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52 Nº46: “Sientanse libres de carcajearse maníacamente, caballeros”. Esa frase resume muy bien este número. La portada originalmente tenía forma de postal de Oolong, que habría sido genial. Pero como deja claro, es otra intersección de dos de las tramas relacionadas con Intergang, la de Black Adam y la de la Isla de los Científicos Locos. Escribe Morrison porque no es una historia de Adam en absoluto. Es el antagonista, que es una fuerza de la naturaleza a conquistar, no un personaje. Lo que hace Morrison es contarnos la historia desde el punto de vista de los científicos locos, donde ellos son los héroes, y además de original, es genial y demencial. El supuesto protagonista de esa parte, Will Magnus, apenas interviene, aunque tiene un curioso papel pequeño. Es la historia de los villanos, y Morrison le da un momento y un papel a cada uno de los engendros que habían salido hasta ahora, a cada cual más chiflado, en proporción a su importancia. La parte de Veronica Cale es importante y apropiada, pero los que realmente se lucen son IQ y el Profesor Morrow, que demuestran porque son recordados y los demás no. Era difícil hacer una historia pletórica y chula con personajes que normalmente son chistes, pero Morrison lo logra, y sin sacrificar del todo el movimiento que la historia de Black Adam llevaba, aunque finalmente se tenga que cortar, por cambiar la historia de perspectiva. Además, se avanza un subargumento que lleva apareciendo y reapareciendo durante muchos números y que por narices tendrá que jugar un papel en el final, y se da la primera pista directa del próximo proyecto de Morrison. Hay una escena que se nota que la reescribieron a última hora, eso si, porque no tiene sentido que Black Adam no aproveche cierta situación. Esta vez volvemos a tener subargumentos separados, y el primero es Waid volviendo para contarnos un epílogo de la Balada de John Henry, que aparte de contarnos las consecuencias de este tipo de historias que no suelen verse, sirve básicamente para encajar como quedaban algunas cosas con como esos personajes se han visto Un Año Después. Y Johns escribe la escena final, examinando las consecuencias de lo que hizo Black Adam la semana anterior, que son una burrada, y estableciendo como consecuencia el tema principal de su relanzamiento de la SJA, además de poner en marcha la oposición en esta historia. Un poco anticlimático todo esto tras la historia principal, pero casi cualquier cosa lo sería, mejor poner ahí las escenas más relajadas. Dibuja el Cuarto Dibujante de la serie, Pat Oliffe, en su último número entero en la serie, y hace el buen trabajo que ha hecho siempre, sobre todo el pánico y deleite en los científicos locos, aunque un par de transiciones se podían haber mejorado. Y esta semana vuelven los complementos, y toca el origen de Batman, por su dibujante actual, Andy Kubert. Es un resumen básico y competente del origen, pero realmente, ¿quién demonios necesita eso a estas alturas? Y es gracioso que crean que este es necesario, pero un origen de Superman dibujado por el otro Kubert no. Porque el origen de Superman no hace falta decirlo, pero el de Batman si. Muy Recomendado (10)

52 Nº45: Continua el espectáculo de Black Adam, con todo el número dedicado a él, o a reacciones a lo que está haciendo. Es una estructura distinta a lo que ha sido hasta ahora esta serie, pero siguen manteniendose las cosas típicas de esta serie, con los distintos personajes ya establecidos anteriormente en la historia permitiendo el cambio de guionistas y subargumentos, aún dentro de la misma narrativa. Funciona muy bien. La dirección de la historia es otro asunto. La historia de Adam e Isis era obviamente una tragedia, donde las cosas que había hecho antes volvían más adelante para destruir su felicidad. (La ironía es que ha sido una de las cosas buenas, oponerse a Intergang y renegar de China, la que ha causado la tragedia, y no las cosas malas que ha hecho como suele ser lo habitual) Eso tenía tres finales posibles: Algo hace a Black Adam revertir a villano y eso hace que pierda a Isis. Isis muere y Adam sigue siendo bueno en su memoria. Isis muere y eso revierte a Black Adam a villano. El número anterior descartó una posibilidad, y por la portada queda claro por cual va a ir, aunque siempre es posible un cambio a última hora. El problema es que, por muy bien que venda Johns la rabia de Adam, y toda la sensación de furia justificada que tiene la historia, que está bien hecha (todo el montaje de la Familia Adam, en tiempo real, ha servido para preparar muy bien la historia), el nivel de brutalidad al que llega Adam es mucho mayor que el que solía tener. Y aunque se justifique por lo que ha sufrido, cruza una linea que le separa del justiciero ultraviolento que cree firmemente en una versión más drástica de la justicia, en un villano y un monstruo, que es algo que le hace un personaje mucho menos interesante, y no pinta bien para la dirección final de su historia. En cualquier caso, de momento da para unas escenas de acción brutal bastante viscerales y chulas, (aunque intencionadamente horrorosas, no va de disfrutar el gore) sobre todo el combate final. Johns también escribe uno de los interludios que hace avanzar a un par de secundarios de la historia y promete futuros buenos conflictos, y un enlace con Outsiders 1 Año Después. Rucka escribe la escena donde Adam vuelve a interseccionar con Montoya, (de nuevo, en caso de coincidir dos guionistas, gana Rucka, que para algo tiene sólo una historia) sólo que ahora es la parte opuesta de la de hace semanas. La manera de interseccionar las historias fluye muy bien, y las vuelve a dividir para que cada una tenga su final. Rucka también colabora una parte sin Montoya, en este caso teniendo a su Jaquemate reaccionando ante todo lo que está pasando. Toda la sensación de que está pasando algo importante y peligroso a nivel mundial, que es de lo que iba esta historia, es convincente. Por último, esto se extiende a la parte de Morrison, donde recupera a los 10 Grandes para terminar de meter a todos los jugadores en este drama sociopolítico, de manera más interesante de lo que parece. Y la última página es genial y promete diversión a raudales para el próximo número.

El dibujo esta semana es de Batista, que hace algunas cosas, como el combate con Muerte, muy espectaculares, aunque otras son meramente buenas, no tan bien como otras veces. Se nota que le falta tiempo, y por eso este es su último número entero, y no va a poder cumplir su estadística de “un número cada 5” que le queda. Lástima. De hecho, este ni siquiera es un número entero, un par de los interludios los hace Jamal Igle, que hizo el nº36, y que pega muy bien. No hay complemento esta semana, es un Especial Todo Black Adam, y nadie le rechista. Muy Recomendado (9)

52 Nº44: Portada impactante y ominosa. Y aquí empieza lo duro con Black Adam, que va a ocupar buena parte de lo que queda de serie. Mientras las historias que más han ocupado (la Odisea en el Espacio y la Isla de los Científicos son distintas, porque son historias más cortas y se han distribuido en cachos separados, y lo de Questoya más o menos se ha mantenido constante durante toda la serie, porque era lo único que escribía Rucka y no iba a desaparecer durante muchos números) salieron mucho durante mucho tiempo, pero terminaron antes (Acero y Dibny) o el efecto es el mismo (Booster Gold), mientras que la de Black Adam tuvo menos importancia, pero ahora es cuando la cobra, compensando el tiempo perdido. Este número es un caso raro dentro de la serie, porque no sólo está prácticamente dedicado a una sola historia, es una sola escena de pelea. Aquellos que desearan más acción y no se conformaran con las peleas con la Dama Estigia o Luthor recientes, o aquellos que echaran de menos al Black Adam de antes, se van a poner las botas (de piel de cocodrilo, claro) con este número, donde toda la tensión sobre las cosas malas que le van a pasar a la Familia Adam que se han ido acumulando como amenazas y advertencias durante casi todo un año explotan, como ya se vio con el brutal comienzo al final de la semana pasada. Sabiendo los enemigos, te puedes imaginar que el combate es brutal y grandioso, pero al no ser humanos, se ahorra el gore que empezaba a hacerse aburrido las otras veces. Johns y Giffen, además, lo coregrafían muy bien, de manera que los momentos impactantes quedan grandes, sin convertirlo en todo pin-ups, equilibrando bien contenido y dejarle espacio para que quede asombroso. La rabia y la violencia se palpan muy bien, y tiene los momentos de acción chulos que puedes esperar de Johns y Black Adam. El final, por otro lado, aunque en cierta manera se veia venir, y tiene gracia como inversión de lo que suele pasar, queda un poco desmotivado y por exigencia del guión. Las únicas páginas no dedicadas a estos personajes, pero relacionadas con la misma historia de todas maneras, son un epílogo de Rucka, haciendo que Montoya se dirija hacia el siguiente paso en su camino. Bastante bien, pero Montoya parece más Indiana Jones que Question. La pena es que este número, dedicado a Black Adam y los Cuatro Jinetes de Apokolips (o los otros dos nombres chulos que les dan al grupo), está hecho a la medida para Joe Bennett, pero este se carga su tradición de hacer al menos un número de cada 5, porque estaba ocupado dibujando chorradas, y no pudo hacerlo. En su lugar vuelve Eddy Barrows, tras haber estado ausente la mitad de la serie hasta ahora, pese a ser el Tercer Dibujante Oficial. Barrows es una especie de Bennett light, así que la cosa no queda mal, pero se ve claramente que podría haber sido mejor dentro del mismo estilo. Una oportunidad desaprovechada. No hay origen esta semana, tanta acción no deja hueco. Muy Recomendado (9)

52 Nº43: Muy buena portada reminiscente de las portadas que solía hacer Bolland en Animal Man, en uno de los pocos casos donde la historia de portada no es la que predomina dentro, por motivos que serán pronto aparentes. Son sólo 5 páginas de Morrison y la Odisea en el Espacio, contandonos por fin que está pasando con Animal Man. Si no leiste la serie original, el significado de los aliens amarillos queda un poco aleatorio, pero la idea general queda más o menos clara. Queda extraño y misterioso de una manera más o menos apropiada. Y la manera de salir del embrollo, en cualquier caso, es ingeniosa y basada en cosas establecidas habilmente en números anteriores. Aparte, se da un epílogo escalofriante a otra de las partes de la historia espacial, volviendo atrás para explicar porque cierto personaje va a seguir dando la lata en otras series como Omega Men. Pero la mayor parte de la historia es de Johns y la Familia Adam, y es muy difícil de comentar sin spoilers. La mayor parte del número va por el sitio más obvio, con una mezcla de melodrama barato (y peleas por exigencia del guión) y solución que parece salida de una serie televisiva sobre los valores familiares, chiste malo final incluido. Y entonces Johns le da un giro de 180% (aunque no es que no hubiera dado pistas) que impacta brutalmente, y lanza la historia hacia una dirección y tono completamente distinto. Así que es un buen ejemplo de subterfugio, aunque la primera parte podría haberse hecho mejor, de todas maneras. Y Osiris debería haber visto los Teleñecos y haberles hecho caso. O haber sido judeocristiano, por lo menos. El dibujante invitado esta semana es Dan Jurgens, y aunque no es tan malo como en la Historia del Universo DC, es muy convencional y anticuado para el estilo habitual de la serie, algunas de las escenas son muy estáticas y no tienen el impacto que deberían tener, y algunos personajes no están muy bien dibujados, sobre todo Sobek (elección de nombre que es terriblemente apropiada, y si no, suma los valores numéricos de sus letras). El origen esta semana es de Plastic Man, por Ethan Van Sciver, que es un gran fan suyo, y es uno de los mejores hasta ahora. No sólo resume todo lo importante del personaje (incluido un desarrollo reciente), la composición es muy de la Edad de Oro, contada como una historia/tira cómica. Recomendado (8)

52 Nº42: Portada chula, pero tiene unos cuantos spoilers. Como se veia venir, llegamos al final de otra de las tramas, esta vez el Magical Mistery Tour de Ralph Dibny. Y así es como se termina una historia, maldita sea. Toda la historia ha ido del precio de la magia, de que nada viene gratis, y de que las decisiones que se toman para conseguir cosas vienen para atormentarte, y el final da varias lecciones al respecto, donde todos los protagonistas se llevan lo que merecen, o al menos lo que se han ganado estos meses. También ha sido la historia de la busqueda de Ralph, y hasta donde le ha llevado, y llega a una conclusión muy satisfactoria. De los tres finales posibles (Sue resucita, Sue no resucita y Ralph lo acepta, Sue y Ralph se reunen en la muerte), sale el que era probablemente el mejor dada las circunstancias. Y es un final maravillosamente estructurado, como corresponde a una verdadera historia de misterio, de detectives, como esto debe ser, todo lo contrario a la historia que metió a los personajes en esta situación. Se resuelven varias incognitas y cabos sueltos de toda la historia, todos los pasos hasta ahora juegan un papel en la resolución, a veces inesperado, y todos los elementos de la resolución se presentaron de manera limpia y clara para que se pudiera resolver (bueno, excepto un detalle, pero es menor). Pero gracias a un par de hábiles juegos de manos, por ser de magia, la mayoría de las revelaciones no eran demasiado obvias más que en retrospectiva, de manera que conservan su impacto cuando aparecen, y mejoran en segunda lectura. Y pese al tono oscuro y deprimente que ha tenido la historia, termina de manera optimista y heroica, donde hay sacrificio, pero al final el héroe gana, y lo hace siendo más listo, más hábil y más bueno que los demás, teniendo al Hombre Elástico demostrando lo que vale por una vez, como detective, como superhéroe y como hombre. Hay momentos de decir hurra con él, de alegrarse por él, y de sentir pena de él, como debe ser en una buena historia. Lástima que el final se haya deshecho en otras series de Un Año Después, pero eso no es culpa de Waid. La escena obligatoria aparte esta semana es de Rucka, continuando la transformación de Montoya de manera ya directa y definitiva. Y además, se tiene a un dibujante invitado de excepción, Darick Robertson, estrenando su exclusiva para DC y saltandose un poco los bocetos de Giffen y el estilo de la casa para demostrar su mucha habilidad, fluidez y expresividad, que queda maravillosamente en esta historia a la vez tétrica y animada, fantástica pero centrada en los personajes. Los personajes vibran, los escenarios y detalles están logrados, y hasta cierto personaje creado por Waid tiene la mejor pinta que jamás ha tenido, con mucha diferencia. Terminando con el festival Waid, el orígen esta semana es de Flecha Verde, resumiendo bien la historia y de que va el personaje, aunque no mencione ninguna conexión con otros personajes, aunque sea vital. Dibuja su encargado actual, Scott McDaniel, a su manera. Muy Recomendado (10)

52 Nº41: Como la portada multifacética indica, este es un número de transición con un poco de varias historias, acercandose todas hacia el final, donde cada protagonista debe encontrar lo que busca, sea un sitio, un objeto o a si mismos. La parte más importante es la de Rucka, la que anunciaron equivocadamente hace una quincena. Es el comienzo del tercer acto de Questoya. El primero era Montoya tocando fondo y Question empezando a entrenarle, el segundo fue la última misión de Vic Sage, y esta tercera es la transformación de Reneé en… bueno, algo que era bastante evidente desde hace tiempo. Este número es el punto de inflexión, entrenandose física y espiritualmente en Nanda Parbat con ayuda de los viejos amigos de Charlie y alguna estrella invitada. Tiene un exceso de pseudo-filosofia y psicojerigonza que a veces resulta aplastante y algo barato, pero en general la dirección es buena, y tiene momentos que resuenan bastante bien sin necesitar toda la palabrería. Además, Wonder Woman por fin aparece en la serie, y obviamente Rucka escribe su parte, en lo que es la verdadera conclusión de su etapa con el personaje, contandonos un poco de lo que ha aprendido en estos meses, y enlazando con su nuevo status quo en su nueva serie. Está hecho con más sutileza que todo el rollo que dieron con Sacrificio, y por tanto funciona bastante mejor. Luego, Waid lleva al Magical Mistery Tour de Ralph Dibny a su última parada antes del final, y sirve para ver el punto hasta el que ha llegado el personaje, y resume los temas de la trama (que en la magia nunca se consigue nada a cambio de nada, y que los que hacen tratos con fuerzas más grandes de lo que pueden manejar acaban mal parados) para prepararlo para lo que seguramente será una decisión difícil en el final. Además, se rescata a un viejo villano, y se vuelve a un cabo suelto de hace medio año para resolverlo, cuando ya nadie lo esperaba, pese a que dieron la pista de que iban a hacerlo en su día. Se nota cierto toque Morrison en la escena. Hablando de Grant, su parte esta semana deja claro que en esta Odisea en el Espacio, Ulises es Animal Man, porque la parte de los otros dos poco más o menos termina ya. Es space opera decente, aunque tiene caracterización bastante buena, especialmente para Adam Strange, que va al centro del personaje. Y un final muy chulo, con la aparición estelar magnífica de una de las mejores creaciones de Alan Moore, aunque la portada más o menos la chafe. El dibujo es de Giuseppe Camuncoli, al que habían tenido hasta ahora en cosas de Wildstorm como Armageddon, y es un poco estilizado para la norma en esta serie, y a veces las expresiones son demasiado exageradas y los detalles lo contrario, no se ven del todo, pero no es malo del todo.

