Criticas Reconstructivas: Semana del 12 al 18 de Marzo

23 marzo, 2012

Hola a todos, bienvendios una semana más a estas reseñas. Esta semana, como suele pasar la tercera semana de cada mes, tocan los tomos de Panini. Por una vez, no ha habido que dejarse nada para la próxima semana, ya que los tomos de ECC no han salido aún. En vez de eso, hay algún tomo de Planeta, que intenta sacar cosas para recordar que todavía existen e intentar demostrar que todavía son relevantes. Por supuesto, como ya dije anteriormente, lo que deberían hacer es tratar de hacerse con series de buenos autores de otras editoriales, sobre todo de Image ahora que está en alza. Pero Panini se lo está poniendo difícil, porque también están extendiendose por ese campo. Veremos por donde va tirando el combate conforme avancen los meses.

Volviendo con Panini, es un mes menos enloquecido, con “sólo” siete tomos, a los que hay que añadir 4 de reediciones, eso si. De todas maneras, también hay para criticarles esta semana, por su distribución aleatoria de las novedades. Esta vez no es porque saquen trescientos tomos del mismo personaje la misma semana como otras veces. Esta vez es por la coordinación cronológica. Hay series que salen en tomo que llevan un retraso terrible, y de las que vamos a ver su participación en Miedo Encarnado después de que termine el crossover, lo cual es enormemente ridículo. Lo lógico sería ir publicandola este mes, que no toca ninguna serie regular. Y en vez de eso, tenemos la Cabalgata de los Comics Cancelados: casi todo lo que se publica son comics de hace 2, 3 o incluso de hace 10 años, que no tuvieron éxito, que vale que los editen porque están intentando editarlo todo, pero podrían esperarse unos meses y en vez de eso, sacar cosas que o salen ahora, o serán chafadas por comics mensuales que saldrán dentro de poco.

Como siempre, para más comentarios variados sobre noticias variadas, (esta semana: Marvel Infinito, DC Nation y el pasado y futuro de Valiant) además de las reseñas que no han cabido aquí por viejas o que tengo poco que decir, podeis escuchar el podcast.

El resto, aquí están. Esta semana: Antes de Exiliados: Destello, Asombroso Hombre-Lobo Nº2, Ellas, Hulk Rojo: Planeta Hulk Rojo, Imposibles X-Force: Nación Deathlok, Namor el Primer Mutante: Namor va al Infierno, Nuevos Vengadores: Doctor Vudú y Thor el Poderoso Vengador: El Día de Thor.

 

 

 

 

 

 

Antes de Exiliados: Destello

 

No, no va a haber una tanda de tomos de “Antes de Exiliados”, esto es un tomo único, una anomalía. Es un recuerdo de una antigua era mucho más oscura, como parte de la política de Panini de recuperar cosas que no se han publicado de los últimos 12 años. En este caso, por muy buenas razones. Ni la han reeditado en Marvel. Es uno de los últimos reductos de la era Harras de Marvel, que salió cuando ya le habían dado la patada, y el regimen Quesada había admitido este tipo de cosas eran un error y una tomadura de pelo. Vamos, es la última de las miniseries mutante basura de los 90.

 

IMPORTANTE: Esta miniserie no tiene nada que ver con Exiliados. Es importante señalarlo, porque el título que le han puesto en Panini es una tomadura para hacer picar a los incautos. No sólo esta miniserie salió antes que Exiliados, cuando se escribió, ni siquiera se había pensado en hacer esa serie. Era una miniserie basura para rellenar hueco, que cuando llegó Quesada, decidió aprovechar el material que ya estaba hecho, y darsela al guionista de Exiliados, Judd Winick, a que pusiera diálogos y dos páginas de epílogo al final, para que hubiera algo de consistencia en el personaje y enlace con la nueva serie. Pero la miniserie es una historia jamás contada de sus tiempos en su Era de Apocalipsis natal, sin nada que ver con nada.

 

Porque de hecho, esto sigue completamente en el molde de las miniseries basura de mutantes de los 90, algo de lo que todo el mundo que las recuerda está contentisimo de haber dejado atrás. Además, está escrita por un representante importante de aquella época, Scott Lobdell. Si, Lobdell creo a Destello, pero también escribió muchisimos comics malisimos, incluida una miniserie de Gambito y Bishop de la misma época de esto, que está afortunadamente inédita aquí, porque era tremendamente mala. (Recordemos también que cuando a Satán le dijeron de renovar las series de mutantes, en vez de contratar a gente como Morrison o Milligan como hicieron sus sucesores, lo que hizo fue poner a Lobdell a escribir series. Obviamente, estaba en la calle poco después)

 

El caso es que lo tiene todo: Principalmente, no tiene razón de ser. El personaje se queda exactamente igual al final que como estaba al principio. Cosa de esperar dado que es una historia que transcurre antes de las apariciones famosas del personaje. Pero al menos podría habernos contado algo importante en la vida del personaje. Pero no, nos cuenta su origen, su infancia, como creció o se unió a la Patrulla-X. Ni ningún momento importante en su desarrollo. Al menos podría contarnos algo sobre como es el personaje. No, tampoco. Es como todas esas miniseries. Se coge un argumento completamente trillado y hecho con molde. Se coge un viejo villano y dos, utilizados sin ningún tipo de idea. Se hace todo de la manera más chapucera posible. Se mete al personaje con calzador, pese a que realmente es una historia genérica donde podría valer cualquiera. No se hace absolutamente nada con el personaje. Al final todo se queda igual, y se vuelve a casa. Se hicieron más de una docena de miniseries así en aquella década, y lo único interesante de esta es que fue la última.

 

Así que si te gusta la personalidad animada de Destello, aquí prácticamente ni aparece. Si te gusta la Era de Apocalipsis, te fastidias, porque apenas aparece. Se pelea con la Patrulla-X al principio de la historia por una estupidez, y acaba en un sitio sacado del gran libro de clichés. Allí se encuentra a versiones estúpidas de personajes Marvel que no le pegan en nada al personaje. Y se dedica a dar vueltas a una historia de lucha de poder entre cifras, y un romance que caritativamente se podría describir como carente de química. El giro importante de la historia no sólo es monumentalmente estúpido de por si, no se explica coherentemente, y ni siquiera se intenta sacarle partido emocional. Para terminar de arreglarlo, esa única sorpresa de todo el tomo te la chafa la contraportada, porque en Panini son así de graciosos. Es como si supieran que van a endosarle este pestiño a los incautos, hagan lo que hagan.

