Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas críticas. Esta semana, porque me da la gana, son los tomos de Panini. Un número sensato de novedades esta vez, aunque como suele pasar, tienen que publicar las cosas asimétricamente. Este mes, todo miniseries, casi todas de Vengadores. Otros meses, todo series regulares y de otras familias. Porque lo más sensato siempre es festín un mes, hambre tres meses. Además, como hay cierta película inminente, hay un montón de reediciones, que comento, como siempre, al final del podcast de esta semana. Hablando de podcasts, hace días que podeis oir el comentario del Previews de este mes, esta vez con editoriales añadidas.

Como llevo un retraso de narices, y probablemente se extenderá, empiezo ya con las reseñas. Esta semana: 5 Ronin, Aniquiladores: Devastación, Capitán America: Patriota, Jóvenes Aliados & Vengadores Secretos: Onslaught Desatado, Ojo de Halcón: Punto Ciego y Vengadores: Hombre Hormiga y Avispa.

5 Ronin

El tomo “de lujo” de este mes, es lo que en DC solían llamar Otros Mundos. No sólo es una historia imaginaria, de universo alternativo, que no es del Universo Marvel normal, fuera de continuidad o como quieras llamarlo, como la mayoría de OtrosMundos, lo que hace es coger a personajes del Universo Marvel, y reinterpretarlos en otro contexto histórico. En este caso, coge a 5 de los personajes más populares de Marvel, y los reinterpreta como personajes de los últimos tiempos del Japón Feudal. Samurais, ronins, y todo eso, es casi como una miniserie homenaje a Akira Kuroshawa. Básicamente, como las miniseries estas de Marvel Noir, sólo que en vez de una miniserie reinterpretando a una serie en algo tan ambiguo como un género, cada número reinterpreta a un personaje en solitario y concreto en una época, con un dibujante distinto cada número, de estos que tienen un estilo más “artístico”, es decir, europeo. Todos europeos y que vienen de las series menos superheroicas de Marvel. El guionista es Peter Milligan, que normalmente no se dedica a estas cosas, y que normalmente, cuando hace miniseries para Marvel suelen ser trabajos de encargo bastante nefastos y sin nada de su ingenio habitual. Pero este encargo es suficientemente raro como para que al menos pueda ser interesante.

El primer número, como no, está dedicado a Lobezno. Es la elección completamente obvia, no ya porque sea uno de los personajes más populares de Marvel, sino porque desde hace décadas, ha estado muy vinculado a todo el tema de Japón y los samurais. De hecho, Chris Claremont ya lo visualizaba como un samurai moderno. Lo fácil, entonces, habría sido simplemente contar la misma historia de Logan de siempre, pero sin los elementos de ciencia-ficción como poderes y garras. Hay que concederle a Milligan que no tira por lo obvio. Es decir, Lobezno está reconocible físicamente (incluso usa una especie de garras postizas, lo típico en esta clase de reinterpretaciones) y tiene los rasgos de personalidad habituales, pero la historia donde le meten es bastante distinta a la habitual, dentro de los mismos temas. De hecho, se vuelve bastante rara, donde la historia te trata de engañar sobre cual es el verdadero pseudo-Lobezno, mediante una triquiñuela bastante extraña. Todo eso hace que se haga entretenida, pese a que trata temas muy familiares. El dibujo es de Tomm Coker, que ya hizo Daredevil Noir, y lo hace bien dentro del estilo, aunque a veces le podría ir mejor con algo más de claridad.

La segunda historia es la más tramposa, porque realmente no tiene nada que ver con el personaje que supuestamente reinventa. Y esto está comprobado experimentalmente, no reconocí al personaje sin mirar la portada. La selección de personajes en general es bastante comprensible, y no ha tratado de meter en un género donde no pegan a personajes demasiado fantásticos como Spiderman, Iron Man o Thor. Y sin embargo, ha decidido meter a Hulk. Vale, que la idea central clásica de Hulk como vagabundo que intenta evitar los problemas para no perder el control de su ira si que es aplicable a muchas eras, pero la parte de transformarse en un monstruo verde no. Así que en esta historia, Bruce Banner (al que no se menciona por nombre, igual que no se nombra a ninguno de los demás protagonistas, cosa bastante sensata para no tener problemas de traducción, pero es que aquí tampoco es reconocible por el aspecto) es un monje que evita los conflictos porque entonces se transforma… en un guerrero. Um, vale. El resultado es una historia en plan Siete Samurais (ya dije lo de la influencia de Kuroshawa), sólo que “Hulk” hace de los 7 a la vez. No es mala historia, pero escasa, y realmente, tiene muy poco que ver con la premisa. El dibujo es de Dalibor Talajic, al que hemos visto recientemente en X-Men. Le da un toque curioso a las escenas de acción, moviendo bien ejércitos de, en el fondo, gente intercambiable. Aunque de nuevo, le falta algo de detalle.

La tercera historia es la traducción más directa, porque es la del Castigador, y el origen e idea central del Castigador es aplicable en cualquier época, por desgracia. De hecho, ni siquiera hay que cambiar rifles por espadas, ya que la historia transcurre en la Era Moderna (no en el presente, pero definitivamente después de la Edad Media) y ya existían armas de fuego. Es la historia básica del Castigador donde venga la muerte de su familia, sólo cambia la nacionalidad y cultura donde se desenvuelva y de donde son los críminales. Eso le da un toque exótico a la historia de siempre, y está bien hecha y ambientada, aunque no tenga nada nuevo. El dibujo es de Laurence Campbell, que había colaborado con Milligan en un especial del Caballero Luna, había dibujado al Castigador al final de la serie MAX y había hecho la similar Masacre Pulp, así que tenía todas las referencias posibles. El resultado está muy bien para este tipo de historia.

La cuarta está dedicada a un personaje menos famoso, el único que no tiene serie propia, Mariposa Mental. Pero claro, aquí la conexión es obvia, ya que ha estado conectada con Japón desde que a Claremont y a Jim Lee les dio por meterle su afición a los ninjas por la garganta a un personaje que no tenía nada que ver. Afortunadamente, Milligan se ahorra chorradas de cambios de cuerpo y la hace directamente japonesa. Y quita tópicos ficticios supertrillados de ninjas, y la hace directamente una geisha. Que tiene implicaciones desafortunadas, pero al menos es un aspecto distinto de la cultura japonesa que explorar, y las primeras apariciones del personaje tenían ese tono, igualmente. De todas maneras, no es precisamente una geisha típica, es una de esas modernas que esconden un personaje duro debajo de la apariencia. Uno podría decir que el personaje tampoco tiene mucho que ver con Mariposa Mental excepto la conexión japonesa, y el parecer una cosa y ser otra debajo, si quieres ser generoso. Pero es que hace ya décadas que el personaje de Betsy no tiene personalidad o elementos distintivos aparte de esos, ni historias propias, así que no es culpa de Milligan. (Y es un testamento a la capacidad de Rick Remender que esté intentando arreglar eso en X-Force) Como curiosidad, el personaje se llama Butterfly (Mariposa), que en español no es raro, pero en el original si, porque el personaje se llama Psylocke, que es un juego de palabras bobo que no tiene nada que ver. (Aquí lo tradujeron así porque originalmente su telepatía usaba un motivo en forma de mariposa, pero eso es antes de que todo fuera sustituido por chorradas ninja y gilipolleces “molonas” como espadas mentales que no significan nada) Volviendo a la historia, además es la primera donde se empieza a ver que las historias están conectadas y no son 5 historias sueltas, porque aparece el protagonista de la primera historia, como referencia a la conexión entre Lobezno y Mariposa Mental. La historia, de nuevo, es bastante típica y corta, pero la ambientación es cautivadora. Ayuda que el dibujo de Goran Parlov, que viene también del Castigador MAX, y está muy bien también.

La última historia es otra en la que se han tenido que tomar libertades, y esta si que tiene pinta de que es porque es un personaje famoso al que ahora hay que meter en todas partes. Por supuesto, me refiero a Masacre. Que no tiene conexión con Japón, y ni sus habilidades, ni su origen ni su concepto tienen mucho que ver con el tema. Así que Milligan lo tiene que reinterpretar casi por completo, como un ronin amnésico, con cicatrices e invencible, que son casi todo elementos de Masacre, pero sólo una pequeña parte de él. De hecho, parece más una versión samurai de Agente X, pero eso no habría quedado bien en la portada. De todas maneras, este es el capítulo que menos se centra en el protagonista, porque es el que va de cerrar toda la historia. El prota, sea lo que sea, se usa prácticamente como deus ex machina para cerrar la historia y derrotar al malo global, y poder darle un poco de conclusión a la historia. No es gran cosa. Las últimas páginas reunen, aunque sea de manera casi simbólica, a todos los protagonistas, para que parezca que es una sola historia y no una colección de cosas dispares y darle algo de conclusión temática. Es un buen intento, pero queda muy forzado. El dibujo es de Leandro Fernandez, otro más que ha estado en Punisher MAX, y de nuevo, ambienta bien, pero es demasiado sucio y le haría falta más claridad. Y por alguna razón incomprensible, han decidido pasarlo a Nuevos Mutantes, donde va a pegar como a un Cristo dos pistolas.

Al menos intenta algo distinto, no sólo de otros comics, también intenta ofrecer distintos tipos de historia dentro del tomo. Interesante, pero sólo para cierto tipo de público. Recomendado (7)

Aniquiladores: Devastación

Que curiosamente, lleva el especial Imperativo Thanos: Devastación y la miniserie Aniquiladores.

Esto es la continuación de las historias cósmicas de Dan Abnett y Andy Lanning, que llevan desde Aniquilación hace 5 años, y están llegando ya a su fin. De hecho, sólo aprobaron más continuaciones porque el Imperativo Thanos vendió en tomos bastante más de lo previsto. Esto originalmente iban a ser dos miniseries, pero se acobardaron en el último momento, y decidieron juntas ambas miniseries en una, en un formato 2-en-1 por precio reducido que no ha debido de tener éxito, porque el formato han dejado de usarlo después de un par de intentos.

Primero toca el especial Devastación, que aunque en teoría va de tratar las consecuencias del Imperativo Thanos, en la práctica es como si fuera el episodio piloto de lo siguiente, de Aniquiladores. Lo de consecuencias se despacha rápidamente, usandoso sólo de trasfondo que los imperios importantes han quedado dañados, y un par de menciones breves de cómo han quedado los protagonistas de las series canceladas (las añoradas Nova y Guardianes de la Galaxia), que realmente merecían mayor explicación. El resto del especial está dedicado a reclutar a los Aniquiladores, que básicamente son el equipo de pesos pesados que actuó durante el Imperativo Thanos. En teoría, vienen a llenar el hueco que han dejado el Cuerpo de Novas y los Guardianes de la Galaxia, aunque no hagan el mismo papel: En vez de patrullar y prevenir, únicamente se reuniran en caso de amenazas a nivel galáctico, lo que permite que los que tienen otros trabajos, como liderar un imperio, puedan tener tiempo, pero no cubre ni de lejos lo que hacían sus predecesores. Pero es que no se molestan en explicar porque los Guardianes no siguen en activo ocupandose de amenazas más pequeñas, aunque sólo queden los personajes menos importantes. (Igual que es una tontería haberse librado de los Nova, sólo para darle un poco más de sacrificio a la historia) Las escenas de reclutamiento son bastante buenas, igual que su debut, con una buena mezcla de humor y de dar una buena sensación de poder. Además, explica porque Annihilus vuelve a estar al mando de la Oleada Aniquiladora en los últimos números de 4F, terminando una de las tramas de los años anteriores de las series cósmicas. Es una buena presentación, con buen dibujo de Miguel Sepulveda, que ya dibujó Imperativo Thanos, y después de esto se marcha a DC.

Y entonces llega la miniserie, y el cambio de nivel es notable. Quizá sea que Abnett y Lanning están perdiendo facultades, porque sus miniseries de Flashpoint de la misma época son nefastas. O quizá sea simplemente que es muy difícil hacer funcionar a estos personajes juntos. No sólo son una fiesta de salchichas (para compensar, meten a un nuevo personaje femenino, pero compensa poco), prácticamente todos tienen los mismos poderes (poderes cósmicos muy bestias que suelen resumirse en generar energía y pegar mucho) y casi todos tienen la misma personalidad: Serio, estirado, arrogante y alien. Queda claro porque cogen a Quasar como narrador y punto de vista, porque es el único que no tiene esa personalidad y que es minimamente empatizable. Pero desgraciadamente, para hacer que caiga mejor y sea más distinguible de los demás, a Abnett y Lanning no se les ocurre otra cosa que revertirle a cuando era un novato que estaba nervioso por jugar en la primera división cósmica, que es algo por lo que ya pasó y superó en su serie de los 90, y francamente, no lo hacen ni la mitad de bien que entonces. Es una alineación muy difícil, ya que la mayoría no han solido tener una personalidad definida más que en un par de historias, y ahora se les saca de esas circunstancias donde les fue bien (tenerles de protagonista en el caso de Estela y Bill, tenerles de líderes en el caso de Ronan y Gladiador) y se les pone en una situación donde sus características buenas se pierden. En general, cuesta mucho cogerle algo de apego a los personajes si no los conoces ya, porque apenas muestran personalidad más que su enorme ego. Hay algún detalle gracioso, como la reacción de Ronan ante ser el menos poderoso del grupo, las aportaciones de Cosmo como entrenador, o algunas de las aportaciones de Ikon, el personaje nuevo, cuando no se pasa de irritante. Pero por lo general la dinámica del grupo deja que desear.