El origen esta semana es de Starfire, ahora que ha quedado claro que realmente ha estado en esta serie de adorno, porque no ha pintado prácticamente nada, más que en un par de escenas, y en general podría haber sido sustituida por muchos otros personajes. Waid resume bien su origen, pero no dice nada más a partir de que se une a los Nuevos Titanes y sale con Nightwing, ni siquiera el hecho de que su familia ha muerto y su planeta ha reventado unas tres veces. El dibujo es de Joe Benitez, supongo que porque como procede de Image, se asocia con dibujar mujeres medio desnudas, y es tan patético como te puedes esperar de alguien así, con un horrible estilo pseudo-McFarlane y unas proporciones en las cabezas terriblemente erroneas. No todos podían ser buenos, pero… Recomendado (8)

52 Nº40: Comienza el último cuarto de la serie, y con ello la recta final, y comienzan a cerrarse las historias. Para empezar, tenemos el primer final, el de la Balada de John Henry, la historia de Acero. La historia ha sido, como en la historia de su homónimo (mencionada especificamente en el título de este número, y en una escena al final), un conflicto entre el hombre tradicional, ganandose las cosas con esfuerzo y sudor, contra la máquina, el hacer las cosas deshumanizadamente aplicando la tecnología para tomar atajos sin importar a quien perjudiques. Es un conflicto que resuena tanto ahora como en el siglo XIX, y estaba perfectamente representado en John Henry Irons y Luthor como los antagonistas, con el alma de Natasha y el público de Metropolis en juego. Por supuesto, al final se demuestra quien tiene razón, y los Irons terminan su viaje de descenso y recuperación de manera apropiada. Visto como final puramente de acción y de conclusión de emoción visceral, es un buen final. Es como una pelicula de acción, o incluso un videojuego, donde se aplican muchos de los elementos de la historia para solucionar el problema a base de acción, algo de astucia y frases chulas en el momento oportuno. Curiosamente, es uno de los pocos momentos de la serie donde se cambia de guionista a mitad de una secuncia, y se nota un montón cuando se pasa de los diálogos tradicionales de Waid (el encargado principal de la historia) a los más originales de Morrison (que colaboró ocasionalmente al principio, y vuelve para darle simetría), que hacen el combate final entre Acero y Luthor más divertido, con diálogos realmente demenciales para Lex. El problema es cuando miras el final en perspectiva respecto al resto de la historia, y ves todas las posibilidades desaprovechadas, y contradicciones. ¿Realmente cual era el plan de Luthor con el Proyecto Hombre Común? Porque lo que ha hecho al final no justifica todo el montaje. ¿Realmente cuales eran sus inconvenientes? Porque el que se pueda apagar apenas ha servido al final (y la manera de apagarlos es inconsistente entre este número y los anteriores), la fecha de caducidad que se presentó tan terriblemente en Acción de Gracias no ha servido absolutamente para nada (no ha caducado para Infinity Inc, al fin y al cabo) y la pega adicional que se menciona aquí no viene a cuento y tampoco pega con lo que sabemos. La mayoría de Infinity Inc son cifras sin personalidad o con un solo rasgo que apenas han servido para nada. Y al final, una historia intrigante de manipulación mediática y social ha degenerado en una pelea a puñetazos (que en algunos casos resulta increible hasta para el género) con un supervillano loco que quiere conquistar el mundo. Es decepcionante de por si, y mucho más teniendo en cuenta que por Superman Un Año Después, este es el canto de cisne de la encarnación de Lex Luthor como empresario manipulador. No es tan patético como la última vez que cayó en desgracia, porque al menos esta vez tiene cierto estilo y sentido, pero es un cambio definitivamente para peor, aunque venga de buenos guionista. Es una pena que esta historia, que empezó lenta (y aburrida en comparación con las demás en algunos momentos) pero ha tenido muchos momentos buenos haya acabado siendo menos que la suma de sus partes. Con suerte los demás finales serán mejores.

No hay origen esta semana, porque el final ocupa 21 páginas seguidas, todo un record, y la últimas 2 van para la escena obligatoria de otro argumento, en este caso el de Kahndaq, donde se empiezan a ver las consecuencias dramáticas que se podían esperar tras los dos últimos números, y la tragedia por fin se mueve en otra dirección. El dibujo es del Segundo Dibujante Oficial, Chris Batista, que hace escenas de acción superheroica limpias, claras y efectivas, con mucha fuerza cuando toca, y hasta un bonito homenaje al diseñador del protagonista, Jon Bogdanove. Recomendado (8)
52 Nº39: Otra idea chula para portada que chafa el final del número. Además, el cartelito de abajo miente, Montoya no aparece en este número. Cambios de última hora, supongo, pero revela quien era la figura de final del número pasado. Aquí termina el tercer cuarto de la serie, y la Balada de John Henry entra en su recta final, al igual que la serie en general. Y en este número, se ponen las cosas ya listas para la batalla final, a base de una serie de revelaciones que ponen las cosas muy mal para la familia Irons y sus aliados. La tensión de que las cosas se acercan al inevitable conflicto y el peligro que corre Natasha están bien, así como las revelaciones, que estaban cuidadosamente preparadas si sabías mirarlas. Y de verdad, no se podía esperar nada bueno de alguien llamado Hannibal Bates, como queda claro aquí. Lo único es que no parece que prácticamente todo lo que ha sido la historia del Proyecto Hombre Comun haya influido mucho, y vaya acabar siendo una pelea no muy complicada de buenos contra malos. Waid también nos trae el regreso, tras unas semanas, del Magical Mistery Tour de Ralph Dibny, que esta vez visita Atlantis para conectar con la transformación de Aquaman en su nueva etapa, que ya se presagió en el nº18. La aparición queda ambigua y algo confusa, de todas formas. Pero eso es el guiño, lo importante es ver a Ralph seguir haciendo el ritual y como eso le va afectando, y logra darle algo de tristeza a algo tan arbitrario como la caza de objetos que forma el argumento. Luego, en la Isla de los Científicos Locos, Morrison no hace mucho con los Cuatro (bueno, Tres) Jinetes esta semana, sino que tiene más interacción demencial entre los villanos, incluyendo avances de lo de “El Tiempo Está Roto”, otro par de subargumentos a largo plazo que está claro que tienen que conectar con todo esto pero hasta ahora no estaba claro como, y la declaración de lo que ha estado haciendo el Profesor Magnus todas estas semanas, y lo que pretende hacer con ello, que promete ser muy divertido. Está demostrando que es un genio, de maneras sutiles. Por último, de ahí pasamos a la Familia Adam, que repasa la historia hasta ahora otra vez, y hace que empiece ya el drama que llevará al final de la historia. Todo muy ominoso. Y a estas alturas todo esta ya a simple vista, y más o menos se pueden adivinar todos los misterios de la serie y como va a acabar cada historia, si te has ido fijando, que es un testamento de una serie bien construida. Desgraciadamente, el dibujante invitado esta semana es Andy Smith, que se ha librado un poco de su influencia de Bart Sears (para parecerse más a la homogeneidad de esta serie), pero sigue siendo inconsistente y flojo, sobre todo para los estándares de la serie. El origen esta semana es de Mr. Terrific, que resume bien el origen que le dio Ostrander y los añadidos que ha hecho Johns, que dejan un origen muy sólido y directo. Eso si, curiosamente, no menciona a su precedesor, que uno esperaría que fuese algo importante. El dibujo es de Ethan Van Sciver, que no tiene ninguna conexión particular con el personaje, excepto que ambos molan. Recomendado (8)

52 Nº38: Portada muy impactante, que presenta unos personajes que por su vistoso diseño y por las pistas que han ido dando, queda claro que son, y porque su llegada es tan tremenda y significa el principio de cuando las cosas se ponen realmente duras para los protagonistas. Diseños muy, muy chulos, y con mucho detalle pero sin ser recargados (al contrario, son bastante intuitivos), a partir de ideas de Morrison y trabajo en equipo de Jones, Bennet y Batista (prácticamente se puede ver quien ha participado más en cada diseño). Todo esto señala el principio del Tercer Acto de la Isla de los Científicos Locos. Si la primera fueron los Martes con Morrow, y la segunda la llegada de Magnus a la Isla, esta última está claro que es el regreso del Profesor Magnus y sus Hombres de Metal, y Morrison ya da pistas cada vez más claras de cómo se va a producir eso, de manera ingeniosa. Aparte de esa parte obvia pero muy bien hecha, también hay algunos gags de diálogo e ideas geniales con los científicos locos. Y por supuesto, la presentación de los monstruos, gracias al dibujo y a la narración, realmente vibra con energía y emoción, dando la sensación de que está pasando algo trascendente y apocalíptico en muy poco tiempo. Además, en un par de sílabas queda claro a donde van a ir ahora, y la mención de la ausencia del cuarto monstruo es claramente la respuesta a uno de dos misterios que llevan largo tiempo en la serie. Es una pena que mucha gente no se fije detenidamente en los detalles de esta serie, porque (como suele pasar con obras de Morrison), te dicen muchas más cosas de lo que parece a simple vista. Gran parte del número, sin embargo, está dedicada a la continuación del drama de Questoya, que empieza con la miseria habitual rayando el melodrama, pero se redime al final al volverse verdaderamente emotivo y apropiado para la historia y desarrollo de los personajes. Probablemente sea algo decepcionante según lo que esperases, y es algo anticlimático (pero los finales de escena de Rucka en la serie lo suelen ser), pero es un final bastante apropiado y digno, aunque algo injusto. Por último, Johns avanza la Balada de John Henry, aumentando la tensión conforme nos acercamos al final, con una escena que muestra claramente como Natasha ha cerrado su círculo de desarrollo en la serie de manera chula, y un uso decente de los secundarios recopilados hasta ahora. El dibujo es del Primer Dibujante Oficial, que se despide ya casi hasta el final, y lo hace impresionantemente, con el poder de los villanos en la isla, la locura de los científicos y el drama helado de Question, aunque falle en un par de detalles de coordinación, como la página final, o que el tipo rechazado del Proyecto Hombre Común (inciso: Horribles cambios de traducción en la serie por parte de Planeta) haya cambiado de aspecto y hasta raza ya un par de veces según el número y dibujante.

El origen esta semana es de Tornado Rojo, por el maravilloso Phil Jimenez (que ya dibujó… mmm… la portada alternativa de JLA dedicada a él hace un par de meses), que por supuesto plaga las dos páginas de guiños. Waid resume bien la historia, haciendo mención de las varias idas y venidas complicadas de status del personaje, aunque como en un par de otros orígenes, mete la pata molestandose en mencionar el último cambio cuando es obvio que no va a ser duradero, aparte de que contradice la página anterior porque es de Brad Metzler. Muy Recomendado (9)

52 Nº37: Portada muy chula, pero joder, ¿realmente valía la pena revelar un misterio con el que llevan 29 números en la puñetera portada? Es la peor manera de revelarlo, totalmente anticlimática, aunque lo hubieras adivinado ya. El caso es que se revela por fin la identidad de Supernova y se cuentan todos los comos y porqués. El quien era la opción más obvia, temáticamente, desde el principio, pero los guionistas supieron hacer un juego de manos y distraer la atención de él de un par de maneras astutas. La motivación, que implica desvelar cosas que han estado ocurriendo debajo de las narices del público (incluyendo la continuación de una escena que se cortó abruptamente que ahora tiene sentido, y la motivación de algo que parecía poco característico del personaje) encaja perfectamente. Lo único es la explicación de los poderes, que aunque se dieron pistas en la conversación con Ralph Dibny, se basa en usar un elemento que no se había presentado en la serie, aunque sea muy conocido. Pese a todo, los guionistas de 52 se lo han trabajado mucho con un misterio que se podía resolver enteramente jugando limpio, y resulta darle mucho más sentido a la historia cuando se revela e ir viendo los detalles en una segunda lectura. El resto de aspirantes a jugar con misterios deberían tomar nota. Aparte de eso, es el comienzo del tercer acto de “El Tiempo Está Roto”. Si el primero era el Alzamiento y Caida de Booster Gold, y el segundo eran Rip Hunter y Skeets preparandose para el combate, este tercero es el combate en si, y comienza espectacularmente, con una pelea en movimiento mientras se explican las revelaciones con un ritmo trepidante, adornos divertidos, y un final tremendo que aumenta el peligro, enlaza con Action Comics Un Año Después, y ya que está, revela uno de los misterios menores, que los lectores despistados ni habrían notado. Lo mejor de los personajes implicados, casi sin duda. Waid también escribe una historia que enlaza un poco con el Tour de Dibny, pero que en realidad va de hacer menciones y enlazar con los status quo de tres amigos de distintas series de cara al Año Después. Uno es un pequeño detalle, otro es la culminación de un pequeño subargumento a lo largo de la serie, y el tercero presenta el nuevo status quo muy interesante, que aquí no se ha visto por… motivos que no tienen nada que ver con manías personales del editor. En absoluto. Al menos la escena se justifica un poco para ser algo más que actualización de personajes, y quizá pista de futuras direcciones, con cierta nostalgia. Por último, siguiendo con el tema de este número (que es un spoiler, pero quedará claro al leerlo), Morrison cuenta las consecuencias de la gran pelea espacial de la semana pasada, que empieza con los negocios habituales… y entonces pega un giro sorprendente que cambia las cosas, y alegrará a muchos, sobre todo a los que confiaban en que los guionistas se portasen bien. No sólo eso, sino que cuando te preguntas “¿Y ahora que?”, lanza un segundo giro, que aunque no se entenderá del todo si no has leido cierta aclamada etapa, es suficientemente excéntrico como para al menos intrigar. La Odisea en el Espacio empezó lenta y no había brillado mucho, pero ahora si que se está poniendo a la altura de las demás, y de Morrison. Buen dibujo de Oliffe.

El origen esta semana es de Firestorm, que resume bien el origen y status quo bastante original e interesante de la versión actual del personaje. Si te habías liado, cosa comprensible, te dice todo lo que necesitas saber, haciendolo uno de los complementos más útiles. Buen dibujo del dibujante regular de esta encarnación del personaje, el Jamal Igle de la semana pasada. Muy Recomendado (10)

52 Nº36: Portada en plan autor bestia europeo. Número donde las cosas se ponen muy duras e interesantes para los personajes, y uno de los pocos en los que colaboran los 4 guionistas. La parte central es de Morrison, y es por fin el combate contra la Dama Estigia, con una mezcla de estrategia demencial y echarle agallas muy propia de Adam Strange. El ritmo es un poco extraño (empieza muy tranquilamente, después explota, y enseguida se acaba la escena), y la Dama no se ha terminado de definir como personaje más allá de líder de una horda fanática muy, muy peligrosa, pero está bien montado con momentos muy buenos, todos anteriormente presagiados, para todos los protagonistas. Bueno, excepto Starfire, porque cada vez está más claro que está aquí de adorno, porque realmente no ha hecho nada en particular en toda la serie. Especialmente buena la coña con Lobo y su historia, y los momentos de Animal Man, que son para aplaudir. Final impactante y muy triste, de paso. Rucka continua Questoya, que sigue siendo una historia de pura miseria palpable, aunque esta vez avanza hacia una nueva dirección, que aunque también bastante deprimente, tiene al menos algo de esperanza, de necedad heroica contra lo imposible. El mejor momento de Montoya hasta ahora, que demuestra que Question le ha hecho cambiar. También hay una página de Johns con la Familia Adam, que es un recordatorio/actualización de donde está la trama en estos momentos. Básicamente, es el principio del tercer acto de la historia: Si el primero era Adam montando su nuevo orden mundial, y el segundo tenerle montando su nueva familia y renegando de lo anterior, el tercero es donde todo lo que ha hecho en el pasado, bueno y malo, vuelve para morderle en el culo y que su mundo feliz se vaya a paseo, cosa que ya está pasando. Esta semana en concreto es una escena entrañable, con un simbolismo nada sutil. Si Osiris fuera judeocristiano, quizá sabría que eso no se hace. Por último, Waid curiosamente hace algunas de las páginas menos relevantes de la Odisea en el Espacio (las únicas que hace en la serie, pese a que Adam parece tan apropiado para él como Kory para Johns y Buddy para Morrison) y hace la última escena, que por fin nos revela muchas cosas muy importantes sobre no uno, sino varios de los misterios más intrigantes de la serie. No sólo el obvio (una revelación chula con un efecto curioso), sino por lo que se dice, y la pose del personaje, también se puede deducir por fin, sin lugar a dudas, uno de los mayores misterios. Todo en una escena muy tensa, que lleva a un final que promete que la semana que viene será más explosiva aún que esta. El dibujante invitado esta semana es Jamal Igle, antes de irse a Nightwing, y lo hace perfectamente bien, adaptandose al estilo de 52/Giffen sin perder su estilo propio.