 

En cuanto al dibujo, es curioso, aunque no creo que intencionado. El dibujante es Trevor McCarthy, que estaba empezando su carrera cuando hizo esta mini hace 10 años. Lo curioso es que McCarthy desapareció completamente del mapa tras 2002, y no reapareció hasta el año pasado en la Puertas de Gotham que acabamos de ver aquí. Afortunadamente para él y para sus lectores actuales, ha mejorado muchísimo. Desgraciadamente, eso significa que en este tomo era todavía muy malo. De nuevo, es del mismo nivel de calidad y cuidado que lo habitual en las miniseries de la época, es decir, chapuza total. Como curiosidad, decir que McCarthy se divertía con el diseño ridículo del personaje, a base de dibujarla no llevando ropa interior y tapandole las vergüenzas usando perspectivas y objetos. Bueno, está bien que al menos alguien se divirtiera con esto.

 

Si eres fan de Exiliados, evita esto. Si eres fan de la Era de Apocalipsis, evita esto. Si recuerdas los tiempos en los que estás miniseries eran comunes, da gracias porque Marvel cambió. Si eres fan de DC, llora, porque esta gente es la que controla ahora la editorial. Evitar a toda costa (2)

 

 

 

Asombroso Hombre-Lobo Nº2

 

Cosas que no se explican: Tienes una serie que publicas únicamente porque la hace un guionista estrella, y quieres captar el tirón de otra de las series de ese guionista, que es enormemente popular. ¿Qué haces? A) Pones el nombre del guionista en grande en la portada, avisando claramente que es el guionista de la serie famosa. B) No pones el nombre del autor en ningún sitio de la portada, de manera que parece que esté escrita por el dibujante y el guionista no haga nada en el tomo. Si has elegido la a, tienes inteligencia humana normal. Si has elegido la b, enhorabuena, puedes trabajar para Planeta, porque es lo que han hecho. Es como si quisieran autosabotearse a propósito.

 

Esta es otra de las series de Robert Kirkman, el guionista de Muertos Vivientes (serie de la que también sacan un tomo esta semana, porque por supuesto, si apenas hay material inédito para sacar 4 o 5 tomos de tu guionista estrella en todo el año, lo razonable es sacar dos de ellos la misma semana), que además transcurre en el mismo universo que su otra serie, Invencible. De hecho, en este tomo hay un crossover entre ambas series. Si te suena, es porque ya se publicó entero en el penúltimo tomo de Invencible. Si eres fan de Kirkman, tendrás los números repetidos. Es un fastidio, pero inevitable, porque el crossover es importante para esta serie, y Aleta tampoco iba a saltarse un número de Invencible esperando a que otra editorial se dignase a publicar algún día el número como crossover con otra serie. Porque, recordemos, Planeta publicó el primer tomo de la serie hace 3 años, y después decidió olvidarse. (El crossover queda mejor aquí, eso si, porque es una historia de esta serie, cuando se publicó en Invencible parecía un anuncio de 48 página de Asombroso Hombre-Lobo más que otra cosa)

 

Aunque transcurre en el universo de Invencible, es una serie menos superheroica. Es decir, obviamente, transcurre en un mundo donde existen todos los elementos habituales de los universos superheroicos compartidos, no sólo porque existen superpoderes mágicos y científicos, sino porque existen infraestructuras al respecto, desde linajes cententarios de hombres-lobo y vampiros hasta organizaciones gubernamentales preparadas para capturarlos si actuan como villanos. Pero aparte de eso, no es una serie superheroica. Al menos, lo es en el sentido en el que Hulk suele serlo. No va de alguien que obtiene poderes y trata de hacer el bien. Va de alguien que obtiene poderes, y hace todo lo que está en sus manos para intentar librarse de ellos porque están destruyendo su vida. Sólo que en vez de ser provocado por ciencia, está provocado por magia, así que la serie va un poco en tono de terror. Bueno, terror en el sentido sobrenatural de cosas como Buffy, no terror de verdad como en Muertos Vivientes.

 

Este es el segundo cuarto de la serie (es el final del primer año, y dura dos), y se nota que Kirkman tiene la historia bien pensada. El primer tomo fue una introducción a los conceptos y personajes, y ver como se desenvolvían. Este es donde la historia realmente se pone en marcha, y de hecho, en otras series, sería donde empezaría la historia en si. Después de un número de presentación, la serie pega un giro bastante gordo (puedes ver que es el mismo guionista que Muertos Vivientes, desde luego) y la dirección de la serie cambia completamente. Es un movimiento muy valiente, y marcha mucho la dirección de la serie, más incluso que cuando hubo un giro igualmente impactante en Invencible.

 

El problema es que Kirkman no tiene tantas ideas originales para el género de aventura sobrenatural que para el género superheroico. Y las que tiene, no tienen tanta chispa, la acción no se desarrolla con tanta energía, y sobre todo, los personajes no están tan desarrollados. Dejando aparte un buen par de giros (uno de los cuales es un cliché que sólo sorprende porque lo pillamos a destiempo), no hay casi ideas originales en el tomo. Es simplemente seguir un tipo estándar de historia, bien hecha, pero sin mucho más. Hay momentos que tendrían que ser extremadamente dramáticos que casi ni te enteras de que han pasado, y personajes que toman decisiones que salen casi de la nada porque no se les ha dedicado el tiempo necesario. Y descontando al mentor/nemesis, que es una idea original, (aunque su origen, que nos cuentan extensamente en este tomo, no tiene ninguna gran sorpresa) no hay más personajes que no sean olvidables. Incluso el personaje entra dentro del molde de protagonista atormentado que no hace otra cosa que quejarse y obsesionarse de la maldición que le ha tocado, más en este tomo, donde se queda sin los elementos que le hacían más original que la mayoría de personajes de este tipo. Por lo demás, la falta de ideas para la historia se compensa con mucha, mucha violencia y sangre. En serio, hay un número que va casi enteramente de gente haciendose sangrar mutuamente, y no es el único momento así en el tomo. No es tan irritante como cuando lo hacen Tomasi u otros en DC, porque al menos no es gratuitamente desagradable, pero a cambio hace que quede como escenas de pelea de Marvel estiradas, pero con mucha pintura roja.

 

El dibujo es del colaborador habitual de Kirkman, Jason Howard, que prácticamente debutó en esta serie, pero cuando terminé, seguirán colaborando juntos. La mejor manera de describirlo es que no queda fuera de lugar en el crossover con Invencible, porque tiene un estilo muy similar al dibujante de esa serie, aunque menos sólido. Pero vamos, si te gusta Ottley, te gustará Howard.