En cuanto al argumento, va de revivir conceptos de, entre todas las series, Rom: Caballero del Espacio. Para ser honestos, aunque estuviera basada en un muñeco, fue una de las series cósmicas de más éxito de Marvel, y aún se recuerda de vez en cuando. A Rom no lo pueden rescatar por problemas de derechos, pero si que pueden rescatar al resto de personajes de la serie, que son propiedad de Marvel. De hecho, a los Caballeros del Espacio ya se les revivió en una miniserie en el 00. El problema es que esa miniserie transcurría 20 años en el futuro de la serie original, así que es poco compatible con el resto del Universo Marvel. Aún así, algunas de las ideas de esa miniserie, remezcladas, han aparecido en el Universo Marvel, desde que los Caballeros volvieron a aparecer en estas series desde Aniquilación. Aquí vemos el Galador reconstruido, con la mujer de Brandy como Directora Principal, ya que Rom está convenientemente desaparecido en circunstancias que no se explican. (Francamente, terminarían antes cambiandole el nombre y el diseño, como hicieron con los Micronautas, pero bueno) También se presenta a una nueva Caballera, Ikon, como miembro de los Aniquiladores, para que al menos haya un personaje que no sea como los demás. La armadura es reminiscente de Rom, pero las habilidades y personalidad no, siendo a veces graciosa, a veces pesada y un poquito Mary Sue. De todas maneras, la idea central es recuperar también a los villanos de la serie, los Fantasmas, que excepto un par de apariciones, llevaban jubilados desde 1985. Y por buen motivo: Tuvieron un final muy decisivo, una historia con principio y fin de las que hay pocas en comics, y deshacerlo era abrir una Caja de Pandora. Pero eran buenos villanos, sobre todo para la parte cósmica de Marvel, así que aquí vuelven. El problema es que la manera en la que vuelven es chapucera. Incluye usar continuidad pasada que tiene que resumir deprisa y mal. A saber que piensan los que no estén familiarizados con esos comics de hace 25 años. Pero para los que si los conozcan, se caracteriza muy mal a un personaje, que hace algo sin sentido que surge sin explicación y luego se olvida. Se resucita sin explicación a otro personaje, que no hacía ni falta y sólo añade más elementos superfluos a una historia ya sobrecargada de personajes y elementos. Y en vez de demostrar bien la amenaza de los Fantasmas, jugando con lo tétricos que son, la paranoia de su cambio de forma y lo despiadados que son, quedan como bichos inutiles a machacar, iguales o peores que los recientes invasores skrulls. El resultado es que han dejado las cosas peor de lo que estaban.

Así que la historia tiene protagonistas que la mayor parte del tiempo son sosos e indistinguibles, en una historia donde los poderes funcionan un poco como les conviene según el momento. Contra unos villanos que están a media energía, y caracterización con problemas. Que no para de añadir elementos en flashback y en el presente, cuando la mitad sobra. Es decir, en el último número no sólo aparecen nuevos villanos detrás de todo, también otro personaje y localización que realmente añade bastante poco. Con muy poco interesante para ir rellenando, sólo un villano decente y algún momento con los héroes, y un final pobre. Lo peor es que han puesto de dibujante a Tan Eng Huat. En Motorista Fantasma aún tenía un pase, pero aquí es patético. Por un lado, sus personajes son deformes. En vez de transmitir presencia, transmiten mutabilidad. Los humanos no parecen humanos, los aliens no parecen impresionantes (mira que es dificil hacer cutres a los Fantasmas, pero lo consigue), y es la peor versión de Estela Plateada que he visto. Es delgado, asimétrico, tiene cara de duende, orejas y una nariz triangular. En serio, ¿Huat ha visto alguna vez una imagen de Estela? Por otro lado, la acción es increiblemente chapucera. Pasar de Sepulveda a él es deprimente, se pasa de coreografía a personajes amontonados, de detalle a manchas sueltas. Se carga lo bueno que pudiera tener la historia.

La otra miniserie iba a ser de Mapache Cohete & Groot, que fueron un duo muy divertido en Aniquilación Conquista: Starlord y en Guardianes. Pero claro, dada la fama de los personajes, es comprensible que hayan decidido juntar la miniserie con la de personajes famosos. Lo curioso es que no es la primera miniserie de Mapache Cohete: Después de un par de apariciones, en una antología y en Hulk, ya se le dio una miniserie, que fue su presentación de verdad, a medio de los 80. (Todo ello escrito por su creador, Bill Mantlo, que también creó a los personajes de Rom, así que este tomo entero es una especie de homenaje a Mantlo) Sin embargo, la versión de Cohete de esa miniserie no tenía nada que ver con el personaje tal y como lo han escrito en comics recientes: Además de cambiar de parafernalia (ya no lleva cohete, al fin y al cabo) y a una personalidad mucho más cínica, antes era el protector de un mundo de animales antropomórficos y no una especie de mercenario. Esta miniserie por fin explica la discrepancia, trayendo de vuelta a los personajes de su miniserie original. Y lo hace mediante un retcon a lo Miracleman, de esos que dicen que todo lo que creias estaba equivocado porque era realmente más oscuro. Que demonios ha poseido a aplicar semejante recurso desacreditado a alegres personajes para todos los públicos, no se entiende. La historia original tenía un trasfondo serio, no hacía falta hacerla más oscura para encajar en el mundo serio de las series cósmicas actuales. Pero bueno, al menos es un retcon que aunque se carga la premisa original, no se carga a los personajes, que siguen teniendo las conexiones y personalidades heroicas originales, sólo que ahora en una situación más oscura. También hay un retcon gordo sobre Groot, pero ese funciona mejor.

La historia es una aventura desenfadada por el espacio, mezcla entre ciencia-ficción pulp y comedia de dibujos animados modernos, que funciona muy bien. Empieza con Cohete retirado del heroismo (los Guardianes se han disuelto fuera de pantalla sin mucha justificación) en un ambiente de oficina, pero en otro planeta, claro. Algunos gags son típicos, pero otros (como la verdadera razón por la que le han contratado) son muy buenos, y de allí saca a un nuevo secundario bastante gracioso. La situación le da cierto humor absurdo a la historia, que mete bastante bien en situación. A partir de ahí, comienza la aventura, con un viaje al Planeta X que tiene una subversión muy chula del tipo de historias que parece ser, y al final un viaje al planeta de Cohete, donde la historia se vuelve más tradicional, pero mantiene suficiente humor como para hacerse agradable. El malo resulta ser un viejo villano del Warlock de Starlin resucitado, lo cual es una mala idea, porque la historia original tenía un buen final que no valía la pena deshacer, sobre todo cuando historias posteriores habían mostrado que podría haber otras amenazas iguales que se podían usar. Es un villano con una gran atmósfera amenazante, aunque no logran hacerla tan bien como Starlin. Pero claro, aquello era una opera y esto una comedia. El caso es que no termina tan bien como empieza, al final también están los retcons, pero en general queda bien.

A esto le ayuda, aquí si, el dibujo de Timothy Green II, el dibujante que relanzó a los dos protagonistas en Starlord. Y aunque Green caricaturiza, demuestra a Huat como hacerlo bien. Primero, lo hace de manera consistente, segundo, lo hace a personajes donde es apropiado. Logra algo muy conseguido con la mayoría de personajes, y es hacer animales antropomórficos creibles, que aunque sean bipedos, tienen aspecto de los animales que son, con las expresiones correspondientes, y no humanos con máscaras de bicho. En general, todo tiene un aspecto colorido (aunque los colores no sean particularmente vivos), orgánico y vistoso, con mucha imaginación y bastante claridad. El estilo no pegaría en una serie de superhéroes al uso, y espero que nunca le pongan allí, igual que espero que siga habiendo cosas raras como esta donde esté perfecto.

La mitad del tomo es bastante olvidable, pero la otra mitad es buena. La Marvel Cósmica de AbLan ya no es la joya de Marvel, está claro. Y es triste que sólo quede una miniserie más para que se acabe, pero dado como está bajando el nivel, es comprensible. Neutral (6)

Capitán America: Patriota

Esta es una de las muchas miniseries relacionadas con el Capitán America que salieron el año pasado para coincidir con la película (menos mal que en Marvel se han dado cuenta de que esos aluviones no funcionan, no como otros), y a diferencia de las otras, esta es de un guionista inteligente, y no es otra historia más del Capitán America contando lo mismo de siempre de nazis, hombre fuera del tiempo y tal. De hecho, ni siquiera va sobre Steve Rogers.

La cosa de las historias que transcurren en el pasado es que, habitualmente está todo lo importante contado, así que una de dos, o no añaden nada nuevo, o lo contradicen. Pero de vez en cuando, algún guionista espabilado encuentra un hueco en la historia del universo compartido que es fértil para contar historias nuevas. Esto viene de una idea así de Roy Thomas en los 70, cuando pensó que si Englehart se había sacado un Capitán America falso de los años 50 para explicar los comics del personaje de esa época, podía hacer lo mismo para explicar los comics de postguerra, donde el Capi de verdad se suponía que ya estaba congelado pero no era aún un fascista chiflado. Siendo Roy Thomas, sin embargo, tiene que conectar todo con todo, tenga sentido o no, así que metió no uno, sino dos Capitanes Americas de repuesto en esa época, uno un viejo personaje de los comics de los 40, por supuesto, y el otro un personaje que había creado en Invasores como parodia del Tio Sam de DC. Es la clase de enlace innecesario entre personajes que quedaba muy bonito a simple vista, pero era innecesario y a veces liaba las cosas más de lo que estaban. (Si quieres leer la historia, la reeditan al final de este tomo. No era muy buena, como la mayoría de historias de los Invasores de la época, superheroismo simplón, apresurado y mediocre. Y curiosamente, la historia no era un número de Invasores, porque transcurría durante la Guerra, sino un número de What If, metido en la serie mediante una vaga excusa, porque es lo que le apetecía contar a Thomas, y lo mete en la serie de historias alternativas si le da la gana)

El caso es que el retcon ahí se quedó, y descontando exactamente cuatro historias cortas en la serie del Capitán America, no se había vuelto a mencionar al Tercer Capitán America fuera de fichas y similares. (Que es más de lo que se ha hecho con el segundo, todo hay que decirlo) Así que aquí llega Karl Kesel a contar ese hueco sin explorar de la historia del Universo Marvel. Kesel es más conocido por sus trabajos como entintador, o como guionista en la DC de los 90, cocreando y escribiendo personajes como Superboy o Halcón & Paloma. Pero su conocimiento y afición por el pasado del Universo Marvel es tan alto como el de DC, y lo ha demostrado en las pocas ocasiones que ha tenido, como sus historias en 4F o aquella cosa rara que imitaba tiras de prensa del Capitán America el año pasado. Así que aprovecha ese conocimiento y cariño, con sus poco valorados talentos como guionista, para contar una historia que lejos de ser inutil, cuenta tres cosas distintas que no se habían tratado antes en la historia del Capitán America.

Una es, claro, la historia personal de Jeff Mace alias Patriota, el tercer Capitán America. Pese a que tuvo historias propias en los 40, y alguna aparición en comics recientes, el personaje era una pizarra casi totalmente en blanco. Kesel construye un buen personaje a partir de los elementos que se tenían, como ser un periodista y aventurero, y poco más. Los elementos y dilemas son más o menos los que se podían esperar, pero se llevan muy bien. El heroismo es palpable en maneras que no son sólo las obvias, y la idea de no estar a la altura de la Leyenda del Capi no se machaca con agonías vitales, sino que se menciona una vez, y después se queda únicamente como trasfondo. Es buena caracterización, consistente y bien llevada, y hace del Patriota, si no un personaje único, al menos digno de ser mencionado en vez de la cifra que era hasta ahora.

Otra idea es la “thomasiana”, de ver como encaja todo esto con la historia establecida. Y Kesel se nota que ha hecho los deberes y se lo ha currado. Enlaza montones de cosas: Explica elementos de los comics de la Edad Dorada, como la pareja/sidekick que tenía el Patriota en aquellos comics (explicada con más sentido y convertida en un personaje de verdad), los distintos sidekicks que tuvo el Capitán America en los comics de postguerra o como se formaba el grupo sucesor de los Invasores. Pero también otras cosas de la época Marvel que nunca se habían explicado, como cuando y porqué se retiró este Capitán America, que pasó con el Escuadrón de Vencedores, o como eran los superhéroes rusos de esa época, que se habian mencionado por separado pero no visto juntos. Todo, por supuesto como suele pasar en estos casos, aderezado con muchos otros detalles de historia Marvel, como varias referencias a personajes y lugares que existían o estaban empezando en esa época, algunos incluso menciones importantes, pero siempre sin contradecir nada, y de manera que no queda forzado sino natural, lo cual es bastante más difícil de lo que parece.

De todas maneras, la idea más importante, probablemente, es una que se podrá entender sin saber nada del Universo Marvel, y te importe o no toda esta continuidad retroactiva. Y es que es prácticamente la primera vez que se cuenta una historia en primera persona sobre uno de los períodos más interesantes (y más lamentables) de la historia americana del siglo XX, la Caza de Brujas de los 50. Se había mencionado alguna vez de pasada, como en la historia de Englehart mencionada antes, pero nada así. En DC si que se había hecho, con la SJA disolviendose como consecuencia, y aquí se hace el equivalente marveliano. De hecho, se puede ir un paso más allá y decir que esto es lo más cercano que tiene Marvel a la Edad de Oro (la miniserie de Robinson de los 90), no sólo por la época y encontrarse con las mismas circunstancias, también la manera de narrar en primera persona, el arco argumental del protagonista que es muy similar a uno de los de aquella historia, y en general toda la ambientación y temática de fin de una época, de inocencia y nostalgia y de heroismo dormido pero no apagado. Sólo que esta historia termina en el equivalente de la mitad de aquella historia, y deja el renacer heroico para los que sepan de los comics ya publicados. Aún así, funciona bastante bien de por si, y es un buen pedazo de ficción histórica mezclada con superhéroes.

El dibujo es de Mitch Breitweiser, que ya había hecho varias historias del Capi en la guerra. Como el guión, le da un toque retro a la historia, pero no porque su manera de dibujar sea como la de los comics antiguos, sino porque ambienta muy bien los aspectos culturales de la época donde tiene que transcurrer y capta bien el tono, pero con narrativa moderna. Además, aunque los colores son apagados, como corresponde a la época, no confunde colores apagados con oscurecer la acción, que cuando la hay (es secundaria en esta historia) está muy bien, mezclando diseños antiguos con credibilidad moderna.