El origen correspondiente es el de Power Girl, y milagrosamente, logran hacer comprensible su origen actual, tal y como se dijo en Crisis Infinita, limitandose a lo básico y necesario. Quizá demasiado básico (prácticamente todo es origen, y casi nada sobre como es el personaje ahora), pero eso es en parte del dibujo en plan pin-up de Adam Hughes, que no da para mucho espacio, ¿por qué para que tener más viñetas para contar cosas cuando puedes ampliar los pin-ups? Al menos se contiene con las poses. Oh, y si no quieres chafarte la identidad de Supernova, NO MIRES LA PÁGINA DE AVANCE DE LA SEMANA QUE VIENE, los muy incompententes de Planeta publican la portada sin censurar del nº37 donde sale revelada. Muy Recomendado (10)

52 Nº35: Portada muy chula, para un número especial sin complemento, porque es a partir de aquí donde las cosas se ponen serias y a pasar muy deprisa hasta la conclusión. El título es genial, pero es un juego de palabras que no se traduce bien al español (“Lluvia de los Superhombres”, como coña con el Reinado de los Superhombres… lo de rain/reign ya lo hicieron en la pizarra famosa, pero es a esto a lo que se referían en la portada de hace 7 semanas) En cualquier caso, este es el comienzo del tercer acto de la Balada de John Henry. La historia va del conflicto entre Acero y Luthor, con el choque de sus distintas filosofías (John Henry promoviendo el trabajo humano duro, el ricachón promoviendo la máquina, el ir a lo fácil como sea) con el público y Natasha en juego. El primer acto fue Luthor presentandose y quitandoselo todo al héroe, el segundo fue tener a los héroes recuperandose mientras Luthor extiende su plan, y el tercero ya es el conflicto entre ambos. El catalizador, por supuesto, es la burrada que hace Lex en este número. La cosa es que son un par de escenas impactantes muy divertidas de leer, en plan horror o humor negro, y juntan dramáticamente varias de las historias de la serie. Obviamente, eso es lo que pretenden los guionistas, pero es dificil de saber que pretende Luthor dentro de la historia. ¿No iban a caducar los poderes más o menos ahora, de todas maneras? ¿Realmente le conviene la mala fama que le va a dar esto al Proyecto Hombre Común? ¿Es una manera de tener a la gente enganchada a él para que les asegure de que no va a volver a pasar? ¿O es simplemente una rabieta? Porque eso le haría más malvado, pero menos efectivo como villano. En cualquier caso, además, sirve como punto de inflexión para Natasha también, en una escena que si te fijas un poco, sabes que es más de lo que parece, de manera escalofriante, aunque poco sutil. Waid escribe toda esta parte, excepto una escena escrita por Johns donde vemos las reacciones de los superhumanos que aún estaban activos (¿aunque no se supone que Gardner está en el espacio durante 52?), incluyendo otra alineación más de los Jóvenes Titanes (dejando clara la identidad de uno de ellos) y poniendo también en su lugar otra parte de esta historia. Por último, Morrison continua la Odisea en el Espacio, que después de varias semanas repitiendo lo mismo sin avanzar nada, ahora es cuando empieza lo importante, con uno de esos planes descabellados propios de Adam Strange, aprovechando a Lobo. No es mucho, pero es prometedor para la semana que viene. El dibujo en teoría iba a ser otro deleite de Phil Jimenez como invitado, para celebrar la gran historia, pero desgraciadamente sólo dibuja las primeras páginas, que, por supuesto, son maravillosas. Pero es sustituido, a media escena, encima, por Dan Jurgens, y la diferencia es brutal. El resultado es que Jurgens, que ya de por si es normalito (aunque no tanto como en el complemento de los primeros meses) quede más cutre en comparación. No es un número tan exitoso como prometía, pero si que da la sensación de que las cosas se ponen serias. Recomendado (7)

52 Nº34: La portada es una idea original, pero algo engañosa. Rucka continua con la agonía de Question, pero se pasa. Una cosa es tener a un personaje muriendose de una enfermedad terminal, eso es drama, pero páginas y páginas de eso no es dramático, es morboso, porque no aportan nada excepto sufrimiento, por mucho que narre Montoya. Sigue teniendo buenos guiños a la serie de O’Neil, si es que el traductor los conserva. Johns tiene el esperado combate entre el Escuadrón Suicida y la Familia Adam y… bueno, tenemos cinco villanos que han aparecido Un Año Después y uno de tercera que no, en el Escuadrón SUICIDA, enfrentandose a la familia de un tipo que tiende a destripar gente. Te puedes imaginar lo que pasa. Es una pelea chula a medio camino entre el estilo del Escuadrón clásico y el de SJA/esta trama, y aparte de la acción, al final la sensación es que la tragedia que se veia venir está empezando a ocurrir, y nada va a impedirla, haciendo que uno se sienta muy mal por los pobres protagonistas. Lo demás es Waid avanzando la Balada de John Henry en todas sus vertientes: Vemos un poco más como interactuan Infinity Inc en su vida privada (aunque no obtengan mucha profundidad precisamente, y haya alguna inconsistencia) y la pelea entre Natasha y su tío llega a una inflexión, usando de manera astuta a unos personajes con serie propia que aún no habían participado en la serie (ni en España, pero eso es por prejuicios personales del editor). La relación con el misterio de Supernova realmente no avanza nada, pero la escena que trata el tema era algo que tenía que pasar, y muestra lo bruto que es Luthor. Y todo eso contribuye a la escena final (en una página extra) que es parte de la secuencia de Año Nuevo (el tiempo real esta vez está muy bien llevado… la última escena es la cuenta atrás del fin de año) que acaba de manera que deja claro que todo va a cambiar en la serie a partir de ese punto, y las cosas se van a poner serias de aquí en adelante. Al menos una revelación o avance impactante en cada número de aquí al final, ahora que ya estamos en el último tercio. Buen dibujo de Bennett, aunque flojea algo en la segunda mitad. El origen esta semana es de Zatanna, que resume decentemente de donde viene y de que va el personaje, aunque haya detalles más importantes que se deja en el tintero más que las cosas que no se deja… como la tontería de Crisis de Identidad. El dibujo es de Bolland, que estaría bien si no fuese una excusa para dibujar pin-ups de Zatanna en plan modelo en vez de viñetas que cuentan algo. Recomendado (7)

52 Nº33: Como no podía ser de otro modo, toca número de Navidad, con todos los temas habitualmente asociados con esas historias: Familia, milagros, nostalgia, abrirse a los demás, y soledad si no lo has hecho. Además, vemos lo que están haciendo todos los protagonistas en estas fechas, que de paso sirve para actualización de todas las tramas ahora que está terminando el segundo acto. Bueno, menos Booster Gold, porque está muerto, y Magnus, porque está en proceso de desintoxicación. Por tanto, es uno de los números donde contribuyen todos los guionistas. Morrison escribe una secuencia donde vemos a todo el Universo DC celebrando las navidades, incluyendo momentos apropiados para personajes tradicionales, y repasos a lo que están haciendo diversos personajes durante el año, enlazando con cambios que se han visto en la serie o Un Año Después. Entre ellos se encuentra un secundario de la serie, y los viajeros espaciales, en un momento muy bonito que deja claro quien es el Odiseo en su historia. Rucka nos sigue contando el deterioro de Question, que realmente es doloroso de ver, pero sirve para seguir avanzando la historia de Montoya, que realmente es la protagonista. Además, como muestra la portada tan navideña, también continua el desarrollo de Batwoman, integrandose medio oficialmente en la Batfmilia. Y vemos la Navidad en Gotham, viendo lo que está haciendo otro entrañable personaje. Johns, por su parte, continua con la Familia Adam, que tiene un desarrollo importante, que simboliza el enorme cambio que ha sufrido Black Adam a lo largo de estos meses. Desgraciadamente, la escena también muestra la que se les va a echar encima, tanto mediante un par de señales sutiles ominosas, como de la presentación final, que promete un conflicto muy chulo en su futuro, muy bien elegido. Por último, Waid sigue la historia de Ralph Dibny, que empieza su Tercer Acto (el primero fue lo del Culto de Connor, el segundo las lecciones del Casco del Destino, y ahora toca el ritual final, completando este viaje a los infiernos que son los reinos mágicos de DC) de manera que tiene un aspecto tan trágico como intrigante. Y Luthor demuestra lo realmente malvado que es, otra vez, pero esta vez se supera. De paso, nos metemos un poco más en su mentalidad, que no es nada nuevo, pero siempre es interesante. Y queda claro que en esta serie, Luthor realmente ocupa el papel tradicional del demonio: No sólo como malvado, sino como embaucador, que te ofrece algo aparentemente gratis, pero que realmente tiene un precio mucho más caro de lo que puedes imaginar. (No es algo único de esa trama, la lucha contra la tentación es algo que está en casi todas las de la serie: Booster cayó en la tentación del camino fácil a la fama y pagó por ello; Ralph está siendo continuamente tentado para recuperar a su mujer, y la historia va sobre si la rechazará, o si al menos hará un buen trato; Black Adam va de rechazar la tentación de la oscuridad a favor de la esperanza; Montoya la tentación de la desesperación de la botella tras un trauma; y tanto Veronica Cale como el Hombre de Plutonio son símbolos de las tentaciones de Will Magnus, pero ya veremos que pasa cuando uno no elige la tentación a propósito sino le obligan. Y si, ya se que soy pesado con estos análisis temáticos, pero para una serie que se deja analizar en condiciones…)

Esta semana la comparten dos dibujantes, y ambos tienen pinta de haberse hecho con prisas: El del eterno suplente Thomas Derenick en las escenas de Morrison, Johns y la mitad Question de Rucka es decente, pero el de Joe Prado (que ya colaboró en Rann-Thanagar) en las de Waid y Batwoman es horroroso. Termina el número el orígen de uno de los personajes importantes no mencionados en la historia principal, el Detective Marciano. Es un buen resumen de la versión actual de su origen, diciendo sólo lo básico, aunque sufre de que en su estado actual, en vez de mencionar su estado atemporal como uno de los héroes más estables, valiosos y multiusos de DC, mencionan lo de su miniserie actual, que será olvidado en breve y no es buena idea. Al menos el dibujo de Mandrake, su dibujante definitivo (dibujó su serie de hace unos años) hace que queden relativamente bien hasta las pintas que lleva ahora. Recomendado (7)

52 Nº32: Resulta irónico que estos Siete Dias en el Tibet (je), que son de los pocos números predominante sobre el Magical Mistery Tour de Ralph Dibny, no estén escritos por Mark Waid, que ha escrito todas las escenas del personaje hasta ahora (y las que le quedan), sino por Grant Morrison. Supongo que porque usa a parte de los Diez Grandes, que son creación suya, y entran dentro de su jurisdicción. El número es relativamente convencional para la serie y el autor, un argumento muy básico de “viaje a un retiro espiritual”, con escenas de acción y moralejas incluidas. Casi no se nota el toque Morrison, aunque la presentación del Consumado Médico Perfecto si que tiene su gracia, así como el final de esta parte de la busqueda, que manda a Ralph, de manera ominosa y misteriosa, al último tercio de su historia. Morrison también escribe una escena de la Odisea en el Espacio que también es convencional, y realmente sólo repasa cosas que ya sabíamos hasta ahora, aunque lo haga con gracia. Lo más llamativo es la escena de Johns, sobre sus Jóvenes Titanes durante 52, reminiscente de lo que le solía pasar tradicionalmente a la Legión de Superhéroes. Muchas coñas, cameos e información sutilmente introducida, pero eso si, cualquier intento de hacer una cronología del grupo juntando toda la información que han dado queda imposible. También avanza con una de las tramas de la serie, de manera que era de esperar en cuanto dos personajes aparecieron en la lista de Titanes del año perdido, pero no de la manera que se podía esperar. El final es tan esperanzador como descorazonador, según como lo leas. El dibujo es de Pat Oliffe, y es bastante bueno. Señalar el bonito homenaje a Neal Adams, que es apropiado, ya que diseñó el lugar donde transcurre la historia principal. El origen esta semana es del nuevo Blue Beetle, que resume su origen y situación normal muy bien, que aquí es fácil, porque el personaje aún no tiene más. Buen dibujo de su diseñador y primer dibujante de su serie, Cully Hamner. ¿Para cuando la serie, Planeta? Es de las mejores de DC, muy claramente. Recomendado (8)

52 Nº31: La portada en plan cartel de cine es engañosa: En el interior no aparece la nueva encarnación de los Estrellas Oscuras, para eso hay que esperar a la miniserie de los Hombres Omega que no se si llegarán a publicar aquí. Tienen que ver con la historia del número, así que probablemente fue algo que planearon pero al final no pudieron meter. Lo que si tenemos, ya que es el número donde la Odisea en el Espacio más explora la parte espacial de DC, son referencias a los estados Un Año Después del Capitán Cometa y el Cuerpo de Linternas Verdes, viendo algunos de los cambios que se han producido, o en un caso, viendo el cambio en si. Aparte de eso, es la presentación a lo grande de la Dama Estigia, que suena como si Grant Morrison fuese un fan del Rock de finales de los 70. Y la verdad es que, diseño aparte, es muy similar a la idea de Daemon en la última temporada de Reboot: Una Dama que realmente es una infección que viaja de sistema en sistema corrompiendo a sus habitantes para que la adoren y mueran por ella. Los enormes cubos que caen del cielo a tierra son lo que hace que parezca más que una coincidencia. En cualquier caso, le pega al tema de las distintas religiones malvadas de 52: El Culto de Connor sería un engañabobos, y la Religión del Crimen sería malvada, pero al menos prometía libertad aparte de felicidad: Esta es todo lo contrario, promete felicidad a cambio de renunciar a todo, como una exageración grotesca y cósmica de las religiones reales. La historia de presentación, a decir verdad, es bastante evidente desde el principio, y cumple el estereotipo de “los aliens son iguales que los terrestres, pero cambiados de color”, pero tiene toques que la salvan de la mediocridad, notablemente en los personajes ya establecidos. Tanto la llamada desesperada del Capitán como la reacción de los Guardianes le dan a la historia el toque terrorífico y de impresión que necesita, con un par de declaraciones que impactan. La presentación en sí de Estigia es bastante impactante también, con un diseño original. En otras historias, Waid avanza de alguna manera las tres suyas. Primero, vemos más sobre Infinity Inc, y sus relaciones interpersonales lejos de las cámaras. Algunas son graciosas de dinámica habitual de supergrupo adolescente, pero se presenta un subargumento bastante más original y repelente… que, por otro lado, se podría haber visto venir dado el nombre nada sutil que le dieron al personaje. Luego, Ralph se toma un respiro entre paradas en su tour para cerrar un par de cabos sueltos de su primer acto, de manera bastante convincente. Y entonces enlaza con el misterio de Supernova, cerrando también otro par de cosas y dejandolas vista para sentencia: Es una de las intersecciones más divertidas entre argumentos, al chocar un misterio con un detective. El resultado es una de esas escenas donde un personaje ha resuelto el misterio y se chulea de ello frente al lector a base de dar pistas oscuras muy difíciles de interpretar si no sabes la respuesta, y que probablemente ayudan tanto como confunden. (tampoco ayuda que una de ellas esté mal traducida) Es divertido, de todas formas, siguiendo el estilo de jugar con los lectores de la serie. Dibuja Batista, que hace algunas escenas de la devastación espacial muy buenas, y también algunas bastante expresivas de vuelta a la Tierra.

El origen esta semana es de Robin, al que Batista dibujará dentro de poco, aunque esto esté hecho por su dibujante actual, Freddie Williams. Es un resumen bastante buena de la historia e ideas centrales del personaje. Muy Recomendado (9)

52 Nº30: Como la portada inspirada en pintura medieval indica, el número está dedicado enteramente a Batman y su mundo. Por un lado, tenemos a Morrison presentando su tesis sobre Batman, y explicando cual fue el punto de inflexión del camino transformativo que sufrió durante el año perdido, para pasar del amargado oscuro desmoronado del final de Crisis Infinita al héroe vital y centrado que tenemos Un Año Después. La tesis es una de esas ideas metaficticias geniales de Morrison que explican lo que ha pasado dentro del comic en función de lo que ha pasado fuera, y lo hacen una historia sólida y consistente. El proceso es un ritual bastante básico, pero que queda bastante bien, sobre todo porque Batman ha tenido elementos de esas mitologías desde hace décadas. Además, Morrison continua su particular cruzada de revivir olvidadísimos y cutres conceptos y hacerlos maravillosos, que tiene en esta serie y otras, y esta vez riza el rizo, haciendo una nueva versión del “personaje más cutre muerto en Crisis en Tierras Infinitas”, el Hombre de los Diez Ojos, que queda bastante potable. Demostrando que no existe personaje que no pueda hacer bien, mientras haya una idea debajo. Conectando esta historia de manera bastante orgánica con una de las tramas de 52, está otro personaje relacionado, que también vemos lo que ha hecho este año. Por supuesto, la historia es la de Questoya, que es la que transcurre en Gotham y con personajes murciélago. En este número, tras la victoria de hace dos semanas, Rucka lleva a la historia por un sitio mucho más oscuro y trágico. Pero a cambio, otras cosas empiezan a ir mejor y parecer prometedoras, como equilibrio y parte del ciclo de la vida. Aparte, buen diálogo, una pelea que no está mal, y un nuevo elemento al final que puede o no ser lo que parece. Muy buen dibujo de Bennett, sobre todo en las peleas y expresiones, que tienen más detalle de lo que se suele esperar. El origen esta semana es de los Hombres de Metal, dibujado por el autor de su próxima miniserie, Duncan Rouleau. Resume bien la esencia del grupo y algunos de los detalles (aunque alguno falta). El dibujo es un poco raro y deforme, pero más o menos le pega a unos personajes tan raros como estos. Los nuevos diseños (que debutarán presumiblemente en esta serie) son menos elegantes que los clásicos, con detalles que no ayudan, aunque al menos resulta menos raro verlos en el estilo de Rouleau, al tener nuevo diseño. Muy Recomendado (9)

52 Nº29: La edición recupera la periodicidad para coincidir con la semana de la SJA, aunque eso hace que el cartel de la portada resulte irónico. Los rótulos de abajo están en plena forma, mientras tanto, con un genial “Egg Fu: ¿Comida o Amenaza?” y una pista de que algo anunciado en la pizarra pasará alrededor de Año Nuevo. En cuanto al interior, es un Especial Acción de Gracias, siguiendo con las fechas reales, que se extiende en cuestión de cronología y temas a las dos historias de hoy. Es especial porque son 22 páginas de historia principal sin complemento. Y como la última vez, la primera historia es sobre la publicidad de Infinity Inc y el Proyecto Hombre Común, sólo que esta vez se centra en contrastarlo con los personajes que era más evidente que reaccionaran ante el nombre, es decir, la Sociedad de la Justicia. En parte es el número que nos dice lo que está haciendo el grupo durante 52, pero es algo decepcionante. En parte porque todo el rollo sobre ver a la Sociedad desbandada no encaja bien con lo que hemos visto de ellos Un Año Después, y de la mayoría de miembros no se menciona porque han dejado de acudir a las reuniones. Queda forzado, vaya. Eso si, los tres veteranos están muy bien escritos, y Johns avanza su nueva serie mencionando el nuevo status quo de otro de los miembros, y enseñarnos la reacción del héroe que más se ve afectado por el nuevo Infinity Inc, juntando todos sus avances recientes y mostrando lo mucho que ha madurado. De paso, se nos muestra que la caradura de Luthor no conoce límites, se explica un poco como ha podido quedarse con aquella marca registrada, y se ponen más de manifiesto los defectos de la idea de Hombre Común, independientemente de que haya sido creado por el diablo. Se establece una diferencia de opiniones sobre el heroismo, que es el centro de este subargumento, y se lanza un desafio para antes del final de la serie. Obviamente, el tema de Acción de Gracias, aparte de que transcurre en uno de los desfiles típicos, es sobre la SJA como familia descarriada, e Infinity Inc como usurpadores de esa familia. Por último, Waid hace un epílogo a esta parte, enseñandonos como se están preparando los buenos oficiales de esta historia, y dando una gran revelación que le da un gran giro que probablemente explotará en unos 5 números.