 

Pero eso mismo no se puede decir de la serie en si, porque le faltan muchos ingredientes de Invencible (comprensible, no va a hacer siempre lo mismo), pero no los sustituye del todo por cosas que funcionen bien. Aún así, fans de Invencible o dramas sobrenaturales pueden echarle un vistazo. Recomendado (7)

 

 

 

Ellas

 

Hace un par de años, en Marvel decidieron dedicarle el año a las mujeres de Marvel. En vez de haber hecho algo realmente progresista, como sacar más series dedicadas a personajes femeninos o potenciar las que son personajes de series en curso, como algo normal, decidieron dedicarles especiales y miniseries en plan “solo de chicas”, que es probablemente lo peor que puedes hacer para normalizar algo, porque en vez de integrarlo como algo normal, lo metes en un ghetto “solo para chicas” que la gente que hace ese tipo de discriminaciones puede ignorar a gusto, porque ya estás partiendo de base de una discriminación. Realmente, si quieren ser feministas, lo que deberían hacer en Marvel es tener más personajes femeninos que no sean versiones femeninas de personajes masculinos, y más guionistas femeninas que no hayan conseguido el trabajo por ser pareja de un autor establecido, sino por méritos propios, que sólo tienen una.

 

Esa mentalidad se resume perfectamente en esta miniserie. El título original, Heraldos, era menos vergonzoso que el que le han dado en Panini, pero por lo demás, todo es hacer mal las cosas. Está escrita por Kathryn Immonen, que recordemos, únicamente ha tenido la oportunidad de escribir comics porque está casada con un dibujante famoso al que quieren tener contento en Marvel, y siguen dandole trabajo pese a que nada de lo que escribe vende ni tiene críticas particularmente buenas (aunque hay que admitir que tampoco son particularmente malas, y que dado que hace proyectos excéntricos, lo de las ventas es normal). Muy feminista. La premisa es que es una historia protagonizada por el conjunto de personajes de la portada, que son personajes que no tienen absolutamente nada en común excepto tener una vagina. La mayoría no son amigas, de hecho algunas ni deberían conocerse más que de vista. Pero hey, son todas mujeres, así que tienen que ser todas amigas de la muerte y tener cosas en común, pese a que algunas no tienen absolutamente nada en común. Es para pegarse de cabezazos contra la pared. Al menos otras veces que se han hecho historias con protagonistas femeninas (como en una historia de Hulka de Peter David, o un par de Wonder Woman) se ha justificado que estén solo mujeres que no tienen nada en común por una premisa que fuerza que sea así. Aquí, incluso dentro del comic se quejan de lo estúpido que es juntar a los personajes, pero eso no justifica que aún así se haga.

 

Lo único feminista de la historia es que el objetivo de la historia es recuperar a un personaje femenino muerto, Frankie Raye, la segunda Nova. Por un lado, se puede justificar que vale la pena resucitarla porque murió de manera completamente gratuita en el Estela Plateada de Ron Marz, un guionista con una auténtica obsesión por matar o quitarle poderes a las mujeres. Por otro lado, no es que fuera una gran perdida. Nova no era más que una Antorcha Humana femenina que acabó transformada en una Señora del Fuego, sin ser un personaje enteramente definido, y cuya única idea original como Heraldo de Galactus fue tirar hacia la idea de que estaba enamorada de él, lo cual tiene sus propios problemas. De todas maneras, da igual, porque tal y como lo hace Immonen, no sólo no se justifica que el personaje resucite, es que ni te vas a enterar de quien era. Porque en vez de simplemente resucitarla y contar una historia sobre ella, o contar una historia alrededor de cómo resucita, Immonen se complica excesivamente la cabeza con una historia difícil de seguir porque apenas tiene sentido. A veces está amnésica, a veces no, a veces se transforma en un monstruo, no se explica como ha pasado todo eso, no se explica que personalidad tiene, y no queda nada claro como queda al final. Es una pérdida de tiempo.

 

Pero es que encima de que la premisa es estúpida, que el objetivo final no se logra y que el argumento no tiene sentido, la otra gracia que son las protagonistas tampoco se aprovecha. Por supuesto, no sólo no pasa nada importante para ninguna de ellas, eso es de esperar en este tipo de miniseries. Pero tampoco se usa especialmente bien a ninguna, ni se explora nada a ellas, sus conexiones entre si o nada. Si lees apariciones recientes de Emma Frost o Abigail Brand, por buenos guionistas como Kieron Gillen, son personajes tremendamente divertidos, gracias a su actitud supercínica y puyas mordaces. Adivina de lo que carecen en esta historia, y eso que aquí deberían usarse mucho más, porque incluso el comic admite que están fuera de lugar en la fiesta del estrógeno. También pierden la ultracompetencia que suelen tener, sobre todo Brand. Luego están Gata Infernal y Pulsar, que no tienen remedio porque están escritas con la misma memez de actitud que en Marvel Divas. Esto no es tan malo, pero simplemente recordar aquella historia es malo. Las que están como siempre son Hulka y Valquiria, aunque en este último caso, significa que es bastante aburrida también.

 

Hablando de eso, el tomo lleva también uno de los especiales dedicados a personajes femeninos que salieron a lo largo de ese mismo año. (La lástima es que no aprovechen para publicar el de Spitfire, que era el mejor con diferencia) El guionista es Bryan JL Glass, conocido por ser el creador de Ratones Templarios para Image, que tuvo buena acogida. Este especial si que tiene razón de ser, y es redefinir al personaje de cara a usarlo en Vengadores Secretos, de paso explicando como despertó tras el Ragnarok, que a JMS se le olvidó cuando hizo regresar al resto de asgardianos en Thor. Como toda historia donde se intenta relanzar a Valquiria tras un tiempo sin usarla (cosa que pasa con alarmante frecuencia, de hecho, es el segundo especial con exactamente esta premisa) tiene que ocupar una parte a explicar su complicadisima historia y todas las versiones de la Valquiria que hay por aquí. Y como ha pasado más de una vez, coge todo ese follón y lo usa, haciendo que precisamente la historia del personaje sea tratar de superar una crisis de identidad bastante comprensible. Supongo que era inevitable, pero aunque se hace algo pesada, ayuda a hacer viable al personaje, aunque no particularmente fascinante. Eso si, Glass hace más convincente lo de tener personajes femeninos como protagonistas. (Por cierto, el especial no lleva tanto retraso, es de 2010, lo que pasa es que transcurre en 2007 o asi) Otra cosa es que luego no hayan hecho nada con ella en Vengadores Secretos, pero eso es otro problema distinto. Y pese a todo esto, a Immonen le dan más trabajos, pero a Glass no. De verdad que no lo entiendo.