Una grata sorpresa, una buena miniserie que al menos tiene una premisa que justifica su existencia, y la hace de sobra bien, sin quedar anticuada. Usa elementos antiguos, pero la historia es moderna. Deberían de darle más trabajo a Karl Kesel. Muy Recomendado (9)

Jóvenes Aliados & Vengadores Secretos: Onslaught Desatado

Ya con ver la palabra Onslaught en el título ya podías descartar este comic como bazofia y olvidarte, la verdad. Pero es un poco más interesante de lo que parece, si no bueno.

Esto es la miniserie que continua/cierra la breve serie de Jóvenes Aliados, siguiendo la tendencia que tenía Marvel en los últimos años de darles miniseries de epílogo a las series canceladas. (Que ha terminado este año con la nueva política de no hacer miniseries si no van a ser éxitos) Según Sean McKeever, el guionista, esta miniserie siempre estuvo planeada como algo aparte, pero dado que empieza con el argumento que estaba planeado para el nº7 de la serie regular (que fue anunciado, pero no llegó a publicarse), si que ha tenido que comprimir argumentos de la serie regular por fuerza. Afortunadamente, la serie había durado muy poco, y no había muchos cabos sueltos por cerrar. El único es el orígen de Toro y los villanos de su origen. Eso y cerrar un poco la dinámica del grupo y sus viajes personales son las únicas cosas que continuan de la serie. Pero es que tampoco había mucho más. Es una pena que la serie se cancelase tan pronto, pero es que ya hay muchas series de superhéroes adolescentes, y ni las historias de JA eran suficientemente interesantes ni los personajes se hacían suficientemente atractivos. Lo único original era la premisa de no ser un grupo, pero no es suficiente, y cosas similares ya se han hecho mejor. La verdad es que aunque McKeever tuviera éxito de critica con sus primeros trabajos no superheroicos, sus intentos de hacer grupos de superhéroes no están siendo buenos, y llega un punto donde no puedes seguir culpando a los editores como en Jóvenes Titanes. (Es lo mismo que le pasó a Jay Faerber hace 10 años, aunque él llevó el camino inverso)

El caso es que como está claro que los Jóvenes Aliados (sea lo que sea eso, porque ni siquiera se llaman así dentro del comic más que una mención en broma) no pueden vender una serie ellos solos, les han puesto a los Vengadores como coprotagonistas, que para algo están de moda. En este caso, los Secretos, porque el centro de la historia es la interacción entre el Capitán America (en la identidad de no tener identidad, porque esto es de antes de Miedo Encarnado) y Nómada, que son los verdaderos protagonistas. Los demás Jóvenes Aliados excepto Toro únicamente están en condición de amigos de Nómada y daba igual quienes fueran. Mientras que de los Vengadores (sin Máquina de Guerra, claro, que es como si no fuera del grupo porque no sale nunca) se usa a Bestia como científico, y los demás están como comparsas. Aunque una cosa si que se usa bien, y es la idea de que el grupo está bastante dividido entre Vengadores con la mentalidad heroica tradicional idealista del Capi, y gente más pragmática como las espías o el Caballero Luna. Hay algo de interacción decente entre ambos grupos, pero poca.

El mayor problema de la historia es que gira en torno a Onslaught, que es una de las peores ideas que ha tenido Marvel en su historia. Al final del tomo tienes un resumen de su historia, pero lo que no dice es que la historia original fue una chapuza de principio a fin, sin ni un solo capítulo que fuera decente, una idea central estúpida, una identidad que ni estaba planeada cuando empezó y un final absurdo que sólo servía para prostituir a sus personajes. Al menos habían tenido la decencia de dejar al personaje muerto, hasta hace unos años donde decidieron revivirlo en una miniserie por el duo Loeb/Liefeld, que menos mal que está inédita aquí, porque suena como la peor combinación de la historia del comic americano. Lo lógico sería haber ignorado toda esa ponzoña, pero como usaron esa miniserie para mandar a Bucky/Nómada al Universo Marvel normal, usan esa conexión para volver a usar a Onslaught por motivos incomprensibles. Es decir, si, hay conexión histórica, pero también Starman salió de Hora Cero, y no por eso sacaron al Existente en la serie, eso habría sido estúpido. Además, hay una enorme contradicción en el centro de todo esto, ya que en la miniserie horripilante anterior, ignoraban que el Universo de Heroes Reborn había continuado tras las historias originales, y ahora era la nueva Contra-Tierra con personajes más desarrollados. En esa miniserie, sin embargo, se continuaba con Heroes Reborn como si no hubiese terminado, sin ninguna explicación ni sentido. Uno podría asumir, si trata de darle sentido a semejante estupidez, que era una versión alternativa del mismo universo. El problema es que Nómada viene de esa miniserie, y sin embargo, hace referencia a acontecientos de la original, de la Contra-Tierra, de los Jóvenes Aliados que existían allí. McKeever recuerda el fallo, pero no se molesta en explicarlo, y si acaso, sólo confunde aún más la historia del personaje.

De todas maneras, el problema no es ese. El problema es el que tienen todos los villanos como Onslaught, que no son absolutamente nada. Sólo una cosa malvada, sin personalidad ni motivaciones, y con poderes vagamente definidos que hacen lo que haga falta, por mucho o por poco, por exigencia del guión. Es aburridísimo, es casi incomprensible (¿Por qué no pueden derrotarlo? Por exigencia del guión. ¿Pero porque si es tan poderoso no los vence inmediatamente? Por exigencia del guión. Y asi con toda la historia) y ni siquiera tiene algún elemento que lo salve. El dilema principal de la historia gira alrededor del puñetero personaje peñazo (Volviendo al Existente, recordemos que cuando lo trajeron de vuelta en JSA, por exigencia histórica, lo tuvieron fuera de pantalla la mayor parte del tiempo) y lo mucho que nos dicen lo peligroso y terrible que es, y lo poco que nos lo muestran. La mitad de la miniserie son entelequías pseudo-metafísicas que no van a ninguna parte, y un dilema ético que sólo se puede resolver mediante más chorradas que van improvisando sobre la marcha. Es decir, media historia es Nómada flotando en un nimbo morado con una voz que le habla, y sólo hablan de chorradas, hasta que la Bestia mira en su ordenador la solución conveniente. No sólo es una chapuza, choca de frente en tono y estilo con la otra historia de la miniserie, la de Toro enfrentandose a la mafia de su pais que va de esclavitud y soldados infantiles. Un tema serio, que se empeñan en mostranos como lo más serio del mundo, pero le añaden gente que se transforma en lagartos malvados, a la vez que intentan que mostrarnos que un un robot que se transforma en mancha púrpura es también lo más terrible del mundo. El resultado son dos historias que aunque funcionaran por separado, no funcionan juntas. Ni funciona como historia de los Jóvenes Aliados (porque apenas salen y su conclusión es casi anecdótica) ni de los Vengadores Secretos, porque casi ni les va ni les viene, aunque McKeever lo intente.

Otro problema más es el dibujo de Filipe Andrade, que ya hizo las últimas historias de Nómada de complemento de Capitán America. Es curioso, porque esta semana también ha salido una miniserie de John Carter de Marte dibujada por él, y ahí no queda tan terriblemente mal. Pero aquí es nefasto. Los personajes son deformes. En este caso, parte es el estilo, pero ni siquiera es consistente con la caricaturización, y en cualquier caso, aunque sea intencionado, hay un límite donde los personajes dejan de ser reconocibles o agradables, o tener sus características principales, que ya no es admisible. La acción es muy chapucera. Los villanos parecen ridículos, más que por el guión. El mundo donde transcurre la historia es abstracto, y no en el buen sentido o cuando tiene que serlo. La mayor parte de veces no se ve que está ocurriendo, o donde. En general, es un desastre, y en Marvel deberían plantearse que no porque alguien sea europeo y raro tiene que ser bueno.

Si te gustaba Jóvenes Aliados, puedes terminar la historia aquí, pero no es nada bueno, y casi podrían haberselo ahorrado. De todas maneras, McKeever tendrá una última oportunidad de intentar convencer de que sabe escribir superhéroes jóvenes, estos y otros, en una miniserie de Miedo Encarnado. No Recomendado (3)

Ojo de Halcón: Punto Ciego

Esto es la continuación y final de la serie de Ojo de Halcón y Pájaro Burlón, excepto que ya no sale Pájaro Burlón. Es de esas miniseries que sacan como epílogo de series canceladas, como he mencionado más arriba. Dadas las malas ventas, no se les habría culpado de haber cortado tras Creaviudas, pero aparentemente, necesitaban publicar esta historia, porque ya habían planeado usar en otra serie cosas que pasan en la miniserie, que originalmente iban a ser los nº9-12 de OH&PB, antes de que decidieran cancelarla.

Jim McCann empezó la serie previa a esto muy bien, con una mezcla muy buena de superhéroes y espionaje, que hacía que la serie fuera diferente del resto de series de Vengadores y de Marvel, con buena caracterización, interacción con chispa entre los personajes y un buen uso, aunque algo pesado, de historia pasada. Aquí, sin embargo, por alguna razón, se desembaraza de todo eso, y decide hacer un comic de superhéroes muchísimo más tradicional y vulgar. Quizá pensara que la única manera de vender era siendo más convencional. Se equivocaba completamente; Si series como esta no venden, no es ni siquiera por el contenido, es porque series con personaje de segunda (en cuestión de fama, no calidad, claro) y autores poco conocidos que no pertenecen a crossovers ni montajes así, no venden, independientemente del contenido. Al contrario, desmarcarse de las demás ayuda a que esas series sobrevivan un poco más. Pero bueno.

El caso es que en esta miniserie se abandona por completo todo lo de la serie previa, y ni se menciona su trabajo reciente como espía ni su relación con Bobbi, más que como parte de los muchos flashbacks de la historia, y se le tiene únicamente como uno de los Vengadores. El personaje sigue siendo divertido y tiene todas sus características, pero queda mucho más genérico, porque ni siquiera se le tiene buscando follones como en el anterior volumen del personaje (que duró más que este volumen, y eso que entonces los Vengadores eran mucho menos populares), sino que lo único que hace es ser atacado por un complot de un villano. La premisa es medianamente interesante: Por culpa de algo que pasó en una viñeta de Creaviudas que probablemente ni te enteraste, Ojo de Halcón se está quedando ciego. Obviamente, Ojo de Halcón no se va a quedar ciego permanentemente, alguna solución de pseudo-ciencia Marvel encontrarán en esta miniserie o más adelante. La gracia es ver como reacciona Clint a una enfermedad degenerativa, a una discapacidad, especialmente una que le quita aquello alrededor de lo que giran sus habilidades, es decir, aquello alrededor de lo que gira toda su autoestima y su identidad entera. Es como si dejaran cojo a Flash. Es caldo de cultivo interesante para ver como reacciona al personaje y que hace que funcione.

Desgraciadamente, McCann no hace mucho con la idea. Para empezar, pese a toda la superciencia que manejan los Vengadores, la excusa para que no se pueda curar la degeneración de Halcón es bastante pobre y difícil de creer, cuando han hecho cosas similares antes, y como se desarrolla desafía la credulidad aún más. Luego, las reacciones de Ojo de Halcón son únicamente las obvias, no cambiar en absoluto pero enfadarse y negarlo todo. A decir verdad, es consistente con como suele ser escrito, pero también es muy obvio y no dice nada que no supieramos ni de él ni de su relación con el resto del mundo, porque la historia va por otros derroteros en vez de explorar las consecuencias de la situación. Uno de esos caminos, que continua con lo de no decir nada nuevo, es dedicar casi la mitad de la historia a flashbacks. A diferencia de, de nuevo, la anterior serie del personaje, donde había flashbacks en cada número, pero contaban una historia nueva que ampliaba lo ya establecido, estos flashbacks únicamente vuelven a contar cosas que ya se sabían. Así que si eres fan del personaje, no te dicen nada nuevo, y si no, es información seca que aunque te da un vistazo aproximado a toda la historia del personaje (pero minimizando algunos aspectos), no llega a ser una historia interesante de por si.

Lo peor es la historia donde meten al pobre Clint. Aunque se tome muy en serio, este es un comic de superhéroes muy a la antigua, en el mal sentido. En el sentido de que usa uno de los peores clichés de los comics mediocres de antaño, pese a que parecía que McCann era demasiado sofisticado para eso. Y es que la otra idea de la miniserie es coger a un personaje que sólo había existido como motivación pasada de Clint, que llevaba muerto más de 30 años, y resucitarlo como villano con habilidades nuevas. Pese a que eso requiere cambiarle completamente la personalidad, con una motivación que no tiene absolutamente ningún sentido, únicamente para cumplir un cliché hecho hasta la saciedad, porque es supuestamente dramático. Encima, con un villano manipulador detrás de todo eso con una motivación que tiene poco más sentido, y que hace las cosas por exigencia del guión: Primero se carcajea como un viejo villano en busca de una venganza absurda, y luego cuando puede derrotar al héroe cambia de motivación como si estuviese aburrido y se va. Eso no es darle complejidad, es escribirle dos personalidades distintas como si fuera bipolar. Lo triste es que está rebuscando en comics antiguos que casi nadie recuerda, y estropeando dos personajes que solían estar bien como estaban en esas viejas historias que nadie había pedido que hicieran secuela, además, historias escritas por Nicieza, que es conocido por tener caracterizaciones complejas, que son el opuesto de todo esto. Y aunque te tragues la mala caracterización y los topicazos, no es una aventura particularmente buena, de Ojo de Halcón o de nadie.

El dibujo es principalmente de Paco Díaz, que llevaba años haciendo números sueltos, sobre todo en las series de mutantes, donde lo más “importante” que le habían dado fue la miniserie de Emperador Vulcano. La verdad es que esto es un salto cualitativo para él. Ha perdido toda la deformación que solía tener, y ha ganado un estilo mucho mejor y muchísima consistencia. No queda mal en absoluto. Además, han conseguido otros dibujantes para los flashbacks, que funcionan bastante bien, como Dragotta haciendo, otra vez, los flashbacks más retro, Lee Weeks los flashbacks más modernos, y Valentine DeLandro los más oscuros, cada uno ambientando en su estilo.