La otra parte del número es Morrison contandonos la Cena de Acción de Gracias más demencial de la historia, en la Isla de los Científicos Locos, que forman una especie de familia al margen de la sociedad ellos solos. Aparte de algunas escenas ciertamente desternillantes y la explicación del nombre Egg Fu (el nombre tradicional de villano de Chang Zu, nuestro huevo homicida mutante favorito), se avanza bastante la trama, con una mayor explicación de que están haciendo y que está detrás de Intergang, mayor desarrollo de algunos científicos (Cale puede haber cambiado desde Wonder Woman, pero su papel de seductora malvada es genial) y un tipo de tragedia muy poco usual pero que a estas alturas, ha sido vendida tan bien que resulta tan terrible como si fuese uno de los tipos de maldad más convencionales. Claro, que dado que uno de los temas de 52 y de Morrison es sobre que la locura no es necesariamente mala, es probable que al final resulte que los malos se han hecho más daño a si mismos que otra cosa. Aparte, el diálogo brilla, como siempre. Y el dibujo es de Batista, y también es impresionante, tanto en las olas de superhéroes voladores, como en la cena de supercientíficos y comida mutante. Eso si, un fallo de coordinación, un secundario reaparece con un aspecto completamente distinto al de su presentación, ooops. Muy Recomendado (9)

52 Nº28: La portada a lo National Geographic tan chula muestra que una de las historias de este número es la continuación de la peculiar trama de Tornado Rojo, que no está claro a cual de las 7 historias de la serie pertenece, aunque la última página da una pista de hacia donde va a ir, y el hecho de que Morrison escriba esas partes. Está claro ya que esta parte va a ser una de esas historias curiosas donde un objeto va pasando por varios sitios y aventuras aleatorias hasta llegar a un objetivo final, que supongo estará relacionado con los/las 52. Esta parte es una aventura medianamente divertida, sobre todo por la manera de terminar tan atípica que tiene y la manera de llevar los diálogos y situaciones de Morrison, pero no más. Luego, lo de Questoya continua lo de la semana anterior, con el retorno a la parte principal de la trama, que avanza de manera más o menos esperada. Lo más interesante es la casi confirmación de hacia donde va a ir Montoya al final de la historia, aunque ya estaba bastante claro. Por último, la Odisea en el Espacio reaparece un par de meses, ya que la duración de los viajes entre galaxias se usa para demostrar el paso del tiempo real y distribuir la historia de manera distinta a las otras, es decir, aparecer varias semanas seguidas y luego desaparecer unas cuantas más en vez de ir alternandose. Esta vez se acercan a una de las dos amenazas entre las que estaban la última vez que los vimos, y se aprenden cosas interesantes sobre ambas, aunque las revelaciones sobre la Cabeza Esmeralda de Ekron son un poco confusas y necesitarían más explicación. Aparte de eso, es una pelea-persecución divertida, con algunos toques graciosos, sobre todo gracias al humor exagerado de Lobo y de “esto me supera enormemente” de Animal Man. Un número algo decepcionante para ser en buena proporción de Morrison, pero aún así es superior a la media de comics. El dibujo es Drew Johnson en su última suplencia antes de pasar a hacer alguna en Wonder Woman, y es decente, aunque la persecución espacial podría haber sido algo más clara. Eso es parte culpa de Giffen, claro, que es el que hace los bocetos. El origen esta semana es, muy curiosamente, el de Catman. Y es curioso porque pese a ser un personaje poco conocido, ser tradicionalmente un villano y ni siquiera aparecer en esta serie, sale entre los orígenes de los héroes más importantes de DC. Es un testamento a la habilidad milagrosa de Gail Simone de hacer maravillas a partir de cualquier cosa. El orígen, por supuesto, sólo dedica media página a su encarnación original, y el resto es al viaje de recuperación que sufrió en Villanos Unidos, con el mismo dibujante muy bueno, Dale Eaglesham. Recomendado (7)

52 Nº27: Empezamos la segunda mitad con un número con muchas revelaciones. La parte con menos revelaciones es la de portada, de Mark Waid, que continua el Magical Mistery Tour de Ralph Dibny. Por un lado, el tour tenía que tratar a uno de los personajes místicos más importantes de DC, el Espectro, y de paso contar lo que estaba haciendo este año (básicamente, esperar a que empezase su miniserie de Un Año Después) pero sin meterse en los líos de su nuevo anfitrión humano. Desde luego, lo presenta bien, dejando clara su cuasi-omnipotencia, sentido de la justicia y humor cruel. Pero por otro, se trata a otro personaje místico, que de paso (aunque de manera confusa y estúpida, no es que sea culpa de Waid) tiene una historia pasada con Ralph que había que tratar tarde o temprano. Y por malas que sean las historias en las que se basan, la escena donde se trata es demoledora y cruel, pero a la vez sirve para demostrar que Ralph no ha caido del todo en la dureza hacia la que parecía ir. Así que este número sirve de inflexión para el personaje, y de paso lo manda a cruzarse tal vez con otra historia. De paso, también sirve para explicar una de las muchas inconsistencias internas sin explicación de la historia en la que se basa. Luego, en lo de “El Tiempo Está Roto”, Johns explica por fin la causa de dicha ruptura, que resulta ser la opción más evidente, pero lo importante son sus implicaciones. También se dice quien es el enemigo de Skeets, por si alguien no lo tenía claro aún, cual es su objetivo, y porque nadie más puede detenerle. Mejor aún, se continua de la aparición de Waverider de la semana pasada, y se le da algo interesante que hacer por primera vez en su existencia. Todo ello en una escena con buenos efectos imaginativos con el tema del tiempo, muchos guiños a detalles anteriores, y un ritmo muy chulo. Por último, Rucka suelta una bomba de revelación en su Questoya, que explica la motivación de cierto personaje hasta ahora, y deja bastante claro de que va realmente la historia, confirmando algo que se veia venir. Es algo bastante dramático, pero tratado de la manera dura y sin dramatismos que suelen tener tanto Rucka como estos personajes. Además, otras partes de la trama también avanzan bien, una coincidencia sonora da para una idea apropiada, y los fans de la vieja serie de Question se alegrarán de ver a Richard Dragon y a Tot en acción. Y en todas las historias se usa de alguna manera el aspecto de tiempo real de la serie, aprovechando lo bueno. El dibujo es otra vez de Shawn Moll, en su última colaboración como invitado ya, y los distintos entintadores le dan aspectos distintos al dibujo en cada escena. En algunas sigue siendo bastante a lo Mahnke, en otras más duro o más fantástico, según. A veces queda bastante bien, pese a ser novato. El origen esta semana es de Canario Negro, pese a que aún no ha salido en la serie. No es mal resumen de su vida, aunque se salte varios aspectos de su larga historia, el más chocante el de toda su relación con Flecha Verde. Supongo que eso ayuda a definirla más como su propia persona y no como un adjunto a otro héroe, pero aún así es raro. El dibujo, desgraciadamente, es de Chaykin, que aparte de no tener ninguna conexión con el personaje, últimamente no es muy bueno, y menos dibujando mujeres. Así que el dibujo es cutre, chapucero, a veces feo, y demuestra sus fetiches. Muy Recomendado (10)

52 Nº26: La portada imita películas de terror de los 50, y ciertamente en algunos sentidos es muy apropiado. Como indica el título, llegamos a mitad de la serie, y es tan buen momento como cualquier otro para repasar. Lo del Tiempo Está Roto tiene al personaje principal muerto y se ha convertido en un extraño duelo entre Skeets y su verdadero y bastante obvio adversario. La Balada de John Henry tiene a Luthor expandiendo su Proyecto Hombre Común y ganandose el amor del público mientras Acero forma una resistencia para demostrar que Luthor está equivocado en todos los sentidos. El misterio de Supernova se reparte entre ambas. El Magical Mistery Tour tiene a Ralph Dibny aprendiendo sobre magia en distintos lugares. La Familia Adam se ha formado en Kahndaq y trata de cambiar el mundo mientras este se pone cada vez más en su contra. Question sigue entrenando a Montoya de cara a detener a Intergang antes de que su religión del Crimen domine el mundo. La Odisea en el Espacio está ocupada huyendo de no uno sino dos villanos cósmicos para volver a casa. Y en la Isla de los Científicos Locos, el Profesor Magnus intenta no construir super-armas como los demás. La serie empezó poco a poco, pero ya están todas las historias bien metidas en cosas chulas y avanzando.

En cuanto a este número, es otro de esos que abarca casi todas las tramas, y además, de forma más o menos conectada. Empieza con Rucka escribiendo la divergencia de la Familia Adam y Questoya, después de 10 números de trama conjunta, aunque seguirán estando conectadas, al tener a Intergang como villano común. Tiene narración bonita de Montoya, la aparición de unos secundarios que alegrarán a viejos fans de Question, en un sitio que alegrará a fans de otra vieja serie, en una situación que suena interesante. Luego la Familia Adam continua su camino en una escena de Johns, que resulta irónica en su conexión con otra de las tramas. En cualquier caso, la escena es otra muestra de uno de los objetivos secundarios de 52: Recuperar y reinvindicar viejos conceptos olvidados, y hacerlos divertidos y geniales sin perder de vista la idea divertida en la que se basan. Si en el número anterior había una versión nueva de Egg Fu, aquí aparece por primera vez desde los 70 la Familia Sivana. A decir verdad, son un chiste chorra bastante obvio, pero para un número son divertidos, y su actitud respecto a la otra familia, la versión negra de sus archienemigos, es una maravillosa mezcla de locura y arrogancia snob. Además, el festival Fawcett no termina ahí, ya que se presenta un nuevo personaje en una escena entrañable, que no hace más que reforzar la idea de la Familia Adam como reflejo de la Marvel. En esa misma escena, además, se avanza de paso algo lo del Tiempo Está Roto, con un aviso intrigante en forma de reaparición de cierto personaje muy apropiado para la historia. Conectado con esto via Sivana está una breve escena en la Isla de los Científicos Locos, que es un raro caso donde no está escrita por Morrison, y un rarisimo caso de Rucka escribiendo algo que no es Questoya. Se comprende, sin embargo, cuando vez que la escena únicamente está para introducir en la serie a un personaje que Rucka creó en una serie anterior, y como el Equipo 52 es muy respetuoso con la jurisdicción de personajes entre ellos, es su manera de pasar el relevo, digamos. Aparte de eso, la escena es un chiste bastante malo, aunque Morrow lo lleva a un nivel exagerado que tiene cierta gracia, sobre todo porque es aterradoramente posible. Por último, la escena no conectada es de Waid, y continua con las ramificaciones de lo que pasó con el Proyecto Hombre Común hace un par de semanas. Además, si entonces se veia un anuncio del programa de Jack Ryder, aquí se usa en serio de manera muy apropiada, enlazando con el reciente tomo de Creeper, pero mejor que allí, la verdad. Aparte de eso, es un resumen de la Balada de John Henry hasta ahora, enumerando los pros y contras del PHC, que sabemos que son irrelevantes porque Luthor es malvado, y eso hace que Natasha sea más idiota de lo que debería. Aún así, es una buena idea para una escena, y Ryder realmente se merece un puñetazo, que es la idea. El dibujo de Oliffe es muy efectivo, desde la alegría en las caras de Montoya y Osiris al principio y final, hasta todos los gags visuales en la cena, programa de TV e isla de científicos solitarios.

Esta semana el origen es conjunto de Hawkman y Hawkgirl, y resume bien la versión de Johns del origen de los dos personajes, de manera tan elegante que jamás dirías que hace 10 años nadie lo comprendía. El dibujo del anterior dibujante de Hawkman y actual de 52, Joe Bennett, es muy bueno. Muy Recomendado (9)

52 Nº25: Como la monada de portada muestra, esta semana toca número de Halloween, siguiendo el ritmo de tiempo real. Y es un número especial, porque usa un formato que sólo se usa en este número y más o menos en el final: El número está dividido en 4 capítulos de 5 páginas, cada uno con un guionista y dibujante distinto, dedicado a una trama. Todas las historias, eso si, están conectadas por una temática halloweeniana, de monstruos, brujos y cosas que no deberían entrando en la Tierra, aprovechando los Tiempos Liminales del título. La historia de Johns tiene a la Familia Adam siguiendo una mención del mes pasado, teniendo una escena de acción divertida con una versión moderna de un personaje Fawcett (monstruoso, por supuesto), igual que ellos, que los desarrolla más, y recupera a otro par de personajes para la historia. Además, Osiris tiene una frase graciosa. Dibuja Dale Eaglesham, y lo hace muy bien, como aperitivo a la colaboración entre ambos en un par de meses. Waid continua el Magical Mistery Tour de Ralph Dibny, con un relato con moraleja sobre la regla principal de la magia mencionada la semana anterior. Además de para dejarla clarisima (y ojalá los demás guionistas la sigan, aunque es poco probable), sirve para explorar distintos personajes mágicos de DC y su estado actual. La historia es bastante predecible y obvia, eso si. Al menos usa bien a uno de los 7 Soldados, aprovechando su nuevo status quo al final de la miniserie. El dibujo es de Phil Jimenez, como el número anterior, y hace un desarrollo maravillosamente detallado del infierno y otras cosas horribles. Rucka, por su parte, escribe una de las extrañísimas ocasiones una escena que no es de Questoya. En teoría es de la Balada de John Henry, presentando un nuevo elemento para Infinity Inc el día de Haloween, pero realmente es un prólogo a su serie de Jaquemate, siguiendo lo que pasó en el número anterior. No está mal, pero la idea ya la sabes si has leido la serie. Al menos, se aprovecha para explicar algo más sobre la SJA en 52, y se enlaza con la trama oficial. Curiosamente, el par de villanos que sale viene de la historia de JSA Clasificado que escribió su mujer, y les lleva a una aparición precisamente en Jaquemate. Dibuja Pat Oliffe, y lo hace bien.

