si tienes suerte, por decirlo de alguna manera, alguno de ellos va a ser recreado por Scott Lobdell y algo que se hace llamar dibujante. Es para tirar la toalla y no volver jamás, de verdad que si. No Recomendado (3)

 

 

 

Superman: Reinado de Juicio Final

 

Esto es una historia en dos partes bien diferenciadas, y es muy propia de la actual DC. Es una historia creada por editores e impuesta a los guionistas, a última hora, aunque tuvieran que cortar sus historias en curso, donde nadie lo hace ni de lejos tan bien como es capaz, y que se basa en reciclar ideas de los 90 que ni siquiera fueron buenas la primera vez.

 

La idea es recuperar al personaje de Juicio Final, el monstruo que mató a Superman en 1992. Mala idea, no porque la historia original de la Muerte y Resurrección de Superman fuera mala (no era una maravilla, pero al menos captó la atención sin destrozar al personaje) sino porque el personaje de Juicio Final si que era malo. Era como Hulk, pero sin la gracia, y con pinchos añadidos muy de la época. Simplemente una cosa tonta que pega. La parte de la muerte era la más aburrida de la saga, porque no eran más que números de pelea que no tenían nada. Encima, no es que el personaje haya estado descansando estos 20 años, distintos guionistas lo han ido recuperando cuando no tenían ideas, de manera que se volvía cada vez más y más aburrido, porque ya no podían repetir la gracia de “Oh, Dios mio, es lo más duro a lo que me enfrentado” continuamente. Así que una historia entera basada en él suena igual de mal que un pincho de los suyos en la cabeza.

 

Peor aún, es un crossover. La idea es curiosa, un crossover que en cada capítulo, tiene a Juicio Final enfrentandose a uno de los sucesores de Superman que salieron tras su muerte en el Reinado de los Superhombres. Ahí acaba lo interesante. Lo que sigue son 4 números que tienen exactamente la misma idea, el mismo formato, y la misma falta de ideas: Juicio Final llega, arrasa al héroe de turno, y se lo lleva. Repetir varias veces, a cada cual más insportable. La historia empieza en un especial de Acero, ya que no tiene serie propia ni es fijo en ninguna serie. Es uno de varios especiales que sacó DC ese mes por ningún motivo concreto, y el argumento fue dictado desde arriba en el último momento. El guionista, Steve Lyons, autor de novelas de Doctor Who, tenía pensada una historia autoconclusiva completamente distinta, pero en el último segundo, le hicieron escribir esta tontería. El resultado son 20 páginas de pelea sin ningún tipo de imaginación, y un intento baratísimo de drama. Por supuesto, la sobrina de Acero está completamente distinta a la última vez que la vimos en Infinity Inc. Y el dibujo hecho a última hora de Ed Benes (originalmente se anunció otro dibujante) es tan malo como puedes esperar.

 

El segundo capítulo es un número de Outsiders, que aún no había sido cancelada (aunque poco le faltaba) y no sabeis la suerte que teneis de que la etapa de Dan DiDio no haya sido publicada en España. Si crees que es malo como editor, y son malas las ideas que sugiere, como escritor completo es mucho peor. Es de un incompetente que no se solía ver a menudo. Recuerda mucho a comics olvidables de los 90, lo que en retrospectiva, tiene sentido, lo que han hecho es tratar de reconvertir el resto de DC de manera similar. El motivo del crossover es lo único que tiene sentido, y es que el más olvidado de los cuatro superhombres suplentes, el Erradicador, pertenece a los Outsiders, como ya pasó en los 90. Por supuesto, DiDio no se ha molestado en explicar quien es el Erradicador, ni como puede existir si han cambiado el origen del Kripton de donde viene, pero minucias. Más grave es que la historia del Erradicador no haya ido absolutamente a ninguna parte, y ni se le vuelva a mencionar después de este número, como si no hubiera existido. Igualmente, pese a que la idea de los crossover supuestamente es hacer que lectores de otras series se enganchen a series que no leen habitualmente, no se molesta en explicar quienes son los Outsiders, que hacen, o que personalidades o poderes individuales tienen la mayoría de miembros. Y eso que el crossover fue idea suya. Así que es un número de Juicio Final machacando a personajes que ni sabemos quienes son ni nos dan ni un motivo para que importe. Es esa clase de incompetencia a la que me refiero. El dibujo de Philip Tan es igual de malo que el guión, que ya es difícil. Son tal para cual.