 

El dibujo es de Tonci Zonjic, el mismo que hizo Marvel Divas. No es culpa suya haber colaborado en aquello, era lo mejor de aquella tontería. Lo que pasa es que aquí lo hace peor. Primero, que el estilo desenfadado y mundano no le pega tan bien a algunas de ls protagonistas de esta historia, y mucho menos a la acción cósmica de la historia principal. Y luego, que a veces pierde el control del dibujo. Se nota especialmente en el segundo capítulo, donde las figuras se deforman por momentos y queda horrible. En otros capítulos es menos notable, pero también hay cosas que quedan mal. El dibujo de Valquiria es de Phil Winslade, mucho más serio y realista, y le queda bien a la historia.

 

No se a quien puede interesarle esta historia, porque tiene muchos problemas de dirección y de cómo está hecha. A veces, lo importante no son las buenas intenciones, también tienes que saber que demonios estás haciendo. No Recomendado (4)

 

 

 

Hulk Rojo: Planeta Hulk Rojo

 

Ese es un título terriblemente redundante. Igualmente, el problema de mi juramento de hacer reseñas completas de todos los números Punto 1 significa que acabo haciendo reseñas de tomos en los que no tengo mucho más que decir que lo que ya había dicho anteriormente.

 

Precisamente el nº.1, el Punto de Arranque, es el primer número del tomo. Y es un buen ejemplo de este tipo de historias: No sólo resume perfectamente todo lo que necesitas saber del Hulk Rojo (cosa que tampoco es muy difícil, porque la dirección actual del personaje sólo lleva unos números), cuenta una historia autoconclusiva efectiva, que además, es un buen debut tanto de un nuevo villano (y por tanto, conjunto de historias a su alrededor) como de un nuevo problema para el protagonista. La idea para el villano es muy chula: Se trata de darle al General Ross su propio General Ross, es decir, su Acab (como la historia certeramente señala). Es deliciosamente irónico, sobre todo dado su origen. Está muy bien preparado, así que no queda únicamente como un chiflado con tanques, sino que usa bien viejos recursos Marvel. Además, evita el problema obvio de este tipo de personajes, que es que tienen que ser muy idiotas para seguir creyendose el malentendido o los prejuicios que le hacen cazar a alguien que es (casi) inocente. Requiere una coincidencia que no pueda resolverse fácilmente, pero está bastante justificado que se mantenga en su ceguera. El cambio en el status quo es otra gran idea: Si Ross puede transformarse en Hulk a voluntad y mantener su inteligencia, no tiene el drama que tiene que tener un Hulk, así que aquí se le añade una complicación que pone las cosas más interesantes, y además ayuda a diferenciarle del Hulk verde. Así que un gran comienzo.

 

El resto del tomo, no está tan bien. No es que sea malo, pero se nota que Jeff Parker es de la mentalidad anticuada a la hora de hacer series de superhéroes donde los protagonistas son completamente estáticos y todas sus aventuras van únicamente de enfrentarse a distintos villanos. Eso aún puede justificarse en personajes que llevan décadas en activo y parece que está todo dicho, pero en personajes que nunca han tenido serie y con status quos que pueden cambiarse y no pasa nada como los Agentes de Atlas o este Hulk, es desaprovechar el potencial. Así que los siguientes números están dedicados casi enteramente a los villanos, mientras que la idea de Ross en plan Thunderbolt/Redentor apenas se usa, y poquito las ideas de la transformación y los poderes. No es que el personaje sea genérico, desde luego, su actitud es relativamente única, pero podrías meter a otros personajes en las historias, y daría lo mismo.

 

Lo que si está bien son las ideas para los villanos. Desde luego, Parker se está esforzando en darle una galería de villanos propia al Hulk Rojo. El villano principal de esta “temporada” de la serie, como se veia venir por el tomo anterior, es la nueva versión de MODOK, que aquí tiene su primer encuentro con Hulk, pero se nota que su feudo va a ir a largo plazo. El relanzamiento de MODOK es una buena idea: Aunque se ha usado bastante recientemente y bien, era un personaje dificil de tomar en serio (aunque curiosamente, no por sus apariciones canónicas, sino en proyectos más cómicos y chistes en Internet, donde es un recurso cómic habitual). La solución de Parker es darle un nuevo look algo más serio pero que mantiene la idea central, y darle una nueva personalidad. El resultado funciona muy bien, tiene una actitud refrescante, es bastante divertido de ver y parece bastante formidable como enemigo. Los demás villanos son nuevos, y son bastante originales también, quedando como buenos adversarios para Hulk/Ross. Aparte del General Fortean del primer capítulo, tanto Cero/Uno como Niebla Negra son buenos enemigos, que tienen un buen debut, tanto en interés como en amenaza, y tienen potencial para retorno.

 

El otro enemigo, Omegex, tiene menos futuro, pero porque es la clase de amenaza cósmica hiperpoderosa indefinida que no suele funcionar. Además, no pega mucho en esta serie, y para colmo, la historia de donde viene requiere no entender en absoluto y usar mal a los Vigilantes. Es una historia bastante tonta, en general. De todas maneras, tampoco es una parte importante del tomo, sino que se usa tangencialmente en la saga del título del tomo. Que, como puedes imaginarte, es un remake de Planeta Hulk, pero con el Hulk Rojo en vez del Verde. Si, es una coincidencia enorme, pero hay una explicación. No es una buena explicación, pero al menos no requiere una coincidencia enorme. La supuesta gracia de la historia es meter a Trueno Ross en la misma situación en la que estuvo Banner, y ver como actua de manera distinta. Excepto que tampoco hay tanta diferencia, se podría haber aprovechado mucho mejor su experiencia militar que lo que hace Parker. El otro problema es que el mundo donde transcurre la historia es considerablemente menos interesante y desarrollado que Sakaar, es decir, usa clichés que ni John Carter. El resultado no es bueno, vaya.

 

Lo único curioso de esa historia es que tiene a uno de los dibujantes de Planeta Hulk, Carlo Pagulayan. Desgraciadamente, aunque el detalle de consistencia y referencia es bonito, no está tan bien como entonces, y queda un poco chapuzas y con diseños más sosos. El resto del tomo es del dibujante regular de la serie, Gabriel Hardman, y sus diseños para los villanos son mucho mejores. La acción es también efectiva, aunque sea demasiado comedido a veces, y sus decorados todos igual de oscuros y escasos.