Para tocar las narices, el tomo (y esto es cosa de Marvel, no de Panini) lleva además un especial de Ojo de Halcón que salió en el 98. Está escrito por Tom DeFalco, en la misma época que también nos dio una etapa horrorosa en Spiderman. Lo único que tiene de Ojo de Halcón es que le tiene haciendo de mentor de Justicia (con la personalidad de idiota que le daban entonces, pero a tope) y Estrella de Fuego. Lo demás es una historia superheroica completamente genérica. Vale, DeFalco no escribe un mal Ojo de Halcón (ya lo había escrito en Solo Avengers, que era básicamente su primera serie regular), pero la historia es muy floja, y a cambio, caracteriza terriblemente mal al malo, al Supervisor. Se supone que es un tio normal callejero que sólo quiere hacerse rico sin meterse en problemas. Tenerle en plan grandilocuente queriendo obtener poder mediante una estratagema complicada es exactamente lo contrario de lo que va el personaje, y teniendole lanzando rayos es directamente estúpido. Lástima de dibujo malgastado de una buena selección de dibujantes que no estaba en su mejor trabajo ninguno: Mark Bagley (que pasaría a dibujar al personaje en breve en Thunderbolts), Dave Ross (que solía dibujar al personaje en Vengadores Costa Oeste) y Jeff Johnson (que… um… solía dibujar la serie de otro Vengador amigo suyo, el Hombre Maravilla)

Una miniserie mediocre que daña más de lo que arregla. No sólo para el personaje, también para la reputación de su guionista, ya que McCann no ha conseguido más series en Marvel tras esto. Ya podían haberselo ahorrado, habría sido mejor para todos. No Recomendado (3)

Vengadores: Hombre Hormiga y Avispa

Miniserie que llega con retraso, porque actualmente no tenemos una Avispa en el Universo Marvel. Pero no son los originales, sino que el Hombre Hormiga es el actual, Eric O’Grady, y Avispa es el que lo era hasta hace poco, Hank Pym. Así que esta miniserie debería haberse publicado entre los dos primeros tomos de Academia Vengadores. Pero Panini es incapaz de publicar una miniserie cuando toca. No es que importe mucho, no se chafa nada, pero es el hecho de que no les importe publicar cosas que están claramente desordenadas.

Lo curioso es que, aunque aparecen personajes de Academia Vengadores, e incluso están bien usados, la miniserie no es realmente un derivado de esa serie, sino de Poderosos Vengadores. Porque la serie continua el tema principal de aquella serie de tener a Hank Pym tratando de hacer enmiendas a todos aquellos amigos a los que ha fallado en el pasado, recordando un personaje importante al que a Slott no le dio tiempo de compensar en aquella serie. Así que este es el último vistazo, no sólo a Hank Pym como la Avispa, sino a Pym como supercientífico lleno de recursos y empeñado en planes maestros para la redención. Antes de que vuelva a la aburrida vieja identidad del Hombre Gigante, y el personaje pase a ser el director estable dedicado a entrenar a la siguiente generación. O resumiendo, una última historia sobre visitar historia pasada y los errores de ayer antes de centrarse en el mañana. E irónicamente, una última locura antes de sentar cabeza. De paso, siguiendo con el tema de tratar el legado de Pym, desarrolla su relación con la oveja negra de esa familia de superhéroes, el actual Hombre Hormiga.

El guionista es Tim Seeley, que no había hecho nada para Marvel, pero que es conocido por hacer la serie Hack & Slash en Image. Que es la clase de mezcla de gore y tetas y culos que suena absolutamente deleznable. Sin embargo, esto es sorprendentemente bueno. La caracterización está perfecta: Pym tiene la mezcla perfecta entre la locura y genialidad, montandose planes totalmente bienintencionados para compensar a sus amigos, pero que simultaneamente son una locura si piensas tradicionalmente, y tienen todas las posibilidades de salir mal. Aún así, con sus defectos, no está escrito como alguien patético, sino como un verdadero héroe, y un supergenio científico. Exactamente lo mismo que en Poderosos, y con el mismo humor. O’Grady también está como en su serie, incluso usando secundarios de ella bien usados, y la misma caracterización básica de entonces, aunque templada también por el desarrollo que ha sufrido desde entonces en varios grupos, que también se menciona. El final de la miniserie resume perfectamente al personaje: Está aprendiendo a ser un buen héroe, pero aún no ha aprendido a ser una buena persona. Seeley logra un buen equilibrio entre ambas cosas, entre seriedad y el humor pasota que tenía originalmente.

En general, Seeley usa muy bien al Universo Marvel. No sólo a los protas, y los personajes que los rodean. La elección para el villano de la historia está muy bien, siendo un villano de creación reciente que está perfecto como nemesis para el Científico Supremo de Marvel. Está muy bien que usen a ese personaje más reciente, aunque sólo lo usen los guionistas menos famosos de Marvel (lease, los mejores). Al menos lo expanden a no enfrentarse sólo a su hija o sus ex. Es una de sus mejores apariciones, porque no sólo le hace competente, es la que mejor explica sus motivaciones, y la verdad es que cuesta refutarle la razón en lo que dice aquí. Además, el villano, sus planes y su conflicto con Avispa ilustran otra cosa que hace muy bien al respecto Seeley, que es hacer buena ciencia-ficción desmadrada. Mediante tecnojerigonza bien explicada avanza toda la historia, lanzandosela los héroes a los villanos o viceversa, de manera que queda imaginativa pero comprensible, y hace parecer genios a los personajes en vez de idiotas a los lectores. Y la integra bien en el Universo Marvel, demostrando que con toda la ciencia rara que hay, algunas cosas tienen que funcionar distinto, cosa que razona bastante bien. Y usa algunos elementos por ahí perdidos del Universo Marvel, incluyendo crear un nuevo villano relacionado con un héroe olvidado de los 90, aunque eso se podría haber explicado mejor. Fnord.

Lo único malo de la miniserie es que también la dibuja Seeley, que es bastante malo. Tiende a deformar a los personajes y situaciones, y no intencionadamente, sino porque es incapaz de mantener proporciones y rasgos consistentes de una viñeta a otra. Es bastante pobre con los detalles y con los decorados. En general, todo es bastante chapucero, cutrecillo y pobre. Lo compararía con el viejo estilo Image, pero aunque tiene muchos de los mismos defectos, no es el mismo estilo. Es como el de chapuzas un poco más modernos, tipo Tom Derenick o Bart Sears, pero peor.

Si puedes aguantar el dibujo, lo cual es difícil, es una historia muy buena de los protagonistas (no de los Vengadores de por si, pero estamos acostumbrados a esos títulos engañosos, y al menos va de uno de los Vengadores principales) que hace de manera moderna y divertida las ideas centrales de Marvel. Recomendado (8)

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

Lobezno vs Universo Marvel: Lo mismo que la miniserie reciente del Castigador, Lobezno matando zombis de personajes Marvel, sin nada más. No Recomendado (4)

Masacre: Funeral por un Bocazas: Mala etapa de Tieri de hace 10 años, con una historia de Arma X relativamente seria pero no muy bien hecha, y otra monumentalmente estúpida. Buen dibujo. No Recomendado (3)

Siempre Vengadores: Muy buena historia de revisitar la historia de los Vengadores, pero contando bien nuevas cosas, no reciclando las viejas. Denso, pero no complicado. Buen dibujo, pero no perfecto. Mierda de edición. Muy Recomendado (9)

Vengadores: Última Historia de los Vengadores: Exactamente lo que dice el título, o si lo quieres ver de otra manera, la versión Marvel de Kingdom Come, salvando las distancias en presentación. La historia y los diálogos son excelentes, y es de las mejores historias del grupo, en cualquier caso. Muy Recomendado (10)

Vengadores: Una vez Vengador: El primer año de Busiek y Perez en la serie, de lo mejor que se ha hecho en la serie y en ese estilo del género. Muy Recomendado (10)

Y eso es todo por esta semana. La semana que viene (o esta, según se mire), terminan las series de Batman, de JSA, y de Flashpoint, con lo que termina el Universo DC, en general. Además, hay muchas cosas de otras editoriales, incluida una miniserie derivada de Invencible con Atom Eve y Rex Splode, y el comienzo de la prometedora Morning Glories. Y por supuesto, comentaremos la película de Vengadores. Hasta entonces, saludos vengativos.

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Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas críticas. Espero que las vacaciones hayan ido bien. Después del descanso, volvemos con un nuevo mes. En estas dos semanas han venido los comics de Panini (por una vez que distribuyen sus comics mensuales en dos tandas, hago las dos semanas juntas… claro, que la distribución tampoco les salió muy bien, porque la segunda semana sacaron los tomos también) de los que voy a comentar esta semana los mensuales (8 comics de 20 páginas frente a 13 de más, por cierto), un tomo suelto que también voy a comentar, y Planeta por alguna razón ha sacado reediciones y parte del material que quedaba de Flashpoint.

Hablando de Flashpoint, por fin puedo revelar porque no he hecho reseñas de las miniseries, como venía mencionando crípticamente desde hace un par de meses. Es porque después de 10 años, el Doctor Comic vuelve a escribir en una revista de comics de ámbito nacional, por la puerta grande. De momento, con un artículo sobre Flashpoint en la Dolmen de este mes. Así que os recomiendo que compreis al menos un ejemplar de Dolmen nº199, entre otras cosas porque sólo cuesta 1 euro, y creo que mi artículo bien podría valerlo, independientemente del resto de la revista. Además, también os pediría que escribierais a la revista para decirles que el artículo os ha gustado y que quereis leer más cosas mías, asumiendo que sea verdad, claro. En principio no debería haber problema en seguir con mi trabajo en el Cuarto Muro y colaboraciones en papel, mientras dure. A ver si es el comienzo de una saga. Más detalles sobre todo esto, como siempre, en el podcast.

Poco más que añadir, entre otras cosas porque ya he perdido mucho tiempo en varias cosas, entre ellas que he tenido que reescribir dos reseñas por fallo informático (si, OTRA vez). Así que esta semana: Lobezno Nº11, Miedo Encarnado Especial: Imposibles X-Force, Miedo Encarnado: Primera Línea Nº5, Nuevos Vengadores Nº14, Vengadores Nº15 y Vengadores Secretos Nº15.

 

 

 

 

 

 

Lobezno Nº11

 

Termina la larga historia que ha ocupado todo el primer año del relanzamiento de la serie. (Aunque no es el primer año de Jason Aaron con el personaje, ya que antes hizo Lobezno: Arma X y otras sagas)

 

Aunque la saga ha durado casi un año (bueno, algo menos dada la periodicidad acelerada) realmente ha tenido tres partes distintas bien diferenciadas. En retrospectiva, la verdadera historia es la del final, mientras que las dos primeras han sido sobre todo una distracción. Pero además de servirle a Aaron para jugar con el personaje y sus secundarios, ha explorado muchas cosas del pasado y personalidad de Logan, y ha repasado y cambiado el status quo de muchos secundarios (en muchos casos, pasar de vivo a muerto o viceversa), así que se justifica.

 

De todas maneras, la verdadera historia es la de este tercer acto. Va sobre los verdaderos villanos detrás de toda la saga, la Mano Derecha Roja, nombre que es una referencia satánica que por ejemplo, Morrison ya había usado en Batman. Es una idea chula muy original para villanos de Lobezno: Son todos seres queridos de gente que ha matado Lobezno, que quieren vengarse. Si, vengarse de Lobezno por haber matado a alguien se ha hecho antes, pero generalmente son mutantes o ninjas u otra gente que no es precisamente normal. Aquí la gracia es que son todos civiles, todos gente completamente normal hasta que Lobezno se metió en sus vidas. Así que la mitad de esta historia ha sido ir contandonos, en plan flashbacks de Perdidos, la vida de un miembro de la MDR, uno por número. Afortunadamente, Aaron se ha calentado la cabeza para hacer que cada historia sea suficientemente distinta de las otras para que no se vuelva repetitivo. No sólo eso, es aún más ingenioso, ya que no sólo los orígenes se van acercando cada vez más al presente, cada vez se van volviendo más moralmente ambiguos. Los primeros transcurrían hace décadas, y los muertos eran gente mala, dejando claro que sus seres queridos tienen una miopía moral tremenda. El último del mes pasado ya estaba en tiempos modernos y la muerta era una inocente, aunque de una manera tan indirecta que nadie que no estuviera loco culparía a Lobezno. Este mes, se va un paso más allá, y se ven las consecuencias de la última vez que Lobezno fue transformado en asesino mediante magia negra. Obviamente, no era responsable de sus actos, pero si que es una muerte trágica y es culpa del estilo de vida del personaje, de la que puede sentirse culpable. Además, la historia está muy bien contada, y nos muestra corrupción accidental y el precio de la venganza, de manera muy efectiva. Así que esa parte funciona muy bien.

 

La otra parte es la del presente. De momento había consistido en Lobezno enfrentandose cada número a uno de los Mestizos, que son un grupo de villanos estrafalarios, de esos que suele crear Aaron, que son gente muy rara y enloquecida, con un buen concepto divertido debajo aunque no mucha personalidad aparte de la superficial. Al menos Aaron hacía los combates suficientemente divertidos y variados para mantener el interés, aunque sin duda el hecho de que se publicaran dos capítulos al mes ayudaba a que no se volvieran pesados. Como trasfondo de la historia tenías a la MDR preparando lo que ellos pensaban que era la venganza definitiva contra Lobezno que le destruiría. De eso va este número, y resulta ser una revelación completamente lógica, que en retrospectiva era bastante fácil de ver venir. Parecería un poco anticlimática, porque no es un gran combate, es simplemente explicar acontecimientos anteriores en una nueva luz. Queda un poco raro, porque elementos que eran cómicos resultan ser trágicos, pero en el fondo es apropiado, porque es un cambio que el propio protagonista no se esperaba. Lo que si queda un poco raro es la participación de Daken en este número. Es decir, es apropiado temáticamente, y dado que se ha convertido en una parte importante de la mitología de Lobezno, Aaron tenía que usarlo tarde o temprano. Además, así se justifica un poco a posteriori que lanzaran un serie de Daken a raiz de todo esto. El problema es que aunque tiene muchísimo sentido su participación había sido tan periférica hasta ahora que queda rarísimo que aparezca de repente al final para tener un papel importante.