Por último, el número empieza y termina con Morrison, y se nota por el diálogo hiperbólico y genial, y la avalancha incesante de ideas, nada más empezar. La primera escena no parece ser de ninguna de sus tramas habituales, aunque se podría decir que está relacionado con que ahora escriba Batman, aunque al final se descubre la conexión, con varias, de hecho. Básicamente, presenta tanto al malo central de varias historias (explicando más o menos como ha vuelto desde su última aparición, aunque no su aparición Un Año Después) como más desarrollo de la Biblia del Crimen que se vio hace un par de semanas, y es simplente una idea genial tras otra, en una escena que es una burrada, con cameos de varios villanos de cuarta de Batman. Y el final desvela uno de los misterios de la serie y… es una revelación tan demencial, tanto si conoces al personaje en encarnaciones anteriores o no, que tienes que admirarla. Es decir, DC está lleno de conceptos absurdos, y Morrison, en vez de ignorarlos o tratar de hacerlos serios y “realistas”, abraza lo absurdos que son, y demuestra que no sólo sirve eso para hacerlos divertidos, sino que se pueden hacer historias de verdad con ellos sin sacrificar lo que los hace chulos. Además, hay un par de avances para un par de tramas que aunque se podían venir, ahora se hacen explícitos, y dan la sensación de que van a poner las cosas muy mal para los protagonistas. Esa parte la dibuja Bennett, y capta bien la visceralidad y el genio que tiene que tener. El origen esta semana es de Nightwing, y como no, lo dibuja el que diseñó esa identidad, George Perez, y es tan perfecto en ese sentido como se puede esperar. El orígen no empieza mal, pero al final resulta absurdo que no mencione sus importantes etapas en los Titanes, y sin embargo, dedique un cuarto de página a un ridículo subargumento actual que por mucho que se empeñe DiDio en forzarlo por la garganta a los lectores para que piensen que es importante, en un par de años nadie lo recordará, porque no es importante. ¿Por qué los demás orígenes no mencionan subargumentos actuales y este si, que ni siquiera es de su serie? Muy Recomendado (10)

52 Nº24: Este es un número un tanto particular de 52, que realmente es el idea al que todos los números de la serie deberían aspirar, porque todo lo bueno que puede tener la serie, lo tiene. Por un lado, es un extraño ejemplo de una historia que en vez de ser varios cachos de los distintos subargumentos, es principalmente una sola historia completa, que abarca y avanza tres de las tramas, pese a que en principio no está claro si pertenece a alguna, y apenas aparecen personajes principales de alguna de ellas. Escribe Waid, así que te puedes imaginar que tramas son: La del Tiempo está Roto nos empieza a contar el siguiente paso de una de las partes implicadas, la de la Balada de John Henry explica en que punto está ahora mismo el Proyecto Hombre Común y le da la razón al protagonista sobre el tema de su historia, y el Magical Mistery Tour también resume la idea central de la historia y de la nueva magia de DC. Además, hay un subargumento aparte, de Johns sobre la nueva Familia Adam, que la presenta ominosamente en sociedad, y añade no sólo unos posibles enemigos, también unos muy peligrosos enemigos seguros. Pero es que aparte de ser una historia muy bien estructurada que avanza las historias, también hace maravillosamente no sólo la misión de visitar a distintos personajes durante el año (y presagiar lo que les pasará Un Año Después), sino de explorar en general el Universo DC, y de paso, añadir un montón de elementos simplemente chulos o guiños geniales. Porque realmente, este número responde a una enorme lista de cosas que se pedían sobre la serie, pero de manera que queda natural para la historia y no forzado. Enlaces con el status quo Un (medio) Año Después de Flecha Verde (incluyendo un guiño al autor que tuvo esa idea la primera vez), Firestorm y Creeper. Explicación de porque no ha habido una Liga de la Justicia durante este año. Explicación de donde ha estado el Detective Marciano en lo que llevamos de año, y porque empieza a tener la actitud que tiene después. Explicación del cambio que ha sufrido Jaquemate entre Crisis y la serie regular. Mención de 7 Soldados, aunque sea para contradecirla un poco. Aparición del siempre genial Ambush Bug, simultaneamente haciendole guiños y burla al lector y a los personajes. Explicación de a que venía el Superjefe hace un par de semanas. Un epílogo necesario y emotivo a cierto elemento de Crisis. Una emotiva conmemoración a todos los miembros de la Liga de la Justicia que han muerto, con una confirmación de una baja en Crisis (si apuras mucho la vista) y una nueva de un personaje bastante odiado. El esperado regreso de uno de los mejores equipos de DC, siguiendo por fin un subargumento que Johns presentó hace tiempo, con muy buenas perspectivas. Múltiples gags visuales y de diálogo bastante buenos. Diablos, hasta hay piratas y robots en plan asombro, y hasta el título es otro guiño más. Y para terminar de hacerlo todo genial, tiene de dibujante invitado nada menos que a Phil Jimenez, que hace el trabajo soberbio que suele hacer, no sólo retratando a los personajes y situaciones, y con una pasada de breve escena de acción, sino sacando una andanada de diseños a cada cual más desternillante, y uno bastante chulo. Es simplemente perfecto.

Además, esta semana toca el orígen de Booster Gold, dibujado por su creador Dan Jurgens en uno de sus mejores trabajos recientes, y resume bien su premisa inicial y poco más, que es más o menos cosas que ya se han visto en la serie. Claro, que habla de él en presente y no menciona nada de 52… ¿publicado de orden o una pista de que no está tan muerto como parece? En cualquier caso, un número simplemente perfecto, con todo lo que puedas querer y más. Así se hace, si la serie siempre fuera así, en vez de una gran serie sería una obra de arte. Muy Recomendado (10)

52 Nº23: Portada con composición clásica, pero perspectiva diferente. El número continua directamente del capítulo anterior, cosa rara en la serie debido al sistema de tiempo real, pero apañable… ha pasado un dia, pero Magnus ha estado inconsciente, así que el efecto es de continuación. Y en esa historia, por fin descubrimos que ha pasado con los científicos locos desaparecidos. Y como corresponde a algo que hace Grant Morrison, es una idea genial, que en poco espacio se presenta perfectamente como idea y a algunos de sus protagonistas, tiene múltiples gags visuales y de expresión (prácticamente uno por viñeta) y en general es terriblemente divertido, y promete para fúturos números. Es una idea tan buena que hasta se ha usado una muy parecida para una serie de TV. Con una hábil conexión, se pasa al resto del número, que continua lo de Intergang, y también son dos trozos conectados: Primero una parte de Question y Montoya escrita por Rucka, y después una más centrada en Black Adam e Isis, escrita por Johns, formando una sola historia. Se expande y explica un poco la idea de lo que había detrás del ataque en Kahndaq y lo que decía la terrorista, que resulta ser otra idea de Morrison que también resulta genial. Hay acción más que decente. Question tiene dos de las frases más graciosas de la serie, una en cada parte. Y la historia de Black Adam cambia de dirección (aunque lo que pasa quedaba bastante claro por la portada y una pista en el Titanes del mes pasado) de manera que aunque menos visceral, resulta muy apropiada, y deja como incógnita como va a llegarse ahora hasta el final más evidente de este tipo de historia. En general, es un número muy disfrutable, donde todo está funcionando como debería y desarrollandose cada vez mejor. Esta semana tenemos dibujante invitado, a Drew Johnson, que hacía Wonder Woman antes de Crisis. Lo hace bastante bien, aunque a veces queda un poco raro, pero lo compensa llevando muy bien los elementos de fondo, y plasmando bien el origen del personaje nuevo y haciendo que su traje (que supongo habrá diseñado uno de los oficiales) quede chulo. El origen de esta semana es, curiosamente, Wildcat, que a diferencia de los personajes anteriores, ni es famoso ni tiene un papel importante en la serie. En cualquier caso, se resume bien su origen, cosas importantes y actitud general, y el dibujo del veterano imbatible Ordway es muy apropiado para el campeón, por conexiones. Muy Recomendado (10)

52 Nº22: Una portada chula, con un chiste gracioso en el texto que no se puede traducir bien. Este es un número curioso, dividido entre dos guionistas. Waid empieza con una escena que continua el misterio de Supernova, descartando probablemente una o dos teorías, y con un momento muy bueno aunque obvio. Entonces esa escena pasa a ir de la Balada de John Henry, con un par de revelaciones lógicas sobre el Proyecto Hombre Común, una lógica en retrospectiva, y otra que debería haberse dejado clara un poco antes, y un avance de la guerra oculta entre el protagonista y Luthor. Y luego está la parte de Morrison. Una es el retorno del Doctor Magnus tras ocho números de ausencia, con el principio de su segundo acto. Si el primero eran los Martes con Morrow, este va a ir por otro sitio relacionado, donde seguirán explorando el lado de ciencia loca del Universo DC, y también la historia de cómo Magnus recuperará su mojo, por así decirlo. En este número se nos enseña lo que ha estado haciendo estos dos meses, se hace referencia a una historia olvidada de los Hombres de Metal por Steve Gerber como motivador de toda esta historia (podría haber sido un poco más claro teniendo en cuenta que hace 30 años de eso, pero más o menos deja clara la idea), la usa para dejar claro que la bazofia que hicieron con los personajes de los 90 está fuera de continuidad, y recupera un concepto de Siete Soldados. Eso es sólo en la primera página, después pasamos a los negocios serios: Un combate muy divertido, donde, fiel a sus orígenes en la Edad de Plata de DC, Magnus usa inteligentes usos de CIENCIA para combatir a los malos de turno. Demencial pero genial, con los toques de diálogo que nadie más hace como Morrison, y con un final que aumenta el nivel de demencia aún más, de cara a próximos números. Por último, hay una escena que no está claro a cual de las 7 historias pertenece (usa magia, así que quizá a la de Dibny, pero esa suele ser territorio Waid) donde se nos presenta el origen de una nueva versión de un viejo y olvidado personaje, que tiene la mezcla extraña entre ridículo y genial de muchos personajes de DC de la época. La idea básica del orígen es bastante convencional, pero Morrison le da suficientes giros, ironías y ambigüedades para hacerlo destacar un poco. Será interesante ver por donde van con el personaje, porque de momento no está nada claro como encaja con la serie, aparte de temáticamente (la mayor parte de historias de 52 van de personajes tratando de recuperar su heroismo, mientras que este tiene que empezar de cero). En el dibujo, seguimos con los regulares, esta vez Eddie Barrows, que hace su mejor trabajo hasta ahora, sobre todo el aspecto del nuevo personaje y la batalla del final. Y en los orígenes, toca el Linterna Verde clásico, y simplemente se resume su orígen, sin meterse en todas las complicaciones desagradables posteriores, lo cual es probablemente una buena idea, aunque quede un poco escaso. Dibuja su dibujante actual, Ivan Reis, que lo hace muy bien. Muy Recomendado (9)

52 Nº21: La portada está bien, pero curiosamente, hay un Titán más que en el interior, sin explicación. ¿Quizá es Estrella Roja y lo iban a incluir en una versión anterior del guión? Este es el primer número desde el primero en el que no hay complemento, porque la historia necesitaba las páginas extra, supongo. Y es la historia de dos grupos de jóvenes con superpoderes, que tienen nombres famosos, pero que probablemente no están a la altura de ellos, por distintos motivos. La primera mitad de la historia está escrita por Waid, y es la presentación en condiciones del grupito de Luthor, con sus nuevos nombres e identidades. La idea es muy buena, una versión malvada de lo que hicieron con Fuerza-X, muy propia de la mentalidad de Luthor, y que puede dar para una versión muy distinta del concepto de legado. Los miembros individuales, sin embargo, aunque al menos ahora son distinguibles en aspecto y poderes, siguen sin mostrar demasiada personalidad, y esa parte de la pelea es bastante predecible. La segunda parte, en cuanto aparecen los Jóvenes Titanes, la escribe Johns, que para algo es su encargado. Y aunque también es bastante predecible, tiene algo más de impacto general. Pero mejor que eso son los detalles: Primero, el contraste entre ambos grupos, su manera de ver los legados y los poderes, y manera de actuar, que son dos visiones distintas pero no necesariamente incompatibles del superheroismo, y ambos grupos tienen virtudes y problemas, aunque sepamos quienes son los malos por asociación con Luthor. Y segundo, esto es un buen acompañamiento al número reciente de Titanes, ya que muestra perfectamente que es cierto lo que dijeron allí sobre las encarnaciones de los Titanes durante el año de 52, además de enseñarnos una dinámica disfuncional interesante entre los distintos miembros (de nuevo, como se dejó ver en Titanes), y se da información sobre varios de los nuevos miembros: Uno es Zatara, que por desorden ya la hemos visto en JT, otros dos resultan tener algo más que una idea divertida y tienen potencial, y otro, como era de esperar, es una versión nueva basada en la serie de animación de un viejo personaje. Muy buena coordinación entre series en distintos tiempos, que era una de las gracias de 52 cuando la anunciaron. Aparte, Waid escribe un breve interludio continuando el Magical Mistery Tour de Ralph Dibny, que le lleva al sitio obvio en un viaje tan Dantesco como el suyo. Dibny resulta muy chulo en esta escena, en plan Harry el Sucio, que es lo último que necesita el personaje, pero si resulta ser algo temporal, vale. Y por último, Morrison escribe un epílogo retomando una escena curiosa de hace números, transformandola en algo más curioso aún. Continuan los dibujantes oficiales, y esta vez toca Bennett, que en general lo hace bastante bien, aunque falle un momento en la escena de pelea. Recomendado (8)

52 Nº20: La portada peliculera impresionaría más si no estuviese calcada de la peli de Daredevil, al menos Elektra por Starfire. La gran noticia de este número es que Morrison vuelve de su descanso, (terminó con 7 Soldados y otras renovaciones) y a partir de aquí ya va a participar tanto o más como el resto del Equipo 52. Así que este número está principalmente dedicado a la Odisea en el Espacio, que al fin y al cabo es principalmente cosa de Morrison. El número va de darle algo que hacer a todos los protagonistas, incluido Lobo, y demostrar un poco de sus personalidades bajo presión (especialmente bueno lo de Lobo, que demuestra que sus actuales restricciones pegan con el estilo exagerado del personaje, y se hacen bastante graciosas) y también sus habilidades. Convencional, pero bien hecho. Además, si el número anterior nos presentaba al Charybdis, este nos presenta al Scylla de esta historia. O quizá al revés. El caso es que es una idea tan demencial, pero tan terriblemente apropiada, que extraña que a nadie se le hubiese ocurrido antes. Morrison, ya sabes. El resto del número está escrito por Mark Waid, y por un lado tiene el retorno de Acero, en una secuencia de acción que va de ver que está listo para volver a actuar después de haberse pasado 10 semanas encerrado en su taller. Pero también hay una revelación sobre el Proyecto Hombre Común que le añade más peligro, y que es muy propia de Luthor. Y por último, continua el misterio de Supernova, en una escena que parece decir que su identidad no va por el sitio más obvio, sino por uno quizá tambien obvio, pero distinto y más complicado. O quizá sea para despistar. En cualquier caso, esa parte se pone cada vez más intrigante. Y hay una mención de pasada que, una de dos, o sirve para recordarnos que Batwoman aún está por ahí, o es una mención-enlace con lo de Harvey Dent en Batman. En el dibujo, seguimos con los dibujantes oficiales, y esta vez toca Batista, que es el que suele estar asignado a la parte espacial. Lo hace muy bien, como siempre, con buenos diseños para los aliens. El origen esta semana es, apropiadamente, de Adam Strange, y resume su premisa básica, con una viñeta de su status quo actual, que realmente dice todo lo que necesitas saber. El dibujo es de Kevin Nowlan, de los pocos que repiten, y queda muy bien, retro pero sólido. Y debería fijarme más en los artículos españoles… son una gran idea, pero el de esta semana o está terriblemente desinformado o miente… el Ojo Esmeralda ha aparecido muchisimas veces desde la que menciona como última. Muy Recomendado (9)

52 Nº19: Buena idea para la portada, especialmente el uso de Skeets. Básicamente, este es un número donde Waid sigue la historia de Booster Gold por algunos sitios inesperados. Es lo bueno de haber matado al protagonista, la historia no sigue una estructura tan clara como la mayoría de otras historias de la serie. El título de la historia es apropiado a varios niveles, entre otras cosas por la muestra de que en los mundos de ficción, algunas cosas permanecen constantes en una familia a lo largo de los siglos. Es una buena historia, con cierta intriga bien llevada, que parece que va en una dirección, y entonces hace un buen giro hacia otro sitio, con una revelación (idea de Morrison, por cierto) que cambia mucho las cosas y las pone en otra perspectiva (pero si miras hacia atrás, estaba clara) con un golpe muy bien llevado, que abre aún más posibilidades de las que parece. Ciertamente, esta trama se pone un 200% más interesante en este número. Luego hay otra escena que puede o no estar relacionada con esta, donde vuelve un secundario de otra historia para avanzar cierto misterio. Obviamente, no va a ir por donde indica la escena, pero es una manera apropiada de ir haciendolo avanzar. La parte no escrita por Waid esta semana es de Johns, y va de la Odisea en el Espacio. Esta vez toca tener a los viajeros recibiendo exposición de su nueva dirección, con el nuevo status quo de Lobo, y la situación de ese sector del universo donde se han ido a meter. Lo de Lobo es completamente absurdo, por supuesto, pero de una manera cómica que pega con el absurdo propio del personaje, y además enlazando con un viejo detalle suyo. Tiene su gracia. Además, resulta que en esta Odisea, Lobo es el tipo que tenía a los vientos en una bolsa, sólo que aquí en vez de vientos tiene un viejo objeto conocido en DC. Esta también se pone interesante. Y en el dibujo, si las tres semanas anteriores tuvimos a los tres dibujantes principales seguidos, esta vez hacemos poker con el debut del Cuarto (y último) Dibujante de la serie, Pat Oliffe. Tiene un estilo ligeramente distinto al de los otros, más tradicional, pero es de lo mejor que ha hecho en su carrera, es decir, muy bueno, así que no importa el cambio (y los bocetos de Giffen proporcionan consistencia en la composición, al menos). En cuanto a los orígenes, apropiadamente tenemos al de Animal Man, que da el orígen como lo dio Morrison hace años, pero sin mencionar absolutamente nada más posterior. Ahí Waid se pasa, porque una cosa es no mencionar que se unió a grupos o sus experiencia metaficticias, pero no mencionar a su familia que es una de sus cosas básicas… En cualquier caso, dibuja Brian Bolland, que ya hizo las famosas portadas de su serie, y aunque resulte raro verle haciendo interiores, uno no puede quejarse. Muy Recomendado (10)

52 Nº18: Buena portada imitando las viejas novelas pulp de misterio. Esta semana es la de los cambios entre el guión y el producto terminado. La historia principal esta semana es de Waid, y comienza el segundo acto de la historia de Ralph Dibny. Si el primero era el rollo con el Culto de Connor y la primera aproximación a la resurrección, este va a ir por un camino bastante distinto: Un viaje místico de aprendizaje, que servirá para explorar el lado mágico del Universo DC. En este número se presenta a su guía, y en general vemos más consecuencias del cambio de era de la magia en Dia de Venganza: Las nuevas reglas se explican en una página en cuya composición se ve el estado actual de varios héroes místicos (incluido lo que le pasa a Aquaman durante 52), y vemos también al Pacto Sombra por última vez en sus trajes actuales, en una aparición que no encaja cronológicamente con su serie, y hasta la portada lo menciona. Y el final es menos ambiguo de lo que pueda parecer, teniendo en cuenta que es magia. Es una buena presentación para la dirección de todas maneras. Y siendo Ralph Dibny, hay una parte de misterio, al estilo Sherlock Holmes, pero exagerado y con fantasía. Esa parte es más divertida, con la presentación de los Croatoas, un grupito de detectives, la mayoría conocidos, que tiene muy buena pinta, y por supuesto, el Detective Chimpancé roba las escenas donde sale. Y se deja un misterio o dos a la larga, que también es bueno. (El cambio inexplicable es que originalmente los Croatoas decían que habían descubierto al negro de Shakespeare como credenciales, en vez de la referencia televisiva que sale finalmente) Después, volvemos a las historias de Questoya y de Black Adam, ahora juntas, y esta vez escritas por Rucka (se nota, porque Adam actua algo distinto de lo normal), que nos cuenta que han estado haciendo desde la boda, como avanza el viaje personal de Montoya, y hacia donde va a ir ahora la historia. No es sólo eso, también está la interacción muy buena entre Vic y Montoya, tanto seria como desternillante. Y esta vez directamente quitaron una página (sólo son 19 de historia principal), que iba la primera, de Montoya divirtiendose. Habría sido divertido. Por último, Johns retoma la historia de Booster Gold, con el inconveniente de que sigue muerto. De todas maneras, precisamente aquí se presenta una posible manera de seguir con la historia pese a eso, bastante original. Además de eso, se ve otra de las repercusiones de la muerte de Booster, que intenta ser a la vez graciosa y triste, pero ambos aspectos no encajan bien. Da para una serie de cameos extraños y poco conocidos, y una referencia a Bulleteer, al menos. Y no es creible que no haya más personajes conocidos (aunque en la idea original salía Fuego, que sería apropiado, no se porqué al final no la dibujaron) El dibujo es de Barrows, que hace reconocibles y bien al montón de personajes que salen, y hace buen trabajo con las expresiones faciales, sobre todo con Question y Montoya, aunque a veces se pasen de raras.