 

Después viene un número de Liga de la Justicia, que está repetido en el JLA de este mes. Aquí tiene un poco más de sentido, aunque los subargumentos no tienen sentido sin leer el otro tomo. Este capítulo es un poco mejor, en parte porque James Robinson es buen guionista, en parte porque al menos tiene más historia que Juicio Final machacando al héroe de turno. Es una pelea con más personajes, más bandos, y, oh sorpresa de sorpresas, uso de poderes que no es únicamente pegar y lanzar rayos, al menos una sorpresa basada en historias anteriores, y elementos de caracterización más allá de los mínimos. Presta atención, porque es la única vez que lo verás en el crossover. Curioso como el peor capítulo de un tomo es a la vez el mejor de otro. El dibujo de Booth es noventero y apesta, en eso si que hacemos tres de tres. Además, lleva el anual de ese año de Superman/Batman, que continua la historia, también por Robinson. Es un team-up entre Supergirl y Batman, y aunque sale Juicio Final, la historia va de cerrar el subargumento de JLA de la Supergirl Oscura, de paso, atando elementos del personaje post-Nuevo Kripton que deberían haber estado en su serie, si no se hubiera convertido en la central del relleno los últimos meses (por eso no se han publicado los últimos números aquí) La historia no está mal, pero entre que ata un cabo suelto de otra serie, y que no sigue la fórmula de la saga, habría quedado mejor en el otro tomo. El dibujo de Miguel Sepulveda, traido del Imperativo Thanos de Marvel, es como una versión oscura de Pacheco, y es una amplia mejora con respecto a lo anterior.

 

Terminando con esta parte del tomo toca un número de Superboy, una breve serie que no se ha visto en España, que continuaba del tomo de Adventure Comics que se vio aquí hace un par de años. Está escrita por Jeff Lemire, que también escribe una serie de Vertigo que no publican aquí, ni van a publicar su miniserie de Flashpoint. En DC le están dando trabajos de más categoria post-Flashpoint, veremos si ECC se decide a publicarlos o si es que le ha cogido manía. En cualquier caso, la serie era decente, siguiendo con las ideas de Johns de Conner en Smallville. Eso se puede vislumbrar en un subargumento en este número. El resto del número, me temo, es exactamente la misma fórmula repetitiva del capítulo anterior. El dibujo no es del habitual de la serie, sino de Marco Rudy, que hizo suplencias en Crisis Final y un capítulo en el tomo de Superman del mes pasado, dedicado al “padre” de Superboy. Es oscuro y algo abstracto, pero tiene elementos básicos de competencia y estilo, con lo que, de nuevo, se sale de lo normal en el tomo.

 

Todo esto desemboca en el nº900 de Action Comics, que empieza la segunda parte de la historia. Resulta que todo este follón se debía a que Lex quería tener ocupada a la Familia Superman mientras buscaba las esferas negras en Action. Eso se menciona en una página, y ya no se vuelve a mencionar, quedando únicamente varios números de pegarse con villanos muy, muy aburridos. Escribe Paul Cornell, pero no tiene ni punto de comparación con otros comics, no puede salvar la basura de premisa que le han endilgado. La primera parte de la historia son páginas del nº900 que iban intercaladas con la historia de Superman y Luthor que vimos el mes pasado. Tiene a la Familia Superman enfrentandose a Juicio Final, otra vez. Es mucho mejor que las partes anteriores, porque tiene una ambientación bastante más original, y una sorpresa original, que al menos capta la atención, y parece una historia de verdad, no una colección de pin-ups y explosiones. El dibujo de Jesús Merino también está basado en el de Pacheco, aunque irónicamente, pese a ser más fiel, es peor, porque ha copiado los defectos que tenía originalmente de malas poses y acabados.