 

De todas maneras, lo que probablemente hará que este final funcione o no para el lector, es si el lector se cree lo que dice el comic de que esto es lo peor que le ha pasado a Logan nunca. Es decir, como plan malvado es muy bueno, y el impacto emocional de la revelación ciertamente es hondo. Lo que pasa es que esto es un medio continuado, y es virtualmente imposible que algo, por traumático que sea, afecte mucho a un personaje principal, y más uno tan inmutable como Lobezno. Así que aunque es comprensible que Logan se lo tome muy mal (y la aparición de Daken sirve además para explicarlo más), los intentos de venderlo como algo importante caen un poco en saco roto. A decir verdad, tiene pinta de que todo esto va a repercutir, pero más que en esta serie, en otra escrita por Aaron, como se ve en Cisma esta misma semana, pero eso es otra historia.

 

Lo que es esta historia, es una de esas donde Logan está deprimido y se retira a las montañas a lamentarse. Aaron intenta venderlo como que es lo más terrible que le ha pasado y un punto y aparte dramático. Pero sabemos que se recuperará de esta. Entre otras cosas porque ya le hemos visto en situaciones como esta. De hecho, algunas de las escenas, como la típica con los paletos que intentan molestarle, las hemos visto prácticamente iguales. Se intenta explorar la mentalidad del personaje entre todo esto, pero todo suena a ya visto, y no tiene ni el humor ni la sofisticación de otras historias de Aaron. Una pena.

 

El dibujo de la primera historia es del dibujante regular de la serie, que ha hecho los actos 1 y 3 de esta historia, Renato Guedes. Su estilo ligeramente estilizado y feo le venía bien al ambiente extraño y desagradable, pero exagerado, de la historia. Pero podía sacar bien los momentos emotivos. El del otro número es de Goran Sudzuka, que viene de la serie Max del Castigador, y tiene el estilo sucio y realista típico de esas historias, que le viene bien a esta historia, aunque no destaca mucho.

 

Visto en conjunto como historia aislada, este primer año de la serie ha quedado como una buena historia, aunque perdiera algo de energía en algunos puntos. Está por ver si conseguirá algo a la larga o no, aunque de momento las consecuencias no están siendo muy buenas. Recomendado (8)

 

 

 

Miedo Encarnado Especial: Imposibles X-Force

 

El especial con miniserie de 3 números de este mes está dedicado a la encarnación actual de X-Force, ya que no van a cortar la serie regular, con lo intrincadamente escrita que esta, para una historia de relleno.

 

Este crossover de relleno, que realmente no tiene mucha razón de existir, porque ni afecta a los protagonistas ni al crossover en general, es sólo una excusa para vender más material relacionado, está escrita por Rob Williams, autor británico de 2000 AD al que habitualmente ponen en historias de relleno y antologías, a hacer historias de relleno cuando los autores principales no quieren escribir más derivados, como la reciente miniserie de Skaar o la historia del Motorista Fantasma en Tierra de Sombras. Además, la historia no tiene realmente nada que ver con Miedo Encarnado: Ni los Dignos ni ningún otro villano del crossover aparece o tiene participación en la historia. Lo único es que se usa la excusa de que hay pánico mundial para empezar la historia. Lo que está bastante traido por los pelos, la verdad.

 

Aún así, acaba no siendo una mala historia de esta encarnación de X-Force. Al fin y al cabo es un buen grupo con un concepto central sólido, y la miniserie viene a demostrar que otro guionista que no sea Remender puede coger los elementos que hacen que la serie funcione y reproducirlos fuera de las tramas de la serie principal. No debería funcionar, porque además del enlace vago con el crossover, utilizan de villanos a uno de los conceptos más memos de la anterior X-Force, los Purificadores. Que recordemos, eran fanáticos religiosos estereotípicos genéricos con armaduras. A montones, todos ellos inútiles. Pero en tiempos de miedo global, al menos se justifica un poco tanta locura irracional, así que más o menos pegan para la historia. Y Williams inventa modificaciones en los villanos, tanto en los de a pie (que parecen más los Cosechadores que los viejos Purificadores, algo más original) como en el villano principal como para que no sea tan típico y manido. Tampoco es muy original, pero al menos tiene una segunda dimensión que no tenían con Kyle y Yost.

 

De todas maneras, como en la serie principal, buena parte de la gracia de la historia son los protagonistas y la interacción entre ellos. Como Remender, Williams logra un buen equilibro entre usar a Masacre como recurso cómico y como personaje de verdad, usandole para humor negro, pero también para momentos serios ocasionales, y no solo de acción. Los demás también están bien usados, en plan serio, pero sin caer en drama pesado. A Fantomex no se le aprovecha mucho, pero lo que hace está bien. Las escenas de acción son buenas, y las caracterizaciones y tono son bastante consistentes con las de la serie regular, aunque no lleguen a ser tan buenas, ni tan imaginativo. Lo que si que está ausente es la moralidad gris que tiene la serie. Es decir, siguen siendo un escuadrón de la muerte con métodos bastante drásticos, pero la situación donde se meten es bastante superheroica estándar, con villanos que son completamente malvados, por mucho que le den vueltas a la idea obvia de que es malo hacer cosas malas en nombre de la religión. Lo único que diferencia esto de una historia de otro grupo de superhéroes son algunos de los métodos que usan y el tono, pero es suficiente para que no quede genérico del todo.

 

Para demostrar que estas miniseries no son olvidables del todo, en Marvel al menos le han puesto un dibujante al que consideran importante, como hicieron con la de Spiderman. En este caso es Simone Bianchi, al que podemos recordar de una horrible historia de Lobezno, de Astonishing X-Men y no mucho más en Marvel. La verdad es que ha mejorado con respecto a esos trabajos, y ahora sus escenas de acción se pueden seguir mejor. Sigue centrandose demasiado en las imágenes sueltas y no en construir un mundo consistente que fluya de una viñeta a otra, pero al menos ya no salen elementos de la nada o cambia completamente el enfoque de una viñeta a otra. Sus diseños para los villanos son un tanto barrocos, pero al menos resaltan visualmente. Y en general le da una buena ambientación a la historia, muy distinta a la mayoría de comics, pero sin alejarse del todo de la de la serie principal.

 

En el fondo es una historia de relleno. Pero una que al menos demuestra que X-Force puede funcionar con otros guionistas e historias que los de su serie principal, lo cual es un logro. Recomendado (7)

 

 

 

Miedo Encarnado: Primera Linea Nº5

 

Continua la serie B antológica del gran crossover de Marvel de este año, contandonos vistazos a lo que está pasando durante el evento en distintos sitios del Universo Marvel, principalmente a personajes que no tienen serie propia, aprovechando también para darle trabajo a autores que lo necesitan.

 

La historia principal, que dura toda la miniserie, es la de Bola Veloz, que es una especie de spin-off de Academia Vengadores, también por Christos Gage. De hecho, este número vemos lo que está haciendo otro personaje de la serie mientras tanto. La historia tiene dos propósitos. Uno es continuar la rehabilitación del pobre Bola como personaje después del destrozo de Guerra Civil y demás, que Gage ya había empezado en Iniciativa y Academia. En ese sentido, la historia va menos de restaurar al personaje, que a estas alturas al menos vuelve a ser un personaje heroico y cuerdo, aunque haya perdido el desenfado y el humor y hayan sido sustituidos por ansias de redimirse. Y va más de arreglar el como le ve el resto del mundo, ya que desde Guerra Civil se le ve estúpidamente como el enemigo público nº1. Para ello la historia ha arreglado el personaje de Miriam Sharpe, un personaje monumentalmente estúpido de Guerra Civil que simbolizaba todos los gritos irracionales de “¿Es que nadie piensa en los niños?”. Ha dejado de ser una arpía irracional de una sola nota, y se ha desarrollado en un personaje decente que tiene algo que ofrecer al Universo Marvel.

 

De todas maneras, el otro propósito, que es ver una perspectiva global y humana de Miedo Encarnado, también enlaza con todo esto. Y es que no contento con redimir a estos personajes, Gage hace algo más importante, redimir al Universo Marvel entero. No a los superhéroes, claro, sino al público. El público humano de Marvel siempre ha sido bastante estúpido, pero en los últimos años lo han llevado al extremo. Desde Guerra Civil donde aplaudían el fascismo hasta Reinado Oscuro donde pusieron a un criminal psicópata en el poder, los humanos no merecían ser defendidos por los superhéroes, sino todo lo que les pasara. Miedo Encarnado parecía que iba a seguir con esa racha, empezando ya con muchedumbres atacando a los superhéroes sin ningún motivo absoluto, y continuando con el público corriendo como pollos sin cabeza porque han aparecido unos cuantos villanos superpoderosos, como si eso no ocurriese a menudo. Pero al menos aquí esta serie secundaria, que si que tiene un guionista que sabe lo que hace, para ofrecer el contrapunto. Básicamente, toda la historia va de lo contrario, de ver como la gente puede actuar en conjunto como idiotas, pero que el mundo también está lleno de gente buena que, en caso de crisis, hace lo correcto aunque cueste. Así que todo el número está lleno de las típicas escenas de heroismo cotidiano frente a la adversidad que suelen ponerse en estas ocasiones. Es típico, pero funciona porque no sólo son cosas que pasan en la vida y están bien contadas, son el antídoto necesario para que el Universo Marvel vuelva a parecer un sitio lleno de gente con cierta similaritud a la real y que vale la pena en conjunto, que ya iba siendo hora. No está claro si esto repercutirá en el final de la historia principal, pero salva un poco la historia en conjunto, al menos.

 

Además, también ayuda a dar una visión global del crossover. Vemos escenas alrededor de todo el continente, y hemos visto a Bola Veloz combatiendo a varios de los Dignos alrededor del mundo, que da mayor sensación de cosas pasando a la vez que la historia principal. Y otra cosa que hace mucho mejor: En el crossover principal y otros, Pecado va acompañada de mechas nazis genéricos, aburridos y poco impresionantes. Aquí, Gage recuerda que Pecado ya tenía ayudantes establecidos que son mucho más interesantes, variados y terroríficos, que van a ser unos adversarios buenos para el final de la historia. Además, incluso justifica que se publicara la reedición de números antiguos del Capitán America de hace unos meses. Por último, el dibujo de Mike Mayhew es a veces demasiado estático y artificioso, pero al menos no es malo, y algunas imágenes si que logran ser buenas. Un éxito de historia principal, bastante más que la serie central, como suele pasar con Gage.

 

La segunda historia cambia este mes, ya que el mes pasado ya terminó aquella horrible historia de los Agentes de Atlas que apenas tenía que ver con Miedo Encarnado y malinterpretaba completamente a los protagonistas. Esta nueva historia durará hasta el final de la miniserie, y está escrita por Fred Van Lente, mientras aún le dan trabajo en Marvel. De nuevo, la historia va de contar lo que están haciendo durante el crossover unos cuantos personajes que no tienen serie propia. Como los Jóvenes Vengadores están en la nevera y no participan todo esto, en esta historia se montan unos Nuevos Jóvenes Vengadores. ¿O quizá Jóvenes Nuevos Vengadores, porque son todo versiones jóvenes de personajes populares como los que salen en esa serie? Es igual, porque el grupo no recibe nombre en la historia. La alineación incluye un par de personajes típicos de Van Lente, Amadeus Cho, al que tenía que volver aunque ya no salga en Hercules, y el nuevo Power Man, que si en Panini saben lo que les conviene, dejarán de publicar tanta chorrada y publicarán su segunda miniserie. También al nuevo Thunderstrike, hijo del original, del que tampoco hemos visto su miniserie de presentación, pero en ese caso es más comprensible. Y las de sobra conocidas, con series propias canceladas, Spidergirl y X-23. No es una mala alineación en absoluto, casi todos son personajes interesantes.

 

La historia, en las 10 páginas que tiene hasta ahora, apenas llega al argumento, y va casi enteramente de los protagonistas reaccionando ante la situación en la que se meten e interactuando entre ellos. A diferencia de muchos otros casos similares, el hecho de que se junten no es coincidencia rebuscada, aunque queda como un misterio intrigante exactamente como y porqué se han juntado. La interacción entre ellos a veces se pasa de obvia, con los cachas haciendo de descerebrados, X-23 mostrando claramente su falta de tacto, y otros atajos de caracterización, pero tiene algunos de los toques brillantes típicos de Van Lente. En cuanto al argumento, al menos parece que va a tratar algo relativamente importante para el crossover, contandonos que pasa con la base original de la Serpiente después de que despierte. Aunque la Serpiente tiene raices en la mitología nórdica, como el título de la historia indica, Van Lente va a tirar más por un enfoque lovecraftiano, lo cual es hasta cierto punto apropiado, ya que la Serpiente era un dios que dormía en una ciudad bajo las aguas. Resuena mejor, incluso. De todas maneras, si la última página es una indicación, la historia no va a tirar por terror tentaculesco, sino por conceptos más originales y chorras chulos para divertirse con peleas exageradas, que probablemente le irá mejor a los protagonistas. El dibujo es de Alessandro Vitti, de Guerreros Secretos, y continua mejorando, siendo ya casi tan bueno como Stephano Casselli. Un buen comienzo, aunque no esté a la altura de otras cosas de Van Lente, es mejor que muchos crossovers.

 

Después tenemos la página suelta escrita y dibujada por Howard Chaykin, ya que este mes Panini ha decidido colocarla en su sitio original y no cambiarla de sitio como en meses anteriores. Empezaron mal, con una mala entrega, pero desde entonces ha mejorado, y si que ha ido mostrando puntos de vista muy variados del crossover, dandole mucha variedad y originalidad, sin necesidad de ir vendiendo que es lo más terrible de la historia. Además, demuestran mucha economía de narración, que es algo que realmente hace falta. Más guionistas deberían aprender a contar algo concreto en una sola página. En este número, Chaykin nos cuenta lo que está haciendo durante todo este follón un personaje muy apropiado para la historia, Mr Miedo. En vez de tenerle haciendo algo superdramático o típico de supervillanos, la historia es más humorística, pero sin caricaturizar, con un trasfondo serio de resignación apagada. Está muy bien para lo que es, y el hecho de que el prota lleve una máscara disimula los problemas con las caras del dibujo.