Precisamente toca el orígen de Question, que básicamente resume el orígen y planteamiento de la versión de los 80. La cosa es que pese a que no tiene espacio para mencionar algunas de las cosas importantísimas que le han pasado, si tiene para meter un retcon sobre la conexión entre el orígen de su máscara y un olvidadísimo villano de Batman de hace décadas. Mark Waid, ya sabes. El dibujo es de Bennett, que ya ha demostrado en la serie que lo hace muy bien, dandole un tono muy similar al que le daba Cowan en su serie. Recomendado (8)

52 Nº17: Bonito chiste y autohomenaje en la portada. La parte principal del número es el comienzo del segundo acto de la Odisea en el Espacio, aún escrita por Johns. Si el primero fue tratar de salir del Planeta Infernal, el segundo va a ser orientarse en el espacio en general y tratar de encontrar una manera de volver a casa. De paso, servirá de guía de la parte cósmica del Universo DC, por supuesto. Esta semana, como es la primera vez que esta trama realmente tiene espacio para moverse, sirve para desarrollar bastante más a los protagonistas que hasta ahora. Especialmente a Animal Man, dando su siempre agradable perspectiva del hombre de la calle de todas las rarezas cósmicas que se va encontrando, y con una sutil y apropiada referencia a sus experiencias metaficticias en su serie. Buenas ideas en esas escenas. Y luego aparece Lobo. Lobo es un personaje muy difícil de usar en una historia seria, porque es una caricatura de los personajes violentos. Milagrosamente, logran encajarlo bastante bien, dejando claro que tiene sus propias reglas más bestias que las de los protas, pero que va a jugar con las de ellos de momento, aunque causen conflictos. De paso, le da algo apropiado que hacer a Starfire, que ya era hora. Además, le incorporan una nueva idea a Lobo que es tan absurda que hasta le pega, y justifica la diferencia con otras de sus apariciones, además de seguir en línea con uno de los temas a explorar de la serie. Y hay un par de gags visuales bastante buenos. En las otras escenas, la historia de Acero avanza sin él, con la presentación del grupo sin nombres de Luthor. La presentación en sí no es gran cosa, es la típica de enseñar poderes contra lacayos, pero la gracia es ver luego como interactuan realmente con su benefactor, y como juega este para la cámara con ellos más que otra cosa. Además, hay una especie de conexión intrigante con una de las minis de 7 Soldados. Y por último, Johns otra vez escribe un epílogo donde regresa un personaje clásico ya mencionado en capítulos anteriores, y aunque de momento es un misterio como va a conectar con lo demás, o incluso con que trama, es bastante intrigante y vistoso. El dibujo de Batista está perfecto para la acción espacial, y también para las emociones de los héroes embotellados, y le salen muy bien las armaduras, tecnología despedezada y diferenciación entre los héroes nuevos. Además, el nuevo aspecto de Lobo es una mejora respecto a sus gastadas pintas de rockero clásicas. Hablando de Lobo, apropiadamente toca su orígen, dibujado por su cocreador y bocetista de la serie, Keith Giffen, y dice todo lo que necesitas saber del personaje, tanto en historia como en tono, con muy buenos gags visuales. Muy Recomendado (9)

52 Nº16: Como la bonita composición de portada muestra, aquí es donde dos de las tramas se funden. Otras habían intersectado antes, pero era superficialmente, o de manera circunstancial, aquí realmente se juntan porque nos están mostrando dos facetas de la misma historia mayor. Y ambas historias terminan su primer acto o empiezan su segundo aquí: Por un lado tenemos la historia de Black Adam, que claramente es una tragedia en ciernes al estilo clásico, con imperios formandose y cayendo de manera inevitable por las acciones de un rey, y nos sirve para contarnos como está la política internacional en el Universo DC. El primer acto ha sido la reconstrucción, con Adam montandose su imperio y encontrando la felicidad perdida y una nueva manera de ver las cosas, mientras se plantan las semillas de su caida, tanto por parte de Intergang, como de los propios errores en la mentalidad tradicional de Adam de “descuartizalos a todos”. El segundo acto será seguir viendo esta nueva mentalidad, y ver a donde les lleva. Por el otro tenemos a Montoya, que está metido en un viaje heroico con una forma muy tradicional (aunque el género sea más terrestre que la mayoría, en plan género negro, porque es la parte que explora el mundo del crimen en DC), con Question como el maestro enigmático. El primer acto ha sido empezar el viaje (tanto de manera literal como filosófica), con la aceptación por parte de Montoya del camino que tiene que seguir, habiendo teniendo que tocar fondo antes. El siguiente empezará la transformación, se supone. La gracia de este número es como chocan las dos tramas: Ambas transcurren en el mismo sitio a la vez, pero ven el mismo acontecimiento desde dos perspectivas completamente distintas, y con dos guionistas distintos, a veces en una misma página: Rucka con Question y Montoya nos dan la perspectiva humana, callejera y oscura, mientras que Johns con Black Adam y familia nos da la divina, alegre y colorida. Y cada uno es bueno a su manera: Una tiene drama y tensión bien hecha, y elecciones difíciles, y la otra captura la diversión e inocencia de la familia Marvel al completo, incluidos personajes que normalmente no aparecen (en un último vistazo antes de que Winick los transforme en vete a saber que cosa “oscura”) y vende bien la relación entre Adam e Isis. Es creible, y entrañable. Y en general hay muchos buenos toques sutiles y simbolismos, y el contraste queda muy bien. (Por cierto, el título del episodio significa “Te quiero”) En el argumento no principal de esta semana, tanto Morrison como el equipo espacial reaparecen por fin tras semanas de ausencia con el fin de su primer acto. Poco más aparte de avanzar la historia por el sitio evidente y un chiste malo con Adam Strange. El dibujo es de Bennett, que hace un trabajo muy sólido, pasando bien de violencia callejera a alegría celeste, y de vuelta. Puede hacer un tiroteo callejero, una novia voladora en un traje impresionante y un tigre parlante pertenecer al mismo comic, y que todos queden bien. Buenas composiciones de Giffen también, separando las dos caras de la historia. El origen esta semana por fin tiene que ver con la historia principal, es el de Black Adam. Está bastante bien, y JG Jones recuerda que puede hacer otras cosas bien aparte de portadas, aunque por alguna razón no menciona nada de su conexión con la SJA. Muy Recomendado (9)

52 Nº15: Es un titular chulo, pero menuda manera de chafar el final del número en la portada. E incluso dar pistas de otras cosas. La cosa de tener protagonistas múltiples en la serie es que puedes matar uno y no pasa nada. Y con la moda de reemplazar a los héroes por versiones nuevas, que un personaje esté muerto no quiere decir que el concepto se haya acabado. De todas maneras, tratandose de viajeros en el tiempo no hay garantía de que aunque esté realmente muerto (y estamos hablando de superhéroes, así que tampoco hay garantía de eso) no vuelva a aparecer antes de que acabe la historia. En cualquier caso, este número va de la aparente muerte de Booster Gold, y Johns hace un trabajo bastante decente con la idea bastante obvia. Hay un par de toques originales y graciosos por el camino, se dan más pistas de la identidad de Supernova, tiene algo de buena aventura heroica, y el final es bastante apropiado, y compensa un poco toda la tontería de la historia hasta ahora. Podría haberse hecho mejor, (claro, que si ves las opciones que dio Giffen para el final, era la mejor con diferencia) pero hay que tener en cuenta que no es el final de la historia. Es el final del primer acto, que está claro que ha sido la Ascensión y Caida de Booster Gold. Lo que no está claro es que forma tendrá el resto de la historia, pero es de suponer que seguirá tratando lo del “Tiempo está roto” y ese aspecto temporal de DC, seguirá la historia de Supernova y será la trama de los misterios. El subargumento secundario de esta semana es de Questoya, y avanza la historia también de manera más o menos esperada. No mala, pero nada fuera de lo común, excepto más pistas demasiado obvias de por donde va a ir la historia. El dibujo es de Shawn Moll, que sigue siendo una versión más convencional de Doug Mahnke a veces, pero en general no queda nada mal, muy consistente con los otros dibujantes. El origen esta semana es de Acero, siguiendo con lo de llevar una semana de retraso con los orígenes. Cuenta bien lo esencial, aunque es un poco absurdo poner al final lo que le ha pasado hasta ahora en 52, que es circunstancial, y no mencionar a su sobrina, que es una parte mucho más importante del personaje, y de lo que le está pasando ahora, incluso. Un gran detalle, eso si, usar como dibujante al creador gráfico del personaje, Jon Bogdanove, que hace un muy buen trabajo con él, y demuestra que deberían seguir contratandolo. Recomendado (7)

52 Nº14: Bonita portada con homenaje clásico, aunque no excesivamente original. Este es un caso excepcional en la serie, donde la historia de la portada no sólo no es la principal del número, es la menos importante, apenas 3 páginas de Waid. Vemos lo que ha estado haciendo John Henry en las últimas semanas, y reacciones a como están las cosas, y poco más. Lo que marca es el principio del primer acto de la Balada de John Henry (todas las historias de la serie se pueden dividir fácilmente en la estructura tradicional de tres actos, y conforme nos acercamos al tercio de la serie, se empiezan a notar los cambios), que iba de establecer el conflicto entre Acero y Luthor, muy al estilo “Hombre-Tradición vs Máquina-Capital” y la victoria temporal de Luthor, donde el segundo acto se supone que será tener a John recuperando fuerzas y esperar a que Luthor cometa un error, mientras se explora la cara pública de los superhéroes de DC. También termina el primer acto de la historia del Profesor Magnus, con el último Martes con Morrow. Usa los elementos establecidos hasta ahora para lanzar la historia en una nueva dirección, relacionada con la depresión del Profe y su conexión con los Hombres de Metal. Está claro que su historia va de recuperar lo que le hace genial, y el segundo acto será de empezar su recuperación, mientras vemos más sobre la ciencia loca de DC. Y además de un momento muy alegre al final que hará sonreir a cualquiera que conozca vagamente a los Hombres de Metal, Johns desarrolla más el establecimiento chulo que es Haven, presenta un elemento de Siete Soldados al resto del Universo DC que hemos visto que está dando la lata tras 52, menciona otra de las tramas como conexión y hasta resume lo necesario sobre el grupito de robots. Por último, también avanza bastante la historia de Questoya, ya en Kahndaq (con lo que este número toca tangencialmente prácticamente todas las historias), con una interacción muy divertida entre ambos, buena narración de explicación y ambientación, un buen cliffhanger clásico, y muchos pequeños guiños o toques divertidos en diálogo o dibujo. Entre ellos uno donde Rucka desgraciadamente da una pista muy clara de por donde va la historia, y una frase memorable sobre la locura (muy apropiada para Question, ya que es originalmente del psiquiatra del que O’Neil sacó su verdadero nombre) que no sólo es brillante de por si, es uno de los temas principales de la serie, muy aplicable sobre todo a lo de Magnus. El dibujante invitado esta semana es Dale Eaglesham, esperando a que empiece Sociedad de la Justicia de America, y es fantástico. Todo muy bonito, personajes muy expresivos y atractivos, y muchos pequeños toques muy bien hechos.

El complemento es el orígen de Metamorfo, que habría tenido más sentido la semana pasada donde aparecía, pero creo que les da igual. Cuenta bien la premisa básica del personaje, que es suficientemente de segunda como para que no sea muy conocido, aunque se deja cualquier cosa reciente, incluidas cosas importantes como su pertenencia a grupos, muertes y resurrecciones varias, su aspecto actual y que está casado y con un hijo. Espero que no signifique que los hayan quitado de la continuidad, porque en Outsiders tampoco los mencionan. Claro, que el personaje en Outsiders se parece más bien poco a esto. Buen dibujo animado de Eric Powell, el del Bruto, captando el humor de las historias originales. Muy Recomendado (9)

52 Nº13: Terminamos el primer cuarto de la serie, y ya empezamos a dejar atrás la preparación, y se empieza a ver la forma real de los argumentos. Como algunos de los números recientes, este número tira más hacia un formato de dedicar casi todo el número a una sóla historia continua con algún corte para otro argumento, en vez de mezclar más equilibradamente como al principio. Mientras alternen ambos formatos según pegue (y en casos como este, pega), no hay problema. Esta vez la historia está dedicada a lo de Dibny, y resuelve la primera parte de su historia bastante efectivamente, lanzandole hacia una nueva dirección. Además, aprovecha la gracia de la serie y del Universo DC, trayendose a varios invitados (esta vez sin conexiones/explicaciones a las series de Un Año Despues, excepto quizá señalar que Metamorfo no parece haberse unido a los Outsiders aún), y cuando te das cuenta de lo que tienen en común, es una idea muy inspirada y lógica, muy buen uso de las circunstancias del Universo DC. La historia está bien hecha, evitando todos los posibles sitios por donde podía ir mal, y ocurriendo todo orgánicamente, pero sin explicarlo todo, dejando misterios para más adelante. Hay un momento muy impactante, pese a que estaba claro que algo así iba a pasar, y al final el pobre Ralph da pena. Aún asi, Waid demuestra que puede escribirlo bien cuando no está obsesionado y amargado como en números anteriores, así que da esperanzas de que lo que le pasa sea un paso más hacia la recuperación, de manera interesante, y no un estropicio. El único subargumento esta vez es de Black Adam, y va de contarnos como está cambiando su manera de actuar gracias a Isis, para bien. Es enternecedor, lo cual, en vista de las malas decisiones que ha tomado antes, y la pinta de tragedia clásica que tiene toda su historia, significa que algo horrible les pasará tarde o temprano, así que mejor aprovecharlo mientras dure. El dibujante invitado esta semana es Todd Nauck, que ha aprendido a hacer adultos mejor desde Young Justice (reedición ya, Planeta), y aunque su estilo es algo raro para la serie, es muy expresivo, y con buen detalle. El complemento es una mejora respecto al anterior, porque trata a un personaje menos conocido, el Hombre Elástico, así que la información es más completa, y da todo lo que necesita saber a los que no lo conozcan. Que teniendo en cuenta que no es tan famoso, y es uno de los protas de la serie, es bastante necesario. Y si lo sabes ya, al menos puedes disfrutar del agradable dibujo algo retro de Kevin Nowlan, que debería prodigarse más. Recomendado (8)

52 Nº12: Bonita portada en plan revista del corazón, con la tira de texto acompañando y todo. Con este número terminamos la trilogía de presentar personajes nuevos reemplazando a los tres grandes, aunque en este caso la manera de sustituir a Wonder Woman es menos directa, porque no tiene una ciudad concreta que proteger. Es más la idea de tener a una supermujer mitológica tratando de extender un mensaje de paz por el mundo, que enlaza con las embajadas de Kahndaq sustituyendo a las de Themyscira. Y al igual que los anteriores, Isis es una renovación de un viejo personaje, aunque esta vez de uno que nunca había pertenecido al Universo DC, con algunas modificaciones a su origen para enlazarlo con la historia de Black Adam. Y aquí está sobre todo para cambiar la dirección de la historia de Adam. Eso es una pena por un lado, porque Black Adam como justiciero superpoderoso imponiendo su ley internacionalmente era una historia muy interesante de por si. Pero por otro lado, verle siendo el tipo más duro del lugar y masacrando gráficamente todo lo que se le ponía por delante podía volverse muy repetitivo si era lo único que hacía durante todo el año. Así que lo que tenemos es la posibilidad de ver al personaje desarrollarse de otra manera, recuperando parte de su humanidad, lo cual es un cambio agradable y que añade a la complejidad que lleva teniendo Adam hasta ahora. Es una historia bonita y humana, al estilo clásico de la mitología, y funciona bien para el personaje. Y además este capítulo sirve para ver lo que está haciendo otro personaje importante durante 52, en este caso, el Capitán Marvel. Johns nos enseña como se adapta a su estancia en la Roca de la Eternidad, y es curioso, además de tener como aliciente no estar escrito por Judd Winick. En las otras historias, Rucka avanza un poco más la historia de Questoya, siguiendo de lo de la semana anterior, y llevandola directa a chocar con otra de las historias. Además de tener más de la genial y sutil interacción entre los dos protas, que dice un montón en muy poco espacio casi silencioso. Y Waid avanza lo de Dibny un poco, hacia un climax la semana que viene, aunque este trozo no sea más que lo necesario para avanzar la historia en plan seco, sin mucha gracia. Además, si lo que quieres es mostrar que tu personaje es un gran detective, hacerle deducir una tontería obvia no es gran cosa. Al menos Dibny ha recuperado una personalidad más estable. Y parece que el hada que añade ropa a las chicas vuelve a atacar. Hablando de dibujo, la trilogía ha tenido a los tres dibujantes oficiales hasta ahora, así que esta vez le toca al Tercero, Eddie Barrows. Es bastante sólido, aunque algunas caras le salen algo raras. Al menos transmiten expresividad dentro de eso.

Y en el complemento, comienzan los Origenes de 2 páginas de superhéroes DC, por Mark Waid. Esta vez toca Wonder Woman, y si esto es una indicación, van a ser orígenes bastante inútiles para alguien que sepa ya un poco de DC. Porque en este caso sólo dice las cosas más absolutamente obvias y conocidas sobre el personaje, y no sirve para aclarar lo más mínimo sobre como es su orígen post-Crisis Infinita. La lista de “Historias Recomendadas” también es de chiste. Al menos el dibujo de Adam Hughes sirve para demostrar que cuando quiere, sabe hacer algo mucho mejor que las poses pseudo-porno de sus portadas recientes en Wonder Woman y demás. Recomendado (8)

52 Nº11: El cartel de la portada debería ser “Batwoman Comienza”, como en la película. Si la semana pasada se nos presentaba al nuevo defensor de Metropolis, esta vez toca el nuevo defensor de Gotham, aunque realmente ya había salido en un par de números anteriores. Básicamente, es una versión lesbiana del personaje clásico de los 50 que murió hace mucho. Como idea para suplente de Batman durante este año y posible pareja para Montoya está bien, aunque no parece aportar nada que no sea redundante a la larga para la batfamilia, al menos de momento. Este es otro número dedicado casi por completo a una historia, y como era de esperar, es de Questoya. Pese a que Batwoman tiene una buena presentación en acción, y en su identidad secreta, siendo eficaz y algo impactante en ambas, el que más se luce es Question. Rucka mezcla cosas buenas de cada una de sus encarnaciones: Aunque predomina el aspecto zen de O’Neil, con su entrenamiento/curación paciente y oriental de Montoya (muy similar al que ya hizo con la Cazadora en su miniserie hace unos años), aquí también aparece la faceta de fanático de las conspiraciones genial de JLU, y hasta hay un guiño a sus origenes objetivistas de Ditko, en forma de la camiseta de la Rebelión de Atlas que lleva. Aparte de todo esto, el número define bastante bien la relación entre ambos protagonistas, que queda muy creible y con interacciones tan divertidas como el propio Question. Y la trama de Intergang avanza, con la presentación de los primeros villanos con nombre, viejos personajes de Rucka, una escena de acción bien hecha, y un nuevo objetivo. El dibujo es del Primer Dibujante, Bennett, que hace una escena de lucha potente, y hace muy bien a Batwoman en ambas de sus identidades (quizá demasiado bien en alguna cosa) y le da mucha personalidad a los dos protagonistas. La otra historia, de Waid, es un poco más sobre Dibny, que sirve para mostrarnos lo mucho que está afectando todo esto al pobre personaje, lo cual no le pega mucho. Y también una revelación sobre el Culto de Conner que es de lo más retorcida e impactante. En un movimiento que no harán mucho, este otro subargumento tiene su propio dibujante, Todd Nauck, antes de irse a hacer Spiderman, y hace bien tanto la locura en cara de Dibny, como lo siniestra que es la última página.

Y el complemento termina de una puñetera vez, para el alivio del público. Esta semana, continuan resumiendo comics publicados este año, de manera que casi parecía que la última página iba a ser un resumen de Troia resumiendo la historia hasta ahora. Pero no, en vez de eso, deciden no darle un final de verdad a la historia, y usarla para dar una pista sobre un misterio que no empezará a desarrollarse hasta el año que viene, y con una revelación que sólo deja preguntas. Entre ellas, porque en Planeta no han publicado el especial Nuevo Mundo donde se presentaba al personaje de la última página, chafando su aparición aquí. En fin, esta “Historia del Universo DC” ha sido un enorme desastre a todos los niveles. Porque en vez de lo que prometía, ha sido un resumen de cosas ya resumidas en Crisis Infinita por un lado, y resumenes de historias de los últimos 20 años, algunas muy malas o mal resumidas, por otro, con el único drama para salvar los resumenes de ser exposición seca era melodrama estúpido de Donna lloriqueando, y un dibujo tan mediocre que ni siquiera le daba a Donna Troy la misma cara dos veces en un mismo capítulo. Patético e inútil para cualquiera, y eso sin empezar a compararlo con la original. Tan mala señal para el futuro de DC como la historia principal es buena, no se de quien fue la genial idea de rescatar como escritor a alguien tan malo como Jurgens. Recomendado (8)

52 Nº10: No sólo es una portada chula, la tira de texto de debajo es la mejor hasta ahora, con diferencia. Además, la portada ocurre realmente, aunque de manera engañosa. La parte central del número es la presentación en serio de Supernova (aunque realmente ya apareció hace dos semanas), el sustituto de Superman durante 52. El resultado es, sobre todo, una historia de Mark Waid sobre lo que hace, o mejor dicho, como lo hace, Clark Kent durante su año sin poderes. Muy divertido, y muy al estilo Superman clásico, pese a que Superman no aparezca per se, demostrando que con o sin poderes, Clark es la leche. El misterio de Supernova (que por cierto, es una actualización/guiño bastante apropiado… el Nova original también suplía a Superman, y su identidad da una posible pista) sale al descubierto, y ya hay una posibilidad bastante evidente. Y enlazando con eso, ya que es probablemente a la trama a la que pertenece, tenemos una actualización del estado de Booster post-fracaso, recordatorio más que otra cosa. Luego, Johns vuelve con Black Adam, con una actualización del tema del Tratado de Libertad de Poder, que confirma un detalle, y enseña una serie de cameos (algunos chulos, aunque inexplicados) e ideas interesantillas sobre como funciona el tema de la política con superpoderes. Aunque el centro es un conflicto personal de Adam, que va al centro trágico del personaje más allá de su versión sanguinaria de justicia, a partir de un detalle que parecía sin importancia en un número anterior. Si sabes sobre historia de DC puedes imaginarte por donde van los tiros, pero si no, es buena caracterización, de todas maneras. Por último, Morrison hace un breve regreso para una nueva, quiza última, entrega de los Martes con Morrow. No hace mucho más que repetir y matizar cosas que ya sabíamos, pero le da suficiente emoción para dos páginas. El dibujo es de Batista, y es atractivo, limpio y elegante. Las escenas de Supernova y Clark son brillantes y divertidas, los cameos son reconocibles, y los personajes son muy expresivos. Todo lo contrario del dibujo de Jurgens en el complemento, que es inconsistente. Esta semana, recapitula la primera mitad de Crisis Infinita, para la persona que lea esto y no leyera aquello porque vivia debajo de una piedra. Patético. Muy Recomendado (9)

52 Nº9: Esta semana tenemos la primera referencia a la fecha del año, en este caso al 4 de Julio. Eso se traduce en los personajes viendo los fuegos artificiales en una escena, aunque a un nivel más general, el tema del número, como dice el título, tiene que ver también con la idea del sueño americano, de una manera u otra. De todas maneras, este número es el de escenas de pelea sobre todo. Primero Waid continua la escena de Acero de la semana pasada (tanto como pueda seguir directamente una escena cuando ha pasado un dia o dos) y es, esencialmente, una larga pelea tonta. Avanza la historia y presenta ligeramente todo lo que ha montado Luthor con el Proyecto Hombre Común, pero es demasiado larga para tan poca cosa. La cosa mejora un poco con Johns y la Odisea en el Espacio, donde toca el combate con Polifemo, er, Devilance el Perseguidor. Como villano no es gran cosa si quitas el tamaño y presencia por ser Nuevo Dios, pero la pelea es más ingeniosa, y dura lo estrictamente necesario. Además, va quedando claro la dirección que va a tener esa parte de la historia, y como conecta con lo demás, con el misterio de los 52. Por último, toca una escena de Questoya, donde la relación entre los protas da el siguiente paso (y de paso se presenta un poco más a Question para los que no lo conozcan) y también se revela de que va realmente la historia, los antagonistas y hasta otro de los protagonistas hace un cameo. Buena presentación, más que nada. El chiste con los guionistas de 52 era que si una escena era buena era de Morrison, si era mala era de Waid, si era de Black Adam era de Johns, y si era de Montoya era de Rucka. Y aunque no es estrictamente cierto, los últimos números con mucho Waid y nada de Morrison le dan algo de credibilidad al chiste. El dibujante invitado esta semana es Shawn Moll, que debutó hace unos números de Outsiders. El formato hace que sea similar a otros dibujantes de la serie, aunque tiene un toque a lo Mahnke, y tenga que trabajar un poco las caras, entre otras cosas. El complemento pasa las 4 páginas recapitulando Crisis de Identidad, porque fue tan buena historia, que no ha sido resumida apenas en el último año. Que manera de desperdiciar las páginas. Sólo dos semanas más. Recomendado (7)

52 Nº8: Bonita portada en forma de poster propagandístico, con más de un simbolismo y doble sentido. En este número empieza realmente el conflicto central de la historia de Acero, aparte de explicarse el cambio misterioso de números anteriores, y más o menos queda claro por donde van a ir los tiros en esa historia. Lo mejor es que los guionistas de 52 se acuerdan de la idea central del personaje, que es un hombre dispuesto a hacer lo que cree correcto y responsable sin importarle las consecuencias primero, y un ingeniero después, (que no un supercientifico general, que es como lo llevaban escribiendo tras cancelarle su serie). Y además, es otra de las historias de 52 con resonancias con historias clásicas, esta vez la Balada del John Henry original, que tiene el mismo tema del “hombre vs máquina” del original, y quien mejor para representar al empresario inmoral de la historia que Lex Luthor. Es un conflicto muy prometedor, aunque de momento la ejecución es normalita, con parte del desarrollo basandose en un malentendido de lo más tonto. La historia de Ralph Dibny continua un poco mejor, llevandole en una dirección clara y a una conclusión bastante evidente que tenía que ocurrirsele a alguien en su situación en el Universo DC. Además, la escena sirve para conectar con otra de las series, en este caso Flecha Verde, viendo como quedaron las cosas tras el final de sus crossovers con Crisis (aunque la falta de coordinación de Winick con las demás series vuelve a levantar la cabeza, pues no sólo las detonaciones no pudieron ocurrir durante Crisis tal y como lo escribió, Oliver parece haberse recuperado terriblemente deprisa de recibir dos flechas en el pecho en 6 semanas) y explicando como empezó el nuevo status quo que tiene Un Año Después, recordando que no es la primera vez que intenta algo así. Waid escribe bien a Flecha, en general. Luego, aprovechando que cambió de dirección la semana pasada, la historia de Booster Gold comienza un nuevo subargumento, que de momento es sólo un misterio de identidad, pero aún así es más interesante que lo anterior. Y la única escena no escrita por Waid esta semana es una de Johns siguiendo la Odisea del Espacio, que avanza la historia por el sitio obvio, pero tiene buena caracterización en el proceso. En el dibujo, debuta (en general, además) el Tercer Dibujante oficial, Eddy Barrows, que parece una versión de Bennet con menos detalle y peores figuras y sobre todo caras. Quizá sea la influencia de Giffen. Pero no está mal. Y el complemento tiene una semana menos irritante, pues resume el Universo DC entre el 95 y el 04, que si que es posible que le sea de utilidad a alguien. Aunque sigue siendo un resumen de historias sin emoción con dibujo mediocre en vez de una Historia. Y teniendo una página para cada dos años y montones de cosas para resumir, Jurgens pierde un cacho de una mencionando la encarnación más corta, cutre e ignorada de los Titanes, únicamente porque fue creación de Dan Jurgens. Por supuesto. Recomendado (7)

52 Nº7: Otra portada de revista, esta vez la inversa de la del nº2. En este número tenemos la primera intersección seria de dos de los argumentos y sus protagonistas. Y es de lo peor hasta ahora en la serie. Por un lado, la historia de Dibny no avanza realmente, lo único es tenerle amargado y furioso y barbudo, cosa que no le pega nada. La parte de Booster si avanza, pero tampoco es nada particularmente bueno. El final interesante del número anterior ni se menciona, y la pelea que tienen ambos personajes no tiene sentido dada la historia del viaje en el tiempo de Booster tal y como la han presentado. Y aunque tener a Booster cayendo en desgracia era inevitable y probablemente útil a la historia global, no queda bien como se hace, porque no es consecuencia de su comportamiento habitual de capullo egocéntrico, sino de algo mucho peor poco característico que él que no tiene que ver con lo otro. En general, Waid escribe muy mal este capítulo de la historia, y es una pena. La parte de Rucka es mejor, pese a que esta vez no hay Question. La gracia es tener a Montoya en plan detective bogartiano, con narración en primera persona con humor negro autodespreciativo incluida, y hasta con interacción nostálgica con mújeres fatales, con el chiste de que obviamente, Renee no se parece en nada a los detectives del género. Tiene su gracia, y además presenta a una nueva versión de un personaje que puede ser interesante, y no necesariamente por los motivos que han publicitado. Por último, la parte de Adam Strange y cia empieza a dejar claro que es una versión espacial de La Odisea, (lo que supongo que explica la ceguera de Adam para que sea Tiresias, Starfire puede ser Nausicaa, lo cual haría a Buddy Ulises, aunque de momento Adam está en papel protagonista, así que quizá se lo reparten), porque esta semana toca claramente la parte de la flor del loto, y al final aparece claramente la versión de Polifemo. Algo así puede hacerse bien o mal, y de momento Johns se estrena en esta parte no haciendo una adaptación particularmente memorable. Lo peor es que en el dibujo tenemos al primero de los Dibujantes Invitados, en este caso Ken Lashley, antes de irse a relanzar Flash. Y aunque se conserva cierto parecido con números anteriores por los bocetos de Giffen y el coloreado, es bastante malo, con personajes feos y falta de detalle y claridad. Baja bastante la legibilidad y el disfrute de la historia, que tampoco se luce esta semana. Y encima, Jurgens dedica el complemento esta semana a demostrar que es un nepotista obsesivo de sus propias historias, dedicando 4 páginas a resumir su Hora Cero, un crossover que además de terriblemente malo, ha sido completamente olvidado o deshecho a estas alturas. Teniendo 40 páginas, dedica un décimo a algo que es peor que irrelevante, y encima lo cuenta de manera casi incomprensible y con fallos. Hay que jorobarse. La primera metida de pata de la serie, en general. Neutral (5)

52 Nº6: Portada chula en plan poster de película, presentando a los tipos nuevos, y título chulo y apropiado. Este es un número con predominancia de Geoff Johns. La parte central es de Black Adam, y es una precuela a la primera escena de Linterna Verde de Un Año Después, viendo una situación similar, pero desde el otro lado, viendo como empieza la situación que lleva a que un año después tengan esos conflictos. Es un uso bastante bien pensado del contar historias entrelazadas a dos tiempos distintos. Además, sirve para presentar a los Diez Grandes, los superfuncionarios chinos en la carrera super-armamentística. Creaciones de Morrison y diseños de Jones, tienen muchas ideas chulas, y un aspecto verdaderamente chino, diversidad cultural y nombres de traducción complicada incluidos, aunque un par pequen de estereotipos del lugar (la Madre de Campeones especialmente) Será interesante verles desarrollarse, y esta historia en concreto muestra bien como funciona la política con superpoderes, y enseña que la actitud de Black Adam sirve para causar tensión de maneras que no implican partir a gente en pedazos (para alegría de algunos y decepción de otros, nadie es despedazado esta vez). Luego, tenemos el segundo de los “Martes con Morrow”, que sigue sin estar claro con cual de las otras historias está conectado, si es que con alguna. Coescrito por Morrison, esta vez nos dicen poco que no nos dijeran la otra vez, aunque hay un par de posibles pistas sobre quien está capturando supercientíficos. Y luego está la parte de Booster. Primero hay una secuencia escrita por Waid que hace que pase de “capullo egocéntrico” a directamente pseudo-villano, lo cual realmente es pasarse, especialmente porque es algo completamente innecesario dentro de la historia. Más interesante es la otra parte, ya escrita por Johns, volviendo al otro tema mucho más interesante de “El Tiempo está roto”, siguiendo una pista de un número anterior que presenta, no ya un misterio, sino un par de docenas. Es una escena chula que desemboca en uno de los jueguecitos de la serie, una página doble llena de pistas que de forma críptica, dice todo lo que va a pasar en la serie, e incluso en varias de las demás, (aunque un par de cosas estén mal traducidas) y termina en una revelación ambigua que lanza a la trama a un sitio bastante más interesante. El dibujo vuelve a ser de Bennet, que hace un trabajo muy bueno en todos los aspectos. Y en el complemento, Jurgens se ventila en 4 páginas todo lo que pasó en DC entre el 87 y el 94, que juraría que es el contenido interesante que merecería expandirse, y no lo que hemos tenido hasta ahora. Es un resumen competente pero seco y muy por encima, y resulta gracioso y triste ver que Jurgens aprovecha para mencionar a alguien tan insignificante como Waverider sólo porque es creación suya. Muy Recomendado (10)