 

No es que sea una mala serie, pero le faltan elementos para que sea buena del todo. Al menos se hace suficientemente distinta de la otra de Hulk. Si en Marvel se empeñan en sólo sacar series que exploten sus franquicias, al menos se esfuerzan un poco. Recomendado (7)

 

 

 

Imposibles X-Force: Nación Deathlok

 

Otro tomo que comento principalmente por el Punto de Arranque. En este caso, es aún más inutil que en Hulk Rojo, porque la serie acaba de empezar. ¿Realmente necesita un número diseñado especificamente para que se enganchen nuevos lectores una serie que lleva únicamente 5 números? Obviamente, no.

 

Además, queda como un pegote, porque corta los subargumentos en curso para meter una historia que no tiene que ver con el resto del tomo. Esto es porque Rick Remender tiene muy planificada su serie, de hecho, tenía el primer par de años pensados ya cuando le mandaron meter el número .1 y no había manera de encajarlos. El resultado es una historia que no tiene que ver con los números alrededor de él y que empieza ideas que no se seguirán hasta bastante tiempo después. Dicho eso, es un buen número. Los villanos son clásicos de la Patrulla-X, y si bien no son particularmente buenos, si que son apropiados como enemigos para X-Force, porque como señalan en la historia, tienden a no quedarse muertos nunca. Además, tienen cierta continuidad temática con el resto del tomo. Lo interesante es que la historia por primera vez trata el tema de la conexión con la Patrulla-X y el tener que hacer misiones grises sin que se enteren, aprovechando, además, que la Patrulla-X ahora mismo tiene entre sus filas a personajes bastante grises también. Buena historia que demuestra que la serie tiene más rango que simplemente enviarles a destruir a los malos de turno. Explica también lo necesario para nuevos lectores, y si bien no engancha a las tramas en curso, si a la idea general de la serie de la violencia imaginativa y la ambigüedad moral. El dibujante es una elección curiosa, porque es de un dibujante que no ha hecho más comics para Marvel, Rafael Albuquerque, el de Blue Beetle y American Vampire. Habiendo estado en esas dos series, ha demostrado que sabe hacer tanto superheroismo imaginativo como violencia realista, y aquí demuestra que puede mezclar ambas cosas bien.

 

La historia central del tomo es la que da título al tomo. Es una historia de gran pedigrí, porque parte de ideas de dos de los mejores guionistas que han estado en la franquicia mutante en la última década: Grant Morrison, que creo a Fantomex y todo el Proyecto Arma Plus de donde viene, y Jason Aaron, que nos dio una nueva versión de Deathlok muy chula en Lobezno. De hecho, la historia continua no solo de esa última historia, sino de una que mezclaba todos esos conceptos, el especial Lobezno: La Lista. Siendo una historia que usa dos conceptos tremendamente divertidos e imaginativos, no es de extrañar que sea una historia divertida. Además, es genial que los buenos conceptos recientes no caigan en el olvido o se estupidicen, sino que sigan aprovechando su potencial. Si, Deathlok no es un concepto nuevo, pero Remender está siguiendo específicamente la versión de Aaron en vez de crear la suya propia como se suele hacer ahora. Y bien chula que es. Por la parte de Morrison, no se limita simplemente a imitar sus ideas, desarrolla nuevas en el mismo estilo, que es como se debe hacer. Esta historia tiene menos contenido serio que las anteriores, pero sirve para desarrollar más al personaje de Fantomex, que hasta ahora era el más enigmático del grupo, y para ir sembrando más semillas de futuro. Aparte de desarrollar subargumentos, deja claro que las historias de esta serie no van a ser cerradas, sino que van a continuarse estrechamente unas de otras, ya que en esta saga se trata mucho la conclusión inesperada de la saga anterior, el infanticidio de Apocalipsis. No sólo se deja tiempo para tratar las repercusiones de lo que ha pasado, cosa que debería hacerse más, se alterna con una saga más ligera, y se trata bien sin llegarse al melodrama exagerado. El dibujo de esta historia es de Esad Ribic, portadista de la serie. Su estilo es más depurado que el de Jerome Opeña (que no sale en este tomo porque es muy lento, no porque se haya ido) porque es pintado, pero no sólo es consistente en lineas generales, incluso le pega más a esta historia, que transcurre en un sitio y con unos personajes más antisépticos.

 

Y entonces es cuando Panini no hace lo mismo que hacen en Marvel, que son los que hacen los comics y saben lo que hacen, y la cagan. Los 3 siguientes números no forman una saga de por si, pero empiezan argumentos que desembocan directamente en la siguiente gran saga, de 8 números. En Marvel han publicado los 11 números en dos tomos, avisando especificamente que forman una sola historia dividida en dos. Aquí, esos números vienen junto a una historia distinta, y sin avisar, la historia se corta en un cliffhanger que continuará cuando algún día salga el próximo tomo. No es una cagada gorda, pero no creo que sea le mejor elección. Es difícil de explicar de que va la historia sin spoilers, pero tiene un giro muy duro que pone las cosas mucho más serias. Lo gracioso es que es la clase de giro que se podría ver venir, si no fuera porque es la primera vez que un guionista se toma en serio algo que durante demasiados años se tomo de manera machacona y repetitiva sin ir a ninguna parte. Aquí, por fin se pone serio, y es como si a los personajes les dieran una patada en el estomago, en vez de las tonterías típicas. Por lo demás, se tratan los otros temas e historias de la serie, y se hace bien, igual que hay buenas consecuencias de las cosas que van pasando, usando bien los recursos a mano. Es señalable, por ejemplo, que se use a Masacre como un personaje de verdad, que puede tomarse en serio aunque sea un recurso cómico que suele hacer el tonto. Lo único que queda algo mal es que ponen de dibujante a Billy Tan, que aunque ha mejorado (y es mucho mejor que su tocayo Philip) no está a la altura precisamente del dibujo de la serie. Algunos personajes están horribles, las alas de Arcangel no tiene ningun sentido, y la tonalidad cambia a demasiado clara, y el trazo a simple y feo. A ver si cuidan algo mejor el nivel de dibujo de la serie, que hasta ahora iba muy bien. O podrían dejar de dar trabajo a Tan, sería otra opción.

 

Este tomo demuestra que el anterior no fue una casualidad, esta serie es muy buena, de lo mejor en una franquicia que está mejorando enormemente y ofreciendo cosas muy distintas. Entre esto y Veneno, Remender está en alza. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Namor el Primer Mutante: Namor va al Infierno

 

Segunda mitad de la breve serie de Namor que paso sin pena ni gloria. En serio, no he leido practicamente ningún comentario en internet de esta serie pasados el primer par de números. La verdad es que el mercado es cada vez más hostil a series protagonizadas por personajes secundarios, sobre todo si no están conectadas a algun crossover importante, ni tienen autores famosos. Esta serie empezó con un crossover con la tontería aquella de los vampiros en X-Men, pero no es que esa tuviera mucho éxito tampoco. Y el guionista es Stuart Moore, que no ha escrito nada minimamente reseñable, ni lo va a escribir, porque ha desaparecido tras esto. Así que no es extraño que la serie no haya durado ni un año.