 

Por último, toca la historia rotativa de personajes y autores aún más desconocidos. Este mes le toca a Águila Americana, el superhéroe nativo americano por defecto de Marvel. Empezó en los 80 siendo muy cutre y genérico, pero desde que Ellis relanzó al personaje en Thunderbolts, se volvió bastante chulo. No hace mucho, en una de estas antologías, Jason Aaron, el guionista por defecto de historias de nativos americanos, escribió una historia muy chula sobre él, lástima que esté inédita. La idea es tenerle como el defensor durísimo pero informal de las reservas del desierto americano. El enfoque se conserva aquí, pero desgraciadamente, el guionista no es Aaron, es Simon Spurrier, y no hace bien el resto. Aunque se nota que se ha informado, cae en el mismo problema que cuando los americanos escriben a la cultura británica, que se quedan en los estereotipos. La historia es una típica de nativos vs blancos, con estereotipos en ambos bandos, y un argumento con desarrollo y final que parece salido literalmente de un capítulo de Scooby Doo. Además, no tiene nada que ver con el crossover, claro, excepto una vaga mención a miedo. Lo único bueno es el dibujo de Jason Latour, que precisamente había colaborado antes con Aaron en Lobezno y Scalped. Realmente, esta historía debería haberla escrito Aaron.

 

Así que, tres historias buenas y una mala, y las buenas son las fijas, así que el resultado es bastante positivo. Por fin, una miniserie de Primera Linea que justifica su existencia, aporta cosas buenas y tiene material recomendable. Recomendado (8)

 

 

 

Nuevos Vengadores Nº14

 

Terminan los crossovers de Miedo Encarnado con esta serie, y demuestran los problemas y los puntos fuertes, pero sobre todo los problemas, de cómo escribe Brian Bendis esta serie.

 

Desde que empezó hace años, los Bendisores han ido de Bendis juntando a un puñado de héroes que no tienen mucho sentido juntos, entonces contar una historia larga estirada o dos donde sólo un par de esos personajes, y entonces dedicar medio año a un crossover donde las historias o no tienen que ver con la mayoría de personajes de la serie, o con el crossover. Tras el crossover, se cambia la alineación del grupo, y vuelta a empezar el ciclo. Así durante 7 años. Da igual que relanzaran la serie tras Asedio, ha continuado exactamente igual. Hemos tenido dos sagas estiradas donde la mayoría de personajes estaban de comparsas, con apenas un par de ideas en cada una, un par de números sueltos, y toca crossover otra vez. Al menos esta vez se ha comedido, y sólo han sido tres números de cruce.

 

A decir verdad, este es de los mejores ejemplos de Bendis haciendo este tipo de cosas. (Para un ejemplo de los peores, más abajo hablaremos de la serie hermana) Deja el crossover de trasfondo, simplemente como un follón que está pasando para que los protas reaccionen. Por un lado, eso significa que los crossovers no aportan nada en absoluto a la historia general, y realmente, se podrían haber contado exactamente las mismas historias reaccionando a cualquier gran saga. Por otro lado, al menos Bendis se molesta en seguir contando historias sobre algunos de los protagonistas de la serie, en vez de cortarla durante 3 meses. De hecho, incluso hay más caracterización y avance que de costumbre. El mes pasado tuvimos un extraño número de personajes reaccionando ante cosas, de cara al comienzo de Miedo Encarnado. La caracterización era tonta muchas veces, pero al menos era un intento de escribirles como personajes.

 

El primer número de este mes es más curioso, porque técnicamente no está protagonizado por ninguno de los Bendisores, sino por uno de los secundarios de la serie, por aquello de que los principales están ocupados. Es la Chica Ardilla, la actual niñera de la hija de Jessica y Luke Cage. Cuando Bendis se la trajo parecía una elección extrañísima, ya que el personaje, tal y como lo había lanzado a la fama Dan Slott, era alegre y desenfadado. Con un trasfondo de humor mordaz que, francamente, servía tanto como antítesis como de burla precisamente a la clase de comics y personajes que escribe Bendis. Si Bendis pillaba el chiste, no está claro. Ciertamente, el tono del personaje ha cambiado radicalmente. Ya no es un personaje de chiste que siempre gana sin problemas, ni la historia es una comedia. Sin embargo, la personalidad básica del personaje, inocencia, valentía, optimismo y no rendirse nunca, se conservan. Incluso conserva la gracia de que es más hábil de lo que parece. A veces la historia se vuelve un poco de mirarse al ombligo y de sacar elementos típicos de drama para vender al personaje que no hacían falta en absoluto. Como historia, por tanto, es muy típica del héroe novato esforzandose para salvar la situación cuando la han dejado sola. Pero al menos no es un destrozo de caracterización, y demuestra que se puede usar a la Ardilla en otras claves que no sea comedia.

 

La otra historia tiene un propósito básico, y es meter a Daredevil en el grupo. Que no sólo es inevitable, dado que es el único héroe clásico callejero de Marvel que no estaba en los Bendisores, y que le encanta a Bendis como demuestra que lo escribiera durante años. Es que la idea original de Ronin, allá por 2005, era que fuese Daredevil uniendose a los Bendisores con otra identidad. Como otras veces, de crossover con Miedo Encarnado tiene poco. Tiene a algunos de los Bendisores, los que no están muy ocupados en otras partes del crossover (que no son casi nadie, por culpa de tener una serie compuesta casi del todo por gente compartida con otras series), enfrentandose a los lacayos genéricos de Pecado, pero realmente, podrían haber sido cualquier otro villano. En realidad, la historia va de Bendis poniendose a la defensiva, y tratando de justificar no sólo a Daredevil como Vengador, sino a todos sus demás personajes mimados. El problema es que Bendis ve los árboles pero no el bosque. El problema no es que Daredevil o los demás no sean dignos de ser Vengadores (bueno, excepto Lobezno, que es un asesino despiadado), nadie ha dicho eso, y aún así, Bendis se tira todo el número defendiendo el carácter del personaje como digno. El problema es que no pegan en los Vengadores porque son héroes callejeros cuyas aventuras transcurren en un ambiente realista, y quedan fuera de lugar en los Vengadores, sobre todo si vemos aventuras de ambos tipos a la vez. El problema es que muchos de ellos son justicieros al margen de la ley, con mala publicidad o problemas de dinero, y si los metes en los Vengadores, te cargas su status quo individual, o tienes una contradicción enorme que tienes que ignorar para que las dos series puedan coexistir, como ha pasado con Spiderman en los últimos años. Y el problema es que ahora mismo los Bendisores están compuestos casi enteramente por gente de habilidades muy similares, casi todos artistas marciales callejeros sin poderes, que en vez de Vengadores parecen los Marvel Knights o algo así. El problema es que, en definitiva, no encajan. Si, estos son los Bendisores, no los Vengadores de verdad, y Bendis puede inventarse para ellos las reglas que quiera. Pero se empeña en llamarlos Vengadores, tratarlos como si fueran lo mismo y que vivan en la Mansión. Y es muy significativo que, pese a que se tira el número cantando las alabanzas de Daredevil, no se moleste en presentar el status quo actual del personaje (porque está pasando de él olímpicamente, claro) o explicar porque él querría unirse al grupo, o su pasado anterior con el grupo y porque no se había unido antes. Porque para esas quejas reales no tiene respuesta. Así que en vez de eso, Daredevil mola, y como vence a malos genéricos, que se una, total, es idéntico a los demás personajes de la serie, casi carente de personalidad. Será curioso ver que hace el sucesor de Bendis con esta plantilla.

 

El dibujo es, como siempre, de Mike Deodato. Y aunque es muy serio, realista y soso, lo cual no le pega mucho a la Ardilla, que funciona mejor con un toque más desenfadado, no está mal, y cumple como tiene que cumplir, aunque sin mucha imaginación ni gracia.

 

Tiene sus problemas, y en el fondo, no es gran cosa. Pero no es un desastre, ni una perdida de tiempo (a menos que lo compres por el crossover, entonces si, te han tomado el pelo), lo cual es por encima de la media en esta serie. Neutral (6)

 

 

 

Vengadores Nº15

 

Mientras tanto, aquí están todos esos defectos que mencionaba antes de Bendis, y ninguna de las virtudes.

 

En más de un año que llevamos de serie, apenas habíamos tenido dos historias, en las cuales la mayoría de personajes no aportaban absolutamente nada, se quedaban exactamente igual que al principio, no mostraban ninguna caracterización y al final ni siquiera participaban en la resolución de la historia. La primera fue un viaje inutil en el tiempo donde los Vengadores viajaban de un sitio para otro y había muchos cameos pero al final no pasaba nada. La segunda era una historia del puñetero Encapuchado y los Illuminati, ni siquiera de los Vengadores. Y eso sin tener en cuenta lo malas que eran de por si. Y después de apenas esas dos historias (bueno, y el .1), toca dedicar 5 números a un crossover que cambiará de nuevo el status quo, pero que en el fondo, serán varios meses de dedicar la serie a argumentos de otros guionistas. Lo cual tampoco es grave, porque la serie no es que tenga muchos argumentos propios tampoco.

 

Un problema es que Bendis tiene que escribir muchos personajes que están ocupados en otras series. Claro, eso siempre ha pasado en los Vengadores, pero con Bendis más, y sobre todo, pasa más desde que empezó la dinámica actual de crossovers, donde todas las historias giran alrededor de la misma docena de personajes. Por tanto, los personajes que quiere usar Fraction para su historia coinciden en su mayoría con los de Bendis (porque aparentemente, no hay más en todo el Universo), y poco pueden hacer aquí. Por otro lado, el enfoque aquí es el opuesto al de Nuevos Vengadores: Si allí la parte del crossover era secundaria, y se intentaba hacer algo con los personajes, aquí, como esta es la serie donde no tiene nada que decir de los personajes, no hace nada ni remotamente relevante con ellos, y van todas las historias supeditadas al crossover. Pero aunque lo que pasa en estos números refleja lo que está pasando en la serie principal, nada de lo que pasa aquí es importante, ni para el crossover ni para la serie. Podrías saltarte estos números, que no sólo se entendería igual el crossover, excepto un pequeño detalle, esta serie ni se vería afectada.

 

Hablando del pequeño detalle, es el de la portada, que en habitual estilo de los Bendisores, no tiene nada que ver con el interior. Es la absurda idea de liar a Ojo de Halcón con Spiderwoman. Aparte de la manía de Bendis de tener que liar a Clint con todas las mujeres solteras de los Vengadores, esta que no peguen en absoluto como pareja (el tipo que se toma todo como un chiste y una aventura con la tipa con menos sentido del humor que existe y que se toma todo demasiado en serio). Eso es subjetivo. Lo que no es subjetivo es que Clint acaba de cortar con el amor de su vida, Pájaro Burlón, porque no puede aguantar compartir su vida con una espía. Así que, ¿qué hace Bendis, el guionista que resucitó a Pájaro Burlón, por cierto, acto seguido? Enrollarle con otra espía, claro, una menos compatible en personalidad, además. Demuestra lo poco que entiende Bendis a los personajes, y por supuesto, que ignora todo lo que pasa en las series que no lee, que son mayoría, aunque le afecten directamente.

 

Lo que hay en este número es una gran pelea con Pecado, una de las malas principales de la serie. No es ninguna sorpresa que no le venzan, claro. Es un poco más sorprendente, aunque dado el historial, tampoco mucho, que no pase absolutamente nada de relevancia para el crossover o con ninguno de los personajes. Y aunque tampoco sorprende, por ser Bendis, es triste que ni siquiera se haga entretenido, porque no tiene nada de imaginación, y muy poco de personalidad. Si, son todos muy heroicos por levantarse cada vez que les pegan una paliza. Pero estaría mejor si intentaran algo que no fuese pegar continuamente a alguien más fuerte que ellos, o si demostraran más habilidades y personalidades individualizadas. No es tan malo en ese sentido como la serie principal o en anteriores crossovers de Bendis, al menos tienen algo de individualidad, pero está muy lejos de ser bueno, o justificable como historia. Y al final, estos números no han servido para nada. Un montón de páginas de gente pegandose contra tipos con martillos que no resuelven nada en absoluto. (Bueno, menos el número del mes pasado, una historia del Capitán America que tampoco servía para nada ni venía a cuento) No aporta nada al crossover. Ni llega a ser una historia para esta serie. Simplemente, la serie es secuestrada durante varios meses por otra historia, y Bendis ni se molesta en contar una historia completa, sólo retazos sueltos de otra historia que ni siquiera terminan, ni sirven de nada. Sólo hay que contrastar con buenos crossovers, como Academia Vengadores o Patrulla-X, donde, pese a que no pueden vencer a los Dignos, logran contar una historia completa, con su principio y su final, y que además de ser buena, afecta a las tramas de la serie. Pero para eso hay que tener tramas, y saber escribir historias, y el Bendis de Vengadores carece de todo eso.

 

El dibujo de este mes, y de varios de los anteriores, es de John Romita Jr, que con esto se despide ya de la serie. (El otro dibujante ha sido Chris Bachalo, y quien pensara que su estilo era apropiado para números enteros de pelea, se merece algún tipo de anti-premio) La acción le sale muy poderosa y muy épica. Los personajes todos muy feos, hechos a base de rayitas, poligonales, y todos con los mismos cuerpos y caras. Si quieres estilo en vez de personalidad, dibujar a lo grande en vez de lo que tienes que dibujar, es tu dibujante. Por tanto, es apropiado para esta serie, son tal para cual.