 

Por último, tenemos los 4 últimos números de Action, donde Superman se une a sus amigos para detener por fin a la amenaza ampliada de Juicio Final. Y es un desastre. Es una historia muy simple, estirada a 4 números. Tiene muy poquito más que Superman y amigos pegandose contra cenutrios enormes. Otra vez. Aparte de ser muy heroicos, no hay mucha más caracterización ni desarrollo de los personajes. Y aunque la idea de tener como última historia una gran aventura con la Tierra en juego y sólo Superman puede salvarla… sabemos como va a terminar, y no se vende como algo tremendo, sino que queda más bien cotidiano. De todas maneras, lo peor es el nuevo personaje que aparece, que originalmente se llamaba Doomslayer. Que suena, una de dos, o como una parodia de los nombres estúpidos de personajes de comic de los 90, o como el grupo de heavy metal más duro de los 90. Desgraciadamente, se parece más al primero, pero sin ir en broma. El diseño es tan ridículo como suena. El concepto no es mucho mejor, me temo. No se en que pensaba Cornell, si es que esto es idea suya. Hablando del diseño, la saga está dibujada por Kenneth Rocafort, que viene de Top Cow, lo cual explica unas cuantas cosas. La verdad es que es de los mejores que han salido de esa casa, con un estilo exagerado que compensa las distorsiones y las muchas rayitas, y al menos le da cierta energía a la fealdad y al enfatizar los pin-ups a costa de la narrativa. De todas maneras, a mitad de historia le tienen que sustituir, porque hace una de las nuevas series de DC, y en DC piensan que para que molestarse por las series viejas, y ponen a un novato llamado Axel Gimenez, que tiene un estilo más tragable, pero que es peor en otros sentidos. Lo único bueno de esta historia son las páginas finales, que sirven de buena conclusión a toda la etapa reciente del personaje, y de despedida de Lois y Clark, que es más emotivo de lo que debería ser.

 

(Antes de terminar, añadir que el nº900 tenía 3 historias más que no han publicado. Si, eran de relleno, pero es incomprensible que no las hayan publicado, siendo historias de famosos como David Goyer (escritor de las únicas películas buenas de Batman que se han hecho, entre otras), Damon Lindelof (cocreador y guionista principal de Perdidos) y Paul Dini, y dibujantes más que decentes. Publican cualquier mierda de gentuza como todo lo de arriba, y no esto. De verdad que no lo entiendo. Si la historia de Goyer hasta salió en las noticias. Espero que no sea por eso.)

 

Y así, después de 15 años, termina el matrimonio entre Clark Kent y Lois Lane, y termina toda la relación que se ha ido desarrollando en los últimos 25 años. Igualmente, termina toda la mitología de Superman de estos últimos 25 años. Diría que termina el Superman que llevaba 73 años, pero realmente, habiendolo relanzado de cero antes, uno no se puede apenar tanto. Lo que si es una maldita pena es que después de 73 años y 900 números, de ser la serie más longeva del mercado, con más historia que nadie trabajando ahora en DC, decidan cargarse toda esa historia por un intento estúpido de modernizar y de ignorar toda la historia en pro de la moda del momento que sólo existe en sus cabezas. Es un día negro para la historia del comic. Y más aún que termine con esta historia en concreto, que es un augurio oscuro de lo que se avecina. No Recomendado (3)

 

 

 

Ghost Rider: Espíritu de la Venganza

 

Si había una película basada en un comic Marvel de la que no se esperaba que hubiera una secuela, era la del Motorista Fantasma. Pasó sin pena ni gloria, no armando mucho follón ni para bien ni para mal. Aún así, exactamente 5 años después, aquí llega una secuela, que ni siquiera es relanzamiento, es continuación. Aunque realmente, lo único que se conserva es el actor principal y el diseño del protagonista. Se nota que es un secuela chapuza, eso si. Vale, desde la primera película, hemos tenido algo nuevo, que son comics del Motorista Fantasma que son buenos, pero el problema aquí no es la comparación con los comics.