 

La pena es que hay algunas ideas interesantes para darle juego a la serie, pero no se han aprovechado mucho. Está la conexión actual de Namor con la Patrulla-X y Utopia, está el explorar la civilización de Atlantis, y la idea de que Namor es un monarca absoluto, y más aún ahora que son refugiados que han tenido que reconstruir su pais. Esta última parte se ignora, como siempre, se toma como si fuera la Atlantis de toda la vida. (Pero claro, van 3 o 4 veces que se han mudado, y siempre hacen como si nada) La parte de monarca si que es central a la historia, tenerle tratando asuntos de estado y los problemas típicos, pero de manera muy, muy simplista, y sin los conflictos más interesantes que hemos visto recientemente en otros sitios. La cultura de Atlantis, aparte de la idea de los logomantes teniendo cierta importancia (que sobre todo se usa como excusa para poder usar magia cuando le da la gana al guionista), sigue siendo los mismos esbozos anticuados que apenas describen nada. Y la conexión con la Patrulla apenas queda en un par de apariciones estelares y tener una nueva sidekick, nada de las posibilidades de la alianza entre Atlantis y la nación mutante. El resultado son historias que quedan pobres y antiguas.

 

El primer número es Namor contando una historia de flashback, revelando una conexión pasada con la familia de Loa, para justificar que sea su sidekick. La verdad es que no tenía ninguna conexión con Namor, excepto que era uno de los pocos estudiantes de etapas anteriores que milagrosamente había sobrevivido, pero no tenía nada que hacer, y decidieron regalarsela a Namor. Al menos ahora tiene algo que hacer, y una justificación retroactiva. El número pasa por los caminos habituales de este tipo de flashbacks, pero hace un buen repaso de la vida de Namor, de paso, y de sus distintas facetas a lo largo del tiempo. Buen dibujo de Brian Ching en los flashbacks, también. Ariel Olivetti, que hace las partes del presente, y un par de capítulos después, al menos tiene su propio estilo distintivo con sus ventajas.

 

La siguiente historia es la del título. Sorprendentemente, pese a lo que pueda parecer, no está relacionada con la historia de Lobezno va al Infierno. Es simplemente una historia con una idea parecida. Excepto que es infinitamente más aburrida. Namor se pasea por un desierto durante páginas y páginas, hasta que encuentra la manera de salir con ayuda de los secundarios de su serie. Es tedioso. Hablando de los secundarios, la serie es tan chapucera, que pasa más de la mitad del tomo sin identificar quien demonios es el nuevo ligue de Namor. Que es menos de lo que tarda en darle una personalidad o justificar que esté en esa posición. Por supuesto, desaparecerá tan rápido como ha aparecido, porque no encaja con como están escribiendo a Namor en ese sentido en series de verdad. Hay una apariciòn estelar buena, pero tampoco se aprovecha mucho y descontando una mención escrita a posteriori, no casa con como se le está escribiendo actualmente.

 

Por último, viene la única historia con una trama medianamente interesante, que es una que se llevaba preparando toda la serie. Que es el enésimo intento de un golpe de estado. La verdad, no puedes culpar a los atlantes por intentarlo, el reinado de Namor se ha caracterizado por dejar que Atlantis sea destruida una vez detrás de otra, y pese a que le han echado varias veces, siempre acaba volviendo. Es normal que estén hartos. Es un poco como los Republicanos. En cualquier caso, el instigador esta vez no es uno de los megalomanos aburridos de otras veces que sólo quieren poder, sino es Krang, que al menos tiene dos dimensiones de personalidad, y fue renovado de manera medio decente en Últimos Defensores. La trama, eso si, tiene la misma complejidad y parecido con un golpe real que la mayoría de tramas de la Edad de Plata, y así sale. Pero bueno, es una historia inofensiva, aunque olvidable.

 

Lo malo de esta última historia es el dibujo. Aparentemente, en Marvel, cuando saben que una serie van a cancelarla, no se ven capaces de justificar el gasto de pagar a un dibujante decente y ponen al primer novato que pillan. (No estoy siendo sarcástico, es más o menos lo que pasa) Así que en estos últimos números ya no está Olivetti, sino Carlos Rodriguez y un tal Sergio Ariño, que son a cada cual peor. Uno es novato pero relativamente aceptable, el otro es mucho peor. Por supuesto, ninguno de los dos le pone ninguna gracia u originalidad, y en la mayoría de casos, poca claridad. Además, como pasa siempre en esta serie, Atlantis sigue pareciendo una especie de Roma escasa vagamente adornada con algún anacronismo y elemento fantástico. Y aunque la serie tiene fondos azules, no está dibujada como si los personajes estuvieran nadando, el mundo y ropas no están diseñados como tal, las posturas apenas son de gente nadando, y por el amor de Dios, la gente está dibujada con el pelo seco. Que chapuza.

 

Una chapuza de serie olvidable. Lo bueno es que es la clase de cosas que Marvel va a dejar de hacer, porque ya ni se van a molestar en hacer series de personajes secundarios sin gran bombo detrás, porque fracasan. Viendo esto, es difícil discutirlo. No Recomendado (4)

 

 

 

Nuevos Vengadores: Doctor Vudú

 

Esta es una serie que debería haberse publicado hace más de un año, porque es contemporanea de aquella miniserie del Doctor Extraño de Mark Waid. Pero como en Marvel fue un fracaso (la serie duró apenas 5 números, y la miniserie de Extraño no ha tenido continuidad tampoco), Panini se abstuvo de publicarla en su día. Incomprensiblemente, deciden publicarla ahora que ha quedado atrás, bajo su nueva política de “caballo grande, ande o no ande”. Al menos esta serie tiene la excusa de que surgió de tramas de Nuevos Vengadores, así que poner el cartel en grande en la portada no es completamente engañoso por parte de Marvel. Eso si, queda bastante raro publicarlo ahora que han admitido la derrota con esta dirección y se lo han cargado, precisamente en números recientes de esa misma serie.