 

Malo e inútil, pero después de años con Bendis, tampoco se podía esperar otra cosa. Ánimo, sólo queda otra saga larga y otro crossover. No Recomendado (4)

 

 

 

Vengadores Secretos Nº15

 

Empieza nueva etapa de la serie, si con etapa quieres decir “6 números sueltos autoconclusivos”:

 

El nuevo guionista de la serie, al menos hasta que pongan a uno fijo de verdad, es Warren Ellis. A diferencia de sus últimos trabajos con grupos de Héroes Marvel (Thunderbolts y Nextwave), que se los tomaba a pitorreo, este se lo toma en serio. Y es una buena elección, porque la premisa de la serie se parece a la de un viejo trabajo suyo, Global Frecuency. La Frecuencia Global era un comic de historias sueltas autoconclusivas donde un grupo de especialistas eran elegidos para una misión donde tenían que salvar el mundo contrarreloj de algún desastre apocalíptico. Aquí los Vengadores Secretos van a funcionar de manera similar, en plan Misión: Imposible, sólo que los especialistas son superhéroes, y las misiones no implican ciencia más o menos realista, sino superciencia Marvel. Lo que lleva a otro de los temas recurrentes que se le dan a Ellis, la ciencia-ficción.

 

La verdad es que este es un uso mucho mejor de los Vengadores Secretos que lo que habíamos tenido hasta ahora. En vez de tenerles como superhéroes genéricos, se les tiene como operativos en misiones secretas. No porque sean de moralidad ambigua (aunque las situaciones si que son un poco más ambiguas que las de los Vengadores normales) sino porque son situaciones sensibles que es mejor que no sean públicas. En vez de tenerles combatiendo a terroristas genéricos, que era aburrido y no aprovechaba el ambiente de la serie, se les enfrenta a superterroristas con mucha más imaginación, que es lo que debería pasar en el Universo Marvel. En vez de tener al equipo completo y sólo usar a dos o tres de ellos y que el resto estén de comparsas, sólo aparecen los que realmente se van a usar. Y en vez de historias estiradas como el primer año de la serie, o como muchos trabajos recientes de Ellis, son historias rápidas que cuentan algo completo en 20 páginas. Vale, en el fondo son historias de relleno que dejan todo como estaban, pero al menos demuestran como usar bien a los personajes y la premisa, lo cual ya lo pone por delante del guionista original de la serie.

 

En este número, un equipo de Vengadores Secretos tienen que infiltrarse en una base secreta de superterroristas (se supone que son el Consejo Secreto, los malos recurrentes de esta serie, para que haya continuidad, pero vamos, bien podrían ser IMA o Hydra) y desactivar un artefacto mortal en muy poco tiempo, a base de ciencia, agallas y un coche volador de esos tan chulos que solía usar Nick Furia. El equipo es Steve Rogers (que aún no va vestido de Capitán America por algún tipo de descoordinación, así que si eres estricto, esto debería transcurrir antes de los números anteriores), Viuda Negra, Bestia (que Ellis ya demostró que disfrutaba escribiendo en Astonishing X-Men, y que es el verdadero protagonista del número, el que tiene las decisiones difíciles) y el Caballero Luna (que se usa mucho más que en toda la etapa de Brubaker, aunque sea a base de abusar de su locura). Y funciona muy bien, con los personajes bien usados, con muy buen diálogo ágil, una aventura imaginativa, gran acción y algo de contenido debajo de las peleas. Es muy disfrutable.

 

La etapita va a tener un dibujante distinto, todos buenos, en cada número, como Frecuencia Global. En este primer número toca Jamie McKelvie, que realmente merece que le den de una vez una serie regular. (Cosa que acaban de anunciar, va a dibujar Defensores, y curiosamente, la primera imagen que ha salido tiene a los protas montados en un coche como este número) McKelvie ya había demostrado que sabía dibujar muy bien comics de gente hablando, como sus números de Sword, Generación Hope o Iron Man, por no hablar de su serie en Image, Phonogram. Pero aquí demuestra que también sabe hacer muy bien acción. Sus escenas tienen una fluidez que parece sacada de Neal Adams o Alan Davis. Vamos, una joya.

 

Puede que este número y los que sigan sean historias de relleno. Pero están lo mejor hechas que pueden estar en ese plan, y al menos aprovechan la premisa de la serie. Muy Recomendado (9)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

Asombroso Spiderman Nº66: Muy buena historia, el único problema es el dibujo, y una de las historias de complemento. Muy Recomendado (9)

 

Astonishing X-Men Nº25: El mecanismo de resolución es bastante arbitrario, pero al menos hay buenas conclusiones para los personajes. Recomendado (7)

 

Capa: Historia que empieza interesante, pero se vuelve desagradable sin explicación, y pesada sin nada en los personajes o la historia que capte interés. No Recomendado (4)

 

Capitán America Nº15: Más de lo mismo, sin sorpresas ni nada llamativo. Neutral (6)

 

Cuatro Fantásticos Nº52: Buen climax de la guerra, buen número de respiro, con grandes momentos de avance y caracterización y dibujo apropiado. Muy Recomendado (9)

 

Increibles Hulks Nº11: Buena historia, no sólo por los combates contra viejos villanos, por la interacción con viejos amigos y las respuestas que da sobre las cuestiones básicas de Hulk. Muy Recomendado (9)

 

Iron Man Nº15: La parte de Tony Stark es demasiado ligera, la de la batalla por Paris es más interesante. Recomendado (7)

 

Miedo Encarnado Nº5: Hay algún atisbo de épica, pero destrozado por mala estructura, poca credibilidad, soluciones chapuzas y mala caracterización. No Recomendado (4)

 

Patrulla-X Nº76: Esto si que es hacer bien el crossover, aprovechando también para contar una buena historia de la Patrulla-X. Muy Recomendado (9)

 

Patrulla-X: Cisma Nº3: Ahora si que empieza la historia de verdad, y vaya si empieza. Excelente caracterización y uso de los personajes, detonador muy original, debut de nuevos buenos villanos y todo muy bien organizado. Muy buen dibujo. El mejor comienzo de un “evento” que han hecho en Marvel en siglos. Muy Recomendado (10)

 

Thor Nº12: La historia avanza muy poquito, y tampoco es interesante. Hasta el dibujo necesita relleno. Neutral (5)

 

Ultimate Consecuencias Nº2: Muchas historias cortas que más que historias son anuncios de las futuras series. Son anuncios prometedores, al menos. Recomendado (8)

 

Vengadores: Cruzada de los Niños Nº8: Se arreglan cagadas de Bendis, pero de manera muy chapucera, y el argumento es de un fino casi inexistente. Neutral (6)

 

X-Men Nº13: Final chapucero a la historia que hace que la historia haya sido en balde. Neutral (5)

 

X-Men: Legado Nº76: La primera historia es medianamente interesante, aunque superficial. La segunda empieza de la manera más aburrida posible. Dibujo mediocre, además. Neutral (6)

 

 

 

Y eso es todo por estas semanas, que no es poco. Nos vemos la semana que viene con los tomos de Panini: Se nota que se acerca peli de los Vengadores, porque tenemos tomos sobre Ojo de Halcón, Hombre Hormiga & Avispa, los Jóvenes Aliados con los Vengadores Secretos de invitados, y el Capitán America de finales de los años 40. Además, la épica cósmica continua en Aniquiladores, y como no queda bazofia presente que publicar del Masacre, la rescatan del pasado. Eso y quizá alguna cosa más, en una semana, poco más o menos. Saludos monolíticos.

Hola a todos, bienvenidos una semana más a estas reseñas. Esta semana, como es un mes de los de 5 semanas, es la semana que sobra. En vez de aprovechar para irme de vacaciones, las editoriales han decidido dejarse algo cada una para esta semana, para que haya algo que echarse a la boca. No está mal, ahora, si hicieran eso de distribuirse todas las semanas…

Además, también es la semana de las otras editoriales. Algunas de estas cosas salieron esta semana, otra en el par de anteriores. Con este ya van dos meses que no hay ninguna novedad interesante de Norma. Casi ninguna americana, y ninguna de las que suelo comentar, mainstream superheroica o no. Es una pena. De todas maneras, la mayoría de esas novedades más extrañas las dejo para el podcast, así teneis una excusa para escucharlo. Esta semana también comento el final de temporada de un par de series de TV, incluida la de Muertes Vivientes, y alguna cosa más.

Poco más, voy pasando ya a las reseñas, que quiero irme pronto de vacaciones. Esta semana: Batman: El Intrépido Batman, Capitán Swing y los Piratas Eléctricos de la Isla Cenicienta y Marvel Zombies: Supremo

 

 

 

 

 

 

 

Batman: El Intrepido Batman

 

Toma título redundantel. ¿Tan difícil era llamar al tomo El Intrépido Batman, que es como han traducido la serie de TV? La palabra Batman se iba a ver en grande, no hace falta repetirla.

 

Con este tomo, ECC hace lo mismo que hizo Panini cuando cogió los derechos de Marvel, es decir, empezar a publicar parte del material para todos los públicos (eufemismo de “orientado principalmente para niños y público más joven”), porque aparentemente Planeta le tiene manía a publicar este tipo de material. Ellos sabrán porqué se limitan así. Así les va. Es decir, dado lo orientado a un público mayor que son la mayoría de comics de superhéroes (en parte por la violencia, sobre todo en DC, en parte por tratar temas más maduros ocasionalmente), tiene sentido publicar comics más simples y más ligeros por si a algún padre se le ocurre llevar a comprar comics a sus hijos que han visto a los personajes en TV y quieren más. (Y no, publicar comics de hace décadas no es solución, quedan atrasados en estilo y diseño y la mayoría de niños se darían cuenta) La solución de DC, que es una a la que a Marvel le ha costado una década llegar, pero al fin lo han hecho, es publicar comics basados en las series de TV, que al fin y al cabo, es de donde van a venir una gran parte de nuevos lectores jóvenes.

 

En este caso, con bastante retraso, porque la serie ya se ha acabado, (lo suyo sería publicar los comics de series actuales como Young Justice o Green Lantern, pero habrá que esperar a que emitan esas series en España, cosa que será absurdo que no hagan), es una adaptación de la última serie de animación de Batman, con el nombre original de Brave and the Bold. Como el nombre indica, la serie tiene una gran predilección por la Edad de Plata, y va de team-ups de Batman con otros personajes (La serie original de B&B era de esa época e iba de eso) Así que aunque la serie estaba coprotagonizada por Batman, para tener siempre al héroe famoso, realmente era una serie que iba de jugar con todo el Universo DC. Y aunque es una interpretación de Batman más ligera y desenfadada, alejada de la versión oscura de los últimos 30 años del personaje, no por eso es menos acertada para el personaje. Si, es un Batman que siempre es amable con sus amigos y parece que hasta se lo pasa bien, y a veces es algo a lo Adam West, pero lo de tener Bat-transformers o naves espaciales preparadas por si acaso se encuentra aliens o monstruos en sus misiones no está tan alejado de cómo escriben a Batman en la Liga de la Justicia en los últimos años, y tiene hasta sentido para el personaje. Es una serie muy exagerada, pero en muchos aspectos, es la adaptación más fiel a los personajes que han hecho, más incluso que las series de Dini. Más fiel que el relanzamiento que acaba de hacer DC en sus comics, eso está claro. Al menos celebraba la variedad del Universo DC en vez de simplificarlo. Y tenía buenos guionistas. Además, era una serie tremendamente divertida la mayoría de las veces, pero que si tenía que ir por sitios oscuros, iba por ellos. No es para todos los públicos, pero probablemente iba para un público más amplio que muchos comics, así que echadle un vistazo, porque valía la pena, y es una pena que sólo haya durado 3 temporadas.

 

Eso era la serie de TV. ¿Y este comic? Pues intenta ser lo más fiel posible a la serie de TV. Está escrito por Matt Wayne, que no sólo escribía para ella, ha escrito para casi todas las series de animación de superhéroes recientes, desde JLU hasta Espectacular Spiderman, pasando por Ben10 o Superhero Squad (donde es el guionista principal). Empezó su carrera escribiendo comics para Milestone, así que es perfectamente capaz de comics oscuros, por cierto. Así que en principio, el comic viene con garantía. La idea es que cada número sea como un episodio de la serie, con una historia autoconclusiva con un coprotagonista y villano distinto cada mes, e incluso un prólogo con una pequeña aventura con un coprotagonista y villano distintos a esos. Como extra, al final hay fichas de los personajes, que los presentan perfectamente e incluso meten chistes e información nueva. Los personajes son una mezcla entre los ya usados en TV, y otros que no llegaron a adaptar. Y sin embargo, pese a que el formato parece ser el perfecto, no llega a cuajar. Quizá es que parte de la gracia sea ver a los personajes en movimiento y con voces. O quizá sea que los mejores episodios sean los que se salen del formato, o los que presentan nuevas ideas y personajes, mientras que estos números sobre todo hacen más de lo mismo e historias bastante estándar. El caso es que por lo general, estas historias no son más que historias superheroicas olvidables sin mucha gracia.

 

El primer número es curioso, porque es el único que tiene de coprotagonista a un personaje que no ha salido en TV, que es Power Girl. Razonablemente, Wayne no se mete en complicaciones, y simplifica el personaje a “pariente de Superman de otra dimensión”, que es suficientemente cercano para valer y no es suficientemente complejo para no entenderse. (También le quitan el agujero del pecho del traje, ¿pero que esperabas?) La acepción del personaje es una más desenfadada, como la del comic reciente, aunque integra mejor sus dos identidades, mejor de lo que se ha hecho nunca, de hecho. La historia, sin embargo, falla, porque no se aprovecha casi el juego entre los dos protagonistas, y la amenaza es totalmente ridícula y simple en plan dibujos animados, pero no le dan suficiente humor exagerado, que es lo que hace que la serie funcione. Además, la versión de Luthor está prácticamente sacada de los años 40, y es bastante patética. La segunda historia ya tiene a un héroe conocido, el Blue Beetle moderno, y de nuevo, tampoco aprovecha mucho el humor del personaje. La premisa de la historia si que es divertida, con Batman y BB metidos en una parodia del World of Warcraft, con un villano que es una buena mezcla de las dos versiones que ha habido de él en el comic. No está mal del todo. La tercera historia tiene a Flecha Verde, y uno de los problemas es que la dinámica entre ellos se gastó demasiado en la primera temporada de la serie. La premisa de la historia es de las rocambolescas que mejor funcionan, eso si, con un villano que está perfecto para la serie. (Se nota que el comic se escribió hace años, porque tiene un presidente de los EEUU distinto que la tercera temporada, que tiene a Obama, en un cameo mucho más gracioso) La última es con Aquaman, y está si que aprovecha la personalidad del invitado, que es uno de los mejores intentos de hacer del personaje una estrella (aunque sea a base de hacerle una versión para todos los públicos del Hercules de Marvel), mucho mejor que el de Johns en los comics. La villana no es gran cosa, porque es la Dra Cyber y nunca lo ha sido, pero la aventura es suficientemente divertida. En cuanto a los prólogos, la mayoría son bastante estándar, pero el del nº4 si que llega a los niveles de demencia y de uso del Universo DC que se espera de la serie, con un team-up entre Batman y Sugar & Spike. Que son bebés. Por supuesto, la historia necesita que el villano sea subnormal, pero eso es algo endémico de la serie.