52 Nº5: Comienza el segundo mes, y hay dos novedades. La primera es que esta es la primera semana dedicada enteramente (o mayoritariamente) a una sola historia en vez de ir alternando escenas de varias. Además, esta historia tiene la gracia completa y abarca a todos los argumentos principales excepto el de Black Adam, aunque de Booster y Ralph solo sean cameos. Y además, son 18 páginas enteras de un solo guionista, (en este caso Morrison, lo cual suena muy bien) cosa que no va a pasar a menudo. La idea aquí es una historia de Acero, pero en vez de seguir con la trama de Luthor (que también avanza muchisimo en una página aparte, presentando la idea central que suena muy interesante), el drama familiar o la escena misteriosa del número anterior (que se ignora a propósito teniendo al propio John tratando de ignorarla, aunque sea a base de contradecirse), Morrison aprovecha para seguir su tema de responsabilidad y hacer avanzar su historia personal metiendole en las secuelas del final del número anterior. Así que por un lado, tenemos unas escenas bastante buenas de Acero y un par de invitados en un drama médico con superpoderes bien implementados (buen uso de ellos en cosas más originales que pegarse, al estilo Morrison, y buenas extrapolaciones de viejos conceptos, y conceptos nuevos como St Camillus, que es un nombre muy apropiado… y además, buen uso de continuidad poco usada, ya que John Henry tiene experiencia médica de este estilo). Tenemos ciertas referencias que no se llegan a explicar a la participación de Acero en Crisis, y a Morrison haciendo cierto cambio a una historia suya en JLA, (usando como excusa a Crisis, presumiblemente) para que la historia quede como quería originalmente y no le dejaron. Y se explica por fin que pasó con el resto de la Expedición Espacial Troy (que ya podía estar ayudando aquí en vez de lloriqueando en el complemento… por cierto, esta semana resume la segunda mitad de Crisis en Tierras Infinitas, para los que hayan vivido debajo de una roca los últimos años y no hayan salido hasta después de Crisis Infinita) y es apropiadamente horripilante, con enlaces interesantes a otras series (aunque aparentemente, se han olvidado de Cambiante) y con un par de escenas de secuela de todo eso impactantes. Y por último, todo eso sirve además para presentar la sexta trama principal de la serie, la que explorará la parte espacial de DC, con una premisa y unos protagonistas interesantes, y un final que ya empieza con impacto e intriga. Ah, y las otras dos páginas del número son de Montoya, donde Rucka cuenta secuelas de lo de la semana pasada, recupera a un personaje de Gotham Central para que Montoya pueda cortar con el pasado definitivamente, y poco más. La otra gran novedad del número es que debuta el Segundo Dibujante de la serie, Chris Batista, que ya demostró que valía en JLA y Hawkman, y aunque no está tan bien como allí por tener que seguir los bocetos de Giffen y otras condiciones (no está tan bien acabado), sigue siendo muy claro, expresivo y atractivo. Las escenas de hospital tiene el drama adecuado, y la escena final el colorido frondoso que necesita. Muy Recomendado (10)

52 Nº4: Esta vez la portada no emita ningún estilo concreto, pero es una bonita composición. Esta semana, un poco de todo, excepto de Black Adam. La que más avanza es la de portada, la de Questoya. Se descubre lo que están investigando, y es ciertamente curioso, aparte de estar posiblemente conectado con otros de los argumentos. Pero más importante que eso, y que la divertida y desmadrada pelea final, es la interacción entre los dos protas, que empiezan ya a ser colegas a la fuerza en la tradición clásica (aunque afortunadamente, sabemos que no van a acabar enrollados). Montoya empieza a volver a ser una protagonista interesante que hace otras cosas además que autocompadecerse, y Question, además de seguir siendo un cruzado que trata de descubrir respuestas, es una versión misteriosa y bastante excéntrica que funciona muy bien, con toques de la genial versión de animación y momentos muy graciosos. Luego, Waid tiene una pequeña secuencia ambigua y misteriosa con Ralph Dibny, y hay una escena de Acero que curiosamente no escribe Waid también, sino Morrison. Es algo confusa hasta que la relees, pero avanza la trama de un par de maneras inesperadas, siguiendo con el tema de responsabilidad y el escenario industrial. Uno de los cambios en John Henry es un poco abrupto, eso si, pero no el más sorprendente. Por último, Morrison sigue por fin un cabo suelto de Crisis Infinita que era imprescindible que se retomara, y está bien ver que los héroes no se han olvidado de él, aunque hayan tardado un poco. La primera secuencia rescata a algunos personajes un tanto olvidados y los usa imaginativamente en la tarea, después pasamos a una breve escena escrita por Johns donde vemos como reacciona Booster Gold a eso (y que no sirve más que para decirnos de nuevo que es un capullo egoista, más aún) y termina con una resolución, que incluye una de las últimas páginas más visceralmente impactantes que se han visto últimamente en DC. Afecta aunque ya se sepa algunas de las resoluciones por series de Un Año Después. El dibujo de Bennet continua siendo sólido e impactante, tanto en explosiones de ciencia-ficción, como en los rincones oscuros escritos por Rucka. En cuanto al complemento, Jurgens se pasa cuatro páginas volviendo a contar Crisis en Tierras Infinitas, y se queda a medias. Porque ninguno de los lectores de 52 está intimamente familiarizado con la saga. Y tratar de exprimirle drama a la muerte de Supergirl, cuando de cierta manera vuelve a estar viva, es de locos. Muy Recomendado (10)

52 Nº3: Otra portada de revista, esta vez algo salido de Time o así, apropiado para el personaje. Esta semana tenemos a la otra mitad de personajes que no tuvimos la pasada, y otra vez a Booster Gold, que está siendo el personaje más recurrente en esta parte de la serie. Desgraciadamente, su parte esta semana, escrita por Waid, no hace más que repetir otra vez las mismas dos cosas de las anteriores, aunque sea con un poco de gracia. Al menos parece que va a ponerse más interesante la siguiente. Waid también tiene una escena con Acero repitiendo más o menos lo mismo con Natasha que en el nº1, sólo que llega un punto en el que hace casi más fácil empatizar con Nat que con su tio, pese a que tiene algo de razón. Afortunadamente, lo importante del subargumento esta semana está dedicado a Lex Luthor que utiliza muy astutamente un viejo truco para librarse de la cagada que cometió Loeb al hacerle un villano públicamente demente en Superman/Batman y volver a las andadas. Claro, que por Superman: Un Año Después sabemos que no le va a durar, pero va a ser divertido mientras tanto. Y desde luego, Waid escribe muy bien esta encarnación de Luthor, astuto y despiadado, y siempre bajo control, siendo una amenaza doble para el héroe que se le oponga (la real y la de la opinión pública), y estableciendo una rivalidad con Acero, muy interesante y apropiada, por ser el sustituto no oficial de Superman. Y Johns lanza la historia de Black Adam, estableciendo su complejo sistema de moralidad (muy gris, irónico para alguien que se empeña en decir que las cosas son blancas o negras), sus objetivos y la posible oposición, por más de un lado. También tiene a un invitado de la SJA como parte de jugar con todo el Universo DC y establecer que hacen durante el año, una revisión divertida de un par de villanos cutres de Superman, y un par de momentos muy bestias. A decir verdad, Johns se empieza a pasar con el gore, especialmente con Black Adam, cuyas apariciones parecen ser una excusa para partir a gente en pedazos, pero lo hace tan bien y el personaje queda tan chulo que importa poco. Además, cierto viejo villano da el siguiente paso en su evolución después de 60 años de manera muy sutil, y Rucka hace una de sus escasas apariciones sin Montoya en la primera página, para que no sea todo Waid-Johns, escribiendo a sus viejos colegas del Departamento de Policía de Gotham para establecer cierta continuidad. El dibujo de Bennet sigue siendo muy sólido, con algunos momentos muy vistosos e impresionantes, y ayuda a darle el buen ritmo de muchas cosas interesantes pasando a la vez que tiene el número. En cuanto al complemento, Jurgens demuestra unos horribles problemas de temporización, pues se ventila tres décadas de historia del Universo DC (practicamente todo el volumen 2 del original) en tres páginas, y luego dedica una página entera a absolutamente nada de utilidad. Que es lo que es el complemento de momento si leiste Crisis Infinita. Muy Recomendado (10)

52 Nº2: Bonita portada en plan revista. Esta vez tenemos solo escenas con la mitad de los protagonistas, y como va a ser lo habitual, tres de los cuatro guionistas. Como indica la portada, Booster Gold tiene protagonismo, aunque es sobre todo mostrar más detalladamente los dos elementos que ya se presentaron la semana pasada, que es un buscafamas, y que algo anda terriblemente mal con el tiempo, presumiblemente por culpa de la Crisis. Esa parte es de Waid y no está mal, aunque lo más interesante es la escena escrita por Morrison, que sigue del final de la semana anterior (aunque sea dias después), y que tiene mucha mejor presentación y diálogo. Además, luego el otro personaje de la escena (al que la Crisis le ha deshecho sus apariciones estúpidas de la última década, aparentemente) se sale de la trama de Booster a su propia trama separada que parece que va a ir viendose, que amplia un misterio del número anterior y presenta otra nueva situación entre personajes. Como es de esperar, muy buen diálogo, muchos conceptos chulos (que puede que tengan relevancia con 52 o no), y la visión de este par de viejos personajes DC es cuanto menos, interesante. Luego, Waid continua con la trama de Dibny, y como era de esperar, es un misterio al estilo clásico. El sitio a donde le lleva es algo problemático, porque resulta raro que el personaje famoso al que se visita esté en esa situación, sobre todo habiendole visto ya Un Año Después, pero habrá que ver. El sitio por donde lleva la historia es interesante también, aunque use un elemento de Superman: Legado (no es uno de los malos elementos, al menos). Por último, Rucka empieza realmente con la historia de Question/Montoya, con el primer encuentro entre ambos. La parte de Montoya es también sobre todo repetir sus elementos del número anterior, pero más desarrollados, y metiendonos bastante bien en su cabeza. Y Question de momento parece una mezcla de versiones, enigmático y bastante chulo y hasta divertido. Y se presenta, por supuesto, un misterio, o mejor dicho, dos. Y de paso, demuestran que en DC son infinitamente más liberales que en Marvel, aunque el hada que añade mágicamente ropa interior a los personajes desnudos hace su aparición, por desgracia. Hablando del dibujo, seguimos teniendo a Bennett, que lo hace muy bien, tanto en la acción deslumbrante e imaginación de Booster como en la oscuridad deprimente y realista de Question. Otra buena muestra de número de presentar tramas y hacerlas interesantes.

Y luego está el primer complemento, las cuatro primeras páginas de la nueva Historia del Universo DC. Es muy apropiado tener una nueva Historia tras una nueva Crisis, con Donna Troy en el papel de Harbinger, claro. Desgraciadamente, en vez de dos expertos como Wolfman y Perez, esta han tenido que darsela a un chapucero cuya mayoría de trabajos para DC han sido nefastos, como es Dan Jurgens. Y no parece tener muy claro su objetivo, porque en vez de contarnos la historia de la Nueva Tierra Post-Crisis Infinita, lo que hace es un resumen muy acelerado de casi todo el primer número de la HdUDC original (hasta el debut de los superhéroes) y parece que después va a empezar a hablar del antiguo Multiverso. En cualquier caso, nada que no supieras si sabes un poco de DC, y tiene lo que puede ser un retcon, pero es probablemente una gran cagada cuando habla de los Guardianes del Universo, cosa deprimentemente predecible en Jurgens. El dibujo, aunque en el mismo estilo de Perez, es muy, muy, muy inferior, apenas aceptable. La idea del complemento es buena, pero la ejecución deja mucho que desear. Muy Recomendado (9)

52 Nº1: Por fin está aquí la serie semanal de DC, que para los estándares americanas, la periodicidad es ya algo innovador, y a estas alturas, un hito. Pero no es lo único peculiar de la serie, está montada de manera muy particular. En la historia, tiene a cuatro guionistas (Geoff Johns, Mark Waid, Greg Rucka y Grant Morrison), todos de talento probado, escribiendo la historia en conjunto (luego cada uno escribe las escenas individualmente, y está claro que Johns escribe todo lo de Black Adam y Rucka todo lo de Montoya, pero todos se influencian y ayudan). En el dibujo, tiene a Keith Giffen haciendo los bocetos de cada número para que el equipo de dibujantes (la mayoría bastante buenos) mantengan cierta coherencia narrativa en la forma de crear las páginas, aunque sea a costa de perder algo de calidad. En la presentación tiene 52 maravillosas portadas de JG Jones, todas mucho más impresionantes que casi otra cosa en el mercado, siendo representativas del interior, y a su vez siendo pequeñas obras de arte, cada una en un estilo artístico diferente, y además, complementos varios a partir del nº2. Y tienen todo el Universo DC para jugar, contando que ha pasado en el año perdido entre el final de Crisis Infinita y el inicio de las series tras Crisis, Un Año Después. No quiere decir que visiten cada personaje DC y cuenten lo que le ha pasado en ese año, pero si que intentan usar a la mayor parte de ellos (normalmente los que tienen controlados los guionistas y los más famosos). La idea es contar 6 (o 7, más bien) historias personales, cada una llevada por un héroe DC (o en algunos casos, varios) que sólo aparecerá durante este año en 52, y que sirven como excusa para que cada uno explore un aspecto del universo DC: Magia, política, crimen, espacio, ciencia… Pero todas serán historias centradas en los personajes, como afectan al mundo, como cambian, y como eso ilustra temas de heroismo, responsabilidad, cambio y perdida, cada una con un tono (tragedia, viaje heroico, busqueda de tesoro, redención, acción superheroica más tradicional, y cosas más raras), toques mitológicos clásicos y muchos misterios intrigantes que el lector puede averiguar si se esfuerza en unir los puntos. Y serán historias cerradas, contando mucho en cada número sin notarse apelotonado, estructuradas en actos bien pensados, que pueden servir como la historia definitiva de cada personaje. Y todo ello, en un formato bastante atípico en comics, con las historias ocurriendo en cada número en paralelo, interseccionandose muchas veces, y apareciendo y desapareciendo, tomando más o menos espacio mientras lo necesite, y con múltiples temas e imágenes (el famoso 52) apareciendo en todas ellas. Y como gracia final, transcurre en tiempo real, con lo que cada semana, el comic presentará una semana de acción en el Universo DC (correspondiendose a la fecha real americana, así que las temporadas y fiestas coincidirán con las reales), haciendo que la serie tenga un ritmo y manera de desarrollarse muy distinta a cualquier otro. En definitiva, algo muy especial y único que promete, y que ganará leyendolo semana a semana, al igual que releyendolo al final.

Este primer número va de presentar a los protagonistas y sus situaciones al comenzar, mientras se hace limpieza (tanto literal como figurada) de Crisis Infinita. Booster Gold tiene la mayor proporción del protagonismo, en escenas escritas por Johns y Morrison (y ya desde el principio se ven venir las escenas de Morrison de lejos, porque el diálogo es muy distintivo, pero en genial, no en machacón a base de repetir tics como otros) que reestablecen su status quo clásico, pero con mucha gracia, primero. Y segundo, con una escena multitudinaria donde se toca base a muchos de los personajes DC supervivientes (por supuesto, escrita por Johns), que termina planteando uno de los misterios de la serie y lanzando uno de los temas principales. Waid presenta a Acero, que parece que va a ser el protagonista superheroico más tradicional de la serie, (por tanto, perfecto para Waid) y le mete en una mentalidad un poco alejada de lo tradicional pero también heroica, que le lleva a su conflicto personal principal, basandose bastante bien (aunque de manera un poco más tópica) en la dinámica de personajes de su antigua serie. Y siendo un gran fan de la Edad de Plata, también lanza la historia de Ralph Dibny, con una escena impactante y (por supuesto) un misterio. Quizá demasiado oscuro para el personaje, pero es inevitable tras el destrozo de Crisis de Identidad, y dada la mentalidad de los autores, probablemente no seguirá así mucho tiempo. Johns además tiene la primera escena de Black Adam (extrañamente ausente de la portada) que es tan brutal, épica y llena de diálogos impresionantes (“Que los dioses estén de nuestra parte, porque no aguantarán si están en nuestra contra”, y esa es la segunda mejor) como nos tiene acostumbrados el duo. Johns también escribe una curiosa página que no está claro a que trama pertenece, pero que presenta al menos dos elementos más para la serie. Y por último, Rucka se ocupa de las escenas de dos antiguos conocidos suyos, Question y la Detective Renee Montoya, en una sola historia que empieza de manera curiosa, con Montoya siguiendo su historia de Gotham Central y Question siendo tan ingenioso como siempre, en una escena genial que además demuestra uno de los temas principales de la serie, que muchos de los protagonistas van a tratar de suplir a los desaparecidos, de una manera u otra. Todo muy bien estructurado, por supuesto, una mezcla de lo que va a ser la serie cuando salga bien. El dibujo es del Capitán del Equipo de Dibujantes, el dibujante principal (que hará el primer mes), Joe Bennett. Es tan sólido como en Hawkman, aunque se le nota más contenido por tener que usar la estructura clásica de página que le da Giffen, y el resultado es sorprendentemente bueno. Todo historias superheroicas muy sólidas, de las mejores, en un paquete muy innovador, tienes que echarle un vistazo. Muy Recomendado (10)

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