 

Escribe Rick Remender, que está teniendo cierto éxito con trabajos actuales, pero por aquel entonces, estaba haciendo una serie del Castigador que no era gran cosa. La idea de la serie es ver la vida del Hermano Vudú, ahora que ha sido elegido, de manera que no tiene ningún sentido, como Hechicero Supremo de la Tierra. Eso fue una estupidez supina por parte de Bendis en Nuevos Vengadores, pero es algo que hay que tragarse, al menos de momento. Igual que la estupidez de llamarle Doctor Vudú, que aunque técnicamente correcto (es un Doctor, aunque nunca ha quedado muy claro si de psiquiatría o psicología) no viene a cuento que empiece a llamarse así ahora, no es que venga con el título de Hechicero Supremo. Supongo que pensarían que Hermano era irrespetuoso, o demasiado setentero o algo.

 

El gran problema de las series dedicadas a magos es que tienden a vender poco. Eso es, en parte, porque son muy difíciles de escribir bien. El problema de la magia es que no tiene que seguir reglas racionales, así que es una tentación demasiado fácil el hacer que el personaje tenga unas habilidades y limites arbitrarios para que haya tensión dramática y la historia se resuelva porque si cuando le conviene al guionista. La solución a eso es darle a la magia de los protagonistas unas reglas y límites ya establecidos, y seguirlas a rajatabla, pero muy poca gente lo hace. (Y cuando se hace, en cuanto otro guionista coge al personaje, se las salta a la torera, el 100% de las veces) Además, los villanos suelen ser todas muy similares, amenazas místicas incomprensibles o hechiceros como el protagonista. Y los protagonistas difíciles de apreciar, siguiendo normalmente el estereotipo estoico inalcanzable. De primeras, el Hermano Vudú parecía una buena solución para al menos, salirse de este molde. (Otra cosa es que, dada la poca gente que conoce al personaje, y aún menos gente que no se lo toma a broma, tuviera alguna posibilidad de sostener una serie él solo, y menos con un equipo creativo nada famoso, pero esa es otra historia, una que en Marvel deberían haberse planteado antes) No usaba “magia” en general, sino vudú, que con un poco de investigación, seguía unas reglas fijas predefinidas, estaba claro lo que podía hacer y lo que no. Y aunque en personalidad era excesivamente serio, tenía una gracia añadida, el hecho de que convivía con el fantasma de su hermano muerto, lo cual da juego para historias. (Quizá no es coincidencia que la versión del Dr. Destino cuya serie duró más tenía una premisa parecida) Además, el personaje tenía alrededor de él un aura tétrica que le podría dar un toque único a una serie.

 

Pues bien, Remender lo que hace es cargarse todo eso que lo hacía único, o en su defecto, minimizarlo. El ambiente tétrico sólo se ve alguna vez, y en las situaciones en las que se mete más que en el personaje. Al fantasma del hermano apenas se le usa, de hecho, no hace nada importante hasta casi el final. Lo peor es que Remender se pasa por el trasero todas las reglas pre-existentes del personaje y del vudú, y le tiene haciendo magia como el Doctor Extraño. Si, se supone que ha subido de categoría, pero eso lo que hace es hacerle muy similar a su predecesor, y entonces, ¿para que demonios sustituirle? (Además, demuestra porque el Hermano Vudú era mala elección para Hechicero Supremo, se supone que tienes que ser muy hábil para llegar a recibir el título, no es que te den el título y te vuelvas más poderoso. Aparentemente, Bendis cree que si te dan un Doctorado, te vuelves automáticamente sabio en tu materia, en vez de al revés) Los problemas quedan aparentemente en el número de presentación: Es una especie de día normal en la vida del nuevo Hechicero Supremo. Tiene una idea medianamente original, y es tenerle actuando de manera más proactiva y agresiva que el Doctor Extraño (¿Por qué es negro? Vete a saber), pero en lo que queda es tenerle atacando distintas amenazas vagamente definidas, y derrotandolas porque se saca del trasero el hechizo o talismán que justo vence en esa situación. Con lo que hemos caido en la trampa habitual.

 

El resto del tomo va precisamente de caer en los clichés que habría que evitar. El malo es un villano típico del Dr. Extraño, de esos incomensurables y con objetivos y poderes que hacen más o menos lo que quiere el guionista. La historia transcurre entre jerigonzas místicas, y la mayoría de lo que pasa es arbitrario. Aparecen estrellas invitadas, pero la mayoría o no hacen nada, o se aprovechan muy poco, siendo además los mismos que usó Bendis en Bendisores, porque aparentemente no hay más personajes mágicos en Marvel. El protagonista no llega a desarrollarse demasiado, y apenas hay conexiones con otros personajes. Lo que pasa por secundarios casi ni vale la pena mencionarse. Eso si, una cosa buena es que hay muchos detalles de fondo divertidos, a veces guiños históricos Marvel, a veces chistecitos. El villano a veces tiene gracia, y algunos de los invitados también. Pero todo eso son detalles buenos en una historia y una dirección que no ha salido bien, y ya no hay oportunidad de hacerlo bien.

 

El dibujo es de Jefté Palo, al que ya hemos visto en la miniserie posterior del Supervisor. Tiene un estilo oscuro y sucio que le va bien a esta serie. Ciertamente, le da un buen toque a los mundos mágicos y monstruos oscuros que salen a lo largo del tomo. Eso si, alguien debería de obligarle a mirar bien las referencias de los personajes y dibujarlos según el modelo. No, Jefté, el Dr. Extraño no tiene 80 años, o al menos no los aparenta.

 

Para terminar, el tomo lleva unos extras de lo más curioso, que ya venían en el tomo original. Uno es el origen del Hermano Vudú. No su primera aparición (que también venía en el tomo original y se la han saltado) sino un artículo de texto donde sus creadores comentan como lo crearon. Le encantara a los fans del proceso y de cómo funcionaban las cosas en la Marvel de los 70. Bueno, y a los fans del Hermano Vudú, asumiendo que haya alguno (además de Fred Hembeck, que es una pena que no colabore en este tomo, porque entonces admitirian que no se lo tomaban en serio) Lo otro si que es comic, pero no es realmente una historia. En Marvel, de vez en cuando, ha habido historias de complemento donde se nos contaba la historia, en plan de narración ilustrada, la historia de algunos personajes o de algún concepto de Marvel, mezclando datos conocidos con datos nuevos para interconectar y desarrollar cosas, todo muy enciclopédico. Los principales encargados de estas cosas eran los enciclopedistas habituales, Gruenwald y Sanderson, contando cosas como la historia de los Eternos en What If, del Alto Evolucionador y de la Corona Serpiente en los anuales del 88-89 o de Kang en los del 92. Menos conocido y peor narrado, pero también interesante, es lo que hicieron Roy Thomas y su colega Jean Marc L’officier en historias de complemento de Dr. Extraño a principios de los 90, contando la historia de distintos conceptos mágicos de Marvel, como parte del Libro de los Vishanti. Aquí vimos la historia de los vampiros, como parte de los Versos Vampiricos, lo único de esa etapa publicado en España. Aquí, vienen 3 capítulos sobre el vudú. Uno contando la historia del vudú, basandose sobre todo en tradición real, otro contando el origen del concepto del Hermano Vudú que es casi todo material nuevo, y otro resumiendo todas las historias del Hermano Vudú, que es lo más seco. Pero es fascinante si te gusta la historia Marvel y su extraña mezcla de historia propia y real. Lástima que el dibujo de Geoff Isherwood no sea muy bueno.