 

El dibujo es más problemático. La mayoría de números los dibuja Andy Suriano, que ha hecho algunos de los diseños de la serie de TV, y también ha trabajado en otras como las Guerras Clon. En líneas generales, conserva el estilo de la serie de animación. Lo que pasa es que en estático queda bastante peor que en un medio dinámico, donde la animación hace que no se note tanto lo estilizado que es. Al ver imágenes pausadas, queda demasiado claro lo deformes que son los diseños y lo raro que se mueven por el espacio. A veces parecen más salidos de las Supernenas que otra cosa. Aparte, sobre todo en el primer número, los diseños realmente son chapuceros. Power Girl es fea, y Luthor es patético además de gordo. El segundo número no lo dibuja Suriano, lo dibuja Phil Moy, que lleva tiempo dibujando comics para todos los públicos de DC. Su estilo es una mezcla entre el estilo de la serie de TV y un estilo superheroico más convencional (que es el que usaba cuando ayudaba a su hermano a dibujar Legión de Superheroes) aunque a veces tiene problemas también.

 

En definitiva, es una buena idea publicar este comic. (Aunque no entiendo la manía de publicar este tipo de comics en formato album, que es más caro) Ahora bien, como adaptación de la serie de TV, sólo funciona a medias, no porque no adapte bien el tono, sino porque no sale tan divertido. Neutral (6)

 

 

 

Capitán Swing y los Piratas Eléctricos de Isla Cenicienta

 

Esto es otra de las miniseries de Warren Ellis para Avatar, publicadas aquí por Glenat. Y como la mayoría de esas, va de ciencia-ficción. A diferencia de la mayoría, cuando Ellis escribe ciencia-ficción, la escribe de verdad, con énfasis en la ciencia. No se trata simplemente de usar elementos fantásticos con aspecto de ciencia. Se trata de ciencia-ficción de verdad, de ver como avances científicos (realistas o no, aunque Ellis suele documentarse bien) afectan y cambian a la sociedad y a las personas. Este futurismo es algo que está presente en casi todas sus obras, descontando las que son de fantasía. Aquí volvemos a uno de sus temas favoritos, el de la responsabilidad moral de los científicos de cambiar el mundo para bien mientras que un pequeño grupo de gente en el poder trata de impedir el progreso para seguir en el poder. Es la misma idea central que su reciente Doktor Sleepless para Avatar (que como otras series de Ellis, se ha quedado paralizada, por cierto), pero ya estaba presente en cosas anteriores como Planetary o Stormwatch.

 

La diferencia de esta miniserie es que va de retrofuturismo. La ciencia futurista no son descubrimientos que se están empezando a investigar ahora en el presente, sino cosas que parecían estar en el futuro hace tiempo. En este caso, estamos hablando de steampunk, ciencia futurista del siglo XIX, que es cuando transcurre esta historia. Aunque dado que esta tecnología está basada en electricidad, como dice el título, en vez de máquinas de vapor, sería más bien algo tipo Dieselpunk, sólo que un siglo antes de que Tesla y demás inventaran ese tipo de cosas. Por supuesto, la tecnología no es realista, es exagerada, y con esa ciencia pasada hacen cosas que aún no son posibles hoy en día con ciencia más avanzada, pero de eso va el retrofuturismo generalmente.

 

Como la portada deja claro, este es un comic retro, no sólo en cuando transcurre y la ciencia que usa, sino porque el género es pulp moderno. Con lo que es un batiburrillo de tres épocas distintas, pero encaja bien. Básicamente, esto es como si HG Wells o Julio Verne hubieran escrito a un aventurero pulp. Aunque transcurre décadas antes, así que se ahorra los elementos típicamente victorianos de estas historias. Y de hecho, se ahorra los briticismos de muchas de estas obras, es un comic más americano. Aunque tiene un tema claro, el del futurismo, es una aventura de acción muy simple, aunque tenga sus momentos de reflexión de vez en cuando.

 

Y cuando digo que es muy simple, es que el argumento es completamente evidente desde el principio, y descontando un giro, todo puedes predecirlo desde muchas páginas antes de que ocurra. Es la típica historia de la buena persona que sirve al status quo corrupto sin saberlo, se ve envuelta en las aventuras de los rebeldes antisistema y poco a poco va aprendiendo de ellos hasta que se une a ellos y juntos atacan al sistema en el momento decisivo. Es un poco a lo V de Vendetta, salvando las distancias. No hay nada de malo en seguir una fórmula habitual, de todas maneras, y la ambientación da suficiente juego como para que no quede como algo visto mil veces. Lo que pasa es que los personajes, por ejemplo, no brillan demasiado. El Capitán Swing del título es el único que si que tiene chispa (nunca mejor dicho) siendo el típico personaje de Ellis que está como un cencerro pero que es carismático y en el fondo es un héroe idealista que tiene razón. Sólo que esta vez es menos histriónico y más serio, y es un cambio agradable, aunque no sea tan desternillante e impactante. Pero aparte de eso, apenas hay personajes. Los demás Piratas no pasan de ser cifras (lo que es un problema cuando al final uno de ellos toma importancia de repente), el protagonista no pasa de ser el arquetípico inocente heroico que empieza fuera de lugar, y los villanos son como siempre en los comics de Ellis: Es genéticamente incapaz de escribir villanos que no sean 100% malvados, con el único elemento de personalidad el ser malos y su único objetivo el de fastidiar a los demás. Sólo que encima, en este caso, son bastante aburridos, y no particularmente convincentes ni aterradores como villanos, porque son sólo gente normal sin mucho más. Aún así, la historia avanza de manera divertida, con las ideas futuristas amenizando una aventura estándar.

 

El dibujo es de un tal Raulo Caceres, que viene de la cantera latina que tienen todas las editoriales, aparentemente. Lo gracioso (o triste, según como se mire) es que cuando Avatar pone en sus series a desconocidos, suelen ser bastante mejores que cuando lo hacen Marvel o DC. En este caso, tiene un estilo similar a veteranos de Avatar como JJ Ryp o Jacen Barrows. Se le nota un poco descuidado en algún momento, pero cuenta bien la historia, tiene momentos de impacto, (por cierto, que este comic solo recurre a la violencia extrema de vez en cuando, algo muy contenido para ser Avatar) y los diseños de personajes y tecnología están bastante bien, igual que la ambientación histórica. Como extra en este comic, entre capítulos hay páginas de texto que dan información extra, con diseños bastante trabajados, también retrofuturistas. (La clase de cosa que ha puesto de moda Jonathan Hickman en cosas como Shield, que tiene similitudes con esto, aunque hay que decir que Ellis ya había hecho cosas así antes)

 

No es de las obras más impactantes de Ellis, pero es una iteración decente de sus temas habituales, con sus puntos originales. Y eso ya lo pone por encima de muchos. Recomendado (8)

 

 

 

Marvel Zombies: Supremo

 

Pese a que Marvel Zombies 5 daba un final definitivo a la saga, los zombies vuelven de la muerte. Nunca un título fue tan apropiado, esta es una franquicia zombie, que ya apesta y tiene mal aspecto, pero sigue viva. Al menos no han seguido con la numeración, porque esa historia ya ha terminado. Ya se contó todo lo que había que contar sobre el Universo Marvel Zombie original, y derivados. Esto es una historia que no tiene nada que ver con todas las anteriores, excepto que hay zombies de ese estilo en el Universo Marvel.

 

El guionista es Frank Marraffino, guionista novato que sólo había escrito un breve revival del Tanque Encantado para Vertigo. La idea es tener de malos a versiones zombie del Escuadrón Supremo. Así que básicamente, el concepto es DC Zombies. Lo que pasa es que en vez de enfrentarlos a los superhéroes típicos, como en las miniseries anteriores, les enfrentan a personajes más bien poco conocidos, o directamente nuevos. Por otro lado, la miniserie es una especie de homenaje a Mark Gruenwald: No sólo porque tiene al Escuadrón Supremo (casi todos en las versiones de la miniserie de Gruenwald, excepto los que tienen los diseños de Perez en Vengadores… por cierto, ya puestos, han conservado las traducciones clásicas, muy bien, excepto que dejan a Hiperión y Halcón Nocturno en inglés, por algún motivo), la historia continua de la estancia del Escuadrón en el Proyecto Pegaso (otra idea de Gru) en Quasar, y uno de los protagonistas es Estrella de Combate, otra creación suya más. Incluso el otro héroe que sale es uno que recuperó también en Quasar, y el uso de continuidad también era muy típico de él. Supongo que eso explica porque el Proyecto no tiene al personal que tenía en Nova, habría sido de mal gusto tener al zombie del Director Gruenwald.

 

Lo que pasa es que la miniserie no se pone de acuerdo sobre si es una historia seria, o una comedia negra. O mejor dicho, intenta demasiadas cosas contrarias a la vez. La historia empieza como una historia de terror, con un puñado de soldados metiendose en el lugar con el misterioso apagón. Por supuesto, sabemos lo que va a pasar, y que la mayoría de los protagonistas van a acabar de carne de cañón. Así que Marraffino no se molesta en distinguirlos mucho ni caracterizarlos tampoco. Así que es difícil tomarselos en serio como protagonistas. Estrella se toma algo más en serio, pero está completamente de héroe genérico, porque había que tener uno. En cuanto al Escuadrón, tienen los problemas de siempre de los Zombies Marvel. Se supone que son versiones zombificadas de los originales, y habría que tomarselos en serio, pero tienen caracterizaciones muy básicas, los que las tienen. Y aunque hay una complicada explicación para justificar su existencia y la de sus poderes (lo que explica porque no hay zombies de Dr. Espectro y Arcana, pero no de donde ha salido el escudo de la Princesa o las alas de Águila), tienen el problema de la incompetencia por exigencia del guión, porque si no se comerían a todo el mundo inmediatamente.

 

Así que el principio de la historia intenta ser una historia de terror, pero es imposible creersela. Por otro lado, la parte de humor negro, de ver a superhéroes zombie comer gente o sufrir heridas cómicas, ya está supergastado, aunque se podría hacer mucho peor. Después, hay un número dedicado al Hiperión Zombie, que es más original. La mitad es hacer chistes a base de poner versiones cómicas zombie de las escenas típicas de Superman. Y después se le enfrenta al equipo de la Iniciativa de Kansas, que no había aparecido antes, y no tienen que envidiar a los Vengadores de los Grandes Lagos. Pero al menos tienen diseños originales, y es la parte que mejor mezcla el horror y la comedia, con un final bastante bueno.

 

La historia cambia completamente de protagonista en la segunda mitad, y trata de la resurrección de un viejo superhéroe de segunda. La verdad, dado lo cutre de su muerte, se justifica que resucite como sea, y viene de perlas con lo que están haciendo en otras series, además de que lo habían presagiado en Hercules. La resurrección es rebuscada, pero era un mal necesario. Entonces, como total, 5 números es mucho espacio para repetir siempre los mismos chistes (como las primeras miniseries dejaron claro), se dedica medio número a repasar la historia del personaje, cosa que no se veia mucho desde los buenos tiempos de los Vengadores de Busiek, o así. Es un buen resumen, en parte gracias al dibujo. La versión de Marraffino no está mal, recogiendo todos los elementos dispares del personaje, quitandole toda la angustia vital tóxica que había acumulado, y dejando un personaje divertido, aunque abusa demasiado de la metafora que le da identidad. El problema es que entonces la historia se convirte en una historia de superhéroes/acción bastante más convencional. Lo cual es problemático, no sólo porque los villanos no se pueden tomar en serio, sino porque toda la solución es mediante tecnojerigonza, vamos, porque si. Los momentos serios sólo funcionan a veces, porque es muy difícil venderlos entre chorradas y con tanto espacio. Y la parte de romance es completamente forzada, y tampoco funciona como parodia. Y en retrospectiva, el comic usa un doble rasero bastante feo, donde a los hombres se les puede ver destripados continuamente, pero las mujeres tienen que estar intactas incluso en el raro caso donde mueren. No se que es peor.

 

El dibujo es de Fernando Blanco, que ya hizo parte del dibujo de MZ5. Se parece bastante a otros dibujantes españoles, sobre todo David Lopez, pero un poco más superheroico. Lo cual es bastante bueno. La acción es clara, los personajes están bien dibujados, el gore queda bien sin recrearse demasiado, hay expresiones faciales decentes, y de vez en cuando hay composiciones muy buenas, como en el pastiche de Superman o en el montaje del origen del protagonista. A ver si tiene futuro.

 

No está a la altura de las miniseries predecesoras, no llega a hacer bien ninguna de las cosas que intenta, y la franquicia estaría mejor muerta que zombie. Por otro lado, el uso del Universo Marvel es bueno (y la resurrección del héroe justifica que la miniserie exista, al menos) y tiene sus toques buenos, así que Marraffino puede tener futuro. Neutral (6)

 

 

 

Y el resto… (para más información, escuchad el podcast)

 

 

Vuelo de Ángeles: Antología sobre ángeles al estilo Vertigo de la vieja escuela, con historias variadas, alguna muy buena, y muy buen dibujo. Recomendado (8)

 

 

 

Nada más. Nos vemos en un par de semanas con más Miedo Encarnado, que se extiende a X-Force y a más personajes en Primera Línea además de Vengadores y demás, con nuevas aventuras autoconclusivas en Vengadores Secretos, el final de la saga de la Mano Derecha Roja en Lobezno y el debut del nuevo Spiderman en Ultimate Consecuencias. Hasta entonces, saludos vacacionales.