 

Puedes decir lo que quieras de Mark Steven Johnson (guionista y director de la anterior película, al igual que de la Daredevil), pero al menos tenía una voz de autor, una idea clara de lo que quería contar con la película y que tono usar, y sobre todo, cariño por el material original. Esto es el típico engendro de Hollywood donde hay al menos 3 guionistas (más vete a saber cuantos negros retocando), que deberían ser buenos (uno es David Goyer, que ha escrito muchas de las pelis de éxito basadas en comics, y los otros hacen cosas decentes en series de TV de fantasía/ci-fi) y dos directores firmando con un seudónimo común, de dudosa procedencia. Eso no inspira ninguna confianza en la película. Igualmente, tiene muy poco del material original de los comics. Todo el argumento es nuevo, todos los personajes son nuevos (excepto un villano, que se supone que es uno de los comics, aunque solo se parece en parte… y otro personaje que tiene un nombre de comic, pero no pasa de guiño) y no hay realmente referencias al comic más que en un momento. (Por si te interesa, es cuando revelan el origen del Espiritu de la Venganza, donde mezclan el origen original y el actual) Eso no es necesariamente malo, pero históricamente, suele ir relacionado con las peores adaptaciones.

 

Uno de los problemas gordos es el protagonista. Al final de la primera película, Johnny Blaze aprendía a vivir con su alter ego demoníaco y decidía convertirse en un justiciero que viajaba por las carreteras de America. Adivina que parte se conserva de todo eso en esta película. Efectivamente, ninguna. Aquí, tenemos a un Blaze atormentado que no quiere ser el Motorista. Que requiere ignorar bastante el final de la anterior película, o asumir que han pasado cosas que no se explican desde entonces. De todas maneras, lo malo no es la consistencia, es que eso nos lleva a que durante toda la película, tenemos un protagonista que es un quejica, que en plan mal comic de Marvel, su única caracterización es quejarse de los poderes que tiene, que sabemos que no va a ir a ninguna parte, porque si consigue su objetivo, no hay Motorista Fantasma, que se supone que es lo que hemos venido a ver. Es muy, muy pesado, y ni siquiera evoluciona a lo largo de la historia, simplemente deja de quejarse porque le toca aceptar el argumento al final. Para justificar todo esto, han tenido que modificar el enfoque del Motorista. En vez de un Johnny transformado que detecta a los culpables y les castiga con sus pecados, aquí es un demonio con personalidad aparte que masacra todo lo que pilla por delante con poderes que se va inventando sobre la marcha. Básicamente, es una versión barata del Espectro. El resultado es que cuando por fin Johnny deja de quejarse y aparece el Motorista Fantasma, deja de tener personalidad o al menos matices, y la escena se convierte en un videojuego de ver al protagonista masacrando enemigos, la mayoría de ellos lacayos.

 

Ahí entra el otro problema gordísimo de la película, que es que no se ponen de acuerdo en el tono de la película. Con demonios, almas, venganzas y demás, a veces intentan que sea una película seria y tétrica. Así es como era la original, donde cuando aparecía el Motorista, era un demonio imparable, que realmente parecía algo que daba miedo, y el tono intentaba al menos ser tétrico. Aquí, incluso a mitad de escena de acción, se ponen a hacer chistes estúpidos. El Motorista Fantasma sólo habla para hacer chascarrillos de héroe de acción, por el amor de Cristo. Igualmente, hay una escena con él de película americana mala que es para darse de cabezazos contra la pared. La comedia inapropiada (aparte de malísima) se carga la poca ambientación que puede lograr la película. Si, en la primera película, el tono oscuro a veces se transformaba en locuras extravagantes. Pero al menos eran chulas e imaginativas, como el Jinete Fantasma o el rifle de fuego (que además eran guiños a los comics). Aquí sólo hay un uso imaginativo del Motorista para dar una imagen visual chula una vez, y requiere sacarse un poder nuevo del trasero (y repiten el chiste luego, además). El resto de escenas de acción son más sosas que los comics del Motorista Fantasma de los 70 y 90 combinados, que ya es decir. Absolutamente nada de originalidad en nada. Igualmente, tampoco ayuda Nicolas Cage, por muy fan del personaje que sea. En la primera, al menos cuando ponía algo de humor, realmente parecía alguien que no suele manifestar emociones tratando de emitir algo que no sea estar atormentado. Aquí, únicamente cambia su cara de palo para hacer muecas exageradas o directamente hacer el payaso, y queda como un tiro. (Aparentemente, en una de las escenas más serias de la película, lo que hace es tan ridículo porque estaba borracho o de resaca, hizo lo primero que se le ocurrió, y nadie se atrevió a corregirle. Eso debería decirte todo lo que debes saber sobre la película)

 

(Hay una cosa interesante, y es que toda la exposición, cuando cuentan historia pasada y orígenes, está contado con dibujos similares a comics modernos tipo Ashley Wood. No es mala idea, y no queda mal, la verdad)

 

El resto no es mucho mejor. El villano principal sigue siendo Satanás, aunque esta vez le ponen un nombre distinto que se han inventado, y en vez de Peter Fonda, hay un actor nuevo que no impone en absoluto. Junto con el mal guión, tenemos un villano principal que no tiene ninguna presencia ni da ninguna sensación de amenaza, porque realmente, no hace nada en toda la película, ni tiene una sola frase que no sea un tópico. El otro villano no tiene ni un intento de personalidad más que ser un macarra malvado, y se le dedica una cantidad ridículamente grande de tiempo pese a no tener absolutamente nada interesante. Hasta que al final se transforma en un villano sacado de los comics de Howard Mackie… un villano que siempre ha sido un coñazo, con poderes y personalidad de villano del montón. Aún así, en este caso es una mejora. Imaginate. El resto, montones de lacayos de videojuego, que ni siquiera pegan en la historia. Porque cuando uno va a ver Motorista Fantasma, espera tenerle durante media hora pegandose a tios con rifles.

 

Los secundarios son algo mejores, pero no mucho. Hay un niño mcguffin que al menos no es repelente, pero no es precisamente el Kid Blackheart de Aaron (con inspirarse un poco en esa historia, que es vagamente similar, como habría mejorado la película) El interes romántico de turno es otra desconocida, y hace lo que puede. No es interesante, pero al menos no es una damisela en apuros como otras. El único actor bueno que tiene algo de prominencia es Idris Elba (Heimdall en Thor, para los que no vieran The Wire), y está totalmente malgastado en un personaje que intenta ser un bribón gracioso, pero le pasa lo mismo que antes: No se puede intentar ser gracioso y no serlo, y menos en escenas que supuestamente son serias. Cada vez que hacía un “chiste” era como si arañaran una pizarra. Sin embargo, los actores más interesantes apenas salen. Anthony “Giles” Head sólo sale un par de minutos al principio, y Christopher Lambert sale un poco más, pero tampoco mucho. Sus escenas no se hacen pesadas, porque salen ellos y no hacen nada estúpido, pero apenas llegan a personajes. Ambos pertenecen a la típica secta secreta, sacada del gran libro de clichés. Para terminar. La historia transcurre en Europa del Este, supongo que porque rodaban allí porque era barato, y no querían molestarse en ocultarlo. Así que la ambientación de carretera del personaje se pierde. Se intenta compensar con escenarios basados en religión antigua, por aquello de ser Europa, pero sólo hace que parezca aún más una de esas películas pseudo-místicas de serie B, que en el fondo es lo que es.

 

Hacía tiempo que no veia en el cine una película tan mala. De hecho, puedo decir con seguridad que es, claramente, de todas las películas basadas en comics que han hecho este siglo, la peor que he visto. Y he visto prácticamente todas. No veia algo tan malo desde las adaptaciones de mierda de los 90, a las que se parece bastante. Ojalá no se repita. Evitala como si te persiguiese un demonio en llamas.

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Flashpoint Nº2: No tiene el impacto del mes anterior porque es más de lo mismo, y el cliffhanger era difícil de superar, pero tiene sus cosas divertidas. Recomendado (7)

 

Flashpoint: Green Lantern: Dos What Ifs del Linterna Verde de Johns, y no particularmente buenos. Neutral (5)

 

Green Lantern Nº20: Buen final para la saga, aunque con alguna mala idea y algo de mal dibujo, y un final algo abrupto. Recomendado (7)

 

Thunderbolts: Los Más Buscados del Mundo: Un ejemplo de libro de cómo hacer una serie, con montones de sorpresas y grandes ideas. Muy Recomendado (10)

 

 

 

Y eso es todo. La semana que viene: Continua Miedo Encarnado, que se extiende a Patrulla-X y a un especial de Masacre. Empieza nueva serie de Capitán America, pero sin mucho cambio. Empieza la gran saga arácnica de este año, la Isla Araña, en Asombroso Spiderman. Y tenemos las Consecuencias de la Muerte de Ultimate Spiderman. Saludos desperdiciados.