 

La idea no era mala, pero el guionista aún no era bueno. Se ha hecho peor con personajes místicos, pero no es el relanzamiento necesario. No es de extrañar que no tuviera éxito. Neutral (6)

 

 

 

Thor el Poderoso Vengador: El Día de Thor

 

Esta es la segunda mitad de otra breve serie que apenas duró 8 números de la que por algún motivo, se me pasó comentar el primer tomo. Esto es parte de la avalancha de series y miniseries relacionadas con Thor que salieron para coincidir con la película el año pasado. Obviamente, fue un fracaso, porque es lo que pasa cuando lanzas muchísimo material de un personaje a la vez sin apenas publicidad ni distinción, incluso aunque sea popular. Parece ser que en Marvel están aprendiendo la moraleja, de alguna manera.

 

En su día, hubo mucho lloriqueo en Internet por la cancelación de la serie, criticando a Marvel por cancelar la serie y al público en general por no comprarla, cuando supuestamente era excelente. Marvel, por supuesto, no tiene culpa de cancelar algo que no vende, aunque si que es cierto que podían haber llevado el lanzamiento mejor y haberle dado un poco más de espacio como se hizo anteriormente con cosas similares. En cuanto al público, que se puede decir. Las series que no transcurren en continuidad presente no venden. Las series que no transcurren en el Universo Marvel “normal” no venden. Las series más centradas en romance entre personajes no suelen vender tampoco. ¿Qué esperabas de esta serie? Si, es una lástima que el público no lea series que no tienen que ver con el resto de comics que se publican y se han publicado, y que están orientados a un público más joven. Pero es que la serie tampoco es tan buena como para que sea tan trágico. Además, se ve perjudicada porque para que vendiera más, no le pusieran el cartelito de Marvel Adventures (Marvel Impact aquí), lo cual aparte de confundir a los lectores, les salió por la culata, porque a esas series se les permite menos ventas para sobrevivir porque van también a quioscos.

 

La serie la escribe Roger Langridge, autor de éxitos de crítica reconocidos, que recientemente había hecho para Marvel la desternillante Fin Fang Four (por supuesto, esa rareza que es buena, Panini no la recupera) y un comic de los Teleñecos también con buena recepción. Esto no es un comic humorístico, pero si que es desenfadado. Básicamente, es el equivalente en Thor de Spiderman Quiere a Mary Jane. (O como aquí se llamó, Mary Jane, a secas) Una serie fuera del Universo Marvel normal, pero muy similar, que transcurre en los primeros días de los personajes, centrada en el punto de vista de la chica que está enamorada del superhéroe, y su romance. No es exactamente igual, porque aquí también vemos la perspectiva de Thor y algunas peleas, pero es la misma idea en líneas generales. En este caso, la chica es Jane Foster, y como en la película, han prescindido bastante de la doble identidad de Thor como humano.

 

Y no está mal. La relación entre los dos protas está bien llevada, y queda bastante creible ver como se desarrolla entre una humana y un dios confuso. Evita los mayores clichés de cómo se llevó en la peli, sin necesidad de malentendidos o situaciones urgentes, simplemente se conocen, ella le sirve de guía en el mundo de los mortales y se enamoran. Por otro lado, el drama brilla por su ausencia. Tienen citas que salen bien. Thor se enfrenta a algún villano que no pone ningún peligro. Y así pasa toda la serie. Francamente, los argumentos son olvidables, y aunque los personajes tengan chispa, no puedes culpar al público por probar un número o dos y aburrirse. Uno no compra un comic de Thor para algo así, en general. En este tomo, Thor se enfrenta a Namor, y ambos parten como amigos, porque este Namor no es tan borrico como lo era en el Universo Marvel por aquella época. Se enfrenta al Fin Fang Foom gratuitamente, que en seguida resulta que es una prueba y no va a ninguna parte. Aparece Heimdall, que tiene el look de la película, que sirve para justificar que no haya más asgardianos, pero mucho conflicto tampoco tiene. Thor se enfrenta a robots, que empieza divertido, pero ni siquiera llega a explicarse quien es el malo. Se encuentra con Iron Man (en algo similar a la armadura que lleva al principio de su película, que ni allí lleva más de una escena, y queda rarísimo aparte de aparatoso y casi irreconocible) Y hay un número que va casi entero de una cita entre Thor y Jane, que es probablemente el mejor. (Y para ser una serie para todos los públicos, deja bastante claro que se acuestan juntos) Pero ya está, eso es todo el tomo, no es precisamente impresionante ni que te enganche apasionadamente.

 

El dibujo es de Chris Samnee, ya conocido aquí por cosas como Asedio: Infiltrados o Mighty. Es muy bueno, en un estilo agradable, evocador y con mucho juego de luces y sombras, similar a Peter Snejberg en Starman o Mark Buckingham en Fábulas, pero un poco más normal y contenido. Le viene perfecto a la serie, con un aire nostálgico y simple, pero atractivo, y probablemente sea buena parte de lo bien que ha sentado la serie. A ver si consigue una nueva serie ipso facto.

 

Pero vamos, que aunque está bien, no es la maravilla que has podido oir por ahí, hay series que merecen más no ser canceladas. Pero como serie para todos los públicos, es un buen esfuerzo. Recomendado (7)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Kirby: Genesis: Busiek y Ross se reunen (con otro dibujante que no está mal pero no se parece a Ross) para relanzar un montón de viejos conceptos de Jack Kirby. Muchas ideas, poca originalidad, casi ninguna historia o personajes desarrollados, y sobre todo, falta la humanidad y el asombro de Kirby. Es como oir una banda homenaje. Neutral (6)

 

 

 

Y eso es todo por esta semana. Nos vemos la semana que viene con las cosas de DC: Flashpoint continua en Superman y Liga de la Justicia, mientras que nos despedimos de Red Robin, Wonder Woman y Green Lantern. Preparad para desesperaros. Hasta entonces, saludos cancelados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: